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Bertrando y Toffaneti Historia de La Terapia Familiar

El libro “Historia de la Terapia Familiar” ofrece una revisión del origen y evolución de la terapia familiar como disciplina clínica. Expone cómo surge en el siglo XX a partir de distintos enfoques —psicoanálisis, teoría de sistemas, comunicación y cibernética— y muestra el aporte de autores clave como Bateson, Minuchin, Bowen, Satir, Whitaker y Haley.

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Bertrando y Toffaneti Historia de La Terapia Familiar

El libro “Historia de la Terapia Familiar” ofrece una revisión del origen y evolución de la terapia familiar como disciplina clínica. Expone cómo surge en el siglo XX a partir de distintos enfoques —psicoanálisis, teoría de sistemas, comunicación y cibernética— y muestra el aporte de autores clave como Bateson, Minuchin, Bowen, Satir, Whitaker y Haley.

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Historia de la terapia familiar Terapia familiar Chimos titulos publicados: 42. MLM, Berger - Ms alé del doble vine 443. M. Walters, B, Carter, P Papp yO, Silverstein - La red invible 35. Masten Sevii- Crovica dena incestiacton 46. C. Rash Herscoviely L. Bay Anoretenervioseybuliia 48, S'Rosen - Mi voz nd contiza 49. A CampaniniyE Luppi = Serecio socal y model sitémico 50, B.D. Kecney - La improviacion en psteoterapia 51, P.Callé Uno mds ao son tes 32. J. Carpenter y A: Treacher Problems ysolecione en trope familar y de pareja 33. M.Zappella” No veo, no oa, no abla. El auto ffeil 34, J, Navarvo Géngora Teenie yprogromas en trap familiar 55. C Madanes Sexo, anor eolencia 36. M. Whitey D. Epston- Medios noraroos pone fines tenapéatcos 37. W. Robert Beavers y RB. Hampson = Familias extosss 58. L. Segal «Sonar le realidad 59. § Cirillo - El cambio en os conrextos no terapéaticns 0, $. Minuchin y M.B. Nichols La recperacn de la familo,Relatos de esperanza 2p renovacin 61, DA Bagaroziy S.A. Anderson - Mitos personales, marinomaes famines 2. J. Novarto Gongora y ML Beyebach - Annes en trap familiar sstemica 63. B. Cade y W.HL O'Hanlon - Gaia breve de terspia rove 64, B.Camaessus y atos = Cris fomiliresyanctanidad 65. JL Linares» Identidady arrtiva (6. L,BoscoloyP. Berrando Lo iempos dl tempo 67. Ni Sant y ouos - Herramientas para picterepeuas ‘68. M.Flkatn(comp.)= La trate fame en transormacin (69. JL, Framo «Familia deorigen y prcoterapia 40. J-Droeven{comp.)= Constrayendo ma ald de pactosy raciones TL M.C Ravazola,” Historias enfames 32. M.Goletty J Le Linares La tersencibn sstémice en los servicios sociales ante la fants matiprblematca 73, RePerrone Violencs abasosvesuales en la familia 44. Je Barudy = El dofor naib de la infancia 13. 8. Minuchin = Ef ace del erp fmar 76. Nit Selvin Palazoly otros - Muchachas noréicos ybulmicas TT. §, Cirillo otros Le familia del tosicodependiente 78. P.Nfatelawick y G. Nardone (comps. = leapia breve etrtégen 79. M.Malacrea Trauma y reparacion 0, J. Navarro yJ. Peteea = Pores on stuacones especiales 81, J.L, Linares y C: Campo - Tas la Bonorable facade V.tigacio Historia permittas, hiveriosprobibides 83, B.O Hanlon - Desorollar poxbilidades 84 R Ramos - Norratioscontados, noracones evar 85. JoL. Linares - Del abuso y ros desmaner, 86. G,Cecchin, G, Laney WE. A Ray - reverence 7, M. Andolf- Ef colo relaional 88. §.Ciloyoxos (comps, = La terpia familiar en Tos eric psiguitricos 89. P.Bertrando yD. Toltanet\- Hitorta de la terapia familiar Paolo Bertrando y Dario Toffanetti Historia de la terapia familiar Los personajes y las ideas PAIDOS Agradecimientos Prélogo « Nota al libro . 1 SUMARIO 1900-1950: Arqueologia .. La escena estadounidense: psicologia, psiquiatria, terapia Desde comienzos de siglo hasta la Segunda Guerra Mundial .... El periodo posterior ala Segunda Gi Guerra Mundial . Psicoanalisis: lo dicho ylono dicho .........+ Los maestros , Tres versiones del psicoanalisis Las relaciones objetales Elapego . Los neofreudianos Cibernética: la metifora comunicativa La terapia familiar y la sociedad estadounidense - 1950-1960: Investigaciones ......... Contexto Psicologia y psiquiatria tras profesiones Modelos 8 del origen : TTerapias psicoanaliticase intergeneracionales ‘Terapias psicoanaliticas Terapias intergeneracionales .. B > 23 25 26 29 37 40 40 43 45 47 49 34 6 67 oF co 7 2B 74 7 7 86 10 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR, ‘Terapias sistémicas y estratégicas Las investigaciones sobre la esquizofrenia y la familia. Terapias sistémicas Terapias estratégicas Terapias experienciales Profesion 3. 1960-1970: Desarrollo Contexto Pcologiaypguitria : Teorias..... Modelos... ‘Tetapias psicoanaliticas ¢ intergeneracionales Terapias psicoanaliticas ........ Terapias intergeneracionales . . ‘Terapias sistémicas y estratégicas “Terapias sistémicas Terapias esteatégicas .. Terapias estructurales Terapias experienciales Terapias multifamiliares Terapia multifamiliar ‘Terapia de redes sociales Profesion 4, 1970-1980: Técnicas Contexto aicologia y psiquiatria Teorfas . Modelos .... ‘Terapias psicoanaliticas¢ intergeneracionales Terapias psicoanaliticas . Terapias intergeneracionales ‘Terapias sistémicas y estratépicas . ‘Terapias estratégicas Terapias estructurales Terapias sistémicas Terapias experienciales TTerapias e intervenciones comportamentales 91 91 tot 106 110 us 47 47 49 126 130 133 133 136 141 14 146 149 152 160 160 163 164 169 169 170 173 175 7 17 182 194 194 201 206 212 215, SUMARIO Terapias comportamentales Profesion ... Estados Unidos : Europa: terapia privada, terapia piblica 5. 1980-1990: Complejidad . Contexto Psicologia y psiquiatria Teorias Modelos . ‘Terapias psicounaliticas ¢ intergeneracionales . ‘Terapias psicoanaliticas Terapias sistémicas y estratégicas Terapias estratégicas Terapias estructurales . ‘Terapias sistémicas Terapias ¢intervenciones comportamentales Intervenciones psicoeducativas . Terapias feministas . ‘Terapias integrativas Profesi6n 6. 1990-2000: Modernidad y posmodernidad Contexto : Psicologia y psiquiatria Teorias .. Modelos .. ‘Terapias psicoanaliticasc intergeneracionales . Terapia del apego ‘Terapias estratégicas y sistémicas Terapias esteatégicas . Terapias sistémicas ‘Terapias ¢intervenciones comportamentales Intervenciones psicoeducativas ‘Terapias posmodernas ‘Terapias narrativas - White y Epston: la terapia como narracién Terapias conversacionales Profesion u 215 220 221 224 229 229 231 234 237 240 240 245 245 251 252 262 262 273 276 280 287 287 289 292 297 300 300 304 304 308 310 310 314 314 314 322 331 2 Economia Identidad Bibliografia .. HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR 332 333 337 AGRADECIMIENTOS Agradecemos a Luigi Boscolo, Gianfranco Cecchin y Maurizio Andolfi la amplia informacién extraida de su experiencia personal y profesional que nos han suministrado. Teresa Arcelloni nos ha proporcionado abundante informacién sobre Alemania, Gran Bretaia, Escandinavia, Polonia y Grecia, ade- mis de una indispensable competencia linguistica y téenica. Rober- to Sartori ha colaborado en el apartado de la posmodernidad y Fa- bio Ferrari en el del construccionismo social y la terapia naetativa, David Pocock nos ha proporcionado datos acerca dela terapia fami- liar en Gran Bretaiia y en el ambito curopeo, mientras que Maureen Crago nos abrié los lejanos horizontes de la terapia familiar en Aus tralia y en Nueva Zelanda. Paolo Saccani nos aporté sus conoci- mientos sobre la terapia familiar psicoanalitica francesa y alemana. ‘Agradecemos ademés a Juan Luis Linares su contribucién a la edicién espaiiola de este libro, con un texto en el que relata la histo ria de la terapia familiar en Espaiia y su participacién en el proceso como terapeuta de la familia PROLOGO! La vida no es la que uno vivi, sino la que uno re- ccuerda y eémo la recuetda para contarla, (Gapaet Gancta Marquez Parafraseando al extraordinario escritor colombiano, se podria afirmar que la historia no existe hasta que alguien la cuenta. Pues bien, la terapia familiar tiene muchos relatos de historias ¢ infinitas posibilidades de ser relatada, Siendo un disciplina intermedia entre diversas culturas (Ia psicol6gica, la asistencial, la psiquiatrica, la so- cial) formada por diferentes escuelas y cientificos, convendria ha- blar, mas que de «terapia familiar», de «terapias familiares», ya que cada modelo tiene su propia coherencia y su propia historia. Del mismo modo, se aprecia que libros fundamentales como Fundamen- tos de la terapia familiar de Lynn Hoffman (1981) o el extenso Hand- book of Family Therapy de Gurman y Kniskern (1981) no intentan siquiera dar una definicién del concepto de «terapia familiar». En este sentido, Steve de Shazer (1991) afirma que cada autor da su sig- nificado personal a la expresi6n, significado que por lo general no coincide con el de otros autores: La propia dificultad del concepto «terapia familiar» radica en que no es facil distinguir la «terapia familiae» de lo que no cs propiamente 1, El prélogo del edicinespaila ha sido reformulado a partir del text oF inal de ls autores, agregando nuevas reflexiones yaspectos especificos del con texto espaol 16 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR terapia familiae; asi, el concepto pierde la capacidad de diferenciaci6n que marca la diferencia ‘Mi aproximacién al concepto de «terapia familiar» resultard adecus da tan solo en el caso de que ustedes, los lectores, hayan podido com prender que tienen en comtin todos los ejemplos expuestos, y, por tan to, puedan aplicar el eoneepto de «écrapia familiar» a un nuevo ejemplo; estarian asi en condiciones de decir lo que est «dentro» o «fuera» de fa definicién del concepto [...]