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2025 Cuauhtemoc Vida Del Ultimo Defensor

libro de historia

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CUAUHTÉMOC:

VIDA DEL ÚLTIMO DEFENSOR


DEL IMPERIO MEXICA

serie estampas de historia antigua


e d u a r d o aya l a ta f o ya

CUAUHTÉMOC:
VIDA DEL ÚLTIMO DEFENSOR
DEL IMPERIO MEXICA

SECRETARÍA DE CULTURA

Claudia Curiel de Icaza


Secretaria de Cultura

INSTITUTO NACIONAL DE ESTUDIOS HISTÓRICOS


DE LAS REVOLUCIONES DE MÉXICO

Felipe Arturo Ávila Espinosa


Director General

MÉXICO 2025
Infancia

N inguna de las fuentes históricas existentes, sea de manufactura


indígena prehispánica o española novohispana, consigna con
precisión el año de nacimiento de Cuauhtémoc. Los testigos y cronistas
hicieron cálculos basados en la juventud que aparentaba cuando tuvo
contacto con la coalición hispano-indígena y creyeron que Cuauhtémoc
vino al mundo entre 1496 y 1503. Descendía de un linaje real y noble
Portada: Jesús F. Contreras, Busto de Cuauhtémoc
de Tenochtitlan y de Tlatelolco; su padre, Ahuízotl, octavo tlatoani de
dentro de la Catedral Metropolitana. Bronce, ca. 1965. Tenochtitlan, fue el responsable de llevar a México-Tenochtitlan a su
México, Colección David Gris, Sobre: 018 PIN (004). mayor poderío y de desarrollar el comercio a muy largas distancias, al-
secretaría de [Link].
canzando el actual estado de Chiapas y su apreciado cacao. En cuanto a
su madre, fue una noble tlatelolca llamada Tiyacapatzin. Las investigacio-
Ediciones en formato electrónico:
nes más recientes advierten que, dependiendo las fuentes, unas afirman
Primera edición, inehrm.
que era hija de Moquíhuix (cuarto y último tlatoani de México-Tlatelolco que
D. R. © Eduardo Ayala Tafoya.
perdió una guerra contra su gemela ciudad de México-Tenochtitlan por
D. R. © Instituto Nacional de Estudios Históricos
de las Revoluciones de México (inehrm), el control del rico tianquiztli o mercado, la cual degradó a los señores
Plaza del Carmen núm. 27, Colonia San Ángel, C. P. 01000, tlatelolcas y los sometió al poder de ésta); y otras, que también pudo
Alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México.
ser hija de Epcoatzin, hermano de Moquíhuix por vía del padre, Tlaca-
[Link]
téotl, segundo tlatoani de Tlatelolco. De cualquier manera, Moquíhuix
Las características gráficas y tipográficas de esta edición son propiedad del Instituto
Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, órgano desconcentrado se unió en matrimonio con una hija de Nezahualcóyotl de Texcoco y
de la Secretaría de Cultura. tuvieron a Tiyacapatzin, madre de Cuauhtémoc. Los tíos de éste fue-
Queda prohibida la reproducción parcial o total, directa o indirecta, del contenido ron famosos: Moctezuma Xocoyotzin y Cuitláhuac, es decir, el antepe-
de la presente obra, sin contar previamente con la autorización expresa y por escrito de
núltimo y el penúltimo tlatoanis tenochcas.
los editores, en términos de la Ley Federal del Derecho de Autor, y en su caso de los
tratados internacionales aplicables; la persona que infrinja esta disposición se hará Antes de continuar, vale la pena hacer un breve paréntesis para
acreedora a las sanciones legales correspondientes. explicar el tan discutido nombre de Cuauhtémoc. Los estudios espe-
ISBN INEHRM: 978-607-549-592-7 cializados más actuales acerca del significado simbólico del nombre
HECHO EN MÉXICO dentro del horizonte de la cultura náhuatl han trascendido los lugares

[5]
[6]

comunes de las traducciones españoles como “águila que cae”, “águi-


la del crepúsculo” y otras tantas muy poéticas. Todas ellas encierran
nociones supersticiosas que presuponían el destino trágico, dramático
e ineludible del derrumbe del personaje, de su pueblo o del fin de su
era cosmológica. En cambio, se ha propuesto otra hipótesis: el senti-
do metafórico refiere a “el que desciende del cielo como águila para
cazar”. La sociedad mexica se regía por parámetros bélicos, por tanto,
este significado concuerda mejor con las nociones de su propio mun-
do. En las fuentes históricas se señalan las relaciones simbólicas en-
tre el águila como ave depredadora y la actitud que debían imitar los
guerreros mexicas en el campo de batalla.
Cuauhtémoc nació en el corazón de un vasto imperio: la ciudad de
México-Tenochtitlan, aliada de las ciudades vecinas Tlacopan y Texco-
co, las cuales formaban la “Triple Alianza”, una coalición que domi-
naba la mayor parte de lo que hoy es el centro y sur de México. En ese
gran territorio, al que los estudiosos después nombraron Mesoaméri-
ca, vivían diversos grupos, pueblos y comunidades que para subsistir
dependían del trabajo agrícola, o sea, del cultivo de maíz, frijol, calaba-
za y otras plantas. La historia de México-Tenochtitlan y de los mexicas
Cuauhtémoc en los Primeros Memoriales [Los Primeros Memoriales
comenzó cuando su dios protector, Huitzilopochtli, les ordenó salir
son un conjunto de documentos indígenas en lengua náhuatl, de su lugar de origen, Aztlán, una tierra muy pobre donde eran ex-
que fueron redactados en el siglo xvi, poco después de la Conquista], fol. 51v.
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].
plotados por otro pueblo, e ir guiados por la presencia divina y sus
sacerdotes a la tierra prometida de riquezas y de un futuro glorioso. Al
final de un difícil peregrinaje, los mexicas arribaron a las cercanías del
Lago de Texcoco y en 1325 fundaron su hogar permanente. Los líderes
decidieron construir en el centro de la isla el templo a Huitzilopochtli
y Tláloc y repartieron los restantes terrenos, pero otros quedaron in-
conformes y se movieron más al norte, para fundar la hermana ciudad
de Tlatelolco en 1337. A pesar de la pobreza del terreno y de que fue-
ron el último pueblo en asentarse en una región en la que ya estaban
consolidadas ciudades poderosas, los mexicas prosperaron muy rápi-
damente. Las islas donde se asentaron pertenecían a la mayor poten-
cia de la zona, Azcapotzalco, por lo cual tuvieron que pagar tributo y
pactar alianzas militares y matrimonios nobiliarios. Los mexicas no
sólo se convirtieron en una provechosa ayuda bélica para sus vecinos

