TFM Ana Roca Aguilar
TFM Ana Roca Aguilar
Propuesta de
intervención en
fortalezas para mejorar
el bienestar y la calidad
de vida en adultos
mayores
Junio, 2023
Índice
Resumen..................................................................................................................................... 3
1. Introducción ......................................................................................................................... 5
2. Objetivos ............................................................................................................................ 12
3. Metodología ........................................................................................................................ 12
6. Anexos ................................................................................................................................. 36
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Resumen
Debido al continuo y acelerado avance que está sufriendo la sociedad, cada vez son
mayores los retos que se presentan para los individuos al llegar a la vejez, que esta plantea una
serie de cambios a los cuales deben adaptarse y enfrentarse. Esto influye de manera directa en
la salud y el bienestar de los mayores, así como en su calidad de vida, y no siempre de manera
positiva, razón por la cual muchos individuos se encuentran institucionalizados en centros para
mayores. Como consecuencia, surge desde la Psicología Positiva la necesidad de desarrollar
intervenciones orientadas a mitigar y tratar esta problemática. La presente propuesta de
intervención está dirigida a usuarios de entre 60 y 70 años institucionalizados en una residencia
de mayores, con el objetivo general de mejorar el proceso de envejecimiento a través de un
entrenamiento en las fortalezas de gratitud, esperanza y curiosidad. Entre los objetivos
específicos del programa se encuentran aumentar el bienestar subjetivo y mejorar la calidad de
vida. La metodología que se llevará a cabo será de tipo cuasi-experimental con un único grupo.
La intervención se compone de 8 sesiones distribuidas cada una de forma semanal con una
duración de 1 hora aproximadamente. Se espera que se producirá una mejora en la autoestima,
la satisfacción vital y el estado emocional del individuo, favoreciendo así un envejecimiento
activo y una mayor tolerancia a la adversidad.
Palabras clave: bienestar, calidad de vida, adulto mayor, fortalezas, gratitud, esperanza,
curiosidad.
3
Abstract
Due to the continuous and accelerated progress that society is undergoing, there are
more and more challenges for individuals when they reach old age, which poses a series of
changes to which they must adapt and face. This has a direct influence on the health and well-
being of the elderly, as well as on their quality of life, and not always in a positive way, which
is why many individuals are institutionalized in centers for the elderly. Consequently, Positive
Psychology arises the need to develop interventions oriented to mitigate and treat this problem.
The present intervention proposal is aimed at users between 60 and 70 years of age
institutionalized in a nursing home, with the general objective of improving the aging process
through training in the strengths of gratitude, hope and curiosity. The specific objectives of the
program include increasing subjective well-being and improving quality of life. The
methodology will be quasi-experimental with a single group. The intervention consists of 8
sessions, each one distributed weekly and lasting approximately 1 hour. It is expected that there
will be an improvement in self-esteem, life satisfaction and the emotional state of the
individual, thus favoring active aging and greater tolerance to adversity.
Keywords: well-being, quality of life, older adult, strengths, gratitude, hope, curiosity.
4
1. Introducción
En esta línea, algunos autores afirman que el proceso de envejecimiento puede entenderse
de formas diferentes en función del declive que sufra la salud del individuo (Rowe y Kahn,
1987; Rowe y Kahn, 1997; Gómez-Pavón et al., 2008). En primer lugar, se concibe el
envejecimiento patológico, en el cual el individuo padece alguna enfermedad grave que
imposibilita el buen funcionamiento de alguna de sus capacidades. En segundo lugar, se
contempla el envejecimiento normal, en el que no existe la presencia de enfermedades
incapacitantes, pero sí la presencia de un riesgo elevado de padecer alguna patología. En tercer
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lugar, se considera el envejecimiento exitoso, donde existe un alto nivel de funcionalidad
además de una ausencia de enfermedad o riesgo de padecerla.
La calidad de vida se entiende como “Un estado deseado de bienestar personal compuesto
por varias dimensiones centrales que están influenciadas por factores personales y ambientales.
Estas dimensiones centrales son iguales para todas las personas, pero pueden variar
individualmente en la importancia y valor que se les atribuye. La evaluación de las dimensiones
está basada en indicadores que son sensibles a la cultura y al contexto en que se aplica”
(Schalock y Verdugo, 2007). En ella, intervienen tanto factores objetivos como subjetivos
referentes al individuo, por lo que se la considera como un componente de carácter
multidimensional (Lezaun, 2006). Por su parte, Schalock y Verdugo (2002) distinguen las
siguientes dimensiones centrales en la calidad de vida: bienestar emocional, relaciones
interpersonales, bienestar material, desarrollo personal, bienestar físico, autodeterminación,
inclusión social, derechos.
