TEMA: “GUÍA ALIMENTARIA DEL PARAGUAY, GUIA 6”
Introducción
La alimentación saludable es clave para el buen funcionamiento del organismo y la
prevención de enfermedades. Dentro de los distintos grupos de alimentos, las carnes
ocupan un lugar importante por su alto contenido de proteínas de calidad, hierro, zinc y
vitaminas del complejo B, nutrientes esenciales para el crecimiento, la formación de
tejidos y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Esta guía tiene como objetivo orientar sobre el consumo adecuado de carnes, resaltando
la importancia de elegir cortes magros, evitar productos con alto contenido de grasa y
colesterol, y aplicar prácticas seguras de preparación y conservación. Así, se busca
promover hábitos alimentarios que favorezcan la salud y el bienestar de toda la familia.
Guía 6
Es saludable consumir diferentes tipos de carnes sin grasa, día de por medio, hasta
4 veces por semana.
Es importante el consumo de carnes porque es la principal fuente de proteínas para el
organismo.
Se debe preferir el consumo de carnes sin grasa visible porque aportan menor cantidad
de colesterol, lo que previene las enfermedades del corazón y el derrame cerebral.
¿Porqué es importante consumir carnes?
Las carnes, tanto las rojas como las blancas, son fuente de proteínas de alto valor
biológico, hierro, zinc y vitaminas del complejo B, que sirven para formar y reparar los
tejidos, así como para el crecimiento. La carne de pescado contiene grasa insaturada y
bajo contenido de colesterol, lo que hace que sea beneficiosa para la salud.
Las menudencias como hígado y corazón son fuentes de vitamina A, vitaminas del
complejo B, hierro y zinc, pero contienen colesterol, por lo que se recomiendan limitar
su consumo a 1 vez a la semana. Es mejor evitar el consumo de menudencias con
mucha grasa como el chinchulín y sesos, así como los productos embutidos como
butifarra, pancho, chorizo, salame, mortadela, morcilla y el paté, porque poseen grandes
cantidades de grasas saturadas y colesterol, sal y sustancias químicas perjudiciales
parala salud.
El hierro (Fe) es necesario para la formación de la hemoglobina que es el elemento de la
sangre encargado de transportar el oxígeno por todo el cuerpo. Se encuentra
principalmente en las carnes rojas, que son la fuente principal de este mineral para el
organismo.
La vitamina B12, es importante para la formación de la sangre y su carencia puede
causar también anemia. Esto puede ocurrir en las personas que son vegetarianas
estrictas, que no consumen carne, huevo ni leche. Otro mineral importante que se
encuentra en las carnes es el zinc, necesario para el crecimiento, reparación de los
tejidos y para la defensa del organismo contra las infecciones.
Teniendo en cuenta el aporte de proteína de otros alimentos, la proteína del huevo
constituye una buena fuente de proteínas de alto valor biológico ya que contienen
aminoácidos esenciales para el crecimiento y desarrollo. Es importante saber que el
color de la cáscara de los huevos, no condiciona su valor nutricional. Por ello, se
recomienda el consumo de huevo 2 a 3 veces en la semana.
¿Cómo se pueden consumir las carnes?
Se recomienda preferir carnes blancas (pescado, pollo, pavo) antes que las rojas
(vacuno, cerdo, cordero) fundamental mente por la cantidad y calidad de las grasas que
contienen.
En el caso de consumir carnes rojas, es preferible comprar pedazos sin hueso y grasa
visible, como la carnaza, carne molida y paleta, ya que tienen menos grasa, y por tanto
aportan menos colesterol a la dieta.
Al retirar la piel del pollo o de pavo antes de su cocción, disminuye el contenido de
grasa de las carnes de ave.
En las carnes rojas es más dificil de separar, por lo que, al comerlas, el consumo de
grasa y colesterol puede ser mayor que con las blancas. Al preparar la carne asada es
importante evitar que se queme para conservar el valor de sus nutrientes y evitar la
formación de sustancias dañinas precursoras de cáncer.
Cuando se prepara una comida como el puchero para una familia de 5 miembros,
habitualmente se utiliza 1 kg. de carne con mucho hueso, grasa y con pocas verduras, lo
que resulta en un caldo con mucha cantidad de agua y poca cantidad de nutrientes que
es insuficiente para cubrir las necesidades de la familia.
Lo recomendado es preparar un puchero utilizando otro tipo de corte de carne como Yz
kg. de carnaza, paleta o rabadilla, agregando buena cantidad de verduras, arroz, fideo o
papa; y se logra asi una comida más nutritiva, con buena cantidad de proteínas,
vitaminas y minerales.
¿En qué preparaciones se puede utilizar la carne?
Soyo
Peceto al horno
Puchero de carne sin grasa (magra)
Guiso de arroz o fideo el carne vacuna
Bife koygua
Caldo de pescado Albóndigas
Bife de higado Niño envuelto
Pollo sin piel al horno
Guiso de higado, riñón o corazón
Guiso de arroz o fideo el pollo
Pastelón de carne
Chupin de pollo o pescado Bife a caballo
Conservación de las carnes
Las carnes se deben conservar en La heladera, a temperatura entre 3 º C a 5 º C, si se va
a consumir dentro de Las 24 a 48 horas, en caso contrario se deben congelar. Cuando se
compra carne en grandes cantidades, es recomendable dividirla en porciones pequeñas
de acuerdo al tamaño que se utiliza para La comida diaria y Llevarla a congelación.
Para descongelar correctamente la porción de carne se debe quitar del congelador la
noche anterior y colocarla en la heladera para que la descongelación sea de forma Lenta.
No se deben recongelar las carnes porque aumenta el peligro de contaminación y de
pérdidas de nutrientes.
El pescado se debe comprar fresco o refrigerado y luego colocar lo más rápido posible
en hielo, en la heladera o congelarla si no se va a consumir en el mismo día.
Se debe evitar comprar carnes y pescados que se venden por La calle sin ningún tipo de
conservación ni control, porque ya pueden estar en proceso de descomposición o ser de
animales enfermos. Cuando Las carnes son secadas al sol (deshidratadas o desecadas) o
en sal (cecina), pueden conservarse por Largo tiempo sin necesidad de guardar en la
heladera.
Conclusión
Una alimentación que incluya carnes en forma moderada, variada y segura, acompañada
de otros alimentos como verduras y cereales, favorece el crecimiento, la reparación de
tejidos y la prevención de enfermedades.
El consumo adecuado y equilibrado de carnes magras, tanto rojas como blancas, es
fundamental para una alimentación saludable, ya que aportan proteínas de alto valor
biológico, hierro, zinc y vitaminas esenciales como la B12.
Es importante priorizar carnes con bajo contenido de grasa visible, preferir las blancas y
limitar el consumo de menudencias y embutidos, debido a su alto contenido de grasas
saturadas y colesterol. Además, una correcta preparación y conservación de las carnes
contribuye a mantener su valor nutricional y evita riesgos para la salud.