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica [7]


[8]

poderosos, sino que fundaron por separado sus linajes reales: Méxi-
co-Tenochtitlan y México-Tlatelolco.
En 1430, los mexicas rompieron las buenas relaciones que mantenían
con Azcapotzalco luego de la muerte de su señor, Tezozómoc, y el nuevo
gobernante se enemistó con ellos. La guerra fue inevitable. Tras aliarse con
Texcoco, los mexicas vencieron a su oponente. Los triunfadores reorgani-
zaron a los pueblos en la Triple Alianza: México-Tenochtitlan —como
ciudad suprema—, Texcoco y Tlacopan. Esta alianza administraba y
controlaba los tributos, los impuestos y la ayuda militar exigidos a
los pueblos sometidos. La Triple Alianza dirigió un rápido y agresivo
proceso de expansión bélica en la cuenca de México y los territorios
circundantes. En la cúspide de su poder y antes de la llegada de los
españoles, la ciudad de México-Tenochtitlan dominó gran parte de
los territorios comprendidos desde el Golfo de México al océano Pa-
cífico —a excepción de Tlaxcala y la región purépecha — y congregó
una población de entre 150 000 y 300 000 habitantes.
A los siete años, Cuauhtémoc comenzó una educación muy estric-
ta y cuidadosa en el calmécac, que era una especie de templo-escuela
para los nobles, donde conoció las formas del pensamiento del mundo
náhuatl. Quienes estudiaban en este lugar aprendían materias como
retórica, religión, historia de los mexicas, matemáticas, astronomía,
música, escritura jeroglífica, interpretación del calendario adivinato-
rio, valores éticos y comportamiento social de la nobleza y el empleo
de las herramientas necesarias para gobernar bien y participar activa-
mente en la política. Durante el reinado (1503-1520) en que Cuauh-
témoc creció, Moctezuma II reforzó y reorganizó la estructura social,
política y económica de Tenochtitlan en favor de los nobles y centrali-
zó el poder alrededor de la investidura suprema de Huey Tlatoani, lo que
generó descontento y tensión entre la población excluida de la cuenca de
México. Cuauhtémoc también comprendió que los mexicas, el orgulloso
pueblo conquistador del que formaba parte, se concebían a sí mismos
como los hijos favoritos del Quinto Sol y su misión era alimentar con
Fundación de Tenochtitlan, Códice Mendoza (Codex Mendoza, ca. 1541, sangre al Sol y a la Tierra, manteniendo la continuidad del mundo,
Ciudad de México, folio 2r. Manuscrito Selden A. 1., Biblioteca Bodleian, Oxford). por ello sacrificaban a los guerreros rivales capturados en las llamadas
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].
“guerras floridas” o Xochiyáoyotl. Y aprendió los rituales, cantos y dan-

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica [9]


[ 10 ] [ 11 ]

Lista de tributos mexicas. Código de Mendoza, 4 vols., University of California Press, fol. 31.
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].

Portada del libro El príncipe de las águilas o La llave de los secretos,


escrito por Heriberto Frías en 1900 para la Biblioteca del Niño Mexicano.
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 12 ] [ 13 ]

zas sagradas y bélicas que debían practicar los mexicas para satisfacer
las exigencias de su dios patrono y protector, Huitzilopochtli. Final-
mente, Cuauhtémoc se ejercitó en las canchas del juego de pelota y fue
preparado para ser un guerrero distinguido en el campo de batalla.

Juventud
Los mexicas consideraban que la vida adulta de un noble comenza-
ba con el desempeño de un cargo público y con el matrimonio. Los
historiadores no se ponen de acuerdo acerca de si Cuauhtémoc fue
nombrado en 1515 jefe supremo militar (Tlacatéccatl) de la ciudad de
Tlatelolco, porque su juventud era un obstáculo para haber ejercido
tan importante puesto; menos aún han llegado a un consenso sobre si
fue señor (Tecuhtli) tlatelolca, pues el cargo era desempeñado por otra
persona durante el gobierno de Moctezuma. Lo cierto es que sí fue
uno de los altos dignatarios que gobernaban Tlatelolco. Es probable
que Cuauhtémoc, entre los 16 y 18 años, se destacara en las guerras decla-
radas por su tío y que consolidaron el poderío de México-Tenochtitlan en
la actual Oaxaca. Quizá en ellas forjó la fama de guerrero valiente, recono-
cida por los mismos españoles durante el sitio de Tenochtitlan. En cuanto
al matrimonio, la versión más extendida es que se unió con Tecuichpoch,
hija de Moctezuma y viuda de Cuitláhuac, pero los estudios más recien-
tes ponen esto en duda y sostienen que lo más probable es que no se
casó ni tuvo hijos.
El imperio mexica se encontraba en el esplendor de su poderío y
dominio cuando comenzaron a llegar noticias desde la zona maya y
del Golfo de México acerca de avistamientos de personas y objetos
desconocidos. Los españoles llevaban más de un cuarto de siglo es-
tablecidos en las islas del Caribe, y pronto se harían presentes en las
costas de Mesoamérica con dos expediciones en 1517 y 1518.

