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SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
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\# " l025 - ;no del 4tr .-lnh•ersario del JuIcio a las Juntas Militares
N'_%_8_/ En 1, ciud,d d, R„i,t,„,i,. „pit,1 d, 1, p',„i„,i, d,1 Ch„,,
a los O cho -–-- dí„ d,1 m„ d, oJt;bce d,1 ,ñ, d„ mil
veinticinco, reunidos en Acuerdo los integrantes de la Sala Primera Civil,
Comercial y Laboral del Superior Tribunal de Justicia, ALBERTO
MARIO MODI y NÉSTOR ENRIQUE VARELA. asistidos por la
Secretaría Autorizante, tomaron en consideración para resolver el
presente expediente: “SUCESORES DE BINAGHI. ANA MALENA;
CODINA. JUAN CARLOS C/ ACOSTA CALVO, MARIA D.:
ARGARATE. RUZICH ESTEFANIA: BALDOVINO. YAMILA VANESA
Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”, N') 23888/2021-1-C, año 2025,
venido en virtud del recurso extraordinario de inconstitucionalidad
interpuesto por la parte actora, contra la Sentencia Nc’ 56 de fecha
10/03/2025 dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en
lo Civil y Comercial de esta ciudad.
El remedio fue declarado admisible y concedido, luego de
que las contrarias contestaran eI pertinente traslado. Elevadas las
actuaciones, se radicó el expediente ante esta Sala Primera Civil,
Comercial y Laboral del Superior Tribunal de Justicia. Se agregó
Dictamen N'’ 740/25 del Procurador General Subrogante y se llamó autos
el 17/06/2025, quedando la cuestión en estado de ser resuelta
¿Qué pronunciamiento corresponde dictar en -autos?
I'). Relato de1 caso. Los accionantes promovieron demanda
contra la Defensora Adjunta, Gisela Gauna Wirtz. y las Defensoras
Oficiales Penales, María Daniela Acosta Calvo. Estefanía Argarate
Ruzich9 Julieta Noemí Dansey, Yamila Vanesa Baldovino, Lorena Laura
Andrea Padován y María Celeste Ojeda, por la suma de $2.376.000 y/o lo
4
2
que más resulte de las probanzas de autos, a fin de ser resarcidos d.e Ios
daños y perjucios derivados de conductas difamatQrias realiz&das en su
contra. A su vez, citaron como tercero codemandado a “El Diario de la
Región” por haber actuado con temeraria despreocupación respecto de la
falsedad o veracidad de las publicaciones efectuadas en su edición N'>
6377.
Relataron que el Dr. Juan Carlos Codina, en su carácter de
Juez de Garantías N'’ 4 de Resistencia, remitió oficio N'’ 15 al Superior
Tribunal de Justicia del Chaco, informando del colapso del sistema de
fijación de agenda única de audiencias de los Juzgados de Garantías,
donde hizo saber que una de las causas de ese problema radicaba en el
accionar de un grupo de defensoras oficiales, que entorpecía la labor
jurisdiccional en forma innecesaria. Expresaron que dicho informe dio
origen a la Actuación Simple NC) 189/20.
Manifestaron que en el descargo efectuado por la Defensoría
General a través de Resolución N'’ 9/20, se le atribuyen de manera falsa
exabruptos verbales y recriminaciones hacia las demandadas, por
presentar habeas corpus o recurrir los actos de los Fiscales. Comentaron
que posteriormente las accionadas formaron Expte. DG N'’ 17/20 donde
denunciaron al Dr. Codina por supuesta violencia de género en el ámbito
laboral y procedieron a comunicarlo a "El Diario de la Región”, que
publicó tal noticia en su edición del día 14/08/2020, y se viralizó en las
redes sociales. Mencionaron que luego el Superior Tribunal de Justicia
dispuso la instrucción de un sumario administrativo, en el cual -después
de producirse toda la prueba y el dictamen del Procurador General- se
resolvió archivar las actuaciones. por no encontrarse demostrados los
3
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Wr40&/tcM.de¿(8/mec,
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hechos alegados por las integrantes del Ministerio Público de la Defensa.
A su turno, las demandadas contestaron la pretensión incoada
solicitando su rechazo. Las defensoras oficiales María Celeste Ojeda,
Julieta Noemí Dansey, Yamila Vanesa Baldovino, Lorena Laura Andrea
Padován y Estefanía Dana Argarate Ruzich, plantearon que la demanda
resultaba improponible objetivamente, ya que existía un impedimento
constitucional para que se tramite un proceso civil por pretensos daños y
perjuicios en su contra, que tenga relación directa con el ejercicio de sus
funciones. En subsidio, opusieron excepción de falta de legitimación
activa y pasiva, conforme las previsiones del art. 345, inc. 3, del CPCC.
