Unidad 3 Med Legal
Unidad 3 Med Legal
En la escuela hipocrática o de Cos, se halla el origen de una modalidad de registro médico, denominada Historia Clínica
(Hipócrates -460aC/370aC).
Se establecen semejanzas y diferencias, según criterios (tropos): sintomático (clínico); cronológico (agudo, crónico),
localizador (anatómico), etiológico (causal), pronóstico (curabilidad), y constitucional (tipos);
Cada criterio, posee dos perspectivas: la del médico (semion o signo) y la del paciente (páthema o síntoma); en
conjunto, constituyen la forma de enfermar de cada paciente (nousos). Ambos (signos y síntomas), deben describirse
en forma ordenada y minuciosa (HISTORIA CLÍNICA);
Las H.C. hipocráticas son: escritas, precisas, ordenadas, contienen la experiencia médica en cada caso y su finalidad es
enseñar qué hacer ante un enfermo. Proceden de un médico y poseen una estructura: identificación del paciente,
anamnesis, motivo de consulta, curso diario de la enfermedad según síntomas y signos (que “se perciben mediante la
vista, el tacto, el oído, con la nariz, con la lengua y con el entendimiento”), curación o muerte no violenta y, a veces,
reflexión sobre el caso (epicrisis).
1. Inspección.
2. Anamnesis.
3. Exploración.
➔ En el siglo XIX, se conforma la Medicina Interna (Alemania) y surgen 3 paradigmas médicos con sus
correspondientes modelos de HC:
Anátomo clínico: el dx se hace mediante autopsia, identificación de lesión y elaboración de informe anatomo-
patológico. No es útil para el enfermo, tiene eficacia post-mortem.
Fisiopatológico: concibe a la enfermedad como una alteración funcional determinada por procesos materiales
(provocan fenómenos químicos) o energéticos (provocan fenómenos físicos). Se comienza a “medir” síntomas
y signos con precisión (termómetro, tensiómetro, etc) y realizar pruebas de laboratorio o funcionales. La H.C.
es un registro de signos fisiológicos indicadores de trastorno ([Link].,la temperatura) y de resultados de
mediciones y pruebas funcionales que se vuelcan en gráficos sucesivos.
Etiológico: concibe a la enfermedad como la lucha del organismo contra un agente causal, que debe
identificarse. La H.C. es una crónica del proceso de investigación y determinación de causa/s. Se pone énfasis
en la relación entre antecedentes (familiares o personales) y estado actual-curso de la enfermedad, mediante
informes complementarios (cultivos, analíticas, identificación de tóxicos, etc.
➔ Siglo XX: diversos modelos (Tradicional o cronológico; Orientado por Problemas; Normalizado –en general o en
particular-) elaborados sobre criterios-eje (una H.C. para cada paciente, 1907); consenso de datos básicos inter-
hospitalarios (1920); y predeterminación de datos a obtener del enfermo (anamnesis, exploración física, laboratorio,
próximas consultas y características de personalidad; 1931).
HC TRADICIONAL: secuencia cronológica, secciones tituladas según el personal fuente de datos (notas médicas, notas
de enfermería, historia psicosocial, notas administrativas), organizada en apartados: anamnesis, exploración física,
enfermedad actual, evolución clínica, pruebas complementarias, procedimientos diagnósticos y terapéuticos. Puede
ser de dos tipos: por sección (departamento o servicio) o integrada.
VENTAJAS DESVENTAJAS
recoge la evolución de 200 años de práctica conocer cuál es el estado global del paciente (en el
médica; tipo sectorial);
es de elaboración sencilla;
el profesional anota los hechos tal y como se dificultad para organizar la información (en el tipo
suceden; integrado);
es el modelo habitual en los hospitales del siglo establecer el proceso de las decisiones médicas;
pasado; no se registran problemas (algunos se obvian);
fácil recuperación de información (en el tipo para obtener toda la información, es necesario leer
sectorial). íntegramente la HC.;
Es complicado seguir la evolución de un problema
determinado; realizar el cuidado
preventivo del paciente; y su informatización.
➔ Siglo XXI (actualidad y perspectivas de futuro): la HC electrónica y sus desafíos, en un proceso que está cambiando
el concepto de HC hacia el de Historia de Salud.
La HS puede definirse como el registro longitudinal de todos los acontecimientos relativos a la salud de una persona,
tanto preventivos como asistenciales, en soporte informático (Historia de Salud Electrónica oHSE).
LEY 26.529 (MODIFICADA POR LEY 26.742) (DE ART 12 A 21): HISTORIA CLÍNICA
1. Artículo 12: “Definición y alcance”
Entiéndase por historia clínica, el documento obligatorio, cronológico, foliado y completo en el que conste toda
actuación realizada al paciente por profesionales y auditores de la salud.
