Las Lenguas y Sus Hablantes. 2025 2026
Las Lenguas y Sus Hablantes. 2025 2026
ÍNDICE
PREÁMBULO
La Nación española […] proclama su voluntad de proteger a todos los españolas y pueblos de España en el ejercicio
de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
CONSTITUCIÓN
TÍTULO PRELIMINAR. Artículo 3
1. El castellano es la lengua española oficial del estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho
de usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con
sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial
respeto y protección.
La lengua oficial del Estado español es el castellano. Junto a ella, son oficiales en sus respectivas comunidades
el catalán, el valenciano, el gallego y el vasco o euskera. La oficialidad de una lengua implica su reconocimiento
jurídico, su uso por parte de las instituciones y de la Administración pública, su enseñanza y su presencia en los
medios de comunicación.
Los estatutos de autonomía de las comunidades bilingües reconocen con términos semejantes la cooficialidad
de las lenguas propias:
Catalán: oficial en Cataluña ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE CATALUÑA (2006). Artículo 6.2.
y en las Islas Baleares «El catalán es la lengua propia de Cataluña. También lo es el castellano, que es la
lengua oficial del Estado español.»
ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE LAS ILLES BALEARS (2007). Artículo 4
«La lengua catalana, propia de las Illes Balears, tendrá junto con la castellana, el
carácter de idioma oficial.»
Valenciano, que pertenece ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA (2006) Artículo 6
al ámbito lingüístico del «La lengua propia de la Comunidad Valenciana es el valenciano. El idioma valenciano
catalán, oficial en la es oficial en la Comunitat Valenciana, al igual que lo es el castellano, que es el idioma
Comunidad Valenciana oficial del Estado.»
Gallego: oficial en Galicia ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE GALICIA (1981). Artículo 5
«La lengua propia de Galicia es el gallego. Los idiomas gallego y castellano son
oficiales en Galicia y todos tienen el derecho de conocerlos y usarlos.»
Vasco o euskera, oficial en ESTATUTO DE AUTONOMÍA DEL PAÍS VASCO (1979). Artículo 6
el País Vasco y en zonas de «El euskera […] tendrá, como el castellano, carácter de lengua oficial en Euskadi, y
la Comunidad Foral de todos sus hablantes tienen el derecho de conocer y usar ambas lenguas.»
Navarra. LEY DE REINTEGRACIÓN Y AMEJORAMIENTO DEL RÉGIMEN FORAL DE NAVARRA
(1982). Artículo 9
«El castellano es la lengua oficial de Navarra. El vascuence tendrá también carácter de
lengua oficial en las zonas vascoparlantes de Navarra.»
En algunas comunidades existen, asimismo, referencias a otras situaciones lingüísticas. Desde 2006, Cataluña
reconoce la cooficialidad en toda la comunidad del aranés, lengua occitana hablada en el Valle de Arán (Lleida). En el
Estatuto de autonomía del Principado de Asturias se establece la defensa y protección del bable o asturiano.
Finalmente, en el Estatuto de la Comunidad de Aragón se declara la protección de las hablas aragonesas.
Frente a la consideración de la convivencia entre lenguas como un factor que debilita la cohesión social o que
impide la movilidad profesional, la diversidad lingüística debe ser entendida como un patrimonio cultural. Así, la
Unesco declaró el 21 de febrero Día Internacional de la Lengua Materna para promover el plurilingüismo y la
diversidad cultural. Y la ONU ha exhortado a sus miembros a «promover la preservación y protección de todos los
idiomas que emplean los pueblos del mundo».
Además de un bien cultura, el empleo de la lengua propia constituye un derecho individual. Toda lengua debe,
por lo tanto, protegerse y promocionarse para impedir su desaparición.
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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA – 1º BACHILLERATO
2. LA NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA
Los gobiernos, las academias de la lengua y otras instituciones adoptan decisiones en relación con las lenguas
habladas en una nación
2.1. Planificación lingüística
La planificación lingüística puede ser:
Planificación interna o codificación. Afecta a las normas y las estructuras de la lengua: fijación de la
ortografía, elaboración de diccionarios y gramáticas, desarrollo de terminologías, etc. Suele producirse
cuando se trata de establecer una variedad estándar para todos los hablantes; por ejemplo, la Euskaltzaindia
propuso un euskera batua, esto es, una lengua vasca común basada en los dialectos centrales.