El Juzgado Civil y Comercial NO 3 de Resistencia resolvió
decretar la improponibilidad de la demanda respecto de todas las
accionadas y consecuentemente, rechazó la misma. Para arribar a esa
decisión, estimó que las defensoras oficiales gozaban de inmunidad de
proceso y de opinión, y por tal motivo se requería su previo desafuero
para postular el reclamo resarcitorio ante los tribunales civiles y
comerciales. Al mismo tiempo, desestimó la acción incoada contra “El
Diario de la Región”. Impuso las costas a los actores vencidos y reguló
los honorarios profesionales.
Recurrido dicho pronunciamiento. la Sala Segunda de la
Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta citIdad confirmó
1a sentencia de grado en cuanto declaró la improponibilidad de la
demanda respecto de todas las integrantes del Ministerio Público. Para
sostener tal conclusión, ponderó que los actos por los cuales el actor se
había sentido agraviado moralmente fueron realizados por las
demandadas en ejercicio de sus funciones. lo cual -atento a las
4
inmunidades constitucionales reconocidas- impedía que pudieran ser
sometidas a juicio civil y/o criminal por tal motivo. Por otra parte,
revocó la desestimación de la pretensión entablada contra “El Diario de
la Región” y dispuso que continúe la tramitación de la causa según su
estado, para lo cual debería remitirse el expediente al órgano
jurisdiccional que resulte asignado por sorteo. Estableció los gastos
causídicos de Alzada y fijo los estipendios de los letrados actuantes.
Contra este decisorio se dedujo el remedio bajo estudio.
2'’) Los agravios extraordinarios. Sostienen los impugnantes
que la resolución del Tribunal de Apelaciones exhibe un tratamiento
inadecuado de la cuestión sometida a revisión, por apartarse de los
extremos fácticos y jurídicos que informan la causa, lesionando de ese
modo sus garantías constitucionales de debido proceso, defensa en juicio
y derecho de propiedad.
Apuntan que la Cámara interpreta incorrectamente los hechos
en los que se funda la demanda, y sustenta la sentencia en base a
acontecimientos que no se ajustan a la realidad de lo sucedido. Señalan
que en el presente litigio no han demandado a las defensoras oficiales
por actos cometidos por ellas en el ejercicio de sus funciones. Aclaran
que las denuncias agraviantes formuladas y las gestiones realizadas ante
medios periodísticos para dar difusión a tales acusasiones difamatorias,
con la intención de lesionar derechos personalísimos de su parte, nada
tienen que ver con la tarea específica que tienen como funcionarias
judiciales. Aducen asimismo que dicho obrar no es compatible con
actuaciones administrativas judiciales referidas a la respuesta de un
requerimiento de informe por parte del Alto Cuerpo. Arguyen que
?i,p«ñ„@'mB,«„«¿ def ó n+a.
@oo&ne¿a. (/eZ (6/tae o
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tampoco resulta aplicable al sub-lite el precedente citado (“Mereles”),
por no tratarse de un caso análogo ni similar al presente.
3')) La arbitrariedad del pronunciamiento en crisis.
Confrontada la motivación en la que se apoya el fallo atacado con los
agravios expuestos, advertimos que asiste razón a los recurrentes, puesto
que la Cámara, bajo la apariencia de una debida fundamentación, arriba a
una conclusión que no constituye derivación razonada del derecho
vigente en función de las particulares circunstancias de la causa.
Configurándose el supuesto de arbitrariedad denunciado que habilita la
descalificación del decisorio como acto jurisdiccional válido.
En efecto, las sentenciantes refieren -en principio- que el
requisito del desafuero previo o cesación de las funciones -en virtud de lo
dispuesto por los arts. 102, 103 y 154 de nuestra Carta Magna Provincial-
resulta aplicable a las demandadas atento a los cargos que ostentaban las
mismas -como integrantes del Ministerio Público de la Defensa.. al tiempo
de la interposición del reclamo indemnizatorio. Expresan que en el sub
lite corresponde “...determinar si las manifestaciones por las que la parte
actora se siente moralmente afectada fueron realizadas por las
demandadas dentro de su función jurisdiccional-. Puesto que a partir de
ello se establecerá si es necesario el desafuero previo como recaudo
procesal para el avance del proceso o no.
