0001747
UNO MIL SETECIENTOS CUARENTA Y SIETE
2025
REPÚBLICA DE CHILE
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
____________
Sentencia
Rol 15.742-2024
[26 de agosto de 2025]
____________
REQUERIMIENTO DE INAPLICABILIDAD POR
INCONSTITUCIONALIDAD RESPECTO DE LOS ARTÍCULOS 238
DEL CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL Y 32 INCISO SEGUNDO,
SEGUNDA PARTE, DE LA LEY N° 18.695, ORGÁNICA
CONSTITUCIONAL DE MUNICIPALIDADES, CUYO TEXTO
REFUNDIDO, COORDINADO Y SISTEMATIZADO FUE FIJADO POR
EL DECRETO CON FUERZA DE LEY N° 1, DE 2006, DEL
MINISTERIO DEL INTERIOR,
ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE CERRO NAVIA
EN EL PROCESO RIT P-3546-2020, RUC 20-3-0021640-5 SEGUIDO ANTE EL
JUZGADO DE COBRANZA LABORAL Y PREVISIONAL DE SANTIAGO
VISTOS:
Que, con fecha 5 de septiembre de 2024, la I. Municipalidad de Cerro Navia
requiere la declaración de inaplicabilidad por inconstitucionalidad respecto de los
artículos 238 del Código de Procedimiento Civil y 32 inciso segundo, segunda parte,
de la Ley N° 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades, cuyo texto
refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el Decreto con Fuerza de Ley N°
1, de 2006, del Ministerio del Interior, para que ello incida en el proceso RIT P-3546-
2020, RUC 20-3-0021640-5 seguido ante el Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional
de Santiago.
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UNO MIL SETECIENTOS CUARENTA Y OCHO
Precepto legal cuya aplicación se impugna:
El texto de los preceptos legales impugnados dispone lo siguiente:
“Código de Procedimiento Civil
(…)
Artículo 238. Cuando se trate del cumplimiento de resoluciones no comprendidas en
los artículos anteriores, corresponderá al juez de la causa dictar las medidas conducentes a
dicho cumplimiento, pudiendo al efecto imponer multas que no excedan de una unidad
tributaria mensual o arresto hasta de dos meses, determinados prudencialmente por el tribunal,
sin perjuicio de repetir el apremio.”.
“Ley N° 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades, cuyo texto
refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el Decreto con Fuerza de Ley N°
1, de 2006, del Ministerio del Interior
(…)
Artículo 32.- (…) La ejecución de toda sentencia que condene a una municipalidad se
efectuará mediante la dictación de un decreto alcaldicio. Con todo, tratándose de resoluciones
recaídas en juicios que ordenen el pago de deudas por parte de una municipalidad o corporación
municipal, y correspondiere aplicar la medida de arresto prevista en el artículo 238 del Código
de Procedimiento Civil, ésta sólo procederá respecto del alcalde en cuyo ejercicio se hubiere
contraído la deuda que dio origen al juicio.”.
Síntesis de la gestión pendiente y del conflicto constitucional sometido al
conocimiento y resolución del Tribunal
Indica la parte requirente que la gestión pendiente corresponde a un proceso
ejecutivo laboral iniciado por Caja de Compensación de Asignación Familiar Los
Andes en contra de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Cerro Navia, al
demandarse el incumplimiento de obligaciones derivadas de prestaciones de crédito
social otorgadas a trabajadores afiliados en deuda que, indica, superaría los
$6.638.291.226, correspondiente a periodos impagos entre febrero de 2016 y
septiembre de 2019.
Explica que dicho procedimiento judicial fue presentado en enero de 2020 ante
el Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional de Santiago. Inicialmente, la parte
ejecutada fue la señalada Corporación, que, emplazada válidamente, presentó
excepciones de inexistencia de la prestación de servicios, pago de la deuda y existencia
de concesión de esperas. Sin embargo, desarrolla que las defensas opuestas fueron
rechazadas por el tribunal, dictándose sentencia que ordenó el pago. En julio de 2023,
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0001749
UNO MIL SETECIENTOS CUARENTA Y NUEVE
la demandada comunicó judicialmente su disolución, y por resolución de agosto del
mismo año, el tribunal estableció que la I. Municipalidad de Cerro Navia debía asumir
las deudas relacionadas con las áreas de salud y administración, en tanto el Servicio
Local de Educación Pública Barrancas asumiría las del ámbito educacional.
A lo anterior, refiere que la Municipalidad alegó falta de legitimación pasiva,
argumentando que las deudas fueron contraídas por una entidad jurídica distinta,
dotada de patrimonio propio y autonomía administrativa. No obstante, por resolución
de octubre de 2023, el tribunal resolvió que la Municipalidad, en calidad de
continuadora legal, debía asumir las obligaciones en ejecución y declaró
improcedentes excepciones.
