SENTENCIA 216
Asunto: Unión Marital de hecho y sociedad Patrimonial
Demandante: Luz Marina Salazar Quintero
Demandado(s) Herederos determinados e indeterminados del causante
Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga
Radicación:768348184003-2024-00043-00
Tuluá, Valle del cauca, Diecisiete (17) de septiembre del
dos mil veinticinco (2025)
I. ASUNTO
Agotados los rigorismos procesales, procede el despacho a resolver de
fondo la controversia suscitada entre LUZ MARINA SALAZAR QUINTERO y los
herederos determinados e indeterminados de Eduardo de Jesús Figueroa
Arteaga (q.e.p.d) en relación con lo pedido en esta demanda y el sentido
de fallo.
II. ANTECEDENTES
PRETENSIONES
A través de apoderado judicial 1 LUZ MARINA SALAZAR QUINTERO,
identificada con c.c. 43.535.072 con domicilio Tuluá, demanda la
declaratoria de existencia de la UNIÓN MARITAL DE HECHO y CONSECUENTE
SOCIEDAD PATRIMONIAL, con su compañero de vida en los extremos inicial
de 15/04/1991 hasta 15/02/2022, fecha de fallecimiento de Eduardo de
Jesús Figueroa Arteaga, identificado en vida con c.c. 3.626.569, con
matrimonio vigente.
Se estructura la demanda en ocho (8) hechos, que se sintetizas así:
1.- La pareja conformada por Luz Marina Salazar Quintero y Eduardo de
Jesús Figueroa Arteaga (q.e.p.d) iniciaron una relación sentimental en 1991,
materializando una unión marital de hecho entre compañeros permanentes
concretamente desde el 15 de abril de 1991 hasta el 15 de febrero de 2022,
fecha del deceso de Figueroa Arteaga
2.- La pareja procreó un hijo, responde al nombre de Eduardo de Jesús
Figueroa Salazar, actualmente con 30 años.
1
Abogado Moisés Agudelo Ayala-sustitución de Poder A Brajhan Mendoza
Morales.
1
3.- Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga (q.e.p.d) en relación anterior con su
cónyuge le sobreviven los hijos: Edwin, Luis Fernando y Adriana Figueroa
Muñoz, mayores de edad.
4.- La convivencia de la pareja Salazar-Figueroa, se estableció en el
Municipio de Tuluá (Valle)
5.- Que Luz Marina Salazar Quintero y Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga
(q.e.p.d) no tenían impedimento legal para contraer matrimonio
6.- La relación de la pareja Salazar-Figueroa, fue estable, compartiendo
mesa, techo y lecho, comportamiento de marido y mujer privada y
públicamente, con reconocimiento social entre familiares, amigos y
vecindad.
7.- Que la pareja conformó una sociedad patrimonial y con esfuerzo y
trabajo, adquirieron bienes.
ACTUACIÓN PROCESAL.
La demanda radicada el 11/05/2022 2, que luego de superar las vicisitudes
procesales se admitió con providencia interlocutoria del 24/06/2022, por el
juzgado primero promiscuo de familia 3, a quien le fue asignado, disponiendo
el trámite para los procesos declarativos verbales (Art. 368 C.G.P s.s.)
La demandante legitimada para ejercitar la acción civil declarativa dada
la presunta convivencia con el citado al extremo pasivo Eduardo de Jesús
Figueroa Arteaga (q.e.p.d) por lo que concurren al proceso los llamados
herederos determinados e indeterminados del causante (art. 87 C.G.P) que
corresponde a la descendencia (art. 1045 C.C.)
Entre los Herederos determinados se notifica 4 a Eduardo de Jesús Figueroa
Salazar- a través de canal digital el 26 de junio de 2023, términos de traslado
que se surtió en silencio. Así mismo a Edwin Figueroa Muñoz y Adriana
Figueroa Muñoz, notificados el 26 de junio del 2023, términos de traslado que
se surtieron en silencio
El Heredero Luis Fernando Figueroa Muñoz, notificado por conducta
concluyente, en ejercicio de postulación designa poder especial para su
representación judicial, quien contestó la demanda admitiendo unos
hechos, otros no y declarando que otros no le constaban. Con oposición a
las pretensiones, sin embargo, no hace alusión a ninguna excepción de
mérito en concreto, no obstante el traslado de la excepción.
Tras la información, en providencia 373 del 13 de febrero de 2024, se ordenó
vincular a María Graciela Muñoz Sierra, como litisconsorcio necesario, en
2 Archivo 1 y 2 Pdf [Link]
3 Archivo 6 pdf [Link]
4
Archivo 18
2
calidad de cónyuge de Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga (q.e.p.d),
notificada el día 12 de septiembre de 2024, quien contestó la demanda a
través de apoderado judicial dentro del término legal, acreditando la
calidad de cónyuge sobreviviente, quien hizo, oposición a las pretensiones,
sin embargo, no titula ninguna excepcione de mérito concreta, no obstante
el traslado de la excepción.
Los herederos indeterminados del causante Eduardo de Jesús Figueroa
Arteaga, emplazados y con representación procesal a través de curadora
ad-litem 5 quien, notificada, contestó la demanda en tiempo, ateniéndose a
lo que se pruebe.
Ministerio publico debidamente notificado a través de canal institucional.
En providencia del 01 de noviembre del 2024, se decretó pruebas y se citó
a audiencia, desarrollada en diferentes fechas como la inicial el 30/4/2025,
instrucción de pruebas el 22/7/2025 y la de 2/9/2025 que cerró con las
alegaciones finales, audiencia en la que se dejó sentado sentido de fallo
concediendo pretensiones, para producirlo por escrito.
DE LA CONTESTACION DE LA DEMANDA
LUIS FERNANDO FIGUEROA MUÑOZ, hijo y MARIA GRACIELA MUÑOZ SIERRA,
cónyuge sobreviviente, debidamente notificados, a través de apoderado 6
contestaron la demanda con oposición a las pretensiones, sin embargo, no
titula ninguna excepciones de mérito concreta para enervar las
pretensiones, misma que conforme a la misión interpretativa se corrió
traslado.
