Procesal Ii
Procesal Ii
➔ Fase de alegaciones, que tiene por finalidad introducir el objeto procesal con todos sus elementos esenciales. Dicho objeto
está integrado por la pretensión, de cuyos elementos hay que destacar:
Subjetivos. La determinación del órgano jurisdiccional competente, de un lado, y la de las partes procesales, de otro.
Materiales. La petición y los hechos con relevancia jurídica que la fundamentan.
Por esta razón, los actos de alegación pueden configurarse como actos de postulación en los que se introducen la pretensión y
sus hechos que la fundamentan. Durante esta fase las partes pueden también proponer la prueba pertinente con relación a tales
hechos. En el proceso civil, el acto de postulación más importante es la demanda, por cuanto a través de este acto procesal se
posibilita el derecho de los ciudadanos al libre acceso a los tribunales, a fin de que la parte pueda interponer su pretensión.
Asimismo, por alegaciones entendemos aquellas que se realizan al inicio del procedimiento, y que abarca no solo la demanda
(art. 399 LEC), sino también la contestación a esta; la reconvención -y su contestación- (arts. 405 al 409); las alegaciones
complementarias y aclaratorias (art. 426.1 y 2), así como la ampliación de la demanda y su contestación (art. 426.4). Además,
también se puede presentar el denominado escrito de hechos nuevos (art. 286 LEC) -pero permitir introducir hechos nuevos o
modificar los ya iniciados, puede conllevar una indefensión-.
➔ Audiencia Previa. En esta fase se intenta una conciliación intraprocesal por si las partes han alcanzado un acuerdo. Además,
se resuelven las excepciones procesales interpuestas por el demandado en la contestación a la demanda y se fija el objeto del
proceso para que el juez o tribunal pueda cumplir, a posteriori, con el principio de congruencia. También en esta fase se
proponen las pruebas y se señala el día del juicio.
➔ Fase del juicio. En esta fase no se permite proponer nuevas pruebas, pues precluye dicha posibilidad (salvo que se alegue
fuerza mayor, la cual hay que acreditar). Se hacen conclusiones (en el juicio verbal es facultativo, sin embargo, en el ordinario,
son obligatorias).
LA DEMANDA.
Recuerda: La demanda seinterpone debido a los principios del proceso civil, destacando el principio de oportunidad y
el dispositivo. El principio de oportunidad implica la posibilidad del sujeto titular de un derecho subjetivo de iniciar un
proceso y acudir, tanto a la jurisdicción, como a otros métodos de resolución autocompositivos, como la conciliación o la
mediación. Estos métodos no son excluyentes con respecto a la jurisdicción, pues puede acudirse a ellos y, a posteriori, si
no surten efectos, acudir al proceso; o bien, habiendo iniciado el mismo, suspender este para acudir a un método
autocompositivo. En este caso, la suspensión se solicitará a instancia de parte o será el juez de oficio elque la proponga
dentro de un plazo tras el cual, se volverá a intentar la resolución por medio del proceso. El proceso civil se inicia siempre
a instancia de parte, por aplicación del principio dispositivo.
La demanda es el acto procesal escrito de postulación, por medio del cual quien ocupa el ”rol” activo del proceso, es decir, el
demandante, ejercita,ante el órgano jurisdiccional, objetiva y territorialmente competente, el derecho a la tutela judicial
efectiva, iniciando el proceso y delimitando el objeto del mismo a través de la formulación de la pretensión frente al
demandado. Es por ello un acto procesal multifuncional. Por lo que de este concepto extraemos 3 ideas claves:
1. Es el acto mediante el que se ejercita el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, consagrado en el art 24 CE
2. Es el acto que inicia el proceso, respondiendo esta función de iniciación a los principios que rigen el proceso civil,
donde encontramos el principio de oportunidad y el principio dispositivo, de tal manera que solo es posible iniciarlo a
instancia de parte, y no de oficio.
3. Es el escrito de formulación de la pretensión del demandante, que se deberá fijar con claridad. Es un acto complejo,
pues además de la solicitud, se completa con una serie de alegaciones, de hechos y de derechos, encaminados a
obtener una resolución judicial favorable a la pretensión ejercitada.Por lo que supone la delimitación de la pretensión
que se ejercita frente a la parte demandada, es decir, la delimitación del objeto del proceso.
Asimismo, aunque se interponga ante el Tribunal, la demanda se dirige contra el demandado, haciendo nacer en él la carga
de comparecer y contestar en tiempo y forma (art. 5.2). Una carga procesal implica que su no realización pueda conllevar
consecuencias desfavorables para el demandado, las cuales tiene que asumir.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
REQUISITOS DE LA DEMANDA
● Por un lado, se establece que la demanda sea escrita.
● Por otro lado, se establecen por el legislador los requisitos de contenido de la demanda (art. 399 LEC), a los que nos
referimos a continuación.
● Curiosamente, no se establece en la LEC requisitos de forma, si bien históricamente se ha venido consolidando una
estructura formal de la demanda, sin que sea imperativo continuar con la misma, ni que ello afecte a la admisibilidad
de ésta.
A) Requisitos respecto del tribunal: Donde encontramos que se realizará una invocación genérica del órgano
jurisdiccional que la parte actora estima será el competente, tanto objetiva,como funcional y territorial, para conocer de la
demanda presentada, dado que no se conoce, al menos en aquellas localidades en las que exista más de uno, a cuál le
corresponderá por reparto el conocimiento de la demanda, por lo que en estos casos se establecerá, “Al Juzagdo” si es
unipersonal, o “ A la Sala” si es órgano colegiado, “que por turno de reparto corresponda”(ej., al Juzgado de Primera Instancia
de LL que por turno de reparto le corresponda).
Se trata de una invocación genérica Teniendo en cuenta que si el actor ha determinado erróneamente el órgano judicial con
Jurisdicción y competencia, esto podrá ser evidenciado de oficio por el propio Juez, y al mismo tiempo será una excepción
procesal denunciable a instancia de la parte demandada mediante declinatoria (en los 10 primeros días para la contestación a
la demanda en el juicio ordinario y 5 en el verbal)
En relación con la parte demandada: se fijarán todos aquellos datos necesarios para identificar la parte pasiva del
proceso, tratando de evitar que el proceso se dirija contra persona indeterminada. La demanda se dirige
directamente contra el demandado (no contra su abogado o su procurador), de este modo quien deberá ser
notificado es el demandado, de ahí la importancia de facilitar un domicilio o residencia para estos efectos, o varios si
se conocen y no se tiene certeza de su correcta localización en uno solo de ellos,(pudiendo ser el que aparezca en el
padrón municipal,o en registros oficiales o en publicaciones de colegios profesionales, o del lugar o de desarrolle
actividad profesional o laboral no ocasional), indicando en este caso el orden por el que, a su entender, puede
efectuarse con éxito la comunicación, pudiendo el demandado, una vez que haya comparecido, cambiar el domicilio
par las futuras comunicaciones. También se deberán indicar cuantos datos conozca del demandante y que puedan
ser útiles, como números de teléfono, fax o similares (art. 155 LEC);Cuando el actor manifestara que le es imposible
designar un domicilio,el LAJ intentará averiguarlo por los medios oportunos, y en caso de que no lo consiga ordenará
que la comunicación se lleve a cabo mediante edictos (art. 156 LEC).
2. Requisitos objetivos
La demanda debe contener, por un lado, la exposición de los hechos y fundamentos de derecho y, por otro, la petición,
pudiendo considerarse estos como los requisitos nucleares de contenido de la demanda,aunque también se deberán
incorporar otros conceptos que integran el contenido objetivo de la demanda, y que son: la determinación del tipo de
proceso,las peticiones accesorias y la fecha y firma.
En la demanda deberán exponerse numerados y separados los hechos y los fundamentos de Derecho y se fijará con precisión
lo que se pida (art. 399.1 LEC).
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inadmisión de la demanda por defecto legal en el modo de proponerla (art. 416.1, 5).
- Por otro lado, para la estimación de la demanda (o su desestimación en la sentencia), en cuanto falte un hecho base
suficiente para configurar el derecho subjetivo o interés legítimo que se pretende amparar en el proceso.
1. Los hechos de forma ordenada y clara, con el fin de facilitar de este modo su admisión o negación por el demandado
al contestar.
2. Con igual orden y claridad se expresarán los documentos, medios e instrumentos que se aporten en relación con los
hechos que fundamenten las pretensiones.
3. Finalmente, y de la misma forma, se formularán valoraciones o razonamientos sobre éstos, siempre que se considere
conveniente para el derecho del litigante.
Asimismo,no debemos de olvidar que si fueren varios los hechos en los que puede fundarse la demanda, deberán ser
aportados todos, siempre que fueren conocidos o puedan invocarse al tiempo de interponerla, sin posible reserva de
alegación para un proceso posterior (art. 400.1). Esto supone la alegación preclusiva de los hechos en que se funde la
demanda, que adquiere importancia en relación con los efectos de litispendencia y de cosa juzgada (art. 400.2 LEC).
En atención a lo que establece el art. 399.4 LEC podemos distinguir dos tipos de fundamentos de derecho: aquellos que
tienen una naturaleza procesal (que serán los primeros en ser invocados) y los que se refieren a la cuestión de fondo.
B) Petitum o petición
El art. 399.1 LEC establece la necesidad de que en la demanda se fije con claridad y precisión lo que se pide, que es lo que se
ha venido denominando el suplico o el solicito de la misma.
Esta petición es lo que realmente da sentido a la demanda, ya que aunque los demás elementos que configuran el contenido
de la sentencia son importantes, esta:
- Determina el tipo de tutela pretendido, es decir, si es un pronunciamiento meramente declarativo, uno constitutivo o
uno de condena.
- Limita la actuación o ámbito de decisión judicial, debido a la exigencia de congruencia en la resolución que se dicte
Por estas razones, la manera de redactar las peticiones es importante, estableciendo la LEC la necesidad de que quede
expuesta «con claridad y precisión». Pretendiendo con estos requisitos también que el demandado pueda contestar a todo lo
solicitado, garantizando con ello el derecho de defensa.
Es por esta razón que, aun existiendo poca claridad o imprecisión, es posible subsanarse en la audiencia previa.
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Por último, puede suceder que se planteen varias pretenciones contra el demandado, en cuyo caso se deberán de formular
separadamente, e igualmente se deberán de realizar ordenada y separadamente las peticiones que se formulen de forma
subsidiaria para el caso de que las principales fuesen desestimadas. Esta forma de exposición de las peticiones va a
condicionar, igualmente, la labor del juzgador, en cuanto también éste deberá pronunciarse en la parte dispositiva de la
sentencia, con la debida separación.
Hemos de tener en cuenta que, aunque inicialmente al juicio se le dará la tramitación que haya indicado el actor en su
demanda,si el LAJ advirtiere que esa no es la indicada acordará que se dé al asunto la tramitación que corresponda.
Destacando que cuando se trate de pasar de juicio verbal por razón de la cuantía, no excediendo esta de 2000 euros, a juicio
ordinario, será necesario que conste la designación de procurador y la firma de abogado (ya que en los juicios verbales por
razón de la cuantía que no superen los 2000 euros no es necesario procurador y abogado).
Por otro lado, también debemos apreciar que los errores aritméticos del actor en la determinación de la cuantía se podrán
corregida oficio, dando así al proceso la tramitación que corresponda,pues en ningún caso podrá inadmitir el Tribuno la
demanda porque entienda inadecuado el procedimiento por razón de la cuantía.
Ahora bien, si el demandante se limitará simplemente a indicar el juicio que corresponde, o , si tras apreciar de oficio el LAJ
que la cuantía fijada es incorrecta,no existiera elementos suficiente en la demanda para calcularla correctamente, no se dará
curso a los autos hasta que el actor subsane el defecto del que se trate, teniendo para esto un plazo de 10 días, pasados los
cuales el Tribunal resolverá lo que proceda.
E) Peticiones accesorias
Históricamente se ha venido empleando en la demanda la fórmula «otrosí digo» para efectuar posibles peticiones accesorias.
Estas posibles peticiones obedecen a las circunstancias concurrentes y a la eventualidad del caso, de manera que no se
formulan en todos los procesos.
Por lo que encontramos que la estructura o cuerpo de una demanda es la siguiente Art. 399 LEC.
➔ Quién es el órgano competente que debe conocer de la demanda. (arts. 36-39 LEC, 21 y ss. LOPJ), 38,48, 404 y 440.1 lec
➔ Quiénes son las partes, incluyendo la postulación (es decir, el representante y el defensor).art. 399.1, 155-156, 160.3 y
161.4,247 ,9, (art. 405.3)416.1.1ª y 418, 443,
➔ El valor o cuantía del litigio. La cuantía del litigio es importante que conste en la demanda, ya que de aquí se derivan los
honorarios del procurador y del abogado, además de poder determinar el tipo de proceso adecuado.
2. Hechos: que fundamente las pretenciones se expondrán numerados y separados, de forma clara y ordenada, al igual
que los documentos,medios e instrumentos relacionados con estos. Finalmente, se formularán, valoraciones o
razonamientos sobre éstos. 399.1, 426.2 y 6, 264 y 266,265.4 y 5,443.4,337.2, 339.2, 338.2 y 427.3 y 4, 338.2,266,265.1 y .3, 269 y
271,270,275
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4. El suplico. Este es el petitum (la petición en sentido estricto) Que como ya hemos dicho ha de establecerse de forma
clara y precisa, y determina la naturaleza o clase de pretensión ejercitada y de la futura sentencia: declarativa, constitutiva y
de condena (art. 5). 399.1 y 5, 399.1 y 437.1,424, 426.3,401,399.5
5. Lugar, fecha y Firma: del abogado y del procurador, cuando su intervención sea necesaria, o únicamente del
demandante cuando éste comparezca por sí mismo.
6. Peticiones accesorias u “Otrosídigo” . En las demandas, tras el lugar, fecha y firma, se pueden reflejar los
denominados otrosídigo, que son otras peticiones, que también irán numeradas. Tras estos, se vuelve a firmar.
Recuerda:
En las pretensiones declarativas se solicita del tribunal la existencia o negación de una determinada
relación jurídica o derecho subjetivo; en las constitutivas, la creación, modificación o extinción de un
derecho, acto o situación jurídica; y, en las de condena, que el tribunal condene al demandado al
cumplimiento de una determinada prestación. Solo las pretensiones de condena, en la medida en que
generan auténticos «títulos de ejecución», abren las puertas al proceso de ejecución (arts. 517.2.1° y 521);
pero las constitutivas tienen determinados efectos ejecutivos ligados a la publicación de la sentencia
(art. 521.2).
Art. 437.1 LEC: “El juicio verbal principiará por demanda, con el contenido y forma propios del juicio ordinario, siendo también de
aplicación lo dispuesto para dicho juicio en materia de preclusión de alegaciones y litispendencia”. La excepción viene en el apartado
2: “No obstante, en los juicios verbales en que no se actúe con abogado y procurador, el demandante podrá formular una demanda
sucinta, donde se consignarán los datos y circunstancias de identificación del actor y del demandado y el domicilio o los domicilios en
que pueden ser citados, y se fijará con claridad y precisión lo que se pida, concretando los hechos fundamentales en que se basa la
petición. A tal fin, se podrán cumplimentar unos impresos normalizados que se hallarán a su disposición en el órgano judicial
correspondiente”.
Tras la interposición de la demanda (que normalmente se realiza por un sistema informático -Lexnet-), esta será examinada
y si no surge ninguna duda, será admitida a trámite por el Letrado de la Administración de Justicia mediante decreto . Si el
letrado examina la demanda y tiene dudas sobre la jurisdicción y competencia o falta algún presupuesto que se ha dicho
que se subsane y no se ha hecho, este dictará mediante auto que la demanda sea analizada por el juez o magistrado.
Remitida la demanda al juez, este resolverá sobre su admisión a trámite mediante auto, siendo posible la interposición de
recurso de apelación si esta es inadmitida. Art 404 l
Recuerda:
El LAJ dicta decretos y diligencias, que son resoluciones procesales, pero no jurisdiccionales. Los órganos
jurisdiccionales dictan providencias, autos y sentencias (que son resoluciones jurisdiccionales y
procesales).
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La presentación de la demanda, junto a los documentos que deben acompañarla, se efectuará telemática o electrónicamente
cuando existieren estos medios en la Administración de Justicia, en la forma adecuada para que se garantice la autenticidad
de la comunicación y la fehaciencia de la remisión y recepción , con recibo que exprese la entrada de registro y la fecha y
hora de presentación, en la que se entenderán presentados a todos los efectos.(art.135.1 LEC)
Si dicho servicio resultase insuficiente para la presentación de los escritos o documentos que deben acompañarse, se deberá
presentar en soporte electrónico en la oficina judicial ese día o el día siguiente hábil, junto con el justificante expedido por el
servidor de haber intentado la presentación sin éxito, entregándose recibo de su recepción (art. 135.3 LEC).
La presentación de la demanda deberá efectuarse junto con los documentos que exige la ley. En este sentido, los documentos
que van a acompañar a la demanda pueden ser procesales o materiales. Los procesales condicionan la admisión o inadmisión
de la demanda, refiriéndose a los presupuestos procesales; los materiales, se refieren al fondo.
-El poder de representación del procurador, siempre que éste intervenga, y la representación no se otorgue apud acta. Por
lo que deberá acompañarse la demanda en esto casos con:
1. La copia electrónica del poder notarial de representación, informática o digitalizada
2. O el acta del LAJ de otorgamiento apud acta de la representación por comparecencia personal o electrónica; o en su
caso, con presentación de la certificación de la inscripción de este otorgamiento apud acta en el archivo electrónico
de apoderamientos apud acta de las oficinas judiciales;
3. O por la comunicación del Colegio de Procuradores nombrando a un procurador colegiado del turno de oficio.
- Acreditación de la representación legal, cuando se trate de persona física que así lo requiera o bien cuando se trata de
órgano de una persona jurídica. Puede documentarse en el mismo poder notarial que otorga la representación procesal al
procurador.