Luego, explica que, en agosto de 2024, se ordenó el pago íntegro de la suma
adeudada, ahora bajo apercibimiento de arresto del alcalde en aplicación del artículo
238 del Código de Procedimiento Civil y del inciso final del artículo 32 de la Ley N°
18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades. Su parte interpuso recurso de
reposición, el que fue rechazado en septiembre de 2024.
Paralelamente, la Municipalidad dictó decreto alcaldicio proponiendo un
convenio de pago de la deuda en 95 cuotas mensuales entre octubre de 2024 y
septiembre de 2032. Anota que ello fue rechazado por la parte ejecutante,
considerando que no ajustaba a lo resuelto por el tribunal.
Explica el Municipio que el monto adeudado representa un porcentaje
significativo de su presupuesto anual, destinado principalmente a salud primaria,
programas sociales, servicios comunitarios, recolección de residuos domiciliarios y
mantención de espacios públicos. Según informes financieros acompañados, la
ejecución inmediata de la deuda comprometería la prestación de servicios básicos a la
comunidad, generando un colapso financiero municipal.
Por ello, explica que la magnitud del pasivo torna dificulta el cumplimiento
inmediato. La dictación del decreto alcaldicio es un acto administrativo complejo que
estructura la forma en que el municipio puede efectivamente disponer de recursos,
respetando el principio de legalidad presupuestaria. Así, el cumplimiento íntegro en
un solo acto, alega la requirente, excedería su capacidad real, constituyendo una
obligación jurídicamente imposible de ejecutar en los términos impuestos por la
sentencia.
Al fundar el conflicto constitucional, indica que la aplicación de los artículos
238 del Código de Procedimiento Civil y 32 inciso segundo, parte final, de la Ley N°
18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades, al caso concreto, genera efectos
contrarios a la Carta Fundamental, pues permite adoptar medidas coercitivas
personales, en particular el arresto del alcalde, por el incumplimiento de una
obligación institucional que no fue contraída durante su gestión ni derivada de un
acto propio.
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0001750
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA
Desarrolla en tal sentido que el artículo 19 N° 7 de la Constitución garantiza la
libertad personal y seguridad individual, estableciendo que ninguna persona puede
ser privada de su libertad sino en virtud de un mandato escrito y conforme a un
procedimiento previamente establecido en la ley. Este derecho se ve vulnerado
cuando se habilita el arresto de una autoridad por el incumplimiento de una deuda,
respecto de la cual ni siquiera se discute mala fe ni dolo personal.
Por su parte, el artículo 19 N° 1 consagra la integridad física y psíquica de las
personas, el que, expone el requerimiento, se transgrede por la aplicación de apremios
corporales que, en el contexto de obligaciones patrimoniales de este tipo, operan como
una sanción indirecta y desproporcionada. Además, señala que el artículo 19 N° 2
establece la igualdad ante la ley, principio que, alega la Municipalidad, se ve
vulnerado porque se aplica un régimen de responsabilidad personal a las autoridades
municipales que no rige para otros órganos públicos ni para otros representantes
legales de personas jurídicas, generando una discriminación arbitraria contraria al
principio de igualdad.
Además, anota que el artículo 19 N° 26 de la Constitución asegura la protección
del contenido esencial de los derechos fundamentales, principio que estima es
vulnerado cuando se permite al legislador establecer apremios corporales que afectan
derechos esenciales frente a incumplimientos que no tienen naturaleza personal ni
pueden ser atribuidos subjetivamente al alcalde.
Junto a lo antes señalado, explica que el 7.7 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos, prohíben la prisión por deudas. Por ello, la aplicación de arresto en el
contexto de una ejecución civil patrimonial constituye una forma de prisión por
deudas, vulnerando compromisos internacionales asumidos por el Estado de Chile.
El requerimiento agrega que la Municipalidad es una persona jurídica de
derecho público, sujeta a las reglas del derecho administrativo, y su presupuesto anual
tiene carácter obligatorio y está destinado a cumplir funciones específicas. El alcalde
no tiene facultades para desviar recursos o asumir compromisos que contravengan las
autorizaciones presupuestarias, por lo que exigirle personalmente el cumplimiento
inmediato constituye una carga jurídicamente imposible.
En tal sentido, precisa que el arresto del alcalde configura una medida
desproporcionada. El cumplimiento de la obligación patrimonial puede obtenerse
mediante mecanismos administrativos, incluyendo la programación de pagos, ajustes
presupuestarios, convenios o modificaciones presupuestarias, pero no mediante
coerción corporal.
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0001751
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y UNO
Tramitación
El requerimiento fue acogido a trámite por la Segunda Sala con fecha 11 de
septiembre de 2024, a fojas 164, disponiéndose la suspensión del procedimiento en la
gestión en que incide. Posteriormente, fue declarado admisible por resolución de fojas
400, de 1 de octubre del mismo año, confiriéndose traslados de fondo a las demás
partes de ésta y a los órganos constitucionales interesados.