DE LAS ALEGACIONES
El facultado de la parte demandante en síntesis, ratifica la solicitud de las
pretensiones soportando su solicitud con respaldo a pronunciamiento
reciente de la Corte [SC1422-2025] extractando de ella, según su análisis diez
(10) subreglas, considerando que se cumplen los requisitos para el caso
concreto con surgimiento de la sociedad patrimonial especial la cual queda
en estado de disolución y seguirá el mismo procedimiento de la liquidación
de las sociedades patrimoniales. Considera que con las pruebas allegadas
documentales y testimoniales y con un indicio relevante que el bien
conseguido en pareja fue del esfuerzo conjunto de los compañeros
permanentes, indicio, por sí mismo, suficiente para considerar demostrado
que el activo pertenece a la sociedad especial a pesar de la vigencia de la
sociedad conyugal lo que no desvirtúa. Que se han garantizado los
derechos a la señora Graciela en relación con la sociedad conyugal,
quedando por acreditado que el bien es de los compañeros permanentes
tal como lo han hecho saber los hijos del Causante. Considera acreditado
los presupuestos fácticos y legales para el reconocimiento de la Unión
5 Designada de la lista de abogados PAOLA ANDREA RAMIREZ GUARIN
6
Abogado Ricaurte Silva Rojas
3
marital de hecho y la sociedad patrimonial especial en el marco temporal
del año 1991 al 2022.-
El apoderado de la parte demandada que ha concurrido en oposición en
síntesis, solicita que no se declare la existencia de la Unión marital hecho,
entre los compañeros permanentes, Luz Marina Salazar Quintero y el señor
Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga, por cuanto no se configuran la
ocurrencia de los elementos por el impedimento para contraer matrimonio
por el vínculo matrimonial vigente ya que no se había disuelto ni se había
liquidado, conforme se acredita con el registro civil de matrimonio sin que
se allegara prueba alguna de la liquidación de la sociedad conyugal ya
que la sociedad patrimonial no nace a la vida jurídica. Parte de la lectura
de la Ley 54 de 1990 y la modificación con la Ley 979 del 2005, citando cada
uno de los requisitos con soporte en la jurisprudencia que cita, sentencia C-
257 del 2015, reitera su solicitud se niegue la petición por cuanto existía un
impedimento legal para casarse lo que quedó buen claro por lo dicho por
María Graciela Muñoz, que no liquidaron la sociedad conyugal.
La representante de los indeterminados se atiene a lo que decida el
despacho.
III. CONSIDERACIONES:
Planteamiento del problema jurídico
Se encuentran sí o no acreditados los presupuestos legalmente establecidos
para declarar que entre LUZ MARINA SALAZAR y el causante EDUARDO DE
JESUS FIGUEROA ARTEAGA, existió unión marital de hecho y consecuente
sociedad patrimonial o especial en los extremos de tiempo reclamados con
fecha inicial del 15/04/1991 hasta el 15/02/2022; siendo que se encontraba
vigente la sociedad conyugal por matrimonio con separación de hecho por
más de dos años?
Para responder a este interrogante, revisaremos la ley sustancial (Ley 54 de
1990 y 979/2005) y procesal (Art. 11, 368 y ss) Ley 1564 del 2012) y la
jurisprudencia constitucional y nacional que trata la materia como fuentes
de derecho.
Sanidad Procesal:
En la actuación adelantada no se observa vicio o irregularidad que invalide
lo actuado y que deba oficiosamente declararse, máxime que en cada
oportunidad procesal se revisó el proceso declarando legalmente las
actuaciones surtidas en cada fase procesal, confirmando el cumplimiento
de los presupuestos procesales, de los que no hay discusión alguna.
De la Unión Marital de Hecho y el matrimonio
El Art. 5 y 42 de la Constitución política tiene previsto que la familia es el
núcleo fundamental de la sociedad, reconociendo la existencia de vínculos
4
naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de
contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla (…)
Establece también, que las formas del matrimonio (civiles o religiosos), la
edad y capacidad para contraerlo, los deberes y derechos de los cónyuges,
su separación y la disolución del vínculo, se rigen por la ley civil.
De esta forma, la familia merece la protección igualitaria del Estado
independientemente de la forma que asuma para constituirse, lo cual
significa que no se puede preferir la familia matrimonial sobre aquella que
tiene su origen en lazos naturales. De allí que tal protección imponga la
proscripción de cualquier distinción injustificada entre ellos porque “el
concepto de familia no puede ser entendido de manera aislada, sino en
concordancia con el principio de pluralismo” y se materializa, por ejemplo,
en el amparo a su patrimonio y el imperativo de fundar las relaciones
familiares en la igualdad de derechos y obligaciones de la pareja (art. 42-4
de la Co. Po), y entre otras Sentencias del órgano de cierre Constitucional 7
Armonizado el precepto constitucional conforme a la Ley 54 de 1990, y para
todos los efectos civiles las uniones de parejas mayores de 18 años8, que sin
estar casados recibe el nombre unión marital de hecho, y la pareja que la
forman compañeros permanentes; los hijos nacidos de tales uniones se
consideran extramatrimoniales, misma que puede ser declarada por
escritura pública, Acta de Conciliación en derecho y por sentencia judicial;
siendo este caso, la última de las formas para declararla a la que ha
acudido la demandante LUZ MARINA SALAZAR.
La doctrina y la jurisprudencia como fuentes de derecho, sobre la materia,
se han encargado de explicar la estructuración de la institución jurídica de
la familia a través de la unión marital de hecho, que para su declaratoria
debe cumplirse con los siguientes requisitos, a saber:
i) que esté libremente conformada por dos personas amen de
parejas del mismo sexo 9
ii) inexistencia del vínculo matrimonial entre la pareja y
iii) que la unión sea positivamente manifiesta a través de un vínculo de
hecho que une a la pareja, con dos características:
a) que sea permanente, esto es, que tenga una prolongación en
el tiempo, sin que la ley establezca una temporalidad mínima y menos
máxima, pero que denote estabilidad y la posibilidad de tener la relación
de carácter indefinida; y
b) que tenga el carácter de singular, es decir, que se trate de una
y solo una relación que sostenga la pareja, no admitiéndose el tener
varias al tiempo por uno o por los dos integrantes de la unión marital,
7 Sentencia C-577 de 2011 reiterada en la sentencia C-257 de 2015.
8 Artículo modificado por el Art. 10 de la Ley 2247 de 2025)
9 Sentencia C-700 de 2013 y Sentencia C-257 de 2015.
5
como lo ha recordado la corte suprema de justicia en múltiples
pronunciamientos10
En el avance del pensamiento jurídico en pos del reconocimiento de los
derechos subjetivos dimanantes de relaciones jurídicas, el sistema jurídico,
admite la coexistencia de las instituciones del matrimonio y uniones maritales
de hecho, tal como lo ha explicado la Corte Suprema de justicia Sala Civil11,
en la que ha reiterado que el matrimonio, acto de origen legal, y la unión
marital de hecho, hecho jurídico, no se excluyen, siempre y cuando las dos
convivencias no sean concomitantes, lo que ya no tiene discusión para su
declaratoria de la Unión Marital, pues otro es el asunto de los efectos
patrimoniales.
Ha reiterado la Corte Suprema de Justicia que “Si concurre, por ejemplo, un
vínculo vigente de la misma naturaleza, lo único que se exige para que opere dicha
presunción, es la disolución de las respectivas sociedades conyugales, que es cuando el
estado abstracto en que se encontraban, por el simple hecho del matrimonio, se concretan
y a la vez mueren, y no su liquidación” toda vez que la existencia de una sociedad conyugal
previa obstaculiza el surgimiento de la sociedad patrimonial, y no la unión marital de hecho
la cual si puede declararse siempre y cuando las dos convivencias no sean
concomitantes12.
De la sociedad conyugal y la sociedad patrimonial.
Como se sabe, las sociedades conyugales nacen por el simple hecho del
matrimonio, sea de fuente civil o religiosa (Art. 180 C.C.) mientras que el art.
