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RESILENCIA

MÓDULO: Habilidades incrementales del


Bienestar Organizacional.

PASO Nº2

AUTORA: Laura Isanta


Introducción:

Llegamos ahora a la segunda habilidad que


proponemos en el Modelo ARCCO: la resiliencia.
Este concepto, tan utilizado en las últimas décadas,
ha ido cambiando a lo largo de los años y pasó, para
la Psicología, de tratarse como una patología
–pues no se acomodaba a los estereotipos de las
teorías del duelo y las pérdidas-, a ser considerarla
como una forma sana de adaptación a las
situaciones adversas. En este capítulo ahondaremos
en su concepto y en las características que son
necesarias para cultivarla.

1.1 Definición y características


La resiliencia es un concepto acuñado por la Física. Hace referencia a la cantidad de energía que
absorbe un material después de un impacto y la memoria para recuperarse de la deformación.
Podríamos decir entonces, que la resiliencia es la capacidad de volver al estado natural.

La Psicología toma este concepto como suyo para referirse a la capacidad de las personas de
superar una adversidad.

Resiliencia es un término derivado del latín, del verbo, resilio, resilire


que significa "saltar hacia atrás, rebotar".

El término es utilizado en la Psicología para referirse a aquellas personas que no sólo tienen la
capacidad para sobreponerse a una situación adversa, sino que salen transformados y fortalecidos
de ella.
“La famosa frase atribuida a Nietzsche, lo que no nos mata nos fortalece, no es una máxima
aplicable a todas las personas. Muchas personas no son capaces de transitar situaciones adversas
y mucho menos aprender o salir fortalecidos de ellas. Son muchos los que esquivaron la muerte

1
después de un hecho pero quedaron con un trauma difícil de superar. Personas que por su poca
capacidad resiliente no pueden continuar efectivamente con su vida”. 1

A pesar de vivir en un contexto desfavorable y de haber tenido experiencias traumáticas,


se origina con un ajuste psicológico que implica la capacidad de resistir a las adversidades, el
control sobre el curso de la propia vida, el optimismo y una visión positiva de la existencia.2

La resiliencia entonces, como elemento de adaptación y transformación positiva a pesar de


la situación adversa, se posiciona como el concepto prototípico del resurgimiento.

“Desde la Psicología positiva se recuerda que el ser humano tiene una remarcable capacidad de
adaptarse, de encontrar sentido y de crecimiento personal ante las experiencias traumáticas más
terribles, capacidad que ha sido ignorada e inexplicada por la psicología durante muchos años
(Park, 1998; Gillham y Seligman, 1999; Davidson, 2002). Así, distintos autores proponen
reconceptualizar la experiencia traumática desde un modelo salutogénico que, basado en
métodos positivos de prevención, tenga en consideración la habilidad natural de los individuos de
afrontar, resistir e incluso aprender y crecer en las situaciones más adversas” 3

Véliz Montero señala los aspectos sobresalientes de la resiliencia como concepto transformador: 4
 Surge de la Física (metal que frente a un impacto vuelve a su origen).
 Aplica acción frente a escenarios de adversidad.
 Todo ser humano puede expresar resiliencia.
 Se funda en la autoestima y la autoconfianza.
 No es absoluta ni estable, es episódica, hay que cultivarla.
 Se forja en la interacción con el entorno, con el otro, con los otros.

1
Isanta, L (2017) “Apreciatividad. Un músculo que se entrena”. Buenos Aires, en proceso de edición.

2
Scheier, M.F. y Craver, C.S. (1992), “Effects of optimismo in psychological and physical wel-being: Theoretical overview
and empirical update. Cognitive Therapy and Research”, 16, 201-228

3
Vera Poseck, B., “Resistir y rehacerse: una reconceptualización de la experiencia traumática desde la Psicología
Positiva, [Link]

4
Véliz Montero, F. (2014) “Resiliencia Organizacional”, España, Ed. Gedisa

2
 Se puede experimentar individual y grupalmente.
 Usa factores protectores que fortalecen los procesos de cambio.
 No tiene relación con la condición económica.
 Surge desde la comprensión real de las causas de la crisis.
 Desafía las fortalezas, certezas y potencialidades de los individuos.
 Convoca a la flexibilidad y a la adaptación en procesos complejos.
 Altamente interactiva y dinámica en los momentos de transformación.
 Planifica y precisa nuevos objetivos para la vida, aplica un rediseño.
 Transforma el dolor y la pérdida en un estado mayor de bienestar.
 Basa su poder en el amor.
 Busca resignificar el concepto “crisis” (o pérdida, o posibilidad, etc.).
 Componentes claves: humor, creatividad, esperanza y voluntad.
 Empoderamiento para llevar a cabo: yo tengo, yo soy, yo estoy y yo puedo.

