Escuela Municipal de Artes Visuales - T.M. y T.V. 2023.
Gráfica FOBA
Docente / Prof. Lautaro Nahuel Gimenez Lira
UNIDAD III
ILUMINACIÓN: NATURALEZA DE LA LUZ Y TIPOS DE LUCES.
Desarrollo
Si pensamos la fotografía, podemos decir que, a grandes rasgos, la misma se va a componer
de dos grandes pasos: la parte tecnológica, es decir, contar con los dispositivos necesarios
para generar la fotografía ya sea de forma analógica como digital, pero el otro 50% del
proceso es la iluminación. Sin iluminación, no podríamos tener fotografía, no tendríamos
“material” que ingrese por nuestras cámaras que llegan hasta los materiales fotosensibles
que generan la fotografía.
La iluminación nos va a marcar y pautar varias cosas, las cuales debemos siempre prever
desde un comienzo. Por un lado la iluminación nos va a determinar cómo setear nuestras
cámaras. Pero también nos van a marcar cuál será el valor y tenor estético-artístico de las
mismas. Así como vimos que el color transmite sensaciones y emociones, la iluminación que
nosotros les demos a nuestras escenas van a estar dando también sensaciones y emociones
a quienes miren estos productos. Como en todo, hay cuestiones que responden a una
tradicionalidad y hay esquemas de iluminación básicos que se utilizan para sacar ciertos
tipos de fotografías, que responden a una regla del mercado que hoy por hoy se aplican
constantemente. Pero también, a partir de estos esquemas, podremos generar otros con
una intencionalidad mucho más estética y artística.
Antes les mencioné que existían dos tipos de iluminación, que son las artificiales y las
naturales. Esta categorización de la luz nos sirve para entender con qué tipo de fuente
lumínica estaremos trabajando y, desde un comienzo, ya podremos comenzar a pensar qué
cuestiones técnicas serán necesarias para una situación y otra, pero también para pensar
qué cuestiones técnicas deberemos aplicar. Al principio siempre recurrimos a un manual,
pero luego con la práctica estas cuestiones ya empiezan a salir solas, se incorporan a tal
punto que aunque vayamos a un lugar con X situación lumínica sabremos, sin necesidad de
una cámara o fotómetro, más o menos saber cómo deberíamos setear nuestras cámaras en
todo sentido.
¿Qué entendemos por luz o iluminación natural y artificial?
Entendemos esto como una categorización de la luz que responde desde donde es emitida
la luz propiamente, es decir, cuales son sus fuentes generadoras. La luz natural será aquella
donde la fuente de emisión será el sol o “la luna”,mismo en todas sus variantes: mañana,
mediodía, tarde, atardecer, y mismo la noche. La diferencia con la luna es que no es una
fuente en sí misma generadora, la luna lo que hace es reflejar la luz del sol. Como fuente, la
luna es escasa, los equipos que se utilizan son muy especializados y particulares para estas
condiciones y en la noche siempre estaremos apoyándonos de otro tipo de fuentes. En
cuanto a la luz artificial será toda aquella que provenga de fuentes que medien con la
electricidad para producirla.
Cada momento del día va a responder a una cierta predominante en color que debemos
tener en cuenta a la hora de preparar nuestras cámaras y los balances de blancos. Con la luz
artificial sucederá lo mismo, pero la diferencia es que las luces artificiales vienen con la
información sobre su temperatura de color y de ante mano sabremos con qué estamos
trabajando, por eso nos focalizamos en hablar en la luz natural. La luz artificial responde en
este sentido a la luz natural, es un símil de ella.
A grandes rasgos podemos decir que la luz natural se va a dividir en ciertos grupos según el
momento del día y la temperatura de color que esta tenga:
● Amanecer: primer parte del día, su temperatura de color es más bien fría.
● Mañana: También seguimos viendo una temperatura de color fría.
● Mediodía: momento más frío del día en su temperatura de color.
● Primera porción de la tarde: Empezamos a notar como la temperatura del color se
empieza a tornar más cálida, tiende a los amarillentos.
● Tarde: ya pasamos a ver todo más cálido, tirando a los naranjas.
● Ocaso o atardecer: momento más cálido del día, es el momento donde podemos ver
más una temperatura de color anaranjada.
