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Análisis de la Viabilidad de Modelos de Negocio para la Energía Renovable en
Comunidades de Bajos Recursos en el Municipio de Riberalta
Strategic Adaptation and Competitiveness of SMEs in Cochabamba, Bolivia:
Analyzing Key Factors for Sustainable Growth in a Dynamic Market Environment
Jhonny Claure Saucedo1
1. Licenciado en Ingeniería Forestal, Maestría en Educación Superior y Maestría en
Administración de Empresas. Docente e investigador de la Universidad Autónoma del
Beni (UAB), sede Riberalta. Asesor financiero. Riberalta, Bolivia. Correo electrónico:
Jhonnyclauresaucedo@[Link]
RESUMEN
Este trabajo de investigación analiza el impacto del modelo de financiamiento o
arrendamiento en la adopción de sistemas de energía renovable en hogares de bajos
ingresos en Riberalta, Bolivia. El estudio utilizó un enfoque cualitativo y exploratorio,
basándose en entrevistas y encuestas para analizar las percepciones, barreras y
potencialidades locales. Los resultados demuestran una amplia aceptación del modelo
de leasing por su flexibilidad y accesibilidad financiera. Los participantes mostraron
disposición a adoptar estos sistemas, pero identificaron la falta de conocimiento y la
necesidad de apoyo gubernamental como barreras clave. El estudio concluye que el
modelo de financiamiento representa una alternativa viable y sostenible para promover
la energía limpia, contribuyendo a la mejora de la calidad de vida en la región.
PALABRAS CLAVE: Energía renovable, modelo de financiamiento, leasing,
sostenibilidad, Riberalta.
ABSTRACT
This research paper analyzes the impact of the financing or leasing model on the
adoption of renewable energy systems in low-income households in Riberalta, Bolivia.
The study used a qualitative and exploratory approach, based on interviews and surveys
to analyze local perceptions, barriers, and potentialities. The results demonstrate a wide
acceptance of the leasing model due to its flexibility and financial accessibility.
Participants showed a willingness to adopt these systems, but identified a lack of
knowledge and the need for government support as key barriers. The study concludes
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that the financing model represents a viable and sustainable alternative to promote
clean energy, contributing to an improved quality of life in the region.
KEYWORDS: Renewable energy, financing model, leasing, sustainability, Riberalta.
INTRODUCCIÓN
En el municipio de Riberalta, Bolivia, los hogares de bajos ingresos se enfrentan
a desafíos significativos para acceder a servicios energéticos confiables y asequibles,
dependiendo en gran medida de fuentes de energía convencionales, como el petróleo y
el gas natural, lo que eleva sus costos y afecta negativamente su calidad de vida. Esta
dependencia también contribuye a la degradación ambiental y al cambio climático. Ante
esta problemática, surge la necesidad imperativa de explorar e implementar modelos de
negocio innovadores que faciliten la adopción de energía renovable, ofreciendo una
solución sostenible y socialmente inclusiva.
Este artículo se propone analizar la viabilidad de modelos de negocio para la
implementación de energía renovable en comunidades de bajos recursos en Riberalta.
A través de un enfoque exhaustivo, buscamos proponer modelos efectivos y sostenibles
que mejoren la calidad de vida de los residentes y promuevan el desarrollo sostenible
en la región. La investigación se justifica teóricamente al generar nuevos conocimientos
sobre la economía, la sostenibilidad y la innovación empresarial en este contexto
específico. Desde una perspectiva práctica, los resultados tienen implicaciones directas
para residentes, autoridades, empresas y ONGs, ya que informan el diseño de políticas
públicas y estrategias empresariales para fomentar la adopción de energía limpia. La
relevancia del estudio reside en su capacidad para abordar la creciente preocupación
por la sostenibilidad energética y el acceso equitativo a servicios básicos en
comunidades vulnerables.
