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UNIVERSIDAD DE JAÉN

Máster Universitario en Psicología Positiva

Trabajo Fin de Máster

Propuesta de
intervención en
fortalezas para mejorar
el bienestar y la calidad
de vida en adultos
mayores

Alumno/a: Ana Roca Aguilar

Tutor/a: Dra. Ana Raquel Ortega Martínez

Junio, 2023
Índice

Resumen..................................................................................................................................... 3

1. Introducción ......................................................................................................................... 5

…..1.1. La vejez y el bienestar................................................................................................. 5

…..1.2. Psicología positiva y fortalezas en la vejez ................................................................ 9

2. Objetivos ............................................................................................................................ 12

…..2.1. Objetivo general ........................................................................................................ 12

…..2.2. Objetivos específicos ................................................................................................. 12

3. Metodología ........................................................................................................................ 12

…..3.1. Participantes .............................................................................................................. 12

…..3.2. Instrumentos de evaluación ..................................................................................... 13

…..3.3. Diseño y procedimiento ............................................................................................ 15

…… . 3.3.1. Temporalización y cronograma ................................................................... 16

…… .3.3.2. Descripción de las sesiones .......................................................................... 17

…… .3.3.3. Presupuesto orientativo ................................................................................. 25

4. Resultados esperados ........................................................................................................ 26

5. Referencias bibliográficas ................................................................................................. 28

6. Anexos ................................................................................................................................. 36

2
Resumen

Debido al continuo y acelerado avance que está sufriendo la sociedad, cada vez son
mayores los retos que se presentan para los individuos al llegar a la vejez, que esta plantea una
serie de cambios a los cuales deben adaptarse y enfrentarse. Esto influye de manera directa en
la salud y el bienestar de los mayores, así como en su calidad de vida, y no siempre de manera
positiva, razón por la cual muchos individuos se encuentran institucionalizados en centros para
mayores. Como consecuencia, surge desde la Psicología Positiva la necesidad de desarrollar
intervenciones orientadas a mitigar y tratar esta problemática. La presente propuesta de
intervención está dirigida a usuarios de entre 60 y 70 años institucionalizados en una residencia
de mayores, con el objetivo general de mejorar el proceso de envejecimiento a través de un
entrenamiento en las fortalezas de gratitud, esperanza y curiosidad. Entre los objetivos
específicos del programa se encuentran aumentar el bienestar subjetivo y mejorar la calidad de
vida. La metodología que se llevará a cabo será de tipo cuasi-experimental con un único grupo.
La intervención se compone de 8 sesiones distribuidas cada una de forma semanal con una
duración de 1 hora aproximadamente. Se espera que se producirá una mejora en la autoestima,
la satisfacción vital y el estado emocional del individuo, favoreciendo así un envejecimiento
activo y una mayor tolerancia a la adversidad.
Palabras clave: bienestar, calidad de vida, adulto mayor, fortalezas, gratitud, esperanza,
curiosidad.

3
Abstract

Due to the continuous and accelerated progress that society is undergoing, there are
more and more challenges for individuals when they reach old age, which poses a series of
changes to which they must adapt and face. This has a direct influence on the health and well-
being of the elderly, as well as on their quality of life, and not always in a positive way, which
is why many individuals are institutionalized in centers for the elderly. Consequently, Positive
Psychology arises the need to develop interventions oriented to mitigate and treat this problem.
The present intervention proposal is aimed at users between 60 and 70 years of age
institutionalized in a nursing home, with the general objective of improving the aging process
through training in the strengths of gratitude, hope and curiosity. The specific objectives of the
program include increasing subjective well-being and improving quality of life. The
methodology will be quasi-experimental with a single group. The intervention consists of 8
sessions, each one distributed weekly and lasting approximately 1 hour. It is expected that there
will be an improvement in self-esteem, life satisfaction and the emotional state of the
individual, thus favoring active aging and greater tolerance to adversity.
Keywords: well-being, quality of life, older adult, strengths, gratitude, hope, curiosity.

4
1. Introducción

1.1. La vejez y el bienestar

El envejecimiento es un proceso progresivo y natural del ciclo vital en el cual se acontecen


una serie de cambios a distintos niveles: físico, psicológico, biológico, social, etc. Este conjunto
de cambios aparece a lo largo de las diferentes etapas vitales, desde el nacimiento hasta la
muerte, planteando una serie transformaciones y modificaciones sobre el individuo que ejercen
un fuerte impacto sobre el bienestar de este (Molina Sena et al., 2008; Fernández-Mayoralas et
al., 2014). La vejez, por otro lado, es el producto del envejecimiento. Es una de las distintas
etapas vitales que constituyen el ciclo vital del ser humano y representa la fase final con la que
culmina dicho ciclo a nivel biológico (Lópiz, 2000; Guerrini, 2010).

En cuanto a los tipos de envejecimiento, se encuentran el envejecimiento primario y el


envejecimiento secundario (Busse, 1969). Por un lado, el envejecimiento primario supone un
cambio y deterioro a nivel biológico sin estar propiamente relacionado con la presencia de
enfermedad, es decir, abarca todos aquellos cambios que se dan dentro de un patrón habitual
natural propios e inherentes al envejecimiento (Alonso Galbán et al., 2007). Por otro lado, el
envejecimiento secundario refiere a aquellos cambios que surgen como producto de fenómenos
específicos que interaccionan con el envejecimiento primario, como traumas o enfermedades
(Berger, 2009). Cabe destacar que estos cambios no son universales y dependen del estilo de
vida y hábitos del individuo, por lo que en muchos casos pueden prevenirse, no siendo posible
controlarlos, pero sí moldearlos (Zetina Lozano, 1999). En algunos casos, algunos autores
agregan un tercer nivel en el proceso de envejecimiento conocido como envejecimiento
terciario o ‘bajón terminal’, que refiere un deterioro biológico apresurado previo a la muerte
(Birren y Cunningham, 1985).

En esta línea, algunos autores afirman que el proceso de envejecimiento puede entenderse
de formas diferentes en función del declive que sufra la salud del individuo (Rowe y Kahn,
1987; Rowe y Kahn, 1997; Gómez-Pavón et al., 2008). En primer lugar, se concibe el
envejecimiento patológico, en el cual el individuo padece alguna enfermedad grave que
imposibilita el buen funcionamiento de alguna de sus capacidades. En segundo lugar, se
contempla el envejecimiento normal, en el que no existe la presencia de enfermedades
incapacitantes, pero sí la presencia de un riesgo elevado de padecer alguna patología. En tercer

5
lugar, se considera el envejecimiento exitoso, donde existe un alto nivel de funcionalidad
además de una ausencia de enfermedad o riesgo de padecerla.

El envejecimiento exitoso se ha entendido como una forma «productiva», «óptima» o


«positiva» de envejecer (Fernández-Ballesteros, 2008). Se trata de un constructo que refiere a
la conservación de las capacidades cognitiva y física y a la preservación de la autonomía del
individuo (De la Fuente Sanz et al., 2011). Según Fernández-Ballesteros (2011), el
envejecimiento exitoso no se limita únicamente a la presencia de un nivel óptimo de salud
física, sino que es el resultado convergente de una serie de componentes en óptimo estado,
siendo estos: funcionalidad física, funcionalidad cognitiva, estado de salud, afecto positivo y
participación social. Según los autores Rowe y Kahn (1997), una adecuada sintonía en este
conjunto de componentes favorece la aparición de experiencias afectivas positivas, las cuales
contribuyen al bienestar y la felicidad del adulto mayor.

