Resumen Psicoanalisis
Resumen Psicoanalisis
Psicología y Psicoanálisis
Contexto histórico y epistémico del surgimiento de la teoría freudiana
¿Qué es el psicoanálisis? Definición en sus tres niveles
Su teoría: la Metapsicología: tres puntos de vista
Recorrido por los diferentes momentos del Método Psicoanalítico de Freud: el método
catártico y la hipnosis, el método sugestivo, el método psicoanalítico
Aplicación en el caso Elizabeth Von R
Breve historia:
s. Freud (1856-1938) médico que durante su residencia hospitalaria se interesa por el trabajo
que realiza Charcot sobre la histeria por medio de la hipnosis. Sus intentos de trasmitir los
conocimientos de Charcot son inútiles debido al rechazo de la época.
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espontaneo. Esta regla fundamental contribuye a que afloren las representaciones
inconscientes y actualiza los mecanismos de resistencia.
INCONSCIENTE
Territorio extranjero-interior
Concepto subversivo nueva idea: a partir de ser pensado-deseado por otro será
posible pensar
Sistema con legalidades propias y una lógica diferente
En el año 1925 Freud va a definir el psicoanálisis como un método para la investigación del
inconsciente. Cabe destacar que Freud NO crea el inconsciente.
SEXUALIDAD INFANTIL
Era preciso reconducirse al pasado, cada vez a un pasado, más lejano, hasta la infancia y los
primeros años de vida.
La sexualidad no designa solamente las actividades y el placer dependientes del
funcionamiento del aparato genital, sino toda una serie de excitaciones y de actividades
que producen un placer que no puede reducirse a la satisfacción de una necesidad
fisiológica y que se encuentra también bajo la forma normal de amor sexual.
Autoerotica, se produce en el propio cuerpo
La satisfacción apuntala a funciones de conservación, pero luego las excede, y va más allá
de lo auto conservativo
Organizada en fases libidinales (sucesivas), cada una busca la satisfacción en una
determinada zona del cuerpo (zona erógena). En cada fase se producen operaciones o
trabajo psíquico estructurante del sujeto.
El sujeto sexuado desde el comienzo nos hace pensar en un sujeto de deseo
LIBIDO
Se llama así a la energía de las pulsiones que tiene relación con todo aquello que puede
designarse con la palabra amor.
DESEO
NO es anhelo, eso es conciente
Hace referencia a un movimiento del aparato psíquico que busca reinvestir las huellas de la
primera vivencia de satisfacción
La reaparición de la percepción (de la satisfacción)
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ello, en posteriores situaciones buscara en la memoria las huellas asociadas a esa primera
satisfacción, y al investirse la imagen ligada se produce la alucinación primitiva.
PULSION:
Proceso dinámico consistente de un empuje que hace tender al organismo hacia un fin
Tiene su fuente en una excitación corporal, su fin es suprimir el estado de tensión que reina
en la fuente pulsional, gracias al objeto, alcanza su fin.
Concepto fronterizo entre lo somático y lo psíquico
ZONA EROGENAS
Sectores del cuerpo que por sus características son posibles de ser estimulados y proveer
placer
o Fase Oral:
- Primeros años de vida
- Pre genital y auto erótica
- Chupeteo, se desprende del acto de la alimentación y busca la satisfacción
- Una vez que se da la experiencia de satisfacción, el cuerpo queda sexualizado
Necesidad: del orden de lo biológico
Deseo: del orden del psiquismo
TEORIA DE LA REPRESION:
Operación fundante del inconsciente
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Represión fundante: desaloja del campo del preconsciente /conciente los representantes
representativos de la pulsión correspondientes a la sexualidad infantil, formando el núcleo
del inconsciente.
Solo tendremos noticias a partir de sus retoños desfigurados
Represión se la conoce en la clínica por medio de la resistencia del recordar
La represión es uno de los destinos de la pulsión (y posibilita otras operaciones psíquicas
como la sublimación y la fase de latencia)
Hablar de la teoría psicoanalítica implica pensar en abstracciones, romper con la idea de causa-
efecto, introducirnos en la idea de Inconsciente, de sexualidad, de tópicas, de pulsiones,
repeticiones y en una conceptualización sobre la enfermedad y la curación diferentes.
Breuer y Freud al comienzo de sus trabajos utilizaban el método catártico; dirigían la atención del
enfermo directamente a la escena traumática en que el síntoma se había engendrado, procuraban
colegir en el interior de ella el conflicto psíquico y liberar el afecto sofocado. Es a partir de esto que
descubren el proceso psíquico característico de las neurosis que Freud llamara luego regresión. Esta
regresión llevo cada vez más atrás, primero fue regularmente hasta la pubertad pero después hacia
los años más remotos de la infancia.
Se vio entonces que el psicoanálisis no puede esclarecer nada actual si no es reconduciéndolo a
algo pasado y aunque toda vivencia patógena presupone una vivencia anterior, que no siendo
patógena en si misma presta al suceso que viene después de su propiedad patógena.
Breuer creará la teoría de los estados hipnoides, a partir de esta quería explicar la escisión del alma
de los histéricos por la incomunicación entre diferentes estados de ella; los productos de esos
estados penetraban en la conciencia de vigilia como unos cuerpos extraños no asimilados.
Freud estaría en favor de la importancia de la sexualidad en la causación de las neurosis, y Breuer
sería uno de los primeros en mostrar el rechazo ante eso.
Los factores que se fueron que se fueron sumando al método catártico y lo transformaron en
psicoanálisis, que se destacan son: la doctrina de la represión y de la resistencia, la introducción de
la sexualidad infantil, y la interpretación y uso de los sueños para el reconocimiento de lo
inconsciente.
La doctrina de la represión es el pilar fundamental sobre el que descansa el edifico del psicoanálisis.
El empleo de la hipnosis ocultaba por fuerza esa resistencia que se opone al trabajo analítico y
pretexta una falta de memoria para hacerlo fracasar. De ahí que la historia del psicoanálisis
propiamente dicho solo empiece con la innovación técnica de la renuncia a la hipnosis.
Es lícito decir que la teoría psicoanalítica es un intento por comprender dos experiencias que se
obtienen en los ensayos por reconducir a sus fuentes biográficas los síntomas patológicos de un
neurótico: el hecho de la transferencia y el de la resistencia.
