0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas20 páginas

RP PW25

recurso proteccion en contra municipalidad de calama
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
69 vistas20 páginas

RP PW25

recurso proteccion en contra municipalidad de calama
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tribunal: Ilustrísima Corte de Apelaciones de Antofagasta

Materia: Recurso de Protección


Recurrente: Marco Antonio Lehner Vargas
Cedula de identidad: 16.260.490-2
Domicilio: Calle Arauco 2501, Calama
Abogado recurrente: Cristóbal Camilo Millán Jara
Cédula de identidad: 16.772.645-3
Domicilio: Av. Balmaceda N° 2572, oficina 101, Antofagasta.
Recurrida: Ilustre Municipalidad de Calama
RUT: 69.020.200-K
Representante legal: Eliecer Daniel Chamorro Vargas
Domicilio: Avenida Almirante Juan José Latorre N° 1912

EN LO PRINCIPAL: RECURSO DE PROTECCIÓN; PRIMER OTROSÍ: ORDEN DE NO INNOVAR:


SEGUNDO OTROSÍ: ACOMPAÑA DOCUMENTOS; TERCER OTROSÍ: ACREDITA PERSONERÍA;
Y PATROCINIO Y PODER.

CORTE DE APELACIONES DE ANTOFAGASTA

CRISTÓBAL CAMILO MILLÁN JARA, cédula de identidad N°16.494.859-5, con


domicilio en Avenida Balmaceda N°2572, oficina 101, Antofagasta, Abogado en
representación según se acreditará de don MARCO ANTONIO LEHNER VARGAS, cédula de
identidad N° 16.260.490-2, domiciliado en calle Arauco N° 2501, Calama, dueño del Local
Comercial “Pretty Woman”, ubicado en calle Almirante Juan José Latorre N°2057-A, a S.S.
Iltma. respetuosamente digo:

Que por este acto, en conformidad a lo dispuesto en el artículo 20 de la Constitución


Política de la República, y el Auto Acordado de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia,
sobre tramitación y fallo del recurso de Protección, interpongo recurso de protección en
favor de mi representado, don MARCO ANTONIO LEHNER VARGAS, cédula de identidad N°
16.260.490-2, domiciliado en calle Arauco N° 2501, Calama, Dueño del Local Comercial
“Pretty Woman”, ubicado en Almirante Juan José Latorre N°2057-A, en contra de la Ilustre
Municipalidad de Calama, representada por su alcalde, Sr. Eliecer Daniel Chamorro Vargas,
ambos con domicilio en Avenida Almirante Juan José Latorre N° 1912, por haber dictado el
Decreto Alcaldicio N° 1565, de fecha 22 de julio de 2025 mediante el cual se impone una
restricción horaria a los locales de expendio de bebidas alcohólicas en el sector delimitado
por: Norte: Tarapacá; Sur: Ecuador; Este: Avenida Balmaceda; Oeste: Avenida Grecia,
afectando gravemente la actividad económica de mi representado. Este acto constituye una
amenaza y perturbación ilegal y arbitraria de garantías constitucionales, cuyo detalle se
expone a continuación:

I. HECHOS

Capítulo Preliminar: Antecedentes de Contexto

Giro del local: Mi representado es titular de una patente de alcoholes clase C —


restaurante diurno con expendio de bebidas alcohólicas para consumo en el mismo local—
vigente y debidamente otorgada conforme a la Ley N° 19.925 sobre Expendio y Consumo
de Bebidas Alcohólicas. El establecimiento opera bajo el nombre comercial “Pretty
Woman”, contando con patente municipal regularmente renovada, permisos sanitarios al
día y sin observaciones por parte de las autoridades fiscalizadoras. En más de una década
de funcionamiento, el giro se ha desarrollado bajo estándares de legalidad, con fiscalización
periódica de Carabineros, la Seremi de Salud y la propia Municipalidad, sin que se haya
cursado infracción alguna que permita vincular la actividad con hechos de connotación
delictiva.

Ausencia de hechos delictuales asociados al local: No existen denuncias, partes ni


sanciones que relacionen al local con hechos delictivos. El informe STOP de Carabineros no
lo incluye entre los puntos críticos. Imponerle la restricción es sancionar por hechos ajenos
a su realidad. No existe constancia de denuncias, partes policiales ni procedimientos
sancionatorios que asocien al local de mi representado con hechos de delincuencia,
alteración del orden público o infracciones a la normativa de alcoholes. Por el contrario, el
propio informe STOP de Carabineros de Chile, utilizado como insumo por la Municipalidad,
no individualiza al establecimiento dentro de los puntos críticos ni lo vincula con hechos de
mayor connotación social.

La ausencia de antecedentes negativos constituye un hecho objetivo y verificable:


se trata de un local lícito, formal y regulado, que ha cumplido con todas las exigencias
administrativas y que posee clientela estable y conocida, integrada mayoritariamente por
vecinos y trabajadores del sector.

Imponerle una restricción horaria severa, sin prueba de conexión con fenómenos
delictivos, implica desconocer tanto la realidad concreta de su giro como los principios de
proporcionalidad, igualdad y no discriminación arbitraria, pues lo sanciona de hecho por
hechos ajenos a su conducta.
Capítulo I: Vicios de Legalidad Formal y Material

I.1. Juridicidad y competencia (origen): Con fecha 22 de julio de 2025, la Ilustre


Municipalidad de Calama dictó el Decreto Alcaldicio General N° 1565, imponiendo una
restricción horaria de cierre a las 01:00 horas para los locales ubicados en el perímetro
comprendido entre calles Tarapacá, Ecuador, Balmaceda y Grecia. El Decreto N°1565 regula
materias de ordenanza, contrariando el art. 65 LOCM.

Posteriormente, se dictó la Ordenanza Municipal N° 005, publicada el 27 de agosto


de 2025, que modificó el artículo 42 de la Ordenanza Municipal N° 002/2010, bajo el
argumento de prevenir delitos en el sector. Tal decisión afectó de manera directa el giro de
mi representado, cuyo local se encuentra dentro del perímetro señalado.