Así mismo, esta forma de envejecer proporciona en el individuo sentimientos de


satisfacción ante la capacidad de adaptabilidad para adecuarse a las distintas y cambiantes
circunstancias de su vida, de esta manera, tanto la valoración subjetiva que realiza el individuo,
así como su grado satisfacción resultan ser elementos clave en la percepción de calidad de vida
(Lher, 1982; Estrada et al., 2011).

La calidad de vida se entiende como “Un estado deseado de bienestar personal compuesto
por varias dimensiones centrales que están influenciadas por factores personales y ambientales.
Estas dimensiones centrales son iguales para todas las personas, pero pueden variar
individualmente en la importancia y valor que se les atribuye. La evaluación de las dimensiones
está basada en indicadores que son sensibles a la cultura y al contexto en que se aplica”
(Schalock y Verdugo, 2007). En ella, intervienen tanto factores objetivos como subjetivos
referentes al individuo, por lo que se la considera como un componente de carácter
multidimensional (Lezaun, 2006). Por su parte, Schalock y Verdugo (2002) distinguen las
siguientes dimensiones centrales en la calidad de vida: bienestar emocional, relaciones
interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación,
inclusión social, derechos.

Cuando se habla de bienestar, este refiere al estado óptimo donde existe un adecuado
balance y un correcto funcionamiento en los distintos ámbitos vitales, siendo estos el ámbito
psicológico, social, físico, etc. Algunos de los pilares que indican la presencia del bienestar del

6
individuo se recogen en el modelo PERMA de Martin Seligman (Seligman, 2011). Estos pilares
son: emociones positivas, propósito y sentido vital, relaciones sociales, sentimiento de logro o
realización y compromiso vital. En el proceso de desarrollo del bienestar influyen diversos
factores, Seligman apunta a cuatro componentes en concreto (Seligman, 2011).

En primer lugar, se hace referencia a la satisfacción vital, que se relaciona con el sentido
y propósito. En este caso, bienestar y satisfacción vital se encuentran estrechamente
relacionados, ya que ambos conceptos comparten elementos generales y correlacionan entre sí.
Según algunos autores (Allardt, 1976) el bienestar depende de la satisfacción vital que tenga el
individuo en base a tres elementos: lo que se tiene (posesión), lo que se es (auto-realización) y
las relaciones existentes (amor, amistad). De esta forma, si el individuo se siente satisfecho con
su vida y experimenta emociones placenteras de forma habitual, por ende, sentirá bienestar
(Andrews y Withey, 1976; Campbell et al., 1976; Veenhoven, 1991; Martin et al., 2015). Así,
se entiende por satisfacción vital al juicio general que establece una persona acerca de su
calidad de vida en base a sus propios criterios, siendo esta el componente cognitivo del
bienestar subjetivo (Shin y Johnson, 1978; Liberalesso, 2002, García-Viniegras y González
Benítez, 2000).

En segundo lugar, se menciona el sentimiento de realización, relacionado con el logro de


metas y la maximización del potencial. En tercer lugar, se apunta al correcto desenvolvimiento,
vinculado a aspectos como el compromiso del individuo, a las relaciones sociales, la
perseverancia, etc. Finalmente, en cuarto lugar, se considera el aspecto de sentimiento de
bienestar, ligado a los siguientes elementos: alegría interior, confianza, optimismo, emociones
positivas y deseo de crecimiento.

En cuanto a los tipos de bienestar, cabe hacer una distinción entre bienestar psicológico y
subjetivo. Por un lado, el bienestar psicológico, es un tipo de bienestar eudaimónico, es decir,
está centrado mayormente a lo que suceda a largo plazo, por lo que su duración y profundidad
es mayor en comparación con el bienestar subjetivo (Ryff, 1989; Waterman, 1993). Este tipo
de bienestar está relacionado con aspectos físicos, psíquicos y sociales, siendo un producto de
la percepción del individuo en base a la importancia y el grado de satisfacción atribuidos al
conjunto de oportunidades, aspiraciones, expectativas y logros alcanzados en la vida (Molina
y Meléndez, 2006). Además, es un importante factor influyente en el correcto funcionamiento
psíquico de la persona para que esta logre adaptarse de manera positiva y flexible a las
demandas planteadas por el entorno, ya sean externas o internas (González-Méndez, 2005).

7
Por otra parte, el bienestar subjetivo se trata de un tipo de bienestar es de carácter hedónico,
ya que se determina en función de los acontecimientos, sentimientos o emociones acontecidos
y experimentados de forma más inmediata por el individuo (Andrews y Withey, 1976; Diener,
2000). Como bien indica su nombre, es de carácter subjetivo, es decir, se basa en el conjunto
de evaluaciones que hace el individuo sobre su propia vida. En estas evaluaciones, el individuo
valora de manera global distintos aspectos y áreas vitales, por lo que su dimensión es global
(Diener, 1984; Diener, 2000). Para que se produzca este tipo de bienestar, la valoración que el
individuo debe hacer sobre el transcurso de su experiencia vital ha de realizarse en términos
generales de manera positiva (Diener, 1984; Diener y Chan, 2011). Por tanto, el bienestar
subjetivo dependerá del tipo de vivencias que se hayan experimentado, a mayor número de
acontecimientos agradables, mayor probabilidad de juzgar como placentera y positiva la
experiencia vital y, por tanto, mayor bienestar subjetivo (Martín, 2002).

Durante la vejez, la evaluación de calidad de vida que realice el individuo, así como su
bienestar pueden verse influenciados por las limitaciones y desafíos que se van planteando
durante el envejecimiento en esta última etapa vital. Un elemento clave en la evaluación de
calidad de vida es el factor de independencia que, en muchas ocasiones, al no darse las
condiciones necesarias que garanticen la funcionalidad del individuo, puede conllevar
consecuencias sumamente negativas como una disminución en la satisfacción vital (Rodríguez-
Díaz et al., 2014), sufrimiento y malestar psicológico (Del Valle Cardozo-Quintana y Rondón-
Bernard, 2014), y deterioro de la calidad de vida (Sareen et al., 2006). Por ello, la capacidad de
adaptación que posea cada individuo es un elemento clave determinante en su bienestar y
satisfacción vital (Pérez Duporte y García Megret, 2003).

Un modelo que contempla la importancia de la adaptación del individuo al medio en el


proceso de envejecimiento es el Modelo SOC de Baltes y Baltes (1990), en el cual se establece
que la consecución de un envejecimiento exitoso se debe a la utilización coordinada de tres
procesos: selección, optimización y compensación. Este modelo consiste en llevar a cabo
diversas estrategias que maximicen las probabilidades de obtener nuevas ganancias y
minimicen las experiencias de pérdidas. Para ello, se adoptan estrategias que permitan un
balance positivo y una máxima eficiencia, contribuyendo al desarrollo de un envejecimiento
exitoso y, por ende, a unos niveles óptimos de bienestar y satisfacción vital.

Además de la capacidad de adaptación del individuo, existen distintos factores que


intervienen en la percepción de calidad de vida del adulto mayor, como la autonomía, la

8
independencia o la autoeficacia (Pérez Duporte y García Megret, 2003). En cuanto a la
autoeficacia, esta no se limita únicamente a la consecución de tareas que precisan de un nivel
físico adecuado, sino que se asocia a la capacidad para hacer frente a las adversidades que se
plantean en la vida cotidiana (Martí Noguera, et al., 2007). Desde este planteamiento, la
valoración del adulto mayor sobre su autoeficacia depende de la percepción de control que crea
tener en la situación, basándose en la dificultad de la demanda y la valoración de las propias
habilidades y aptitudes que se poseen para afrontarla (Antequera-Jurado y Blanco, 1998;
Fernández-Ballesteros et al., 2010).