- Documentos o dictámenes que acrediten el valor de la cosa litigiosa a efectos de competencia y procedimiento. Se trata
de un documento procesal necesario cuando, por ejemplo, se considere adecuado uno u otro procedimiento por razón de la
cuantía, debiendo documentarse la misma de una u otra forma con la demanda.
- Copias: de los documentos que se presenten se acompañarán tantas copias cuantas sean las otras partes (art. 273 in fine).
La no presentación de las copias podrá permitir subsanación en el plazo de 5 días; si se remedia la omisión en dicho plazo,
queda subsanado y si no se presentan, se tendrán por no presentados a todos los efectos (art. 275 LEC).
El art. 265 LEC se refiere a los documentos y otros escritos y objetos relativos al fondo del asunto, por lo que, incorporados
en este momento procesal, se convertirán en prueba en el proceso. Así, a toda demanda (o contestación por el demandado)
deberá acompañarse:
- Los documentos en que la parte funde su derecho a la tutela judicial que pretenden (art. 265.1, 1ª). Se convertirán en
prueba documental en el proceso.
- Los medios de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen, así como los instrumentos que permiten archivar
y conocer o reproducir palabras, datos, cifras y operaciones matemáticas llevadas a cabo con fines contables o de
otra clase, relevantes para el proceso (art. 265.1, 2ª en relación con el 299.2 LEC).
- Las certificaciones y notas sobre cualesquiera asientos registrales o sobre el contenido de libros registro,
actuaciones o expedientes de cualquier clase.
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- Los dictámenes periciales en que la parte demandante apoya su pretensión. Aun cuando son escritos, no son
propiamente prueba documental, sino pericial. En caso de que alguna de las partes sea titular del derecho de
asistencia jurídica gratuita no tendrá que aportar con la demanda o la contestación el dictamen, sino que bastará
con anunciarlo (art. 339.1 LEC).
- Los informes, elaborados por profesionales de la investigación privada legalmente habilitados, sobre hechos
relevantes en que aquéllas apoyen sus pretensiones. El hecho de que el mismo legislador establezca que si no fueren
reconocidos los hechos como ciertos, se practicará prueba testifical, naturaliza este informe como tal.
Pese a la regla general, el legislador ha establecido la excepción de que “puedan designar el archivo, protocolo o lugar en que
se encuentren, o el registro, libro registro, actuaciones o expediente del que se pretenda obtener una certificación”, para
aquellos casos en los que al presentar la demanda no se pueda disponer de los siguientes documentos, o de una copia
fehaciente de estos :
1. Los documentos en que las partes funden su derecho a la tutela judicial que pretenden,
2. los medios de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen, así como los instrumentos que permiten archivar y
conocer o reproducir palabras, datos, cifras y operaciones matemáticas
3. las certificaciones y notas sobre cualesquiera asientos registrales o sobre el contenido de libros registro, actuaciones
o expedientes de cualquier clase.
Además, existen algunos casos especiales en los que se exige la aportación de determinados documentos junto con la
demanda, como sucede, entre otros, con el documento que acredite el título por el que se piden alimentos (art. 266 LEC).
Presentada la demanda y los documentos, medios e informes que la acompañan, se realizará el control de admisibilidad. De
ese control puede:
- Admitirse la misma por el LAJ mediante decreto con carácter general, o bien mediante auto por el juez en los
supuestos específicamente referidos en el art. 404.2 LEC.
- Inadmitirse en los supuestos específicamente regulados en el art. 403 LEC, mediante auto por el Juz
1. Admisión de la demanda
Realizado el control de admisibilidad, si no concurren los supuestos legalmente establecidos para lo contrario, se admitirá. Y
esa admisión se efectuará por la autoridad competente,es decir, por el LAJ a través de decreto, o en supuestos específicos en
los que el LAJ debe dar cuenta al juez, será éste el que la admitirá por auto. Una vez admitida se dará traslado de ella a al
demandado para que realice la contestación en el plazo de 20 días (10 en el juicio vebal). En el supuesto de que exista una
pluralidad de demandados, el plazo de veinte días empezará a correr individualmente para cada uno de ellos desde la fecha
de su respectiva notificación.
2. Inadmisión de la demanda
La inadmisión de la demanda comporta la no tramitación de la misma. Dadas las consecuencias jurídicas que esta inadmisión
produce, debe fundarse en motivos suficientes que permitan justificar esa denegación de la tramitación y deberá ser el juez
el que, en su caso, inadmita mediante auto, contra el cual el actor podrá interponer recurso de apelación.Asimismo, al no
producir el auto efectos de cosa juzgada, ya que no se pronuncia sobre el fondo del asunto,el demandante, una vez
subsanados los defectos procesales, podrá volver a plantear la demanda, salvo que la inadmisión obedezca a la caducidad de
la acción.
El art. 403 LEC establece que se inadmitirán:
1.En los casos y por las causas expresamente previstas en la LEC.
2. Cuando no se acompañen a ella los documentos que le ley expresamente exija para la admisión de aquéllas o no se
hayan intentado conciliaciones o efectuado requerimiento, reclamaciones o consignaciones que se exijan en casos
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especiales.
En relación con los supuestos que pueden dar lugar a la inadmisión, pueden diferenciarse entre:
• Por motivos de fondo: Que se dá en situaciones excepcionales en las que lo solicitado en la demanda es de
imposible obtención por medio del Poder Judicial, de modo que los tribunales no pueden pronunciarse sobre la
tutela pedida, como por ejemplo la solicitud de hacer cumplir una promesa de matrimonio, ya que en España esta
promesa no genera obligación jurídica de contraerlo
• Por motivos procesales:
a) Pueden tratarse de ausencias o defectos de requisitos y presupuestos procesales, subsanables o
insubsanables. En el caso de que sean subsanables (por ejemplo, la falta de firma de abogado, o la falta de
poder de representación) se concede por el LAJ un plazo para efectuar la subsanación; si se subsana, se
admite; si no se subsana, el LAJ da cuenta al juez para que éste decida. En el caso de que sean insubsanables
(por ejemplo, falta de capacidad de la parte, o falta de jurisdicción o de competencia genérica, o falta de
competencia objetiva y funcional, etc), el LAJ da cuenta al juez para que resuelva.
b) Por no presentar junto a la demanda los documentos expresamente exigidos por la ley. En unos casos,
se trata de documentos que justifican un presupuesto procesal, no pudiendo admitir la demanda por la no
presentación del documento. En otros casos, se trata de documentos que inciden en el fondo, ya con
carácter general o ya respecto de supuestos especiales a que se refiere el art. 266 que fundamentan ab
initio la legitimación en la causa concreta de forma documental. Estos documentos especiales no suponen
inadmisión de la demanda, sino preclusión de prueba, en cuanto no se podrán presentar en momento
posterior que permita probar la titularidad de quien reclama el derecho.
EFECTOS DE LA DEMANDA
La presentación de la demanda y su posterior admisión van a producir efectos jurídicos, de naturaleza procesal y también
material.
El primer efecto procesal de la admisión de la demanda va a ser la litispendencia, que significa "pendencia del litigio", y de
ella, a su vez, se generan una serie de efectos procesales, siendo el más importante el que no se pueda admitir otra demanda
con los mismos sujetos y el mismo objeto,pudiendo en este caso la parte demandada oponer la excepción de litispendencia
en su escrito de contestación, en las excepciones procesales,alegando que ya existe un litigio pendiente.
La litispendencia se diferencia de la cosa juzgada en que esta se da cuando el proceso ya ha finalizado, es decir, cuando la
sentencia derivada de este deviene firme.
La LEC establece que la litispendencia se inicia desde la interposición de la demanda, si después es admitida, es decir,
cuando la demanda es admitida comienza la litispendencia pero con efectos retroactivos al momento de la presentación, ya
que si no se llega a admitir nunca habrá comenzado. Asimismo, con la terminación del proceso, es decir, con la sentencia que
deviene firme,que es la que pasa en autoridad de cosa juzgada, cesará la pendencia del proceso y la
litispendencia,comenzando aquí la cosa juzgada, por lo que la litispendencia es la antesala de esta. Art 410
• El juez asume el deber de continuar con el proceso hasta su terminación (sea de forma normal, con contradicción hasta el
final y con sentencia de fondo,donde en caso de interposición de recurso devolutivo la litispendencia se traslada al tribunal
«ad quem» (normalmente la Audiencia Provincial). ; o bien de forma anormal,por allanamiento total,renuncia ,etc);
• Las partes del proceso aceptan las cargas, obligaciones, y también expectativas, que generan la existencia del proceso.
B) Perpetuación de la jurisdicción.
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Las condiciones personales, objetivas y territoriales del objeto procesal determinan la jurisdicción del órgano, inicialmente
competente, hasta que se dicte la sentencia. Puede darse que alguna pueda cambiar, como, por ejemplo, el aumento o
disminución de la cuantía litigiosa que lleve a variar el procedimiento adecuado, si bien no por ello se producen cambios en la
competencia del juez. El art. 411 LEC así lo aclara: Las alteraciones que una vez iniciado el proceso, se produzcan en cuanto al
domicilio de las partes, la situación de la cosa litigiosa y el objeto del juicio no modificarán la jurisdicción y la competencia,
que se determinarán según lo que se acredite en el momento inicial de la litispendencia.
Por ejemplo, si reconviene el demandado con una cantidad superior a 6.000 euros y resulta que estaba tramitando la causa
por un juicio verbal y la reconvención es por 12.000 euros. ¿Entonces no pierde jurisdicción? Es una cuestión de
procedimiento inadecuado, pero lo que pasa en ese caso es que se inadmite a trámite.El juicio verbal no puede asumir una
reconvención que es una demanda por cuantía de 12.000 euros. Aunque al revés si puede ser, en un juicio ordinario se
puede reconvenir por una cuantía que es propia de juicio verbal pero que no hay pérdida de derecho.
Imaginen que estamos ante un juicio verbal, en un Juzgado de Paz, y se reconvenimos por una cuantía superior a 90 euros.
¿Ahí pierde el Juez de Paz la competencia? no, sigue con la competencia lo que pasa es que se inadmite a trámite esa
reconvención porque desborda el ámbito competencial del Juzgado de Paz. Pues el que puede más puede menos.
C) Perpetuación de la legitimación
Del mismo modo, debe entenderse que quienes están legitimados inicialmente en el proceso y a quienes afecta la
litispendencia, mantendrán esta legitimación.Por lo que con la admisión de la demanda no solo se produce la adquisición del
estatus de parte, sino también de la perpetuación de legitimación
No obstante, podrían producirse algunas alteraciones en la legitimación fruto de las circunstancias concurrentes, como
podría ser el fallecimiento de la parte (pudiendo dar lugar a la sucesión procesal o a la terminación del proceso, según los
casos) o incluso cabría que en el caso de las personas jurídicas se produzca una fusión de partes, lo que incidiría
indudablemente en las partes del proceso.
D) Prohibición de non liquet (art. 1.7 CC), significa que el órgano jurisdiccional está irremediablemente obligado a resolver
como la ley le de a entender.
A esta prohibición se refiere el art. 412.1 LEC: establecido lo que sea objeto del proceso, en la demanda y en la
contestación-reconvención, las partes no podrán alterarlo posteriormente, sin perjuicio de las posibles alegaciones
complementarias que puedan formularse, en los términos legalmente establecidos (art.412.2). En relación con esta
prohibición de la alteración de la demanda podemos considerar:
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Igualmente se permite, de forma excepcional, que puedan aportarse sentencias o resoluciones judiciales o
de autoridad administrativa, dictadas o notificadas en fecha no anterior al momento de formular las
conclusiones, siempre que pudieran resultar condicionantes o decisivas para resolver en primera instancia
o en cualquier recurso. Podrán presentarse incluso en el plazo para dictar sentencia.
3. Efectos materiales
Junto a los efectos procesales que se producen como consecuencia de la litispendencia, también existen otros efectos
materiales, que están establecidos en el ordenamiento jurídico, especialmente en el Código Civil y en el de Código de
Comercio. Así, podemos señalar:
Por otra parte, hay una serie de efectos que se van a producir cuando se estime en la sentencia la pretensión ejercitada en
la demanda, si bien los efectos se retrotraen (los efectos se producen ex tunc), como sucede, por ejemplo:
¿Siempre que haya litispendencia tiene que haber cosa juzgada? Y también al revés. Por ello son gemelas. Si dictamos un
auto de sobreseimiento, no tiene efecto de cosa juzgada pero ¿hubo litispendencia? no deja de ser una inadmisión. En la
medida en que se generó la expectativa de un proceso parece que sería lícito entender que se vio en la pretensión.
2.La preclusión en la entrada de nuevos hechos y causas de pedir. Esta preclusión se extiende también a los futuros
procesos que, en relación con esa pretensión, puedan suscitarse y, de aquí la conveniencia de alegar en la demanda la
totalidad de los hechos y de las causas de pedir que fundamenten la pretensión. Así, el art. 400.1 LEC stablce la obligación
del demandante de exhaustividad en la incorporación de hechos y de «causas de pedir» a la demanda, cuyo fundamento, en
último término, descansa en la seguridad jurídica y en la economía procesal.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
En el juicio verbal, una vez admitida la demanda se dará traslado de esta a la parte demandada para que conteste en el plazo
de 10 días, debiendo de pronunciarse también sobre la pertinencia de la vista, teniendo que hacer esto mismo la parte
actora en el plazo de 3 días desde que se le traslade el escrito de contestación.
De este modo, se crean dos cargas procesales para el demandado: por un lado, la de comparecer, y, por otro, la de contestar
a la demanda. El incumplimiento de ambas o de una de ellas o su defectuosa materialización tiene consecuencias procesales
Además, hemos de tener presente, que el demandado podrá denunciar determinados presupuestos procesales,referidos a la
falta de jurisdicción y competencia del tribunal, en los 10 primeros días del plazo para la contestación, mediante
declinatoria. Este plazo es el mismo tanto en el juicio ordinario como en el verbal.
Así, el demandado puede adoptar diversas posiciones ante la carga de comparecer en el proceso iniciado por el actor, así
como desplegar su derecho de defensa frente a la demanda contra él planteada. Puede:
○ Por un lado, mantener una posición pasiva, sin comparecer en el proceso: siendo la consecuencia procesal la
declaración de rebeldía por el LAJ (art. 496 LEC).S le notifica solo la declaración de rebeldía y la sentencia.
○ Puede comparecer, dando debido cumplimiento a la carga de hacerlo, si bien no contestando a la demanda, de
manera que con ello evita la declaración de rebeldía, pero sin interactuar procesalmente a los efectos de responder a
la demanda planteada. Aquí, al contrario de como sucede en la rebeldía, si se le notificará las resoluciones
interlocutorias.
○ Puede comparecer, no contestar a la demanda, pero interponer objeciones por falta de presupuestos procesales
referidos a la jurisdicción y a la competencia, a través de declinatoria (art. 63 LEC).
○ Puede comparecer y contestar a la demanda, oponiéndose, allanándose, admitiendo los hechos pero no las
consecuencias jurídicas
○ Puede comparecer y contestar con un escrito de reconvención, a saber, interponiendo una pretensión contra el
actor originario, de manera que, más allá de la oposición a la demanda o resistencia a la misma, el demandado
acumula al proceso inicial su pretensión reconvencional.
REBELDÍA
La primera situación que puede darse por el demandado es la de no comparecer en forma en la fecha o en el plazo señalado
en la citación o emplazamiento, quebrando la carga de comparecencia. Esta actitud da lugar a la rebeldía del demandado.
La rebeldía no exige voluntad del demandado de colocarse en esta situación jurídica. Las causas de su no comparecencia
pueden ser múltiples y en ciertos casos absolutamente ajenas a su voluntad. Esa involuntariedad no va a afectar a la
declaración de rebeldía, lo que no es óbice a la posibilidad de incidir en el ejercicio del derecho de defensa o en la posible
causa que estime la audiencia al rebelde. La concesión de estos beneficios no afecta a la declaración de rebeldía, sino a las
consecuencias derivadas de la misma.
Para que se pueda declarar la rebeldía, hará falta que, además de que la demanda sea admitida, generando así la pendencia
del proceso, que la citación del demandado se hubiera realizado conforme a Derecho.
La declaración de rebeldía se efectúa de oficio, sin que sea necesaria la solicitud del actor. Esta la realizará el LAJ, excepto
los supuestos legalmente establecidos en los que le corresponde realizarla el tribunal. La declaración de rebeldía se realiza
mediante resolución que debe ser notificada, para que produzca los efectos propios de esta, realizándola por por correo, si
su domicilio fuere conocido y, si no lo fuere, mediante edictos.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
2. Se produce una alteración en el régimen de notificaciones del demandado rebelde, dado que se le notifica la
resolución por la que se le declara en rebeldía y ninguna otra actuación más, salvo la sentencia que ponga fin al
proceso y, si la hubiere, las dictadas en segunda instancias o en recurso extraordinario de casación o en el recurso
extraordinario por infracción procesal. Estas notificaciones de sentencias recaídas en las diversas instancias
procesales se harán personalmente, y, si no fuere posible, por edictos publicados en el BOE o en el de la C. Autónoma
3. Esta declaración implica un status procesal de inactividad consentida, de manera que, al no cumplir con la carga
procesal de comparecer y personarse, asume que pierde las posibilidades de actuar en el proceso, esto es, precluyen
las actuaciones procesales que le permitirían, en su caso, el ejercicio del derecho de defensa.Debe tenerse en cuenta
que esta inactividad procesal no supone admisión de los hechos alegados por el actor, ni allanamiento, salvo que sea
la misma ley la que expresamente disponga lo contrario.
El proceso en rebeldía
Declarada la rebeldía mediante resolución del LAJ o del tribunal, en su caso, se seguirá el proceso,como ya hemos dicho. Lo
importante es determinar de qué manera esta declaración puede incidir en el proceso pendiente.
