INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
ESCUELA SUPERIOR DE COMERCIO Y
ADMINISTRACIÓN
LICENCIATURA EN NEGOCIOS INTERNACIONALES
PROFESOR: ERIKA MARCELA TAPIA VALDEZ
Asignatura: Dirección de Estrategia Internacional
“Clasificar a los componentes del portafolio de productos”
GRUPO: 5NX15
Alumna: Lugo Mora Itzel Jaanai
Introducción
El desarrollo de un producto es una de las actividades más importantes para
cualquier empresa, ya que de ello depende su permanencia en el mercado y su
competitividad frente a la competencia. No se trata únicamente de lanzar algo
nuevo, sino de comprender qué lugar ocupará ese producto dentro del conjunto de
bienes o servicios que la empresa ofrece. A este conjunto se le conoce como
portafolio de productos, y su análisis resulta fundamental para identificar
oportunidades de crecimiento, detectar posibles riesgos y asegurar que la
empresa responda a las necesidades cambiantes de los consumidores.
La clasificación de los componentes del portafolio de productos facilita una visión
más clara de la situación actual de la empresa y permite plantear estrategias de
innovación, promoción o sustitución de productos. En este ensayo se analizará la
importancia de dicha clasificación y se explicará cómo esta herramienta contribuye
al éxito del proceso de desarrollo de un producto.
Desarrollo
El portafolio de productos no es estático ni homogéneo, sino que está conformado
por artículos en diferentes etapas de su ciclo de vida y con distintos niveles de
rentabilidad. Es por ello que se convierte en una especie de mapa que ayuda a la
empresa a distribuir mejor sus recursos y a decidir en qué productos conviene
invertir más y cuáles quizá conviene dejar atrás.
Uno de los métodos más conocidos para clasificar los componentes del portafolio
es la matriz BCG (Boston Consulting Group), que organiza los productos en cuatro
categorías principales:
Productos estrella: aquellos con alta participación en el mercado y gran
crecimiento. Son los que generan prestigio y aseguran el futuro de la
empresa.
Productos interrogantes: representan una incógnita, ya que poseen
potencial, pero aún no se sabe si podrán consolidarse. Requieren inversión
y análisis.
Productos vaca: están consolidados, generan ingresos estables y sirven
como base para financiar otros proyectos de la empresa.
Productos perro: suelen ser poco rentables y se encuentran en declive, por
lo que muchas veces se recomienda retirarlos.
Además de esta clasificación, es importante reconocer que cada producto dentro
del portafolio cumple una función estratégica. Algunos son el motor de las ventas,
otros fortalecen la imagen de la marca, y otros funcionan como opciones para
explorar nuevos mercados. Un portafolio equilibrado debe incluir productos en
distintas fases de su ciclo de vida, ya que esto asegura un flujo constante de
ingresos y oportunidades de innovación.
Por ejemplo, en la industria alimentaria, una empresa puede tener un producto
estrella como una bebida en tendencia, productos vaca como una línea clásica de
galletas que siempre genera ventas, un producto interrogante como un nuevo
snack saludable que apenas se lanza, y un producto perro como un sabor de
temporada que ya no tuvo aceptación. Este equilibrio permite a la empresa
sostener su rentabilidad y al mismo tiempo experimentar con nuevas ideas.
Otro aspecto relevante es que los productos de un portafolio no existen de manera
aislada, sino que se interrelacionan. El éxito de un producto estrella puede reforzar
la aceptación de otros, mientras que los ingresos de un producto vaca pueden
financiar campañas de mercadotecnia para un producto interrogante. Esto
demuestra que el portafolio debe ser visto como un sistema integrado y no solo
como una suma de productos individuales.
Conclusión
En conclusión, clasificar a los componentes del portafolio de productos es una
tarea esencial para la gestión empresarial, pues permite analizar la posición de
cada producto, aprovechar oportunidades de crecimiento y anticipar posibles
riesgos. Un portafolio bien equilibrado ofrece estabilidad a la empresa, al mismo
tiempo que fomenta la innovación y la adaptación a los cambios en el mercado.
El proceso de desarrollo de un producto no estaría completo sin este análisis, ya
que es la herramienta que guía las decisiones sobre qué productos potenciar,
cuáles mantener y cuáles retirar. En otras palabras, la clasificación del portafolio
es el puente entre la creatividad de un nuevo producto y la estrategia empresarial
que asegura su éxito.
Bibliografía
https://www.nsyp.aulapolivirtual.ipn.mx/pluginfile.php/21236/mod_assign/intro/
recurso/unidad_2/U2_Activ.1_Procesos_del_desarrollo_DEI.pdf