1.2. Psicología positiva y fortalezas en la vejez

La etapa de la vejez suele estar asociada al declive y al detrimento del individuo, siendo
esta una de las razones por las cuales son cada vez más frecuentes las intervenciones dirigidas
a personas mayores. Gracias a estas intervenciones se puede mejorar la salud mental y física
del adulto mayor ya que, en vez de enforcar la atención en las posibles pérdidas, se focaliza la
importancia sobre las ganancias (Ranzijn, 2002). De esta forma el adulto mayor adquiere una
serie de herramientas que le serán de utilidad para afrontar los distintos cambios que conlleva
la etapa de la vejez, permitiéndole alcanzar un estado de bienestar y satisfacción vital (Sutipan
et al., 2016).

En un metaanálisis realizado por Bolier et al. (2013) sobre los resultados obtenidos en
varias y diferentes intervenciones basadas en psicología positiva, se observó que entre los
beneficios resultantes de estas intervenciones se produce una mejoría en el bienestar subjetivo
y psicológico de la persona, además de una reducción de sintomatología depresiva. De esta
forma, en los últimos años y como parte fundamental de la psicología positiva, se ha indagado
en el estudio de las fortalezas humanas a fin de comprobar su implicación en el bienestar de las
personas. Las investigaciones llevadas a cabo en este campo apuntan que el entrenamiento en
fortalezas produce un aumento en el bienestar de los usuarios indiferentemente de la etapa vital
en la que se encuentren, actuando como un importante factor de protección y prevención ante
el padecimiento de patologías tanto en población joven como adulta (Biswas-Diener et al.
2011; Hart y Sasso, 2011).

Así mismo, se ha demostrado que las fortalezas no sólo repercuten de forma positiva en el
bienestar, sino que también intervienen en la producción de emociones positivas, las cuáles
conducen a un estado de ánimo y un bienestar emocional óptimos (Fredrickson, 2001). En esta

9
línea, algunos autores como Jiménez et al. (2016) sostienen que gracias a la psicoeducación y
al entrenamiento en fortalezas del carácter se produce una mejora en la salud del individuo, ya
que ambas herramientas contribuyen a una adecuada regulación emocional, propiciando un
aumento de la felicidad en los adultos mayores y una disminución en los niveles de
preocupación.

Dentro del amplio abanico de fortalezas presente, existen algunas que presentan una mayor
repercusión en el proceso de satisfacción vital, siendo algunas de ellas la esperanza, la gratitud
y la curiosidad (Brdar y Kashdan, 2010; Littman-Ovadia y Lavy, 2012; Park et al., 2004;
Peterson et al., 2007).

En cuanto a las fortalezas de gratitud y esperanza, ambas se encuentran agrupadas en la


virtud de trascendencia (Peterson y Seligman, 2004; Peterson y Park, 2009). Por un lado, la
fortaleza de gratitud hace referencia al sentimiento de agradecimiento en el cual la persona es
consciente de todo lo bueno que le sucede, apreciándolo y dando gracias por ello de forma
diaria. Por otro lado, la fortaleza de esperanza hace referencia a una visión y actitud optimista
donde la persona espera el futuro con entusiasmo. En relación con las intervenciones que han
desarrollado un entrenamiento de estas fortalezas, se ha encontrado que contribuyen al
bienestar del individuo produciendo un aumento en los niveles de felicidad y mejorando el
nivel de calidad de vida del adulto mayor (Schueller y Parks, 2014), incluso ante la presencia
de enfermedades crónicas físicas (Eaton et al., 2014).

Con respecto a la fortaleza de esperanza, Bailey et al. (2007) realizaron un estudio para
concretar la repercusión de esta fortaleza como elemento condicionante en la perspectiva y
valoración de futuro. En este caso, los resultados determinaron que la fortaleza de la esperanza
es un indicador interventor fundamental en la satisfacción vital de la persona. Así mismo, en
otro estudio llevado a cabo por Gordon et al. (2011) se encontró la existencia de una correlación
entre gratitud y relaciones positivas, donde esta fortaleza actúa como un elemento clave que
contribuye en el desarrollo, promoción y mantenimiento de relaciones positivas con el resto de
las personas. Además, entre los beneficios de entrenar esta fortaleza se ha comprobado que las
personas con altos niveles de esperanza tienden a manejar mejor las situaciones de enfermedad,
ya que muestran un mayor compromiso con el tratamiento y la prevención de la enfermedad
(Snyder et al. 2000).

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En relación con la fortaleza de gratitud, se han encontrado distintas intervenciones cuyos
resultados apuntan hacia una mejora y un notable aumento en el bienestar de las personas
mayores (Killen y Macaskill, 2015). En relación con esto, los resultados del estudio realizado
por Ferrer (2017) con adolescentes muestran que la fortaleza de gratitud es una buena
predictora de la satisfacción con la vida, ya que participa en la mejora del bienestar psicológico.
En la misma línea, Méndez et al. (2014) en su estudio sobre gratitud y bienestar psicológico,
encontraron que esta fortaleza se relaciona de forma significativa con algunas de las
dimensiones que conforman el bienestar psicológico, como la autoaceptación y el propósito en
la vida.

En cuanto a la curiosidad, esta fortaleza se enmarca en la virtud de sabiduría y


conocimiento (Peterson y Seligman, 2004; Peterson y Park, 2009) y se caracteriza por el deseo
y la fascinación por el aprendizaje y la búsqueda de nuevos conocimientos, actuando como un
valioso componente en el proceso motivacional de la persona. En cuanto a los resultados
obtenidos, se ha encontrado que el comportamiento de las personas que hacen un uso
prolongado de esta fortaleza favorece conductas de carácter exploratorio, las cuales fomentan
la autodeterminación del individuo aumentando así su satisfacción con la vida (Kashdan y
Steger, 2007).

En lo referido a intervenciones dirigidas específicamente a adultos mayores destacan, en


primer lugar, la llevada a cabo por los autores Ho et al. (2014). En este estudio se implementó
un programa de intervención para personas institucionalizadas con el objetivo de promover
experiencias positivas en los adultos mayores, haciendo uso para ello de fortalezas como la
gratitud, la curiosidad, el optimismo y la valentía, entre otras. Tras finalizar el programa, se
apreció un incremento en la satisfacción vital y una disminución en la sintomatología
depresiva. En segundo lugar, se encuentra la intervención realizada por Ramírez et al. (2014)
con ancianos institucionalizados en la cual se llevó a cabo un programa (MAPEG) enfocado
en las fortalezas de perdón y gratitud. En esta intervención produjo un aumento en la felicidad
subjetiva de los sujetos, además de producir un notable incremento en su satisfacción y
propósito vital. Por otro lado, cabe mencionar el programa elaborado por Ruch et al. (2012)
llevado a cabo con tres grupos diferentes, un grupo control y dos grupos experimentales que
entrenaron distintas fortalezas. Los resultados de este estudio mostraron que aquellos
individuos que habían entrenado las fortalezas de curiosidad, gratitud, esperanza, humor y
entusiasmo experimentaron un aumento significativo en su bienestar.