A fojas 1653, en presentación de 22 de octubre de 2024, la parte requerida de
Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Andes evacúa traslado y solicita
el rechazo del requerimiento.
Explica que la gestión de cobranza ejecutiva se inició en enero de 2020, cuando
dedujo demanda ejecutiva contra la entonces Corporación de Desarrollo Social de
Cerro Navia ante el Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional de Santiago. La deuda
reclamada ascendía originalmente a $1.047.626.863, correspondiente a prestaciones de
crédito social otorgadas a trabajadores de la corporación municipal entre febrero de
2016 y septiembre de 2019, montos que debieron ser enterados.
Añade que, en julio de 2023, la demandada presentó un escrito solicitando
tener presente la disolución de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de
Cerro Navia. Esta circunstancia llevó al tribunal a identificar a los sucesores legales,
determinando que la I. Municipalidad de Cerro Navia sería la sucesora legal en las
áreas de administración y salud, mientras que el Servicio Local de Educación Pública
de Barrancas asumiría la sucesión en el ámbito educativo, conforme al artículo noveno
transitorio de la Ley N°21.040.
Posteriormente, en resolución de agosto de 2024, se ordenó a la Municipalidad
el pago en un solo acto de la suma de $6.638.291.226, bajo apercibimiento de arresto
contra el alcalde en su calidad de jefe superior del servicio. En septiembre de 2024, la
entidad municipal presentó un convenio unilateral de pago acompañado de un
Decreto Alcaldicio que proponía el pago de la deuda en 95 cuotas mensuales y
sucesivas de $69.148.867 cada una, comenzando en octubre de 2024. Esta propuesta
constituyó una modificación de los términos establecidos por la resolución judicial,
desconociendo el mandato de pago íntegro en un solo acto.
A lo anterior, la requerida señala que formuló oposición a esta propuesta de
pago. Argumentó que constituía infracción a lo decretado por el tribunal, ya que no
correspondía a la parte ejecutada determinar unilateralmente el modo de pago de una
deuda cuyas condiciones habían sido establecidas por resolución judicial firme.
Además, señaló infracción a las reglas establecidas en el Código Civil, cuyo artículo
1591 consagra el principio de indivisibilidad del pago, estableciendo que el deudor no
puede obligar al acreedor a recibir por partes lo que se le deba, salvo convención
contraria o disposición legal especial. Este principio busca proteger los derechos del
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0001752
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y DOS
acreedor y garantizar la integridad del cumplimiento de las obligaciones, evitando
que el deudor pueda dilatar el cumplimiento mediante pagos parciales que podrían
afectar la esencia de la obligación contraída.
A lo señalado, agregó la imposibilidad jurídica de aceptar una propuesta de
pago diferente a la ordenada por el tribunal. Como corporación de derecho privado
sin fines de lucro, cuyo objeto es la administración de prestaciones de seguridad social,
su parte, expuso, se encuentra sujeta al Estatuto General de las Cajas de
Compensación de Asignación Familiar contenido en la Ley N°18.833, de 1989, y está
fiscalizada por la Superintendencia de Seguridad Social. Esta condición especial la
obliga a presentar estados financieros consolidados de manera periódica y le impide
comprometer la integridad de las prestaciones de seguridad social destinadas a sus
afiliados mediante acuerdos que podrían poner en riesgo el cumplimiento de sus
obligaciones legales.
Finalmente, señaló la ausencia de garantías que permitieran confiar en el
cumplimiento del convenio propuesto por la municipalidad, lo que habría motivado
la necesidad de recurrir a la vía judicial ejecutiva para la recuperación de la deuda,
proceso que ya había transcurrido más de cuatro años en su tramitación sin que la
municipalidad demostrara voluntad de cumplimiento.
El tribunal, agrega, rechazó la propuesta de la parte requirente por ser
contraria a lo resuelto y ordenado en la sentencia.
Teniendo presente lo anterior, desarrolla que las normas impugnadas con
conformes con la Constitución en el caso concreto. El artículo 238 del Código de
Procedimiento Civil se fundamenta en la necesidad de asegurar que las resoluciones
judiciales sean efectivamente cumplidas. Esta disposición faculta dictar medidas
conducentes para garantizar la ejecución de las decisiones judiciales, incluyendo la
imposición de multas que no excedan de una unidad tributaria mensual o arresto
hasta de dos meses, determinados prudencialmente por el tribunal y con posibilidad
de repetir el apremio.
Por su parte, el artículo 32 inciso segundo de la Ley Orgánica Constitucional
de Municipalidades establece un mecanismo específico para la ejecución de sentencias
que condenan a municipalidades, exigiendo que ésta se realice mediante la dictación
de un decreto alcaldicio bajo el tenor de la obligación. Esta norma sitúa la
responsabilidad individual del alcalde como representante de la municipalidad y jefe
superior del servicio, por lo que corresponde aplicar la medida de arresto prevista en
el artículo 238 del Código de Procedimiento Civil, sólo respecto del alcalde en cuyo
ejercicio se hubiere contraído la deuda que dio origen al juicio.