. Esta situacién pone de manifiesto cuando menos un importante aspecto: evita que cualquier escuela pueda pro- clamarse como la representante de la «verdadera» terapia familiar (Ste ve de Shazer, 1991, pags. 14-15). La opcién que han elegido Paolo Bertrando y Dario Toffanetti consiste en relatar a historia de la terapia familiar relacionandola en cada momento con los diferentes investigadores y, sobre todo, con el contexto de cada uno de los lugares en que se ha venido desarro llando. Un aproximacién que procura conectar las diversas etapas de esta disciplina plural con los procesos sociales que ocurren en los paises donde trabajaban los maestros y donde surgieron las primeras escuelas que irian dando forma a esta historia. Por ello, alo largo de cada capitulo se pueden apreciar asociaciones entre un Estados Uni- dos centrado con extremo interés en la familia nuclear y una Europa que resurge después de haber sufrido la guerra mundial. Este enfoque histérico ayuda también a explicar cémo la terapia familias, con mu chos puntos de origen, muchos desarrollos, a veces inconexos 0 to talmente independientes unos de otros, nace en diferentes lugares al mismo tiempo partiendo de bases muy dispares: el psicoandlisis (a: gunos teéricos ortodoxos, otzos més inquietos o directamente crit: 0s); los estudios experimentales de la familia; los antropélogos, los te6ricos de la comunicacién, y mis tarde los terapeutas del compor- tamiento y los psicdlogos cognitivos, entre otros. Por ello, reducit la terapia familiar a la mera suma de tantas terapias familiares seria in justo, ademas de equivocado, Hablar de historia de la terapia fami liar significe retomar innumerables hilos para hilvanarlos y al mismo tiempo hacer visibles sus complejas articulaciones. Quiza no podemos hablar nunca, a pesar de las numerosas teorfas < en la dimensién familiar: el primer programa de este tipo fue propuesto en 1932 por Emily Mudd (Bagarozzi, 1986), y consistia esencialmente en «enseiiar» a los j6venes que tenian intencién de ea- sarse una serie de pautas para convivir arménicamente. Una inter. vencién que podrfamos catalogar como orientada a la prevenci6n, diferente de la terapia familiar, cuyo objetivo es directamente curative (en el doble sentido de «curar» y «cuidar»). La mediacién familiar evidencia atin mas la finalidad no terapéutica del trabajo con las pa- rejas: «Tiene el objetivo de permitir, por ejemplo, que la ruptura de una pareja no sea asumida necesariamente como una pétdida, ofte- ciendo alos padres la posibilidad de precisar sus deseos, sus posi- ciones como padre y madre, junto a sus derechos y deberes» (Babu, 1998, pag. 19). El mediador familiar esté considerado como un me: diador, no como un terapeuta Una caracteristica comtin a todos estos ambitos es el ocuparse fundamentalmente de lo que se podria definir como «problemas fa- miliares», deteniéndose justamente antes de entrar en el campo de la Hamada «patologia». De ésta se ha ocupado histéricamente la psi- quiatria, Pero la psiquiatria, ese ha ocupado alguna vez de la familia? Evidentemente si, aunque generalmente con la idea de un individu’ folli, es decis, como concepto individualizante de la patologia, En cambio, en la éptica sistémica original de la terapia familiar, no existen (en el sentido de que no son concebibles) patologias individuales: ca- da patologia, problematica o problema, es una patologfa, problemé- tica o problema del sistema, que después sera visto como sistema fa milia, algunas veces incluso como sistema ampliado, 18 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR La ambigiiedad y la dificultad de distinguir la terapia familiar de las profesiones similares, no obstante, tiene origenes precisos, que se delinearan més claramente a medida que se expongan las complejas vicisitudes de la profesion de terapeuta familiar Algunos episodios de lu historia de la terapia familiar versan so- bre los importantes pasos que se han dado en la biisqueda de un dis- curso més amplio, cuando la terapia entra en émbitos prohibidos, en los paisajes desérticos y frios de los servicios sociales pitblicos, ofre ciéndose como la mirada de una intervencién alternativa. Ahora, con el paso de los afios, la insercién en esos contextos constituye otro in- teresante momento que debe ser resefiado en este recuento histé- rico. Bertrando y Toffanetti presentan una historia de la terapia fa liar que va mas allé de las simples historias de personajes carismati- os (como se ha hecho frecuentemente: una hagiografia, 0 biografias plagadas de elogios). Inevitablemente, la historia de la terapia fami- liar en sus primeras etapas tiende a ser la historia de sus protagonistas, pero en esta ocasi6n a medida que se aleja de las fases iniciales, el re- Jato se inclina mas por la historia de las escuelas, hasta llegar a ser, en el petiodo més cercano a nuestra época, sobre todo la historia de la profesién. Existen pocos textos sobre la historia de la terapia fami- lias, y los que hay tienden a ser breves: meras introducciones en ma- nuales o bien capitulos de libros? nada que ver con las numerosas y largas historias del psicoandlisis. $i el encuentro de un paciente con un analista tendencialmente taciturno lleva por naturaleza al pacien- te a autorrelatarse, el encuentro de una familia —es decir, de un gru- po— con uno o varios terapeutas tendencialmente activos ¢ inter- vencionistas fijaré como punto esencial el presente del aqui y ahora en.un didlogo,” Ante las diversas alternativas que se ofrecen a Ia hora de recoger los infinitos