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1.

El origen del universo


En el principio existía el Caos (el Vacío primordial). Después se formaron las
potencias elementales: Gea (la Tierra) y Eros (el Amor). Caos engendró a
Érebos (las Tinieblas) y a Nix (la Noche), y estos engendraron a Éter (la
Luminosidad) y Hémera (el Día).

Gea engendró por sí misma a Urano (el Cielo), a las Ninfas (las Montañas) y
a Ponto (el orden marino). Luego, se unió a Urano y nacieron seis titanes
(Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto y Crono) y seis titánides (Tía, Rea,
Temis, Mnemósine, Febe y Tetis). Ambos formaron también a los cíclopes,
vinculados con los rayos y los truenos, de nombre Arges, Estéropes y
Brontes. Urano engendró a los hecatonquiros Coto, Briareo y Giges, seres
gigantes y violentos de cien cabezas.

Pero Urano, el Cielo, odiaba a sus hijos, y los mantenía ocultos en el seno de
la madre Tierra, causándole gran sufrimiento. Gea deseaba vengarse, así
que liberó a sus hijos y les pidió ayuda para matarlo. Ninguno accedió,
excepto Crono, a quien Gea le fabricó una hoz. Cuando Urano envolvió a
Gea en la noche, Crono lo castró y arrojó sus organos detrás de él. La sangre
cayó sobre la Tierra y la fecundó, formando a las Erineas, las Ninfas de los
fresnos y los Gigantes.

Significado del mito. El mito sobre el origen del universo pretende ofrecer
una explicación sobre el inicio de las potencias elementales o fuerzas
primordiales. Al mismo tiempo, explica la relación de las potencias entre sí y
el orden natural de la vida, percibido antiguamente como caótico.
El nacimiento de Afrodita (Venus)

Sandro Botticelli: El nacimiento de Venus.

Según el relato de La metamorfosis de Ovidio, Crono castró a su padre,


Urano, con una hoz que le había hecho Gea. Los órganos reproductivos de
Urano cayeron al mar. Al contacto y roce con estos, el mar formó espuma y
se engendró a Afrodita, diosa del Amor y la sensualidad, quien emergió en un
cuerpo de mujer adulta, poseedora de una belleza sin par.

Con el soplo del Viento (los Céfiros), Afrodita fue llevada sobre una concha
marina hasta dos paradas: la primera, Citera, y la segunda, la orilla de Chipre.
Una vez en Chipre, Afrodita fue recibida por las Estaciones (llamadas las
Horas), quienes la condujeron a la llamada estancia de los Inmortales.

Significado del mito. Afrodita es la representación de la belleza, del amor


(erotismo) y de la fertilidad. La diosa es de una generación anterior a Zeus y
las demás deidades olímpicas, al ser hija de Urano, el Cielo, una de las
potencias primordiales de la vida.
Crono y el nacimiento de los dioses olímpicos

Francisco de Goya: Saturno devorando a sus hijos.

Después de castrar a Urano (el Cielo), Crono (Saturno) no demoró en


convertirse en un déspota como Urano. Tomó por esposa a su hermana, Rea
y procrearon a la primera generación de dioses: Hera, Deméter, Hestia,
Poseidón y Hades. Resintiendo un levantamiento de sus hijos en su contra,
Crono los devoraba tan pronto nacían.

Cuando Rea engendró a Zeus, lo alumbró en secreto y lo entregó a los


cuidados de Gea. Luego, en vez de darle el niño a Crono, le dio una piedra
envuelta en pañales, y este se la tragó sin percatarse del engaño.

Al crecer, Zeus se hizo emplear como copero de Cronos. Un día, le preparó


al titán del tiempo un brebaje, tras el cual vomitó a todos los dioses. Los
hermanos se unieron en contra de los titanes bajo el liderazgo de Zeus, a
quienes vencieron y desterraron al Tártaro (un inframundo por debajo del
infierno). De ese modo, Zeus se convirtió en el supremo de los dioses.