2 de la Ley 54 de 1990, modificado por el Art. 1 de la Ley 979 del 2005,
establece como presunción legal la existencia de la sociedad patrimonial,
en dos casos, que generan su declaración judicial, a saber: el primero, que
unión haya perdurado no menos de dos años, cuando sus integrantes, es
decir, los compañeros permanentes no tengan ningún impedimento lega l
para contraer matrimonio; y la segunda, cuando la unión marital haya
perdurado no menos de dos años, y alguno o ambos integrantes, es decir,
alguno o ambos compañeros permanentes a pesar de tener impedimento
legal para contraer matrimonio, la sociedad conyugal o demás sociedades
previamente conformadas se hayan disuelto, declarando la exigencia de su
liquidación13
Entonces, la conformación, existencia, declaración judicial y liquidación de
la sociedad patrimonial entre los compañeros permanentes dependen
integralmente del nacimiento de la unión marital de hecho, la fecha de
confirmación de la primera de las citadas no va necesariamente ligada a la
fecha del surgimiento de la segunda, pues la sociedad patrimonial entre
compañeros permanentes puede conformarse al surgimiento de la unión
10 Sentencia 5324-2019. Diciembre 16/2019 (exped. 05001311000320110107901). (Sentencias 166 de 20
de septiembre de 2000, exp. 6117, 050 de 10 de junio de 2008, exp. 2000-00832 entre otras) (Corte
Suprema de Justicia Sala Civil, Sentencia 5324-2019 Dic. 6/19 (exped. 05001311000320110107901),)
(CSJ, SC 12/12/2011, Rad 2003-01261-01)
11 Corte Suprema de Justicia, Sala Civil, Sentencia SC-15029 (11001020300020090182600), oct. 29/14,
M. P. Álvaro García)
12 Sentencia SC-15029 (11001020300020090182600), oct. 29/14, M. P. Álvaro García)
13
Sentencia C-700 de 2013 (M.P ALBERTO ROJAS RÍOS)
6
marital de hecho, o nunca surgir a la vida jurídica. De ahí que sea viable
sostener que toda sociedad patrimonial de hecho depende de la unión
marital de hecho, pero no lo contrario, esto es, que no toda unión marital de
hecho implica, indefectiblemente, la existencia de una sociedad
patrimonial.
El requerimiento de los dos años de permanencia de la unión marital para
poder declarar la existencia de la sociedad patrimonial es un requisito que
de manera objetiva y concreta establece la ley para darle a la unión marital
la virtualidad de crear un vínculo patrimonial, dado la seriedad que le
imprime. Mientras tanto, la exigencia de haber disuelto sociedad conyugal
anterior, sin ser necesaria su liquidación, para comenzar a contar el bienio
necesario y que pueda nacer a la vida jurídica la sociedad patrimonial,
obedece a la necesidad de evitar la coexistencia o entremezclamiento de
patrimonio sociales, Por manera que, sin el lleno de tales requisitos, no resulta
viable acceder a su decreto, lo sostenía hasta el 2023.
La jurisprudencia ha venido en evolución en relación con la declaratoria de
las uniones maritales de hecho con impacto en los efectos patrimoniales de
tales sociedades entre compañeros permanentes, con base en la ley 54 de
1990 y la modificación 979 del 2005, la jurisprudencia constitucional y
nacional, hay fijado las subreglas y directrices para los casos concretos.
Es así que antes no admitía la coexistencia de matrimonio y unión marital,
situación que hoy se lee en forma distinta, al establecer la coexistencia entre
quienes están casados y conviven en unión marital de hecho, siempre que
se cumpla con la singularidad y dedicación a una sola pareja, con los
efectos patrimoniales que ello contrae, ya que el sistema de bienes no
admite la coexistencia de sociedades de bienes, en lo que dijo “la sociedad
patrimonial entre compañeros permanentes puede conformarse si la
sociedad conyugal derivada de un vínculo matrimonial anterior está
disuelta y no ha sido liquidada, pues la sociedad conyugal termina con la
disolución y no con la liquidación. Igualmente, la existencia de una sociedad
conyugal previa obstaculiza el surgimiento de la sociedad patrimonial, y no
la unión marital de hecho” 14 en lo que son armónicas la jurisprudencia
nacional y constitucional 15. Así, la existencia de un matrimonio de ambos o
de alguno de los compañeros no es obstáculo para la conformación de la
unión marital de hecho.
La Corte Suprema de Justicia, Sala Civil, con la sentencia SC4027 del 2021,
marcó una variación o cambio jurisprudencial importante sobre los efectos
patrimoniales de la sociedad conyugal por la “separación de hecho de los
cónyuges” indicando que “La sociedad conyugal se entiende disuelta
desde el momento en que se acredita una separación de hecho definitiva”,
aunque no exista aún una sentencia de divorcio o separación de bienes ,
privilegiando la “realidad material de la separación sobre la formalidad
jurídica del vínculo matrimonial”, caso en el que dijo que la casada no
14 Corte Suprema de Justicia, Sala Civil, Sentencia SC-15029(11001020300020090182600),
oct. 29/14, M. P. Álvaro García)
15 Sentencia C-700 de 2013
7
puede reclamar participación en bienes adquiridos por su expareja después
de la separación, si no hubo convivencia ni aportes. (negrillas del despacho)
Ahora, la Corte Suprema de Justicia, en la sentencia reciente SC3085-2024,
estableció que una separación de hecho prolongada (más de dos años)
entre cónyuges disuelve la sociedad conyugal, incluso si no se ha
formalizado judicialmente. Esto permite que uno de los cónyuges conforme
una unión marital de hecho con otra persona y se constituya una sociedad
patrimonial con esta última, reconociendo sus efectos patrimoniales, lo que
es excepcional.
Sumado a ello, en la sentencia SC1422-2025, la Corte Suprema introdujo una
nueva figura intermedia, la que llamo -Reconocimiento de la “sociedad de
hecho especial” que es cuando hay matrimonio vigente, pero separación
de hecho prolongada, puede reconocerse una sociedad de hecho
especial entre compañeros permanentes. Esta figura protege el patrimonio
construido en común, aunque no se aplique la presunción legal de la Ley 54
de 1990. Se requiere prueba del esfuerzo conjunto para la consecución de
bienes que conforman la sociedad, reglas de excepción a la general de no
coexistencia de sociedades de bienes. (negrilla del despacho)
Asi las cosas, revisados los requisitos que exige el articulo 1 de la ley 54 de
1990, para la existencia de una union marital de hecho, concretamente al
primero de ellos, de esto es, la “comunidad de vida” entre la pareja, por lo
que está integrado por elementos facticos objetivos como convivencia, la
ayuda y el socorro mutuo, las relaciones sexuales y la permanencia, y
subjetovos otros, como el animo mutuo de pertencia, de unidad y de afecto
maritalis, que unidos ademas a la descendencia comun y a las obligaciones
y deberes que de tal hecho se derivan, concretan juridicamente la nocion
de familia natural.