1. En primer lugar, no altera los principios esenciales y consustanciales del proceso, es decir,siguen habiendo dos
partes en el proceso, actor y demandado, y los principios de contradicción y de igualdad entre las partes no quedan
alterados por la rebeldía del demandado, ya que la LEC ofrece la posibilidad de plantear la audiencia al rebelde, que
en caso de ser estimada llevan a defender dichos principios,no quedando así vulnerados por dicha declaración
2. En segundo lugar, el actor seguirá en el proceso con las actuaciones procesales que le correspondan.Por lo que,
además de alegar los hechos constitutivos, deberá probarlos.
3. En tercer lugar, aunque la actitud del demandante no condicione los tiempos procesales, si repercutirá en lo que al
ejercicio de sus actos procesales se trata, esto es, perderá posibilidades procesales, es decir,alegaciones, prueba,
etc.).
4. En cuarto lugar, la situación de rebeldía no es irreversible en el proceso. Para que pueda darse esa reversibilidad, en
su caso, se requiere:
2. La comparecencia del demandado en rebeldía, cualquiera que sea el estado del proceso,supondrá la
reversión de la rebeldía, sin que pueda suponer es el retroceso del proceso, porlo que el demandado
aceptará el proceso en el estado en que se encuentra.
5. Si finaliza todo el proceso en rebeldía, se dicta la sentencia en rebeldía del demandado. Se le notificará al demandado
personalmente (art. 161 LEC), si bien cuando se halle en paradero desconocido, la notificación se realiza por edictos
en los términos establecidos en el art. 497.2 LEC. La eficacia de la sentencia y sus consecuencias jurídico-procesales
dependerá de la manera en que se haya podido notificar, de modo que:
a. Si se notificó personalmente: contra la sentencia cabe interponer recurso de apelación o los recursos
extraordinarios por infracción procesal o recurso de casación, en los plazos legalmente establecidos.
b. Si se notificó por edictos, podrá interponer los mismos recursos, pero con plazos diversos, en atención a lo
que prescribe el art. 500.2 LEC contándose el plazo para interponerlos desde el día siguiente al de la
publicación del edicto de notificación de la sentencia en el BOE, BO Com Aut. o BO Prov. o, en su caso, por
los medios telemáticos, informáticos o electrónicos a que se refiere el art. 497.2 y 3 LEC.
6. Por último, los demandados que hayan permanecido en rebeldía constantemente podrán pretender del tribunal que
la hubiera dictado, la rescisión de la sentencia firme (art. 501). Esto no significa que la sentencia dictada en rebeldía
del demandado no produzca efectos procesales. Es una sentencia que adquiere firmeza, frente a la cual es posible
plantear la audiencia al rebelde, como acción de rescisión (v. lecc. 22a).
1. Comparecer sin contestar ni realizar conducta alguna: Se trata de evitar únicamente la declaración de
rebeldía, es decir,no formula contestación a la demanda ni cuestiona la validez de la relación jurídico-procesal
existente. Esto no es admisión de hechos, ni allanamiento ni oposición a la demanda, porlo que con dicha actitud,
aun cuando evita la rebeldía, pierde la oportunidad de aportar al proceso alegaciones y prueba, dejando que sea tan
solo el actor el que perfile el objeto del proceso y el objeto de debate.
Esta actitud del demandado es diferente a la que provoca la rebeldía,y al mismo tiempo la intervención del demandado en
las dos situaciones descritas es diversa también, por cuanto en el segundo caso, la declinatoria, su tramitación y decisión
van a tener una incidencia notoria en el proceso.
Hemos de recordar que, si el demandado quiere interponer declinatoria por la falta de jurisdicción del tribunal, esto se hará
en los primeros 10 días para la contestación, y si esta resulta improcedente, procederá entonces a realizar la contestación
de fondo, sin que ello implique, pues, una sumisión tácita.
Al igual que el escrito de demanda del juicio ordinario, cuya redacción ha de ser idéntica,exceptuando la indicación del
Juzgado al que se dirige, la contestación consta de dos partes diferenciadas: la fundamentación, donde se recogen los
fundamentos de hecho y los fundamentos de derecho, y el petitum.
Hemos de tener presente que el demandado tiene las siguientes cargas: la representación material,la capacidad de
actuación procesal y de postulación. Si no lo hiciere el Juez sugerirá subsanación y si desobedeciera podría el juez declarar
la rebeldía
Debe considerarse:
• La contestación a la demanda es un acto de ejercicio del derecho a la tutela judicial efectiva del demandado
Este derecho supone que todos los sujetos del proceso se encuentran en situación de igualdad de posiciones procesales, y
cuentan legalmente con todos los instrumentos adecuados para garantizar la estrategia y el ejercicio de su derecho de
defensa.Así, frente a la demanda, el demandado tiene la posibilidad de defenderse, de evitar situaciones de indefensión, y
puede hacerlo a través de la respuesta al demandante que supone formular una resistencia al proceso en sí,negando los
hechos alegados por el actor en su demanda, o a las pretensiones de la actora de forma específica,haciendo aportaciones
propias que contrarrestan las efectuadas de contrario. La contestación a la demanda no es acto esencial del proceso
La conducta activa del demandado en el proceso,conlleva, por un lado, la delimitación del objeto del proceso,mediante las
pretensiones y las resistencias de demandante-demandado, y por otra, la delimitación del objeto de debate, que puede ser
menos extenso, al aceptar determinados hechos una u otra parte, restringiendo el debate a aquello sobre lo que exista
contradicción de las partes.
• Los requisitos objetivo y formales de la contestación a la demanda son los mismo que en el escrito de demanda del
juicio ordinario, es decir, encabezamiento, una exposición, numerada y efectuada con claridad y precisión , de hechos, otra
de fundamentos de derecho, y por último el suplico. Si se incumpliera dichos requisitos podrá el LAJ requerir su
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
subsanación.
2. Contenido
En cuanto al contenido, al contestar la demanda, el demandado puede integrar en el escrito contenidos diversos: puede
alegar excepciones procesales, puede allanarse con la pretensión del actor, puede admitir los hechos expresa o tácitamente,
puede oponerse mediante mera negación, puede oponerse mediante alegaciones de excepciones materiales referidas al
fondo, e igualmente puede formular reconvención.
Estas excepciones procesales suponen una manera de oposición del demandado, en tanto en ellas concurre una suerte de
resistencia y una solicitud de no condena.
En la audiencia previa del juicio ordinario se conocerán las alegaciones de excepciones efectuadas, subsanando las que
puedan ser objeto de subsanación y dictando una resolución procesal de sobreseimiento y archivo en caso de que fueren
insubsanables
Excepciones procesales referidas a las partes, tales como la falta de capacidad de los litigantes o de
representación en sus diversas clases -capacidad procesal de personas físicas y jurídicas, así como la capacidad de
postulación-, e incluso cabría alegar la falta del debido litisconsorcio y algunos supuestos específicos de
legitimación
Excepciones referidas al objeto del proceso: podrían alegarse la litispendencia y la cosa juzgada
Excepciones que afectan a requisitos de los actos procesales, en especial el defecto en el modo de
proponer la demanda, ya por falta de claridad o por falta de precisión en la determinación de las partes o de la
petición que se deduzca (art. 416.1, 59). Se trata de requisitos que afectan a la admisibilidad de la demanda, no a la
estimación que vendrá referida a la alegación de cuestiones que afectan a los hechos constitutivos, tema de fondo,
excepciones materiales, y no procesales-
En todo caso, estas excepciones, a las que se refiere el art. 416 de la LEC, no son numerus clausus, de manera que es posible
que se aleguen otros defectos procesales o falta o defecto en presupuestos procesales en este acto de contestación a la
demanda que podrían llegar a impedir una sentencia que conociera del fondo del asunto
Estas,aunque no están tasadas, la doctrina las ha sistematizado, dando lugar a hechos: impeditivos (nulidad del negocio
jurídico) , los extintivos (el pago) y los excluyentes (la prescripción)
• Hechos impeditivos: Son aquellos que impiden el nacimiento de la relación jurídica en la que el actor sustenta su
demanda, por no haber existido dicha relación o haber sido nula, no habiéndose dado nunca el derecho invocado por el
actor. por ejemplo, porque no se cumplía las condiciones legales establecidas para que el contrato o la promesa tuviere
eficacia jurídica, por ejemplo, por falta de consentimiento o por falta de causa.
• Hechos extintivos: Son aquellos que el demandado alega al haberse producido un hecho que extingue el derecho del que,
en principio, era titular el demandante. En este caso, el derecho que invoca el actor existió, pero ya se ha extinguido. por
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
ejemplo, en el caso de la existencia de una deuda derivada de un incumplimiento contractual es posible que se alegue como
hecho extintivo el pago o la cancelación de la deuda.
• Hechos excluyentes: Estos hechos solo los puede alegar el demandado, y lo hace para excluir los efectos derivados de los
hechos y de los derechos generados como consecuencia de aquéllos por el actor. Se trata por tanto de alegar un derecho
del demandado que excluye la posible eficacia del derecho del demandante. Por ejemplo, podría considerarse la
prescripción (art. 1964 CC), que permite que el transcurso del tiempo produzca el efecto de consolidar las situaciones de
hecho, permitiendo la exclusión de la eficacia de otros derechos
Los hechos impeditivos y los extintivos pueden ser considerados por el tribunal, de oficio, aun cuando no sean alegados por
el demandado, si bien en el caso de los excluyentes necesariamente deben ser incorporados al proceso por el demandado, y,
por supuesto, ser probados por éste
El efecto inmediato de este contenido en la contestación de la demanda, ya que puede realizarse en otros momentos
procesales, es la terminación del proceso con sentencia estimatoria de la pretensión del actor.
Esta admisión de hechos puede ser total o parcial. Si es parcial existe contradicción respecto de algunos hechos
constitutivos de la demanda, por lo que el proceso se centrará en aquellos hechos sobre los que permanece la
contradicción.
Si es total la admisión de hechos, la discusión se centrará en la norma jurídica y esto provocará un efecto: la innecesariedad
de la prueba (art. 429.1 LEC).
• Es tácita cuando el demandado no se pronuncia ni cuestiona los hechos constitutivos, quedando a la decisión del tribunal
la valoración acerca de la real existencia de los mismos. El tribunal podrá considerar, a este respecto, el silencio o las
respuestas evasivas del demandado como admisión tácita de los hechos que le sean perjudiciales (art. 405.2 LEC).
• La admisión de los hechos puede efectuarse, igualmente, de forma expresa, en cuyo caso desaparece la controversia sobre
los hechos alegados por el actor en su demanda, de manera que el tribunal deberá considerarlos como fijos en la sentencia.
Reconvención
Aun cuando no es propiamente contestación a la demanda, es posible que en el trámite de contestación el demandado
plantee una demanda contra el actor originario,que se convertirá en demandante reconvencional, produciéndose así una
acumulación de pretensiones.
La reconvención implica una nueva demanda, presentada por el demandado originario frente al actor originario, dando
lugar a dos procesos acumulados. Se trata así de un supuesto de acumulación objetiva, sucesiva y por inserción
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
demanda(arts. 264 y siguientes LEC), y , la presentación de la esta, junto a los documentos, se efectuará en la forma
expuesta para la demanda (art. 135).
A) Documentos procesales
Son los que condicionan la admisión o inadmisión de la contestación, refiriéndose a los presupuestos procesales. Estos son:
1. El poder que acredita la representación procesal del procurador, salvo que se hubiere otorgado la representación
apud acta ante el LAJ (acta del LAJ), o bien se le hubiere atribuido por turno de oficio (por comunicación del Colegio
de Procuradores). Su no presentación implica no dar curso a la contestación, si bien es posible subsanar.
2. Acreditación de la representación legal, cuando se trate de persona física que así lo requiera o bien cuando se
trata de órgano de una persona jurídica (art. 264.1, 2° LEC). Puede documentarse en el mismo poder notarial que
otorga la representación procesal al procurador. Si no se documenta, el LAJ no dará curso a la contestación, salvo
que sea posible la subsanación.
3. Copias: de los documentos que se presenten se acompañarán tantas copias cuantas personas sean las otras partes
(art. 273 in fine). La no presentación de las copias podrá permitir subsanación en el plazo de 5 días; si se remedia la
omisión en dicho plazo, queda subsanado y si no se presentan, se tendrán por no presentados a todos los efectos
(art. 275 LEC).
B) Documentos materiales
Son los que se refieren al fondo del asunto. Con estos lo que se pretende es la desestimación de la pretensión del actor y
deben incorporarse en este momento procesal, convirtiéndose en prueba en el proceso. Se trata esencialmente de los
documentos, medios de reproducción de la palabra, el sonido y la imagen, así como los instrumentos que permiten archivar
y conocer o reproducir palabras, datos, cifras y operaciones matemáticas llevadas a cabo con fines contables o de otra clase,
relevantes para el proceso, las certificaciones y notas sobre cualesquiera asientos registrales o sobre el contenido de libros
registro, actuaciones o expedientes de cualquier clase, dictámenes periciales e informes de la demandada. Todos ellos
permiten al demandado fundar su derecho a resistir frente a la tutela judicial pedida por el actor.
Son necesarios para probar los hechos impeditivos, extintivos y excluyentes, esto es, cuando alega hechos nuevos frente a la
demanda. La regla general será la de que se presenten con la contestación; la excepción, que puedan aportarse en un
momento posterior, en los términos ya expuestos en relación con la demanda (art. 265).
Su fundamento se encuentra en la necesidad de evitar la indefensión de la otra parte (art. 24.1 CE) que se podría producir si
se alterara sucesivamente la resistencia.
Ahora bien, si la regla es la inalterabilidad, cabe la excepción cuando se permiten las siguientes situaciones (como sucede
con la demanda, con matices):
• Posibilidad de escrito de ampliación de la contestación a la demanda (art.286 LEC), precluidos los actos de
alegación y antes de comenzar a transcurrir el plazo para dictar sentencia, salvo que la alegación pueda efectuarse en el
acto del juicio (en el ordinario) o en la vista (en el verbal). Se trata de hechos nuevos o de nueva noticia que tengan
relevancia para la decisión final del pleito. De este escrito se dará traslado por el LAJ a la parte contraria para que se
manifieste
• Posible ampliación documental, en los términos expuestos en relación con la demanda, permitiéndose la presentación
de documentos después de la contestación a la demanda, cuando sean de fecha posterior a ésta o, en su caso, a la
audiencia previa, siempre que no se hubieren podido confeccionar u obtener con anterioridad; cuando se justifique por
la parte no haber tenido antes conocimiento de su existencia; no haberlos conseguido con anterioridad por causas que
no sean imputables a la parte, siempre que se haya efectuado las designaciones legalmente establecidas en el art. 265
LEC.
E igualmente, pueden aportarse de forma excepcional sentencias o resoluciones judiciales o de autoridad administrativa,
dictadas o notificadas en fecha no anterior al momento de formular las conclusiones, siempre que pudieran resultar
condicionantes o decisivas para resolver en primera instancia o en cualquier recurso. Podrán presentarse incluso en el
plazo para dictar sentencia (art. 271.2).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Esta excepcionalidad puede efectuarse en el trámite de audiencia previa, e incluso cabe extender la excepcionalidad al
recurso de apelación (art. 460.1 LEC).
RECONVENCIÓN
1. Esto supone que el demandado interpone una demanda reconvencional, es decir, frente al actor originario. Así, la
posición del demandado se invierte, dado que este, más allá de oponerse, negar, admitir y todas las posibles conductas que
se han expuesto, ejercita una demanda (acumulada) siendo entonces demandante frente al actor originario, que se
convertirá en demandado reconvencional.
La reconvención implica así una nueva demanda, presentada por el demandado originario frente al actor originario, dando
lugar a dos procesos acumulados, por lo que se trata de un supuesto de acumulación objetiva, sucesiva y por inserción
3. A través de la demanda reconvencional se ejercita una pretensión nueva (o varias); lo que implica un nuevo proceso,
con un nuevo objeto procesal, que exige un pronunciamiento específico en la sentencia, con efectos de cosa juzgada.
Asimismo, aun cuando se trata de ejercitar una pretensión nueva, se exige conexión entre ésta y la pretensión del proceso
principal (art. 406.1).
2. Requisitos
Los requisitos que deben exigirse son:
• Conexión
libro online: Uno de los elementos que se exigen en la LEC en relación con la reconvención es el de la exigencia de
conexión. Así, aun cuando se trata de ejercitar una pretensión nueva, se exige conexión entre ésta y la pretensión del
proceso principal (art. 406.1).
Se pretende garantizar la compatibilidad de las pretensiones y la facilidad del debate y la prueba. No se trata de exigir una
conexión estricta en relación con el objeto o la causa de pedir, sino respecto de las coordenadas que rodean a las
pretensiones (la de la demanda principal y la de la reconvencional). Una solución sencilla es considerar que esta conexión
sirva a los efectos de garantizar una tramitación conjunta de pretensiones que pueden concurrir entre las partes,
favoreciéndose, con ello, el principio de economía procesal, que no solo permita agilizar sino simplificar la situación
generada entre las partes, ante una variada conflictividad.
Libro impreso: Conexión de pretensiones: donde encontramos que el art 406.1 LEC exige una conexión subjetiva de las
pretensiones,es decir, que las pretenciones del demandado lo sean frente al demandante, estableciendo que sólo se
admitirá la reconvención si existiere conexión entre sus pretensiones y las que sean objeto de la demanda principal. Aquí
debemos de tener presente que la LEC también exige que exista una conexión objetiva, por aplicación del art 72 (ya, que
hasta la anterior LEC la única que interesaba era la del 71), sin embargo existe una discusión de si realmente es necesario
dicha conexión, ya que esta se entiende solo aplicable a la acumulación de acciones, pues si lo fuera a la reconvención muy
raramente se podría realizar.
