En el desarrollo del debate se deben observar y poner en plena vigencia principios que son
específicos del sistema acusatorio y que son esenciales para la validez de todo
procedimiento oral. Tales principios específicos del Juicio Oral son: Oralidad, Publicidad,
Igualdad entre las Partes, Concentración, Inmediación y Contradicción.
1. ORALIDAD.
Este principio está previsto en el artículo 14 COPP., como en su momento estudiamos.
Artículo 14 COPP.
“El juicio será oral y sólo se apreciarán las pruebas incorporadas en la audiencia, conforme
a las disposiciones de este Código”.También es acogido en el artículo 338 COPP, que
establece:
“La audiencia pública se desarrollará en forma oral, tanto en lo relativo a los alegatos y
argumentaciones de las partes, como a las declaraciones del acusado, a la recepción de las
pruebas y, en general, a toda intervención de quienes participen en ella. Durante el debate,
las resoluciones serán fundadas y dictadas verbalmente por el tribunal y se entenderán
notificadas desde el momento de su pronunciamiento, dejándose constancia en el acta del
juicio.
El Tribunal no admitirá la presentación de escritos durante la audiencia pública”. La
oralidad implica la realización de los principales actos del proceso a través de la palabra
viva, con independencia de que su contenido pueda ser recogido en actas escritas,
grabaciones o filmaciones. Pero para que esto sea posible es necesario juntar a las partes y
al tribunal en un mismo local o espacio físico, cual es la sala de audiencia y hacerles
partícipes simultáneos de los actos. De allí que esa cercanía simultánea, que no es otra cosa
que la inmediación, sea un correlato de la oralidad.
El hecho de que el debate penal, se desarrolle en forma oral, determina la condición de
existencia de la inmediación en esta fase procesal, tanto en la apreciación de la prueba
como las posiciones de las partes en el proceso (presentación del caso, informes orales
conclusivos, etc.). La ventaja de la oralidad sobre la escritura en esta etapa del proceso
consiste en la posibilidad de apreciar los testimonios de viva voz de sus emisores, sin que
entre dicho emisor y los receptores, que son todos los asistentes al juicio oral, medie
intérprete alguno que pueda desvirtuar el contenido o la intención de la declaración. Ningún
procedimiento escrito puede brindar emotividad ni tampoco es capaz de lograr que el juez,
las partes y el público perciban por igual y al mismo tiempo el contenido de los actos
procesales cumplidos.
2. PUBLICIDAD.
Este principio está previsto en el artículo 15 COPP., como en su momento estudiamos.
Artículo 15 COPP.
“El juicio oral tendrá lugar en forma pública”. La publicidad en el juicio oral se refiere a
que en él, la percepción y recepción de la prueba, su valoración y las intervenciones de los
sujetos procesales, se realizan con la posibilidad de asistencia física, no sólo de las partes
sino de la sociedad en general. La publicidad no puede estar circunscrita a simples alegatos
y a conocer el contenido de la sentencia, sino a que los intervinientes deduzcan la absoluta
transparencia de los procedimientos y estén conscientes de lo que ocurrió y por qué ocurrió.
Excepciones al principio de Publicidad.
La regla es la publicidad en la celebración del juicio oral, sin embargo este principio
comporta ciertas excepciones, previstas en el artículo 333 COPP, que establece 4 supuestos
en los cuales el tribunal podrá resolver que se efectúe, total o parcialmente a puertas
cerradas:
“1. Cuando afecte el pudor o la vida privada de alguna de las partes o de alguna persona
citada para participar en él.
2. Cuando perturbe gravemente la seguridad del Estado o las buenas
costumbres.
3. Cuando peligre un secreto oficial, particular, comercial o industrial,
cuya revelación indebida sea punible
4. Cuando declare un menor de edad y el tribunal considere
inconveniente la publicidad.
La resolución será fundada y se hará constar en el acta del debate. Desaparecida la causa de
la clausura, se hará ingresar nuevamente al público. El tribunal podrá imponer a las partes
el deber de guardar secreto sobre los hechos que presenciaron o conocieron, decisión que
constará en el acta del debate”.