Las huellas mnémicas se adentran todavía más atrás, hasta la infancia y los primeros años de ella.
Bajo la influencia de la teoría traumática de la histeria originada en Charcot se tendía con facilidad a
juzgar reales y de pertinencia etiológica los informes de pacientes que hacían remontar sus
síntomas a vivencias sexuales pasivas de sus primeros años infantiles. Cuando esta etiología se
desbarato por su propia inverosimilitud, el resultado inmediato fue un periodo de desconcierto.
Disposición y vivencia se enlazaron aquí en una unidad etiológica inseparable; la disposición
elevaba a la condición de traumas incitadores y fijadores impresiones que de otro modo habrían
sido enteramente triviales e ineficaces, mientras que las vivencias despertaban en la disposición
ciertos factores que habrían permanecido largo tiempo dormidos sin desarrollarse quizá.
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La tesis de Freud sobre la sexualidad del niño se fundó al comienzo casi exclusivamente en los
resultados del análisis de adultos, que retrogradaba al pasado. No obstante luego comenzó a
observar niños. La importancia de la sexualidad infantil solo puede obtenerse sí se transita el
camino del análisis, retrogradando desde los síntomas y peculiaridades de los neuróticos hasta las
fuentes ultimas cuyo descubrimiento explica lo que hay en ellos de explicable y permite modificar
lo que acaso puede cambiarse.
Definimos al INCONSCIENTE como el efecto residual del contacto sexualizante, humanizante, con el
semejante. Los paradigmas de base de la teoría psicoanalítica definen al inconsciente como su
objeto de estudio, objeto que está: integrado en la totalidad de la personalidad, fundado por la
represión, la sexualidad infantil como su contenido y la transferencia como su modo de expresión y
conocimiento.
REPRESIÓN es un proceso inconsciente por lo tanto no intencional, es una función organizadora
del psiquismo que posibilita la expresión de acciones específicas adecuadas a la conciencia.
SEXUALIDAD es ese plus no evacuable, que va más allá de lo auto conservativo.
LIBIDO se denomina a esa energía implantada por el semejante que es el verdadero motor del
psiquismo.
La TRANSFERENCIA es el modo de expresarse de estas representaciones inconscientes y el
psicoanálisis la utiliza para llegar al inconsciente reprimido. Entendemos también por
transferencia, el transporte de los acontecimientos, vínculos, deseos y sentimientos del pasado
sobre el presente.
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había forma alguna de medir los procesos inconscientes.
Los “fenómenos inconscientes”, el campo de estudio del psicoanálisis, si bien no podían
conocerse mediante la experiencia positiva, tenía leyes internas que permitía conocerlas.
Freud propone la interpretación al comienzo de su trabajo y la construcción una vez que
ha encontrado un estatuto al interior de su disciplina para la pulsión.
Psicoanálisis
Freud define al psicoanálisis en tres niveles:
1. Método de investigación: el cual se encarga, por medio de la asociación libre, de
evidenciar el significado inconsciente de las palabras, actos y producciones de nuestra
imaginación (fantasías, sueños y delirios).
2. Método terapéutico: basado en el de la investigación se realiza una interpretación
controlada y sistematizada de la resistencia, transferencia y del deseo.
La interpretación es según Freud su intervención estrella, no es simple, lleva tiempo y
necesita de un hilo lógico y del correcto seguimiento de la resistencia.
3. Conjunto de teorías: la conocida metapsicología de Freud, la cual se constituyó gracias
a los conocimientos adquiridos por el en los niveles anteriores. Está formada por tres
puntos de vista:
- Dinámico: descripción de los conflictos entre fuerzas dentro del psiquismo que
producen los fenómenos psíquicos
- Económico: descripción de la circulación y distribución de la energía cuantificable
que es susceptible de aumento o disminución.
- Tópico (lugares virtuales que describen como se mueven las energías y los
conflictos dentro de esos espacios).
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cambiara el tema.
3. Método Psicoanalítico: Le será sugerido a Freud por una paciente, Emy Von R, quien le
pedirá a Freud que deje de intervenir en el curso de su pensamiento y la dejara hablar
libremente.
Comenzará entonces el a utilizar la asociación libre como medio privilegiado y garante
de la solvencia de la interpretación psicoanalítica. Dejará que sus pacientes hablen con
libertad sin ellos intervenir (regla de abstinencia) y utilizara la resistencia como brújula
que lo guiara hacia lo reprimido.
Cabe destacar la regla fundamental que contribuye a validar la asociación libre, la
misma consiste en que el analizado exprese, durante las sesiones del tratamiento,
todas sus ocurrencias, ideas, imágenes, emociones, pensamientos, recuerdos o
sentimientos, tal cual como se le presentan, sin ningún tipo de selección, ni
estructuración del discurso, sin restricción ni filtro, aun cuando el material le parezca
incoherente, impúdico, impertinente o desprovisto de interés.
Unidad 3
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- “vía regia” de acceso al inconsciente, permite el contacto con afectos e ideas de ese
mundo.
- Aquello que le permite inscribirse al mundo de la normalidad. El psicoanálisis deja de
ser exclusivo del síntoma patógeno y pasa a ser un método de comprensión del
psiquismo en general.
Igualación de los sueños con los síntomas neuróticos en lo que respecta a función,
mecanismos y como fenómenos de transacción. Así concluye que las leyes del funcionamiento
mental inconsciente se rigen por el proceso primario.
Lo que se recuerda del sueño y sobre lo cual se ejercen las artes interpretativas está:
mutilado por la infidelidad de nuestra memoria
no solo lagunoso, sino que lo refleja de manera infiel y falseada.
- Dudamos: ¿Fue en verdad tan incoherente? ¿Fue tan coherente o al reproducirlo lo
embellecimos y llenamos espacios?
“Los rasgos más ínfimos son indispensables para la interpretación, y demora la culminación
de la tarea cuando se tarda en prestarles atención”
Es cierto que desfiguramos el sueño en el intento de reproducirlo (elaboración secundaria del
sueño por parte del pensamiento normal) tal desfiguración es un fragmento de la elaboración
a que son sometidos regularmente los pensamientos oníricos a consecuencia de la censura
del sueño. No son arbitrarias las alteraciones que el sueño experimenta en la redacción de
vigila, mantienen un enlace asociativo.