11
En resumen, los resultados hallados en el empleo de intervenciones basadas en fortalezas
apuntan a una mejora en la autoestima y la vitalidad del individuo, siendo un predictor del
bienestar y la calidad de vida (Wood et al., 2011). Asimismo, entre las contribuciones de las
fortalezas con respecto a los adultos mayores, estas se relacionan con un envejecimiento
positivo y saludable (Ramírez et al., 2015).

2. Objetivos generales y específicos

2.1. Objetivo general

Esta propuesta de intervención tiene como objetivo general desarrollar un programa de


intervención basado en el entrenamiento de las fortalezas de curiosidad, gratitud y esperanza,
para mejorar el proceso de envejecimiento en general.

2.2. Objetivos específicos

- Aumentar el bienestar subjetivo

- Aumentar la calidad de vida

Hipótesis 1: Después de la intervención se producirá un aumento en el bienestar


subjetivo en comparación al momento previo a su realización.

Hipótesis 2: Tras la finalización del programa, la satisfacción con la vida será mayor
que antes de su implementación.

3. Metodología

3.1. Participantes

Esta intervención estará dirigida a usuarios institucionalizados en una residencia de


mayores en la provincia de Jaén. El grupo experimental estará conformado por personas con
un rango de edad que se situará entre los 60 y 70 años.

Los criterios de inclusión que se tendrán en cuenta para la selección de los participantes
son los siguientes:

1. La edad del usuario debe situarse en un rango entre los 60-70 años.

12
2. El adulto mayor debe de haber estado como mínimo un año institucionalizado en la
residencia.

Por otra parte, en cuanto a los criterios de exclusión, no se contará con la participación de
aquellos usuarios que presenten:

1. Deterioro cognitivo medio-alto.


2. Analfabetismo.
3. Problemas de motricidad fina.

3.2. Instrumentos de evaluación

A continuación, se nombrarán y detallarán los instrumentos de evaluación, así como las


características de estos, que se emplearán para la selección de los participantes, la recogida de
información pretest-postest y el seguimiento de dicha intervención. Estos son:

• Fototest (Carnero-Pardo y Montoro-Ríos, 2004). Este instrumento permite evaluar la


memoria (a través del recuerdo), la capacidad ejecutiva (mediante la fluencia verbal) y
la denominación (a través del lenguaje) del individuo. La prueba está dividida en tres
partes: la primera parte consta de 6 ítems que reflejan objetos reales pertenecientes a
diferentes categorías, distribuidos en forma de fotografías a color sobre una lámina. En
esta fase se le pide al individuo que nombre en voz alta los objetos que se le están
presentando, y se puntúa con un punto cada respuesta correcta. Por otro lado, en la
segunda prueba, que actúa como estímulo distractor a la primera, se le pide a la persona
que durante 30 segundos mencione nombres de persona del sexo opuesto al propio y,
tras finalizar el tiempo, se repetirá la misma tarea durante otros 30 segundos, pero esta
vez con nombres de persona del mismo sexo. En este ejercicio se puntúa con un punto
cada respuesta correcta, sin contabilizar repeticiones o errores. Por último, para
finalizar la prueba, se le pide al sujeto que recuerde las imágenes mostradas en la
primera parte, asignando dos puntos a cada respuesta correcta. En cuanto a las
propiedades psicométricas del instrumento, este presenta una alta consistencia interna,
una adecuada validez y una correcta fiabilidad test-retest.

El Fototest se utilizará una sola vez únicamente para la fase inicial de preselección de los
participantes que conformarán el grupo experimental. Todo ello con la finalidad de determinar

13
el grado de deterioro cognitivo de la persona. En el caso de existir una ausencia de deterioro o,
en su defecto, un deterioro leve, el individuo se considerará apto para su participación en la
intervención.

• Escala de Afecto Positivo y Negativo (PANAS) (Watson et al., 1988), adaptación en


español de Sandín et al. (1999). Este instrumento se trata de un autoinforme que se
utiliza para medir el estado emocional de la persona, teniendo en cuenta la afectividad
positiva y la afectividad negativa. Consta de 20 ítems presentados en forma de
sentimientos o adjetivos, 10 ítems para representar emociones de índole positiva y 10
para representar emociones de carácter negativo. Cuenta con una escala de tipo Likert
con 5 opciones de respuesta, donde 1 significa “nada” y 5 significa “extremadamente”.
Además, presenta una consistencia interna Alfa de Cronbach de 0,90 para el afecto
positivo y de 0,87 para el afecto negativo, por lo que posee una alta confiabilidad.
• Escala de Satisfacción con la Vida (SWLS) (Diener et al., 1985), adaptación en español
de Vázquez et al. (2013). Este instrumento sirve para hacer una evaluación acerca de la
satisfacción global que el individuo tiene con respecto a su vida. Cuenta con una escala
de tipo Likert compuesta por 5 ítems con 7 opciones de respuesta, donde 1 significa
“totalmente en desacuerdo” y 7 significa “totalmente de acuerdo”. La puntuación total
en esta escala puede oscilar entre 5 (puntuación mínima) y 35 (puntuación máxima),
considerando una puntuación máxima como indicador de una satisfacción vital óptima.
En cuanto a su consistencia interna, esta queda reflejada en un Alfa de Cronbach de
0,89 y de 0,79, por lo que se considera que esta escala posee una validez convergente y
discriminante en la evaluación del bienestar.

Ambos instrumentos, PANAS y SWLS se utilizarán para medir y conocer el bienestar


percibido/subjetivo del individuo.

• Escala de Calidad de vida WHOQOL-BREF (Whoqol Group, 1998), adaptación en


español de Lucas-Carrasco (1998). Este instrumento se trata de un autoinforme cuya
finalidad es evaluar la calidad de vida de la persona a través de 4 dimensiones o
subescalas (salud física, salud psicológica, relaciones sociales y ambiente). Está
conformado por una escala de tipo Likert compuesta por 26 ítems con 5 opciones de
respuesta, donde 1 significa “nada” y 5 significa “totalmente”, entendiendo que, a
mayor puntuación en cada subescala, mejor calidad de vida presenta la persona

14
evaluada. Con respecto a su validez, presenta una confiabilidad en el Alfa de Cronbach
de 0,90.

3.3. Diseño y procedimiento

Se utilizará un diseño cuasiexperimental con un único grupo, así como medidas pre y
post intervención, y seguimiento a los tres y seis meses de finalizada la intervención. Las
variables dependientes serán las obtenidas a partir de los instrumentos de medida detallados
en el epígrafe anterior.

En cuanto al procedimiento, los pasos llevados a cabo se detallan a continuación:

1. Solicitación de permisos: se solicitarán los permisos pertinentes para poder llevar a


cabo dicha intervención. Durante este proceso se contactará con el Comité de Bioética
para obtener su autorización y aprobación y, una vez adquirida, se contactará con el
centro de interés para plantear la propuesta de intervención.
2. Acudir al centro seleccionado: se realizará una breve presentación al centro sobre el
programa. Se ofrecerá información basada en la evidencia acerca de la temática
abordada, aportando una justificación respecto a la necesidad de llevar a cabo una
intervención con estas características. Además, se hará especial énfasis en los
beneficios que aportaría a los residentes la implementación de dicho programa.
3. Administración de instrumentos de evaluación (pretest): una vez obtenido el permiso y
la aprobación del centro para llevar a cabo el presente programa, se procederá a la
administración de los instrumentos. En primer lugar, se entregará un documento de
consentimiento informado (ver Anexo 1) para aquellos usuarios que se dispongan a
participar de forma voluntaria. Una vez firmado el consentimiento, se dará comienzo a
la administración del primer instrumento (Fototest) para determinar el grado de
deterioro cognitivo de los usuarios del centro. Tras el cribado y obtención de los
resultados de esta prueba, se procederá a la administración de los instrumentos pretest
(PANAS, SWLS y WHOQOL-BREF) a todos aquellos usuarios cuyas capacidades
según los resultados del Fototest sean aptas para su participación en el programa.
4. Selección de participantes y formación del grupo experimental: una vez obtenidos los
resultados de los instrumentos pretest, se seleccionarán los sujetos que conformarán el
grupo experimental.