I.2. Motivación insuficiente

La restricción horaria se fundó en un simple Memorándum N° 455/2025 de la


Dirección de Seguridad Pública, limitado a un Cuadrante, sin un estudio integral ni
correlación estadística que acreditara una relación causal entre la actividad económica de
los locales y la supuesta delincuencia invocada.

El Memorándum carece de la naturaleza de “informe técnico” exigido por la Ley N°


19.880, siendo un insumo unilateral e incompleto. De esta manera, la medida carece de
motivación suficiente y se aparta del principio de proporcionalidad.

El artículo 65 letras i) y j) de la Ley N° 18.695, Orgánica Constitucional de


Municipalidades, exige acuerdo previo del concejo municipal para dictar ordenanzas que
regulen horarios de expendio de alcoholes.

En este caso, no consta que el acuerdo se haya adoptado con la debida


fundamentación ni que se respetaran las instancias de consulta legalmente exigidas,
configurándose un vicio de legalidad formal y sustancial.

I.2. Cumplimiento de procedimientos (ejercicio):

La Ley N° 20.965, que introdujo los artículos 104 B a 104 E en la LOCM, establece
que las políticas de seguridad comunal deben ser discutidas en el Consejo Comunal de
Seguridad Pública (CCSP). El artículo 104 E letra c) obliga expresamente a someter a
conocimiento de dicho Consejo toda medida que incida en la seguridad comunal.

En el caso, la Municipalidad prescindió de este trámite esencial: ni el CCSP ni el


Consejo Comunal de la Sociedad Civil (COSOCI) fueron consultados. La única base fue el
Memorándum N° 455, diagnóstico parcial y unilateral, lo que configura una omisión
procedimental que vicia de nulidad la ordenanza.

Ausencia de Participación Ciudadana El Título IV de la LOCM y los artículos 93 y 97


establecen mecanismos de participación obligatoria —como audiencias públicas y consultas
a la comunidad organizada— para decisiones que impactan directamente en los derechos
económicos y sociales de los vecinos.

Nada de ello ocurrió: la ordenanza fue dictada a espaldas de los directamente


afectados, privándolos de instancias mínimas de información, deliberación y defensa.

Capítulo II: Carácter Temporal de la Medida

La Ordenanza N° 005 no estableció un umbral temporal definido para la vigencia de


la restricción. La ausencia de un límite de tiempo convierte la medida en un régimen
indefinido, pese a que la propia ley (art. 21 Ley N° 19.925) supone un análisis contextual y
flexible, adaptable a las necesidades de seguridad.

El carácter abierto e indeterminado de la medida la torna aún más gravosa y


desproporcionada, pues no estableció vigencia ni plazo de evaluación, convirtiendo la
restricción en permanente. Ello contraviene el carácter excepcional previsto en el art. 21 de
la Ley N°19.925 y vulnera la seguridad jurídica.

Capítulo III: Perjuicio Económico Actual y Grave

La restricción redujo drásticamente la jornada de atención del local de mi


representado, generando:

Pérdidas económicas significativas, caída de Ventas 35–40% según registros


contables, especialmente en franja 01:00–04:00 hrs que concentra la mayor parte de su
facturación.

Amenaza cierta de cierre del establecimiento.

Riesgo de despido de trabajadores y de incumplimiento de obligaciones


contractuales (arriendos, proveedores, créditos): Reducción de 10 a 8 trabajadores.
incumplimientos contractuales y stock perecible.

Devaluación de la patente municipal de alcoholes, cuyo valor económico se funda


precisamente en la amplitud horaria autorizada por la ley.
Además, la aplicación inmediata produjo un cambio abrupto e imprevisible en las
condiciones bajo las cuales el recurrente había planificado su negocio, vulnerando la
seguridad jurídica, la confianza legítima y su derecho a la libertad económica.

Capítulo IV: legalidad de origen vs. legalidad de ejercicio

Aunque la municipalidad tiene competencia (origen), el ejercicio fue defectuoso: No


respetó participación ciudadana ni CCSP. Careció de motivación y proporcionalidad. Impuso
cargas desproporcionadas a un grupo arbitrario de comerciantes. Se trata de un acto
formalmente válido en su origen, pero arbitrario e ilegal en su ejercicio

II. DERECHO

1. Principio de Juridicidad y Competencia Municipal

El artículo 6° y 7° de la Constitución obliga a todos los órganos del Estado a someter su


actuación a la Constitución y a las leyes. La Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades
(art. 65 letra i)) exige, como trámite esencial, el acuerdo previo del concejo municipal para
dictar ordenanzas que regulen horarios de expendio de alcoholes. La omisión de dicho
acuerdo constituye un vicio de legalidad formal y material. Como recuerda Eduardo Soto
Kloss, el principio de juridicidad no solo exige actuar dentro de la competencia, sino
también respetar las formas y procedimientos legales, en cuanto constituyen garantías
sustantivas para los ciudadanos (Derecho Administrativo, 2019, p. 156).

2. Cumplimiento de los Procedimientos en Materia de Seguridad

El artículo 104 B de la LOCM, incorporado por la Ley N° 20.965, obliga a que todas las
medidas que incidan en la seguridad comunal se sometan al conocimiento del Consejo
Comunal de Seguridad Pública (CCSP). En la especie, este trámite fue completamente
omitido. Tal vicio afecta tanto la legalidad formal (se prescindió de un requisito esencial)
como la materialidad del acto, pues se privó a la decisión de los insumos técnicos
coordinados que el legislador quiso asegurar. Jorge Bermúdez Soto enfatiza que la omisión
de trámites destinados a garantizar coordinación institucional vicia el acto por ilegalidad
(Derecho Administrativo, 2021, p. 223).