Litografía número 5. Cuauhtémoc, según miniatura perteneciente al Sr. D. Alfredo Chavero.


Tomado del libro: Luis González Obregón y Antonio Cortés, Colección de Cuadros
de Historia de México, México, Herrero Hermanos Editores, 1904. s/p.
Fotomecánico, Acervo inehrm. secretaría de [Link].

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 14 ] [ 15 ]

La guerra hispano-mexica
(1519-1521)
A lo largo de cinco siglos, la “Conquista de México” se ha convertido
en una narrativa triunfalista que ha distorsionado lo que en realidad
fue una difícil, caótica y brutal guerra de invasión. No es cierto que una
civilización “superior”, la europea, haya conquistado a unas culturas
“inferiores”, las mesoamericanas; ni tampoco que un pequeño ejérci-
to de 1 000 españoles capitaneados por Cortés haya vencido a miles
de guerreros indígenas por la supremacía tecnológica de sus armas
y tácticas de guerra. Más ceñido a la realidad es afirmar que fue una
guerra mesoamericana en la que decenas de pueblos indígenas busca-
ron liberarse del dominio de la Triple Alianza y se aliaron con la fuerza
invasora, aunque pronto comprendieron que quedarían sometidos a
un poder más amenazante y destructivo contra su cultura, su religión
y sus ciudades. No obstante, nada de lo anterior expresa con precisión la
magnitud de la violencia y la esclavitud que caracterizaron a la con-
quista y colonización españolas.
A comienzos de 1519 una expedición española procedente de Cuba
desembarcó en las costas del actual México con 500 hombres, 10 mu-
jeres, 12 caballos y perros, 20 rifles y 10 cañones. Aunque habían lle-
gado con el propósito original de comerciar con los nativos y obtener
oro, pronto buscaron apoderarse de esas tierras en nombre del rey de
España y del catolicismo. En los primeros encuentros con los poblado-
res, los españoles fueron “obsequiados” con mujeres esclavas, quienes
les procuraron cuidado, alimento y los familiarizaron con la particu-
lar realidad de los nuevos territorios. De entre todas ellas, Malintzin,
doña Marina o La Malinche, como se le conoció, sobresalió por su hábil
manejo de las lenguas maya, náhuatl y española —que aprendió muy
rápido—. Se convirtió en la traductora e intérprete de Hernán Cortés
y sin su participación los españoles no hubieran podido comprender el
mundo mesoamericano ni hubieran concretado las alianzas que ven- Jesús F. Contreras, Cuauhtémoc. Relieve en bronce.
cieron a los mexicas. Vestíbulo del Museo del Ejército, Ciudad de México.
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 16 ]

Moctezuma había recibido informes de que los recién llegados eran


fuertes y agresivos, por ello dispuso enviarles ricos presentes para de-
mostrar su hospitalidad y poderío, con el fin de prevenir un ataque
contra la ciudad de México-Tenochtitlan. Los regalos aumentaron la
codicia de los invasores, quienes se convencieron de que debían con-
quistar las ricas tierras mediante el sometimiento del tlatoani. En el ca-
mino se dieron cuenta, con el auxilio de Malintzin, que los mexicas no
eran tan poderosos como parecían: mantenían tensiones políticas con
los pueblos sometidos a pagar tributo, y conflictos bélicos con otros
que se negaban a obedecerlos. Cortés concluyó que debía aprovechar
las rivalidades y conformar una coalición contra Tenochtitlan. La pri-
mera de estas alianzas se pactó con la ciudad de Cempoala, cuyo go-
bernante se vio obligado a hospedarlos y alimentarlos para detener la
rapiña de los hambrientos invasores. Los nuevos aliados aconsejaron
a los españoles que debían ir a Tlaxcala, donde habitaban los enemi-
gos más fuertes de los mexicas. La expedición a esos dominios fue
reforzada con miles de guerreros de Cempoala y otros aliados indí-
genas, y partió a Tlaxcala, donde fueron recibidos con hostilidad y
casi aniquilados. Los invasores respondieron con una violencia que
era poco común en Mesoamérica: mutilaron, ejecutaron y apresaron
civiles indefensos. Una parte de los gobernantes tlaxcaltecas propuso
aliarse con ellos y redirigir el poder destructivo contra el pueblo mexi-
ca, que era su odiado enemigo.
Es importante aclarar que los tlaxcaltecas no cometieron “traición”
alguna por aliarse con Cortés para combatir a los mexicas, porque
México no existía aún como país o nación. Asimismo, en Mesoaméri-
ca había gran descontento entre distintas poblaciones hacia la Triple
Alianza, además de que las culturas mesoamericanas eran sociedades
guerreras que frecuentemente pactaban alianzas con unos pueblos a
fin de sojuzgar o liberase del dominio de otros.
Monumento a Cuauhtémoc en el Paseo de la Reforma, ca. 1930. Archivo Gráfico
Meses después, los españoles y los miles de aliados tlaxcaltecas se
de El Nacional, Fondo Temático, Sobre: 0335 (006). secretaría de [Link]. trasladaron a Cholula, donde masacraron a cientos de personas y que-
maron el templo a Quetzalcóatl ante el rumor de que los cholultecas
planeaban asesinarlos a traición por mandato de Moctezuma. Estos
sucesos provocaron temor y asombro en los pobladores. El contingen-

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica [ 17 ]


[ 18 ] [ 19 ]