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5. Presentación del programa a los usuarios: tras conformar la muestra con la que se
llevará a cabo la intervención, se realizará una explicación sobre el programa a los
participantes, informándoles en qué consiste, qué se realizará durante este, los objetivos
perseguidos y los posibles beneficios que aportará.
6. Implementación del programa: Esta implementación se llevará a cabo mediante dos
profesionales en psicología positiva, los cuáles impartirán de forma conjunta las
sesiones que componen el programa.
7. Administración de instrumentos de evaluación (postest): tras finalizar las actividades,
se procederá a realizar la evaluación postest mediante la administración de los mismos
instrumentos de evaluación aplicados en la fase pretest.
8. Seguimiento: con el fin de comprobar la efectividad del programa y los efectos
producidos a largo plazo se realizarán dos sesiones de seguimiento. Estas sesiones
tendrán lugar a los 3 meses y a los 6 meses a partir de la finalización de la intervención
y en ellas se volverán a administrar los instrumentos PANAS, SWLS y WHOQOL-
BREF.

3.3.1. Temporalización y cronograma

Se prevé que el tiempo estimado para la obtención de los permisos sea de un mes
aproximadamente y, a partir de entonces, se dará comienzo a la selección de los participantes
y la implementación del programa de intervención. El programa se compone de ocho sesiones,
estas se impartirán de forma semanal en la residencia durante los meses de septiembre y
octubre, en un horario de 17:00 a 18:00 h.

La implementación se llevará a cabo de la siguiente manera:

Tabla 1.
Cronograma general de implementación del programa
Semanas
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 26 38

Obtención de
permisos
Fase pretest
y proceso de
selección

16
Sesión 1.
Sesión 2.
Sesión 3.
Sesión 4.
Sesión 5.
Sesión 6.
Sesión 7.
Sesión 8.
Fase postest

Primer
seguimiento

Segundo
seguimiento

3.3.2. Descripción de las sesiones

Las sesiones que componen el presente programa de intervención se estructuran de la


siguiente forma:

1. Bienvenida a los participantes.


2. Puesta en común de actividades propuestas en la sesión anterior (cuando proceda).
3. Explicación de contenidos.
4. Realización de actividades.
5. Cierre: propuesta y explicación de actividades a realizar antes de la próxima sesión.
6. Despedida y agradecimientos.

A continuación, se muestra sobre una ficha técnica una descripción de cada una de las
sesiones, la duración de estas, las actividades que se realizarán, los objetivos perseguidos y los
materiales necesarios para dicha realización.

17
Tabla 2.
Ficha técnica de la sesión 1

Sesión 1
• Informar sobre las virtudes y fortalezas: qué son y cuántas hay
Objetivos • Reconocer fortalezas propias y reforzar autoestima
• Profundizar en las fortalezas de gratitud, curiosidad y esperanza
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint,
Materiales bolígrafos, tarjetas de colores, material impreso, pelota Duración 1h
inflable, folios.
Desarrollo de la sesión
Introducción: En primer lugar, se dará la bienvenida a todos los participantes y se les pedirá
que se coloquen en círculo. Los psicólogos se situarán en el centro y pedirán a cada sujeto
que se presente diciendo su nombre, edad y algo que le guste hacer en su tiempo libre. Una
vez finalizada esta ronda de presentación, de manera introductoria, en esta sesión se realizará
una presentación de PowerPoint en la cual se explicarán los conceptos de virtud, fortaleza y
también cuáles se distinguen dentro de cada grupo.
Actividad 1: Reconociendo mis fortalezas
Tras finalizar la explicación sobre virtudes, fortalezas y los tipos que hay, se repartirá una
tarjeta a cada participante y se le pedirá que anote sobre una de las caras de la tarjeta 3
fortalezas con las que se sienta más identificado. Para facilitar esta tarea, se repartirá un folio
impreso con todas las fortalezas y características de cada una a todos los participantes. Se
plantearán preguntas que ayuden al sujeto a identificar dichas fortalezas personales, como,
por ejemplo: “¿qué cosas haces sin esfuerzo?”; ¿qué fortalezas crees que los demás pueden
apreciar en ti?; ¿qué te motiva para hacer lo que haces?; etc.
Una vez finalizada la tarea, se realizará una puesta en común y se pedirá a 6 o 7 sujetos
voluntarios que cuenten una situación en la cual hayan usado una de las tres fortalezas
anotadas en la tarjeta. En esta puesta en común se fomentará el refuerzo positivo entre los
participantes, valorando las fortalezas que cada uno posee.
Actividad 2: Fortalezas que aportan bienestar
Se continuará con la presentación de PowerPoint para explicar los beneficios de entrenar las
fortalezas personales y qué fortalezas contribuyen de forma especial en el bienestar personal.
Una vez finalizada la explicación, pediremos a los sujetos que anoten en la cara vacía de la
tarjeta usada en la actividad anterior emociones que hayan experimentado cuando han hecho
uso de sus fortalezas. Después, se realizará una puesta en común durante la cual los
participantes deberán pasarse entre ellos una pelota inflable pequeña para cederse el turno de
palabra. Mientras tanto, los psicólogos irán apuntando todas las emociones que se vayan
mencionando en una pizarra para después reflexionar acerca de esas emociones.
Tras finalizar la puesta en común se profundizará de forma más concreta en las fortalezas que
se trabajarán a lo largo del programa. Para introducirlas con mayor facilidad, estas aparecerán
en la pantalla a la vez que se preguntará a los participantes que levanten la mano aquellos que
hayan anotado alguna de estas tres fortalezas en su tarjeta durante la realización de la primera
actividad. En esta parte, se aclarará a los participantes que todos poseen las fortalezas que se
han explicado durante la sesión, no existiendo una ausencia de éstas sino una falta de
entrenamiento.
Cierre

18
Para finalizar la sesión, se agradecerá a los mayores su participación e implicación durante la
realización de las actividades y se les pedirá que, con vistas a la siguiente sesión, piensen uno
o dos motivos por los que se hayan sentido agradecidos en las últimas semanas y los anoten
en un folio que se les repartirá antes de finalizar la sesión.
Fuente: elaboración propia.