Destaca la Corte como derivado del animo a que se ha hecho inferencia,
deben surgir de manera indubitable aspectos tales como la convivencia de
ordianrio bajo un mismo techo, esto es la cohabitacion el compartir mesa y
lecho y asumir en forma permanante y estable ese dairio quehacer
existencial, que implica una vinculacion con un proyecto de vida y hogar
comun compartiendo los avatares de vida y un prinicipio de estabilidad que
permite su reconocimiento, reduciendo a la condicion de poco serias las
uniones esporádicas o efimeras que no cumple con los requisitos
estructurales para su declaracion.
Así mismo a la luz del art. 3 y el parágrafo de la Ley 54/90, el patrimonio o
capital producto del trabajo, ayuda y socorro mutuo pertenece por partes
iguales a ambos compañeros permanentes, excluyendo de él los bienes
adquiridos en virtud de donación, herencia o legado, ni los que se hubieren
adquirido antes de iniciar la unión marital de hecho, en forma similar como
sucede en el matrimonio y en virtud de la sociedad patrimonial especial se
requiere acreditar la prueba del esfuerzo conjunto para la consecución de
bienes que conforman la sociedad, reglas de excepción a la general de no
coexistencia de sociedades de bienes.-
8
En realidad, no existe ley que regule expresamente las causales de
terminación de la unión marital de hecho, a diferencia de los matrimonios,
sin embargo, sí, es posible determinar algunas de estas causales entre ellas
“La muerte de uno de sus miembros”, lo ha dicho la jurisprudencia de la
Corte Suprema de Justicia, en la que ha establecido la exigencia adicional
para dar por terminado este tipo de relaciones, esto es la “Separación
definitiva de la pareja”, siendo requisito sine qua non, que para tenerla
como finiquitada debe ser la separación determinada en forma definitiva,
al respecto ha dicho “Tal la razón para que la ley ponga pie en tres hechos
que, en sí mismos considerados, son bastante para ultimar la unión marital
de hecho entre compañeros permanentes y, desde luego, a sus efectos
patrimoniales, como son el distanciamiento definitivo de la pareja, la
celebración de matrimonio con un tercero o el fallecimiento de uno de
ellos” 16 Como sucede en este caso.
Para aterrizar las pretensiones de la demandante, resulta conveniente
advertir que puede existir:
I. Unión Marital de Hecho y Sociedad Patrimonial entre Compañeros
Permanentes.
II. Unión Marital de Hecho sin Sociedad Patrimonial entre Compañeros
Permanentes.
III. No puede existir Sociedad Patrimonial entre Compañeros
Permanentes sin Unión Marital de Hecho.
Como bien lo ha determinado la demandante en sus pretensiones, solicita
la declaración de existencia de unión marital de hecho y sociedad
patrimonial.-
DEL CASO CONCRETO Y VALORACIÓN DE LA PRUEBA.
Incumbe a las partes probar el supuesto de hechos de las normas que
consagra el efecto jurídico que ellas persiguen (art. 167 del C.G.P), prueba
que como acto material se aduce o ingresa el proceso en los tiempos y
oportunidades consagrados, tal es con la demanda, su contestación y las
excepciones y que corresponde al juez luego de admitirlas, practicarlas,
valorarlas y apreciarlas bajo parámetros de sana crítica y reglas de
experiencia.
Entiéndase a las reglas de la sana crítica definida por la doctrina del
procesalista Couture como "las reglas del correcto entendimiento humano;
contingentes y variables con relación a la experiencia del tiempo y del lugar;
pero estables y permanentes en cuanto a los principios lógicos en que debe
apoyarse la sentencia".
16
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA CASACIÓN CIVIL.M.P. William Namèn Vargas. Bogotá
D.C. marzo 11 de 2009.
9
Se destaca también la diferencia entre la sana crítica y la libre convicción
pues este último es "aquel modo de razón al que no se apoya
necesariamente en la prueba que el proceso exhibe al juez, ni en medios de
información que pueden ser fiscalizado por las partes. Dentro de este
método el juez adquiere el convencimiento de la verdad con la prueba de
autos, fuera de la prueba de autos y aun contra la prueba de autos". El juez
-continúa- no está obligado a apoyarse en hechos probados, sino también
en circunstancias que le consten aun por su saber privado; y "no es menester,
tampoco, que la construcción lógica sea perfecta y susceptible de ser
controlada a posteriori; basta en esos casos con que el juez afirme que tiene
la convicción moral de que los hechos han ocurrido de tal manera, sin que
se vea en la necesidad de desarrollar lógicamente las razones que le
conducen a la conclusión establecida".
En la doctrina de TARUFFO (2006:120), el concepto de “máximas de la
experiencia” es localmente contingente, son por tanto un tema de interés
universal. Se representan en una relación abstracta de carácter nómico que
detectamos en el mundo. Las que pueden ser físicas – detectadas por el
método científico o por el sentido común – o comportamentales –
detectadas por el método científico o por el sentido común, en cuyo caso
en el proceso deductivo permiten al juzgador sustentar su decisión a través
de la observancia y su sentido común en el contexto jurídico-probatorio.
Se adosan al expediente el Registro civil de nacimiento de EDUARDO DE
JESUS FIGUEROA ARTEGA tomo 001 folio 21, sin nota marginal de cambio de
su estado civil, plenamente identificado con el soporte de su documento de
identidad, sin embargo, se acredita que se encuentra casado con MARIA
GRACIELA MUÑOZ, con el registro de matrimonio por rito religioso, por tanto,
con impedimento legal, para el surgimiento de la sociedad patrimonial
entre compañeros permanentes, ya que su matrimonio se encuentra sin
cesación o divorcio, como tampoco se acredita la disolución de la
sociedad conyugal.
Con el Registro civil de defunción serial 10601297 de EDUARDO DE JESUS
FIGUEROA ARTEAGA, se acredita el hecho de la muerte producida el
15/02/2022, en consecuencia, su inexistencia y los efectos legales que ello
contrae a las sociedades de bienes y a sus herederos, a quienes les dela los
efectos patrimoniales, que se consolidad en la herencia para la
descendencia (art. 1045 c.c.)
Se allega registro civil de nacimiento de LUZ MARINA SALAZAR QUINTERO,
nacida el 05 de octubre de 1962, de 62 años, estado civil soltera,
identificado con c.c. 43.535.072, sin impedimento alguno.
Entre la pareja ce compañeros permanentes, procrearon a un hijo común a
quien le pusieron por nombre EDUARDO DE JESUS FIGUEROA SALAZAR nacido
el día 04 de agosto de 1991, según serial número 16657762, actualmente
mayor de edad.
Se aporta un registro fotográfico de la vida común, que para el despacho
solo son de carácter representativo y no declarativo, como lo ha indicado
10
la Corte17, que solo reflejan situaciones compartidas por la pareja, en familia
y amigos, dando cuenta de la cercanía y afecto, que junto con los demás
medios probatorios solo informan la “interrelación personal y familiar” entre
sus miembros pero que por sí solas, resultan insuficientes para acreditar la
pretendida unión marital de hecho dentro del límite temporal reclamado
por la demandante, y en ese sentido se valoraran estos documentos que se
integran al conjunto de otros elementos probatorios que acreditan los
hechos indicativos de la cercanía y vivencia de la pareja.