A fin de dilucidar tal cuestión, acuden -según expresan- “...a
las pruebas ofrecidas por las partes en sus libelos iniciales”. Sin
embargo, al realizar el análisis de los hechos y las probanzas que integran
el thema decidendum no se avocan al estudio de todos los elementos
conducentes para la decisión del ligitio. Por el contrario, solo se limitan
6
a examinar las opiniones vertidas en las actuaciones administrativas
aportadas (Exptes. N'’ 189/20, N'’ 80.422/20 y N'’ DG 17/20). Soslayando
ponderar los demás extremos fácticos expuestos por los accionantes en su
escrito de demanda, que refieren a gestiones realizadas por las accionadas
-fuera de su competencia laboral- para que se difundan las
manifestaciones desacreditantes en diversos medios de comunicación y
las probanzas que son allí ofrecidas para demostrar tales circunstancias.
Es decir, las camaristas realizan una valoración parcializada
del material aportado en el escrito postulatorio, y en orden a ello
concluyen que los actos por los que el actor se ve agraviado “...fueron
formulados por las integrantes del Ministerio Público de la Defensa en el
ejercicio de la función que desempeñan... ’' y en el marco de
“requerimientos administrativos-- llevados a cabo dentro de los canales
jerárquicos correspondientes. Consecuentemente, luego afirman que las
accionadas se hallan dmparadas por la inmunidad de proceso y de opinión
(arts. 102 y 154 de la C.P.), ya que tratándose de presuntos daños
relativos al ejercicio de sus cargos. no pueden ser accionadas civil ni
penalmente sin previa destitución.
La lectura de los argumentos esbozados por la Alzada
traduce una comprensión inadecuada del caso, pues el decisorio
contiene consideraciones fragmentarias en la apreciación de los
sucesos relatados en la demanda, omitiendo valorar todos los
extremos que constituyen el fundamento de la pretensión esgrimida
(causa petendi) y las pruebas que han sido ofrecidas para
acreditarlos. Ello determina -en consecuencia- una deficitaria
construcción lógico jurídica, puesto que la solución normativa
7
21,p«ñ,@mz«a«¿ d«f;61¿cü.
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adoptada no se ajusta a la base fáctica delimitada en la
litiscontestatio, ni a la realidad de los hechos litigiosos controvertidos
que constituyen el objeto del juicio.
4')) En el mismo contexto. se aprecia que las magistradas
realizan una errónea aplicación del precedente "Mereles” (Sent. N'’
184/2017, de esta Sala Primera STJ), puesto que no se configura en el
sublite un supuesto similar al del caso citado.
Cabe precisar que en el antecedente aludido por la Alzada se
trataba de determinar la responsabilidad atribuida a magistrados por
expresiones vertidas en el contenido de una sentencia emitida en un
proceso judicial, acto cuyo dictado caracteriza por excelencia el ejercicio
de la función jurisdiccional. A diferencia de ello. en el sub judice se hace
referencia a conductas -que se consideran agraviantes- que no fueron
efectuadas en el marco de una causa judicial determinada en la que las
demandadas hayan estado ejerciendo sus funciones específicas (es decir,
la defensa de una persona derivada a tales fines). Inclusive se atribuye a
las accionadas actuaciones -ajenas al ámbito laboral- vinculadas a la
profusión de noticias falsas en medios de difusión masivos con la
intención de dañar la honra y reputación profesional del accionante. Lo
cual revela claramente que no se trata de situaciones análogas o
similares, en las que deba seguirse el mismo criterio jurídico.
La .Corte Suprema de Justicia de la Nación descalificó como
arbitrarias algunas sentencias que aplicaban precedentes sin atender a la
similitud de las circunstancias fácticas y jurídicas entre el antecedente
en cuestión y el caso que resolvían. Así resaltó que “las expresiones
generales empleadas en las decisiones judiciales deben tomarse siempre
8
en conexión con el caso en el cual se usan, y [...] en cuanto vayan más
allá, pueden ser respetadas pero de ninguna manera obligan al juicio del
tribunal para los casos subsiguientes-’ (Fallos: 33 : 162).
5'’) A su vez, se avizora que las camaristas también plasman
en el fallo una equívoca interpretación jurídica respecto de la inmunidad
de opinión y proceso que se establece en las normas constitucionales
(arts. 102, 103 y 154 C.P. y art. 68 C.N.) y el requisito de previa
destitución de las funcionarias al cual condicionan la proposición de la
demanda.
En principio, hacen alusión errada al término “desafuero” que
técnicamente refiere a la remoción de fueros de un legislador, lo cual no
es compatible con el mecanismo de destitución implementado para las
representantes del Ministerio Público.