Plano de Tenochtitlan, atribuido a Hernán Cortés. Nuremberg, 1524. Códice García Granados o Techialoyan Q. Papel amate, siglo xvii.
Fotomecánico, Acervo inehrm. secretaría de [Link]. Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 20 ] [ 21 ]

te hispano-indígena siguió su camino rumbo a México-Tenochtitlan,


donde fue recibido el 8 de noviembre de 1519 por Moctezuma, que
atendió las exigencias de Cortés y hospedó al grupo en un lujoso pala-
cio. Durante seis meses, la guerra se pudo evitar.
Más allá de las tradicionales acusaciones de cobardía y “entreguis-
mo” hacia los españoles, el actuar de Moctezuma y sus razones para
no apresarlos y enfrentarlos, permitiéndoles entrar al corazón de Te-
nochtitlan, son más complejas. La Triple Alianza era una institución
cuyas decisiones se tomaban de forma conjunta entre los tres tlatoanis
que la gobernaban y otras altas autoridades de las ciudades que la in-
tegraban, si bien el voto decisivo era privilegio de Moctezuma por su
condición de gran señor. Existían dos posturas: una —sostenida por
Cacama de Texcoco— era dejar entrar a los extranjeros para reunir in-
formación sobre sus intenciones, conocer el mensaje de su desconoci-
do gobernante y, en caso de ser necesario, destruirlos rápidamente por
la mayoría numérica de los guerreros mexicas; la otra —propugnada
por Cuitláhuac de Iztapalapa— pensaba que los forasteros eran una
seria amenaza que debía ser combatida y expulsada de Tenochtitlan.
Moctezuma se inclinó por la primera opción, ya que además quería
evitar poner en riesgo su ciudad y confiaba en que los invasores regre-
sarían a las tierras de donde habían venido.
Sin embargo, Cortés entendió que Moctezuma se había “rendido”
a su autoridad y a la del rey de España y lo apresó junto con otros
dignatarios relevantes. Posteriormente, Cortés reclamó más riquezas
a sus nuevos “súbditos”, lo que generó mayores malestares entre los
mexicas. En mayo de 1520, cuando se festejaba el Tóxcatl —que era una
importante fiesta religiosa—, los españoles temían que los miles de
jóvenes desarmados que danzaban en la plaza principal los atacaran.
El capitán de los invasores, Pedro de Alvarado, decidió masacrarlos
brutalmente. Este hecho es conocido como “La Matanza del Templo
Mayor” y fue el comienzo de una guerra que duró dos meses. Cortés
había salido de Tenochtitlan hacia Veracruz a combatir una expedición
comandada por Pánfilo de Narváez, cuya misión era apresarlo por re-
beldía. Aunque Cortés regresó junto con 1 000 expedicionarios nuevos,
Salvador Pruneda, Cuauhtémoc, ca. 1960. Tinta sobre papel. Archivo Gráfico de El Nacional,
al entrar a la ciudad fueron atacados por el aguerrido Cuauhtémoc Fondo Gráficos. Sobre: C-0234 (001). secretaría de [Link].

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 22 ] [ 23 ]

y los mexicas. Los invasores, que corrían el peligro de morir dentro


del palacio, decidieron asesinar a Moctezuma y escapar al cobijo de la
noche. Los mexicas descubrieron su huida y, liderados por Cuitláhuac,
mataron a más de la mitad de los españoles y a miles de sus aliados in-
dígenas —la famosa “Noche Triste” para los españoles, pero que para
los mexicas significó la expulsión de los invasores de su ciudad, por lo
que ahora esa fecha se conoce como “La Noche Victoriosa”—.
Los españoles y sus aliados indígenas se pusieron a salvo en Tlax-
cala. Entre tanto, los mexicas reorganizaron su ciudad y su gobierno,
nombrando como nuevo tlatoani a Cuitláhuac, en septiembre de 1520.
El reinado fue corto, porque después de 80 días murió contagiado de
viruela a finales de noviembre de ese año. Es necesario advertir que
la epidemia de viruela afectó mortalmente por igual a los mexicas y
a los tlaxcaltecas y demás aliados indígenas, porque sus organismos
estaban desprotegidos frente a las enfermedades traídas por los espa-
ñoles y sus esclavos africanos, y no tenían defensas biológicas contra
ellas. Aunque no hay censos confiables de población, lo cierto es que
la mortandad provocada por la viruela fue devastadora entre los pue-
blos originarios de América. De cualquier manera, Cuitláhuac fue un
gobernante enérgico que fortificó a la ciudad de Tenochtitlan, inten-
tó renovar los pactos políticos con los pueblos indígenas y ajustó las
tácticas y tecnologías militares de los mexicas en aras de combatir al
ejército invasor mediante la edificación de fosos y trampas, y el uso de
armas largas contra los caballos.

Cuauhtémoc, el último
defensor del imperio mexica
El nuevo tlatoani fue entronado merced a las circunstancias del mo-
mento: la llegada de la fuerza española y el caos de la guerra. La re- Primitivo Miranda y Hesiquio Iriarte, Xicoténcatl – Cuauhtémoc también murió ahorcado.
Imagen tomada del libro: Vicente Riva Palacio y Manuel Payno, El libro rojo, 1520-1867, México,
pentina muerte de Cuitláhuac hizo necesario buscar con rapidez un Díaz de León y White editores, 1870. Lámina entre las páginas 18 y 19.
sucesor, debido a que los herederos directos al trono habían escapado Fotomecánico, Acervo inehrm. secretaría de [Link].

con los invasores durante la “Noche Triste” o habían muerto por la

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 24 ] [ 25 ]