En el análisis de sueños con pacientes, Freud le pide al paciente que cuente su sueño cuando
parece difícil de resolver hace que este lo repita y allí donde él modifico la expresión se da a
conocer los puntos débiles del disfraz del sueño. Por allí puede comenzar entonces la
interpretación del sueño. Sin embargo, la exhortación alertó al paciente y rápidamente
protegió bajo el esfuerzo de la resistencia los puntos débiles del sueño.
Esfuerzo de resistencia el interés en olvidar pone en manifiesto el interés puesto en
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desfigurar el sueño.
Injustificaciòn nuestra memoria no conoce garantías e igual damos fe de ella.
La duda sobre el reflejo correcto del sueño es, en realidad, también una resistencia.
Se sabe que entre pensamientos oníricos y sueño sobrevino una total subversión de los
valores psíquicos; la desfiguración solo fue posible por sustracción de valor.
El psicoanálisis es desconfiado y con razón, los pacientes dudan y dicen no recordar más, esto
que perturba al análisis permite también desenmascarar un retoño de la resistencia. ‘’Todo lo
que perturba la prosecución del trabajo analítico es una resistencia’’(regla).
Del sueño se va olvidando cada vez más después de despertar y a menudo se olvida a pesar
de los penosos empeños por retenerlo; todo lo que este olvido carcomió en el contenido del
sueño a menudo puede ser rescatado por el análisis.
La parte del sueño “olvidada” es la más importante, nos llevará hacia la solución del sueño,
pero será la más sometida a la resistencia. El olvido de los sueños es en buena parte obra de
la resistencia; venciendo esa resistencia se puede evocar el sueño en el recuerdo del
paciente.
El olvido depende mucho más de la resistencia que de la ajenidad entre el estado de vigilia y
el dormir, como creen muchos autores.
La interpretación de un sueño no siempre se consuma de un golpe, capaz el sueño no dice
nada ese día, en tal caso hará bien interrumpir y volver sobre el trabajo un día próximo.
Entonces otro fragmento del contenido del sueño atrae la atención y se encuentra el acceso a
un nuevo estrato de los pensamientos oníricos. Podemos llamar a esto interpretación
fraccionada del sueño.
“El análisis me mostro que el trabajo del sueño había emprendido la tarea de mudar en un
sueño (…) una serie de pensamientos muy abstractos e insusceptibles de figuración directa, y
procuro solucionar esta tarea apoderándose de algún otro material de pensamiento que
mantenían una relación laxa (a menudo alegórica) con aquel pensamiento abstracto y que
ofrecía menores dificultades a la figuración”.
Interpretación Abstracta dada por el soñante.
Interpretación Correcta del material deslizado se da a partir de la utilización de medios
técnicos
No de todos los sueños puede obtenerse una interpretación.
Los sueños que se dan uno tras otros se complementan entre sí en su contenido y en la
interpretación. Los sueños que se dan en una noche deben ser tratados como un todo por el
trabajo interpretativo.
El ombligo del sueño es el lugar en donde se asienta lo no conocido. Los pensamientos que
no se dejan desenredar pero que tampoco han hecho contribuciones al trabajo del sueño,
son precisos dejarse en la sombra. Sin embargo, todos aquellos que han contribuido deben
permanecer sin clausura alguna y desbordar en todas las direcciones dentro de la
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enmarañada red de nuestro mundo de pensamientos.
Durante la noche hay una disminución de la resistencia que hace posible la formación del
sueño, así comprendemos con facilidad que tras el despertar enseguida vuelva a eliminar lo
que se vio forzada a admitir mientras estaba disminuida. Entonces el estado del dormir
posibilita la formación del sueño por cuanto rebaja la censura endopsiquica.
“Los delirios son la obra de una censura que ya no se toma el trabajo de encubrir su reinado
(…)”
“Toda vez que un elemento psíquico se enlaza con otro por una asociación chocante y
superficial, existe también entre ambos un enlace correcto y que cala más hondo sometido a
la resistencia de la censura”.
Las asociaciones superficiales sustituyen en la figuración a las profundas cuando la censura
hace intransitables tales vías normales de conexión. Pueden entonces distinguirse dos casos:
1. la censura se dirige solo a la trabazón de dos pensamientos cada uno de los cuales por
separado no suscita su veto, entonces los dos entran en la conciencia sucesivamente, su
trabazón permanece oculta, pero a trueque de ello se nos ocurre un enlace superficial
entre ambos en el cual de otro modo no habríamos pensado que por regla general aborda
el complejo de las representaciones desde un ángulo diverso del que parte la conexión
sofocada pero esencial.
2. losSe censura la Ambos entrandosen Se forma un Abordaje pensamientos
trabazón (enlace) la conciencia, enlace desde un
de los dos ocultando su superficial ángulo distinto,
pensamientos enlace entre ellos. pero esencial
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ninguno de los aparece en su forma correcta sino en una modificada, sustitutiva y los dos
pensamientos sustitutivos se escogen de tal suerte que reflejan merced a una asociación
superficial, la conexión esencial en que están aquellos a los que sustituyen.
Los pensamientos
son censurados
por su contenido Bajo la presión de la censura se ha producido aquí en los dos
casos un desplazamiento desde una asociación normal y
seria a otra superficial que parece absurda.
En la interpretación de la vigilia recorremos un camino que retrocede desde los
elementos del sueño hasta los pensamientos oníricos; el trabajo del sueño emprendió el
camino inverso.
LA REGRESIÒN:
El sueño es un acto psíquico de pleno derecho, su fuerza impulsora es en todos los casos un
deseo por cumplir el que sea irreconocible como deseo se debe a la influencia de la censura
psíquica que debió soportar en su formación; cooperaron en su formación:
un constreñimiento a la condensación del material psíquico,
un miramiento por su figurabilidad en imágenes sensibles
un miramiento por dar una fachada racional e inteligible al producto onírico.
El carácter psicológico más general y llamativo del soñar: un pensamiento, por lo común el
pensamiento deseado, es objetivado en el sueño, es figurado como escena o es vivenciado.
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Extremo motor: se encuentra otro sistema que abre las esclusas
(canales) de la motilidad.
el proceso psíquico en general transcurre desde el extremo de la
percepción hacia el de la motilidad.
