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Heyman 2021. El Arco de Fábrica

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El profesor Heyman es uno de los grandes teóricos de la

Teoría de Estructuras. En los años 1940 y 50


contribuyó decisivamente al establecimiento de la Teoría
Plástica de las estructuras de acero. En los años 1960,
dirigió su atención a las estructuras históricas de fábrica.
Demostró que éstas también eran "plásticas" y que la
teoría y los Teoremas Fundamentales podían traducirse
a la fábrica. El profesor Heyman extrajo el principal
corolario del Teorema de la Seguridad : el "enfoque del
equilibrio". Cualquier estructura de fábrica no se caerá
si existe un posible estado de equilibrio confortable a
compresión. Esto impone ciertas restricciones a la
geometría: es la forma la que garantiza la estabilidad de
un arco, una bóveda o un edificio.
En el presente libro el profesor Heyman estudia con
detalle la teoría del arco fábrica. El arco es la base de
toda la construcción de fábrica. Cualquier estructura, por
compleja que sea, puede imaginarse como una serie de
arcos en equilibrio que empujan contra un sistema de
contrarresto. El caso más complejo es cuando el arco
no sólo debe soportar su propio peso sino, además, la
acción de una carga variable en magnitud y/o posición.
Los puentes en arco, construidos desde la antigüedad,
son el ejemplo más común. Primero se exponen los
fundamentos teóricos y se explican una serie de
métodos de equilibrio, basados en el concepto de línea
de empujes. El empleo de los polígonos funiculares y de
fuerzas es la herramienta básica. Se define con rigor la
seguridad geométrica por comparación con el arco
límite. Después, se aplican estas ideas al análisis de un
arco sometido a cargas concentradas, deduciéndose un
método sencillo para hallar el espesor límite para la
combinación más desfavorable de carga permanente y
sobrecargas. Se propone un método rápido de análisis y
se dan las tablas correspondientes, aplicándose ambos
métodos a varios ejemplos de puentes.
El libro termina con un capítulo dedicado a los arcos
de hierro. El profesor Heyman muestra cómo la misma
teoría de equilibrio puede aplicarse a los arcos de hierro,
fundido o forjado. Los análisis elásticos de arcos llevan
a grandes tensiones, fruto de variaciones de las
condiciones de contorno o de la temperatura, que no
son reales. Sólo el análisis de equilibrio, basado en el
Teorema Fundamental de la Seguridad, permite una
estudio racional de los arcos reales.
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Textos sobre Teoría e Historia de las Construcciones
Colección dirigida por Santiago Huerta Fernández

A. Buchanan et al. (Eds.). Robert Willis. Science, Technology and Architecture in the Nine-
teenth Century
A. Choisy. El arte de construir en Roma
A. Choisy. El arte de construir en Bizancio
A. Choisy. El arte de construir en Egipto
A. Choisy. Historia de la arquitectura (en preparación)
P. Fuentes e I. Wouters (Eds.). Brick Vaults and Beyond. Transformation of a Historical
Structural System
I. J. Gil Crespo (Ed.). Historia, arquitectura y construcción fortificada
J. Girón y S. Huerta (Eds.) Auguste Choisy (1841-1909). L’architecture et l’art de bâtir
R. Guastavino. Escritos sobre la construcción cohesiva y su función en la arquitectura
J. Heyman. Análisis de estructuras: un estudio histórico
J. Heyman. El arco de fábrica
J. Heyman. El esqueleto de piedra. Mecánica de la arquitectura de fábrica
J. Heyman. Equilibrio de cáscaras (en preparación)
J. Heyman. Geometry and Mechanics of Historic Structures
J. Heyman. La ciencia de las estructuras
J. Heyman. Teoría básica de estructuras
J. Heyman. Teoría, historia y restauración de estructuras de fábrica. 2 vols.
J. Heyman. Vigas y pórticos
S. Huerta. Arcos, bóvedas y cúpulas. Geometría y equilibrio en el cálculo tradicional de
estructuras de fábrica
S. Huerta (Ed.). Las bóvedas de Guastavino en América
S. Huerta (Ed.). History of the Theory of Structures. Essays in Honour of Jacques Heyman
J. Ibáñez (Coord., Ed.). Trazas, muestras y modelos de tradición gótica en la Península
Ibérica entre los siglos XIII y XVI
J. M. Molero et al. (Eds.). La construcción fortificada medieval
J. Monasterio. Nueva teórica sobre el empuje de las bóvedas (en preparación)
J. R. Perronet. La construcción de puentes en el siglo XVIII
H. Straub. Historia de la ingeniería de la construcción (en preparación)
G. E. Street. La arquitectura gótica en España
H. Thunnissen. Bóvedas: su construcción y empleo en la arquitectura
A. Truñó. Construcción de bóvedas tabicadas
E. Viollet-le-Duc. La construcción medieval
R. Willis. La construcción de las bóvedas en la Edad Media

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El arco de fábrica

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El arco de fábrica
Jacques Heyman

traducción de:
Paula Fuentes

revisión y prólogo de:


Santiago Huerta

Instituto Juan de Herrera


Escuela Técnica Superior de Arquitectura
Madrid

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Edición y traducción íntegra de la edición original:
J. Heyman, The masonry arch. Chichester: Ellis Horwood, 1982.

©   Jacques Heyman, 1982, 2021


©   de la presente edición, Instituto Juan de Herrera
ISBN: 978-84-9728-586-5
Depósito Legal: M-1135-2021
Cubierta: Puente de Sant’Angelo, Roma (detalle). S. Serlio.
  Libro terzo d’architettura. Venecia: 1540
Fotocomposición e impresión:
GRACEL ASOCIADOS SLL
28018 Alcobendas
Distribución y venta: [Link]

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Índice

Prólogo de S. Huerta ix

Prefacio 1
1 La regla del tercio central 5
Definiciones 7
El polígono funicular 11
El arco triarticulado 14
La regla del tercio central 19
El método de Fuller 23

2 Los teoremas plásticos 27


El problema estructural 28
El coeficiente geométrico de seguridad 37
Mecanismos de colapso 42

3 Notas históricas 45
La estática del empuje 45
Mecanismos de colapso 52
Experimento y práctica 63

4 La resistencia de los arcos 67


El método «elástico» de Pippard 67
El método de evaluación MEXE/MOT 74
Un método «plástico» de análisis 77

5 Ejemplos prácticos 87
La línea de empujes 87
El puente de Teston, Kent 89

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El método «rápido» de evaluación 97
La línea de empujes de las cargas permanentes 100
Un arco de piedra en Lincoln 106
El puente Mosca en Turín 109

6 Arcos de hierro 113


El puente Magdalene en Cambridge 115
Un puente de hierro forjado 120

Bibliografía 125

Índice alfabético 129

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Prólogo

El arco nunca duerme.


Proverbio árabe

El arco es la base de toda la construcción de fábrica. Si se conoce bien la teoría del


arco de fábrica se ha dado el paso fundamental a la hora de analizar cualquier es-
tructura de este material. No es extraño por tanto que las primeras contribuciones a
la ciencia de las estructuras se ocuparan de la teoría del arco. La teoría tradicional
se basaba en el examen crítico de la experiencia acumulada y las primeras reglas
eran proporcionales, se centraban en la geometría. Después, en los siglos XVII al
XIX se desarrolló la teoría “científica” del arco de fábrica. Esta teoría se olvidó
con la aparición de los nuevos materiales: primero, el hierro fundido, luego el
hierro forjado y el acero; finalmente, el hormigón armado. La teoría clásica de
estructuras, desarrollada en el siglo XIX, considera estos materiales como elásti-
cos y, así, el arco de fábrica se estudió desde finales del siglo XIX como un arco
elástico. Desde luego hace falta mucha imaginación para ver en un arco de fábrica
(de piedra, ladrillo u hormigón en masa, normalmente agrietado) un sólido elástico
homogéneo e isótropo, con unas constante elásticas determinadas. Pero un análisis
elástico es una posible solución de equilibrio y, si se verifica la “regla del tercio”,
si la línea de empujes no produce tensiones elásticas de tracción, el cálculo es se-
guro, aunque los ingenieros de fines del XIX y principios del XX no lo sabían. (En
la práctica, un cálculo gráfico buscaba situar una línea de empujes dentro del tercio
central.) Cuando a partir de los años 1920 del siglo pasado hubo que estimar la re-
sistencia de los puentes con arcos de fábrica para el paso de los nuevos vehículos,
mucho más pesados, se hizo evidente la necesidad de revisar este enfoque elástico.
Finalmente, fue en los años 1960 cuando el profesor Heyman tradujo la teoría
plástica al caso de los arcos de fábrica y de las estructuras de fábrica en general,

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x Prólogo

proporcionando un marco teórico riguroso para el análisis de las estructuras histó-


ricas de fábrica.
Este libro, que ahora traducimos y publicamos en español, resume con conci-
sión, claridad y brillantez toda la teoría del arco de fábrica. Es cierto que el análisis
de arcos presenta una casuística enorme; el técnico en estructuras, aplicará la teoría
en cada situación de la manera más conveniente. No hay que olvidar que el propó-
sito del técnico, sea arquitecto o ingeniero, no es avanzar en el conocimiento sino
dar respuesta a problemas concretos. Pero para dar esta respuesta es preciso antes
dominar la teoría del arco, comprender sus principios fundamentales y conocer sus
métodos básicos de análisis. Esta monografía del profesor Heyman cubrirá un va-
cío en la literatura en español sobre el análisis del arco de fábrica. El libro se con-
centra en los arcos de puentes, es decir, arcos que deben soportar el paso de una
carga, o de una serie de cargas, concentradas. Pero la exposición va mucho más
allá, pues el libro explica la teoría completa de arcos.
Esperamos que esta traducción, que se ha hecho esperar varios decenios, sirva
tanto a arquitectos como a ingenieros para estudiar y entender con rigor el funcio-
namiento del arco de fábrica. El trabajo del arco no es, ni mucho menos, evidente.
Los ingenieros del siglo XVIII decían que el arco es “el enigma de la arquitectura”.
En efecto, es imposible saber el estado real de un arco (de hecho, de cualquier es-
tructura); lo único que se sabe es que el arco de fábrica siempre empuja, también
de noche, como dice el proverbio árabe que figura al comienzo de este prólogo. “El
arco nunca duerme”, y no solamente empuja siempre, sino que, además, se agrieta
y acomoda su empuje a los cambios inevitables en las condiciones de contorno.
Parafraseando al profesor Heyman, en un mundo esencialmente variable, de es-
tructuras que se mueven y adaptan a cada cambio del entorno, lo único seguro, la
única roca a la que agarrarse, es la teoría, en este caso la teoría plástica.

Madrid, 14 de enero de 2021


Santiago Huerta

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Prefacio

Quizá la parte más inesperada de este libro es su último capítulo, donde se intenta
hacer uso de toda la teoría del arco de fábrica para comprender los arcos construi-
dos en hierro fundido o forjado. Espero que, a medida que se desarrolle la teoría, se
aclare cómo se pueden aplicar las técnicas desarrolladas para las estructuras de
piedra a las de hierro.
Esa teoría se introduce en el primer capítulo con referencia a ideas bien cono-
cidas sobre la línea de empujes; el equilibrio se explica del modo convencional y
se hace referencia a la regla del tercio central. En el segundo capítulo la teoría se
pone en el contexto de las ideas procedentes de los teoremas de la plasticidad,
dándole al trabajo un cierto rigor académico. Se puede alcanzar un conocimiento
más profundo del comportamiento del arco estudiando, aunque sea superficial-
mente, la historia de la teoría del análisis técnico de puentes; en cualquier caso,
el tercer capítulo ofrece un breve resumen. En otras partes se pueden encontrar
historias más completas, y mi exposición en Coulomb’s Memoir on Statics da
más información.
Esta manera de presentar el material podría considerarse la del historiador
«whig». En primer lugar, se da la visión «correcta», y después se interpretan las
evidencias históricas a la luz de esta visión correcta. Los ingenieros o arquitectos
que abordan el problema del arco de fábrica se ven en apuros para llegar a un
objetivo conocido, algunos lo logran, y otros parece que evitan obstinadamente
el verdadero camino. A la acusación de que estoy dando una visión distorsionada
de las evidencias sólo puedo responder que todas las perlas históricas deben en-
hebrarse en un hilo, para lograr un collar a la vez fuerte, y con suerte, hermoso.
Mi hilo es el de la teoría plástica.

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2 Prefacio

Es en el cuarto capítulo, donde se contrastan completamente los métodos plásti-


cos con los métodos elásticos de análisis en un arco de fábrica real, y se desarrollan
técnicas para el cálculo de arcos existentes que serán, espero, de utilidad para los
interesados en el mantenimiento y la rehabilitación de estas estructuras. En el capí-
tulo cinco se dan ejemplos de cómo usar estos métodos. Estos dos capítulos con-
cluyen en realidad esta monografía.
Sin embargo, el breve capítulo sexto, no pretende ser de relleno. Trata de mos-
trar que las ideas desarrolladas para el arco de fábrica se pueden usar más am-
pliamente, y que, de hecho, los métodos basados firmemente en los principios
de la plasticidad tienden a tener una validez universal. Se trata de un tema técni-
co. La regla del tercio central se sustituye aquí por el concepto, equivalente pero
más amplio, de coeficiente geométrico de seguridad. Esto permite generar so-
luciones para arcos a pesar de que se descarta una de las tres ecuaciones princi-
pales del análisis de estructuras. La ecuación que expresa la geometría defor-
mada no es necesaria. En su lugar, las ecuaciones de equilibrio son suficientes
para determinar la seguridad de los arcos; se le recuerda al técnico su principal
tarea: construir un estado de equilibrio, posible y satisfactorio en el que basar
el proyecto.
A veces es necesario recordarle esto al ingeniero. Su pensamiento puede estar
tan condicionado por los conceptos convencionales de la teoría elástica que no
siempre es consciente de las limitaciones de sus cálculos. La teoría elástica genera,
de hecho, un estado posible de equilibrio de la estructura, pero es sólo uno entre
infinitos para cualquier estructura estáticamente indeterminada (hiperéstatica). De-
trás de la la teoría elástica y los programas de ordenador de elementos finitos basa-
dos en ella, se esconden las ideas de compatibilidad de deformaciones. El ingenie-
ro se ve obligado a suministrar información, por ejemplo, sobre las condiciones de
los apoyos de un arco, antes de poder realizar el análisis elástico.
Tal y como se señala en el capítulo 2, el técnico no conoce las condiciones de los
apoyos, ni sabe si la estructura fue forzada durante la construcción, de manera que
haya tensiones incluso en ausencia de carga. Supondrá, para que el programa fun-
cione, que la estructura no tiene tensiones iniciales, y que los apoyos son rígidos (o
que tienen una cierta respuesta elástica); pero se trata de supuestos de validez des-
conocida que, sin embargo, pueden tener un efecto relevante en los resultados pro-
ducidos por el ordenador.

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Prefacio 3

El análisis de los arcos mediante la teoría plástica muestra que su seguridad no


depende en realidad de las condiciones precisas de los apoyos, ni de si los arcos
se construyeron originalmente perfectamente encajados entre esos apoyos. El
calculista no necesita información sobre estas imperfecciones geométricas; tiene
un método de análisis alternativo, que es siempre, según los teoremas de la plas-
ticidad, seguro. Y el método se puede aplicar tanto al arco de fábrica como al de
hierro.

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1
La regla del tercio central

En 1746 William Edwards, cantero, fue contratado para construir por 500 libras un
puente sobre el río Taff en Pontypridd. Sus intentos para cumplir con este contrato
ilustran algunas de las dificultades que tiene que afrontar el proyectista de arcos de
fábrica.
El primer puente tenía tres o cuatro vanos, y se mantuvo en pie durante dos años
y dos meses. Una de las pilas (al menos) estaba en el río, y una riada derribó el
puente, probablemente como resultado del lavado de la cimentación. William Ed-
wards, a quien se pedía en el contrato construir un puente que se mantuviera en pie
siete años, decidió entonces salvar el río con un solo vano (de una luz de algo más
de 42 m). Cuando el arco estaba casi terminado, la cimbra de madera colapsó, bien
porque el peso de la fábrica era excesivo, o bien porque una riada produjo de nuevo
una carga imprevista.
El tercer puente, de 1754, se construyó con una fábrica más ligera sobre una
cimbra más resistente. El arco se completó en septiembre y la cimbra se retiró; los
trabajos continuaron construyendo los tímpanos y los rellenos de los riñones para
construir la calzada. Mientras se realizaban estos trabajos, en noviembre, el arco
colapsó por elevación de la clave. El motivo no fue el fallo de los contrarrestos del
arco, o la sobretensión de la fábrica; al parecer el arco tenía una forma incorrecta
para soportar su propio peso.
William Edwards aprendió del colapso, y modificó el proyecto del cuarto y últi-
mo puente, que todavía está en pie. Se aumentó la carga en la clave, y la de los ri-
ñones se aligeró abriendo grandes huecos cilíndricos (figura 1.1). La estructura

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6 La regla del tercio central

resultante es un arco muy esbelto, con un espesor de sólo unos 760 mm en la clave
y muy poco más en los riñones, que están perforados por huecos cilíndricos. (El
pretil hace que en alzado el puente parezca más masivo de lo que en realidad es.)
Se trata de una estructura muy esbelta y podría parecer que su margen de seguridad
es pequeño; no resulta sorpredente que el tercer arco colapsara durante su cons-
trucción.

Figura 1.1 Cuarto puente de William Edwards en Pontypridd

La expresión «margen de seguridad» es vaga; aunque el significado de la frase


anterior puede ser claro, no se le puede atribuir un peso numérico preciso a la ex-
presión tal como está. Si el tercer puente colapsó como se ha descrito, por una gran
dislocación sin una sobretensión inicial del material, cualquier estimación de la
«seguridad» del puente no dependerá (al menos no de manera importante) de la
resistencia del material. En cambio, la seguridad del arco tal vez podría expresarse
en términos de su forma; el problema será de geometría, y no de «tensiones y de-
formaciones», propias de la teoría moderna de estructuras.
Como se verá, el enfoque geométrico en el estudio de los arcos tiene preceden-
tes históricos respetables. El propósito de este libro es construir una teoría sobre
estos precedentes, usando cuando sea necesario las técnicas recientes de análisis, y
tratar de establecer una teoría del arco de fábrica basada en gran medida en la geo-

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Definiciones 7

metría. Las suposiciones necesarias para el análisis se enunciarán a su debido tiem-


po. En términos sencillos, los arcos estudiados tienen un tamaño modesto, de ma-
nera que no hay un problema de rotura del material; un arco de cualquier piedra
razonable, construido con o sin mortero, puede soportar cómodamente las cargas
impuestas. Además, no se discutirá el cálculo de los estribos del arco; se supondrá
que son suficientes para resistir, aunque no necesariamente con una rigidez absolu-
ta, cualquier empuje impuesto.
La investigación se ocupa entonces del propio arco: ¿Cuál es la mejor forma del
arco para las cargas dadas? ¿Cómo de gruesa debe ser la rosca del arco? ¿Qué car-
gas puede soportar un determinado puente medieval?

Definiciones

Un arco de fábrica se construye sobre una estructura provisional o cimbra. Esta cim-
bra es tradicionalmente de madera, y se debe prever, mediante cuñas u otro elemento
similar, la retirada de esta estructura una vez que el arco se ha completado.
La propia rosca del arco, que constituye el componente estructural básico del
puente, se compone de dovelas con forma de cuña (figura 1.2). En un arco de gran
luz, las dovelas se cortarán cuidadosamente y se colocarán con un mínimo de mor-
tero; para arcos más pequeños se pueden usar piedras labradas toscamente, con
juntas más gruesas de mortero que atiendan a las irregularidades de la construcción.

Figura 1.2 Partes de un puente fábrica

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8 La regla del tercio central

En el caso de Pontypridd, las dovelas son muy finas (figura 1.3), y apenas necesi-
tan la forma de cuña para formar la ligera curvatura del arco.

Figura 1.3 Dovelas y parapeto del puente de Pontypridd (fotografía de Tedd Ruddock,
por cortesía de Cambridge University Press)

Por el contrario, un puente en arco de dovelas corriente tiene una rosca forma-
da por piedras relativamente gruesas. La figura 1.4 muestra el puente del Clare
College, proyectado en 1638. La clave tiene una relevancia constructiva espe-
cial; es la última piedra colocada y, terminado el arco, es posible retirar la cim-
bra. Debido a esta función constructiva, con frecuencia el proyectista resalta la
clave, pero no siempre; de hecho, su función estructural no es diferente a la de
las otras dovelas, igual que un eslabón en una cadena de hierro no es diferente de
otro eslabón. Los eslabones de la cadena transmiten la tracción a lo largo de la
cadena; las dovelas de un arco transmiten la compresión a lo largo del arco.
Como se verá, esta ingenua analogía, que puede parecer trivialmente evidente,
tiene gran importancia.
Completado el arco, se puede comenzar a retirar la cimbra. Para estabilizar la
rosca del arco, habrá que construir sobre el trasdós del arco, en la parte de los estri-
bos (y de las pilas interiores), parte del relleno. No obstante, la mayor parte del
peso total del arco de fábrica formará este relleno no estructural para formar la calza-

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Definiciones 9

da, y es también importante descimbrar los arcos antes de que el peso sobre la
cimbra lo dificulte. El equilibrio del arco puede ser delicado, y se debe tener cuida-
do de preservar la simetría y equilibrar las cargas a lo largo de los vanos. El tercer
puente en Pontypridd se cargó demasiado en los riñones y poco en la clave. El
puente del Clare College, figura 1.4, se construyó evidentemente de una manera
desequilibrada, y la pila del lado oeste se inclinó durante la construcción, provo-
cando un descenso de la calzada en el vano central.

Figura 1.4 Puente del Clare College, Cambridge; Thomas Grumbold, 1638-40. Nótese el
descenso de la coronación del vano mayor

En un puente pequeño el relleno puede ser de cascote, tierra, grava o encachado,


construido hasta la altura necesaria para sujetar la superficie de la calzada. El relle-
no queda retenido entre los tímpanos construidos sobre la rosca del arco en las dos
caras del puente. El relleno no tiene función estructural pero una carga aplicada en
la calzada se distribuye por él hasta alcanzar el trasdós del arco. En puentes más
grandes, para soportar la carga de la calzada, se pueden construir sobre los riñones
una serie de muros paralelos de fábrica.
El alzado de la figura 1.2 puede tomarse igualmente como la sección de un
puente. Las roscas paralelas del arco no son necesariamente independientes; las
dovelas tendrán generalmente distinta longitud en el eje del arco, de manera que
los arcos vecinos se conectan o enjarjan entre sí para formar una bóveda de cañón

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10 La regla del tercio central

seguido. No se debe suponer que, necesariamente, el espesor visible de la rosca en


los paramentos exteriores de un puente representa el espesor del cañón entre las
dos caras. Por ejemplo, el arco del puente del Clare College, figura 1.5, parece te-
ner 0,30 m de espesor pero, de hecho, detrás de estas dovelas del paramento exte-
rior, la fábrica está peor cortada y tiene un espesor de sólo 0,15 m. El arco principal
tiene en realidad la mitad de espesor de lo que aparenta. En luces más grandes, este
tipo de engaño no suele presentarse.

Figura 1.5 Puente del Clare College, Cambridge. Las dovelas exteriores tienen 30 cm de
espesor, pero las del cañón principal sólo la mitad de este expesor

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El polígono funicular 11

Los problemas inmediatos son, entonces, los siguientes. Se conocen la forma y


espesor del arco, así como el valor de las cargas, las debidas al peso propio del arco
y al relleno, y la sobrecarga debida al tráfico. (Habrá que determinar la «peor» po-
sición de la sobrecarga sobre el puente.) ¿Cómo transmite el puente esas cargas?
¿Cuáles son las fuerzas entre las dovelas? ¿Cuál es el empuje sobre los apoyos?
Con métodos que permitan contestar estas preguntas y otras similares, se puede
comenzar a evaluar la seguridad de un puente determinado, o proyectar un arco
para soportar una determinada carga.

El polígono funicular

El polígono funicular es una herramienta bien conocida para el análisis de los ar-
cos. Su construcción puede explicarse mediante un ejemplo sencillo. La figura 1.6
muestra un conjunto de fuerzas paralelas W1, W2 y W3 (que se interpretarán poste-
riormente como un sistema de cargas en un puente) junto con dos fuerzas paralelas
R1 y R2 actuando a través de los puntos A y B. Todo el sistema se supone en equili-
brio, de manera que

𝑊𝑊" + 𝑊𝑊$ + 𝑊𝑊% = 𝑅𝑅" + 𝑅𝑅$ , (1.1)

P′p Q′q 𝐻𝐻
= …= 5 . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻
y, hay una segunda ecuación que representa el equilibrio de momentos. Si imagina-
mos que las fuerzas W actúan sobreqQ′
O′′X un hilo que no pesa (figura 1.7(a)), se puede
hallar gráficamente la forma O′X = Asumiendo
del hilo. . que la componente horizontal(1.3)
H
qQ′′
de la tracción del hilo es conocida, el triángulo de fuerzas (figura 1.7(b)) da la in-
𝑀𝑀 = −𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅" 𝑥𝑥 , (1.4)
clinación del tramo AP del hilo.
𝑅𝑅"
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻

Figura 1.6

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12 La regla del tercio central

Figura 1.7

En el tramo de hilo PQ actúan la misma fuerza horizontal H y una fuerza vertical


(R1 − W1); la figura 1.7(c) muestra la construcción para hallar la dirección del hilo
(y, si se desea, el valor T2 de la tracción). Las figuras 1.7(b) y (c) se pueden combi-
nar; de hecho, la figura 1.7(d) muestra el polígono de fuerzas completo correspon-
diente a las cargas W1, W2 y W3 y a las reacciones R1 y R2. Para este caso particular
de fuerzas paralelas, el polígono de fuerzas es la línea vertical recta que se muestra,
junto con la línea horizontal que representa la componente horizontal H de la trac-
ción del hilo. Evidentemente, la construcción de la figura 1.7(d) cumple la ecuación
(1.1). El polo O del polígono de fuerzas se sitúa a una distancia H de la línea vertical,
y las líneas que salen de O dan las inclinaciones de los diversos tramos del hilo.
Los problemas del hilo colgante y del arco son, desde el punto de vista de la es-
tática, los mismos. La figura 1.8 se corresponde exactamente con las figuras 1.7(d)
y (a); como se ve, se podría disponer un conjunto de barras rectas sin peso AP, PQ,
QR y RB, articuladas en sus extremos, para transmitir las cargas W1, W2 y W3 a los
apoyos A y B, trabajando las barras a compresión (mientras que el hilo correspon-
diente de la figura 1.7 trabaja a tracción). El conjunto de barras estaría en equili-

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El polígono funicular 13

Figura 1.8

brio, pero el equilibrio sería inestable. El polígono de fuerzas APQRB es la línea


de empujes de un arco con las cargas W1, W2 y W3; es el grosor de las dovelas que
envuelven la línea de empujes lo que confiere estabilidad al arco real.
El polígono funicular de las figuras 1.7(a) y 1.8(b) se ha dibujado suponiendo
conocido el valor de la reacción horizontal H (tracción en el hilo, compresión en el
arco). La figura 1.8 se ha redibujado en la figura 1.9 con otro polígono funicular
superpuesto, que corresponde a un valor más pequeño de H, digamos H'.
Queda claro al estudiar los triángulos de fuerzas, como el de la figura 1.7(b), que
el polígono funicular AP'Q'R'B de la figura 1.9(b) es una versión estirada del polí-
gono original APQRB; de hecho, las ordenadas en cualquier sección tienen la pro-
porción H/H', es decir
𝑊𝑊" + 𝑊𝑊$ + 𝑊𝑊% = 𝑅𝑅" + 𝑅𝑅$ , (1.1)

P′p Q′q 𝐻𝐻
= …= 5 . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻

O′′X qQ′
(Desde el punto de vista de la analogía
= .del hilo, un hilo más largo conducirá(1.3)
sus
O′X qQ′′
cargas con una fuerza horizontal menor; un arco rebajado empujará con una fuerza
mayor sobre sus estribos que
𝑀𝑀uno de mayor
= −𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅" 𝑥𝑥altura.)
, (1.4)

𝑅𝑅"
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻

[Link] 13 19/1/21 14:54


14 La regla del tercio central

Para dibujar los polígonos funiculares de las figuras 1.7, 1.8 y 1.9 se han tenido
que realizar algunos cálculos preliminares que aseguran que el sistema está en
equilibrio; es decir, antes de empezar dibujar ha habido que calcular los valores de
las reacciones R1 y R2. Que este análisis preliminar no es necesario se muestra en la
figura 1.10. Las cargas W1, W2 y W3 tienen los mismos valores, pero el polo O del
polígono de fuerzas se ha situado aleatoriamente. El polígono funicular correspon-
diente APQRS se ha dibujado comenzando por el punto fijo A y, como puede ver-
se, el punto S no coincide con el punto B. Sin embargo, el polígono funicular pue-
de tomar de nuevo la forma de las figuras 1.8 y 1.9, pasando por A y B. Se traza la
línea de cierre AS, y la paralela a ésta OX en el polígono de fuerzas define el nivel
del polo O' para que el correspondiente polígono funicular pase por A y B. Ade-
más, hay que señalar que los polígonos de fuerzas APQRS y AP'Q'R'B están rela-
cionados por un esviaje puro; no hay ningún cambio en las dimensiones verticales
de los dos polígonos.
Las figuras 1.9 y 1.10 muestran, en su conjunto, un método gráfico completo
para dibujar un polígono funicular que pase por tres puntos dados. Si, además de
por los puntos A y B, el polígono funicular de la figura 1.10(b) debe pasar por un
𝑊𝑊" + 𝑊𝑊$ + 𝑊𝑊% = 𝑅𝑅" + 𝑅𝑅$ , (1.1)
punto dado Q'', el polo O' del polígono de fuerzas, figura 1.10(a), se debe desplazar
horizontalmente a O'' dondeP′p se verifica
Q′q 𝐻𝐻
= …= . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻 5

O′′X qQ′
= . (1.3)
O′X qQ′′

𝑀𝑀 = −𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅" 𝑥𝑥 , (1.4)

El arco triarticulado 𝑅𝑅"


𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻

En la figura 1.11 se muestra la línea media de un arco; ni el arco ni las cargas


tienen por qué ser simétricos. Las dos mitades del arco están conectadas entre sí
y con los apoyos mediante articulaciones sin rozamiento. El arco triarticulado es,
desde luego, una estructura perfectamente satisfactoria; es más, el arco es estáti-
camente determinado (isostático) y, por ejemplo, las reacciones en A y B debidas
a las cargas W1, etc. se pueden hallar descomponiendo las fuerzas y tomando
momentos. (Hay que señalar que los valores de estas reacciones no se verán

[Link] 14 19/1/21 14:54


El arco triarticulado 15

Figura 1.9

Figura 1.10

[Link] 15 19/1/21 14:54


16 La regla del tercio central

afectados por ningún pequeño movimiento de los apoyos. Siempre y cuando la


geometría general del arco permanezca prácticamente inalterada, las ecuaciones
de la estática tampoco cambiarán.)