✓ Asientos escritos y suscriptos de puño y letra por quien los redacta (identifica a un responsable).
✓ Sello respectivo o aclaración con datos personales y función.
✓ Constancia de todos los procesos asistenciales indicados y recibidos, aceptados o rechazados.
✓ Todos los datos actualizados del estado de salud del paciente.
✓ El archivo lo hace cada establecimiento asistencial, de modo seguro, con medidas de conservación y
recuperación de la información.
✓ Los datos personales asentados deben estar protegidos y obrar bajo el deber dE confidencialidad.
2. Artículo 13: “HC informatizada”
El contenido de la historia clínica, puede confeccionarse en soporte magnético siempre que se arbitren todos los medios
que aseguren la preservación de su integridad, autenticidad, inalterabilidad, perdurabilidad y recuperabilidad de los
datos contenidos en la misma en tiempo y forma.
A tal fin, debe adoptarse el uso de accesos restringidos con claves de identificación, medios no re-escribibles de
almacenamiento, control de modificación de campos o cualquier otra técnica idónea para asegurar su integridad.
El paciente es el titular de la historia clínica. A su simple requerimiento debe suministrarse copia de la misma,
autenticada por autoridad competente de la institución asistencial. La entrega se realizará dentro de las cuarenta y
ocho (48) horas de solicitada, salvo caso de emergencia.
Debe usarse letra clara y redacción comprensible, no tener tachaduras ni escritura sobre lo ya escrito.
No se puede: borrar y escribir sobre lo quitado; dejar espacios en blanco; ni texto interlineado. (Ante una equivocación,
se escribe “ERROR” y se hace la aclaración pertinente en el espacio subsiguiente).
Forman parte de la H.C., los consentimientos informados, las hojas de indicaciones médicas, las planillas de
enfermería, los protocolos quirúrgicos, las prescripciones dietarias, los estudios y prácticas realizadas, rechazadas o
abandonadas, debiéndose acompañar en cada caso, breve sumario del acto de agregación y desglose autorizado con
constancia de fecha, firma y sello del profesional actuante.
Tiene carácter único dentro de cada establecimiento asistencial público o privado, y debe identificar al paciente por
medio de una "clave uniforme“ (código o DNI), la que deberá ser comunicada al mismo.
La HC es inviolable. Los establecimientos asistenciales públicos o privados y los profesionales de la salud, en su calidad
de titulares de consultorios privados, tienen a su cargo su guarda y custodia, asumiendo el carácter de depositarios de
aquélla, y debiendo instrumentar los medios y recursos necesarios a fin de evitar el acceso a la información contenida
en ella por personas no autorizadas.
La obligación impuesta en el párrafo precedente debe regir durante el plazo mínimo de DIEZ (10) años de prescripción
liberatoria de la responsabilidad contractual. Dicho plazo se computará desde la última actuación registrada en la
historia clínica y vencido el mismo, el depositario dispondrá de la misma en el modo y forma que determine la
reglamentación.
Vencido el plazo de 10 años, se podrá: a).- entregar la H.C. al paciente; b).- Llegar a un acuerdo con el paciente para
continuar con el depósito de la historia clínica, fijando la condición del mismo; c).-Su informatización, microfilmación
u otro mecanismo idóneo para resguardar la información allí contenida. Deberán comunicar a los pacientes que la HC
está a su disposición al menos 6 meses antes del vencimiento.
Si transcurridos los diez años el paciente no expresa interés en disponer la HC, podrá ser destruida toda constancia de
ella.
A dichos fines, el depositario deberá disponer de un ejemplar del expediente médico con carácter de copia de
resguardo, revistiendo dicha copia todas las formalidades y garantías que las debidas al original. Asimismo podrán
entregarse, cuando corresponda, copias certificadas por autoridad sanitaria respectiva del expediente médico,
dejando constancia de la persona que efectúa la diligencia, consignando sus datos, motivos y demás consideraciones
que resulten menester.
a. los profesionales que al momento de requerir la HC sean los responsables del tto del titular.
b. la autoridad sanitaria que debe certificar las copias, el director médico o personal jerárquico por él determinado.
c. cuando el original sea requerido judicialmente, donde deberá permanecer en el establecimiento asistencial una
copia de resguardo debidamente certificada por las autoridades, asentandose en el original y en la copia de
resugardo los datos de los autos que motivan a la solicitud, el juzgado requiriente y la fecha de remisión.
Todo sujeto legitimado en los términos del artículo 19 de la presente ley, frente a la negativa, demora o silencio del
responsable que tiene a su cargo la guarda de la historia clínica, dispondrá del ejercicio de la acción directa de "habeas
data" a fin de asegurar el acceso y obtención de aquélla. A dicha acción se le imprimirá el modo de proceso que en
cada jurisdicción resulte más apto y rápido. En jurisdicción nacional, esta acción quedará exenta de gastos de justicia.