Con ello, añade, en torno a la vulneración alegada al artículo 1° de la
Constitución, señala que las normas impugnadas no limitan arbitrariamente la
libertad individual, sino que garantizan la efectividad de las resoluciones judiciales
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0001753
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y TRES
en beneficio del interés general y la protección de los derechos de los acreedores. La
dignidad humana no solo implica el respeto por la libertad individual, sino, también,
la garantía de un orden social en que los derechos de todos sean protegidos, y el
incumplimiento de resoluciones judiciales puede poner en riesgo ese equilibrio.
En la vulneración que se estima en el libelo al artículo 19 N°1 de la Constitución
que garantiza el derecho a la vida y la integridad física y psíquica, la requerida refiere
que estas medidas de apremio no constituyen apremios ilegítimos prohibidos por la
Carta Fundamental. Por el contrario, la jurisprudencia ha reconocido que existen
actuaciones legítimas de la autoridad judicial que pueden incluir apremios,
especialmente cuando en interés social, como ocurre en el caso de la ejecución de
sentencias que ordenan el cumplimiento de obligaciones por parte de entidades
públicas.
Por lo anterior, estima que no se está en presencia de una vulneración a la
prohibición de prisión por deudas, de acuerdo con lo establecido en el artículo 7.7 de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos. En contrario, anota que el arresto
se origina en el incumplimiento de una obligación legal específica, cual es, dictar el
decreto alcaldicio de pago conforme a lo ordenado por el tribunal. La naturaleza legal
y no contractual de esta obligación es esencial para distinguir el caso de las hipótesis
de prisión por deudas prohibidas por tratados internacionales que se refieren
exclusivamente a obligaciones de carácter civil derivadas de acuerdos contractuales.
La jurisprudencia de este Tribunal ha reafirmado que las medidas de apremio
contempladas en los artículos impugnados son constitucionalmente legítimas y
necesarias para el funcionamiento del Estado de Derecho.
Por su parte, estima la parte requerida que el análisis de proporcionalidad
aplicado a la medida de arresto evidencia que satisface los estándares
constitucionales. En términos de idoneidad, la medida es efectiva para presionar el
cumplimiento de las obligaciones municipales, con una consecuencia seria y directa
ante el incumplimiento. Respecto a la necesidad, no existen alternativas menos
restrictivas igualmente eficaces, considerando que las multas no se tornan en
suficientes para motivar el cumplimiento por parte de entidades municipales. En
cuanto a la proporcionalidad en sentido estricto, el interés público en el cumplimiento
de las sentencias judiciales y la protección de los derechos de los acreedores justifica
la restricción temporal de libertad, considerando que la norma limita el arresto al
alcalde que efectivamente contrajo la deuda.
A fojas 1719, por decreto de 30 de octubre de 2024, se trajeron los autos en
relación.
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0001754
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y CUATRO
Vista de la causa y acuerdo
En Sesión de Pleno de 27 de mayo de 2025 se oyó la relación pública y los
alegatos de los abogados señores Cristóbal Leiva González, por la parte requirente, y
Ramiro Araya Ramírez, por la parte requerida de la Caja de Compensación de
Asignación Familiar Los Andes. Fue adoptado acuerdo con igual fecha, conforme fue
certificado por el relator, a fojas 1746.
Y CONSIDERANDO:
PRIMERO: Que, como señala la parte expositiva de esta sentencia, la
requirente solicita la declaración de inaplicabilidad de los artículos 238 del Código de
Procedimiento Civil y 32, inciso segundo en su parte final, de la Ley N°18.695,
Orgánica Constitucional de Municipalidades. La gestión pendiente invocada es un
procedimiento seguido ante el Juzgado de Cobranza Laboral y Previsional de
Santiago, en que se persigue el cumplimiento de una sentencia que condenó a la ya
disuelta Corporación Municipal de Desarrollo Social de Cerro Navia al pago del
crédito social adeudado a diversos trabajadores. En la ejecución, se determinó que la
Municipalidad sería la continuadora legal de la Corporación respecto de las deudas
provenientes de Salud y Administración. Contra el alcalde se decretó el
apercibimiento de arresto que contempla el artículo 238 del CPC, decisión contra la
cual la entidad edilicia repuso con apelación en subsidio. La reposición se rechazó y
está pendiente la resolución de la apelación.
En esta sede, la parte requirente sostiene que las disposiciones impugnadas
vulneran los artículos 1 y 19 numerales 2, 7 y 26 de la Constitución, así como también
el artículo 5, en concordancia con los artículos 7.7 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos.