3. Participación Ciudadana y Debido Proceso Administrativo

La LOCM, en sus artículos 93 y 97 y en el Título IV, ordena establecer instancias de consulta


ciudadana y audiencias públicas. La ausencia de tales mecanismos en la dictación de la
Ordenanza N° 005 implica vulneración del artículo 19 N° 3 de la Constitución, al negarse un
debido proceso administrativo a los afectados. Tal omisión priva de legitimidad democrática
al acto, al haberse adoptado sin participación de los directamente perjudicados ni de la
comunidad organizada.

4. Competencia Mal Ejercida: Ilegalidad y Arbitrariedad

Aunque la municipalidad es competente para dictar ordenanzas en materia de horarios, en


este caso el ejercicio de la potestad fue arbitrario:

• El diagnóstico fue parcial y unilateral, basado únicamente en el Memorándum 455


de la Dirección de Seguridad Pública.

• No existió intervención del CCSP ni realización de audiencias públicas.

• La medida redujo drásticamente la jornada de atención, generando pérdidas


económicas, riesgo de incumplimiento de obligaciones laborales y contractuales, y
amenaza de cierre del negocio.

• Se afecta la libertad de emprendimiento (art. 19 N° 21 CPR) y la igualdad ante la


ley (art. 19 N° 2 CPR), pues las cargas recaen selectivamente sobre un sector de la
comuna.

En este punto, la diferencia entre legalidad de origen y legalidad de ejercicio es crucial:


aunque la municipalidad tiene competencia para regular, el modo en que ejerció la potestad
la convierte en un acto arbitrario e ilegal. La Corte Suprema ha reconocido que el control
judicial debe enfocarse no solo en la existencia de competencia, sino en su ejercicio
conforme al sistema normativo jerarquizado.

5. Naturaleza y Límites de la Función Municipal en Seguridad

Las municipalidades son corporaciones autónomas de Derecho público (art. 1 LOCM), con
funciones propias y compartidas. Una de estas funciones es el apoyo y fomento de medidas
de prevención en seguridad ciudadana. Se trata de una función no privativa, lo que implica
que debe ejercerse en coordinación con otros órganos del Estado, y en su caso, mediante
convenios interadministrativos. Al asumirla unilateralmente y sin coordinación, la
Municipalidad de Calama desconoció los principios de cooperación, juridicidad y
proporcionalidad que limitan su actuación.

6. Principios Jurídicos que Rigen la Actuación Municipal

La actuación en análisis vulnera múltiples principios de la función administrativa:


• Legalidad o Juridicidad: la ordenanza innovó sobre la ley, excediendo la habilitación
legal.

• Proporcionalidad: la medida es excesiva en relación con el objetivo de prevenir


delitos.

• Preeminencia del interés público: la decisión parece un castigo selectivo, no una


política fundada en diagnósticos integrales.

• Cooperación y coordinación: se omitió la instancia del CCSP.

• Transparencia y publicidad: no hubo información adecuada ni difusión previa.

• Probidad administrativa: el acto no privilegió el interés general, sino que afectó


injustificadamente a un grupo determinado.

Instrumentos Jurídicos Municipales

Las municipalidades cuentan con diversos instrumentos jurídicos para desarrollar sus
funciones:

a. Planes y Programas: La municipalidad elabora, aprueba y modifica el plan de desarrollo


comunal, que es el instrumento rector del desarrollo de la comuna y debe armonizar con
los planes regionales y nacionales. En él se contemplan acciones para satisfacer
necesidades, incluyendo la seguridad.

b. Convenios Interadministrativos: Para el cumplimiento de funciones compartidas, los


municipios pueden celebrar acuerdos directos o convenios con otros organismos del
Estado, como los servicios públicos.

c. Subvenciones y Aportes: Las municipalidades pueden otorgar subvenciones y aportes


para financiar algunas de sus funciones que sean desarrolladas por entes distintos de la
propia municipalidad, promoviendo así la colaboración de particulares en el logro de
objetivos de interés público.

d. Ordenanzas: Son normas generales y obligatorias aplicables a la comunidad y son propias


de la Administración local. Tienen la facultad de establecer multas para los infractores, las
cuales son aplicadas por los juzgados de policía local. La fijación de horarios de
funcionamiento de los establecimientos de expendio de bebidas alcohólicas existentes en
la comuna es una materia que se regula específicamente mediante ordenanzas y
reglamentos municipales.

e. Decretos Alcaldicios: Son resoluciones que versan sobre casos particulares.


Formalmente, una ordenanza se contiene en un decreto alcaldicio y debe ser publicada.
Procedimiento de Creación de Ordenanzas y Decretos:

La elaboración de estas normas debe seguir un procedimiento administrativo. La Ley Nº


19.880, que establece las Bases de los Procedimientos Administrativos de los Órganos de la
Administración del Estado (LBPA), es el cuerpo normativo que establece las normas
generales o comunes y los principios que rigen el procedimiento administrativo, incluyendo
los derechos de los interesados. Los procedimientos pueden iniciarse de oficio por la
administración (como en el cuidado de la seguridad ciudadana) o a instancia de parte.
Implica fases de instrucción, donde se recopila información, se escuchan a los interesados
y se ponderan los intereses en juego para adoptar una determinación fundada. La
participación ciudadana es crucial, a través de mecanismos como los Consejos Comunales
de Organizaciones de la Sociedad Civil (consultivos), audiencias públicas, o el trámite de
información pública, donde los ciudadanos pueden formular alegaciones que deben ser
consideradas por la autoridad. Los actos administrativos deben ser motivados (expresar los
hechos y fundamentos de derecho) y publicados para su eficacia. El procedimiento implica:

a. Recopilación de información.

b. Audiencia a los interesados: La participación ciudadana es relevante, especialmente a


nivel municipal, donde se establecen mecanismos como los "consejos de la sociedad civil".

c. Instrucción y ponderación de intereses: Para adoptar una determinación fundada y no


arbitraria.

d. El procedimiento debe ser ágil y expedito, con observancia de los principios de celeridad
y economía procedimental.

e. La Constitución establece que la ley fijará las "bases de los procedimientos", lo que
permite que los detalles del procedimiento sean definidos mediante normas
reglamentarias.

f. Para la dictación de ordenanzas y reglamentos municipales, se requiere el acuerdo del


concejo municipal a iniciativa del alcalde.

