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Sentencia 268-2025

Sala Primera Civil, Comercial y Laboral del STJ

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SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
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\# " l025 - ;no del 4tr .-lnh•ersario del JuIcio a las Juntas Militares

N'_%_8_/ En 1, ciud,d d, R„i,t,„,i,. „pit,1 d, 1, p',„i„,i, d,1 Ch„,,


a los O cho -–-- dí„ d,1 m„ d, oJt;bce d,1 ,ñ, d„ mil
veinticinco, reunidos en Acuerdo los integrantes de la Sala Primera Civil,

Comercial y Laboral del Superior Tribunal de Justicia, ALBERTO

MARIO MODI y NÉSTOR ENRIQUE VARELA. asistidos por la

Secretaría Autorizante, tomaron en consideración para resolver el

presente expediente: “SUCESORES DE BINAGHI. ANA MALENA;

CODINA. JUAN CARLOS C/ ACOSTA CALVO, MARIA D.:


ARGARATE. RUZICH ESTEFANIA: BALDOVINO. YAMILA VANESA
Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”, N') 23888/2021-1-C, año 2025,
venido en virtud del recurso extraordinario de inconstitucionalidad

interpuesto por la parte actora, contra la Sentencia Nc’ 56 de fecha

10/03/2025 dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en

lo Civil y Comercial de esta ciudad.

El remedio fue declarado admisible y concedido, luego de

que las contrarias contestaran eI pertinente traslado. Elevadas las


actuaciones, se radicó el expediente ante esta Sala Primera Civil,
Comercial y Laboral del Superior Tribunal de Justicia. Se agregó
Dictamen N'’ 740/25 del Procurador General Subrogante y se llamó autos

el 17/06/2025, quedando la cuestión en estado de ser resuelta

¿Qué pronunciamiento corresponde dictar en -autos?


I'). Relato de1 caso. Los accionantes promovieron demanda
contra la Defensora Adjunta, Gisela Gauna Wirtz. y las Defensoras
Oficiales Penales, María Daniela Acosta Calvo. Estefanía Argarate
Ruzich9 Julieta Noemí Dansey, Yamila Vanesa Baldovino, Lorena Laura

Andrea Padován y María Celeste Ojeda, por la suma de $2.376.000 y/o lo


4
2

que más resulte de las probanzas de autos, a fin de ser resarcidos d.e Ios

daños y perjucios derivados de conductas difamatQrias realiz&das en su


contra. A su vez, citaron como tercero codemandado a “El Diario de la

Región” por haber actuado con temeraria despreocupación respecto de la

falsedad o veracidad de las publicaciones efectuadas en su edición N'>


6377.

Relataron que el Dr. Juan Carlos Codina, en su carácter de

Juez de Garantías N'’ 4 de Resistencia, remitió oficio N'’ 15 al Superior

Tribunal de Justicia del Chaco, informando del colapso del sistema de

fijación de agenda única de audiencias de los Juzgados de Garantías,


donde hizo saber que una de las causas de ese problema radicaba en el

accionar de un grupo de defensoras oficiales, que entorpecía la labor

jurisdiccional en forma innecesaria. Expresaron que dicho informe dio


origen a la Actuación Simple NC) 189/20.

Manifestaron que en el descargo efectuado por la Defensoría

General a través de Resolución N'’ 9/20, se le atribuyen de manera falsa

exabruptos verbales y recriminaciones hacia las demandadas, por

presentar habeas corpus o recurrir los actos de los Fiscales. Comentaron

que posteriormente las accionadas formaron Expte. DG N'’ 17/20 donde

denunciaron al Dr. Codina por supuesta violencia de género en el ámbito

laboral y procedieron a comunicarlo a "El Diario de la Región”, que


publicó tal noticia en su edición del día 14/08/2020, y se viralizó en las

redes sociales. Mencionaron que luego el Superior Tribunal de Justicia

dispuso la instrucción de un sumario administrativo, en el cual -después

de producirse toda la prueba y el dictamen del Procurador General- se

resolvió archivar las actuaciones. por no encontrarse demostrados los


3

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Wr40&/tcM.de¿(8/mec,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL
@
hechos alegados por las integrantes del Ministerio Público de la Defensa.

A su turno, las demandadas contestaron la pretensión incoada

solicitando su rechazo. Las defensoras oficiales María Celeste Ojeda,


Julieta Noemí Dansey, Yamila Vanesa Baldovino, Lorena Laura Andrea

Padován y Estefanía Dana Argarate Ruzich, plantearon que la demanda

resultaba improponible objetivamente, ya que existía un impedimento

constitucional para que se tramite un proceso civil por pretensos daños y

perjuicios en su contra, que tenga relación directa con el ejercicio de sus

funciones. En subsidio, opusieron excepción de falta de legitimación

activa y pasiva, conforme las previsiones del art. 345, inc. 3, del CPCC.

