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Técnica Aglutinación en Látex

Guía de Repaso: Técnicas de Aglutinación y Aplicaciones Clínicas

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Guía de Repaso: Técnicas de Aglutinación y Aplicaciones Clínicas

Técnica de Aglutinación (Principio, Método, Usos, Tipos)

La aglutinación es una reacción inmunológica en la cual anticuerpos específicos (aglutininas)


se unen a antígenos particulados (ej. células o partículas recubiertas con antígeno) formando
agregados visibles (formación de una red o lattice de inmunocomplejos). En otras palabras,
cuando un anticuerpo se une a múltiples partículas que llevan el antígeno correspondiente, las
partículas se “pegan” entre sí y precipitan en grumos visibles a simple vista. Esto permite
detectar antígenos o anticuerpos en muestras de pacientes de manera sencilla en el laboratorio
clínico. Las técnicas de aglutinación se usan para diagnosticar infecciones (detectando
anticuerpos en suero contra microorganismos difíciles de aislar) o para tipificar antígenos
celulares, como los grupos sanguíneos.

➢ Principio: La aglutinación ocurre cuando una molécula de anticuerpo actúa como


puente entre dos o más partículas con el antígeno correspondiente, formando
agregados. Las inmunoglobulinas IgM (pentaméricas) son especialmente eficientes en
aglutinar debido a su multivalencia (10 sitios de unión), mientras que las IgG (bivalentes)
pueden unirse al antígeno, pero a menudo no causan aglutinación visible por sí solas.
Por ello, las IgM se conocen como “anticuerpos completos” (producen aglutinación
directa), e IgG como “incompletos” (pueden requerir condiciones especiales o reactivos
auxiliares para aglutinar).
➢ Método: Para realizar una prueba de aglutinación, se mezclan en una superficie
(portaobjetos, placa o tubo) una suspensión de partículas portadoras de antígeno con la
muestra del paciente que podría contener el anticuerpo, o viceversa. Si el anticuerpo
específico está presente, se forman grumos visibles en pocos minutos. La reacción
puede hacerse en portaobjetos (aglutinación rápida en placa) o en tubos/microplacas
(aglutinación lenta), según la necesidad. Es fundamental llevar un adecuado control de
calidad usando controles positivo y negativo para comparar la intensidad de
aglutinación y asegurarse de que el reactivo funciona correctamente.
➢ Usos: Las reacciones de aglutinación sirven para identificar antígenos o anticuerpos
relevantes en diagnóstico. Por ejemplo, en el laboratorio clínico se emplean para
tipificar grupos sanguíneos ABO/Rh, detectar infecciones (pruebas serológicas como la
reacción de Widal para Salmonella, Rosa de Bengala para Brucella, pruebas de latex
para diversos antígenos bacterianos, etc.), y para detectar autoanticuerpos como el
factor reumatoideo en artritis reumatoide. Son técnicas rápidas y simples que no
requieren equipos sofisticados, aunque generalmente tienen una sensibilidad menor
que técnicas de inmunoensayo de fase sólida (ELISA, inmunofluorescencia), por lo que
un resultado negativo no siempre descarta enfermedad si el título de anticuerpo es muy
bajo.
➢ Tipos: Existen dos tipos principales de aglutinación inmunológica: aglutinación directa y
aglutinación indirecta (pasiva).
➢ Aglutinación directa: El antígeno forma parte natural de la superficie de la partícula que
se aglutina. Es decir, la partícula es en sí el antígeno o lo porta de manera intrínseca.
Ejemplos: aglutinación de bacterias o eritrocitos sin necesidad de recubrimiento
artificial. Se usa, por ejemplo, en la determinación del grupo sanguíneo ABO y factor Rh,
donde los antígenos de los glóbulos rojos reaccionan directamente con anticuerpos
conocidos (anti-A, anti-B, etc.) causando hemaglutinación si hay reconocimiento.
También se emplea directamente en pruebas serológicas clásicas, como la reacción de
aglutinación de Brucella (Rosa de Bengala) para detectar anticuerpos en el suero del
paciente usando las bacterias teñidas como antígeno. La lectura de la aglutinación
directa suele ser inmediata a simple vista: formación de grumos en portaobjetos, o de
un patrón granular/veloso en microplaca (vs. un botón compacto en el fondo cuando es
negativa).
➢ Aglutinación indirecta (pasiva): El antígeno no está naturalmente en la partícula, sino
que se une artificialmente a una partícula inerte (como látex, partículas de poliestireno,
eritrocitos sensibilizados con antígeno, bentonita, carbón, etc.). Estas partículas
“sensibilizadas” con un antígeno soluble se utilizan para detectar anticuerpos
específicos en la muestra del paciente (o viceversa, antígeno en la muestra usando
partículas recubiertas de anticuerpo). Por ejemplo, la aglutinación en látex consiste en
partículas de látex recubiertas con un antígeno determinado; si el suero del paciente
tiene anticuerpos contra ese antígeno, aglutinarán el látex recubierto. Del mismo modo,
en pruebas de hemaglutinación indirecta, eritrocitos (de tipo O u otras especies) pueden
recubrirse con antígenos no propios (ej: antígenos virales) para detectar anticuerpos en
sueros de pacientes. La aglutinación pasiva suele requerir un paso previo de
sensibilización (unión del antígeno soluble a la partícula), mediante incubación o
tratamientos químicos (ej. uso de ácido tánico para “tanar” eritrocitos y facilitar la
adsorción de antígenos). Estas técnicas amplían el rango de aplicaciones de la
aglutinación (p. ej., detección de anticuerpos contra virus, toxinas, autoanticuerpos,
etc. usando partículas artificiales) incluso para antígenos solubles que no formarían
agregados por sí mismos. La lectura también es visual, similar a la directa, y la prueba
puede ser cualitativa o semicuantitativa (dilución de la muestra para estimar el título de
anticuerpo).

