Resumen de lectura
Título: Balanza comercial de México, antes y después de la firma de los Tratados
de Libre Comercio
Referencia:
Ultreras Rodríguez, A., Michel Olguín Martínez, C., Salazar Echeagaray, J. E., & Salazar
Echeagaray, T. I. (2024). Balanza comercial de México, antes y después de la firma de
los Tratados de Libre Comercio. Revista Arbitrada: Orinoco, Pensamiento y Praxis,
14(3), 52-61.
El artículo analiza la evolución de la balanza comercial de México antes y después
de la firma de diversos Tratados de Libre Comercio (TLC). La investigación
sostiene que estos acuerdos han transformado la economía mexicana,
favoreciendo la modernización de su estructura productiva y una mayor
integración al comercio internacional.
Antes de la firma de los TLC, la economía mexicana dependía en gran medida de
las exportaciones petroleras, lo que generaba vulnerabilidad frente a las
fluctuaciones del precio internacional. Con la apertura comercial de los años
ochenta y noventa, México transitó hacia una economía más diversificada y
orientada a las manufacturas. Según los autores, las exportaciones
manufactureras representaron más del 88 % del total en 2021, reflejando el
cambio estructural (Ultreras, Michel, Salazar y Salazar, 2024).
El estudio combina métodos cualitativos (revisión de literatura e informes oficiales)
y cuantitativos (análisis estadístico de datos del INEGI y de la Secretaría de
Economía), para determinar los factores que afectan a la balanza comercial. Uno
de los hallazgos clave fue que el tipo de cambio explica alrededor del 45 % de la
variación en las exportaciones netas, lo que confirma la importancia de la
estabilidad cambiaria en el desempeño comercial de México (Ultreras, Michel,
Salazar y Salazar, 2024).
Entre los resultados más relevantes, se observa que los tratados impulsaron un
crecimiento notable de las exportaciones, especialmente en sectores como el
automotriz, el agroalimentario y el electrónico. No obstante, persisten limitaciones
estructurales como la alta dependencia del mercado estadounidense que
concentra más del 75 % de las exportaciones y la escasa diversificación hacia
Europa y Asia. Aunque el comercio con la Unión Europea casi se triplicó tras el
TLCUEM, no ha sido suficiente para reducir el déficit comercial con esa región.
Asimismo, algunos sectores productivos, como el textil y el agrícola, enfrentaron
desventajas competitivas debido a la competencia externa y a la falta de políticas
de apoyo. Esto revela que los beneficios de los TLC no se distribuyen de forma
equitativa en todos los sectores. Como afirman los autores, “los tratados de libre
comercio han impulsado sectores estratégicos, pero la dependencia del mercado
estadounidense y la falta de innovación tecnológica son obstáculos estructurales”
(Ultreras, Michel, Salazar y Salazar, 2024).