Unidad 17: modernismo y vanguardias del s.
XX
En los últimos años del [Link] y la primera mitad del XX se sucedieron una serie de eventos que
sacudieron las sociedades de Occidente y del mundo entero. El proceso de colonización emprendido
por las potencias europeas se vio interrumpido por los movimientos de independencia de las
naciones oprimidas y por dos cruentas guerras mundiales. La Revolución rusa de 1917 demostró
que el movimiento obrero era capaz de tomar el poder en una de las naciones históricas de Europa,
aterrorizando a la burguesía y las clases dominantes. Los avances tecnológicos se sucedieron en
todo los campos, con la radio y el gramófono como nuevas formas de escuchar música, pero la fe en
que inevitablemente mejorarían la vida de las personas se desvaneció al contemplar sus mortíferos
efectos en las guerras. El “crack” de 1929 arrastró la economía mundial a una crisis sin
precedentes, arrastrando a los inversores a la bancarrota y a los trabajadores al paro, primero en los
[Link]. y luego contagiando al resto del mundo. En respuesta a la inestabilidad reinante, un nuevo
movimiento político de clase media emergió; el fascismo fue capaz de atraer a los partidarios del
orden a ultranza gracias a sus promesas de mano dura contra las minorías (a quienes culpaba de
todos los males) y a su exaltación nacionalista.
Resulta lógico que todos estos cambios fueran progresivamente minando la mentalidad que había
alumbrado el Romanticismo y, consecuentemente, novedosas propuestas artísticas emergieron en
todas las artes como respuesta a las nuevas maneras de entender la vida: hablamos de diferentes
vertientes del modernismo como pueden ser el impresionismo, el expresionismo o el neoclasicismo
o las vanguardias de la misma época, iconoclastas e irreverentes. El impresionismo, iniciado en el
mundo de la pintura, se basaría en la captación de la luz en un instante concreto, empleando para
ello la mancha de color y desdibujando el objeto pintado. Por su parte, el expresionismo
reaccionaría al impresionismo deformando las figuras con el propósito de comunicar las emociones
del artista. El neoclasicismo, por su parte, pretende combatir el sentimentalismo romántico
tomando como inspiración elementos de la música clásica o barroca (e incluso anterior).
. Claude Debussy (1862-1918):
Pianista, crítico musical y compositor francés que hoy catalogamos de
impresionista, aunque él nunca aceptó dicha etiqueta (se consideraba más
cercano a las propuestas del simbolismo de los poetas Mallarmé y Verlaine
que a la vanguardia pictórica de Monet y Renoir). Estudió desde niño en el
Conservatorio de París, ganó el preciado Premio de Roma y vivió en el
“bohemio” barrio de Montmartre. Encontró una voz nueva en sus obras tempranas gracias a la
influencia de las músicas rusa, asiática, medieval y de los compositores barrocos franceses, pero no
saltó a la fama hasta el estreno de su ópera Pelléas et Mélisande. Son típicas de su estilo las escalas
pentatónicas, hexátonas y octatónicas, y su armonía no es funcional sino colorista.
. Erik Satie (1866-1925):
Compositor francés y ejemplo paradigmático de artista de
vanguardia; radicalmente enfrentado a la academia, enemigo de la
tradición y partidario de las propuestas más rupturistas. Sus partituras
a menudo contienen referencias irónicas o incluso surrealistas, o
también citas burlescas de las grandes obras de la música clásica. Con
su estilo sobrio y reiterativo pretendió alejarse del sentimentalismo
romántico y consiguió inspirar tendencias posteriores como el
minimalismo o la música conceptual.
. Alexander Scriabin (1872-1915):
También escrito Skriabin, fue un pianista y compositor ruso que
transitó del posromanticismo inicial al atonalismo libre de sus
últimos años. Para huir de la tonalidad solía introducir acordes
sintéticos (acordes inventados diferentes a los tradicionales) que
empleaba como referencias, como por ejemplo el acorde místico o
también llamado de Prometeo (pues lo empleó en el poema
sinfónico del mismo nombre). Scriabin afirmaba estar dotado de
sinestesia (variación en la percepción de un sentido por otro, por
ejemplo identificando música con colores), lo que le conducía a
probar armonías coloristas que nada tenían que ver con el sistema tonal.
. Gustav Holst (1874-1934):
Compositor británico. Estudió en el Royal College of Music londinense y se embarcó en la
búsqueda de un estilo modernista propio alejado de las tendencias del continente europeo y de sus
predecesores nacionales.
. Arnold Schönberg (1874-1951):
Aunque él nunca se consideró a sí mismo un vanguardista sino más bien un renovador de la
tradición, a día de hoy se valora a Schönberg como uno de los grandes revolucionarios de la historia
de la música. Este compositor vienés de familia judía comenzó escribiendo música posromántica, y
de hecho sus libros de armonía y teoría musical siguen siendo referentes.