Significado del mito. En primer lugar, este mito simboliza la domesticación


de las fuerzas primordiales para dar entrada a los dioses olímpicos. Las
fuerzas primordiales son percibidas como caóticas y monstruosas, y deben
ser destronadas por otra idea de justicia, representada por el orden de los
dioses olímpicos. Ya que Zeus debe destronar al pasado para vivir y para que
el mundo tenga continuidad (futuro), el pasaje es también una representación
de la conciencia del tiempo histórico.
El origen de las musas

Sarcófago de las Musas, museo del Louvre.

Se dice que las musas fueron engendradas por Mnemosine y Zeus.


Mnemosine, hija de Gea y Urano, es la personificación de la memoria y
señora de las colinas de Eleuter. Durante nueve noches seguidas, Zeus subió
al lecho sagrado de Mnemosine para unirse a ella. De estas nueve noches se
engendraron nueve musas, protectoras e inspiradoras de las artes.

Las nueve musas son: Clío (historia o epopeya), Euterpe (música), Talía
(comedia y poesía bucólica), Melpómene (tragedia), Terpsícore (danza y
poesía coral), Erato (poesía lírica-amatoria), Polimnia (cantos sagrados y
poesía sacra, o sea, himnos), Urania (astronomía y ciencia) y Calíope
(elocuencia, belleza y poesía heroica y épica).

Significado del mito. Las musas son, en efecto, las protectoras de las artes.
Por eso, a ellas se asocia la inspiración de la creatividad y la belleza en el
arte. El origen de las Musas es un mito que explica, por el lado, las
características de la inspiración artística y, por el otro, el valioso papel de las
artes como memoria de la civilización.
El origen de Medusa

Caravaggio: Cabeza de Medusa.

El origen de Medusa es incierto. La versión de la época helenística sostiene


que Medusa era una gorgona mortal (monstruo femenino), hija de las
deidades marinas Ceto y Forcis, y hermana de Esteno y Euríale, ambas
gorgonas inmortales. Las gorgonas eran monstruos femeninos caracterizados
por tener serpientes en vez de cabellera, alas de oro, manos de bronce y ojos
con el poder de petrificar a quienes las miraran directamente.

Las versiones más antiguas, anteriores a la época helenística, sostienen que


Medusa era una doncella hermosa, y que rivalizaba con la belleza de Atenea.
La diosa, por celos, la convirtió en gorgona.

En La metamorfosis de Ovidio se describe a Medusa como una bella


sacerdotisa del templo de Atenea. Medusa habría sido poseída en dicho
templo por Poseidón, rival de Atenea. Como desagravio, esta la convertiría
en gorgona y la desterraría. Medusa resultaría embarazada, tras lo cual
Atenea encomendaría a Perseo su muerte.

Significado del mito. El origen de Medusa representa el orden sexual


instituido y el papel al que se condena a la mujer. Medusa significa protectora
o guardiana. Víctima o causante de las acciones de Poseidón, Medusa ha
sufrido la maldición de la diosa Afrodita, intensificada a consecuencia de su
embarazo. La maldición de Afrodita la condena al escarnio y a no volver a
disfrutar nunca más de la experiencia amatoria.
El mito de Prometeo

Dirck van Baburen: Prometeo siendo encadenado.

Prometeo era hijo del titán Jápeto y hermano de Atlas, Menecio y Epimeteo.
Según unas versiones, fue el creador de los hombres, a quienes formó de la
arcilla, mientras que otras es el encarecido aliado y protector de la
humanidad. Un día, le presentó a Zeus un buey en sacrificio, lo cortó y
separó en dos partes para que el dios eligiera una, pues lo sobrante quedaría
para los hombres. La primera, llevaba piel, carne y vísceras. La segunda no
era más que huesos escondidos bajo una grasa de aspecto suculento.