hilos de esta red de acontecimientos en el campo de la 2. Véanse,séloe titulo de ejemplo, Haley (19714, 1971), Broderik y Schrader (1991), Beevar y Becvat (1996), Nichols y Schwartz (1998) ‘no es causal que el fundador de la terapia familiar, Gregory Bateson, baya escogido una forma dialogal,el metdlogo, para dat vor a sus ideas esenciales (1972), ni tampoco que Waltzlawick, Jackson y Beavin (1967) hayan usado, para cjemplifcar sus propias tesis, no obras narrativas (como el Freud de la Gradive), si ‘noel didlogo teatral de ¢Ouién tome a Virginia Wolf? Seer eee eee eee errr PROLOGO 19 terapia familiar, Bertsando y Toffane libro: firman en el prélogo de su Hemos preferido abordar conjuntamente las ideas, las personas, las escuelas y las profesiones: quizi no de manera suficientemente profun- da.en ninguno de estos apartados; sin embargo, hemos procurado seguir tun orden, hallar un cierto hilo conductor. La idea unificadora (que no podia faltar) consiste en entender cémo surgen y evolucionan las distin tas formas de terapia familiar, c6mo se insertan en un clima cultural, a «qué exigencias responden y que exigencias, asu vez, surgen de ellas. En tender, en otras palabras, el sentido de las distintas perspectivas de lat rapia familiar a partir de las cuales podra intuirse quizas el sentido de la terapia familiar como tal Para comprender la complejidad de estos cincuenta afios de exis tencia de la terapia familiar, lo mejor era buscar, junto alas conexiones verticales (que forman la historta de los distintos enfoques), las cone- xiones horizontales (que deinen el sistema en cada momento de su his toria). Por ello hemos subdividido nuestra historia en periodos,siguien- do a las diversas escuclas dentro de esos periods. Salvo el primero, que trata sobre la primera mitad del siglo xx, cada capitulo esta dedicado a una década, desde 1950 hasta el aio 2000, En cada uno de ellos hemos procurado presentar el panorama de la escena psicélogica y psiquié- trica del periodo, y aportar datos sobre la historia de la profesién, esto es, que significaba ser terapeuta familiar en esa determinada década. Esta es solamente una de las posibles historias de la terapia familiar (de Jas terapias familiares), pero creemos que esta estructura nos permite expresar claramente Io que queriames decir (Berteando y Toffanett, 2000). Cada capitulo se subdivide a su vez en los siguientes apartados: + Una seccidn introductoria, dedicada al contexto de la terapia cen la década. Una concisa descripeién de los hechos principa- les del periodo y una exposicién de las ideas predominantes en Ja psiquiatria y en la psicologfa, y por ende de las principales teorias de referencia para los terapeutas familiares y los mode- Jos terapéuticos més importantes. * Varios epigeafes donde se describen las terapias existentes y ac- tivas en la década, las distintas terapias de inspiracién psicoana- Titica y las terapias intergeneracionales, reagrupadas por su én- 20 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR fasis comin en el pasado y en la dialéctica entre el individuo y el sistema familiar, * A continuacién se exponen las terapias definidas con el térmi no general de «sistémicas», en las que la atencién se centra en las relaciones mas que en los individuos, y se fija en el aqui y el ahora mas que en el pasado. Asi, tales terapias comprenden, ademas de las sistémicas en sentido estricto, las distintas tera- pias estratégicas y la terapia estructural, * Son tratadas aparte las distintas terapias de base humanista y experiencial, dificilmente sistematizables, justamente por la importancia atribuida a la singularidad de la experiencia de los clientes y también a la especificidad de los métodos del tera peuta © El grupo de las terapias comportamentales, presentes a partir del capitulo 4, comprende, ademas de las terapias de inspiracién cog- nitivo-comportamental, los distintos tratamientos psicoeduca~ tivos. * En varias décadas, se afiaden apartados especificos: un apar- tado dedicado a los pioneros incomprendidos (en el capitu. lo 2); otro dedicado a las terapias suprafamiliares (en el capi- tulo 3); otro dedicado a las terapias integrativas y a la terapia feminista (en el capitulo 5). * Enel capitulo 6 aparece un nuevo grupo, definido como pos- modernismo. Se trata de las terapias narrativas y conversacio- nales, unidas por la importancia atribuida al lenguaje, por la conciencia del rol politico del terapeuta y por el relativismo de los sistemas de conocimiento. + La conclusién de cada capitulo esta dedicada a las vicisitudes de la profesién de terapeuta familiar. No existe, por razones que esperamos hayan quedado claras, un verdadero final del libro. No tendria sentido un final, a menos que se considere la terapia familiar como una experiencia concluida (Io cual no es cierto) La terapia familiar se encuentra a la biisqueda de recursos que permitan convertitla en un método alternativo aceptado, no slo en ‘el contexto privado sino ademas en los servicios piiblicos, hoy en dia generalmente dominios de la medicina y la psiquiatria. Una