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Universidad Mexicana

Ciencias de la educación

CED4MT111

Antropología Cultural

Prof. Adán Reyes Román

Aisha Montserrat González Castellanos

52020991-80
La educación nos da un conocimiento del mundo que nos rodea y lo convierte en algo
mejor. Desarrolla en nosotros una perspectiva de mirar la vida. Nos ayuda a formar
opiniones y tener puntos de vista sobre las cosas de la vida. La creatividad y un
enfoque educativo poco diferente es lo único que puede eliminar la corrupción, el
desempleo y los problemas ambientales. No se trata de obtener un título, se trata de
cómo puedes vivir con tus propios recursos y resolver los desafíos de la vida diaria. La
educación debe ser accesible para todos, todos merecen ser educados. La educación
es la primera inversión temprana para el desarrollo infantil. De manera similar, para que
los gobiernos y las naciones desarrollen su país, su primera asignación presupuestaria
debe estar en la infraestructura educativa, en las escuelas y universidades.
La educación es uno de los pilares fundamentales del desarrollo sostenible, pero los
pueblos indígenas no tienen fácil acceso a la educación para hacer frente a la
tecnología, la ciencia y la investigación modernas. Las escuelas dedican poco tiempo a
impartir materias destinadas a preservar las culturas de los pueblos indígenas y los
estados deben elaborar planes de estudio que respeten los intereses de los pueblos
indígenas. El concepto de educación como forma de integrar a los pueblos indígenas
en una sociedad dominante prácticamente ha desaparecido. Existe un gran número de
instrumentos que reconocen los derechos de los pueblos indígenas, y en América
Latina se han enmendado algunas constituciones para reconocer el derecho de los
pueblos indígenas a la educación en sus propios idiomas. Ese progreso fue muy
importante, ya que fortaleció el carácter intercultural del proceso educativo.
México es un país geográfica, étnica y lingüísticamente diverso que comprende 32
estados. Sus más de 60 lenguas son hablados principalmente por grupos étnicos
indígenas en el sur, una región históricamente desatendida por el gobierno central. Es
dentro de estas regiones rurales con fondos insuficientes donde las tasas de
participación y logro educativo son extremadamente bajas. Las tasas de alfabetización
en los estados de Chiapas y Oaxaca, hogar de los porcentajes más altos de pueblos
indígenas en México, son más de 10 veces más bajas que en la Ciudad de México o el
estado norteño de Nuevo León.
El sistema educativo mexicano enfrenta numerosos desafíos. Los profesores deben
estar preparados para afrontar la digitalización, implementar la escolarización a tiempo
completo, cumplir con los estándares internacionales y nacionales y fomentar la
inclusión, la interculturalidad, la igualdad social y la participación en los procesos
educativos de estudiantes con necesidades especiales, indígenas y otros estudiantes
étnicamente diversos ubicados en México.
“El servicio indígena de educación -ofrecido en 24 de 32 estados de la república-
puede ser caracterizado, en términos generales, por su atención a niños
pertenecientes a grupos que hablan alguna de las 68 lenguas presentes en México, por
trabajar con el modelo intercultural bilingüe, y por contar con docentes que presentan
como elemento distintivo ser miembros hablantes o tener conocimiento de una lengua
indígena. La legislación de México reconoce a las lenguas indígenas como lenguas
nacionales, al mismo nivel del español; además postula que los niños de pueblos
originarios deben tener acceso a la educación obligatoria en su propia lengua y
español. La legislación que resguarda los derechos sociales de los grupos indígenas
ha impulsado políticas de reconocimiento, valoración y pluralismo; no obstante, su vida
diaria transcurre en condiciones de vulnerabilidad; los grupos originarios se encuentran
en una mayor proporción entre los grupos en situación de pobreza, especialmente en
la población en situación de pobreza extrema, donde representan entre 37.1 y 50.9%”
(Tinajero, Solís del Moral, 2019)