Límites y consideraciones en la Creación de la Norma:

a. Competencia Territorial: La eficacia de las ordenanzas municipales se restringe al ámbito


territorial de la comuna o agrupación de comunas que administra la municipalidad que las
expide.

b. Principio de Reserva de Ley: En materias que implican la imposición de mandatos o


prohibiciones (como la limitación de horarios), la ley debe determinar el contenido, objeto,
finalidad y extensión de la medida, con una mayor densidad normativa para evitar la
discrecionalidad administrativa y proteger los derechos fundamentales. El reglamento (y,
por extensión, las ordenanzas) no puede innovar sobre la ley, sino desarrollarla o
complementarla.

c. Motivos y Finalidad: Los motivos o fundamentos de la ordenanza deben ser objetivos y


estar previstos por la ley. La finalidad de la medida debe ser el propósito real y no encubrir
otros intereses, evitando el "desvío de poder".

d. Publicación: Las ordenanzas y decretos que limiten horarios deben ser publicados en el
Diario Oficial, en la página de Internet de la Municipalidad o en un diario de circulación
regional de mayor circulación.

El recurso de protección como mecanismo de tutela de derechos fundamentales

El recurso de protección es una acción judicial de naturaleza cautelar destinada a


amparar el legítimo ejercicio de las garantías y derechos fundamentales preexistentes,
mediante la adopción de medidas de resguardo que se deben tomar ante un acto u omisión
arbitrario o ilegal que impida, amague o perturbe ese ejercicio.

Se interpone ante la Corte de Apelaciones respectiva (la del lugar donde se generó
el acto o donde se producen sus efectos). La Corte examinará la admisibilidad, verificando
que se presente en tiempo y que se aleguen hechos que puedan constituir una vulneración
de garantías constitucionales. No requiere de formalidades excesivas para su interposición,
e incluso cualquier persona puede actuar como "agente oficioso" en nombre del afectado.
La sentencia que acoge el recurso puede ordenar "dejar sin efecto" el acto impugnado, lo
que funcionalmente equivale a su anulación, y adoptar "todas aquellas medidas que se
estimen necesarias para restablecer el imperio del Derecho".

El artículo 20 de la Constitución establece que el recurso de protección procede


contra todo acto u omisión arbitrario o ilegal que prive, perturbe o amenace el legítimo
ejercicio de derechos fundamentales. Los actos municipales impugnados son ilegales, por
falta de competencia y por vulneración de las exigencias de motivación y procedimiento.
Son además arbitrarios, al fundarse en antecedentes parciales, afectar
desproporcionadamente a un grupo de comerciantes y carecer de racionalidad mínima. Ello
ha generado una afectación concreta a los derechos fundamentales de mi representado,
quien se ve privado de ejercer libremente su actividad económica, de usar su patente
municipal en plenitud y de ser tratado en igualdad de condiciones.

Acto Ilegal

El acto recurrido se encuentra viciado de ilegalidad en diversos planos, lo que lo priva de


validez y eficacia jurídica:
a) Incompetencia o vicio de forma.

La restricción de horarios se estableció mediante un Decreto Alcaldicio simple, que


tienen naturaleza de actos particulares cuando el ordenamiento jurídico exige que este tipo
de regulaciones de alcance general y obligatorio se contengan en una ordenanza municipal,
aprobada por el Concejo y publicada conforme al artículo 12 de la Ley N° 18.695.

b) Inobservancia del principio de reserva legal.

La restricción horaria constituye una limitación directa al ejercicio de derechos


fundamentales como la libertad económica (art. 19 N° 21 CPR) y el derecho de propiedad
sobre la patente (art. 19 N° 24 CPR). Tales restricciones exigen una habilitación legal expresa
y suficiente. En el presente caso, la municipalidad innovó sobre el régimen legal de expendio
de alcoholes, excediendo lo autorizado en el artículo 21 de la Ley N° 19.925 y el artículo 65
letra p) de la LOCM, configurando un ejercicio ultra vires de potestades administrativas.

c) Vicios en los motivos o finalidad (desviación de poder).

La finalidad declarada fue “disminuir los delitos en el centro de la comuna”. Sin


embargo, la medida carece de respaldo en antecedentes técnicos objetivos y suficientes. El
único insumo invocado fue el Memorándum N° 455 de la Dirección de Seguridad Pública,
referido a un cuadrante parcial y sin contraste con datos de Carabineros, Ministerio Público
o la propia comunidad, en abierta omisión del Consejo Comunal de Seguridad Pública. Ello
devela una falta de causa real y la utilización de la potestad para un fin diverso al previsto
por la ley: más que una política fundada, se trata de una restricción carente de razonabilidad
mínima.

d) Incumplimiento del procedimiento legal.

La Ley N° 19.880 (arts. 11 y 41) y la LOCM (arts. 93, 97 y 104 B a 104 E) imponen un
procedimiento participativo y coordinado en materias que afectan la seguridad comunal y
los derechos de los administrados. No consta la intervención del Concejo en los términos
exigidos ni la consulta al Consejo Comunal de Seguridad Pública, omitiéndose trámites
calificados como esenciales por la propia ley. Esta inobservancia procedimental configura
un vicio de nulidad que afecta la juridicidad del acto y genera indefensión en los afectados.

En suma, la actuación municipal vulnera simultáneamente la forma exigida por la


ley, la reserva legal en materias restrictivas de derechos, la causa y finalidad legítima del
acto y el procedimiento administrativo aplicable, lo que basta para concluir que se trata de
un acto ilegal y radicalmente nulo.