epidemia. Un requisito importante era haber demostrado con ante- El sitio a México-Tenochtitlan duró de mayo al 13 de agosto de 1521 y
rioridad desempeñarse con destreza, y tener méritos y capacidad de fue una guerra de magnitud, violencia y destrucción desconocidas en
liderazgo militares. Por último, la herencia tanto tenochca como tlate- Mesoamérica. Luego de “la Noche Triste”, y una vez que reagruparon
lolca permitió que Cuauhtémoc obtuviera el respaldo de las ciudades a sus fuerzas, los aliados indígenas de Cortés lo convencieron de que
hermanas. debía atacar a los pueblos sometidos por los mexicas para agrandar
A principios de 1521, Cuauhtémoc comenzó su reinado reordenando las alianzas y después ir contra México-Tenochtitlan. La estrategia fue
la ciudad. Con el espaldarazo de su consejo de gobierno, se decidió exitosa y varias decenas de ciudades y pueblos indígenas se pasaron
de forma colectiva proseguir la guerra contra la fuerza hispano-indí- al bando de la coalición (la más importante fue Texcoco). Sin aliados
gena. A fin de impedir mayores divisiones, se ordenó asesinar a aque- ni tributarios, los mexicas se quedaron solos y arrinconados. Los miles
llos nobles que desearan mantener el trato conciliador con los invaso- de invasores asediaron totalmente la ciudad, rompiendo el acueducto de
res. Cuauhtémoc intentó renovar las relaciones con los grupos indíge- Chapultepec —la única fuente de agua dulce de los mexicas—, y
nas sometidos, suspendiendo el pago de tributos con el desesperado cerrando el paso por el lago de Texcoco —por donde aún podían recibir
objetivo de conservar su fidelidad; con los odiados rivales de Tlaxcala ayuda— utilizando los barcos que habían construido.
y Michoacán buscó formar un poderoso contingente que aniquilara Cuauhtémoc y sus consejeros estaban convencidos de que la condi-
a los españoles, pero pocos respondieron al llamado del joven tlatoa- ción insular de Tenochtitlan serviría como protección frente al asedio.
ni. Cortés persiguió con ahínco preservar México-Tenochtitlan de la Las largas calzadas fueron dispuestas contra los ataques directos de la
destrucción, por lo que envió distintas embajadas con el propósito de caballería, inundándolas, amontonando piedras y cavando fosos es-
negociar la rendición. Aun cuando los mexicas consideraron la oferta, condidos y llenos de púas. Además, los líderes ordenaron a sus hom-
lo cierto es que desconfiaban de los extranjeros, porque la capitulación bres utilizar las armas que fueron arrebatadas a los españoles o éstos
significaba el fin de su mundo y la completa esclavitud. Enfrentando perdieron durante la “Noche Triste”, y decidieron luchar de día y de
el asedio a la ciudad por parte de la fuerza invasora, Cuauhtémoc ejer- noche, obligando a los invasores a permanecer en un estado de alerta.
ció sus dotes oratorias para elevar la fuerza de su pueblo y persuadirlo Cuauhtémoc se desempeñó con valentía en las batallas, dando órde-
de que reorganizar la resistencia y sacrificarse valían la pena. Así se nes a sus guerreros y levantando su moral, pero no pudo contener las
pronunció ante su gente: acometidas de los bergantines. Por más que los tenochcas clavaron es-
tacas cerca de las orillas del lago, que hacían encallar a las naves y aun
Los dioses son de nuestra parte y hemos de pelear por su honra, por les permitieron apoderarse de uno de ellos, estos artefactos navales
nuestra vida, por nuestra libertad, por nuestro imperio, por nuestra ha- detuvieron los ataques con los que las dos mil canoas de Tenochtitlan
cienda, por nuestros hijos y mujeres, por nuestra nación y linaje. ¿Quién intentaban romper el cerco que les impedía acceder a tierra firme para
de vosotros puede haber tan cobarde que, aunque desnudo y sin armas, abastecer la ciudad. Ante un asalto repentino de Cortés, Cuauhtémoc
como fiero león, no se meta por las armas de nuestros enemigos y no y sus guerreros fueron orillados a abandonar Tenochtitlan y refugiarse
quiera primero morir que perder uno de los bienes contados, cuanto en Tlatelolco.
más todos?1

1
Francisco Cervantes de Salazar, Crónica de la Nueva España, México, Porrúa,
1985, Libro Quinto, Capítulo xxxvi.

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
[ 26 ] [ 27 ]

Instalado en el nuevo cuartel, y cuando todo parecía perdido,


Cuauhtémoc estuvo dispuesto a pactar la rendición; no obstante, sus
capitanes lo convencieron de luchar hasta el último aliento contra los
invasores. Todavía los tenochcas y los tlatelolcas pudieron resistir y lo-
grar una victoria más: la emboscada del 30 de junio de 1521, en la que
capturaron y mataron a 68 españoles, a cientos de aliados indígenas e
hirieron de gravedad a Cortés, a quien estuvieron a punto de capturar.
Cuauhtémoc aprovechó la derrota y envió embajadas —que portaban
cabezas de caballo desolladas, y los pies y las manos de algunos es-
pañoles sacrificados— a los pueblos de Malinalco y Matlatzinco, pi-
diendo que atacaran a los invasores desde la retaguardia e intentando
persuadirlos de que el triunfo era posible.
Sea como haya sido, el agua potable comenzó a escasear luego de
la destrucción del acueducto de Chapultepec y los habitantes de la ciu-
dad se vieron obligados a beber el agua sucia de los charcos y del lago
salobre, lo que provocó la muerte a muchos precedida de diarreas.
De igual modo, la hambruna fue inevitable una vez que las reducidas
reservas de maíz se agotaron. Mujeres, ancianos y niños tuvieron que
combatir lanzando piedras desde lo alto de los tejados. La última po-
sición capturada en la ciudad de Tlatelolco fue el barrio de Amaxac
—actualmente la excapilla de la Inmaculada Concepción de María y
su plaza—, donde los últimos guerreros, mujeres y niños mexicas de-
fendieron casa por casa.
El 13 de agosto de 1521 Cuauhtémoc fue aprehendido. Diferen-
tes versiones del suceso se han difundido desde entonces: en unas se
menciona que la canoa en que huían él, su familia y sus capitanes fue
detenida; en otras, que él iba solo y oculto; en algunas más, que el mis-
mo Cuauhtémoc se dejó capturar para evitar mayor sufrimiento a su
pueblo frente a una guerra perdida.
Cuauhtémoc exigió a sus captores que no lastimaran a las mujeres
Jesús Escobedo, La tumba de Cuauhtémoc. Tinta sobre papel, 1955. Archivo Gráfico de El Nacional, de su familia ni a las que servían en su casa. Los miles de mexicas so-
Fondo Gráficos. Sobre: HD00241. secretaría de [Link].
brevivientes salieron desesperados, sucios y harapientos a encontrar
comida y alivio en las ciudades de la ribera del lago. La mayoría ya
había consumido aquello que aún podía malcomerse: raíces, cortezas
de árboles, cueros viejos y lagartijas. Y aunque algunos niños quedaron