De lo que ingresa por el polo perceptual queda en el aparato un primera Hm, y la función que
tiene la llamamos memoria.
Seria dificultoso creer que el sistema conserva fielmente alteraciones e igual se mantiene
abierto y receptivo a nuevas alteraciones. Por eso, suponemos que el sistema delantero del
aparato recibe los estímulos perceptivos, pero nada conserva de ellos y por tanto carece de
memoria y que tras él hay un segundo sistema que transpone la excitación momentánea del
primero a huellas permanentes.
P M
Mn Mn Mn
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Instancia Criticadora mantiene relaciones más estrechas con la conciencia que la criticada
Se sitúa entre ésta última y la conciencia como una pantalla
guía nuestra vida de vigilia y decide sobre nuestro obrar consciente.
Preconsciente Los procesos habidos en él pueden alcanzar sin más demora la conciencia
siempre que se satisfagan ciertas condiciones
Tiene la cualidad de poseer palabra por lo que puede hacer consciente su
contenido si se le dirige atención
Este sistema posee las llaves de la motilidad voluntaria.
Inconsciente No tiene acceso alguno a la conciencie si no es por vía del preconsciente y al
pasar por el cual su proceso de excitación tiene que sufrir modificaciones.
El sueño, al igual que los síntomas y lapsus, recibe la envión para su formación desde el
inconsciente. Esta excitación onírica buscara proseguir por el Prcc y alcanzar el acceso la
conciencia.
Mn Mn
Posee carácter alucinatorio.
. . Probablemente
. . . . En la vigilia esta regresión no va más allá de
sea el trabajo de condensación, que se por las imágenes mnémicas; no pueden producir
obra del trabajo del sueño lo que posibilita la animación alucinatoria de las imágenes
que el sistema P se invista hasta la plena perceptivas.
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vivacidad sensorial en la dirección inversa
Durante el día hay una corriente continua Sin embargo, en las regresiones que se
desde el sistema Ψ de las P hasta la motilidad, producen en estados patológicos de vigilia; la
ella cesa durante la noche y ya no podría regresión se produce a pesar de una corriente
oponer impedimento alguno a una sensorial ininterrumpida en la dirección
contracorriente de la excitación. Esta sería la progrediente.
clausura del mundo exterior.
Tres modos de regresión, que en el fondo son solo uno y en la mayoría de los casos
coinciden:
1. Una regresión tópica: en el sentido del esquema desarrollado de los sistemas Ψ.
2. Una regresión temporal: retrogresión a formaciones psíquicas más antiguas.
3. Una regresión formal: modos de expresión y de figuración primitivos sustituyen a los
habituales.
El soñar en su conjunto es una regresión a la condición más temprana del soñante, una
reanimación de su infancia, de las mociones pulsionales que lo gobernaron entonces y de los
modos de expresión que disponía.
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Tres posibilidades para la génesis de un deseo:
1. Puede haberse excitado durante el día sin obtener satisfacción a causa de condiciones
exteriores, así queda pendiente para la noche un deseo admitido y no tramitado.
Localizamos este deseo en el sistema preconsciente.
2. Puede haber emergido de día, pero topándose con una desestimación queda
pendiente pues un deseo no tramitado pero que fue sofocado. Suponemos que fue
esforzado hacia atrás del sistema preconsciente al inconsciente.
3. Puede carecer de relación la vida diurna y contarse entre aquellos deseos que solo de
noche se ponen en movimiento en nosotros desde lo sofocado. Incapaz de trasponer
el sistema del inconsciente.
4. Las mociones de deseos actuales, que se despiertan durante la noche.
Entonces el deseo consciente solo deviene excitador de un sueño si logra despertar otro
deseo paralelo inconsciente mediante el cual se refuerza.
Los deseos inconscientes están siempre alertas del inconsciente, dispuestos a expresarse
cuando tiene la oportunidad de aliarse con una moción consciente y transferir su
intensidad a esta.
El deseo que se figura en el sueño tiene que ser un deseo infanti l, por tanto, en el adulto
proviene del inconsciente y en el niño en quien la separación y censura entre
preconsciente e inconsciente todavía no existen es un deseo incumplido no reprimido de la
vida de vigilia.
Cuando dormimos las investiduras de nuestros pensamientos de vigilia no cesan por completo,
debido a problemas, preocupaciones, etc. Éstas pueden ser: incompletas, no tramitadas,
rechazadas, despertadas del Icc durante el día, o impresiones indiferentes.
Las intensidades psíquicas introducidas por los restos de la vida diurna tienen que ser tenidos
en cuenta, seguramente durante la noche buscan expresarse, pero no pueden debido a que su
avance habitual fue imposibilitado por el estado del dormir. Entonces, no les queda otro
camino que buscar un refuerzo de lo inconsciente y acompañar en sus rodeos a las
excitaciones inconscientes.
Los restos diurnos penetran abundantemente en el sueño, aprovechan su contenido para
abrirse paso hasta la conciencia también durante la noche. Los restos diurnos no son solo
deseos.
Los sueños de angustia tienen dos formas de manifestarse: o se sustituyen por afectos contrarios y
se sofoca lo penoso, por medio del trabajo del sueño, o las representaciones penosas alcanzan el
contenido manifiesto del sueño. Estos últimos también son cumplimiento de deseo, que provocaría
pena en el soñante y se anudaron a restos diurnos para poder manifestarse. En el primer caso
deseo Cc e Icc coinciden, en el segundo lo reprimido y lo Cc divergen. También el deseo puede
equilibrar lo penoso y el tono afectivo es indiferente. Sin embargo, el Yo puede reaccionar frente a
la satisfacción procurada del deseo reprimido y aún ponga fin el sueño mediante la angustia.
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Los sueños de displacer pueden ser punitorios, el deseo es de castigo a causa de una moción de
deseo reprimida. En estos el deseo es del Yo. Los restos diurnos en estos casos expresan
satisfacciones no permitidas, y el deseo punitorio reacciona contra él.
Restos diurnos ingrediente necesario para la formación del sueño, sino no se explica como
en el contenido del sueño se identifique impresiones diurnas reciente.
La representación Icc solo puede acceder al Pcc por conexión con un elemento allí presente, que
generalmente es uno indiferente, y le transfiere su intensidad. Esto es la transferencia. Puede
dejarla intacta o imponerle una modificación por obra del contenido de la representación que le
trasfiere, en cuyo caso la intensidad es menor.