● La noche: la noche presenta su particularidad, sin embargo en todo momento la
podemos entender como una iluminación fría. La particularidad de esta es que
siempre va a estar alterada por la iluminación artificial de las casas y las calles, que
pueden teñirla más de un color cálido o frío dependiendo de las características de las
fuentes lumínicas (luz de tungsteno o luces led hoy por hoy).
Como bien mencione antes, las luces artificiales responden a esta cuestión. En el mercado
encontramos hoy por hoy luces más bien frías, que simulan la iluminación del día
(mediodía). Antes se utilizaba mucho la luz de tungsteno que tenía una predominante
anaranjada por sus características. Cuando me refiero al mercado hago alusión al común
para todos, son las que encontramos en supermercados o bien casas de iluminación
hogareña. En el mercado profesional hay otro tipos de luces que, por general, vienen con
una predominante de color cálida.
¿Qué otras cuestiones a tener respecto de la iluminación?
Bien, la iluminación tiene otra características que nos es relevante para hacer nuestras
fotografías, ya sea que lo hagamos con luz natural o luz artificial. En este aspecto también la
luz artificial responde a la luz natural, la simula.
Las luces presentan una característica dependiendo de la fuente que la genere, pero
también de la distancia a las que las dispongamos del objeto o persona protagonista. Esto
nos lleva a hablar sobre la dureza o suavidad de las luces. En la jerga esto se lo conoce como
luces duras o luces blandas, y responde a la potencia de las mismas pero también a qué tipo
de sombras son las que generan. Esto también tendrá su correlación con la distancia.
Las Luces duras serán aquellas que, ya sea natural o artificial, generan en nuestros
protagonistas sombras duras. Es decir, son los casos donde vemos una línea más bien
marcada entre lo que es la luz y la sombra. En estos casos hay una gran cantidad de sombra,
casi de penumbra o total, donde en ellas no podremos ver detalles o información alguna.
Este tipo de luces genera un alto contraste en nuestras imágenes.
Las luces blandas, por el contrario, serán aquellas que generen una transición entre lo que
es la luz y la sombra. No serán tan marcadas las delimitaciones entre una y otra, y mismo
serán las que nos permitan ver detalles aún en las sobras. No llega a tener una penumbra
total como puede suceder en las luces duras. Este tipo de luces genera un contraste medio a
baja en las fotografías.
Dependiendo el momento del día, encontraremos en la luz natural que responde a estas
cuestiones, siendo por la mañana y el atardecer los momentos donde la luz se comporta de
forma más bien blanda. Mientras que al mediodía y parte de la primera hora de la tarde, la
luz se comporta de forma dura, delimitando una marcada direccionalidad de la luz. La
particularidad de la luz artificial está en que esto dependerá de la fuente de iluminación que
utilicemos. En general las luces hogareñas suelen tener cierta dureza en las mismas, donde
por cuestiones de la distancia, a veces, las podemos ver como más blandas. Acá cobra
importancia la distancia de la luz-objeto para que una luz, por más que sea dura, podamos
utilizarla como blanda. También podremos contar con otros elementos para convertir estas
luces en blandas.
En esto se aplica la ley del cuadrado inverso, que nos dice que “Una superficie iluminada por
una luz puntual, dura, recibe una intensidad lumínica inversamente proporcional al cuadrado
de la distancia”. En otras palabras, lo que nos quiere decir esto es que, al doble de distancia
del sujeto u objeto de la fuente de luz, la intensidad de luz que recibirá será 4 veces menos
luz, y así sucesivamente. Por tanto, al recibir menos luz, lo que genera es que las sombras
empiezan a ser más blandas a medida que nos alejamos de ella o alejamos la fuente.
Otras formas de convertir una luz dura en blanda es por medio de ciertos elementos semi
traslúcidos que funcionen a modo de pantalla. Profesionalmente hay pantallas que se
utilizan para esto, siendo el que prima en fotografía es el 5 en 1. Pero de una forma más
hogareña podremos lograrlo por medio de aplicar a estas luces papeles vegetales o de calcar
que disminuyen la intensidad de luz que podría llegar a nuestro objeto o sujeto.