SEGUNDO: Que, un primer punto a despejar es que el Tribunal
Constitucional, al conocer de la acción de inaplicabilidad por inconstitucionalidad,
debe limitarse a determinar si la aplicación de un precepto legal en determinada
gestión judicial es inconstitucional en el caso concreto. No cabe, en el ejercicio de esta
atribución, que la Magistratura se pronuncie sobre el mérito de una resolución
judicial. En este sentido, se constata que gran parte de la argumentación del
requirente, tanto en su escrito como en el alegato, se dirigió a cuestionar lo resuelto
por el juez, alegando errores jurídicos en lo fallado. Así, a fojas 8 sostiene que
“tampoco es procedente que se ordene al pago”. En la misma línea, a fojas 25 afirma
que “la resolución de fecha 21 de agosto de 2021 ha incurrido en un error al ordenar
pagar (obligación de dar), debiendo señalar que la orden es de dictar un decreto
alcaldicio (obligación de hacer)”. Luego, a fojas 37 indica que “el presente caso revela
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0001755
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y CINCO
una aplicación errónea de esta medida, ya que la sentencia judicial se ha cumplido no
es una obligación directa del actual alcalde, sino una carga heredada de
administraciones municipales previas”, idea que reitera a fojas 27 y 56.
Como se puede constatar, la Municipalidad pretende que el Tribunal
Constitucional resuelva discusiones jurídicas que escapan a sus competencias, y que
tampoco encuentran su acción por medio de la inaplicabilidad. En este sentido, no
puede la judicatura constitucional pronunciarse sobre quién es el continuador legal
de la Corporación −cuya disolución, en todo caso, se produjo por iniciativa de la
propia Municipalidad− cuáles son los montos que son imputables al actual alcalde y
si el decreto alcaldicio dictado cumple o no con lo ordenado por el juez.
TERCERO: Que, el artículo 238 del Código de Procedimiento Civil entrega al
juez la opción de decretar como apercibimiento una multa o la medida de arresto,
debiendo el sentenciador decidir por cual optará según la ponderación que este realice
a partir de los hechos del caso. Todas las alegaciones de mérito efectuadas ante el
Tribunal Constitucional, como la falta de recursos municipales disponibles o la fecha
de inicio de la deuda, han podido ser considerados por el Juzgado de Cobranza
Laboral y Previsional al decidir decretar la medida. Por medio de la acción de
inaplicabilidad no puede el Tribunal Constitucional cuestionar el valor que el juez ha
otorgado a estas argumentaciones al tomar sus decisiones, las cuales ha
fundamentado, según da cuenta la revisión del expediente. Así las cosas, no cabe a
esta Magistratura pronunciarse sobre debates de mérito y de mera legalidad.
CUARTO: Que, en sentencia Rol N°13.598-2022, el Tribunal Constitucional
rechazó de forma unánime un requerimiento de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad impetrado por una Municipalidad contra los mismos preceptos
legales. En dicha oportunidad, reflexionó en torno a los fines de la medida de arresto
y la exigencia de dictación del decreto alcaldicio, siguiendo la línea jurisprudencial
sostenida de esta Magistratura.
En este sentido, afirmó que la orden de arresto busca asegurar el cumplimiento
de una obligación que está prevista en la ley, consistente en dictar un decreto
alcaldicio que permita concretar el pago ordenado mediante sentencia (STC Rol
N°13.598-2022, c. 11°). En dicho contexto, la obligación de dictar el decreto alcaldicio
tiene un fundamento constitucional claro: “no cabe duda que la referida obligación se
relaciona con la potestad conferida a los tribunales de justicia de “hacer ejecutar lo juzgado”
en cuanto elemento de la jurisdicción, tal y como se desprende del artículo 76, inciso primero
de la Ley Suprema” (STC Rol N°1145, c.31°)” (STC Rol N°13.598-2022, c. 13°). Esta
particular modalidad de ejecución se explica por la existencia de reglas distintivas
respecto de aquellas que rigen a los particulares, las cuales se establecen en
consideración a las funciones y servicios que prestan estas entidades: ““es conveniente
tener presente que la existencia de un régimen especial de ejecución de las sentencias judiciales
ejecutoriadas pronunciadas en contra de las municipalidades (basado en la necesidad de dictar
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0001756
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y SEIS
un decreto alcaldicio de pago previamente financiado presupuestariamente, mediante las
modificaciones contingentes que fuere menester, con la posibilidad de apremio en caso de
incumplimiento de ello) se justifica precisamente a trueque de la regla general de
inembargabilidad de sus bienes destinados al funcionamiento de sus servicios y de los dineros
de la misma depositados a plazo o en cuenta corriente” (STC Rol N°2432, c.3°)” (STC Rol
N°13.598-2022, c. 14°).
QUINTO: Que, entonces, todo el sistema cuestionado se dirige a obtener la
ejecución de lo resuelto mediante sentencia, lo que ha sido considerado como una
garantía integrante del derecho a la tutela judicial efectiva por esta Magistratura:
“Que, en el sistema constitucional de nuestro país, el Estado proclama como valor fundamental
que los seres humanos "nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, además de manifestar
que en Chile las personas son iguales ante la ley, sin que existan privilegios de ninguna especie.