Figura 1.11

Como alternativa a escribir las ecuaciones de la estática, las reacciones se pue-


den hallar gráficamente. Se mostrará a continuación (o puede que ya sea obvio)
que la línea de empujes del arco, es decir, el polígono funicular, debe pasar por las
tres articulaciones, de manera que las técnicas mostradas en la figura 1.10 pueden
utilizarse para construir los diagramas de la figura 1.12.
Se observará que, excepto 𝑊𝑊"en+ las
𝑊𝑊$ tres
+ 𝑊𝑊articulaciones,
% = 𝑅𝑅" + 𝑅𝑅$ , la línea de empujes de la
(1.1)
figura 1.12(b) no coincide con la línea media del arco, y esto tiene una interpreta-
P′p Q′q 𝐻𝐻
ción estructural sencilla. En𝑊𝑊la
"+ =𝑊𝑊$ +1.13(a)
figura …𝑊𝑊=% = 𝑅𝑅se". +
ha𝑅𝑅«cortado»
$ , (1.1)
el arco a una distan-
(1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻 5
cia x de la articulación del apoyo A, y, para preservar el equilibrio, se han introdu-
P′p Q′q 𝐻𝐻
cido en el corte las fuerzas horizontales
O′′X= qQ′… =y verticales,
. junto con el momento flector
(1.2)
Pp =Qq . 𝐻𝐻 5 (1.3)
O′X qQ′′que
M. Tomando momentos, se encuentra
O′′X qQ′
𝑀𝑀 ==−𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅
. 𝑥𝑥 , (1.3)
(1.4)
O′X qQ′′ "
o, reorganizando, 𝑅𝑅"
𝑀𝑀 ==−𝐻𝐻𝐻𝐻
𝑀𝑀 𝐻𝐻 ? +𝑥𝑥𝑅𝑅−𝑥𝑥𝑦𝑦@, . (1.5)
(1.4)
𝐻𝐻 "
𝑅𝑅"
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻

[Link] 16 19/1/21 14:54


El arco triarticulado 17

Figura 1.12

Figura 1.13

[Link] 17 19/1/21 14:54


18 La regla del tercio central

La figura 1.13(b) muestra la parte correspondiente de la línea de empujes, y se


verá que R1x/H es igual a la ordenada y'. La figura 1.13(c) muestra la línea media
del arco y la línea de empujes, y la ecuación (1.5) implica que el momento flector
en el arco es igual al producto de la componente horizontal (H) del empuje en el
apoyo por la distancia vertical entre el arco y la línea de empujes.
Esta propiedad ha sido demostrada en las figuras 1.12 y 1.13 con respecto a una
sección concreta del arco, pero la propiedad es general. Las distancias verticales
entre la directriz del arco y la línea de empujes de la figura 1.12(b) dan, a cierta
escala, los momentos flectores en el arco. Además, puesto que una articulación sin
rozamiento no puede transmitir momento flector, la línea de empujes debe pasar
por las articulaciones A, B y C.
Como se muestra en la figura 1.12(b), los momentos flectores en la mitad iz-
quierda del arco son positivos y estiran la fibra inferior de la sección (nótese
que las cargas W1 y W2 son mayores que el resto), mientras que los momentos
flectores en la parte derecha del arco son negativos y estiran la fibra superior.
(Los signos de los momentos flectores se pueden verificar en referencia a un
ejemplo idealizado sencillo. En la figura 1.14 una carga puntual actúa sobre el
arco. La correspondiente línea de empujes, equivalente a la forma del hilo col-
gante, debe consistir en las dos líneas rectas que se muestran.)

Figura 1.14

[Link] 18 19/1/21 14:54


La regla del tercio central 19

La regla del tercio central

Las cargas y construcciones de las figuras 1.11 y 1.12 se suponían aplicadas a un


arco triarticulado. La figura 1.15 muestra las mismas cargas aplicadas a un arco de
dovelas con la misma línea media que en el caso anterior, y la figura 1.16 muestra
el polígono funicular de la figura 1.12(b) dibujado en el arco de la figura 1.15.
Evidentemente, el polígono funicular representa una línea de empujes que equili-
bra las cargas dadas; en general esta línea de empujes no será simétrica ni estará
colocada simétricamente dentro del arco.

Figura 1.15

Figura 1.16

[Link] 19 19/1/21 14:54


20 La regla del tercio central

La afirmación de que la línea de empujes equilibra las cargas se puede am-


pliar. Si el arco se «corta» por cualquier punto, por ejemplo, por una junta entre
dos dovelas, el equilibrio se puede mantener introduciendo un empuje en la sec-
ción cortada que actúa a lo largo de la línea del polígono funicular. En la figura
1.17 se han realizado dos cortes, y la porción de arco está en equilibrio bajo la
acción de las fuerzas mostradas. Puede verse que el empuje en el arco no es ne-
cesariamente perpendicular a las caras de las dovelas sobre las que actúa; en
cambio, en cada sección hay una fuerza normal acompañada de una fuerza tan-
gencial, y esta última tenderá a provocar que una dovela deslice sobre la otra.
Este efecto de deslizamiento es evidentemente pequeño, y se asumirá que el des-
lizamiento entre una piedra y la contigua no se produce; este asunto se discute
con más detalle en el capítulo 2. Es la acción del empuje normal lo que interesa
en este momento.

Figura 1.17

Para ilustrar el problema y ayudar a comprender el funcionamiento estructural,


la figura 1.18(a) muestra un apilamiento de losas de piedra idénticas (digamos lo-
sas de pavimento) colocadas una sobre otra sin mortero entre ellas. Se supone que
las losas son elásticas, y descansan sobre una cimentación rígida; están coronadas
por una losa rígida, sobre la que se aplica una fuerza vertical. En la figura 1.18(b)
una carga puntual actúa en el centro de la pila de losas; la teoría elástica elemental
muestra que todas las losas estarán sometidas a la misma compresión, y una ten-

[Link] 20 19/1/21 14:54


La regla del tercio central 21

sión uniformemente distribuida se transmitirá a la cimentación. En la figura 1.18(c)


la carga se ha desplazado ligeramente del centro, y se muestra de nuevo la distribu-
ción de tensiones que predice la teoría elástica simple. Esta distribución es lineal, y
cuando la carga está en el límite del «tercio central» (figura 1.18(d)) la tensión en
uno de los bordes se hace cero.
Si la carga se desplaza aún más lejos del centro, figura 1.18(e), la pila de losas es
todavía una «estructura», en el sentido de que puede continuar soportando la carga
exterior aplicada. Sin embargo, si como hemos supuesto, las losas no están unidas
con mortero, no podrán transmitir esfuerzos de tracción, y es preciso modificar
la teoría elástica simple de la flexión compuesta con fuerzas de compresión. La

Figura 1.18

[Link] 21 19/1/21 14:54


22 La regla del tercio central

distribución de las tensiones de compresión de la figura 1.18(e) es todavía lineal,


de acuerdo con la teoría elástica, pero en las partes donde la teoría de flexión pre-
dice tracciones, las losas tenderán a separarse.
Por lo tanto, si la carga aplicada se mantiene dentro de un cierto «núcleo» de la
sección, las tensiones en toda la sección serán de compresión. Para una sección
rectangular el núcleo tiene un ancho que es el tercio del espesor total de la sección;
si la sección tiene otra forma, el núcleo tendrá una proporción distinta del espesor.

Figura 1.19

Para el arco de fábrica es el tercio central el que es relevante, y algunos ingenieros


del siglo XIX (y del XX) han considerado la «regla del tercio central» como un
requisito primordial en el proyecto. La figura 1.16 mostraría con total seguridad un
proyecto completamente satisfactorio, si la línea de empujes se encontrara, no den-
tro del arco real, sino dentro del arco imaginario más delgado mostrado en la
figura 1.19, con un espesor de un tercio de las dimensiones reales. (Hay que seña-
lar que si el polo del polígono de fuerzas se desplazara ligeramente, en horizontal y
en vertical tal y como se muestra en la figura 1.10, el polígono de fuerzas de la fi-
gura 1.16 podría desplazarse a la posición mostrada en la figura 1.19. Estas dos lí-
neas de empujes dan dos maneras diferentes de equilibrar las mismas cargas W del
arco de la figura 1.15.)
Se ha llegado al criterio del tercio central sobre la base de que las predicciones de
la teoría elástica se observarán en la realidad; las imperfecciones en el mundo real, o
quizá un simple vistazo a la fotografía de la figura 1.3, hacen parecer improbable que

[Link] 22 19/1/21 14:54


El método de Fuller 23

se produzca en realidad un comportamiento elástico lineal. Por otra parte, se ha su-


puesto que hay que evitar la tracción, pero no se ha justificado la idea de que el agrie-
tamiento del mortero entre dovelas sea en algún sentido peligroso. De hecho, la regla
del tercio central se ha relajado en ocasiones, al menos en teoría, a la regla de la mi-
tad central; el arco interior de la figura 1.19 puede aumentarse ligeramente.
La limitación implicada en la figura 1.19 parece, en resumen, derivada teórica-
mente de argumentos basados en suposiciones dudosas. Sin embargo, como se mos-
trará en el capítulo siguiente, es el tipo correcto de limitación que se debe utilizar en
el proyecto de un puente. En concreto, parece que el arco real de la figura 1.19 tiene
un cierto coeficiente de seguridad con respecto al arco más fino. La figura 1.19
muestra un arco dentro de otro arco; si el arco más fino se demuestra, de una manera
o de otra, satisfactorio, entonces intuitivamente se espera que el arco real también sea
satisfactorio. Que esta intuición es correcta se demostrará en el capítulo siguiente.
El problema será entonces ver si es posible o no construir líneas de empujes, es
decir, polígonos funiculares, dentro de arcos de unas dimensiones dadas. Estas
verificaciones se pueden hacer de una forma puramente analítica, y más adelante
en el libro se muestra como hacer los cálculos. Hay, sin embargo, una elegante
construcción que demuestra que el asunto es puramente geométrico.

El método de Fuller

El arco de la figura 1.15 se ha representado en la figura 1.20(a) por su línea media,


y se muestra también la línea de empujes de la figura 1.16 (cf. figura 1.12(b)). Pero
no es necesario que la línea de empujes de la figura 1.20(a) sea una línea especial;
como se verá, el polo O del polígono de fuerzas (figura 1.12(a)) puede colocarse en
cualquier posición conveniente para comenzar con la construcción de Fuller.
La figura 1.20(b) ofrece la misma información que la figura 1.20(a), pero la es-
cala horizontal se ha distorsionado. Cada segmento del arco (entre los puntos don-
de están aplicadas las cargas) se ha estirado o contraído de manera que la línea de
empujes se ha convertido simplemente en dos líneas rectas, mientras que la línea
media del arco (quizá originalmente parabólica) ha tomado la forma distorsionada
que se muestra. Sin embargo, las distancias verticales entre la línea media del arco
y la línea de empujes son las mismas en las secciones correspondientes de las figu-
ras 1.20(a) y 1.20(b).

[Link] 23 19/1/21 14:54


24 La regla del tercio central

Lo importante de la construcción de Fuller es la transformación del polígono


funicular en dos líneas rectas. Para un conjunto de cargas dado, una vez se ha dibu-
jado la forma distorsionada del arco, figura 1.20(b), si se desplaza el polo O del
polígono de fuerzas el polígono funicular seguirá estando representado por dos lí-
neas rectas; esto se deduce de la exposición anterior en este capítulo de las propie-
dades de los polígonos de fuerzas y funiculares.
Así, en la figura 1.20(c) se muestra el perfil distorsionado de un arco de espesor
finito. La cuestión de si es o no posible equilibrar las cargas dadas con una línea de
empujes que se encuentre dentro del arco puede resolverse ahora inmediatamente.
Todo lo que se necesita es demostrar que se pueden dibujar dos líneas rectas (mos-
tradas a trazos en la figura 1.20(c)) dentro del arco distorsionado. Para el ejemplo
que se muestra las rectas caben justo dentro del espesor; si el arco tuviera un espe-
sor menor ya no cabrían. Hay que señalar que esta construcción no requiere locali-
zar el correspondiente polo del polígono de fuerzas.
La figura 1.20 se ha redibujado en cierta medida en la figura 1.21. Por comodi-
dad, las reacciones verticales en los apoyos se han hallado mediante las ecuaciones
de la estática, y así se ha dibujado el polígono funicular Aa1a2...a5B sobre una línea
base horizontal AB; los puntos A y B están en el intradós del arco. El valor de la
componente horizontal H del empuje se ha elegido arbitrariamente. Sobre la línea
base se toman dos puntos cualesquiera A’ y B’, y el polígono funicular distorsiona-
do consiste en dos líneas rectas A’a2 y B’a2, donde a2 es (igual que antes) el punto
más alto del polígono funicular. Así el punto a5 del polígono funicular original se
desplaza a a’5, y el correspondiente punto b5 del intradós se desplaza la misma dis-
tancia horizontal hasta b’5.
En la figura 1.21 se muestran solamente las líneas de construcción del intradós,
pero también se muestra el trasdós distorsionado. De nuevo, la figura 1.21 contiene
la misma información que la figura 1.20(c). Para el arco real, se puede dibujar un
polígono funicular para las cargas dadas que quede completamente dentro de la
fábrica si en la figura 1.21 se pueden dibujar dos líneas rectas dentro del espesor
del arco distorsionado.
La idea de que un arco debe tener un espesor mínimo para contener una línea de
empujes para unas cargas dadas (y la posibilidad de determinar ese espesor míni-
mo) ofrece la clave para establecer un coeficiente de seguridad en estructuras rea-
les. Esto se discutirá en el siguiente capítulo.

[Link] 24 19/1/21 14:54


El método de Fuller 25

Figura 1.20

[Link] 25 19/1/21 14:54


Figura 1.21

[Link] 26 19/1/21 14:54


2
Los teoremas plásticos

La teoría de estructuras se basa en escribir tres tipos diferentes de ecuaciones. En


primer lugar, se deben hacer afirmaciones para expresar el hecho de que una es-
tructura dada está en equilibrio bajo unas determinadas cargas. En segundo lugar,
es posible hacer afirmaciones sobre la deformación de la estructura. Por último,
puede ser necesario introducir en el análisis las propiedades del material de la es-
tructura. Así, en el análisis elástico convencional, las fuerzas internas se pueden
escribir en función de las cargas exteriores aplicadas, las deformaciones internas
pueden calcularse como linealmente dependientes de las fuerzas internas y, final-
mente, los desplazamientos de la estructura deben ser compatibles con cualquier
limitación impuesta interna o externamente. Una estructura es estáticamente deter-
minada (isostática) si las fuerzas internas se pueden calcular de manera inmediata
en función de las cargas aplicadas a partir de simples consideraciones de equili-
brio; es estáticamente indeterminada (hiperestática) si no pueden hallarse de esta
manera. Este libro no se ocupa de las soluciones elásticas de estructuras estática-
mente indeterminadas, pero cabe señalar que esas soluciones pueden encontrarse
de diversas maneras, y los tres tipos de ecuaciones pueden plantearse en función de
diferentes cantidades desconocidas.
Tal como se señaló, el arco de la figura 1.11 (suponiendo que tiene tres articu-
laciones sin rozamiento) es una estructura estáticamente determinada. Para unas
cargas dadas W1, W2 ..., se pueden hallar las reacciones en A y B, de modo que las
cargas exteriores están completamente definidas. El polígono funicular de la fi-

[Link] 27 19/1/21 14:54


28 Los teoremas plásticos

gura 1.12(b) es único, ya que necesariamente debe pasar por los tres puntos A, B y
C (es decir, la posición del polo O del polígono de fuerzas de la figura 1.12 se pue-
de determinar sin ambigüedad); así pues, las fuerzas internas, por ejemplo los mo-
mentos flectores en cada sección del arco, pueden obtenerse de manera inmediata.
Todos estos cálculos pueden hacerse sin ninguna referencia a las nociones de de-
formación y sin ninguna información sobre las propiedades del material con el que
está construido el arco. Es decir, no es necesario hacer afirmaciones sobre las de-
formaciones internas del arco, y no se han impuesto restricciones a los desplaza-
mientos.
No obstante, estas observaciones esconden la suposición habitual en la teoría de
estructuras de que los desplazamientos son pequeños. No es necesario que la línea
media del arco de la figura 1.12(b) mantenga exactamente su forma original una
vez cargado, y los apoyos A y B pueden quizá ceder ligeramente debido al empuje.
Estas deformaciones, sin embargo, no deben ser lo suficientemente grandes como
para ser apreciadas; dicho de una forma imprecisa, la forma distorsionada del arco
cargado debe parecerse lo suficiente a la forma original como para que no sea ne-
cesario tener en cuenta el cambio en la geometría al escribir las ecuaciones de
equilibrio.
Estas restricciones en las deformaciones pueden hacerse numéricamente más
precisas. Podríamos aceptar para los objetivos del análisis, que un desplazamiento
en algún punto de la línea media del arco de una milésima o una centésima de la
luz, no alteraría las ecuaciones de equilibrio. Sin embargo, el hecho de que las
ecuaciones de equilibrio no se vean afectadas significativamente, no nos dice, en
este punto, qué efecto pueden tener estas pequeñas deformaciones en el comporta-
miento general del arco. ¿Dañaría el arco una pequeña apertura de los apoyos,
aunque no sea visible? ¿Qué efecto tendría que una pila del río descendiera dife-
rencialmente respecto de las vecinas? Veremos cómo la teoría plástica ayuda a dar
respuestas concluyentes a estas cuestiones.

El problema estructural

Cualquier teoría de estructuras, ya sea elástica o plástica, se ocupa de los casos


estáticamente indeterminados. No hay en principio ninguna dificultad en usar
las fuerzas internas estáticamente determinadas del arco de la figura 1.12(b)

[Link] 28 19/1/21 14:54


El problema estructural 29

para calcular las deformaciones (suponiendo que se conocen las propiedades


del material), y el proyectista puede determinar fácilmente la magnitud de las
tensiones o de cualquier otra cantidad significativa. Por el contrario, el arco de
la figura 1.15, teniendo la misma línea media y soportando las mismas cargas
que el arco triarticulado, está indeterminado estáticamente. La línea de empu-
jes puede ser parecida a la dibujada en la figura 1.16, pero ya no hay tres pun-
tos fijos que puedan usarse para situarla. El principal problema estructural,
planteado aquí en términos de un arco de dovelas, consiste en determinar la
posición de la línea de empujes, de manera que se puedan hallar las fuerzas
internas.
Por supuesto, para resolver el problema se deben usar las otras ecuaciones es-
tructurales. Es decir, la afirmación de equilibrio para el arco de dovelas está repre-
sentada por el polígono funicular y el polígono de fuerzas, pero las consideracio-
nes de la estática no dan información alguna para determinar la posición del polo O
del polígono de fuerzas (como, por ejemplo, en la figura 1.12(a)). Lo único que se
puede determinar a partir de la estática es la forma general de la línea de empujes
de la figura 1.16, pero no su posición precisa.
En el caso de un análisis plástico del arco de dovelas, al contrario que para
un análisis elástico, poco hay que decir sobre la deformación de la estructura.
Como se ha señalado anteriormente, se asume que los desplazamientos son
pequeños, pero no es necesario un análisis general de las deformaciones en el
arco. Como se verá, sí se debe estudiar la geometría del modo en que un arco
podría colapsar, y de hecho este estudio ayuda a determinar posibles posicio-
nes del polígono funicular.
Las propiedades del material fábrica en un arco de dovelas deben ser definidas
cuidadosamente para obtener la tercera de las afirmaciones necesarias para el esta-
blecimiento de una teoría estructural. Hay tres supuestos clave:

El deslizamiento es imposible
Se supone que el rozamiento entre dovelas es suficientemente alto, o que las pie-
dras están conectadas eficazmente, de manera que no pueden deslizar una sobre
otra. Resulta que esta es una suposición perfectamente razonable, aunque es cierta-
mente posible encontrar en la realidad evidencias ocasionales de deslizamiento en
estructuras de fábrica.

[Link] 29 19/1/21 14:54


30 Los teoremas plásticos

La fábrica no tiene resistencia a tracción


Aunque la piedra tiene evidentemente una resistencia a tracción definida, las juntas
entre dovelas pueden no tener mortero, o tener un mortero poco resistente. Por lo
tanto, esta suposición implica que no se pueden transmitir fuerzas de tracción den-
tro de la fábrica. De acuerdo con el sentido común, y con los principios de los teo-
remas plásticos (que se tratarán más adelante), esta suposición es «segura»; puede
ser demasiado segura, es decir, poco realista si, por ejemplo, la conexión entre las
piedras que impide el deslizamiento permite también que se transmitan localmente
esfuerzos de tracción.

La fábrica tiene resistencia infinita a compresión


Esta suposición implica que las tensiones son tan bajas en las construcciones de
fábrica que no hay peligro de rotura del material. Esta suposición es obviamente
«insegura», pero no es en absoluto poco realista. Resulta que, para una gran gama
de puentes del tipo considerado aquí, las tensiones medias son en realidad bajas;
no obstante, para cualquier estructura dada, deben hacerse los cálculos de compro-
bación. Las implicaciones generales de esta suposición se señalan más adelante.

Así, la fábrica aparece como un conjunto de piedras cortadas para colocarlas


juntas en una forma estructural coherente, una forma que se mantiene mediante
fuerzas de compresión transmitidas dentro de la masa del material. Estas fuerzas
surgen de la carga permanente («muerta») de la estructura, del peso propio del
material y (por ejemplo) del peso de cualquier relleno incorporado en los tímpanos
de los arcos del puente. La sobrecarga se transmitirá también por fuerzas de com-
presión, y, en todos los casos, estas fuerzas se suponen lo suficientemente altas
para que el rozamiento impida el deslizamiento en las juntas.
La pregunta que surge entonces es cómo puede fallar este conjunto de fábrica
en cualquier sentido estructural significativo. Si la fábrica es infinitamente resis-
tente, parece que calcular los niveles de tensiones no llevará al criterio de fallo.
Sin embargo, la idea de que la tracción no es admisible puede ser de gran impor-
tancia. En la figura 2.1(a) la junta Mm entre dos dovelas dadas se ha identificado
de alguna manera como la junta «crítica» (se verá más adelante cómo se identifi-
ca esta junta). Esta junta podría ser considerada crítica si el empuje transmitido
entre las dovelas se aproxima a la superficie, por ejemplo al trasdós m, permi-

[Link] 30 19/1/21 14:54


El problema estructural 31

tiendo que se forme la «articulación» de la figura 2.1(b). (Igualmente, se podría


formar una articulación alrededor del punto M en el intradós.) La articulación de
la figura 2.1(b) se corresponde con la situación límite de la secuencia mostrada
en la figura 1.18, cuando la carga excéntrica ha alcanzado el borde de la pila de
losas de pavimento.

Figura 2.1

Ahora, las resultantes de tensiones, es decir, la acción estructural en cada junta


entre dovelas, como Mm, se especificará en función de la magnitud, dirección y
punto de aplicación de la fuerza transmitida a través de la junta. Si la componente
tangencial de la fuerza no es importante (ya que se ha supuesto que no puede haber
deslizamiento), lo que se necesita es conocer el valor de la fuerza normal N a través
de la junta, junto con el valor de su excentricidad (digamos e) respecto a la línea
media. Es conveniente trabajar, temporalmente, con un «momento flector» M = Ne
como segunda variable, de manera que las resultantes de tensiones N, M definen el
estado de la estructura en cualquier sección.
La articulación de la figura 2.1(b) se formará cuando la excentricidad e del
empuje normal alcance el valor h, es decir, cuando M = hN. Las líneas M = ±hN

[Link] 31 19/1/21 14:54


32 Los teoremas plásticos

se muestran como OA y OB en la figura 2.2, y representan, para cualquier junta


entre dovelas, la condición de que existe una articulación. Un punto general (N,
M) en la figura 2.2 que se encuentre dentro del triángulo AOB representa un em-
puje entre dovelas con una excentricidad menor que h, es decir, la línea de empu-
jes se encuentra dentro de la fábrica en ese punto, y no se forma ninguna articu-
lación. Si el punto general se encuentra en OA o en OB, entonces la articulación

Figura 2.2

se está formando en el trasdós o en el intradós del arco, y la línea de empujes está


en la superficie de la fábrica. Un punto no puede estar fuera del triángulo AOB
ya que el equilibrio en la junta sería imposible para un material incapaz de resis-
tir tracciones.
La construcción de la figura 2.2 implica suponer que la fábrica tiene infinita
resistencia a compresión. Cuando la línea de empujes se aproxima al borde de
la dovela (cf. figura 1.18(e)), la tensión en el área decreciente de contacto au-
mentará, y una piedra real con una resistencia finita a la rotura no permitirá la
línea de contacto en la articulación que se muestra en la figura 2.1(b). Así, las
líneas OA y OB de la figura 2.2 no pueden alcanzarse; se han sustituido por las
líneas ligeramente curvas de la figura 2.3. El límite está formado por los arcos
parabólicos OCD, OED de la figura 2.4, y el punto genérico (N, M) que repre-
senta el empuje en cualquier punto del arco está obligado en realidad a situarse
dentro de este límite.

[Link] 32 19/1/21 14:54


El problema estructural 33

Figura 2.3

La suposición de tensiones medias de compresión bajas, limita en realidad la


posición del punto (N, M) al área OCE de la figura 2.4; es esta área la que se ha
aumentado en la figura 2.3, y en ella los límites curvos reales se separan sólo lige-
ramente de las líneas rectas aproximadas.

Figura 2.4

[Link] 33 19/1/21 14:54


34 Los teoremas plásticos

Los límites de las figuras 2.2, 2.3 y 2.4 son ejemplos de superficies de cedencia
de la teoría de la plasticidad, y toda la exposición puede llevarse a cabo dentro del
marco de esa teoría. La figura 2.2 se usará como base para el desarrollo de los prin-
cipios, aunque los resultados serán evidentemente algo inseguros. En realidad,
pueden hacerse totalmente seguros con el recurso mostrado en la figura 2.5. Si
pensamos que las tensiones normales medias no exceden, digamos, del 10% de la
resistencia a rotura del material, entonces las líneas rectas OA, OB de la figura 2.2,
es decir, M = ±hN, se pueden remplazar por las líneas rectas OC, OE de la figura
2.5, dadas por M = ±0,9 hN (cf. Figura 2.3). De este modo el espesor (local) del

Figura 2.5

arco real 2h se sustituye, para el análisis, por un arco hipotético de espesor 2(0,9h);
este tipo de «reducción» es, como veremos, relevante para la estimación de la se-
guridad de los arcos de fábrica. La suposición de que las tensiones son menos del
10% (o cualquier otro porcentaje) de la resistencia a rotura del material puede
comprobarse al final de los cálculos.
Por lo tanto, se supondrá que el punto genérico (N, M) debe situarse dentro del
triángulo abierto AOB en la figura 2.2. Esto implica, como se ha visto, que la línea
de empujes del arco debe situarse dentro de la fábrica. A su vez, esto significa que
el polo O del polígono de fuerzas debe estar localizado en tal posición que el co-

[Link] 34 19/1/21 14:54


El problema estructural 35

rrespondiente polígono funicular (esto es, la línea de empujes) quede dentro de la


fábrica. No se ha dado todavía, aparte de este requisito, ninguna otra orientación
para situar la posición «real» del polo O y la correspondiente posición «real» de la
línea de empujes. (Más adelante se aclarará la razón de la desconfianza en el uso de
la palabra «real».)
Sin embargo, se puede hacer una afirmación muy potente traduciendo el teore-
ma de la «seguridad» (o del límite inferior) en términos aplicables a la fábrica: si se
puede encontrar una línea de empujes, para el arco completo, en equilibrio con las
cargas exteriores (incluido el peso propio), y que queda en todo momento dentro
del arco de fábrica, entonces el arco es seguro. La importancia de este teorema ra-
dica en el hecho de que la línea de empujes hallada de esta manera no tiene por qué
ser la verdadera línea de empujes. Para demostrar que el arco se sostendrá como
una estructura sólo es necesario demostrar que hay al menos un sistema de fuerzas
internas satisfactorio; visto de un modo antropomórfico, el arco es al menos tan
inteligente como el calculista, y descubrirá por sí mismo una posición igualmente
satisfactoria del polo del polígono de fuerzas.
Las conclusiones del teorema de la seguridad son inequívocas: si se encuentra
una línea de empujes satisfactoria, el proyectista sabe que el arco no puede colap-
sar, y no será necesario analizar los posibles modos de colapso. Esta tranquilidad
«anti-insomnio» del teorema de la seguridad siempre ha sido apreciada por el pro-
yectista experimentado, incluso cuando no ha sido capaz de formular con precisión
ese teorema en base a la teoría plástica. El trabajo del proyectista es obtener un
conjunto de fuerzas en equilibrio «razonable» en el que basar sus cálculos, y está
acostumbrado a usar cualquier ayuda a su alcance para obtener los valores de estas
fuerzas.
Así, para evaluar el estado real del arco de fábrica, el enfoque elástico tradicio-
nal realizará ciertas suposiciones sobre los apoyos, por ejemplo que son rígidos, o
que cederán de acuerdo a unas ciertas reglas especificadas al someterse a la carga.
Una vez definidas algunas suposiciones de este tipo, se puede realizar un análisis
elástico de la estructura (o quizá un análisis no elástico si es posible contemplar la
complejidad de las propiedades reales del material). El proyectista habrá obtenido
así un conjunto de fuerzas compatible con sus suposiciones, y, desde luego, en
equilibrio con las cargas aplicadas. Describir este conjunto de fuerzas como el es-
tado real de la estructura es, sin embargo, concluir demasiado de este análisis.