Vencidos los plazos previstos en el artículo 14 de la Ley No 26.529 modificada por la Ley No 26.742 y esta
reglamentación sin que se satisfaga el pedido, o evacuado el informe de la H.C. éste se estimara insuficiente, quedará
expedita la acción de protección de los datos personales o de hábeas data prevista en la Ley No 25.326, sin perjuicio
de las sanciones que correspondan al establecimiento de salud respectivo.
Se encuentra dentro del articulo 6, de Obligaatoriedad: sea público o privado, requiere, con carácter general y dentro
de los límites que se fijen por vía reglamentaria, el previo consentimiento informado del paciente.
Sin perjuicio de la aplicación del párrafo anterior, deberá garantizarse que el paciente en la medida de sus
posibilidades, participe en la toma de decisiones a lo largo del proceso sanitario.
Sobre la obligatoriedad, como regla: en ausencia de una urgencia o de condiciones no anticipadas, el médico debe
obtener en primer término el consentimiento del paciente, si es capaz de otorgarlo, o de alguien legalmente
autorizado a darlo por él, antes de efectuar un tratamiento u operación quirúrgica.
Desde el siglo XIV, CONSENTIMIENTO es acción y efecto de “cum sentire” (consentir), que es compartir
temporalmente un sentir, permitir o condescender que algo se haga u ocurra, conformándose con su finalidad (asentir;
“ad sentire”, que designa el “hacia” o “para que” de la acción consentida).
a) Internación;
b) Intervención quirúrgica;
c) Procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasivos;
d) Procedimientos que implican riesgos según lo determine la reglamentación de lapresente ley;
e) Revocación.
f) En el supuesto previsto en el inciso g) del artículo 5° deberá dejarse constancia de la información por escrito
en un acta que deberá ser firmada por todos los intervinientes en el acto.
Cuando el paciente no sea capaz de dar por si mismo el consentimiento informado se recurrirá a:
a) El cónyuge no divorciado que convivía con el fallecido, o la persona que sin ser su cónyuge convivía con el
fallecido en relación de tipo conyugal no menos antigua de TRES (3) años, en forma continua e ininterrumpida;
b) Cualquiera de los hijos mayores de DIECIOCHO (18) años
c) Cualquiera de los padres
d) Cualquiera de los hermanos mayores de DIECIOCHO (18) años
e) Cualquiera de los nietos mayores de DIECIOCHO (18) años
f) Cualquiera de los abuelos
g) Cualquier pariente consanguíneo hasta el cuarto grado inclusive
h) Cualquier pariente por afinidad hasta el segundo grado inclusive
i) El representante legal, tutor o curador
EXCEPCIONES AL CI
El profesional de la salud quedará eximido de requerir el consentimiento informado en los siguientes casos:
El profesional debe: revelar adecuadamente la información para que el paciente participe inteligentemente en la toma
de decisión y obtener el consentimiento antes de llevar a cabo el procedimiento. Para q el px pueda conocer, los
riesgos que encierra, alternativas y probabilidades de éxito asi puede decidir participativamente de la decisión.
ERRORES COMUNES EN EL CI
Transformarlo en un trámite administrativo
No conversar con el paciente y/o los familiares
Utilizar un lenguaje elevado con relación al nivel cultural del paciente y/o losfamiliares
Redactarlo incompleto - sin métodos alternativos
No llenar los claros
Ignorar la importancia de los agregados que personalizan – espacios en blanco
No firmarlo o no aclarar las firmas
INFORMACIÓN es la acción de “enterar o dar noticia (a una persona) de, en o sobre alguna cosa”, perfeccionando su
conocimiento previo con el fin de promover la formación de una opinión y toma de decisión suyas.
El Significante: es el receptado por el derecho, en tanto “mostrarse de acuerdo con una decisión ajena” y “expresar
una voluntad coincidente, en medios y fines, entre las partes de un contrato respecto de su objeto”.
a. su estado de salud.
b. el procedimiento propuesto, con especificación de los objetivos perseguidos.
c. los beneficios esperados del procedimiento.
d. riesgos, molestias y efectos adversos previsibles.
e. Especificación de procedimientos alternativos y sus riesgos, beneficios y perjuicios en relación con el
procedimiento propuesto.
f. las consecuencias previsibles de la no realización del procedimiento propuesto o de los alternativos
especificados.
g. en caso de padecer una enfermedad irreversible, incurable, o cuando se encuentre en estado terminal, o haya
sufrido lesiones que lo coloquen en igual situación, el derecho a rechazar procedimientos quirúrgicos, cuando
sean extraordinarios o desproporcionados en relación a las perspectivas de mejoría, o produzcan sufrimiento
desmesurado, o tengan por único efecto la prolongación en el tiempo de ese estadio terminal irreversible e
incurable.
h. el derecho a recibir cuidados paliativos integrales en el proceso de atención de su enfermedad o padecimiento.