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Carlos María Esquivel, Prisión de Guatimocín último emperador de los mejicanos por las tropas de Hernán
Cortés y su presentación a este en la plaza de Méjico, 1854. Copyright de la imagen: ©Museo Nacional del
Prado. (Se autoriza el uso de la imagen en publicaciones sin fines de lucro).
“Rendición de Guatimozin preso por Holguin”, grabado de la obra Historia
de la Conquista de México o de la Nueva España por Fernán Cortés, escrita por el cronista Antonio
de Solís y Rivadeneryra (1610-1686). Tomo ii. Edición realizada en Barcelona y dividida en dos tomos,
año 1771. Impresor del Rey: Thomas Piferrer. Biblioteca Histórico Militar de Barcelona.
Cataluña, España. Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].

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vivos, ningún bebé logró sobrevivir. Los muertos comenzaron a pu-


drirse dentro de la ciudad y el olor que desprendían era impresionan-
te. Aprovechando esta debilidad, los aliados tlaxcaltecas apresaron y
abusaron de las pocas mujeres jóvenes vivas. Esta derrota de los mexi-
cas es lo que se ha llamado la “Conquista de México”.
En los días posteriores a la rendición, las ciudades hermanas de
Tenochtitlan y Tlatelolco, además de quedar destruidas, fueron presas
del pillaje por parte del ejército saqueador que buscaba su botín de
guerra. Incluso las mujeres fueron hurgadas con violencia, tanteando
algo de valor entre sus cuerpos, orejas, bocas y cabellos. La quinta par-
te fue reservada para el rey, y Cortés y los españoles se repartieron el
restante botín. Muchos quedaron inconformes, pues su ambición ha-
bía sido aguijoneada por el tesoro perdido en la “Noche Triste”. De ahí
que Cuauhtémoc fuera interrogado acerca del sitio donde había escon-
dido el oro, y aun cuando éste logró juntar cierta cantidad del precioso
metal, no fue suficiente para satisfacer a los españoles. Presionados
por el tesorero del rey, Julián de Alderete, quien buscaba aumentar
el quinto real, y por las muestras de amotinamiento de los soldados
ante los rumores de que Cortés se había quedado con una parte mayor
del botín, los invasores sometieron a tortura al último tlatoani y a dos
prisioneros —uno murió por la gravedad del suplicio—, quemando
sus pies. Aunque Cuauhtémoc sobrevivió al castigo, quedó impedido
para caminar.

Muerte
José Chávez Morado, Cuauhtémoc. 1959.
Museo Nacional de Arte. secretaría de [Link].

Entre 1521 y 1524, Cuauhtémoc participó activamente en tareas de pa-


cificación por órdenes de Cortés, al pedir la rendición de innumerables
mexicas que aún resistían; de reconstrucción urbana, pues mandaba a

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Tipografía de Espasa y Calpe. Copia de un cuadro antiguo que representa el bautizo


Tira de Tepechpan, lám. xv. Imagen donde se muestra la muerte
de Cuauhtémoc que existe en el cuarto de Santa Cruz Acatlán de la Ciudad de México.
de Cuauhtémoc ocurrida en un año 7 calli, “casa” (1525).
Vicente Riva Palacio, México a través de los siglos: Historia general y completa del desenvolvimiento social,
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link].
político, religioso, militar, artístico, científico y literario de México desde la antigüedad más remota
hasta la época actual, México, Ballescá y Compañía; Barcelona, Espasa y Compañía, 1882.
Lámina entre las páginas: 304 y 305. Fotomecánico.
Acervo inehrm. secretaría de [Link].

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Gabriel Guerra, El tormento de Cuauhtémoc. Yeso, 1887.


Museo Nacional de Arte. secretaría de [Link].