El Senado mexicano aprobó un nuevo proyecto de ley de reforma educativa que


garantiza la educación gratuita desde el preescolar hasta la universidad. Ahora se
enviará a las legislaturas estatales para su ratificación antes de que se convierta en ley.
La reforma modifica varios artículos sobre educación en la Constitución mexicana. La
reforma pasó por la Cámara de Diputados e inmediatamente pasó al Senado, que ya
había convocado a debate el mismo día para que se votara. La reforma constitucional
reemplaza la que se encuentra vigente desde 2013 por el gobierno del expresidente
mexicano Enrique Peña Nieto (2012-2018). La derogación de la reforma educativa
anterior había sido una de las promesas de campaña del actual presidente mexicano
Andrés Manuel López Obrador, quien a menudo decía que la ley de Peña Nieto
convirtió la educación en un negocio.
“La importancia de volver a impulsar la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) para
todos en el Sistema Educativo Nacional (SEN) de México… recuperar los recursos
humanos —profesionistas e investigadores— que se han formado en el campo de la
educación indígena, la educación intercultural y en el de la atención a la diversidad
sociocultural y lingüística, para fortalecer y trabajar en propuestas de formación de
docentes para la educación básica general que contemple el tema de la diversidad y la
diferencia con sentido de equidad y derecho. Impulsar trabajos en equipos de
docentes, especialistas, padres de familia y agentes educativos vinculados a la
educación escolar indígena, que contribuyan a redefinir modelos de evaluación de los
aprendizajes escolares de y los niños y jóvenes indígenas en perspectivas que
reconozcan diversas formas de aprender y habilidades de diversos tipos.” (Sartorello,
2019)

Entre las características más importantes de la nueva reforma, el Estado mexicano es


responsable de brindar una educación gratuita garantizada en todos los niveles,
incluida la educación primaria y superior. Asimismo, obliga a que los planes de estudio
enseñen diferentes perspectivas de género, enseñen el respeto por la naturaleza y
promuevan la preservación del patrimonio histórico de las comunidades indígenas.
La tasa de alfabetización de México está muy por encima del 86% del promedio
mundial, alcanzando el 95,8% en 2018, frente al 95% en 2015. Si bien las mejoras son
prometedoras, el país debe trabajar para cerrar la brecha entre el acceso urbano y rural
a la educación. Casi uno de cada 10 niños indígenas entre 6 y 11 años no asiste
regularmente a la escuela. Para los niños indígenas de 12 a 14 años esa cifra alcanza
el 35% y para los niños de 15 a 17 años sube al 90%. Esto se debe en gran parte al
hecho de que el 8% de las escuelas primarias indígenas carecen de maestros que
hablen una lengua indígena relevante. La nueva reforma de AMLO se esfuerza por
abordar las barreras de acceso en zonas rurales y comunidades indígenas.
En México, los antropólogos comenzaron a involucrarse con la educación en la década
de 1930 debido a las políticas indigenistas del gobierno para la integración de los
pueblos indígenas. La investigación etnográfica reveló profundas contradicciones entre
el discurso oficial y una realidad educativa caracterizada por altos niveles de exclusión
e inequidad, así como por el desdén por las culturas indígenas y populares. La reflexión
se centró en las especificidades estructurales y culturales de América Latina frente a
los países del primer mundo y en la complejidad de los procesos sociales
controvertidos, que ocurren a través de la escolarización formal.
En este campo, la concepción de la escuela como construcción social ha trascendido
ampliamente la visión normativa, lo que lleva al interés por los procesos por los que las
culturas escolares y las estructuras se reproducen, negocian, resisten o reelaboran en
las relaciones sociales cotidianas para hacer la educación de algo integral y al alcance
de todos. Los análisis han explorado cómo los maestros, directores, padres,
autoridades y estudiantes proponen y cuestionar los significados y representaciones de
la escolarización, así como cómo el espacio, el tiempo y los recursos materiales que
son implementados, y los que se deberían de implementar.
Los estudios muestran cómo las estrategias para interpretar las reglas y políticas para
producir múltiples realidades escolares en las comunidades indígenas, a menudo
distantes de lo que dicta la política oficial, aunque dentro de las limitaciones existentes.
Complementando el trabajo sobre reproducción social y producción cultural, los
estudios enfatizan la transformación activa de los instituciones y uso estratégico de los
recursos culturales, ya que todos los involucrados se involucran con representaciones y
prácticas en y alrededor de las escuelas. Los antropólogos en México continúan
participando en debates públicos en torno a políticas educativas que profundizan las
desigualdades del sistema escolar y estructura social. Al hacerlo, han dado una nueva
importancia a los conceptos de cultura, poder, identidad y derechos indígenas, y
enfocar cada vez más la educación como un proceso cultural que se extiende mucho
más allá de la escolarización.

Referencias bibliográficas.

 Tinajero M., Solís del Moral, S. (2019). Inclusión y gestión escolar en escuelas

indígenas de México. Perspectiva Educacional, 58(2). Recuperado de


[Link]

97292019000200147&script=sci_arttext&tlng=en

 Sartorello, S. (2019). Una agenda intercultural para la educación

nacional. CPU-e, Revista de Investigación Educativa, (28) Recuperado de

[Link]

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