0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas4 páginas

Inmunohematologia 01

Bioquimica en Hemoterapia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas4 páginas

Inmunohematologia 01

Bioquimica en Hemoterapia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

En el campo de la inmunohematología, que se encarga del estudio de los antígenos y anticuerpos

relacionados con las células sanguíneas, se utilizan diversos aparatos electromecánicos para realizar análisis y
procedimientos, tanto de forma manual como, cada vez más, de forma automatizada.

Estos equipos son cruciales para garantizar la seguridad de las transfusiones sanguíneas y la correcta tipificación de
la sangre.

A continuación, se describen algunos de los aparatos más comunes:


Equipos manuales y semiautomáticos.

* Centrífugas: Son aparatos esenciales para separar los componentes de la sangre (eritrocitos, plasma, etc.). En
inmunohematología se utilizan centrífugas específicas que garantizan una separación adecuada para la lectura de las
reacciones de aglutinación, como las que se realizan en tubos o en tarjetas de gel.

* Pipetas automáticas: Permiten dispensar volúmenes precisos de muestras y reactivos, lo que es fundamental para
la estandarización de las pruebas y la minimización de errores.

* Baños de maría e incubadoras: Se utilizan para mantener las muestras a temperaturas específicas (por ejemplo,
37 °C) que son necesarias para la activación de ciertos anticuerpos.

* Microscopios: A pesar de la automatización, el microscopio sigue siendo una herramienta importante para la
confirmación visual de la aglutinación u otros fenómenos celulares.

Analizadores totalmente automatizados


La tendencia actual en inmunohematología es la automatización de los procesos para aumentar la eficiencia, la
seguridad y la fiabilidad de los resultados.

Estos equipos electromecánicos pueden realizar múltiples pruebas en una sola plataforma, lo que reduce la
intervención manual y el riesgo de errores.

Entre sus funciones principales se encuentran:

* Tipificación sanguínea: Determinación de los grupos sanguíneos ABO y del factor Rh (incluyendo el Rh débil).

* Detección e identificación de anticuerpos: Rastreo de anticuerpos irregulares y su posterior identificación en el


suero de los pacientes o donantes.

* Pruebas de compatibilidad (pruebas cruzadas): Evaluación de la compatibilidad entre la sangre del donante y la
del receptor antes de una transfusión.

* Pruebas de antiglobulina humana (Coombs): Realización de la prueba de Coombs directa e indirecta.

Estos analizadores automatizados son sistemas complejos que integran funciones como la dilución de
muestras, la dispensación de reactivos, la incubación a temperaturas controladas, el centrifugado y la lectura
automatizada de los resultados, a menudo utilizando tecnologías como la aglutinación en columna (tarjetas de gel) o
la magnetización de eritrocitos.

1
Otros equipos y accesorios
* Lector de tarjetas de gel: Aparatos que leen y analizan de forma automática los resultados de las pruebas
realizadas en tarjetas de gel, proporcionando una interpretación objetiva de la aglutinación.

* Sistemas de lavado de pozos: Utilizados en técnicas de microplacas, como ELISA, para el lavado de los pocillos.

* Sistemas de gestión de datos: El software asociado a estos equipos es una parte electromecánica crucial, ya que
se encarga de procesar, almacenar y gestionar los resultados, así como de la comunicación con otros sistemas de
información del laboratorio.

El uso adecuado de una centrífuga en inmunohematología, así como la correcta medición y lectura de gráficos de
temperatura, son aspectos cruciales para garantizar resultados precisos y confiables en el laboratorio.

Calibración y manejo de la centrífuga

La calibración de la centrífuga es un proceso fundamental que asegura que la máquina gire a la velocidad y fuerza
centrífuga relativa (RCF) correctas, según lo estipulado por los procedimientos de prueba.

En inmunohematología, una centrifugación inadecuada puede causar falsos positivos (por centrifugación excesiva) o
falsos negativos (por centrifugación insuficiente).

Aquí tienes algunos puntos clave para su manejo:

* Balanceo: Antes de cada uso, asegúrate de que los tubos estén colocados de manera simétrica y con volúmenes
de líquido equilibrados. Un desbalanceo puede dañar el motor de la centrífuga y afectar la calidad de la
sedimentación celular.

* Velocidad y tiempo: La velocidad (RPM) y el tiempo de centrifugación deben seguir rigurosamente las
especificaciones del fabricante del reactivo o del procedimiento validado en el laboratorio. Esto es especialmente
importante en pruebas como la de Coombs o la tipificación sanguínea.

* Limpieza: Mantén la centrífuga limpia, tanto el interior como el rotor. Esto evita la contaminación y el deterioro
del equipo.

* Mantenimiento: Realiza el mantenimiento preventivo según las indicaciones del fabricante para garantizar su
funcionamiento óptimo a largo plazo.
Medición y lectura de gráficos de temperatura.