El Juzgado Civil y Comercial NO 3 de Resistencia resolvió


decretar la improponibilidad de la demanda respecto de todas las

accionadas y consecuentemente, rechazó la misma. Para arribar a esa

decisión, estimó que las defensoras oficiales gozaban de inmunidad de

proceso y de opinión, y por tal motivo se requería su previo desafuero

para postular el reclamo resarcitorio ante los tribunales civiles y

comerciales. Al mismo tiempo, desestimó la acción incoada contra “El

Diario de la Región”. Impuso las costas a los actores vencidos y reguló


los honorarios profesionales.

Recurrido dicho pronunciamiento. la Sala Segunda de la

Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta citIdad confirmó

1a sentencia de grado en cuanto declaró la improponibilidad de la

demanda respecto de todas las integrantes del Ministerio Público. Para

sostener tal conclusión, ponderó que los actos por los cuales el actor se

había sentido agraviado moralmente fueron realizados por las


demandadas en ejercicio de sus funciones. lo cual -atento a las
4

inmunidades constitucionales reconocidas- impedía que pudieran ser

sometidas a juicio civil y/o criminal por tal motivo. Por otra parte,

revocó la desestimación de la pretensión entablada contra “El Diario de

la Región” y dispuso que continúe la tramitación de la causa según su

estado, para lo cual debería remitirse el expediente al órgano

jurisdiccional que resulte asignado por sorteo. Estableció los gastos


causídicos de Alzada y fijo los estipendios de los letrados actuantes.

Contra este decisorio se dedujo el remedio bajo estudio.

2'’) Los agravios extraordinarios. Sostienen los impugnantes

que la resolución del Tribunal de Apelaciones exhibe un tratamiento

inadecuado de la cuestión sometida a revisión, por apartarse de los

extremos fácticos y jurídicos que informan la causa, lesionando de ese

modo sus garantías constitucionales de debido proceso, defensa en juicio

y derecho de propiedad.

Apuntan que la Cámara interpreta incorrectamente los hechos

en los que se funda la demanda, y sustenta la sentencia en base a


acontecimientos que no se ajustan a la realidad de lo sucedido. Señalan

que en el presente litigio no han demandado a las defensoras oficiales


por actos cometidos por ellas en el ejercicio de sus funciones. Aclaran

que las denuncias agraviantes formuladas y las gestiones realizadas ante

medios periodísticos para dar difusión a tales acusasiones difamatorias,

con la intención de lesionar derechos personalísimos de su parte, nada

tienen que ver con la tarea específica que tienen como funcionarias
judiciales. Aducen asimismo que dicho obrar no es compatible con
actuaciones administrativas judiciales referidas a la respuesta de un

requerimiento de informe por parte del Alto Cuerpo. Arguyen que


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@oo&ne¿a. (/eZ (6/tae o
SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL

tampoco resulta aplicable al sub-lite el precedente citado (“Mereles”),

por no tratarse de un caso análogo ni similar al presente.

3')) La arbitrariedad del pronunciamiento en crisis.


Confrontada la motivación en la que se apoya el fallo atacado con los

agravios expuestos, advertimos que asiste razón a los recurrentes, puesto

que la Cámara, bajo la apariencia de una debida fundamentación, arriba a

una conclusión que no constituye derivación razonada del derecho

vigente en función de las particulares circunstancias de la causa.

Configurándose el supuesto de arbitrariedad denunciado que habilita la

descalificación del decisorio como acto jurisdiccional válido.

En efecto, las sentenciantes refieren -en principio- que el

requisito del desafuero previo o cesación de las funciones -en virtud de lo

dispuesto por los arts. 102, 103 y 154 de nuestra Carta Magna Provincial-

resulta aplicable a las demandadas atento a los cargos que ostentaban las

mismas -como integrantes del Ministerio Público de la Defensa.. al tiempo

de la interposición del reclamo indemnizatorio. Expresan que en el sub

lite corresponde “...determinar si las manifestaciones por las que la parte

actora se siente moralmente afectada fueron realizadas por las

demandadas dentro de su función jurisdiccional-. Puesto que a partir de

ello se establecerá si es necesario el desafuero previo como recaudo


procesal para el avance del proceso o no.
A fin de dilucidar tal cuestión, acuden -según expresan- “...a

