Proceso Administrativo
Resumen y Análisis
Curso: 3º Medio
Fecha: Septiembre 2025
Introducción
El proceso administrativo constituye la base fundamental para el desarrollo ordenado y
eficiente de toda organización, ya que es el conjunto de etapas mediante las cuales se
planifican, organizan, dirigen y controlan los recursos disponibles con el fin de alcanzar los
objetivos propuestos. Entre estas fases, la organización ocupa un papel primordial, pues
define la manera en que se distribuyen las funciones, se establecen jerarquías y se integran
los recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos. Gracias a la organización se
logra un trabajo coordinado en el que cada miembro de la entidad conoce su rol, se evita la
duplicidad de funciones y se asegura la correcta ejecución de las tareas. De esta manera, el
proceso administrativo no solo garantiza el cumplimiento de los objetivos, sino también la
eficiencia y la productividad de la empresa en su conjunto.
Resumen
La organización dentro del proceso administrativo es la segunda etapa posterior a la
planeación y previa a la dirección y al control. Consiste en estructurar la empresa a través
de divisiones internas que permiten definir qué tareas realiza cada persona, a quién debe
reportar y cómo se relaciona con los demás miembros. Este proceso es esencial porque
establece un orden lógico y coherente que facilita la operatividad de la empresa y permite
alcanzar las metas trazadas en la fase de planeación. La organización implica también la
administración de los diferentes recursos de los que dispone una entidad. Entre estos se
encuentran los recursos materiales que comprenden todos los bienes tangibles necesarios
para las operaciones como muebles instalaciones maquinaria o equipos. También están los
recursos financieros que representan el capital con el que se financian las inversiones y
actividades cotidianas pudiendo ser fondos propios o externos. Los recursos tecnológicos
por su parte abarcan tanto los equipos físicos como computadoras o impresoras como
también las aplicaciones y programas virtuales que agilizan los procesos. Finalmente los
recursos humanos constituyen uno de los elementos más valiosos pues hacen referencia al
conjunto de colaboradores que con sus conocimientos habilidades y experiencia permiten
que los objetivos de la organización se conviertan en resultados concretos. La importancia
de la organización radica en que facilita la utilización eficiente de los recursos y la ejecución
adecuada de las estrategias. Una empresa bien organizada tiene mayores probabilidades de
éxito no solo porque logra un mejor uso de sus recursos sino porque también genera un
ambiente laboral más ordenado y motivador. Los objetivos y estrategias se formulan con
mayor claridad la coordinación entre áreas se vuelve más efectiva los trabajadores
adquieren un mayor compromiso y se establece un control más preciso sobre el desempeño
y los resultados. Por esta razón se considera que las empresas que cuentan con una
organización sólida suelen tener un rendimiento superior al de aquellas que carecen de un
sistema estructurado aun cuando estas últimas puedan ser más grandes en tamaño o
recursos disponibles. El proceso de organización se desarrolla a partir de la división de la
empresa en departamentos o áreas que agrupan actividades semejantes y que establecen
jerarquías claras. Existen diferentes tipos de divisiones que las empresas adoptan de
acuerdo con sus características necesidades y objetivos. Una de ellas es la división por
funciones en la que las actividades se agrupan según la especialización técnica lo cual
permite aprovechar al máximo las habilidades de los trabajadores y obtener economías de
escala. Otra forma es la división por productos que consiste en crear departamentos
orientados a un producto o servicio específico lo cual facilita la coordinación y otorga mayor
flexibilidad a las unidades de producción. También se encuentra la división por ubicación
geográfica que organiza la empresa en áreas según las zonas de operación permitiendo
atender mejor las particularidades de cada mercado. Asimismo existe la división por
clientes que se orienta a diferentes tipos de consumidores con el fin de conocer y satisfacer
de manera más precisa sus necesidades. La división por procesos agrupa actividades de
acuerdo con las etapas de producción lo cual otorga mayor eficiencia en la ejecución de cada
fase. Finalmente la división por proyectos se enfoca en la ejecución de tareas específicas con
una utilización intensiva y focalizada de recursos siendo común en empresas que
desarrollan proyectos complejos y de gran alcance. Cada una de estas divisiones responde a
necesidades distintas y en la práctica las empresas suelen combinar varias de ellas para
lograr un equilibrio entre la eficiencia y la flexibilidad. Por ejemplo una compañía puede
organizar su área de marketing por funciones su área de producción por procesos y su área
comercial por clientes o regiones geográficas. Esta combinación le permite adaptarse mejor
a los cambios del mercado y mantener un nivel de control eficiente. La organización no se
limita únicamente a dividir tareas sino que también implica la definición de la estructura
organizacional la cual refleja cómo se distribuye formalmente el trabajo dentro de la
empresa. La estructura puede ser centralizada cuando las decisiones se concentran en la
alta dirección o descentralizada cuando los departamentos poseen mayor autonomía para
tomar decisiones. Esta estructura se representa gráficamente mediante el organigrama un
recurso visual que muestra la jerarquía de los cargos y las relaciones entre ellos otorgando a
los trabajadores una visión clara de su lugar dentro de la empresa. En conclusión la
organización como parte fundamental del proceso administrativo permite que una empresa
funcione de manera ordenada eficiente y enfocada en el cumplimiento de sus objetivos. La
adecuada gestión de recursos la correcta división de tareas y la claridad en la estructura
organizacional generan un ambiente propicio para el desarrollo empresarial. Más allá de ser
un requisito técnico la organización constituye una estrategia que asegura la adaptación de
la empresa a los cambios del entorno el logro de ventajas competitivas y la consolidación de
resultados sostenibles a lo largo del tiempo.