Informe del Grupo 1°B
El grupo de 1°B está conformado por 31 estudiantes, de los cuales 11 son niñas y 20 son niños, con
edades comprendidas entre los 5 y 6 años. En términos emocionales, la mayoría del grupo muestra una
buena estabilidad: 28 alumnos se consideran emocionalmente estables, mientras que 3 presentan
estabilidad media, lo cual permite un ambiente de aprendizaje generalmente armonioso.
Respecto a los estilos de aprendizaje, se observa una predominancia del estilo visual, con 23
estudiantes que aprenden mejor mediante imágenes y estímulos visuales. Además, 7 alumnos tienen un
estilo kinestésico, mostrando preferencia por el aprendizaje a través del movimiento y la experiencia
física, y 1 alumno se identifica con el estilo auditivo, aprendiendo mejor mediante el uso del oído y el
lenguaje oral.
En cuanto a las inteligencias múltiples, el grupo presenta una diversidad interesante:
9 estudiantes destacan en la inteligencia lingüístico-verbal,
3 en lógico-matemática,
4 en kinestésica,
9 en visual-espacial,
1 en interpersonal, y
2 en naturalista.
Este perfil sugiere que las estrategias pedagógicas deben ser variadas y adaptadas a las distintas formas
en que los alumnos procesan la información.
En el aspecto conductual, 11 alumnos presentan una conducta muy buena, 13 buena conducta, y 7
muestran dificultades conductuales. Este último grupo requiere atención especial para fomentar una
mejor integración y participación en el aula.
Un dato relevante es que la mayoría de los estudiantes son hijos únicos, lo cual puede influir en sus
dinámicas sociales y emocionales dentro del grupo.
En el examen diagnóstico, los resultados fueron variados:
7 alumnos obtuvieron un promedio de 5,
4 un promedio de 6,
8 un promedio de 7,
6 un promedio de 8,
3 con 9, y
3 con 10.
Esto refleja una amplia gama de niveles de desempeño académico, lo cual requiere estrategias
diferenciadas para atender las necesidades de cada estudiante.
En la aplicación del SisAT, los resultados en el área de lectura indican que 28 alumnos requieren apoyo,
mientras que solo 3 se encuentran en el nivel esperado, lo que evidencia una necesidad urgente de
reforzar esta habilidad. En escritura, se identificaron los siguientes niveles:
3 presilábicos,
2 silábicos,
11 silábico-alfabéticos, y
15 alfabéticos.
Esto muestra un avance significativo en el proceso de adquisición de la escritura, aunque aún hay
estudiantes en etapas iniciales que requieren acompañamiento.
En cálculo mental, 6 alumnos requieren apoyo, 21 se encuentran en desarrollo, y 4 están en el nivel
esperado, lo que sugiere que la mayoría está en proceso de consolidar esta habilidad matemática