Heyman 2021. El Arco de Fábrica
Heyman 2021. El Arco de Fábrica
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A. Choisy. El arte de construir en Bizancio
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J. Heyman. Equilibrio de cáscaras (en preparación)
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A. Truñó. Construcción de bóvedas tabicadas
E. Viollet-le-Duc. La construcción medieval
R. Willis. La construcción de las bóvedas en la Edad Media
traducción de:
Paula Fuentes
Prólogo de S. Huerta ix
Prefacio 1
1 La regla del tercio central 5
Definiciones 7
El polígono funicular 11
El arco triarticulado 14
La regla del tercio central 19
El método de Fuller 23
3 Notas históricas 45
La estática del empuje 45
Mecanismos de colapso 52
Experimento y práctica 63
5 Ejemplos prácticos 87
La línea de empujes 87
El puente de Teston, Kent 89
Bibliografía 125
Quizá la parte más inesperada de este libro es su último capítulo, donde se intenta
hacer uso de toda la teoría del arco de fábrica para comprender los arcos construi-
dos en hierro fundido o forjado. Espero que, a medida que se desarrolle la teoría, se
aclare cómo se pueden aplicar las técnicas desarrolladas para las estructuras de
piedra a las de hierro.
Esa teoría se introduce en el primer capítulo con referencia a ideas bien cono-
cidas sobre la línea de empujes; el equilibrio se explica del modo convencional y
se hace referencia a la regla del tercio central. En el segundo capítulo la teoría se
pone en el contexto de las ideas procedentes de los teoremas de la plasticidad,
dándole al trabajo un cierto rigor académico. Se puede alcanzar un conocimiento
más profundo del comportamiento del arco estudiando, aunque sea superficial-
mente, la historia de la teoría del análisis técnico de puentes; en cualquier caso,
el tercer capítulo ofrece un breve resumen. En otras partes se pueden encontrar
historias más completas, y mi exposición en Coulomb’s Memoir on Statics da
más información.
Esta manera de presentar el material podría considerarse la del historiador
«whig». En primer lugar, se da la visión «correcta», y después se interpretan las
evidencias históricas a la luz de esta visión correcta. Los ingenieros o arquitectos
que abordan el problema del arco de fábrica se ven en apuros para llegar a un
objetivo conocido, algunos lo logran, y otros parece que evitan obstinadamente
el verdadero camino. A la acusación de que estoy dando una visión distorsionada
de las evidencias sólo puedo responder que todas las perlas históricas deben en-
hebrarse en un hilo, para lograr un collar a la vez fuerte, y con suerte, hermoso.
Mi hilo es el de la teoría plástica.
En 1746 William Edwards, cantero, fue contratado para construir por 500 libras un
puente sobre el río Taff en Pontypridd. Sus intentos para cumplir con este contrato
ilustran algunas de las dificultades que tiene que afrontar el proyectista de arcos de
fábrica.
El primer puente tenía tres o cuatro vanos, y se mantuvo en pie durante dos años
y dos meses. Una de las pilas (al menos) estaba en el río, y una riada derribó el
puente, probablemente como resultado del lavado de la cimentación. William Ed-
wards, a quien se pedía en el contrato construir un puente que se mantuviera en pie
siete años, decidió entonces salvar el río con un solo vano (de una luz de algo más
de 42 m). Cuando el arco estaba casi terminado, la cimbra de madera colapsó, bien
porque el peso de la fábrica era excesivo, o bien porque una riada produjo de nuevo
una carga imprevista.
El tercer puente, de 1754, se construyó con una fábrica más ligera sobre una
cimbra más resistente. El arco se completó en septiembre y la cimbra se retiró; los
trabajos continuaron construyendo los tímpanos y los rellenos de los riñones para
construir la calzada. Mientras se realizaban estos trabajos, en noviembre, el arco
colapsó por elevación de la clave. El motivo no fue el fallo de los contrarrestos del
arco, o la sobretensión de la fábrica; al parecer el arco tenía una forma incorrecta
para soportar su propio peso.
William Edwards aprendió del colapso, y modificó el proyecto del cuarto y últi-
mo puente, que todavía está en pie. Se aumentó la carga en la clave, y la de los ri-
ñones se aligeró abriendo grandes huecos cilíndricos (figura 1.1). La estructura
resultante es un arco muy esbelto, con un espesor de sólo unos 760 mm en la clave
y muy poco más en los riñones, que están perforados por huecos cilíndricos. (El
pretil hace que en alzado el puente parezca más masivo de lo que en realidad es.)
Se trata de una estructura muy esbelta y podría parecer que su margen de seguridad
es pequeño; no resulta sorpredente que el tercer arco colapsara durante su cons-
trucción.
Definiciones
Un arco de fábrica se construye sobre una estructura provisional o cimbra. Esta cim-
bra es tradicionalmente de madera, y se debe prever, mediante cuñas u otro elemento
similar, la retirada de esta estructura una vez que el arco se ha completado.
La propia rosca del arco, que constituye el componente estructural básico del
puente, se compone de dovelas con forma de cuña (figura 1.2). En un arco de gran
luz, las dovelas se cortarán cuidadosamente y se colocarán con un mínimo de mor-
tero; para arcos más pequeños se pueden usar piedras labradas toscamente, con
juntas más gruesas de mortero que atiendan a las irregularidades de la construcción.
En el caso de Pontypridd, las dovelas son muy finas (figura 1.3), y apenas necesi-
tan la forma de cuña para formar la ligera curvatura del arco.
Figura 1.3 Dovelas y parapeto del puente de Pontypridd (fotografía de Tedd Ruddock,
por cortesía de Cambridge University Press)
Por el contrario, un puente en arco de dovelas corriente tiene una rosca forma-
da por piedras relativamente gruesas. La figura 1.4 muestra el puente del Clare
College, proyectado en 1638. La clave tiene una relevancia constructiva espe-
cial; es la última piedra colocada y, terminado el arco, es posible retirar la cim-
bra. Debido a esta función constructiva, con frecuencia el proyectista resalta la
clave, pero no siempre; de hecho, su función estructural no es diferente a la de
las otras dovelas, igual que un eslabón en una cadena de hierro no es diferente de
otro eslabón. Los eslabones de la cadena transmiten la tracción a lo largo de la
cadena; las dovelas de un arco transmiten la compresión a lo largo del arco.
Como se verá, esta ingenua analogía, que puede parecer trivialmente evidente,
tiene gran importancia.
Completado el arco, se puede comenzar a retirar la cimbra. Para estabilizar la
rosca del arco, habrá que construir sobre el trasdós del arco, en la parte de los estri-
bos (y de las pilas interiores), parte del relleno. No obstante, la mayor parte del
peso total del arco de fábrica formará este relleno no estructural para formar la calza-
da, y es también importante descimbrar los arcos antes de que el peso sobre la
cimbra lo dificulte. El equilibrio del arco puede ser delicado, y se debe tener cuida-
do de preservar la simetría y equilibrar las cargas a lo largo de los vanos. El tercer
puente en Pontypridd se cargó demasiado en los riñones y poco en la clave. El
puente del Clare College, figura 1.4, se construyó evidentemente de una manera
desequilibrada, y la pila del lado oeste se inclinó durante la construcción, provo-
cando un descenso de la calzada en el vano central.
Figura 1.4 Puente del Clare College, Cambridge; Thomas Grumbold, 1638-40. Nótese el
descenso de la coronación del vano mayor
Figura 1.5 Puente del Clare College, Cambridge. Las dovelas exteriores tienen 30 cm de
espesor, pero las del cañón principal sólo la mitad de este expesor
El polígono funicular
El polígono funicular es una herramienta bien conocida para el análisis de los ar-
cos. Su construcción puede explicarse mediante un ejemplo sencillo. La figura 1.6
muestra un conjunto de fuerzas paralelas W1, W2 y W3 (que se interpretarán poste-
riormente como un sistema de cargas en un puente) junto con dos fuerzas paralelas
R1 y R2 actuando a través de los puntos A y B. Todo el sistema se supone en equili-
brio, de manera que
P′p Q′q 𝐻𝐻
= …= 5 . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻
y, hay una segunda ecuación que representa el equilibrio de momentos. Si imagina-
mos que las fuerzas W actúan sobreqQ′
O′′X un hilo que no pesa (figura 1.7(a)), se puede
hallar gráficamente la forma O′X = Asumiendo
del hilo. . que la componente horizontal(1.3)
H
qQ′′
de la tracción del hilo es conocida, el triángulo de fuerzas (figura 1.7(b)) da la in-
𝑀𝑀 = −𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅" 𝑥𝑥 , (1.4)
clinación del tramo AP del hilo.
𝑅𝑅"
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻
Figura 1.6
Figura 1.7
Figura 1.8
P′p Q′q 𝐻𝐻
= …= 5 . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻
O′′X qQ′
(Desde el punto de vista de la analogía
= .del hilo, un hilo más largo conducirá(1.3)
sus
O′X qQ′′
cargas con una fuerza horizontal menor; un arco rebajado empujará con una fuerza
mayor sobre sus estribos que
𝑀𝑀uno de mayor
= −𝐻𝐻𝐻𝐻 + 𝑅𝑅" 𝑥𝑥altura.)
, (1.4)
𝑅𝑅"
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻 ? 𝑥𝑥 − 𝑦𝑦@ . (1.5)
𝐻𝐻
Para dibujar los polígonos funiculares de las figuras 1.7, 1.8 y 1.9 se han tenido
que realizar algunos cálculos preliminares que aseguran que el sistema está en
equilibrio; es decir, antes de empezar dibujar ha habido que calcular los valores de
las reacciones R1 y R2. Que este análisis preliminar no es necesario se muestra en la
figura 1.10. Las cargas W1, W2 y W3 tienen los mismos valores, pero el polo O del
polígono de fuerzas se ha situado aleatoriamente. El polígono funicular correspon-
diente APQRS se ha dibujado comenzando por el punto fijo A y, como puede ver-
se, el punto S no coincide con el punto B. Sin embargo, el polígono funicular pue-
de tomar de nuevo la forma de las figuras 1.8 y 1.9, pasando por A y B. Se traza la
línea de cierre AS, y la paralela a ésta OX en el polígono de fuerzas define el nivel
del polo O' para que el correspondiente polígono funicular pase por A y B. Ade-
más, hay que señalar que los polígonos de fuerzas APQRS y AP'Q'R'B están rela-
cionados por un esviaje puro; no hay ningún cambio en las dimensiones verticales
de los dos polígonos.
Las figuras 1.9 y 1.10 muestran, en su conjunto, un método gráfico completo
para dibujar un polígono funicular que pase por tres puntos dados. Si, además de
por los puntos A y B, el polígono funicular de la figura 1.10(b) debe pasar por un
𝑊𝑊" + 𝑊𝑊$ + 𝑊𝑊% = 𝑅𝑅" + 𝑅𝑅$ , (1.1)
punto dado Q'', el polo O' del polígono de fuerzas, figura 1.10(a), se debe desplazar
horizontalmente a O'' dondeP′p se verifica
Q′q 𝐻𝐻
= …= . (1.2)
Pp Qq 𝐻𝐻 5
O′′X qQ′
= . (1.3)
O′X qQ′′
Figura 1.9
Figura 1.10
Figura 1.11
Figura 1.12
Figura 1.13
Figura 1.14
Figura 1.15
Figura 1.16
Figura 1.17
Figura 1.18
Figura 1.19
El método de Fuller
Figura 1.20
gura 1.12(b) es único, ya que necesariamente debe pasar por los tres puntos A, B y
C (es decir, la posición del polo O del polígono de fuerzas de la figura 1.12 se pue-
de determinar sin ambigüedad); así pues, las fuerzas internas, por ejemplo los mo-
mentos flectores en cada sección del arco, pueden obtenerse de manera inmediata.
Todos estos cálculos pueden hacerse sin ninguna referencia a las nociones de de-
formación y sin ninguna información sobre las propiedades del material con el que
está construido el arco. Es decir, no es necesario hacer afirmaciones sobre las de-
formaciones internas del arco, y no se han impuesto restricciones a los desplaza-
mientos.
No obstante, estas observaciones esconden la suposición habitual en la teoría de
estructuras de que los desplazamientos son pequeños. No es necesario que la línea
media del arco de la figura 1.12(b) mantenga exactamente su forma original una
vez cargado, y los apoyos A y B pueden quizá ceder ligeramente debido al empuje.
Estas deformaciones, sin embargo, no deben ser lo suficientemente grandes como
para ser apreciadas; dicho de una forma imprecisa, la forma distorsionada del arco
cargado debe parecerse lo suficiente a la forma original como para que no sea ne-
cesario tener en cuenta el cambio en la geometría al escribir las ecuaciones de
equilibrio.
Estas restricciones en las deformaciones pueden hacerse numéricamente más
precisas. Podríamos aceptar para los objetivos del análisis, que un desplazamiento
en algún punto de la línea media del arco de una milésima o una centésima de la
luz, no alteraría las ecuaciones de equilibrio. Sin embargo, el hecho de que las
ecuaciones de equilibrio no se vean afectadas significativamente, no nos dice, en
este punto, qué efecto pueden tener estas pequeñas deformaciones en el comporta-
miento general del arco. ¿Dañaría el arco una pequeña apertura de los apoyos,
aunque no sea visible? ¿Qué efecto tendría que una pila del río descendiera dife-
rencialmente respecto de las vecinas? Veremos cómo la teoría plástica ayuda a dar
respuestas concluyentes a estas cuestiones.
El problema estructural
El deslizamiento es imposible
Se supone que el rozamiento entre dovelas es suficientemente alto, o que las pie-
dras están conectadas eficazmente, de manera que no pueden deslizar una sobre
otra. Resulta que esta es una suposición perfectamente razonable, aunque es cierta-
mente posible encontrar en la realidad evidencias ocasionales de deslizamiento en
estructuras de fábrica.
Figura 2.1
Figura 2.2
Figura 2.3
Figura 2.4
Los límites de las figuras 2.2, 2.3 y 2.4 son ejemplos de superficies de cedencia
de la teoría de la plasticidad, y toda la exposición puede llevarse a cabo dentro del
marco de esa teoría. La figura 2.2 se usará como base para el desarrollo de los prin-
cipios, aunque los resultados serán evidentemente algo inseguros. En realidad,
pueden hacerse totalmente seguros con el recurso mostrado en la figura 2.5. Si
pensamos que las tensiones normales medias no exceden, digamos, del 10% de la
resistencia a rotura del material, entonces las líneas rectas OA, OB de la figura 2.2,
es decir, M = ±hN, se pueden remplazar por las líneas rectas OC, OE de la figura
2.5, dadas por M = ±0,9 hN (cf. Figura 2.3). De este modo el espesor (local) del
Figura 2.5
arco real 2h se sustituye, para el análisis, por un arco hipotético de espesor 2(0,9h);
este tipo de «reducción» es, como veremos, relevante para la estimación de la se-
guridad de los arcos de fábrica. La suposición de que las tensiones son menos del
10% (o cualquier otro porcentaje) de la resistencia a rotura del material puede
comprobarse al final de los cálculos.