La reconvención hay que explicitarse en el suplico de la contestación, de tal manera que una petición que se limite a
solicitar la desestimación de la demanda no se concibe como una reconvención, eliminando así este precepto la
reconvención implícita, que subsiste únicamente para los supuestos de las excepciones de nulidad del negocio y
prescripción, contempladas en el art 408. Por otro lado, la forma de la reconvención, al contener una nueva pretensión, ha
de ser la misma que la de la demanda,ya que se entiende como una demanda nueva, por lo que deberá de existir una
exhaustividad de “causas petendi”, es decir, de los hechos y las circunstancias que sustentan la o las pretensiones ,
estableciéndose con claridad la pretensión o “petitum” (es decir lo que se pretende obtener), sin que pueda el demandado
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Presentada la reconvención en el escrito de contestación a la demanda, deberá darse traslado a los reconvenidos, para su
contestación en el plazo de veinte días. Esta contestación a la demanda reconvencional deberá seguir lo dispuesto para la
contestación a la demanda (art. 407.2 LEC).
En el juicio verbal el plazo para la contestación a la reconvención es de 10 días, debiendo de tenerse en cuenta que no se
admitirá reconvención en los juicios verbales de naturaleza sumaria.
La situación es diversa según se trate de litisconsorcio necesario o litisconsorcio voluntario. En el caso del litisconsorcio
necesario -proceso único con pluralidad de partes-- no plantea dificultad demandar al actor y a otras personas, citándose y
emplazando a las personas al proceso. La situación es diversa en el caso del litisconsorcio voluntario, dado que más que
reconvención, se trata de una acumulación de pretensiones, que deberán necesariamente ser conexas entre sí y respecto de
la pretensión de la demanda principal .
Sin embargo, puede suceder que exista una pluralidad de partes materiales (los sujetos del los intereses del objeto
litigioso, es decir, por quienes el proceso se puso en marcha y a quienes afectará la sentencia) o formales( los
representantes de dichos sujetos) en la posición actora o demandada, por lo que tendremos que diferenciar entre
litisconsorcio activo y pasivo para saber si estos litisconsortes pueden ejercitar la reconvención con independencia.
a) Litisconsorcio activo: donde el 407 autoriza a que la reconvención se dirija contra sujetos no demandados, siemp u
puedan considerarse necesarios o voluntarios. Sin embargo, no se autoriza contra otros codemandados, que
pudieran ser a la vez litisconsortes del actor. También debemos de tener en cuenta los cuasinecesarios que estan entre
los necesarios y voluntarios. No se puede formular reconvención a todos los terceros, solos a los litisconsortes
necesarios y voluntarios (y los cuasi entendemos que tambien)
b) Litisconsorcio pasivo: pág 343
• Competencia
Para que se produzca la reconvención el Juez ha de ser competente para conocer de dicha pretensión. Así:
A) si bien no es posible alterar por la reconvención la competencia objetiva por la materia (art. 406.2 LEC),
B) sí que es posible la reconvención cuando afecte a la competencia objetiva por la cuantía, a favor del tribunal más
competente (art. 406.2, II LEC), de este modo si es posible reconvenir en el proceso ordinario ejercitando una
pretensión que debería tramitarse a través del juicio verbal por razón de la cuantía.
2. En relación con la competencia territorial: No existe dificulta para permitir que la reconvención cambie la competencia
territorial, salvo que esta fuera imperativa y el actor opusiera declinatoria.
3. Tramitación y efectos
Al tratarse la reconvención de un fenómeno de acumulación de pretensiones, deben resolverse todas ellas (tanto la de la
demanda, como la de la reconvención) en un solo procedimiento,es decir, son dos procesos que se tramitan en un solo
procedimiento, si bien la sentencia tendrá tantos pronunciamientos, como pretensiones se hayan ejercitado, tanto por la
partes actora como por el demandado,no resultando procedente la desestimación implícita de la reconvención en la
Sentencia.
a) Por un lado, ambas pretensiones ejercitadas (inicialmente o a través de reconvención), se van a canalizar
procedimentalmente a través del mismo cauce, es decir,mediante el mismo procedimiento
b) Por otro, las pretensiones de ambas partes se resuelven en la misma sentencia, que deberá contener tantos
pronunciamientos como pretensiones haya, que lógicamente no pueden ser contradictorios entre sí.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Puede definirse como el trámite necesario que sucede en el juicio ordinario una vez finalizada la fase de alegaciones y con
anterioridad al juicio, que tiene una doble finalidad
En cuanto al momento de su celebración, esta ha de convocarse dentro del tercer día siguiente a la finalización del plazo de
alegaciones y debe celebrarse, bajo la inmediación del Juez, dentro de los veinte días siguientes a su convocatoria, con el
objeto de que se pueda obtener una conciliación entre las partes y, en cualquier otro caso, se resuelvan los presupuestos y
excepciones procesales, se complementen y fijen los hechos controvertidos y su material probatorio y se decida sobre la
proposición y admisión de la prueba.
Las características de la Audiencia Previa son la oralidad, la inmediación, la publicidad y la concentración (se celebra
oralmente y de forma concentrada, bajo la inmediación del Tribunal). Esa oralidad obliga a los Jueces de primera instancia a
presenciarlas y a cumplir con todos y cada uno de sus cometidos, que aparecen genéricamente descritos en el art. 414.1.II
LEC y son:
El intento, en primer lugar, de una conciliación intraprocesal; ni a la sociedad, ni a las partes, ni al Estado les
interesa que un litigio se dilate excesivamente en el tiempo.
En segundo lugar, es necesario purgar al proceso de presupuestos y excepciones procesales.
También es imprescindible fijar definitivamente el objeto procesal y el tema de la prueba en orden a evitar
situaciones de indefensión y a procurar que el juicio oral pueda desarrollarse con unidad de acto.
Una de las finalidades principales de la AP es evitar la continuación del proceso (función evitadora), pues puede existir
tanto la posibilidad de que las partes hayan llegado a un acuerdo extrajudicial (acuerdo que será homologado judicialmente
en la audiencia) o bien que soliciten la suspensión para someterse a mediación.
Así, al inicio de la celebración de este acto, el Tribunal comprobará si subsiste el litigio entre las partes, donde las partes
manifestarán si han llegado a un acuerdo (acuerdo extrajudicial), solicitando al Tribunal que lo homologue y teniendo dicha
homologación los mismo efectos legales que la transacción judicial y por tanto constituyendo un título jurídico de
ejecución,permitiéndose su impugnación por las mismas causas y en la misma forma que para la transacción, o si están
dispuesta a concluirlo de inmediato,desistiendo del proceso .
Asimismo, también existe la posibilidad de que las partes, de mutuo acuerdo , soliciten la suspensión del proceso para
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
someter a mediación, y una vez finalizada está, cualquiera de las partes puede solicitar que se alce dicha suspensión y se
señale fecha para la continuación de la audiencia previa, tanto para la homologación del acuerdo alcanzado o, en el caso de
que no se haya alcanzado,para la continuación normal de esta.
Si las partes no manifiestan ninguno de estos supuestos anteriores, el Tribunal podrá invitar a que lleguen a un acuerdo
mediante la conciliación, que de ser rechazada,conllevará la continuación de la AP.
Sin embargo,en estos casos la Lec prevé la posibilidad de que, al final de la audiencia, el Tribunal exhorte a las partes, o a sus
representantes y a sus abogados, a que lleguen a un acuerdo que ponga fin al proceso.
Hemos de tener en cuenta que aunque el legislador sólo haga referencia al desistimiento o la transacción, las partes, de
acuerdo al principio dispositivo que rige el proceso civil, decidan terminar el litigio por alguno de los demás medios de
terminación anormal del proceso tales como la enuncia o el allanamiento total.
En caso de que no se evite la continuación del proceso mediante acuerdo de las partes, el siguiente paso en la audiencia
previa es el examen de los presupuestos y requisitos procesales (Función saneadora del proceso).
- 1. En primer lugar, el Juez deberá examinar los presupuestos del órgano jurisdiccional en caso de que el
demandado no haya alegado declinatoria, que son la falta de jurisdicción y de competencia objetiva o
territorial.
- 2. En segundo lugar, los presupuestos específicos de la demanda, contemplados en el art. 403.
A. Capacidad y representación. La falta de los presupuestos procesales de las partes, tales como la representación
material -es decir, todo el tema de los incapaces, no hablamos aquí de la representación procesal-, la capacidad para ser
parte, de actuación procesal y la postulación procesal (art. 418). En cuanto a la capacidad de las partes, ésta es vigilable de
oficio “en cualquier momento del proceso” y su falta no es subsanable, mientras que la falta de representación o de
postulación, sí deberá ser subsanada en la misma comparecencia previa o en “un plazo no superior a diez días, con
suspensión, entre tanto, de la audiencia” (art. 418.1).
B. Acumulación inicial de pretensiones. La indebida acumulación de acciones o de pretensiones (art. 419). La acumulación
de pretensiones puede efectuarla, tanto el actor, en su escrito de demanda, como el demandado en la reconvención (arts. 71,
72 y 73 LEC). En este último caso, es el actor quien tiene la carga de su oposición en la comparecencia previa, debiendo el
juez escuchar después la defensa del demandado. La resolución de la acumulación de pretensiones puede efectuarse
mediante una resolución oral al término de la comparecencia previa, en cuyo caso, se fundamentará el fallo y su motivación
sucinta (art. 210.1), pudiendo las partes manifestar su intención de no recurrir esta resolución (art. 210.2).
C. Litisconsorcio necesario. La falta del debido litisconsorcio necesario. El litisconsorcio necesario sucede cuando una
norma de Derecho material liga a todo un conjunto de demandados, que han de sufrir por igual los efectos materiales de la
sentencia (art. 420). Si el demandante incumpliera esa carga procesal de dirigirse contra todos ellos y obtener su efectivo
emplazamiento se expondrá a que, bien a instancia del demandado o de oficio, el tribunal declare mal constituida la relación
jurídico-procesal y dicte un auto de archivo al término de la comparecencia previa o, lo que es peor, una Sentencia
absolutoria en la instancia, dejando imprejuzgada dicha relación.
En caso de que la integración del litisconsorcio sea a instancia del demandado, el actor podrá estar conforme, ordenando el
juez emplazar a los nuevos demandados para que contesten a la demanda con suspensión de la audiencia (art. 420.1). Pero,
el demandante podría también no estar de acuerdo con la excepción de litisconsorcio, debiendo el juez oír a ambas partes
en la audiencia preliminar “ y, cuando la dificultad o complejidad del asunto lo aconseje, podrá resolverlo mediante auto que
deberá dictar en el plazo de cinco días siguientes a la audiencia” (art. 420.2).
En caso de que la integración del litisconsorcio sea de oficio, el juez oirá a ambas partes y dictará la resolución que proceda.
Si el tribunal entendiere que éste es procedente, según el art. 420.3, concederá al actor el plazo que considere oportuno
para demandar a los sujetos que falten, y que no podrá ser inferior a diez días. Si el demandante decide no demandar a
nadie más, se archivarán las actuaciones.
D. Litispendencia o cosa juzgada. Las excepciones de litispendencia y cosa juzgada (art. 421). Estos presupuestos
procesales deberán examinarse si el demandado hubiera alegado alguna de estas dos excepciones o el tribunal tuviera la
fundada sospecha de que se está siguiendo un procedimiento con las mismas partes, la misma causa de pedir y el mismo
objeto procesal, o en el que ya hubiese recaído una Sentencia firme. El juez, para dictar resolución, deberá escuchar a las
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
partes y examinar los testimonios de la sentencia (cosa juzgada) o de los escritos de demanda y contestación
(litispendencia) planteados en el anterior procedimiento.
E. Inadecuación del procedimiento. La inadecuación del procedimiento (arts. 422 y 423). Se dará siempre y cuando el juez
no le haya otorgado de oficio la tramitación correspondiente (art. 254.1) o haya abierto el trámite de subsanación del art.
254.4 y se haya corregido el defecto, y el demandado haya alegado expresamente esta excepción.
Los arts. 422 y 423 LEC indican que las excepciones de inadecuación del procedimiento pueden ser: Por razón de la
materia, lo que significa que determinadas relaciones jurídico-materiales (las contempladas en los arts. 249.1 y 250.1) han de
tramitarse con arreglo a las normas del juicio ordinario o del juicio verbal, dando lugar a los oportunos procesos especiales,
específicos u ordinarios con especialidades procedimentales.
Por razón de la cuantía. En este caso, las demandas cuya cuantía del bien litigioso exceda de 6.000 euros
habrán de dilucidarse a través de las reglas del juicio ordinario (art. 249.2), en tanto que las que no excedan de
dicho límite tendrán que tramitarse por las del juicio verbal (art. 250.2).
F. Demanda defectuosa.. Y, finalmente, el defecto en el modo de proponer la demanda (art. 424). Conforme al art. 424, el
actor tiene que reflejar con claridad y precisión la pretensión, así como determinar las partes con todos sus presupuestos
procesales (capacidad y postulación), con el fin de que el demandado pueda contestar la demanda con eficacia y de que el
juez pueda pronunciarse sobre ella de manera congruente.
Este listado del art. 424 no contiene un número cerrado de presupuestos procesales, sino que ha de completarse
con lo dispuesto en el art. 416.1.1 que faculta al juez a examinar “cualquier circunstancia que pueda impedir la
válida prosecución y término del proceso mediante sentencia sobre el fondo”.
A pesar de que, tras presentar los escritos de demanda y contestación, queda cerrado definitivamente el objeto del proceso,
se permite posteriormente efectuar actos de aclaración, alegaciones o peticiones complementaria y ampliación de hecho
relevantes nuevos o de nueva noticia, que pretenden obtener una delimitación más precisa del objeto del proceso y del
tema de la prueba,debiendo en este momento aportar las partes los documentos y dictámenes que las justifiquen,art
426,427 y 428 LEC,
ACTOS DE ACLARACIÓN: Una vez que la audiencia previa a cumplido su función saneadora se permite a las
partes aclarar alegaciones, así como rectificar extremos secundarios de sus pretensiones, siempre que no se
altere el objeto litigioso. Con estas aclaraciones o rectificaciones, la LEC permite que cualquier aspecto que no
haya quedado suficientemente claro,que sea necesario rectificar o alguna laguna que colmar , se pueda efectuar
para así obtener una delimitación más precisa del objeto del debate.
La aclaración del objeto procesal puede ser requerida a instancia de parte o de oficio. Así, es importante destacar,
que si se solicita a las partes que se pronuncien de modo expreso sobre los hechos de la parte contraria, y estos no
los nieguen o admitan, incumpliendo así con dicho requerimiento, el Tribunal le advertirá de que puede dar por
ciertos los hechos afirmadas por la parte contraria y sobre los que no exista pronunciamiento expreso y claro 426.6
LEC.
ALEGACIONES COMPLEMENTARIAS: También el art. 426 autoriza a las partes a efectuar alegaciones
complementarias o accesorias (art. 426.1), siempre y cuando no se produzca una alteración sustancial de la
pretensión, ni de sus fundamentos de hecho y que la parte contraria muestre su conformidad o, en cualquier otro
caso, el juez estime que su planteamiento no impide “a la parte contraria ejercer su derecho de defensa en
condiciones de igualdad”.
PETICIONES COMPLEMENTARIAS: Sabemos que establecido el objeto del proceso este no podrá ser
establecido posteriormente (412 LEC), pero si cabe en la audiencia previa que el demandante tenga la posibilidad
de formular peticiones accesorias o complementarias, siempre dependientes o subordinadas de la pretensión
principal
Si la parte contraria muestra conformidad, se admitirá; en caso de oposición, decidirá el Tribunal admitiendo esta
siempre y cuando el planteamiento en la audiencia no impida a la parte contraria ejercitar su derecho de defensa
en condiciones de igualdad (art 426.3 LEC)
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Tras la fijación definitiva del objeto procesal mediante las aclaraciones, alegaciones complementarias y afirmación de
nuevos hechos o desconocidos, el art. 428.1 faculta a las partes para que, junto con el tribunal, “fijen los hechos sobre los
que exista conformidad y disconformidad de los litigantes”.
Así, si las partes no hubieran alcanzado un acuerdo, pero hubieran manifestado su conformidad con los hechos y su
discrepancia fuera meramente jurídica, “el tribunal dictará sentencia dentro de veinte días a partir del siguiente al de la
terminación de la audiencia”. Pero, si no existiera conformidad sobre los hechos, las partes, al término de la audiencia
previa, habrán de proponer verbalmente sus medios de prueba, aunque si la prueba propuesta es meramente documental,
no se celebrará juicio, y quedará visto para sentencia directamente.
Propuestas las pruebas de forma oral por las partes, con la obligación de aportar acto escrito detallado durante la
audiencia o en el plazo de los dos días siguientes a su finalización, el Tribunal se pronunciará expresamente y, también, de
forma oral admitiendo o denegando cada una de ellas. Contra dicha resolución,que revestirá la forma de auto, en ese
mismo momento hay que formular recurso de reposición que se sustanciará y resolverá en el acto (citando el precepto
legal que se considera infringido). Si se desestimase, podrá formular protesta al efecto de hacer valer sus derechos en la
segunda instancia (285.2 LEC)
Propuestos los medios de prueba, el mismo artículo contempla obligaciones judiciales que facultan al Tribunal posee la
facultad de poner de manifiesto que las pruebas pueden ser insuficientes, que los hechos pueden verse afectados por esa
razón y señalar cuya práctica considere conveniente.
Admitidas las pruebas, se procederá por el Juez en el mismo acto a señalar fecha y hora de celebración del juicio, y cuando
no fuera posible, se fijará fecha por el LAJ.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
En la fase de juicio, en la que siempre deben asistir las partes defendidas por su Abogado y representadas por su
Procurador, se practican la prueba y las conclusiones.
CONCEPTO DE PRUEBA (en juicio ordinario, aunque es igual en el verbal, siempre que no haya
especialidades).