afirma. cid de la disciplina como la de hace treinta aiios, con la certeza de uc la efectividad, la claridad y la novedad de la intervencién haran PROLOGO 21 posible cl salto a las ideologias dominantes del momento, que fre- cuentemente no han sido partidarias de una visi6n sistémica El texto, en este sentido, hace una interesante contribucién, of re- ciendo una herramienta itil pata la formacién. En realidad es otra forma de afirmacién, ya que la formacién en terapia familiar esta [i gada al ambiente académico-universitario, dentro del area de las ciencias sociales, quedando recluida en una especializacién de pos- grado, Pero lo que se requiere es una apertura para que sea recono- ida por las disciplinas sociales que se imparten en las universidades y para llegar a la comunidad y participar en el tejido social. ‘Mediante un lenguaje claro y especifico, el texto resulta adecua- do tanto para quienes estén comenzando en esta no tan joven disci- pplina como para quienes ya forman parte de esta historia, Esperamos hacerla crecer, habiendo partido desde el fértl eontexto italiano! y egando ahora al contexto hispanohablante que, con sus nuevas rai- ces, busca otras fuentes y otros senderos, segtin indique la historia, FELIPE GALVEZ SANCHEZ 4. Obsérvese que este libro no surge en el mbito anglosajén, come la gran ma yoria de los libros del rea, sino que nace en Milin (Storia delle serapia familar), ppor obra de unos autores que se han formado y que trabgjan en este contexto con importantes maesttos italianos de esta disciplina NOTA AL LIBRO La idea de este libro nacié mientras trabajaba en la edici6n italia na de Handbook of Family Therapy de Gurman y Kniskern, Comen- ‘cé asia pensar en un libro complementario: si Handbook ofrecia una panorimica de las lineas de la terapia, el hipotético nuevo bia trazar el desarrollo y las reciprocas conexiones de las mismas I reas iluminando sus articulaciones, Inicialmente me concentré en recoger noticias relativas alos auto: res, pero de inmediato me di cuenta de que tratar la historia de la disciplina de este modo habsia sido, ademas de incorrecto, insufi ciente: hacia perder de vista las conexiones con la sociedad, la eco= noma, la psiquiatria yla psicologfa de los dstintos periodos historicos, conexiones que han hecho de la terapia familiar lo que es actual- mente. En este punto me di cuenta de que no podia continuar solo. Dario Toffanetti acept6 entonces involuerarse en la bisqueda de material nuevo y en la reelaboracién del ya existente. Su trabajo ha permitido ademas ditigie el libro hacia una historia de las ideas, corrigiendo los excesos ancedéticos y dejéndome al mismo tiempo més libre para dedicarme al trabajo de fondo. Respecto a nuestras respectivas contribuciones, soy personalmen- te responsable del carécter y de la estructura general del libro y del capitulo 1 (a excepcién del largo parrafo dedicado al psicoanilisis), ademas de las secciones sobre las terapias esteatégicas, sistémicas, comportamentales, piscoeducativas y de redes sociales, y de gran parte de los parrafos sobre la profesién. Dario Toffanetti se ha en- cargado especificamente de todas las partes sobre la terapia psicoa nalitica, aquellas dedicadas a la terapia conversacional, feministas e 24 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR integrativas y de algunos pirrafos sobre la profesi6n. Juntos hemos discutido las cuestiones sobre el contexto y Ia escuela de Milin, que por cierto nos conciernen como referencia muy cercana, El trabajo de relectura y comparaci6n articulada se ha efectuado con todos los capitulos, desde el inicio de nuestra colaboracién has- tala dltima revisin antes de entregarlo a la imprenta, Asi, este libro, en su forma actual, ha de ser considerado fruto de nuestra colabora cién y de una continua teelaboracién y correccién reciproca. PAOLO BERTRANDO Milén, noviembre de 2000 1, 1900-1950: ARQUEOLOGIA ‘La terapia familiar nace poco después del aio 1950; es indudable que se trata de una disciplina nueva, Sus precursores no dejan de st brayar la novedad y la diferencia respecto a cada una de las précticas terapéuticas ya existentes. ‘Ahora bien, la terapia familiar no surge de la nada. La consulto- rfa matrimonial, la terapia sexual y la asistencia social quizé no la an- ticipaban, como sostienen Broderick y Schrader (1991), pero cierta- mente contribuyen a extender Ia idea de que se puede intervenir en Ia familia y que puede valer la pena hacerlo. En la continuidad que representa la tradicién de la consultoria y la asistencia social se in- serta una discontinuidad: hablar de savar a la familia, en lugar de aconsejar ala familia, marca un cambio de gran relevancia. A partir de este punto, la terapia familiar nace adoptando miiltiples formas, con algunos elementos comunes y numerosas divergencias que por diversas razones anticipan su futura evolucién. Por tanto, com- prender el nacimiento de la terapia familiar significa encontrar un nexo entre la continuidad en la que se sitia, la discontinuidad que ella misma representa y las numerosas, pero no infinitas, formas que asume. Para entender la continuidad, la discontinuidad y fa forma es ne cesario observat los tres mbitos individualmente, pero también sus conexiones: la cultura psicoldgica y psiquidtrica estadounidense en Ja primera mitad del siglo xx; las vicisitudes del psicoandlisis en el petiodo posterior ala muerte de Freud; cl nacimiento y el desarrollo inicial de la teoria de sistemas y de la cibernética. Todo ello en el contexto de la agitada sociedad estadounidense del periodo poste- rior a la Segunda Guerra Mundial. 