Cuando se habla de bienestar, este refiere al estado óptimo donde existe un adecuado
balance y un correcto funcionamiento en los distintos ámbitos vitales, siendo estos el ámbito
psicológico, social, físico, etc. Algunos de los pilares que indican la presencia del bienestar del
6
individuo se recogen en el modelo PERMA de Martin Seligman (Seligman, 2011). Estos pilares
son: emociones positivas, propósito y sentido vital, relaciones sociales, sentimiento de logro o
realización y compromiso vital. En el proceso de desarrollo del bienestar influyen diversos
factores, Seligman apunta a cuatro componentes en concreto (Seligman, 2011).
En primer lugar, se hace referencia a la satisfacción vital, que se relaciona con el sentido
y propósito. En este caso, bienestar y satisfacción vital se encuentran estrechamente
relacionados, ya que ambos conceptos comparten elementos generales y correlacionan entre sí.
Según algunos autores (Allardt, 1976) el bienestar depende de la satisfacción vital que tenga el
individuo en base a tres elementos: lo que se tiene (posesión), lo que se es (auto-realización) y
las relaciones existentes (amor, amistad). De esta forma, si el individuo se siente satisfecho con
su vida y experimenta emociones placenteras de forma habitual, por ende, sentirá bienestar
(Andrews y Withey, 1976; Campbell et al., 1976; Veenhoven, 1991; Martin et al., 2015). Así,
se entiende por satisfacción vital al juicio general que establece una persona acerca de su
calidad de vida en base a sus propios criterios, siendo esta el componente cognitivo del
bienestar subjetivo (Shin y Johnson, 1978; Liberalesso, 2002, García-Viniegras y González
Benítez, 2000).
En cuanto a los tipos de bienestar, cabe hacer una distinción entre bienestar psicológico y
subjetivo. Por un lado, el bienestar psicológico, es un tipo de bienestar eudaimónico, es decir,
está centrado mayormente a lo que suceda a largo plazo, por lo que su duración y profundidad
es mayor en comparación con el bienestar subjetivo (Ryff, 1989; Waterman, 1993). Este tipo
de bienestar está relacionado con aspectos físicos, psíquicos y sociales, siendo un producto de
la percepción del individuo en base a la importancia y el grado de satisfacción atribuidos al
conjunto de oportunidades, aspiraciones, expectativas y logros alcanzados en la vida (Molina
y Meléndez, 2006). Además, es un importante factor influyente en el correcto funcionamiento
psíquico de la persona para que esta logre adaptarse de manera positiva y flexible a las
demandas planteadas por el entorno, ya sean externas o internas (González-Méndez, 2005).
7
Por otra parte, el bienestar subjetivo se trata de un tipo de bienestar es de carácter hedónico,
ya que se determina en función de los acontecimientos, sentimientos o emociones acontecidos
y experimentados de forma más inmediata por el individuo (Andrews y Withey, 1976; Diener,
2000). Como bien indica su nombre, es de carácter subjetivo, es decir, se basa en el conjunto
de evaluaciones que hace el individuo sobre su propia vida. En estas evaluaciones, el individuo
valora de manera global distintos aspectos y áreas vitales, por lo que su dimensión es global
(Diener, 1984; Diener, 2000). Para que se produzca este tipo de bienestar, la valoración que el
individuo debe hacer sobre el transcurso de su experiencia vital ha de realizarse en términos
generales de manera positiva (Diener, 1984; Diener y Chan, 2011). Por tanto, el bienestar
subjetivo dependerá del tipo de vivencias que se hayan experimentado, a mayor número de
acontecimientos agradables, mayor probabilidad de juzgar como placentera y positiva la
experiencia vital y, por tanto, mayor bienestar subjetivo (Martín, 2002).