Todo material del sueño pone de manifiesto algún entrelazamiento de una impresión reciente, y
que este elemento reciente es a menudo indiferente (por lo que tienen menos temor a la censura).
Lo reprimido exige un material libre de asociaciones: las indiferentes no ofrecieron ocasión a
extensas conexiones, y las recientes porque no tuvieron tiempo aún. Los restos diurnos no solo
toman algo prestado del inconsciente cuando logran participar en la formación del sueño, sino que
también ofrecen a lo inconsciente algo indispensable, el apoyo necesario para adherir la
transferencia.
Los restos diurnos son los verdaderos perturbadores del dormir.
El sueño en cambio es el guardián del dormir
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no sobreviene. El camino desde la imagen mnémica hasta el establecimiento de la identidad
perceptiva por medio del mundo exterior es un rodeo para el cumplimiento de deseo. El
pensar sustituye el deseo alucinatorio y evidencia que el sueño es cumplimiento de deseo
porque solo un deseo puede impulsar a trabajar nuestro aparato anímico.
El sueño que cumple sus deseos desde el corto camino regrediente conservó un testimonio del
modo de trabajo primario de nuestro aparato, que se abandonó por inadecuado. El soñar es un
rebrote de la vida infantil del alma ya superada.
La censura entre el Pcc y el Icc es el guardián de nuestra salud mental.
¿Es un descuido que por la noche reduzca su actividad? No, cuando el guardián se entrega al
reposo también cierra la puerta a la motilidad. Puede ser permitidas cuantas mociones de lo Icc
quieran aparecer, resultan inofensivas porque no ponen en funcionamiento el aparato motor, el
único que puede actuar sobre el mundo exterior transformándolo.
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Unidad 4
Conceptualizaciones metapsicológicas anteriores a 1915:
Pulsión:
- Definición, diferencias con “instinto”
- Los cuatro términos que la definen.
- Los destinos pulsionales.
Represión:
- La importancia de su constitución y de sus fallas.
- Represión primaria, represión secundaria- a posterioridad y retorno de lo reprimido.
- Tópica y dinámica de la represión. Formaciones de retorno de lo reprimido.
- El síntoma, su sentido y formación.
El termino pulsión se puede pensar que procede del termino pulso con que con el sufijo
“sion" que significa “acción”.
Trieb:de empuje, fuerza de carácter irrepresible.
En el texto metapsicológico ‘’Pulsiones y sus destinos’’ Freud incorpora ese término. Allí lo
define como estímulo de lo psíquico
La conceptualización de la pulsión implica necesariamente la idea de la sexualidad infantil
y de un cuerpo desnaturalizado, ósea un cuerpo que no se rige por la necesidad sino por
algo de otro orden
Pulsión:
concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático, como un representante psíquico
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de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma.
Pulsión Estimulo
Fuerza constante Opera de un solo golpe
Estimulo endógeno, requiere de Estimulo exógeno, mediante
actividades más complejas para su movimientos musculares puede
satisfacción. Lo que cancela esa terminarse
necesidad es la satisfacción la cual solo
puede alcanzarse mediante una
modificación apropiada a la meta de la
fuente interior de estímulo.
No hay huida El organismo puede eludir de él.
El sistema nervioso, tiene la función de librarse de los estímulos que le llegan, de rebajarlos al
nivel mínimo posible y dicho de otro modo es un aparato que de ser posible querría
conservarse exento de todo estimulo. Le atribuimos al sistema nervioso el cometido de
dominar los estí[Link] actividad del aparato psíquico está sometida al principio del placer,
es decir, es regulada de manera automática por sensaciones de la serie placer-displacer.
Cuatros conceptos:
1. Esfuerzo: factor motor, ese carácter forzante es una propiedad universal de las
pulsiones y su esencia misma.
2. Meta. es en todos los casos la satisfacción, pero los caminos que llevan a ella pueden
ser diversos.
3. Objeto: es aquello en o por lo cual puede alcanzar su meta; es lo más variable de la
pulsión y no esta enlazado originariamente con ella. No necesariamente es un objeto
ajeno, también puede ser una parte del cuerpo propio; puede ocurrir además que el
mismo objeto sirva simultáneamente a la satisfacción de varias pulsiones.
4. Fuente de la pulsión: aquel proceso somático, interior a un órgano o a una parte del
cuerpo, cuyo estimulo es representado en la vida anímica por la pulsión.
-Cada pulsión parcial se halla caracterizada por su fuente, región o zona del cuerpo de
la que recibía su excitación.
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placer de órgano, solo tras haber alcanzado una síntesis cumplida entran al servicio de
la función de reproducción.
Destinos de la pulsión:
1. El trastorno hacia lo contrario: en la meta de la pulsion
- la vuelta de una pulsión de la actividad a la pasividad
- el trastorno en cuanto al contenido.
2. La vuelta hacia la persona propia: el cambio de vía de objeto manteniéndose inalterada
la meta.
3. La represión: la pulsión tiene este destino cuando genera placer para ciertos sistemas y
displacer para otros.
4. La sublimación: el objeto y la meta sufren un cambio de vía, la pulsión originalmente
sexual halla su satisfacción en una operación que ya no es sexual, sino que recibe una
valoración social o ética superior (objeto valioso socialmente).
Instinto: tipo de comportamiento heredado propio de una especia animal, es fijo y responde a
una necesidad. Se expresa en las necesidades biológicas autoconservativas. Se satisfacen con
objetos reales.
Proyecto de Psicología:
Atracción de deseo y la inclinación a reprimir
En Ψ se ha formado una organización cuya presencia perturba decursos que la primera vez se
consumaron de manera definida.
Esta organización se llama el YO, realiza una defensa primaria ante cantidades que provocan
displacer e inhibe la reinvestidura de la Hm (que generó dolor).
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Carácter regrediente; es un efecto de la resistencia que se opone a la penetración del
pensamiento en la conciencia por la vía normal.
Un pensamiento cae en represión por la influencia de dos factores; es repelido por la censura
y a su vez, ves atraído por Icc.