Planificación externa. Se ocupa de establecer el empleo de las lenguas en los territorios; es decir, atiende al
carácter de las lenguas oficiales y al tratamiento de las lenguas minoritarias. En España, la normalización
designa las políticas lingüísticas destinadas a revalorizar las lenguas autonómicas.
2.2. Leyes de normalización
En el Estado español, tanto la Constitución Española como los diferentes Estatutos de Autonomía reconocen
oficialmente el bilingüismo, pero este se ha desarrollado de manera desigual en las distintas comunidades por razones
sociales, históricas y culturales. Las leyes de normalización se desarrollan en tres ámbitos:
En la Administración pública, las leyes de la normalización lingüística establecen el derecho a utilizar las dos
lenguas oficiales.
Respecto a la educación, declaran la enseñanza obligatoria de la lengua propia de cada comunidad y del
castellano.
En el ámbito de la cultura y de los medios de comunicación, fomentan el uso de la lengua propia en
publicaciones, en obras teatrales y cinematográficas, en la radio y la televisión autonómicas y en las redes
sociales.
3. LA SOSTENIBILIDAD LINGÜÍSTICA
En los años setenta se acuñó el término ecología del lenguaje, haciendo hincapié fundamentalmente en la
incorporación del medio o contexto en los estudios lingüísticos, aplicándolo más explícitamente al estudio del
contacto lingüístico. Por analogía, se proponía tomar —metafóricamente— los sistemas lingüísticos como especies
socioculturales, definir las características de sus contextos y ponerlos en movimiento para ver sus interrelaciones y
evoluciones. Para algunos expertos, si había consenso social en la adopción de políticas a favor de la preservación de
la diversidad biológica, podía haberla igualmente para proteger la diversidad lingüística. En este sentido, el debate
sociolingüístico se centra en la expansión de las grandes lenguas por un lado y el desarrollo de la diversidad lingüística
por otro. Para unos, es necesario que las poblaciones abandonen sus lenguas de origen y adopten los grandes códigos
estatales o mundiales de comunicación para, así, avanzar en su desarrollo económico y cultural. Para otros, la lucha ha
de ser a favor de la preservación lingüística y de las identidades colectivas.
Desde una perspectiva ecológica e igualitaria sobre la diversidad lingüística se tendría, pues, que acabar con las
ideologías expansionistas y dominadoras de algunas lenguas. Habría que poner fin a la jerarquización valorativa que
implica la creencia de que algunas lenguas son superiores y pasar a reconocer la igual dignidad de todas ellas. Así
como en la sostenibilidad general se actúa con el fin de no destruir nuestro sistema biosférico y de conservar los
recursos naturales de los cuales dependemos, en la sostenibilidad lingüística se pretende la intercomunicación
(poliglotización) sin destruir los recursos lingüísticos y culturales que nos identifican.
Las lenguas de España, con la única excepción del vasco o euskera, proceden del latín; se trata, por tanto, de
lenguas románicas o romances.
El vasco o euskera deriva de una lengua prerromana no perteneciente a la familia de las lenguas indoeuropeas.
Su origen es incierto: presenta algunas semejanzas con las lenguas bereberes del norte de África, y también con
lenguas caucásicas.
La diversidad lingüística de España es el resultado de un proceso histórico en el que se pueden distinguir las
siguientes fases:
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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA – 1º BACHILLERATO
Pueblos Antes de la llegada de los romanos (218 a.C.) en la península ibérica coexistían diversos
prerromanos pueblos: celtas, íberos, celtíberos, vascones, cántabros, turdetanos, lusitanos… cada uno con su
propia lengua que desapareció ante el empuje de la romanización.
De estas lenguas, o de las habladas en las colonias griegas o fenicias, solo quedan algunas
palabras prerromanas (barro, sapo, manteca…) y bastantes topónimos (nombres de lugar como el
fenicio Cádiz, el ligur Toledo, el celta Segovia o la misma Hispania, palabra fenicia), aunque cabe
suponer que dejaron su influencia en el latín de cada zona peninsular.
Romanización En el año 218 a.C., los romanos desembarcaron en Ampurias (Girona). Se inició entonces la
romanización, es decir, la adopción de la cultura, las costumbres, las instituciones y, por supuesto,
la lengua de Roma, el latín. Hispania pasaría a formar parte importante del Imperio romano, al que
daría figuras relevantes como los emperadores Trajano y Adriano, el filósofo Séneca y escritores
como Marcial, Lucano o el retórico Quintiliano.
Sin embargo, el latín hablado en Hispania no era seguramente homogéneo y procedía del
latín vulgar, el latín hablado por el pueblo. El sustrato lingüístico de cada territorio pudo dar lugar a
una primera diferenciación dialectal, que está en el origen de las futuras lenguas románicas.