Aglutinación Directa: Determinación del Grupo Sanguíneo ABO

La tipificación de grupo sanguíneo ABO es un ejemplo clásico de aglutinación directa


(específicamente una hemaglutinación). En esta prueba, se mezclan una gota de sangre del
paciente (eritrocitos) con reactivos que contienen anticuerpos conocidos (anti-A, anti-B, etc.).
Si los glóbulos rojos del paciente expresan el antígeno correspondiente, los anticuerpos del
reactivo causarán aglutinación visible de los eritrocitos en la gota. Por ejemplo, al mezclar
sangre del paciente con suero Anti-A:

Si se forman grumos (aglutinación) en ese campo, indica que los eritrocitos del paciente tienen
el antígeno A en su membrana (es decir, el paciente es del grupo A o AB).

Si no hay aglutinación con Anti-A, pero sí con suero Anti-B, significa que sus eritrocitos tienen
antígeno B (grupo B).

La aglutinación con ambos anti-A y anti-B indica grupo AB (posee ambos antígenos).

La ausencia de aglutinación con anti-A ni anti-B indica que los eritrocitos no tienen antígenos A
ni B (grupo O).

Antígenos y anticuerpos naturales del sistema ABO: Los grupos sanguíneos se definen por la
presencia de antígenos A y/o B en los eritrocitos y de anticuerpos naturales contra el antígeno
ausente en el plasma. En resumen:

Grupo A: posee antígeno A en la superficie de los glóbulos rojos y tiene naturalmente


anticuerpos anti-B en el plasma.

Grupo B: posee antígeno B en los glóbulos rojos y anticuerpos anti-A en el plasma.


Grupo AB: posee ambos antígenos A y B en los eritrocitos y no tiene anticuerpos anti-A ni anti-
B en condiciones normales (no reacciona contra ninguno, de ahí que se le llame receptor
universal en cuanto a eritrocitos).

Grupo O: no tiene antígenos A ni B en los eritrocitos, pero su plasma contiene anticuerpos anti-
A y anti-B (por ello, la sangre O solo puede recibir de O, pero como donante de glóbulos rojos
es universal al no portar antígenos).

Compatibilidad y emergencia: Para una transfusión segura, el tipo de sangre del donante debe
ser compatible con el del receptor; de lo contrario, los anticuerpos del receptor aglutinarán los
eritrocitos transfundidos causando una reacción hemolítica grave. En situaciones de
emergencia, cuando no hay tiempo para tipificar al receptor, se recurre a sangre tipo O negativa,
ya que carece de antígenos A, B y Rh(D) en los eritrocitos y por tanto no será atacada por los
anticuerpos naturales anti-A o anti-B del paciente (es el donante universal de glóbulos rojos).
Por el contrario, los individuos AB+ se consideran receptores universales (no tienen anticuerpos
contra A ni B, y Rh+ puede recibir Rh+ o Rh–). No obstante, siempre que sea posible se realiza
una tipificación y pruebas cruzadas antes de transfundir, para garantizar compatibilidad
ABO/Rh y evitar reacciones inmunes. (Cabe destacar que, en transfusiones de plasma, la
compatibilidad se invierte: el plasma AB es donante universal, pues no contiene isoanticuerpos
anti-A ni anti-B).