26 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR LA ESCENA ESTADOUNIDENSE: PSICOLOGIA, PSIQUIATRIA, TERAPIA Hiacia finales del siglo x1x, Estados Unidos es un pais que ha su- frido répidas transformaciones, cada vez mis laico e industrial, aun- ‘que subsisten amplias dreas de predominio religioso y agricola. La América de los pioneros se convierte en la América del siglo XX, ti- a, poderosa y dinémica. La revolucién se extiende a los individuos: el modo de concebir al individuo cambia radicalmente. Hasta ese ‘momento, en un pais imbuido de ética protestant, el individuo era un ciudadano responsable, cargado de deberes y derechos de los que rendia cuentas ante la comunidad. Pero tal individuo se transforma Iuego en un sujeto encerrado en si mismo y en su propia particulari- dad, aislado frente a la omniabarcadora sociedad. Mientras que el «sujeto» cambia el modo de ser de Estados Uni- dos, la familia se ve favorecida en todas sus formas. Durante la pri- mera décads del siglo, por ejemplo, gracias a la presién de los re- formadores progresistas se invierte la antigua politica aplicada a los nifios provenientes de familias gravemente inadaptadas y «disfun- cionales» que abogaba por enviarlos a instituciones privadas: se tra- ta de que permanezcan con sus familias y que éstas reciban una pe quefia ayuda del gobierno como forma de asistencia social (Katz, 1986). Destaca igualmente en estos afios la relevancia que adquiere Ja asistencia social estadounidense, una de las primezas corrientes de trabajo social y psicol6gico sobre la familia (Broderick y Schrader, 1991). Diversos criticos (Rieff, 1966; Cushman, 1995) afirman que en es- te declive de la participacién ciudadana radica una de las causas de Ja necesidad de la terapia. Surge la tendencia a considerar los pro- Dlemas de los individuos y de las familias como problemas de bigie- ne social, sujetos a una intervencién de tipo terapéutico o preventi- vo. Este énfasis sobre la prevencién, desconocido en Europa, sienta las bases de movimientos como los de Ia higiene! mental social o la salud mental matrimonial y de exitosos programas sociales como el 1. En este caso el término italiano égiene (ehigiene») alude a la prevencién, incluye el doble sentido que intentaban incorporar los teéricasestadouni- denses al referitse al hecho de «limpian»(higiene)y de «liberarse» de los problemas rentals. (N. del.) 1900.1950: ARQUEOLOGIA 27 «enriquecimiento matrimonial». De este ambito parten otros ante- cedentes no terapéuticos de intervencién familiar, en concreto la consultoria matrimonial. Por otra parte, la sociedad se ha convertido en una sociedad de constumo que ante todo exige a sus habitantes producit y comprar: Incluso los conflictos existenciales pasardn a formar parte del circui- to comercial. Entre los productos que los estadounidenses pueden consumir se encuentran también las distintas terapias (Cushman, 1995): es el «triunfo de lo terapéutico» (Rieff, 1966) EI ambito terapéutico, por supuesto, atin no se ha impuesto en Europa (estamos en los afios formativos de Freud). Sin embargo, des- de hace tiempo las teorias divergen a la hora de caracterizar al ame- ricano, A partir de la primera mitad del siglo XIX obtuvo un gran éxi- to en Estados Unidos la teoria del «magnetismo animal» de Franz ‘Anton Mesmer, cientifico considerado como el gran antecesor de la bipnosis a finales del siglo xvm. En 1836 un diseipulo de Mesmer, Charles Poyen, extiende en Estados Unidos el mesmerismo. En la versién americana, la apelacién de Mesmer a un magnetismo univer- sal se transforma en la aproximaci6n a las «fuerzas internas» que pueden sanar las enfermedades. He aqui el punto esencial de la Weltanschawung estadounidense sobre el cual se asienta la concepeién terapéutica de Ios primeros afios del siglo: cada persona es buena en s{ misma, con una poten- cialidad que debe ser liberada, de tal modo que pueda entrar en re- lacién con su autenticidad, que no se identifica en absoluto con su apariencia social, La terapia se identifica con una serie de técnicas y estrategias que permiten que los recursos acultos de la persona sal- gan a la luz.” El optimismo y el pragmatismo que caracterizan a los seguidores de Mesmer pasan desde mediados del siglo xx ala Chris- tian Science de Dorothea Dix, que combina el mesmerismo con el discurso carismatico, a liberacién psiquica con la salvacién de las almas, el optimismo terapéutico con el optimismo protestante, la ca- tarsis con el éxtasis mistico. Terapia y religiosidad se mezclan ilumi- nando el caracter positivo