[Link] 35 19/1/21 14:54


Figura 2.6

[Link] 36 19/1/21 14:54


El coeficiente geométrico de seguridad 37

Si no es por otra causa, el paso del tiempo destruirá inevitablemente las suposi-
ciones del proyectista; un apoyo cederá ligeramente, o una pila asentará, y muy
pequeños movimientos de este tipo pueden alterar en gran medida el estado de
equilibrio de la estructura. Sin embargo, no parece razonable suponer que un asien-
to de unos pocos milímetros en un vano de varios metros, incluso si tiene grandes
efectos visibles en la posición de la línea de empujes del arco, pueda tener en reali-
dad efectos medibles en la resistencia final del arco.
El teorema de la seguridad justifica, precisamente, este sentido común. Peque-
ñas deformaciones del arco, inapreciables a simple vista, pueden provocar que la
línea de empujes se mueva bruscamente dentro de la fábrica (como se mostrará
más adelante, figuras 2.6(f) y 2.8(b)). El teorema de la seguridad afirma que una
vez que se ha demostrado que hay una posición de la línea de empujes dentro de la
fábrica, entonces (continuando con el punto de vista antropomórfico) no importa
cómo se mueva la línea de empujes en respuesta a los cambios del entorno, no
puede nunca salirse de la fábrica.
Es un problema de la geometría general. Un defecto de unos pocos milímetros
en unos pocos metros es un defecto del orden de una milésima, es decir, del or-
den del grosor de una línea a lápiz en un dibujo del arco. En la mesa de dibujo el
arco perfecto y el arco deformado parecerán el mismo. Un polígono funicular
que sea satisfactorio para el arco perfecto será igualmente satisfactorio para el
arco deformado.

El coeficiente geométrico de seguridad

Como ya se ha señalado, las palabras «satisfactorio» y «seguro» pueden ser claras,


pero no tienen un significado numérico. La afirmación de que un arco es «seguro»
si se puede demostrar que contiene un polígono funicular apropiado no indica el
alcance de esa seguridad. Se puede avanzar algo hacia la obtención de una evalua-
ción numérica considerando los modos en que un arco puede fallar. Como primer
paso, se arrojará algo de luz mediante el estudio del modo en que un arco puede
adaptarse a pequeños movimientos de sus apoyos.
Imaginemos un arco de dovelas, construido con un material rígido, que cumple
las suposiciones sobre el comportamiento del material descritas antes, y perfecta-
mente fijo entre sus apoyos. Si los apoyos se abren, el arco se puede acomodar al

[Link] 37 19/1/21 14:54


38 Los teoremas plásticos

aumento de la luz formando tres articulaciones como las mostradas en la figura


2.6(a), una en la clave en el trasdós, y una en cada apoyo en el intradós. Si el arco
es semicircular, entonces las articulaciones del intradós se alejarán de los apoyos
(figuras 2.6(c) y 2.7) pero, en cualquier caso, los arcos de las figuras 2.6(a) y (c) se
han convertido, de hecho, en arcos triarticulados. Los polígonos funiculares de
estos arcos pueden dibujarse inmediatamente, ya que la línea de empujes debe pa-
sar por los puntos de articulación, y las líneas esquemáticas (para una supuesta
carga simétrica) se muestran en las figuras 2.6(b) y (d).

Figura 2.7 Puente del Clare College, Cambridge. Otra vista de la zona mostrada en la
figura 1.5. El aumento de la luz del arco central ha provocado la formación de articulaciones
entre las dovelas

[Link] 38 19/1/21 14:54


El coeficiente geométrico de seguridad 39

El arco apuntado de la figura 2.6(e) formará, en teoría, cuatro articulaciones si


aumenta la luz. Ahora bien, el arco triarticulado es una forma estructural bien co-
nocida; a la luz de las observaciones que se realizarán a continuación sobre las
condiciones para la formación de mecanismos de colapso, se debe tener cuidado
para evitar la alarma a la vista de las cuatro articulaciones de la figura 2.6(e). La
figura 2.6(f) muestra la correspondiente línea de empujes, y es evidente que, si hay
una ligera asimetría, ya sea geométrica, o en la carga, una de las articulaciones del
trasdós cercanas a la clave no se formará. Las dos articulaciones son en realidad
una única articulación, dividida y desplazada, pero con el mismo signo (es decir,
con las líneas de articulación en el trasdós); dos articulaciones contiguas del mis-
mo signo siempre pueden considerarse en este sentido como una articulación divi-
dida, uno de cuyos componentes desaparecerá ante cualquier ligera asimetría. (Hay
otras maneras en las que se pueden formar un exceso de articulaciones, pero estas
articulaciones se pueden explicar de nuevo recurriendo a la simetría.)
El polo del polígono de fuerzas correspondiente al polígono funicular de la figu-
ra 2.6(f) está lo más cerca posible del polígono de fuerzas. Es decir, el valor del
empuje en el apoyo, Hmín, tiene el menor valor posible. Análogamente, hay un va-
lor máximo posible Hmáx que se puede determinar estudiando la figura 2.8. Los
apoyos del arco están ahora demasiado cerca, y de nuevo se han formado tres arti-
culaciones para acomodarse a la disminución del vano.

Figura 2.8

[Link] 39 19/1/21 14:54


40 Los teoremas plásticos

Las figuras 2.6(f) y 2.8(b) representan gráficamente las dos configuraciones ex-
tremas del polígono funicular. Los movimientos que provocan la formación de ar-
ticulaciones se suponen pequeños, pero está claro que estos pequeños movimientos
pueden forzar a la línea a adoptar dos posiciones muy diferentes. Sin embargo,
para cada posición límite de la línea de empujes se puede calcular el correspon-
diente valor del empuje en el apoyo; Hmáx y Hmín representan los límites superior e
inferior de ese valor. Así, a pesar de la incertidumbre real sobre las condiciones
precisas de apoyo del arco, es posible al menos obtener límites numéricos para al
menos una cantidad estructural; el teorema de la seguridad no es una herramienta
tan tosca como pudiera parecer.
La figura 2.9(a) muestra un arco semicircular que contiene confortablemente un
polígono funicular dentro de la fábrica, y que, por lo tanto, es «seguro». Es eviden-
te que un arco más delgado podría contener el mismo polígono funicular, es decir,
un arco más delgado podría soportar con seguridad las mismas cargas, pero tam-
bién está claro que hay un límite en la posible reducción del espesor del arco. Este
límite se alcanza en la figura 2.9(b), y el arco está a punto de colapsar por la forma-
ción de un mecanismo de cuatro articulaciones; se muestran cinco articulaciones
para el arco perfectamente simétrico de la figura 2.9(c).
Se podría considerar que el arco más delgado posible de la figura 2.9(b) está
contenido dentro del arco real de la figura 2.9(a), y la proporción en la que el arco
real debe «reducirse» para llegar a ser el más fino posible nos lleva a la idea de un
coeficiente de seguridad geométrico. El concepto de un arco dentro de otro arco
fue tratado en el primer capítulo; la figura 1.19 muestra la línea de empujes conte-
nida dentro del tercio central de un arco. Sin embargo, la regla del tercio central
surge del estudio del comportamiento elástico del material, mientras que el coefi-
ciente geométrico de seguridad nace de un estudio de diagramas como los de las
figuras 2.9(a) y (b), en los que se comparan las geometrías del polígono funicular y
del propio arco.
De este modo, una regla de proyecto basada en un coeficiente geométrico de
seguridad de 3 es, en realidad, exactamente equivalente a la regla del tercio cen-
tral, a pesar de que las dos reglas se han concebido de manera muy diferente. Sin
embargo, el valor de 3 es, desde el punto de vista del coeficiente geométrico de
seguridad, arbitrario. Puede ser que otro valor, quizá menor de 3, sea apropiado
para el proyecto de arcos. En este sentido cabe señalar que el establecimiento de un

[Link] 40 19/1/21 14:54


El coeficiente geométrico de seguridad 41

Figura 2.9

valor razonable del coeficiente de seguridad geométrico no es en sí mismo sufi-


ciente para asegurar un adecuado margen de seguridad del arco. Si las sobrecargas
son razonablemente altas, entonces, como se verá, el coeficiente geométrico puede
ser lo único que se necesita en un cálculo práctico. Pero (por poner un ejemplo tri-
vial) si sobre el arco sólo actúa una carga permanente, entonces, la línea media del
arco se proyectará para que coincida exactamente con la línea de empujes de esta
carga. En este caso el coeficiente geométrico de seguridad para esa carga es teóri-

[Link] 41 19/1/21 14:54


42 Los teoremas plásticos

camente infinito, sea cual sea el espesor del arco, a pesar de que un arco delgado,
incluso con la forma correcta, será en realidad potencialmente inestable.
Así, pues, una segunda estimación de la seguridad podría consistir en evaluar
la resistencia del arco ante la acción de una carga que produzca una perturbación
(por ejemplo, aplicar una carga puntual). En un caso real, se podría combinar la
evaluación de la acción de esta «sobrecarga» con la evaluación geométrica. De
esta manera, se podría elegir un valor apropiado para la carga puntual, y deter-
minar el espesor mínimo del arco para contener una línea de empujes de la com-
binación de ambas cargas, la original y la carga de prueba. Este tipo de enfoque
es el que se analiza en el capítulo 4.
Finalmente, se puede verificar la resistencia. Se ha supuesto que los niveles de
tensiones son bajos, pero esto debe comprobarse en cualquier cálculo. Un valor de
tensiones admisible llevará inmediatamente, por sí mismo, a un espesor mínimo
del arco para una carga dada. Para vanos muy grandes, o para arcos muy rebajados
que producen grandes empujes, puede ser que la resistencia del material condicio-
ne el proyecto. Para puentes de dimensiones normales, sin embargo, el valor límite
de las tensiones no será generalmente el criterio crítico, a menos que se imponga
un coeficiente de seguridad muy alto para las tensiones. En su lugar, es un meca-
nismo de colapso, resultado de una disposición adecuada de las articulaciones en-
tre dovelas, el que probablemente será la base de la evaluación de la seguridad.

Mecanismos de colapso

Se ha señalado que el arco triarticulado es una forma estructural satisfactoria; está


estáticamente determinado, y el polígono funicular para una carga dada es único.
Es una cuarta articulación lo que convierte el arco triarticulado estáticamente de-
terminado en un mecanismo. En la figura 2.10(b) un arco semicircular, idealizado,
soporta su peso propio y una carga puntual. Si imaginamos que el valor de esta
carga aumenta lentamente, el peso propio del arco tendrá cada vez menos efecto en
la forma del polígono funicular; en el límite, la línea de empujes consistirá en las
dos líneas rectas que se muestran (cf. figura 1.14). Para las dimensiones concretas
mostradas en la figura 2.10(b) es evidente que una carga puntual suficientemente
grande no podría ser resistida por dos líneas de empuje rectas contenidas totalmen-
te dentro de la fábrica; al incrementarse el valor de la carga puntual, llegará un

[Link] 42 19/1/21 14:54


Mecanismos de colapso 43

punto en que el arco colapse mediante el mecanismo de cuatro articulaciones mos-


trado en la figura 2.10(c).

Figura 2.10

El arco ideal se ha dibujado con unas proporciones muy concretas; en la figura


2.10(a) puede verse que las líneas de empuje rectas producidas por una carga pun-
tual situada en la clave se pueden dibujar dentro de la fábrica. Según el teorema de
la seguridad, el arco podría soportar una carga puntual de cualquier valor en la
clave (siempre que no se supere la resistencia del material a rotura). La contraparte
de este teorema es que no hay ninguna disposición de articulaciones, con una articu-
lación en la clave, que conduzca a un mecanismo de «cuatro bielas» del tipo indi-
cado en la figura 2.10(c).

Figura 2.11

[Link] 43 19/1/21 14:54


44 Los teoremas plásticos

El mecanismo de cuatro bielas es el mecanismo básico de colapso de un arco.


De hecho, hay muchas estructuras para las que no se puede concebir ningún patrón
de articulaciones que conduzca a un mecanismo de cuatro bielas; tales estructuras
son, dentro del marco de las hipótesis sobre el comportamiento del material, infini-
tamente resistentes. El arco plano entre apoyos rígidos de la figura 2.11(a) es una
de estas estructuras «perfectas»; no hay ninguna disposición de articulaciones en el
trasdós y en el intradós del arco que conduzca a un mecanismo de colapso. El arco
plano puede soportar cualquier sistema de cargas; los otros arcos de la figura 2.11
son variaciones del arco plano.
Para hacer una evaluación de la resistencia de los arcos reales se hará uso por un
lado de estas ideas de mecanismos de colapso, y por otro, de las posiciones seguras
de las líneas de empujes. Una breve revisión histórica del análisis de arcos servirá
para ilustrar estas ideas antes de su desarrollo detallado.

Figura 2.12 Arcos planos en el Coliseo, Roma, siglo I dC

[Link] 44 19/1/21 14:54


3
Notas históricas

La estática del empuje

En el capítulo 1 se señaló que la estática del problema de la cadena colgante es la mis-


ma que la del arco; las mismas técnicas de fuerzas y polígonos funiculares se pueden
usar para ambos (cf. figuras 1.7 y 1.8). Ya en 1675 Robert Hooke se ocupó de «la
verdadera forma matemática y mecánica de todos los tipos de arcos para edificios», y
publicó la afirmación «Ut pendet continuum flexile, sic stabit contiguum rigidum in-
versum» —«del mismo modo cuelga el hilo flexible, así, pero invertido, se sostendrá
el arco rígido». Sin embargo, aunque Hooke tuvo esta idea, que manifestaba una com-
prensión profunda del comportamiento del arco, no había conseguido resolver la
estática del problema; su publicación en forma de anagrama pretendía preservar su
prioridad en el caso de que otro académico se tropezara con la misma idea.
Hooke ya había realizado algunos experimentos con modelos de arcos para la
Royal Society, pero no fue hasta después de su muerte, en 1703, cuando se publicó
la solución del anagrama. Entretanto, David Gregory había aplicado el recién in-
ventado cálculo diferencial para hallar la forma de la cadena colgante, y en 1697
publicó la formulación matemática de la catenaria. Su trabajo, que pretendía pro-
bar otras afirmaciones no demostradas de Huygens, Leibniz, y John Bernoulli,
realizadas en 1690-91, contenía algunos errores. Lo que interesa ahora es un co-
mentario de Gregory (traducido del latín por Ware):

En un plano vertical, pero en posición invertida, la cadena conservará su forma sin caer
y, por consiguiente, constituirá un arco o ‘fornix’ muy delgado; es decir, infinitas esferas

[Link] 45 19/1/21 14:54


46 Notas históricas

pequeñas, rígidas y pulidas, dispuestas según la forma de una catenaria invertida forma-
rán un arco; ninguna de sus partes será empujada hacia fuera o hacia dentro por las
otras, y si la parte más baja permanece firme, se soportará a sí misma gracias a su for-
ma… La verdadera y legítima forma de un arco o «fornix» no es otra que la catenaria. Y
si arcos de otras formas se sostienen es porque hay alguna catenaria contenida en su
espesor. Y no se sostendría si fuera muy delgado o estuviera compuesto de partes muy
pulidas, que pudieran deslizar.

La afirmación en cursiva (énfasis de Ware) es, por supuesto, nada menos que el
teorema de la seguridad o del límite inferior de la plasticidad, y la idea fue brillan-
temente utilizada por Poleni en su análisis de la cúpula agrietada de San Pedro. La
figura 3.1 reproduce la lámina D de Poleni, y muestra su completo entendimiento
del estado del conocimiento en su época. En la parte inferior derecha está la cadena
colgante de Hooke, y arriba, el arco de «pequeñas esferas rígidas y pulidas» (este
último basado en una ilustración del libro de Stirling de 1717).
En San Pedro unas grietas meridianas habían dividido, de hecho, la cúpula en por-
ciones con forma aproximada de husos semiesféricos (como gajos de naranja) del
tipo mostrado esquemáticamente en el boceto de la derecha de la figura XIII, en la
figura 3.1. Poleni dividió la cúpula, hipotéticamente, en cincuenta gajos, y consideró
la estabilidad de un arco formado por dos gajos opuestos; afirmó explícitamente que
la estabilidad quedaría asegurada si «nuestra cadena puede situarse completamente
dentro del espesor del arco» y, además, que si cada arco individual es estable, tam-
bién lo será la cúpula completa. Estas dos afirmaciones son correctas.
La forma real de la cadena fue hallada por Poleni, cargando un hilo flexible con
pesos proporcionales a cada parte del gajo. Esta línea de empujes, obtenida experi-
mentalmente, se encontraba de hecho en el interior del espesor de la cúpula y Pole-
ni concluyó que las grietas meridianas no eran peligrosas. Es más, el análisis sumi-
nistra un valor para el empuje horizontal de la cúpula en su base, y Poleni estuvo
de acuerdo con las recomendaciones previas de colocar cadenas adicionales en la
base para contener este empuje.
Casi exactamente cien años después, en 1846, Barlow construyó una serie de
modelos para explicar el empuje de los arcos ante la Institución de Ingenieros Ci-
viles. Uno de los experimentos se ocupó de nuevo de la equivalencia entre la cade-
na colgante y el arco invertido (figura 3.2), y el arco semicircular mostrado tiene el

[Link] 46 19/1/21 14:54


Figura 3.1 Poleni (1748)

[Link] 47 19/1/21 14:54


48 Notas históricas

espesor mínimo posible, cf. figuras 2.9(b) y (c). Además, la triangulación de las
fuerzas en el soporte izquierdo de la cadena de la figura 3.2 fue usada por Barlow,
igual que por Poleni antes que él, para calcular la componente horizontal del empu-
je en el apoyo del arco correspondiente.
En otro experimento se colocaron seis dovelas, como muestra la figura 3.3, con
el «mortero» en cada junta en forma de cuatro pequeñas piezas de madera, cada
una de las cuales se podía quitar con la mano. En cada junta se podían retirar tres
de las cuatro piezas, en diferentes configuraciones, y así se hacían «visibles» posi-
ciones alternativas de la línea de empujes; las tres líneas mostradas en la figura 3.3
se pueden comparar con las de las figuras 2.6(b), 2.8(b) y 2.9(a).
Barlow era plenamente consciente de que hay un número infinito de estados de
equilibrio para un arco de fábrica, y de que el arco es, en realidad, estáticamente
indeterminado. En 1879 se desarrollaron completamente las nociones de indeter-
minación estática, y Castigliano aplicó en su libro los teoremas que llevan su nom-
bre a la resolución del arco de fábrica. Sabía que no podían transmitirse tracciones
entre dovelas tomadas en seco o con un mortero pobre. Pero si una sección del arco
se agrietaba (como en la figura 1.18(e)), entonces las propiedades de flexión en esa
sección se veían afectadas, y Castigliano mostró un método de prueba y error para
localizar la posición de la línea de empujes. Su solución, por tanto, era para un arco
construido con un material elástico que no resiste tracciones.
En 1854, a Yvon Villarceau no le preocupaban estas claras nociones de indeter-
minación estática y no intentó encontrar «la» solución al problema de la posición
de la línea de empujes. En su lugar, desarrolló un método de proyecto «seguro»
haciendo que la línea media del arco coincidiera con una de las posibles líneas de
empujes para una carga dada. Este método de proyecto inverso requiere la solución
numérica de las ecuaciones, y los resultados se dan en forma de tablas que pueden
usarse directamente en cálculos estándar por un proyectista de puentes. El trabajo
de Yvon Villarceau era complejo, y su memoria para la Academia Francesa larga,
pero los resultados eran muy precisos.
Inglis da la solución exacta de este tipo de proyecto inverso de Yvon Villarceau.
La figura 3.4 muestra un arco de dovelas que soporta una calzada horizontal; se
supone que el relleno tiene un peso específico uniforme y que actúa como una car-
ga vertical sobre el arco. Si el origen de coordenadas se toma en la superficie de la
calzada, sobre la línea media del arco, y la ecuación de la línea media del arco es

[Link] 48 19/1/21 14:54


La estática del empuje 49

Figura 3.2 Barlow (1846)

Figura 3.3 Barlow (1846)

[Link] 49 19/1/21 14:54


50 Notas históricas

y = y(x), entonces la intensidad de la carga vertical por unidad horizontal es ky.


El problema planteado por Inglis es la determinación de la línea media del arco, de
manera que coincida con la línea de empujes resultante de la carga permanente;
es decir, cada elemento diferencial del arco estará sometido a las cargas de la fi-
gura 3.5. En esta figura se ve que

d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
d
ó (𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d𝑥𝑥
d 𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
donde H es el valor de la componente horizontal
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 del
, empuje en el apoyo, y así(3.3)
d𝑥𝑥
d
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d (𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
d (𝑃𝑃 sen 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 (𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 d
𝐻𝐻d (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
es decir d𝑥𝑥
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 d (𝑃𝑃
𝐻𝐻 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
d𝑥𝑥
d
𝐻𝐻 d: 𝑦𝑦(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥d :
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥
d: 𝑦𝑦(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
ó d𝑥𝑥 :
d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 𝑦𝑦: cosh
𝑦𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘𝑎𝑎𝑎𝑎
. , (3.5)
(3.6)
d𝑥𝑥
d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 𝑦𝑦: cosh
𝑦𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘𝑎𝑎𝑎𝑎
. , (3.5)
(3.6)
d𝑥𝑥
𝑎𝑎𝑦𝑦𝑦𝑎 𝑎𝑦𝑦 𝑎𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎𝑎 , 𝑎𝑎𝑎𝑎 ,
coshcosh (3.6)
(3.7)
2
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑦𝑦𝑦
𝑎𝑎 𝑎 𝑎𝑦𝑦en
De modo que si la altura del relleno cosh
𝑎𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎𝑎 , es ,a, entonces
la cosh
clave (3.6)
(3.7)
2
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑦𝑦𝑎𝑎 =
𝑎 𝑎𝑎
𝑎 cosh 𝛼𝛼𝛼𝛼2𝑥𝑥,
𝑎𝑎𝑎 cosh , 𝑎𝑎 𝑎 𝑎 (3.6)
(3.7)
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C 𝑎𝑎𝑎𝑎 2 DE F
cosh GH . (3.8)
𝑙𝑙
2𝑥𝑥 𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎 𝑎
𝑎𝑎 𝑎 𝑎 𝑎𝑎𝑎 cosh , (3.7)
donde a2 = k/H. 𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C cosh 2 DE F GH . (3.8)
𝑙𝑙 𝛼𝛼𝛼𝛼 𝑎𝑎
𝑎𝑎 + 2𝑥𝑥 , DE 𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦𝑦𝑦= ℎ𝑎𝑎𝑦𝑦= 𝑎𝑎 cosh
cosh
coshgM𝛼𝛼𝛼𝛼
C ,2 cosh F GH . (3.7)
(3.6)
(3.8)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻
Finalmente, si la flecha del arco es h, MQ2𝑥𝑥F G 𝑙𝑙 , 𝑎𝑎 (3.9)
𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh gMC coshDE F GH . (3.8)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 F G𝑙𝑙 , 𝑎𝑎 (3.9)
MQ 𝛼𝛼𝛼𝛼
𝑎𝑎 + ℎ = 𝑎𝑎gM cosh , (3.7)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻g′q F G ,2 (3.9)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 gM MQ (3.10)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻mq F G ,
g′q (3.9)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 MQ (3.10)
mq
g′q
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 (3.10)
mq
g′q
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 (3.10)
mq

[Link] 50 19/1/21 14:54


La estática del empuje 51
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥

𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓

d
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥

Figura 3.4
d
𝐻𝐻 (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
d𝑥𝑥

d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
d𝑥𝑥 :

𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh 𝑎𝑎𝑎𝑎 , (3.6)

Figura 3.5
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑎𝑎 𝑎 𝑎 𝑎𝑎𝑎 cosh , (3.7)
2
y la ecuación buscada de la línea media del arco, es decir, (3.6) se convierte en

2𝑥𝑥 𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C coshDE F GH . (3.8)
𝑙𝑙 𝑎𝑎

La ecuación (3.8) representa una familia de curvas de parámetro h, y se correspon-


gM
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻
de con el número infinito de posibles F G , para la línea de empujes. Un(3.9)
posiciones pro-
MQ
yecto real podría, por ejemplo, especificar la luz l y la altura total (a + h), pero el
valor de h podría ser elegido por el proyectista.
g′q
Como ejemplo de la aplicación 𝐻𝐻𝐻de𝐻𝐻𝐻la «ecuación de Inglis» (3.8), ésta se podría
(3.10)
mq
comparar con el perfil de un arco real. Yvon Villarceau recalculó varios puentes
existentes, incluyendo el Pont d’Iéna (Lamandé 1809). Este puente, de cinco ar-
cos, tiene unos 3 metros de flecha en cada vano de 25 m, y la proporción h/a es de
alrededor de 2,0. El perfil exacto calculado por Yvon Villarceau difiere del perfil
de Inglis de la ecuación (3.8) un máximo de unos 20 mm. No es posible construir
un arco de fábrica de 25 m de luz cuyo perfil garantice una precisión de 20 mm
después de descimbrar y de los consiguientes asientos.

[Link] 51 19/1/21 14:54


52 Notas históricas

Mecanismos de colapso

Las notas anteriores se refieren todas a trabajos relacionados principalmente con la


construcción de líneas de empujes; es decir, se investigaba la estática del problema.
Sin embargo, los métodos eficaces de Yvon Villarceau, o de Inglis, aunque estable-
cen la forma correcta del arco, no dan información sobre el espesor del arco que
asegure, en un sentido práctico, su estabilidad. En paralelo a los trabajos sobre el
empuje de los arcos, otros autores (a veces el mismo autor) mostraron también las
formas en que un arco de fábrica podía colapsar.
Así, en su primer intento de resolver el problema del arco en 1695, La Hire se
ocupó sólo de la estática. El problema real a resolver era calcular el valor del empuje
del arco, de manera que pudieran proyectarse estribos firmes ante el vuelco. La difi-
cultad del análisis radica en las hipótesis que hay que realizar sobre el comporta-
miento de las dovelas del arco. En su análisis de 1695, La Hire supuso que una dove-
la podía deslizar libremente respecto a la contigua. Resolvió el problema
construyendo un polígono de fuerzas, considerando el peso de las dovelas, y el co-
rrespondiente polígono funicular del arco. Para un arco de una forma dada con dove-
las lisas, el polígono funicular está determinado y, trabajando hacia atrás, se puede
deducir el polígono de fuerzas y finalmente el peso que deben tener las dovelas.
Ahora bien, si las líneas de arranque del arco son horizontales, se deduce que el
peso de las dovelas de los arranques debe ser infinito; un arco finito de este tipo
con dovelas lisas no se puede mantener en pie. La Hire llegó a esta conclusión, re-
sultado de una hipótesis poco realista sobre el comportamiento del material, y se-
ñaló que en realidad el rozamiento entre las dovelas proporcionaría la estabilidad
necesaria. Así, aunque el problema del arco no avanzó mucho con este trabajo, se
desarrolló, sin embargo, la importante herramienta del polígono funicular.
La Hire volvió al problema en 1712, y aquí se consideró, al parecer por primera
vez, la manera en que podría fallar un arco real. Señaló que si los estribos de un
arco eran demasiado débiles para soportar el empuje, el arco se rompería en alguna
sección entre los arranques y la clave. La junta LM de la figura 3.6 se toma como
crítica, y el bloque LMF se considera entonces como una única dovela, al igual que
el bloque LMI que descansa en el pilar IBHS. Así, en la figura 3.7, el empuje P se
puede hallar considerando el equilibrio del bloque superior (La Hire dirigió correc-
tamente este empuje tangente al intradós en L). Entonces, tomando momentos

[Link] 52 19/1/21 14:54


Mecanismos de colapso 53

Figura 3.6 La Hire (1712)

Figura 3.7 La Hire (1712)

[Link] 53 19/1/21 14:54


54 Notas históricas

respecto a H para la parte inferior del arco y el estribo, se puede obtener una ecua-
ción que permite comprobar la estabilidad de toda la estructura.
La Hire no dio una regla para encontrar el punto crítico L. Las articulaciones del
intradós son análogas a las mostradas esquemáticamente en la figura 2.6(c), pero el
empuje en la clave de la figura 3.7 no actúa en el trasdós, y por tanto la tercera arti-
culación no se ha formado. Sin embargo, el trabajo de La Hire es evidentemente una
gran contribución; es más, su estimación del empuje en el apoyo es mayor que el
mínimo necesario para la estabilidad, así que su procedimiento resulta ser «seguro».
El primer manual de ingeniería civil, la Science des ingénieurs de Bélidor
de 1729, tiene un apartado sobre arcos que se basa firmemente en el trabajo de La
Hire. Sin embargo, hay algunas diferencias; la sección crítica del arco se toma
siempre a 45º, y el empuje (de valor √2W donde W es el peso de la «dovela» LMF)
no actúa en el intradós L, sino en el punto medio de la junta LM. Esto último incre-
menta ligeramente el espesor de los estribos para un empuje dado √2W, y, por lo
tanto, el cálculo es de nuevo «seguro». En realidad, Bélidor no avanzó en la teoría
del arco, pero formuló un conjunto de reglas prácticas de proyecto sobre la base del
trabajo existente.
Estos eran los antecedentes de las dos notables memorias de Couplet sobre el
empuje de los arcos de 1729 y 1730. El primero de estos artículos repite en reali-
dad gran parte del trabajo previo de La Hire sobre arcos sin rozamiento, y consis-
te en poco más que un análisis de las líneas de empuje y el cálculo de las corres-
pondientes fuerzas. Couplet sabía que todo esto tenía poco valor práctico, pero
proporcionó un cálculo interesante de las fuerzas sobre la cimbra. Este tema tie-
ne una importancia constructiva obvia, pero se había escrito poco sobre ello, si
bien Pitot en 1726 dio detalles sobre las cimbras de madera e intentó realizar un
análisis teórico.
El problema planteado por Couplet es el de un arco semicircular con dovelas
iguales sin rozamiento sobre una cimbra lisa; la clave final (de muy poca anchura)
no se ha colocado. En este estado, Couplet determinó la junta de la dovela, MV en
la figura 3.8, por encima de la que las dovelas requerirán el soporte de la cimbra, y
por debajo de ella se sujetarán por sí mismas. Dedujo que la junta que separa am-
bas situaciones se sitúa a 30º del apoyo, pero no se dio cuenta de que el grupo infe-
rior de dovelas no estaba en equilibrio, y que su análisis necesitaba del desarrollo
de fuerzas de tracción entre las dovelas y la cimbra.