La demandante Luz Marina Salazar, narró con detalle que conoció a
Eduardo de Jesús Figueroa en Medellín en 1989, luego de que él la auxiliara
tras un accidente vial. Poco tiempo después, comenzaron una relación
sentimental. En 1991, al quedar embarazada, decidieron mudarse a Tuluá,
buscando un entorno más estable para formar una familia. Llegaron el 14 de
abril de 1991 y desde entonces convivieron de manera permanente y
estable, siendo únicos en pareja.
Describió a Eduardo de Jesús como un hombre responsable, trabajador,
protector, aunque “machista con buen trato”. Ambos vivieron inicialmente
en una casa de un familiar (Ricardo Yepes) y luego se trasladaron a zona
rural donde compartieron labores agrícolas con un mismo esfuerzo. Ella
montó una miscelánea en el corregimiento Campoalegre y, con apoyo de
Eduardo, adquirieron con el trabajo mutuo un lote en 1998. Allí construyeron
una casa y posteriormente otra para renta, lo que era parte de la
sostenibilidad lograda con el mutuo esfuerzo de ambos.
Durante su relación, enfrentaron juntos situaciones difíciles como
hospitalizaciones, crisis económicas y enfermedades. Luz Marina relató que
Eduardo fue hospitalizado en varias ocasiones: por una vesícula
estrangulada en 1994, un accidente donde perdió movilidad en una mano
y una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que lo llevó a
depender de oxígeno los últimos años. Señaló que lo cuidó con apoyo
ocasional de hermanas de Eduardo (Estela, Nelly, Mariela) y la madre del
fallecido.
Indicó que Eduardo mantenía contacto ocasional con uno de sus hijos del
matrimonio anterior, Edwin, quien incluso asistió al funeral. Los demás hijos no
tenían relación cercana. Señaló que Eduardo nunca regresó a convivir con
su anterior esposa, aunque reconoció que nunca formalizó el divorcio.
Confirmó que Eduardo estaba afiliado a salud (EPS), tenía plan funerario
(Funeraria Los Olivos) y la inscribió como beneficiaria de su pensión.
Posteriormente, ella giró de manera voluntaria y por un tiempo $350.000
mensuales a María Graciela Muñoz, la esposa del fallecido, por empatía y
luego de una conversación con ella. Ratificó que Eduardo falleció el 15 de
febrero de 2022 en su casa, en sus brazos, debido a un infarto.
El demandado LUIS FERNANDO FIGUEROA MUÑOZ, Hijo del causante,
manifestó que convivió con su padre durante la infancia, pero este se
17 CSU-SC3452-2018 AGOSTO 21/2018 RAD.54001-31-10-004-2014-00246-00 M.P. Luis Armando
Tolosa Villabona.
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separó de su madre y se alejó de ellos. No supo de su paradero hasta
muchos años después. Declaró no conocer a Luz Marina ni haber tenido
contacto con su padre en vida adulta. No asistió al sepelio. Aseguró que su
madre (María Graciela) nunca firmó divorcio ni disolvió sociedad conyugal
con Eduardo.
La demandada ADRIANA MARÍA FIGUEROA MUÑOZ, en lo relevante,
expresó que tenía recuerdos vagos de su padre, ya que él se separó de su
madre cuando ella era niña. Afirmó no haber mantenido contacto con él y
que nunca escuchó hablar de Luz Marina. No asistió al funeral ni sabía
detalles sobre la vida de su padre en Tuluá.
El demandado EDUARDO DE JESÚS FIGUEROA SALAZAR (HIJO DE LUZ
MARINA) Confirmó que fue criado por sus padres Luz Marina y Eduardo de
Jesús, en el municipio de Tuluá. Afirmó que su padre siempre estuvo presente
en su crianza y que era reconocido como compañero permanente de su
madre por toda la comunidad. Dijo que su padre ayudó con los estudios
suyos y de su hermano (hijo no biológico de Eduardo). Relató que su padre
trabajó hasta pensionarse y que aportaba al hogar constantemente.
Confirmó que su padre murió en su casa y que no hubo presencia de otros
hijos en las exequias, salvo su hermano Edwin. Ratificó que su padre no
regresó jamás con Graciela, su esposa.
La integrada María Graciela Muñoz Sierra, informó haberse casado con
Eduardo hace más de 50 años, por la Iglesia Católica. Tuvieron cuatro hijos.
Señaló que Eduardo abandonó el hogar sin explicación y nunca retornó.
Aseguró que nunca disolvieron la sociedad conyugal Manifestó no haber
sabido de la existencia de la relación con Luz Marina hasta después de su
muerte de éste. Admitió que Luz Marina la contactó telefónicamente y que
recibió algunos giros voluntarios de ella. Dijo no haber hecho ninguna
reclamación legal en vida de Eduardo ni durante la convivencia de este
con la demandante. Expresó tristeza y sorpresa ante lo revelado en la
audiencia.
El demandado Edwin Andrés Figueroa Muñoz, hijo del causante Eduardo de
Jesús Figueroa Arteaga, manifestó que su padre convivió con Luz Marina
Salazar por más de 30 años en Tuluá, donde se presentaban como
compañeros permanentes. Indicó que ella lo acompañaba a reuniones
familiares y hospitalizaciones, y estuvo presente en el funeral. Señaló que la
convivencia con su madre, María Graciela Muñoz Sierra, terminó hace 8 o 9
años, sin sostenimiento económico posterior. Reconoció que Luz Marina fue
compañera permanente de su padre hasta el fallecimiento, aunque
recordó que su madre fue esposa legítima de Eduardo, sin liquidación de
sociedad conyugal, y con quien tuvo cuatro hijos, uno de ellos fallecido.
La testigo Mariela Restrepo de Jiménez, vecina del barrio Santa Rita del Río,
afirmó conocer a Eduardo y Luz Marina desde hace más de 20 años. Declaró
que convivían como esposos hasta la muerte de Eduardo, con quien
tuvieron un hijo llamado Eduardo. Señaló que el causante sostenía el hogar,
aunque Luz Marina colaboraba con trabajo. Confirmó que Luz Marina
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estuvo presente en las honras fúnebres. Dijo que los veía diariamente como
una pareja y nunca conoció otra pareja del causante, salvo que supo de
una esposa anterior ya separado.
Rosalba Saldarriaga Rosero, vecina, afirmó que los conoció hace 19 o 20
años, sostuvo que siempre convivieron como pareja estable y nunca se
separaron. Ratificó que tuvieron un hijo llamado Eduardo, hoy policía.
Precisó que el hogar era sostenido principalmente por el señor Eduardo, con
la colaboración de Luz Marina. Señaló que Eduardo fue trabajador de la
Orense y posteriormente pensionado, Describió la convivencia como “muy
linda, armoniosa y respetuosa”.