Durante la vejez, la evaluación de calidad de vida que realice el individuo, así como su
bienestar pueden verse influenciados por las limitaciones y desafíos que se van planteando
durante el envejecimiento en esta última etapa vital. Un elemento clave en la evaluación de
calidad de vida es el factor de independencia que, en muchas ocasiones, al no darse las
condiciones necesarias que garanticen la funcionalidad del individuo, puede conllevar
consecuencias sumamente negativas como una disminución en la satisfacción vital (Rodríguez-
Díaz et al., 2014), sufrimiento y malestar psicológico (Del Valle Cardozo-Quintana y Rondón-
Bernard, 2014), y deterioro de la calidad de vida (Sareen et al., 2006). Por ello, la capacidad de
adaptación que posea cada individuo es un elemento clave determinante en su bienestar y
satisfacción vital (Pérez Duporte y García Megret, 2003).
8
independencia o la autoeficacia (Pérez Duporte y García Megret, 2003). En cuanto a la
autoeficacia, esta no se limita únicamente a la consecución de tareas que precisan de un nivel
físico adecuado, sino que se asocia a la capacidad para hacer frente a las adversidades que se
plantean en la vida cotidiana (Martí Noguera, et al., 2007). Desde este planteamiento, la
valoración del adulto mayor sobre su autoeficacia depende de la percepción de control que crea
tener en la situación, basándose en la dificultad de la demanda y la valoración de las propias
habilidades y aptitudes que se poseen para afrontarla (Antequera-Jurado y Blanco, 1998;
Fernández-Ballesteros et al., 2010).
La etapa de la vejez suele estar asociada al declive y al detrimento del individuo, siendo
esta una de las razones por las cuales son cada vez más frecuentes las intervenciones dirigidas
a personas mayores. Gracias a estas intervenciones se puede mejorar la salud mental y física
del adulto mayor ya que, en vez de enforcar la atención en las posibles pérdidas, se focaliza la
importancia sobre las ganancias (Ranzijn, 2002). De esta forma el adulto mayor adquiere una
serie de herramientas que le serán de utilidad para afrontar los distintos cambios que conlleva
la etapa de la vejez, permitiéndole alcanzar un estado de bienestar y satisfacción vital (Sutipan
et al., 2016).
En un metaanálisis realizado por Bolier et al. (2013) sobre los resultados obtenidos en
varias y diferentes intervenciones basadas en psicología positiva, se observó que entre los
beneficios resultantes de estas intervenciones se produce una mejoría en el bienestar subjetivo
y psicológico de la persona, además de una reducción de sintomatología depresiva. De esta
forma, en los últimos años y como parte fundamental de la psicología positiva, se ha indagado
en el estudio de las fortalezas humanas a fin de comprobar su implicación en el bienestar de las
personas. Las investigaciones llevadas a cabo en este campo apuntan que el entrenamiento en
fortalezas produce un aumento en el bienestar de los usuarios indiferentemente de la etapa vital
en la que se encuentren, actuando como un importante factor de protección y prevención ante
el padecimiento de patologías tanto en población joven como adulta (Biswas-Diener et al.
2011; Hart y Sasso, 2011).
Así mismo, se ha demostrado que las fortalezas no sólo repercuten de forma positiva en el
bienestar, sino que también intervienen en la producción de emociones positivas, las cuáles
conducen a un estado de ánimo y un bienestar emocional óptimos (Fredrickson, 2001). En esta
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línea, algunos autores como Jiménez et al. (2016) sostienen que gracias a la psicoeducación y
al entrenamiento en fortalezas del carácter se produce una mejora en la salud del individuo, ya
que ambas herramientas contribuyen a una adecuada regulación emocional, propiciando un
aumento de la felicidad en los adultos mayores y una disminución en los niveles de
preocupación.
Dentro del amplio abanico de fortalezas presente, existen algunas que presentan una mayor
repercusión en el proceso de satisfacción vital, siendo algunas de ellas la esperanza, la gratitud
y la curiosidad (Brdar y Kashdan, 2010; Littman-Ovadia y Lavy, 2012; Park et al., 2004;
Peterson et al., 2007).
Con respecto a la fortaleza de esperanza, Bailey et al. (2007) realizaron un estudio para
concretar la repercusión de esta fortaleza como elemento condicionante en la perspectiva y
valoración de futuro. En este caso, los resultados determinaron que la fortaleza de la esperanza
es un indicador interventor fundamental en la satisfacción vital de la persona. Así mismo, en
otro estudio llevado a cabo por Gordon et al. (2011) se encontró la existencia de una correlación
entre gratitud y relaciones positivas, donde esta fortaleza actúa como un elemento clave que
contribuye en el desarrollo, promoción y mantenimiento de relaciones positivas con el resto de
las personas. Además, entre los beneficios de entrenar esta fortaleza se ha comprobado que las
personas con altos niveles de esperanza tienden a manejar mejor las situaciones de enfermedad,
ya que muestran un mayor compromiso con el tratamiento y la prevención de la enfermedad
(Snyder et al. 2000).