[Link] 54 19/1/21 14:54


Mecanismos de colapso 55

Figura 3.8 Couplet (1729)

Figura 3.9 Couplet (1730)

[Link] 55 19/1/21 14:54


56 Notas históricas

Es la segunda memoria de 1730 la que supone una importante contribución a la


teoría del arco. En su introducción, Couplet establece con precisión las dos suposi-
ciones claves sobre el comportamiento del material. Señaló que el rozamiento
mantendría en realidad las dovelas fijas frente el deslizamiento, a la vez que no
ofrecía resistencia a la separación entre ellas. No hace mención a la resistencia de
la piedra con la que están construidas las dovelas, y eso implica que asumió que las
tensiones son pequeñas de manera que la resistencia a rotura por compresión ape-
nas tiene importancia.
Couplet, de hecho, enunció los tres postulados necesarios para situar la teoría
del arco dentro de la teoría de la plasticidad: que la fábrica no tiene resistencia a
tracción, que tiene resistencia a compresión infinita, y que no se puede producir
deslizamiento entre dovelas. Además, su trabajo muestra las dos maneras de abor-
dar cualquier problema estructural, la primera a través del equilibrio (la estática)
en la que se consideran las líneas de empujes y la segunda a través de la deforma-
ción (mecanismos) en la que se construyen patrones de articulaciones.
El primer teorema del segundo artículo de Couplet contiene exactamente estos
dos aspectos del comportamiento estructural. El teorema afirma que un arco no
colapsará si la cuerda de medio trasdós no corta al intradós, sino que se sitúa dentro
del espesor del arco. Couplet tiene en mente un arco de peso propio despreciable
sometido a una carga puntual en la clave A (figura 3.9 (cf. figura 2.10(a)). Cual-
quiera que sea la magnitud de la carga, se puede transmitir directamente a los apo-
yos B y C, siguiendo las líneas de empujes rectas AFB y AGC. Además, según
Couplet, para que el arco colapse el ángulo BAC se debe abrir, y esto sólo puede
ocurrir si se separan los apoyos, lo que se descarta por hipótesis; en realidad, no
hay ninguna disposición de articulaciones en el trasdós y el intradós, que sea com-
patible con una línea de empujes para la carga, y que permita la formación de un
mecanismo de colapso.
Couplet comenta entonces el comportamiento del arco más fino BAC-ODEP. Si
la clave A estuviera suficientemente cargada, entonces el ángulo DAE podría abrir-
se y los ángulos ADB y AEC podrían cerrarse, siempre que las partes BMDO y
CNEP no tengan la suficiente masa para resistir el vuelco. Pero podría impedirse el
colapso cargando los riñones. Es más, Couplet señaló que cuando este relleno se
omite, en el consecuente posible fallo, los puntos más débiles del arco se encuen-
tran habitualmente a igual distancia de los arranques y la clave.

[Link] 56 19/1/21 14:54


Mecanismos de colapso 57

Figura 3.10 Couplet (1730)

Tras estos preliminares, Couplet abordó su primer problema, concretamente,


encontrar el menor espesor que se le puede dar a un arco semicircular, conside-
rando sólo su propio peso. El arco, según Couplet, colapsaría rompiéndose en
cuatro partes, unidas entre sí mediante articulaciones (figura 3.10, cf. figura
2.9(c)). Las articulaciones T y K de los riñones están situadas a 45° de los arran-
ques (es decir, «a igual distancia») y, al considerar el equilibrio del arco en este
estado, se puede encontrar una única ecuación que relaciona el espesor del arco
con su radio (medio). Couplet resolvió esta ecuación cúbica numéricamente para
obtener que la relación necesaria entre el espesor y el radio t/R es 0,101.
La estática de Couplet es evidente en la figura 3.10. Para el equilibrio de la parte
AK del arco, el empuje horizontal en A combinado con el peso que actúa a través
de H conduce a un empuje en K según la línea GK. Ahora bien, GK no es tangente
al intradós en K; Couplet se equivocó en este punto pero, por lo demás, el trabajo
es correcto. Las articulaciones del intradós no se forman a 45º del apoyo sino a
unos 31º; sin embargo, el análisis no es muy sensible a su posición exacta, y el va-
lor correcto de t/R se incrementa sólo a 0,106.
En su segundo problema, Couplet repitió el análisis anterior para un arco circu-
lar que abarca 120º en lugar de 180º. El tercer problema se refiere a la determina-
ción del valor del empuje del arco, y la solución de Couplet es esencialmente una

[Link] 57 19/1/21 14:54


58 Notas históricas

reelaboración del análisis de La Hire. Couplet abandonó su «análisis de colapso»


y en su lugar trabajó desde una línea de empujes; concretamente, trabajó desde la
línea media SX del arco, figura 3.11. El empuje en la clave actúa horizontalmen-
te en S, y el peso de la mitad del arco en la línea LR; una simple triangulación de
fuerzas da entonces la magnitud del empuje sobre el estribo, actuando en la línea
LX. Este cálculo del empuje en el apoyo es necesario para la solución del cuarto
y último problema de Couplet, concretamente, el cálculo de las dimensiones de
los estribos para que toda la estructura sea estable; este es el problema al que se
dirige todo el trabajo.

Figura 3.11 Couplet (1730)

La contribución de Couplet es excepcional. Couplet tenía ideas claras sobre las


líneas de empuje y los mecanismos de colapso causados por la formación de ar-
ticulaciones, expuso explícitamente sus hipótesis simplificadoras, y utilizó estas
ideas para obtener una solución esencialmente correcta y completa al problema del
cálculo de los arcos. Su trabajo tuvo un impacto inmediato, y fue recogido en los
textos estándar (por ejemplo, el de Frézier de 1737-39).

[Link] 58 19/1/21 14:54


Mecanismos de colapso 59

En 1732 Danyzy confirmó experimentalmente la precisión del enfoque de Cou-


plet. El trabajo fue realizado en Montpellier, y publicado oscuramente (y no hasta
1778). No obstante, los ensayos fueron conocidos y la figura 3.12 reproduce una
lámina de Frézier, basada en una de las ilustraciones de Danyzy, que muestra el
colapso de arcos hechos con pequeñas dovelas de yeso. (Nótese que la figura 241

Figura 3.12 Frezier (1737-39)

[Link] 59 19/1/21 14:54


d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥

60
d Notas históricas
(𝑃𝑃 cos
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓)𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
𝜓𝜓 𝜓 =0 (3.1)
d𝑥𝑥
de Frézier es la mitad del arco de Couplet de la figura 3.9.) Todos los arcos mostra-
dos están en el momento de colapso, con estribos de dimensiones mínimas. La fi-
gura 235, por ejemplo, reproduce d exactamente
𝑃𝑃𝑃cos (aparte de la doble articulación en
(𝑃𝑃𝜓𝜓sin
𝜓𝜓𝜓)𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
la clave) el mecanismo de colapso previsto por Couplet (figura 3.10). El arco plano
de la figura 240 (cf. figura 2.11) es, en el marco de las hipótesis, infinitamente re-
d
sistente; sólo puede colapsar si los(𝑃𝑃 destribos
sin 𝜓𝜓) ceden.
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
𝐻𝐻 (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
A pesar de la difusión dada a la obra
d𝑥𝑥 de Couplet, ésta se fue olvidando lentamen-
te; Poleni la conocía en 1748, pero Coulomb no parece conocerla en sus famosas
memorias de 1773 sobre «algunos dproblemas
(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) de estática». Sin embargo, Coulomb
:
𝐻𝐻 d 𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻
vivió de joven en Montpellier, y allíd𝑥𝑥 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
d𝑥𝑥conoció a Danyzy, por lo que parece cierto que
:

conocería el colapso de los arcos por formación de articulaciones. De hecho, si el


:
rozamiento es lo suficientemente dgrande
𝑦𝑦 entre, las dovelas como para evitar el (3.6) des-
𝐻𝐻𝑦𝑦𝑦 :𝑦𝑦 = cosh
𝑘𝑘𝑘𝑘 𝑎𝑎𝑎𝑎
. (3.5)
d𝑥𝑥
lizamiento (y esta afirmación fue hecha claramente por Coulomb) entonces con-
cluye que las articulaciones son el único modo posible de colapso.
𝑎𝑎𝑎𝑎
En la figura 3.13, de Coulomb, 𝑎𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦 la𝑦𝑦𝑎mitad de un
𝑎𝑎𝑎 cosh
cosh 𝑎𝑎𝑎𝑎 , arco , se mantiene en equilibrio(3.6) me-
(3.7)
2
diante un empuje horizontal H a través del punto f en la clave. Si este empuje se re-
duce a un valor suficientemente pequeño, entonces todo el bloque GaMm del arco
𝑎𝑎𝑦𝑦𝑦
𝑎 𝑎 𝑦𝑦𝑎𝑎𝑎 cosh 2𝑥𝑥𝑎𝑎𝑎𝑎 , DE 𝑎𝑎 𝑎 𝑎
podría girar alrededor del punto M delcosh intradós;
C 2cosh para elF arco en GH este
. estado, es(3.7) una
(3.8)
𝑙𝑙 𝑎𝑎
cuestión de estática simple determinar el valor correspondiente del empuje como:

gM2𝑥𝑥 DE F
𝑎𝑎 𝑎 𝑎
(3.8)
𝑦𝑦𝑦
𝐻𝐻𝐻𝑦𝑦𝐻𝐻𝐻 F C G𝑙𝑙 cosh
cosh , 𝑎𝑎
GH . (3.9)
MQ

donde 𝜙 es el peso de GaMm actuandogM en la línea g’g. De manera similar, si el


𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 Fg′q G , (3.9)
empuje es muy grande, el bloque 𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 MQpodría girar alrededor del punto m
GaMm del
(3.10)
mq
trasdós, y de nuevo el valor del empuje se puede calcular como
g′q
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 (3.10)
mq

Así, Coulomb estableció los límites entre los que debe estar el valor del empuje
horizontal si se quiere asegurar la estabilidad del arco. Sin embargo, la sección
crítica Mm aún no ha sido determinada. Coulomb demostró que, si se consideran
varias secciones transversales críticas (junto con diferentes posiciones del punto f
de aplicación del empuje en la clave), entonces el valor máximo de H debe buscar-
se a partir de (3.9), y el mínimo a partir de (3.10). Todas estas ideas son correctas.

[Link] 60 19/1/21 14:55


Mecanismos de colapso 61

Figura 3.13 Coulomb (1773)

El trabajo de Coulomb combinando, afirmaciones rotundas de las propiedades


del material con ideas de líneas de empuje por un lado, y mecanismos de articula-
ciones por el otro, da una extensa base teórica para el análisis y el proyecto de ar-
cos. Sin embargo, este trabajo no se menciona en un libro publicado en 1810 desti-
nado a los ingenieros de Ponts et Chaussées; en este volumen, editado por Lesage,
un artículo de Boistard menciona únicamente la obra de Couplet y Prony. (En cam-
bio, los trabajos de Coulomb sobre mecánica de suelos —el empuje contra un
muro de contención— publicados en el mismo artículo de 1773, fueron adoptados
inmediatamente; Prony, por ejemplo, en 1802 elaboró la teoría de suelos de Cou-
lomb en un pequeño libro.)
Coulomb señaló que el método de tanteos de prueba y error para encontrar la sec-
ción crítica es muy preciso, ya que el máximo o mínimo es «plano»; esta insensibili-
dad quedó de manifiesto ya en el trabajo de Couplet, y Coulomb, de forma implícita,
corrigió el error trivial de fijar la posición de la articulación del intradós a 45°.

[Link] 61 19/1/21 14:55


62 Notas históricas

Lamé y Clapeyron, que más tarde se distinguieron en más de un campo, eran en


1823 jóvenes oficiales del ejército, brillantes e ignorantes, y fueron llamados a
evaluar la estabilidad de la cúpula de la catedral de San Isaac en San Petersburgo.
Durante esta evaluación reinventaron prácticamente toda la teoría de Coulomb;
además, repitieron el método de los cortes de Poleni, dividiendo la cúpula en gajos
para su análisis. La teoría de arcos era de hecho conocida por los profesores, si no
por los jóvenes estudiantes, y en 1826 Navier publicó sus Leçons para la escuela de
Ponts et Chaussées, de modo que esta teoría se enseñaba también entonces en las
escuelas de ingenieros.
En Inglaterra, ya se ha mencionado el artículo de Barlow de 1846 dirigido a los
Ingenieros Civiles; Moseley desarrolló su propia teoría (algo confusa) en 1843,
ignorando el trabajo de Coulomb, según el mismo reconoció. La teoría de arcos
estuvo de hecho disponible a lo largo del siglo XIX, y las líneas de empujes y la
«regla del tercio central» eran parte de los recursos del proyectista. Fuller dio su
construcción para la línea de empujes en 1875, pero el arco de fábrica ya estaba
obsoleto a mediados del siglo XIX ( a principios del siglo XX Séjourné publicó en
seis volúmenes un catálogo definitivo de puentes de fábrica de gran luz en todo el
mundo). El Puente de Londres de Rennie, ahora demolido, fue terminado en 1831,
y el puente de Thomas Harrison en Chester, con 200 pies (61 m), el puente de fá-
brica de mayor luz de Inglaterra, fue construido un año después. Estos fueron algu-
nos de los últimos puentes de fábrica. El Iron Bridge en Coalbrookdale había sido
construido en 1779; Telford ya había proyectado un arco de hierro fundido de 600
pies para el nuevo Puente de Londres.
Fleeming Jenkin sabía todo acerca de los arcos de dovelas, pero su largo artículo
sobre puentes para la novena edición (1876) de la Enciclopedia Británica dedica,
con razón, la mayor parte del espacio al hierro forjado y al acero, y poco a la fábri-
ca. De hecho, parece que hubo poco trabajo adicional sobre el arco de fábrica,
hasta bien entrado el siglo XX, y tal vez no había necesidad de más trabajo. Justo
antes de la Segunda Guerra Mundial hubo un renovado interés, debido a la activi-
dad de Pippard. Pippard hizo ensayos cuidadosos de modelos de arcos con dovelas
de acero y demostró que la más mínima imperfección de ajuste (por ejemplo, en
los apoyos) convertía una estructura aparentemente redundante en una estática-
mente determinada. Como se verá en el próximo capítulo, esto condujo a una cierta
simplificación del análisis, pero el enfoque de Pippard seguía siendo esencialmente

[Link] 62 19/1/21 14:55


Experimento y práctica 63

elástico, e interpretó sus resultados con respecto a los principios de la energía elás-
tica mínima. Coulomb, un siglo y medio antes, había prefigurado los principios del
análisis límite y las técnicas de la teoría plástica, pero el desarrollo completo de esa
teoría no se produjo hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Experimento y práctica

Boistard, en su ensayo incluido en la colección de Lesage de 1810 para Ponts et


Chaussées, había cubierto casi los mismos terrenos experimentales que Pippard, aun-
que los detalles de los ensayos eran diferentes. Además, sus ensayos tenían un alcan-
ce más amplio; Boistard no sólo deseaba establecer modos de colapso en diversas
condiciones de carga, sino que también deseaba establecer los requisitos mínimos de
los estribos en el colapso (es decir, le interesaba el valor del empuje sobre el apoyo),
e investigar las fuerzas sobre la cimbra durante la construcción.
Los ensayos de Danyzy de 1732 sobre arcos con dovelas de yeso no se habían
ocupado de este último problema constructivo, aunque ya se ha dicho que Couplet
había hecho una contribución teórica un poco antes. Boistard trabajaba a mayor
escala que Danyzy; sus dovelas estaban cortadas de ladrillos y pulidas, y los arcos
tenían luces de 8 pies (2,6 m). Sin embargo, Boistard se contentó con registrar sus
observaciones, y no hizo ningún cálculo.
Los primeros ensayos de modelos de arcos parecen haber sido realizados por
Gautier en 1717 usando dovelas de madera. Gautier da reglas numéricas de pro-
porción para los puentes, relacionando el grosor de los estribos y el grosor de las
pilas interiores (para puentes de varias luces) con la luz del arco. Enunció clara-
mente cinco problemas cuya solución era necesaria:
(1) el espesor de los estribos para todo tipo de puentes;
(2) la dimensión de las pilas interiores como una proporción de la luz de los
arcos;
(3) el espesor de las dovelas entre el trasdós y el intradós en la proximidad de
la clave;
(4) la forma de los arcos;
(5) las dimensiones de los muros de contención para retener el suelo.
(Coulomb abordó este quinto problema, así como el problema de los arcos, en su
artículo de 1773.)

[Link] 63 19/1/21 14:55


64 Notas históricas

El primer problema de Gautier era el problema fundamental del proyecto de


puentes; lo que todos los investigadores trataron de hacer, desde La Hire en adelan-
te, fue resolver el problema mediante el uso de la mecánica en lugar de hacerlo
empíricamente. En realidad, ya existían reglas empíricas para el proyecto de los
estribos; en el siglo XVII se conocía la «regla de Blondel», que se describe a con-
tinuación (Bélidor se ocupó de señalar las deficiencias de la regla de Blondel), y en
el siglo XVI se pueden encontrar reglas similares, por ejemplo, en los escritos del
arquitecto español Rodrigo Gil de Hontañón.
François Derand ya había expuesto la regla de Blondel, y la figura 3.14 está ba-
sada en una de las láminas de Derand de la edición de 1743. El intradós del arco
está dividido en tres partes de la misma longitud AB, BC y CD en la figura 3.14(a);
CDF es una línea recta con CD igual a DF, y el punto F define el borde exterior del
estribo. En el caso del arco semicircular, el espesor del estribo es una cuarta parte
de la luz (Gil de Hontañón menciona esta misma proporción); en las figuras
3.14(b) y (c) se muestra la construcción para arcos de diferentes formas. Bélidor
señaló que la regla no tiene en cuenta el espesor del arco, ni la altura de los estri-
bos. Al menos la segunda crítica tal vez no tenga importancia; Moseley demostró
más tarde que se podía asignar un espesor finito a los estribos que soportan un de-
terminado empuje, independientemente de su altura. Además, la tendencia que se
muestra en la figura 3.14 es al menos intuitivamente correcta; los arcos rebajados
darán lugar a grandes empujes, y deberán estar provistos de estribos más grandes.
La regla de Blondel no dice nada de las pilas interiores. Las pilas interiores de
los puentes medievales tenían anchuras grandes comparadas con la luz (por ejem-
plo, el viejo puente de Londres, o el puente todavía existente en Bideford, o el Pont
d’Avignon); la proporción típica espesor/luz podía estar entre 1/4 y 1/6. Estas
grandes obstrucciones a la corriente del río conducen a un círculo vicioso de daños
y reparaciones: el aumento del caudal del río a través de los arcos de pequeña luz
causa una erosión alrededor de las bases de las pilas, que deben ser recrecidas me-
diante tajamares para reparar los daños; el caudal crece y las pilas deben ser recreci-
das de nuevo. La regla del propio Gautier era de 4/15 de la luz para los estribos,
pero 1/5 para las pilas interiores.
En estas proporciones hay una intención evidente hacia un avance que realizó
plenamente por primera vez Perronet, en el que las pilas interiores se reducen drástica-
mente de grosor. En un puente de varios tramos, con vanos más o menos iguales,

[Link] 64 19/1/21 14:55


65

Figura 3.14 Según Derand (1743)

[Link] 65 19/1/21 14:55


66 Notas históricas

las pilas interiores soportan poco más que fuerzas verticales, estando los empujes
horizontales de los tramos adyacentes aproximadamente auto-equilibrados. En su
primer gran puente sobre el Sena, el Pont de Neuilly, 1768-74, Perronet redujo las
pilas interiores a 1/9 de la luz. El precio a pagar durante la construcción por esta
reducción de la fábrica, fue que las cimbras de todos los vanos (cinco en Neuilly)
deben ser bajadas simultáneamente; las cimbras no pueden ser retiradas hasta que
todos los arcos, junto con el suficiente relleno, han sido construidos.
El puente fue todo un éxito, sobre todo en la operación de descimbrado, en la
que los cinco arcos se liberaron simultáneamente en presencia del Rey y de la Cor-
te. Perronet tenía un conocimiento profundo de las propiedades del perfil elegido y
su cimbra. Había calculado que cada tramo de fábrica bajaría 15 pulgadas cuando
se liberara; en realidad, el descenso fue de 13 pulgadas inmediatamente, seguido
de 10½ pulgadas, para hacer un total de cerca de 2 pies en cada tramo de 128 pies.
Perronet había sido nombrado en 1747 primer director de la recién fundada Éco-
le des Ponts et Chaussées, y tenía una gran influencia como profesor y proyectista.
Fue su alumno, Gauthey, quien asimiló y compiló todo el trabajo teórico y experi-
mental sobre los puentes acumulado por Ponts et Chaussées a principios del siglo XIX.
Su Tratado en tres volúmenes (editado en 1809 por Navier) es una historia de la
construcción de puentes, un estudio de los puentes existentes, un manual de arqui-
tectura y, sobre todo, un manual de proyecto y construcción de arcos de fábrica,
junto con sus especificaciones y costes.
El problema técnico del arco de fábrica había sido eficazmente resuelto, y los
trabajos posteriores tendían a ser escritos para el mundo «científico» más que para
el de la «ingeniería». Así, el artículo de Yvon Villarceau, publicado en 1854, había
sido presentado a la Académie des Sciences en 1845; su método de proyecto inver-
so, presentado en forma de tablas, unido al manual de Gauthey, podría ser utilizado
hoy en día con confianza y economía.

[Link] 66 19/1/21 14:55


4
La resistencia de los arcos

Muchos puentes de ladrillo y fábrica están en uso soportando tráfico rodado o fe-
rroviario. Hasta la Segunda Guerra Mundial la carga en las carreteras era relativa-
mente ligera; desde entonces, los vehículos han incrementado considerablemente
su peso, y no se puede suponer que un puente medieval será capaz de soportar
cualquier vehículo de los que circulan en la actualidad. En consecuencia, los res-
ponsables del mantenimiento de estos puentes, se preocupan de establecer su segu-
ridad, y, en particular, tratan de estimar los valores seguros de sobrecarga para un
puente determinado. El problema fue abordado de una manera sistemática por el
Military Engineering Experimental Establishment (MEXE) tras la guerra, en un
intento de establecer un sistema de clasificación de cargas militares; este trabajo
fue desarrollado en 1967 (y revisado en 1973) por el Ministerio de Transportes,
que emitió un memorándum técnico que se describe brevemente más adelante.
Estos estudios sobre arcos de fábrica se basaron en los artículos de Pippard ante-
riores a la guerra, y él mismo desarrolló sus análisis e informó de sus hallazgos en
Civil engineer in war, en 1948.

El método «elástico» de Pippard

Pippard comenzó con la observación de que una ligera apertura de los apoyos de
un arco de dovelas produciría normalmente articulaciones en los apoyos. Sin em-
bargo, ignoró el hecho de que también se forma una tercera articulación, convirtiendo

[Link] 67 19/1/21 14:55


68 La resistencia de los arcos

el arco en una estructura triarticulada estáticamente determinada (cf. figura 2.6(a));


en su lugar, Pippard analizó un arco biarticulado.
El puente a tratar se muestra en la figura 4.1; la superficie del relleno es horizon-
tal y, para su análisis, el arco se remplaza por el nervio biarticulado situado en su
línea media de la figura 4.2. Esta es la primera de una serie de simplificaciones
hechas por Pippard con el fin de obtener valores razonables para las cantidades
estructurales; sus hipótesis no son siempre explícitas, pero el análisis, resumido
por él mismo en 1948, puede ser reconstruido a partir de su libro de 1943.
Así, Pippard, al igual que Castigliano antes que él, se interesó por una solución
«elástica» al problema del arco. Sin embargo, a diferencia de Castigliano, Pippard
se contentó con analizar un nervio hipotético coincidente con la línea media del
arco, y no siguió en detalle el agrietamiento de la fábrica en los apoyos. En reali-
dad, las soluciones de Castigliano para diversas hipótesis alternativas sobre el
comportamiento del mortero dieron valores del empuje en los apoyos dentro del
4% de la media. Esta aparente insensibilidad se comenta más adelante; se puede
señalar aquí que la hipótesis de articulaciones simples en los apoyos no tendrá un
efecto destacado en el valor del empuje en el apoyo.
Así, si se sitúa una carga puntual W en la clave del arco, (figura 4.2) —y este
era el caso considerado por Pippard— el momento flector Mx en cualquier sec-
ción se puede definir en función del empuje desconocido H en el apoyo. Por
supuesto, la forma del arco debe ser conocida, y Pippard tomó un arco parabó-
lico; es decir, limitó su análisis al caso para el que rq/rc = ¾ en la figura 4.1. La
energía de deformación U para el arco puede ser formulada ahora en la forma
habitual como

'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
donde ds es el diferencial de'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸 del arco. De esta manera, el valor de H se
longitud
'+,⁄(
obtiene de la solución𝜕𝜕𝜕𝜕
a la ecuación𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀'
d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
[Link] 68 19/1/21 14:55
El método «elástico» de Pippard 69

Figura 4.1

'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
Figura 4.2 '+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
Para simplificar la integral,
𝜕𝜕𝜕𝜕 Pippard '+,⁄( supuso que la sección del arco variaba de tal
𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
manera que = % d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
de modo que (4.2) se convierte
, ⁄( en
𝜕𝜕𝜕𝜕 '
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = 7 A𝑎𝑎D 𝑊𝑊 . (4.5)
𝑀𝑀> = − 128 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
(
𝜎𝜎𝜎𝜎 ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
[Link] 69 𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 19/1/21 14:55
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
70 dx
La resistencia de los arcos

ds
La ecuación (4.3) implica
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼que
. la , sección del arco crece desde la clave hacia(4.3)
los
dx
apoyos. , ⁄ (
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
La solución de (4.4) para
. el 𝜕𝜕𝜕𝜕 de carga de la figura 4.2 da el valor HL del em-
caso
puje de la sobrecarga en el,⁄apoyo:
(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
257 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A 𝑊𝑊𝑊𝑊
D 𝑊𝑊 , . (4.5)
En correspondencia, el𝑀𝑀
valor
> =− del momento
128 𝑎𝑎 flector en la clave del arco es (4.6)
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
donde el signo negativo indica que la línea de empujes queda por encima del arco
(
(momento flector positivo𝐻𝐻I =que𝜎𝜎𝜎𝜎estira
ℎ 𝑎𝑎la fibra
A +
ℎ + 𝑑𝑑inferior); la solución se muestra en la
D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
figura 4.3. 1
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
Las ecuaciones (4.5) y (4.6) 168 dan los resultados esenciales que, combinados con las
correspondientes expresiones resultantes1 del peso propio del arco ((4.7) y (4.8) más
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
adelante), fueron usados por Pippard 168 para estimar el valor seguro de la sobrecarga
para un arco de cualquier 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑debe señalarse
25
𝐻𝐻 forma.
= N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ SinA embargo
+ D+ 𝑊𝑊 O , que estos resultados se
(4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
han obtenido usando un método de análisis elástico, para un arco biarticulado de
forma parabólica y para 𝐻𝐻una 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25 a (4.3). En realidad, ningu-
= sección
N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ Aque+varía deD acuerdo
+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
na de estas suposiciones tendrá mucho efecto en el valor del empuje sobre el apoyo
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
HL. Sin embargo, ya que𝑀𝑀Qel=momento
𝑙𝑙 A flector
− 𝑊𝑊D en la .clave del arco está determinado por
(4.10)
4 42 32
la diferencia de ordenadas entre la línea de empujes y la línea media del arco (es de-
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
cir por la dimensión 7a/25
𝑀𝑀Q =en la 𝑙𝑙 Afigura−4.3),𝑊𝑊D un cambio
. relativamente pequeño(4.10)
en el
4 42 32
valor de HL puede tener𝑀𝑀unR efecto 1 mucho mayor en el valor del momento flector.
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
𝐻𝐻 su análisis
Además, Pippard limitó 4 al de una carga puntual en la mitad del vano.
La «peor» posición para 𝑀𝑀Runa carga 1 puntual se investigará más adelante. Pippard era
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
consciente de que, en teoría, un4 arco es( más débil ante la acción de una carga pun-
𝐻𝐻
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎 + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
tual a aproximadamente 𝑊𝑊Sun = cuarto de la luz que en la clave. Sin embargo, defendió (4.12)
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
—con razón— el uso del resultado de la carga central, basándose en la distribución
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
de la carga desde la superficie
𝑊𝑊S = de la calzada a través del relleno hasta el propio (4.12)
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
arco. Si se toma una cuña habitual
𝐻𝐻 deQdispersión de la carga de 90º, el ancho efecti-
3𝑀𝑀
𝑓𝑓 = − ( , (4.13)
vo del arco cuando la carga2𝑑𝑑ℎactúa en ℎ𝑑𝑑la clave es 2h. Un ancho mayor del arco estará
𝐻𝐻 3𝑀𝑀Q
𝑓𝑓 = − , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑(

256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
+ 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 . (4.14)
25 42
W + X
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 𝑑𝑑𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
𝑙𝑙 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
𝑊𝑊( = . (4.14)
25 42
W + X
𝑎𝑎 𝑑𝑑
[Link] 70 19/1/21 14:55
El método «elástico» de Pippard 71

disponible para soportar la carga puntual situada a un cuarto del vano, ya que la
carga se distribuirá a través de un mayor espesor del relleno.