Se denomina sustrato lingüístico al fenómeno de interferencia entre lenguas que se
produce cuando un pueblo sojuzgado pasa a hablar la lengua de los conquistadores. En estos
casos, los usos lingüísticos de la lengua dominada se transfieren a la dominante.
De esta forma, la huella de las distintas lenguas prerrománicas pudo influir tempranamente
en la fragmentación del latín peninsular.
Fragmentación En el siglo V las invasiones de los pueblos germánicos del centro y el norte de Europa
del latín en los produjeron el colapso del Imperio romano. En el caso de Hispania, suevos, vándalos, alanos y,
orígenes de la finalmente, visigodos, pasaron a gobernar las tierras peninsulares.
Edad Media El latín hispánico se fragmentó por la desaparición de las estructuras homogeneizadoras del
Imperio romano, lo que facilitó el aislamiento de los territorios hispánicos y aceleró la fractura
lingüística.
Se denomina superestrato lingüístico a la influencia de la lengua de un pueblo invasor en la
lengua del pueblo invadido. En este caso, la influencia germánica fue escasa porque los pueblos
que llegaron a la península ibérica estaban ya muy romanizados. Aun así, perviven algunas huellas
en antropónimos (nombres de persona: Enrique, Alfonso, Gonzalo, Elisa, Álvaro o Rodrigo) y en
algunos términos como sacar, espía, ropa, parra, guerra, esquela, orgullo…).
La situación A partir del año 711 los musulmanes invadieron la península ibérica, que pasó a ser el
lingüística en territorio de Al-Ándalus. En este territorio convivieron las clases dominantes musulmanas, de
Al-Ándalus religión islámica y lengua árabe, con la población nativa, denominada mozárabe, de religión
cristiana y dialecto romance: el mozárabe.
Ambas poblaciones convivieron durante siglos con más o menos dificultades, y sus
respectivas lenguas mantuvieron una relación de diglosia, pues los mozárabes, con su lengua, se
integraron en una sociedad andalusí, en la que el árabe era la lengua oficial.
La relación entre el mundo latino cristiano y el árabe musulmán, a pesar de ser a menudo
muy difícil, supuso un enriquecimiento cultural mutuo que hoy se aprecia, por ejemplo, en el gran
caudal del vocabulario castellano de origen árabe: naranja, acequia, cifra, alcayata, albañil,
aceituna, cifra, azulejo, alcalde, jinete, tabique, jarra, azúcar… o topónimos como Alcalá,
Guadiana, Murcia…
La La población autóctona de los núcleos cristianos del norte, y los mozárabes que se le unían
Reconquista y huyendo del dominio musulmán, emprendieron una compleja Reconquista que concluiría con la
el nacimiento desaparición paulatina de Al-Ándalus (finalizada con la conquista de Granada en 1492) y del
de las lenguas dialecto mozárabe, con el consiguiente desarrollo de los romances de dichos territorios, los
peninsulares dialectos románicos peninsulares:
El gallegoportugués, que se extendió por Galicia y Portugal y vivió una época de esplendor
literario. A partir del siglo XV, su desgajamiento en dos lenguas diferentes está muy avanzado: el
portugués acaba convirtiéndose en lengua de Estado, mientras que el gallego queda aislado en el
noroeste.
El asturleonés, que se extendería por Asturias y por tierras cántabras y del reino de León.
Este dialecto dio lugar al bable.
El castellano, que se desarrolla hacia el sur en forma de cuña. El esfuerzo de Alfonso X el
Sabio por convertir el castellano en un instrumento apto para la transmisión cultural reflejará
después en la aparición de importantes obras literarias. El castellano se utilizará en la
administración y como lengua vehicular de los distintos reinos.
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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA – 1º BACHILLERATO
El navarroaragonés, que ocuparía tierras navarras y del norte de Aragón, dio lugar a las
fablas aragonesas.
El catalán es lengua literaria, con influencias de la literatura provenzal. En 1137 se unen el
condado de Barcelona y el reino de Aragón y en el siglo XV empieza la expansión por el
Mediterráneo (Baleares, Cerdeña, etc.)
El castellano La evolución lingüística en estos dos siglos está marcada por la unificación política de la
en los Siglos península, excepto Portugal, mediante la unión de los reinos de Castilla y Aragón, la conquista de
de Oro Granada y la anexión de Navarra. España y Portugal se convierten en Estados con una progresiva
(XVI y XVII) tendencia al centralismo político y a la unidad ideológica, cultural y artística. A esto se suma la
expansión de ambos reinos con la colonización de América y el intenso contacto con el resto de los
países europeos.