Además, este trabajo se distingue por su novedad y originalidad, al enfocarse en
la identificación y análisis de modelos de negocio específicamente diseñados para
contextos de bajos ingresos en áreas rurales, una perspectiva que contrasta con la
mayoría de las investigaciones previas, que se han centrado en entornos urbanos o
países desarrollados. Este estudio, por lo tanto, ofrece una visión original al abordar los
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desafíos únicos que enfrentan estas comunidades. En este sentido, nuestro análisis
proporciona una comprensión profunda de los factores que determinan el éxito de la
energía renovable en Riberalta, aportando recomendaciones basadas en evidencia
para fortalecer la resiliencia y competitividad de la región.
MATERIAL Y MÉTODO
El estudio que nos presenta el autor adopta una metodología que es, en sí
misma, una combinación de enfoques, lo que fortalece la investigación al permitirnos
analizar el problema desde múltiples ángulos. El autor establece una base científica al
usar el modelo epistémico del positivismo, una perspectiva que sostiene que el
conocimiento válido se obtiene a través de la observación y la medición rigurosa, tal
como lo defendían filósofos como Auguste Comte. Este enfoque fue ideal para la parte
económica del estudio, ya que buscó datos objetivos y cuantificables para evaluar la
viabilidad de los modelos de negocio y medir sus impactos en los hogares de bajos
ingresos de Riberalta. El autor utilizó esta perspectiva para asegurar que sus
conclusiones estuvieran basadas en evidencia sólida y reproducible.
Sin embargo, para entender la complejidad social del problema, el autor
complementó este enfoque con un paradigma interpretativo. Este paradigma, también
conocido como cualitativo, nos dice que la realidad es socialmente construida y que
para entenderla, debemos centrarnos en las experiencias y percepciones subjetivas de
las personas. En lugar de solo contar números, el autor quiso captar los significados
que los residentes le dan a la energía renovable. Esta combinación de enfoques es una
de las mayores fortalezas del estudio. Le permitió no solo determinar si el modelo de
negocio es económicamente viable, sino también comprender por qué la gente lo
aceptaría o qué barreras perciben, brindándonos una visión completa y detallada del
problema.
La investigación tiene un alcance exploratorio, lo cual es muy adecuado porque
el tema de la energía renovable en comunidades de bajos recursos en Riberalta no ha
sido ampliamente estudiado. Este enfoque nos permite obtener un entendimiento inicial
y profundo del problema, identificar los factores clave y formular las bases para futuras
investigaciones más detalladas. El diseño del estudio es no experimental, lo que
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significa que el autor no manipuló ninguna variable, sino que observó y recolectó datos
tal como se presentaban en la realidad. Finalmente, el autor usó un método deductivo
para su análisis. A partir de la idea general de que los modelos de negocio innovadores
pueden ser una solución, procedió a recolectar y analizar los datos para verificar si esta
hipótesis se cumplía en la práctica.
Para llevar a cabo la investigación, se definió una población de estudio que
incluye a todos los hogares de bajos ingresos del municipio de Riberalta. De esta
población, se seleccionó una muestra intencional de 100 hogares que cumplían con
criterios específicos, como tener bajos ingresos y mostrar un interés en la energía
renovable. Esta estrategia de muestreo fue clave para asegurar que la información
recopilada fuera relevante y diversa. Para la recolección de datos, se usaron múltiples
herramientas. Primero, se realizaron entrevistas semiestructuradas para explorar en
profundidad las percepciones y experiencias de los residentes.
Una vez que se analizaron los datos de las entrevistas y encuestas a las 100
familias, los resultados fueron reveladores. El análisis mostró que la mayoría de los
encuestados, especialmente aquellos entre 31 y 45 años con un ingreso promedio de
2500 bolivianos, apoyan firmemente el modelo de financiamiento o leasing para adquirir
sistemas de energía renovable. Esta preferencia se debe a la flexibilidad del modelo, ya
que elimina la barrera de un gran pago inicial, que es un obstáculo significativo para
estas familias.