Características de las personas resilientes



 Saben cuáles son sus fortalezas y debilidades y se trazan metas con los recursos
existentes.
 Son capaces de reconocer las tragedias pero también transformar esas experiencias
dolorosas en algo útil y valioso.
 Confían en tener el potencial para seguir adelante y están abiertos a aprender nuevas
prácticas y sumarse a otros para complementarse efectivamente.
 Asumen las dificultades como desafíos y oportunidades para crecer.
 Son capaces de ver y agradecer las pequeñas y grandes cosas valiosas que les presenta la
vida y tienen una gran capacidad para seguir asombrándose con ellas a lo largo de los
años.
 Tienen un optimismo inteligente que les permite ver la vida con objetividad y confiar en
que sus acciones pueden conducirlos a un cambio positivo.
 Son expertos en mantener vínculos saludables y rodearse de personas con actitud
positiva. Crean una amplia red de relaciones que es de suma utilidad en momentos
adversos.

3
 Son flexibles y pueden adaptarse a los cambios modificando sus planes sin aferrarse
tercamente a ellos. Suelen manejar varias opciones y pueden sacar un as de su manga
cuando las circunstancias lo requieren.
 El sentido del humor es uno de sus pilares. Pueden reírse de sus propios errores y esto les
permite ser más compasivo con ellos y los demás frente a los aparentes fracasos. La risa es
su gran compañera.
 No se consideran superhéroes que todo lo pueden; saben cuándo pedir ayuda y recurrir a
otros para salir de situaciones complejas. 5

“Cuando mi sufrimiento se incrementó, pronto me di cuenta de que había dos maneras con
las que podía responder a la situación: reaccionar con amargura o transformar el
sufrimiento en una fuerza creativa.
Elegí esta última”.

(Martin Luther King)

Isanta considera a la Resiliencia como una de las cuatro cualidades de la Inteligencia apreciativa6,
junto con la Perseverancia, la Tolerancia a la incertidumbre y la Convicción personal.
Detengámonos a continuación en cada una de ellas.

El siguiente link muestra un extracto de la conferencia de Laura Mas, profesional mendocina


especializada en Resiliencia, en el CLaFO realizado en la provincia de Mendoza, en el 2015.
[Link]

1.2 Resiliencia y perseverancia


Son conceptos afines, pero con diferencias visibles. La perseverancia es la capacidad de continuar,
muchas veces con esfuerzo, transitando un camino para alcanzar el objetivo que nos hemos
propuesto. Se utiliza en ocasiones como sinónimo de constancia, ya que demanda un trabajo
permanente y firme. Sobre todo, la perseverancia nos ayuda a no aflojar a mitad del camino.

5
Isanta, L., ídem.
6
La Inteligencia Apreciativa es la habilidad de percibir el potencial generativo contenido en el ahora. Es ver un producto,
talento o solución que está latente en el momento actual, que aún no se ha manifestado, y actuar intencionalmente para
transformar el potencial en resultados (Tojo Thatchenkery, Appreciative Intelligence, 2006)

4
La resiliencia, tal como ya hemos visto, se relaciona con la capacidad de sobreponernos a una
situación adversa. Es decir, es una habilidad que se activa en una situación de crisis, a diferencia
de la perseverancia, que se demuestra a lo largo del proceso. El continuar “a pesar de” es un
signo de perseverancia y constancia. Un camino.