El artículo 21 de la Ley N° 19.925 como norma habilitante y limitante


El artículo 21 de la Ley N° 19.925 regula de manera taxativa los márgenes horarios
en que los establecimientos de expendio de bebidas alcohólicas pueden funcionar, según la
categoría de patente respectiva. Su inciso final introduce una excepción:

“Los alcaldes, con acuerdo fundado del concejo municipal, podrán disponer en la
ordenanza respectiva horarios diferenciados de acuerdo a las características y necesidades
de las distintas zonas de la comuna…”

Esta disposición no es una carta blanca. Por el contrario, constituye una facultad
reglada, cuya validez depende del cumplimiento estricto de tres exigencias acumulativas:

Instrumento normativo adecuado: el cambio debe materializarse en una ordenanza,


norma general y obligatoria, dictada bajo los procedimientos de la Ley N° 18.695. Un simple
decreto alcaldicio carece de la jerarquía normativa suficiente.

Acuerdo fundado del concejo municipal: la jurisprudencia administrativa de la


Contraloría (Dictámenes N° 61.615/2008 y N° 12.601/2021) ha reiterado que el acuerdo
debe expresar razones objetivas, vinculadas a la seguridad y orden comunal, y no basarse
en apreciaciones genéricas.

Análisis de las características y necesidades de zonas específicas: no basta con


invocar la inseguridad en abstracto; la ley exige acreditar un diagnóstico diferencial,
sustentado en datos verificables y comparables, que justifiquen por qué un sector requiere
un horario más estricto que el resto.

De esta manera, el legislador diseñó un equilibrio: proteger la libertad económica


de quienes ejercen actividades lícitas, y al mismo tiempo permitir a las municipalidades
introducir ajustes proporcionales y razonables, pero siempre con base en antecedentes
concretos.

Omisión del Consejo Comunal de Seguridad Pública como vicio de forma esencial

Ahora bien, la interpretación sistemática de este inciso final debe realizarse en


conjunto con la Ley N° 20.965, que incorporó los artículos 104 B a 104 E a la Ley N° 18.695
y creó los Consejos Comunales de Seguridad Pública (CCSP).

El artículo 104 E les asigna funciones indelegables, entre ellas:

“Analizar y evaluar la situación local de seguridad pública, sobre la base de la


información aportada por sus integrantes y otros órganos competentes.”

“Formular propuestas en materia de seguridad pública comunal y canalizar las


inquietudes de la comunidad.”

Por lo tanto, las “características y necesidades” a que alude el artículo 21 no pueden


ser determinadas al margen del CCSP. Ignorar este trámite equivale a privar al acto
administrativo de su base técnica y comunitaria mínima, reduciéndolo a una decisión
unilateral sustentada solo en un Memorándum N° 455 de la Dirección de Seguridad Pública,
carente de validación interinstitucional.

Esto configura:

Ilegalidad formal: se omitió un trámite esencial impuesto por la Ley N° 20.965 y la


LOCM, lo que priva de juridicidad al acto (arts. 6° y 7° CPR).

Ilegalidad material: al no recabarse información del CCSP (Carabineros, Ministerio


Público, Poder Judicial y comunidad organizada), la medida carece de razonabilidad,
proporcionalidad y objetividad.

Acto Arbitrario

El acto recurrido no solo adolece de ilegalidad formal, sino que además constituye
un acto arbitrario, en los términos del artículo 20 de la Constitución Política de la República,
al carecer de una justificación lógica, razonable y proporcional, lo que ha sido
reiteradamente sancionado por la Excma. Corte Suprema.

a) Falta de razonabilidad

La ordenanza se funda en un supuesto aumento de la delincuencia en el centro de


la comuna, sin embargo, el propio informe STOP de Carabineros muestra una tendencia a
la baja en delitos de mayor connotación social. Más aún, la Dirección de Seguridad Pública
reconoció en sesión del Concejo Municipal (7 y 11 de agosto de 2025) que los antecedentes
eran parciales y limitados al Cuadrante N° 1. Dictar una medida de carácter general con base
en información parcializada configura una decisión carente de lógica y racionalidad mínima.

Motivación y fundamentación. Los artículos 11 y 41 de la Ley N° 19.880 exigen que


los actos administrativos sean fundados en hechos y en derecho. Un diagnóstico unilateral
y parcial no satisface este estándar. El control exige fundamentación objetiva, no simples
afirmaciones. Cordero, El control de la Administración del Estado (2015, pp. 87-89).

b) Falta de proporcionalidad

El acto impugnado sobre la restricción horaria no supera el test de proporcionalidad


exigido por la jurisprudencia:: Idoneidad: No se ha demostrado relación causal entre el
cierre anticipado de locales y la reducción de delitos. Necesidad: Existen medidas
alternativas menos gravosas —como fiscalización focalizada, aumento de patrullajes,
convenios interinstitucionales o programas de prevención— que fueron ignoradas.
Proporcionalidad en sentido estricto: el sacrificio económico impuesto es muy superior al
eventual e incierto beneficio que se pretende.

En sesiones del Concejo Municipal celebradas los días 07 y 11 de agosto de 2025, el


propio Director de Seguridad Pública reconoció que el diagnóstico era parcial y limitado,
confirmando que la fundamentación técnica de la medida se restringió a un sector
específico y no comprendió a toda la comuna ni a la totalidad de los locales afectados.

El informe S.T.O.P. de Carabineros, acompañado a los antecedentes, no acredita una


escalada de delitos vinculada a los locales comerciales que justifique una restricción tan
gravosa. Las cifras consignadas no configuran una situación de emergencia que habilite a la
autoridad municipal a imponer la medida cuestionada.

En definitiva, tanto el Decreto N° 1565 como la Ordenanza N° 005 fueron dictados


sobre la base de antecedentes técnicos parciales e insuficientes, sin un diagnóstico integral
y sin participación de los directamente afectados, generando un trato desigual y arbitrario
hacia los comerciantes establecidos en el sector centro de Calama.