Si la persona se encuentra absolutamente imposibilitada para expresar su voluntad al tiempo de la atención médica,
y no la ha expresado anticipadamente, el consentimiento puede ser otorgado por el representante legal, el apoyo,
cónyuge, conviviente, pariente o allegado que acompañe al paciente, siempre que medie situación de emergencia con
riesgo cierto o inminente de una mal grave para su vida o su salud.
En ausencia de todos ellos, el médico puede prescindir del consentimiento si su actuación es urgente y tiene por objeto
evitar un mal grave al paciente.
➔ Presupuesto: “Menores” (desde la concepción hasta los 18 años), que incluye a “Menores Adolescentes” (13 a 18
años). Todos ellos, “ejercen sus derechos a través de sus representantes legales” (arts. 25 y 26; CCCN).
➔ Excepciones al Presupuesto:
a. Si “cuenta con edad y grado de madurez suficiente, puede ejercer por sí los actos que le son permitidos por el
ordenamiento jurídico. En situaciones de conflicto de intereses con sus representantes legales, puede
intervenir con asistencia letrada” y “tiene derecho a ser oída en todo proceso judicial que le concierne así
como a participar en las decisiones sobre su persona”.
b. “Se presume que el adolescente entre 13 y 16 años tiene aptitud para decidir por sí respecto de aquellos
tratamientos que no resultan invasivos, ni comprometen su estado de salud o provocan un riesgo grave en su
vida o integridad física”, “debe prestar su consentimiento con la asistencia de sus progenitores; el conflicto
entre ambos se resuelve teniendo en cuenta su interés superior, sobre la base de la opinión médica respecto
a las consecuencias de la realización o no del acto médico”;
c. “ A partir de los 16 años, [...] es considerado como un adulto para las decisiones atinentes al cuidado de su
propio cuerpo”.
Condiciones:
a. Obligatoriedad (art. 6): toda actuación profesional, sea público o privado, requiere del previo consentimiento
informado del paciente.
b. Instrumentación (art. 7): El consentimiento será verbal con las siguientes excepciones, en los que será por escrito y
debidamente suscrito:
● internación.
● intervención quirúrgica.
● procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasivos.
● procedimientos que implican riesgos según lo determine la reglamentación de la presente ley.
● revocación.
● En el supuesto previsto en el inciso g) del artículo 5° deberá dejarse constancia de la información por escrito
en un acta que deberá ser firmada por todos los intervinientes en el acto.
c. Exposición con fines académicos (art. 8): se requiere del consentimiento del paciente o en su defecto, el de sus
representantes legales, previo a la realización de dicha exposición.
EXCEPCIONES AL CONSENTIMIENTO INFORMADO (art. 9): “El profesional [...] quedará eximido de requerir el
consentimiento informado en los siguientes casos:
¿Se puede revocar, osea, dar marcha atrás? La decisión del paciente, en cuanto a consentir o rechazar los
tratamientos indicados, puede ser revocada. El profesional actuante debe acatar tal decisión, y dejar expresa
constancia de ello en la historia clínica, adoptando para el caso todas las formalidades que resulten menester a los
fines de acreditar fehacientemente tal manifestación de voluntad, y que la misma fue adoptada en conocimiento de
los riesgos previsibles que la decisión implica.
CONFIDENCIALIDAD
Conceptos básicos:
✓ ámbito de la intimidad (núcleo duro de los datos sensibles: raza, salud, vida sexual, creencias religio sas,
relaciones afectivas).
✓ ámbito de lo privado (datos no tan sensibles pero propios de vida particular).
✓ ámbito público (datos personales que pueden ser libremente conocidos).
“Ética de las virtudes” (cualidades que debe cultivar un médico): la confidencialidad se basa en tres tipos de
argumentos: a) respeto a la autonomía personal y a la privacidad; b) consecuencialistas o de reciprocidad del pacto de
la relación clínica o social implícita sobre la reserva en las actuaciones médicas; y, c) mantenimiento de lealtad.
¿Qué es un dato personal?: Información que identifica o nos puede hacer identificables. No se refiere sólo a datos
íntimos.
¿Todos los datos son iguales?: No, se clasifican en: datos de nivel básico; de nivel medio; y de nivel alto. A cada nivel
le corresponden ciertas medidas de seguridad, siendo las de nivel alto las más estrictas, por tratarse de la información
más sensible.