La represión:
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El mecanismo de la represión de hecho no coincide con el o los mecanismos de la formación
sustitutiva; existen muy diversos mecanismos de la formación sustitutiva. Los mecanismos de
la represión tienen al menos algo en común, la sustracción de la investidura energética (o
libido si tratamos de pulsiones sexuales).
La represión tiene como su función capital alejar de la conciencia, separar del yo a las ideas
o representaciones que causan displacer, las cuales no quedan eliminadas sino solo
inconscientes; siendo inconscientes mantienen su actividad en busca de la satisfacción con
lo cual consideramos ya el punto de vista dinamo del proceso de la represión el cual a su
vez nos conduce al factor económico que entra en juego y economía se entiende en
función de gasto/ahorro de energía psíquica. Si lo reprimido se encuentra en un empuje
constante hacia lo consiente a esta carga psíquica que reviste lo reprimido el yo debe
oponer una contracarga también constante a fin de mantener lo reprimido en lo
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inconsciente. Esto conlleva a un gasto de energía psíquica que es considerable.
HISTERIA DE ANGUSTIA
- conformación del cuadro clínico:
1. Aparece la angustia desvinculada de toda representación por lo cual el sujeto
desconoce por qué se siente angustiado.
2. La angustia se liga a una representación irrelevante, carente de importancia,
más cuando se presenta surge la angustia acompañándola. Esto acota, limita la
angustia a una representación determinada lo cual ya produce cierto alivio al
sujeto.
3. Destacamos que la representación fobigena se extiende a todas aquellas que
entran en conexión con ella por lo cual el campo de la angustia se va también
extendiendo, esto lleva a Freud a expresar que la fobia supone una lucha sin
fin.
- las ideas reprimidas desplazan su energía hacia una representación sustitutiva sin
importancia que pasa a constituir el síntoma fóbico
- el monto energético se manifiesta como angustia y aparece ligado a la mencionada
representación.
NEUROSIS OBSESIVA:
- el síntoma se forma bajo el aspecto de una idea que posee como características
fundamentales el ser por una parte intrusiva haciendo el sujeto no pueda dejar de
pensarla y por otro lado ser absurda.
- asociada a alguna clase de afecto: angustia moral, escrúpulos, exaltación del amor o
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del odio, culpa, etc., con lo que vamos viendo de qué manera se pone en juego el
monto energético.
Factor tópico
Factor dinámico
Factor económico: aspira a perseguír los destinos de las magnitudes de excitación y obtener
una desestimación realativa a ellos.
Los síntomas neuróticos tienen sentido, individual un su nexo con la vida de las personas
que los exhiben.
El sentido de un síntoma reside en un vínculo con el vivenciar del enfermo. La tarea que se
plantea entonces es: para una idea sin sentido y una acción carente de fin, descubrir
aquella situación del pasado en la que la idea estaba justificada y la acción respondía a fin.
Síntomas típicos:
- Son más o menos semejantes en todos los casos, sus diferencias individuales
desaparecen o se reducen.
- Permiten la formulación de un diagnostico
- No contradicen los individuales
- Esta la posibilidad de que remitan a un vivenciar común en todos los hombres.
Hay sueños también a los que se llama también típicos que aparecen de igual manera en
todos los hombres, sueños de contenido uniforme que oponen a la interpretación aquellas
mismas dificultades; son los sueños de caer, de volar, de flotar, de nadar, de estar inhibido,
de estar desnudo y ciertos otros de angustia.
Neurosis Obsesiva
- los enfermos son ocupados por pensamientos que en verdad no le interesan, sienten
en el interior de si impulsos que les parecen muy extraños y son movidos a realizar
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ciertas acciones cuya ejecución no les depara contento alguno, pero les es
enteramente imposible omitirlas. Los pensamientos pueden ser en si disparatados o
también solo indiferentes para el individuo.
- Se puede desplazar la obsesión, pero no suprimirla.
- Síntomas típicos: reacciones universales que le son impuestas al enfermo por la
naturaleza de la alteración patológica, como el repetir o el dudar en el caso de la
neurosis obsesiva.
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Era dócil mientras la satisfacción le aguardaba, bajo la doble presión externa e interna se
vuelve rebelde y se acuerda de tiempos que fueron mejores.
Las representaciones sobre las cuales la libido transfiere ahora su energía en calidad de
investidura pertenecen al sistema del inconsciente y están sometidas a los procesos allí
posibles en particular la condensación y el desplazamiento.
La libido halla las fijaciones que le hacen falta para quebrantar las represiones en las prácticas
y vivencias de la sexualidad infantil, en los afanes parciales abandonados y en los objetos
resignados de la niñez.
La importancia de este periodo infantil es doble:
1. en él se manifestaron por primera vez las orientaciones pulsionales que el niño traía
consigo en su disposición innata
2. en virtud de influencias externas, de vivencias accidentales, se le despertaron y
activaron por primera vez otras pulsiones.
La fijación libidinal del adulto se descompone en dos factores: la disposición heredada y la
predisposición adquirida en la primera infancia.
La indagación analítica muestra que la libido de los neuróticos está ligada a sus vivencias
sexuales infantiles.
A la importancia de las vivencias infantiles debemos restarle lo siguiente: la libido ha vuelto a
ellas regresivamente después que fue expulsada de sus posiciones más tardías. Y esto nos
sugiere con fuerza la inferencia reciproca a saber que las vivencias libidinales no tuvieron en
su momento importancia alguna y solo la cobraron regresivamente.
La investidura libidinal de las vivencias infantiles ha sido reforzada en gran medida por la
regresión de la libido.
Los síntomas crean un sustituto para la satisfacción frustrada, lo hacen por medio de una
regresión de la libido a épocas anteriores a la que va indisolublemente ligado el retroceso a
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estadios anteriores del desarrollo en la elección de objeto o en la organización.
El neurótico quedo adherido en algún punto de s pasado, y en ese periodo su libido no
echaba de menos la satisfacción y él era dichoso. El síntoma repite de algún modo aquella
modalidad de satisfacción de su temprana infancia desfigurada por la censura que nace del
conflicto, por regla general volcada a una sensación de sufrimiento y mezclada con elementos
que provienen de la ocasión que llevo a contraer la enfermedad.
Los síntomas casi siempre prescinden del objeto y resignan por tanto el vínculo con la
realidad exterior; entendemos esto como una consecuencia del extrañamiento respecto del
principio de realidad y retroceso al principio de placer.
