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Sketch

Sketch de obra de teatro católica "San Pablo"
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Sketch “Conversión de Saulo – San Pablo”

Escena 1
(Saulo entra caminado rápidamente con los sumos sacerdotes, seguro de sí mismo,
demostrando superioridad y valentía).
Narrador: Mientras tanto, Saulo no dejaba de amenazar de muerte a los creyentes
en el señor, así que se puso en marcha y se presento delante del sumo sacerdote
y le dijo:
Saulo: Sumo sacerdote, he venido ante usted para solicitarle las cartas y poder
llevar a cabo una misión. Muchos en Damasco siguen el camino de un tal Jesús, y
están confundiendo al pueblo. Le pido autorización para ir allá, encontrarlos y
traerlos presos a Jerusalén, sean hombres o mujeres.
Sumo sacerdote: Saulo, conocemos perfectamente tu celo y tu compromiso. Te
entregamos las cartas que pides, para que cumplas con esta misión.
(Saulo sale del lugar donde se encontraba con los sumos sacerdotes, trepa su
caballo y se dirige a Damasco).

Escena 2
Narrador: Cuando Saulo ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco, una luz
que venia del cielo brillo de repente a su alrededor.
(Saulo cae al suelo y se sorprende al escuchar una voz que decía).
Jesús: “Saulo, Saulo, ¿porque me persigues?”.
Saulo: ¿Quién eres Señor?
Jesús: “Yo soy Jesús de Nazaret, el mismo a quien estas persiguiendo”.
(Los soldados que acompañaban a Saulo, se asustan y empiezan a mirarse unos a
otros, porque han oído la voz, pero no han visto nada).
Saulo: ¿Qué debo hacer, Señor?
Jesús: “Levántate y sigue tu viaje a Damasco. Allí se te dirá todo lo que debes
hacer”.
(Saulo se levanta del suelo, pero cuando abre nuevamente los ojos se da cuenta
que no puede ver, así que, quienes lo acompañaban lo tomaron de las manos y lo
llevaron a Damasco).
Escena 3
Narrador: En Damasco vivía un creyente llamado Ananías, que era muy piadoso y
obediente a la ley de Moisés; todos los judíos que vivían en Damasco hablaban muy
bien de él.
(Jesús se le aparece a Ananías).
Jesús: “¡Ananías!”.
Ananías: “Aquí estoy, Señor”.
Jesús: “Levántate y vete a la calle llamada derecha, y en la casa de Judas pregunta
por un hombre de Tarso que se llama Saulo. Esta orando, y en una visión ha visto
a uno llamado Ananías que entra y pone sus manos sobre el para que pueda ver de
nuevo”.
Ananías: “Señor, muchos me han hablado de ese hombre y de todos los males que
ha causado en Jerusalén a tu pueblo santo. Y ahora ha venido aquí, con
autorización de los jefes de los sacerdotes, a llevarse presos a todos los que invocan
tu nombre”.
Jesús: “Ve porque eh escogido a ese hombre para que hable de mi a la gente de
otras naciones, y a sus reyes, y también a los israelitas. Yo le mostrare lo mucho
que tiene que sufrir por mi causa”.

Escena 4
(Ananías sale y va a la casa donde estaba Saulo, al entrar dijo).
Ananías: “Hermano Saulo, el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por
done venias, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu
Santo”.
(Ananías la pone sus manos sobre el rostro de Saulo, al momento se le cayeron de
los ojos una especie como de escamas, y recobro la vista, entonces se levantó y
fue bautizado).
Ananías: “Ahora no esperes más levántate, bautízate y lávate de tus pecados,
invocando el nombre del Señor. El Dios de nuestros padres te ha escogido para que
conozcas su voluntad, y para que veas al que es justo y oigas su voz de sus propios
labios. Pues tu vas a ser testigo suyo ante todo el mundo, y vas a contar lo que has
visto y oído”.
Saulo: “Para mi no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero
una obligación ineludible. ¡Y hay de mi si no lo anuncio!”.

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