El proceso de perseverancia puede desarrollarse de dos maneras: como una cuesta difícil de subir,
con sacrificio, aburrimiento o desinterés. O como un tránsito “disfrutable” del que se puede
aprender y en el que se puede experimentar. “Una imagen de futuro positiva nos mueve a
acciones positivas y es importante ser capaces de disfrutar del camino mientras se actúa y estar
presentes en él mientras lo transitamos. El modo de vivirlo tiene consecuencias en nuestro
bienestar y en las posibilidades o no de alcanzar la meta. Aquellos que encuentran obstáculos
mientras avanzan hacia su meta y pueden afrontarlos de manera saludable, retroalimentarán su
autoconfianza y por consiguiente tendrán más perseverancia. Como dice una frase que leí hace un
tiempo, “yo estoy aquí para cruzar el charco y no para pelearme con los cocodrilos”. Las personas
perseverantes van hacia su meta y no se enmarañan en una lucha estéril con los obstáculos.
Buscan cómo sortearlos y continúan avanzando aún más fortalecidos”. 7

También creemos oportuno distinguir la resiliencia de


la resistencia. En este último caso, estamos
refiriéndonos a la capacidad de soportar estoicamente
una situación difícil, sin la acción expresa para poner
fin a esa situación. La resistencia nos habla de
tolerancia, fortaleza, entereza. Pero nada nos dice acerca de la positividad con la que se enfrenta
la situación, ni del poder transformador de su vivencia. Estos últimos son los elementos que
caracterizan la resiliencia.

Es más, el término resistencia a menudo conlleva una connotación


negativa o de oposición. Cuando hablamos de “resistencia al cambio”, por

7
Isanta, L., ídem.

5
ejemplo, pensamos en oposición a él, no a una adaptación. Todo lo contrario al sentido de
apertura de la significación de resiliencia.

“La resiliencia comprende al menos dos niveles. En primer lugar está la resistencia o la capacidad
de permanecer íntegro frente al “golpe”; además, la resiliencia involucra la capacidad de construir
o de realizarse positivamente pese a las dificultades”8

Te invitamos a conocer más acerca de Resiliencia en el siguiente artículo publicado


en la página de CLaFO, [Link]

1.3 Tolerancia a la incertidumbre


Fernando Véliz Montero, en su libro Resiliencia organizacional,
parte del tratamiento de los conceptos de incertidumbre, de crisis
y de miedo, para finalmente abordar el análisis del término
resiliencia.

Y es un inteligente recorrido: nos sentimos vulnerables a mucho de lo que nos rodea porque no
tenemos certezas de lo que ocurrirá, vivimos en plena incertidumbre. Y son justamente las faltas
de certezas las que generan las crisis. Si supiéramos el devenir de las cosas y situaciones, las crisis
no se producirían, ya que podríamos prevenirlas.
La crisis, entendida en su concepto más genérico como una “situación grave y decisiva que pone
en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso”, es pariente directa de la incertidumbre. Y del
miedo. El miedo a no saber qué me deparará el destino, o cómo podré enfrentar un momento
crítico. “El miedo es una emoción de advertencia frente a los peligros y su función es alejarnos y
protegernos de ellos, contribuyendo así a nuestra supervivencia y a nuestro bienestar físico y
psicológico”9 Pero el miedo también puede actuar como paralizante de las acciones que nos
ayudan a superar las crisis o actuar a pesar de la incertidumbre.

8
Vanistendael, S. (1995). “Cómo crecer superando los percances. Resiliencia: capitalizar las fuerzas del individuo”.
Ginebra, Oficina Internacional Católica de la Infancia.

9
Ibáñez, C., (2011) “Nuestro lado luminoso”, Santiago de Chile, Ed. Inst. chileno de Psicología Positiva.

6
La incertidumbre es la ausencia de certezas;
es la falta de seguridad sobre una situación o suceso que nos genera inquietud.

La Incertidumbre es uno de los principales desafíos del entorno que enfrenta la Resiliencia. En un
contexto de cambio permanente, la incertidumbre reina en nuestras decisiones y nuestros actos.
Por supuesto, existe cierto grado de certeza en determinadas situaciones en las que contamos con
información confiable acerca del resultado. Pero muchas están teñidas de incertidumbre y aún
más, de riesgo, los riesgos a los que estamos sometidos, que nos pasan al lado y sabemos
fehacientemente que existen, pero que no podemos preverlos. Sólo podemos ejercitar nuestra
tolerancia a la incertidumbre para avanzar en la adaptación a situaciones adversas y a su vez
desarrollar todo nuestro potencial creativo.

“Las personas con un alto grado de aversión a la incertidumbre tienden a necesitar reglas y
especificaciones claras, además de tener una tendencia al orden y a requerir de normas y leyes. En
cambio aquellos que muestran una mayor tolerancia y aceptación soportan mejor la ambigüedad,
son más abiertos y flexibles y pueden accionar sin tanto orden y pautas. Son capaces de
aventurarse a lo desconocido sin mapas precisos pero firmemente acompañados por su
autoconfianza” 10

La autoconciencia, la apreciación, la confianza y la


flexibilidad, son características propias de la persona
resiliente, que está más preparada para afrontar escenarios
inciertos.