El dios olímpico escogió los huesos y, al descubrir el engaño, se enojó de tal


manera, que escondió el fuego a los mortales. Pero Prometeo subió al
Olimpo, robó el fuego nuevamente para devolverlo a la humanidad. Como
castigo, Zeus lo encadenó en el Cáucaso y mandó a un águila a que
devorase su hígado eternamente (y juró también castigar a los hombres). Sin
embargo, en un acto heroico, Hércules liberó a Prometeo, y Zeus no se pudo
oponer por ser Hércules su hijo.

Significado del mito. El mito de Prometeo ha sido interpretado de muchas


formas. La primera entiende a Prometeo como un protector de los seres
humanos, a quienes lleva la civilización (representada por el fuego).

De esta se desprende la segunda interpretación, que ve a Prometeo como


alguien capaz de rebelarse contra los dioses y subvertir su orden. Este
mismo carácter se proyecta en la conducta humana, lo que hace de los
hombres seres prometeicos o titánicos.

Una última interpretación sugiere que al introducir el conocimiento (el fuego),


Prometeo marcó la separación del hombre con la naturaleza, lo que habría
sido el inicio de la pérdida del bien y la inocencia primordial.
La caja de Pandora

John William Waterhouse: Pandora (detalle).

Zeus deseaba castigar a los hombres después de que Prometeo lo engañara


por ellos y les entregara el fuego robado del Olimpo. Hefesto fabricó entonces
una mujer de arcilla llamada Pandora por orden de Zeus, y Hermes la entregó
como regalo a Epimeteo, hermano de Prometeo. Al casarse con Epimeteo,
Pandora recibió de los dioses un ánfora (popularmente, una caja) y, con ella,
la instrucción de no abrirla jamás.

Pero los dioses dotaron del don de la curiosidad a Pandora, quien abrió el
ánfora y dejó escapar todos los males del mundo con que Zeus deseaba
castigar a los hombres. Viendo el desastre, Pandora se apresuró a cerrar el
ánfora antes de que escapase el último elemento: la esperanza
(personificada por Elpis), único don benefactor que los dioses habían
guardado en el ánfora.

Significado del mito. Pandora es la representación de lo femenino, ligado en


la cultura griega a lo caótico, lo informe y lo dionisíaco. Esta mujer fue creada
como una obra de los dioses especialmente diseñada para engañar a
Epimeteo e introducir los males en el mundo (el sufrimiento y las
calamidades). Por ende, el papel que Zeus le atribuye es marcar la línea de
separación entre los dioses y los hombres. Pandora nos recuerda a Eva, solo
que la mujer bíblica no trae los males al mundo, sino que abre la puerta al
Mal (pecado).
El mito de Eco y Narciso

William Waterhouse: Eco y Narciso.

Eco era una ninfa muy alegre y conversadora que entretenía a Hera, mientras
el dios Zeus buscaba aventuras amatorias. Cuando Hera se enteró de las
infidelidades de su esposo, castigó a Eco. La ninfa ya no podría hablar por sí
misma, sino repetir las últimas palabras que escuchara. Asustada, la ninfa se
escondió en una cueva junto a un estanque.

Narciso era un joven de belleza inigualable, de quien se enamoraban tanto


hombres como mujeres, solo para sufrir su rechazo. Un día, caminaba cerca
de la cueva de Eco, y la ninfa se enamoró. El joven entró a la cueva y gritó:
“¿Hay alguien aquí?”, y se oyó a Eco: “Aquí… aquí…”. Luego dijo Narciso:
“Ven”, y la voz repetía “Ven… ven…”.

Eco salió con los brazos abiertos hacia Narciso, pero la rechazó, y Eco se
consumió en la cueva. Némesis, diosa de la justicia y la venganza, contempló
la escena y maldijo a Narciso. Cuando este sintió sed, se acercó al estanque,
vio su reflejo y se enamoró perdidamente de sí mismo, arrojándose sobre las
aguas. Al morir, brotó en el estanque una flor, llamada narciso.