las pruebas ofrecidas por las partes en sus libelos iniciales”. Sin

embargo, al realizar el análisis de los hechos y las probanzas que integran


el thema decidendum no se avocan al estudio de todos los elementos
conducentes para la decisión del ligitio. Por el contrario, solo se limitan
6

a examinar las opiniones vertidas en las actuaciones administrativas


aportadas (Exptes. N'’ 189/20, N'’ 80.422/20 y N'’ DG 17/20). Soslayando

ponderar los demás extremos fácticos expuestos por los accionantes en su

escrito de demanda, que refieren a gestiones realizadas por las accionadas

-fuera de su competencia laboral- para que se difundan las

manifestaciones desacreditantes en diversos medios de comunicación y

las probanzas que son allí ofrecidas para demostrar tales circunstancias.

Es decir, las camaristas realizan una valoración parcializada


del material aportado en el escrito postulatorio, y en orden a ello
concluyen que los actos por los que el actor se ve agraviado “...fueron

formulados por las integrantes del Ministerio Público de la Defensa en el

ejercicio de la función que desempeñan... ’' y en el marco de

“requerimientos administrativos-- llevados a cabo dentro de los canales

jerárquicos correspondientes. Consecuentemente, luego afirman que las


accionadas se hallan dmparadas por la inmunidad de proceso y de opinión

(arts. 102 y 154 de la C.P.), ya que tratándose de presuntos daños


relativos al ejercicio de sus cargos. no pueden ser accionadas civil ni

penalmente sin previa destitución.

La lectura de los argumentos esbozados por la Alzada


traduce una comprensión inadecuada del caso, pues el decisorio
contiene consideraciones fragmentarias en la apreciación de los

sucesos relatados en la demanda, omitiendo valorar todos los

extremos que constituyen el fundamento de la pretensión esgrimida


(causa petendi) y las pruebas que han sido ofrecidas para
acreditarlos. Ello determina -en consecuencia- una deficitaria
construcción lógico jurídica, puesto que la solución normativa
7

21,p«ñ,@mz«a«¿ d«f;61¿cü.
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SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
@
adoptada no se ajusta a la base fáctica delimitada en la

litiscontestatio, ni a la realidad de los hechos litigiosos controvertidos

que constituyen el objeto del juicio.


4')) En el mismo contexto. se aprecia que las magistradas

realizan una errónea aplicación del precedente "Mereles” (Sent. N'’

184/2017, de esta Sala Primera STJ), puesto que no se configura en el

sublite un supuesto similar al del caso citado.

Cabe precisar que en el antecedente aludido por la Alzada se


trataba de determinar la responsabilidad atribuida a magistrados por

expresiones vertidas en el contenido de una sentencia emitida en un

proceso judicial, acto cuyo dictado caracteriza por excelencia el ejercicio

de la función jurisdiccional. A diferencia de ello. en el sub judice se hace

referencia a conductas -que se consideran agraviantes- que no fueron

efectuadas en el marco de una causa judicial determinada en la que las

demandadas hayan estado ejerciendo sus funciones específicas (es decir,

la defensa de una persona derivada a tales fines). Inclusive se atribuye a

las accionadas actuaciones -ajenas al ámbito laboral- vinculadas a la

profusión de noticias falsas en medios de difusión masivos con la

intención de dañar la honra y reputación profesional del accionante. Lo

cual revela claramente que no se trata de situaciones análogas o


similares, en las que deba seguirse el mismo criterio jurídico.

La .Corte Suprema de Justicia de la Nación descalificó como

arbitrarias algunas sentencias que aplicaban precedentes sin atender a la

similitud de las circunstancias fácticas y jurídicas entre el antecedente

en cuestión y el caso que resolvían. Así resaltó que “las expresiones

generales empleadas en las decisiones judiciales deben tomarse siempre


8

en conexión con el caso en el cual se usan, y [...] en cuanto vayan más

allá, pueden ser respetadas pero de ninguna manera obligan al juicio del

tribunal para los casos subsiguientes-’ (Fallos: 33 : 162).

5'’) A su vez, se avizora que las camaristas también plasman


en el fallo una equívoca interpretación jurídica respecto de la inmunidad

de opinión y proceso que se establece en las normas constitucionales

(arts. 102, 103 y 154 C.P. y art. 68 C.N.) y el requisito de previa


destitución de las funcionarias al cual condicionan la proposición de la
demanda.

En principio, hacen alusión errada al término “desafuero” que

técnicamente refiere a la remoción de fueros de un legislador, lo cual no

es compatible con el mecanismo de destitución implementado para las


representantes del Ministerio Público.