Es por ello que, siguiendo la doctrina fijada en la sentencia rol N° 815, la Constitución, más
allá de las normas citadas de su texto, reconoce de manera expresa el conjunto valórico
normativo que configura la tutela judicial efectiva de los derechos e intereses de las personas,
declarando 1 que los derechos fundamentales deben ser respetados y promovidos por todos los
órganos del Estado, incluido especialmente el Ministerio Público, según se desprende de los
artículos 1°, 5°, 6° y 19, números 2°, 3° y 26°, de la Carta Fundamental.
En este sentido, este derecho fundamental, que incluye entre sus elementos esenciales
el acceso a la jurisdicción, es definido por los especialistas como "aquel que tiene toda persona
a obtener tutela efectiva de sus derechos e intereses legítimos ante el juez ordinario
predeterminado por la ley y a través de un proceso con todas las garantías, sin dilaciones
indebidas y en el que no se produzca indefensión" (Gregorio Cámara Villar, en Francisco
Balaguer Callejón y otros, "Derecho Constitucional", tomo II, pág. 215, Ed. Tecnos, Madrid,
2005). Este derecho incluye el libre acceso a la jurisdicción, el derecho a obtener una resolución
acerca de la pretensión deducida, el derecho a la ejecución de las resoluciones judiciales, la
interdicción de la indefensión y el derecho al debido proceso, con la plena eficacia de todas las
garantías que le son propias" (STC Rol N° 1535-09-INA, c. 18°).
Existiendo, entonces, argumentos claros que justifican este régimen, y siendo
la emisión de la orden de arresto una medida destinada a posibilitar la dictación del
decreto alcaldicio, es menester descartar la existencia de un trato arbitrario. El juez
cuenta con la facultad de imperio para hacer cumplir sus resoluciones, pudiendo
acudir para ello a medidas coercitivas, por lo que al dar vigencia al artículo 76 de la
Constitución “no sólo se favorece el interés social, sino que el funcionamiento mismo del
Estado de Derecho” (STC Rol N°1145, c. 34°).
SEXTO: Que, no existe vulneración al artículo 5 en relación con los tratados
internacionales que proscriben la prisión por deudas. La cita a la Convención
Americana sobre Derechos Humanos se hace a una norma que contiene una regla y
una excepción que no dicen relación con este caso. La disposición prohíbe la prisión
por deudas contractuales, y en el asunto aquí analizado nos encontramos ante una
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0001757
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y SIETE
obligación legal (STC Rol N°1145-2008, c.29°), de modo que se adecua a la excepción
del artículo 7 de la Convención.
Además, es importante distinguir el arresto, como ha hecho el Tribunal
Constitucional en forma constante, de la pena de privación de libertad: “Que el arresto,
como apremio no vinculado necesaria y exclusivamente a materias penales, entendido como
limitación de la libertad personal y sujeto a dicho estatuto jurídico, fue incorporado en el actual
texto constitucional a indicación del profesor Alejandro Silva Bascuñán, tal como se desprende
de la discusión surgida en la sesión Nº107 de la Comisión de Estudio. En efecto, dicho
comisionado hizo referencia a una serie de casos en ‘que las personas pueden estar
accidentalmente y en forma transitoria afectadas por la privación de la libertad sin que haya
ningún propósito de perseguirlas criminalmente ni llamarlas a proceso. Por ejemplo, el arresto
puede ser dispuesto porque no se devuelve un expediente, por no pagarse la pensión a la mujer;
en los cuarteles como medida disciplinaria. Hay una cantidad de casos en que accidentalmente
se puede estar en la imposibilidad de moverse, pero que no corresponden de ninguna manera a
una detención ni al propósito de investigar un delito ni de castigarlo’. Como consecuencia de
lo anterior, concluye que ‘el arresto es una figura distinta de la detención y, por lo tanto, se
debe expresar una voluntad clara respecto del artículo que se está estudiando, que se aplica
también no sólo a la detención sino al arresto’. En el mismo sentido, el señor Ovalle hizo
presente que ‘el arresto en Chile es una institución que no forma parte propiamente del proceso
criminal, sino que es una forma de apremio en general, para obligar a determinados individuos
a adoptar la conducta socialmente necesaria en un momento dado. Así, por ejemplo, en las leyes
tributarias a ciertos deudores de compraventa se les arresta mientras no paguen el tributo que
han retenido. Y a los deudores de pensiones alimenticias se les arresta mientras no paguen las
pensiones a que han sido condenados. Tienen en común con la detención el hecho de que son
provisionales’. De este modo, sintetizó su posición sosteniendo que ‘En general, el arresto es
una privación provisional de la libertad, sujeta al cumplimiento de un acto por parte del
arrestado. Por eso comenzó diciendo que era esencialmente una medida de apremio’; por todo
lo cual afirmó su conformidad a la proposición ‘porque comprendería también la aplicación de
estas medidas de apremio y las sujetaría plenamente a la ley’” (STC Rol N°519-2006, c. 17° y
STC Rol N°576-2006, c. 17°).