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En relación con la fortaleza de gratitud, se han encontrado distintas intervenciones cuyos
resultados apuntan hacia una mejora y un notable aumento en el bienestar de las personas
mayores (Killen y Macaskill, 2015). En relación con esto, los resultados del estudio realizado
por Ferrer (2017) con adolescentes muestran que la fortaleza de gratitud es una buena
predictora de la satisfacción con la vida, ya que participa en la mejora del bienestar psicológico.
En la misma línea, Méndez et al. (2014) en su estudio sobre gratitud y bienestar psicológico,
encontraron que esta fortaleza se relaciona de forma significativa con algunas de las
dimensiones que conforman el bienestar psicológico, como la autoaceptación y el propósito en
la vida.
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En resumen, los resultados hallados en el empleo de intervenciones basadas en fortalezas
apuntan a una mejora en la autoestima y la vitalidad del individuo, siendo un predictor del
bienestar y la calidad de vida (Wood et al., 2011). Asimismo, entre las contribuciones de las
fortalezas con respecto a los adultos mayores, estas se relacionan con un envejecimiento
positivo y saludable (Ramírez et al., 2015).
Hipótesis 2: Tras la finalización del programa, la satisfacción con la vida será mayor
que antes de su implementación.
3. Metodología
3.1. Participantes
Los criterios de inclusión que se tendrán en cuenta para la selección de los participantes
son los siguientes:
1. La edad del usuario debe situarse en un rango entre los 60-70 años.
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2. El adulto mayor debe de haber estado como mínimo un año institucionalizado en la
residencia.
Por otra parte, en cuanto a los criterios de exclusión, no se contará con la participación de
aquellos usuarios que presenten:
El Fototest se utilizará una sola vez únicamente para la fase inicial de preselección de los
participantes que conformarán el grupo experimental. Todo ello con la finalidad de determinar
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el grado de deterioro cognitivo de la persona. En el caso de existir una ausencia de deterioro o,
en su defecto, un deterioro leve, el individuo se considerará apto para su participación en la
intervención.
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evaluada. Con respecto a su validez, presenta una confiabilidad en el Alfa de Cronbach
de 0,90.
Se utilizará un diseño cuasiexperimental con un único grupo, así como medidas pre y
post intervención, y seguimiento a los tres y seis meses de finalizada la intervención. Las
variables dependientes serán las obtenidas a partir de los instrumentos de medida detallados
en el epígrafe anterior.
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5. Presentación del programa a los usuarios: tras conformar la muestra con la que se
llevará a cabo la intervención, se realizará una explicación sobre el programa a los
participantes, informándoles en qué consiste, qué se realizará durante este, los objetivos
perseguidos y los posibles beneficios que aportará.
6. Implementación del programa: Esta implementación se llevará a cabo mediante dos
profesionales en psicología positiva, los cuáles impartirán de forma conjunta las
sesiones que componen el programa.
7. Administración de instrumentos de evaluación (postest): tras finalizar las actividades,
se procederá a realizar la evaluación postest mediante la administración de los mismos
instrumentos de evaluación aplicados en la fase pretest.
8. Seguimiento: con el fin de comprobar la efectividad del programa y los efectos
producidos a largo plazo se realizarán dos sesiones de seguimiento. Estas sesiones
tendrán lugar a los 3 meses y a los 6 meses a partir de la finalización de la intervención
y en ellas se volverán a administrar los instrumentos PANAS, SWLS y WHOQOL-
BREF.
Se prevé que el tiempo estimado para la obtención de los permisos sea de un mes
aproximadamente y, a partir de entonces, se dará comienzo a la selección de los participantes
y la implementación del programa de intervención. El programa se compone de ocho sesiones,
estas se impartirán de forma semanal en la residencia durante los meses de septiembre y
octubre, en un horario de 17:00 a 18:00 h.
Tabla 1.
Cronograma general de implementación del programa
Semanas
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 26 38
Obtención de
permisos
Fase pretest
y proceso de
selección
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Sesión 1.