'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % '+,⁄( ( d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 𝑀𝑀'
2𝐸𝐸𝐸𝐸
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸

'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
= % '+,⁄( d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀
𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕

ds
Figura 4.3 𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
ds
dx
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
Los valores numéricos resultantes de (4.5) y (4.6) deben sumarse a las cantida-
, ⁄(
des correspondientes resultantes 𝜕𝜕𝜕𝜕'del peso propio del arco y del relleno. Pippard
% ,⁄(𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
consideró que el ancho 𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕𝜕𝜕' del puente es 2h; es decir, analizó un «nervio»
%. apropiado
𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
contenido en el [Link],𝜕𝜕𝜕𝜕 al menos en la clave, que soporta la sobre-
carga. Es más, supuso que el relleno no tiene resistencia estructural, de manera
25 𝑙𝑙
que simplemente impone
𝐻𝐻> = cargas A Dverticales
𝑊𝑊 . sobre el arco (esta fue la hipótesis
(4.5)
25 𝑎𝑎𝑙𝑙
128
considerada por Inglis,
𝐻𝐻> = y señaladaA D 𝑊𝑊en .el capítulo 3, figura 3.5), y que el relleno
(4.5)
128 𝑎𝑎
tiene el mismo peso específico7 s que el arco. Un análisis adicional de energía de
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
deformación da los valores del7 empuje del peso propio y del momento flector en
128
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
la clave de 128

𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎( ℎ 21
𝑎𝑎 ℎ 4
+ 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4

y
1
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
1
168
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
168

𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ O , (4.9)
𝑙𝑙
𝑎𝑎 𝑎𝑎
21 ℎ +
4 𝑑𝑑 25 𝑊𝑊
128
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128

1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
41 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
42 7
32
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
4 42 32
[Link] 71 19/1/21 14:55
>
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128

(
𝜎𝜎𝜎𝜎
'+,ℎ⁄(- 𝑎𝑎 ( ℎ + 𝑑𝑑
𝑀𝑀'
U = 2 % (𝑎𝑎 A21 +ds 4 D ,
𝐻𝐻I = (4.7)
(4.1)
𝜎𝜎𝜎𝜎'+/ℎ 𝑎𝑎2𝐸𝐸𝐸𝐸ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
72 La resistencia de los arcos
1
⁄(-𝜎𝜎𝜎𝜎 ( 𝑎𝑎ℎ .
𝜕𝜕𝑈𝑈𝑀𝑀I = '+,
168 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀' (4.8)
= % 1de la(carga puntual
Así, los efectos combinados ds = 0 en
. la clave y el peso propio(4.2)
del
𝜕𝜕𝐻𝐻
𝑀𝑀I = '+/ 𝜎𝜎𝜎𝜎𝐸𝐸𝐸𝐸 𝑎𝑎ℎ𝜕𝜕𝐻𝐻. (4.8)
168
arco (de ancho 2h) son un empuje y un momento flector en el centro con valores

𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25
𝐻𝐻 = ds N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼/𝑙𝑙𝑎𝑎 21 4
, 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 128
25 (4.3)
dx
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128

y
,⁄(-1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀 𝜕𝜕𝑀𝑀
%Q = 4𝑀𝑀𝑙𝑙'A 42 d𝑥𝑥
' −
= 0𝑊𝑊D. . (4.10)
(4.4)
/
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
𝜕𝜕𝐻𝐻 732
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
4 42 32

𝑀𝑀R 1
= −25 𝑑𝑑 𝑙𝑙 , (4.11)
𝐻𝐻𝐻𝐻? = 14 B E 𝑊𝑊 .
𝑀𝑀 (4.5)
Las observaciones sobre
R la128
sensibilidad
𝑎𝑎 del valor del momento flector a las hipó-
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
tesis que se han hecho𝐻𝐻para obtenerlo
4 se aplican aún más al análisis del peso pro-
7
pio. La línea de empujes
𝑀𝑀?del =− peso propio
𝑊𝑊𝑊𝑊 (, es una curva simétrica suave que se apro- (4.6)
𝑊𝑊 = 128 {2𝑎𝑎 + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
(4.12)
xima a la línea media del arco parabólico
S (como25𝑑𝑑)
debe ser para minimizar la energía
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎21(28𝑎𝑎 (
+ 4𝑎𝑎𝑎𝑎 −+ 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
de deformación); para𝑊𝑊los
S =valores típicos de h, d y a, las ecuaciones (4.7) y
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
(4.12)
(4.8)
muestran que la línea de empujes 𝜎𝜎𝑙𝑙( ℎen𝑎𝑎la clave queda por debajo de la línea media del
ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻J = 𝐻𝐻 B3𝑀𝑀Q + E , (4.7)
arco sólo un pequeño porcentaje
𝑓𝑓 = 𝑎𝑎−de21 , 4 a. Así, para un puente pequeño (4.13)
la flecha
(
típico
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑
con h=d=(1/4)a, por ejemplo, 𝐻𝐻 (4.7) 3𝑀𝑀 Qy (4.8) dan MD/HD=a/29.
𝑓𝑓 = − ( , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑
Es más, las dos cantidades más sensibles se combinan en (4.10), y es éste el va-
1
lor del momento flector𝑀𝑀queJ =usó Pippard 𝜎𝜎𝑙𝑙( 𝑎𝑎ℎ para
. obtener sus reglas de evaluación. Al
(4.8)
168
ir aumentando el valor de W 256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑
en la clave del puente, 𝑎𝑎 la línea de
1 ℎ + 𝑑𝑑 empujes resultante
+ 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
se separa más y más de 𝑊𝑊la línea media
𝑙𝑙 del arco; el primer término en (4.10) se(4.14)
man-
( =256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 25W 𝑎𝑎42 − 1 − ℎ + 𝑑𝑑X
.
tiene constante, mientras el 𝑙𝑙segundo +se128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
incrementa.
W + XLa consecuencia es que final-
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑎𝑎 𝑑𝑑 28𝑑𝑑 𝑑𝑑25 21 4𝑎𝑎 . (4.14)
𝐻𝐻 = O𝜎𝜎𝑙𝑙ℎdeB tracción.
mente se desarrollarán tensiones + 25 E + 42 𝑊𝑊 P , (4.9)
𝑎𝑎 21 W4𝑎𝑎 + X
𝑑𝑑 128
Así, un primer criterio aplicado por Pippard se deriva de la regla del tercio cen-
tral. O, más bien, Pippard sostenía que un criterio menos restrictivo podría basarse
en la regla de la mitad central,
1 en 7 el valor límite de W vendría dado por
cuyo caso
𝜎𝜎𝑙𝑙𝑙𝑙ℎ
𝑀𝑀R = 𝑙𝑙 B − 𝑊𝑊E . (4.10)
la solución de 4 42 32

𝑀𝑀S 1
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
𝐻𝐻 4

32𝜎𝜎𝑙𝑙ℎ {2𝑎𝑎( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}


𝑊𝑊, = (4.12)
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)

𝐻𝐻 3𝑀𝑀R
𝑓𝑓 = − , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑(

[Link] 72 19/1/21 14:55


𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25
𝐻𝐻 = 1𝑙𝑙 N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A 𝑎𝑎 +7ℎ + 𝑑𝑑D +
𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 25 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝐻𝐻 = 𝑎𝑎 N A21
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ − + 𝑊𝑊D 4 D .+ 128 𝑊𝑊 O , (4.9)
(4.10)
4𝑎𝑎 42 21 32 4 128

𝑀𝑀 1 1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀QR = El
1 A𝑑𝑑𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
−𝑙𝑙método − 7 𝑊𝑊Dde .Pippard
, «elástico» (4.10)
(4.11)
73
𝐻𝐻Q 4 𝑙𝑙4A 42 − 32 𝑊𝑊D .
𝑀𝑀 = (4.10)
4 42 32
que lleva a
𝑀𝑀R 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
1 {2𝑎𝑎( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
𝑀𝑀R =
𝑊𝑊 = − 1 𝑑𝑑 , (4.11)
(4.12)
𝐻𝐻 = − 4 𝑑𝑑 , 21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
S (4.11)
𝐻𝐻 4

Por otra parte, Pippard también estudió el caso en el que la tensión de compre-
{2𝑎𝑎 (
sión en la fábrica alcanzaba 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
el
𝐻𝐻 valor
3𝑀𝑀 máximo + 4𝑎𝑎𝑎𝑎permitido,
+ 21𝑑𝑑(ℎ +y 𝑑𝑑)}
así consideró una segun-
𝑊𝑊 = 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ Q ( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎
{2𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)} (4.12)
𝑓𝑓 == − (21(28𝑎𝑎
𝑊𝑊 S , − 25𝑑𝑑) (4.13)
(4.12)
S 2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑 espesor−d 25𝑑𝑑)
da condición. Ya que el arco tiene un 21(28𝑎𝑎 y un ancho eficaz 2h, la tensión lí-
mite f se alcanzará cuando
𝐻𝐻 3𝑀𝑀Q
𝑓𝑓 = 𝐻𝐻 − 3𝑀𝑀(Q , (4.13)
𝑓𝑓 = 2𝑑𝑑ℎ − ℎ𝑑𝑑 ( ,
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 𝑎𝑎 − 1 − ℎ + 𝑑𝑑X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 28𝑑𝑑 21 4𝑎𝑎 . (4.14)
y sustituyendo en (4.9) y (4.10) se obtiene W25 + 42X
𝑎𝑎 𝑑𝑑

256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑
𝑎𝑎 − 21
1 − ℎ4𝑎𝑎
+ 𝑑𝑑X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W − − 4𝑎𝑎 X . (4.14)
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 25 42 28𝑑𝑑 21 . (4.14)
W 25 + 42X
W 𝑎𝑎 + 𝑑𝑑 X
𝑎𝑎 𝑑𝑑

Pippard estudió las expresiones (4.12) y (4.14), que dan valores límites de W en los
supuestos alternativos de tensiones de tracción cero (en realidad relajado por la
regla de la «mitad central» para permitir algunas tensiones de tracción indetermi-
nadas) y una tensión de compresión limitada. Pippard tomó un rango de ejemplos
numéricos, y tenía disponibles los resultados de los ensayos a tamaño real de la
Building Research Station. Como resultado, consideró seguro descartar (4.12) y
usar la menos restrictiva (4.14). Es decir, el valor de W2 (para los valores de las
constantes elegidas por Pippard) es generalmente mayor que el de W1, y Pippard
permitió incluso violar su regla de la mitad central.
Para arcos pequeños la altura del relleno en la clave h es generalmente menor de
2 pies, de manera que el nervio eficaz correspondiente tendrá un ancho inferior a 4
pies; se puede considerar que dos nervios como este existen independientemente
dentro del cañón del arco real. De esta manera la carga axial segura WA para un
vehículo de ancho de rodada normal se puede tomar como
𝑊𝑊Y = 2𝑊𝑊( . (4.15)

𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
𝑃𝑃 = 16 . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏

𝑃𝑃 (1 + 3𝛽𝛽 − 𝛼𝛼)a𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − (6 + 9𝛽𝛽 − 5𝛼𝛼) {(1 − 𝛼𝛼) −\1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}


[Link] 73 𝑝𝑝 = = (4.17)
19/1/21 14:55
74 La resistencia de los arcos

A partir de (4.14) y (4.15) Pippard creó unas tablas para un arco único estándar de
perfil parabólico con una proporción luz/flecha l/a = 4. Consideró un peso especí-
fico del arco y del material de relleno de s = 0,0625 ton/pie3 (22 kN/m3) y una ten-
sión de compresión límite de f = 13 ton/pie2 (14 N/mm2).
De estas tablas se puede obtener el valor de WA para diversos valores de la luz l,
espesor del arco d y altura del relleno en la clave h. La importancia de estas tablas
se discute más adelante a la luz de los avances adicionales realizados por el MEXE.

El método de evaluación MEXE/MOT

El Military Engineering Experimental Establishment encontró que la ecuación (4.14)


podía ajustarse bastante bien, para determinados valores de s y f, mediante un ábaco
que considerase sólo la luz del arco l y el espesor total (h + d) en la clave, y esta idea
fue incorporada en el memorándum del Ministerio de Transporte de 1967. Así, pues,
para un arco de dimensiones dadas, la carga axial provisional WA puede obtenerse
directamente, como se muestra esquemáticamente en la figura 4.4. La carga se con-
sidera provisional porque el valor de WA está afectado por una serie de factores mo-
dificadores. En primer lugar, se ha visto que (4.14), y el correspondiente ábaco, se
obtuvieron para el caso estándar a = (1/4)l; el primer factor modificador ajusta el
valor de WA para tener en cuenta proporciones de luz/flecha diferentes de 4. Cuando
l/a > 4 (es decir, para arcos muy rebajados) el factor se reduce progresivamente desde
la unidad (hasta aproximadamente 0,6, por ejemplo, para l/a = 8).
En segundo lugar, se realiza un ajuste para permitir un perfil diferente del para-
bólico estándar, para el que rq/rc = ¾, donde rq es la flecha a un cuarto de la luz, fi-
gura 4.1; para rq/rc > ¾ el factor es menor de la unidad.
Tercero, el producto de dos factores adicionales expresa una evaluación de la
calidad del material en el arco y el relleno; el factor resultante del material puede
ser mayor o menor que la unidad, y estará generalmente entre 0,6 y 1,2.
Cuarto, se evalúa un factor de junta de entre ½ y 1, a partir del ancho, espesor y
condición del mortero entre las dovelas.
Estos cuatro factores se aplican al valor provisional de la carga axial, y pueden
tener un efecto importante; cuatro factores de valor 0,7 cada uno reducirán la carga
permitida a un cuarto del valor provisional. Es más, hay un quinto y último factor a
aplicar: el factor de condición. El ingeniero especificará un factor de entre 0 y 1

[Link] 74 19/1/21 14:55


El método de evaluación MEXE/MOT 75

Figura 4.4

dependiendo de su impresión general sobre el estado del puente (un factor de 0,4 o
menos implica que el puente debe ser rehabilitado inmediatamente).
Las características esenciales de este enfoque MEXE/MOT para la evaluación
de puentes de fábrica son:
(a) Hay un énfasis considerable en las propiedades geométricas del puente; en el
ábaco, la luz del arco y el espesor total en la clave (h + d) sirven para definir
un valor provisional de la carga axial, y el estado real del arco se introduce
después en forma de factores modificadores. Una curiosidad es que el espesor
d del arco no entra directamente en los cálculos, aunque tiene un pequeño
efecto en el valor del factor del material.
(b) El arco es considerado, igual que a finales del siglo XIX, como una estructura
elástica hiperestática. Se realiza una larga serie de hipótesis simplificadoras,
pero el estado del arco bajo una carga determinada se evalúa usando las técni-
cas elásticas establecidas.
(c) El criterio final para la capacidad de carga del arco se basa en obtener un va-
lor límite para los valores de la tensión de compresión.

[Link] 75 19/1/21 14:55


76 La resistencia de los arcos

Toda la evaluación depende, por supuesto, de los valores del empuje y el momento
flector que se han calculado en la clave del arco. Como se ha señalado, el valor del
empuje no se verá muy afectado por las diferentes hipótesis realizadas en el análi-
sis elástico, pero el valor del momento flector es sensible a estas hipótesis. Por eso,
en vista de esta situación, esta manera de evaluar el valor provisional de la carga
axial debe considerarse con cierta desconfianza.
Sin embargo, el criterio de la tensión límite de compresión impone, en la prácti-
ca, cierta uniformidad en la evaluación. El uso de la regla del tercio central como
criterio restrictivo implicaría que, en la clave del arco, el 50 % de la tensión máxi-
ma a compresión se debería al empuje, y el otro 50% al momento flector; la regla
de la mitad central hace esta proporción 40/60. El examen de Pippard de la expre-
sión W2 (4.14), en la que encontró que la regla de la mitad central se violaba ligera-
mente para un amplio rango de casos reales, implica que las proporciones son de
30/70 o tal vez 25/75. De manera que para este rango habitual de puentes, el empu-
je horizontal contribuye a una proporción aproximadamente constante de entre el
25% y el 30%, de la tensión máxima de compresión en la clave; de hecho, el cálcu-
lo del arco (es decir, la evaluación de la capacidad de carga) se basa empíricamente
casi por completo en el valor del empuje.
Así, a pesar de la aparente arbitrariedad de algunos pasos, el análisis de Pippard
que condujo al método MEXE/MOT quizás no es tan caprichoso como pudiera
parecer. Si fuera usado como un método de proyecto, entonces las dimensiones del
arco se fijarían desde el valor del empuje en el arco, de manera que las tensiones se
mantendrían, nominalmente, dentro de los valores permitidos, y esto a pesar del
hecho de que, paradójicamente, el espesor del arco no es un parámetro principal en
el método. Como con la mayoría de conjuntos de reglas de proyecto aparentemen-
te empíricas, está implícito que la estructura considerada es de un tipo habitual.
Ciertamente, parece implícito que un arco con una forma razonable para un puente
con un relleno razonable en la clave será capaz de soportar un rango razonable de
sobrecargas (el estado real tiene algún efecto en el proyecto, mediante varios facto-
res introducidos en el análisis).
Además, el método MEXE/MOT deja lugar para el criterio del ingeniero en
cuanto a la naturaleza de los materiales y el estado de la estructura. Sin embargo, el
método es, en último análisis, una amalgama de experiencia práctica respaldada
por una teoría del comportamiento elástico que no se aplica realmente a la estruc-

[Link] 76 19/1/21 14:55


Un método «plástico» de análisis 77

tura de fábrica, y que en realidad se desecha en su mayor parte para la elaboración


de un método práctico de evaluación.
Sobre todo, no se tienen en cuenta los conocimientos, muy reales, adquiridos en
los siglos XVIII y principios del XIX; son estos conocimientos sobre el comporta-
miento del arco de dovelas, profundizados ahora y asegurados por los teoremas
plásticos básicos, los que permiten proponer un método alternativo de cálculo.

Un método «plástico» de análisis

La idea de un coeficiente geométrico de seguridad discutida en el capítulo 2 se


puede desarrollar para obtener una manera alternativa de evaluar la seguridad de
un arco. Se vio que había configuraciones límite para el estado de cualquier arco
dado. Por ejemplo, el arco idealizado semicircular soportando su propio peso tiene
sólo los dos límites de las figuras 4.5 (a) y (b); en el primero, el empuje en el apoyo
tiene el menor valor posible Hmín, y en el segundo el empuje ha aumentado al ma-
yor valor posible Hmáx. Ni la teoría «elástica» ni la teoría «plástica» indican cuál de

Figura 4.5

[Link] 77 19/1/21 14:55


78 La resistencia de los arcos

estos dos estados es «correcto»; el estado real del arco en un momento dado depen-
derá del estado actual del entorno (es decir, de si los apoyos han cedido ligeramen-
te, o asentado diferencialmente, o se han aproximado uno a otro).
Lo que sí puede decirse, sin embargo, es que los valores de Hmín y Hmáx señalados
en la figura 4.5 serán bastante parecidos; estos valores se pueden determinar analí-
ticamente (para este ejemplo idealizado) o, de una manera más general, dibujando
polígonos funiculares mediante los métodos del capítulo 1. Si el espesor del arco
se reduce ligeramente los valores de Hmín y Hmáx se acercarán más y, como se vio,
hay un límite, figura 4.5(c), cf. figura 2.9, en el que el arco se ha reducido hasta tal
punto, que la posición de la línea de empujes y el correspondiente valor de H son
únicos. Como se señaló en el capítulo 2, la proporción entre el espesor del arco en
la figura 4.5(a) ó (b) y el de la figura 4.5(c) puede definirse como el coeficiente
geométrico de seguridad.
La figura 4.6 (a) muestra el puente de la figura 4.1 con una carga puntual en una
posición genérica. Se puede dibujar el polígono funicular que equilibra el peso
propio del arco y su relleno, junto con la carga puntual P, y se supondrá que la lí-
nea de empujes queda dentro del arco. El arco puede entonces reducirse al estado
de la figura 4.6(b), que contiene justo la línea de empujes. Durante este proceso el
polo del polígono de fuerzas se puede haber desplazado (si el problema se aborda
gráficamente), y estará finalmente forzado a situarse en una posición única. Esto se
debe, como se ha visto, a que solamente se puede dibujar un polígono funicular
que pase por tres puntos dados; la formación final de cuatro articulaciones de la
figura 4.6(c), que corresponde con la línea de empujes de la figura 4.6(b), fija esa
línea de empujes y da además otra información, en concreto el espesor mínimo del
arco. El problema puede en realidad resolverse escribiendo una serie de ecuaciones
simultáneas, como se verá en el capítulo 5; independientemente del método usado,
se podrá calcular un coeficiente geométrico de seguridad comparando los arcos de
las figuras 4.6(a) y (b).
Ahora puede repetirse todo el análisis para una posición diferente de la sobre-
carga P y calcular un nuevo valor del coeficiente geométrico. En el capítulo 5 se
hace una investigación numérica de este tipo; la figura 4.7 muestra los resultados
esenciales obtenidos a partir del análisis del paso de una sobrecarga dada P sobre
un puente. La forma precisa de la curva de la figura 4.7 dependerá de la geome-
tría concreta del puente y de la proporción entre la sobrecarga y el peso propio,

[Link] 78 19/1/21 14:55


Un método «plástico» de análisis 79

Figura 4.6

pero el aspecto general será como el representado. En particular, el valor mínimo


del coeficiente geométrico de seguridad se dará cuando la sobrecarga se sitúa a
alrededor de un cuarto de la luz, y este valor mínimo es razonablemente «fijo»;
por lo tanto, hay razones para suponer que, con el fin de desarrollar un método de
análisis rápido y aproximado, la peor posición de la sobrecarga se encuentra
exactamente en el cuarto de luz. Es más, se supondrá que el mecanismo de co-
lapso del arco de espesor mínimo será el indicado por la posición de la línea de
empujes de la figura 4.8, en un amplio rango de diferentes formas de arco (cf.
figura 4.6).
La figura 4.9 muestra las dimensiones del arco. La rosca del arco no tiene necesa-
riamente un espesor uniforme, y se muestra en su configuración mínima con todos
los espesores «reducidos» que mantienen la misma proporción que los valores reales
correspondientes en cada sección del vano. La superficie de la calzada es horizontal.
Se supone que el relleno no tiene resistencia y que transmite la sobrecarga P a la
rosca del arco sin dispersarse; tanto el relleno como la rosca del arco tienen un peso
específico γ. Los cálculos están normalizados con respecto a la flecha hc del arco, de
manera que el parámetro a = hq/hc da una idea de la forma del arco, el parámetro
b = h0/hc da una idea del espesor del puente en la clave (rosca más relleno), y t = t/hc
es una medida del espesor vertical de la rosca del arco a un cuarto de la luz.

[Link] 79 19/1/21 14:55


80 La resistencia de los arcos

Figura 4.7

Figura 4.8

El último cuarto del puente tiene un peso propio W1 con el centro de gravedad
mostrado en la figura 4.9; se muestra igualmente W2. Cuando el arco está punto de
colapsar la posición del polígono funicular se conoce en las cuatro secciones indi-
cadas en la figura 4.8. Como se ha discutido, estos cuatro puntos permiten fijar el
polígono funicular de manera única, y también proporcionan una relación única
entre las variables señaladas en la figura 4.9. Hay varias maneras de establecer esta
relación, pero quizá la más fácil sea escribir las ecuaciones estáticas de equilibrio.
La manera en la𝑊𝑊que
Y =esto
2𝑊𝑊(puede
. hacerse se muestra numéricamente (4.15)
en el capítulo 5;
para las variables señaladas en la figura 4.9, con el mecanismo de colapso de la fi-
gura 4.8, la relación requerida es

𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
𝑃𝑃 = 16 . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏

𝑃𝑃 (1 + 3𝛽𝛽 − 𝛼𝛼)a𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − (6 + 9𝛽𝛽 − 5𝛼𝛼) {(1 − 𝛼𝛼) −\1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}


𝑝𝑝 = = (4.17)
1 (3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
6 𝛾𝛾𝛾𝛾ℎQ

[Link] 80 𝜏𝜏 = 0.04 (0.02)0.30 19/1/21 14:55


Un método «plástico» de análisis 81

Figura 4.9

La ecuación (4.16) da el valor de la sobrecarga P que justo provocaría el colapso


del arco. Cuando (3–2a)=(2 + k)t, la carga de colapso es teóricamente infinita.
Esto se corresponde con un arco de las proporciones mostradas en la figura 4.10,
en el que se pueden dibujar dos líneas rectas desde el trasdós a un cuarto del vano
hasta los arranques (cf. figura 2.l0(a)).

Figura 4.10

Como una aproximación más, realizada para obtener (4.16) en una forma más
apropiada para su aplicación general, el peso W1 (y el correspondiente valor de x1
que define el centro de gravedad, figura 4.9) se ha calculado a partir del trapecio de
la figura 4.11; el intradós de la rosca del arco se ha remplazado por una línea recta.

[Link] 81 19/1/21 14:55


𝑊𝑊Y = 2𝑊𝑊( . (4.15)

𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
82 𝑃𝑃 = 16 La resistencia de los arcos . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏

Con una aproximación similar para W2 y para una unidad de ancho del puente,
(4.16) se convierte en

𝑃𝑃 (1 + 3𝛽𝛽 − 𝛼𝛼)a𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − (6 + 9𝛽𝛽 − 5𝛼𝛼) {(1 − 𝛼𝛼) −\1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}


𝑝𝑝 = = (4.17)
1 (3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
𝛾𝛾𝛾𝛾ℎQ (4.17)
6

𝜏𝜏 = 0.04 (0.02)0.30
𝛼𝛼 = 0.60, 0.65, 0.68 (0.02)0.82, 0.85, 0.90 (4.18)
𝛽𝛽 = 0,1.

Figura 4.11

Finalmente, para reducir a uno el número de parámetros de la ecuación, la cons-


tante k que expresa el espesor vertical de la rosca del arco en los apoyos, figura 4.9,
será considerada la unidad. De esta manera (4.17) da el valor de la sobrecarga nece-
saria para provocar el colapso del puente, en función de sólo tres parámetros, a, b y
t. La aproximación k =1 es, como corolario del teorema del límite inferior, segura,
pero no en exceso. La figura 4.8 muestra que la posición de tres de las cuatro articu-
laciones se fija independientemente del valor de k, y la variación del espesor del arco
en la cuarta articulación (en el apoyo) tiene un efecto pequeño en el valor de P. Este
argumento físico se refuerza examinando las magnitudes relativas de las variables en
(4.17); la magnitud adimensional del espesor de la rosca t, con la que está siempre
asociada k, es generalmente pequeña comparada con los valores de a y b.

[Link] 82 19/1/21 14:55


𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
𝑃𝑃 = 16 . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏

𝑃𝑃 (1 + 3𝛽𝛽 − 𝛼𝛼)a𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − (6 + 9𝛽𝛽 − 5𝛼𝛼) {(1 − 𝛼𝛼) −\1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}


𝑝𝑝 = = Un método «plástico» de análisis 83 (4.17)
1 (3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
𝛾𝛾𝛾𝛾ℎQ
6
La ecuación (4.17) es la base para un método rápido de evaluación de arcos de
fábrica. La tabla 4.1 da valores numéricos (para k=1) de

𝜏𝜏 = 0.04 (0.02)0.30
𝛼𝛼 = 0.60, 0.65, 0.68 (0.02)0.82, 0.85, 0.90 (4.18)
𝛽𝛽 = 0,1. (4.18)

El valor de P es una función lineal de b, de manera que una interpolación lineal


para un valor dado de b es exacto. Con la relativamente aproximada tabulación, no
se introducen grandes errores en la interpolación lineal de a y t. En el capítulo 5 se
dan ejemplos de uso de la tabla 4.1.
El análisis preciso de un puente en arco real puede hacerse tras una evaluación
rápida preliminar con la tabla. Si el peor caso de sobrecarga es, en efecto, el de una
única sobrecarga, el método aproximado dará generalmente un resultado cercano
al valor exacto; el valor real puede comprobarse mediante el dibujo de los
polígonos funiculares, y de nuevo se dan ejemplos en el capítulo 5. Sin embargo, si
la carga de proyecto especificada consiste en un tren de cargas, entonces debe
utilizarse desde el principio un método gráfico.
En cualquier caso, tanto la solución aproximada como el análisis exacto propor-
cionarán, para un puente determinado, una estimación de su coeficiente geométri-
co de seguridad. La elección de un valor adecuado para ese factor sigue siendo una
cuestión abierta. El problema recuerda a la situación en los inicios del desarrollo de
la teoría plástica aplicada a los pórticos de acero; entonces, se estableció un valor
adecuado del factor de carga (alrededor de 1,75) mediante la comparación de los
cálculos plásticos con los cálculos elásticos convencionales. El método de Pippard
ofrece alguna ayuda en este sentido, pero lo que se necesita es un estudio exhausti-
vo de los puentes existentes. Mientras tanto, una experiencia más limitada indica
que un factor geométrico de 2 podría ser apropiado, y este factor se ha utilizado de
hecho en la rehabilitación de algunos arcos de fábrica.
A partir de las observaciones hechas en el capítulo 2, puede apreciarse que la
adopción de un factor geométrico de 2 equivale al uso de la regla de la mitad cen-
tral. Si se hiciera un cálculo puramente gráfico, entonces la rosca del arco se repre-
sentaría en la mesa de dibujo como un arco reducido a la mitad de su grosor real.

[Link] 83 19/1/21 14:55


84 La resistencia de los arcos

Tabla 4.1 Valores de p (la interpolación lineal de b es exacta)

[Link] 84 19/1/21 14:55


Tabla 4.1 – (continuación)

[Link] 85
Un método «plástico» de análisis

Ejemplo. Para l = 7,20 m, hc = 2,66 m, hq= 2,08 m, h0= 1,00 m, t = 320 mm, γ = 1,67 t/m3, a = 0,78, b = 0,376, t = 0,12, γlhc/6 = 5,33
t/m: a partir de la Tabla, p = 0,73 y por tanto, P = 3,9 t/m.
85

19/1/21 14:55
[Link] 86 19/1/21 14:55
5
Ejemplos prácticos

La línea de empujes

Algunos ejemplos del análisis y proyecto de puentes reales ilustrarán las ideas de-
sarrolladas en los capítulos anteriores. Aunque el método rápido de evaluación
ofrecido en el capítulo 4 puede ser útil en un análisis preliminar, es evidente que
los cálculos finales implicarán la construcción, en la mesa de dibujo o analítica-
mente, de polígonos funiculares. En el capítulo 1 se ha mostrado que un polígono
funicular se puede dibujar por medios puramente gráficos, pero se puede ahorrar
trabajo con algunos cálculos preliminares.
Es conveniente referir los cálculos a un origen en el arranque del arco (cf. figura
l.13(a)). En la figura 5.1 la línea continua OA representa el intradós (o la línea me-
dia, o cualquier otra línea de referencia) del arco, y la línea discontinua representa
la línea de empujes, que pasa a una distancia vertical ∆ sobre el origen. En cual-
quier sección A del arco, la distancia vertical entre la línea de referencia OA del
arco y la línea de empujes es ϵA. La carga vertical (no uniforme) que actúa sobre el
arco tiene un valor w por unidad de longitud horizontal; así, el equilibrio estático
(tomando momentos en el extremo derecho de la línea de empujes) requiere que

-.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/

𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /

-
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/

[Link] 87 19/1/21 14:55


88 Ejemplos prácticos

Figura 5.1 -.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/

es decir
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − -.+ (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥 # − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/
En esta ecuación, V y H son las [Link] empuje en el apoyo, como se in-
(𝑦𝑦# no
dica en la figura 5.1. Si𝜖𝜖 aún + 𝜖𝜖se
#− Δ)𝐻𝐻
han + +- (𝑥𝑥# − sus
determinado 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥#las
valores, , tres cantidades
(5.1)
= Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 +/ (𝑥𝑥 −-.𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
∆, V/H (= μ) y 1/H (=ν)𝜖𝜖#en=(5Δ − 𝑉𝑉
.2)𝑦𝑦#pueden 1
+ 𝑥𝑥#considerarse
−/ + (𝑥𝑥# −como 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧las. tres cantidades(5.2)
re-
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
dundantes o hiperestáticas del arco, y puede escribirse (5.2) para cualquier sección
x (eliminando el subíndice A): 𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝑥𝑥 − + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .
# # # # (5.2)
= = 𝐻𝐻 -
𝐻𝐻 /

𝑥𝑥𝜖𝜖==
> Δ 𝑊𝑊
−@𝑦𝑦−+>𝜇𝜇𝜇𝜇𝑥𝑥@−𝑊𝑊𝑣𝑣@ +. (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
(5.4)
/
@AB @AB
-
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦funicular
Cuando se dibuja un polígono + (𝑥𝑥 las
+ 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 real, − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
cargas .aplicadas se aproxima-
(5.3)
/
rán a una serie de cargas puntuales
=
W=r, figura 5.2. Si la sección considerada se toma
en la n-ésima carga Wn, entonces la
𝑥𝑥= > 𝑊𝑊@ − > integral
𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ en. (5.3) se sustituye por la expresión
(5.4)
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
@AB @AB
D En C: = 5,4 𝑉𝑉 −=(2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
En𝑥𝑥O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃
= > 𝑊𝑊@ − > 𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ .
= 634,32 . (5.4)
@AB @AB

𝑑𝑑(1
En+F:0,00983𝑃𝑃 (0,0281
3,6 𝑉𝑉 −=(2,66 + 0,00757𝑃𝑃) . = 171,06 . (5.7)
− 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
En O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
D En C: 5,4 𝑉𝑉 −1(2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
En O: 7,2 𝑉𝑉 −𝐻𝐻(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .
𝑑𝑑(1 + 0,00983𝑃𝑃 = (0,0281 + 0,00757𝑃𝑃) . (5.7)

𝑑𝑑(1 + 0,00983𝑃𝑃 = (0,0281 + 0,00757𝑃𝑃) . (5.7)


[Link] 88 1
= (2,638𝑑𝑑
𝜖𝜖 En F: 3,6 − 𝑦𝑦)(2,66
𝑉𝑉 − − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
+ RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 −=𝑥𝑥}𝑃𝑃
171,06
− Σ W. . (5.8)19/1/21 14:55
La línea de empujes 89

Figura 5.2

Esta expresión puede evaluarse (en forma de tabla) para una carga determinada; en la
tabla 5.2, más adelante, se da un ejemplo. La ecuación (5.3) da la posición de la línea
de empujes en relación con la línea media del arco. Si se conoce la posición en tres
secciones cualesquiera, se pueden determinar las incógnitas ∆, μ y v, y se puede cal-
cular la posición en cualquier otra sección (véase la tabla 5.3 más abajo). Un primer
ejemplo ilustrará cómo pueden escribirse y resolverse las ecuaciones.