Asimismo, se advierte que mencionan en forma genérica tal
recaudo previo, pero sin armonizarlo con la normativa local que establece
el procedimiento de acusación de las funcionarias demandadas ante el
Jurado de Enjuiciamiento (Ley N'’ 188). Concretamente omiten considerar
que los hechos por los cuales se promueve demanda contra las defensoras
oficiales no se hallan previstos dentro de la enumeración taxativa
establecida en los arts. 8 y 9 de la referida norma legal, que autoriza la
acusación ante el Jury. En razón de lo cual, establecen una condición
(destitución) para acceder al tratamiento de la pretensión formulada, que
en el caso concreto resulta de cumplimiento imposible, lo cual cercena de
manera arbitraria e injustificada las garantías fundamentales al debido
proceso, la tutela judicial efectiva y la defensa en juicio de los
recurrentes (art. 18 C.N.), y que conlleva a colocarlos en una situación
9
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@roe&n.cM. dei%baco,
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lindante con la privación de justicia.
Cabe agregar además que, en el marco normativo en juego,
aún cuando hubiere base o estuviere prevista la causal para un
enjuiciamiento de las citadas funcionarias. ello no sería óbice para el
ejercicio del derecho resarcitorio de los actores en orden a una pretensión
legítima, en atención a que la acusación ante el Jury responde a otra
finalidad institucional. De manera tal que no puede constituirse en una
coraza protectora de inmunidad absoluta.
6Q) Todas las falencias marcadas evidencian que concurre en
el caso el vicio de arbitrariedad endilgado al pronunciamiento, puesto que
la decisión judicial recurrida aparece desprovista de motivación
suficiente en relación a las cuestiones sustanciales planteadas por las
partes y los elementos de juicio incorporados a la causa, a la vez que
incurre en una errónea calificación jurídica de la temática debatida,
asentándose la conclusión sobre una mera apariencia que luce dogmática
y que no álcanza para sostenerla como acto jurisdiccional válido.
Al respecto, se ha dicho que: “SI bien. como regla general,
las cuestiones de hecho, prueba y derecho común resultan ajenas al
recurso extraordinario federal, cabe apartarse de este principio cuando la
sentencia efectúa una interpretación del régimen legal aplicable que
desvirtúa las normas en juego en el caso y omite la valoración de
constancias relevantes para la correcta solución del litigio, motivos que
impiden considerar al pronunciamiento como derivación razonada del
derecho vigente con arreglo a las circunstancias de la causa” (C.S.
1999/02/23 “Frieboes de Bencich. Emilia I. s/ quiebra". La Ley, 1999-D,
772 (41.719-.S) – J.A. del 18/8/99. p. 36. en igual sentido, C.S.
10
1998/11/12 “Ibarra, Aníbal-. La Ley 1999-B, 399, DJ, 1999-2-99).
Como lo ha precisado la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, la doctrina de la arbitrariedad tiende a resguardar la garantía de
la defensa en juicio y el debido proceso, exigiendo que las sentencias de
los jueces sean fundadas y constituyan derivación razonada del derecho
vigente, con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa
(conf. Fallos: 297:100; 298:360: 299:226), y entiende -además- que la
exigencia de que los fallos judiciales tengan fundamentos, reconoce raíz
constitucional (Fallos: 240: 160; 247:263, cit. en Sent. N'’ 240/06 de esta
Sala) .
De ahí que -no es un fallo judicial aquel pronunciamiento
que por incurrir en contradicciones respecto de extremos que conciernen
a su fundamentación normativa o fáctica, no puede presentarse como un
acto razonado, esto es. racional-' (conf. Genaro Carrió, “El Recurso
Extraordinario por Sentencia Arbitraria”. págs. 286/287, cit. en Sent. Nc>
295/01, N'’ 997/04, N'’ 138/10, entre otras).
7'’) Conforme a lo expuesto, corresponde hacer lugar al re-
curso extraordinario de inconstitucionalidad deducido por la actora y en
consecuencia, nulificar parcialmente la sentencia N'’ 56 de fecha
10/03/2025 dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en
lo Civil y Comercial de esta ciudad, en cuanto declara la improponibili-
dad de la demanda respecto de las defensoras accionadas.
8'’) La jurisdicción positiva. En atención a la forma en que
se resuelve, procede dictar sentencia y ejercer jurisdicción positiva (art.