Aglutinación Indirecta: Factor Reumatoideo (FR)

El factor reumatoideo (FR) es un autoanticuerpo clásico detectado mediante aglutinación


indirecta. Inmunológicamente, se trata típicamente de un anticuerpo de clase IgM dirigido
contra el fragmento Fc de las inmunoglobulinas G humanas. En otras palabras, el FR es un
anticuerpo anti-IgG (reacciona contra la porción constante de IgG). Este autoanticuerpo es
producido principalmente por las células B/plasmáticas en la membrana sinovial de las
articulaciones en pacientes con artritis reumatoide. La presencia de FR se asocia sobre todo a
enfermedades reumáticas: aproximadamente un 80% de los pacientes con artritis reumatoide
(AR) tienen FR positivo en suero , por lo que la detección de FR forma parte de los criterios
diagnósticos clásicos de la AR. Asimismo, el FR puede aparecer en otras condiciones
autoinmunes como el síndrome de Sjögren (frecuentemente positivo), el lupus eritematoso
sistémico y algunas vasculitis, e incluso en infecciones crónicas (hepatitis C, endocarditis,
tuberculosis) o en personas de edad avanzada . Por este motivo, la presencia de factor
reumatoideo no es exclusiva de la artritis reumatoide, y un resultado positivo siempre debe
interpretarse junto con la clínica del paciente y, de ser posible, con pruebas más específicas
(por ejemplo, anticuerpos anti-CCP en el caso de AR).

Detección por aglutinación: Tradicionalmente, el FR se detecta mediante una prueba de


aglutinación pasiva en portaobjetos usando partículas recubiertas de antígeno (técnica rápida
en 2 minutos). Es un método cualitativo (positiva/negativa) que se puede extender a
semicuantitativo realizando diluciones seriadas de la muestra para determinar el título de
anticuerpo. De hecho, las pruebas de aglutinación en látex para FR fueron durante décadas la
principal técnica de laboratorio para AR, junto con la reacción de Waaler-Rose (otra
aglutinación indirecta utilizando eritrocitos sensibilizados con IgG). Hoy en día también existen
métodos más sensibles como nefelometría o ELISA para cuantificar FR, pero la aglutinación en
látex sigue siendo muy utilizada por su simplicidad y rapidez. En general, la prueba de FR por
aglutinación en látex se considera un método semicuantitativo: reporta si el anticuerpo está por
encima de un umbral (~8–10 UI/mL, que se considera positivo) y permite, mediante diluciones,
estimar su concentración aproximada en la muestra.

Aglutinación en Látex (Prueba de Látex para FR)

La prueba de aglutinación en látex para factor reumatoideo es un ejemplo de aglutinación


indirecta pasiva. En esta técnica, se usan partículas inertes de látex recubiertas (sensibilizadas)
con IgG humana purificada (gammaglobulina)**. El fundamento es que los factores
reumatoideos presentes en el suero del paciente (si los hay) se unirán a dichas IgG adheridas a
las partículas de látex, causando que las partículas de látex se aglutinen entre sí. Esta
aglutinación de las partículas se observa macroscópicamente como grumos en la mezcla,
indicando una reacción positiva.

Características de la prueba de látex:

Es un método rápido, sencillo y de bajo costo para detectar FR. Se realiza típicamente en un
portaobjetos o tarjeta con varios campos, y no requiere equipamiento complejo (solo una
lámpara de fondo blanco y, opcionalmente, un agitador rotatorio o vórtex para homogenizar).
Los resultados se obtienen en ~2 minutos.
Es principalmente cualitativa, aunque incluye controles positivos y negativos para estimar la
reactividad. Sin embargo, se puede hacer semicuantitativa: si la prueba es positiva, el suero del
paciente se diluye en serie (1:2, 1:4, 1:8, etc.) y se vuelve a probar hasta encontrar la última
dilución que aún produce aglutinación, lo cual da el título de FR en la muestra. Una vez
conocido el título, se puede estimar la concentración aproximada de FR en unidades
internacionales por mililitro (UI/mL) multiplicando el título por el valor de sensibilidad del
reactivo (ver Interpretación abajo).