Asimismo, se advierte que mencionan en forma genérica tal

recaudo previo, pero sin armonizarlo con la normativa local que establece

el procedimiento de acusación de las funcionarias demandadas ante el

Jurado de Enjuiciamiento (Ley N'’ 188). Concretamente omiten considerar

que los hechos por los cuales se promueve demanda contra las defensoras

oficiales no se hallan previstos dentro de la enumeración taxativa

establecida en los arts. 8 y 9 de la referida norma legal, que autoriza la

acusación ante el Jury. En razón de lo cual, establecen una condición

(destitución) para acceder al tratamiento de la pretensión formulada, que

en el caso concreto resulta de cumplimiento imposible, lo cual cercena de

manera arbitraria e injustificada las garantías fundamentales al debido

proceso, la tutela judicial efectiva y la defensa en juicio de los

recurrentes (art. 18 C.N.), y que conlleva a colocarlos en una situación


9

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SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
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lindante con la privación de justicia.

Cabe agregar además que, en el marco normativo en juego,


aún cuando hubiere base o estuviere prevista la causal para un

enjuiciamiento de las citadas funcionarias. ello no sería óbice para el

ejercicio del derecho resarcitorio de los actores en orden a una pretensión

legítima, en atención a que la acusación ante el Jury responde a otra

finalidad institucional. De manera tal que no puede constituirse en una

coraza protectora de inmunidad absoluta.

6Q) Todas las falencias marcadas evidencian que concurre en

el caso el vicio de arbitrariedad endilgado al pronunciamiento, puesto que

la decisión judicial recurrida aparece desprovista de motivación


suficiente en relación a las cuestiones sustanciales planteadas por las

partes y los elementos de juicio incorporados a la causa, a la vez que


incurre en una errónea calificación jurídica de la temática debatida,

asentándose la conclusión sobre una mera apariencia que luce dogmática

y que no álcanza para sostenerla como acto jurisdiccional válido.

Al respecto, se ha dicho que: “SI bien. como regla general,

las cuestiones de hecho, prueba y derecho común resultan ajenas al

recurso extraordinario federal, cabe apartarse de este principio cuando la

sentencia efectúa una interpretación del régimen legal aplicable que

desvirtúa las normas en juego en el caso y omite la valoración de


constancias relevantes para la correcta solución del litigio, motivos que

impiden considerar al pronunciamiento como derivación razonada del


derecho vigente con arreglo a las circunstancias de la causa” (C.S.

1999/02/23 “Frieboes de Bencich. Emilia I. s/ quiebra". La Ley, 1999-D,

772 (41.719-.S) – J.A. del 18/8/99. p. 36. en igual sentido, C.S.


10

1998/11/12 “Ibarra, Aníbal-. La Ley 1999-B, 399, DJ, 1999-2-99).

Como lo ha precisado la Corte Suprema de Justicia de la

Nación, la doctrina de la arbitrariedad tiende a resguardar la garantía de

la defensa en juicio y el debido proceso, exigiendo que las sentencias de

los jueces sean fundadas y constituyan derivación razonada del derecho

vigente, con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa


(conf. Fallos: 297:100; 298:360: 299:226), y entiende -además- que la
exigencia de que los fallos judiciales tengan fundamentos, reconoce raíz

constitucional (Fallos: 240: 160; 247:263, cit. en Sent. N'’ 240/06 de esta

Sala) .

De ahí que -no es un fallo judicial aquel pronunciamiento


que por incurrir en contradicciones respecto de extremos que conciernen

a su fundamentación normativa o fáctica, no puede presentarse como un

acto razonado, esto es. racional-' (conf. Genaro Carrió, “El Recurso
Extraordinario por Sentencia Arbitraria”. págs. 286/287, cit. en Sent. Nc>

295/01, N'’ 997/04, N'’ 138/10, entre otras).

7'’) Conforme a lo expuesto, corresponde hacer lugar al re-

curso extraordinario de inconstitucionalidad deducido por la actora y en

consecuencia, nulificar parcialmente la sentencia N'’ 56 de fecha

10/03/2025 dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en

lo Civil y Comercial de esta ciudad, en cuanto declara la improponibili-

dad de la demanda respecto de las defensoras accionadas.

8'’) La jurisdicción positiva. En atención a la forma en que


se resuelve, procede dictar sentencia y ejercer jurisdicción positiva (art.

