0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas2 páginas

Para Conectar Con Dios

Una guía para rezar

Cargado por

edumangia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
15 vistas2 páginas

Para Conectar Con Dios

Una guía para rezar

Cargado por

edumangia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Para conectar con Dios

10 pistas para empezar

1 Lo importante es empezar
Una de las mejores cosas de la oración es que se puede realizar en
cualquier parte, con cualquier estado de ánimo, en cualquier situación.
Alcanza con tener el deseo y concretarlo con la sencillez de un volver la
mente y la intención a un Dios que siempre quiere encontrarse con
nosotros.

2 De a poco, pero con constancia


Lo mejor es arrancar de a poquito, igual que uno haría con cualquier
buen hábito. Pero a eso darle ritmo, constancia, para que se arraigue.
Ayuda a eso el poder agendarlo, y más todavía tener con quién
compartir algún momento de oración, al menos para contarle cómo
venimos. ¡Aprovechá la mañana! Le da el tono al día entero.

3 Tener una amarra


Si no queremos irnos a la deriva, siempre ayuda tener algo
que centre nuestra oración: una imagen que contemplamos,
un mantra que repetimos, un texto que nos sirva de puntal
para charlar con Dios, una canción...

4 Si te distraés, no pasa nada


Todos los grandes maestros espirituales recuerdan esto. No
se trata de estar concentrados, sino atentos, y si te vas por
las ramas, simplemente volvé a esa amarra y retomá. No te
preocupes por las distracciones.

5 Comenzar pidiendo y terminar agradeciendo


A mí siempre me ayuda arrancar mis espacios de oración
pidiéndole a Dios que me ayude y terminar agradeciendo por
ese tiempito compartido. No importa si no sentí nada o no fue
gran cosa. Es un rato que uno se regaló a sí mismo y sobre todo
a Dios. Eso siempre nos hace bien.
Para conectar con Dios
10 pistas para empezar

6 Flexibles y firmes
Lo mejor es enemigo de lo bueno y la rigidez es poca amiga de una vida
espiritual. Entonces ojo con los perfeccionismos y las estructuras
exageradas. Pero sí busquemos la disciplina, cultivemos el hábito sin
perder la amistad con lo posible.

7 Compartir con otros


El camino de oración es, por una parte, profundamente personal.
Nadie puede hacerlo por vos. Pero encontrarse, al menos cada tanto,
a rezar con otros, es una necesidad y un inmenso regalo. Sea en la
liturgia o en espacios de oración compartida (adoración, lectio,
meditación), buscate algún momento comunitario.

8 Leer no es rezar... pero ayuda


Muchas veces uno puede sentir aridez o dificultad para
comenzar. En esos casos, una buena lectura espiritual puede
ayudar, pero siempre será un disparador para el encuentro, no
el encuentro mismo. Ojo con atiborrarse: poco, pero bueno.

9 Ritmos y momentos
Así como la oración pide algún/os momentos diarios, también es bueno
pensar algún momento especial en la semana, en el mes, en el año que
ayude a profundizar. Darle a la relación con Dios esos tiempos que damos
también a nuestros otros vínculos. Un retiro anual, un tiempo un poco
más largo los domingos son buenos ejemplos de esto.

10 Nunca desesperar
El único enemigo mortal y el más peligroso en todo esto es el
desánimo. Siempre podemos volver a comenzar, siempre hay
tiempo para retomar. Podés hacerlo ahora mismo. Dios tiene
más ganas de encontrarse con vos de lo que puedas jamás
imaginar. Nunca desesperes de su amor.

También podría gustarte