¿Cuáles son los datos sensibles?: Son los que afectan la esfera más íntima del ser humano, y su divulgación indebida
puede ocasionar daño al honor y la intimidad de las personas. Requieren mayor protección y tienen un tratamiento
legal especial. Revelan: origen racial y étnico, opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o morales,
afiliación sindical e información referente a la salud o a la vida sexual.
Derechos ARCO: conjunto de derechos a través de los cuales la Ley N° 25.326 – Ley de Protección de Datos
Personales, garantiza a las personas el poder de control sobre sus datos personales.
Los “datos médicos” o “datos relativos a la salud”, forman parte de los datos personales “sensibles”.
Sólo pueden ser tratados cuando existan razones de interés general autorizadas por ley.
Cualquiera sea el efector depositario de la información, debe garantizar el resguardo del secreto profesional.
Integración a leyes específicas (17.132, de ejercicio de la Medicina; 23.798, de lucha contra el SIDA, etc) y a
normas penales de fondo (violación de secreto sancionada en el art. 156 del C.P.A).
a. Para evitar un daño a otras personas : el dilema se plantea porque la información (que evitaría el daño a
terceros), no le pertenece al médico. Si se logra autorización explícita, queda resuelto el dilema. En caso
contrario, se configura otro dilema: respetar estrictamente la autonomía de la voluntad (interpretación
contractual rigurosa) o no hacerlo, pues la confidencialidad no incluye el permitir daño a terceros
(interpretación en miras al bien social: la lealtad no puede convertirse en complicidad). Reglas de la
probabilidad/magnitud del daño y, ética de mínimos (no maleficencia y justicia)/ética de máximos (autonomía
y beneficencia).
b. Para evitar un daño al propio paciente: el respeto a la autonomía, solo puede cumplirse si el paciente es
autónomo. Es autónoma cuando reúne intencionalidad, comprensión, falta de control externo (libertad) y
autenticidad.
Si la autonomía está afectada (estado mental, niños), puede resolverse el dilema. En caso contrario, solo se
justifica si la revelación es el único medio para evitar la pérdida de la vida o la salud del paciente.
c. Por imperativo legal: Tesis del secreto compartido o derivado: supuestos de falsas rupturas a la
confidencialidad (declaración obligatoria de enfermedades, manejo de datos para investigación, estudios
epidemiológicos y de calidad asistencial). La sospecha de la comisión de un delito (al atender una lesión) o el
caso de declarar como testigo o inculpado en un proceso judicial, no extinguen el deber moral de secreto y
sólo puede revelarse en los límites de lo estrictamente necesario para el objetivo judicial, justificado en el
interés público.
d. Art. 11, Ley 17.132: “todo aquello que llegue a conocimiento de los médicos, con motivo o en razón de su
ejercicio, no podrá darse a conocer, salvo los casos en que otras leyes así lo determinen o cuando se trate de
evitar un mal mayor”.
e. Art 116, Código de Ética de la AMA: “el médico y los otros miembros quedan relevados del secreto profesional
en alguna de las siguientes circunstancias”:
Cuando actúan de peritos de una compañía de seguros.
Cuando han sido comisionados por autoridad competente para reconocer el estado físico o mental de una
persona.
Cuando deben realizar pericias o autopsias de carácter médico-legal en el fuero que se trate o cuando sea
necesaria su intervención para evitar un error judicial.
Actuando como funcionarios de sanidad o cuando deben aclarar enfermedades infecto-contagiosas.
Al expedir el certificado de defunción.
En su propia defensa ante demanda de daño culposo.
Cuando denuncie delitos que conoce a través del ejercicio de su profesión, de acuerdo a lo dispuesto por el
Código Penal, con excepción de los delitos de instancia privada mencionados en el articulado de dicho Código”.
“Toda persona que tenga noticia de un delito cuya represión sea perseguible de oficio, podrá denunciarlo ante las
Fiscalías o la Policía. Cuando la acción penal dependa de instancia privada, sólo podrá denunciar quien tenga derecho
a instar conforme a lo establecido por el Código Penal. Si ello no se verificare se requerirá a la Víctima, a su
representante legal, tutor o guardador que manifieste si instarán o no la acción penal. Se considerará hábil para
denunciar al menor imputable”.
Deben denunciar el conocimiento que tengan sobre un delito de acción pública, con excepción de los que requieren
instancia o autorización para su persecución, y sin demora:
- Los funcionarios y empleados públicos que en el ejercicio de sus funciones adquieran conocimiento de un delito,
salvo que pese sobre ellos el deber de guardar secreto.
- Los médicos, parteras o farmacéuticos y demás personas que profesen cualquier ramo del arte de curar en cuanto
a los delitos contra la vida y la integridad corporal de las personas, salvo que los hechos conocidos estén bajo el
amparo del secreto profesional el cual, salvo manifestación en contrario, se presumirá.