29, ley 2021-B), dado que no se encuentra comprometido el derecho de
defensa de las partes a tenor de las pretensiones y defensas deducidas,
11
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SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
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toda vez que el vicio atribuido al pronunciamiento cuestionado, responde
al erróneo tratamiento de la cuestión debatida formulado por las
juzgadoras de ambas instancias. Ello aunado al tiempo transcurrido desde
el inicio del reclamo (año 2021 ) y la necesidad de brindar tutela judicial
efectiva dentro de un plazo razonable (CSJN, Fallos: 244:34; 261 : 16;
264:192).
9'’) La solución propiciada. A fin de resolver el planteo de
improponibilidad de la demanda incoado por las demandadas María
(_'eleste Ojeda, Julieta Noemí Dansey. Yamila Vanesa Baldovino, Lorena
Laura Andrea Padován y Estefanía Dana Argarate Ruzich, se impone
realizar algunas precisiones jurídicas.
En principio, cabe aclarar que se trata de una categoría que
se configura cuando la demanda desde su misma proposición se
manifiesta, inequívoca como sustancialmente. improcedente e
inatendible, lo que de conformidad al artículo 339 de nuestro C.P.C.C.,
permite a los tribunales rechazarla in límine.
Tal improponibilidad puede ser objetiva y/o subjetiva,
debiendo ser notoria o manifiesta, como se dijo. esto es evidente, patente,
aflorando sin más y revelándose al cabo de una verificación liminar (Cfr.
Morello, A. y Berizonce, R., “Improponibilidad objetiva de la demanda”,
en J. A. 1.981-III, p. 789). Es subjetiva ante la falta de legitimación o
interés9 elementos de la pretensión que el juez puede examinar al inicio
de la litis o en la sentencia. En cambio, es objetiva cuando la pretensión
no reúne las condiciones mínimas de procedencia sustancial.
Sobre el particular, esta Sala Primera ha señalado -siguiendo
reconocida doctrina- que: “...resulta 'improponible’ la demanda toda vez
12
que el objeto jurídico perseguido esté excluido de plano por la ley,
cuando ésta impide explícitamente cualquier decisión al respecto; o la
improcedencia derive de la inidoneidad, juzgada en abstracto, de los
propios hechos en que se funda la demanda ('causa pretendi'), los que no
son aptos para obtener una sentencia favorable. En estos casos, si el
objeto o la causa en que se sustenta la acción o pretensión que porta la
demanda son ilícitos o contrarios a la ley o a las buenas costumbres, o en
sí se exhiben constitutivamente inhábiles para hacerse audibles, de
disponerse su sustanciación se daría lugar a un proceso infecundo, que
habría nacido frustrado 'ab origine' [...] La decisión desestimatoria, en la
especie, resuelve el fondo mismo de lo pretendido, de modo que
constituirá una verdadera sentencia definitiva de mérito, con todos sus
efectos propios y cualidades, y sobremanera -una vez firme- con
autoridad de cosa juzgada material-' (Morello, Augusto M.-. Berizonce,
Roberto O.; Improponibilidad objetiva de la demanda; Jurisprudencia
Argentina; 1981-III; Bs. As.: p. 788/793) (Sent. N'’ 150/15).
Obviamente, que el ejercicio de este poder-deber debe ser
realizado con suma prudencia por los magistrados, teniendo siempre en
cuenta que su utilización disfuncional podría afectar el derecho de acceso
a la jurisdicción (y al debido proceso), que constituyen garantías
fundamentales reconocidas en nuestra Constitución Nacional (art. 18
C.N.).
1dD LILI b 9681 a biLL# 1 CII CLk 1 v 11 ub 1111 b/i vb/ v 111 L/ 111 uc+ bt uv u 11 H
demanda reviste un marcado carácter excepcional, en tanto hallándose de
por medio la garantía constitucional de defensa en juicio y lo que ella
comprende -derecho de acción, tutela judicial efectiva, debido proceso
13
@,p«ñ„w 'mZ«ü«Z d«ftü#«¿',.
@80 oí/m.cla' M %/taco,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL
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tal aspecto debe ser manifiesto en la controversia planteada” -La negrilla
está destacada en el fallo citado- (Sent. N' 150/15 de esta Sala Primera).
De modo tal que la infundabilidad de la pretensión debe revelarse de
manera evidente y notoria de los propios términos en que fue concebida
la demanda.
