FACULTAD DE ODONTOLOGÍA
DOCTORADO EN CIRUGÍA DENTAL
Asignatura: Odontología Preventiva
Autores:
2022010375 Pineda Cornejo, Valeria Lisbeth
Proceso salud enfermedad/ Historia natural
de la enfermedad/ atencion primaria en
salud bucal.
A lo largo de la historia, el ser humano ha
intentado entender la enfermedad, inicialmente
explicándola como una manifestación de
fuerzas sobrenaturales, como dioses o
espíritus malignos. Los brujos y curanderos
fueron fundamentales en el tratamiento,
transmitiendo sus conocimientos de
generación en generación. Con el tiempo, la observación y la lógica empezaron a
guiar las explicaciones, y la salud se empezó a asociar con el equilibrio físico y
espiritual. Durante la Edad Media, la enfermedad se veía como un castigo divino por
el pecado humano, reflejando la creencia de que todo en la vida estaba regido por
la voluntad de Dios.
Con el auge del capitalismo, se empezó a dejar atrás la explicación religiosa sobre
la enfermedad, dándole un enfoque más natural. Ahora se veía la enfermedad como
el resultado de un desequilibrio en el cuerpo, que se mantenía saludable mientras
sus funciones internas estuvieran equilibradas. Esto llevó al uso del método
científico, basado en pruebas y experimentos. A partir de eso, surgieron dos
principales corrientes: la fisiológica, que veía la salud como el equilibrio interno del
cuerpo, y la ontológica, que decía que la enfermedad era causada por parásitos.
Virchow, Bernard y Cannon fueron figuras clave en el enfoque fisiológico.
En esa época, surgieron dos teorías principales sobre el proceso salud-enfermedad:
la concepción de causa única y la de causas múltiples. La primera, centrada en la
idea de que cada enfermedad tenía una causa específica, como un microorganismo
o un desequilibrio interno, fue clave para el desarrollo de la microbiología, con
figuras como Pasteur y Koch. Por otro lado, el modelo de causas múltiples sostenía
que la enfermedad era el resultado de la interacción de varios factores: el agente
patógeno, el huésped y el entorno, incluyendo aspectos económicos, sociales y
culturales. Esta teoría, propuesta por Leavell y Clark en la segunda mitad del siglo
XX, sirvió como base para el concepto de salud de la OMS.
Historia natural de la enfermedad
La historia natural de la enfermedad describe
cómo un individuo pasa del estado de salud
a la enfermedad, con diversas posibles
resoluciones, como la recuperación,
cronicidad, agravamiento o muerte. Este
proceso está influenciado por la triada
ecológica: ambiente, agente y huésped.
El huésped es el ser vivo que acoge al agente causal de la enfermedad, y factores
como su genética, edad, nutrición, salud mental y hábitos afectan su susceptibilidad.
Los agentes causales pueden ser biológicos, físicos o químicos, mientras que el
ambiente incluye todos los factores que rodean al individuo, como los físicos,
químicos, biológicos y sociales, interactuando constantemente.
Niveles de prevención
La prevención incluye todas las medidas que buscan reducir la probabilidad de
aparición de una enfermedad o frenar su progreso. Esto implica que siempre es
posible tomar acciones. El objetivo de los servicios de salud y de los profesionales
es disminuir el sufrimiento y proteger la salud de las personas. Por lo tanto, es crucial
dar prioridad a las actividades preventivas. Según Leavell y Clark, la prevención
primaria, o intervención preventiva primaria, tiene lugar durante la fase
prepatogénica y se enfoca en promover y mantener la salud, así como evitar que la
enfermedad se manifieste. Esta fase abarca tanto la promoción de la salud como la
protección específica.
La promoción de la salud implica una serie de acciones para mejorar la calidad de
vida y prevenir enfermedades, que incluyen:
• Educación para la salud.
• Una alimentación adecuada según las diferentes etapas del desarrollo.
• Atención al desarrollo de la personalidad, incluyendo la higiene mental.
• Provisión de condiciones apropiadas de vivienda, recreación y trabajo.
• Educación sexual y para el matrimonio.
• Consejo genético.
• Realización de exámenes selectivos periódicos.
La educación para la salud se debe impartir en dos niveles: a aquellos que carecen
de la información necesaria para mantener y promover la salud, y a quienes ya
tienen el conocimiento, pero no lo aplican. Esta educación debe comenzar desde la
infancia con hábitos informales y continuar en la escuela a través de la educación
formal.
La protección específica se enfoca en medidas para prevenir enfermedades
particulares, como:
• Inmunizaciones específicas (por
ejemplo, hepatitis B, tétanos).
• Higiene personal (aseo, ropa adecuada,
postura, higiene bucal y de los
sentidos).
• Saneamiento ambiental.
• Protección contra riesgos laborales.
• Uso de nutrientes específicos.
• Prevención de accidentes.
• Protección contra carcinógenos y alérgenos.
La prevención secundaria entra en acción cuando la prevención primaria no evita la
enfermedad. Se enfoca en el diagnóstico temprano y tratamiento oportuno para
detener el avance de la enfermedad, prevenir su propagación, evitar complicaciones
y secuelas, y reducir el tiempo de incapacidad. Para limitar la incapacidad, es
necesario proporcionar un tratamiento adecuado y facilitar recursos para prevenir
futuras complicaciones y la muerte.
Por último, la prevención terciaria se centra en la rehabilitación, con medidas como:
• Provisión de recursos hospitalarios y comunitarios para maximizar las
capacidades remanentes.
• Educación al público y a la industria para integrar a las personas
rehabilitadas.
• Uso del trabajo como terapia en hospitales.
• Ubicación selectiva en el ámbito laboral.