El castellano, al que ya se denomina español, se convierte en la lengua oficial del Estado y,
por tanto, es la que se emplea en la promulgación de leyes, en la Administración y en las relaciones
exteriores.
El Humanismo renacentista, en su anhelo de dignificar las lenguas romances, contribuye
enormemente a su fijación (Antonio de Nebrija escribe en 1492 la primera gramática de una lengua
romance), defensa (Juan de Valdés escribe el Diálogo de la lengua) y enriquecimiento, lo que
permite que sea empleado como instrumento fundamental para expresión del pensamiento y la
transmisión de la cultura.
En esta época tiene lugar un reajuste consonántico que configura el sistema fonológico
que hoy conocemos. La regularización fonológica y gráfica del siglo XIII había dado como resultado
un sistema aparentemente estable que se mantuvo hasta el siglo XV. En el sur el proceso es
diferente, lo que constituye el inicio de la diferenciación del castellano en dos variedades
diferentes: la norteña o norma toledana y la meridional o norma sevillana. Dada la importancia de
Sevilla como centro del comercio y la comunicación con América, será la norma sevillana la que se
imponga en Canarias, en las Antillas y en el continente americano.
Los otros Los otros romances peninsulares pierden terreno ante la imparable presión del castellano
romances El leonés y el aragonés quedan confinados como hablas rurales, carentes de unidad y de
peninsulares uso escrito y literario, en las zonas aisladas y montañosas del norte, donde sobrevivirán a duras
en los Siglos penas; su presencia, sin embargo, se puede percibir en los rasgos leoneses y aragoneses con que se
de Oro (XVI y habla el castellano en muchos lugares de los antiguos reinos de León y Aragón.
XVII) El gallego pervive en su territorio histórico, aunque el proceso de castellanización irá
reduciendo progresivamente su uso a las zonas rurales. El castellano se convertirá en la lengua de
cultura en las ciudades y en la Administración, quedando así la lengua autóctona relegada al uso
familiar.
En Cataluña, tras el declive económico y social causado por el hundimiento del comercio
catalán en el Mediterráneo, el castellano se empezará a usar también cada vez más. Aunque el
cultivo literario del catalán entra en esa época en franca decadencia y el bilingüismo es ya
frecuente en las ciudades, la tolerancia de los Austrias en cuestiones lingüísticas permite que su
empleo en la Administración sea todavía bastante importante a lo largo del siglo XVI y XVII
El vasco continúa hablándose en la pequeña zona del este del Cantábrico y el Pirineo
occidental. Aunque muy diversificado, es la lengua habitual de la mayor parte de la población rural,
sobre todo en los valles más aislados: a pesar de que el castellano es, como para el resto del país,
la lengua de la Administración parece ser que para muchos no era bien conocido y lo empleaban
con dificultad. Como hecho significativo, hay que destacar que en el siglo XVI aparecen los
primeros textos escritos en vasco que se conocen, unos tratados de carácter religioso. Su tradición
literaria oral —en la que destacan los bertsolaris, poetas populares que improvisan sus versos y
canciones— es mayor.
Las lenguas de En el siglo XVIII concluye la labor de normativización del castellano iniciada por Nebrija. La
España en los Real Academia Española, fundada en 1713 por Felipe V, fija la norma gramatical de la lengua y le
siglos XVIII y da estabilidad definitiva en la escritura mediante la publicación del Diccionario de Autoridades
XIX (1726-1739); la Ortografía (1741) y la Gramática (1771).
En cuanto a las otras lenguas españolas, el catalán vive una etapa de expansión a partir de
la Renaixença, un movimiento cultural impulsado por la burguesía que promueve el uso y el
estudio de su lengua e inicia de nuevo su cultivo literario. En 1913 Pompeu Fabra elabora las
Normas ortográficas que unifican la escritura del catalán moderno; en 1918 aparece la Gramática y
ya en 1932, durante la II República, se concluye el Diccionari General de la Llengua Catalana.
En Galicia se produce un movimiento reivindicativo similar al catalán en el último tercio del
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siglo XIX. Es el Rexurdimento, que renueva el interés por la cultura popular gallega y posibilita la
creación de una literatura en gallego; sin embargo, faltó en Galicia el impulso de la burguesía y,
pese a la creación de la Academia da Lingua Galega en 1906, continuó careciendo de reglas de usos
comunes a las distintas variedades hasta época reciente.