de los mesmeristas con una luz mesiéni 2, Este hecho podria explicar en parte cémo y por que los terapeutasligados a Ia hipnosis (por ejemplo, Milton Erickson y sus diseipulos) adquieren una notoria importancia dentro de la terapia estadounidense, especialmente en las familiares (wéanse al respecto los capitulos 2 y), 28 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR basta con pensar en positivo (think positive!) y ademas el mundo te- rrenal y ultraterrenal esta al aleance de la mano, Las caracteristicas que desde el mesmerismo pasan a la Christian Science son, en sintesis, las siguientes: un optimismo global que se expresa a través del pensamiento positivo y del liberacionismo; su caricter completamente apolitico; una visicn del yo que distingue entre un ayo falso» pablico y un «yo verdadero» privado, que debe ser «liberado» para obtener la felicidad y la plena realizacién; la idea de que la abundancia y la prosperidad, en el sentido material, son necesariamente resultado de la «cura»; un fundamento cognitive se- ‘gin el cual las ideas equivocadas son las que generan las enfermeda- des y basta con cortegir tales ideas para conseguir que las enferme- dades se atemtien y ocasionalmente desaparezcan. De este modo, los afios en que triunfa la teoria terapéutica se en cuentran con un Estados Unidos pronto a recoger nuevos estimulos, un pafs que ya tiene una peculiar visién de lo que deberia scr la tera- pia, Basandonos en las eategorias de Cushman (1995), podriamos decir que si Europa, geograficamente limitada, superpoblada y con un precario equilibrio demogrifico, genera una terapia de control y Freud es el maximo ejemplo de ello, en Estados Unidos, pais may extenso y geogrificamente con escasa poblacisn, se concibe la tera- pia sobre todo como liberacién de las ilimitadas teservas de energia, bondad y autenticidad escondidas bajo la superficie. No existe el «anal» psicolégico en si mismo, concepcién que contrasta con la idea freudiana de que los instintos deben ser en cierto modo dominados, so pena de extincién de la especie humana. Obviamente, de todo este movimiento no queda constancia en la psicologfa y la psiquiatria oficiales, que se rigen por el acostumbra- do ideal de rigor cientifico. Sin embargo, el Zeitgeist tiene una ma- nera sutil de introducirse en las disciplinas, como bien sabia Fou- cault (1966). El elemento més interesante al respecto reside en que el Estados Unidos de comienzos de siglo siente un gran desco, un ham- bre de lo «terapéutico». Y, mas atin, de un género particular de tera- pia, abierca, optimista, liberadora. Con el paso del tiempo Ia psi quiatrfa podré permanecer incslume 1900-1950: ARQUEOLOGIA 29 Desde comienzos de siglo hasta la Segunda Guerra Mundial La historia de la psiquiatrfa y la psicologia (estadounidense y no ‘estadounidense) presenta una evolucién cfclica en la que se alternan concepciones opuestas porque los principios de base son irrenuncia bles. El péndulo oscila de la biologia al ambiente, de la naturaleza a la cultura. Jeffrey Coller (1994) ha analizado todos los discursos de los presidentes de la American Psychological Association en sus prime- 108 ciento cincuenta aos. El desarrollo efclico parece evidente: los psiquiatras se acercan cada vez més a la biologia, al psicoanilisis o a la genética, y siempre con una ingenuidad increible. Como si las «nuevas» concepciones fueran siempre descubrimientos inauditos y no retorno a antiguas concepciones de hace veinte o treinta afios. La psicologia también experimenta oscilaciones similares; cada nueva generacién da por sentado lo que para la época precedente fue una adquisici6n dificil. En 1910, por ejemplo, se asume que el ser humano es tinico y a la vez diferente del resto del mundo animal, concepcién que supone una gran conquista puesto que se aprecia la continuidad del hombre respecto a los demas animales; sin embargo, en 1940 los psicélogos consideran al hombre fundamentalmente co ‘mo un animal; lo novedoso sera considerarlo como ser tinico ¢ ire petible Pese a las oscilaciones, la psicologia estadounidense mantiene inalterada su identidad: desde sus inicios, podriamos decir que des- de finales del siglo x1X, es una psicologia aplicada y eminentemente préctica, a diferencia de la psicologia académica y experimental, re- presentada por la escuela alemana de Wundt. Los Principles of Pr chology (1890) de William James (que pronto pasaran a la filosofia, fundando el pragmatismo) son el primer ejemplo importante de esta concepcién, ricos en sugerencias para cambiar la vida que constitu- yen un verdadero método pedagégico. A su vez, Lightner Witmer, fundador de la psicologia clinica, considera su trabajo sobre el am- bito psicolégico clinico esencialmente como una forma de peda gogia. Para ambos se trataba de wensefiar» la forma «correcta» de cenfrentarse a las tareas vitales cotidianas (Reisman, 1991). ‘A partir de 1913 ln psicologia académica estadounicense comien- za a identificarse con la perspectiva comportamental. En ese aio John Watson publica un articulo fundamental, «Psychology as the behaviorist