En inmunohematología, la temperatura es un factor crítico. Muchas reacciones antígeno-anticuerpo son sensibles a


la temperatura, y por eso es necesario monitorear equipos como refrigeradores, congeladores, incubadoras y baños
de agua.

La medición y lectura de gráficos de temperatura se utiliza para documentar y verificar que la temperatura de estos
equipos se mantiene dentro de los rangos aceptables.

2
* Registro: El registro manual o automático de la temperatura debe hacerse de forma periódica (varias veces al día,
o según el procedimiento estándar del laboratorio). Los datos se grafican para visualizar las variaciones a lo largo del
tiempo.

* Rangos aceptables: Es vital conocer los rangos de temperatura permitidos para cada equipo:

* Refrigeradores de reactivos/unidades de sangre: Generalmente entre 2 °C y 6 °C.


* Congeladores de plasma: Por debajo de -18 °C.
* Baños de agua/incubadoras: Suelen estar a 37 °C para reacciones que lo requieren.

* Interpretación del gráfico:


* Identifica el rango: Primero, ubica en el gráfico el rango de temperatura aceptable (límites superior e inferior).

* Busca anomalías: Analiza si hay picos o valles que salgan de este rango. Una desviación puede indicar un fallo del
equipo o la necesidad de un ajuste.

* Tendencias: Observa si la temperatura tiene una tendencia constante a subir o bajar, lo que podría indicar un
problema inminente en el equipo.

* Acciones correctivas: Si el gráfico muestra una desviación de la temperatura, se debe actuar de inmediato. El
personal debe seguir el protocolo establecido por el laboratorio, que podría incluir ajustar la configuración, notificar
al personal de mantenimiento o transferir los productos a otro equipo en funcionamiento.

Un control de calidad riguroso en estos equipos es esencial para la seguridad del paciente y para la validez de las
pruebas realizadas en el laboratorio de inmunohematología.

Seguridad y Protección

Las normas de seguridad y protección en inmunohematología son fundamentales para garantizar la seguridad del
personal, la integridad de las muestras y la precisión de los resultados.

3 puntos clave:

1. Bioseguridad y Precauciones Estándar:


* Equipo de Protección Personal (EPP): Se debe utilizar EPP adecuado en todo momento, incluyendo guantes, bata
de laboratorio y, en ciertos procedimientos, gafas de seguridad o protectores faciales. Los guantes deben ser
cambiados entre cada paciente y cuando se contaminan.

* Manejo de Materiales Cortopunzantes: Las agujas, lancetas y otros objetos afilados deben ser descartados
inmediatamente después de su uso en contenedores resistentes a perforaciones (guardianes) designados. Nunca se
deben reencapsular las agujas.

* Lavado de Manos: El lavado de manos es la medida más importante para prevenir la propagación de infecciones.
Se deben lavar las manos con agua y jabón o utilizar un desinfectante a base de alcohol antes y después de cada
contacto con pacientes, muestras o superficies contaminadas.

3
* Control de Derrames: En caso de derrames de sangre o fluidos corporales, se debe limpiar de inmediato utilizando
desinfectantes apropiados (como una solución de hipoclorito de sodio al 10%) y siguiendo los protocolos
establecidos.

2. Manejo y Trazabilidad de Muestras:


* Identificación Correcta: La identificación correcta de la muestra es crítica para evitar errores fatales. La muestra
debe ser correctamente etiquetada en el momento de la extracción con el nombre completo del paciente, su
número de identificación, la fecha y la hora de la toma.

* Almacenamiento y Transporte: Las muestras deben ser almacenadas y transportadas bajo condiciones adecuadas
de temperatura para preservar la integridad de los componentes sanguíneos. Se deben utilizar contenedores de
transporte seguros que eviten fugas.

* Registro y Trazabilidad: Cada muestra debe tener un registro completo y preciso, desde la extracción hasta la
eliminación. Esto incluye la documentación de todos los procedimientos realizados, los resultados obtenidos y
cualquier anomalía observada. La trazabilidad es esencial para auditar y resolver problemas en caso de
discrepancias.

3. Mantenimiento y Calibración de Equipos:


* Mantenimiento Preventivo: Los equipos de laboratorio, como centrifugadoras, incubadoras y analizadores
automatizados, deben recibir mantenimiento preventivo y ser calibrados regularmente según las especificaciones
del fabricante.

* Controles de Calidad (QC): Se deben utilizar materiales de control de calidad para verificar el rendimiento de los
reactivos y los equipos. Los resultados de los controles de calidad deben ser registrados y revisados diariamente para
asegurar que los procedimientos están funcionando correctamente.

* Capacitación y Competencia del Personal: El personal debe estar debidamente capacitado en el uso de todos los
equipos y en los procedimientos del laboratorio. Es esencial que se mantengan actualizados con las últimas guías y
que se realice una evaluación periódica de su competencia.

También podría gustarte