El vasco conoce un impulso similar con la creación de las Euskatzaindia.
Las lenguas de Durante la dictadura franquista se prohíbe y persigue el empleo de las lenguas
España en el peninsulares distintas al español, convirtiéndolas en lenguas minorizadas y reduciendo su ámbito
siglo XX de uso.
A partir de la Constitución de 1978 se reconoce el castellano como lengua española oficial
del Estado. Las demás lenguas españolas también son oficiales en las respectivas comunidades
autónomas de acuerdo con sus estatutos.
La Constitución indica, además, que las distintas modalidades lingüísticas de España
constituyen un patrimonio cultural que es objeto de especial respeto y protección.
A partir de los años 90 España recibe una fuerte inmigración, que arroja como resultado un
panorama lingüístico más complejo: conviven lenguas nativas del territorio con lenguas alóctonas
(las habladas por los inmigrantes) como el español de América, el árabe o el rumano.
En 2021, casi 500 millones de personas tienen el español como lengua materna. El grupo de usuarios
potenciales de español en el mundo supera los 600 millones (el 7,5% de la población mundial). El español es la
segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, tras el chino mandarín, y la tercera lengua en un
cómputo global de hablantes.
El andaluz Rasgos
El andaluz, constituido por un conjunto Ceceo: pronunciación de c en lugar de s (zoñar por soñar).
heterogéneo de hablas diversas, es la Seseo: pronunciación de s en lugar de c (senisero por cenicero).
variedad geográfica del castellano que se Relajación de las consonantes finales (bondá por bondad, amistá
habla en Andalucía. Como dialecto se por amistad, comé por comer).
constituyó a consecuencia de la expansión Asimilación de los sonidos l y r (armacén por almacén).
del castellano inicial a partir del siglo XII en Aspiración o pérdida de la s al final de sílaba o palabra (queridoh
contacto con el árabe. Es el dialecto español por queridos o loh díah por los días).
con mayor número de hablantes Pérdida de la -d- intervocálica en el interior de palabra: partío por
partido; especialmente en los participios de la primera conjugación:
quedao por quedado.
Usos pronominales: el uso de las formas vosotros/ustedes admite
dos posibilidades: en Andalucía oriental, ustedes expresa respeto o
distancia, y vosotros/as, igualdad, cercanía o familiaridad. En
Andalucía occidental, la forma vosotros/as ha desaparecido y
ustedes se utiliza para expresar cercanía y respeto.
El canario Rasgos
Las Islas Canarias fueron incorporadas a la Seseo: consiste en pronunciar como s los sonidos
Corona de Castilla por los Reyes Católicos en correspondientes al sonido c.
el siglo XV. La participación en la conquista y Pronunciación de la ch de forma parecida a la y (la llamada ch
la colonización de las islas de nobles, clérigos mojada o adherente): muyayo por muchacho.
y soldados andaluces —en particular, La aspiración de la s al final de sílaba o palabra, y de la j en todos
sevillanos– explica la influencia del andaluz los contextos (lah casah, por las casas; la caha por la caja).
en la configuración de la modalidad canaria, El empleo de un léxico específico: queque (bizcocho), guagua
cuyos principales usos lingüísticos son los (autobús), papa (patata)…
siguientes: La sustitución de vosotros por ustedes para expresar cercanía o
confianza: Ustedes estudian mucho.
Uso del pretérito perfecto simple (llegué) en lugar del pretérito
perfecto compuesto (he llegado)
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El español es la lengua oficial en dieciocho países hispanoamericanos 1. Convive con el inglés en Puerto Rico,
numerosas islas de las Antillas y en EEUU 2. No existe un ideal de lengua único para todo el mundo hispánico. En el
lenguaje formal hay pocas diferencias entre América y España en cuanto al léxico y la sintaxis. Sin embargo, las
1
Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia, Ecuador, Colombia, Venezuela, Paraguay, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala,
México, Cuba y República Dominicana.
2
Nuevo México, Arizona, Texas y California.
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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA – 1º BACHILLERATO
diferencias se hacen a veces infranqueables a medida que nos alejamos del lenguaje formal y estándar, y nos
enfrentamos a situaciones comunicativas como la lengua coloquial, la prensa amarilla o las jergas.