Tabla 3.
Ficha técnica de la sesión 2
Sesión 2

• Conocer la fortaleza de “gratitud”: qué es y en qué consiste


• Aprender a expresar gratitud
Objetivos
• Reflexionar y tomar consciencia de las razones por las que expresar
gratitud
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint, Duración
Materiales 1h
cuadernos, cartulinas tamaño folio, folios y bolígrafos.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Al inicio de la sesión se les pedirá a los participantes que compartan de forma
voluntaria las vivencias que hayan anotado en el folio que se repartió en la sesión anterior en
el cual debían describir al menos dos situaciones en las que se hubieran sentido agradecidos.
A continuación, se dará paso a la explicación de contenidos.
Actividad 1: Descubriendo la gratitud
Se comenzará la sesión con una presentación PowerPoint en la cual se explicará el concepto
de gratitud y en qué consiste esta fortaleza. A continuación, se visualizarán una serie de cortos
en los cuales se mostrarán escenas de personas teniendo gestos amables o haciendo cosas por
otras. Tras finalizar los cortos se pedirá a los participantes que se organicen en grupos de 5
personas, una vez formados los grupos se repartirá un folio en blanco a cada grupo y se le
asignará un corto. La actividad consistirá en volver a reproducir los cortos para que cada
grupo escriba posibles formas a través de las cuales el protagonista del corto asignado podría
de expresar gratitud. Una vez transcurrido el tiempo de realización de la actividad, se realizará
una puesta en común y se debatirá sobre las formas de expresión de gratitud descritas.
Actividad 2: Expresando gratitud
Una vez finalizada la primera actividad, se repartirá a cada asistente una cartulina tamaño
folio con una tabla de dos columnas, en una columna deberán escribir los nombres de 10
personas con las que se sienten agradecidos y en la columna de al lado el motivo por el que
sienten gratitud hacia éstas. Una vez hayan terminado de rellenar la tabla se realizará una
puesta en común en la que de forma voluntaria compartan lo que han escrito, haciendo una
reflexión acerca de si mostramos o no gratitud realmente con las personas que se han
mencionado en la tabla.
Cierre
Antes de finalizar la sesión, se repartirá a cada participante un pequeño cuaderno y se les
pedirá como tarea para la próxima semana que anoten en él de forma diaria como mínimo 2
razones por las que se sienten agradecidos. Esta actividad consistirá en llevar el cuaderno en
todo momento, a modo de diario, para apuntar en él cualquier cosa que les haga experimentar

19
gratitud con la vida o con las personas del entorno, pudiendo hacerlo en cualquier momento
del día según vayan surgiendo eventos que propicien la aparición de esta fortaleza.
Fuente actividad cierre: adaptada de Counting one’s blessings (Sheldon y Lyubomirsky,
2006)
Fuente: elaboración propia.

Tabla 4.
Ficha técnica de la sesión 3
Sesión 3

• Descubrir el valor y los beneficios que aporta expresar gratitud


Objetivos
• Conocer la relación entre gratitud y bienestar
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint, Duración
Materiales 1h
pizarra, tizas, post-its, folios y bolígrafos.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Antes de comenzar la sesión se pedirá a los participantes que de forma
voluntaria compartan su experiencia realizando la actividad semanal propuesta en la sesión
anterior (qué les ha parecido la actividad y si ha sido de su agrado llevarla a cabo).
Actividad 1: ¿Para qué sirve la gratitud?
Se comenzará la sesión con una presentación de PowerPoint sobre la importancia y los
beneficios de expresar gratitud hacia nosotros mismos y nuestro entorno, además del impacto
positivo que esto puede traer consigo sobre la salud y la utilidad que esta fortaleza puede
tener en diferentes situaciones. Tras la presentación, se hará un debate en el cual se pedirá a
los asistentes que nombren en voz alta emociones y sentimientos que hayan experimentado
cuando han expresado gratitud. En esta actividad se puede hacer referencia al cuaderno de
agradecimiento que han estado realizando durante la semana anterior, y se les preguntarán
cosas como: qué sentían cuando escribían en el cuaderno, cuáles eran sus sensaciones a lo
largo del día, qué emociones les embargaban, etc. Mientras tanto, los psicólogos irán
apuntando todo aquello que expresan los participantes sobre una pizarra. Una vez terminada
la ronda se reflexionará en conjunto sobre el bienestar que se siente al poner en práctica esta
fortaleza.
Actividad 2: Sintiéndonos bien
Una vez finalizada la primera actividad, se repartirá un post-it por persona en el cual cada
usuario deberá apuntar un motivo por el que se siente agradecido consigo mismo. Una vez
hayan terminado de escribir una razón de agradecimiento personal, los usuarios deberán decir
en voz alta el motivo por el que se sienten agradecidos consigo mismos mientras se miran en
un espejo de mano que se irá pasando de participante en participante. De esta manera, cuando
la persona tenga el espejo en la mano, deberá mirarse en él y pronunciar la siguiente frase
“me siento agradecido contigo porque” seguida del mensaje que han escrito en el post-it.
Cierre
Para la próxima semana, se pedirá que anoten en una cuartilla de folio que se repartirá a cada
persona, situaciones o cosas que les hayan hecho sentir curiosidad en los últimos meses. Se
aclarará que puede ser cualquier cosa que consideren, el único requisito es que haya estado o
esté presente la fortaleza de curiosidad.

20
Fuente: elaboración propia.

Tabla 5.
Ficha técnica de la sesión 4

Sesión 4
• Conocer la fortaleza de “curiosidad”: informar en qué consiste y sus tipos
Objetivos • Promover el autoconocimiento
• Descubrir formas de expresar curiosidad
Presentación de PowerPoint, folios, bolígrafos, lupa de Duración
Materiales 1h
mano, pizarra y tizas.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Puesta en común de la actividad semanal y breve explicación de la fortaleza
de curiosidad mediante presentación de PowerPoint.
Actividad 1: La lupa de la curiosidad
Los participantes se organizarán en parejas de dos miembros colocándose uno frente a otro,
mientras tanto, se repartirá una lupa de mano por pareja y un folio en blanco a cada usuario.
La actividad consistirá en que, por turnos de dos minutos, los usuarios se vayan cediendo la
lupa uno a otro y quien tenga la lupa en la mano deberá hacer preguntas a su pareja de en
frente e ir a notando en su folio curiosidades de ésta. Transcurridos veinte minutos, se hará
una puesta en común en la que cada participante contabilizará el número de curiosidades que
ha logrado anotar sobre su compañero.
Actividad 2: ¿Soy una persona curiosa?
Esta actividad consistirá en que los participantes piensen sobre todo aquello que les haya
suscitado curiosidad a lo largo de las diferentes etapas vitales y, a partir de ahí, elaboren una
lista de las acciones a través de las cuáles han expresado dicha fortaleza (qué han hecho
cuando han sentido curiosidad, por ejemplo: comprar un libro, buscar información sobre el
tema de interés, preguntar a los demás, viajar para aprender…). Finalmente, se realizará una
puesta en común y se irán anotando en una pizarra las distintas aportaciones de los usuarios
con el fin de reflexionar sobre la capacidad única de cada individuo para expresar y sentir
curiosidad por diferentes temáticas.
Cierre
Para la próxima semana, los participantes deberán completar un autorregistro de curiosidad
(Ver Anexo 2). Esta actividad consistirá en profundizar en distintos temas por los que el
usuario tenga cierto interés, anotando el día, el tema y la información (dato novedoso/curioso)
que ha aprendido.
Para motivar a los usuarios a realizar esta tarea, se advertirá sobre la entrega de un premio en
la próxima sesión a las tres personas que hayan anotado en su autorregistro los datos más
curiosos, y se hará entrega de dicho premio mediante una votación grupal.
Fuente: elaboración propia.
Fuente actividad cierre: adaptada de Manual de ejercicios de psicología positiva aplicada.
Ejercicios sencillos para incrementar el bienestar (Sesé et al., 2017).