3. DEFENSA E IGUALDAD ENTRE LAS PARTES.
Este principio está consagrado en el artículo 12 COPP.
“La defensa es un derecho inviolable en todo estado y grado del proceso. Corresponde a los
jueces garantizarlo sin preferencias ni desigualdades. Los jueces profesionales, escabinos y
demás funcionarios judiciales no podrán mantener, directa o indirectamente, ninguna clase
de comunicación con alguna de las partes o sus abogados, sobre los asuntos sometidos a su
conocimiento, salvo con la presencia de todas ellas.”
La función de la defensa en el proceso penal acusatorio consiste en servir de contrapeso de
la imputación y su misión última es tratar de desvirtuar la base de ésta y destruirla o
disminuirla. En cuanto a la igualdad de las partes, a los efectos de este artículo, significa
mantener el equilibrio entre el poder coercitivo de la vindicta pública y el derecho de la
defensa del acusado, algunos le llaman la “igualdad de armas”, lo que debe reflejarse, en
concreto, en el respeto del acceso del acusado a su defensor en las oportunidades
establecidas en la ley, en la práctica de las diligencias de investigación solicitadas por el
acusado y su defensor, cuando no sean manifiestamente improcedentes o dilatorias, en la
abstención de todo acoso u hostigamiento a los acusados, sus defensores, sus testigos o sus
familiares, en la observancia de los principios de licitud y pertinencia de la prueba
incriminatoria y en el libre acceso a ella por parte del acusado y la defensa. Este mismo
respeto debe observarse en torno a la participación de la víctima y sus abogados.
4. CONCENTRACIÓN Y CONTINUIDAD
Este principio, como antes estudiamos está consagrado en el artículo 17 COPP.
“Iniciado el debate, éste debe continuar en el mismo día. Si ello no fuere posible,
continuará durante el menor número de días consecutivos.”.
También está previsto en el artículo 335 COPP:
“El Tribunal realizará el debate en un solo día. Si ello no fuere posible, el debate continuará
durante los días consecutivos que fueren necesarios hasta su conclusión. Se podrá
suspender por un plazo máximo de diez días, computados continuamente, sólo en los
casos siguientes:
1. Para resolver una cuestión incidental o practicar algún acto fuera de la sala de audiencia,
siempre que no sea posible resolverla o practicarlo en el intervalo entre dos sesiones.
2. Cuando no comparezcan testigos, expertos o intérpretes, cuya intervención sea
indispensable, salvo que pueda continuarse con la recepción de otras pruebas hasta que el
ausente sea conducido por la fuerza pública.
3. Cuando algún Juez, el imputado, su defensor o el Fiscal del Ministerio Público, se
enfermen a tal extremo que no puedan continuar interviniendo en el debate, a menos que
los dos últimos puedan ser reemplazados inmediatamente; o el tribunal se haya constituido,
desde la iniciación del debate, con un número superior de jueces que el requerido para su
integración, de manera que los suplentes integren el tribunal y permitan la continuación; la
regla regirá también en caso de muerte de un Juez, Fiscal, defensor.
4. Si el Ministerio Público lo requiere para ampliar la acusación, o el defensor lo solicite en
razón de la ampliación de la acusación, siempre que, por las características del caso, no se
pueda continuar inmediatamente”
El principio de concentración en la fase de Juicio Oral y Público se caracteriza porque
durante su realización se condensan en un solo acto los alegatos iniciales de las partes, la
práctica o evacuación de las pruebas y los informes conclusivos de los intervinientes, lo
cual contribuye a la celeridad procesal.
5. INMEDIACIÓN
Este principio, está previsto en el artículo 16 COPP.
“Los jueces que han de pronunciar la sentencia deben presenciar, ininterrumpidamente, el
debate y la incorporación de las pruebas de las cuales obtienen su convencimiento.”.
El principio de inmediación es uno de los pilares esenciales de los procesos basados en la
oralidad, ya que ambas categorías están íntimamente ligadas en el juicio oral y se
presuponen recíprocamente.