Ley provincial 3818, EXCEPCIONES: el/la médico/a es relevado del secreto (ya visto en unidad anterior)
➔ Etimológicamente:
a. formas verbales responsum-respondere (“corresponder lo prometido”).
b. sufijo bilis (“capaz de”).
c. sufijo idad (“cualidad”).
Cualidad personal, que designe a su capacidad de responder por los compromisos asumidos.
➔ Contexto expresivo:
a. ámbito interno: valor o virtud –individual o grupal- que se concreta en el ejercicio de los actos humanos,
respecto de si y del entorno, a través de decisiones tomadas con plena conciencia y libertad.
b. ámbito externo: deber ser impuesto por normas coactivas (hacer y no hacer), que garantiza la reparación del
daño derivado del obrar humano.
Principio de responsabilidad: El principio de responsabilidad pide que se preserve la condición de existencia
de la humanidad, muestra la vulnerabilidad que la acción humana suscita a partir del momento en que él se
presenta ante la fragilidad natural de la vida.
Responsabilidad jurídica:
o Atribución e imputación, a un sujeto, por un daño que han padecido una persona (física o jurídica) o
un bien jurídico (interés o estado de cosas que, conforme a las normas de un sistema jurídico, amerita
protección coactiva del Derecho).
o Tiene perfiles y funciones particulares: organizar y dirigir la convivencia social y los modos de la
interacción entre las personas y con el Estado, sin hegemonía de un concepto de “una” moral social
(pluralismo moral, individual y garantizado por el derecho) sino un “orden” de igualdad.
o Expresión: Sanción impuesta por el sistema jurídico, en razón de un daño ocasionado a otros sujetos,
a un grupo de ellos o a la colectividad toda.
o Tipos de expresión
o 1.. En sentido estricto (forma de castigo o retribución por una acción u omisión): sanciones penales y
administrativas, cada una con su régimen particular. Se basa en la propia conducta dañosa y tiene dos
manifestaciones: penal y administrativa.
o 2. En sentido amplio (obligación de indemnizar el valor de lo perdido).
Daño: no siempre es real y verificable, sino que a veces, se presume iuris et de iure, cause o perjuicio real al
afectado o, incluso, reportarle beneficio (la concepción normativa de da reemplaza a la “natural” o real)
Nexo causal entre daño y conducta del responsable: “ni todo el que causa responde, ni todo el que responde
ha causado”
Principio de proporcionalidad: dificultad de traducir a términos monetarios lo que no es evaluable con tal
magnitud (daño moral, integridad corporal, etc.,).
No todo el que causa responde. No todo el que responde ha causado: “causación por omisión”, “responsabilidad por
el daño provocado por otra persona”, “responsabilidad por causación presunta o por desconocimiento de la
causación”, “responsabilidad objetiva”.
RESPONSABILIDAD MÉDICA :
“Obligación que tienen los médicos de reparar y satisfacer las consecuencias de los actos, omisiones Y errores
voluntarios e incluso involuntarios, dentro de ciertos límites cometidos en el ejercicio de la profesión”. Se pueden
distinguir las siguientes clases de responsabilidad: moral; legal (penal y civil); y contencioso administrativa.
“El médico tiene una responsabilidad, primero ante su propia conciencia (responsabilidad ética o moral, según la cual
sabe cuándo ha actuado bien o cuándo ha hecho algo malo; en este último caso tendrá sentimiento de culpa). Además,
tiene una responsabilidad social (obligado a responder ante los demás, en virtud de que su actuación u omisión
necesariamente tiene consecuencias en las demás personas con las que se relaciona)”.
OBJETO OBLIGACIONAL: el objeto de toda obligación de un prestador de salud para con sus usuarios es:
● La atención médica, incumbe no solo al equipo de salud, sino a todos los servicios que intervienen para brindarla,
según tres tipos: físicos (infraestructura), tecnológicos (equipos, instrumental y materiales adecuados) y humanos
(cantidad suficiente y calificado en todas áreas).
OBLIGACIONES DE LOS PRESTADORES DE SERVICIOS DE ATENCIÓN MÉDICA:
1. Obligaciones de medico: El deudor (médico) se obliga a realizar una actividad, sin garantizar un resultado.
Cumple la obligación (“se libera”) poniendo en práctica una conducta experta con diligencia y prudencia.
2. Obligaciones de resultados: el deudor se compromete a obtener un resultado determinado (ej. cirugía
estética), si no se obtiene el resultado existe responsabilidad
3. Obligaciones de seguridad: Radican, fundamentalmente, en los otros prestadores de servicios de salud
(establecimientos). Hay dos tipos de error: activo (depende directamente del médico y tiene, por lo general,
consecuencias inmediatas) y latente (ajenos al actuar profesional y relacionados con la estructura, los
procesos, el mantenimiento de equipo e incluso con la capacitación al personal).