Sesión 2.
Sesión 3.
Sesión 4.
Sesión 5.
Sesión 6.
Sesión 7.
Sesión 8.
Fase postest
Primer
seguimiento
Segundo
seguimiento
A continuación, se muestra sobre una ficha técnica una descripción de cada una de las
sesiones, la duración de estas, las actividades que se realizarán, los objetivos perseguidos y los
materiales necesarios para dicha realización.
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Tabla 2.
Ficha técnica de la sesión 1
Sesión 1
• Informar sobre las virtudes y fortalezas: qué son y cuántas hay
Objetivos • Reconocer fortalezas propias y reforzar autoestima
• Profundizar en las fortalezas de gratitud, curiosidad y esperanza
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint,
Materiales bolígrafos, tarjetas de colores, material impreso, pelota Duración 1h
inflable, folios.
Desarrollo de la sesión
Introducción: En primer lugar, se dará la bienvenida a todos los participantes y se les pedirá
que se coloquen en círculo. Los psicólogos se situarán en el centro y pedirán a cada sujeto
que se presente diciendo su nombre, edad y algo que le guste hacer en su tiempo libre. Una
vez finalizada esta ronda de presentación, de manera introductoria, en esta sesión se realizará
una presentación de PowerPoint en la cual se explicarán los conceptos de virtud, fortaleza y
también cuáles se distinguen dentro de cada grupo.
Actividad 1: Reconociendo mis fortalezas
Tras finalizar la explicación sobre virtudes, fortalezas y los tipos que hay, se repartirá una
tarjeta a cada participante y se le pedirá que anote sobre una de las caras de la tarjeta 3
fortalezas con las que se sienta más identificado. Para facilitar esta tarea, se repartirá un folio
impreso con todas las fortalezas y características de cada una a todos los participantes. Se
plantearán preguntas que ayuden al sujeto a identificar dichas fortalezas personales, como,
por ejemplo: “¿qué cosas haces sin esfuerzo?”; ¿qué fortalezas crees que los demás pueden
apreciar en ti?; ¿qué te motiva para hacer lo que haces?; etc.
Una vez finalizada la tarea, se realizará una puesta en común y se pedirá a 6 o 7 sujetos
voluntarios que cuenten una situación en la cual hayan usado una de las tres fortalezas
anotadas en la tarjeta. En esta puesta en común se fomentará el refuerzo positivo entre los
participantes, valorando las fortalezas que cada uno posee.
Actividad 2: Fortalezas que aportan bienestar
Se continuará con la presentación de PowerPoint para explicar los beneficios de entrenar las
fortalezas personales y qué fortalezas contribuyen de forma especial en el bienestar personal.
Una vez finalizada la explicación, pediremos a los sujetos que anoten en la cara vacía de la
tarjeta usada en la actividad anterior emociones que hayan experimentado cuando han hecho
uso de sus fortalezas. Después, se realizará una puesta en común durante la cual los
participantes deberán pasarse entre ellos una pelota inflable pequeña para cederse el turno de
palabra. Mientras tanto, los psicólogos irán apuntando todas las emociones que se vayan
mencionando en una pizarra para después reflexionar acerca de esas emociones.
Tras finalizar la puesta en común se profundizará de forma más concreta en las fortalezas que
se trabajarán a lo largo del programa. Para introducirlas con mayor facilidad, estas aparecerán
en la pantalla a la vez que se preguntará a los participantes que levanten la mano aquellos que
hayan anotado alguna de estas tres fortalezas en su tarjeta durante la realización de la primera
actividad. En esta parte, se aclarará a los participantes que todos poseen las fortalezas que se
han explicado durante la sesión, no existiendo una ausencia de éstas sino una falta de
entrenamiento.
Cierre
18
Para finalizar la sesión, se agradecerá a los mayores su participación e implicación durante la
realización de las actividades y se les pedirá que, con vistas a la siguiente sesión, piensen uno
o dos motivos por los que se hayan sentido agradecidos en las últimas semanas y los anoten
en un folio que se les repartirá antes de finalizar la sesión.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 3.
Ficha técnica de la sesión 2
Sesión 2
19
gratitud con la vida o con las personas del entorno, pudiendo hacerlo en cualquier momento
del día según vayan surgiendo eventos que propicien la aparición de esta fortaleza.
Fuente actividad cierre: adaptada de Counting one’s blessings (Sheldon y Lyubomirsky,
2006)
Fuente: elaboración propia.