Por lo tanto, se supondrá que el punto genérico (N, M) debe situarse dentro del
triángulo abierto AOB en la figura 2.2. Esto implica, como se ha visto, que la línea
de empujes del arco debe situarse dentro de la fábrica. A su vez, esto significa que
el polo O del polígono de fuerzas debe estar localizado en tal posición que el co-
Si no es por otra causa, el paso del tiempo destruirá inevitablemente las suposi-
ciones del proyectista; un apoyo cederá ligeramente, o una pila asentará, y muy
pequeños movimientos de este tipo pueden alterar en gran medida el estado de
equilibrio de la estructura. Sin embargo, no parece razonable suponer que un asien-
to de unos pocos milímetros en un vano de varios metros, incluso si tiene grandes
efectos visibles en la posición de la línea de empujes del arco, pueda tener en reali-
dad efectos medibles en la resistencia final del arco.
El teorema de la seguridad justifica, precisamente, este sentido común. Peque-
ñas deformaciones del arco, inapreciables a simple vista, pueden provocar que la
línea de empujes se mueva bruscamente dentro de la fábrica (como se mostrará
más adelante, figuras 2.6(f) y 2.8(b)). El teorema de la seguridad afirma que una
vez que se ha demostrado que hay una posición de la línea de empujes dentro de la
fábrica, entonces (continuando con el punto de vista antropomórfico) no importa
cómo se mueva la línea de empujes en respuesta a los cambios del entorno, no
puede nunca salirse de la fábrica.
Es un problema de la geometría general. Un defecto de unos pocos milímetros
en unos pocos metros es un defecto del orden de una milésima, es decir, del or-
den del grosor de una línea a lápiz en un dibujo del arco. En la mesa de dibujo el
arco perfecto y el arco deformado parecerán el mismo. Un polígono funicular
que sea satisfactorio para el arco perfecto será igualmente satisfactorio para el
arco deformado.
Figura 2.7 Puente del Clare College, Cambridge. Otra vista de la zona mostrada en la
figura 1.5. El aumento de la luz del arco central ha provocado la formación de articulaciones
entre las dovelas
Figura 2.8
Las figuras 2.6(f) y 2.8(b) representan gráficamente las dos configuraciones ex-
tremas del polígono funicular. Los movimientos que provocan la formación de ar-
ticulaciones se suponen pequeños, pero está claro que estos pequeños movimientos
pueden forzar a la línea a adoptar dos posiciones muy diferentes. Sin embargo,
para cada posición límite de la línea de empujes se puede calcular el correspon-
diente valor del empuje en el apoyo; Hmáx y Hmín representan los límites superior e
inferior de ese valor. Así, a pesar de la incertidumbre real sobre las condiciones
precisas de apoyo del arco, es posible al menos obtener límites numéricos para al
menos una cantidad estructural; el teorema de la seguridad no es una herramienta
tan tosca como pudiera parecer.
La figura 2.9(a) muestra un arco semicircular que contiene confortablemente un
polígono funicular dentro de la fábrica, y que, por lo tanto, es «seguro». Es eviden-
te que un arco más delgado podría contener el mismo polígono funicular, es decir,
un arco más delgado podría soportar con seguridad las mismas cargas, pero tam-
bién está claro que hay un límite en la posible reducción del espesor del arco. Este
límite se alcanza en la figura 2.9(b), y el arco está a punto de colapsar por la forma-
ción de un mecanismo de cuatro articulaciones; se muestran cinco articulaciones
para el arco perfectamente simétrico de la figura 2.9(c).
Se podría considerar que el arco más delgado posible de la figura 2.9(b) está
contenido dentro del arco real de la figura 2.9(a), y la proporción en la que el arco
real debe «reducirse» para llegar a ser el más fino posible nos lleva a la idea de un
coeficiente de seguridad geométrico. El concepto de un arco dentro de otro arco
fue tratado en el primer capítulo; la figura 1.19 muestra la línea de empujes conte-
nida dentro del tercio central de un arco. Sin embargo, la regla del tercio central
surge del estudio del comportamiento elástico del material, mientras que el coefi-
ciente geométrico de seguridad nace de un estudio de diagramas como los de las
figuras 2.9(a) y (b), en los que se comparan las geometrías del polígono funicular y
del propio arco.
De este modo, una regla de proyecto basada en un coeficiente geométrico de
seguridad de 3 es, en realidad, exactamente equivalente a la regla del tercio cen-
tral, a pesar de que las dos reglas se han concebido de manera muy diferente. Sin
embargo, el valor de 3 es, desde el punto de vista del coeficiente geométrico de
seguridad, arbitrario. Puede ser que otro valor, quizá menor de 3, sea apropiado
para el proyecto de arcos. En este sentido cabe señalar que el establecimiento de un
Figura 2.9
camente infinito, sea cual sea el espesor del arco, a pesar de que un arco delgado,
incluso con la forma correcta, será en realidad potencialmente inestable.
Así, pues, una segunda estimación de la seguridad podría consistir en evaluar
la resistencia del arco ante la acción de una carga que produzca una perturbación
(por ejemplo, aplicar una carga puntual). En un caso real, se podría combinar la
evaluación de la acción de esta «sobrecarga» con la evaluación geométrica. De
esta manera, se podría elegir un valor apropiado para la carga puntual, y deter-
minar el espesor mínimo del arco para contener una línea de empujes de la com-
binación de ambas cargas, la original y la carga de prueba. Este tipo de enfoque
es el que se analiza en el capítulo 4.
Finalmente, se puede verificar la resistencia. Se ha supuesto que los niveles de
tensiones son bajos, pero esto debe comprobarse en cualquier cálculo. Un valor de
tensiones admisible llevará inmediatamente, por sí mismo, a un espesor mínimo
del arco para una carga dada. Para vanos muy grandes, o para arcos muy rebajados
que producen grandes empujes, puede ser que la resistencia del material condicio-
ne el proyecto. Para puentes de dimensiones normales, sin embargo, el valor límite
de las tensiones no será generalmente el criterio crítico, a menos que se imponga
un coeficiente de seguridad muy alto para las tensiones. En su lugar, es un meca-
nismo de colapso, resultado de una disposición adecuada de las articulaciones en-
tre dovelas, el que probablemente será la base de la evaluación de la seguridad.
Mecanismos de colapso
Figura 2.10
Figura 2.11
En un plano vertical, pero en posición invertida, la cadena conservará su forma sin caer
y, por consiguiente, constituirá un arco o ‘fornix’ muy delgado; es decir, infinitas esferas
pequeñas, rígidas y pulidas, dispuestas según la forma de una catenaria invertida forma-
rán un arco; ninguna de sus partes será empujada hacia fuera o hacia dentro por las
otras, y si la parte más baja permanece firme, se soportará a sí misma gracias a su for-
ma… La verdadera y legítima forma de un arco o «fornix» no es otra que la catenaria. Y
si arcos de otras formas se sostienen es porque hay alguna catenaria contenida en su
espesor. Y no se sostendría si fuera muy delgado o estuviera compuesto de partes muy
pulidas, que pudieran deslizar.
La afirmación en cursiva (énfasis de Ware) es, por supuesto, nada menos que el
teorema de la seguridad o del límite inferior de la plasticidad, y la idea fue brillan-
temente utilizada por Poleni en su análisis de la cúpula agrietada de San Pedro. La
figura 3.1 reproduce la lámina D de Poleni, y muestra su completo entendimiento
del estado del conocimiento en su época. En la parte inferior derecha está la cadena
colgante de Hooke, y arriba, el arco de «pequeñas esferas rígidas y pulidas» (este
último basado en una ilustración del libro de Stirling de 1717).
En San Pedro unas grietas meridianas habían dividido, de hecho, la cúpula en por-
ciones con forma aproximada de husos semiesféricos (como gajos de naranja) del
tipo mostrado esquemáticamente en el boceto de la derecha de la figura XIII, en la
figura 3.1. Poleni dividió la cúpula, hipotéticamente, en cincuenta gajos, y consideró
la estabilidad de un arco formado por dos gajos opuestos; afirmó explícitamente que
la estabilidad quedaría asegurada si «nuestra cadena puede situarse completamente
dentro del espesor del arco» y, además, que si cada arco individual es estable, tam-
bién lo será la cúpula completa. Estas dos afirmaciones son correctas.
La forma real de la cadena fue hallada por Poleni, cargando un hilo flexible con
pesos proporcionales a cada parte del gajo. Esta línea de empujes, obtenida experi-
mentalmente, se encontraba de hecho en el interior del espesor de la cúpula y Pole-
ni concluyó que las grietas meridianas no eran peligrosas. Es más, el análisis sumi-
nistra un valor para el empuje horizontal de la cúpula en su base, y Poleni estuvo
de acuerdo con las recomendaciones previas de colocar cadenas adicionales en la
base para contener este empuje.
Casi exactamente cien años después, en 1846, Barlow construyó una serie de
modelos para explicar el empuje de los arcos ante la Institución de Ingenieros Ci-
viles. Uno de los experimentos se ocupó de nuevo de la equivalencia entre la cade-
na colgante y el arco invertido (figura 3.2), y el arco semicircular mostrado tiene el
espesor mínimo posible, cf. figuras 2.9(b) y (c). Además, la triangulación de las
fuerzas en el soporte izquierdo de la cadena de la figura 3.2 fue usada por Barlow,
igual que por Poleni antes que él, para calcular la componente horizontal del empu-
je en el apoyo del arco correspondiente.
En otro experimento se colocaron seis dovelas, como muestra la figura 3.3, con
el «mortero» en cada junta en forma de cuatro pequeñas piezas de madera, cada
una de las cuales se podía quitar con la mano. En cada junta se podían retirar tres
de las cuatro piezas, en diferentes configuraciones, y así se hacían «visibles» posi-
ciones alternativas de la línea de empujes; las tres líneas mostradas en la figura 3.3
se pueden comparar con las de las figuras 2.6(b), 2.8(b) y 2.9(a).
Barlow era plenamente consciente de que hay un número infinito de estados de
equilibrio para un arco de fábrica, y de que el arco es, en realidad, estáticamente
indeterminado. En 1879 se desarrollaron completamente las nociones de indeter-
minación estática, y Castigliano aplicó en su libro los teoremas que llevan su nom-
bre a la resolución del arco de fábrica. Sabía que no podían transmitirse tracciones
entre dovelas tomadas en seco o con un mortero pobre. Pero si una sección del arco
se agrietaba (como en la figura 1.18(e)), entonces las propiedades de flexión en esa
sección se veían afectadas, y Castigliano mostró un método de prueba y error para
localizar la posición de la línea de empujes. Su solución, por tanto, era para un arco
construido con un material elástico que no resiste tracciones.
En 1854, a Yvon Villarceau no le preocupaban estas claras nociones de indeter-
minación estática y no intentó encontrar «la» solución al problema de la posición
de la línea de empujes. En su lugar, desarrolló un método de proyecto «seguro»
haciendo que la línea media del arco coincidiera con una de las posibles líneas de
empujes para una carga dada. Este método de proyecto inverso requiere la solución
numérica de las ecuaciones, y los resultados se dan en forma de tablas que pueden
usarse directamente en cálculos estándar por un proyectista de puentes. El trabajo
de Yvon Villarceau era complejo, y su memoria para la Academia Francesa larga,
pero los resultados eran muy precisos.
Inglis da la solución exacta de este tipo de proyecto inverso de Yvon Villarceau.
La figura 3.4 muestra un arco de dovelas que soporta una calzada horizontal; se
supone que el relleno tiene un peso específico uniforme y que actúa como una car-
ga vertical sobre el arco. Si el origen de coordenadas se toma en la superficie de la
calzada, sobre la línea media del arco, y la ecuación de la línea media del arco es
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
d
ó (𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
d𝑥𝑥
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d
(𝑃𝑃 cos 𝜓𝜓) = 0 (3.1)
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d𝑥𝑥
d 𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
donde H es el valor de la componente horizontal
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 del
, empuje en el apoyo, y así(3.3)
d𝑥𝑥
d
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d (𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
d (𝑃𝑃 sen 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 (𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 d
𝐻𝐻d (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
es decir d𝑥𝑥
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥 d (𝑃𝑃
𝐻𝐻 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
d𝑥𝑥
d
𝐻𝐻 d: 𝑦𝑦(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥d :
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥
d: 𝑦𝑦(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻 d𝑥𝑥 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
ó d𝑥𝑥 :
d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 𝑦𝑦: cosh
𝑦𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘𝑎𝑎𝑎𝑎
. , (3.5)
(3.6)
d𝑥𝑥
d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 𝑦𝑦: cosh
𝑦𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘𝑎𝑎𝑎𝑎
. , (3.5)
(3.6)
d𝑥𝑥
𝑎𝑎𝑦𝑦𝑦𝑎 𝑎𝑦𝑦 𝑎𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎𝑎 , 𝑎𝑎𝑎𝑎 ,
coshcosh (3.6)
(3.7)
2
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑦𝑦𝑦
𝑎𝑎 𝑎 𝑎𝑦𝑦en
De modo que si la altura del relleno cosh
𝑎𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎𝑎 , es ,a, entonces
la cosh
clave (3.6)
(3.7)
2
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑦𝑦𝑎𝑎 =
𝑎 𝑎𝑎
𝑎 cosh 𝛼𝛼𝛼𝛼2𝑥𝑥,
𝑎𝑎𝑎 cosh , 𝑎𝑎 𝑎 𝑎 (3.6)
(3.7)
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C 𝑎𝑎𝑎𝑎 2 DE F
cosh GH . (3.8)
𝑙𝑙
2𝑥𝑥 𝑎𝑎 𝑎𝑎𝑎 𝑎
𝑎𝑎 𝑎 𝑎 𝑎𝑎𝑎 cosh , (3.7)
donde a2 = k/H. 𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C cosh 2 DE F GH . (3.8)
𝑙𝑙 𝛼𝛼𝛼𝛼 𝑎𝑎
𝑎𝑎 + 2𝑥𝑥 , DE 𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦𝑦𝑦= ℎ𝑎𝑎𝑦𝑦= 𝑎𝑎 cosh
cosh
coshgM𝛼𝛼𝛼𝛼
C ,2 cosh F GH . (3.7)
(3.6)
(3.8)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻
Finalmente, si la flecha del arco es h, MQ2𝑥𝑥F G 𝑙𝑙 , 𝑎𝑎 (3.9)
𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh gMC coshDE F GH . (3.8)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 F G𝑙𝑙 , 𝑎𝑎 (3.9)
MQ 𝛼𝛼𝛼𝛼
𝑎𝑎 + ℎ = 𝑎𝑎gM cosh , (3.7)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻g′q F G ,2 (3.9)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 gM MQ (3.10)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻mq F G ,
g′q (3.9)
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 MQ (3.10)
mq
g′q
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 (3.10)
mq
g′q
𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻 (3.10)
mq
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓 𝜓 𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
d
(𝑃𝑃 sin 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
Figura 3.4
d
𝐻𝐻 (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
d𝑥𝑥
d: 𝑦𝑦
𝐻𝐻 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
d𝑥𝑥 :
Figura 3.5
𝑎𝑎𝑎𝑎
𝑎𝑎 𝑎 𝑎 𝑎𝑎𝑎 cosh , (3.7)
2
y la ecuación buscada de la línea media del arco, es decir, (3.6) se convierte en
2𝑥𝑥 𝑎𝑎 𝑎 𝑎
𝑦𝑦𝑦 𝑦𝑦 cosh C coshDE F GH . (3.8)
𝑙𝑙 𝑎𝑎
Mecanismos de colapso
respecto a H para la parte inferior del arco y el estribo, se puede obtener una ecua-
ción que permite comprobar la estabilidad de toda la estructura.