En los tres tipos de obligaciones: culpa (excluyendo el dolo), negligencia, impericia, imprudencia.
Art. 26 del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, dispone que los menores entre trece (13) y dieciséis años
DIECISÉIS (16) años, tienen aptitud para decidir sobre tratamientos médicos no invasivos, ni especialmente riesgosos;
con la asistencia de sus progenitores cuando los tratamientos presentaren tales condiciones. A partir de los dieciséis
años de edad, se consideran adultos para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo.
Art. 59 las personas con discapacidad, para el caso de personas con deciencias físicas, mentales, intelectuales o
sensoriales a largo plazo, se presumen competentes para recibir información y tomar decisiones sobre su salud,
pudiendo asistirlas, o en casos extremos representarlas el cónyuge, el conviviente, el pariente, el allegado que lo
acompañe o en su caso el representante legal o apoyo, si no estuvieren en condiciones de expresar su voluntad.
Los avances cientícos y tecnológicos producidos en el siglo XX y lo que va del siglo XXI, revolucionaron la atención de
la salud, expresándose en prácticas como la genética aplicada a la terapéutica, los trasplantes de órganos y la
concepción de personas mediante métodos de fertilización asistida.
a. Reglas sobre el inicio y el n de la existencia de la persona humana: se regulan aspectos puntuales de las prácticas de
reproducción humana asistida, como la exigencia de renovación del consentimiento informado toda vez que se
proceda a la utilización de gametos o embriones (Art. 560 CCyCN).
c. Consentimiento informado: es la declaración de voluntad efectuada por un paciente, por la cual éste decide prestar
su conformidad y someterse a un procedimiento o intervención quirúrgica, que se le propone como médicamente
aconsejable, luego de haber recibido información suciente al respecto. Pero es más exible en materia de
representación, ya que ante la falta de aptitud de una persona para otorgar el consentimiento informado, el Código
unicado admite que lo haga en su lugar el representante legal, el apoyo, el cónyuge, el conviviente, el pariente o el
allegado que lo acompañe, superando el régimen rígido previsto por el art. 6 de la citada legislación especial.
El criterio de Quirós (2005, p. 3), cuando define la responsabilidad jurídico-penal como “la obligación que tiene un
sujeto imputable de sufrir las consecuencias legalmente instituidas (las sanciones o penas), por la perpetración de un
hecho socialmente peligroso y antijurídico también previsto en la ley (los delitos)”. Concepto del que se infieren dos
presupuestos indispensables para que un médico, como toda persona natural, sea penalmente responsable: su
imputabilidad y la perpetración de un hecho delictivo.
Entiéndase que para que un sujeto sea imputable, según el propio Quirós (2005), debe reunir dos requisitos de índole
personal: la capacidad para comprender la ilicitud de sus actos y para autodeterminarse. Pero para que el médico sea
penalmente responsable no basta con que sea imputable. También es necesario que haya cometido una acción u
omisión (conducta médica) penalmente relevante (típica) y socialmente peligrosa (peligrosidad social), prohibida por
la ley (antijuridicidad), culpable (culpabilidad), bajo conminación de una sanción penal (punibilidad). A todos estos
mencionados nos referimos cuando hablamos de los ELEMENTOS CONFIGURADORES DE LA RESPONSABILIDAD
PENAL MÉDICA.
ACTO MÉDICO
Vila: “El acto médico presupone una obligación legal, la cual se origina de la interacción médico -paciente, ya que en
ese momento nace la relación jurídico-médica a partir del reconocimiento de los derechos y obligaciones de ambos.
Por tanto, cuando la relación que se establece entre los sujetos del derecho médico genera un acto médico viciado o
contrario al ordenamiento médico-legal se presume el nacimiento de la responsabilidad médica.”
González: “es aquella actividad realizada por aquél que está autorizado legalmente para curar y que se desarrolla a
través del diagnóstico, pronóstico, tratamiento y recuperación”. Este autor establece la existencia de un acto médico
debido (eficaz y dañoso) y un acto médico indebido:
El acto médico debido: es aquel que ha sido desarrollado conforme con la técnica normal requerida y a su vez puede
subdividirse en:
a. Acto médico eficaz: aquel que ha cumplido con la finalidad de recuperar la salud del paciente. No genera
responsabilidad.
b. Acto médico dañoso (iatrogenia): aquel que, a pesar de haber sido realizado debidamente, no ha conseguido
la recuperación de la salud del paciente debido al desarrollo lógico e inevitable de determinada patología
terminal o aquel que tiene resultados negativos temporales debido a factores propios de la patología
enfrentada o a factores propios, peculiares y particulares del paciente. Tampoco genera responsabilidad.
