TEMA 9: Aspectos legales y fiscales
9.2. Aspectos internacionales de la protección de activos
Los activos intangibles son fundamentales en la industria musical y su protección debe extenderse
más allá de las fronteras nacionales. Dentro de estos activos se encuentran las patentes, derechos de
autor, marcas, secretos comerciales, derechos conexos, morales, de intérprete/ejecutante, de
publicidad, protección de datos y medidas contra la competencia desleal. Su carácter intangible y su
potencial de explotación económica en múltiples territorios hacen esencial su protección
internacional.
Esta protección no está completamente unificada bajo un derecho supranacional obligatorio para
todos los Estados. Por eso, la protección de los activos intangibles se basa en tres grandes pilares:
legislación nacional, tratados internacionales y acuerdos comerciales bilaterales.
• Legislación nacional: Algunos países, sin necesidad de tratados, reconocen los derechos de
autores extranjeros como si fueran nacionales. Esta equiparación legal puede facilitar la
protección inmediata en el país en cuestión.
• Tratados internacionales: Estos instrumentos permiten la armonización de estándares de
protección. Los más relevantes en la industria musical incluyen:
• Convenio de Berna: Establece que basta con la creación de la obra para tener
derechos de autor, sin necesidad de registro.
• ADPIC (TRIPS): Exige que los países de la OMC garanticen derechos mínimos a los
autores extranjeros.
• Convenio de París, Acuerdo de Madrid y Tratado sobre el Derecho de Marcas (TLT):
Son claves en la protección de marcas y competencia leal.
• Convención Universal sobre Derecho de Autor: Refuerza el compromiso de proteger
igualitariamente los derechos de los autores extranjeros.
• Acuerdos comerciales bilaterales: Como los TLC, BITs y PTIAs, que incluyen cláusulas
específicas de propiedad intelectual para garantizar trato igualitario a los nacionales de
ambos países.
9.3. Gestión colectiva internacional de derechos de autor
Las sociedades de gestión colectiva desempeñan un papel crucial en la administración de derechos
de autor y derechos conexos, tanto nacionales como internacionales. Para manejar catálogos de
otros países, las sociedades pueden:
• Firmar acuerdos de reciprocidad.
• Aceptar el registro directo de autores extranjeros.
Los convenios de reciprocidad permiten que una sociedad gestione el repertorio de otra en su
territorio. Así, una canción registrada en Francia puede ser explotada legalmente en Argentina,
cobrando regalías a través de SADAIC, por ejemplo.
Las cláusulas más importantes en estos convenios son:
• Cláusula de adhesión: Impide que un autor se registre en más de una sociedad sin
consentimiento. Esto limita la libertad de afiliación y fomenta monopolios.
• Cláusula de exclusividad: Solo una sociedad puede administrar un catálogo en un territorio,
restringiendo la competencia entre sociedades en ese país.
Aunque estos acuerdos son comunes, su efectividad varía mucho. En países con poca capacidad
institucional, las regalías internacionales pueden no llegar nunca a sus destinatarios.
9.4. Contratos de subedición
Los contratos de subedición permiten que una editora (o compositor) gestione sus derechos en otro
país mediante una editora local. Esto es esencial para penetrar mercados donde la editora no tiene
presencia directa. Existen múltiples modalidades, desde administración simple hasta servicios
integrales de promoción.
Los compositores actuales buscan mayor control sobre sus derechos. Así, prefieren contratos donde
la editora no sea copropietaria de la obra, sino una administradora que cobre un porcentaje sobre
regalías. Este porcentaje varía:
• 10-25 % según el reconocimiento del compositor.
• Puede aumentar si el subeditor logra que artistas locales graben covers.
Otros elementos clave:
• Duración del contrato: Normalmente de 3 a 5 años, prorrogables según circunstancias (como
si se otorga un adelanto).
• Ámbito del contrato: Puede ser para una canción, parte del catálogo o todo el catálogo de
una editora.
• Cláusula "at-source": Asegura que las regalías no sufran deducciones intermedias.