En el mismo sentido. se ha dicho que : “Sólo
excepcionalmente debe acudirse al rechazo de oficio de la pretensión. La
improponibilidad objetiva configura un instituto de interpretación
restrictiva por encontrarse en pugna directa con el derecho humano al
acceso a la justicia, reconocido por el artículo 15 de la Constitución
Provincial y por el artículo 8 de la Convención Americana de los
Derechos Humanos; lo cual implica que -ante la mínima duda- los jueces
deben dar trámite a la pretensión, provocar el contradictorio y recién
entonces, con un conocimiento acabado de la causa. decidir sobre los
derechos en disputa” (Cám. Segunda Apel. Civ. y Com. La Plata, Sala II,
resolución interlocutoria del 26/04/2016, causa 120052).
10a) Confrontados los términos expuestos- en la demanda
deducida por los accionantes -bajo los postulados enunciados-,
entendemos que no se verifica el supuesto de excepción aludido
(improponibilidad de la demanda). en tanto los hechos en que se funda
la pretensión (causa petendi) no resultan manifiestamente inidóneos
para obtener el dictado de una sentencia de mérito al respecto
(favorable. o desfavorable).
Es que, de la compulsa del libelo inicial se repara que los
demandantes identifican claramente los hechos a los cuales atribuyen
entidad lesiva de sus derechos personalísimos. entre los cuales mencionan
+b
14
declaraciones emitidas por las demandadas en el marco de las actuaciones
administrativas desarrolladas en el ámbito del Poder Judicial (Exptes. N'>
189/20, N'’ 80.422/20 y N'’ DG 17/20), y también refieren a otras
conductas vinculadas a la difusión de noticias falsas en medios de
comunicación masivos, efectuadas con la intención de dañar su honor y
reputación profesional, y que resultan ajenas al ejercicio de las funciones
que corresponden a las accionadas como integrantes del Ministerio
Püblico de la Defensa. Asimismo. ofrecen -en el mismo escrito de
demanda- pruebas a fin de acreditar tales extremos.
En virtud de ello. se visualiza que los hechos atribuidos a las
demandadas -y por los cuales los actores se consideran agraviados- no
fueron realizados -al menos en su totalidad- en el ámbito de sus
competencias funcionales, razón por la cual no se hallan bajo el amparo
de las inmunidades de opinión y proceso contempladas en nuestras Cartas
Magnas (arts. 102, 103 y 154 C.P. y art. 68 C.N.). Lo cual no impide que
puedan ser juzgadas a fin de determinar su eventual responsabilidad civil
por tales acontecimientos.
Con respecto al alcance de las aludidas inmunidades
parlamentarias, que se hacen extensivas a los integrantes del Ministerio
Público -en virtud de lo dispuesto por los arts. 102, 103 y 154 C.P.- la
Corte Suprema de Justicia de la Nación ha dicho: "La ley fundamental no
ha buscado garantir a los miembros del Congreso con una inmunidad que
tenga objetos personales, no por razones del individuo mismo a quien se
hace inmune. Son altos fines políticos los que se ha propuesto, y si ha
considerado esencial esa inmunidad es precisamente para asegurar no
solo la independencia de los poderes públicos entre sí, sino la existencia
d+
15
gi,p«ñ„@mZ,.„«¿ d,.ft ó nia,
Wro¿l¿in.cla'de¿%/mca,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
misma de las autoridades creadas por la Constitución" (Fallos: 54:463)
Es decir, la indemnidad de las opiniones parlamentarias tiene
carácter funcional, “pues lo que en verdad se halla fuera del alcance de la
ley penal son los actos y no el actor por su calidad de tal, pues aun
cuando el legislador cesare en su mandato sigue amparado por la
indemnidad del acto”. Ello así, toda vez que “las previsiones del artículo
68'’ de la Constitución Nacional tienen una elevada significación pues su
finalidad no es la de proteger a un miembro del parlamento para su propio
beneficio, sino que están destinadas a garantizar la independencia
funcional de las cámaras legislativas, habilitando a los representantes del
pueblo a cumplir sus funciones sin temor a acciones civiles a criminales
(...). La inmunidad de opinión se enhebra, pues, con el adecuado
funcionamiento del sistema representativo y republicano en que se
sostiene el andamiaje institucional y la protección del representante del
pueblo en el desempeño de ese mandato también se origina en el prjncipio
de la soberanía popular que ha sido delegada para el ejercicio de sus
funciones (artículo 33 de la Constitución Nacional). Por consiguiente, la
inmunidad de los legisladores no es un privilegio que contemple las
personas ya que busca la custodia de las instituciones y el libre ejercicio
de los poderes y que, por lo tanto, está dentro de la concepción argentina
del sistema representativo republicano" (Fallos: 169:76),
En cuanto a la naturaleza de la inmunidad parlamentaria,
Sebastián Soler considera que es indudable que. si los hechos son de
suma gravedad, no pueden ser considerados Iícitos por la sola
circunstancia de que su autor sea un miembro del Congreso en ejercicio
de sus funciones. Esta circunstancia no puede funcionar como una causal
b
16
de justificación del hecho mismo. Parece más lógico suponer, indica el
autor, que -por ser la libertad de opinión la base misma del régimen
democrático- ha sido preferible correr el riesgo excepcional de un abuso
(y soportarlo) que el de establecer un control de los que tienen que
aplicar la ley sobre los que tienen que hacerla, con grave peligro de
estancamiento. Se ha elegido. de entre dos males posibles, el menor,
evitándose una dictadura judicial de controles evidentemente
conservados, que podían extenderse a esferas políticas. Continúa diciendo
el destacado doctrinario, que el acto mismo carece de los atributos de la
justificación y, cuando él constituya un delito, no podrá rechazarse la
legítima defensa, negarse la defensa de la retorsión o compensación de
injurias, ni considerarse impune el instigador (Soler, Sebastián, Derecho
Penal Argentino, t. I, p. 273. ed- Tea, Buenos Aires, 1992).