La prueba es un acto procesal de las partes que tiene como finalidad convencer al juez sobre la veracidad o falsedad de los
hechos controvertidos y que fundamentan las respectivas pretensiones y resistencias. El objetivo es que en la sentencia se
declare como cierto el hecho que se prueba y se estime la pretensión de una de las partes y se desestime el de la
contraria, bajo los principios de publicidad, oralidad,concentración e inmediación.
De este concepto cabe extraer las siguientes características:
a) Es un derecho fundamental de naturaleza procesal recogido en el art 24.2 CE, que como cualquier otro derecho
fundamental no es absoluto, sino que ha de acomodarse a las coordinadas legal y judicialmente diseñadas.
b) Se trata de una actividad procesal, es decir realizada en el proceso judicial, por lo que cualquiera realizada fuera
de este no cumplirá la finalidad de conseguir una definitiva convicción judicial acerca de la única realidad de los
hechos, frente a las múltiples y diferentes versiones ofrecidas por las partes.
c) La prueba del proceso civil dispositivo corresponde únicamente a las partes. Al igual que el Juez no puede
introducir hechos al proceso, tampoco podrá introducir pruebas, los encargados de alegar los hechos y probarlos
son las partes, el juez solo debe enjuiciar conforme a ello. Conforme al principio del proceso civil de la aportación
de la prueba a instancia de parte (art. 282), el Tribunal apenas está facultado para ordenar de oficio la práctica de
medios de prueba, esto último será en casos excepcionales (art. 216 LEC), como en la nulidad matrimonial, en
tema de menores, etc.
d) La prueba del proceso civil dispositivo se dirige, fundamentalmente, al juez. Este deberá ser el que tenga
jurisdicción y competencia para conocer del proceso de principio a fin, pues el principio de inmediación impone
que únicamente será el juez que ha presenciado y percibido, de manera directa e inmediata, por los propios
sentidos, la prueba practicada por las partes, el que esté autorizado para dictar sentencia.
e) La prueba ha de versar sobre los hechos. Aquí debemos de tener claro tres cosas:1º que, de manera general, tan
solo son objeto de prueba los hechos (pues el juez ya conoce el derecho, menos en el caso del derecho extranjero,
de ahí lo de “ general”), 2º que la prueba ha de tratar en exclusiva sobre los hechos afirmados por las partes en las
alegaciones fácticas que fundamentan sus pretensiones, y no sobre otros que no hubieran introducidos en
tiempo y forma, 3º los únicos hechos que precisan de prueba son los que no resultan claros por la existencia de
varias versiones contradictorias.
resulte pertinente o útil, en el seno de un proceso público (p.publicidad y oralidad), en el que ha de velar por la
práctica unificada, centralizada y al término, concentrada ( p. concentración), en el tiempo, de todos los hechos
contradichos por las partes.
Tenemos que saber que es procesal y donde despliega sus efectos (desde el punto de vista de actividad la despliegan las
partes y será valorado por el juez). La prueba es un concepto multívoco y de naturaleza procesal; y puede entenderse como
1) actividad, 2) como medios de prueba que se utilizan o 3) como un resultado.
Si entendemos la prueba como actividad nos referiremos a aquellas que desarrollan las partes para llevar al Juez a la
convicción de la verdad de una afirmación. Cuando la concibamos como medios de prueba, también nos referiremos a las
partes que fundamentarán las respectivas pretensiones y resistencias, mientras que cuando nos refiramos a ella como
resultado, estaremos centrándonos en el juez, al estar la prueba dirigida a él.
OBJETO DE LA PRUEBA.
El objeto de la prueba (con carácter general son los hechos) se concentra en las afirmaciones realizadas por las partes sobre
los hechos controvertidos.
En primer lugar, sólo podrán probarse los hechos controvertidos (art. 281.3) que sean pertinentes, útiles y lícitos (art. 283),
que hayan sido narrados por las partes, estén directamente relacionados con la tutela pretendida y sean susceptibles de ser
probados (pues los hechos pacíficos o aceptados por las partes no necesitan prueba alguna, salvo en los procesos
indisponibles,donde el objeto litigioso no es susceptible de ser manipulado a voluntad de las partes, por lo que estas
deberán de afrontar obligatoriamente la práctica de la prueba, aunque sean hechos pacíficos, como por ejemplo los
exámenes médicos de la persona afectada por una causa e discapacidad respecto de la que se solicita una provisión judicial
de apoyo). Además de esto, también se deberá probar por la parte que lo alega: el Derecho extranjero y las costumbres.
Hemos de tener en cuenta que el derecho comunitario, no solo ha dejado de ser derecho extranjero, sino que sus normas
priman sobre las disposiciones de Derecho interno que se opongan a ella, por lo que el juez debe conocerlo y no será
necesario probarlo.
1. Los hechos admitidos por las partes. Sin embargo, en los procesos no dispositivos, el juez podrá acordar de oficio la
práctica de la prueba de los hechos que no sean controvertidos.
2. Los discutidos, pero irrelevantes.
3. Los de notorio conocimiento, que son aquellos que puede conocer cualquier persona con una cultura normal en el
tiempo en que se produce la decisión, es decir, aquellos cuya realidad es evidente,obvia,patente y manifiesta (no es
el conocimiento efectivo el que produce la notoriedad, sino la normalidad de éste). Ej.: Que el delta ocurrió en un
hecho irrebatible
4. Los hechos que se tienen por ciertos debido a una presunción, y que son extremadamente difíciles, incluso
imposibles, de probar. La presunción consiste en que el juez tiene por cierto, verídico y real un hecho presunto a
partir de otro hecho que ha sido admitido o probado, si entre ambos existe una interrelación lógica, es decir, un
enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano.Por lo que encontramos que se deben dar 3 elementos:
el hecho admitido o probado, el hecho presunto y por último la relación de causalidad entre el primero y el segundo.
Por último hemos de mencionar que estas presunciones pueden ser legales o judiciales. Las legales son aquellas cuyo
nexo causal entre ambos hechos viene previsto legalmente y que ha su vez pueden ser de dos tipos: a) admitir
prueba en contra y b) las que no la admitan, y, por otro lado, las judiciales que son cuya nexo o interrelación
corresponde al juez y que siempre admitirán prueba en contra.
5. Las máximas de experiencia, es decir, aquellos juicios de valor que se refieren a conceptos abstractos y que se
presumen, salvo que lo exija el caso concreto. Un ejemplo sería la buena fe, la diligencia de un buen padre de familia,
etc.
6. Tampoco es necesario probar el conocimiento privado del juez, que son los hechos conocidos privadamente por éste
fuera del proceso y, por tanto, no alegados por las partes.
Por otro lado, no hemos de olvidar que el legislador impone el cumplimiento de orden, claridad y precisión de los hechos
tanto para la parte actora en su escrito de demanda como para la parte demandada en la contestación. Esto es así, no solo
para que dichos escritos tengan la mayor calidad expositiva, sino también para que queden fijados claramente los hechos
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
MEDIOS DE PRUEBA.
Los medios probatorios son los instrumentos o elementos que sirven para convencer al Juez de la existencia o inexistencia
del dato objeto de la prueba. Son los soportes de la percepción judicial directa o transmitida a través de declaraciones de
personas (partes, testigos y peritos) o por documentos (estos dos últimos son medios indirectos).
La LEC contiene en el art. 299 los medios de prueba de los que se podrá hacer uso en el juicio, estableciendo 6 en su primer
apartado:
1) el interrogatorio de las partes,
2) los documentos públicos
3) los documentos privados
4) el dictamen de peritos,
5) el reconocimiento judicial (que es un medio directo y hace referencia a la percepción que tienen los jueces
sobre el objeto de la prueba)
6) el interrogatorio de testigos.
De la misma forma, el apartado 2 de este art. establece que también serán medios de pruebas los medios de reproducción
de la palabra, la imagen y el sonido, asi como los que permitan archivar o reproducir palabras, datos cifras, etc
Esto no es un listado cerrado, pues el legislador los regula con un sentido ilimitado, y asi el tercer apartado de este artículo
nos lo hace saber que se admitirá cualquier medio de prueba que sirva para determinar la certeza de las alegaciones
fácticas( sobre los hechos relevantes) . Al practicar estos medios de prueba, el orden lo fija el art. 300 LEC, aunque puede
ser alterado a instancia de parte o cuando así el juez lo crea conveniente.
El procedimiento probatorio.
El procedimiento probatorio puede ser concebido, en un sentido objetivo, como el conjunto de normas que regulan la
actividad probatoria en el proceso. Es el conjunto de actividades dirigidas a convencer al Tribunal de la certeza de unos
determinados datos procesales. El procedimiento probatorio, conforme al art. 24 CE, ha de ser respetuoso con el derecho “a
un proceso con todas las garantías”. Asimismo, en virtud de lo dispuesto en el art. 120 CE, la prueba ha de practicarse bajo la
inmediación del tribunal, de forma predominantemente oral y en un juicio público con las únicas limitaciones derivadas de
la tutela de otros intereses y derechos constitucionales.
La LEC 1/2000 establece un procedimiento más ágil que el de la ley anterior, donde, básicamente, existen tres grandes
fases: la proposición de los medios de prueba (art. 284) y la práctica o ejecución de los admitidos (art. 289).
Los arts. 289 a 292 regulan las «disposiciones generales sobre la práctica de la prueba», pero las normas relativas al juicio
ordinario se encuentran en los arts. 429-433 y las del verbal, en los arts. 443.4, 445 y 447.1, que recogen especialidades que
han de ser tenidas en cuenta. (no libro, irrelevante creo)
Los principios que rigen la práctica de la prueba son la oralidad, la contradicción, la publicidad y la documentación e
inmediación.
A pesar de que en el proceso civil rige el principio de aportación a instancia de parte, no deja de haber un control por parte
del órgano jurisdiccional, que tanto en los juicios ordinario como en los verbales podrá sugerir a las partes la o las pruebas
que crea conveniente para el esclarecimiento de los hechos, si considera que las pruebas propuestas por las partes pudieran
resultar insuficientes para esto, pudiendo en este caso las partes modificar o completar sus proposiciones de prueba.
Asimismo no hemos de olvidar que la proposición de los medio de prueba le corresponde a las partes, aunque, siempre que
así lo establezca la ley, el Tribunal podrá, de oficio, acordar que se practiquen determinadas pruebas o que se aporten
documentos, dictámenes u otros instrumentos probatorios
Conforme al art.429.1.II, la proposición de la prueba, en los juicios ordinarios, se realizará en la audiencia previa. En esta,
después de resolver las cuestiones de índole procesal, se delimitará el objeto procesal, fijándose los hechos en los que existe
conformidad o disconformidad y por ende quedando delimitado los hecho controvertidos que serán el tema de la prueba,
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
siendo en este momento donde las partes propondrán los medios de prueba de los que pretendan servirse para su
acreditación. Estas se propondrán oralmente aunque se deberá aportar en el acto un escrito detallado de la misma,
pudiendo completarlo durante la audiencia. La omisión de la presentación de dicho escrito no supondrá la inadmisión de la
prueba, quedando condicionada a que este se presente en el plazo de los dos días siguientes.
En el juicio verbal, se propondrá en la vista oral, donde las partes deberán concurrir con los medios de prueba de los que
pretendan valerse.
En ambos casos, existen una serie de excepciones, donde dichas pruebas se deberán aportar con anterioridad a la audiencia
previa o a la vista verbal, más específicamente en los escritos de demanda y contestación. Estas excepciones son:
1. La prueba documental, pública y privada, en que las partes funden su derecho a la tutela judicial efectiva. Asimismo
encontramos una serie de excepciones a esta, que son:
a. Documentos de fecha posterior a la demanda, contestación o, en su caso, audiencia previa, siempre que no
se hubiesen podido obtener o confeccionar con anterioridad. Por ejemplo, una informe médico de fecha
posterior por corresponderse con un reconocimiento posterior; una factura de una reparación acometida
con posterioridad, etc.
b. Documentos de fecha anterior a la demanda, contestación o, en su caso, audiencia previa, cuando la parte
que los presente justifique no haber tenido conocimiento de su existencia con anterioridad. Aquí la clave
estará en probar el desconocimiento de la existencia del documento, lo cual podría probarse a través de
cualquier medio válido en derecho.
c. Documentos que no hayan podido ser obtenidos con anterioridad por la parte que pretende aportarlos, por
causa no imputable y siempre que haya hecho la correspondiente designación de archivos o anuncio
2. Los dictámenes periciales en los que las partes apoyen sus pretensiones. Asimismo hemos de tener en cuenta que si
por causa justificada no se ha podido obtener estos dictámenes cuando se presenta la demanda o el escrito de
contestación se podrá aportar despues, mientras se anuncien en dichos escritos, pero siempre con mínimo 5 días de
antelación a la audiencia previa o la vista
3. Los medios de reproducción de sonido e imágenes. En este caso encontramos que, aunque la ley no especifica una
serie de excepciones específica para dichas pruebas, podría ser de aplicación subsidiaria el régimen de la prueba
documental (es decir, cuando “a, b o c, del punto 1, valiendo con anunciarlos ”.
Con carácter general, la prueba ha de practicarse en la sede del Tribunal (arts. 268.1 LOPJ y 429.3 LEC), aunque “cuando
fuere necesario o conveniente para la buena administración de justicia”, o lo demandara la propia naturaleza del medio de
prueba o las circunstancias de esta, podrán practicarse en cualquier lugar del territorio de la jurisdicción del Tribunal (art.
268.2 LOPJ).
En cuanto a la admisión de la prueba, el Tribunal deberá decidir si las admite o inadmite, atendiendo a los criterios de
pertinencia (es decir, que tenga relación con el objeto del proceso), utilidad (que contribuyan al esclarecimiento de los
hechos controvertidos) y licitud (es decir, que la actividad no esté prohibida por la ley). La resolución que dicte el Tribunal
sobre esto revestirá la forma de auto, y podrá interponerse recurso de reposición que se realizará oralmente en el mismo
acto y que el Tribunal, después de conceder la palabra a la parte contrario para que pueda impugnarlo, resolverá, también
en el mismo acto. En caso de que ésta fuera desestimada, la parte gravada podrá formular la oportuna protesta al efecto de
hacer valer sus derechos a la segunda instancia. Este régimen de recurso aplica tanto al juicio ordinario como al verbal.
Práctica de la prueba:
La práctica de la prueba se desarrolla contradictoriamente, de forma oral, con publicidad e inmediación y en unidad de
acto.
En el juicio ordinario, una vez admitidos los medios de prueba, el Letrado de la Administración de Justicia o el Juez si el
señalamiento se pudiese efectuar en el acto, señalará la fecha del juicio, que deberá celebrarse en el plazo máximo de un
mes desde la terminación de la audiencia (art. 429.2) y donde tendrá lugar la práctica de las distintas pruebas.
Por el contrario, en el juicio verbal, la práctica de la prueba tiene lugar de inmediato, en la misma vista que se está
celebrando, por esto, el Letrado de la Administración de Justicia (LAJ) al citar a las partes a la vista, ha de advertirles que
han de concurrir con los medios de prueba que estimen oportunos.
De manera excepcional, la prueba se podrá practicar antes del juicio o la vista, en cuyo caso el LAJ señalará el dia y la hora
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
para que citen a las partes, a los testigos y peritos con suficiente antelación. (art. 289 y 290).
Hemos de tener presente que lo relevante tratándose de prueba documental y de los informes y dictámenes escritos,
siempre que se lleven a cabo ante el LAJ, cuando tenga lugar fuera de la vista pública o el LAJ estuviera presente en el acto,
lo relevante es que el Tribunal los examine por sí mismo.
Como regla general la prueba se practicará en la sede de la oficina judicial del Tribunal que conozca del asunto, salvo que
por su naturaleza o contenido no sea posible realizarla aquí, permitiendo en estos casos que los juzgados y tribunales
puedan constituirse en cualquier lugar del territorio de su jurisdicción para la práctica de actuaciones judiciales cuando
conveniente o necesario para la buena administración de justicia.
La ley determina un orden general en la práctica de los distintos medios de prueba admitidos, salvo que el Tribunal de
oficio o a instancia de parte acuerde otro; así(arts. 300. y 431):
2. Interrogatorio de testigos
CARGA DE LA PRUEBA.
En primer lugar hemos de tener presente que los sujetos de la prueba son 3: el Juez (destinatario de las pruebas), la parte
actora (que debe practicar la prueba de los hechos constitutivos en los que funda su pretensión) y la parte demandada
(corresponde practica la prueba de los hechos impeditivos, extintivos y/o excluyentes en que fundamente su defensa)
En los procesos civiles de naturaleza indisponible están regidos por el principio de investigación, pudiendo el Juez
introducir hechos al proceso y sugerir o imponer, incluso realizar, de oficio, los mecanismos probatorios que considere
oportunos para el esclarecimiento de los hechos sobre los que deba pronunciarse. El fundamento de la atribución de esta
facultad probatoria al Juez es el interés público inherente a estos procesos indisponibles, donde el Juez, junto con el
Ministerio Fiscal, deben otorgar una tutela reforzada a las personas que por su especial vulnerabilidad precisan esta intensa
intervención judicial. De ahí que la LEC señale que en los procesos especiales de capacidad, filiación,matrimonio y menores
el Tribunal pueda decretar de oficio cuantas pruebas estime pertinentes.
Los procesos civiles y mercantiles dispositivos están regidos por el principio de aportación , es decir, tan solo las partes
podrán introducir hechos al proceso y practicar las pruebas propuestas. Esto es así pues, en estos procesos, el objeto
litigioso es de naturaleza privada cuyo enjuiciamiento no tiene trascendencia pública, por afectar única y exclusivamente a
las partes,que se encuentran con mayoría de edad y plenitud de facultades intelectuales y cognitivas, comprometidas en el
proceso. El juez, con carácter general, sólo podrá comunicar a las partes la insuficiencia probatoria de determinados hechos
contradictorios y la indicación de las pruebas que serían convenientes introducir al proceso para su esclarecimiento.