Tabla 4.
Ficha técnica de la sesión 3
Sesión 3
20
Fuente: elaboración propia.
Tabla 5.
Ficha técnica de la sesión 4
Sesión 4
• Conocer la fortaleza de “curiosidad”: informar en qué consiste y sus tipos
Objetivos • Promover el autoconocimiento
• Descubrir formas de expresar curiosidad
Presentación de PowerPoint, folios, bolígrafos, lupa de Duración
Materiales 1h
mano, pizarra y tizas.
Desarrollo de la sesión
Introducción: Puesta en común de la actividad semanal y breve explicación de la fortaleza
de curiosidad mediante presentación de PowerPoint.
Actividad 1: La lupa de la curiosidad
Los participantes se organizarán en parejas de dos miembros colocándose uno frente a otro,
mientras tanto, se repartirá una lupa de mano por pareja y un folio en blanco a cada usuario.
La actividad consistirá en que, por turnos de dos minutos, los usuarios se vayan cediendo la
lupa uno a otro y quien tenga la lupa en la mano deberá hacer preguntas a su pareja de en
frente e ir a notando en su folio curiosidades de ésta. Transcurridos veinte minutos, se hará
una puesta en común en la que cada participante contabilizará el número de curiosidades que
ha logrado anotar sobre su compañero.
Actividad 2: ¿Soy una persona curiosa?
Esta actividad consistirá en que los participantes piensen sobre todo aquello que les haya
suscitado curiosidad a lo largo de las diferentes etapas vitales y, a partir de ahí, elaboren una
lista de las acciones a través de las cuáles han expresado dicha fortaleza (qué han hecho
cuando han sentido curiosidad, por ejemplo: comprar un libro, buscar información sobre el
tema de interés, preguntar a los demás, viajar para aprender…). Finalmente, se realizará una
puesta en común y se irán anotando en una pizarra las distintas aportaciones de los usuarios
con el fin de reflexionar sobre la capacidad única de cada individuo para expresar y sentir
curiosidad por diferentes temáticas.
Cierre
Para la próxima semana, los participantes deberán completar un autorregistro de curiosidad
(Ver Anexo 2). Esta actividad consistirá en profundizar en distintos temas por los que el
usuario tenga cierto interés, anotando el día, el tema y la información (dato novedoso/curioso)
que ha aprendido.
Para motivar a los usuarios a realizar esta tarea, se advertirá sobre la entrega de un premio en
la próxima sesión a las tres personas que hayan anotado en su autorregistro los datos más
curiosos, y se hará entrega de dicho premio mediante una votación grupal.
Fuente: elaboración propia.
Fuente actividad cierre: adaptada de Manual de ejercicios de psicología positiva aplicada.
Ejercicios sencillos para incrementar el bienestar (Sesé et al., 2017).
21
Tabla 6.
Ficha técnica de la sesión 5
Sesión 5
• Fomentar actitudes exploratorias
Objetivos
• Conocer la utilidad y los beneficios de la curiosidad como fortaleza
Medallas, diploma, sobres, folios, figura de animal. Duración
Materiales 1h
Desarrollo de la sesión
Introducción: Antes de comenzar la sesión se hará una puesta en común sobre la actividad
semanal. Los participantes compartirán su autorregistro con el resto de los usuarios y, una
vez todos hayan compartido la información, se hará una votación a mano alzada para
determinar quiénes han demostrado practicar más curiosidad. A los ganadores se les dará una
medalla de oro, plata o bronce, según corresponda en el ranking de votaciones. Al resto de
usuarios se les otorgará un diploma (Ver Anexo 3) enmarcado por su participación en la
realización de la actividad semanal.
Actividad 1: La curiosidad no mató al gato
La actividad consistirá en la realización de una yincana en la primera planta de la residencia
y los alrededores con acceso permitido a los usuarios (patio, gimnasio…). La misión de esta
actividad es encontrar la figura de un gato que se ha perdido, para ello se colocarán una serie
de sobres con pistas en su interior en distintos lugares de la residencia y los participantes
deberán resolver en grupos de 5 personas las pistas de los sobres que vayan encontrando para
acceder al siguiente y así sucesivamente hasta encontrar al gato. La dificultad de las pistas irá
en aumento hasta encontrar la figura.