29, ley 2021-B), dado que no se encuentra comprometido el derecho de


defensa de las partes a tenor de las pretensiones y defensas deducidas,
11

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©§4#¿neü,de¿(@Aaco,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL
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toda vez que el vicio atribuido al pronunciamiento cuestionado, responde

al erróneo tratamiento de la cuestión debatida formulado por las

juzgadoras de ambas instancias. Ello aunado al tiempo transcurrido desde

el inicio del reclamo (año 2021 ) y la necesidad de brindar tutela judicial


efectiva dentro de un plazo razonable (CSJN, Fallos: 244:34; 261 : 16;

264:192).

9'’) La solución propiciada. A fin de resolver el planteo de

improponibilidad de la demanda incoado por las demandadas María


(_'eleste Ojeda, Julieta Noemí Dansey. Yamila Vanesa Baldovino, Lorena

Laura Andrea Padován y Estefanía Dana Argarate Ruzich, se impone

realizar algunas precisiones jurídicas.

En principio, cabe aclarar que se trata de una categoría que

se configura cuando la demanda desde su misma proposición se


manifiesta, inequívoca como sustancialmente. improcedente e
inatendible, lo que de conformidad al artículo 339 de nuestro C.P.C.C.,

permite a los tribunales rechazarla in límine.

Tal improponibilidad puede ser objetiva y/o subjetiva,

debiendo ser notoria o manifiesta, como se dijo. esto es evidente, patente,

aflorando sin más y revelándose al cabo de una verificación liminar (Cfr.

Morello, A. y Berizonce, R., “Improponibilidad objetiva de la demanda”,

en J. A. 1.981-III, p. 789). Es subjetiva ante la falta de legitimación o


interés9 elementos de la pretensión que el juez puede examinar al inicio

de la litis o en la sentencia. En cambio, es objetiva cuando la pretensión

no reúne las condiciones mínimas de procedencia sustancial.

Sobre el particular, esta Sala Primera ha señalado -siguiendo

reconocida doctrina- que: “...resulta 'improponible’ la demanda toda vez


12

que el objeto jurídico perseguido esté excluido de plano por la ley,


cuando ésta impide explícitamente cualquier decisión al respecto; o la

improcedencia derive de la inidoneidad, juzgada en abstracto, de los

propios hechos en que se funda la demanda ('causa pretendi'), los que no

son aptos para obtener una sentencia favorable. En estos casos, si el

objeto o la causa en que se sustenta la acción o pretensión que porta la

demanda son ilícitos o contrarios a la ley o a las buenas costumbres, o en

sí se exhiben constitutivamente inhábiles para hacerse audibles, de

disponerse su sustanciación se daría lugar a un proceso infecundo, que

habría nacido frustrado 'ab origine' [...] La decisión desestimatoria, en la

especie, resuelve el fondo mismo de lo pretendido, de modo que

constituirá una verdadera sentencia definitiva de mérito, con todos sus

efectos propios y cualidades, y sobremanera -una vez firme- con


autoridad de cosa juzgada material-' (Morello, Augusto M.-. Berizonce,

Roberto O.; Improponibilidad objetiva de la demanda; Jurisprudencia

Argentina; 1981-III; Bs. As.: p. 788/793) (Sent. N'’ 150/15).

Obviamente, que el ejercicio de este poder-deber debe ser

realizado con suma prudencia por los magistrados, teniendo siempre en

cuenta que su utilización disfuncional podría afectar el derecho de acceso

a la jurisdicción (y al debido proceso), que constituyen garantías


fundamentales reconocidas en nuestra Constitución Nacional (art. 18

C.N.).

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demanda reviste un marcado carácter excepcional, en tanto hallándose de

por medio la garantía constitucional de defensa en juicio y lo que ella


comprende -derecho de acción, tutela judicial efectiva, debido proceso
13

@,p«ñ„w 'mZ«ü«Z d«ftü#«¿',.


@80 oí/m.cla' M %/taco,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL
@
tal aspecto debe ser manifiesto en la controversia planteada” -La negrilla

está destacada en el fallo citado- (Sent. N' 150/15 de esta Sala Primera).

De modo tal que la infundabilidad de la pretensión debe revelarse de


manera evidente y notoria de los propios términos en que fue concebida
la demanda.

En el mismo sentido. se ha dicho que : “Sólo

excepcionalmente debe acudirse al rechazo de oficio de la pretensión. La

improponibilidad objetiva configura un instituto de interpretación

restrictiva por encontrarse en pugna directa con el derecho humano al


acceso a la justicia, reconocido por el artículo 15 de la Constitución
Provincial y por el artículo 8 de la Convención Americana de los

Derechos Humanos; lo cual implica que -ante la mínima duda- los jueces

deben dar trámite a la pretensión, provocar el contradictorio y recién


entonces, con un conocimiento acabado de la causa. decidir sobre los

derechos en disputa” (Cám. Segunda Apel. Civ. y Com. La Plata, Sala II,

resolución interlocutoria del 26/04/2016, causa 120052).