“La incertidumbre interfiere tanto en los pensamientos como


en las emociones y conductas con lo cual la tolerancia a la
incertidumbre es una cualidad primordial para alcanzar logros y conseguir el bienestar”. 11

10
Isanta, L., ídem.
11
Ibíd.

7
Un interesante artículo sobre el tema de Incertidumbre, fue publicado por el diario El País semanal
en febrero del 2016. Puedes encontrarlo en:
[Link]

1.4 Convicción personal

Para sobreponerse a las crisis y salir fortalecido de ellas, hay un componente esencial: se debe
estar convencido de que eso es lo que ocurrirá.

La persona resiliente es aquella que confía que sus acciones


pueden conducirlo a un cambio positivo.

La convicción es el convencimiento, la creencia firme sobre algo. Y cuando hablamos de la


convicción personal, nos referimos a la sensación que tiene un individuo de que puede realizar lo
que se propone.

Según Isanta, las personas con convicción personal, “…creen que tienen un cierto grado de control
sobre las circunstancias y el medio. El medio no es visto como algo que está ahí afuera sino que
también es creado por sus acciones. Las personas se sienten parte de una red y entienden las
conexiones entre ellos mismos y el mundo a su alrededor. Pueden ver que el mundo no es estático
y que las acciones de los individuos pueden tener un impacto en el medio y en el futuro”12

Indudablemente, la confianza y la seguridad interior son el motor de la convicción personal. Y cabe


aquí volver a recordar lo que hablábamos en el primer módulo acerca de la fórmula de la felicidad
de Seligman: 10% circunstancias, 50% genética y 40% actitud. La convicción personal puede ser el
producto de un conjunto de elementos como educación, experiencias, historia de vida. Y también,
sin duda, está influida por los rasgos de personalidad. Hay individuos que naturalmente parecieran
dotados de la confianza en sí mismos, que a su vez alimenta su autoestima; y ésta característica
poco tiene que ver con sus éxitos o fracasos: es un valor personal y distintivo.

12
Ibíd

8
Pero también es cierto que la modificación de nuestro pensamiento ayuda a transformar nuestra
actitud y finalmente, a transformar nuestro entorno. El convencimiento de la necesidad de
cambio es el disparador para reformar las actitudes frente a las diversas situaciones.

La pregunta obligada en este punto es si ese convencimiento, esa certeza interior, puede
13
potenciar nuestras capacidades. En este sentido, Albert Bandura considera que lo que la
persona piensa de sus propias habilidades y capacidades, contribuye a determinar sus verdaderas
habilidades y capacidades. Si alguien descree de tener una cierta capacidad, lo más probable es
que se muestre incapaz en ese campo. Del mismo modo, la confianza en la realización de una
actividad, aumenta mis posibilidades de expandir con éxito la capacidad para llevarla a cabo.

Nos comportamos de acuerdo con las creencias y opiniones


que creamos sobre nuestras capacidades.

“La confianza en nuestras capacidades suele emerger en parte de nuestros diálogos internos, de
las historias que nos contamos a nosotros mismos. No sé dónde he leído que aerodinámicamente
las abejas no están preparadas para volar, pero por suerte ellas no lo saben. Nuestros diálogos
internos muchas veces nos impiden volar y nos quitan la convicción de que nuestras acciones son
importantes y pueden hacer una diferencia. Ver a una avutarda en su proceso de remontar vuelo
es un ejemplo de que a esta ave, de algunas regiones de la península Ibérica y Europa Central, no
parece preocuparle sus aparentes impedimentos aerodinámicos. Para levantar vuelo debe
efectuar un largo carreteo antes de comenzar a volar. Resulta tremendamente ridícula su
desesperada carrera por la llanura y aleteando como una gallina, hasta que alcanza cierta
velocidad y despega. Para ser sincera, antes de verla en el cielo, yo no apostaría mi dinero por el
vuelo de la avutarda.
La auto-eficacia es activa y, de algún modo, predice lo que las personas son capaces de lograr”. 14

13
Bandura, A. (1999) “Autoeficacia: como afrontamos los cambios de la sociedad actual”. Madrid: Desclée de Brouwer,
S.A.
14
Isanta, L. ídem

9
La autoeficacia a la que se refiere Bandura, actuaría como la ley de la INVESTIGA…
profecía autocumplida. Lo que yo piense acerca de mis capacidades será … QUÉ ES LA TEORÍA DE
LA PROFECÍA
lo que en realidad se expondrá de mi capacidad misma. ¿Recuerdas que AUTOCUMPLIDA?
en el capítulo anterior decíamos que las palabras construyen realidades?
Pues bien, bajo la teoría de la autoeficacia, podríamos agregar que, en cierta forma, nuestros
pensamientos también construyen realidades.