Finalmente, se realizará un debate grupal sobre las emociones y sensaciones experimentadas
durante la realización de la actividad, haciendo una reflexión sobre la importancia de esta
fortaleza en la interacción con el entorno, así como en los beneficios que aporta.
Cierre
En esta sesión no se propondrá ninguna tarea semanal.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 7.
Ficha técnica de la sesión 6
Sesión 6
• Conocer la fortaleza de “esperanza”
Objetivos • Identificar situaciones donde se ha puesto en marcha esta fortaleza
• Fomentar una actitud positiva de forma diaria
Pantalla digital, proyector, presentación de PowerPoint,
Materiales bolígrafos, material impreso con actividad, folios de color, Duración 1h
tarros de vidrio.
Desarrollo de la sesión
Introducción:
22
Se realizará una breve explicación sobre la esperanza y las dimensiones que la componen a
través de una presentación de PowerPoint.
Actividad 1: La esperanza, el timón de la vida
Los participantes deberán completar la hoja que se les repartirá escribiendo dentro de los
recuadros en blanco retos o circunstancias difíciles que hayan enfrentado a lo largo de su vida
(Ver Anexo 4). Una vez finalicen la tarea, se hará una puesta en común y se debatirá sobre
las diferentes formas de manifestar esperanza.
Actividad 2: Llenos de esperanza
Se repartirán trozos de papel de colores y un tarro de vidrio por persona. Cada usuario deberá
escribir 7 mensajes de esperanza (sobre los trozos de papel azul) y 7 frases alentadoras y
positivas (sobre los trozos de papel amarillo). A modo de ayuda y para facilitar la realización
de esta actividad, aparecerán reflejados en la pantalla digital algunos ejemplos de frases sobre
las que partir como referencia. Una vez finalizada la actividad, se doblarán los trozos de papel
y se introducirán en el interior del tarro.
Antes de despedir la sesión, los psicólogos colocarán una pegatina aclaratoria sobre el tarro
de cada usuario en la que aparecerán un sol de color amarillo y una luna de color azul, y al
lado de cada uno las frases “por la mañana” y “por la noche”. El propósito de las pegatinas
es facilitar a los mayores el recuerdo del color del papel que deben sacar, asociando el color
y los iconos representados con el momento del día correspondiente.
Cierre
Para la próxima semana, se pedirá a los participantes que coloquen el tarro lleno de mensajes
en un lugar visible de su habitación, preferiblemente el escritorio o la mesita de noche. La
actividad consistirá en que todas las mañanas al despertar abran el tarro y saquen un papel de
color amarillo y lo lean en voz alta y, por la noche antes de dormir, repitan el mismo proceso,
pero con el color azul. Además, se aclarará que, para no leer el mismo mensaje dos días
distintos, cada mensaje y cada frase leídos deberán guardarse en otro sitio de su habitación,
por ejemplo, en un cajón de la mesita. De esta manera, a medida que avance la semana el
tarro se irá vaciando.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 8.
Ficha técnica de la sesión 7
Sesión 7
23
Se realizará una lectura grupal de la fábula popular “el helecho y el bambú”. A continuación,
se debatirá sobre la enseñanza y moraleja de esta fábula, haciendo una reflexión sobre la
utilidad de la esperanza para adaptarse al medio y afrontar de manera exitosa y saludable
determinadas situaciones vitales.
Actividad 2: El jardín de la esperanza
Esta actividad consistirá en que cada participante desarrolle su propio significado de
esperanza. Para ello, se repartirá un girasol de cartulina a cada persona y se le pedirá que
escriba en la parte central de su flor qué significa para ella tener esperanza. Una vez todos los
usuarios hayan descrito su significado propio, se le pondrán palillos redondos de madera
(previamente tintados de verde) a cada flor. Tras formar las flores estas se clavarán sobre
ladrillos cuadrados de poliestireno recubiertos de cartulina verde, simulando un jardín. En
esta actividad se reflexionará, usando las flores como metáfora, sobre la importancia de
cultivar y poner en práctica esta fortaleza de forma diaria como si se tratase de un jardín que
debe regarse todos los días para mantener vivas a las plantas que hay en él.
*En esta tarea se le pedirá permiso a la residencia para colocar la manualidad en la recepción
de manera que los usuarios tengan fácil acceso a ella para la realización de la tarea semanal.