Por el análisis de los síntomas tomamos conocimiento de las vivencias infantiles en que la
libido está fijada y desde las cuales se crean los síntomas, lo sorprendente reside en que estas
escenas infantiles no siempre son verdad y cabe decir que en la mayoría de los casos no lo
son y en algunos están en oposición directa a la verdad histórica.
Las vivencias infantiles construidas en el análisis o recordadas son unas veces
irrefutablemente falsas, otras veces con certeza verdaderas y en la mayoría de los casos una
mezcla de verdad y falsedad.
Las fantasías primordiales son un patrimonio filogenético, en ellas el individuo rebasa su
vivenciar propio hacia el vivenciar de la prehistoria en los puntos en el que el primero ha sido
demasiado rudimentario.
Las producciones de la fantasía más conocidas son los llamados sueños diurnos.
Esos sueños diurnos son el núcleo y los modelos de los sueños nocturnos; los sueños
nocturnos en el fondo no son sino sueños diurnos que se han vuelto utilizables por la
liberación que durante la noche experimentan las mociones pulsionales y que son
desfigurados por la forma nocturna de la actividad anímica.
Los sueños diurnos no son necesariamente consientes, existen sueños diurnos inconscientes
y estos últimos son la fuente de tanto los sueños nocturnos como de los síntomas neuróticos.
La libido no tiene más que volver a las fantasías para hallar expedito desde ellas el camino a
cada fijación reprimida; estas fantasías gozan de cierta tolerancia y no se llega al conflicto
entre ellas y el yo por grandes que sean las oposiciones mientras se observe una determinada
condición. Es una condición de naturaleza cuantitativa infringida ahora por el reflujo de la
libido a las fantasías.
La introversión designa el extrañamiento de la libido respecto de las posibilidades de la
satisfacción real y la sobreinvestidura de las fantasías que hasta ese momento se toleraron
inofensivas.
Interesa el monto de libido no aplicada que una persona puede conservar flotante y la
cuantía de la fracción de su libido que es capaz de desviar de lo sexual hacia las metas de la
sublimación. La meta final de la actividad del alma que en lo cualitativo puede describirse
como aspiración a la ganancia de placer y a la evitación de displacer, se plantea para la
consideración económica como la tarea de domeñar los volúmenes de excitación que operan
en el interior del aparato anímico y de impedir a su estasis generadora de displacer.
La contrainvestidura frente a las exigencias pulsionales de las que también hablamos a raíz de
la histeria pasa al primer plano en la neurosis obsesiva y por medio de las llamadas
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formaciones reactivas domina el cuadro clínico.
Existe un camino de regreso de la fantasía a la realidad y es el arte.
Unidad 5
Lo inconsciente
Definición
Observaciones freudianas acerca de la justificación y necesariedad de la existencia
del inconsciente.
El inconsciente multivoco.
Representación cosa- representación palabra- representación objeto.
Derivados del inconsciente: lapsus, actos fallidos, sueños, síntomas.
La transferencia:
recordar, repetir y reelaborar.
Represión- repetición- resistencia y transferencia.
LO INCONCIENTE
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Justificación del concepto de lo inconsciente:
Legitimo:
Presunción insostenible exigir que todo cuanto sucede en el interior de lo anímico tenga
que hacerse notorio también para la conciencia.
La conciencia abarca solo un contenido exiguo, la mayor parte de lo que llamamos
conocimiento consciente tiene que encontrarse en cada caso y por los periodos más
prolongados en un estado de latencia; vale decir en un estado de inconciencia psíquica.
Lo inconsciente abarca:
Un acto psíquico en general atraviesa por dos fases de estado entre las cuales opera como
un selector una suerte de examen (censura); en la primera fase él es inconsciente y
pertenece al sistema inconsciente, si a raíz del examen es rechazado por la censura se le
deniega el paso a la segunda fase; pero si sale airoso de este examen entra en la segunda
fase y pasa a pertenecer al segundo sistema que es el de la conciencia. Empero su relación
con la conciencia no es determinada todavía unívocamente por esta pertenencia, no es
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aun consciente sino susceptible de conciencia; vale decir que puede ser objeto de ella sin
una particular resistencia toda vez que se reúnan ciertas condiciones. A esta
susceptibilidad de conciencia llamamos al sistema de conciencia también el preconsciente.
Sentimientos inconscientes:
Pulsión nunca puede pasar a ser objeto de la conciencia, solo puede serlo la
representación que es su representante y tampoco en el interior de lo
inconsciente puede estar representada si no es por la representación.
Moción pulsional inconsciente/ moción pulsional reprimida descuido de la expresión
Sabemos también que la sofocación del desarrollo del afecto es la meta genuina de la
represión y que su trabajo queda inconcluso cuando no la alcanza. En todos los casos en
que la represión consigue inhibir el desarrollo del afecto; llamamos inconscientes a los
afectos que volvemos a poner en su sitio tras enderezar lo que el trabajo represivo había
torcido.
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El aludido mecanismo de sustracción de una investidura preconsciente no funcionaría cuando
estuviera en juego la figuración de la represión primordial; es que en ese caso está presente
una representación inconsciente que aún no ha recibido investidura alguna del preconsciente
y por tanto no puede serle sustraída.
Necesitamos entonces de otro proceso que en el primer caso (el del esfuerzo de dar caza)
mantenga la represión y en el segundo caso (el de la represión primordial) cuide de su
producción y de su permanencia y solo podemos hallarlo en el supuesto de una
contrainvestidura mediante la cual el sistema preconsciente se protege contra el asedio de la
representación inconsciente.
La contrainvestidura es el único mecanismo de la represión primordial; en la represión
propiamente dicha se suma la sustracción de la investidura preconsciente y es muy posible
que precisamente la investidura sustraída de la representación se aplique a la
contrainvestidura.
Un tercer punto de vista además del dinámico y del tópico, es el económico que aspira a
perseguir los destinos de las magnitudes de excitación y a obtener una estimación por lo
menos relativa de ellos.
Cuando consignamos describir un proceso psíquico en sus aspectos dinámicos, tópicos y
económicos eso se llama una exposición metapsicológica.