11c>) Conforme a lo expuesto, corresponde rechazar el planteo
de improponibilidad de la demanda formulado por las mencionadas
accionadas y disponer que continúe la tramitación de la causa según su
estado respecto de todas las demandadas. Asimismo, habiendo emitido
opinión al respecto la juez de grado, devueltos que fueren los autos al
juzgado de origen -previa toma de razón- deberá remitirse el expediente
al órgano jurisdiccional que resulte asignado por sorteo, a través de la
Mesa Informatizada Civil y Comercial.
12'’) Costas. Atento a la decisión arribada y dado lo
preceptuado por el artículo 298 del Código Procesal Civil y Comercial de
la Provincia del Chaco. corresponde adecuar las costas y honorarios
regulados al nuevo pronunciamiento. Las de primera y segunda instancia:
se imponen en un 50% a las funcionarias accionadas y en un 50% al co--
db
17
@p,„¿,@'mZ,.„aZ d«f¿düc¿«.
®lo#&n-c¿«. M (8/wt(+o,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL
demandado, El Diario de la Región (art. 83 CPCC). Las de esta sede
extraordinaria: se establecen a cargo de todas las defensoras demandadas
vencidas (art. 83 CPCC).
13')) Honorarios. Los correspondientes a la instancia de
origen, deberán ser readecuados en la misma, conforme las pautas aquí
establecidas en cuanto resulten aplicables
Los emolumentos profesionales por la labor desarrollada en
la Cámara y en esta sede extraordinaria se regulan tomando como base el
monto reclamado en la demanda, hasta la etapa del proceso cumplida, y
aplicando las pautas de los arts. 3, 5. 6, 7 y 11 de la ley de aranceles. Los
de Alzada: Para el abogado Ricardo Ariel González Zund (M.P. N'’ 1354)
en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIENTO CINCUENTA
Y DOS ($64.152) como patrócinante del actor. Para los abogados Carlos
Alberto Ojeda (M.P. N'’ 6050) y Andrea Gialdroni (M.P. NC) 7119) la suma
de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES
($22.453) a cada uno de ellos, como patrocinantes de la demandada
Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo Victor Morbidoni (M.P. N'’
1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'> 8624) las sumas de PESOS
VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) y
PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO ($8.981), como
patrocinantes y apoderados de las accionadas Dansey, Argarate Ruzich,
Baldovino, Padován y Ojeda. Los de esta sede extraordinaria: Para el
abogado Ricardo Ariel González Zund (M.P. N'’ 1354) en la suma de
PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIENTO CINCUENTA Y DOS
($64.152) como patrocinante del actor. Para los abogados Carlos Alberto
Ojeda (M.P. Nc’ 6050) y Andrea Gialdroni (M.P. N'’ 7119) la suma de
$
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PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES
($22.453) a cada uno de ellos, como patrocinantes de la demandada
Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo Victor Morbidoni (M.P. N')
1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'’ 8624) las sumas de PESOS
VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) y
PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO ($8.981), como
patrocinantes y apoderados de las accionadas Dansey, Argarate Ruzich,
Baldovino, Padován y Ojeda. Todo con más IVA si correspondiere.
No se fijan honorarios para la abogada Gisela Gauna Wirz
(M.P. N') 3514) dada la forma en que se imponen las costas y siendo que
la misma actúa por derecho propio.