Esta última facultad del Juez ( de comunicar e indicar) es una herramienta que pretende ayudarle a cumplir adecuadamente
con el deber inexcusable de resolver en todo caso de los asuntos de los que conozca. Aún así, esto no siempre es suficiente
para que el Juez pueda emitir una sentencia con la clarividencia deseable, por lo que el legislador ha establecido una serie
de reglas generales frente a la ausencia o insuficiencia probatoria, a las que se denomina <<carga de la prueba>>
La carga de la prueba puede ser definida como la necesidad de las partes de probar los hechos que constituyen el supuesto
fáctico de la norma jurídica que invocan a su favor a riesgo de obtener una resolución desfavorable a sus pretensiones y
resistencias. Distinguimos entre:
La carga formal o subjetiva, que responde a la pregunta de “quién ha de probar”, es decir, que parte debe
practicar la prueba. Así la LEC nos indica que al actor o demandante reconviniente le corresponderá probar los
hechos en los que fundamente su pretensión, mientras que al demandado le corresponderá probar los hechos (
impeditivos,extintivos o excluyentes) en los que fundamente su defensa. Sin embargo, encontramos una excepción
a esta regla, que es el <<desplazamiento de la carga de la prueba>>. Esta se da en los casos en los que exista una
extrema dificultad o práctica imposibilidad, de que una de las partes pueda acreditar la realidad de los
hechos,situandola en una situación de indefención, y resulte relativamente sencillo para la otra parte la práctica de
la prueba acreditativa de aquel extremo. Así el art 217 de la LEC estable que este desplazamiento sucederá en los
procesos sobre competencia desleal y sobre publicidad ilícita, y en aquellos procedimientos en los que las
alegaciones de la parte actora se fundamenten en actuaciones discriminatorias por razón del sexo, estableciendo
también el apartado 7 del mismo art. una cláusula residual para el resto de situaciones que no se contemplen
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
específicamente aquí pero en las que exista esta extrema dificultad o práctica imposibilidad para una de las partes
acreditar la realidad de los hechos y, por el contrario, resulte relativamente sencillo para la otra
La carga material u objetiva (art. 217.1 LEC), que responde, en cada caso, “a quién perjudica la ausencia o
insuficiencia probatoria”. Esta es de aplicación secundaria o subsidiaria frente a la anterior, ya que solo se aplicará
ante la ausencia o insuficiencia de la prueba solicitada y efectivamente practicada. Así, se nos dice que soportará el
perjuicio de la ausencia o insuficiencia probatoria:
a) El actor (principal o reconvencional) verá desestimadas sus pretensiones cuando estas se ampararán en
hechos que permanezcan inciertos al término del proceso como consecuencia de esta ausencia o
insuficiencia
b) El demandado (principal o reconvenido) verá desestimada su pretensión defensiva cuando los hechos
impeditivos,extintivos o excluyentes en los que ampara su defensa resultan inciertos al término del proceso
como consecuencia de la ausencia o insuficiencia probatoria.
VALORACIÓN DE LA PRUEBA.
La valoración de la prueba consiste en la actividad intelectual del Juez, de acuerdo a lo percibido por sus sentidos, que le
permite llegar a la consideración de que determinados hechos son ciertos o falsos.
Esta se produce después del procedimiento legalmente establecido donde se obtiene la prueba, que ha de ser lícita y
haberse obtenido sin vulneración de los derechos fundamentales.
Asi, en primer lugar,el juez habrá de verificar la validez,rectitud y licitud del procedimiento probatorio. Posteriormente
realizará una valoración individual de cada una de las pruebas, en una valoración conjunta, es decir debe ir valorando
individualmente cada prueba para posteriormente llegar a una conclusión, realizando en esta conclusión una valoración
conjunta de todas las pruebas. En caso de que se practiquen dos o más pruebas, estas deberán de valorarse de manera
conjunta. Así, lo mas común es que el resultado de las pruebas sea contradictorio, por lo que el juez en su valoración
conjunta deberá motivar,razonar y explicar porque se ha decantado por una de ellas en desvirtuando la contraria.
Hemos de tener presente que, antes de esta valoración conjunta se deberán valorar el resultado alcanzado por cada una de
estas pruebas. Para esto la LEC establece tres sistemas de valoración de la prueba:
1. El sistema de la prueba legal o tasada: consiste en la imposición legal de otorgar a un concreto medio de prueba una
valoración determinada, por lo que su valoración no será libre o discrecional, sino que arrojará el resultado
legalmente prefijado. Esto sucede con los siguientes mecanismos:
a. Del interrogatorio de la parte que hubiere reconocido como verdaderos hechos personales que le son
enteramente perjudiciales, donde el juez no podrá cuestionar la certeza de estos hechos.
b. Los documentos públicos, donde el juez ha de tenerlos por ciertos.
c. Los documentos privados que no hubieren sido impugnados, que se tendrán por ciertos en todo caso.
2. El sistema de prueba libre permite al juez valorar el resultado probatorio conforme a las reglas de la lógica, de la
razón y de la sana crítica, así como a las máximas de experiencia, sin verse obligado al cumplimiento de pautas
legales rígidas,aunque esta libertad debe ser entendida en sus justos términos y no como equivalente a
arbitrariedad.Este se aplica a la mayor parte de los medios de pruebas civiles, donde encontramos, entre otros:
a. Las declaraciones de las partes
b. Los interrogatorios de los testigos
c. Los informes de los peritos
1) Anticipación de la prueba: se trata de poder practicar la prueba antes de su momento procesal oportuno (durante el
juicio o en la vista, según el tipo de proceso ante el que estemos), porque existe el temor fundado de que, por causa de las
personas o por el estado de las cosas, la prueba no se pueda practicar cuando le corresponda hacerlo. Por ejemplo, porque el
testigo sufre una enfermedad terminal que, casi con toda seguridad, le impedirá poder declarar el día del juicio o de la vista.
Esta puede solicitarse antes de que se inicie el proceso o una vez ya iniciado. En el primer caso la petición se dirige al
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
tribunal que se considere competente, pero en el segundo se dirigirá al que esté conociendo del proceso. Igualmente hay
diferencia en la legitimación, pues antes del proceso sólo está legitimado para pedirla el futuro demandante, pero si ya está
iniciado la puede pedir cualquiera de las partes. Asimismo, en el primero de los casos, la demanda debe presentarse en el
plazo de dos meses después de practicada la prueba para que ésta conserve su validez.
La solicitud se presenta por escrito, indicando la prueba que se desea anticipar, exponiendo las razones de la petición y
resolviendo el tribunal, sin que quepa recurso contra esta resolución, de acuerdo a la LEC.
Una vez autorizada su práctica, se realiza en unidad de acto y con contradicción, pudiendo reiterarse en su momento
procesal oportuno si una de las partes lo pide,en cuyo caso el tribunal valorará libremente las dos, la anticipada y la reiterada.
2) Aseguramiento de la prueba:su finalidad es evitar que el medio de prueba se pueda destruir o perder, de manera que
no sea posible su práctica en el momento procesal oportuno. Afecta a cosas, no a personas, y con el aseguramiento lo que se
pretende es que el objeto se mantenga en el estado en que se encuentra en el momento de solicitarlo. Por ejemplo, el reloj de
oro por cuya propiedad se ha entablado el pleito, razón por la que se pide su depósito judicial.
Puede solicitarse antes de iniciado el proceso o después, rigiendo las mismas normas que en la prueba anticipada, pero el
plazo para demandar es aquí de 20 días
La LEC no detalla las medidas, otorgando una potestad aseguradora general al tribunal para que adopte medidas de
conservación, acompañadas de mandatos de hacer o no hacer con apercibimiento de proceder en caso de desobediencia.
La solicitud se resuelve con contradicción (audiencia previa del demandado), salvo que existan razones de urgencia. En este
caso, hay contradicción diferida, pues el demandado puede oponerse al aseguramiento decretado, convocandose a una vista
y dictándose un auto que será irrecurrible
La autorización judicial depende del cumplimiento de varios requisitos. Asimismo, el tribunal no está vinculado por la medida
solicitada por la parte, pudiendo adoptar la que considere más apropiada. Además, ell demandante puede ofrecer garantía de
responder de posibles perjuicios derivados del aseguramiento, que el tribunal tomará en cuenta para concederlo.
En primer lugar, el Tribunal le concederá la palabra al actor y, posteriormente, al demandado a fin de que expongan
oralmente sus conclusiones, que tienen un carácter obligatorio y consisten en un resumen del resultado probatorio
favorable a las respectivas pretensiones y defensas, cuyo objeto es intentar llevar al tribunal la evidencia sobre los hechos
constitutivos de la pretensión o impeditivos, extintivos o excluyentes de su contestación.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Sujetos: Además de la posibilidad de interrogar a la parte contraria, también existe la posibilidad de:
1. Interrogar a la parte colitigante, es decir a su litisconsorte,siempre que exista en el proceso oposición o conflicto de
intereses entre ambos.
2. Interrogar a un tercero, cuando:
a. La parte legitimada, actuante en el juicio, no sea titular de la relación jurídica controvertida ni titular del
derecho en cuya virtud se acciona, se permite solicitar el interrogatorio de dicho sujeto o titular.
b. Cuando alguna pregunta se refiera a hechos que no son personales del declarante, este podrá proponer que
conteste también la pregunta un tercero que tenga conocimiento personal de los hechos, aceptando este
último las consecuencias de la declaración. Para esto deberá ser aceptada dicha sustitución por la parte que
hubiera propuesto la prueba, y en caso de esta no aceptar, el interrogado podrá solicitar que la persona
mencionada sea interrogada en calidad de testigo, diciendo el Tribunal lo que estime procedente.
c. Cuando el declarante sea una persona jurídica o un ente sin personalidad jurídica y su representante
material en pleito no sea la persona física que hubiese intervenido en los hechos controvertidos, el
representante deberá alegar dicha circunstancia y dar la identidad de este para que sea citado a juicio.
Procedimiento:
A) Proposición: Se propondrá en la audiencia previa o en la vista, indicando los hechos a los que se refiere, sin
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necesidad de acompañarla con un escrito de la relación de las preguntas concretas, con la excepción sea a las
Administraciones y Organismos públicos.
B) Lugar y tiempo: La regla general es que será en la sede del órgano judicial competente durante el juicio oral o la vista
oral del juicio verbal, en presencia de órgano judicial. Existen dos excepciones:
a) En el domicilio o residencia de la persona sometida, cuando esta no pueda comparecer en la sede por
enfermedad que lo impida u otras circunstancias especiales.Al acto asistirán el Juez y el LAJ, el abogado de
la parte declarante y también lo podrán hacer las demás partes salvo que, a juicio del Tribunal,la presencia
de los abogados y demás partes no resulte procedente por las circunstancias. En este último caso se
celebrará únicamente con la presencia del Tribunal y el LAJ, pudiendo la parte proponente un pliego de
preguntas para que las formule el Tribunal de considerarlas pertinentes.
b) En la sede del Tribunal al que se le solicita el auxilio judicial cuando quien deba responder resida fuera de
la demarcación del órgano judicial y cuando la dificultad del desplazamiento o por otra circunstancia
análoga resultase imposible o muy gravosa su comparecencia en la sede del Juzgado o Tribunal.
Contenido y desarrollo:
Las preguntas se formulan oralmente, en sentido afirmativo y con la debida precisión y claridad, no pudiendo incluirse
valoraciones ni calificaciones que, de ser incluidas, se tendrán por no realizadas.
Una vez formuladas el Juez decidirá si las admite, controlando que se hayan formulado de esta forma y que corresponden a
los hechos sobre los que el interrogatorio se hubiera admitido, no siendo improcedentes.. Igualmente la parte declarante y
su abogado podrán impugnarlas en el acto si las consideran improcedentes.
La parte declarante, sin prestar ningún tipo de juramento o promesa de decir la verdad, responderá por sí misma, en forma
afirmativa o negativa, y de no ser posible según las preguntas, las respuestas serán lo más precisas y concretas posibles.
Una ves respondidas las del abogado de la parte a quien fue admitida la prueba, los abogados de las demas partes y el de la
declarante podrán formular a este nuevas preguntas encaminadas a determinar los hechos, con el debido control judicial.
En los procesos en los que no resulte preceptiva la intervención de abogado ,con la venia del Tribunal, las partes podrán
hacerse las preguntas y observaciones que estimen convenientes pala determinación de los hechos relevantes en el proceso
Por último, el Tribunal también podrá interrogar al declarante con la finalidad de obtener aclaraciones y adiciones.
La negativa a declarar y las respuestas evasivas o inconcluyentes podrán ser consideradas como ficta confessio (confesión
ficticia).
Las respuestas serán leídas en el acto del juicio , y las preguntas complementarias serán resueltas en el mismo acto por su
representante procesal, salvo que este afirmarse y justificarse no poder responderlas. En este último caso se procederá a
remitir nuevo interrogatorio por escrito, a practicar ya como diligencia final.
Valoración: Para que tenga el valor de prueba tasada o legal han de concurrir 3 presupuestos:
1. El declarante haya intervenido personalmente en los hechos
2. Su reconocimiento como ciertos le sea enteramente perjudicial
3. Sea el único medio de prueba practicado en relación con los hechos objeto del interrogatorio.
Cuando no se cumpla alguno de los requisitos, regirá el sistema de la libre valoración de la prueba conforme a las reglas de
la sana crítica (art. 316.2).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
sus sentidos o bien indirectamente, por el relato de otros. Por lo que las notas esenciales son:
1. Que sea un tercero
2. Que la declaración verse sobre hechos concretos de conocimiento propio, por lo que no puede ser sustituido el
testigo, como sí pasa con los peritos
3. Que los hechos sean controvertidos
Requisitos subjetivos:
A) Idoneidad: Poseer la aptitud necesaria para percibir los hechos y dar razón de su percepción, sin ser necesario
tener capacidad de obrar. También pueden serlo los menores de 14 años, siempre y cuando el Tribunal considere que
posee el discernimiento necesario.
B) Imparcialidad: Ser ajeno al proceso, es decir, no guardar relación con el objeto del proceso ni con ninguna de las
partes. Para esto la LEC contempla 2 formas de ponerla de manifiesto:
a) La formulación de las denominadas <<preguntas generales de la Ley>>,al inicio de la práctica de la prueba
b) El sistema de tachas, con anterioridad a la prueba
C) Derechos y deberes:
a) El derecho a percibir una indemnización por los gastos y perjuicios, que la sufragará la parte que lo
proponga, sin perjuicio de que posteriormente se condene en costas a la otra parte.Fijando el importe el LAJ
b) Deberes:
i) Comparecer en el dia y hora citados, bajo pena de sanción
ii) Prestar juramento o promesa de decir la verdad, con anterioridad a la declaración, salvo los
menores que no se les exige
iii) De declarar, menos cuando por su estado o profesión tenga el deber de guardar secreto, o cuando
los hechos pertenezcan a materia legalmente declarado como de carácter reservado o secreto
Procedimiento:
Se propone y admite en la audiencia previa del juicio ordinario o en la vista del juicio verbal.
Se ha de proponer indicando todos los datos de los que se disponga para la correcta identificación del testigo, así como el
lugar en el que puedan citarlo. También se deberá hacer referencia a los hechos sobre los que la prueba ha de recaer.
Hemos de tener en cuenta que no existe número limitado de testigos a proponer, pero que los gastos de los que excedan de
3 por cada hecho serán a cargo en todo caso por el que los propone. También que el tribunal, ya habiendo escuchado el
testimonio de al menos 3 de ellos podrá obviar a los que faltaran si se considera suficientemente ilustrado con la ya emitidas
Tiempo y lugar:
Regla general: durante el desarrollo del juicio(juicio ordinario) o la vista(juicio verbal), bajo la inmediación del órgano
judicial
Excepción: En el domicilio del testigo, por enfermedad de este, o a través del auxilio judicial, por razón de
distancia,dificultad de desplazamiento u otra causa análoga, cuando el Tribunal lo considere oportuno.
Práctica: se rige por las siguientes reglas:
1. Para garantizar la espontaneidad del testimonio, cuando exista mas de un testigo sobre unos mismo hechos, se
adoptaran las medidas necesarias para evitar que se comuniquen entre si
2. Declararán separada y sucesivamente, por el orden que vinieran propuestos, salvo que el Tribunal motive alterarlo
3. Después de prestar juramento o promesa de decir verdad, se realizan <<las preguntas generales de la Ley>>. Aquí las
partes pueden poner de manifiesta la pérdida de la imparcialidad, pudiendo el Tribunal realizar las preguntas que
estime oportunas para descubrir la falta de imparcialidad
4. Se formularan las preguntas con la debilidad claridad y separación, sin incluir valoraciones ni calificaciones,
decidiendo el Tribunal sobre su admisibilidad. La parte contraria podrá impugnar la admisión cuando las considere
improcedentes y la parte a quien se le inadmita alguna pregunta podrá manifestar su disconformidad y pedir que
conste en acta su protesta.
5. El testigo responderá por sí mismo, debiendo indicar todo lo relativo a la forma en que haya tenido conocimiento de
los hechos
6. Una ves contestadas las preguntas, las demás partes podrán plantear al testigo nuevas preguntas para determinar los
hechos, admitiendolas el Tribunal si las considera pertinentes y útiles, y pudiendo tambien este interrogar al testigo
7. Por último,al termino del interrogatorio de todos los testigos,cuando estos incurran en graves contradicciones, el
Tribunal, de oficio o a instancia de parte, puede acordar que se sometan a un careo, que se realizará a continuación.
Puede darse que un testigo que conozca los hechos previos al proceso tenga también conocimientos científicos, técnicos,
artísticos o prácticos, permitiéndole, excepcionalmente, que sea perito. La figura del testigo-perito se recoge en el art.