La Hire no dio una regla para encontrar el punto crítico L. Las articulaciones del
intradós son análogas a las mostradas esquemáticamente en la figura 2.6(c), pero el
empuje en la clave de la figura 3.7 no actúa en el trasdós, y por tanto la tercera arti-
culación no se ha formado. Sin embargo, el trabajo de La Hire es evidentemente una
gran contribución; es más, su estimación del empuje en el apoyo es mayor que el
mínimo necesario para la estabilidad, así que su procedimiento resulta ser «seguro».
El primer manual de ingeniería civil, la Science des ingénieurs de Bélidor
de 1729, tiene un apartado sobre arcos que se basa firmemente en el trabajo de La
Hire. Sin embargo, hay algunas diferencias; la sección crítica del arco se toma
siempre a 45º, y el empuje (de valor √2W donde W es el peso de la «dovela» LMF)
no actúa en el intradós L, sino en el punto medio de la junta LM. Esto último incre-
menta ligeramente el espesor de los estribos para un empuje dado √2W, y, por lo
tanto, el cálculo es de nuevo «seguro». En realidad, Bélidor no avanzó en la teoría
del arco, pero formuló un conjunto de reglas prácticas de proyecto sobre la base del
trabajo existente.
Estos eran los antecedentes de las dos notables memorias de Couplet sobre el
empuje de los arcos de 1729 y 1730. El primero de estos artículos repite en reali-
dad gran parte del trabajo previo de La Hire sobre arcos sin rozamiento, y consis-
te en poco más que un análisis de las líneas de empuje y el cálculo de las corres-
pondientes fuerzas. Couplet sabía que todo esto tenía poco valor práctico, pero
proporcionó un cálculo interesante de las fuerzas sobre la cimbra. Este tema tie-
ne una importancia constructiva obvia, pero se había escrito poco sobre ello, si
bien Pitot en 1726 dio detalles sobre las cimbras de madera e intentó realizar un
análisis teórico.
El problema planteado por Couplet es el de un arco semicircular con dovelas
iguales sin rozamiento sobre una cimbra lisa; la clave final (de muy poca anchura)
no se ha colocado. En este estado, Couplet determinó la junta de la dovela, MV en
la figura 3.8, por encima de la que las dovelas requerirán el soporte de la cimbra, y
por debajo de ella se sujetarán por sí mismas. Dedujo que la junta que separa am-
bas situaciones se sitúa a 30º del apoyo, pero no se dio cuenta de que el grupo infe-
rior de dovelas no estaba en equilibrio, y que su análisis necesitaba del desarrollo
de fuerzas de tracción entre las dovelas y la cimbra.
60
d Notas históricas
(𝑃𝑃 cos
𝑃𝑃𝑃cos 𝜓𝜓)𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
𝜓𝜓 𝜓 =0 (3.1)
d𝑥𝑥
de Frézier es la mitad del arco de Couplet de la figura 3.9.) Todos los arcos mostra-
dos están en el momento de colapso, con estribos de dimensiones mínimas. La fi-
gura 235, por ejemplo, reproduce d exactamente
𝑃𝑃𝑃cos (aparte de la doble articulación en
(𝑃𝑃𝜓𝜓sin
𝜓𝜓𝜓)𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓𝜓
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
la clave) el mecanismo de colapso previsto por Couplet (figura 3.10). El arco plano
de la figura 240 (cf. figura 2.11) es, en el marco de las hipótesis, infinitamente re-
d
sistente; sólo puede colapsar si los(𝑃𝑃 destribos
sin 𝜓𝜓) ceden.
= 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.3)
d𝑥𝑥
𝐻𝐻 (𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
A pesar de la difusión dada a la obra
d𝑥𝑥 de Couplet, ésta se fue olvidando lentamen-
te; Poleni la conocía en 1748, pero Coulomb no parece conocerla en sus famosas
memorias de 1773 sobre «algunos dproblemas
(𝑃𝑃 tan 𝜓𝜓) de estática». Sin embargo, Coulomb
:
𝐻𝐻 d 𝑦𝑦 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 , (3.4)
𝐻𝐻
vivió de joven en Montpellier, y allíd𝑥𝑥 = 𝑘𝑘𝑘𝑘 . (3.5)
d𝑥𝑥conoció a Danyzy, por lo que parece cierto que
:
gM2𝑥𝑥 DE F
𝑎𝑎 𝑎 𝑎
(3.8)
𝑦𝑦𝑦
𝐻𝐻𝐻𝑦𝑦𝐻𝐻𝐻 F C G𝑙𝑙 cosh
cosh , 𝑎𝑎
GH . (3.9)
MQ
Así, Coulomb estableció los límites entre los que debe estar el valor del empuje
horizontal si se quiere asegurar la estabilidad del arco. Sin embargo, la sección
crítica Mm aún no ha sido determinada. Coulomb demostró que, si se consideran
varias secciones transversales críticas (junto con diferentes posiciones del punto f
de aplicación del empuje en la clave), entonces el valor máximo de H debe buscar-
se a partir de (3.9), y el mínimo a partir de (3.10). Todas estas ideas son correctas.
elástico, e interpretó sus resultados con respecto a los principios de la energía elás-
tica mínima. Coulomb, un siglo y medio antes, había prefigurado los principios del
análisis límite y las técnicas de la teoría plástica, pero el desarrollo completo de esa
teoría no se produjo hasta después de la Segunda Guerra Mundial.
Experimento y práctica
las pilas interiores soportan poco más que fuerzas verticales, estando los empujes
horizontales de los tramos adyacentes aproximadamente auto-equilibrados. En su
primer gran puente sobre el Sena, el Pont de Neuilly, 1768-74, Perronet redujo las
pilas interiores a 1/9 de la luz. El precio a pagar durante la construcción por esta
reducción de la fábrica, fue que las cimbras de todos los vanos (cinco en Neuilly)
deben ser bajadas simultáneamente; las cimbras no pueden ser retiradas hasta que
todos los arcos, junto con el suficiente relleno, han sido construidos.
El puente fue todo un éxito, sobre todo en la operación de descimbrado, en la
que los cinco arcos se liberaron simultáneamente en presencia del Rey y de la Cor-
te. Perronet tenía un conocimiento profundo de las propiedades del perfil elegido y
su cimbra. Había calculado que cada tramo de fábrica bajaría 15 pulgadas cuando
se liberara; en realidad, el descenso fue de 13 pulgadas inmediatamente, seguido
de 10½ pulgadas, para hacer un total de cerca de 2 pies en cada tramo de 128 pies.
Perronet había sido nombrado en 1747 primer director de la recién fundada Éco-
le des Ponts et Chaussées, y tenía una gran influencia como profesor y proyectista.
Fue su alumno, Gauthey, quien asimiló y compiló todo el trabajo teórico y experi-
mental sobre los puentes acumulado por Ponts et Chaussées a principios del siglo XIX.
Su Tratado en tres volúmenes (editado en 1809 por Navier) es una historia de la
construcción de puentes, un estudio de los puentes existentes, un manual de arqui-
tectura y, sobre todo, un manual de proyecto y construcción de arcos de fábrica,
junto con sus especificaciones y costes.
El problema técnico del arco de fábrica había sido eficazmente resuelto, y los
trabajos posteriores tendían a ser escritos para el mundo «científico» más que para
el de la «ingeniería». Así, el artículo de Yvon Villarceau, publicado en 1854, había
sido presentado a la Académie des Sciences en 1845; su método de proyecto inver-
so, presentado en forma de tablas, unido al manual de Gauthey, podría ser utilizado
hoy en día con confianza y economía.
Muchos puentes de ladrillo y fábrica están en uso soportando tráfico rodado o fe-
rroviario. Hasta la Segunda Guerra Mundial la carga en las carreteras era relativa-
mente ligera; desde entonces, los vehículos han incrementado considerablemente
su peso, y no se puede suponer que un puente medieval será capaz de soportar
cualquier vehículo de los que circulan en la actualidad. En consecuencia, los res-
ponsables del mantenimiento de estos puentes, se preocupan de establecer su segu-
ridad, y, en particular, tratan de estimar los valores seguros de sobrecarga para un
puente determinado. El problema fue abordado de una manera sistemática por el
Military Engineering Experimental Establishment (MEXE) tras la guerra, en un
intento de establecer un sistema de clasificación de cargas militares; este trabajo
fue desarrollado en 1967 (y revisado en 1973) por el Ministerio de Transportes,
que emitió un memorándum técnico que se describe brevemente más adelante.
Estos estudios sobre arcos de fábrica se basaron en los artículos de Pippard ante-
riores a la guerra, y él mismo desarrolló sus análisis e informó de sus hallazgos en
Civil engineer in war, en 1948.
Pippard comenzó con la observación de que una ligera apertura de los apoyos de
un arco de dovelas produciría normalmente articulaciones en los apoyos. Sin em-
bargo, ignoró el hecho de que también se forma una tercera articulación, convirtiendo
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
donde ds es el diferencial de'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸 del arco. De esta manera, el valor de H se
longitud
'+,⁄(
obtiene de la solución𝜕𝜕𝜕𝜕
a la ecuación𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀'
d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
[Link] 68 19/1/21 14:55
El método «elástico» de Pippard 69
Figura 4.1
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
Figura 4.2 '+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
Para simplificar la integral,
𝜕𝜕𝜕𝜕 Pippard '+,⁄( supuso que la sección del arco variaba de tal
𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
manera que = % d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
de modo que (4.2) se convierte
, ⁄( en
𝜕𝜕𝜕𝜕 '
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
, ⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = 7 A𝑎𝑎D 𝑊𝑊 . (4.5)
𝑀𝑀> = − 128 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
(
𝜎𝜎𝜎𝜎 ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
[Link] 69 𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 19/1/21 14:55
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
70 dx
La resistencia de los arcos
ds
La ecuación (4.3) implica
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼que
. la , sección del arco crece desde la clave hacia(4.3)
los
dx
apoyos. , ⁄ (
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
La solución de (4.4) para
. el 𝜕𝜕𝜕𝜕 de carga de la figura 4.2 da el valor HL del em-
caso
puje de la sobrecarga en el,⁄apoyo:
(
𝜕𝜕𝜕𝜕'
% 𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
. 𝜕𝜕𝜕𝜕
25 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A D 𝑊𝑊 . (4.5)
128 𝑎𝑎
257 𝑙𝑙
𝐻𝐻> = A 𝑊𝑊𝑊𝑊
D 𝑊𝑊 , . (4.5)
En correspondencia, el𝑀𝑀
valor
> =− del momento
128 𝑎𝑎 flector en la clave del arco es (4.6)
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
donde el signo negativo indica que la línea de empujes queda por encima del arco
(
(momento flector positivo𝐻𝐻I =que𝜎𝜎𝜎𝜎estira
ℎ 𝑎𝑎la fibra
A +
ℎ + 𝑑𝑑inferior); la solución se muestra en la
D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
figura 4.3. 1
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
Las ecuaciones (4.5) y (4.6) 168 dan los resultados esenciales que, combinados con las
correspondientes expresiones resultantes1 del peso propio del arco ((4.7) y (4.8) más
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
adelante), fueron usados por Pippard 168 para estimar el valor seguro de la sobrecarga
para un arco de cualquier 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑debe señalarse
25
𝐻𝐻 forma.
= N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ SinA embargo
+ D+ 𝑊𝑊 O , que estos resultados se
(4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
han obtenido usando un método de análisis elástico, para un arco biarticulado de
forma parabólica y para 𝐻𝐻una 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25 a (4.3). En realidad, ningu-
= sección
N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ Aque+varía deD acuerdo
+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
na de estas suposiciones tendrá mucho efecto en el valor del empuje sobre el apoyo
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
HL. Sin embargo, ya que𝑀𝑀Qel=momento
𝑙𝑙 A flector
− 𝑊𝑊D en la .clave del arco está determinado por
(4.10)
4 42 32
la diferencia de ordenadas entre la línea de empujes y la línea media del arco (es de-
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
cir por la dimensión 7a/25
𝑀𝑀Q =en la 𝑙𝑙 Afigura−4.3),𝑊𝑊D un cambio
. relativamente pequeño(4.10)
en el
4 42 32
valor de HL puede tener𝑀𝑀unR efecto 1 mucho mayor en el valor del momento flector.
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
𝐻𝐻 su análisis
Además, Pippard limitó 4 al de una carga puntual en la mitad del vano.
La «peor» posición para 𝑀𝑀Runa carga 1 puntual se investigará más adelante. Pippard era
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
consciente de que, en teoría, un4 arco es( más débil ante la acción de una carga pun-
𝐻𝐻
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎 + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
tual a aproximadamente 𝑊𝑊Sun = cuarto de la luz que en la clave. Sin embargo, defendió (4.12)
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
—con razón— el uso del resultado de la carga central, basándose en la distribución
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
de la carga desde la superficie
𝑊𝑊S = de la calzada a través del relleno hasta el propio (4.12)
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
arco. Si se toma una cuña habitual
𝐻𝐻 deQdispersión de la carga de 90º, el ancho efecti-
3𝑀𝑀
𝑓𝑓 = − ( , (4.13)
vo del arco cuando la carga2𝑑𝑑ℎactúa en ℎ𝑑𝑑la clave es 2h. Un ancho mayor del arco estará
𝐻𝐻 3𝑀𝑀Q
𝑓𝑓 = − , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑(
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
+ 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 . (4.14)
25 42
W + X
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 𝑑𝑑𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
𝑙𝑙 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
𝑊𝑊( = . (4.14)
25 42
W + X
𝑎𝑎 𝑑𝑑
[Link] 70 19/1/21 14:55
El método «elástico» de Pippard 71
disponible para soportar la carga puntual situada a un cuarto del vano, ya que la
carga se distribuirá a través de un mayor espesor del relleno.
'+,⁄(
𝑀𝑀'(
𝑈𝑈 = 2 % '+,⁄( ( d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 𝑀𝑀'
2𝐸𝐸𝐸𝐸
𝑈𝑈 = 2 % d𝑠𝑠 (4.1)
'+. 2𝐸𝐸𝐸𝐸
'+,⁄(
𝜕𝜕𝜕𝜕 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀'
= % '+,⁄( d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀
𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕'
=% d𝑠𝑠 = 0 . (4.2)
𝜕𝜕𝜕𝜕 '+. 𝐸𝐸𝐸𝐸 𝜕𝜕𝜕𝜕
ds
Figura 4.3 𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
ds
dx
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼. , (4.3)
dx
Los valores numéricos resultantes de (4.5) y (4.6) deben sumarse a las cantida-
, ⁄(
des correspondientes resultantes 𝜕𝜕𝜕𝜕'del peso propio del arco y del relleno. Pippard
% ,⁄(𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
consideró que el ancho 𝜕𝜕𝜕𝜕
𝜕𝜕𝜕𝜕' del puente es 2h; es decir, analizó un «nervio»
%. apropiado
𝑀𝑀' d𝑥𝑥 = 0 . (4.4)
contenido en el [Link],𝜕𝜕𝜕𝜕 al menos en la clave, que soporta la sobre-
carga. Es más, supuso que el relleno no tiene resistencia estructural, de manera
25 𝑙𝑙
que simplemente impone
𝐻𝐻> = cargas A Dverticales
𝑊𝑊 . sobre el arco (esta fue la hipótesis
(4.5)
25 𝑎𝑎𝑙𝑙
128
considerada por Inglis,
𝐻𝐻> = y señaladaA D 𝑊𝑊en .el capítulo 3, figura 3.5), y que el relleno
(4.5)
128 𝑎𝑎
tiene el mismo peso específico7 s que el arco. Un análisis adicional de energía de
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
deformación da los valores del7 empuje del peso propio y del momento flector en
128
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
la clave de 128
𝜎𝜎𝜎𝜎( ℎ 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎( ℎ 21
𝑎𝑎 ℎ 4
+ 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
y
1
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
1
168
𝑀𝑀I = 𝜎𝜎𝜎𝜎( 𝑎𝑎ℎ . (4.8)
168
𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ O , (4.9)
𝑙𝑙
𝑎𝑎 𝑎𝑎
21 ℎ +
4 𝑑𝑑 25 𝑊𝑊
128
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
41 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
42 7
32
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
4 42 32
[Link] 71 19/1/21 14:55
>
128
7
𝑀𝑀> = − 𝑊𝑊𝑊𝑊 , (4.6)
128
(
𝜎𝜎𝜎𝜎
'+,ℎ⁄(- 𝑎𝑎 ( ℎ + 𝑑𝑑
𝑀𝑀'
U = 2 % (𝑎𝑎 A21 +ds 4 D ,
𝐻𝐻I = (4.7)
(4.1)
𝜎𝜎𝜎𝜎'+/ℎ 𝑎𝑎2𝐸𝐸𝐸𝐸ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻I = A + D , (4.7)
𝑎𝑎 21 4
72 La resistencia de los arcos
1
⁄(-𝜎𝜎𝜎𝜎 ( 𝑎𝑎ℎ .