La otra forma de realizarlo es por medio de aplicar la luz rebotada, pero para esto será
necesario contar con un espacio que acompañe y una cierta potencia de la luz. Se utilizan las
paredes de color blanco para direccionar la luz sobre ella y nos quedamos con toda la luz
que rebota de esta sobre nuestro objeto o sujeto. Cuánto mayor es la potencia de la luz,
mayor cantidad de luz rebotada recibiremos.
El hecho de aplicar una luz u otra, o mismo la combinación de ambas, va a generar
diferentes sensaciones, climas y emociones en nuestras fotografías. Dependiendo entonces
de cómo iluminemos, nuestro objeto o sujeto dentro de este escenario que planteamos (ya
sea en un exterior o interior) cambiará radicalmente las sensaciones y emociones que la
fotografía vaya a transmitir.
Tipos de iluminaciones
Hablamos de tipos de iluminaciones cuando nos referimos a la angulación y direccionalidad
de las fuentes de luz respecto del objeto o sujeto a fotografiar. Dentro de todas las opciones
que hay, estaremos hablando de las luces:
Luz frontal - Es la luz que está en dirección directa hacia el sujeto u objeto. Se sitúa delante
del motivo. En general, se puede decir que es el tipo de luz que genera pocos detalles
(volumen) y pocas sombras.
Cenital y picada - La luz cenital es la luz que se sitúa por encima del motivo a fotografiar. Es
el tipo de luz que se genera cuando el sol está en su punto más alto, es decir, al mediodía.
Esto también se puede generar con luces artificiales posicionándose por encima del motivo,
pero quizá no es tan utilizado ya que genera sombras muy duras, oscuras y profundas. Da un
alto grado de dramatismo en las fotografías. En cuanto a las luces picadas son las que se
posicionan también por encima del sujeto pero tienen un grado de inclinación en su
dirección de forma diagonal (igual que vimos con las angulaciones de cámara). Este tipo de
iluminación genera menos sombras que las cenitales, pero siguen siendo sombras duras,
oscuras y aportan un grado más de dramatismo que una luz frontal.
Nadir y contrapicada - Al igual que vimos con las angulaciones de cámara, este tipo de luces
son las contrarias a la cenital y picada. Se da cuando la fuente de iluminación proviene de un
plano más bajo que el sujeto y lo ilumina hacia arriba. Se usa muy poco, podríamos decir
que exclusivamente con luz artificial para dar efectos muy expresivos a la toma ya que
produce sombras muy poco naturales en el rostro. Es especialmente eficaz cuando
queremos darle un carácter extraño a una imagen, ya que es una iluminación irreal que no
se ajusta a nuestros hábitos de visión y que no se presenta en la naturaleza.
Contraluz - Los contraluces se producen cuando la fuente luminosa se encuentra por detrás
del motivo e incide frontalmente sobre la cámara. Genera un efecto, dependiendo de la
fuente de luz, muy dramático, quitando información y detalles en mayor o menor medida a
nuestro motivo a fotografiar, generando en ciertos casos una silueta negra. Es un tipo de
iluminación que puede darle un gran impacto a nuestras fotos, y pensando en lo que son las
personas es muy utilizado para darle mucho más protagonismo al movimiento y la
corporalidad por sobre la expresividad del rostro.
Claroscuro - El claroscuro se caracteriza por ser un tipo de luz que incide sobre el motivo con
algún tipo de angulación o dirección pero consiste en iluminar solo una parte del motivo,
dejando el resto en oscuridad para lograr una sensación de volumen. Esto se puede hacer de
una forma marcada como también suave, con una graduación o transición de la zona
iluminada a la oscura.
Ambiente - Se refiere a la luz que está naturalmente disponible. Es una iluminación no
directa, del entorno a fotografiar en la que el fotógrafo no ha tomado partido. Un ejemplo
claro es la luz solar o una bombilla que, colgando de un cable, ilumina el espacio total de una
habitación. Suele ser una iluminación suave que, a menudo, está rebotada de una superficie
a otra. Como resultado de una iluminación no directa, el brillo del sujeto es mucho menor
que en otro tipo de iluminación. La luz ambiente es usada en fotografía de paisajes
habitualmente.