Con lo que terminó el Acuerdo, dictándose la siguiente
SENTENCIA N' 2GR
I.- HACER LUGAR al recurso extraordinario de
inconstitucionalidad incoado por la parte actora, y por ende DECRETAR
LA NULIDAD PARCIAL de la Sentencia N'’ 56 de fecha 10/03/2025
dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y
Comercial de esta ciudad, en cuanto declara la improponibilidad de la
demanda respecto de todas las defensoras oficiales accionadas.
iI.- EJERCER JURISDICCIÓN POSITIVA y en su mérito,
DESESTIMAR el planteo de improponibilidad de la demanda deducido
por las defensoras María Celeste Ojeda, Julieta Noemí Dansey, Yamila
Vanesa Baldovino, Lorena Laura Andrea Padován y Estefanía Dana
Argarate Ruzich. Consecuentemente. DISPONER que continúe la
tramitación de la causa según su estado, y habiendo emitido opinión al
respecto la juez de grado, una vez devueltos los autos al juzgado de
19
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®o¿x¿in.c¿«. dd %/taco,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
origen -y previa toma de razón- deberá remitirlos al órgano jurisdiccional
que resulte asignado por sorteo, a través de la Mesa Informatizada Civil y
Comercial .
111.'- ADECUAR las costas del siguiente modo: Las de prime-
ra y segunda instancia: se imponen en un 50% a las funcionarias judicia-
les accionadas y en un 50% al co-demandado. El Diario de la Región (art.
83 CPCC). Las de esta sede extraordinaria: se establecen a cargo de to
das las defensoras demandadas vencidas (art. 83 CPCC).
IV.- DISPONER que los estipendios de primera instancia
sean readecuados en la misma, conforme las pautas aquí establecidas en
cuanto resulten aplicables.
V.- REGULAR los honorarios de la siguiente forma: Por la
labor cumplida en la Alzada: Para el abogado Ricardo Ariel González
Zund (M.P. N'> 1354) en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL
CIENTO CINCUENTA Y DOS ($64.152) como patrocinante de 1a parte
actora. Para los abogados Carlos Alberto Ojeda (M,P. NQ 6050) y Andrea
Gialdroni (M.P. N'> 7119) la suma de PESOS VEINTIDOS MIL CUATRO_
CIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) a cada uno de ellos, como pa
trocinantes de la demandada Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo
Victor Morbidoni (M.P. N'’ 1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'’
8624) las sumas de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CIN-
CUENTA Y TRES ($22.453) y PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS
OCHENTA Y UNO ($8.981), como patrocinantes y apoderados de las ac
cionadas Dansey, Argarate Ruzich, Baldovino, Padován y Ojeda. Los de
esta sede extraordinaria: Para el abogado Ricardo Ariel González Zund
(M.P. N'> 1354) en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIEN.
q
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TO CINCUENTA Y DOS ($64.152) como patrocinante de los actores.
Para los abogados Carlos Alberto Ojeda (M.P. N'> 6050) y Andrea Gial-
droni (M.P. N'’ 7119) la suma de PESOS VEINTIDOS MIL CUATRO-
CIENTOS CINCUENTA Y TRES ( S22.453) a cada uno de ellos, como pa--
trocinantes de la demandada Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo
Victor Morbidoni (M.P. N'’ 1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. Nc’
8624) las sumas de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CIN-
CUENTA Y TRES ( S22.453 ) y PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS
OCHENTA Y UNO ($8.981 ), como patrocinantes y apoderados de las ac.-
cionadas Dansey, Argarate Ruzich. Baldovino, Padován y Ojeda. Todo
con más IVA si correspondiere.
VI.- No se fijan emolumentos a la abogada Gisela Gauna
Wirz (M.P. Nc’ 3514) por el motivo expuesto en el considerando NC) 13), in
fine, del Acuerdo que antecede.
VI.- REGÍSTRESE. Protocolícese. Notifíquese personalmente
o por medios electrónicos. Comuníquese la presente, por correo electróni-
co, a la Presidente de la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo
Civil y Comercial de esta ciudad y a la Presidente de dicha Cámara, de--
jándose por Secretaría la respectiva constancia. Oportunamente bajen los
autos como está ordenado en el punto II.
W/L/
r/-L
ALBERTO NIARIO XIODI NÉSTOR .RELA
Juez P
Sala 1 ra, Civ., Com. y Lab. Sala Ira. Civ.l Com. y Lab.
SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA ISUPERIOR FAL DE JUSTICIA
AND
IIla*m
FABIANA \’IAIN
da » Secretaria
Sala Ira. Civ., Com. v Lab.
SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA