Los miserables de Víctor Hugo: cómo la pobreza se convierte en delito en una
sociedad desigual
Por Ragas Solorzano Diego y Ramirez Gamero José
¿Cómo puede una sociedad justa permitir que personas como Jean Valjean sean
castigadas por robar pan para sobrevivir mientras otros abusan de su riqueza sin
responsabilidad? Hacer reflexionar al lector sobre las consecuencias de la injusticia
social y la pobreza, así como la necesidad de solidaridad y transformación estructural
para erradicar estas desigualdades. Rechazamos la injusticia social que se sostiene a
través de la pobreza, ya que esta no refleja un "error personal", sino que surge de
estructuras económicas, políticas y culturales que excluyen y marginan de forma
sistemática. La pobreza, como se observa en la historia de Jean Valjean-condenado por
robar pan para sobrevivir o en la de Fantine-expulsada de su trabajo por ser madre
soltera, evidencia cómo las instituciones castigan la lucha por la subsistencia y
normalizan la desigualdad. En esta reseña se argumenta que la obra no sólo denuncia la
crueldad del sistema judicial y la pobreza extrema, sino que también invita a reflexionar
sobre la necesidad de justicia social y transformaciones estructurales para erradicar la
desigualdad.
A1-FRAGMENTO 1-La pobreza extrema como forma de opresión social y su
impacto en la dignidad humana.
Era un triste grupo al que la miseria envolvía y estrechaba poco a poco. Sucedió
que un invierno fue muy crudo. Jean no encontró trabajo. La familia no tuvo ni un
bocado de pan y siete niños. (p. 88). En el libro Los Miserables nos exponen la crueldad
de la pobreza extrema en un contexto de guerra civil, resaltando la vulnerabilidad de los
marginados sociales. También la falta de empleo y la escasez alimentaria refleja la
desigualdad estructural y la indiferencia social. La mención de "siete niños" enfatiza la
fragilidad de las familias numerosas, derivando en la miseria. Consideramos que la obra
es impactante al retratar la pobreza como una fuerza opresora que erosiona la dignidad
humana. ¿Qué somos capaces de hacer por hambre? ¿Hasta qué punto la novela
denuncia la pobreza? La novela nos invita a cuestionar las políticas públicas.
A2-FRAGMENTO 2-La criminalización de la pobreza
Este hecho ocurrió en 1795. Jean Valjean fue llevado ante los tribunales acusado
de "robo con fractura de noche y en una casa habitada". Jean Valjean fue declarado
culpable. Jean Valjean fue condenado a cinco años de galeras (p. 88) Este castigo
desproporcionado por un acto de supervivencia evidencia la crueldad del sistema
judicial que abandona y deshumaniza a quienes más necesitan ayuda. Hugo denuncia
cómo la sociedad prioriza el castigo sobre la comprensión de las causas sociales de la
pobreza, aunque su narrativa se centra excesivamente en la victimización de Valjean,
minimizando posibles resistencias colectivas. ¿Es justo que la ley penalice la lucha por
la subsistencia? ¿Qué responsabilidad tiene la sociedad en la rehabilitación de los
excluidos? La novela nos invita a reflexionar sobre justicia reparadora frente a
venganza.
ARGUMENTO 3-La estigmatización y exclusión social de los expresidiarios tras
cumplir condena.
Esta noche, al llegar a esta ciudad, he entrado en una posada y me han despedido
a causa de mi pasaporte amarillo que había presentado en la alcaldía. Era preciso que así
lo hiciese. ¡He estado en otra posada y me han dicho vete! Lo mismo en la una que en la
otra. Nadie quiere saber nada de mí (p. 77-78) La novela revela la estigmatización social
hacia los expresidiarios, simbolizada por el "pasaporte amarillo" que marca a Jean
Valjean como excluido. La repetición de rechazos evidencia la discriminación
estructural que impide su reintegración. La comparación con un perro refleja la
deshumanización sufrida. Vemos que Hugo critica la rigidez moral de la sociedad, que
perpetúa la exclusión incluso después de cumplir penas ¿Es posible reconciliar justicia
penal con inclusión social? La novela Los miserables invita a cuestionar si la
rehabilitación penal requiere cambios legales o culturales para evitar la discriminación
hacia expresidiarios.
ARGUMENTO 4- La pobreza como causa estructural de exclusión social y
degradación de la dignidad humana.
Según Pierre Bourdieu (1993) la pobreza es una trampa que erosiona la
dignidad, limita las oportunidades y permite exclusión social, lo que refleja la situación
de Valjean y su familia. Además, Amartya Sen (1999) indica que la pobreza debe
entenderse como una privación de capacidades, es decir, la imposibilidad de llevar una
vida digna, como ocurre en la obra. Abraham Maslow (1943) plantea en su jerarquía de
necesidades indicando que la carencia de recursos básicos como el alimento, lleva a que
la supervivencia se convierta en prioridad. En conjunto, estas visiones permiten
comprender que la pobreza no solo limita lo material, sino que anula el desarrollo
humano y moral, profundizando la exclusión y despojando al individuo de su dignidad
esencial.
ARGUMENTO 5- La criminalización de la pobreza y el estigma social como
mecanismos de exclusión en el sistema penal.
El destino de Jean Valjean, condenado a diecinueve años de trabajos forzados
por robar pan para alimentar a sus sobrinos hambrientos, nos confronta con una realidad
dolorosa sobre cómo nuestras sociedades castigan la pobreza en lugar de comprenderla.
Como explica Loïc Wacquant (2009) el sistema penal funciona como una respuesta
punitiva a la miseria social, perpetuando la exclusión, mientras que Michel Foucault
demostró cómo el sistema judicial sirve históricamente para disciplinar a los sectores
más vulnerables en lugar de rehabilitarlos verdaderamente. Pero el sufrimiento de
Valjean no termina con su liberación: siguiendo los planteamientos de Erving Goffman
(1963) sobre el estigma social, la etiqueta de "exconvicto" lo persigue cerrándole
puertas y perpetuando su exclusión mucho después de haber "pagado su deuda". Esta
historia nos invita a repensar radicalmente nuestra concepción de justicia hacia un
sistema más humano que busque restaurar el tejido social, sanar en lugar de vengarse e
incluir en lugar de excluir.
ARGUMENTO 6- El impacto de la estigmatización y el etiquetamiento social en la
reintegración de exconvictos.
Shadd Maruna (2001) explica que llevar la etiqueta de exconvicto se convierte
en una condena de por vida si la sociedad se niega a aceptar que las personas pueden
cambiar y merecen una segunda oportunidad para reconstruir sus vidas. Asimismo,
Howard Becker (1963) demuestra cómo estas etiquetas sociales son las que condenan a
las personas a ser definidas únicamente por sus errores pasados, excluyéndose de
manera sistemática de una vida social normal. Robert K. Merton llamó a esto "profecía
que se cumple a sí misma": cuando la sociedad espera que los exconvictos vuelvan a
delinquir y les cierra todas las puertas, aumenta la probabilidad de que reincidan, no por
naturaleza criminal, sino por falta de apoyo para reconstruir sus vidas. En este sentido,
la estigmatización social puede definirse como un mecanismo de exclusión que niega la
posibilidad de redención, perpetuando el ciclo de marginalización y obstaculizando la
reintegración de quienes buscan rehacer su vida.
En conclusión, nos oponemos firmemente a la injusticia social que se perpetúa
mediante la pobreza, porque esta no es el resultado de un "fracaso individual", sino que
nace de sistemas económicos, políticos y culturales que excluyen y marginan de manera
intencionada y estructural. Tal como se refleja en las historias de Jean Valjean-castigado
por robar pan para sobrevivir y Fantine-expulsada de su empleo debido a su condición
de madre soltera, estas experiencias revelan cómo las instituciones penalizan la mera
lucha por la subsistencia, legitimando así la desigualdad como parte del orden social. La
injusticia social derivada de la pobreza no es un problema individual, sino el resultado
de sistemas económicos, políticos y culturales que excluyen y marginan de manera
estructural.
A través de personajes como Jean Valjean y Fantine, Hugo denuncia cómo las
instituciones castigan la lucha por la subsistencia y normalizan la desigualdad. Mi
postura se fundamenta en la necesidad de cuestionar estas dinámicas y exigir
transformaciones estructurales que prioricen la dignidad humana sobre la indiferencia
institucional. La pobreza no es un fallo individual, sino el resultado de sistemas que
excluyen. Las historias de Valjean y Fantine muestran cómo las instituciones castigan la
lucha por sobrevivir normalizando la desigualdad. Reflexionar sobre esto nos lleva a
cuestionar si nuestras sociedades han avanzado en justicia social o si seguimos culpando
a las víctimas. La verdadera solución requiere cambios estructurales que garanticen
equidad y dignidad para todos, priorizando la empatía y la responsabilidad colectiva.
Solo a través de una acción conjunta y consciente podremos construir un mundo donde
la lucha por la subsistencia no sea castigada, sino reconocida como un derecho
fundamental.
Referencias
Victor, H. (1862). Los miserables. Fundación Carlos Slim.
[Link]
Becker, H. (1963). Outsiders: Studies in the sociology of deviance. Free Press.
Bourdieu, P. (1993). La misère du monde. Seuil.
Foucault, M. (1975). Surveiller et punir: Naissance de la prison. Gallimard.
Goffman, E. (1963). Stigma: Notes on the management of spoiled identity.
Prentice-Hall.
Maruna, S. (2001). Making good: How ex-convicts reform and rebuild their lives.
American Psychological Association.
Maslow, A. H. (1943). A theory of human motivation. Psychological Review,
50(4), 370–396. [Link]
Merton, R. K. (1948). The self-fulfilling prophecy. The Antioch Review,
8(2), 193–210. [Link]
Sen, A. (1999). Development as freedom. Oxford University Press.
Wacquant, L. (2000). Las cárceles de la miseria. Manantial.