El puente de Teston, Kent

El puente de Teston, figuras 5.3 y 5.4 data del siglo XIII; fue rehabilitado en
1979 para que pudiera permitirse su uso sin restricciones. Con este fin, se especi-
ficaron cuatro hipótesis diferentes de carga, y de éstas, la más crítica resultó ser
una carga por eje de 11 t; esta carga se tomará como una carga lineal a través de
todo el ancho del puente (3,5 m). Considerando el impacto, la carga lineal tiene
un valor de 40 kN/m.
Por supuesto, tal carga «en cuchillo» es precisamente la prevista en el desarrollo
del método rápido de evaluación (figura 4.8, que conduce a la tabla 4.1). Las di-
mensiones básicas del arco de referencia en Teston están señaladas en la figura 5.5;
son l = 7200, hc= 2660, hq = 2080 y h0 = 1000 mm. De estos valores,
𝛼𝛼 = ℎ$ ⁄ℎ% = 0,78 ,
𝛼𝛼 = ℎ$ ⁄ℎ% = 0,78 ,
(5.5)
𝛽𝛽 = ℎ- ⁄ℎ% = 0,376 .
𝛽𝛽 = ℎ- ⁄ℎ% = 0,376 .

[Link] 89 19/1/21 14:55


90 Ejemplos prácticos

Figura 5.3 Puente de Teston, Kent, siglo XIII y posterior. Los tirantes sujetando los muros
de los tímpanos sobre el cañón se eliminaron en la rehabilitación de 1979

Figura 5.4 Fábrica basta del puente de Teston, Kent, formando una rosca de unos 200-400 mm

[Link] 90 19/1/21 14:55


El puente de Teston, Kent 91

Figura 5.5

Se ha tomado un peso específico del material (arco y relleno) de 16,7 kN/m3, de


manera que (1/6)γlhc =53,3 kN/m; la carga puntual adimensional tiene un valor
p = 40/53,3 = 0,75. La tabla 4.1 da entonces el valor necesario de t de 0,122 para
que el arco sea justo estable. El espesor vertical t del arco a un cuarto de la luz debe
tener un valor mínimo de 0,122×2660 = 325 mm, que corresponde a un espesor
radial de unos 280 mm.
Comparando con la figura 5.5, se podría dudar sobre la capacidad del arco para
soportar la carga puntual especificada; para un coeficiente geométrico de seguri-
dad de 2, la rosca del arco debería tener unos 560 mm de espesor. El siguiente paso
consiste en hacer unos cálculos más precisos para confirmar que el espesor mínimo
aproximado de 280 mm es correcto.
La luz del arco (7,20 m) se ha dividido en doce partes iguales de 0,60 m, y se
han calculado los pesos de cada una de las doce porciones. Las ordenadas del perfil
del arco se dan en la tabla 5.1, y las cargas que actúan sobre la rosca del arco se
muestran en la figura 5.6. Siguiendo los argumentos relativos a la figura 5.1, se
tomarán momentos en varios puntos del arco, y la tabla 5.2 registra de forma orde-
nada las cargas y sus momentos correspondientes. En este caso, para simplificar
las ecuaciones, los cálculos se refieren al extremo derecho del arco. Las incógnitas
V y H se introducen tal y como se muestra en la figura 5.7.
La manera en la que se han hecho los cálculos y se ha usado la tabla 5.2 es la si-
guiente. La figura 5.7 muestra una carga puntual P situada en el punto C a un cuarto

[Link] 91 19/1/21 14:55


92 Ejemplos prácticos

de la luz, como en la figura 4.8, y la posición de las articulaciones corresponde tam-


bién a las de la figura 4.8. (Veremos más adelante que este patrón de articulaciones es
ligeramente incorrecto.) El arco de la figura 5.7 tiene el espesor radial mínimo d para
evitar el colapso por la formación de articulaciones en los puntos supuestos O, C, F y
O’; el segundo conjunto de números de la tabla 5.1 da el espesor vertical de la rosca
del arco en varios puntos del arco, en función del espesor radial d.

--..
(𝑦𝑦## +
(𝑦𝑦 + 𝜖𝜖𝜖𝜖## −
−Δ)𝐻𝐻
Δ)𝐻𝐻+
+++ (𝑥𝑥
(𝑥𝑥##−
−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤=
= 𝑉𝑉𝑥𝑥
𝑉𝑉𝑥𝑥## ,, (5.1)
(5.1)
//

-.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/ --..
𝑉𝑉𝑉𝑉 11
𝜖𝜖𝜖𝜖## =
=ΔΔ−
−𝑦𝑦𝑦𝑦## +
+ 𝑥𝑥𝑥𝑥##−
− + (𝑥𝑥##−
+ (𝑥𝑥 −𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .. (5.2)
(5.2)
𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 //

𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 --
𝐻𝐻 /
𝜖𝜖𝜖𝜖 =
=ΔΔ−
−𝑦𝑦𝑦𝑦+
+ 𝜇𝜇𝜇𝜇
𝜇𝜇𝜇𝜇−
−𝑣𝑣𝑣𝑣+ (𝑥𝑥−
+ (𝑥𝑥 −𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .. (5.3)
(5.3)
//
Figura 5.6 -
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/
El análisis consiste simplemente
== ==en tomar momentos sucesivamente en las articu-
laciones F, C, y O, 𝑥𝑥de
𝑥𝑥==>las𝑊𝑊
> fuerzas
𝑊𝑊@@ −
− >> en
𝑥𝑥𝑥𝑥 la
𝑊𝑊
@@𝑊𝑊@@ parte
.. del arco a la derecha del punto
(5.4) en
(5.4)
cuestión; los datos necesarios
@AB
@AB
=
para =tomar momentos en C se han llevado de la tabla
@AB
@AB

5.1 a la figura 5.7. Las𝑥𝑥tablas 5.1 y 5.2 se pueden usar para obtener las siguientes
= > 𝑊𝑊@ − > 𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ . (5.4)
ecuaciones: @AB @AB

EnF:
En F: 3,6
3,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,66−
−(2,66 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 ..
DD EnEn[Link] 5,4
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,08−
−(2,08 −1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 =
=359,10
359,10 .Q
.Q (5.6)
(5.6)
EnO:
En O: 7,2
7,2𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −
−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 == 634,32
634,32 ..
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
Las incógnitas V y H pueden 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
En O: eliminarse − 1,8𝑃𝑃 para dar
de esas ecuaciones = 634,32
una única. rela-
𝑑𝑑(1+
𝑑𝑑(1 +0,00983𝑃𝑃
0,00983𝑃𝑃= (0,0281+
= (0,0281 +0,00757𝑃𝑃)
0,00757𝑃𝑃) .. (5.7)
(5.7)
ción entre el espesor preciso d de la rosca del arco y el valor de la carga puntual P:

𝑑𝑑(1 + 0,00983𝑃𝑃 = (0,0281 + 0,00757𝑃𝑃) . (5.7)


11
= (2,638𝑑𝑑
𝜖𝜖𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑−−𝑦𝑦)
𝑦𝑦)+
+ RS(7,20
RS(7,20−
−𝑥𝑥)𝑉𝑉
𝑥𝑥)𝑉𝑉− {1,80−
−{1,80 −𝑥𝑥}𝑃𝑃 −ΣΣ WW .. (5.8)
𝑥𝑥}𝑃𝑃− (5.8)
𝐻𝐻𝐻𝐻

1
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
𝐻𝐻

EnF:
En F: 3,6
3,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,66−
−(2,66 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 == 171,06
171,06 ..
DD En
EnC:
C: 5,4
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,08−
−(2,08 −1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−
−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 =
=359,10
359,10 .Q
.Q (5.9)
(5.9)
EnO:
En O: 6,6
6,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (1,03−
−(1,03 −2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 = =528,60
528,60 ..
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
[Link] 92 D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.9)19/1/21 14:55
El puente de Teston, Kent 93

Tabla 5.1

Tabla 5.2

Así, para P = 40 kN, se obtiene un d de 0,237 m (es decir, 237 mm). (Nótese que
las ecuaciones deben resolverse con cuidado; involucran pequeñas diferencias en
grandes números, y errores de redondeo pueden tener un efecto importante en los
resultados finales.)
Los cálculos realizados hasta ahora son «inseguros» por dos razones. En primer
lugar, el patrón de articulaciones de la figura 5.7 es un patrón hipotético; puede
haber (y de hecho hay) una disposición más crítica de las articulaciones. En segun-
do lugar, la peor posición de la carga puntual puede no estar en el punto C a un
cuarto de vano, sino ligeramente alejada de esta posición.
La mejor forma de confirmar la precisión del patrón de articulaciones de la figu-
ra 5.7 es dibujar la línea de empujes. No obstante, esta construcción también puede
realizarse analíticamente usando (5.3) y (5.4), y tomando los términos de las cargas
(5.4) de la tabla 5.2. Si (x, y) son las coordenadas del intradós del arco (los valores

[Link] 93 19/1/21 14:55


-.
-.
(𝑦𝑦
(𝑦𝑦##++𝜖𝜖𝜖𝜖##−−Δ)𝐻𝐻
Δ)𝐻𝐻++++ (𝑥𝑥
(𝑥𝑥##−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤==𝑉𝑉𝑥𝑥
𝑉𝑉𝑥𝑥## , , (5.1)
(5.1)
//

𝑉𝑉𝑉𝑉 11 -.-.
𝜖𝜖𝜖𝜖##==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦##++Ejemplos ++ (𝑥𝑥
𝑥𝑥𝑥𝑥##−− prácticos
(𝑥𝑥 −−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.2)
(5.2)
94 𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 // ##

--
𝜇𝜇𝜇𝜇−−𝑣𝑣𝑣𝑣++(𝑥𝑥
𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦++𝜇𝜇𝜇𝜇 (𝑥𝑥−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.3)
(5.3)
//

== ==

𝑥𝑥𝑥𝑥==>
>𝑊𝑊@ @−−>
𝑊𝑊 >𝑥𝑥𝑥𝑥@ @𝑊𝑊@@ . .
𝑊𝑊 (5.4)
(5.4)
@AB
@AB @AB
@AB

En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.6)
(5.6)
Figura 5.7
En 7,2𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
EnO:O: 7,2 (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻−−1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 ==634,32
634,32 . .

de y para incrementos de x de 0,6 se obtienen de la tabla 5.1), y si el origen se toma


𝑑𝑑(1 0,00983𝑃𝑃==(0,0281
𝑑𝑑(1++0,00983𝑃𝑃 (0,0281++0,00757𝑃𝑃)
0,00757𝑃𝑃) . . (5.7)
(5.7)
en O en la figura 5.7, la expresión general para la distancia vertical ϵ entre la línea
de empujes y el intradós es

11
𝜖𝜖𝜖𝜖==(2,638𝑑𝑑
(2,638𝑑𝑑−−𝑦𝑦)
𝑦𝑦)++ RS(7,20 𝑥𝑥)𝑉𝑉−−{1,80
RS(7,20−−𝑥𝑥)𝑉𝑉 𝑥𝑥}𝑃𝑃−−ΣΣW W . . (5.8)
{1,80−−𝑥𝑥}𝑃𝑃 (5.8)
𝐻𝐻𝐻𝐻

En esta ecuación, las llaves {}, son llaves de «Macaulay»; el término está presente
en la ecuación sólo para 1,80>x. El último término Σ se obtiene de la última colum-
En
En[Link] 3,63,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
(2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
na de la tabla [Link](Las En ecuaciones
En[Link] 5,4 (5.6)−−
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
(2,08 son,
1,161𝑑𝑑por−supuesto,
1,161𝑑𝑑 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻casos
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 concretos
==359,10
359,10 de la
.Q.Q (5.9)
(5.9)
ecuación general (5.8), En escritas
EnO:
O: 6,6 6,6𝑉𝑉en
𝑉𝑉−−un orden
(1,03
(1,03 ligeramente
−−2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 diferente.)
−−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 ==528,60
528,60 . .
Los valores de V y H correspondientes a la solución de (5.7) para P=40 kN, son
91,3 y 77,6 kN respectivamente, y (5.8) puede resolverse para ϵ en cada sección
del arco con, por supuesto, d igual a 237 mm. Los resultados se dan en la primera
En
En[Link] 𝑉𝑉𝑉𝑉
columna 𝑉𝑉𝑉𝑉la tabla 5.3, y los valores
de == 𝐻𝐻(ℎ
𝐻𝐻(ℎ−−2𝑒𝑒)
pueden 2𝑒𝑒) ..
compararse con la posición de la lí-
DD En 𝑉𝑉𝑉𝑉(2
EnX:X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)−−𝑊𝑊𝑊𝑊(1
𝑊𝑊𝑊𝑊(1−−𝑥𝑥)𝑥𝑥) ==𝐻𝐻ℎ 𝐻𝐻ℎ . . QQ (5.10)
(5.10)
nea de empujes dibujada en la figura 5.7. En C, por ejemplo, la línea de empujes
En
En[Link] 3𝑉𝑉𝑉𝑉
3𝑉𝑉𝑉𝑉−−3𝑊𝑊𝑊𝑊
3𝑊𝑊𝑊𝑊−−𝑃𝑃𝑃𝑃(1
𝑃𝑃𝑃𝑃(1++𝑥𝑥)𝑥𝑥) ==𝐻𝐻(−2𝑒𝑒)
𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . .
queda 276 mm por encima del intradós, y el espesor radial d del arco en ese punto
es 276/1,161=237 mm. De manera similar, en O’ el valor de d viene dado por
626/2,638 =237 mm, y el valor es 0 en (1los
(1−−𝑥𝑥puntos
𝑥𝑥]])) O y F.
BB
𝑒𝑒𝑒𝑒==] 𝑃𝑃ℎ
𝑃𝑃ℎ (5.11)
(5.11)
] 𝑊𝑊(4
𝑊𝑊(4−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)++𝑃𝑃(2
𝑃𝑃(2−−𝑥𝑥)(1
𝑥𝑥)(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥)

𝑃𝑃𝑃𝑃 11−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]
11𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑒𝑒𝑒𝑒== ^^ __ , , (5.12)
(5.12)
𝐻𝐻𝐻𝐻22 44−−𝑥𝑥𝑥𝑥

[Link] 94 19/1/21 14:55


--
..
(𝑦𝑦
(𝑦𝑦##++𝜖𝜖𝜖𝜖##−−Δ)𝐻𝐻
Δ)𝐻𝐻++++ (𝑥𝑥
(𝑥𝑥##−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤==𝑉𝑉𝑥𝑥
𝑉𝑉𝑥𝑥## , , (5.1)
(5.1)
//

El puente
𝑉𝑉𝑉𝑉 de11Teston,
.. Kent
-- 95
𝜖𝜖𝜖𝜖##==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦##++ 𝑥𝑥𝑥𝑥##−− ++ (𝑥𝑥 (𝑥𝑥 −−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.2)
(5.2)
𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 // ##

--
𝜇𝜇𝜇𝜇−−𝑣𝑣𝑣𝑣++ (𝑥𝑥
𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦++ 𝜇𝜇𝜇𝜇 (𝑥𝑥−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.3)
(5.3)
//

== ==

𝑥𝑥𝑥𝑥==>
>𝑊𝑊@@−
𝑊𝑊 −>
>𝑥𝑥𝑥𝑥@@𝑊𝑊@@ . .
𝑊𝑊 (5.4)
(5.4)
@AB
@AB @AB
@AB

En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.6)
(5.6)
En
EnO: 7,2𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
O: 7,2 (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 ==634,32
634,32 . .

Tabla 5.3

𝑑𝑑(1 0,00983𝑃𝑃==(0,0281
𝑑𝑑(1++0,00983𝑃𝑃 (0,0281++0,00757𝑃𝑃)
0,00757𝑃𝑃) . . (5.7)
(5.7)

Las ecuaciones se han resuelto correctamente, pero a partir de la tabla 5.3 resul-
ta evidente que el patrón de articulaciones supuesto no es correcto. Hay un valor de
11
ϵ negativo en el punto A, lo que
𝜖𝜖𝜖𝜖==(2,638𝑑𝑑
(2,638𝑑𝑑 implica
−−𝑦𝑦) que la−línea
𝑦𝑦)++ RS(7,20
RS(7,20 𝑥𝑥)𝑉𝑉de
−𝑥𝑥)𝑉𝑉 empujes
−−{1,80 se −
{1,80−−𝑥𝑥}𝑃𝑃
𝑥𝑥}𝑃𝑃sale
−ΣΣ de
WW la
. . fábri-
(5.8)
(5.8)
𝐻𝐻𝐻𝐻
ca. El patrón de articulaciones obvio para la siguiente prueba se muestra en la figu-
ra 5.8 (cf. figura 4.6), y el análisis se puede repetir con las articulaciones en A, C, F
y O’. Las ecuaciones (5.6) se sustituyen por

En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.9)
(5.9)
En
EnO: 6,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(1,03
O: 6,6 (1,03−−2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 ==528,60
528,60 . .

Las dos primeras de estas ecuaciones son idénticas a las (5.6). Para P = 40 kN,
(5.9) da d = 0,249 m; es decir, el espesor radial de la rosca es unos 12 mm mayor
queEnelC:de
En la
𝑉𝑉𝑉𝑉de la figura 5.7. La precisión
C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 del
== 𝐻𝐻(ℎ
𝐻𝐻(ℎ−−patrón
2𝑒𝑒) . . de articulaciones puede confir-
2𝑒𝑒)
DD marse
En 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2
EnX:mediante
X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2−−
la𝑥𝑥)
construcción
𝑥𝑥)−− 𝑊𝑊𝑊𝑊(1
𝑊𝑊𝑊𝑊(1−−𝑥𝑥)del=polígono
𝑥𝑥) 𝐻𝐻ℎ .funicular,
= 𝐻𝐻ℎ . figura 5.9 (se muestra sólo
QQ (5.10)
(5.10)
En
En A:
A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉
3𝑉𝑉𝑉𝑉 −− 3𝑊𝑊𝑊𝑊
3𝑊𝑊𝑊𝑊−− 𝑃𝑃𝑃𝑃(1
𝑃𝑃𝑃𝑃(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥) ==𝐻𝐻(−2𝑒𝑒)
𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . .
el intradós del arco); como alternativa, puede mirarse la segunda columna de la
tabla 5.3, que muestra numéricamente la información de la figura 5.9.

BB (1−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]))
(1
𝑒𝑒𝑒𝑒==] 𝑃𝑃ℎ
𝑃𝑃ℎ (5.11)
(5.11)
] 𝑊𝑊(4
𝑊𝑊(4−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)++𝑃𝑃(2
𝑃𝑃(2−−𝑥𝑥)(1
𝑥𝑥)(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥)

𝑃𝑃𝑃𝑃 11−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]
11𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑒𝑒𝑒𝑒== ^^ __ , , (5.12)
(5.12)
𝐻𝐻𝐻𝐻22 44−−𝑥𝑥𝑥𝑥

[Link] 95 19/1/21 14:55


96 Ejemplos prácticos

Figura 5.8

Figura 5.9

Ahora debe repetirse todo el análisis con la carga desplazada a un punto del
vano que pueda ser más desfavorable. Cálculos similares realizados para las cargas
situada en B y en D llevan a los espesores de la rosca del arco dadas en la tabla 5.4
(los valores se han redondeado). Para este ejemplo, la carga situada a un cuarto del

[Link] 96 19/1/21 14:55


El puente de Teston, Kent 97

vano, en C, da el valor más crítico de profundidad de la rosca del arco, aunque el


punto vecino D (que dista 0,6 m) es casi igualmente crítico.

(en mm)

Tabla 5.4

El valor calculado rápidamente de la profundidad de la rosca del arco de 280


mm se ha reducido a 250 mm mediante un análisis más preciso. La recomendación
final para la rehabilitación del puente se basó en un coeficiente geométrico de se-
guridad de 2; es decir, el valor mínimo requerido de 250 mm lleva a un espesor del
arco real de 500 mm.
Los valores de V y H mencionados anteriormente indican que el valor del empu-
je (inclinado) en el estribo es de unos 150 kN/m; con una rosca del arco de 500 mm
de profundidad, la tensión media correspondiente es 0,30 N/mm2. Como es habi-
tual en los puentes de fábrica de este tamaño, esta tensión es baja.
Como una alternativa al valor de la carga por eje de 11 t, la siguiente carga más
crítica especificada para el puente correspondía a un vehículo de cuatro ejes con un
peso total de 30 t y una longitud de unos 5 m. Esta carga puede estudiarse median-
te la misma combinación de métodos analíticos y gráficos usada para la carga indi-
vidual; en ecuaciones similares a (5.6), por ejemplo, en lugar del término 1,8P
existiría una contribución de los cuatro ejes. Debido a la longitud del vehículo, 5 m,
comparada con la luz de 7,2 m, esta sobrecarga está más «equilibrada» que la carga
puntual; la posición más crítica de los cuatro ejes conduce a un espesor del arco de
menos de 200 mm.

El método «rápido» de evaluación

Los cálculos resumidos en la última sección son típicos de arcos con luces del or-
den de la del puente Teston, y el método aproximado de evaluación ofrecido en la
tabla 4.1 conduce a una buena estimación del espesor de la rosca del arco requerida
para soportar una carga puntual dada. Como último ejemplo del uso de este método

[Link] 97 19/1/21 14:55


98 Ejemplos prácticos

«rápido», se presentan a continuación los datos del puente Twyford, figura 5.10, un
puente cercano de cinco vanos en Kent. Este puente tiene grandes pilas y cuatro ar-
cos sobre el río; hay un pequeño quinto arco que soporta, con un relleno en la clave
poco profundo, una calzada sobre la zona inundable. Se han evaluado las dimensio-
nes medias de cada arco mediante un levantamiento del puente; los arcos no son en
realidad enteramente simétricos y la calzada tampoco es completamente horizontal.
Estas dimensiones medias se muestran en la tabla 5.5, junto con los valores obteni-
dos para los parámetros adimensionales a y b. Se ha tomado un peso específico del
material de 23 kN/m3, con el que se ha calculado el valor de (1/6)γlhc para cada vano;
la sobrecarga de cálculo es P =30 kN/m, que conduce a los valores tabulados de p.

Tabla 5.5

Tabla 5.6

El arco de inundación número 5 es el más crítico, principalmente por el fino re-


lleno. El cálculo de este arco (es decir, la determinación del valor de t) debe llevar-
se a cabo de manera que el valor requerido de p, 0,93, se alcance para a = 0,79,
b = 0,21. La tabla 4.1 da valores de p (para b = 0, 1) para a = 0,78 y a = 0,80, y
puede elaborarse la tabla 5.6 para b = 0,21. La interpolación lineal entre a = 0,78
y a = 0,80 da la columna final de valores para a = 0,79. Se verá que, para dos cifras
decimales significativas, el valor adimensional apropiado de la rosca del arco para
p = 0,93 es t = 0,18, y este es el valor introducido en la tabla 5.5. La penúltima

[Link] 98 19/1/21 14:55


El método «rápido» de evaluación 99

Figura 5.10 Puente Twyford, Kent, con el río con gran caudal

columna de esta tabla da el espesor vertical t a un cuarto del arco; la rosca del arco
es alrededor de un 15% menor en su dimensión radial, y la columna final muestra
estos espesores para la rosca del arco en cada vano.
Si se especificara un coeficiente geométrico de seguridad de 2, entonces, la re-
comendación sería recrecer los arcos de los primeros cuatro vanos hasta, digamos,
250 mm, 550 mm, 300 mm y 350 mm respectivamente. En el caso del arco de
inundación número 5 se necesita aparentemente un espesor radial constante de
algo más de 600 mm, mientras que el valor de h0, que incluye tanto la rosca del
arco como el recubrimiento en la coronación, es de sólo 420 mm. El análisis indi-
ca, correctamente, que la carga permanente añadida al arco aumentaría su resisten-
cia frente a la sobrecarga.
Sin embargo, como se ve en la figura 5.8, la importancia del espesor de la rosca
del arco en la clave es secundaria; son los espesores del arco en los puntos situados
a los cuartos de la luz y en los arranques los que controlarán su resistencia cuando
se aplica una sobrecarga a un cuarto de la luz. En el caso del arco número 5 un
primer tanteo da un espesor en la clave de 420 mm, pero la rosca del arco podría
incrementarse a digamos 600 mm en los puntos a un cuarto de la luz y más aún
hacia los arranques. El arco resultante de espesor no uniforme tendría que ser estu-

[Link] 99 19/1/21 14:55


-.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1
/
100 Ejemplos prácticos

diado entonces para diferentes posiciones de la carga,𝑉𝑉ya que1es -posible


. que los
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.
puntos a un cuarto del vano no sean los más críticos. 𝐻𝐻 𝐻𝐻 /

La línea de empujes de las cargas permanentes -


𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3
La investigación sobre el efecto de la sobrecarga en un arco (por / ejemplo, la carga

de eje o en cuchillo considerada en los ejemplos anteriores) puede hacerse a menu-


do más fácilmente si los cálculos se refieren a la línea de empujes de la carga
permanente (en vez de a la línea media del arco = real,= o al intradós). Para ilus-
trar la manera en que se pueden hacer estos 𝑥𝑥= cálculos,
> 𝑊𝑊@ −> se𝑥𝑥ha
@ 𝑊𝑊@supuesto
. que el arco (5.4
de la figura 5.11(a) está sometido a las dos cargas permanentes idealizadas W; no
@AB @AB

hay más cargas permanentes. La línea de empujes de la carga permanente consiste


en las tres líneas rectas mostradas en la figura 5.11(a) y, con la idea habitual de un
encogimiento imaginario del arco real, se puede determinar el coeficiente geomé-
trico de seguridad correspondiente. En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (
Ahora se considerará el efecto de una sobrecarga puntual P, y para este propó-
En O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .
sito, se abandonará por el momento el arco real y los cálculos se referirán al arco
de la figura 5.11(b). Así, en la figura 5.11(c) se muestra la carga puntual actuan-
do en una posición determinada (definida 𝑑𝑑(1por el parámetro
+ 0,00983𝑃𝑃 x) en el
= (0,0281 «arco de la .
+ 0,00757𝑃𝑃) (5.7
carga permanente». La línea de empujes para la carga se muestra también en la
figura 5.11(c), y se ha dibujado en una posición especial y única; su máxima
desviación (vertical) de la línea media del arco es e (cuyo 1valor está por determi-
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (
nar). Un arco con la forma de la figura 5.11(b) y un espesor 𝐻𝐻 vertical 2e podría
contener justo la línea de empujes de la figura 5.11(c), es más, este es el arco más
fino que podría contener la línea de empujes. Si este arco de espesor 2e se sitúa
en la figura 5.11(a), puede calcularse de inmediato el nuevo coeficiente geomé-
trico de seguridad del arco real teniendo en En cuenta
F: 3,6la𝑉𝑉 sobrecarga P.
− (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
El motivo de referir los cálculos a la línea
D EndeC:empujes de(2,08
5,4 𝑉𝑉 − la carga permanente
− 1,161𝑑𝑑 será = 359,10
− 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 .Q (5
En O:5.11(c).
evidente al determinar el valor de e en la figura (1,03
6,6 𝑉𝑉Si−se toman − 2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
momentos−(de1.2𝑃𝑃
la = 528,60 .

manera que condujo a (5.6)) en los puntos de la línea de empujes correspondiente a


las secciones del arco C, X y A, pueden escribirse las siguientes ecuaciones:

En C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 = 𝐻𝐻(ℎ − 2𝑒𝑒) .


D En X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2 − 𝑥𝑥) − 𝑊𝑊𝑊𝑊(1 − 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻ℎ . Q (5.10)
En A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉 − 3𝑊𝑊𝑊𝑊 − 𝑃𝑃𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) .

B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = 𝑃𝑃ℎ (5.1
] 𝑊𝑊(4 − 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)

1 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑒𝑒 = ^ _ , (5.12)
𝐻𝐻 2 4 − 𝑥𝑥
[Link] 100 19/1/21 14:55
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /

- cargas permanentes
La línea de empujes de las 101
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/

= =

𝑥𝑥= > 𝑊𝑊@ − > 𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ . (5.4)


@AB @AB

En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .


D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
En O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .

𝑑𝑑(1 + 0,00983𝑃𝑃 = (0,0281 + 0,00757𝑃𝑃) . (5.7)

1
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
𝐻𝐻

En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .


D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.9)
En O: 6,6 𝑉𝑉 − (1,03 − 2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1.2𝑃𝑃 = 528,60 .

Figura 5.11
En C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 = 𝐻𝐻(ℎ − 2𝑒𝑒) .
D En X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2 − 𝑥𝑥) − 𝑊𝑊𝑊𝑊(1 − 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻ℎ . Q (5.10)
Como Enantes,
A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉V −y 3𝑊𝑊𝑊𝑊 − 𝑃𝑃𝑃𝑃(1eliminarse
H pueden + 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . ecuaciones, y el valor de e se
de estas
puede expresar en función de W, P y x:

B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = ] 𝑃𝑃ℎ (5.11)
𝑊𝑊(4 − 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)

1 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑒𝑒 = ^ _ , (5.12)
𝐻𝐻 2 4 − 𝑥𝑥

[Link] 101 19/1/21 14:55


En C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 = 𝐻𝐻(ℎ − 2𝑒𝑒) .
D En X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2 − 𝑥𝑥) − 𝑊𝑊𝑊𝑊(1 − 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻ℎ . Q (5.10)
En A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉 − 3𝑊𝑊𝑊𝑊 − 𝑃𝑃𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) .