La sensibilidad analítica típica de estos kits de látex es del orden de ~8 UI/mL. Es decir, una
concentración de FR igual o superior a ~8–10 UI/mL producirá aglutinación visible (resultado
positivo). (Cada laboratorio puede establecer un punto de corte; por ejemplo, ciertos insertos
consideran ≥8 UI/mL como positivo, otros ≥10 UI/mL). Valores inferiores al límite pueden dar
resultado negativo visual (suero considerado no reactivo).

Especificidad: la prueba de látex para FR tiene una especificidad moderada, ya que no es


totalmente específica para artritis reumatoide. Se observan resultados positivos en una
proporción de pacientes con otras enfermedades: por ejemplo, en trastornos autoinmunes
como lupus o Sjögren, en infecciones (mononucleosis, sífilis, hepatitis viral) e incluso en ~3–
5% de individuos sanos, especialmente de edad avanzada. Esto se debe a que esas
condiciones pueden inducir la producción de factores reumatoideos u otros anticuerpos
policlonales que reaccionan en la prueba. No obstante, suelen ser títulos bajos en la mayoría
de esos casos no-AR. Por ello, un FR positivo en látex no confirma por sí solo el diagnóstico de
AR (pero aumenta la sospecha si la clínica es compatible), y un FR negativo no la descarta
completamente (alrededor de 15–20% de las AR son seronegativas para FR). Es buena práctica,
ante un FR positivo débil o inesperado, confirmarlo con pruebas cuantitativas o buscar otros
autoanticuerpos más específicos (p. ej., anti-CCP en AR).

En suma, la aglutinación en látex es una prueba rápida y útil como tamizaje: por su simplicidad
y bajo costo se emplea ampliamente para detectar FR en sueros de pacientes con sospecha de
artritis reumatoide, pero sus resultados deben interpretarse con cautela considerando la
clínica y, de ser posible, corroborarse con métodos más específicos cuando sea necesario.

Determinación del Factor Reumatoideo (Requisitos de la Prueba)


Para realizar la prueba de aglutinación en látex para FR (por ejemplo, el kit RheumaJet RF de
Biokit S.A. u otros fabricantes):

Muestra requerida: Suero del paciente. Se debe obtener sangre entera y separar el suero. Lo
ideal es usar suero fresco; si no se analiza inmediatamente, puede conservarse refrigerado
entre 2–8°C hasta 7 días, o congelado a -20°C por unos 3 meses sin perder reactividad.
(Muestras hemolizadas o lipémicas no son recomendables, y si hay trazas de fibrina conviene
centrifugar el suero antes de la prueba para evitar agregados no específicos.)

Reactivos: Un kit comercial de aglutinación en látex para FR. Estos kits típicamente incluyen:
un frasco con reactivo de látex sensibilizado (partículas de látex recubiertas con IgG humana,
listo para usar), suero control positivo (con una concentración conocida de FR, [Link]. >30 UI/mL)
y control negativo (suero sin FR), además de tarjetas de reacción o portaobjetos con círculos
marcados y palillos de mezcla. Algunos fabricantes del kit RheumaJet RF especifican una
sensibilidad calibrada contra estándares internacionales (WHO) y rango de detección
aproximado de 10–100 UI/mL, con títulos altos verificables hasta 1:64 o más.

Equipos utilizados: La prueba se puede realizar manualmente. Es recomendable contar con:

Un agitador rotatorio (opcional) donde colocar la tarjeta o porta y agitar a ~80–100 rpm por 2
minutos de forma uniforme (si no se dispone, se puede agitar manualmente el portaobjetos con
un movimiento suave pero constante).

Un mezclador Vórtex para homogeneizar bien los reactivos y las muestras antes de
dispensarlos (el reactivo de látex tiende a asentarse, por lo que debe agitarse suavemente o
invertir el frasco para suspender bien las partículas antes de usar).

Una lámpara de luz clara o fondo blanco con buena iluminación para leer los resultados. La
aglutinación se aprecia mejor con luz intensa incidente desde abajo o fondo blanco que facilite
ver los grumos blancos del látex sobre el líquido. (Muchos laboratorios utilizan una lámpara
dotada de un espejo o un visualizador de tarjetas especialmente diseñado para estas pruebas
de aglutinación).