Una descripción metapsicológica del proceso de la represión en las tres neurosis de
transferencia conocidas:
1. En el caso de la histeria de angustia, una primera fase del proceso suele descuidarse
pero es bien notable para una observación más cuidadosa; consiste en que la angustia
surge sin que se perciba ante qué. Cabe suponer que dentro del inconsciente existió
una moción de amor que demandaba trasponerse al sistema preconsciente pero la
investidura volcada a ella desde este sistema se le retiro al modo de un intento de
huida y la investidura libidinal inconsciente de la representación así rechazada fue
descargada como angustia. La investidura fugada se volcó a una representación
sustitutiva que por una parte se entramo por vía asociativa con la representación
rechazada y por la otra se sustrajo de la represión por su distanciamiento respecto de
aquella y permitió una racionalización del desarrollo de angustia todavía no inhibible.
La representación sustitutiva juega ahora para el sistema consciente-preconsciente el
papel de una contrainvestidura; en efecto lo asegura contra la emergencia en la
conciencia de la representación reprimida. Por otra parte es el lugar de donde arranca
el desprendimiento de afecto, ahora no inhibible y en mayor medida al menos se
comporta como si fuera ese el lugar de arranque. En la segunda fase de la histeria de
angustia la contra investidura desde el sistema consciente ha llevado a la formación
sustitutiva; el proceso de represión no está todavía concluido, tiene un cometido
ulterior: inhibir el desarrollo de angustia que parte del sustituto. Esto acontece del
modo siguiente: todo el entorno asociado a la representación sustitutiva es investido
con una intensidad particular de suerte que puede exhibir una elevada sensibilidad a
la excitación que en cualquier lugar dará el envión para un pequeño desarrollo de
angustia que ahora es aprovechado como señal a fin de inhibir el ulterior avance de
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este último mediante una renovada huida de la investidura. Cuanto más lejos del
sustituto temido se dispongan las contrainvestiduras sensibles y alertas, con precisión
tanto mayor podrá funcionar este mecanismo destinado a aislar la representación
sustitutiva y a coartar nuevas excitaciones de ellas. La expresión de la huida frente a la
investidura consciente de la representación sustitutiva son las evitaciones, renuncias y
prohibiciones que permiten individualizar a la histeria de angustia. En la tercera fase
el sistema consciente se protege ahora contra la activación de la representación
sustitutiva mediante la contrainvestidura de su entorno.
2. En la histeria de conversión la investidura pulsional de la representación reprimida es
traspuesta a la inervación del síntoma; en cuanto a la medida y las circunstancias en
que la representación inconsciente es drenada mediante esta descarga hacia la
inervación para que pueda desistir de su esfuerzo de asedio contra el sistema
consciente. El papel de la contrainvestidura que parte del sistema consciente es nítido
en la histeria de conversión, sale a la luz en la formación de síntoma. La
contrainvestidura es lo que selecciona aquel fragmento de la agencia representante
de pulsión sobre el cual se permite concentrarse a toda la investidura de esta última.
Ese fragmento escogido como síntoma satisface la condición de expresar tanto la
meta desiderativa de la moción pulsional cuanto los afanes defensivos o punitorios
del sistema consciente. El gasto represivo del sistema consciente no necesita ser tan
grande como la energía de investidura del síntoma, en efecto, la fuerza de la
represión se mide por la contrainvestidura gastada y el síntoma no se apoya solo en
esta sino además en la investidura pulsional condensada en el que viene del sistema
inconsciente.
3. En la neurosis obsesiva la contrainvestidura del sistema consciente sale al primer
plano de la manera más palmaria, organizada como formación reactiva es ella la que
procura la primera represión y en ella se consuma más tarde la irrupción de la
representación reprimida.
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sustitución de la realidad exterior por la psíquica: No hay un miramiento por la realidad
Sometidos al principio de placer, su destino solo depende de la fuerza que poseen y de que
cumplan los requisitos de la regulación placer-displacer.
Un sector muy grande de esto preconsciente proviene del inconsciente, tiene el carácter de
sus retoños y sucumbe a una censura antes que pueda devenir consciente.
Un sector del preconsciente es susceptible de conciencia sin censura.
La verdad es que no solo lo reprimido psíquicamente permanece ajeno a la conciencia,
también una parte de las mociones que gobiernan nuestro yo, vale decir, del más fuerte
opuesto funcional a lo reprimido.
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contra los retoños preconscientes de él.
Una cooperación entre una moción preconsciente y una inconsciente aun reprimida con
intensidad puede producirse en esta situación eventual: que la moción inconsciente pueda
operar en el mismo sentido que una de las aspiraciones dominantes. La represión queda
entonces cancelada para este caso y la actividad reprimida se admite como refuerzo de la
que está en la intención del yo. Para esta última lo inconsciente pasa a ser una constelación
acorde con el yo sin que en lo demás se modifique para nada su represión. El éxito del
inconsciente en esta cooperación es innegable.
Una división tajante y definitiva del contenido de los sistemas no se establece por regla
general hasta la pubertad
El discernimiento de lo inconsciente:
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¿Por qué las representaciones-objeto no pueden devenir conscientes por medio de sus
propios restos de percepción? Probablemente el pensar se desenvuelve dentro de sistemas
tan distanciados de los restos de percepción originarios que ya nada han conservado de sus
cualidades y para devenir conscientes necesitan de un refuerzo de cualidades nuevas.
Además mediante el enlace con palabras pueden ser provistas de cualidad aun aquellas
investiduras que no pudieron llevarse cualidad ninguna de las percepciones que
correspondían a meras relaciones entre las representaciones-objeto.
En la esquizofrenia la huida consiste en el recogimiento de la investidura pulsional de los
lugares que representan a la representación-objeto inconsciente, cabe extrañarse de que la
parte de esa misma representación-objeto que pertenece al preconsciente este destinada a
experimentar más bien una investidura más intensa. La investidura de la representación-
palabra no es parte del acto de represión sino que constituye el primero de los intentos de
restablecimiento o de curación que tan llamativamente presiden el cuadro clínico de la
esquizofrenia. Estos empeños pretenden reconquistar el objeto perdido y muy bien puede
suceder que con este propósito emprendan el camino hacia el objeto pasando por su
componente de palabra debiendo no obstante conformarse después con las palabras en
lugar de las cosas.
Cuando pensamos en abstracto nos exponemos al peligro de descuidar los vínculos de las
palabras con las representaciones-cosa inconscientes.
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