21
Tabla 6.
Ficha técnica de la sesión 5

Sesión 5
• Fomentar actitudes exploratorias
Objetivos
• Conocer la utilidad y los beneficios de la curiosidad como fortaleza
Medallas, diploma, sobres, folios, figura de animal. Duración
Materiales 1h

Desarrollo de la sesión
Introducción: Antes de comenzar la sesión se hará una puesta en común sobre la actividad
semanal. Los participantes compartirán su autorregistro con el resto de los usuarios y, una
vez todos hayan compartido la información, se hará una votación a mano alzada para
determinar quiénes han demostrado practicar más curiosidad. A los ganadores se les dará una
medalla de oro, plata o bronce, según corresponda en el ranking de votaciones. Al resto de
usuarios se les otorgará un diploma (Ver Anexo 3) enmarcado por su participación en la
realización de la actividad semanal.
Actividad 1: La curiosidad no mató al gato
La actividad consistirá en la realización de una yincana en la primera planta de la residencia
y los alrededores con acceso permitido a los usuarios (patio, gimnasio…). La misión de esta
actividad es encontrar la figura de un gato que se ha perdido, para ello se colocarán una serie
de sobres con pistas en su interior en distintos lugares de la residencia y los participantes
deberán resolver en grupos de 5 personas las pistas de los sobres que vayan encontrando para
acceder al siguiente y así sucesivamente hasta encontrar al gato. La dificultad de las pistas irá
en aumento hasta encontrar la figura.
Finalmente, se realizará un debate grupal sobre las emociones y sensaciones experimentadas
durante la realización de la actividad, haciendo una reflexión sobre la importancia de esta
fortaleza en la interacción con el entorno, así como en los beneficios que aporta.
Cierre
En esta sesión no se propondrá ninguna tarea semanal.
Fuente: elaboración propia.

Tabla 7.
Ficha técnica de la sesión 6

Sesión 6
• Conocer la fortaleza de “esperanza”
Objetivos • Identificar situaciones donde se ha puesto en marcha esta fortaleza
• Fomentar una actitud positiva de forma diaria
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint,
Materiales bolígrafos, material impreso con actividad, folios de color, Duración 1h
tarros de vidrio.
Desarrollo de la sesión
Introducción:

22
Se realizará una breve explicación sobre la esperanza y las dimensiones que la componen a
través de una presentación de PowerPoint.
Actividad 1: La esperanza, el timón de la vida
Los participantes deberán completar la hoja que se les repartirá escribiendo dentro de los
recuadros en blanco retos o circunstancias difíciles que hayan enfrentado a lo largo de su vida
(Ver Anexo 4). Una vez finalicen la tarea, se hará una puesta en común y se debatirá sobre
las diferentes formas de manifestar esperanza.
Actividad 2: Llenos de esperanza
Se repartirán trozos de papel de colores y un tarro de vidrio por persona. Cada usuario deberá
escribir 7 mensajes de esperanza (sobre los trozos de papel azul) y 7 frases alentadoras y
positivas (sobre los trozos de papel amarillo). A modo de ayuda y para facilitar la realización
de esta actividad, aparecerán reflejados en la pantalla digital algunos ejemplos de frases sobre
las que partir como referencia. Una vez finalizada la actividad, se doblarán los trozos de papel
y se introducirán en el interior del tarro.
Antes de despedir la sesión, los psicólogos colocarán una pegatina aclaratoria sobre el tarro
de cada usuario en la que aparecerán un sol de color amarillo y una luna de color azul, y al
lado de cada uno las frases “por la mañana” y “por la noche”. El propósito de las pegatinas
es facilitar a los mayores el recuerdo del color del papel que deben sacar, asociando el color
y los iconos representados con el momento del día correspondiente.
Cierre
Para la próxima semana, se pedirá a los participantes que coloquen el tarro lleno de mensajes
en un lugar visible de su habitación, preferiblemente el escritorio o la mesita de noche. La
actividad consistirá en que todas las mañanas al despertar abran el tarro y saquen un papel de
color amarillo y lo lean en voz alta y, por la noche antes de dormir, repitan el mismo proceso,
pero con el color azul. Además, se aclarará que, para no leer el mismo mensaje dos días
distintos, cada mensaje y cada frase leídos deberán guardarse en otro sitio de su habitación,
por ejemplo, en un cajón de la mesita. De esta manera, a medida que avance la semana el
tarro se irá vaciando.
Fuente: elaboración propia.

Tabla 8.
Ficha técnica de la sesión 7

Sesión 7

• Reflexionar sobre la utilidad y el valor de la esperanza


Objetivos • Desarrollar un significado propio e individual sobre el concepto de
esperanza
Material impreso, cartulinas de colores, bolígrafos, ladrillos
Materiales cuadrados de poliestireno, palillos redondos de madera, Duración 1h
pintura.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Los usuarios compartirán con el resto una pequeña reflexión sobre las
emociones experimentadas durante la realización de la actividad semanal.
Actividad 1: El valor de la esperanza

23
Se realizará una lectura grupal de la fábula popular “el helecho y el bambú”. A continuación,
se debatirá sobre la enseñanza y moraleja de esta fábula, haciendo una reflexión sobre la
utilidad de la esperanza para adaptarse al medio y afrontar de manera exitosa y saludable
determinadas situaciones vitales.
Actividad 2: El jardín de la esperanza
Esta actividad consistirá en que cada participante desarrolle su propio significado de
esperanza. Para ello, se repartirá un girasol de cartulina a cada persona y se le pedirá que
escriba en la parte central de su flor qué significa para ella tener esperanza. Una vez todos los
usuarios hayan descrito su significado propio, se le pondrán palillos redondos de madera
(previamente tintados de verde) a cada flor. Tras formar las flores estas se clavarán sobre
ladrillos cuadrados de poliestireno recubiertos de cartulina verde, simulando un jardín. En
esta actividad se reflexionará, usando las flores como metáfora, sobre la importancia de
cultivar y poner en práctica esta fortaleza de forma diaria como si se tratase de un jardín que
debe regarse todos los días para mantener vivas a las plantas que hay en él.
*En esta tarea se le pedirá permiso a la residencia para colocar la manualidad en la recepción
de manera que los usuarios tengan fácil acceso a ella para la realización de la tarea semanal.
Cierre
Como tarea semanal, se les propondrá a los usuarios pasar todos los días por la recepción de
la residencia y leer los mensajes de las flores elaboradas en la actividad.
Fuente: elaboración propia.

Tabla 9.
Ficha técnica de la sesión 8
Sesión 8

• Repasar conceptos desarrollados a lo largo del programa


Objetivos • Reflexionar y concienciar sobre la importancia del uso de las fortalezas
de forma cotidiana
Folios, bolígrafos, pintura, pinceles, mural de papel,
Materiales Duración 1h
secador.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Puesta en común sobre sensaciones percibidas antes, durante y después de la
realización de la actividad semanal.
Actividad 1: Fortalezas en acción
Se volverá a hacer repaso de las tres fortalezas vistas a lo largo de las sesiones. Para ello, se
formarán 3 grupos y a cada uno se le asignará aleatoriamente una fortaleza. En equipo,
deberán responder a las siguientes cuestiones:
- ¿En qué consiste esta fortaleza?
- ¿Qué utilidad tiene?
- Menciona una situación o conducta donde se manifieste dicha fortaleza.
Después, se hará una puesta en común.
Actividad 2: Fortalecidos para mejorar
Se repartirá un folio a cada participante. Cada usuario debe elegir una de las 3 fortalezas
trabajadas durante las sesiones, mencionar una actividad que haya realizado poniendo en

24
marcha dicha fortaleza y justificar el motivo de su elección. A continuación, cada participante
compartirá con el resto del grupo sus respuestas y se hará una reflexión grupal sobre todos
los beneficios obtenidos a lo largo de las semanas en las que se ha llevado a cabo el programa.
Una vez finalizada esta dinámica, cada usuario mojará una de sus manos en pintura y
plasmará su huella sobre un mural con una figura de árbol, de manera que las huellas queden
en la parte superior de la figura simulando las hojas del árbol. Tras secar el mural, cada
individuo escribirá sobre su huella su nombre y la fortaleza elegida en la actividad.
*Se pedirá permiso a la dirección de la residencia para colgar este mural en una zona común
visible y de fácil acceso para todos los sujetos (por ejemplo: en un pasillo, en la sala de
televisión…)
Cierre
Se agradecerá la participación e implicación de los usuarios con respecto al programa.
Fuente: elaboración propia.