Relató que Eduardo falleció en su propia casa, en presencia de Luz Marina,
antes de ser trasladado a un hospital. Confirmó que la velación y sepelio
contaron con la presencia de Luz Marina en todo momento. Aclaró que
nunca conoció ni trató a la señora María Graciela Muñoz Sierra.
Testimonio de Diego Fernando Penagos, hijo de Luz Marina Salazar e hijo de
crianza de Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga. Indicó tener 36 años y afirmó
que conoció a Eduardo desde que tenía memoria (aprox. desde los 3 años),
refiriéndose a él como un padre ejemplar que lo formó en valores y asumió
su sostenimiento y educación, dado que su padre biológico Antonio
Penagos Pérez no respondió por él. Sobre la relación de su madre con
Eduardo, señaló que fue estable, respetuosa y afectuosa, con eventuales
desacuerdos propios de cualquier pareja, pero sin rupturas ni separaciones.
Aseguró que convivieron alrededor de 31 años, que él ya estaba
independizado cuando ocurrió el fallecimiento y que la pareja se
presentaba públicamente como esposos, siendo reconocidos así por
vecinos y allegados.
Relató una historia común de vida: inicialmente residieron en zona rural de
Tuluá (Campo Alegre), donde Eduardo y su mamá trabajaron en labores de
campo; luego, con apoyo de una tienda que administraban, pasaron a
Santa Rita del Río (Etapa 2), donde adquirieron un lote/casa y se
establecieron. Mencionó que, al enfermar Eduardo de EPOC, Luz Marina
asumió el cuidado integral: gestión de citas, medicamentos y tratamientos
(incluso particulares en Palmira y Cali), vigilancia de horarios y
acompañamiento constante. Explicó que el negocio en casa disminuyó por
la necesidad de reposo del causante. Añadió que Eduardo trataba a Luz
Marina con apelativos afectuosos y la presentaba ante terceros como “mi
esposa”.
En lo documental, afirmó que en la empresa donde laboró Eduardo le
exigían declarar información del cónyuge/compañera, para efectos de
EPS, pensión y caja de compensación (Comfandi); allí, Luz Marina figuraba
como su compañera y a él lo incluyeron como hijo. Dijo que en la funeraria
Los Olivos ella aparecía como beneficiaria. Manifestó que Luz Marina y
Eduardo quisieron casarse, pero no pudieron por trámites pendientes
relacionados con el divorcio de la relación anterior. Sobre la relación previa
de Eduardo, señaló que este le comentó que estuvo casado y que padeció
conflictos para ver a sus hijos; reconoció conocer personalmente solo a
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Edwin Figueroa, quien asistió al sepelio, y refirió que de esa primera relación
hubo cuatro hijos (uno fallecido).
Finalmente, describió la percepción social de la pareja como “ejemplar” en
el vecindario: salidas, reuniones familiares y un trato recíproco de respeto y
afecto, sin noticias de conflictos públicos. Recalcó que la convivencia entre
Luz Marina y Eduardo se mantuvo continua hasta el fallecimiento y que, en
su experiencia, no hubo separación entre ellos.
Testimonio de José Breiner López Jiménez, declaró conocer a Eduardo de
Jesús Figueroa Arteaga y a Luz Marina Salazar desde hace más de diez años,
a través de vínculos familiares con su concuñado Diego, pareja de una
hermana suya. Señaló que compartían con frecuencia en la finca que
administraba, especialmente en reuniones dominicales y celebraciones
decembrinas, manteniendo una relación cercana con la pareja.
Manifestó que siempre reconoció a Eduardo y Luz Marina como esposos,
observando una convivencia estable y armoniosa en el barrio Santa Rita del
Río, Etapa 2, donde los visitó en varias ocasiones. Indicó que de esa unión
nació su hijo Luis Eduardo (“Tato”), actualmente policía, y que además
convivía Diego, hijo de Luz Marina, a quien Eduardo crio desde pequeño.
Agregó que Eduardo le comentó haber tenido otros hijos en Medellín de una
relación anterior, pero no recordaba sus nombres ni los conoció de cerca.
Relató que la pareja levantó su casa con esfuerzo mutuo, construyéndola
“ladrillo por ladrillo”, y que además sostenían un pequeño negocio en la
vivienda que complementaba los ingresos de la familia, Eduardo, trabajaba
en el sector de los cítricos. Sobre la vida cotidiana, afirmó que ambos
contribuían al sostenimiento económico, siendo Luz Marina quien con una
tienda que ayudaba a la manutención del hogar.
Respecto al estado de salud, señaló que inicialmente Eduardo era muy
fuerte, pero con los años empezó a sufrir de tos crónica y problemas
respiratorios, lo que derivó en un deterioro progresivo. Indicó que Luz Marina
fue siempre su cuidadora principal, pendiente de citas y tratamientos. Narró
que, al momento de su muerte, Eduardo se encontraba en casa; doña
Marina lo atendió, buscó ayuda de una vecina enfermera y gestionó el
traslado en taxi, pero Eduardo falleció.
Finalmente, López Jiménez calificó a Luz Marina como una gran esposa y
mujer luchadora, y a Eduardo como una excelente persona, subrayando
que nunca observó separaciones ni relaciones paralelas. Concluyó que la
convivencia fue estable hasta la muerte del causante y que la familia
siempre fue reconocida como un hogar unido.
La testigo Isabel Cristina Zapata Rojas, domiciliada en Tuluá, manifestó
conocer a Eduardo de Jesús Figueroa y a Luz Marina Salazar desde hace
aproximadamente 21–22 años, como vecina del barrio Santa Rita del Río,
Etapa 2, viviendo frente a su casa. Señaló que desde que los distingue
siempre los reconoció como “marido y mujer”, que la convivencia se
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mantuvo sin separaciones hasta el fallecimiento de Eduardo y que, aunque
no frecuentaba la vivienda, los saludaba cada vez que visitaba Tuluá.
Relató que la vida en común se desarrolló con roles propios de pareja: Luz
Marina atendía las labores del hogar y, con el deterioro pulmonar de
Eduardo en los últimos meses, se convirtió en su principal cuidadora. Indicó
que de la relación hubo un hijo en común (a quien identifica como “Tato”,
actualmente policía), y que Diego (hijo de Luz Marina) también convivió allí
durante su infancia y adolescencia; además, cree que Luz Marina tiene otra
hija por fuera del hogar. Afirmó que la casa donde vivían fue adquirida y
mejorada paulatinamente con los años. Finalmente, precisó que, en los
trámites funerarios, participaron principalmente Luz Marina, “Tato” y Diego.
Sobre una relación anterior de Eduardo, otros hijos distintos a “Tato”, o el
estado civil formal de Luz Marina, dijo no tener conocimiento.
María Rubiela Muñoz Sierra, manifestó ser la hermana de Graciela Muñoz y
cuñada de Eduardo. Mencionó que no recuerda la fecha en que murió
Eduardo ni tampoco asistió a las honras fúnebres.
Indicó que la última vez que lo vio o habló con él fue hace
aproximadamente 10 años, y que en ese momento él ya no convivía con su
hermana.