En el mundo actual son innumerables los casos de países en los que se hablan distintas lenguas. Existen entre
5000 y 6000 lenguas, pero solo unos 140 estados nacionales. La Sociolingüística estudia los resultados de la
convivencia de dos o más lenguas en un mismo espacio geográfico: cuando distintas comunidades lingüísticas
establecen relaciones entre sí, comienzan las influencias recíprocas entre sus lenguas. En Suiza, por ejemplo, se habla
francés, alemán, italiano y romance; en Bélgica, francés, alemán y flamenco; y en Canadá, francés e inglés.
Algunos de los fenómenos que se producen en la convivencia de lengua son:
Convergencia: influjo de una lengua sobre otra sin que se produzca transgresión en ninguno de los elementos del
sistema de la lengua receptora (fonética, morfosintaxis, semántica). Por ejemplo, decir agur en lugar de adiós al
despedirse de un amigo no quebranta ninguna norma de la gramática española.
Interferencia: una interferencia es el influjo de una lengua sobre otra con transgresión del sistema de la lengua
receptora. En España, según la zona geográfica, podemos encontrar en el castellano interferencias léxicas como
parada por puesto, propia del catalán, o utilizar el verbo plegar en el sentido de ‘acción de interrumpir
momentáneamente el trabajo para continuarlo después’: «Hoy plego a las cinco».
Intercambio de códigos: utilización de estructuras o palabras de dos lenguas en un solo discurso o en una misma
frase. Por ejemplo, Mi hermano está watching the game (viendo el partido). Las causas son muy variadas:
o El hablante bilingüe se expresa en una lengua y utiliza la otra porque le falta alguna palabra o expresión.
o Hay lenguas que han desarrollado más ciertos saberes o ciencias y disponen de un vocabulario más amplio y
ajustado: el inglés, ciencia y técnica.
o En ocasiones, se usan en el discurso palabras y frases de otras lenguas para mostrar el conocimiento de varios
idiomas.
En algunos territorios donde conviven varias lenguas es interesante distinguir el concepto de lengua minoritaria
y lengua minorizada.
Una lengua minoritaria posee un número reducido de hablantes en relación con otra lengua en un territorio
determinado.
Una lengua minorizada es aquella cuyo uso está restringido por motivos políticos o sociales; es decir, su uso
puede haber sufrido algún tipo de acción coercitiva, como la marginación, persecución o incluso prohibición en algún
momento de su historia.
Por otra parte, la necesidad de comunicación entre hablantes que no comparten una lengua ha propiciado
diferentes situaciones lingüísticas:
Lengua franca: no se elige ninguna de las lenguas en contacto, se opta por hablar en otra lengua diferente.
Ocurre actualmente con el inglés, que es la lengua vehicular en las comunicaciones entre hablantes con lenguas
distintas.
Pidgin: es una lengua de intercambio más o menos rudimentaria entre hablantes que no tienen una lengua
común.
Lengua criolla: predominó en antiguos territorios coloniales donde se produjo, a menudo, la venta de esclavos.
Se habla de lengua criolla cuando un pidgin se convierte en lengua materna de una generación. Las lenguas
criollas son lenguas naturales, con toda la complejidad estructural que conllevan.
La convivencia de dos lenguas en un mismo territorio puede dar lugar a dos fenómenos lingüísticos: diglosia y
bilingüismo.
6.1.1. Bilingüismo
Es un fenómeno que se produce cuando dos lenguas son utilizadas con facilidad y de forma alterna en
situaciones sociales parecidas o comparables, por lo que ambas gozan del mismo prestigio social y cultural. No
obstante, aunque los Estados tienden a promover procesos de normalización lingüística que regulan este tipo de
situaciones el bilingüismo total es prácticamente imposible. Se distinguen dos tipos de bilingüismo: individual y social.
Se produce cuando una persona Se corresponde con el de una comunidad en la que las dos lenguas tienen el
tiene un nivel de competencia tal mismo reconocimiento y carácter oficial. La situación más común es la de los
en las dos lenguas que puede usar hablantes de la lengua dominada (y minorizada) que deben aprender otra
indistintamente ambas en lengua, la dominante. Es el caso del bilingüismo unidireccional. Esta situación
cualquier situación. En esto puede conllevar una realidad lingüística diglósica, que el proceso de
influyen la edad, la memoria, la normalización llevado a cabo por las instituciones políticas intenta paliar.
inteligencia y la motivación de la Las causas del bilingüismo social son las siguientes:
persona (factores internos); Acontecimientos históricos que han puesto en contacto a diversas lenguas:
también, la familia, la comunidad a la colonización, el intercambio de productos comerciales. Ejemplo: el inglés
la que se pertenece, la escuela, el ha sido adoptado por muchos países por necesidades comerciales.
contacto con los medios de La superioridad demográfica. En un país con varias comunidades con lengua
comunicación y el correo (factores propia, la que tiene una lengua con mayor número de hablantes acaba
externos). siendo utilizada por las otras. Ejemplo: el castellano en España ha sido
adoptado durante siglos por las comunidades del gallego, catalán,
valenciano, balear y euskera.
El poder, la superioridad económica y el desarrollo cultural del grupo que
habla una lengua lleva al otro grupo a adquirir dicha lengua.
La emigración como pueblo o individual ha obligado a millones de
personas a ser bilingües.
6.1.2. Diglosia
Es un fenómeno antropológico cultural en el que una lengua —dominante y mayormente mayoritaria— goza
de mayor prestigio social y político y es la desempeña funciones formales. Esta lengua domina a la otra —minorizada y
normalmente minoritaria—, cuyo uso queda relegado a las situaciones informales.
Los rasgos que definen la diglosia son:
Función y prestigio. La lengua A es utilizada en la educación, medios de comunicación, etc. La lengua B se usa en
el contexto familiar. A se valora socialmente más que B.
Adquisición. La lengua A se adquiere y perfecciona en la escuela y la B, en casa, como lengua materna. La lengua
A está normalizada, es decir, tienen gramática, diccionario, etc.; la B no los tiene y, si los tiene, son poco
conocidos por los hablantes.
Herencia literaria. La literatura culta se escribe en A; en B aparecen escritos de menor valor literario o no
existen.
Ejemplo típico de diglosia en las variedades de una lengua se percibe en el árabe. En Egipto, el árabe local sirve
para la comunicación de funciones en el ámbito doméstico y familiar; el árabe estándar moderno se emplea en las
funciones altas: escritura, conferencias, medios periodísticos y, por supuesto, en el sistema educativo.
En España, la monarquía borbónica en el siglo XVIII, al imponer una lengua única para todo el Estado, acabó
con la convivencia entre lenguas peninsulares. Creció la situación de diglosia entre el castellano y las demás lenguas, lo
que ha producido graves conflictos sociales y culturales a lo largo de la historia de España. La Constitución de 1978, al
reconocer la cooficialidad de cada una de las lenguas en sus respectivas comunidades junto al castellano, acabó
legalmente con esa situación de desigualdad.
6.2. Préstamos
El mecanismo léxico-semántico más productivo en la creación de palabras nuevas es el préstamo, es decir, la
incorporación al vocabulario propio de una voz procedente de una lengua distinta. Estos intercambios de palabras son
el lógico resultado de la convivencia social y cultural de las lenguas y de las gentes que las hablan. Se han producido
desde siempre y su número aumenta cuanto mayor es la comunicación entre los pueblos.
La introducción de préstamos se produce en muchos casos por necesidades internas de la lengua, que
inevitablemente debe adaptarse a la constante aparición de nuevas realidades y nuevos referentes. Es comprensible
que se recurra al préstamo, puesto que estos nuevos referentes son consecuencia, en la mayoría de los casos, de
desarrollos técnicos, culturales o sociales que se producen en determinados países y no en otros.
aje) surge en castellano kilometraje, alunizaje; o por composición: piso piloto (piloto es un préstamo del italiano),
largometraje, etc. También proceden del inglés acrónimos como transistor, módem, motel, láser, etc.
Préstamos semánticos: se producen cuando las palabras castellanas amplían y cambian su significado por
influencia de un vocablo o expresión semejante de otro idioma. Por ejemplo, por influjo del francés pieza
significa ‘obra literaria o musical’ o no solo ‘un trozo de algo’; bolsa significa ‘mercado de valores’ y útiles,
‘herramientas’; o por influjo del inglés cadena puede significar ‘grupo de tiendas’, canal ‘cadena de un medio de
difusión´ y duro, ‘persona violenta’.
Préstamos léxicos, consisten en la incorporación de un vocablo o expresión de otra lengua. Según su modo de
incorporación, se diferencian:
o Extranjerismos. Se trata de palabras extranjeras que mantienen en castellano su forma original. Cuando
su pronunciación o escritura no se ajusta a los usos del español, el Diccionario de la Real Academia
(DRAE) los presenta en forma cursiva: marketing, lifting, boutique, karaoke, baguette, sándwich, software,
poltergeist, zapping, etc.
o Palabras hispanizadas. La ortografía de los extranjerismos admitidos se adapta a la pronunciación
española: chalé, carné, espagueti, garaje, mitin, plató, cruasán, tique, eslogan, estrés, chándal, estándar.
En algunos casos, el préstamo figura en el DRAE con dos grafías, la original y la adaptada: güisqui y whisky;
CD-ROM y cederrón; chalet y chalé; bikini y biquini.
o Calcos. Consisten en la traducción de expresiones extranjeras por palabras del castellano que, en muchos
casos, adoptan nuevos significados: baloncesto, discapacitado, supermercado, relaciones públicas, aire
acondicionado, perrito caliente, privacidad, canal (cadena de televisión), nominar (‘proponer a alguien
para un premio’), ratón (en informática), rascacielos, etc.
Arabismos Aceite, acequia, alcalde, alhelí, algoritmo, almacén, azúcar, cifra, gacela, jarabe, quilate…
(del árabe)
Anglicismos Club, vagón, mitin, líder, turismo, jersey, cheque, esnob, tanque, gánster, test, filme, túnel, yate,
(del inglés) fútbol…
Galicismos Gabinete, gala, dama, galleta, peaje, bayoneta, galante, cruasán, jardín, corcel, mensaje, balada,
(del francés) fraile, batalla, jamón, servilleta, moda, flan, fresa, jefe, paquete, pantalón…
Italianismos Gaceta, novela, soneto, partitura, batuta, piloto, centinela, escopeta, payaso, terceto, soprano,
(del italiano) saquear, embajada, folleto, sonata, carnaval, piano…
Lusismos Buzo, caramelo, ostra, mermelada, chubasco, carabela, mejillón, vigía, pleamar…
(del portugués)
Germanismos Rico, guerra, guante, cinc, níquel, cuarzo, nazi, káiser, espía, búnker, tregua, poltergeist…
(del alemán)
Americanismos Cacique, tabaco, maíz, chocolate, patata, canoa, piragua, huracán, enagua, caucho, caníbal, tiza,
(de las lenguas papa, tomate, huracán, cóndor, yuca, aguacate, cacahuete, cacao…
precolombinas)
Galleguismos Fayado, morriña, muñeira, grelo, cachelo, botafumeiro, filloa, albariño, chubasco, carabela, vigía,
(del gallego) corpiño…
Catalanismos Pote, esquirol, forastero, porche, capicúa, charnego, payés, paella, escarola, barraca, rape…
(del catalán)
Vasquismos Chabola, chatarra, aquelarre, izquierda, cencerro, chapela, zamarra, chistorra, zurrón, guiri…
(del vasco)
Gitanismos Chaval, chungo, gachó, parné, caló, calé, gachí, chori, menda, camelo, endiñar, mangar, pirarse,
(del romaní) chalado, postín…
Otras lenguas Del japonés: Karaoke, kamikaze, kimono, yudo, harakiri… Del maorí: kiwi. Del ruso: kremlin, zar. Del
polinesio: tabú…
Un estereotipo es una imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como representativa de
un determinado colectivo. La imagen de un estereotipo se forma a partir de una concepción estática sobre las
características generalizadas de los miembros de una comunidad determinada.
En sus orígenes, un estereotipo era la impresión obtenida a partir de un molde construido con plomo. Con el
paso del tiempo, la aplicación de la palabra se volvió metafórica y comenzó a utilizarse para nombrar un conjunto de
creencias fijas que un grupo tiene sobre otro.
7.1. Clasificación y evolución de los estereotipos
Los estereotipos pueden ser de género, sociales, culturales o raciales, pero generalmente, los estereotipos
relativos a un grupo concreto llegan a formarse uniendo los cuatro tipos citados. Además, hay estereotipos relativos a
la religión, al arte y a la literatura.
En un principio, los estereotipos daban una imagen de un colectivo aceptado por la sociedad, aplicando una
serie de ideas preestablecidas o preconcebidas sobre diferentes grupos, diferenciándolos por razones de etnia, edad,
género u origen; sin embargo; a lo largo del tiempo, han llegado a utilizarse de una forma superficial, es decir, sin
conocimiento profundo de las características del colectivo que se interpreta a través de ellos. La imagen que ofrecen
tiende a estar exagerada o bien se centra en los aspectos negativos.
De esta forma, tiende a crearse confusión entre estereotipos y prejuicios y discriminación, ya que su uso ha
enfatizado las características negativas de una comunidad y ha alcanzado así un carácter despectivo hacia lo que es
diferente o simplemente se desconoce.