Significado del mito. El mito de Eco y narciso nos explica diversos


elementos a la vez. Desde el punto de vista de la naturaleza, nos explica el
origen del fenómeno físico del eco y el de la flor del narciso. Pero
simbólicamente, nos explica la tragedia que subyace a las personalidades
egocéntricas.
La manzana de la discordia

Jacob Jordaens: La manzana de la discordia.

Cuando Peleo, padre de Aquiles, iba a casarse con la diosa del mar, Tetis,
Zeus no invitó a Eris, la diosa de la discordia. Al enterarse, la diosa se
presentó en la ceremonia, se acercó a las diosas Afrodita, Atenea y Hera y
dejó sobre su mesa una manzana que llevaba inscrita la frase “Para la más
hermosa”. Las tres comenzaron a disputarse el presente y nombraron a Zeus
juez del asunto. Zeus no aceptó y, en su lugar, encargó a Hermes buscar a
Paris, príncipe de Troya y pastor, para que tomara la decisión.

Las diosas comenzaron a desfilar ante Paris y a hacerle promesas. Hera le


prometió poder y riquezas, y Atenea, sabiduría y triunfo en las guerras. Pero
Afrodita le prometió el amor de la mujer que eligiera, con lo que obtuvo la
manzana. Paris le pidió el amor de Helena, hija del rey Menelao de Esparta, a
quien raptó, desatando la guerra de Troya.

Significado del mito. El mito de la manzana de la discordia representa el


origen de la división y la confrontación. Las consecuencias de proceder de
este modo no se hacen esperar: una pequeña insignificancia desata una
guerra terrible.

Por eso, una interpretación sugiere que Zeus provocó deliberadamente la


discordia para diezmar la población humana por medio de la guerra de Troya,
en vista de que esta había crecido demasiado.
10. El mito de Afrodita y Ares (Venus y Marte)

Sandro Botticelli: Venus y Marte.

Cuenta el mito que Afrodita, diosa de la sensualidad y el amor, estaba casada


con Hefesto, dios del fuego y herrero de los dioses. Pero la hermosa deidad
se enamoró de Ares (Marte), el dios de la guerra. Apasionados el uno por el
otro, consumaron su relación ilegítima, de lo cual fue testigo Apolo, el dios de
las artes, la belleza y la luz.

Apolo le informó a Hefesto lo ocurrido, y este ideó un plan para atrapar a


Afrodita. Sigilosamente formó una red invisible en el lecho amatorio de los
adúlteros. Al despertar, se vieron atrapados en la red, y Hefesto convocó a
todos los dioses para que vieran por sí mismos la infamia de los amantes.

Significado del mito. El episodio de Afrodita y Ares simboliza, por un lado, la


compleja relación entre el amor y la guerra que ambos dioses representan.
Por el otro, representa la humillación de los infieles cuando la verdad sale a la
luz.
El rapto de Perséfone (Proserpina)

Pedro Pablo Rubens: El rapto de Proserpina (o Perséfone).

Perséfone era la hija única de Deméter (diosa de la agricultura), quien la


había procreado con Zeus. Al crecer, su tío Hades, dios del inframundo, se
empeñó en poseerla, así que la raptó un día en que Perséfone recogía un
narciso.

Deméter escuchó su grito desde el inframundo, y la buscó incansablemente.


Renunció a su divinidad hasta que Hades la devolviera. Como la presencia
de Deméter entre los mortales hacía estéril la tierra, Zeus exigió la devolución
de Perséfone. Hades accedió a condición de que Perséfone se mantuviera en
ayunas hasta salir del inframundo. Para tentarla, sembró el camino de rojas y
suculentas granadas, y la joven cayó en la trampa.

Los dioses llegaron a un acuerdo: cada año Perséfone debe pasar seis
meses con Deméter y seis meses en el inframundo. Durante su ausencia,
Deméter abandona sus labores divinas y la tierra no da fruto (invierno).

Significado del mito. El mito de Perséfone se relaciona con los ritos del
cultivo y la siembra, y con las primeras ideas de la creencia en la vida
después de la muerte. El arreglo entre Hades (dios de la muerte y el
inframundo) y Deméter (diosa de la agricultura) explica los ciclos del cultivo
de la tierra.

Por eso, a Perséfone se le ha asociado con el grano de trigo, cuyo fruto solo
se produce al morir y ser cultivado. Desde el punto de vista arquetípico, la
relación entre Deméter y Perséfone expresa el duelo de la madre ante la
separación de la hija, que posee rasgos diferenciadores con respecto a los
hijos varones.
Teseo y el Minotauro

Vajilla del Ático con la imagen del Minotauro.

Poseidón le concedió a Minos, el rey de Creta, un hermoso toro blanco a


condición de que lo sacrificara en su honor. Tan fascinado estaba Minos con
aquel toro, que sacrificó a otro ejemplar como sustituto, y Poseidón lo
descubrió. Poseidón hizo que Pasifae, esposa de Minos, sintiera gran
atracción por el toro. Parsifae ordenó al arquitecto Dédalo fabricar una vaca
para esconderse en ella y acercarse al toro, tras lo cual se unió a él y se
embarazó.

Nació una criatura con cuerpo de hombre y cabeza de toro, llamado


Minotauro. El Minotauro devoraba a quien encontrara a su paso, y se hizo
incontrolable al crecer. Entonces el rey Minos encomendó a Dédalo construir
un laberinto para encerrarlo.

Mientras se construía el laberinto, Minos recibió la noticia de que su único hijo,


Androgeo, había sido muerto por los atenienses. Entonces sitió la ciudad de
Atenas y los obligó a pagar un tributo cada nueve años, que consistía en
sacrificar siete doncellas y siete mancebos al Minotauro.
Maestro dei Cassoni Campana: Teseo y el minotauro.

Teseo, hijo del rey de Atenas, Egeo, se ofreció como parte del tributo para
detener el derramamiento de sangre. Como los barcos atenienses debían izar
velas negras en señal de luto, le pidió que, si volvía con vida, izaran velas
blancas.

Minos tenía dos hijas: Ariadna y Fedra. Ariadna se enamoró de Teseo y le


prometió ayudarlo. Le entregó un ovillo de hilo y una espada mágica. Con el
hilo de Ariadna, Teseo marcó el camino del regreso, y con la espada mató al
Minotauro. Pero al volver a Atenas, Teseo olvidó izar las velas blancas. Egeo
lo creyó muerto y, desesperado, se arrojó al mar que hoy lleva su nombre.

Significado del mito. La interpretación más extendida de este mito sugiere


que el Minotauro representa lo monstruoso, caótico, vergonzoso y maligno,
que debe ser encerrado en un laberinto y, a la vez, clama para ser
alimentado. Teseo es, por lo tanto, el héroe que lucha por superar el caos de
lo monstruoso y restablecer el orden. Otra interpretación sostiene que el mito
del Minotauro es expresión del período en que Creta fue dominante con
respecto a Grecia continental.
Ulises y las sirenas

Ulises y las sirenas.

Cuenta el mito que cerca de Sicilia, había unos seres marinos híbridos
llamados sirenas, con rostro de mujer y cuerpo de ave (aunque erróneamente
se cree que tenían cuerpo de pez). El canto de las sirenas seducía a los
marinos. La seducción provenía de las adulaciones que proferían, ya que los
hombres deseaban escuchar aquellos elogios de sí mismos. Su vanidad e
imprudencia los llevaba a la muerte.

Advertido por Circe, Ulises ordenó a sus marinos tapar sus oídos con cera.
Pero como también sentía una enorme curiosidad por escuchar aquel canto,
prefirió atarse a sí mismo a un mástil y pedir a la tripulación que ignorase
cualquier súplica para desatarlo.