B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = 𝑃𝑃ℎ (5.11)
102 ] 𝑊𝑊(4 − prácticos
Ejemplos 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)

Sin embargo, si se eliminan V y W de (5.10), el valor de e viene dado por


1 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑒𝑒 = ^ _ , (5.12)
𝐻𝐻 2 4 − 𝑥𝑥

de donde se deduce el valor de H


𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = (5.13)
2 − 𝑥𝑥
ℎ − 2𝑒𝑒 ` a
1 − 𝑥𝑥

La ecuación (5.13) muestra que, si e es pequeño comparado con h, el valor del


empuje en el apoyo H es cercano al valor1del − 𝑥𝑥empuje para el peso propio Wl/h; en
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 . (5.14)
efecto, una sobrecarga relativamente pequeña 2 + 𝑥𝑥 P no alterará demasiado el empuje
en el apoyo. Si puede suponerse que H es un valor fijo, (5.12) muestra que la ex-
centricidad de la línea de empujes de la sobrecarga respecto a la línea de empujes
𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , (5.14)
del peso propio depende sólo de la sobrecarga P; las cargas W no aparecen explíci-
tamente en (5.12), pero están implícitas en el valor de H. Más concretamente, el
producto He, que da el «momento𝑃𝑃𝑃𝑃 flector»
1 − 𝑥𝑥en ] el arco referido a la línea de empujes
𝑀𝑀
del peso propio, es sólo función = i
h de la sobrecarga. j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥
Este asunto se evidencia de inmediato si se estudia el problema del pórtico análo-
go, figura 5.12. Si el pórtico fuera calculado mediante la teoría plástica, el mecanis-
mo apropiado de colapso 𝑀𝑀 involucraría las −
k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 cuatro
√15narticulaciones
= 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. en A, X, C y D; es(5.16)
más, como en la figura 5.11 se han establecido valores iguales de e, los valores de Mp
de los momentos plásticos completos correspondientes en la figura 5.12 serán los
mismos en las cuatro articulaciones.𝑒𝑒(Para un arco𝑃𝑃 de espesor variable, con diferentes
= 0,127 ℎ . (5.17)
𝑊𝑊
valores de excentricidad, como por ejemplo en la figura 5.7, los valores de Mp serán
diferentes en cada articulación. Se da un ejemplo 𝑊𝑊𝑊𝑊 más abajo, figura 5.19.)
El movimiento del mecanismo 𝐻𝐻 = 𝑊𝑊𝑊𝑊 θ(5.13)
𝐻𝐻 =de la figura1 5.12
ℎ2𝑒𝑒′
− 2𝑒𝑒
2−
− 𝑥𝑥 𝑥𝑥puede referirse a la rotación(5.13)
de la
= 2` −
1 −𝑥𝑥 𝑥𝑥 a (5.18)
parte XC del arco alrededor del centro ℎ− instantáneo
ℎ 2𝑒𝑒 ` 21 −− 𝑥𝑥𝑥𝑥 I.
a Un análisis directo de la geometría
del movimiento lleva a las rotaciones ∅ y ψ indicadas en la figura 5.12 dadas por
1 − 𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 =1d−𝑃𝑃𝑥𝑥 e 𝜃𝜃 . (5.14)
∅ = 𝜓𝜓 𝑇𝑇==d ℎB2 +eℎ𝑥𝑥]𝜃𝜃 . . (5.19)
(5.14)
2 ++𝑥𝑥
𝑙𝑙B 𝑙𝑙]
Así, el trabajo realizado por la carga en un pequeño movimiento del mecanismo es
𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1++𝑊𝑊𝑊𝑊∅
𝑥𝑥)(2−−𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
𝑥𝑥) , (5.14)
𝑇𝑇 =
𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , , (5.20)
(5.14)
ℎ (4 − 𝑥𝑥)

]
𝑃𝑃𝑃𝑃 1q −]𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑥𝑥 ] (1 − 𝑥𝑥 )
𝑃𝑃𝑃𝑃 𝑇𝑇𝑒𝑒
𝑀𝑀h = i −=
1 𝑥𝑥 2 j 4 − . 𝑥𝑥 . (5.21) (5.15)
𝑀𝑀h = 2i 4 − 𝑥𝑥j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥

𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)

[Link] 102 𝑃𝑃 19/1/21 14:55


𝑒𝑒 = 0,127
𝑃𝑃 ℎ . (5.17)
La línea de empujes de las cargas permanentes 103

y, debido a (5.14), los términos en W se cancelan.

Figura 5.12

Esto es, por supuesto, un ejemplo particular


𝑊𝑊𝑊𝑊 de una propiedad general. Como
𝐻𝐻 =
la línea media del arco considerada coincide (5.13)
2 − 𝑥𝑥 con la línea de empujes del peso
ℎ − 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a
propio, cualquier pequeña deformación sin variación de longitud de la línea me-
dia llevará a un trabajo virtual cero de esas cargas permanentes. De esta manera,
cualquier mecanismo del tipo representado 1 − 𝑥𝑥
en la figura 5.12, referido a la línea
∅ = 𝜓𝜓 =
de empujes del peso propio, sólo implicará d e 𝜃𝜃 . (5.14)
2 + 𝑥𝑥 términos de trabajo para la sobrecar-
ga adicional.
La rotación total de las articulaciones en la figura 5.12 es 2(θ +∅ + ψ), de mane-
ra que, usando (5.14) e igualando𝑃𝑃(1 el
+ trabajo
𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
realizado , cargas al trabajo
por las (5.14) disi-
pado por las articulaciones, se obtiene que

𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥

Así, volvemos a obtener la ecuación (5.12) en este análisis del pórtico análogo. La
ecuación (5.15) es exacta porque se ha supuesto que las articulaciones plásticas se
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)
encuentran en la línea media del arco análogo. Las articulaciones reales entre las
dovelas se producirán ligeramente fuera de la línea media (de hecho, en las excen-
tricidades e de la figura 5.11), y el mecanismo𝑃𝑃 de colapso real dará lugar a un pe-
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
queño aumento de longitud de la línea media. 𝑊𝑊

2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥

𝑃𝑃
𝑇𝑇 = . (5.19)
ℎB ℎ]
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
[Link] 103 19/1/21 14:55
1 − 𝑥𝑥 1 − 𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 ∅ .= 𝜓𝜓 = d2 + 𝑥𝑥 e 𝜃𝜃 . (5.14) (5.14)
2 + 𝑥𝑥

104 𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ −𝑃𝑃(1 +prácticos


𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
Ejemplos 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅
, + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
(5.14), (5.14)

El valor máximo de Mp en (5.15), es decir, de He en (5.12), se da para x = 4 –√15


= 0,127 y es igual a𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ] 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j 𝑀𝑀. h = 2 i 4 − 𝑥𝑥 j . (5.15) (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥
𝑀𝑀" = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃(4 − √15. = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)

𝑊𝑊𝑊𝑊 𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 =
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n (5.13)
𝑀𝑀k =𝐻𝐻𝐻𝐻𝐻𝐻
Si e es en realidad=pequeño
= 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 −comparado
2√15n
− k𝑥𝑥 = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
con 2 − 𝑥𝑥= 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
h, de manera que(5.13) (5.16)
H puede aproximarse (5.16)
ℎ − 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a ℎ − 2𝑒𝑒 ` a
1 − 𝑥𝑥
al valor producido por la carga del peso propio de Wl/h, de (5.13), entonces
𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = 𝑊𝑊𝑊𝑊 (5.13)
ℎ𝑒𝑒 −
𝑃𝑃 𝑥𝑥
2− 𝐻𝐻 =𝑒𝑒 = 0,127 𝑃𝑃 ℎ . (5.13)
(5.17)
= 2𝑒𝑒 `
0,127 ℎa . 2 − 𝑥𝑥 (5.17)
1 −1𝑥𝑥−
𝑊𝑊𝑥𝑥 ℎ − 2𝑒𝑒1`−𝑊𝑊𝑥𝑥 a
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 .∅ = 𝜓𝜓 = d 1 −e𝑥𝑥𝜃𝜃 . (5.14) (5.14)
2 + 𝑥𝑥 2 + 𝑥𝑥

(Para el puente∅ de 1 −−𝑥𝑥 𝑥𝑥 2𝑒𝑒′ 1− − 𝑥𝑥𝑥𝑥


= 𝜓𝜓Teston,
= d= 1 considerado
2𝑒𝑒′ e 𝜃𝜃 . anteriormente
1 en (5.14)
este capítulo, el valor
𝑃𝑃(1 + 2 2++−𝑥𝑥𝑊𝑊𝑊𝑊∅
𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ − ∅𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
= 𝜓𝜓ℎ+
𝑃𝑃(1 == d 2 −+𝑥𝑥e𝑊𝑊𝑊𝑊∅
𝑥𝑥)𝑙𝑙∅
, 𝜃𝜃 (5.18)
− . (5.14)
𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 ,
(5.18)(5.14)
(5.14)
apropiado de W podría ser la mitad del peso propio
ℎ 𝑥𝑥 2 + 𝑥𝑥del arco, es decir, 88,1 kN de la
figura 5.6 o de la tabla 5.2, mientras que P era 40 kN. Así 0,127 P/W tiene un valor
en este caso de 0,06).
𝑃𝑃(1 , − 𝑃𝑃
𝑃𝑃𝑃𝑃 +1𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
− 𝑥𝑥 ]𝑃𝑃 𝑃𝑃𝑃𝑃 +1𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ 𝑥𝑥 ]+ 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − (5.14)
El problema de lasi𝑇𝑇figuras
𝑀𝑀h = = j 5.11 . =𝑃𝑃(1
𝑀𝑀y.h5.12 𝑇𝑇sei=ha resuelto 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 ,
j ..analíticamente,
(5.19) (5.15) pero (5.19)
(5.14)(5.15)
es más

2 4 − B𝑥𝑥 + ] ℎ 2 4 −+𝑥𝑥 ℎ]
ℎ B
conveniente usar métodos 𝑙𝑙B gráficos
𝑙𝑙] para arcos 𝑙𝑙B de𝑙𝑙]geometría compleja. Si se usan
métodos gráficos,𝑃𝑃𝑃𝑃las cargas
1 − 𝑥𝑥 ] permanentes pueden] ignorarse completamente al ana-
𝑀𝑀h = i 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 j + .𝑥𝑥)(2 −𝑃𝑃𝑃𝑃 𝑥𝑥) 1𝑃𝑃𝑃𝑃 − 𝑥𝑥 (1 + 𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥) (5.15)
lizar el efecto de la2sobrecarga.
4 − 𝑥𝑥 𝑀𝑀
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑇𝑇𝑃𝑃𝑃𝑃l4
= En 𝑀𝑀=el0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
=problema
𝑇𝑇=i= , recién
j .considerado, para calcular
0,127𝑃𝑃𝑃𝑃., (5.16)
(5.20) el (5.15)
(5.20)
(4k − 𝑥𝑥) 2 4ℎ− −
𝐻𝐻𝐻𝐻 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 𝑥𝑥 √15n
(4 −= (5.16)
h
ℎ − √15n = 𝑥𝑥)
valor de Mp en las articulaciones de la figura 5.12, es suficiente considerar la ac-
ción de la carga puntual P actuando 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥sola.]
) Enq la 𝑃𝑃𝑃𝑃 figura
(1 −5.13(a)
𝑥𝑥 ] ) la línea de empujes se
𝑇𝑇𝑒𝑒 q
= 𝑇𝑇𝑒𝑒
. = . (5.21)
ha situado𝑀𝑀para
k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4
obtener −2√15n
cuatro = 𝑥𝑥0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
𝑃𝑃 valores
4− iguales del momento
2 √15n𝑃𝑃4 − =𝑥𝑥(5.21) flector,(5.16)
igual que ante-
𝑒𝑒 = 0,127 𝑀𝑀ℎk =. 𝐻𝐻𝐻𝐻 =𝑒𝑒 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 = 0,127 − .0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
ℎ (5.17) (5.17) (5.16)
riormente. En realidad, esto 𝑊𝑊 se habría hecho muy 𝑊𝑊 rápidamente mediante prueba y
error; de la geometría simple de la figura 5.13(a); se obtiene que
𝑃𝑃 m . 𝜖𝜖 = 0,009 m (5.22)
. (5.22)
𝑒𝑒 =𝜖𝜖 0,127
= 0,009 ℎ . 𝑃𝑃 (5.17)
2𝑒𝑒′ 1 −𝑊𝑊 𝑥𝑥 𝑒𝑒 2𝑒𝑒′
= 0,127
1 − 𝑥𝑥ℎ . (5.17)
= = 𝑊𝑊 (5.18) (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥 ℎ 2 − 𝑥𝑥

6(crown) 2𝑒𝑒′ 1 − − 𝑥𝑥 𝜖𝜖 = Δ ,
6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ , = 2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥 (5.18)
⎧ ⎧
La línea⎪ de empujes se muestra
ℎ 2𝑃𝑃− 𝑥𝑥 separadamente, =⎫ 𝑃𝑃1y en una posición ⎫ general,(5.18)
en la
⎪ 3 𝑇𝑇 = 1 . 𝑇𝑇 ℎ= 2 − 𝑥𝑥(800
⎪ . 470) , ⎪
(5.19) (5.19)
3 𝜖𝜖 = Δ + 2,40
1,20 ℎ −1,20
ℎ 𝜖𝜖(800
= Δ470)
+ 2,40, ℎ− ℎ (5.23)
figura 5.13(b); consideraciones
B ] estáticas llevan a+
𝐻𝐻 B 𝐻𝐻la expresión
] (5.23)
⎨ ⎨ 𝑙𝑙B + 1𝑙𝑙] 𝑙𝑙B⎬ 1 𝑙𝑙] ⎬
⎪ 0(springing ): − ⎪ 0(springing
1,49 𝜖𝜖 = Δ + ):
5,36 −− 1,49(2 𝜖𝜖 = 021Δ 937)
+ 5,36 .− ⎪ (2 021 937) .⎪
⎩ ⎩ 𝑃𝑃 𝐻𝐻 ⎭ 𝐻𝐻 ⎭
𝑇𝑇 = 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 . − 𝑥𝑥) 𝑃𝑃𝑃𝑃 𝑃𝑃
(1 + (5.19)
𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥)
ℎB ℎ] 𝑇𝑇
𝑇𝑇 = =, ℎB ℎ] .(5.20) , (5.19)
(5.20)
𝑇𝑇 = +
ℎ𝑙𝑙B 𝑙𝑙](4 − 𝑥𝑥) ℎ + (4 − 𝑥𝑥)
𝑙𝑙B 𝑙𝑙]
𝛼𝛼 (1
𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃
(1 + −ℎ𝑥𝑥É]⁄
=𝑥𝑥)(2 )−ℎ𝑥𝑥)
Ñ = q 0.78 𝛼𝛼𝑃𝑃𝑃𝑃=(1ℎ−,É 𝑥𝑥⁄]ℎ)Ñ = 0.78 ,
𝑇𝑇𝑇𝑇𝑒𝑒=q = . 𝑇𝑇𝑒𝑒 , 𝑃𝑃𝑃𝑃
= (1 + 𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥).
(5.20)
(5.21) (5.21)
ℎ 2 (4 4 −−𝑥𝑥𝑥𝑥) 𝑇𝑇 = ℎ 2 (4 4 − 𝑥𝑥
− 𝑥𝑥)
, (5.20)
𝛽𝛽 = ℎ/. ⁄ℎÑ = 0.376 .
𝛽𝛽 = ℎ/ ⁄ℎÑ = 0.376
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 ] )
q
𝑇𝑇𝑒𝑒 = . 𝑥𝑥 ] )
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − (5.21) (5.5)
2 4m− 𝑥𝑥.
𝜖𝜖 = 0,009 𝑇𝑇𝑒𝑒𝜖𝜖q ==0,009 m (5.22). . (5.21)
(5.22)
2 4 − 𝑥𝑥

𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
6(crown)
[Link] 104
− 6(crown)
𝜖𝜖 = Δ , − 𝜖𝜖 = Δ , 19/1/21 14:55
⎧ ⎧ ⎫ ⎫
La línea de empujes de las cargas permanentes 105
𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = (5.13)
2 − 𝑥𝑥
ℎ − 2𝑒𝑒 𝑊𝑊𝑊𝑊
` a
𝐻𝐻 = 1 − 𝑥𝑥 (5.13)
2 − 𝑥𝑥
ℎ − 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a

1 − 𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 . (5.14)
21+−𝑥𝑥𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 . (5.14)
2 + 𝑥𝑥

𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , (5.14)


𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , (5.14)

𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2
𝑃𝑃𝑃𝑃 41 −
− 𝑥𝑥𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥

𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)


𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)

𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
𝑊𝑊
𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
𝑊𝑊

2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= (5.18)

2𝑒𝑒′ 21−−𝑥𝑥𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥
Figura 5.13
𝑃𝑃
𝑇𝑇 = . (5.19)
ℎB ℎ]
+𝑃𝑃
Así que para h1 = h + 2e’, h2 = h, l1 = (1 +𝑇𝑇x)l,
= 𝑙𝑙lB2 = (2 𝑙𝑙 – x)l,. el valor de T es (5.19)
ℎB ℎ]]
+
𝑙𝑙B 𝑙𝑙]
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = , (5.20)

𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + (4𝑥𝑥)(2
− 𝑥𝑥)− 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = , (5.20)
de manera que, usando (5.18) y (5.19), ℎ (4 − 𝑥𝑥)
]
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 )
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . (5.21)
2
𝑃𝑃𝑃𝑃 4−
(1 − 𝑥𝑥𝑥𝑥 ] )
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥

Se ha vuelto a obtener (5.12), pero esta vez𝜖𝜖 = 0,009


con m menos
mucho . trabajo. Este(5.22)
ahorro
se demostrará mediante los cálculos del siguiente ejemplo.
𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)

6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ 1 ⎫
⎪ 36(crown) 1,20−𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ + 2,40
, − (800 470) , ⎪
⎧ 𝐻𝐻1 ⎫ (5.23)
⎨⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ + 2,40 −1 (800 470) , ⎬ ⎪
⎪ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 𝐻𝐻(2 021 937) . ⎪ (5.23)
⎩⎨ 𝐻𝐻 ⎭⎬
⎪ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 1 (2 021 937) .⎪
⎩ 𝐻𝐻 ⎭

[Link] 105 19/1/21 14:55


106 Ejemplos prácticos

Un arco de piedra en Lincoln

Entre las torres occidentales de la catedral de Lincoln, y justo encima de la bóveda


de la nave, hay un ligero arco de piedra del siglo XIII con una luz de 8,54 m, figura
5.14. El arranque del lado norte del arco está unos 300 mm más bajo que el del lado
sur, debido al parecer a un asiento. La flecha del arco, referida a la cuerda, es de
380 mm, según se midió en 1386. La sección transversal del arco es constante,
prácticamente rectangular, de unos 500 mm de ancho y 280 mm de espesor. Los
tímpanos del arco tienen hiladas de piedras, que contribuyen a la carga, pero que se
supondrá que no tienen una función estructural. (La función del arco es desconoci-
da; puede haber servido como punto de replanteo para la construcción de la nave
en 1240–50.)

Figura 5.14 Arco de la catedral de Lincoln (Nicholson 1842)

En la figura 5.15 se ha dibujado la línea media del arco, multiplicando por 6 la


escala vertical; puede verse que el arco tiene dos centros y es apuntado. Se mues-
tra también en la figura 5.15 una posible línea de empujes para la combinación de
peso propio del arco y carga sobre los riñones. Para dibujar esta línea de empujes
de las cargas permanentes se ha dividido el arco en 14 segmentos de 0,61 m de
longitud cada uno; la línea de empujes se ha situado lo más cerca posible de la lí-
nea media del arco. La distancia entre ambas líneas es de ±33 mm en las secciones
0, 3, 7 y 12 señaladas en la figura 5.15. Se puede concluir que un arco de la misma

[Link] 106 19/1/21 14:55


Un arco de piedra en Lincoln 107

forma que el arco real en Lincoln pero con un espesor de 66 mm contendría justo la
línea de empujes de las cargas permanentes. El coeficiente geométrico de seguri-
dad, sólo para la carga permanente, es por tanto 280/66=4,2.

Figura 5.15

El análisis también da el valor de la componente horizontal del empuje en el


apoyo, que es de 87 kN. El arco tiene una sección transversal de aproximadamente
0,14 m2, de manera que la tensión media de compresión es de unos 0,62 N/mm2. El
arco es de piedra caliza oolítica con una resistencia a compresión de unos 15 N/mm2.
Las juntas de mortero entre las dovelas tendrán por supuesto una resistencia me-
nor; sin embargo, el valor de trabajo de las tensiones de compresión medias parece
satisfactorio.
En 1842 se observó que el arco vibraba perceptiblemente cuando se saltaba so-
bre él; era una práctica habitual de los visitantes probar de esta manera sus propie-
dades elásticas (todavía lo es). Por tanto, se estudiará a continuación el efecto de
una carga puntual situada en cualquier lugar del arco.
La figura 5.16 (a) muestra una carga puntual unidad situada en un arco con el
perfil de la línea de empujes de la carga permanente, y los cálculos se harán para
determinar el valor del «momento plástico completo» correspondiente al colapso
por la formación de las articulaciones mostradas. En la mesa de dibujo el problema
a resolver es el de la figura 5.16(b), y está claro que el valor de e se puede encon-

[Link] 107 19/1/21 14:55


108 Ejemplos prácticos
𝑊𝑊𝑊𝑊 𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = 𝐻𝐻 = (5.13) (5.13)
trar muy fácilmente. Asociado aℎ la línea
− 2𝑒𝑒 ` de
2 − 𝑥𝑥empujes
a 2 −de 𝑥𝑥 la figura 5.16(b) habrá un
1ℎ−−𝑥𝑥 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a
cierto empuje horizontal T, cuyo valor se puede obtener a partir de (5.19), figura
5.13; el producto Te da entonces el valor del momento plástico completo. Como la
carga puntual cruza el arco, el mecanismo
1 − 𝑥𝑥 crítico
1 −puede
𝑥𝑥 cambiar al de las figuras
∅ = 𝜓𝜓 = d∅ = 𝜓𝜓e =
𝜃𝜃 d . e 𝜃𝜃 . (5.14) (5.14)
5.17(a) y (b), pero el análisis es igualmente
2 + 𝑥𝑥 directo.
2 + 𝑥𝑥

𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅𝑃𝑃(1
+ 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
+ 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅,− 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , (5.14) (5.14)

𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i 𝑀𝑀 = j i . j . (5.15) (5.15)
2 4h− 𝑥𝑥 2 4 − 𝑥𝑥

Figura 5.16

𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 =𝑀𝑀𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n


k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 =−
= 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
√15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16) (5.16)

𝑃𝑃 𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 𝑒𝑒 =ℎ 0,127
. ℎ . (5.17) (5.17)
𝑊𝑊 𝑊𝑊

Figura 5.17
2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= = (5.18) (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥ℎ 2 − 𝑥𝑥
La figura 5.18 registra los resultados de los análisis realizados para 14 posicio-
nes de una sobrecarga unidad. La peor posición de la carga es, como suele ser ha-
bitual, a un cuarto del vano; el diagrama 𝑃𝑃 es ligeramente
𝑃𝑃 asimétrico,(5.19)
y el mayor va-
𝑇𝑇 = .
ℎB ℎ𝑇𝑇] = ℎB ℎ] . (5.19)
lor de Mp es 0,396 Nm para una carga de 1 N. Así, tomando una carga puntual de
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙] 𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
2 kN (un hombre grande saltando en el arco), y usando el empuje básico en el
apoyo de 87 kN, el efecto de la sobrecarga es
𝑃𝑃𝑃𝑃desplazar
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 − + 𝑥𝑥)(2 la
(1𝑥𝑥) línea de empujes del
− 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = 𝑇𝑇 = , , (5.20) (5.20)
peso propio una cantidad máxima ϵ, ℎdonde(4 −ℎ𝑥𝑥) (4 − 𝑥𝑥)

(0,396)𝑃𝑃𝑃𝑃 (2)
(1 −= 𝑥𝑥(𝜖𝜖)
] (87)
) (1 − 𝑥𝑥,] )
𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = 𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . . (5.21) (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥 2 4 − 𝑥𝑥

ó
𝜖𝜖 = 0,009 𝜖𝜖m= 0,009
. m . (5.22) (5.22)

6(crown) 6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ −, 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ ⎧ 1 ⎫ ⎫
⎪ 3 1
⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ1,20
+ 2,40 (800−
𝜖𝜖 = Δ− + 2,40 , ⎪470) ,(5.23)
470) (800 ⎪
𝐻𝐻 𝐻𝐻 (5.23)
⎨ ⎨ 1 1 ⎬ ⎬
⎪ 0(springing
⎪ 0(springing
): − 1,49 𝜖𝜖): =−Δ1,49
+ 5,36
𝜖𝜖 = −Δ + (2 021
5,36 − 937) .⎪
(2 021 937) .⎪
⎩ ⎩ 𝐻𝐻 𝐻𝐻 ⎭ ⎭

[Link] 108 19/1/21 14:55


El puente Mosca en Turín 109

Figura 5.18

Esto significa que un arco de 18 mm de espesor con el perfil de la línea a trazos de


la figura 5.15 contendría justo la línea de empujes resultante del peso propio en el
arco de Lincoln, más la sobrecarga de 2 kN en su peor posición.
El espesor de 18 mm se suma simplemente al espesor de 66 mm encontrado
previamente. Es decir, un arco de 84 mm de espesor con el perfil de la línea conti-
nua (es decir, el perfil real) de la figura 5.15 contendría justo la línea de empujes
resultante de las cargas de peso propio y sobrecargas. De esta manera el coeficien-
te geométrico de seguridad de 4,2 sólo para el peso propio, se reduce para un hom-
bre saltando en la posición más crítica a 280/84=3,3.

El puente Mosca en Turín

El puente Mosca sobre el Dora Riparia, Turín, se construyó en 1827 y tiene una luz
de 45 m. Castigliano da detalles del puente, y unas tablas con los valores necesa-
rios para un análisis similar al mostrado en la tabla 5.2. Como se mencionó en el
capítulo 3, Castigliano estaba interesado en exponer sus teoremas, y trata el puente
de Turín como un arco elástico con tres redundancias o incógnitas hiperestáticas,
cuyos valores procede a calcular.

[Link] 109 19/1/21 14:55


110 Ejemplos prácticos

Castigliano demuestra que se puede estudiar un arco agrietado (es decir, un arco
imperfectamente elástico) con sus métodos, y realiza varios cálculos alternativos
para el puente de Turín. En el primero, supone una elasticidad perfecta para las
juntas de mortero entre las dovelas, y obtiene un valor del empuje horizontal en el
apoyo de 352.990 kg por metro lineal de ancho del puente. (Como se ha menciona-
do antes, (5.7), es preciso resolver las ecuaciones con una exactitud mayor que la
de los propios datos.)
Realiza un segundo cálculo para una construcción en seco (juntas de mortero de
espesor cero), y obtiene el valor de 324.710 kg para el empuje en el apoyo, un des-
censo del 8% respecto del anterior. Sin embargo, en esta solución la línea de empu-
jes queda fuera del tercio central cerca de los arranques, de manera que la fábrica
está parcialmente agrietada. (Castigliano señala la tendencia general de los arcos
de poca flecha a separarse de sus apoyos cerca del trasdós; la línea de empujes se
aproxima al intradós, con una posible sobretensión de la fábrica. Este tema se men-
cionará de nuevo en el capítulo 6.)
Un cálculo final considerando la fábrica parcialmente agrietada da un empuje de
333.960 kg.

Figura 5.19 Castigliano (1879)

Como alternativa a estos cálculos, se determinará el coeficiente geométrico de


seguridad. El dibujo de Castigliano se reproduce en la figura 5.19; el arco es simé-
trico, por lo que se puede considerar únicamente la mitad para determinar el efecto
del peso propio. El espesor radial de las dovelas aumenta desde 1,50 m en la clave
a 2,00 m en los arranques; el espesor vertical en los arranques es 2,23 m. Igual que

[Link] 110 19/1/21 14:55


2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥

𝑃𝑃
𝑇𝑇 =en Turín
El puente Mosca . (5.19)
111
ℎB ℎ]
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
antes, el arco se imaginará reducido hacia la línea media hasta que la línea de em-
pujes quede justo contenida dentro. En este límite 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 habrá
+ 𝑥𝑥)(2cinco
− 𝑥𝑥) secciones críticas,
𝑇𝑇 = , (5.20)
debido a la simetría del arco; estas secciones están ℎ situadas
(4 − 𝑥𝑥)en los arranques y en la
clave y cerca de los dos puntos a un cuarto de la luz (cf. figura 5.15 para el arco
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 ] )
asimétrico de Lincoln). Durante el proceso 𝑇𝑇𝑒𝑒 qde
= encogimiento .del arco, el espesor (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥
relativo de la rosca del arco en las distintas secciones se mantendrá constante.
Castigliano divide la mitad del arco en seis partes, figura 5.19. Si se toma el
origen en la clave, en vez de en los arranques 𝜖𝜖 =(cf. figura
0,009 m 5.1),. el proceso se simpli-
(5.22)
fica; usando la notación de (5.2), y con V = 0 por simetría, las ecuaciones para la
distancia vertical entre la línea de empujes y la línea media del arco son

6(crown)
6(coronación) − 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ 1 ⎫
⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ + 2,40 − (800 470) , ⎪
3 𝐻𝐻 (5.23)
⎨ 1 ⎬
⎪ 0(arranque): ⎪
⎩ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 𝐻𝐻 (2 021 937) .⎭

En la tercera de estas ecuaciones, por ejemplo, el valor 1,49ϵ incluye el cociente


2,23/1,50 de los espesores verticales del arco en 𝛼𝛼
los= ℎÉ ⁄ℎÑ y=en0.78
arranques la clave;, de esa
forma, la distancia vertical ϵ de la línea de empujes queda referida al espesor real
de 1,50 m en la clave. La sección 0 está 5,36 m por ℎ/ ⁄ℎdeÑ la
𝛽𝛽 =debajo = sección
0.376 6 (el . ori-
gen); el valor 2.021.937 kgm se ha tomado de las tablas de Castigliano. (
La solución de las ecuaciones (5.23) da ϵ = –Δ = 0,116 m y H = 373.000 kg; esta
última cifra es alrededor de un 5% superior al valor elástico de Castigliano. El co-
eficiente geométrico de seguridad frente a las cargas permanentes es de (1,50)/(2)
(0,116)=6,5.
La mayor tensión media en el arco se produce en la clave, donde su valor es
373/1,5 = 249 t/m2 ó 2,5 N/mm² (el valor correspondiente en los arranques es
438/2,0 = 219 t/m2 ó 2,2 N/mm²). El granito (del que está hecho la rosca) tiene una
resistencia típica entre 5.000 y 18.000 t/m2 (50–180 N/mm²), y el coeficiente no-
minal de seguridad de las tensiones parece estar bien por encima de 20.
La línea de empujes del peso propio se sustituye ahora por la línea media real
del arco con el objetivo de calcular el efecto de la sobrecarga. De nuevo es mejor
utilizar un método gráfico, y la posición crítica de la línea de empujes se muestra
(esquemáticamente, escala vertical ×4) en la figura 5.21. Las excentricidades e de

[Link] 111 19/1/21 14:55


112 Notas históricas

esta línea de empujes no son constantes; los valores e1, etc. son proporcionales al
espesor vertical del arco en cada una de las secciones. En la figura 5.20 se presen-
tan los resultados finales; el mayor valor de Mp es de 1,72 tm para una carga unidad
(una tonelada). Así, tomando una sobrecarga de 10 t por metro de anchura del
puente, el valor de Mp es 17,2 tm. El empuje horizontal básico en el apoyo es de
373 t, y la excentricidad de la sobrecarga, referida como antes al espesor de la cla-
ve, es por tanto de 17,2/373 = 0,046 m. Añadiendo el valor 0,116 m de la excentri-
cidad de las cargas permanentes, el coeficiente geométrico de seguridad se reduce
a (1,50)/(2×0,162) = 4,6 para este caso particular de sobrecarga.