10a) Confrontados los términos expuestos- en la demanda

deducida por los accionantes -bajo los postulados enunciados-,


entendemos que no se verifica el supuesto de excepción aludido

(improponibilidad de la demanda). en tanto los hechos en que se funda

la pretensión (causa petendi) no resultan manifiestamente inidóneos


para obtener el dictado de una sentencia de mérito al respecto
(favorable. o desfavorable).

Es que, de la compulsa del libelo inicial se repara que los


demandantes identifican claramente los hechos a los cuales atribuyen

entidad lesiva de sus derechos personalísimos. entre los cuales mencionan


+b

14

declaraciones emitidas por las demandadas en el marco de las actuaciones

administrativas desarrolladas en el ámbito del Poder Judicial (Exptes. N'>

189/20, N'’ 80.422/20 y N'’ DG 17/20), y también refieren a otras

conductas vinculadas a la difusión de noticias falsas en medios de

comunicación masivos, efectuadas con la intención de dañar su honor y

reputación profesional, y que resultan ajenas al ejercicio de las funciones

que corresponden a las accionadas como integrantes del Ministerio


Püblico de la Defensa. Asimismo. ofrecen -en el mismo escrito de

demanda- pruebas a fin de acreditar tales extremos.

En virtud de ello. se visualiza que los hechos atribuidos a las

demandadas -y por los cuales los actores se consideran agraviados- no

fueron realizados -al menos en su totalidad- en el ámbito de sus

competencias funcionales, razón por la cual no se hallan bajo el amparo

de las inmunidades de opinión y proceso contempladas en nuestras Cartas

Magnas (arts. 102, 103 y 154 C.P. y art. 68 C.N.). Lo cual no impide que

puedan ser juzgadas a fin de determinar su eventual responsabilidad civil

por tales acontecimientos.

Con respecto al alcance de las aludidas inmunidades


parlamentarias, que se hacen extensivas a los integrantes del Ministerio

Público -en virtud de lo dispuesto por los arts. 102, 103 y 154 C.P.- la

Corte Suprema de Justicia de la Nación ha dicho: "La ley fundamental no

ha buscado garantir a los miembros del Congreso con una inmunidad que

tenga objetos personales, no por razones del individuo mismo a quien se

hace inmune. Son altos fines políticos los que se ha propuesto, y si ha


considerado esencial esa inmunidad es precisamente para asegurar no

solo la independencia de los poderes públicos entre sí, sino la existencia


d+

15

gi,p«ñ„@mZ,.„«¿ d,.ft ó nia,


Wro¿l¿in.cla'de¿%/mca,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL

misma de las autoridades creadas por la Constitución" (Fallos: 54:463)

Es decir, la indemnidad de las opiniones parlamentarias tiene

carácter funcional, “pues lo que en verdad se halla fuera del alcance de la

ley penal son los actos y no el actor por su calidad de tal, pues aun
cuando el legislador cesare en su mandato sigue amparado por la