Acto médico indebido (Mala práctica o iatropatogenia): aquel acto médico que no ha sido desarrollado con la técnica
normal requerida y que lógicamente genera responsabilidad, pudiendo ser ética, administrativa, civil o penal,
dependiendo de la naturaleza del acto indebido y de la legislación nacional vigente al momento de producirse.
Existirá MALA PRAXIS EN EL ÁREA DE LA SALUD, cuando se provoque un daño en el cuerpo o en la salud de la persona
humana, sea este daño parcial o total, limitado en el tiempo o permanente, como consecuencias de un accionar
profesional realizado con imprudencia o negligencia, impericia en su profesión o arte de curar o por inobservancia de
los reglamentos o deberes a su cargo con apartamiento de la normativa legal aplicable
En consecuencia, se señala que al analizar la mala praxis médica hay que tener en cuenta la existencia de:
La mala praxis médica genera resultados adversos, pero no todo resultado adverso es producto de una mala praxis.
Solo esta, dentro del catálogo de aquellos, genera responsabilidad penal a título de culpa por violación del arte
médico si se conguran los restantes rasgos que caracterizan una conducta como delictiva (tipicidad, antijuridicidad,
culpabilidad, punibilidad). Se produce en el marco de la relación médico-paciente, resultado de la ejecución de un
acto médico indebido por imprudencia, impericia, negligencia y la inobservancia de los reglamentos, que implica la
afectación de bienes jurídicos tutelados por el Derecho, como la vida y salud de las personas.
Mariñelarena (2011): “responsabilidad profesional es la obligación que tienen de responder por sus actos aquellos
que ejercen una profesión determinada, entendiéndose por ésta: la realización habitual a título oneroso o gratuito
de todo acto o la prestación de cualquier servicio propio de cada profesión”.
Vila (2013): “responsabilidad médica es la obligación de los salubristas de responder por las acciones u omisiones
peligrosas, sancionadas normativamente y relacionadas con el ejercicio de su profesión”.
1. Responsabilidad jurídica en sentido estricto: se basa en la propia conducta dañosa y tiene dos
manifestaciones: penal y administrativa. Ambas comparten –relativamente- una serie de elementos, por lo
general, establecidos en el texto constitucional: principio de legalidad, con alcance distinto en cada ámbito
(penal y administrativo). Entre las diferencias, cabe destacar: vigencia plena del principio de culpabilidad en
materia penal (más atenuado en materia administrativa); límites distintos para el contenido de las sanciones
(no se aplican penas privativas de libertad, en responsabilidad administrativa); evolución extensiva de la
responsabilidad penal (a las personas jurídicas).
2. Responsabilidad jurídica en sentido amplio, variante extracontractual (enfoque naturalista): daño sufrido
por un sujeto en un bien propio; nexo causal entre dicho daño y la conducta -acción u omisión- de otro
sujeto; reprochabilidad en el sujeto causante del daño (dolo y culpa); y, restitución o indemnización del
daño, proporcional a la gravedad del mal padecido.
- Daño: no siempre es real y verificable, sino que a veces, se presume iuris et de iure, cause o no
perjuicio real al afectado o, incluso, reportarle beneficio (la concepción normativa de daño
reemplaza a la “natural” o real)
- Nexo causal entre daño y conducta del responsable: “ni todo el que causa responde, ni todo el que
responde ha causado”
- Principio de proporcionalidad: dificultad de traducir a términos monetarios lo que no es evaluable
con tal magnitud (daño moral, integridad corporal, etc.,).
- “Causación por omisión” (responde quien pudiendo y debiendo evitar el daño, no lo hizo). “No
respondo porque causé, sino por lo que dejé de causar, habiendo debido hacerlo”. Concepto de
posición de garante (obligado a un hacer que le resulta posible y que es impeditivo el daño pues
interfiere su causalidad empírica; al no hacerlo, se produce el daño)
- “Responsabilidad por el daño provocado por otra persona” (uno es el que con su conducta da lugar al
daño y otro distinto el que responde por ese daño, sin haberlo causado. En rigor, es una
responsabilidad por omisión: no evitar un hacer desajustado a derecho, por parte de un
dependiente) ((en criollo, recorder que se delegan las tareas pero no la responsabilidad)
- “Responsabilidad por causación presunta o por desconocimiento de la causación”: Las circunstancias
impiden conocer quién causó un daño y el sistema jurídico opta por que respondan, como si fueran
causantes, todos los miembros de un grupo que se encontraban en la situación de ocurrencia
- “Responsabilidad objetiva”: imputación a un sujeto que no es merecedor de ningún reproche
subjetivo, pero responde por su determinada situación o relación con el dañado, haga lo que haga,
haya tenido buena intención o mala y haya procedido con negligencia o con el mayor cuidado
imaginable (creación de riesgo, beneficio personal).