RESUMEN DEL DISCURSO DE DONALD TRUMP
EN LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS
CARLOS HERNÁNDEZ TORRES
Introducción
El discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de Naciones Unidas, celebrado el 23 de septiembre
de 2025 en Nueva York, se convirtió en un momento clave de la agenda internacional. Más allá de sus
contenidos específicos, la intervención ofrece una mirada a las prioridades políticas del presidente
estadounidense, así como a la forma en que articula su mensaje tanto hacia el exterior como hacia su
propia base electoral. Este texto sintetiza los principales ejes del discurso, interpreta sus posibles
intenciones estratégicas y expone los riesgos y contradicciones que plantea.
Principales líneas del discurso
Negación del cambio climático / crítica a las políticas verdes. Trump calificó el cambio climático
como un engaño global. También criticó los esfuerzos de Europa por reducir emisiones,
argumentando que sus políticas ambientales dañan la economía. Manifestó su preferencia por los
combustibles fósiles —petróleo, gas y carbón— como fuente de energía.
Migración, fronteras y “globalismo”. Propuso que los países cierren sus fronteras y expulsen
extranjeros, acusando al sistema internacional y a la propia ONU de promover una agenda
migratoria que arruina a las naciones. Denunció a la ONU por supuestamente financiar migración
incontrolada. Acusó además a la organización de corrupción y de actuar como un ente globalista
que pone en riesgo la soberanía nacional.
Ucrania y Rusia / postura sobre el conflicto. Trump sostuvo que ahora cree que Ucrania puede
recuperar todo el territorio que ha perdido, incluida Crimea, con el apoyo de la OTAN y de Europa.
También criticó el esfuerzo militar ruso como ineficaz y sostuvo que, si Rusia no negocia, los países
deben imponer sanciones adicionales.
Críticas al sistema multilateral / al propio UN y a sus mecanismos. Cuestionó la relevancia de la
ONU y sugirió que la institución se ha vuelto irrelevante o disfuncional. Reiteró la política de
desvinculación estadounidense de ciertos organismos internacionales y recortes de contribuciones
al presupuesto de la organización.
Conflicto Israel-Palestina / reconocimiento de estado palestino. Se opuso a las iniciativas de
reconocimiento de un Estado palestino por parte de algunos miembros de la ONU, sosteniendo que
eso alentaría a Hamas y sería una concesión al terrorismo. Exigió la liberación de los rehenes como
condición para la paz y criticó a quienes, en su visión, ceden a las demandas de Hamas.
1.
Posibles intenciones estratégicas
El discurso de Trump en Naciones Unidas podría entenderse menos como un mensaje dirigido al mundo y
más como una puesta en escena para su propia base política dentro de Estados Unidos.
La elección de palabras fuertes, la negación de consensos globales y el cuestionamiento directo a la ONU
funcionan como un guion calculado para reforzar su imagen de “tipo rudo” que no se doblega ante
presiones externas.
En este sentido, la tribuna internacional se convierte en un escenario teatral. Ante los diplomáticos, Trump
actúa como si estuviera frente a un mitin doméstico, trasladando al espacio global los mismos gestos que
utiliza en su política nacional. No busca convencer a los presentes ni generar consensos multilaterales,
sino proyectar firmeza y confrontación hacia la audiencia que lo sigue en casa.
La interpretación posible es que, más que un programa de acción concreta, el discurso se concibió como
un acto simbólico. Su objetivo habría sido reafirmar liderazgo, proyectar una imagen desafiante frente a
instituciones internacionales y sostener la narrativa de que Estados Unidos no necesita adaptarse a
agendas globales.
En este marco, cada eje —clima, migración, Ucrania, ONU, Israel— aparece como un ejemplo de
resistencia frente a un “ellos” difuso, con el fin de reforzar la identidad de un “nosotros” que mantiene
cohesionada a su base electoral.
