Tema 8: Mercados V África y Oriente Medio
8.2. Particularidades de los mercados africanos y de Oriente Medio
La diversidad cultural, económica y política de África y Oriente Medio impide definir un mercado
musical uniforme. El consumo de artistas locales es predominante en casi todos los países, aunque
comparten algunas características estructurales. Se distinguen dos grandes bloques: el África
subsahariana y el mundo árabe, con la posible inclusión de países musulmanes no árabes, como
Irán, en la región MENA (Middle East and North Africa).
En términos generales, son regiones con bajo desarrollo económico y social, gobiernos autoritarios
o democracias frágiles, y deficiente aplicación del Estado de Derecho. Esto repercute en la escasa
protección de la propiedad intelectual y altos niveles de piratería, limitando el crecimiento de las
industrias discográfica y editorial. La escasa penetración de tarjetas de crédito y el alto coste de
internet móvil también obstaculizan el desarrollo del consumo digital.
Las infraestructuras de transporte y la inseguridad dificultan las giras artísticas. No obstante, la
situación ha mejorado y la región ha comenzado a atraer inversiones internacionales, dejando de ser
la gran olvidada del sector.
Durante décadas, las majors trataron esta región como un mero apéndice de Europa. Actualmente,
han cambiado de estrategia: Warner Music cuenta con oficinas para Europa del Este, África y
Oriente Medio; Universal supervisa 17 territorios en MENA y varios países africanos; Sony Music
gestiona sedes en Oriente Medio, Sudáfrica, Nigeria y Kenya. También Merlin, en el sector
independiente, colabora con operadores locales.
A pesar del interés creciente, en 2019 la región apenas representaba el 0,5 % del mercado global de
música grabada (86 millones de euros), cifra inferior incluso a países como Dinamarca. El
desarrollo futuro dependerá de la protección de derechos intelectuales.
En cuanto a la explotación de obras musicales, si bien muchos países tienen sociedades de autor, su
capacidad recaudatoria es muy limitada. La colaboración de CISAC es crucial, pero en 2019 la
región africana apenas representaba el 0,8 % de la recaudación mundial (70 millones de euros).
8.2.1 La implantación de servicios de streaming
El acceso a plataformas de streaming fue tardío. Deezer fue pionera en 2012, mientras que Apple
Music y Spotify llegaron entre 2018 y 2021. La ausencia inicial de estas plataformas permitió que
surgieran alternativas locales, como Anghami en el mundo árabe, Boomplay (Nigeria), Mdundo
(Kenia), MusicTime (Sudáfrica) y otras como uduX, Spinlet, Smubu o Mziiki. Estas compiten ahora
con las grandes internacionales y dan forma a un ecosistema regional propio.
8.3. Mercados del África subsahariana
Esta región presenta bajos niveles de desarrollo pero un altísimo potencial artístico. La inestabilidad
política, las dictaduras y democracias fallidas dificultan el progreso. Sin embargo, países como
Kenia, Tanzania, Ghana, Nigeria y Sudáfrica destacan por su estabilidad relativa o peso poblacional.
Sudáfrica es el país más desarrollado y con mejores infraestructuras. Sus principales ciudades
(Johannesburgo, Ciudad del Cabo, Durban) permiten giras. En el resto, las giras se limitarían a
capitales como Nairobi, Lagos, Dar Es Salaam y Accra, y secundariamente a Mombasa, Kumasi,
Onitsha e Ibadan. Salvo Sudáfrica, la presencia de artistas internacionales es marginal.
8.3.1. Mercado de música grabada
Tradicionalmente, IFPI solo incluía datos de Sudáfrica. En años recientes se agregan cifras
regionales. Según PwC (2019), Sudáfrica genera ingresos similares a países europeos pequeños
como Irlanda y supera a varios latinoamericanos (Colombia, Perú, Ecuador), situándose cerca de
Chile. Nigeria genera la mitad, Kenia un tercio, y Ghana y Tanzania mucho menos.
Sudáfrica se asemeja a los mercados desarrollados: 45 % de ingresos por streaming, 25 % por
comunicación pública y el resto entre formato físico, descargas y sincronización. En los demás
países, los ingresos provienen mayoritariamente de servicios móviles. Aún no se ha desarrollado
plenamente el consumo digital.
Warner Music firmó en 2019 un acuerdo con Chocolate City, sello nigeriano con artistas como Femi
Kuti y Dice Ailes, apostando por el talento africano. Además, invirtió en Africori, distribuidor
independiente con sede en Johannesburgo y oficinas en Lagos y Londres.
8.3.2. Mercado de obras musicales
La protección de derechos de autor es escasa. Existen entidades como SAMRO (Sudáfrica), PRISK
(Kenia), MCSN (Nigeria) y GHAMRO (Ghana), pero con baja recaudación. SAMRO, con
experiencia desde los años 60, es la más consolidada.
8.3.3. Mercado de música en vivo
Predomina la escena local. Solo Sudáfrica atrae artistas internacionales. PwC proyectaba
crecimiento antes de la COVID-19. Las cifras eran bajas en comparación internacional, pero con
potencial. Destacan festivales sudafricanos como Ultra South Africa, Rocking the Daisies, Cape
Town Electronic Music Festival, Afropunk o el Festival de Jazz de Ciudad del Cabo. También
destacan Bushfire (Swazilandia), Felabration (Nigeria), Lake of Stars (Malaui) y Sauti za Busara
(Zanzíbar).
8.4. Región MENA
Incluye el Magreb (de Marruecos a Egipto), Oriente Medio (países árabes y Israel) y la península
arábiga. Comparte idioma y religión mayoritaria, aunque con diferencias en el desarrollo económico
y social.
El Magreb y zonas cercanas a Israel presentan bajos niveles de desarrollo. En cambio, países del
Golfo como Qatar, Emiratos o Arabia Saudí tienen altos ingresos por hidrocarburos. Israel es una
excepción por su nivel de desarrollo y orientación hacia Occidente.
8.4.1. Mercado de música grabada y obras musicales
La región MENA ha crecido mucho gracias al streaming, pero su mercado sigue siendo modesto en
términos absolutos, comparable a Argentina o Irlanda pese a tener 300 millones de habitantes. Los
ingresos por formatos físicos o comunicación pública son mínimos.
En cuanto a derechos de autor, algunos países como Marruecos, Argelia, Israel o Líbano tienen
cierta estructura, pero sus ingresos siguen siendo bajos. En el resto, las sociedades de autor apenas
tienen peso.
8.4.2. Música en vivo
Los festivales más importantes están en Marruecos (Mawazine, Oasis, Jazzablanca, Atlas
Electronic, Gnaoua). Egipto cuenta con el Sandbox. En Israel destacan Minus 424, InDNegev o
Midburn. En Líbano, el Wicker Park; en Jordania, el Jerash Festival. En el Golfo: Groove on the
Grass, RedFest DXB, el festival de jazz de Dubái y Yasalam After-Race en Abu Dhabi.
8.5. Otros países musulmanes no árabes
Turquía es el caso más relevante: en 2020 entró en el top 35 mundial. Tiene un fuerte mercado
interno, una importante diáspora (especialmente en Alemania) y una creciente exportación cultural
(series turcas). Su orientación política reciente hacia el islamismo, frente a su pasado laico y
europeo, podría modificar sus relaciones culturales.
Irán tiene un alto potencial y una gran diáspora, pero el control del gobierno sobre el contenido
cultural y sus tensiones geopolíticas dificultan el desarrollo de una industria musical con proyección
internacional.