RESULTADOS
El estudio, realizado con 100 hogares de bajos ingresos en Riberalta, Bolivia,
identificó hallazgos clave que validan la viabilidad social, económica y cultural de
modelos de negocio basados en energía renovable. Los datos muestran una actitud
positiva hacia la energía limpia y una disposición concreta a invertir en estos sistemas,
lo que sienta las bases para estrategias de implementación sustentables y
contextualizadas.
Desde la recolección de datos, se definieron variables asociadas a aspectos
demográficos, socioeconómicos, culturales y tecnológicos, con el objetivo de construir
un perfil integral de la comunidad. El análisis estadístico reveló que la mayoría de los
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encuestados tiene entre 31 y 45 años, lo que indica una población económicamente
activa, en etapa productiva y, probablemente, responsable del hogar.
La mayoría de los participantes reside en Riberalta desde hace entre 1 y 5 años,
lo que sugiere un perfil migrante reciente, en búsqueda de mejores condiciones de vida.
Esta característica refleja adaptabilidad y apertura al cambio, cualidades fundamentales
para la adopción de innovaciones como los sistemas fotovoltaicos o tecnologías
descentralizadas de energía renovable.
En cuanto al género, la muestra estuvo compuesta en su mayoría por hombres,
un dato relevante al definir canales de comunicación y toma de decisiones
comunitarias. No obstante, este hallazgo refuerza la urgencia de incorporar una
perspectiva de género en las políticas energéticas, promoviendo la participación activa
de las mujeres en la gestión, adopción y mantenimiento de los sistemas.
En el plano económico, el ingreso mensual promedio por hogar se sitúa en 2500
bolivianos, una cifra que contrasta notablemente con el costo inicial estimado de 8000
bolivianos para instalar un sistema de energía renovable. Esta diferencia evidencia una
barrera estructural para el acceso, lo que justifica la implementación de modelos
financieros adaptados como el leasing, los microcréditos verdes o las cooperativas
energéticas. Diseñar esquemas accesibles se vuelve imprescindible para superar estas
limitaciones y fomentar la inversión comunitaria.
Un hallazgo relevante es que el 50% de los encuestados ya ha tenido
experiencia con sistemas de energía renovable, mediante proyectos comunitarios,
programas piloto o la compra de equipos solares portátiles. Esta experiencia previa crea
una base de conocimiento práctico que facilita la adopción tecnológica y reduce los
costos en formación. Además, refuerza la confianza en la tecnología y mejora la
disposición al mantenimiento autónomo de los sistemas.
En cuanto a las percepciones generales, el 75% de los participantes manifestó
estar total o parcialmente dispuesto a invertir en sistemas de energía renovable,
siempre que existan mecanismos financieros adecuados y se demuestren beneficios
económicos tangibles. Este nivel de aceptación es significativo y refleja una demanda
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latente que puede canalizarse mediante estrategias adecuadas. Comparativamente,
pocos estudios en contextos similares reportan niveles tan altos de aceptación sin
intervenciones previas de alfabetización energética.
Para responder a esta disposición, la investigación identificó mecanismos
financieros valorados por la comunidad, como subvenciones estatales, microcréditos
con tasas preferenciales y fondos de desarrollo local gestionados por juntas vecinales o
cooperativas. Estos esquemas fueron apreciados por su capacidad de reducir la
inversión inicial y por su enfoque participativo, inclusivo y contextualizado. Su
implementación debe considerar la estabilidad financiera del usuario, su historial
crediticio y su capacidad de pago escalonado. Por ello, se recomienda diseñar
programas con fases progresivas, periodos de gracia e incentivos adicionales
vinculados a servicios como agua potable o conectividad digital.
El estudio también evidenció la necesidad de políticas públicas integradas que
promuevan el acceso universal a energías limpias en zonas de exclusión energética.
Los encuestados coinciden en que el Estado debe desempeñar un rol activo mediante
incentivos fiscales, tarifas preferenciales, normativas que fomenten la inversión con
enfoque social y el reconocimiento legal de cooperativas energéticas. Estas políticas no
solo facilitarían la implementación técnica, sino que también fortalecerían la
organización comunitaria y su autonomía en la gestión energética.
Un análisis adicional reveló una relación directa entre el nivel educativo y la
disposición a invertir. Las personas con educación secundaria o superior comprenden
mejor el valor de las tecnologías limpias y se muestran más abiertas a mecanismos
financieros innovadores. Esta correlación refuerza la necesidad de implementar
programas de alfabetización energética para todos los sectores de la población,
adaptados al contexto local.
También se identificó que los hogares con experiencia previa en paneles solares
adoptan una actitud más crítica, pero también más constructiva al evaluar nuevas
tecnologías. Estos usuarios se han convertido en referentes informales dentro de sus
comunidades, siendo consultados por sus vecinos sobre aspectos técnicos y costos.
Esta dinámica abre la posibilidad de consolidar redes de promotores comunitarios de
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energía renovable, formadas por personas con experiencia práctica que actúen como
multiplicadores del conocimiento técnico y social.
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio permiten realizar un análisis crítico que
articula la realidad empírica de Riberalta con enfoques teóricos sobre transición
energética justa, pobreza energética y desarrollo sostenible. La disposición significativa
de los hogares a invertir en energía renovable, a pesar de su bajo nivel de ingresos,
representa un hallazgo de alto impacto que contradice la visión tradicional que asocia
exclusión energética con pasividad o desinterés comunitario (Martínez & Rodríguez,
2021). Por el contrario, los resultados reflejan una comunidad activa, con interés en
transformar sus condiciones de vida mediante tecnologías limpias, siempre que
existan mecanismos viables de acceso.
Desde la perspectiva de transición energética justa, como proponen autores
como Heffron y McCauley (2018), la transición no solo debe enfocarse en la
introducción de tecnologías renovables, sino también en su accesibilidad social y
equidad distributiva. En este caso, la brecha entre el ingreso promedio mensual de los
hogares (2500 Bs) y el costo de instalación (8000 Bs) representa un obstáculo
estructural que excluye a los sectores más vulnerables del derecho al acceso
energético. Este desequilibrio confirma la necesidad de modelos adaptados, como el
leasing social o los fondos rotatorios comunitarios, que permitan pagar la
instalación en cuotas accesibles, sin comprometer la seguridad económica del hogar.
Autores como Sovacool et al. (2020) advierten que la falta de mecanismos
financieros inclusivos perpetúa la pobreza energética, especialmente en regiones
periféricas de América Latina. En este sentido, la evidencia recogida en Riberalta
confirma dicha advertencia, pero también señala caminos viables para revertir esta
situación mediante la participación activa del Estado, las organizaciones locales y el
sector privado con responsabilidad social. La comunidad no solo acepta los sistemas
renovables, sino que demanda con claridad formas de financiamiento flexibles,
solidarias y con sentido comunitario.
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Asimismo, el hecho de que un 75% de los encuestados manifieste disposición a
invertir —total o parcialmente— refuerza los postulados de Rogers (2003) sobre la
difusión de innovaciones, que señala que la percepción de beneficios económicos,
la experiencia previa y la validación social son variables clave en la adopción
tecnológica. En este estudio, los tres factores están presentes: hay conocimiento
técnico básico, experiencia práctica en el uso de energía solar y validación cultural
positiva, lo cual favorece una curva de adopción ascendente. No obstante, se requiere
fortalecer el proceso mediante campañas de educación energética y
demostraciones técnicas que visibilicen los beneficios concretos en términos de
ahorro, salud y confort.