370.4 LEC.
Los peritos tienen conocimientos especializados y se les encomienda la labor de analizar desde un punto
técnico, científico, artístico o práctico la totalidad o parte de los hechos litigiosos.
El testigo declara sobre hechos que ha presenciado y a cuyo esclarecimiento puede contribuir con su
declaración, por ello, es insustituible. Sin embargo, el perito los analiza, por lo que puede ser sustituido por otro
colega. En ambos casos son las partes las que los proponen, aunque existe un perito judicial excepcional. El
perito no conoce de los hechos antes del inicio del proceso y el testigo sí.
El perito puede ser una persona jurídica. Los testigos, en cambio, sólo pueden ser personas físicas.
El perito puede ser recusado o tachado cuando, por ejemplo, no sea un tercero ajeno al proceso. El testigo solo
puede ser tachado.
El testigo tiene que ir a declarar si se lo proponen, pues, en caso contrario, tendrá que asumir las consecuencias
negativas que eso conlleve. El perito, en cambio, puede aceptar ir o no. El perito cobra honorarios por realizar la
prueba, mientras que los testigos sólo cobrarán indemnizaciones por perjuicios que puedan sufrir, siempre que las
pidan y los acrediten. Estas indemnizaciones las pagará la parte condenada a costas.
DICTAMEN DE PERITOS
El dictamen de peritos viene regulado en los arts. 335 a 352 LEC y se utiliza cuando es necesario analizar aspectos técnicos
relativos al objeto del proceso que escapan a los conocimientos exigibles al Juzgador.La LEC define el dictamen de peritos
en su art. 335.1 como una actividad procesal mediante la que una persona o institución (art. 340.2), ajena al proceso y por
tanto imparcial, especialmente cualificada suministra al Juez argumentos o razones para la formación de su convencimiento
acerca de ciertos datos controvertidos, cuya percepción o comprensión escapa a las aptitudes comunes judiciales.Por lo
que nos queda claro que se trata de un medio probatorio de naturaleza personal.
Existen dos métodos de designación de peritos: A) designación unilateral por alguna de las partes y B) designación
judicial
A) Las partes tienen la carga de aportar los dictámenes periciales privados que ellas han encargado, y que estimen
necesarios y convenientes para la defensa de sus derechos, junto a sus escritos de demanda y de contestación. Solo
en casos determinados, y con las debidas justificaciones, las partes podrán aportar dichos dictámenes
posteriormente. Asi las causa para la parte actora es: cuando acredite que la defensa de su derecho no ha permitido
demorar la interposición de la demanda hasta la obtención del dictamen pericial, esto será cuando: 1. pueda
producirse la prescripción de su derecho. 2. cuando el plazo de 20 días de subsistencia de las medidas cautelares
presentas con anterioridad a la formulación de la demanda sea manifiestamente insuficiente para la elaboración del
dictamen. La causa para la parte demandada es: la imposibilidad de obtener el dictamen en el plazo de contestación.
Asimismos, en estos casos justificados, las partes han de manifestar en sus escritos (demanda o contestación) los
dictámenes de los que pretenden valerse, y que deberán aportar en cuanto dispongan de ellos, y en todo caso, 5 días
antes del comienzo de la audiencia previa o la de la vista del juicio verbal.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
mismo hará el tribunal en el juicio verbal cuando las partes lo soliciten en la vista, en cuyo caso interrumpirá
su celebración hasta que se realice el dictamen.
4. Designación de oficio por el Tribunal. Esto lo podrá hacer en los procesos sobre declaración o impugnación
de filiación,paternidad y maternidad, de provisión de apoyos o en procesos matrimoniales.
La regla general es que será un solo perito por cada cuestión o conjunto de cuestiones sobre los que haya de versar la
prueba, salvo que la materia exija, por su diversidad, la opinión de varios expertos.
El mismo día, o el siguiente a la designación, el LAJ se lo comunicará al perito, que tendrá un plazo de 2 días para
aceptar el cargo. Si acepta, se efectuará el nombramiento y nacerán todas las obligaciones. Si por el contrario,
adujere justa causa que se lo impidiera será sustituido por el siguiente de la lista.
Hemos de tener en cuenta que los peritos han de estar en posesión de un título oficial que se corresponda con el de la
materia sobre la que se informa. Tan solo si se trata de materias que no estén comprendidas en títulos profesionales
oficiales, los peritos habrán de ser nombrados entre personas expertas o entendidas en dichas materias.
También hemos de tener en presente que aunque el autor material del dictamen haya de ser una persona física, la LEC
permite solicitarlos de academias e instituciones culturales y científicas que se ocupan del estudio de dicha materia.
Para garantizar la imparcialidad del perito la LEC establece un sistema de control mediante el establecimiento de unas
causas objetivas de recusación, para los peritos designados judicialmente, y de tacha, para los peritos designados
unilateralmente por las partes. Así, entre los motivos de recusación, que de acreditarse supondría la sustitución del perito
por el suplente, encontramos: la existencia de una relación de proximidad entre el perito y una de las partes o por la
posibilidad de conflicto con el recusante. En cuanto a los motivos de tacha, que se propondrán en la audiencia previa y que
de acreditarse serán tenidos en cuenta por el Tribunal a la hora de valorar dicho dictamen, encontramos, entre otras:
parentesco,interés directo o indirecto en el asunto, amistad íntima o enemistad manifiesta.
Derechos y deberes:
Deberá manifestar bajo juramento o promesa de decir verdad que ha actuado y actuará con la mayor objetividad posible y
que conoce las sanciones las sanciones en las que podrá incurrir si incumple su deber como perito.
Deber de comparecer al juicio o vista o cualquier acto procesal en el que se le exija su presencia con el fin de someterse a
las preguntas aclaraciones u observaciones, tanto de las partes como del órgano judicial, en relación con el contenido del
dictamen. Si incumple sanción pecuniaria y apercibimiento de proceder contra él por desobediencia a la autoridad.
Derecho a percibir honorarios, por la parte que lo ha solicitado, sin perjuicio de la condena en costas. Si fuera designado de
común acuerdo cada parte abonará la mitad de los honorarios.
Ejecución de la prueba
Los dictámenes se formularán por escrito, pudiendo acompañarse de los documentos, instrumentos o materiales
necesarios para exponer el parecer del perito.
Cuando su emisión requiera reconocimiento de un lugar,objeto o persona,las partes y sus defensores podrán presenciarlas
si con ello no impide o estorba la labor del perito, siempre que tras solicitarlo al Tribunal, este lo apruebe, en cuyo caso el
perito deberá informar a la parte directamente del día y hora, con un mínimo de 48 horas de antelación.
El dictamen deberá contener:
1. La determinación previa de su objeto, que delimita el ámbito de la cuestión de la que se informa
2. La exposición de los hechos y circunstancias sobre las que se bas, es decir la fundamentación
3. La conclusión que se obtiene y que debe ser valorada.
Además de la emisión del informe,la intervención del perito designado unilateralmente puede extenderse a su comparecencia
en el juicio o en la vista oral con el fin de responder a preguntas o aclaraciones que le formulen tanto las partes como el
órgano judicial, en relación con el contenido de su dictamen.
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Tratándose de peritos designados judicialmente, el dictamen se hará llegar por medios electrónicos al Tribunal, que dará
traslado a las partes para que manifiesten si estiman necesario que el perito concurra al juicio o la vista con el mismo fin,
pudiendo denegar el Tribunal esta petición si considera que, por su finalidad y contenido, dicha intervención es impertinente
o inútil.
En especial, las partes y sus defensores podrán pedir:
1. La exposición completa del dictamen
2. La explicación del mismo o de alguno de sus puntos
3. Respuestas a preguntas y objeciones sobre método,premisas,conclusiones y otros aspectos del dictamen
4. Respuestas a solicitudes de ampliación del dictamen a otros puntos conexos
5. Crítica del dictamen de que se trata por el perito de la parte contraria
6. Formulación de las tachas que pudieran afectar al perito
El Tribunal podrá formular preguntas y requerir explicaciones al perito, pero no acordar de oficio que se amplíe el dictamen.
Valoración:
El Tribunal valorará el dictamen según las reglas de la sana crítica
Asimismo, el Tribunal Supremo ha estimado que deben de respetarse determinados criterios,aunque estos no son vinculantes
pues en tal caso pondría en riesgo el sistema de apreciación libre y se le estaría atribuyendo al TS un papel de creador de
derecho del que carece. Aún así es importante tenerlos presentes, y estos son:
1. La prueba ha de ser apreciada conjuntamente
2. Lo esencial a la hora de valorar no es la conclusión, el número de peritos que confirman una opinión, ni la mayor
fuerza probatoria de la calidad de los peritos, sino la fundamentación y calidad del informe.
3.
- LEC: 124, 348,340,335, 341, 339, 427, 429.5, 343,344 328, 337,226.1.4, 336
- LOPJ: 124.3, 219 y 220
DOCUMENTOS
Podemos definir como documento, el objeto material susceptible de ser aportado a un proceso cuyo contenido ha de ser un
hecho o acto jurídico efectuado por una persona que puede consistir en una declaración de voluntad constitutiva, de
conocimiento o plasmación de un acontecimiento, Distinguimos dos clases de documentos, cuya regulación legal aparece
dividida en dos secciones: la prueba documental pública (arts. 317 a 323) y la documental privada (arts. 324 a 327). Los arts.
328 a 334 LEC regulan disposiciones comunes a ambos tipos de documentos.
DOCUMENTOS PÚBLICOS.
Conforme al art. 1218 CC, los documentos públicos constituyen una prueba del hecho que motiva su otorgamiento y de la
fecha de éste. La LEC regula este medio de prueba en los arts. 317 a 323, aunque existen otros preceptos dispersos en la
citada Ley, y en otros cuerpos legales, relativos a este tipo específico de documentos (ej.: los arts. 264 y ss., el art. 517, etc.).
El carácter público se fija en función del sujeto interviniente en su elaboración, que, según el art. 317 LEC, pueden ser: 1) el
LAJ, 2) los notarios, 3) Los Registradores de la Propiedad y Mercantiles y 4) cualquier fedatario público.
Art. 317 LEC: “A efectos de prueba en el proceso, se consideran documentos públicos: 1.º Las resoluciones y diligencias
de actuaciones judiciales de toda especie y los testimonios que de las mismas expidan los Letrados de la
Administración de Justicia.
2.º Los autorizados por notario con arreglo a derecho.
3.º Los intervenidos por Corredores de Comercio Colegiados y las certificaciones de las operaciones en que hubiesen
intervenido, expedidas por ellos con referencia al Libro Registro que deben llevar conforme a derecho. 4.º Las
certificaciones que expidan los Registradores de la Propiedad y Mercantiles de los asientos registrales. 5.º Los
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
expedidos por funcionarios públicos legalmente facultados para dar fe en lo que se refiere al ejercicio de sus funciones.
6.º Los que, con referencia a archivos y registros de órganos del Estado, de las Administraciones públicas o de otras
entidades de Derecho público, sean expedidos por funcionarios facultados para dar fe de disposiciones y actuaciones
de aquellos órganos, Administraciones o entidades”.
Del art. 317 se desprende una distinción entre documentos públicos judiciales, notariales y administrativos.
Documentos públicos judiciales. Según el art. 317.1, tienen ese carácter los documentos expedidos por los
Letrados de la Administración de Justicia, a quienes les corresponde la potestad jurisdiccional de instrumentación
o potestad para dar fe (art. 145 LEC), respecto de las resoluciones judiciales dictadas (sentencias, autos y
providencias) y de las diligencias de actuaciones judiciales de toda especie y los testimonios expedidos sobre las
mismas.
Documentos públicos notariales y registrales. Se recogen en los apartados 2 al 4 y son los autorizados,
intervenidos o expedidos por los Notarios y por los Registradores de la Propiedad y Mercantiles, respectivamente.
Actualmente, los Corredores de Comercio ya no existen porque se han fusionado con los notarios.
Documentos públicos administrativos. Finalmente, los apartados 5 y 6 regulan estos documentos expedidos por
funcionarios públicos “legalmente facultados para dar fe en lo que se refiere al ejercicio de sus funciones” y “los
que, con referencia a archivos y registros” de órganos de las Administraciones Públicas sean expedidos por estos
funcionarios sobre “disposiciones y actuaciones de aquellos órganos, Administraciones o entidades”. Para
determinar qué concretos funcionarios públicos están legalmente habilitados para dar fe, es necesario acudir a la
legislación administrativa sectorial aplicable (art. 46.1 LRJPAC). Por regla general, estas funciones corresponden a
los secretarios de las respectivas Administraciones Públicas.
Asimismo, la LEC también regula la eficacia probatoria de los documentos públicos extranjeros en su artículo. 323, que se
remite a la existencia de tratados o convenios internacionales o leyes especiales a la hora de determinar qué documentos
extranjeros han de tener la consideración de documentos públicos para poder otorgarles la fuerza probatoria privilegiada
prevista en el art. 319. En el caso de que no exista convenio o ley especial aplicable, el apartado segundo del art. 323 exige la
prueba de que dicho documento tenga la consideración de público en el país en el que se haya otorgado y la “legalización o
apostilla y los demás requisitos necesarios para su autenticidad en España”.
Por regla general, conforme a los arts. 264 a 272 LEC, los documentos públicos, al igual que los documentos privados, los
dictámenes periciales privados y los nuevos medios de prueba, han de aportarse por las partes al inicio del proceso, como
documentos que acompañan a los escritos de demanda y de contestación (arts. 264 y ss.). Garantizamos de esta manera
desde el principio del proceso el “juego limpio” entre las partes, es decir, el principio de igualdad de armas, para que de esta
manera no pueda producirse indefensión.
ART 264: Como consecuencia del principio de aportación de los hechos y de las pruebas, las partes han de acompañar a
los escritos de alegaciones los siguientes documentos públicos procesales:
a. La escritura pública notarial de otorgamiento del poder general o especial para litigar de la parte actora o demandada a
favor de su Procurador
b. Los documentos que acrediten la representación que el litigante se atribuya
c. El documento público que acredite el valor de la cosa litigiosa
Igualmente, habrán de aportarse los documentos públicos materiales o relativos al fondo del asunto del art. 265 LEC. La
consecuencia jurídica de la falta de aportación de la documental pública en la indicada fase de alegaciones consiste en la
preclusión, es decir, la imposibilidad de aportar después esos documentos (art. 269 LEC). Sin embargo, la falta de
aportación de los documentos exigidos en los casos especiales del art. 266 LEC (demanda de responsabilidad civil contra
Jueces y Magistrados, el juicio de alimentos, el juicio de retracto y los procesos sucesorios), no provoca la preclusión, sino la
inadmisión de la demanda (art. 269.2 LEC).
Existen excepciones en los arts. 265.3, 270 y 271 LEC a esta regla general del momento de aportación de los documentos:
El art. 265.3 permite que el actor aporte, en la audiencia previa del juicio ordinario (también es aplicable al
contenido de la vista del juicio verbal) nueva prueba documental para rebatir los hechos impeditivos, extintivos y
excluyentes alegados por el demandado al contestar a la demanda. Es decir podrá aportar en la AP doc. relativos al
fondo del asunto cuyo interés o relevancia sólo se ponga de manifiesto a consecuencia de las alegaciones
efectuadas por el demandado en la contestación a la demanda
El art. 270 admite, a su vez, una triple excepción respecto de:
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. los documentos materiales de fecha posterior a la fase de alegaciones o a la audiencia previa “siempre que
no se hubieran podido confeccionar, ni obtener con anterioridad” (art. 270.1.1º);
2. los documentos de fecha anterior a esas fases, siempre y cuando la parte que pretende introducirlos
“justifique no haber tenido antes conocimiento de su existencia” (art. 270.1.2º); y
3. aquellos casos en los que no se dispongan de dichos documentos, siempre y cuando “no sea imputable a la
parte y se hubiera aportado en el escrito de demanda y de contestación”, en su caso, la correspondiente
copia fehaciente de éstos (art. 270.1.3º).
Finalmente, el art. 271 dispone la inadmisión de la documental aportada una vez finalizada la fase probatoria y la
de conclusiones. La única posibilidad para su aportación será solicitar diligencias finales o, en el peor de los casos,
su aportación en la segunda instancia, siempre que puedan ser condicionantes o decisivos para la resolución del
pleito en la primera instancia o en fase de recurso. Estos documentos pueden aportarse en la fase final del proceso
(la sentencia) y serán sometidos a la contradicción entre las partes, con suspensión del plazo para dictar sentencia.
Nos encontramos además ante otra excepción en la que se contempla la posibilidad de aportar documentos en el trámite de
las diligencias finales, siempre y cuando se refieran a hechos nuevos o de nueva noticia, que se produzcan hasta el momento
de dictar sentencia, los cuales pueden ponerse de manifiesto ante el órgano jurisdiccional a través del denominado “escrito
de ampliación”; así como podrán aportar sentencias o resoluciones siempre que puedan resultar condicionante o decisivas
para la resolución del litigio (271.2)
En el caso de los documentos exigidos del art 266 LEC, no opera la preclusión, sino la admisión de la demanda (269.2 LEC)
Los arts. 267 y 318 aconsejan que se aporte el documento público original para que tenga la fuerza probatoria privilegiada
del art. 319, reduciéndose la posibilidad de la contraparte, de impugnar su autenticidad a efectos probatorios (art. 320). Pero
lo más frecuente es que las partes no dispongan de los originales, ya que son custodiados por los fedatarios públicos,
debiendo aportar, entonces, la copia o certificación fehaciente de éste, que es aquella adverada por el fedatario público y, en
su defecto, una copia simple del documento.
Resulta más discutible la aportación del documento público mediante fotocopia. La jurisprudencia las ha aceptado, pero el
art. 334 LEC desaconseja esta opción desde un punto de vista práctico, ya que es fácilmente impugnable por la parte
contraria.