La obscenidad de la medida radica en que, bajo la excusa de un diagnóstico parcial


y limitado al denominado Cuadrante N° 1, la Municipalidad extendió una restricción general
y gravosa a todo el sector centro de Calama. Se trata de una decisión desnuda de
proporcionalidad y carente de razonabilidad mínima, que revela un acto de poder arbitrario
más orientado a exhibir eficacia aparente que a resolver los problemas reales de seguridad
ciudadana. Tal desvío del fin público configura una desviación de poder en los términos
clásicos del derecho administrativo chileno.

De esta forma la Municipalidad de Calama, en lugar de enfrentar con valentía las


verdaderas causas de la delincuencia —falta de prevención, control territorial y persecución
efectiva del delito— opta por la vía más fácil: descargar todo el peso de su incapacidad sobre
los comerciantes establecidos, transformándolos en chivos expiatorios de un problema que
no han creado ni agravado.

Confianza legítima y seguridad jurídica. Comerciantes invirtieron bajo un régimen


horario que la misma Municipalidad autorizó. Cambiar abruptamente las reglas sin
fundamento ni transición viola la confianza legítima y la seguridad jurídica.

c) Discriminación arbitraria

La ordenanza impone la restricción únicamente a los locales ubicados en el sector


centro, mientras en otras zonas de la comuna los establecimientos pueden funcionar hasta
las 04:00 horas. La autoridad no aportó criterio objetivo alguno que justifique esta
diferenciación. Ello vulnera directamente el principio de igualdad ante la ley (art. 19 N° 2
CPR), pues trata de modo desigual a quienes se encuentran en la misma categoría jurídica
(titulares de patentes de alcoholes).

d) Falta de motivación suficiente


Los considerandos de la ordenanza se limitan a enunciar la necesidad genérica de
“disminuir delitos”, sin acompañar estudios, estadísticas completas ni diagnósticos
interinstitucionales. El artículo 11 de la Ley N° 19.880 exige que todo acto administrativo
sea fundado, con expresión clara de los hechos y de los fundamentos de derecho que lo
sustentan. La ausencia de tal motivación convierte a la decisión en un acto caprichoso,
sustentado en meras conjeturas.

e) Afectación de derechos constitucionales

La arbitrariedad de la medida repercute en el núcleo de derechos garantizados por


la Constitución:

a) Igualdad ante la ley (art. 19 N° 2): se aplica un trato desigual y selectivo sin
fundamento objetivo. Se ha establecido una restricción horaria diferenciada que afecta
únicamente a los locales de expendio de bebidas alcohólicas del sector centro de Calama,
sin fundamento técnico suficiente que justifique un trato desigual respecto de otros
establecimientos de la comuna. la medida establece diferencias arbitrarias o
discriminatorias entre comerciantes o zonas de la ciudad sin una justificación razonable y
objetiva, lo que implica un trato diferenciado y arbitrario respecto de otros comerciantes.
La Municipalidad dirá que la medida uniforma el horario dentro de un sector por ende, no
discrimina. Aun cuando todas las patentes de la zona quedan bajo la misma regla. Sin
embargo, el principio de igualdad no es solo uniformidad dentro del grupo afectado, sino
trato razonable respecto de grupos comparables. Aquí se restringe solo a locales del centro,
mientras otros con igual patente en otras zonas siguen abiertos hasta las 04:00. La
jurisprudencia constitucional y de la Corte Suprema exige que las diferencias tengan un
fundamento objetivo y proporcional. Aquí no existe diagnóstico integral ni justificación
suficiente para segregar a un sector de la ciudad. “La igualdad no se satisface castigando a
todos los del mismo polígono; se vulnera cuando ese polígono es elegido arbitrariamente
sin razones objetivas”.

b) Libertad de emprendimiento (art. 19 N° 21): Se restringe desproporcionadamente


el derecho a desarrollar una actividad lícita. Limitación ilegítima del giro previamente
autorizado. La Municipalidad dirá que no se afecta porque la patente sigue vigente, solo se
acota el horario. Sin embargo, el art. 19 N° 21 protege no solo la existencia formal de la
patente, sino el ejercicio efectivo de la actividad económica. Reducir en 3 horas la jornada
nocturna —la más rentable— equivale a desnaturalizar el derecho. Corte Suprema (Rol
5931-2016, Botillería Niebla): reconoció que restricciones horarias pueden vulnerar la
libertad económica cuando carecen de sustento razonable.

c) Derecho de propiedad (art. 19 N° 24): Se desnaturaliza el contenido esencial de la


patente de alcoholes, que habilita un horario de funcionamiento amparado por la ley. La
patente de alcoholes forma parte del patrimonio; su devaluación sin indemnización vulnera
este derecho. Dirá la Municipalidad que no hay afectación porque no se despoja al
comerciante de su patente. Sin embargo, la patente de alcoholes y el giro autorizado
constituyen un derecho adquirido y parte del patrimonio del recurrente. La ordenanza los
vacía de contenido económico al restringir en más del 40% los ingresos asociados al horario
autorizado por la Ley N°19.925. La patente de alcoholes es un derecho patrimonial
adquirido con contenido económico concreto. Su valor depende del horario de explotación
permitido. Reducir drásticamente ese horario sin compensación afecta el contenido
esencial del derecho. La Corte Suprema ha señalado que no se trata solo de privación
absoluta, sino de cualquier afectación sustantiva al uso y goce del derecho.