El convencimiento de que sus acciones pueden transformar la realidad, es una constante en el


pensamiento de todos aquellos que cambiaron la historia: Jesús, Nelson Mandela, Mahatma
Gandhi, Martin Luther King, entre otros.

1.5 Desarrollo de la resiliencia: método Grotberg


Este método lleva el nombre de su autora, quien lo desarrolló a partir de una investigación sobre
resiliencia infantil. Edith Henderson Grotberg - profesora del Instituto de Iniciativas de Salud
Mental de la Universidad de George Washington- comenzó a interesarse por el tema de la
resiliencia mientras trabajaba como Directora de Investigación para la Administración Infantil, Ju-
venil y Familiar en el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Washington, D.C. Sus investi-
gaciones se centraron en identificar los factores resilientes que se había comprobado que ayuda-
ban a los niños a afrontar las situaciones adversas que atravesaban.

Estos factores los agrupó en tres categorías: YO SOY-YO ESTOY, YO PUEDO, YO TENGO.

 YO SOY-YO ESTOY: Fortalezas internas. Buena persona, optimista, colaborador.


 YO PUEDO: Nuestras capacidades, Habilidades interpersonales, resolución de problemas.
 YO TENGO: Soportes externos (Factores protectores). Constituido por las personas que me
quieren, mi familia, mis amigos, mi entorno social directo.

10
Yo soy-Yo Estoy, Yo-Puedo corresponden al mundo interno. Yo-tengo corresponde al ambiente
protector que se erige frente a las situaciones de riesgo.

Lo más destacado del método Grotberg tiene que ver en el abordaje de la resiliencia desde una
mirada apreciativa, enfocándose en el potencial de la persona y sus aptitudes para enfrentar la
adversidad.

“En palabras de Grotberg “La resiliencia se activa cuando experimentamos una adversidad que
necesita ser enfrentada y superada. La secuencia de respuesta ante una posible adversidad es:
prepararse para, sobrevivirla mediante y aprender de. Sin embargo, algunas adversidades llegan
sin avisar y no hay tiempo para prepararse y entonces hay que centrarse en reducir los daños al
mínimo.” Me parece sumamente importante poder observar aquí tres actitudes que todos
podemos poner en práctica: 15

 Prepararnos para la adversidad: ¿Qué sucederá? ¿Cómo puede afectarnos? ¿Qué


beneficios puede también traer?

15
Ibid.

11
 Atravesarla, superarla: ¿Cuál es la situación actual? ¿Qué recursos tengo? ¿Qué cosa están
en mi área de influencia y puedo hacer?

 Aprender de ella: ¿Qué aprendimos sobre nosotros y sobre otros? ¿Cómo pueden serme
útiles de aquí en adelante?

¿Cuán resiliente éres?


Te ayudamos a contestar esta pregunta en el camino del autoconocimiento, a través de la
siguiente Escala, realizada por Gail M. Wagnild & Heather M. Young en 1993, con el objetivo de
identificar el grado de resiliencia individual, considerado como una característica de personalidad
positiva que permite la adaptación del individuo.

Escala de Resiliencia

De los 25 ítems presentados, indique el grado de desacuerdo o acuerdo dentro de la escala del 1 al
7 (1: mayor desacuerdo – 7: mayor acuerdo). Cuando concluya sume el puntaje obtenido. A mayor
puntaje se considera que existe una mayor resiliencia.