𝜕𝜕𝑈𝑈𝑀𝑀I = '+,
168 𝑀𝑀' 𝜕𝜕𝑀𝑀' (4.8)
= % 1de la(carga puntual
Así, los efectos combinados ds = 0 en
. la clave y el peso propio(4.2)
del
𝜕𝜕𝐻𝐻
𝑀𝑀I = '+/ 𝜎𝜎𝜎𝜎𝐸𝐸𝐸𝐸 𝑎𝑎ℎ𝜕𝜕𝐻𝐻. (4.8)
168
arco (de ancho 2h) son un empuje y un momento flector en el centro con valores
𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 25
𝐻𝐻 = ds N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝐼𝐼 = 𝐼𝐼/𝑙𝑙𝑎𝑎 21 4
, 𝑎𝑎 ℎ + 𝑑𝑑 128
25 (4.3)
dx
𝐻𝐻 = N𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ A + D+ 𝑊𝑊 O , (4.9)
𝑎𝑎 21 4 128
y
,⁄(-1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀 𝜕𝜕𝑀𝑀
%Q = 4𝑀𝑀𝑙𝑙'A 42 d𝑥𝑥
' −
= 0𝑊𝑊D. . (4.10)
(4.4)
/
1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
𝜕𝜕𝐻𝐻 732
𝑀𝑀Q = 𝑙𝑙 A − 𝑊𝑊D . (4.10)
4 42 32
𝑀𝑀R 1
= −25 𝑑𝑑 𝑙𝑙 , (4.11)
𝐻𝐻𝐻𝐻? = 14 B E 𝑊𝑊 .
𝑀𝑀 (4.5)
Las observaciones sobre
R la128
sensibilidad
𝑎𝑎 del valor del momento flector a las hipó-
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
tesis que se han hecho𝐻𝐻para obtenerlo
4 se aplican aún más al análisis del peso pro-
7
pio. La línea de empujes
𝑀𝑀?del =− peso propio
𝑊𝑊𝑊𝑊 (, es una curva simétrica suave que se apro- (4.6)
𝑊𝑊 = 128 {2𝑎𝑎 + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
(4.12)
xima a la línea media del arco parabólico
S (como25𝑑𝑑)
debe ser para minimizar la energía
32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ {2𝑎𝑎21(28𝑎𝑎 (
+ 4𝑎𝑎𝑎𝑎 −+ 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
de deformación); para𝑊𝑊los
S =valores típicos de h, d y a, las ecuaciones (4.7) y
21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
(4.12)
(4.8)
muestran que la línea de empujes 𝜎𝜎𝑙𝑙( ℎen𝑎𝑎la clave queda por debajo de la línea media del
ℎ + 𝑑𝑑
𝐻𝐻J = 𝐻𝐻 B3𝑀𝑀Q + E , (4.7)
arco sólo un pequeño porcentaje
𝑓𝑓 = 𝑎𝑎−de21 , 4 a. Así, para un puente pequeño (4.13)
la flecha
(
típico
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑
con h=d=(1/4)a, por ejemplo, 𝐻𝐻 (4.7) 3𝑀𝑀 Qy (4.8) dan MD/HD=a/29.
𝑓𝑓 = − ( , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑
Es más, las dos cantidades más sensibles se combinan en (4.10), y es éste el va-
1
lor del momento flector𝑀𝑀queJ =usó Pippard 𝜎𝜎𝑙𝑙( 𝑎𝑎ℎ para
. obtener sus reglas de evaluación. Al
(4.8)
168
ir aumentando el valor de W 256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑
en la clave del puente, 𝑎𝑎 la línea de
1 ℎ + 𝑑𝑑 empujes resultante
+ 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑 − 21 − 4𝑎𝑎 X
se separa más y más de 𝑊𝑊la línea media
𝑙𝑙 del arco; el primer término en (4.10) se(4.14)
man-
( =256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 25W 𝑎𝑎42 − 1 − ℎ + 𝑑𝑑X
.
tiene constante, mientras el 𝑙𝑙segundo +se128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
incrementa.
W + XLa consecuencia es que final-
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 𝑎𝑎 ℎ + 𝑎𝑎 𝑑𝑑 28𝑑𝑑 𝑑𝑑25 21 4𝑎𝑎 . (4.14)
𝐻𝐻 = O𝜎𝜎𝑙𝑙ℎdeB tracción.
mente se desarrollarán tensiones + 25 E + 42 𝑊𝑊 P , (4.9)
𝑎𝑎 21 W4𝑎𝑎 + X
𝑑𝑑 128
Así, un primer criterio aplicado por Pippard se deriva de la regla del tercio cen-
tral. O, más bien, Pippard sostenía que un criterio menos restrictivo podría basarse
en la regla de la mitad central,
1 en 7 el valor límite de W vendría dado por
cuyo caso
𝜎𝜎𝑙𝑙𝑙𝑙ℎ
𝑀𝑀R = 𝑙𝑙 B − 𝑊𝑊E . (4.10)
la solución de 4 42 32
𝑀𝑀S 1
= − 𝑑𝑑 , (4.11)
𝐻𝐻 4
𝐻𝐻 3𝑀𝑀R
𝑓𝑓 = − , (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑(
𝑀𝑀 1 1 𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ 7
𝑀𝑀QR = El
1 A𝑑𝑑𝜎𝜎𝜎𝜎𝑎𝑎ℎ
−𝑙𝑙método − 7 𝑊𝑊Dde .Pippard
, «elástico» (4.10)
(4.11)
73
𝐻𝐻Q 4 𝑙𝑙4A 42 − 32 𝑊𝑊D .
𝑀𝑀 = (4.10)
4 42 32
que lleva a
𝑀𝑀R 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
1 {2𝑎𝑎( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)}
𝑀𝑀R =
𝑊𝑊 = − 1 𝑑𝑑 , (4.11)
(4.12)
𝐻𝐻 = − 4 𝑑𝑑 , 21(28𝑎𝑎 − 25𝑑𝑑)
S (4.11)
𝐻𝐻 4
Por otra parte, Pippard también estudió el caso en el que la tensión de compre-
{2𝑎𝑎 (
sión en la fábrica alcanzaba 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ
el
𝐻𝐻 valor
3𝑀𝑀 máximo + 4𝑎𝑎𝑎𝑎permitido,
+ 21𝑑𝑑(ℎ +y 𝑑𝑑)}
así consideró una segun-
𝑊𝑊 = 32𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ Q ( + 4𝑎𝑎𝑎𝑎
{2𝑎𝑎 + 21𝑑𝑑(ℎ + 𝑑𝑑)} (4.12)
𝑓𝑓 == − (21(28𝑎𝑎
𝑊𝑊 S , − 25𝑑𝑑) (4.13)
(4.12)
S 2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑 espesor−d 25𝑑𝑑)
da condición. Ya que el arco tiene un 21(28𝑎𝑎 y un ancho eficaz 2h, la tensión lí-
mite f se alcanzará cuando
𝐻𝐻 3𝑀𝑀Q
𝑓𝑓 = 𝐻𝐻 − 3𝑀𝑀(Q , (4.13)
𝑓𝑓 = 2𝑑𝑑ℎ − ℎ𝑑𝑑 ( ,
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 (4.13)
2𝑑𝑑ℎ ℎ𝑑𝑑 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 𝑎𝑎 − 1 − ℎ + 𝑑𝑑X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 28𝑑𝑑 21 4𝑎𝑎 . (4.14)
y sustituyendo en (4.9) y (4.10) se obtiene W25 + 42X
𝑎𝑎 𝑑𝑑
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 𝑎𝑎 1 ℎ + 𝑑𝑑
256𝑓𝑓ℎ𝑑𝑑 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W 28𝑑𝑑
𝑎𝑎 − 21
1 − ℎ4𝑎𝑎
+ 𝑑𝑑X
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 + 128𝜎𝜎𝜎𝜎ℎ W − − 4𝑎𝑎 X . (4.14)
𝑊𝑊( = 𝑙𝑙 25 42 28𝑑𝑑 21 . (4.14)
W 25 + 42X
W 𝑎𝑎 + 𝑑𝑑 X
𝑎𝑎 𝑑𝑑
Pippard estudió las expresiones (4.12) y (4.14), que dan valores límites de W en los
supuestos alternativos de tensiones de tracción cero (en realidad relajado por la
regla de la «mitad central» para permitir algunas tensiones de tracción indetermi-
nadas) y una tensión de compresión limitada. Pippard tomó un rango de ejemplos
numéricos, y tenía disponibles los resultados de los ensayos a tamaño real de la
Building Research Station. Como resultado, consideró seguro descartar (4.12) y
usar la menos restrictiva (4.14). Es decir, el valor de W2 (para los valores de las
constantes elegidas por Pippard) es generalmente mayor que el de W1, y Pippard
permitió incluso violar su regla de la mitad central.
Para arcos pequeños la altura del relleno en la clave h es generalmente menor de
2 pies, de manera que el nervio eficaz correspondiente tendrá un ancho inferior a 4
pies; se puede considerar que dos nervios como este existen independientemente
dentro del cañón del arco real. De esta manera la carga axial segura WA para un
vehículo de ancho de rodada normal se puede tomar como
𝑊𝑊Y = 2𝑊𝑊( . (4.15)
𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
𝑃𝑃 = 16 . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
A partir de (4.14) y (4.15) Pippard creó unas tablas para un arco único estándar de
perfil parabólico con una proporción luz/flecha l/a = 4. Consideró un peso especí-
fico del arco y del material de relleno de s = 0,0625 ton/pie3 (22 kN/m3) y una ten-
sión de compresión límite de f = 13 ton/pie2 (14 N/mm2).
De estas tablas se puede obtener el valor de WA para diversos valores de la luz l,
espesor del arco d y altura del relleno en la clave h. La importancia de estas tablas
se discute más adelante a la luz de los avances adicionales realizados por el MEXE.
Figura 4.4
dependiendo de su impresión general sobre el estado del puente (un factor de 0,4 o
menos implica que el puente debe ser rehabilitado inmediatamente).
Las características esenciales de este enfoque MEXE/MOT para la evaluación
de puentes de fábrica son:
(a) Hay un énfasis considerable en las propiedades geométricas del puente; en el
ábaco, la luz del arco y el espesor total en la clave (h + d) sirven para definir
un valor provisional de la carga axial, y el estado real del arco se introduce
después en forma de factores modificadores. Una curiosidad es que el espesor
d del arco no entra directamente en los cálculos, aunque tiene un pequeño
efecto en el valor del factor del material.
(b) El arco es considerado, igual que a finales del siglo XIX, como una estructura
elástica hiperestática. Se realiza una larga serie de hipótesis simplificadoras,
pero el estado del arco bajo una carga determinada se evalúa usando las técni-
cas elásticas establecidas.
(c) El criterio final para la capacidad de carga del arco se basa en obtener un va-
lor límite para los valores de la tensión de compresión.
Toda la evaluación depende, por supuesto, de los valores del empuje y el momento
flector que se han calculado en la clave del arco. Como se ha señalado, el valor del
empuje no se verá muy afectado por las diferentes hipótesis realizadas en el análi-
sis elástico, pero el valor del momento flector es sensible a estas hipótesis. Por eso,
en vista de esta situación, esta manera de evaluar el valor provisional de la carga
axial debe considerarse con cierta desconfianza.
Sin embargo, el criterio de la tensión límite de compresión impone, en la prácti-
ca, cierta uniformidad en la evaluación. El uso de la regla del tercio central como
criterio restrictivo implicaría que, en la clave del arco, el 50 % de la tensión máxi-
ma a compresión se debería al empuje, y el otro 50% al momento flector; la regla
de la mitad central hace esta proporción 40/60. El examen de Pippard de la expre-
sión W2 (4.14), en la que encontró que la regla de la mitad central se violaba ligera-
mente para un amplio rango de casos reales, implica que las proporciones son de
30/70 o tal vez 25/75. De manera que para este rango habitual de puentes, el empu-
je horizontal contribuye a una proporción aproximadamente constante de entre el
25% y el 30%, de la tensión máxima de compresión en la clave; de hecho, el cálcu-
lo del arco (es decir, la evaluación de la capacidad de carga) se basa empíricamente
casi por completo en el valor del empuje.
Así, a pesar de la aparente arbitrariedad de algunos pasos, el análisis de Pippard
que condujo al método MEXE/MOT quizás no es tan caprichoso como pudiera
parecer. Si fuera usado como un método de proyecto, entonces las dimensiones del
arco se fijarían desde el valor del empuje en el arco, de manera que las tensiones se
mantendrían, nominalmente, dentro de los valores permitidos, y esto a pesar del
hecho de que, paradójicamente, el espesor del arco no es un parámetro principal en
el método. Como con la mayoría de conjuntos de reglas de proyecto aparentemen-
te empíricas, está implícito que la estructura considerada es de un tipo habitual.
Ciertamente, parece implícito que un arco con una forma razonable para un puente
con un relleno razonable en la clave será capaz de soportar un rango razonable de
sobrecargas (el estado real tiene algún efecto en el proyecto, mediante varios facto-
res introducidos en el análisis).
Además, el método MEXE/MOT deja lugar para el criterio del ingeniero en
cuanto a la naturaleza de los materiales y el estado de la estructura. Sin embargo, el
método es, en último análisis, una amalgama de experiencia práctica respaldada
por una teoría del comportamiento elástico que no se aplica realmente a la estruc-
Figura 4.5
estos dos estados es «correcto»; el estado real del arco en un momento dado depen-
derá del estado actual del entorno (es decir, de si los apoyos han cedido ligeramen-
te, o asentado diferencialmente, o se han aproximado uno a otro).
Lo que sí puede decirse, sin embargo, es que los valores de Hmín y Hmáx señalados
en la figura 4.5 serán bastante parecidos; estos valores se pueden determinar analí-
ticamente (para este ejemplo idealizado) o, de una manera más general, dibujando
polígonos funiculares mediante los métodos del capítulo 1. Si el espesor del arco
se reduce ligeramente los valores de Hmín y Hmáx se acercarán más y, como se vio,
hay un límite, figura 4.5(c), cf. figura 2.9, en el que el arco se ha reducido hasta tal
punto, que la posición de la línea de empujes y el correspondiente valor de H son
únicos. Como se señaló en el capítulo 2, la proporción entre el espesor del arco en
la figura 4.5(a) ó (b) y el de la figura 4.5(c) puede definirse como el coeficiente
geométrico de seguridad.