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reunir a sus súbditos a fin de construir tanto casas como caminos; y ocasiones, estuvieron a punto de aniquilarlos y resistieron con fuerza
de gobierno indígena, porque Cortés lo nombró señor de Tenochtitlan. y valentía —tal como Cuauhtémoc nos demostró— durante más de
Todo cambió en octubre de 1524, cuando Cortés decidió ir a las Hi- dos años. Finalmente, la muerte del último tlatoani permite descubrir
bueras, la actual Honduras, para castigar personalmente la rebeldía la falsa imagen de que los españoles tenían el control entero de Me-
de uno de sus capitanes, Cristóbal de Olid. El extremeño organizó una soamérica después de la “Conquista” de Tenochtitlan el 13 de agosto
enorme comitiva de 3 000 personas, entre españoles, aliados indígenas de 1521. Cortés capturó a Cuauhtémoc para que fungiera como un
y algunos africanos, y llevó consigo a Cuauhtémoc y a otros señores dirigente títere que pacificara y colaborara en las tareas de imposi-
por temor de que pudieran liderar una rebelión indígena en la ciudad ción del poder español en las poblaciones indígenas sometidas. Una
de México, ya que pocos españoles se quedarían para protegerla. Des- vez que fue considerado una amenaza, Cuauhtémoc fue ejecutado. En
pués de caminar un largo trayecto, la expedición llegó a Itzamkanac los cuatro años que pasaron entre 1521 y 1525, la mayor parte de Me-
—también llamada Acalan—, en los actuales límites entre Guatemala soamérica seguía inexplorada por los europeos y el dominio español
y Campeche, y las dificultades aumentaron dentro de la enorme selva. sobre Tenochtitlan era débil. Por tanto, Cortés se mostró alarmado de
Muchos de los expedicionarios murieron de hambre y enfermedad. Fue que los “conspiradores” —Cuauhtémoc y los dos señores indígenas—
en este momento cuando un “espía” informó a Cortés acerca de un su- difundieran que los españoles residentes en la capital eran un grupo
puesto plan que estaban tramando los tres principales señores cautivos pequeño, ignorante de la geografía territorial del reino, con poca expe-
que iban en la expedición: Cuauhtémoc de Tenochtitlan, Coanacoch riencia bélica y propensos a las riñas internas.
de Texcoco y Tetlepanquetzal de Tlacopan. Los tres señores, según
informaron a Cortés, deseaban matar a los españoles, después enviar in-
formantes a Tenochtitlan para que los indígenas asesinaran a los pocos Cuauhtémoc en el imaginario
españoles de la ciudad y recuperar el poder perdido. Cortés interrogó colectivo de la nación mexicana
brevemente a los acusados y los condenó a muerte. El lugar donde se
les ejecutó fue Acalan y la fecha fue posiblemente entre el 25 al 28 de No cabe duda de que la invasión europea puso fin a la vida autónoma
febrero de 1525 —sucedió en una celebración previa a la cuaresma, de los pueblos originarios de México. Sin embargo, durante el periodo
la cual es variable según el año—. La mayoría de las fuentes afirman denominado como novohispano, las culturas indígenas demostraron de
que los señores indígenas fueron ahorcados; otras, que se les rompió diversos modos una enorme capacidad de resistencia, se adaptaron
el cuello; y unas más, que les cortaron la cabeza y los brazos, los cuales muy pronto al nuevo régimen e incluso desarrollaron una notable ap-
fueron clavados en un árbol, de donde también colgaron sus cuerpos titud para aprovechar las oportunidades que les brindaba el sistema.
y los pies. Sin embargo, varias de ellas fueron eliminadas a lo largo del violento
Es pertinente insistir en que la supuesta “superioridad” de unos proceso de la “Conquista” y la colonización europea. Los pueblos ori-
cuantos españoles que “conquistaron” un mundo enorme es un mito. ginarios que sobrevivieron pasaron por un proceso de mestizaje y se
Sin el apoyo, la ayuda y guía de Malintizin, y sin la fuerza de los miles transformaron culturalmente para formar parte del México actual. Un
de indígenas que se unieron a los extranjeros por propia voluntad o numeroso sector indígena conservó sus lenguas y sus tradiciones, pero
por la fuerza, los invasores no habrían podido derrotar a los mexicas. por más de 300 años sufrieron un masivo despojo, una grave explota-
Tampoco es cierto que se trató de una conquista militar rápida, pues ción colonial, una prolongada intervención en sus formas de gobierno
como hemos visto, los mexicas vencieron a los invasores en varias político y en su vida religiosa, así como el menosprecio a sus culturas.

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Durante el siglo xix, mientras que la patria mexicana se forjaba en


distintos frentes, los historiadores, eruditos e ideólogos se encargaron
de rescatar el pasado prehispánico como parte fundamental de la his-
toria de México. Sin importar la filiación política liberal o conservado-
ra, Cuauhtémoc fue elogiado como valeroso, de ánimo esforzado, in-
trépido y sin mácula. Por estas razones, fue encumbrado como el héroe
por excelencia, pues representaba la valentía del pueblo mexicano, la
resistencia y la lucha contra la dominación extranjera. Además, tocaba
las fibras sensibles de la mayoría de la población de México, los indí-
genas, con lo cual se perseguía la unión de todos los mexicanos. Este
Cuauhtémoc, aun cuando fue un héroe vencido, se distinguió por su
valentía, cuando tomó el mando de la defensa de Tenochtitlan contra
los españoles. De igual modo, demostró orgullo y dignidad una vez
que fue capturado y se esforzó, sin ningún interés ambicioso, por salvar
a su pueblo de la tiranía. A 500 años de su trágica muerte, Cuauhtémoc
continúa siendo el héroe magnánimo de la historia de México, porque su
figura es un símbolo de valores universales del espíritu humano; conti-
núa enseñando a todos los pueblos del mundo que es preferible luchar y
sacrificarse por la patria y por la justicia en aras de evitar la esclavitud y
el oprobioso dominio de un poder extranjero.

Copia elaborada por Manuel Yllanes, Monumento y estatua de Cuauhtémoc,


Paseo de la Reforma, Ciudad de México, siglo xix. Biblioteca Museo Nacional de Antropología.
Fotomecánico. Acervo inehrm. secretaría de [Link]

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Cronología

1325
Se funda México-Tenochtitlan.

1486
Comienza el reinado de Ahuízotl.

1496-1503
Sin conocer la fecha precisa del nacimiento de Cuauhtémoc, es
posible que sucediera en este periodo.

1502
Moctezuma se convierte en tlatoani de Tenochtitlan.

1515-1519
Es probable que en algún momento de este periodo se designa
a Cuauhtémoc para ejercer un cargo importante en Tlatelolco,
cuyo requisito era haber demostrado previamente méritos mi-
litares.

1517
La expedición comandada por Francisco Hernández de Córdo-
ba alcanza las costas de Yucatán y es recibida con hostilidad por
contingentes mayas.