d) Debido proceso (art. 19 N° 3): al dictarse la ordenanza y el decreto sin consulta


previa, sin pronunciamiento del Consejo Comunal de Seguridad Pública y sin audiencia
pública, y ausencia de garantías mínimas de participación en una decisión que afecta
gravemente derechos económicos. La omisión de consultas obligatorias configura
indefensión. La Municipalidad dirá que no actuaron como “comisión especial” ni juzgaron a
los comerciantes, solo dictaron una ordenanza. El vicio no es que hayan juzgado, sino que
omitieron trámites esenciales del procedimiento administrativo: no se convocó al CCSP (art.
104 E LOCM), no hubo audiencias públicas, no hubo participación ciudadana. Eso genera
indefensión: los afectados no pudieron ser oídos antes de que se les impusiera una carga
grave. Eso es lo que constituye la vulneración del debido proceso.

e) No discriminación arbitraria (art. 19 N° 22 CPR) la Municipalidad sostendrá que


no hay discriminación porque la medida aplica a todos los locales del perímetro. La
discriminación está en elegir ese perímetro sin base técnica sólida. No se puede seleccionar
a un grupo de comerciantes como “chivos expiatorios” con un memorándum limitado a un
cuadrante. La ausencia de criterios objetivos convierte la medida en arbitraria.

III. PETICIONES CONCRETAS

POR TANTO, en mérito de los artículos 6°, 7°, 19 N°s 2, 3, 21, 24 y 20 de la CPR, Auto
Acordado de la Excma. Corte Suprema, Leyes 18.695, 18.575 y 19.880,

RUEGO A US. ILTMA.:

1. Tener por interpuesto recurso de protección.


2. Declarar ilegal y arbitraria la Ordenanza N° 005 de 2025 y el Decreto N° 1565,
dejándolos sin efecto.
3. Restablecer el imperio del derecho y amparar las garantías conculcadas.
4. Condenar en costas a la recurrida.
PRIMER OTROSÍ (Orden de No Innovar) Solicito se decrete orden de no innovar,
suspendiendo los efectos de la Ordenanza N° 005 mientras se tramita este recurso, por
existir:

I. Fumus Boni Iuris (apariencia de buen derecho)

Vicio en el procedimiento de dictación: La ordenanza fue aprobada sin dar


cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 104 E letra c) de la Ley N° 18.695, al no solicitarse
el pronunciamiento del Consejo Comunal de Seguridad Pública, instancia obligatoria para
materias de seguridad comunal. Esta omisión constituye un vicio esencial, reconocido por
la jurisprudencia administrativa como causa de nulidad del acto.

Falta de motivación y fundamentación suficiente: La medida se apoya en un simple


Memorándum N° 455 de la Dirección de Seguridad Pública, que circunscribe su diagnóstico
a un cuadrante limitado de la comuna, sin acreditar un aumento de delitos que justifique la
restricción horaria general. Ello vulnera los artículos 11 y 41 de la Ley N° 19.880, que exigen
motivación suficiente y fundada en antecedentes objetivos.

Extralimitación competencial: El artículo 21 de la Ley N° 19.925 faculta a los


municipios a fijar horarios diferenciados solo dentro de los márgenes allí establecidos,
previa fundamentación y acuerdo fundado del Concejo. La Municipalidad ha hecho un uso
abusivo de esta facultad, transformando una potestad reglada en un poder discrecional sin
sustento normativo.

Desproporcionalidad de la medida: No se analizaron alternativas menos gravosas


(como intensificar fiscalización o coordinar con Carabineros), trasladando toda la carga de
la seguridad a los locatarios. La restricción carece de idoneidad comprobada, no es
necesaria y genera un sacrificio mayor que el supuesto beneficio, vulnerando los artículos
6° y 7° de la CPR y el principio de proporcionalidad.

II. Periculum in Mora (peligro en la demora)

La ejecución inmediata de la ordenanza producirá un daño grave, actual e


irreparable para el recurrente:

Pérdida económica abrupta: La reducción del horario autorizado implica una merma
estimada superior al 40% de las ventas, comprometiendo la viabilidad financiera del
negocio.

Amenaza de cierre definitivo: La imposibilidad de sostener los costos fijos (arriendo,


patentes, proveedores) genera riesgo cierto de quiebra.

Despido de trabajadores: La restricción obligará a reducir personal, con el


consecuente impacto social y económico.
Pérdida de clientela y posicionamiento: El desvío de clientes a otros sectores o
actividades nocturnas no se recupera con posterioridad, configurando un perjuicio
irreversible.

Ineficacia de la eventual sentencia favorable: Si no se suspende la aplicación


inmediata, la sentencia definitiva podría llegar demasiado tarde, cuando el daño ya se haya
consumado, haciendo ilusorio el amparo constitucional.

Vulneración a la previsibilidad y confianza legítima

Existe un deber constitucional de previsibilidad normativa. Este deber se desprende


de los artículos 6° y 7° de la Constitución —principio de juridicidad— y de las garantías del
artículo 19 N° 21 y N° 24, en cuanto al ejercicio de actividades económicas lícitas y al
derecho de propiedad.

El recurrente programó su giro para el año 2025 conforme al marco legal vigente al
inicio del ejercicio, que le habilitaba a funcionar hasta las 04:00 horas. Sobre esa base
adoptó decisiones patrimoniales relevantes: contratos de trabajo con turnos nocturnos,
adquisiciones de insumos y bebidas para venta en horarios de mayor demanda,
compromisos con proveedores y contratos de arriendo ajustados a esa franja horaria. Tales
actos constituyen derechos adquiridos y situaciones jurídicas consolidadas que no pueden
ser desconocidas abruptamente por un cambio normativo intempestivo.

el DL N° 3.063 (Rentas Municipales) contiene una regla de planificación anual ex ante


para “derechos municipales”, al ordenar que el alcalde decrete una vez al año los valores
que regirán para el año siguiente (art. 42 inc. final), y que las modificaciones de tasas se
hagan mediante ordenanza (art. 43). Esta técnica legislativa refleja un principio de no
sorpresa: lo que afectará costos u operaciones del próximo ciclo debe conocerse antes de
que el contribuyente planifique. Ese mismo principio —por analogía— desaconseja cambios
de horario con vigencia inmediata en mitad del año comercial.