La figura 4.6 (a) muestra el puente de la figura 4.1 con una carga puntual en una
posición genérica. Se puede dibujar el polígono funicular que equilibra el peso
propio del arco y su relleno, junto con la carga puntual P, y se supondrá que la lí-
nea de empujes queda dentro del arco. El arco puede entonces reducirse al estado
de la figura 4.6(b), que contiene justo la línea de empujes. Durante este proceso el
polo del polígono de fuerzas se puede haber desplazado (si el problema se aborda
gráficamente), y estará finalmente forzado a situarse en una posición única. Esto se
debe, como se ha visto, a que solamente se puede dibujar un polígono funicular
que pase por tres puntos dados; la formación final de cuatro articulaciones de la
figura 4.6(c), que corresponde con la línea de empujes de la figura 4.6(b), fija esa
línea de empujes y da además otra información, en concreto el espesor mínimo del
arco. El problema puede en realidad resolverse escribiendo una serie de ecuaciones
simultáneas, como se verá en el capítulo 5; independientemente del método usado,
se podrá calcular un coeficiente geométrico de seguridad comparando los arcos de
las figuras 4.6(a) y (b).
Ahora puede repetirse todo el análisis para una posición diferente de la sobre-
carga P y calcular un nuevo valor del coeficiente geométrico. En el capítulo 5 se
hace una investigación numérica de este tipo; la figura 4.7 muestra los resultados
esenciales obtenidos a partir del análisis del paso de una sobrecarga dada P sobre
un puente. La forma precisa de la curva de la figura 4.7 dependerá de la geome-
tría concreta del puente y de la proporción entre la sobrecarga y el peso propio,
Figura 4.6
Figura 4.7
Figura 4.8
El último cuarto del puente tiene un peso propio W1 con el centro de gravedad
mostrado en la figura 4.9; se muestra igualmente W2. Cuando el arco está punto de
colapsar la posición del polígono funicular se conoce en las cuatro secciones indi-
cadas en la figura 4.8. Como se ha discutido, estos cuatro puntos permiten fijar el
polígono funicular de manera única, y también proporcionan una relación única
entre las variables señaladas en la figura 4.9. Hay varias maneras de establecer esta
relación, pero quizá la más fácil sea escribir las ecuaciones estáticas de equilibrio.
La manera en la𝑊𝑊que
Y =esto
2𝑊𝑊(puede
. hacerse se muestra numéricamente (4.15)
en el capítulo 5;
para las variables señaladas en la figura 4.9, con el mecanismo de colapso de la fi-
gura 4.8, la relación requerida es
𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
𝑃𝑃 = 16 . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
Figura 4.9
Figura 4.10
Como una aproximación más, realizada para obtener (4.16) en una forma más
apropiada para su aplicación general, el peso W1 (y el correspondiente valor de x1
que define el centro de gravedad, figura 4.9) se ha calculado a partir del trapecio de
la figura 4.11; el intradós de la rosca del arco se ha remplazado por una línea recta.
𝑊𝑊( 𝑥𝑥( {𝛼𝛼 + \1 − S]𝑘𝑘_𝜏𝜏} − \𝑊𝑊S 𝑥𝑥S + S]𝑊𝑊( _a(1 − 𝛼𝛼) − \1 + S]𝑘𝑘_𝜏𝜏}
82 𝑃𝑃 = 16 La resistencia de los arcos . (4.16)
(3 − 2𝛼𝛼) − (2 + 𝑘𝑘)𝜏𝜏
Con una aproximación similar para W2 y para una unidad de ancho del puente,
(4.16) se convierte en
𝜏𝜏 = 0.04 (0.02)0.30
𝛼𝛼 = 0.60, 0.65, 0.68 (0.02)0.82, 0.85, 0.90 (4.18)
𝛽𝛽 = 0,1.
Figura 4.11
𝜏𝜏 = 0.04 (0.02)0.30
𝛼𝛼 = 0.60, 0.65, 0.68 (0.02)0.82, 0.85, 0.90 (4.18)
𝛽𝛽 = 0,1. (4.18)
[Link] 85
Un método «plástico» de análisis
Ejemplo. Para l = 7,20 m, hc = 2,66 m, hq= 2,08 m, h0= 1,00 m, t = 320 mm, γ = 1,67 t/m3, a = 0,78, b = 0,376, t = 0,12, γlhc/6 = 5,33
t/m: a partir de la Tabla, p = 0,73 y por tanto, P = 3,9 t/m.
85
19/1/21 14:55
[Link] 86 19/1/21 14:55
5
Ejemplos prácticos
La línea de empujes
Algunos ejemplos del análisis y proyecto de puentes reales ilustrarán las ideas de-
sarrolladas en los capítulos anteriores. Aunque el método rápido de evaluación
ofrecido en el capítulo 4 puede ser útil en un análisis preliminar, es evidente que
los cálculos finales implicarán la construcción, en la mesa de dibujo o analítica-
mente, de polígonos funiculares. En el capítulo 1 se ha mostrado que un polígono
funicular se puede dibujar por medios puramente gráficos, pero se puede ahorrar
trabajo con algunos cálculos preliminares.
Es conveniente referir los cálculos a un origen en el arranque del arco (cf. figura
l.13(a)). En la figura 5.1 la línea continua OA representa el intradós (o la línea me-
dia, o cualquier otra línea de referencia) del arco, y la línea discontinua representa
la línea de empujes, que pasa a una distancia vertical ∆ sobre el origen. En cual-
quier sección A del arco, la distancia vertical entre la línea de referencia OA del
arco y la línea de empujes es ϵA. La carga vertical (no uniforme) que actúa sobre el
arco tiene un valor w por unidad de longitud horizontal; así, el equilibrio estático
(tomando momentos en el extremo derecho de la línea de empujes) requiere que
-.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
-
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/
Figura 5.1 -.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/
es decir
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − -.+ (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥 # − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/
En esta ecuación, V y H son las [Link] empuje en el apoyo, como se in-
(𝑦𝑦# no
dica en la figura 5.1. Si𝜖𝜖 aún + 𝜖𝜖se
#− Δ)𝐻𝐻
han + +- (𝑥𝑥# − sus
determinado 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥#las
valores, , tres cantidades
(5.1)
= Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 +/ (𝑥𝑥 −-.𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
∆, V/H (= μ) y 1/H (=ν)𝜖𝜖#en=(5Δ − 𝑉𝑉
.2)𝑦𝑦#pueden 1
+ 𝑥𝑥#considerarse
−/ + (𝑥𝑥# −como 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧las. tres cantidades(5.2)
re-
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
dundantes o hiperestáticas del arco, y puede escribirse (5.2) para cualquier sección
x (eliminando el subíndice A): 𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝑥𝑥 − + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .
# # # # (5.2)
= = 𝐻𝐻 -
𝐻𝐻 /
𝑥𝑥𝜖𝜖==
> Δ 𝑊𝑊
−@𝑦𝑦−+>𝜇𝜇𝜇𝜇𝑥𝑥@−𝑊𝑊𝑣𝑣@ +. (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
(5.4)
/
@AB @AB
-
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦funicular
Cuando se dibuja un polígono + (𝑥𝑥 las
+ 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 real, − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
cargas .aplicadas se aproxima-
(5.3)
/
rán a una serie de cargas puntuales
=
W=r, figura 5.2. Si la sección considerada se toma
en la n-ésima carga Wn, entonces la
𝑥𝑥= > 𝑊𝑊@ − > integral
𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ en. (5.3) se sustituye por la expresión
(5.4)
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
@AB @AB
D En C: = 5,4 𝑉𝑉 −=(2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
En𝑥𝑥O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃
= > 𝑊𝑊@ − > 𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ .
= 634,32 . (5.4)
@AB @AB
𝑑𝑑(1
En+F:0,00983𝑃𝑃 (0,0281
3,6 𝑉𝑉 −=(2,66 + 0,00757𝑃𝑃) . = 171,06 . (5.7)
− 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
En O: 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
D En C: 5,4 𝑉𝑉 −1(2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
En O: 7,2 𝑉𝑉 −𝐻𝐻(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 − 1,8𝑃𝑃 = 634,32 .
𝑑𝑑(1 + 0,00983𝑃𝑃 = (0,0281 + 0,00757𝑃𝑃) . (5.7)
Figura 5.2
Esta expresión puede evaluarse (en forma de tabla) para una carga determinada; en la
tabla 5.2, más adelante, se da un ejemplo. La ecuación (5.3) da la posición de la línea
de empujes en relación con la línea media del arco. Si se conoce la posición en tres
secciones cualesquiera, se pueden determinar las incógnitas ∆, μ y v, y se puede cal-
cular la posición en cualquier otra sección (véase la tabla 5.3 más abajo). Un primer
ejemplo ilustrará cómo pueden escribirse y resolverse las ecuaciones.
El puente de Teston, figuras 5.3 y 5.4 data del siglo XIII; fue rehabilitado en
1979 para que pudiera permitirse su uso sin restricciones. Con este fin, se especi-
ficaron cuatro hipótesis diferentes de carga, y de éstas, la más crítica resultó ser
una carga por eje de 11 t; esta carga se tomará como una carga lineal a través de
todo el ancho del puente (3,5 m). Considerando el impacto, la carga lineal tiene
un valor de 40 kN/m.
Por supuesto, tal carga «en cuchillo» es precisamente la prevista en el desarrollo
del método rápido de evaluación (figura 4.8, que conduce a la tabla 4.1). Las di-
mensiones básicas del arco de referencia en Teston están señaladas en la figura 5.5;
son l = 7200, hc= 2660, hq = 2080 y h0 = 1000 mm. De estos valores,
𝛼𝛼 = ℎ$ ⁄ℎ% = 0,78 ,
𝛼𝛼 = ℎ$ ⁄ℎ% = 0,78 ,
(5.5)
𝛽𝛽 = ℎ- ⁄ℎ% = 0,376 .
𝛽𝛽 = ℎ- ⁄ℎ% = 0,376 .
Figura 5.3 Puente de Teston, Kent, siglo XIII y posterior. Los tirantes sujetando los muros
de los tímpanos sobre el cañón se eliminaron en la rehabilitación de 1979
Figura 5.4 Fábrica basta del puente de Teston, Kent, formando una rosca de unos 200-400 mm
Figura 5.5
--..
(𝑦𝑦## +
(𝑦𝑦 + 𝜖𝜖𝜖𝜖## −
−Δ)𝐻𝐻
Δ)𝐻𝐻+
+++ (𝑥𝑥
(𝑥𝑥##−
−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤=
= 𝑉𝑉𝑥𝑥
𝑉𝑉𝑥𝑥## ,, (5.1)
(5.1)
//
-.
(𝑦𝑦# + 𝜖𝜖# − Δ)𝐻𝐻 + + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤𝑤 = 𝑉𝑉𝑥𝑥# , (5.1)
/ --..
𝑉𝑉𝑉𝑉 11
𝜖𝜖𝜖𝜖## =
=ΔΔ−
−𝑦𝑦𝑦𝑦## +
+ 𝑥𝑥𝑥𝑥##−
− + (𝑥𝑥##−
+ (𝑥𝑥 −𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .. (5.2)
(5.2)
𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 //
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 --
𝐻𝐻 /
𝜖𝜖𝜖𝜖 =
=ΔΔ−
−𝑦𝑦𝑦𝑦+
+ 𝜇𝜇𝜇𝜇
𝜇𝜇𝜇𝜇−
−𝑣𝑣𝑣𝑣+ (𝑥𝑥−
+ (𝑥𝑥 −𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 .. (5.3)
(5.3)
//
Figura 5.6 -
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/
El análisis consiste simplemente
== ==en tomar momentos sucesivamente en las articu-
laciones F, C, y O, 𝑥𝑥de
𝑥𝑥==>las𝑊𝑊
> fuerzas
𝑊𝑊@@ −
− >> en
𝑥𝑥𝑥𝑥 la
𝑊𝑊
@@𝑊𝑊@@ parte
.. del arco a la derecha del punto
(5.4) en
(5.4)
cuestión; los datos necesarios
@AB
@AB
=
para =tomar momentos en C se han llevado de la tabla
@AB
@AB
5.1 a la figura 5.7. Las𝑥𝑥tablas 5.1 y 5.2 se pueden usar para obtener las siguientes
= > 𝑊𝑊@ − > 𝑥𝑥@ 𝑊𝑊@ . (5.4)
ecuaciones: @AB @AB
EnF:
En F: 3,6
3,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,66−
−(2,66 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 ..
DD EnEn[Link] 5,4
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,08−
−(2,08 −1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 =
=359,10
359,10 .Q
.Q (5.6)
(5.6)
EnO:
En O: 7,2
7,2𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −
−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 == 634,32
634,32 ..
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.6)
Las incógnitas V y H pueden 7,2 𝑉𝑉 − (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
En O: eliminarse − 1,8𝑃𝑃 para dar
de esas ecuaciones = 634,32
una única. rela-
𝑑𝑑(1+
𝑑𝑑(1 +0,00983𝑃𝑃
0,00983𝑃𝑃= (0,0281+
= (0,0281 +0,00757𝑃𝑃)
0,00757𝑃𝑃) .. (5.7)
(5.7)
ción entre el espesor preciso d de la rosca del arco y el valor de la carga puntual P:
1
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
𝐻𝐻
EnF:
En F: 3,6
3,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,66−
−(2,66 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 == 171,06
171,06 ..
DD En
EnC:
C: 5,4
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉− (2,08−
−(2,08 −1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−
−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 =
=359,10
359,10 .Q
.Q (5.9)
(5.9)
EnO:
En O: 6,6
6,6𝑉𝑉𝑉𝑉− (1,03−
−(1,03 −2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 = =528,60
528,60 ..
En F: 3,6 𝑉𝑉 − (2,66 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 171,06 .
[Link] 92 D En C: 5,4 𝑉𝑉 − (2,08 − 1,161𝑑𝑑 − 2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 = 359,10 .Q (5.9)19/1/21 14:55
El puente de Teston, Kent 93
Tabla 5.1
Tabla 5.2
Así, para P = 40 kN, se obtiene un d de 0,237 m (es decir, 237 mm). (Nótese que
las ecuaciones deben resolverse con cuidado; involucran pequeñas diferencias en
grandes números, y errores de redondeo pueden tener un efecto importante en los
resultados finales.)
Los cálculos realizados hasta ahora son «inseguros» por dos razones. En primer
lugar, el patrón de articulaciones de la figura 5.7 es un patrón hipotético; puede
haber (y de hecho hay) una disposición más crítica de las articulaciones. En segun-
do lugar, la peor posición de la carga puntual puede no estar en el punto C a un
cuarto de vano, sino ligeramente alejada de esta posición.
La mejor forma de confirmar la precisión del patrón de articulaciones de la figu-
ra 5.7 es dibujar la línea de empujes. No obstante, esta construcción también puede
realizarse analíticamente usando (5.3) y (5.4), y tomando los términos de las cargas
(5.4) de la tabla 5.2. Si (x, y) son las coordenadas del intradós del arco (los valores
𝑉𝑉𝑉𝑉 11 -.-.