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1518 OCTUBRE
Juan de Grijalva dirige una segunda expedición que mantiene 10-11. La expedición española y tlaxcalteca parte hacia Cholula.
contacto con indígenas de Yucatán y de las costas del Golfo de 14-18. Sucede la masacre de Cholula.
México. 25. La fuerza hispano-tlaxcalteca se dirige a Tenochtitlan.
NOVIEMBRE
1519
8. Se realiza el encuentro entre Moctezuma y Cortés.
FEBRERO 14. Cortés afirma haber aprisionado a Moctezuma.
10. La expedición de Cortés zarpa de Cuba con rumbo a las
costas de la isla de Cozumel. 1520
ABRIL ABRIL
21. La expedición desembarca en San Juan de Ulúa, en la costa 20. Arriba a San Juan de Ulúa la expedición comandada por Pán-
del Golfo de México. filo de Narváez cuya misión era capturar a Cortés por desacato
24. Moctezuma envía la primera embajada de mensajeros y re- y rebeldía.
galos a Cortés MAYO
MAYO 16. Pedro de Alvarado lidera la “Matanza del Templo Mayor”.
Se constituye el cabildo de la Villa Rica de la Vera Cruz y se eli- JUNIO
ge a Cortés como Capitán General y Justicia Mayor.
24. Cortés regresa a Tenochtitlan junto a 1 000 hombres de la
JUNIO fuerza derrotada de Narváez.
3-16. La ciudad indígena de Cempoala recibe a los españoles. Se 28-30. Moctezuma es asesinado, y también los otros gobernan-
pacta la primera de las alianzas entre el ejército invasor y una tes de la Triple Alianza.
ciudad indígena. 30 (o 1 de julio). Ocurre la “Noche Triste” o “Noche Victoriosa”,
26. Cortés y sus capitanes envían un barco con los presentes de en la que huye la fuerza hispano-tlaxcalteca y son asesinados 1 000
Moctezuma a España. españoles y miles de aliados indígenas a manos de los mexicas.
AGOSTO JULIO
16. La fuerza hispano-indígena se dirige al interior de Me- 11-12. La maltrecha fuerza hispano-tlaxcalteca se pone a salvo
soamérica. en Tlaxcala.
SEPTIEMBRE SEPTIEMBRE
2. Se inician las batallas entre la fuerza invasora y los tlaxcaltecas. 15. Se elige tlatoani a Cuitláhuac.
23. Se pacta la paz con Tlaxcala y se permite la entrada de la
fuerza invasora.

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OCTUBRE-DICIEMBRE 1525
La epidemia de viruela provoca estragos en la población y la FEBRERO
muerte de Cuitláhuac.
Cortés decide asesinar a Cuauhtémoc y a otros señores indí-
1521 genas tras descubrir una supuesta conspiración que pretendía
asesinar a los españoles y restituir el poder indígena en Tenoch-
ENERO
titlan y Mesoamérica.
A finales de enero o inicios de febrero, Cuauhtémoc es elegido
tlatoani.
FEBRERO 
La coalición hispano-tlaxcalteca-texcocana ataca las ciudades
de las riberas del lago.
MAYO
Inicia el sitio o asedio a Tenochtitlan.
JUNIO
30. Los mexicas emboscan y derrotan a la fuerza hispano-tlax-
calteca; 68 españoles son capturados y sacrificados. Cortés es
herido de gravedad y casi capturado.
AGOSTO
13. Los mexicas se rinden y Cuauhtémoc es capturado.

1524
Cristóbal de Olid, capitán de Cortés, es designado dirigente de
la expedición de conquista de las Hibueras —hoy Honduras—.
Más tarde se rebela a la autoridad de Cortés.
OCTUBRE
Cortés, luego de preparar una expedición multitudinaria,
parte a las Hibueras a castigar a Olid. Cortés lleva consigo a
Cuauhtémoc.

cuauhtémoc: vida del último defensor del imperio mexica eduardo ayala tafoya
Fuentes consultadas

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gía Mexicana, núm. 119, Edición especial, febrero de 2025, pp. 16-25.
Cervantes de Salazar, Francisco, Crónica de la Nueva España, México, Porrúa,
1985, 860 p.
García Quintana, Josefina, Cuauhtémoc en el siglo xix, 1a. ed., México, iih-
unam, 1977, 135 p.

Guzmán, Eulalia, Una visión crítica de la historia de la Conquista de México-Tenochtitlán,


México, iia-unam/Ítaca, 2022, 238 p.
Ledesma, Patricia, “Cuauhtémoc y el sitio de Tenochtitlán. El fin de un impe-
rio”, Arqueología Mexicana, núm. 119, Edición especial, febrero de 2025,
pp. 46-52.
López Austin, Alfredo, y Leonardo López Luján, El pasado indígena, México,
El Colegio de México/fce, 2021, 322 p.
Mira Caballos, Esteban, “Cuauhtémoc (1496-1525), el último y valien-
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, “Cuauhtémoc, el heroico tlatoani que defendió Tenochtitlan”, dis-
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Mundy, Barbara E., La muerte de Tenochtitlán, la vida de México, trad. de Mario
Zamudio Vega y Alejandro Pérez Sáez, México, Editorial Grano de Sal,
2018, 469 p.

[ 47 ]
Navarrete Linares, Federico, ¿Quién conquistó México?, México, Editorial De-
bate, 2019, 181 p.
Pastrana Flores, Miguel, “Palabras que vuelan y descienden. Escritura, eti-
mología y significado del nombre Cuauhtémoc”, Arqueología Mexicana,
núm. 119, Edición especial, febrero de 2025, pp. 8-15.
, “Tiempos de grandeza e incertidumbre. La vida de Cuauhtémoc
hasta la muerte de Cuitláhuac”, Arqueología Mexicana, núm. 119, Edición
especial, febrero de 2025, pp. 26-43.
Restall, Matthew, Cuando Moctezuma conoció a Cortés. La verdad del encuentro
que cambió la historia, trad. de José Eduardo Latapí Zapata, México, 2019,
572 p.
, Los siete mitos de la conquista española, trad. de Marta Pino Moreno,
Barcelona, Paidós, 2004, 307 p.
Toscano, Salvador, Cuauhtémoc, México, fce, 1982, 254 p.
Townsend, Camilla, Malintzin. Una mujer indígena en la Conquista de México,
trad. de Tessa Brisac, México, Ediciones Era, 2015, 347 p.


e d u a r d o aya l a ta f o ya

CUAUHTÉMOC:
VIDA DEL ÚLTIMO DEFENSOR
DEL IMPERIO MEXICA

fue editado por el


instituto nacional de estudios históricos
de las revoluciones de méxico

Se termino en julio de 2025.

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