0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas4 páginas

Reporte

Tarea
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas4 páginas

Reporte

Tarea
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad

autónoma de nuevo
león
psicología clínica
reporte de lectura
nombre: Leslie Guadalupe Castillo Acota
matricula: 2107201

Reporte de lectura (376 a 384)


Jaylene Smith, una médica de 30 años, busca terapia debido a inquietudes sobre su vida
social. Aunque los demás la ven como una persona exitosa y encantadora, ella se siente
insegura y ansiosa, describiéndose con términos negativos. Siendo la hija mayor y la
favorita de su padre, siempre ha tenido una relación muy cercana con él. Sin embargo, su
madre, al trabajar mucho, no tenía mucha energía para dedicarle a sus hijos, causando
tensiones con Jay. A lo largo de su vida, sintió celos y competencia hacia sus hermanos. A
pesar de ser una buena estudiante y elegir la carrera de medicina, durante su adolescencia
sufrió de soledad y depresión. En la universidad, tuvo problemas amorosos y le costó
mantener relaciones estables. Ya en la facultad de medicina, se cuestionaba si realmente
merecía ser doctora, si iba a aprobar los exámenes y cuál era su propósito en la vida. La
personalidad se define como el conjunto único de pensamientos, sentimientos y
comportamientos que caracterizan a una persona a lo largo del tiempo y en diferentes
situaciones. Es lo que nos hace diferentes a los demás y tiende a ser estable y duradera.
Las teorías psicodinámicas explican que nuestra forma de actuar es el resultado de
fuerzas psicológicas internas que operan fuera de nuestra conciencia. Gran parte de
nuestra vida mental es inconsciente, y nuestros procesos mentales, como las emociones,
motivaciones y pensamientos, funcionan de manera simultánea. Los patrones de
personalidad se forman desde la infancia, y las experiencias tempranas tienen un impacto
significativo en nuestro desarrollo. Sigmund Freud, el psicoanalista más famoso, destacó
la importancia del inconsciente, es decir, de aquellos pensamientos y sentimientos de los
que no nos damos cuenta. Según él, la conducta humana se basa en instintos, algunos de
ellos agresivos o destructivos, y el deseo de obtener placer es el motor principal de
nuestra personalidad. Freud también propuso que la personalidad se compone de tres
partes: el ello que está presente desde el nacimiento y es completamente inconsciente. El
ello busca satisfacer nuestros deseos de forma inmediata, sin importar las
consecuencias. El yo es esa parte de nosotros que trata de equilibrar lo que queremos, lo
que es posible y lo que está bien. Es como un mediador que busca satisfacer nuestros
deseos de forma segura y sin romper las reglas. El superyó, en cambio, es como nuestra
conciencia, esa voz interna que nos dice lo que está bien y lo que está mal, basándose en
las normas que hemos aprendido de nuestros padres y de la sociedad. Todos tenemos una
imagen de cómo nos gustaría ser, un ideal que a menudo está influenciado por ese
superyó. Para protegernos de la ansiedad y la culpa que surgen cuando no logramos
alcanzar ese ideal o cuando nuestros deseos chocan con la realidad, utilizamos
estrategias llamadas mecanismos de defensa. Uno de ellos es la negación, que consiste
en no querer ver o aceptar una realidad que nos duele o nos asusta. Los mecanismos de
defensa son estrategias que utilizamos para protegernos de la ansiedad y el estrés. La
negación es como cerrar los ojos ante una realidad dolorosa, mientras que la represión
consiste en borrar de nuestra mente los pensamientos o sentimientos incómodos. La
proyección implica atribuir a otros nuestros propios sentimientos o deseos que no
queremos reconocer. La identificación nos lleva a adoptar características de otros para
sentirnos mejor, y la regresión nos hace comportarnos como niños para evitar problemas.
La intelectualización nos permite analizar fríamente situaciones estresantes, y la
formación reactiva nos lleva a expresar lo contrario de lo que sentimos. El desplazamiento
consiste en dirigir nuestros sentimientos hacia un objeto o persona diferente, y la
sublimación transforma nuestros impulsos inaceptables en actividades socialmente
aceptables. La identificación es cuando adoptamos características de otros para
sentirnos mejor, mientras que la regresión nos lleva a comportarnos como niños ante el
estrés. La intelectualización implica analizar los problemas de forma fría, y la formación
reactiva nos hace expresar lo contrario de lo que sentimos. El desplazamiento redirige
nuestros sentimientos hacia algo o alguien más, y la sublimación transforma nuestros
impulsos en actividades positivas. Freud creía que nuestra personalidad se forma a través
de etapas en la infancia, donde el placer se centra en diferentes partes del cuerpo.
Primero, la boca al succionar, luego el control de esfínteres, después los genitales y la
relación con los padres, un tiempo de calma, y finalmente la etapa adulta. Jung, aunque al
principio estuvo de acuerdo con Freud, luego pensó diferente. Para él, no todo era sexo, y
además de lo que cada uno guarda en su mente, todos compartimos un inconsciente
colectivo con ideas y símbolos universales que nos influyen a todos.

Reporte de lectura (326 a 331)

John Exner fue un psicólogo que se especializó en el test de Rorschach. Desarrolló un


sistema para interpretar este test de manera más estandarizada y objetiva. Sus áreas de
interés eran la evaluación de la personalidad y el tratamiento psicológico. Exner creía que
la investigación futura en psicología clínica se enfocaría en la eficacia del tratamiento y las
diferencias individuales. También pensaba que la investigación del Rorschach se centraría
en las características del estímulo, los estilos de respuesta y la relación entre las variables
del Rorschach y la personalidad. El test de Rorschach es complejo de interpretar, y las
respuestas de los pacientes pueden estar influenciadas por varios factores, como la
ansiedad. La forma en que se interpretan las respuestas puede indicar diferentes
características de la personalidad, como la obediencia, la psicosis, la impulsividad o la
compulsividad. La confiabilidad del test ha sido cuestionada, pero algunos estudios
sugieren que el sistema de Exner tiene una buena confiabilidad interjueces. Sin embargo,
es importante que los resultados del test se interpreten con precaución y se utilicen junto
con otra información clínica. La confiabilidad del test de Rorschach es crucial, pero difícil
de medir. Aunque algunos estudios muestran que clínicos entrenados pueden llegar a
interpretaciones consistentes, la falta de estandarización dificulta el cálculo de la
confiabilidad. En cuanto a la validez, hay evidencia contradictoria. Algunos estudios
apoyan la validez del test, mientras que otros sugieren que no es válido para todos los
propósitos. A pesar de las controversias, el Rorschach sigue siendo utilizado en la práctica
clínica, aunque algunos autores recomiendan poner menos énfasis en su uso. El
Rorschach se usa más como un método para recolectar datos que como una prueba en sí
misma. No mide si tienes o cuánta personalidad tienes, sino que ayuda a entender cómo
resuelves problemas. El TAT, en cambio, muestra dibujos para que inventes historias y así
revelar tus necesidades psicológicas y cómo te relacionas con otros. El TAT es menos
ambiguo que el Rorschach. El TAT muestra imágenes para que inventes historias,
revelando tus necesidades y cómo te relacionas. Las historias pueden indicar ansiedad,
depresión, inseguridad y falta de control. Algunos investigadores han intentado crear
diccionarios de interpretaciones para el TAT, pero la validez de estas generalizaciones es
difícil de evaluar.

También podría gustarte