𝜖𝜖𝜖𝜖##==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦##++Ejemplos ++ (𝑥𝑥
𝑥𝑥𝑥𝑥##−− prácticos
(𝑥𝑥 −−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.2)
(5.2)
94 𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 // ##
--
𝜇𝜇𝜇𝜇−−𝑣𝑣𝑣𝑣++(𝑥𝑥
𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦++𝜇𝜇𝜇𝜇 (𝑥𝑥−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.3)
(5.3)
//
== ==
𝑥𝑥𝑥𝑥==>
>𝑊𝑊@ @−−>
𝑊𝑊 >𝑥𝑥𝑥𝑥@ @𝑊𝑊@@ . .
𝑊𝑊 (5.4)
(5.4)
@AB
@AB @AB
@AB
En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.6)
(5.6)
Figura 5.7
En 7,2𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
EnO:O: 7,2 (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻−−1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 ==634,32
634,32 . .
11
𝜖𝜖𝜖𝜖==(2,638𝑑𝑑
(2,638𝑑𝑑−−𝑦𝑦)
𝑦𝑦)++ RS(7,20 𝑥𝑥)𝑉𝑉−−{1,80
RS(7,20−−𝑥𝑥)𝑉𝑉 𝑥𝑥}𝑃𝑃−−ΣΣW W . . (5.8)
{1,80−−𝑥𝑥}𝑃𝑃 (5.8)
𝐻𝐻𝐻𝐻
En esta ecuación, las llaves {}, son llaves de «Macaulay»; el término está presente
en la ecuación sólo para 1,80>x. El último término Σ se obtiene de la última colum-
En
En[Link] 3,63,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
(2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
na de la tabla [Link](Las En ecuaciones
En[Link] 5,4 (5.6)−−
5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
(2,08 son,
1,161𝑑𝑑por−supuesto,
1,161𝑑𝑑 −2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻casos
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 concretos
==359,10
359,10 de la
.Q.Q (5.9)
(5.9)
ecuación general (5.8), En escritas
EnO:
O: 6,6 6,6𝑉𝑉en
𝑉𝑉−−un orden
(1,03
(1,03 ligeramente
−−2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 diferente.)
−−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 ==528,60
528,60 . .
Los valores de V y H correspondientes a la solución de (5.7) para P=40 kN, son
91,3 y 77,6 kN respectivamente, y (5.8) puede resolverse para ϵ en cada sección
del arco con, por supuesto, d igual a 237 mm. Los resultados se dan en la primera
En
En[Link] 𝑉𝑉𝑉𝑉
columna 𝑉𝑉𝑉𝑉la tabla 5.3, y los valores
de == 𝐻𝐻(ℎ
𝐻𝐻(ℎ−−2𝑒𝑒)
pueden 2𝑒𝑒) ..
compararse con la posición de la lí-
DD En 𝑉𝑉𝑉𝑉(2
EnX:X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)−−𝑊𝑊𝑊𝑊(1
𝑊𝑊𝑊𝑊(1−−𝑥𝑥)𝑥𝑥) ==𝐻𝐻ℎ 𝐻𝐻ℎ . . QQ (5.10)
(5.10)
nea de empujes dibujada en la figura 5.7. En C, por ejemplo, la línea de empujes
En
En[Link] 3𝑉𝑉𝑉𝑉
3𝑉𝑉𝑉𝑉−−3𝑊𝑊𝑊𝑊
3𝑊𝑊𝑊𝑊−−𝑃𝑃𝑃𝑃(1
𝑃𝑃𝑃𝑃(1++𝑥𝑥)𝑥𝑥) ==𝐻𝐻(−2𝑒𝑒)
𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . .
queda 276 mm por encima del intradós, y el espesor radial d del arco en ese punto
es 276/1,161=237 mm. De manera similar, en O’ el valor de d viene dado por
626/2,638 =237 mm, y el valor es 0 en (1los
(1−−𝑥𝑥puntos
𝑥𝑥]])) O y F.
BB
𝑒𝑒𝑒𝑒==] 𝑃𝑃ℎ
𝑃𝑃ℎ (5.11)
(5.11)
] 𝑊𝑊(4
𝑊𝑊(4−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)++𝑃𝑃(2
𝑃𝑃(2−−𝑥𝑥)(1
𝑥𝑥)(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥)
𝑃𝑃𝑃𝑃 11−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]
11𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑒𝑒𝑒𝑒== ^^ __ , , (5.12)
(5.12)
𝐻𝐻𝐻𝐻22 44−−𝑥𝑥𝑥𝑥
El puente
𝑉𝑉𝑉𝑉 de11Teston,
.. Kent
-- 95
𝜖𝜖𝜖𝜖##==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦##++ 𝑥𝑥𝑥𝑥##−− ++ (𝑥𝑥 (𝑥𝑥 −−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.2)
(5.2)
𝐻𝐻𝐻𝐻 𝐻𝐻𝐻𝐻 // ##
--
𝜇𝜇𝜇𝜇−−𝑣𝑣𝑣𝑣++ (𝑥𝑥
𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ−−𝑦𝑦𝑦𝑦++ 𝜇𝜇𝜇𝜇 (𝑥𝑥−−𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧
𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . . (5.3)
(5.3)
//
== ==
𝑥𝑥𝑥𝑥==>
>𝑊𝑊@@−
𝑊𝑊 −>
>𝑥𝑥𝑥𝑥@@𝑊𝑊@@ . .
𝑊𝑊 (5.4)
(5.4)
@AB
@AB @AB
@AB
En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.6)
(5.6)
En
EnO: 7,2𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
O: 7,2 (2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1,8𝑃𝑃
1,8𝑃𝑃 ==634,32
634,32 . .
Tabla 5.3
𝑑𝑑(1 0,00983𝑃𝑃==(0,0281
𝑑𝑑(1++0,00983𝑃𝑃 (0,0281++0,00757𝑃𝑃)
0,00757𝑃𝑃) . . (5.7)
(5.7)
Las ecuaciones se han resuelto correctamente, pero a partir de la tabla 5.3 resul-
ta evidente que el patrón de articulaciones supuesto no es correcto. Hay un valor de
11
ϵ negativo en el punto A, lo que
𝜖𝜖𝜖𝜖==(2,638𝑑𝑑
(2,638𝑑𝑑 implica
−−𝑦𝑦) que la−línea
𝑦𝑦)++ RS(7,20
RS(7,20 𝑥𝑥)𝑉𝑉de
−𝑥𝑥)𝑉𝑉 empujes
−−{1,80 se −
{1,80−−𝑥𝑥}𝑃𝑃
𝑥𝑥}𝑃𝑃sale
−ΣΣ de
WW la
. . fábri-
(5.8)
(5.8)
𝐻𝐻𝐻𝐻
ca. El patrón de articulaciones obvio para la siguiente prueba se muestra en la figu-
ra 5.8 (cf. figura 4.6), y el análisis se puede repetir con las articulaciones en A, C, F
y O’. Las ecuaciones (5.6) se sustituyen por
En 3,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,66
En[Link] 3,6 (2,66−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻 ==171,06
171,06 . .
DD En 5,4𝑉𝑉𝑉𝑉−−(2,08
En[Link] 5,4 (2,08−−1,161𝑑𝑑
1,161𝑑𝑑−−2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2,638𝑑𝑑)𝐻𝐻==359,10
359,10 .Q.Q (5.9)
(5.9)
En
EnO: 6,6𝑉𝑉𝑉𝑉−−(1,03
O: 6,6 (1,03−−2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻
2.638𝑑𝑑)𝐻𝐻 −−1.2𝑃𝑃
1.2𝑃𝑃 ==528,60
528,60 . .
Las dos primeras de estas ecuaciones son idénticas a las (5.6). Para P = 40 kN,
(5.9) da d = 0,249 m; es decir, el espesor radial de la rosca es unos 12 mm mayor
queEnelC:de
En la
𝑉𝑉𝑉𝑉de la figura 5.7. La precisión
C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 del
== 𝐻𝐻(ℎ
𝐻𝐻(ℎ−−patrón
2𝑒𝑒) . . de articulaciones puede confir-
2𝑒𝑒)
DD marse
En 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2
EnX:mediante
X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2−−
la𝑥𝑥)
construcción
𝑥𝑥)−− 𝑊𝑊𝑊𝑊(1
𝑊𝑊𝑊𝑊(1−−𝑥𝑥)del=polígono
𝑥𝑥) 𝐻𝐻ℎ .funicular,
= 𝐻𝐻ℎ . figura 5.9 (se muestra sólo
QQ (5.10)
(5.10)
En
En A:
A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉
3𝑉𝑉𝑉𝑉 −− 3𝑊𝑊𝑊𝑊
3𝑊𝑊𝑊𝑊−− 𝑃𝑃𝑃𝑃(1
𝑃𝑃𝑃𝑃(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥) ==𝐻𝐻(−2𝑒𝑒)
𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . .
el intradós del arco); como alternativa, puede mirarse la segunda columna de la
tabla 5.3, que muestra numéricamente la información de la figura 5.9.
BB (1−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]))
(1
𝑒𝑒𝑒𝑒==] 𝑃𝑃ℎ
𝑃𝑃ℎ (5.11)
(5.11)
] 𝑊𝑊(4
𝑊𝑊(4−−𝑥𝑥)
𝑥𝑥)++𝑃𝑃(2
𝑃𝑃(2−−𝑥𝑥)(1
𝑥𝑥)(1++𝑥𝑥)
𝑥𝑥)
𝑃𝑃𝑃𝑃 11−−𝑥𝑥𝑥𝑥]]
11𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑒𝑒𝑒𝑒== ^^ __ , , (5.12)
(5.12)
𝐻𝐻𝐻𝐻22 44−−𝑥𝑥𝑥𝑥
Figura 5.8
Figura 5.9
Ahora debe repetirse todo el análisis con la carga desplazada a un punto del
vano que pueda ser más desfavorable. Cálculos similares realizados para las cargas
situada en B y en D llevan a los espesores de la rosca del arco dadas en la tabla 5.4
(los valores se han redondeado). Para este ejemplo, la carga situada a un cuarto del
(en mm)
Tabla 5.4
Los cálculos resumidos en la última sección son típicos de arcos con luces del or-
den de la del puente Teston, y el método aproximado de evaluación ofrecido en la
tabla 4.1 conduce a una buena estimación del espesor de la rosca del arco requerida
para soportar una carga puntual dada. Como último ejemplo del uso de este método
«rápido», se presentan a continuación los datos del puente Twyford, figura 5.10, un
puente cercano de cinco vanos en Kent. Este puente tiene grandes pilas y cuatro ar-
cos sobre el río; hay un pequeño quinto arco que soporta, con un relleno en la clave
poco profundo, una calzada sobre la zona inundable. Se han evaluado las dimensio-
nes medias de cada arco mediante un levantamiento del puente; los arcos no son en
realidad enteramente simétricos y la calzada tampoco es completamente horizontal.
Estas dimensiones medias se muestran en la tabla 5.5, junto con los valores obteni-
dos para los parámetros adimensionales a y b. Se ha tomado un peso específico del
material de 23 kN/m3, con el que se ha calculado el valor de (1/6)γlhc para cada vano;
la sobrecarga de cálculo es P =30 kN/m, que conduce a los valores tabulados de p.
Tabla 5.5
Tabla 5.6
Figura 5.10 Puente Twyford, Kent, con el río con gran caudal
columna de esta tabla da el espesor vertical t a un cuarto del arco; la rosca del arco
es alrededor de un 15% menor en su dimensión radial, y la columna final muestra
estos espesores para la rosca del arco en cada vano.
Si se especificara un coeficiente geométrico de seguridad de 2, entonces, la re-
comendación sería recrecer los arcos de los primeros cuatro vanos hasta, digamos,
250 mm, 550 mm, 300 mm y 350 mm respectivamente. En el caso del arco de
inundación número 5 se necesita aparentemente un espesor radial constante de
algo más de 600 mm, mientras que el valor de h0, que incluye tanto la rosca del
arco como el recubrimiento en la coronación, es de sólo 420 mm. El análisis indi-
ca, correctamente, que la carga permanente añadida al arco aumentaría su resisten-
cia frente a la sobrecarga.
Sin embargo, como se ve en la figura 5.8, la importancia del espesor de la rosca
del arco en la clave es secundaria; son los espesores del arco en los puntos situados
a los cuartos de la luz y en los arranques los que controlarán su resistencia cuando
se aplica una sobrecarga a un cuarto de la luz. En el caso del arco número 5 un
primer tanteo da un espesor en la clave de 420 mm, pero la rosca del arco podría
incrementarse a digamos 600 mm en los puntos a un cuarto de la luz y más aún
hacia los arranques. El arco resultante de espesor no uniforme tendría que ser estu-
B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = 𝑃𝑃ℎ (5.1
] 𝑊𝑊(4 − 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)
1 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑒𝑒 = ^ _ , (5.12)
𝐻𝐻 2 4 − 𝑥𝑥
[Link] 100 19/1/21 14:55
𝑉𝑉 1 -.
𝜖𝜖# = Δ − 𝑦𝑦# + 𝑥𝑥# − + (𝑥𝑥# − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.2)
𝐻𝐻 𝐻𝐻 /
- cargas permanentes
La línea de empujes de las 101
𝜖𝜖 = Δ − 𝑦𝑦 + 𝜇𝜇𝜇𝜇 − 𝑣𝑣 + (𝑥𝑥 − 𝑧𝑧)𝑤𝑤𝑤𝑤𝑧𝑧 . (5.3)
/
= =
1
𝜖𝜖 = (2,638𝑑𝑑 − 𝑦𝑦) + RS(7,20 − 𝑥𝑥)𝑉𝑉 − {1,80 − 𝑥𝑥}𝑃𝑃 − Σ W . (5.8)
𝐻𝐻
Figura 5.11
En C: 𝑉𝑉𝑉𝑉 = 𝐻𝐻(ℎ − 2𝑒𝑒) .