El principio de inmediación implica que los jueces deben escuchar los argumentos de las
partes y presenciar la práctica de la prueba.
El juicio oral responde de manera total al principio de inmediación, pues el tribunal tiene
que escuchar de viva voz los alegatos de las partes, presenciar la práctica de las pruebas en
la audiencia y decidir el caso. Por eso los jueces que deben decidir en un juicio oral tienen
que ser los mismos que han presenciado el debate en todas sus sesiones, so pena de nulidad
en caso contrario. Esta manifestación de la inmediación ha sido elevada a la categoría de
principio independiente por algunos autores bajo el nombre de “principio de la
identidad física del juzgador”.
Este principio de inmediación, conlleva lo siguiente:
1. Los jueces que han presenciado el juicio oral han de decidirlo inmediatamente después
de terminado el debate, a fin de prevenir olvidos o confusiones respecto a lo escuchado, por
razón del paso del tiempo.
2. Toda decisión en la que haya intervenido alguna persona que no presenció íntegramente
el debate será nula de nulidad absoluta, porque esta falla afecta la formación de la
convicción del órgano jurisdiccional y no puede ser saneada de modo alguno
3. Toda decisión que sea acordada por menos jueces de los que la ley establece para el caso
concreto, es nula de nulidad absoluta, ya que la composición legal del órgano es una
formalidad esencial con incidencia directa en la formación de la convicción sobre el caso,
pues en la deliberación el ausente puede inclinar la balanza en un sentido u otro.
4. Es nula de nulidad absoluta toda sentencia que se funde en pruebas que no se han
practicado en el debate oral y público, ya que no sólo se quebranta el principio de
inmediación, en tanto el tribunal no presenció la práctica de esa prueba, sino también se
viola el derecho a la defensa de las partes, que no pueden controlar aquella prueba. En el
caso de que el Juicio deba suspenderse, tras tomar la decisión, el Tribunal lo anunciará a las
partes e indicará el día y hora en que continuará el debate. Esto valdrá como citación para
todas las partes. Antes de continuarlo, el Juez Presidente resumirá brevemente los actos
cumplidos con anterioridad. En caso de suspensiones si el debate no se reanuda a más
tardar al undécimo día después de la suspensión, se considerará interrumpido y deberá ser
realizado de nuevo desde su inicio.
6. CONTRADICCIÓN.
El principio de contradicción supone que los actos procesales se realizan con intervención
de todas las partes acreditadas en el proceso, las cuales pueden hacer alegaciones,
oposiciones o pedimentos en relación con las diligencias de que se trate o sobre los alegatos
o pedimentos de la contraparte.
El principio de contradicción está estrechamente ligado al principio de igualdad de partes,
puesto que no puede concebirse su participación en los actos procesales, sino sobre la base
de una absoluta igualdad de oportunidades, ya que lo contrario sería lesivo al derecho a la
defensa como expresión suprema de legalidad del proceso Del Desarrollo del Debate
Apertura Artículo 327. En el día y hora fijados, el Juez o Jueza se constituirá en el lugar
señalado para la audiencia. Después de verificar la presencia de las partes, expertos o
expertas, intérpretes o testigos que deban intervenir, el Juez o Jueza declarará abierto el
debate, advirtiendo al acusado o acusada y al público sobre la importancia y significado del
acto. En caso que el acusado o acusada en estado contumaz se niegue a asistir al debate, se
entenderá que no quiere hacer uso de su derecho a ser oído en el proceso, por lo que se
procederá a realizar el debate fijado con su defensor o defensora, si asiste, o en su defecto
con un defensor o defensora pública que se le designará a tal efecto; de igual manera se
procederá en caso que el acusado o acusada que esté siendo juzgado o juzgada en libertad o
bajo una medida cautelar sustitutiva, no asista al debate injustificadamente, pudiendo el
Juez o Jueza, de oficio o a solicitud del Ministerio Público, revocar la medida cautelar.
Seguidamente, en forma sucinta, el o la Fiscal y el o la querellante expondrán sus
acusaciones y el defensor o defensora su defensa