Cierre
Como tarea semanal, se les propondrá a los usuarios pasar todos los días por la recepción de
la residencia y leer los mensajes de las flores elaboradas en la actividad.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 9.
Ficha técnica de la sesión 8
Sesión 8
24
marcha dicha fortaleza y justificar el motivo de su elección. A continuación, cada participante
compartirá con el resto del grupo sus respuestas y se hará una reflexión grupal sobre todos
los beneficios obtenidos a lo largo de las semanas en las que se ha llevado a cabo el programa.
Una vez finalizada esta dinámica, cada usuario mojará una de sus manos en pintura y
plasmará su huella sobre un mural con una figura de árbol, de manera que las huellas queden
en la parte superior de la figura simulando las hojas del árbol. Tras secar el mural, cada
individuo escribirá sobre su huella su nombre y la fortaleza elegida en la actividad.
*Se pedirá permiso a la dirección de la residencia para colgar este mural en una zona común
visible y de fácil acceso para todos los sujetos (por ejemplo: en un pasillo, en la sala de
televisión…)
Cierre
Se agradecerá la participación e implicación de los usuarios con respecto al programa.
Fuente: elaboración propia.
Tabla 10.
Presupuesto orientativo necesario para llevar a cabo el programa.
Descripción Precio
Total 2.742,34 €
Nota: al realizar las sesiones en una sala de la residencia acondicionada con pizarra, pantalla digital, proyector,
ordenador portátil, sillas y mesas, este material no ha sido incluido en el presupuesto.
Nota 1: el total de horas pagadas a cada profesional se ha realizado una estimación de las horas destinadas por
cada psicólogo a la preparación e impartición de las sesiones y la administración y corrección de los
instrumentos de evaluación.
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4. Resultados esperados
Por tanto, una vez aplicado el programa de intervención, se espera mejorar no solo el
bienestar subjetivo y calidad de vida del adulto mayor, sino otras dimensiones relacionadas con
estos constructos.
Entre los componentes del bienestar psicológico se encuentra la valoración que realiza el
individuo con respecto al sentido de la vida. Esta valoración está relacionada con el concepto
de trascendencia, por ello, se estima que el entrenamiento en fortalezas trascendentales como
la gratitud y la esperanza supondrá un reforzamiento en el propósito vital (Peterson y Seligman,
2004) del adulto mayor.
Por otro lado, trabajar las fortalezas propuestas en este programa contribuiría también a la
experimentación de emociones positivas, un elemento fundamental para la valoración de la
vida como plena y satisfactoria (García Pérez, 2016) y para la gestión situaciones adversas
(Lukas, 2001). En esta línea, cabe destacar que las emociones positivas también contribuyen a
un adecuado ajuste psicológico y al buen funcionamiento del individuo (Fredrickson, 2001),
actuando como un factor de protección ante la probabilidad de sufrir enfermedades
(Lyubomirsky et al., 2005) o patologías de índole psicológica (Stein et al., 1997).
Por todo lo anterior, una vez finalizado este programa de intervención se entrenamiento en
fortalezas, se espera encontrar ancianos más felices y resilientes, con un mejor estado de ánimo
y una mayor tolerancia ante la adversidad y el estrés. De esta forma, se favorecería un
26
envejecimiento activo, promoviendo una mayor autonomía e independencia, además de un
aumento en la autoestima y un correcto balance afectivo en el adulto mayor.
27
5. Referencias bibliográficas
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35
6. Anexos
• Se puede retirar del estudio cuando así lo manifieste, sin dar explicaciones y sin que esto
repercuta en sus cuidados médicos.
• Todos los datos carácter personal, obtenidos en este estudio son confidenciales y se tratarán
conforme establece el Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27
de abril de 2016 de Protección de Datos (RGPD).
36
Yo (Nombre y Apellidos):
..............................................................................................................................
He leído la documentación informativa que acompaña este documento referente al estudio que se
pretende llevar a cabo.
Se me ha informado que todos los datos obtenidos en este estudio serán confidenciales y se tratarán
conforme establece el Reglamento UE 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril
de 2016 de Protección de Datos (RGPD)
Se me ha informado de que la información obtenida sólo se utilizará para los fines específicos del
estudio.
Comprendo que puedo retirarme del estudio cuando desee sin tener que dar explicaciones.
37
Anexo 2. Autorregistro de curiosidad
38
Anexo 3. Diploma de curiosidad
39
Anexo 4. Actividad 1 (sesión 6)
40