Relató que Eduardo y su hermana se casaron y convivieron durante unos 12
o 13 años, tiempo en el cual nacieron sus hijos Edwin y Adriana. Más
adelante, aunque Eduardo tenía constantes “idas y venias”, tuvieron otros
dos hijos: John Freddy (fallecido) y Nando.
Señaló que, con el paso del tiempo, Eduardo se alejó de su hermana y de
sus hijos, por lo que ella tuvo que poner una demanda, ya que él no
ayudaba económicamente; dicha obligación no fue cumplida. Comentó
que tenía conocimiento de que Eduardo convivía con otra mujer,
información que obtuvo por su hermana y los cuñados de ella. Sin embargo,
aclaró que nunca los vio juntos, confirmó que su hermana y Eduardo
contrajeron matrimonio en la iglesia La Resurrección, ubicada en Belén Las
Playas, Medellín. Indicó que, hasta donde tiene conocimiento, no se liquidó
la sociedad conyugal entre ellos durante la vida de Eduardo. Además,
manifiesta que de esa unión tuvieron 4 hijos.
señaló que su último sobrino, hijo del matrimonio entre María Graciela Muñoz
Sierra y Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga, va alcanzar aproximadamente
40 años, que, durante esos años, Eduardo no estuvo presente en la familia ni
en el hogar.
Indicó que no sabe dónde residía Eduardo ni cuándo abandonó la ciudad
de Medellín, ya que no tuvo contacto con él después de una última visita
que hizo hace mucho tiempo. Desde entonces, Eduardo perdió contacto
con la familia. Comentó su hermana se encargó sola de criar a los cuatro
hijos y sacarlos adelante.
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Finalmente, expresó que recientemente se enteró de que Eduardo tenía
otra relación y que de esa relación tuvo otro hijo, sin conocer a la
compañera de vida.
La testigo Nicole Liceth Vanegas Guerrero, sin ninguna relación de
familiaridad con las partes involucradas, pero sí conoce a la señora María
Graciela Muñoz Sierra desde hace aproximadamente 10 u 11 años, ya que
vivieron juntos durante tres años.
Durante ese tiempo, uno de los hijos de Graciela le compartió que su padre,
Eduardo de Jesús, había fallecido. Al preguntar quién era, le contaron la
historia de su vida y su relación con la familia.
Afirma que, en los últimos 10 años, desde que conoce a Graciela, nunca vio
a Eduardo convivir con ella. Señala que el nombre de Luz Marina Salazar
Quintero le resulta conocido, ya que lo escuchó en algunas ocasiones
cuando le mostraban fotos y le contaban ciertos hechos relacionados con
la historia de Eduardo. Explica que lo que recuerda es que Luz Marina era la
persona que estuvo o convivió con Eduardo en sus últimos años, aunque no
tiene claridad exacta sobre los detalles, solo que compartían el mismo
espacio o vivían juntos.
Aclara también que, durante los tres años que convivió con la familia de
Graciela, nunca observó convivencia entre ella y Eduardo, ya que no vivían
juntos durante ese periodo.
Manifestó que conoció a María Graciela Muñoz Sierra durante una
convivencia que tuvieron con Fernando. Durante ese tiempo, le
comentaron que Graciela y Eduardo eran esposos. Recordó una
conversación en la que Graciela le mostró una caja con fotografías y,
mientras compartía recuerdos, le dijo que estaba casada con Eduardo. Sin
embargo, en ningún momento le mencionó que se hubieran separado o
que el matrimonio hubiera sido liquidado. Aunque le contaba historias
relacionadas con su vida, nunca le habló de una separación.
Aclaró que en ese tiempo de convivencia de ella con la familia nunca vio a
Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga en la vivienda, ni tuvo conocimiento de
que estuviera conviviendo con Graciela. Indicó que le contaron que
Eduardo había abandonado el hogar hacía muchos años, aunque no sabe
con precisión cuántos. Afirmó que los hijos crecieron únicamente con su
madre, quien fue la persona que los sacó adelante.
Respecto a Fernando, señaló que tiene 39 años, y aunque no conoce los
detalles de sus primeros años de vida, le consta que en su niñez fue criado
solo por su madre, sin presencia de Eduardo.
Lo que resulta en la inferencia lógica de lo dicho por la demandante
respecto de la vida común que como acto libre con Eduardo de Jesús
Figueroa Arteaga(Q.E.P.D) vivieron desde el mismo momento que deciden
establecerse como si fueran una familia, aunar esfuerzos para lograr un
bienestar, coincidiendo en sus metas brindándose soporte y ayuda mutua
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formando una unidad indisoluble como núcleo familiar, ello además de
significar que se establecieron los lazos afectivos que les permitió cohabitar
en forma permanente y sin ininterrupción alguna desde de ese 15/04/1991 y
que el proyecto de vida de permanecer juntos se viera truncado con la
fatídica muerte suscitada el 15/02/2022, como queda acreditado, el registro
de la defunción.
Se acredita como bien lo refiere la demandante y lo corroboran el
demandado Edwin Andrés Figueroa Muñoz, hijo del causante que en efecto
su padre convivió con Luz Marina Salazar por más de 30 años en Tuluá, quien
permaneció con el hasta su muerte, que tenía relación cercana con su
padre y por ello asistió a su y corrobora que la convivencia con su madre,
María Graciela Muñoz Sierra, terminó hace 8 o 9 años, sin sostenimiento
económico posterior entre ellos ni para sus hijos, lo que se encuentra
coherencia en la narrativa de la misma cónyuge María Graciela Muñoz
Sierra, quien acredita su estado civil de casada con el causante Eduardo
hace más de 50 años, de la que nacieron sus cuatro hijo, corrobora que su
cónyuge Eduardo abandonó el hogar sin explicación al que nunca retornó,
lo que sucedió hace mucho tiempo, como se corrobora su hermana María
Rubiela Muñoz Sierra, quien no volvió a ver a su cuñado en promedio de 8 a
10 años, dejando a su hermana sola con sus hijos sumado a que no hizo
aporte económico y que entre ellos no adquirieron bienes, lo que es
contestes y armoniza con lo dicho por la testigo Nicole Liceth Vanegas
Guerrero, quien convivió con esta familia en tres años, en la que nunca vio
a Eduardo de Jesús Figueroa en dicho hogar, por lo que la pareja de esposos
se encontraba separado ya hace mas de dos años y con ello la tesis de la
disolución de la sociedad patrimonial.