De esta manera, las coerciones o apremios son instrumentos que define el
legislador para dar eficacia a determinados fines que este ha decidido proteger y la
intensidad de la coerción será funcional al bien protegido (Taruffo, Michele,
“L’attuazione esecutiva dei diritti: profili comparatistici”, Rivista trimestrale di Diritt e
Procedura Civile, ANNO XLII, N°1, 1988).
SÉPTIMO: Que, tampoco se afecta la libertad personal en los términos del
artículo 19 N°7 de la Carta Fundamental, pues se trata de una modalidad prevista en
la ley, en los términos de la letra b) de la disposición constitucional.
Asimismo, como ya se señaló en este fallo, la normativa legal impugnada
responde a una actuación legítima de la actividad jurisdiccional para dar
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0001758
UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y OCHO
cumplimiento a sus resoluciones judiciales, lo que permite descartar que se trate de
un apremio ilegítimo, proscrito por el artículo 1° de la Constitución.
OCTAVO: Que, por todo lo expuesto, el requerimiento de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad no puede ser acogido, y así se declarará.
Y TENIENDO PRESENTE lo preceptuado en el artículo 93 incisos primero,
N° 6°, y decimoprimero, y en las demás disposiciones citadas y pertinentes de la
Constitución Política de la República y de la Ley N° 17.997, Orgánica Constitucional
del Tribunal Constitucional,
SE RESUELVE:
I. QUE SE RECHAZA EL REQUERIMIENTO DE INAPLICABILIDAD
POR INCONSTITUCIONALIDAD DEDUCIDO A LO PRINCIPAL
DE FOJAS 1. OFÍCIESE.
II. ÁLCESE LA SUSPENSIÓN DEL PROCEDIMIENTO DECRETADA
EN AUTOS. OFÍCIESE.
III. QUE NO SE CONDENA EN COSTAS A LA PARTE REQUIRENTE
POR ESTIMARSE QUE TUVO MOTIVO PLAUSIBLE PARA
LITIGAR.
DISIDENCIA
El Ministro señor MARIO GÓMEZ MONTOYA votó por acoger el requerimiento
deducido en atención a las siguientes consideraciones:
1°. Que, en primer término, atiende al caso concreto en que incide el
requerimiento por inconstitucionalidad impetrado por el ente edilicio. Así, son
hechos: i) que la I. Municipalidad de Cerro Navia dictó con fecha 2 de septiembre de
2024 el Decreto Alcaldicio que dispone el pago de la deuda de $6.638.291.226.- en favor
de la ejecutante Caja de Compensación de Asignación Familiar Los Andes, en cuotas
sucesivas de $69.148.867.- a contar de octubre de 2024 hasta septiembre 2032;
ii) Que, al 22 de mayo de 2025, el Juzgado ha tenido por consignada las
primeras siete cuotas de la modalidad de pago establecida en el aludido Decreto
Alcaldicio;
iii) Que, la ejecutante se ha opuesto al pago parcial exigiendo un único pago;
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UNO MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y NUEVE
iv) Que la misma acreedora pidió que se apercibiera para el pago íntegro, bajo
apercibimiento de arresto del señor Alcalde de la I. Municipalidad de Cerro Navia;
v) Que el Tribunal de base accedió a este apremio personal, sosteniendo que
“la deuda nominal se devengó mayoritariamente en los periodos en los cuales el
alcalde don Mauro Elías Tamayo Rozas se encontraba en ejercicio de sus funciones
como tal(…) por lo que es procedente el apercibimiento decretado de arresto.
2°. Que, en concepto del disidente, sí se vulnera la garantía constitucional de
libertad personal, toda vez que las circunstancias fácticas anteriormente indicadas
permiten señalar que, en primer término, no se trata de una obligación personal y que,
en segundo lugar, el decreto que dispone el pago en parcialidades, se ha dictado
considerando la disponibilidad presupuestaria del Municipio -Cerro Navia-
responsable de solucionar la deuda, habida consideración que ha efectuado siete
consignaciones que suman $ 484.042.069, que se encuentran en la cuenta corriente del
Tribunal y a disposición del acreedor, sin que éste, hasta la fecha, haya pedido el giro
de dicho monto.
3°. Que, el disidente advierte una trasgresión al principio de proporcionalidad,
paradigma del quehacer institucional público, que afecta – o afectará-, en el caso
concreto, la libertad personal del representante edilicio, garantizada
constitucionalmente, puesto que siguiendo la máxima de “a lo imposible nadie está
obligado”, por una deuda de más de seis mil millones de pesos, contraída
“mayoritariamente” (como dice la resolución apelada) en el periodo en que el señor
Tamayo habría sido Alcalde, éste sufrirá apremios y sin que estos logren mejorar las
expectativas del acreedor, de obtener el pago de la deuda de una vez.