3.3.3. Presupuesto orientativo

A continuación, se detalla una aproximación de los gastos previstos para la realización de


las sesiones llevadas a cabo en el presente programa.

Tabla 10.
Presupuesto orientativo necesario para llevar a cabo el programa.
Descripción Precio

Recursos profesionales: 2 psicólogos 50 €/h1 (1.250 €/profesional)

Recursos materiales: paquete de folios blancos, paquete de 241,34 €


bolígrafos, tarjetas de colores, pelota inflable pequeña, material
impreso de actividades, cuadernos/diarios, espejo de mano, post-
its de colores, cartulinas tamaño folio, paquete de tizas, paquete de
folios de color, tarros de vidrio, ladrillos de poliestireno, palillos
de madera, botes de pintura, mural de papel, secador pequeño,
pinceles, lupas de mano, diplomas enmarcados, medallas, sobres
de carta, figura.

Total 2.742,34 €

Nota: al realizar las sesiones en una sala de la residencia acondicionada con pizarra, pantalla digital, proyector,
ordenador portátil, sillas y mesas, este material no ha sido incluido en el presupuesto.
Nota 1: el total de horas pagadas a cada profesional se ha realizado una estimación de las horas destinadas por
cada psicólogo a la preparación e impartición de las sesiones y la administración y corrección de los
instrumentos de evaluación.

25
4. Resultados esperados

Existen numerosas intervenciones en psicología positiva que realizan un entrenamiento en


fortalezas con la finalidad de mejorar el bienestar del individuo (Geraghty et al., 2010). Se ha
encontrado un mayor número de aquellas destinadas a jóvenes y adolescentes, aunque también
se encuentran aquellas dirigidas hacia adultos y adultos mayores. Sin embargo, estas
intervenciones se caracterizan por realizar un entrenamiento generalizado de varias fortalezas
o, un entrenamiento con una o dos fortalezas únicamente. La presente propuesta de
intervención se ha desarrollado considerando aquellas fortalezas que, en base a los estudios
realizados, han demostrado tener un mayor impacto en la mejora de calidad de vida y el
bienestar durante la etapa vital de la vejez, siendo estas la gratitud, la curiosidad y la esperanza
(Ruch et al., 2012).

Por tanto, una vez aplicado el programa de intervención, se espera mejorar no solo el
bienestar subjetivo y calidad de vida del adulto mayor, sino otras dimensiones relacionadas con
estos constructos.

Entre los componentes del bienestar psicológico se encuentra la valoración que realiza el
individuo con respecto al sentido de la vida. Esta valoración está relacionada con el concepto
de trascendencia, por ello, se estima que el entrenamiento en fortalezas trascendentales como
la gratitud y la esperanza supondrá un reforzamiento en el propósito vital (Peterson y Seligman,
2004) del adulto mayor.

Por otro lado, trabajar las fortalezas propuestas en este programa contribuiría también a la
experimentación de emociones positivas, un elemento fundamental para la valoración de la
vida como plena y satisfactoria (García Pérez, 2016) y para la gestión situaciones adversas
(Lukas, 2001). En esta línea, cabe destacar que las emociones positivas también contribuyen a
un adecuado ajuste psicológico y al buen funcionamiento del individuo (Fredrickson, 2001),
actuando como un factor de protección ante la probabilidad de sufrir enfermedades
(Lyubomirsky et al., 2005) o patologías de índole psicológica (Stein et al., 1997).

Por todo lo anterior, una vez finalizado este programa de intervención se entrenamiento en
fortalezas, se espera encontrar ancianos más felices y resilientes, con un mejor estado de ánimo
y una mayor tolerancia ante la adversidad y el estrés. De esta forma, se favorecería un

26
envejecimiento activo, promoviendo una mayor autonomía e independencia, además de un
aumento en la autoestima y un correcto balance afectivo en el adulto mayor.

27
5. Referencias bibliográficas

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6. Anexos

Anexo 1. Documento de consentimiento informado

CONSENTIMIENTO INFORMADO – INFORMACIÓN PARA EL PARTICIPANTE


Antes de proceder a la firma del consentimiento informado, lea atentamente la información que
se facilita a continuación y realice las preguntas que considere oportunas.
Se trata de un estudio en el que se realizarán diversas actividades que podrá incorporar en su
vida diaria. La finalidad de este estudio persigue mejorar su bienestar entrenando distintas
fortalezas psicológicas.

Se realizará la administración de los siguientes instrumentos de evaluación:

- Fototest (Carnero-Pardo y Montoro-Ríos, 2004).


- Escala de Afecto Positivo y Negativo (PANAS, Watson et al., 1988; versión española de
Sandín et al., 1999)
- Escala de Satisfacción con la Vida (SWLS, Diener et al., 1985; versión española de Vázquez
et al., 2013).
- Escala de Calidad de vida (WHOQOL-BREF, Whoqol Group, 1998; versión española de
Lucas-Carrasco, 1998).

La participación en el estudio podría aportarle numerosos beneficios ya que se espera lograr


una mejora en la calidad de vida y en el bienestar personal. Su contribución resultaría de gran
valor para que los resultados hallados de este trabajo deriven en un avance importante en el
conocimiento de los factores que ayudan a las personas a tener una mejor calidad de vida.

Aspectos para tener en cuenta:

• La participación es totalmente voluntaria y no conlleva ningún tipo de riesgo para usted.

• Se puede retirar del estudio cuando así lo manifieste, sin dar explicaciones y sin que esto
repercuta en sus cuidados médicos.

• Todos los datos carácter personal, obtenidos en este estudio son confidenciales y se tratarán
conforme establece el Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27
de abril de 2016 de Protección de Datos (RGPD).

• El tratamiento de la información obtenida en el estudio será exclusivamente utilizado para los


fines específicos del mismo.

36
Yo (Nombre y Apellidos):

..............................................................................................................................

He leído la documentación informativa que acompaña este documento referente al estudio que se
pretende llevar a cabo.

He podido hacer preguntas sobre la intervención que se va a realizar.

Comprendo que mi participación es voluntaria y soy libre de participar o no.

Se me ha informado que todos los datos obtenidos en este estudio serán confidenciales y se tratarán
conforme establece el Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril
de 2016 de Protección de Datos (RGPD)

Se me ha informado de que la información obtenida sólo se utilizará para los fines específicos del
estudio.

Deseo ser informado/a de los resultados que se obtengan en el curso de la intervención: Si No

Comprendo que puedo retirarme del estudio cuando desee sin tener que dar explicaciones.

Presto libremente mi conformidad para participar en la intervención.

Fecha: Firma del participante:

37
Anexo 2. Autorregistro de curiosidad

Día de la semana Tema Dato curioso

38
Anexo 3. Diploma de curiosidad

39
Anexo 4. Actividad 1 (sesión 6)

40

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