Clavo de fijación: “El Alcalde decretará una vez al año los valores que regirán para el
año siguiente” (art. 42, DL 3.063). Aunque se refiere a valores (tasas), evidencia que el
derecho municipal se estructura para regir prospectivamente, no sorpresivamente en curso
del año.

Deber de no sorprender a los administrados

El principio de seguridad jurídica y de confianza legítima, desarrollado en la doctrina


administrativa (Soto Kloss, Derecho Administrativo, 2019, p. 156), impide que la
Administración altere de forma brusca y retroactiva las condiciones bajo las cuales los
particulares organizaron su actividad. Aun cuando la municipalidad cuente con competencia
para fijar horarios diferenciados, el ejercicio de esa potestad debe hacerse respetando un
plazo de adaptación razonable que permita a los titulares de patentes ajustar su operación
sin sufrir un quebranto inmediato.

La modificación intempestiva del horario en agosto de 2025, con entrada en vigor el


1 de septiembre del mismo año, no otorgó margen alguno de adecuación, lo que acarrea
perjuicios graves e irreparables:

Laborales: el recurrente contrató personal para turnos nocturnos, quienes ahora


deben ser despedidos o reubicados, generando indemnizaciones y costos imprevistos.

Comerciales: la mayor parte de las ventas se concentran precisamente en la franja


01:00–04:00 horas; la supresión de ese horario reduce abruptamente los ingresos y
compromete la viabilidad económica del negocio.

Contractuales: existen compromisos con proveedores que contemplaban


volúmenes de compra basados en la demanda de esos horarios, quedando inventario
perecible y de difícil colocación.

Financieros: el recurrente presupuestó su flujo anual considerando el horario legal


completo, lo que compromete su capacidad de pago de arriendos, créditos y obligaciones
tributarias.

Estos perjuicios no se reparan con una indemnización futura, pues el daño a la


clientela, a la reputación comercial y a la viabilidad misma del negocio es inmediato y, en
muchos casos, irreversible.

Publicación y vacatio razonable: por aplicación de la Ley 19.880 (arts. 48 y 25) y del
art. 12 LOCM, toda ordenanza o resolución general de horarios debe publicarse con
antelación y entrar en vigor luego de un plazo razonable (p. ej., al siguiente período de
patentes o, al menos, tras un intervalo que permita reprogramar contratos y turnos).

Prospectividad anual (analogía de Rentas): si las tasas deben fijarse “una vez al año
para el año siguiente”, no es razonable que una regla general de horarios —con igual o
mayor impacto económico— cambie mid-year sin transición. Se exige un estándar de
previsibilidad anual.

Proporcionalidad y motivación reforzada: cuando la medida impacta derechos


económicos, la municipalidad debe explicitar la evidencia que justifica recortar horas
(delitos, externalidades, evaluaciones ex ante y ex post), ponderar alternativas menos
gravosas (fiscalización, zonificación, mitigaciones) y prever un período de adaptación. De lo
contrario, el acto deviene arbitrario.
Planificación anual basada en el horario vigente al 1 de enero: contratos de arriendo
con cláusulas de uso y horarios; contratos de trabajo y turnos nocturnos; compras (stock
perecible) calculadas para cerrar a la hora legal máxima; inversiones en
seguridad/iluminación orientadas al tramo horario eliminado.

Perjuicio irreparable por cambio súbito

Merma inmediata de ventas en la franja recortada; costos hundidos que no se


pueden reconducir (publicidad, inventario perecible); penalidades contractuales por
incumplir mínimos; riesgo laboral por reprogramaciones abruptas; daño reputacional.

Contraste de razonabilidad

No existe base empírica que justifique el recorte (informes policiales/seguridad,


mapas de calor delictual, estudios de impacto). Si no hay data o no se ponderaron medidas
menos intensas, hay desviación de proporcionalidad.

certificado, elaborado sobre la base de la documentación financiera del recurrente


(registros de ventas, comprobantes de compras, extractos bancarios y declaraciones de
IVA), da cuenta de una pérdida efectiva e inmediata en la facturación mensual, que alcanza
un 35% menos de ingresos en comparación con los meses previos a la entrada en vigor de
la ordenanza.

Asimismo, se verifica una disminución correlativa en el nivel de empleo directo —pasando


de 10 a 8 trabajadores— y una merma significativa en las compras a proveedores locales.
Ello constituye prueba objetiva del daño ya producido, con impacto directo en la
continuidad del giro autorizado por patente municipal.

POR TANTO, en mérito de lo expuesto, de lo prevenido en el artículo 20 de la Constitución


Política de la República, el Auto Acordado de la Excma. Corte Suprema sobre tramitación y
fallo del recurso de protección, y las normas legales citadas,

RUEGO A US. ILTMA.:

Decretar orden de no innovar, suspendiendo de inmediato los efectos de la Ordenanza


Municipal N° 005/2025, mientras se resuelve el presente recurso.

Tener por acompañados los antecedentes económicos y documentales que acreditan el


riesgo de daño irreparable para el recurrente.

SEGUNDO OTROSÍ Que se acompañan como documentos:


1. Informe económico-contable elaborado por el recurrente.
2. Copias de boletas electrónicas que acreditan concentración de ventas en los
horarios restringidos.
3. Copia de la Patente comercial del Local Comercial del recurrente
4. Informe S.T.O.P. de Carabineros
5. Copia de los actos impugnados.
6. Escritura pública de fecha 21 de junio de 2025, otorgada ante el Notario Titular de
Calama, don Alejandro Guillermo Gemmel Martínez.

TERCER OTROSÍ: Sírvase US. Iltma. tener por acreditada la personería conferida mediante
escritura pública de 21 de junio de 2025, ante el mismo notario. Téngase presente que, en
mi calidad de abogado habilitado, asumo personalmente el patrocinio y poder en la
presente causa.

También podría gustarte