views it» (Watson, 1913). La renuncia al mentalismo, la 30 HISTORIA DE LA TERAPIA FAMILIAR limitacién del campo de estudio a los comportamientos visibles, el uso de experimentos de laboratorio y de un método extraido de las ciencias exactas, la importancia concedida al aprendizaje, marcan profundamente la forma de ensefiar y practicar la psicologia, prime- 10 en Estados Unidos y después en todo ef mundo. En poco tiempo la perspectiva comportamental es considerada como la mas pragmiti- ca de las orientaciones psicoldgicas. El marcado caricter prictico de la ideologia estadounidense diti- ‘ge y orienta también la actividad clinica y, especificamente, la psi guidtrica. Como en gran parte del mundo occidental, en Estados Uni- dos practicamente toda la psiquiatria de finales del x1X se basa en el hospital psiquidtrico, considerado como la mejor respuesta a todos Jos trastornos mentales (Zilboorg, 1941). Pero a comienzos del si- slo x, la situacién empieza a cambiar. Surgen los primeros centros psiquidtricos en el seno de los hospitales generales bajo cl estimulo de psiquiatras eminentes como Adolf Meyer, director de la Henry Phipps Psychiatric Clinic, de cariz similar a la Johns Hopkins School of Medicine. Poco a poco, en el periodo que va desde principios de siglo hasta Ja Segunda Guerra Mundial, la firme creencia en las causas orgini- as y hereditarias de los trastornos mentales, desde la psicosis a las deficiencias en la inteligencia, es sustituida por una fe andloga en Jas causas ambientales. Cada vez.son mas los antropélogos culturales que se ocupan de la psicologia, cuestionando los fundamentos bio- J6gicos ¢ instintivos que todos los te6ricos de la medicina y la psico- logia, desde Freud a Watson, postulan como base del comportamien- to humano. Edward Sapir y George Herbert Mead en Chicago, asi como Ruth Benedict, Margaret Mead y el Gregory Bateson en Nue- va York, demuestran que muchos comportamientos «innatos> (por ejemplo, la diferencia entre «lo masculino» y «lo femenino» que ana- liza Mead, 1934) son diferentes segtin las diversas culturas. Légica- mente, esta evolucién incide también en la perspectiva comporta- mental, que destaca la importancia del aprendizaje Conviene remarcar que estos extendidos cambios de enfoque fueron provocados por investigaciones por resultados experimentales de ca- rrécter positivo que los justificaban. En otras palabras, no existia un cuerpo sustancial de pruebas que demostrase que el ambiente fuera mas significativo que la herencia para la inteligencia o la psicopatologia, Se 1900-1950: ARQUEOLOGIA 31 trataba de un cambio basico en la interpretacién de los resultados y de las observaciones. [..] Centrarse en explicaciones adquiridas 0 ambien. tales tiene el efecto de difundir el optimismo en la materia, desde el mo- :mento en que los factores generales eran considerados virtualmente in rmutables (Reisman, 1991, pag. 149) La asimilaci6n de la psicologia y la psicoterapia con la medicina hace surgir una concepeién teenolégica de la psicoterapia cierta- ‘mente muy alejada de las complejas teorias freudianas. La terapia es vista como un conjunto de procedimientos técnicos dirigidos hacia la consecucién de un fin. Al mismo tiempo, se asocia la objetivacion de la mente (concebida como un drgano) y de sus trastornos a la vi- sin tecnol6gica al conceder valor a la practica psicoterapéutica. La terapia se convierte definitivamente en una mercancta y pasa a for- mar parte del gran circuito comercial de Estados Unidos en el si- alo xx. En 1908 aparece un libro que sera muy importante para la refor- mulacién de las concepciones psiquistricas en Estados Unidos: A Mind That Found Itself, la aucobiografia de Clifford Beers (1907), li bro que obtuvo un gran éxito, Beers es un antiguo enfermo psiquii- rico (segiin las clasificaciones usuales, seria presumiblemente eti- quetado como bipolar) que, tras varios periodos de hospitalizacin en los que se eliminé totalmente su sintomatologia, elige dedicar su vida a cambiar las condiciones de los enfermos mentales y de los pa- cientes hospitalizados en centros psiquiatricos. El libro demuestra que un paciente puede llegar a desempefiar habilidades sociales adecuadas y denuncia las condiciones en que se hallan los grandes hespitales psiquidtricos de la época; ejerce una gran influencia en la opinién publica, hasta el punto de que impulsa Jos nacientes movimientos de asistencia en el seno de la comunidad, El primero y el mas importante de ellos, ligado estrechamente a la vi- da y la obra de Beers, es precisamente el movimiento en pro de la higiene mental (Mental Hygiene Movement). Interesado desde sus Inicios en a mejora de los hospitales psiquistricos, pronto amplia sus objetivos originales, pasando a ocuparse no sélo de la prevencién sino también de todos ls trastornos psiquicos, Los defensores de tal movimiento afirman que es esencial reali zar un trabajo preventivo en las escuelas, pues stn convencidos de ‘que esta forma de proceder puede incidir en los trastornos psiquid

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