PREGUNTA 4:
¿Como la resolución 2625 refuerza el principio de "arreglo pacífico de
controversias"?
La resolución 2625, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, subraya la
obligación de los Estados de resolver sus controversias internacionales por medios
pacíficos. Este principio está estrechamente relacionado con el mantenimiento de la paz
y seguridad internacionales y busca evitar que las disputas entre Estados amenacen la
estabilidad global. Al fomentar una resolución pacífica, la resolución promueve que los
Estados utilicen negociación, mediación, arbitraje, y otros métodos pacíficos en lugar de
recurrir a la fuerza o la violencia, garantizando así un entorno internacional más
cooperativo y estable.
¿Qué mensaje envía a los estados sobre su obligación de negociar?
En cuanto a la obligación de negociar, la resolución envía un mensaje claro a los
Estados: tienen el deber de arreglar sus controversias internacionales sin poner en
peligro la paz y la seguridad internacionales. Este mandato no solo promueve la
cooperación entre los Estados, sino que también exige que lo hagan con buena fe y en
respeto mutuo a sus derechos soberanos. Además, se enfatiza la prohibición de recurrir a
la coerción (política, económica, militar, etc.) en la resolución de disputas, y además
deben tomar todas las medidas necesarias para evitar que sus desacuerdos escalen hacia
conflictos bélicos.
De este modo, la resolución refuerza la idea de que la negociación no es solo una
opción, sino una obligación internacional, fundamentada en el respeto mutuo y la
cooperación entre los Estados, elementos esenciales para la estabilidad global.