Pipetas o micropipetas de volumen ~50 µL para dispensar las muestras y reactivos con
exactitud.

Procedimiento (Paso a Paso de la Prueba de Látex para FR)


A continuación, se describe el protocolo típico para la prueba de aglutinación en látex
(RheumaJet RF u equivalente) en su modalidad cualitativa, siguiendo las instrucciones del
fabricante:

Preparación: Llevar a temperatura ambiente (15–25°C) tanto las muestras de suero como los
reactivos antes de iniciar la prueba (la reactividad óptima se logra a temperatura ambiente; a
temperaturas bajas la sensibilidad del ensayo disminuye). Mezcle suavemente el reactivo de
látex para homogenizar las partículas antes de usarlo (puede invertirse el frasco varias veces o
usar vórtex a baja velocidad).

Dispensado de muestra y controles: Colocar en una tarjeta de aglutinación (portaobjetos con


círculos) 50 μL de la muestra de suero a analizar en uno de los círculos. En círculos separados,
dispensar 50 μL del control positivo y 50 μL del control negativo provistos en el kit, para
verificación paralela.

Adición del reactivo de látex: Agregar 1 gota (∼50 μL) del reactivo látex a cada círculo, junto a la
gota de muestra (y controles) previamente colocada. Es importante depositar la gota de látex al
lado de la gota de suero, sin mezclarlas todavía. (Asegúrese de volver a tapar el frasco de látex
inmediatamente después de usarlo para evitar evaporación o contaminación).

Mezcla: Con la punta de un palillo de mezcla, unir las dos gotas (suero + látex) de cada círculo
y mezclar con movimiento circular, extendiendo la mezcla uniformemente sobre toda la
superficie del círculo. Use un palillo diferente para cada muestra para no contaminarlas entre
sí. Este paso asegura que el suero del paciente entra en contacto completo con las partículas
de látex recubiertas de IgG.

Incubación/agitación: Colocar la tarjeta o portaobjetos en un agitador rotatorio a ~80–100 rpm,


y dejar agitar durante 2 minutos. Si no se cuenta con agitador mecánico, se puede sostener la
porta y agitarlo manualmente con movimientos suaves circulares durante el mismo tiempo. No
exceder los 2 minutos de agitación: tiempos más largos pueden llevar a secado parcial de la
mezcla o agregación inespecífica, causando falsos positivos.

Lectura: Pasados exactamente 2 minutos, detener la agitación. Leer de inmediato cada uno de
los círculos, observando la presencia o ausencia de aglutinación macroscópica bajo buena luz.
No continúe agitándolos más allá del tiempo indicado ni deje la tarjeta reposar mucho antes de
la lectura, ya que esto puede generar artefactos.

Control negativo: Debe permanecer como una suspensión homogénea (aspecto lechoso
uniforme, sin grumos). Esto valida que el reactivo de látex no aglutina en ausencia de FR.

Control positivo: Debe mostrar aglutinación visible (partículas agregadas formando puntos o
grumos sobre el fondo). Esto confirma que el reactivo está activo y capaz de detectar FR
alrededor de la concentración esperada (típicamente el control positivo contiene ≥30 UI/mL de
FR y produce aglutinación evidente).

(Nota: Si el control positivo no aglutina o el negativo muestra aglutinación, no se deben


interpretar los resultados de las muestras, pues indicaría un problema con el reactivo o la
técnica; la corrida debe repetirse con reactivos nuevos.)

Interpretación de Resultados

Criterio cualitativo: Al examen visual bajo la lámpara, la presencia de aglutinación en la mezcla


del suero del paciente indica un resultado positivo para factor reumatoideo, mientras que la
ausencia de aglutinación indica un resultado negativo. Un resultado positivo significa que el FR
en la muestra está en una concentración lo suficientemente alta como para formar
inmunocomplejos con las partículas de látex (usualmente ≥8–10 UI/mL en el ensayo). Por
ejemplo, el inserto del reactivo Spinreact señala que cualquier aglutinación visible corresponde
a FR ≥8 UI/mL en la muestra analizada. Un suero negativo (sin aglutinación) se interpreta como
FR no detectable (por debajo del límite de sensibilidad del test, p. ej. <8 UI/mL).