En cuanto al perfil demográfico, la concentración de usuarios entre 31 y 45 años
concuerda con investigaciones de Bustos et al. (2022), quienes observaron que este
grupo etario tiene una mayor propensión a adoptar tecnologías limpias por razones
económicas y familiares. Estas personas suelen ser jefes de hogar o tomadores de
decisiones domésticas, lo cual otorga mayor peso a su opinión y comportamientos en
procesos comunitarios. Esta tendencia constituye un punto de partida clave para el
diseño de programas piloto, que luego puedan ser escalados a mayor escala en el
municipio o incluso en otras regiones del norte amazónico.
El estudio también aporta evidencia sólida sobre la necesidad de integrar
perspectiva de género en las estrategias energéticas. A pesar de la predominancia
masculina en la muestra, los datos cualitativos recabados indican que las mujeres
participan activamente en la administración del hogar, el uso diario de energía y la
gestión económica familiar. Esto valida los aportes de Clancy et al. (2012), quienes
sostienen que las mujeres, aunque subrepresentadas en las decisiones técnicas,
son clave en la sostenibilidad de los sistemas energéticos y en la consolidación de
una transición energética con equidad. Por ello, se recomienda que los futuros
programas incluyan capacitación diferenciada para mujeres y la promoción de su
liderazgo en organizaciones comunitarias de energía.
En lo relativo a la educación, el vínculo entre nivel educativo y apertura
tecnológica se alinea con las propuestas de Amartya Sen (1999) sobre capacidades
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humanas. Los hogares con educación secundaria o superior no solo comprenden mejor
el funcionamiento técnico, sino que también valoran los beneficios sociales,
ambientales y económicos de las tecnologías limpias. Esta relación debe ser
capitalizada mediante el fortalecimiento de competencias en energía renovable a través
de talleres prácticos, campañas en medios locales, y contenidos educativos
adaptados al entorno rural.
Otro hallazgo clave es el reconocimiento, por parte de los propios usuarios, de la
necesidad de políticas públicas energéticas con enfoque territorial y equitativo.
Este punto conecta con los trabajos de Sovacool & Dworkin (2014), quienes destacan
que la transición energética solo puede ser efectiva si se construye a partir de las
necesidades y aspiraciones locales. En el caso de Riberalta, los entrevistados
identificaron propuestas concretas como subsidios, acceso a microcréditos y reducción
de impuestos a tecnologías verdes, lo que demuestra una conciencia ciudadana
activa y con capacidad propositiva.
En cuanto a la infraestructura existente, si bien la presencia de proveedores
locales de tecnología solar constituye una oportunidad para generar empleos e integrar
cadenas productivas locales, los resultados evidencian que estas empresas operan
bajo lógicas comerciales tradicionales, sin enfoque de inclusión energética. Este
vacío representa una oportunidad para crear alianzas público-privadas con
responsabilidad social, bajo esquemas de economía social y solidaria, que vinculen
beneficios financieros con impacto social.
Finalmente, la identificación de líderes comunitarios y usuarios experimentados
como referentes técnicos espontáneos abre una ruta clara para la creación de redes de
promotores comunitarios. Esta estrategia ha sido altamente efectiva en experiencias
similares en Perú, Ecuador y Colombia (como en el modelo “Solar Mamas” de Barefoot
College), donde los propios habitantes capacitados lideran procesos de difusión,
instalación y mantenimiento básico, generando empleo local, apropiación
tecnológica y reducción de costos operativos.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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9780198297581
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Clancy, J., Oparaocha, S., & Roehr, U. (2012). Gender equity and renewable energies.
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[Link]
Heffron, R. J., & McCauley, D. (2018). What is the ‘just transition’? Geoforum, 88, 74–
77.
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Martínez, D., & Rodríguez, L. (2021). Pobreza energética en América Latina:
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Rogers, E. M. (2003). Diffusion of Innovations (5th ed.). Free Press.
[Link]
Everett-M-Rogers/9780743222099
Sovacool, B. K., Ryan, S. E., Stern, P. C., Janda, K., & Rochlin, G. (2020). The clean
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Science, 70, 101690.
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Sovacool, B. K., & Dworkin, M. H. (2014). Global Energy Justice: Problems, Principles,
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