D En X: 𝑉𝑉𝑉𝑉 (2 − 𝑥𝑥) − 𝑊𝑊𝑊𝑊(1 − 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻ℎ . Q (5.10)
Como Enantes,
A: 3𝑉𝑉𝑉𝑉V −y 3𝑊𝑊𝑊𝑊 − 𝑃𝑃𝑃𝑃(1eliminarse
H pueden + 𝑥𝑥) = 𝐻𝐻(−2𝑒𝑒) . ecuaciones, y el valor de e se
de estas
puede expresar en función de W, P y x:
B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = ] 𝑃𝑃ℎ (5.11)
𝑊𝑊(4 − 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)
1 𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑒𝑒 = ^ _ , (5.12)
𝐻𝐻 2 4 − 𝑥𝑥
B (1 − 𝑥𝑥 ] )
𝑒𝑒 = 𝑃𝑃ℎ (5.11)
102 ] 𝑊𝑊(4 − prácticos
Ejemplos 𝑥𝑥) + 𝑃𝑃(2 − 𝑥𝑥)(1 + 𝑥𝑥)
]
𝑃𝑃𝑃𝑃 1q −]𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑥𝑥 ] (1 − 𝑥𝑥 )
𝑃𝑃𝑃𝑃 𝑇𝑇𝑒𝑒
𝑀𝑀h = i −=
1 𝑥𝑥 2 j 4 − . 𝑥𝑥 . (5.21) (5.15)
𝑀𝑀h = 2i 4 − 𝑥𝑥j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥
𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)
Figura 5.12
𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥
Así, volvemos a obtener la ecuación (5.12) en este análisis del pórtico análogo. La
ecuación (5.15) es exacta porque se ha supuesto que las articulaciones plásticas se
𝑀𝑀k = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃. (5.16)
encuentran en la línea media del arco análogo. Las articulaciones reales entre las
dovelas se producirán ligeramente fuera de la línea media (de hecho, en las excen-
tricidades e de la figura 5.11), y el mecanismo𝑃𝑃 de colapso real dará lugar a un pe-
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
queño aumento de longitud de la línea media. 𝑊𝑊
2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥
𝑃𝑃
𝑇𝑇 = . (5.19)
ℎB ℎ]
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
[Link] 103 19/1/21 14:55
1 − 𝑥𝑥 1 − 𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 ∅ .= 𝜓𝜓 = d2 + 𝑥𝑥 e 𝜃𝜃 . (5.14) (5.14)
2 + 𝑥𝑥
𝑊𝑊𝑊𝑊 𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 =
𝑀𝑀 = 𝐻𝐻𝐻𝐻 = 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 − √15n (5.13)
𝑀𝑀k =𝐻𝐻𝐻𝐻𝐻𝐻
Si e es en realidad=pequeño
= 𝑃𝑃𝑃𝑃l4 −comparado
2√15n
− k𝑥𝑥 = 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
con 2 − 𝑥𝑥= 0,127𝑃𝑃𝑃𝑃.
h, de manera que(5.13) (5.16)
H puede aproximarse (5.16)
ℎ − 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a ℎ − 2𝑒𝑒 ` a
1 − 𝑥𝑥
al valor producido por la carga del peso propio de Wl/h, de (5.13), entonces
𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = 𝑊𝑊𝑊𝑊 (5.13)
ℎ𝑒𝑒 −
𝑃𝑃 𝑥𝑥
2− 𝐻𝐻 =𝑒𝑒 = 0,127 𝑃𝑃 ℎ . (5.13)
(5.17)
= 2𝑒𝑒 `
0,127 ℎa . 2 − 𝑥𝑥 (5.17)
1 −1𝑥𝑥−
𝑊𝑊𝑥𝑥 ℎ − 2𝑒𝑒1`−𝑊𝑊𝑥𝑥 a
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 .∅ = 𝜓𝜓 = d 1 −e𝑥𝑥𝜃𝜃 . (5.14) (5.14)
2 + 𝑥𝑥 2 + 𝑥𝑥
6(crown) 2𝑒𝑒′ 1 − − 𝑥𝑥 𝜖𝜖 = Δ ,
6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ , = 2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥 (5.18)
⎧ ⎧
La línea⎪ de empujes se muestra
ℎ 2𝑃𝑃− 𝑥𝑥 separadamente, =⎫ 𝑃𝑃1y en una posición ⎫ general,(5.18)
en la
⎪ 3 𝑇𝑇 = 1 . 𝑇𝑇 ℎ= 2 − 𝑥𝑥(800
⎪ . 470) , ⎪
(5.19) (5.19)
3 𝜖𝜖 = Δ + 2,40
1,20 ℎ −1,20
ℎ 𝜖𝜖(800
= Δ470)
+ 2,40, ℎ− ℎ (5.23)
figura 5.13(b); consideraciones
B ] estáticas llevan a+
𝐻𝐻 B 𝐻𝐻la expresión
] (5.23)
⎨ ⎨ 𝑙𝑙B + 1𝑙𝑙] 𝑙𝑙B⎬ 1 𝑙𝑙] ⎬
⎪ 0(springing ): − ⎪ 0(springing
1,49 𝜖𝜖 = Δ + ):
5,36 −− 1,49(2 𝜖𝜖 = 021Δ 937)
+ 5,36 .− ⎪ (2 021 937) .⎪
⎩ ⎩ 𝑃𝑃 𝐻𝐻 ⎭ 𝐻𝐻 ⎭
𝑇𝑇 = 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 . − 𝑥𝑥) 𝑃𝑃𝑃𝑃 𝑃𝑃
(1 + (5.19)
𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥)
ℎB ℎ] 𝑇𝑇
𝑇𝑇 = =, ℎB ℎ] .(5.20) , (5.19)
(5.20)
𝑇𝑇 = +
ℎ𝑙𝑙B 𝑙𝑙](4 − 𝑥𝑥) ℎ + (4 − 𝑥𝑥)
𝑙𝑙B 𝑙𝑙]
𝛼𝛼 (1
𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃𝑃
(1 + −ℎ𝑥𝑥É]⁄
=𝑥𝑥)(2 )−ℎ𝑥𝑥)
Ñ = q 0.78 𝛼𝛼𝑃𝑃𝑃𝑃=(1ℎ−,É 𝑥𝑥⁄]ℎ)Ñ = 0.78 ,
𝑇𝑇𝑇𝑇𝑒𝑒=q = . 𝑇𝑇𝑒𝑒 , 𝑃𝑃𝑃𝑃
= (1 + 𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥).
(5.20)
(5.21) (5.21)
ℎ 2 (4 4 −−𝑥𝑥𝑥𝑥) 𝑇𝑇 = ℎ 2 (4 4 − 𝑥𝑥
− 𝑥𝑥)
, (5.20)
𝛽𝛽 = ℎ/. ⁄ℎÑ = 0.376 .
𝛽𝛽 = ℎ/ ⁄ℎÑ = 0.376
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 ] )
q
𝑇𝑇𝑒𝑒 = . 𝑥𝑥 ] )
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − (5.21) (5.5)
2 4m− 𝑥𝑥.
𝜖𝜖 = 0,009 𝑇𝑇𝑒𝑒𝜖𝜖q ==0,009 m (5.22). . (5.21)
(5.22)
2 4 − 𝑥𝑥
𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
𝜖𝜖 = 0,009 m . (5.22)
6(crown)
[Link] 104
− 6(crown)
𝜖𝜖 = Δ , − 𝜖𝜖 = Δ , 19/1/21 14:55
⎧ ⎧ ⎫ ⎫
La línea de empujes de las cargas permanentes 105
𝑊𝑊𝑊𝑊
𝐻𝐻 = (5.13)
2 − 𝑥𝑥
ℎ − 2𝑒𝑒 𝑊𝑊𝑊𝑊
` a
𝐻𝐻 = 1 − 𝑥𝑥 (5.13)
2 − 𝑥𝑥
ℎ − 2𝑒𝑒 ` 1 − 𝑥𝑥 a
1 − 𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 . (5.14)
21+−𝑥𝑥𝑥𝑥
∅ = 𝜓𝜓 = d e 𝜃𝜃 . (5.14)
2 + 𝑥𝑥
𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2
𝑃𝑃𝑃𝑃 41 −
− 𝑥𝑥𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i j . (5.15)
2 4 − 𝑥𝑥
𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
𝑊𝑊
𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 ℎ . (5.17)
𝑊𝑊
2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ
2𝑒𝑒′ 21−−𝑥𝑥𝑥𝑥
= (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥
Figura 5.13
𝑃𝑃
𝑇𝑇 = . (5.19)
ℎB ℎ]
+𝑃𝑃
Así que para h1 = h + 2e’, h2 = h, l1 = (1 +𝑇𝑇x)l,
= 𝑙𝑙lB2 = (2 𝑙𝑙 – x)l,. el valor de T es (5.19)
ℎB ℎ]]
+
𝑙𝑙B 𝑙𝑙]
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 − 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = , (5.20)
ℎ
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + (4𝑥𝑥)(2
− 𝑥𝑥)− 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = , (5.20)
de manera que, usando (5.18) y (5.19), ℎ (4 − 𝑥𝑥)
]
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 )
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . (5.21)
2
𝑃𝑃𝑃𝑃 4−
(1 − 𝑥𝑥𝑥𝑥 ] )
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥
6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ 1 ⎫
⎪ 36(crown) 1,20−𝜖𝜖𝜖𝜖==ΔΔ + 2,40
, − (800 470) , ⎪
⎧ 𝐻𝐻1 ⎫ (5.23)
⎨⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ + 2,40 −1 (800 470) , ⎬ ⎪
⎪ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 𝐻𝐻(2 021 937) . ⎪ (5.23)
⎩⎨ 𝐻𝐻 ⎭⎬
⎪ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 1 (2 021 937) .⎪
⎩ 𝐻𝐻 ⎭
forma que el arco real en Lincoln pero con un espesor de 66 mm contendría justo la
línea de empujes de las cargas permanentes. El coeficiente geométrico de seguri-
dad, sólo para la carga permanente, es por tanto 280/66=4,2.
Figura 5.15
𝑃𝑃(1 + 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅𝑃𝑃(1
+ 𝑊𝑊𝑊𝑊∅ − 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓
+ 𝑥𝑥)𝑙𝑙∅ + 𝑊𝑊𝑊𝑊∅,− 𝑊𝑊𝑊𝑊𝜓𝜓 , (5.14) (5.14)
𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]𝑃𝑃𝑃𝑃 1 − 𝑥𝑥 ]
𝑀𝑀h = i 𝑀𝑀 = j i . j . (5.15) (5.15)
2 4h− 𝑥𝑥 2 4 − 𝑥𝑥
Figura 5.16
𝑃𝑃 𝑃𝑃
𝑒𝑒 = 0,127 𝑒𝑒 =ℎ 0,127
. ℎ . (5.17) (5.17)
𝑊𝑊 𝑊𝑊
Figura 5.17
2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥2𝑒𝑒′ 1 − 𝑥𝑥
= = (5.18) (5.18)
ℎ 2 − 𝑥𝑥ℎ 2 − 𝑥𝑥
La figura 5.18 registra los resultados de los análisis realizados para 14 posicio-
nes de una sobrecarga unidad. La peor posición de la carga es, como suele ser ha-
bitual, a un cuarto del vano; el diagrama 𝑃𝑃 es ligeramente
𝑃𝑃 asimétrico,(5.19)
y el mayor va-
𝑇𝑇 = .
ℎB ℎ𝑇𝑇] = ℎB ℎ] . (5.19)
lor de Mp es 0,396 Nm para una carga de 1 N. Así, tomando una carga puntual de
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙] 𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
2 kN (un hombre grande saltando en el arco), y usando el empuje básico en el
apoyo de 87 kN, el efecto de la sobrecarga es
𝑃𝑃𝑃𝑃desplazar
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 + 𝑥𝑥)(2 − + 𝑥𝑥)(2 la
(1𝑥𝑥) línea de empujes del
− 𝑥𝑥)
𝑇𝑇 = 𝑇𝑇 = , , (5.20) (5.20)
peso propio una cantidad máxima ϵ, ℎdonde(4 −ℎ𝑥𝑥) (4 − 𝑥𝑥)
(0,396)𝑃𝑃𝑃𝑃 (2)
(1 −= 𝑥𝑥(𝜖𝜖)
] (87)
) (1 − 𝑥𝑥,] )
𝑃𝑃𝑃𝑃
𝑇𝑇𝑒𝑒 q = 𝑇𝑇𝑒𝑒 q = . . (5.21) (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥 2 4 − 𝑥𝑥
ó
𝜖𝜖 = 0,009 𝜖𝜖m= 0,009
. m . (5.22) (5.22)
6(crown) 6(crown) − 𝜖𝜖 = Δ −, 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ ⎧ 1 ⎫ ⎫
⎪ 3 1
⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ1,20
+ 2,40 (800−
𝜖𝜖 = Δ− + 2,40 , ⎪470) ,(5.23)
470) (800 ⎪
𝐻𝐻 𝐻𝐻 (5.23)
⎨ ⎨ 1 1 ⎬ ⎬
⎪ 0(springing
⎪ 0(springing
): − 1,49 𝜖𝜖): =−Δ1,49
+ 5,36
𝜖𝜖 = −Δ + (2 021
5,36 − 937) .⎪
(2 021 937) .⎪
⎩ ⎩ 𝐻𝐻 𝐻𝐻 ⎭ ⎭
Figura 5.18
El puente Mosca sobre el Dora Riparia, Turín, se construyó en 1827 y tiene una luz
de 45 m. Castigliano da detalles del puente, y unas tablas con los valores necesa-
rios para un análisis similar al mostrado en la tabla 5.2. Como se mencionó en el
capítulo 3, Castigliano estaba interesado en exponer sus teoremas, y trata el puente
de Turín como un arco elástico con tres redundancias o incógnitas hiperestáticas,
cuyos valores procede a calcular.
Castigliano demuestra que se puede estudiar un arco agrietado (es decir, un arco
imperfectamente elástico) con sus métodos, y realiza varios cálculos alternativos
para el puente de Turín. En el primero, supone una elasticidad perfecta para las
juntas de mortero entre las dovelas, y obtiene un valor del empuje horizontal en el
apoyo de 352.990 kg por metro lineal de ancho del puente. (Como se ha menciona-
do antes, (5.7), es preciso resolver las ecuaciones con una exactitud mayor que la
de los propios datos.)
Realiza un segundo cálculo para una construcción en seco (juntas de mortero de
espesor cero), y obtiene el valor de 324.710 kg para el empuje en el apoyo, un des-
censo del 8% respecto del anterior. Sin embargo, en esta solución la línea de empu-
jes queda fuera del tercio central cerca de los arranques, de manera que la fábrica
está parcialmente agrietada. (Castigliano señala la tendencia general de los arcos
de poca flecha a separarse de sus apoyos cerca del trasdós; la línea de empujes se
aproxima al intradós, con una posible sobretensión de la fábrica. Este tema se men-
cionará de nuevo en el capítulo 6.)
Un cálculo final considerando la fábrica parcialmente agrietada da un empuje de
333.960 kg.
𝑃𝑃
𝑇𝑇 =en Turín
El puente Mosca . (5.19)
111
ℎB ℎ]
𝑙𝑙B + 𝑙𝑙]
antes, el arco se imaginará reducido hacia la línea media hasta que la línea de em-
pujes quede justo contenida dentro. En este límite 𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 habrá
+ 𝑥𝑥)(2cinco
− 𝑥𝑥) secciones críticas,
𝑇𝑇 = , (5.20)
debido a la simetría del arco; estas secciones están ℎ situadas
(4 − 𝑥𝑥)en los arranques y en la
clave y cerca de los dos puntos a un cuarto de la luz (cf. figura 5.15 para el arco
𝑃𝑃𝑃𝑃 (1 − 𝑥𝑥 ] )
asimétrico de Lincoln). Durante el proceso 𝑇𝑇𝑒𝑒 qde
= encogimiento .del arco, el espesor (5.21)
2 4 − 𝑥𝑥
relativo de la rosca del arco en las distintas secciones se mantendrá constante.
Castigliano divide la mitad del arco en seis partes, figura 5.19. Si se toma el
origen en la clave, en vez de en los arranques 𝜖𝜖 =(cf. figura
0,009 m 5.1),. el proceso se simpli-
(5.22)
fica; usando la notación de (5.2), y con V = 0 por simetría, las ecuaciones para la
distancia vertical entre la línea de empujes y la línea media del arco son
6(crown)
6(coronación) − 𝜖𝜖 = Δ ,
⎧ 1 ⎫
⎪ 3 1,20 𝜖𝜖 = Δ + 2,40 − (800 470) , ⎪
3 𝐻𝐻 (5.23)
⎨ 1 ⎬
⎪ 0(arranque): ⎪
⎩ 0(springing ): − 1,49 𝜖𝜖 = Δ + 5,36 − 𝐻𝐻 (2 021 937) .⎭
esta línea de empujes no son constantes; los valores e1, etc. son proporcionales al
espesor vertical del arco en cada una de las secciones. En la figura 5.20 se presen-
tan los resultados finales; el mayor valor de Mp es de 1,72 tm para una carga unidad
(una tonelada). Así, tomando una sobrecarga de 10 t por metro de anchura del
puente, el valor de Mp es 17,2 tm. El empuje horizontal básico en el apoyo es de
373 t, y la excentricidad de la sobrecarga, referida como antes al espesor de la cla-
ve, es por tanto de 17,2/373 = 0,046 m. Añadiendo el valor 0,116 m de la excentri-
cidad de las cargas permanentes, el coeficiente geométrico de seguridad se reduce
a (1,50)/(2×0,162) = 4,6 para este caso particular de sobrecarga.
