APORTE PEDAGOGIA
Lo anteriormente señalado, permite reconocer que al diseñar y ejecutar un
huerto escolar se promueve la educación para el trabajo, empleando
estrategias didácticas sustentadas con el aprender haciendo, no como un
simple tema del maestro Don Simón Rodríguez; sino como un compromiso de
las instituciones educativas para estimular en el estudiante el deseo de
aprender mediante la práctica agropecuaria, la cual implica el aprovechamiento
eficaz y eficiente de los recursos humanos y naturales puesto al servicio de la
sociedad y su conjunto.
Es necesario aclarar la existencia del huerto escolar como parte de esa
iniciativa institucional, en la cual les corresponde a los componentes educativos
desarrollar e implementar medidas tendentes a sensibilizar a los estudiantes
acerca de una economía sostenida y sustentable basada en la agricultura.
Apoyando, por tanto, la integración escuela-comunidad, ésta debe propiciar ese
deseo inmediato del sistema escolarizado por abordar en el marco de manos a
la siembra y la soberanía agroalimentaria que nace precisamente al contar con
propuestas como el huerto escolar en el contexto de las actividades realizadas
a nivel institucional. Desde esta óptica la guía para el funcionamiento de los
huertos escolares (2007) señala que entre sus objetivos se destacan:
Fomentar habilidades para la vida a través de métodos
participativos en temas de educación, nutrición, salud,
producción y medio ambiente, que permitan con mayor
capacidad los riesgos de la inseguridad alimentaria y nutricional
y la aptitud de niños y niñas respecto a la agricultura y el cuido
de los recursos naturales. (Pág.6)
Lo propuesto permite inferir, que la iniciativa del huerto escolar en el marco de
la realidad educativa venezolana se nutre de uno de los anuncios abordados en
las políticas públicas con la soberanía alimentaria y la articulación de la misma
con el desarrollo endógeno, la autogestión, cogestión e integración a un tipo de
actividad productiva sostenida sustentable, la cual implica la articulación con
líneas de trabajo para las diferentes instituciones educativas involucrando de
forma pertinente a los diferentes componentes educativos como: estudiantes,
padres de familia y comunidad en general.
De este modo, al proponer el huerto escolar como unidad productiva en el
ámbito institucional se orientan las acciones justamente para enfrentar la
problemática agroalimentaria presente no solo en Venezuela, sino también a
nivel mundial, donde la capacidad de respuesta de gobiernos e instituciones ha
superado lo político y administrativo para proponer alternativas fuertes a las
eventualidades del momento.
Sin duda que, Venezuela no escapa a esta realidad y en los actuales
momentos construye un modelo de desarrollo, para el sistema educativo y en
su conjunto, conformar una esfera vital como un elemento articulado de la
nueva matriz política, social y cultural que se está gestando en el país para ello,
el gobierno nacional ha asumido un proceso de profundas transformaciones
educativas que contempla elementos de participación social.
Todo esto conectado a una educación integral de calidad para todos, dentro de
un continuo desarrollo humano. Es así que surge La Educación Bolivariana,
que define los procesos de enseñanza-aprendizaje en un contexto socio-
comunitario. Los mismos ameritan esfuerzos de planificación estratégica tanto
de orden cognitivo, como operativo y sumativo.
Ahora bien, el Programa “Todas las manos a la siembra” obedece al interés
inmediato de estimular abiertamente el desarrollo de habilidades y destrezas en
cuanto a los huertos escolares, procedimientos metódicos, actividades
ejecutadas, así como también la conservación del entorno ambiental. Esta
situación permite conocer el dinamismo con la cual se maneja la información
teórica práctica que en manos de los docentes deben contribuir a la orientación
de una labor productiva que nace como una iniciativa frente a la posibilidad en
cuanto al uso de los espacios adyacentes a las instituciones educativas
promoviéndose una labor generadora de bienestar económico para quienes se
integren a esta experiencia formativa.
De allí que, Lanz (2008) hace un llamado a las instituciones educativas
especialmente las del sector universitario a dar más apoyo a este programa; al
respecto plantea “se hace apremiante más respaldo académico para las
tecnologías alternativas en el agro de parte de las universidades, la ausencia
de investigaciones y publicaciones respecto al tema”. (pág.33)
De lo expuesto anteriormente se deduce, que el programa todas las manos a la
siembra no es un programa más que se enmarca en el sistema educativo
venezolano, se traduce en una experiencia valiosa con la adquisición de
conocimientos sustentados en un compromiso de los centros educativos para
promover la siembra de productos primarios accesibles a la comunidad,
especialmente a los padres y representantes quienes deben de colaborar en
conjunto con la comunidad para trasladar la práctica agrícola desde el medio rural
hasta las instituciones educativas.
De este modo, al visualizar la problemática de la Unidad Educativa Nacional
Bolivariana “La Ceiba” ubicada en la ciudad de El Tocuyo Municipio Morán del
estado Lara, se evidencia que en la misma coexiste una eventualidad referida a
la necesidad de crear un huerto escolar, esta realidad se denota en el interés
propuesto por los y las estudiantes de la institución mencionada,
específicamente los cursantes del 5to grado y a su vez para el
aprovechamiento de los terrenos de la institución que no son debidamente
utilizados, generando crecimiento de hierbas y malezas que impiden el
crecimiento de especies de plantas productivas y amigables con el ambiente y
naturaleza.
Aunado a esta realidad, significa una manera al involucrar a padres,
representantes y comunidad, que favoreciendo la utilización adecuada de espacios
que no han sido utilizados en la institución educativa. Desde esta óptica surge la
presente investigación titulada: el huerto escolar como herramienta didáctica para
el desarrollo productivo en la escuela primaria Bolivariana “José Herrera Oropeza”.
Desde la misma se derivan las interrogantes:
¿Cuál es la situación actual en la escuela primaria Bolivariana José Herrera
Oropeza con respecto al desarrollo de las labores productivas endógenas?
¿De qué manera identificar las necesidades presentes en los y las estudiantes del
5to grado de la UENB La Ceiba?
¿Será propicio desarrollar un huerto escolar para el fomento del aprendizaje de los
y las estudiantes así como el aprovechamiento de los espacios de la institución?
Así mismo, estas interrogantes favorecen el surgimiento de los objetivos que
orientan esta investigación Los objetivos son planteados por Balestrini (2002:67)
como “las líneas de acción que se han de seguir en el despliegue de la
investigación planteada; al precisar lo que se ha de estudiar en el marco del
problema de estudio. Sitúan al problema planteado dentro de determinados
límites.”
Objetivo general
Determinar la importancia de crear de un huerto escolar como herramienta
didáctica para el desarrollo productivo de la UENB La Ceiba, El Tocuyo Morán
Lara.