En relación con los requisitos estructurales de la declarativa de existencia de
unión marital de hecho, se consolida con claridad y sin dubitación alguna,
pues la pareja decidió conformarse naturalmente, por voluntad y
libremente, a pesar de la existencia de un vínculo matrimonial del causante
con María Graciela Muñoz Sierra, prolongándose tal convivencia por más
de dos años, denotando estabilidad hasta la muerte de Eduardo de Jesús
Figueroa Arteaga, relación singular, pues pese a tener un vínculo
matrimonial, abandonó el hogar mucho antes de establecerse en la unión
marital de hecho, en la que sentó su domicilio en el municipio de Tuluá, lejos
del hogar conformado con María Graciela Muñoz Sierra, de la que estuvo
separado de hecho por mas de dos (2) años, como lo ha corroborado la
misma cónyuge en su narración, quien además pese a manifestar oposición
no la hizo realmente, pues ha confirmado categóricamente que si bien se
separó de hecho con su pareja, no dieron por finalizado su matrimonio, ni
liquidado la sociedad conyugal en la que no obtuvieron bienes.-
Con lo corroborado por los testigos no hay duda de la comunidad de vida
desarrollada por la pareja de compañeros permanantes, confirmada en
forma objetiva por en la convivencia de la pareja, la ayuda y el socorro
mutuo hasta los momentos de la enfermedad que padeció Eduardo de
Jesus figueroa arteaga, las relaciones sexuales que le spermitió la
procreacion de su hijo comun que ahora tiene 30 años de edad, y la
permanencia en la que se mantuvo hasta la separacion definitiva causada
por el fallecimiento y subjetivamente el anumis mutuo de pertencia, de
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mantener la unidad y de afecto maritalis con la descendencia comun y el
cumplimiento de la obligaciones y deberes que el causante asumió con su
pareja Luz Marina, con su hijo comun e incluso con su hijo de crianza Diego,
quien lo reconoce como su padre desde que era un niño y lo formó al igual
que a su hermano, lo que permite concluir que se concretaron
juridicamente en una familia, natural, reocnocida por la Ley 54 de 1990, tal
y como lo corroboran los testigos que para el despacho son contestes y
enfáticos en dar a conocer a esta pareja como única, permanente, estable,
perseverante en la comunidad de vida.
En relación, con la sociedad patrimonial que de hecho se presume, y ante
la no disolución de la sociedad conyugal, no hay lugar a la declaración de
la existencia de la sociedad patrimonial en los términos de la ley 54 de 1990
y la modificación normativa, dado el impedimento, pues el sistema jurídico
descarta la coexistencia de sociedades de bienes, sin embargo, dada la
fuente jurisprudencial que en caso similar en que pese a la vigencia del
matrimonio y la sociedad conyugal sin resolver, se acredita que la pareja de
esposo estuvo separa de hecho por más de dos (2) años, lo que indica que
la sociedad conyugal se encontraba disuelta, por lo que conforme a la
jurisprudencia actual, da lugar al reconocimiento de la sociedad
patrimonial especial en los términos de la fuente del derecho, esto es la
jurisprudencia (Art. 230 C.P.C) del órgano de cierre, tal como lo indicado en
la sentencia SC1422-2025, en la que la Corte Suprema indicó una figura
intermedia, denominada -Reconocimiento de la “sociedad de hecho
especial” que es cuando hay matrimonio vigente, pero separación de
hecho prolongada, lo que se produce en este caso para que pueda dar
paso al reconocimiento de la una sociedad de hecho especial, suplica a la
que ha acudido a solicitar la parte demandante aplicable a procesos que
están en curso y estén por resolver la situación personal y patrimonial de los
compañeros permanentes, ello con el ánimo de que se proteja el patrimonio
construido en común por los compañeros permanentes, lo que a
consideración de este despacho le es aplicable, ante la clara distinción de
los tiempos en que se han formado, pues la pareja de esposos lleva
separado de hecho por más de dos años, al tiempo que la convivencia de
los compañeros también supera los dos años, además de indicar que en la
sociedad conyugal la pareja no obtuvo bienes, también lo es que con el
esfuerzo mutuo Luz marina y Eduardo de Jesús Figueroa Arteaga,
adquirieron bienes, que han de liquidar al momento de la sucesión en los
términos del art. 487 del C.G.P. y los derechos que les asiste a su sus
herederos.
Como realmente no hubo oposición a las pretensiones demandadas, no se
impondrá condena en costas a la parte vencida, pues como se vio y
contrario a lo indicado por el apoderado de los demandados opositores, en
la sociedad contemporánea es posible la coexistencia de matrimonio y
unión marital de hecho y como se lee, también la sociedad patrimonial
especial como regla de excepción para los casos donde no sea posible la
declaración de la sociedad patrimonial.
No se impondrán costas procesales por considerar que no hay causación
(Art. 365-8 C.G.P)
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Por lo expuesto, el JUZGADO TERCERO PROMISCUO DE FAMILIA DE TULUA-
valle administrando justicia en nombre de la Republica y por autoridad de
la ley y la constitución, RESUELVE:
PRIMERO: DECLARAR probada la existencia de la UNIÓN MARITAL DE HECHO
entre LUZ MARINA SALAZAR QUINTERO, identificada con c.c. 43.535.072 y
EDUARDO DE JESÚS FIGUEROA ARTEAGA (q.e.p.d) identificado en vida con
c.c. 3.626.569, domiciliados en Tulua (Valle)con domicilio en los extremos
temporales desde el 15/04/1991 hasta 15/02/2022, separados en forma
definitiva por la muerte, tal como queda explicado en la parte considerativa
de la decisión.
SEGUNDO: DECLARAR que entre los compañeros permanentes LUZ MARINA
SALAZAR QUINTERO, identificada con c.c. 43.535.072 y EDUARDO DE JESÚS
FIGUEROA ARTEAGA (q.e.p.d) identificado en vida con c.c. 3.626.569, ha
surgido “una sociedad patrimonial especial” en los términos de la
jurisprudencia citada, la que se declara en los extremos temporales desde
el 15/04/1991 hasta 15/02/2022, toda vez que para el mismo periodo se
encontraba separado de hecho de su cónyuge María Graciela Muñoz
Sierra, por consiguiente disuelta la sociedad conyugal. La sociedad
patrimonial especial queda disuelta y en estado de liquidación.
TERCERO: OFICIAR para INSCRIBIR el presente fallo ante el funcionario
encargado del Registro del Estado Civil de los compañeros permanentes
para que aparezca en las notas marginales del registro civil de nacimiento
de la compañera supérstite, surgido como efecto personal dada la
existencia de la unión marital de hecho.
CUARTO: Notifíquese al ministerio público.
QUINTO: SIN CONDENAR en costas procesales.
SEXTO: ARCHIVAR el proceso entre las de su clase, una vez se cumplan los
ordenamientos en esta sentencia.
SEPTIMO: La presente decisión se notifica en Estrados. Contra ella proceden
los recursos ordinarios de ley. -
NOTIQIQUESE Y CUMPLASE,
ANA JANETH PANTOJA FIGUEROA
JUEZA
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JUZGADO TERCERO PROMISCUO DE FAMILIA
TULUA-VALLE
ESTADO No. 1360032
En la fecha de hoy 18/09/2025, para efectos de notificación se publica en
estado (art.295 C.G.P. Art.9 Ley 2213/2022) la providencia del
17/09/2025 a las partes e intervinientes interesadas.
JENNY KATHERINE TORRES AVILA
SECRETARIA
Firmado Por:
Ana Janeth Pantoja Figueroa
Juez
Juzgado De Circuito
Promiscuo 003 De Familia
Tulua - Valle Del Cauca
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conforme a lo dispuesto en la Ley 527/99 y el decreto reglamentario 2364/12
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