Algunos ejemplos ilustrativos:
Refuerzo de su marca política nacionalista / “America First”. Sus críticas al cambio climático, su
énfasis en fronteras, migración y soberanía son coherentes con una narrativa nacionalista que busca
diferenciarse de agendas globales. Con ello, moviliza a su base electoral que rechaza intervenciones
internacionales o acuerdos multilaterales.
Negociación y presión hacia aliados / adversarios. Al endurecer su discurso sobre energía,
sanciones y migración, envía señales a países europeos y socios de la OTAN de que no tolerará
políticas que considera dañinas para su modelo. En el conflicto de Ucrania, al declarar que apoya la
recuperación total del territorio, también pretende reposicionarse como actor influyente en Europa
del Este.
Deslegitimación del orden multilateral existente. Cuestionar la relevancia de la ONU y cortar
financiamiento apunta a debilitar el sistema multilateral que actúa como contrapeso al poder
estadounidense. Reducir el rol de los organismos internacionales le otorga más margen de acción
unilateral.
Apelación simbólica ante audiencias globales. Su estilo confrontativo puede proyectarlo como voz
disidente frente al consenso ambientalista y globalista, con la aspiración de atraer aliados
ideológicos en países con gobiernos autoritarios o con escepticismo hacia el cambio climático.
2.
Riesgos, contradicciones y críticas plausibles
Desacuerdo científico / pérdida de credibilidad en cambio climático. Las afirmaciones de que el
cambio climático es un timo chocan con el consenso científico internacional. Esa postura podría
aislar a Estados Unidos en foros climáticos y provocar críticas de países afectados por fenómenos
extremos.
Tensiones diplomáticas con aliados europeos / bloque occidental. Acusar a Europa de destruir su
herencia y criticar sus políticas energéticas podría deteriorar relaciones transatlánticas y complicar
la cooperación en defensa, comercio y seguridad. Si Europa percibe las críticas como una imposición,
podría responder con retórica igualmente dura o con acciones diplomáticas de resistencia.
Incoherencias prácticas / limitaciones reales. Sustentar la posibilidad de que Ucrania recupere todo
su territorio sin detallar un plan militar, logístico y diplomático claro puede sonar retórico más que
sustantivo. Criticar mecanismos de la ONU que Estados Unidos ayudó a construir implica una
contradicción histórica. Reducir el financiamiento a la organización significa también perder
influencia institucional.
Reacciones de países vulnerables / pequeñas islas frente al clima. Para naciones afectadas
directamente por inundaciones, sequías y aumento del nivel del mar, el discurso puede percibirse
como una negación de su realidad.
Riesgo de polarización excesiva en la arena global. El estilo confrontativo puede reforzar el rechazo
automático de muchos actores internacionales. En lugar de persuadir, puede generar bloques de
resistencia frente a Estados Unidos.
Conclusión
El discurso de Donald Trump en la Asamblea General de la ONU se articula como una pieza con tres capas
complementarias:
En primer lugar, los ejes temáticos expuestos muestran una postura firme frente a los grandes
debates internacionales: clima, migración, seguridad europea, papel del multilateralismo y conflicto
en Medio Oriente.
En segundo lugar, las intenciones estratégicas revelan que el mensaje funcionó más como una
puesta en escena dirigida a consolidar su imagen y movilizar a su base política que como un plan
detallado de acción internacional.
Finalmente, los riesgos y contradicciones señalados exponen las tensiones inherentes a este estilo:
aislamiento en temas globales, fricciones con aliados y una posible polarización creciente en el
sistema internacional.
En conjunto, el discurso no solo define una narrativa nacionalista frente al escenario global, sino que
también muestra cómo la política exterior se utiliza como herramienta de comunicación interna. El
resultado es una intervención que, más allá de sus contenidos específicos, refuerza la proyección de un
liderazgo desafiante y marca el rumbo de las relaciones internacionales bajo un enfoque que privilegia la
confrontación sobre el consenso.
3.