Una vez en alta mar, las sirenas comenzaron su canto. Ulises se desesperó,
pero sus marinos obedecieron la orden y todos se salvaron. Las sirenas,
despechadas, se arrojaron al mar. El cuerpo de la sirena Parténope fue
llevado hasta una orilla, donde levantaron un monumento en su honor. Ese
lugar sería llamado Parténope (hoy Nápoles).

Significado del mito. Ulises desea escuchar las adulaciones de las sirenas,
pero no quiere morir presa de ellas. Tiene el sentido de la prudencia y la
astucia, al igual que Zeus y Atenea. Allí es donde Ulises pone en marcha la
astucia y consigue una forma de dominarse y, al mismo tiempo, complacerse.
Este mito, pues, expone la relación entre la vanidad, la prudencia, la astucia y
el dominio propio.
Los doce trabajos de Hércules

Francisco de Zurbarán: Hércules lucha con la hidra de Lerna.

Los doce trabajos de Hércules (también llamado Heracles) son una serie de
tareas que este debió cumplir como penitencia por el asesinato de su mujer,
hijos y dos de sus sobrinos. Tales muertes habían sido cometidas en un
estado de locura, pues la diosa Hera, celosa de que este era hijo de Zeus con
una mortal, deseaba complicarle la vida. Los doce encargos fueron:

 Primer trabajo: dar muerte al león de Nemea.

 Segundo trabajo: dar muerte a la hidra de Lerna.

 Tercer trabajo: atrapar al jabalí de Erimanto

 Cuarto trabajo: atrapar a la cierva del monte Cerineo.

 Quinto trabajo: exterminar a los pájaros del Estínfalo.

 Sexto trabajo: atrapar al toro de Creta.

 Séptimo trabajo: asear los establos de Augías.

 Octavo trabajo: hurtar las yeguas de Diomedes.

 Noveno trabajo: hurtar el cinturón de Hipólita.

 Décimo trabajo: hurtar el ganado de Gerión.

 Undécimo trabajo: hurtar las manzanas doradas del jardín de las Hespérides.

 Duodécimo trabajo: hurtar a Cerbero, el perro de Hades, para Euristeo.

Significado del mito. Hércules representa la lucha humana contra el mal y


contra lo monstruoso. Hércules lucha contra fuerzas caóticas y así preconiza
el orden olímpico. Por medio de sus trabajos, Hércules procura ordenar el
cosmos a la medida de los dioses del Olimpo, que lo distinga del caos
primigenio, del orden titánico, tenido por monstruoso. Ese mundo a la medida
del Olimpo es el mundo de los hombres.
El mito de Sísifo

Tiziano: Sísifo.

Sísifo era un mortal astuto que había delatado a Zeus por haber raptado a
Egina, la hija del dios de los ríos, Asopo. Los dioses mandaron a Tánatos (la
Muerte) a buscarlo, pero este lo engañó, colocándole los grilletes destinados
a su persona. De este modo, nadie más moría en la tierra

El dios Ares liberó a Tánatos para restablecer el orden, y castigó a Sísifo al


inframundo. Antes de fallecer, Sísifo pidió a su esposa no cumplir con las
ofrendas funerarias. Una vez en el inframundo, el astuto Sísifo hizo queja de
la “falta” de su esposa y pidió que se le permitiera regresar a castigarla. Le
fue concedido, a condición de volver, pero se las arregló para permanecer en
la tierra indefinidamente.

Al morir finalmente, le impusieron a Sísifo el castigo de subir una roca por la


cuesta de una montaña, roca que volvería a caer antes de tocar la cima, en
un ciclo infinito. Así, sufriría una eternidad de trabajo inútil.

Significado del mito. El mito de Sísifo se ha interpretado de diferentes


maneras. La más difundida es la que relaciona este mito con la búsqueda del
sentido de la vida en un mundo donde la historia parece carecer de
significado. Otra interpretación es de naturaleza política. En este caso, Sísifo
representaría a la clase política y sus esfuerzos ridículos por hacerse del
poder.

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