12
PROTOCOLO DEL INSTRUMENTO*

No. ITEMS Estar en desacuerdo Estar de acuerdo

1 Cuando planeo algo lo llevo a cabo 1 2 3 4 5 6 7

2 Por lo general consigo lo que deseo por 1 2 3 4 5 6 7


uno u otro modo

3 Me siento capaz de mí mismo(a) más 1 2 3 4 5 6 7


que nadie

4 Para mí, es importante mantenerme 1 2 3 4 5 6 7


interesado(a) en las cosas

5 En caso que sea necesario, puedo 1 2 3 4 5 6 7


estar solo(a)

6 Me siento orgulloso(a) de haber 1 2 3 4 5 6 7


conseguido algunas cosas en mi vida

7 Tomo las cosas sin mucha importancia 1 2 3 4 5 6 7

8 Soy amigo(a) de mí mismo(a) 1 2 3 4 5 6 7

9 Me siento capaz de llevar varias cosas 1 2 3 4 5 6 7


a la vez

10 Soy decidido(a) 1 2 3 4 5 6 7

11 Rara vez me pregunto de que se trata 1 2 3 4 5 6 7


algo

12 Tomo las cosas día por día 1 2 3 4 5 6 7

13 Puedo sobrellevar tiempos difíciles, por 1 2 3 4 5 6 7


que ya he experimentado lo que es la dificultad

14 Tengo auto disciplina 1 2 3 4 5 6 7

13
15 Me mantengo interesado(a) en las 1 2 3 4 5 6 7
cosas

16 Por lo general encuentro de qué reírme 1 2 3 4 5 6 7

17 Puedo sobrellevar el mal tiempo por mi 1 2 3 4 5 6 7


autoestima

18 Las personas pueden confiar en mí en 1 2 3 4 5 6 7


una emergencia

19 Puedo ver una situación desde diferentes 1 2 3 4 5 6 7


puntos de vista

20 Algunas veces me obligo a hacer cosas 1 2 3 4 5 6 7


aunque no lo deseo

21 Mi vida tiene un sentido 1 2 3 4 5 6 7

22 No me lamento de cosas por las que no 1 2 3 4 5 6 7


puedo hacer nada

23 Puedo salir airoso(a) de situaciones 1 2 3 4 5 6 7


difíciles

24 Tengo la energía suficiente para llevar a 1 2 3 4 5 6 7


cabo lo que tengo que hacer

25 Acepto el que existan personas a las 1 2 3 4 5 6 7


que no les agrado

Ya hemos desarrollado dos de las habilidades promotoras de felicidad del Modelo ARCCO:
Apreciatividad y Resiliencia. En ésta última nos hemos detenido en conocer más acerca de su
concepto, ya que es una habilidad que asume protagonismo en la Psicología hace no muchos años.
Intentamos también desentrañar cómo juegan otros conceptos en el mundo de la resiliencia,
hemos explorado sus características y los factores que nos hacen más o menos resilientes.

14
Esperamos que, a esta altura, ya estés listo para contestar estas preguntas:
¿Qué es la resiliencia?
¿Cuáles son sus aspectos identificatorios?
¿Cómo reconocemos una persona resiliente?
¿Cuáles son las diferencias entre resiliencia / persevencia / resistencia?
¿Cómo se comporta el individuo frente a la incertidumbre?
¿Cómo incide la convicción personal en la capacidad de resiliencia? Y en el bienestar?
¿Qué es el método Grotberg? ¿Cuáles son los factores resilientes que identificó su autora?

En el siguiente módulo, intentaremos iniciarnos en la comprensión de dos nuevas Habilidades:


Cambio y Compromiso

15
Bibliografía

BANDURA, A. (1999) “Autoeficacia: como afrontamos los cambios de la sociedad actual”. Madrid,
Desclée de Brouwer, S.A.

GROTBERG, E (2009) La resiliencia en el mundo de hoy. Cómo superar las adversidades, España,
Ed. Gedisa.

ISANTA, L (2017) “Apreciatividad. Un músculo que se entrena”, Buenos Aires, en proceso de


edición.
SCHEIER, M.F. Y CRAVER, C.S. (1992), “Effects of optimismo in psychological and physical wel-
being: Theoretical overview and empirical update. Cognitive Therapy and Research”, 16, 201-228.

VÉLIZ MONTERO, F. (2014) “Resiliencia Organizacional”, España, Ed. Gedisa.


VANISTENDAEL, S. (1995). “Cómo crecer superando los percances. Resiliencia: capitalizar las
fuerzas del individuo”. Ginebra, Oficina Internacional Católica de la Infancia.

THATCHENKERY, T Y CHOWDHRY, D.(2005) “Appreciative Inquiry and Knowledge Management: A


Social Constructionist Perspective, New Horizons in Management”. Series editor.

16

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