Derechos que pueden retenerse incluso tras finalizar el contrato:
• Pipeline Monies: Cobro de regalías pendientes por uso durante la vigencia.
• Adelantos no recuperados: Extensión del contrato hasta que el subeditor recupere su
inversión.
• Covers locales: Retención de derechos si un artista local interpreta una obra.
9.5. Acuerdos de distribución internacional de fonogramas
La distribución es el puente entre la creación musical y el consumidor. Aunque en la era digital la
distribución es más accesible, sigue siendo clave para alcanzar plataformas como Spotify o Apple
Music, que exigen trabajar con intermediarios.
Las agregadoras musicales realizan tres funciones principales:
1. Distribuir lanzamientos en DSPs: Conocen los estándares técnicos y metadatos de cada
plataforma.
2. Gestionar y distribuir regalías: Reciben pagos por explotación de fonogramas y los reparten
(descontando comisiones).
3. Estrategia de marketing y promoción: Gestionan acceso a playlists y banners, en
colaboración con los editores de cada plataforma.
Tipos de compañías distribuidoras:
• Majors (como Sony, Warner o Universal): Tienen distribución interna y acuerdos con DSPs.
Dominan el mercado.
• Distribuidoras independientes: Menos poderosas pero más accesibles, ofrecen también
servicios de marketing.
• Soluciones white label: Proveen solo la infraestructura tecnológica para que sellos gestionen
su propia distribución.
• Plataformas abiertas (CD Baby, TuneCore): Ideales para músicos independientes, aunque
con ingresos limitados.
• Modelos híbridos (AWAL, Amuse): Ofrecen contratos tipo discográfica a artistas que
muestran potencial comercial.
9.6. Aspectos fiscales
Los ingresos de artistas suelen generarse en varios países, lo que plantea el riesgo de doble
imposición fiscal: pagar impuestos por los mismos ingresos en el país de origen y el de residencia.
Soluciones:
• Tratados bilaterales de doble imposición (basados en el modelo OCDE): Distribuyen
competencias tributarias y previenen abusos.
• Exención tributaria: El país de residencia renuncia a cobrar impuestos si el país de origen ya
lo hizo.
• Crédito fiscal: El país de residencia permite descontar los impuestos ya pagados en el
extranjero.
Problemas comunes:
• El contribuyente debe ser el mismo sujeto en ambos países para aplicar correctamente los
métodos.
• Situaciones triangulares (entre sociedades de gestión de distintos países) pueden complicar
la tributación, sobre todo si no existe tratado entre los países involucrados.
9.7. Inmigración
Para actuar o trabajar legalmente en otro país, los músicos y profesionales de la industria necesitan
una visa adecuada, salvo que existan acuerdos migratorios que lo eximan (como en la UE).
En EE. UU., se requiere:
• Visa H-1B: Para profesionales no intérpretes.
• Visa O-1: Para artistas con logros extraordinarios.
• Visa P (1, 2, 3): Para artistas y grupos reconocidos o en programas culturales.
El Brexit ha complicado el panorama migratorio para músicos en Europa, sobre todo en Reino
Unido, donde ahora se exige un ingreso mínimo de £30 000 anuales para ciertas visas.
9.8. Aduanas
Existen restricciones aduaneras que afectan directamente a los músicos cuando transportan
instrumentos, equipo o merchandising.
Instrumentos y equipo:
• Algunas aerolíneas permiten llevar un instrumento como equipaje de mano o incluso ocupar
un asiento adicional.
• En ciertos casos, si el número de instrumentos excede lo permitido, se deben declarar y
pagar tasas.
• Los instrumentos con materiales protegidos (como marfil o caparazón de tortuga) requieren
permisos CITES, incluso si son antiguos.
• Una lista detallada de los instrumentos (con números de serie, precio y lugar de compra)
puede facilitar el proceso aduanero.
Merchandising:
• Traer productos para vender convierte al músico en importador.
• Deben declararse los bienes, su costo, propósito y documentación de fabricación.
• Alternativas:
• Producir el merchandising localmente.
• Enviarlo por correo o courier con declaración aduanera.
• Dividir los productos entre varios viajeros para reducir impuestos.