Figura 5.20

Figura 5.21

[Link] 112 19/1/21 14:55


Ladillo
6113

Arcos de hierro

El hierro fundido es un material que, como la piedra, es fuerte en compresión pero


débil a tracción. Si la experiencia ha demostrado que un tipo particular de estructu-
ra de piedra es satisfactoria, no parece haber razón por la que una estructura de la
misma forma no sea igualmente satisfactoria en hierro fundido. De hecho, la cons-
trucción de puentes en hierro puede tener sus ventajas, sobre todo por la reducción
del peso propio y la consiguiente reducción del empuje sobre los apoyos.
Ciertamente, los puentes de hierro fundido, y más tarde de hierro forjado, estu-
vieron muy de moda desde los primeros años del siglo XIX en adelante, y muchos
de ellos se construyeron imitando el arco de fábrica. Había, sin embargo, diferen-
cias. En primer lugar, el cañón continuo de fábrica formado por roscas de dovelas
se ve reemplazado por «dovelas» de hierro fundido, en realidad marcos de sección
en caja, o por nervios individuales de hierro paralelos, arriostrados entre sí para dar
estabilidad lateral a toda la estructura. En segundo lugar, la construcción conven-
cional de un puente de fábrica, normalmente (pero no siempre), implica la cons-
trucción de tímpanos para contener los rellenos no estructurales que soportan la
calzada. En los puentes de hierro existe la posibilidad de conectar la calzada con el
arco por medio de entramados abiertos de hierro.
Los perfiles y dimensiones de estos nuevos arcos de hierro se proyectaron utili-
zando la teoría establecida para el arco de fábrica. En particular, la forma del arco
podía comprobarse con la línea de empujes de la carga considerada. No obstante,
hay una diferencia evidente entre el proyecto de los arcos de fábrica y de hierro. El
sólido cañón continuo del arco de fábrica está sujeto a bajas tensiones y, con las
comprobaciones finales de los niveles de tensión reales, un enfoque «geométrico»

[Link] 113 19/1/21 14:55


114 Arcos de hierro

del cálculo, como el descrito a lo largo de este libro, es válido. Por el contrario, el
cañón del puente en arco de hierro, ya esté formado por «dovelas» huecas o por
nervios individuales, está vacío en gran parte, y los niveles de tensión en los miem-
bros principales representarán una fracción significativa de la resistencia a rotura
del material. Ya no se puede suponer que la relación entre la tensión de rotura y la
de trabajo sea tan grande como para considerar que el material es infinitamente
resistente; por el contrario, es esencial que el proyectista haga alguna estimación
de la resistencia del puente con referencia a la resistencia a rotura del material.
No es sorprendente, por lo tanto, encontrar un interés temprano (por ejemplo, el de
Tredgold en el decenio de 1820) en el cálculo de la resistencia de los elementos de
hierro. Lo que se necesitaba, para el análisis de un nervio arqueado de hierro, era una
comprensión de la forma en que este nervio respondería a un empuje excéntrico. Se
estaban desarrollando métodos elásticos que podían utilizarse para tratar este tipo de
problemas, y suele atribuirse a Navier el mérito de haber dado el primer análisis co-
rrecto del comportamiento a flexión de una sección transversal en 1826. (De hecho,
Navier no había comprendido del todo el papel de los ejes principales en la flexión
de secciones asimétricas, y Tredgold cometió un error similar.)
La teoría elástica avanzaba, entonces, en un momento en que la ingeniería de la
construcción podía hacer uso de sus hallazgos, y se desarrolló toda la ciencia de la
«resistencia de materiales», que se ocupa del comportamiento local de los distintos
miembros en respuesta a una carga dada. Era inevitable que los métodos elásticos
también llegaran a utilizarse para estudiar el comportamiento general de la estruc-
tura; es decir, la posición de la línea de empujes en un arco hiperestático se podría
determinar mediante los nuevos principios elásticos, por ejemplo, mediante el uso
de los teoremas de Castigliano. En el capítulo 4 se vio que Pippard se basó en esta
misma teoría elástica en sus estudios sobre el arco en el siglo XX.
Sin embargo, no hay ninguna necesidad de emplear el mismo tipo de teoría para
dos tipos de análisis muy diferentes. Por un lado, debe determinarse el estado ge-
neral de equilibrio, y esto es un problema de la «teoría de las estructuras». Este
análisis conducirá a una estimación de las fuerzas estructurales internas. El segun-
do paso, calcular las secciones transversales locales para resistir esas fuerzas, es un
problema de la «resistencia de materiales».
El proyectista debe determinar el estado general de su estructura lo mejor que
pueda; la teoría elástica dará sólo uno del infinito número de estados de equilibrio

[Link] 114 19/1/21 14:55


El puente Magdalene en Cambridge 115

posibles. El uso de la regla del «tercio central», o, lo que es exactamente equiva-


lente, de un coeficiente geométrico de seguridad, es una forma alternativa, que no
implica conceptos elásticos, de obtener un conjunto de fuerzas estructurales prima-
rias. Para el puente de fábrica, la idea de un arco de espesor mínimo que sólo con-
tenga la línea de empujes conduce, en cierto sentido, a la obtención del estado de
equilibrio más favorable; el procedimiento es, en cualquier caso, «seguro», como
lo demuestran los teoremas plásticos .
La determinación de un estado general de equilibrio suele ser todo lo que se
necesita para el cálculo de un arco de fábrica, aunque hay que hacer una pequeña
excursión al campo de la resistencia de materiales para asegurarse de que las
tensiones son realmente bajas, como se ha supuesto. Por otra parte, en el caso
del arco de hierro fundido, en la segunda etapa de los cálculos deben utilizarse
el empuje y el momento flector que actúan en cualquier sección transversal,
cuyos valores se han encontrado mediante el uso de la teoría de estructuras; a
partir de éstos hay que calcular los valores resultantes de las tensiones en la
sección transversal. Estos cálculos de esta segunda etapa pueden ser elásticos,
aunque no es necesario que lo sean. Si el material del arco fuera un acero dúctil,
entonces los cálculos podrían referirse a momentos plásticos completos. Lo
mismo sucede con el hierro forjado; este material tiene suficiente ductilidad
para hacer uso de la teoría plástica. No obstante, en los dos ejemplos que siguen
y que ilustrarán el proceso de análisis de los arcos de hierro, se citan las tensio-
nes elásticas.

El puente Magdalene en Cambridge

Como se ha indicado en la sección anterior de este capítulo, las conclusiones


sobre la resistencia de los arcos de hierro fundido deben alcanzarse con cierto
cuidado. La naturaleza frágil del material puede impedir el comportamiento es-
tructural esencialmente dúctil que está en el corazón de los teoremas plásticos.
En concreto, puede que no sea posible confiar en el desarrollo de ningún valor
supuesto de tensión de tracción; si una sección particular ha sido sobrecargada en
algún momento, entonces el material puede haberse fracturado, y no se pueden
desarrollar tensiones de tracción en absoluto. No hay ningún problema a este
respecto con el arco de fábrica; el comportamiento de las articulaciones entre las

[Link] 115 19/1/21 14:55


116 Arcos de hierro

dovelas genera la necesaria ductilidad estructural, y el teorema de la seguridad


sigue siendo válido.
Para un material frágil no se puede dar una seguridad tan absoluta en los mismos
términos. Esta advertencia no se refiere a la utilización de los teoremas plásticos;
es la estructura hecha con un material frágil la que está bajo sospecha, y no los
métodos utilizados para analizarla. Esta incapacidad de proporcionar una base ade-
cuada para los teoremas plásticos pone de relieve la importancia de la elección del
material en el proyecto de estructuras, ya sea el análisis elástico o plástico. Las
consecuencias de esta visión de una estructura frágil pueden ilustrarse con referen-
cia a un puente real.

Figura 6.1 Puente Magdalene en Cambridge; Arthur Browne, 1823

El puente Magdalene, construido en 1823, tiene ocho nervios elípticos de hierro


fundido de 45 pies (unos 15 m) de luz, figura 6.1. Cada uno de los nervios tiene la
sección transversal idealizada de la figura 6.2, en la que las dimensiones principa-
les (en milímetros) son las mismas que las del nervio real, pero, para facilitar el
cálculo, el contorno real ligeramente más complejo ha sido sustituido por bloques
rectangulares. Los nervios están espaciados unos 4 pies (1,20 m) de distancia entre

[Link] 116 19/1/21 14:55


El puente Magdalene en Cambridge 117

sí, y las chapas de hierro fundido se extienden entre los salientes de la parte inferior
de los nervios, de modo que el puente presenta un intradós elíptico de chapas de
hierro. Sobre estas chapas de hierro se colocan tierra y escombros (algunos ahora
reemplazados por hormigón) para formar un relleno del tipo convencional que sos-
tiene la calzada. En 1981–82 se realizaron trabajos de rehabilitación.

Figura 6.2 Sección transversal de un nervio del puente Magdalene, Cambridge

Para la evaluación del puente antes de estos trabajos, se consideró una tensión
de rotura a compresión de la fundición de unas 40 ton/pulgada² y a tracción de
unas de 10 ton/pulgada²; en consecuencia, las tensiones admisibles de trabajo se
fijaron en 10 ton/pulgada², y 3 ton/pulgada², respectivamente, o alrededor de 155
N/mm² y 46 N/mm². La figura 6.3(a) muestra el perfil de un nervio en arco, y tam-
bién una línea de empujes para la carga permanente combinada con la sobrecarga

[Link] 117 19/1/21 14:55


118 Arcos de hierro

más desfavorable. Se verá que en la «sección critica» marcada (la sección con
tensiones más altas en el nervio bajo la carga dada) la línea de empujes se sale por
debajo del intradós del arco; esto es, por supuesto, permisible para un material ca-
paz de soportar tracciones. Sin embargo, las tensiones en la sección crítica se cal-
cularon como 115 N/mm² en compresión y 69 N/mm2 en tracción, y esta última
cifra es un 50% más alta que el valor admisible de 46 N/mm².

Figura 6.3

Ahora bien, la posición de la línea de empujes en la figura 6.3(a) se calculó tra-


tando el arco como una estructura triarticulada estáticamente determinada. La «ar-
ticulación» en el centro del arco es una idea razonable; la conexión allí está hecha
con un sistema de cuñas y abrazaderas, que definen bastante bien la posición en la
sección transversal por la que se transmite el empuje entre las dos mitades del ner-
vio. Sin embargo, en los arranques, los nervios se asientan sobre una placa que re-
corre todo el ancho del puente, y se desconoce la naturaleza exacta de la conexión.
Si hay un contacto continuo en todo el espesor del nervio entre éste y la placa, y
entre la placa y el apoyo, entonces la línea de empujes podría pasar por cualquier
lugar dentro del espesor del nervio. En el análisis «isostático» que conduce a la fi-
gura 6.3(a), la «articulación» en el apoyo se tomó arbitrariamente en el centro de la
sección transversal, de manera que un esfuerzo de compresión uniforme actúa so-
bre todo el espesor del nervio en el arranque.

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El puente Magdalene en Cambridge 119

La figura 6.3(b) muestra los resultados de un segundo análisis para las mismas
cargas, en el que la «articulación» del apoyo se ha colocado unos 150 mm por en-
cima del centro de gravedad de la sección. Tanto las tensiones de compresión como
las de tracción en la sección crítica se han reducido, a 97 y 45 N/mm² respectiva-
mente y la tensión de tracción se ha reducido hasta estar justo por debajo del valor
admisible.
Así, si la línea de empujes de la figura 6.3(b), que representa una primera etapa
en la evaluación del puente, fuera la línea correcta, las correspondientes tensiones
elásticas que surgen en la sección de mayor tensión serían satisfactorias. Ahora
bien, se desconocen las condiciones reales de los apoyos, por lo que no es posible
decidir si la línea de empujes de la figura 6.3(b) es más «correcta» que la de la fi-
gura 6.3(a), o viceversa. No se trata de un asunto de mera ignorancia; como se se-
ñaló en el capítulo 2, incluso si se dispusiera de información sobre la conexión
precisa de la costilla del arco con su arranque, el paso del tiempo, que implica
desplazamientos y asentamientos de la estructura, haría que esa información per-
diera sentido. Si el teorema de la seguridad fuera válido, no sería necesario elegir
entre los estados alternativos que se muestran en las figuras 6.3(a) y (b). Las ten-
siones correspondientes a la línea de empujes de la figura 6.3(b) son satisfactorias,
y esto zanja la cuestión; el arco no puede colapsar bajo la carga dada.
Sin embargo, la línea de empujes podría de hecho caer hasta la posición mostra-
da en la figura 6.3(a), o más abajo. En la práctica, cualquier apertura de los estribos
de un puente dará lugar a una reducción del valor del empuje sobre el apoyo y a un
descenso correspondiente de la línea de empujes en los arranques de los arcos.
Como se ha dicho en el capítulo 5, Castigliano observó esta tendencia a la caída de
la línea de empuje y, de hecho, propuso redondear los extremos de los nervios, para
proporcionar un apoyo fijo en un punto determinado de la sección transversal. Los
arcos del puente Magdalene podrían ser forzados a estar en un estado inequívoca-
mente satisfactorio si, separándolos mediante un gato de sus arranques, se inserta-
ran articulaciones que correspondieran a la posición de la línea de empujes de la
figura 6.3(b).
Podría pensarse que este procedimiento contradice el sentido común; la conver-
sión de una estructura redundante en una estructura isostática no puede mejorar su
resistencia. Este punto de vista, de sentido común, puede sostenerse ciertamente
para cualquier estructura dúctil, a la que se puede aplicar el teorema de la seguridad.

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120 Arcos de hierro

Una vez más, sin embargo, lo que es sospechoso es la estructura hecha de material
frágil. Lo que podría suceder en la práctica es que la línea de empujes para el arco
redundante podría realmente caer hasta una posición en la que el hierro se agrieta
en el trasdós; la línea se elevaría entonces de inmediato a una posición que se co-
rresponde más estrechamente con la de la figura 6.3(b). Sin embargo, es posible
que el nervio del arco en su nuevo estado agrietado no sea capaz de acomodar en su
espesor la nueva posición de la línea de empujes y, hasta que esto no se haya com-
probado (y se hayan verificado los niveles de las tensiones de compresión) no se
puede dar ninguna garantía sobre el estado del nervio.
La seguridad completa de los arcos hiperestáticos de hierro fundido se puede
garantizar si se imagina que están agrietados en toda su longitud. Es decir, se po-
dría pensar que el arco de la figura 6.3 está formado por «dovelas» que imitan el
arco de fábrica, y que no pueden aceptar tensiones de tracción en ninguna sección.
Si tal arco se analizara con los métodos de los capítulos anteriores de este libro, y
se encontrara satisfactorio, y si además se verificaran los niveles de tensión de
compresión, entonces se obtendría la seguridad necesaria.
Como alternativa, la provisión de articulaciones en los apoyos (y de otra articu-
lación en la clave si fuera necesario) haría que el arco de hierro fundido se volviera
isostático, sin ambigüedad alguna en la posición de la línea de empujes. El arco ya
no estaría sujeto a los caprichos del entorno, y el analista podría tener una garantía
razonable de que las tensiones calculadas no se superarían en la práctica. Todas
estas dificultades se deben a la naturaleza frágil del hierro fundido (que puede te-
ner en la práctica una mayor reserva de ductilidad, aunque sea pequeña, de lo que
se supone).
Las dificultades desaparecen con el uso del hierro forjado, que ciertamente tiene
suficiente ductilidad a tracción para que no se produzca la fractura.

Un puente de hierro forjado

La figura 6.4 muestra esquemáticamente (pero basándose en un puente real) el


vano central (de 27,4 m) de un puente de carretera de hierro forjado. Las vigas su-
periores que sostienen la calzada y las vigas que forman los arcos están construidas
por chapas en el alma y angulares y chapas en las alas, sólidamente roblonados; las
vigas de la calzada y las del arco se unen cerca del tramo central. El trabajo «deco-

[Link] 120 19/1/21 14:55


Un puente de hierro forjado 121

rativo» en hierro de los tímpanos sirve para transmitir las cargas de las vigas de la
calzada a los arcos. Si el puente se ve de esta manera, las cargas de la calzada se
transmitirán a los arcos curvos, y estos pueden ser analizados por las técnicas de
línea de empujes. Para este puente en particular, todas las combinaciones de cargas
permanentes y sobrecargas produjeron tensiones dentro de los límites admisibles;
el puente demostró, de hecho, ser satisfactorio.

Figura 6.4 Diagrama esquemático de un puente de hierro forjado.

Sin embargo, un análisis elástico convencional no dio esta visión directa. Fue
fácil adaptar un programa de ordenador de cálculo elástico para el análisis; el arco
fue idealizado como un conjunto de elementos que tienen en cada punto las propie-
dades de sección del arco. De este modo se pudo investigar un gran número de ca-
sos de carga y tabular los peores valores de las tensiones de compresión y tracción
de la forma habitual.
Además de varias combinaciones de cargas permanentes y sobrecargas, se consi-
deraron otros dos casos de «carga». El primero de ellos fue un estudio de los efectos
de la variación de la temperatura. El segundo es el resultado de un defecto observado
en el puente; uno de los pilares del río se ha inclinado en algún momento, y el vano
principal de 27,4 m ha aumentado al nivel de la calzada en unos 13 mm.
Cuando se tuvieron en cuenta estos diferentes casos de carga, se comprobó que
la peor tensión de tracción en cualquier sección del puente era de 309 N/mm².
De este total, 57 N/mm² se debían a la combinación más desfavorable de carga
permanente y sobrecarga, 114 N/mm² se debían a la contracción al cambiar la
temperatura, y 138 N/mm² se debían a la rotación del pilar del río. La tensión

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122 Arcos de hierro

admisible de tracción se había fijado en 120 N/mm², por lo que el total de 309
N/mm² superaba considerablemente este valor.
Las magnitudes relativas de algunas de estas cantidades pueden comprobarse
mediante cálculos sencillos. Un aumento de 13 mm en un tramo de 27,4 m repre-
senta una deformación unitaria de, aproximadamente, 0,5×10–3; si esta tensión se
absorbe elásticamente en el hierro, la tensión de tracción correspondiente es de
unos 100 N/mm². De forma análoga, una variación de temperatura de ± 30°C lleva-
ría a una deformación de aproximadamente ± 0,4×10–3, y la tensión elástica corres-
pondiente sería también del orden de ±100 N/mm². Ahora bien, tanto las deforma-
ciones por la temperatura como las deformaciones debidas al aumento de la luz
conducen a tensiones auto-equilibradas. Resulta sencillo valorar cualitativamente
la naturaleza de estas tensiones; ni la variación de la temperatura ni el desajuste
de la luz darán lugar a tensiones en una estructura isostática (por ejemplo, un arco
triarticulado con la misma geometría que el que se está considerando). Una estruc-
tura hiperestática, sin embargo, es capaz de soportar tensiones en ausencia de carga
externa; de hecho, se encontrará inevitablemente en ese estado. Los elementos ro-
blonados entre sí que conforman el puente de la figura 6.4 habrán sido forzados a
unirse, hasta cierto punto, durante la construcción, y es de notar que tales tensiones
desconocidas de montaje serán ignoradas en cualquier cálculo elástico.
De hecho, es seguro, por los teoremas plásticos, ignorar tales tensiones; no pue-
den tener ningún efecto en la capacidad de carga final de una estructura dúctil. De
manera similar, la tensión de temperatura de 114 N/mm² , y la tensión de 138 N/mm²
debida a la rotación del pilar del río, surgen sólo porque el arco es estáticamente
indeterminado; no pueden afectar la resistencia final del puente. Del total de la
peor tensión de tracción de 309 N/mm², sólo 57 N/mm² se deben a la carga; las
otras contribuciones surgen de una «falta de ajuste» exactamente igual que los de-
fectos de montaje.
Son los argumentos sobre las pequeñas imperfecciones los que son vitales,
como se vio en el capítulo 2, y no los cálculos de las magnitudes de las tensiones
autoequilibradas resultantes. Tales imperfecciones (como la inclinación de una
pila en el río) pueden ser muy evidentes al examinar de cerca la estructura, y
pueden llevar a deformaciones muy grandes y visibles del hierro forjado, o a la
separación de dovelas en un arco de fábrica. Sin embargo, estas grandes defor-
maciones y estas grietas no serán visibles si el ingeniero toma una visión más

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Un puente de hierro forjado 123

lejana de su estructura; la geometría del puente es virtualmente inalterable. El


desplazamiento de un pilar llevará al agrietamiento de un arco de fábrica. El es-
tado agrietado es el estado natural de la fábrica, pero su resistencia final no se ve
afectada por tales defectos naturales e inevitables.

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Índice alfabético

agrietamientos en arcos, 46, 48, 68, 122, 123 Castigliano, C. A. P., 48, 68, 109–111, 114,
análisis de arcos 119, 126
elástico, 2, 35, 48, 67 y ss., 114, 121, 122 cimbras, 5, 6, 8
plástico, 77 y ss. fuerzas sobre las, 54
análisis estructural cadena, analogía con el arco, 8, 12, 45, 47
ecuaciones fundamentales, 2, 27–29 Chitty, L., 127
aplastamiento de la piedra, 30, 32 cimentaciones, lavado de las, 5, 64
apoyos Clapeyron, E., 62, 127
rígidos, 2, 35 Clare College, puente, 8–10, 38
resistencia de, 6–7 Coalbrookdale, puente de hierro, 62
arco coeficiente geométrico de seguridad, 2, 3, 23,
plano, 44 37 y ss., 77 y ss., 115
triarticulado, 14–18, 37, 38 Coliseo, Roma, 44
más delgado posible, 40, 57, 58 compatibilidad de deformación, 2
arcos de hierro, 1–2, 113 y ss. Coulomb, C. A., 1, 60–63, 126
articulaciones, entre dovelas, 31, 38, 39 Couplet, P., 54–58, 59, 60, 61, 63, 126
Ashby, R. J., 127
auto-tensión, 2, 122 Danyzy, A. A. H., 59, 60, 63, 126
defectos, pequeños, 35, 37, 122–123
Baker, J. F., 127 deformaciones, en el análisis de estructuras, 8, 28
Barlow, W. H., 46, 48, 49, 62, 125 Derand, François, 64, 65, 126
Bélidor, B. F. de, 54, 64, 126 deslizamiento, de las dovelas, 20, 29, 52
Bernoulli, John, 45 desplazamientos, pequeños, 28
Bideford, puente, 64 dovelas, 8 y ss.
Blondel, regla de, 64 deslizamiento de, 20
Boistard, L. C., 58, 61, 63, 126 articulación de, 31

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130 Índice alfabético

Edwards, William, 5, 6 mecanismo de cuatro barras, 43


empujes, línea de, 16, 97 y ss. métodos plásticos, 1, 2, 102–103
igual que el polígono funicular, 16 MEXE, 67, 74–76, 127
empuje sobre los apoyos, 39, 48, 64 Montpellier, 59, 60
valores máximos y mínimos, 38, 39, 77–78 Morgan, S. K., 128
equilibrio, en el análisis de estructuras, 1, 2, Mosca, puente de, Turín, 109–112
27, 28, 35, 115 Moseley, H., 62, 64, 127
‘estado real’ de un arco, 35, 77–78
estribos, ver apoyos Navier, C. L. M. H., 62, 66, 114, 127
evaluación ‘rápida’ de un arco de fábrica, 82– Nicholson, W. A., 106, 128
85, 97 y ss.
polígono de fuerzas, 11 y ss.
factor de carga, para el cálculo plástico, 83 polígono funicular, 11 y ss.
fallo, de una estructura de fábrica, 29 y ss. igual que línea de empujes, 16
flexión, de un arco, 18, 28, 68 y ss. propiedades del material, 27
Frézier, A. F., 58–60, 126 de la fábrica, 29–30, 56
Fuller, método de, 23–26, 62, 125 del hierro, 114 y ss.
regla de la mitad central, 23, 72, 83
Gauthey, E. M., 66, 126 regla del tercio central, 1, 2, 5 y ss., 18 y
Gautier, H., 63, 64, 126 ss., 40, 72, 115
Gil de Hontañón, Rodrigo, 64, 126 rozamiento, impide el deslizamiento, 29, 56
Gregory, D., 45, 126
Papworth, J.B., 128
Heathorn, T. J., 128 Perronet, J. R., 64, 66
Hobbs, N. B., 128 pilas,
Hooke, Robert, 45, 46, 126 asiento diferencial, 28, 37
Hopkins, H. J., 125 espesor de las, 63, 64, 66
Huygens, C., 45 Pippard, A. J. S., 62, 63, 67–74, 76, 83, 114,
113, 127
indeterminación estática, 27, 48 Pitot, H., 54, 127
Inglis, C., 48, 50–51, 52, 71, 125 Poleni, G., 46, 47, 48, 60, 62, 127
Pont d’Avignon, 64
Jenkin, H. C. F., 62, 126 Pont de Neuilly, 66
Jermy, B. S., 128 Pont d’Iena, 51
Pontypridd, puente, 5, 6, 8, 9
Kooharian, A., 125 Prony, R. de, 58, 114

La Hire, P. de, 52–54, 58, 64, 126 resistencia a compresión de la fábrica, 30


Lamé, M. G., 62, 127 resistencia a tracción de la fábrica, 30
Leibniz, G. W., 45 Ruddock, Ted, 8, 125
Lesage, P. C., 61, 63, 126
Lincoln, arco en catedral de, 106–109, 128 San Isaac, catedral, San Petersburgo, 62
línea de empujes, 16, 87 y ss. San Pedro, Roma, 46
carga permanente, 100 y ss. seguridad, margen de la, 5, 6, 37
igual que polígono funicular, 16 Séjourné, P., 62, 127
Londres, puente de, 62, 64 sobrecarga, posición peor de la, 11, 70, 78–79
Stirling, J., 46, 127
Magdalene, puente, 115–120, 128 superficie de cedencia, 31–35
mecanismos de colapso, 42 y ss.

[Link] 130 19/1/21 14:55


Índice alfabético 131

Telford, Thomas, 62 Tranter, E., 127


tensiones de compresión, bajas, 30, 33, 34 Tredgold, T., 114, 128
teorema antropomórfico, 35, 37 Truesdell, C., 127
teorema de la ‘seguridad’, 35, 37, 114, 115, Twyford, puente de, 98
122
teorema del límite inferior, 35 Ware, S., 45, 127
teoremas plásticos, 28 y ss., 34 y ss., 115,
116, 122 Yvon Villarceau, 48, 51, 52, 66, 127
Teston, puente de, 81, 82 y ss., 94
Timoshenko, S. P., 127

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TEXTOS DE TEORíA E HISTORIA DE LAS CONSTRUCCIONES
Colección dirigida por Santiago Huerta

A. Buchanan et al. Wi/lis. Science, Techn ., Architecture


A. Choisy. El arte de construir en Roma
A. Choisy. El arte de construir en Bizancio
A. Choisy. El arte de construir en Egipto
A. Choisy. Historia de la arquitectura (en preparación)
P. Fuentes , 1. Wouters. Brick vaults and Beyond
1. J. Gil Crespo. (Ed.) . Construcción fortificada
J. Girón , S. Huerta. Choisy. L'architecture, /'art de batir
R. Guastavino. La construcción cohesiva
J. Heyman. Análisis de estructuras: historia
J. Heyman. El arco de fábrica
J. Heyman. El esqueleto de piedra
J. Heyman . Equilibrio de cáscaras (en preparación)
J. Heyman. Geometry& Mechanics of Historic Structures
J. Heyman . La ciencia de las estructuras
J. Heyman . Teoría básica de estructuras
J. Heyman. Estructuras de fábrica . 2 vols.
J. Heyman. Vigas y pórticos
S. Huerta. Arcos, bóvedas y cúpulas
S. Huerta (Ed .). Bóvedas de Guastavino en América
S. Huerta (Ed .). History of the Theory of Structures
JM. Molero et al. (Ed) . Construcción fortificada medieval
J. Monasterio. Empuje de las bóvedas (en preparación)
J.R. Perronet. Construcción de puentes en el s. XVIII
H. Straub. Historia de la ingeniería (en preparación)
H. Thunnissen. Bóvedas: su construcción y empleo
A. Truñó. Construcción de bóvedas tabicadas
E. Viollet-Ie-Duc. La construcción medieval
R. Willis . Construcción de bóvedas en la Edad Media

ACTAS CONGRESOS HISTORIA DE LA CONSTRUCCiÓN

I Congr. Nac. Historia de la Construcción (1996)


11 Congr. Nac. Historia de la Construcción (1998)
111 Congr. Nac. Historia de la Construcción (2000)
IV Congr. Nac. Historia de la Construcción (2005)
V Congr. Nac. Historia de la Construcción (2007)
VI Congr. Nac. Historia de la Construcción (2009)
VII Congr. Nac. Historia la Construcción (20 11)
VIII Congr. Nac. Historia la Construcción (2013)
IX [Link]./1 Int. Hisp.-Amer. Hist. Construcción (2015)
X [Link]./1I Int. Hisp.-Amer. Hist. Construcción (2017)
111 Congr./nt. Hisp-Amer. Hist. Construcción (2019)
st
Proc. 1 Int. Congr. on Constructíon History (2003)
11 Jornadas Construcción Fortificada (2016)

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