Sin embargo, su idea de “emancipación de la disonancia” (que ya no
necesitaba ser resuelta) pronto le encaminó hacia el expresionismo, con el
atonalismo libre y finalmente el dodecafonismo serial. Schönberg hubo
de exiliarse a los [Link]. para huir del horror nazi. Sus alumnos
principales, Anton Webern (1883-1945) y Alban Berg (1885-1935),
continuaron escribiendo música según el sistema dodecafónico pero con
influencias del puntillismo y del posromanticismo, respectivamente.
. Maurice Ravel (1875-1937):
Aunque es considerado un compositor impresionista, Ravel fue
también un gran asimilador de muy diversas influencias, como por
ejemplo las del jazz o las de la música barroca francesa. Se trata, por
tanto, de un compositor que es capaz de experimentar pero sin perder
nunca las referencias de la tradición, escribiendo incluso piezas que
pueden considerarse neoclásicas. Además, Ravel puede ser considerado
uno de los grandes maestros de la orquestación, arreglando en vida numerosas piezas suyas y de
otros compositores. El drama de la Primera guerra mundial le afectó profundamente y le inspiró
algunas de sus obras más conocidas, a menudo dedicadas a amigos fallecidos o heridos en la
contienda.
. Béla Bartók (1881-1945):
Pianista, compositor y etnomusicólogo que encontró la inspiración para su
propia música en el folklore de su Hungría natal y los países fronterizos. A
diferencia del exotismo romántico y nacionalista, más basado en los
clichés y estereotipos, Bartók estudió junto a su compatriota Zoltán
Kodály (1882-1967) las verdaderas melodías y ritmos populares de los
campesinos. Esa convergencia de tradición clásica, modernismo y folklore
convirtió a Bartók en un relevante artista internacional.
. Igor Stravinsky (1882-1971):
Por su originalidad y longevidad, Stravinsky es uno de los más influyentes compositores del
[Link]. En su rica y cosmopolita vida atravesó numerosas etapas, desde el nacionalismo ruso inicial,
influenciado por su maestro Rimsky-Korsakov, a la mayoría de las estéticas
importantes de cada época, como el neoclasicismo e incluso el
dodecafonismo. Pero realizó este tránsito sin perder nunca su voz propia,
caracterizada por las sincopaciones, los frecuentes cambios de compás, los
ostinati (ritmos repetidos obstinadamente), la importancia de la articulación,
etc. Alcanzó fama internacional gracias a los ballets que le encargó el
empresario Sergei Diaghilev, estrenos parisinos entre los que sobresalió la
escandalosa presentación del tercero; La consagración de la primavera, obra de inspiración
primitivista. Tras la Revolución de 1917 decidió no regresar a la Rusia soviética y vivió en Europa
y finalmente en los [Link].
Lista de audiciones del modernismo y vanguardias del [Link]:
- C. Debussy:
. Preludio a la siesta de un fauno (poema sinfónico).
. Pélleas et Mélisande (ópera).
. Suite bergamasque: III. Claro de luna.
. Arabesca nº1.
. La mer: II. Jeux de vagues (bocetos sinfónicos o pseudo-sinfonía).
- E. Satie:
. Gymnopédie nº1.
- A. Scriabin:
. Preludio Op.11, nº21.
. Prometeo, el poema del fuego (poema sinfónico).
- G. Holst:
. Los planetas: IV. Júpiter (suite orquestal).
- A. Schönberg:
. Pierrot lunaire: I. Mondestrunken (ciclo de canciones).
. Variations Op.31: Thema.
- M. Ravel:
. Bolero.
. Ma mère l’oye: Jardin féerique (suite para piano).
. Ma mère l’oye: Jardín féerique (suite orquestada).
. Gaspard de la nuit: I. Ondine (tres piezas para piano basadas en poemas).
. Le tombeau de Couperin: I. Prélude (suite para piano).
. Le tombeau de Couperin: I. Prélude (suite orquestada).
. Daphnis et Chloé: III. Lever du jour (ballet).
- B. Bartók:
. Música para cuerdas, percusión y celesta: III. Adagio (sinfonía para orquesta de cámara).
- I. Stravinsky:
. El pájaro de fuego: Finale (ballet).
. La consagración de la primavera: I. La adoración de la tierra (ballet).
. La consagración de la primavera: II. Danzas de las adolescentes.
. La consagración de la primavera: XIV. Danza del sacrificio.
. La historia del soldado: I. Marcha del soldado (suite para guiñol).
Lista de Spotify del nacionalismo, posromanticismo y modernismo:
[Link]