Figura 5.20
Figura 5.21
Arcos de hierro
del cálculo, como el descrito a lo largo de este libro, es válido. Por el contrario, el
cañón del puente en arco de hierro, ya esté formado por «dovelas» huecas o por
nervios individuales, está vacío en gran parte, y los niveles de tensión en los miem-
bros principales representarán una fracción significativa de la resistencia a rotura
del material. Ya no se puede suponer que la relación entre la tensión de rotura y la
de trabajo sea tan grande como para considerar que el material es infinitamente
resistente; por el contrario, es esencial que el proyectista haga alguna estimación
de la resistencia del puente con referencia a la resistencia a rotura del material.
No es sorprendente, por lo tanto, encontrar un interés temprano (por ejemplo, el de
Tredgold en el decenio de 1820) en el cálculo de la resistencia de los elementos de
hierro. Lo que se necesitaba, para el análisis de un nervio arqueado de hierro, era una
comprensión de la forma en que este nervio respondería a un empuje excéntrico. Se
estaban desarrollando métodos elásticos que podían utilizarse para tratar este tipo de
problemas, y suele atribuirse a Navier el mérito de haber dado el primer análisis co-
rrecto del comportamiento a flexión de una sección transversal en 1826. (De hecho,
Navier no había comprendido del todo el papel de los ejes principales en la flexión
de secciones asimétricas, y Tredgold cometió un error similar.)
La teoría elástica avanzaba, entonces, en un momento en que la ingeniería de la
construcción podía hacer uso de sus hallazgos, y se desarrolló toda la ciencia de la
«resistencia de materiales», que se ocupa del comportamiento local de los distintos
miembros en respuesta a una carga dada. Era inevitable que los métodos elásticos
también llegaran a utilizarse para estudiar el comportamiento general de la estruc-
tura; es decir, la posición de la línea de empujes en un arco hiperestático se podría
determinar mediante los nuevos principios elásticos, por ejemplo, mediante el uso
de los teoremas de Castigliano. En el capítulo 4 se vio que Pippard se basó en esta
misma teoría elástica en sus estudios sobre el arco en el siglo XX.
Sin embargo, no hay ninguna necesidad de emplear el mismo tipo de teoría para
dos tipos de análisis muy diferentes. Por un lado, debe determinarse el estado ge-
neral de equilibrio, y esto es un problema de la «teoría de las estructuras». Este
análisis conducirá a una estimación de las fuerzas estructurales internas. El segun-
do paso, calcular las secciones transversales locales para resistir esas fuerzas, es un
problema de la «resistencia de materiales».
El proyectista debe determinar el estado general de su estructura lo mejor que
pueda; la teoría elástica dará sólo uno del infinito número de estados de equilibrio
sí, y las chapas de hierro fundido se extienden entre los salientes de la parte inferior
de los nervios, de modo que el puente presenta un intradós elíptico de chapas de
hierro. Sobre estas chapas de hierro se colocan tierra y escombros (algunos ahora
reemplazados por hormigón) para formar un relleno del tipo convencional que sos-
tiene la calzada. En 1981–82 se realizaron trabajos de rehabilitación.
Para la evaluación del puente antes de estos trabajos, se consideró una tensión
de rotura a compresión de la fundición de unas 40 ton/pulgada² y a tracción de
unas de 10 ton/pulgada²; en consecuencia, las tensiones admisibles de trabajo se
fijaron en 10 ton/pulgada², y 3 ton/pulgada², respectivamente, o alrededor de 155
N/mm² y 46 N/mm². La figura 6.3(a) muestra el perfil de un nervio en arco, y tam-
bién una línea de empujes para la carga permanente combinada con la sobrecarga
más desfavorable. Se verá que en la «sección critica» marcada (la sección con
tensiones más altas en el nervio bajo la carga dada) la línea de empujes se sale por
debajo del intradós del arco; esto es, por supuesto, permisible para un material ca-
paz de soportar tracciones. Sin embargo, las tensiones en la sección crítica se cal-
cularon como 115 N/mm² en compresión y 69 N/mm2 en tracción, y esta última
cifra es un 50% más alta que el valor admisible de 46 N/mm².
Figura 6.3
La figura 6.3(b) muestra los resultados de un segundo análisis para las mismas
cargas, en el que la «articulación» del apoyo se ha colocado unos 150 mm por en-
cima del centro de gravedad de la sección. Tanto las tensiones de compresión como
las de tracción en la sección crítica se han reducido, a 97 y 45 N/mm² respectiva-
mente y la tensión de tracción se ha reducido hasta estar justo por debajo del valor
admisible.
Así, si la línea de empujes de la figura 6.3(b), que representa una primera etapa
en la evaluación del puente, fuera la línea correcta, las correspondientes tensiones
elásticas que surgen en la sección de mayor tensión serían satisfactorias. Ahora
bien, se desconocen las condiciones reales de los apoyos, por lo que no es posible
decidir si la línea de empujes de la figura 6.3(b) es más «correcta» que la de la fi-
gura 6.3(a), o viceversa. No se trata de un asunto de mera ignorancia; como se se-
ñaló en el capítulo 2, incluso si se dispusiera de información sobre la conexión
precisa de la costilla del arco con su arranque, el paso del tiempo, que implica
desplazamientos y asentamientos de la estructura, haría que esa información per-
diera sentido. Si el teorema de la seguridad fuera válido, no sería necesario elegir
entre los estados alternativos que se muestran en las figuras 6.3(a) y (b). Las ten-
siones correspondientes a la línea de empujes de la figura 6.3(b) son satisfactorias,
y esto zanja la cuestión; el arco no puede colapsar bajo la carga dada.
Sin embargo, la línea de empujes podría de hecho caer hasta la posición mostra-
da en la figura 6.3(a), o más abajo. En la práctica, cualquier apertura de los estribos
de un puente dará lugar a una reducción del valor del empuje sobre el apoyo y a un
descenso correspondiente de la línea de empujes en los arranques de los arcos.
Como se ha dicho en el capítulo 5, Castigliano observó esta tendencia a la caída de
la línea de empuje y, de hecho, propuso redondear los extremos de los nervios, para
proporcionar un apoyo fijo en un punto determinado de la sección transversal. Los
arcos del puente Magdalene podrían ser forzados a estar en un estado inequívoca-
mente satisfactorio si, separándolos mediante un gato de sus arranques, se inserta-
ran articulaciones que correspondieran a la posición de la línea de empujes de la
figura 6.3(b).
Podría pensarse que este procedimiento contradice el sentido común; la conver-
sión de una estructura redundante en una estructura isostática no puede mejorar su
resistencia. Este punto de vista, de sentido común, puede sostenerse ciertamente
para cualquier estructura dúctil, a la que se puede aplicar el teorema de la seguridad.
Una vez más, sin embargo, lo que es sospechoso es la estructura hecha de material
frágil. Lo que podría suceder en la práctica es que la línea de empujes para el arco
redundante podría realmente caer hasta una posición en la que el hierro se agrieta
en el trasdós; la línea se elevaría entonces de inmediato a una posición que se co-
rresponde más estrechamente con la de la figura 6.3(b). Sin embargo, es posible
que el nervio del arco en su nuevo estado agrietado no sea capaz de acomodar en su
espesor la nueva posición de la línea de empujes y, hasta que esto no se haya com-
probado (y se hayan verificado los niveles de las tensiones de compresión) no se
puede dar ninguna garantía sobre el estado del nervio.
La seguridad completa de los arcos hiperestáticos de hierro fundido se puede
garantizar si se imagina que están agrietados en toda su longitud. Es decir, se po-
dría pensar que el arco de la figura 6.3 está formado por «dovelas» que imitan el
arco de fábrica, y que no pueden aceptar tensiones de tracción en ninguna sección.
Si tal arco se analizara con los métodos de los capítulos anteriores de este libro, y
se encontrara satisfactorio, y si además se verificaran los niveles de tensión de
compresión, entonces se obtendría la seguridad necesaria.
Como alternativa, la provisión de articulaciones en los apoyos (y de otra articu-
lación en la clave si fuera necesario) haría que el arco de hierro fundido se volviera
isostático, sin ambigüedad alguna en la posición de la línea de empujes. El arco ya
no estaría sujeto a los caprichos del entorno, y el analista podría tener una garantía
razonable de que las tensiones calculadas no se superarían en la práctica. Todas
estas dificultades se deben a la naturaleza frágil del hierro fundido (que puede te-
ner en la práctica una mayor reserva de ductilidad, aunque sea pequeña, de lo que
se supone).
Las dificultades desaparecen con el uso del hierro forjado, que ciertamente tiene
suficiente ductilidad a tracción para que no se produzca la fractura.
rativo» en hierro de los tímpanos sirve para transmitir las cargas de las vigas de la
calzada a los arcos. Si el puente se ve de esta manera, las cargas de la calzada se
transmitirán a los arcos curvos, y estos pueden ser analizados por las técnicas de
línea de empujes. Para este puente en particular, todas las combinaciones de cargas
permanentes y sobrecargas produjeron tensiones dentro de los límites admisibles;
el puente demostró, de hecho, ser satisfactorio.
Sin embargo, un análisis elástico convencional no dio esta visión directa. Fue
fácil adaptar un programa de ordenador de cálculo elástico para el análisis; el arco
fue idealizado como un conjunto de elementos que tienen en cada punto las propie-
dades de sección del arco. De este modo se pudo investigar un gran número de ca-
sos de carga y tabular los peores valores de las tensiones de compresión y tracción
de la forma habitual.
Además de varias combinaciones de cargas permanentes y sobrecargas, se consi-
deraron otros dos casos de «carga». El primero de ellos fue un estudio de los efectos
de la variación de la temperatura. El segundo es el resultado de un defecto observado
en el puente; uno de los pilares del río se ha inclinado en algún momento, y el vano
principal de 27,4 m ha aumentado al nivel de la calzada en unos 13 mm.
Cuando se tuvieron en cuenta estos diferentes casos de carga, se comprobó que
la peor tensión de tracción en cualquier sección del puente era de 309 N/mm².
De este total, 57 N/mm² se debían a la combinación más desfavorable de carga
permanente y sobrecarga, 114 N/mm² se debían a la contracción al cambiar la
temperatura, y 138 N/mm² se debían a la rotación del pilar del río. La tensión
admisible de tracción se había fijado en 120 N/mm², por lo que el total de 309
N/mm² superaba considerablemente este valor.
Las magnitudes relativas de algunas de estas cantidades pueden comprobarse
mediante cálculos sencillos. Un aumento de 13 mm en un tramo de 27,4 m repre-
senta una deformación unitaria de, aproximadamente, 0,5×10–3; si esta tensión se
absorbe elásticamente en el hierro, la tensión de tracción correspondiente es de
unos 100 N/mm². De forma análoga, una variación de temperatura de ± 30°C lleva-
ría a una deformación de aproximadamente ± 0,4×10–3, y la tensión elástica corres-
pondiente sería también del orden de ±100 N/mm². Ahora bien, tanto las deforma-
ciones por la temperatura como las deformaciones debidas al aumento de la luz
conducen a tensiones auto-equilibradas. Resulta sencillo valorar cualitativamente
la naturaleza de estas tensiones; ni la variación de la temperatura ni el desajuste
de la luz darán lugar a tensiones en una estructura isostática (por ejemplo, un arco
triarticulado con la misma geometría que el que se está considerando). Una estruc-
tura hiperestática, sin embargo, es capaz de soportar tensiones en ausencia de carga
externa; de hecho, se encontrará inevitablemente en ese estado. Los elementos ro-
blonados entre sí que conforman el puente de la figura 6.4 habrán sido forzados a
unirse, hasta cierto punto, durante la construcción, y es de notar que tales tensiones
desconocidas de montaje serán ignoradas en cualquier cálculo elástico.
De hecho, es seguro, por los teoremas plásticos, ignorar tales tensiones; no pue-
den tener ningún efecto en la capacidad de carga final de una estructura dúctil. De
manera similar, la tensión de temperatura de 114 N/mm² , y la tensión de 138 N/mm²
debida a la rotación del pilar del río, surgen sólo porque el arco es estáticamente
indeterminado; no pueden afectar la resistencia final del puente. Del total de la
peor tensión de tracción de 309 N/mm², sólo 57 N/mm² se deben a la carga; las
otras contribuciones surgen de una «falta de ajuste» exactamente igual que los de-
fectos de montaje.
Son los argumentos sobre las pequeñas imperfecciones los que son vitales,
como se vio en el capítulo 2, y no los cálculos de las magnitudes de las tensiones
autoequilibradas resultantes. Tales imperfecciones (como la inclinación de una
pila en el río) pueden ser muy evidentes al examinar de cerca la estructura, y
pueden llevar a deformaciones muy grandes y visibles del hierro forjado, o a la
separación de dovelas en un arco de fábrica. Sin embargo, estas grandes defor-
maciones y estas grietas no serán visibles si el ingeniero toma una visión más
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agrietamientos en arcos, 46, 48, 68, 122, 123 Castigliano, C. A. P., 48, 68, 109–111, 114,
análisis de arcos 119, 126
elástico, 2, 35, 48, 67 y ss., 114, 121, 122 cimbras, 5, 6, 8
plástico, 77 y ss. fuerzas sobre las, 54
análisis estructural cadena, analogía con el arco, 8, 12, 45, 47
ecuaciones fundamentales, 2, 27–29 Chitty, L., 127
aplastamiento de la piedra, 30, 32 cimentaciones, lavado de las, 5, 64
apoyos Clapeyron, E., 62, 127
rígidos, 2, 35 Clare College, puente, 8–10, 38
resistencia de, 6–7 Coalbrookdale, puente de hierro, 62
arco coeficiente geométrico de seguridad, 2, 3, 23,
plano, 44 37 y ss., 77 y ss., 115
triarticulado, 14–18, 37, 38 Coliseo, Roma, 44
más delgado posible, 40, 57, 58 compatibilidad de deformación, 2
arcos de hierro, 1–2, 113 y ss. Coulomb, C. A., 1, 60–63, 126
articulaciones, entre dovelas, 31, 38, 39 Couplet, P., 54–58, 59, 60, 61, 63, 126
Ashby, R. J., 127
auto-tensión, 2, 122 Danyzy, A. A. H., 59, 60, 63, 126
defectos, pequeños, 35, 37, 122–123
Baker, J. F., 127 deformaciones, en el análisis de estructuras, 8, 28
Barlow, W. H., 46, 48, 49, 62, 125 Derand, François, 64, 65, 126
Bélidor, B. F. de, 54, 64, 126 deslizamiento, de las dovelas, 20, 29, 52
Bernoulli, John, 45 desplazamientos, pequeños, 28
Bideford, puente, 64 dovelas, 8 y ss.
Blondel, regla de, 64 deslizamiento de, 20
Boistard, L. C., 58, 61, 63, 126 articulación de, 31