indemnidad del acto”. Ello así, toda vez que “las previsiones del artículo

68'’ de la Constitución Nacional tienen una elevada significación pues su

finalidad no es la de proteger a un miembro del parlamento para su propio

beneficio, sino que están destinadas a garantizar la independencia


funcional de las cámaras legislativas, habilitando a los representantes del

pueblo a cumplir sus funciones sin temor a acciones civiles a criminales

(...). La inmunidad de opinión se enhebra, pues, con el adecuado

funcionamiento del sistema representativo y republicano en que se

sostiene el andamiaje institucional y la protección del representante del

pueblo en el desempeño de ese mandato también se origina en el prjncipio

de la soberanía popular que ha sido delegada para el ejercicio de sus


funciones (artículo 33 de la Constitución Nacional). Por consiguiente, la

inmunidad de los legisladores no es un privilegio que contemple las

personas ya que busca la custodia de las instituciones y el libre ejercicio

de los poderes y que, por lo tanto, está dentro de la concepción argentina

del sistema representativo republicano" (Fallos: 169:76),

En cuanto a la naturaleza de la inmunidad parlamentaria,

Sebastián Soler considera que es indudable que. si los hechos son de

suma gravedad, no pueden ser considerados Iícitos por la sola

circunstancia de que su autor sea un miembro del Congreso en ejercicio

de sus funciones. Esta circunstancia no puede funcionar como una causal


b

16

de justificación del hecho mismo. Parece más lógico suponer, indica el


autor, que -por ser la libertad de opinión la base misma del régimen

democrático- ha sido preferible correr el riesgo excepcional de un abuso

(y soportarlo) que el de establecer un control de los que tienen que

aplicar la ley sobre los que tienen que hacerla, con grave peligro de

estancamiento. Se ha elegido. de entre dos males posibles, el menor,

evitándose una dictadura judicial de controles evidentemente

conservados, que podían extenderse a esferas políticas. Continúa diciendo

el destacado doctrinario, que el acto mismo carece de los atributos de la

justificación y, cuando él constituya un delito, no podrá rechazarse la

legítima defensa, negarse la defensa de la retorsión o compensación de

injurias, ni considerarse impune el instigador (Soler, Sebastián, Derecho

Penal Argentino, t. I, p. 273. ed- Tea, Buenos Aires, 1992).

11c>) Conforme a lo expuesto, corresponde rechazar el planteo

de improponibilidad de la demanda formulado por las mencionadas

accionadas y disponer que continúe la tramitación de la causa según su

estado respecto de todas las demandadas. Asimismo, habiendo emitido

opinión al respecto la juez de grado, devueltos que fueren los autos al

juzgado de origen -previa toma de razón- deberá remitirse el expediente

al órgano jurisdiccional que resulte asignado por sorteo, a través de la

Mesa Informatizada Civil y Comercial.

12'’) Costas. Atento a la decisión arribada y dado lo


preceptuado por el artículo 298 del Código Procesal Civil y Comercial de

la Provincia del Chaco. corresponde adecuar las costas y honorarios


regulados al nuevo pronunciamiento. Las de primera y segunda instancia:

se imponen en un 50% a las funcionarias accionadas y en un 50% al co--


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SALA PRIMERA EN LO CIVIL. COMERCIAL Y LABORAL

demandado, El Diario de la Región (art. 83 CPCC). Las de esta sede

extraordinaria: se establecen a cargo de todas las defensoras demandadas

vencidas (art. 83 CPCC).

13')) Honorarios. Los correspondientes a la instancia de


origen, deberán ser readecuados en la misma, conforme las pautas aquí

establecidas en cuanto resulten aplicables

Los emolumentos profesionales por la labor desarrollada en

la Cámara y en esta sede extraordinaria se regulan tomando como base el

monto reclamado en la demanda, hasta la etapa del proceso cumplida, y


aplicando las pautas de los arts. 3, 5. 6, 7 y 11 de la ley de aranceles. Los

de Alzada: Para el abogado Ricardo Ariel González Zund (M.P. N'’ 1354)
en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIENTO CINCUENTA

Y DOS ($64.152) como patrócinante del actor. Para los abogados Carlos

Alberto Ojeda (M.P. N'’ 6050) y Andrea Gialdroni (M.P. NC) 7119) la suma
de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES

($22.453) a cada uno de ellos, como patrocinantes de la demandada


Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo Victor Morbidoni (M.P. N'’
1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'> 8624) las sumas de PESOS

VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) y


PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO ($8.981), como
patrocinantes y apoderados de las accionadas Dansey, Argarate Ruzich,

Baldovino, Padován y Ojeda. Los de esta sede extraordinaria: Para el


abogado Ricardo Ariel González Zund (M.P. N'’ 1354) en la suma de
PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIENTO CINCUENTA Y DOS
($64.152) como patrocinante del actor. Para los abogados Carlos Alberto

Ojeda (M.P. Nc’ 6050) y Andrea Gialdroni (M.P. N'’ 7119) la suma de
$

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PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES


($22.453) a cada uno de ellos, como patrocinantes de la demandada

Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo Victor Morbidoni (M.P. N')

1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'’ 8624) las sumas de PESOS

VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) y


PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS OCHENTA Y UNO ($8.981), como

patrocinantes y apoderados de las accionadas Dansey, Argarate Ruzich,

Baldovino, Padován y Ojeda. Todo con más IVA si correspondiere.

No se fijan honorarios para la abogada Gisela Gauna Wirz


(M.P. N') 3514) dada la forma en que se imponen las costas y siendo que

la misma actúa por derecho propio.