Resultado Positivo: formación evidente de grumos o floculación en la mezcla, de cualquier


intensidad (ligera, moderada o marcada). Cualquier grado de aglutinación macroscópica se
considera positivo. Los reportes de laboratorio suelen informar “FR positivo” junto con una
estimación de título o concentración si se realiza la parte semicuantitativa.

Resultado Negativo: la mezcla permanece homogénea, sin ningún grumo visible, similar al
control negativo. Esto indica ausencia de factores reumatoideos detectables (o presentes en
nivel muy bajo). En caso de sospecha clínica alta con FR negativo, podrían usarse métodos más
sensibles (nefelometría, ELISA) ya que ~20% de artritis reumatoide pueden ser FR-negativas
inicialmente.
Dilución de muestras positivas: Si una muestra resulta positiva en la prueba cualitativa
(aglutinación en la dilución 1:1, es decir suero puro), se debe realizar diluciones en serie del
suero para obtener el título de FR. Se suele emplear diluciones en potencias de 2 (1:2, 1:4, 1:8,
1:16, …), mezclando cada dilución con el reactivo de látex de la misma forma que la prueba
original. Se identifica la dilución más alta (mayor denominador) que todavía produce
aglutinación visible; ese es el título de FR de la muestra. Por ejemplo, si un suero diluido 1:8 aún
aglutina, pero a 1:16 ya no, el título de FR es 8.

Cálculo de la concentración semicuantitativa: Conociendo el título, se puede estimar la


concentración aproximada de FR en unidades internacionales. Los fabricantes indican un
factor de conversión basado en la sensibilidad del reactivo. En muchos kits, el valor teórico es:
1 UI/mL corresponde aproximadamente al título 1 (sin diluir ≈ 1:1), y se multiplica el
denominador de la dilución por 8 UI/mL (u otro factor según calibración). En el caso del reactivo
mencionado, la unidad mínima detectable es ~8 UI/mL, así que la fórmula es:

𝑈𝑙
𝐶𝑜𝑛𝑐𝑒𝑛𝑡𝑟𝑎𝑐𝑖ó𝑛 𝑑𝑒 𝐹𝑅 ( ) = 8 𝑥 (𝑡í𝑡𝑢𝑙𝑜)
𝑚𝐿

Por ejemplo, si el título máximo positivo fue 1:16, se estima una concentración de ≈128 UI/mL
de FR (8 × 16). De igual forma: un título 1:2 correspondería a ~16 UI/mL; 1:4 ≈ 32 UI/mL; 1:8 ≈ 64
UI/mL, y así sucesivamente. Esta relación es aproximada y válida dentro del rango lineal del
ensayo (los títulos muy altos pueden subestimar la concentración real debido a efecto prozona
o límites de aglutinación). Los laboratorios suelen reportar el resultado semicuantitativo como
“FR positivo, título 1:x” y en algunos casos adjuntar la conversión a UI/mL según la tabla de
calibración del kit.

Ejemplo de informe: “FR (latex): Positivo (título 1:32, aproximadamente 256 UI/mL)”.

Consideraciones finales: Un FR positivo de alto título ([Link]., ≥1:16) tiene alto valor predictivo
para artritis reumatoide activa, mientras que títulos bajos pueden encontrarse en otras
condiciones. Resultados falsamente positivos ocurren en 3–5% de individuos sin AR,
especialmente ancianos, o en enfermedades infecciosas/intercurrentes (ej. mononucleosis
infecciosa, hepatitis viral, endocarditis). Por otro lado, resultados falsamente negativos pueden
ocurrir en etapas muy tempranas de AR (antes de que aparezca el FR) o por efecto prozona si el
FR está en títulos extremadamente altos (muy raro, ya que la aglutinación en látex demostró no
presentar prozona hasta títulos >1:512 en la mayoría de los casos).

En conclusión, la prueba de aglutinación en látex para FR es una herramienta útil de tamizaje:


una lectura positiva debe llevar a una evaluación más detallada del paciente y eventualmente a
pruebas confirmatorias, mientras que una lectura negativa hace poco probable la presencia de
altos niveles de FR (aunque no excluye AR, especialmente si es temprana o seronegativa).
Siempre se debe correlacionar el resultado de laboratorio con los síntomas clínicos y otros
hallazgos para un diagnóstico acertado.

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