BIOGRAFÌA
Manuel Ascencio Segura y Cordero nació en Lima el 23 de junio de 1805 - 18 de octubre de
1871) fue un escritor y dramaturgo peruano, representante importante del costumbrismo en
los inicios de la literatura republicana. Es considerado como el creador del teatro nacional
peruano, junto con Felipe Pardo y Aliaga, con quien a menudo polemizó. Destacó con sus
comedias y sainetes costumbristas, que enriqueció con voces y giros populares. Mientras
Felipe Pardo era un hombre de ideas aristocráticas y defensor de la colonia española, Segura
representó los valores democráticos de la nueva sociedad peruana, lo que se refleja en el
sabor criollo de sus comedias. Mestizo de clase media pobre, tenía una gran afinidad con lo
popular y los nuevos grupos sociales que emergían en un país recientemente libre. En su
honor, el Teatro Principal de Lima fue rebautizado con su nombre en 1929 en el Teatro Segura.
Manuel Ascencio Segura era hijo del teniente del ejército español Juan Segura y de la limeña
Manuela Cordero. Su familia paterna era de Huancavelica, pero se hallaba ya instalada en
Lima, entonces capital del Virreinato del Perú, residiendo en el muy criollo barrio de Santa Ana.
A igual que su padre, siguió la carrera militar como cadete. Tenía entonces 13 años.
Combatió al lado de los españoles y junto a su padre en la batalla de Ayacucho, la última de La
guerra de la Independencia del Perú el 9 de diciembre de 1824. Derrotada la causa realista que
defendían, los Segura se quedaron en el país, y el joven Manuel pasó a servir en las filas
patriotas, alcanzando el grado de capitán del segundo batallón Zepita(pueblo) , alojar en Jauja,
en 1831. Eran los días del primer gobierno del general Agustín Gamarra.
Entre 1833 y 1834 Manuel Ascencio escribió su primera comedia, La Pepa, en la cual
reprochaba la prepotencia de los militares, aunque no llegó a representarse ni a ser editada,
debido a que su crítica implícita podía poner en peligro su carrera militar. Durante los
siguientes años, Segura se vio inmerso en las sucesivas guerras civiles de los inicios de la
república. Fue seguidor de Felipe Santiago Salaverry bajo cuyo auspicio fue nombrado
administrador de la aduana (oficina basada en fronteras) de Huacho. Luego decidió trasladarse
al sur, para combatir contra la invasión boliviana de 1835. Derrotado su bando, fue hecho
prisionero en Camaná y con dificultad salvó su vida. Instalada la Confederación Perú-boliviana,
permaneció marginado de la milicia. Derrotada la Confederación en 1839, fue llamado por el
general Gamarra para servir en el ejército, del cual se retiró definitivamente siendo teniente
coronel de la Guardia Nacional, en 1842. Ya por entonces empezaba la anarquía en el país, que
se prolongó hasta 1845. Por esos años, Segura escribió en diversos periódicos, como 'El
Comercio' de Lima. Allí publicó su única novela, Gonzalo Pizarro, por entregas. En 1841 decidió
dejar dicho diario para dedicarse a la edición de un periódico propio, titulado La Bolsa. En él
aparecieron sus artículos de costumbres "Los Carnavales", "Me voy al Callao", "El Puente", etc.
Se trata de textos descuidados cuidado, pero con un lenguaje directo y familiar que atrapa
fácilmente al lector retratando a los personajes de su tiempo. En este periódico también
publicó algunos poemas y letrillas satíricas, como la titulada "A las muchachas".
Simultáneamente publicó El Cometa, periodiquillo que apenas alcanzó el número doce (1841-
1842). Otros de sus artículos de costumbres publicados en diferentes periódicos fueron "El té y
la mazamorra", "Los viejos", "Las calles de Lima", "Dios te guarde del día de las alabanzas",
etc.Se convirtió en el representante mayor del costumbrismo, al lado de Felipe Pardo y Aliaga.
Cuando apareció El Espejo de mi tierra, publicación satírica de Pardo y Aliaga (1840), Segura
colaboró en los dos números de Lima contra El espejo de mi tierra, publicación que como
respuesta a Pardo sacó el chileno Bernardo Soffia. Sin firmar y con similar agudeza, Segura y
Pardo cruzaron versos uno contra el otro. Segura y sus compañeros de redacción le achacaban
a Pardo una actitud anticostumbrista y despectiva frente a los gustos populares. Un ejemplo
de esta "correspondencia" literaria, fueron el poema "Los tamales" (de Segura) y su
consiguiente respuesta, "El tamalero" (de Pardo).
Para esos años, Segura era también el hombre del teatro en Lima. entre 1839 y 1845 fue el
único que, cada cierto tiempo, estrenaba piezas en el ambiente limeño. En 1839 estrenó el
drama ^^Amor y política y la comedia El sargento Canuto^^, nueva crítica al militarismo, la cual
tuvo una excelente aceptación entre el público. Enseguida estrenó el drama histórico Blasco
Núñez de Vela (1840), la comedia La saya y el manto (1841 o 1842) y el entremés La mozamala
(1842).
En la noche del 24 de enero de 1845 estrenó en Lima la primera versión de Ña Catita, pieza de
3 actos (que luego ampliaría a 4), sin duda la más reconocida de sus piezas teatrales.
El 20 de abril de 1843, a los 37 años, se casó con Josefa Fernández de Viana, de veintitrés años
de edad. Con su cónyuge marchó a Piura, adonde fue destacado como Secretario de la
Prefectura. Allí vivió once años. Fundó el semanario El Moscón en el que predominaba la sátira
y la burla, atacando los vicios y desmanes de la política criolla. Dicha publicación solo tuvo tres
años de vida (1848-1851). Por esos años escribió también La Pelimuertada, subtitulada
Epopeya de última moda (1851), poema satírico lleno de ingenio, en el que nuevamente
arremetió contra su rival literario, Felipe Pardo.
El 12 de octubre de 1858 fue declarado cesante con sueldo íntegro por haber cumplido más de
treinta años de servicio a la nación. 53 de edad, y ya presentaba problemas de salud. De vuelta
a Lima, escribió mas obras.
Entre 1854 y 1862 llegó a ser intensa su actividad teatral. Consagró su ingenio a la comedia
costumbrista y se erigió como el creador del teatro peruano. El 9 de diciembre de 1854
estrenó la comedia La espía, y el año siguiente, El resignado. Reestrenó su comedia Ña Catita,
el 7 de septiembre de 1856, con gran éxito. El 15 de septiembre de ese año de 1856 estrenó
Nadie me la pega, y el 24 de enero de 1858, Un juguete. En enero de 1859, en colaboración
con el joven Ricardo Palma, presentó el sainete El santo de Panchita. En 1861 estrenó
Percances de un remitido; en julio de 1862, el sainete Lances de Amancaes, y en septiembre de
ese mismo año Las tres viudas, comedia en tres actos. Entre 1860 y 1861 fue diputado
suplente por el departamento de Loreto, pero su actuación legislativa fue opaca. Palma señala
al respecto que le era imposible vencer su timidez en la tribuna, pero que en cambio se
distinguió por su buen sentido práctico y por la independencia de su conducta.
Buen padre de familia, con su esposa doña Josefa tuvo dos hijos, uno muerto a temprana edad
y otra llamada María Josefa del Rosario. Golpeado por problemas de salud —sufría de asma—
y por sucesivas desgracias familiares, murió el 18 de octubre de 1871. Fue funcionario público
entre 1823 y 1828.