4°. Que, por último, el Ministro señor Gómez deja constancia que para sostener
este voto ha tenido en consideración otras decisiones en sentido contrario; pero, cuyos
supuestos fácticos fueron diametralmente opuestos al presente caso, analizado en
concreto.
PREVENCIÓN
Se previene que el Ministro señor RAÚL MERA MUÑOZ concurre al rechazo
del requerimiento sin compartir el fundamento sexto de la sentencia que antecede
y teniendo en su lugar presente los siguientes argumentos:
1°. Que en el caso sub lite el arresto no se decreta por la deuda, sino por el
incumplimiento de la resolución judicial y como apremio para cumplirla, lo que tiene
soporte de razonabilidad, ya que la entidad municipal goza de un beneficio de
inembargabilidad que impide ejecutar lo resuelto de la manera ordinaria o común.
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UNO MIL SETECIENTOS SESENTA
2°. Que, despejado de que no se trata de una prisión por deudas sino de un
apremio para cumplir una sentencia judicial, el arresto no es inconstitucional en
abstracto, y tampoco puede serlo en el caso concreto, por dos razones; la primera
consiste en que no existe ya gestión pendiente en la que puedan incidir las normas
impugnadas, como lo exigen los artículos 93 N°6 de la Constitución Política y 81 de
nuestra Ley Orgánica y lo ratifica el artículo 84 de esta última, en sus numerales 3 y 5.
En la especie las disposiciones legales dudosas ya se aplicaron, mediante resolución
judicial que fue objeto de recurso de reposición, también fallado. Es verdad que resta
un recurso de apelación subsidiario, pero el requerimiento no ataca al artículo 472 del
Código del Trabajo, lo que torna inviable que los artículos 238 inciso segundo del
Código de Procedimiento Civil y 32 inciso segundo de la Ley 18.695 resulten
decisorios en el resultado de ese recurso.
3°. Que, por otro lado, la cuestión de la imposibilidad de pagar el total
adeudado en forma inmediata y no en cuotas, por generar ese pago íntegro exigido
ilegalidades administrativas, civiles y quizás penales, al llevar necesariamente a
desatender todo el resto del quehacer municipal y a usar para el pago fondos de ítems
distintos, debió plantearse en un requerimiento que atacara las normas legales que
dificultan o impiden el pago por parcialidades, en cuanto a sus efectos en una causa
como la que está en la base de la presente acción. Desde que esas reglas legales no se
atacaron y quedó firme la resolución que desechó la propuesta de pago parcial, nada
queda por debatir al respecto y lo que ahora se pide supondría lisa y llanamente dejar
sin cumplir una sentencia judicial firme. La imposibilidad que se alega para cumplir
el pago ordenado es ahora extemporánea, y eso revela que no es la norma del arresto
la que genera el problema, sino la que obliga a consignar el total, sin miramientos para
la posibilidad real de pagar en esos términos una deuda de suma altísima, por parte
de un ente público que tiene que cumplir múltiples fines que le son obligatorios, con
su presupuesto.
Redactó la sentencia la Presidenta, Ministra señora DANIELA MARZI MUÑOZ.
La disidencia fue escrita por el Ministro señor MARIO GÓMEZ MONTOYA.
La prevención fue escrita por el Ministro señor RAÚL MERA MUÑOZ.
Comuníquese, notifíquese, regístrese y archívese.
Rol N° 15.742-24-INA
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Daniela Beatriz Marzi Muñoz
Fecha: 27/08/2025
Nancy Adriana Yáñez Fuenzalida María Pía Silva Gallinato
Fecha: 27/08/2025 Fecha: 27/08/2025
Raúl Eduardo Mera Muñoz Catalina Adriana Lagos Tschorne
Fecha: 27/08/2025 Fecha: 27/08/2025
Héctor Antonio Mery Romero Alejandra Precht Rorris
Fecha: 27/08/2025 Fecha: 27/08/2025
Mario René Gómez Montoya
Fecha: 27/08/2025
Pronunciada por el Excmo. Tribunal Constitucional, integrada por su Presidenta,
Ministra señora Daniela Beatriz Marzi Muñoz, y por sus Ministros señora Nancy
Adriana Yáñez Fuenzalida, señora María Pía Silva Gallinato, señor Raúl Eduardo
Mera Muñoz, señora Catalina Adriana Lagos Tschorne, señor Héctor Mery
Romero, señora Alejandra Precht Rorris y señor Mario René Gómez Montoya.
Autoriza el Secretario (S) del Tribunal Constitucional, señor Sebastián López
Magnasco.
Sebastián Andrés López Magnasco
Fecha: 27/08/2025
274812AE-A1C6-42F3-9FBC-E9409B5357EB
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