Con lo que terminó el Acuerdo, dictándose la siguiente

SENTENCIA N' 2GR


I.- HACER LUGAR al recurso extraordinario de
inconstitucionalidad incoado por la parte actora, y por ende DECRETAR
LA NULIDAD PARCIAL de la Sentencia N'’ 56 de fecha 10/03/2025

dictada por la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y

Comercial de esta ciudad, en cuanto declara la improponibilidad de la

demanda respecto de todas las defensoras oficiales accionadas.

iI.- EJERCER JURISDICCIÓN POSITIVA y en su mérito,


DESESTIMAR el planteo de improponibilidad de la demanda deducido
por las defensoras María Celeste Ojeda, Julieta Noemí Dansey, Yamila

Vanesa Baldovino, Lorena Laura Andrea Padován y Estefanía Dana


Argarate Ruzich. Consecuentemente. DISPONER que continúe la
tramitación de la causa según su estado, y habiendo emitido opinión al

respecto la juez de grado, una vez devueltos los autos al juzgado de


19

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®o¿x¿in.c¿«. dd %/taco,
SALA PRIMERA EN LO CIVIL, COMERCIAL Y LABORAL

origen -y previa toma de razón- deberá remitirlos al órgano jurisdiccional

que resulte asignado por sorteo, a través de la Mesa Informatizada Civil y


Comercial .

111.'- ADECUAR las costas del siguiente modo: Las de prime-

ra y segunda instancia: se imponen en un 50% a las funcionarias judicia-


les accionadas y en un 50% al co-demandado. El Diario de la Región (art.

83 CPCC). Las de esta sede extraordinaria: se establecen a cargo de to

das las defensoras demandadas vencidas (art. 83 CPCC).

IV.- DISPONER que los estipendios de primera instancia


sean readecuados en la misma, conforme las pautas aquí establecidas en

cuanto resulten aplicables.

V.- REGULAR los honorarios de la siguiente forma: Por la


labor cumplida en la Alzada: Para el abogado Ricardo Ariel González
Zund (M.P. N'> 1354) en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL

CIENTO CINCUENTA Y DOS ($64.152) como patrocinante de 1a parte


actora. Para los abogados Carlos Alberto Ojeda (M,P. NQ 6050) y Andrea
Gialdroni (M.P. N'> 7119) la suma de PESOS VEINTIDOS MIL CUATRO_

CIENTOS CINCUENTA Y TRES ($22.453) a cada uno de ellos, como pa

trocinantes de la demandada Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo

Victor Morbidoni (M.P. N'’ 1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. N'’

8624) las sumas de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CIN-

CUENTA Y TRES ($22.453) y PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS


OCHENTA Y UNO ($8.981), como patrocinantes y apoderados de las ac

cionadas Dansey, Argarate Ruzich, Baldovino, Padován y Ojeda. Los de

esta sede extraordinaria: Para el abogado Ricardo Ariel González Zund

(M.P. N'> 1354) en la suma de PESOS SESENTA Y CUATRO MIL CIEN.


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TO CINCUENTA Y DOS ($64.152) como patrocinante de los actores.


Para los abogados Carlos Alberto Ojeda (M.P. N'> 6050) y Andrea Gial-

droni (M.P. N'’ 7119) la suma de PESOS VEINTIDOS MIL CUATRO-


CIENTOS CINCUENTA Y TRES ( S22.453) a cada uno de ellos, como pa--

trocinantes de la demandada Acosta Calvo. Para los abogados Edgardo

Victor Morbidoni (M.P. N'’ 1984) y Alejandro Exequiel Alloati (M.P. Nc’

8624) las sumas de PESOS VEINTIDOS MIL CUATROCIENTOS CIN-

CUENTA Y TRES ( S22.453 ) y PESOS OCHO MIL NOVECIENTOS


OCHENTA Y UNO ($8.981 ), como patrocinantes y apoderados de las ac.-

cionadas Dansey, Argarate Ruzich. Baldovino, Padován y Ojeda. Todo

con más IVA si correspondiere.

VI.- No se fijan emolumentos a la abogada Gisela Gauna


Wirz (M.P. Nc’ 3514) por el motivo expuesto en el considerando NC) 13), in

fine, del Acuerdo que antecede.

VI.- REGÍSTRESE. Protocolícese. Notifíquese personalmente


o por medios electrónicos. Comuníquese la presente, por correo electróni-

co, a la Presidente de la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo

Civil y Comercial de esta ciudad y a la Presidente de dicha Cámara, de--

jándose por Secretaría la respectiva constancia. Oportunamente bajen los

autos como está ordenado en el punto II.

W/L/
r/-L
ALBERTO NIARIO XIODI NÉSTOR .RELA
Juez P
Sala 1 ra, Civ., Com. y Lab. Sala Ira. Civ.l Com. y Lab.
SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA ISUPERIOR FAL DE JUSTICIA

AND
IIla*m
FABIANA \’IAIN
da » Secretaria
Sala Ira. Civ., Com. v Lab.
SUPERIOR TRIBUNAL DE JUSTICIA

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