Lo usual es que los documentos públicos se entreguen mediante copia auténtica (los notariales), certificación (los
administrativos) o testimonio (los judiciales), (art 318 y 267 LEC). Los documentos privados en cambio se presentarán en
original o mediante copia autenticada por el fedatario público o mediante copia simple (268 LEC)
Obligación de exhibición.
Los arts. 328 a 333 LEC regulan la obligación, de los intervinientes en el proceso que tengan en su poder determinados
documentos relevantes para la suerte del litigio, a colaborar con la Justicia (art. 118 CE) en el descubrimiento de la verdad
material en el proceso civil. Estas normas son una manifestación, en el ámbito documental, del principio general de la buena
fe procesal (art. 247 LEC).
El art. 328 faculta a la parte interesada en la aportación del documento público a solicitar, en el escrito de demanda y
contestación, “la exhibición de documentos que no se hallen a disposición de ella y que se refieran al objeto del proceso o a
la eficacia de los medios de prueba”. No debemos olvidar que según su apartado dos, será necesario acompañar a la
solicitud de copia simple del documento, La parte solicitada de exhibición podrá: proceder sin más a la exhibición, negarse
justificadamente o injustificadamente. En este último caso, el órgano judicial tiene doble opción:
- podrá atribuir de valor probatorio a la copia simple del documento presentado por el solicitante de la exhibición o a
la versión que del contenido del documento hubiese dado
- podrá instar judicialmente la exhibición del documento requiriendo a la parte para que los documentos cuya
exhibición se solicitó sean aportados al proceso
-
2. POR TERCEROS
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Por su parte, los arts. 330 a 333 LEC permiten al Tribunal, previa solicitud de la parte interesada, requerir a terceras
personas no litigantes para que exhiban la documental pública trascendente que se encuentre en su poder, por lo que el
Juzgador ha de sopesar los motivos alegados por dichas personas para no exhibir tales documentos (ej.: su derecho
fundamental a la intimidad, al honor, a la propia imagen, al secreto profesional, o el carácter reservado o secreto del
documento -art. 332-). La resolución dictada, ya sea a favor o en contra de la exhibición, es irrecurrible, con independencia
de poder reiterar la petición en la segunda instancia (art. 330.1.II LEC).
Es decir, en primer lugar debemos de tener en cuenta que la exhibición de documentos a cargo de terceros se presenta con
carácter excepcional pues salvo lo dispuesto en materias de diligencias preliminares, únicamente será admisible cuando el
Tribunal entienda que su conocimiento resulta trascendente. En segundo lugar, sabemos que, formulada la solicitud, el
Tribunal ordenará la comparecencia del tercero, cuya resolución no procede recurso alguno, sin perjuicio de que la parte a
quien perjudique que el tercero vaya a declarar pueda impugnar la sentencia en la segunda instancia por dicho motivo, es
decir, por la comparecencia del tercero. Cuando estuviese dispuesto a exhibirlo voluntariamente, el Letrado de la
Administración de Justicia acudirá a su domicilio para testimoniarlos.
El art 332 LEC contempla el supuesto en el que el tercero requerido para la exhibición sea entidad de Derecho Público
(estado, ccaa, entidades locales…) no podrá negarse a expedir las certificaciones y testimonios que sean solicitados por los
Tribunales ni oponerse a exhibir los documentos que obren en sus archivos, excepto cuando se trate de documentación
legalmente clasificada como de carácter reservado o secreta.
Valor probatorio.
Los documentos públicos como prueba se valorarán con arreglo al principio de la prueba legal o tasada conforme al art. 319
LEC, que sostiene que los documentos públicos del art. 317 constituyen prueba plena, en primer lugar, “del hecho, acto o
estado de cosas que documenten”, es decir, de lo percibido directamente por el funcionario otorgante; en segundo lugar,
“de la fecha en que se produce esa documentación”; y, finalmente, “de la identidad de los fedatarios y demás personas que,
en su caso, intervengan en ella”.
El apartado segundo del art. 319 LEC se refiere a los documentos públicos administrativos distintos de los regulados en los
números 5 y 6 del art. 317 LEC, que se les otorgará el valor probatorio previsto en la Ley que los crea; en su defecto, la LEC
les otorga una presunción legal iuris tantum de validez, es decir, tendrán validez a menos que la contraparte pruebe lo
contrario. Ej.: las denuncias realizadas por los agentes de tráfico. Sin embargo, el apartado tercero del art. 319 LEC establece
que, en materia de usura, el documento público no está regido por el principio de prueba tasada sino por el de la libre
valoración de la prueba.
En cuanto a los documentos privados, el art 326 equipara su fuerza probatoria al de los públicos, siempre y cuando no sea
impugnada su autenticidad.
La posibilidad de contrarrestar la fuerza probatoria de un documento público viene recogida en los arts. 320 a 322 LEC y es
impugnando su autenticidad. Recordemos que la AP constituye el momento procesal oportuno para pronunciarse acerca de
si se admite, reconoce o impugna los documentos aportados, Si se impugna documento público, se comprobarán copias,
certificaciones y testimonios con las originales, el cotejo o comprobación se practicará por el LAJ (320 LEC). Si se impugna
documento privado se podrá pedir cotejo pericial de las letras o proponer cualquier medio de prueba que resulte útil
(326.2). Si el documento público aportado es el original, la contraparte sólo podrá tacharlo de falso en el correspondiente
proceso penal; si lo aportado es una copia o certificación fehaciente, la contraparte podrá solicitar que el LAJ lo coteje con
el original, para comprobar si existen desajustes entre el contenido de aquél y de éste; y, si se tratara de una copia simple o
fotocopia, también será necesario el cotejo con el original en caso de impugnación. Si se comprueba que el documento
impugnado coincide con el original, la parte impugnante ha de abonar “las costas, gastos y derechos que origine el cotejo”
Las costas y gastos serán exclusivamente de cargo de quien hubiese formulado la impugnación, pudiendo el Tribunal
además imponer multa si la impugnación hubiese sido temeraria (320.3 y 326.2)
DOCUMENTOS PRIVADOS.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
En cuanto a la prueba documental privada, ésta viene recogida en los arts. 324 a 327 LEC. El art. 324 de la LEC señala que “se
considerarán documentos privados, a efectos de prueba en el proceso civil, aquellos que no se hallen en ninguno de los
casos del art. 317”. Estos documentos “no gozan de esa fuerza fundamentadora de la certeza procesal y, por ello, salvo que
su autenticidad sea reconocida por los sujetos a quienes puedan perjudicar, quedan sujetos a la valoración libre o conforme
a las reglas de la sana crítica”.
La aportación de los documentos privados, así como la obligación de que las partes y terceros colaboren en la exhibición de
estos es común a la regulación de la documental pública.
El modo de producción sí que difiere en cuanto al de los documentos públicos. El art. 325 LEC, que se remite al 268, indica
que las partes han de aportar el documento original; si no disponen del mismo, han de presentar una copia autenticada por
el fedatario público competente; y, a falta de estas, se admite la aportación documental mediante copia simple o fotocopia
(arts. 268 y 334 LEC).
Este medio de prueba está presidido por el principio de prueba legal o tasada de valoración. Si el documento privado
aportado mediante original o copia no es impugnado por la contraparte, se conformará como prueba plena según el art. 319,
sin necesidad de reconocimiento alguno.
En caso de que sea impugnado, la parte que aportó el documento privado tendrá la carga de la prueba de su autenticidad,
de lo contrario, el Tribunal no dará valor alguno al documento impugnado y no autentificado. Para ello, puede solicitar el
cotejo de la copia con el original o proponer cualquier otro medio de prueba. Si se autenticara la prueba, el Juez aplicará lo
dispuesto en el art. 320.3, en cambio, si no alcanza esa certeza, el tribunal valorará el documento conforme a las reglas de la
sana crítica (art. 326.2.II in fine).
Por su parte, en cuanto al valor probatorio del documento privado frente a terceros, el art. 1227 CC hace referencia
únicamente al problema de la eficacia de la fecha del documento privado, al establecer que ésta tan sólo afecta a los
terceros “desde el día en que hubiese sido incorporado o inscrito en un registro público, desde la muerte de cualquiera de
los que firmaron, o desde el día en que se entregase a un funcionario público por razón de su oficio”. Además, quien desee
aprovecharse del valor probatorio del documento privado habrá de aceptarlo en su totalidad, tanto en la parte que le es de
utilidad, como en la que sea perjudicial a su interés.
La LEC vigente admite como medios idóneos la reproducción de la palabra, el sonido y la imagen a través de los medios
técnicos que posibiliten dicha reproducción así como los instrumentos que permitan archivar o conocer palabras, datos,
cifras, etc. Los arts. 382 a 384 son los encargados de regular los nuevos sistemas de reproducción de datos y
almacenamiento de información distintos de la documental (cintas de vídeo, cassettes, discos compactos, DVD, los
diferentes sistemas de almacenamiento informático, etc.).
Todos ellos habrán de ser aportados, para su reproducción o examen en el juicio oral o vista, junto a los escritos de
demanda y contestación (art. 265.1.2°) conforme a las reglas generales de la aportación de los documentos y junto con la
transcripción escrita de las palabras contenidas en el soporte de que se trate y que resulten relevantes para el caso. Estos
medios serán valorados conforme a las reglas de la sana crítica (arts. 382.3 y 385.3 LEC). Las partes contrarias cuando
cuestionen la autenticidad o exactitud de lo reproducido por la otra parte, podrá también aportar sus medios de prueba de
interés (382.2 y 384.2)
En caso de juicio oral o vista, deberá procederse a la reproducción de la imagen o del sonido mediante el mecanismo
técnico adecuado, que deberá conservarse por el LAJ, así como los instrumentos de archivo deberán ser examinados. Por
último, el Tribunal valorará conforme a las reglas de la sana crítica (382.3 y 385.3)
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Este medio de prueba viene recogido en los arts. 353 a 359, donde se dispone que “el reconocimiento judicial se acordará
cuando para el esclarecimiento y apreciación de los hechos sea necesario o conveniente que el Tribunal examine por sí
mismo algún lugar, objeto o persona”. Esta regulación no sólo prevé la posibilidad de que el reconocimiento judicial
comprenda el examen de los lugares y objetos litigiosos, sino también de las personas, al tiempo que prevé la posibilidad de
que se complemente con otros medios de prueba pertinentes para la correcta percepción del objeto examinado, tales como
la pericial (art. 356) y la testifical (art. 357). El reconocimiento judicial permite que el órgano jurisdiccional perciba de
manera directa lo que terminará siendo medio de prueba.
En el reconocimiento judicial la percepción es directa, el Juez percibe los hechos por sí mismo a través de sus sentidos. El
objeto del reconocimiento son los lugares, los objetos o cosas y las personas, cuya apreciación personal a cargo del Juez se
revele necesaria o convenientemente para el esclarecimiento de los hechos litigiosos.
Al practicar el reconocimiento, el tribunal no solo emplea el sentido de la vista, sino también el oído o el olfato. Este medio
de prueba sólo puede ser propuesto a instancia de parte, quienes indicarán sobre qué versará el reconocimiento, aunque
podrá hacerse de oficio siempre con carácter supletorio a fin de evitar vacíos probatorios. El art. 359 prevé que, además del
acta detallada que levanta el LAJ del reconocimiento judicial practicado, se utilicen los medios que permitan dejar
constancia de éste a través de la grabación de la imagen, sonido u otros instrumentos semejantes.
PROCEDIMIENTO:
1. Proposición: habrá de proponerse en la AP o en el acto de la vista en el juicio verbal, debiendo expresar sus extremos
principales asi como si pretende acudir al acto con alguna persona técnica o práctica en la materia
2. Admisión: El Juez o Tribunal se pronunciará sobre la admisión del medio de prueba, que, en caso afirmativo indicará
la amplitud o extensión del reconocimiento, pudiendo adoptar cuakesquieras medidas para su efectividad. El
señalamiento del día y hora, deberá practicarse al menos con 5 días de antelación por el Secretario
3. Práctica: La práctica podrá ser realizada tanto en la sede del Tribunal y en el propio acto del juicio o vista oral como
en el lugar físico que deba reconocerse o donde se encuentre la persona objeto de reconocimiento (siempre que ésta
no pudiera ser transportada). Se practicará por el Juez, asistido por el LAJ, pudiendo concurrir al acto las partes,sus
procuradores y abogados así como las personas técnicas designadas.
Del reconocimiento judicial se levantará acta detallada por parte del LAJ, consignando en ella con claridad todas las
percepciones y apreciaciones del Tribunal, así como las observaciones hechas por las partes o las personas técnicas
Finalmente, existe una laguna legal en cuanto a la valoración de esta prueba, que ha sido cubierta por la doctrina y la
jurisprudencia al dotar de libertad al Juzgador que examina por sí mismo el controvertido objeto de la prueba conforme a
las reglas de la sana crítica.
3.LAS PRESUNCIONES
Podemos definir estas como las operaciones lógico-deductivas que realiza, bien el legislador, bien el órgano judicial por sí
mismo. De este modo, encontramos las presunciones legales que se regulan en los arts. 385 y las judiciales, también
conocidas como prueba de indicios o conjeturas, 386. Las presunciones, más que un medio de prueba -como eran
consideradas antiguamente por la LEC de 1881-, son una técnica para su valoración, basada en la inducción de una
determinada afirmación fáctica, a partir de una serie de circunstancias llamadas “hecho admitido o probado” (art. 386.1.1),
sin las cuales sería difícil resolver a favor o en contra del actor.
Las presunciones legales el nexo lógico entre el hecho base y el presunto viene establecido por el legislador, en las
presunciones judiciales, dicho enlace ha de ser efectuado por el Juez conforme a las reglas de la lógica. Además, las legales
son de obligado cumplimiento por los Tribunales
Las presunciones, como método de prueba judicial para extraer de una serie de datos acreditados por las partes, la
existencia de un hecho que se presume real, poseen un cierto carácter subsidiario respecto de los medios de prueba, pues
si el hecho presumido aparece demostrado por un testimonio o documento, la técnica presuntiva deviene innecesaria.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. A partir de un hecho admitido o probado, el tribunal podrá presumir la certeza, a los efectos del proceso, de otro hecho, si entre
el admitido o demostrado y el presunto existe un enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano. La sentencia en la
que se aplique el párrafo anterior deberá incluir el razonamiento en virtud del cual el tribunal ha establecido la presunción.
2. Frente a la posible formulación de una presunción judicial, el litigante perjudicado por ella siempre podrá practicar la prueba
en contrario a que se refiere el apartado 2 del artículo anterior.
1. El primero consiste en la necesidad de que el hecho base esté admitido o probado, de lo contrario no habría indicio,
sino mera probabilidad
2. El segundo requisito pone el acento en el nexo o enlace causal que permite el tránsito de un acontecimiento
conocido a otro desconocido.
La persuasión judicial obtenida a través de la técnica presuntiva no puede estar sujeta a límites. De lo contrario nos
hallaríamos ante una presunción legal (art. 385 LEC) que impone al Juzgador tener por cierto, al margen de su convicción
personal, el hecho presunto, si la existencia del indicio le consta. Ej.: Declaración de fallecimiento regulado en el CC.
Como es sabido, la actividad probatoria se practica durante las sesiones del juicio. Sin embargo, una vez finalizado el juicio y
comenzado el plazo para dictar sentencia, este podrá quedar en suspenso si se se acordasen diligencias finales, definidas
estas como actividad probatoria de carácter excepcional y complementaria en el juicio ordinario que adoptara el organo
judicial a instancia de parte (y excepcionalmente de oficio) para la acreditación de hechos ya alegados por las partes en el
proceso.
● Solo resultan de aplicación en juicio ordinario (434-436 LEC); terminado el juicio verbal el Tribunal deberá dictar
sentencia (447 LEC) así como no existe regulación alguna de las diligencias finales en el juicio verbal.
● Al versar sobre medios de prueba no practicados por causas ajenas a las partes o sobre hechos de relevancia para la
resolución del litigio, afectan al derecho fundamental de las partes a utilizar los medios de prueba pertinentes para
su defensa
● Presentan carácter excepcional y complementario
Las diligencias se adoptarán generalmente a instancia de parte, excluyéndose la posibilidad de acordar diligencia acerca de
pruebas que se hubiesen podido proponer por las partes en tiempo y forma, y excepcionalmente a instancia de oficio. De
acuerdo al 299 LEC, podrán practicarse diligencias siempre que:
1. Por causas ajenas a la parte que la hubiese propuesto, no se hubiera practicado alguna de las pruebas admitidas
2. Cuando se refieran a hechos nuevos o de nueva noticia a los que se refiere el 286 LEC (hechos ocurridos o conocidos
una vez precluidos los actos de alegación ordinariamente previstos)
3. Excepcionalmente, el Tribunal podrá acordar, ya sea a instancia de parte o de oficio, que se practiquen de nuevo
pruebas sobre hechos relevantes, oportunamente alegados, si estás anteriores pruebas no hubieran conducido a la
certeza de los hechos, debido a circunstancias ya desaparecidas e independientes de la voluntad y diligencia de las
partes, siempre que existan motivos fundados para creer que las nuevas actuaciones permitirán adquirir certeza
sobre aquellos hechos
PROCEDIMIENTO: Se propondrán por escrito dentro del plazo de 20 días previstos para dictar sentencia en el juicio
ordinario, fundamentado siempre en los supuestos mencionados, Cuando la diligencia se adopte de oficio, bastara con que
el Tribunal asi lo acuerde (435.2LEC). En todo caso, será necesario dictar auto donde se justifique la procedencia de las
diligencias adoptadas, cuya emisión suspenderá automáticamente el plazo para dictar sentencia (434.2 LEC)
Es importante destacar que en el caso de que se practiquen de nuevo las pruebas, la LEC exige una especial motivación del
auto en el que deberá de expresarse las circunstancias por las que la prueba fracasó, su desaparición y los motivos para
creer que puede tener éxito.
El art. 436 fija el plazo preclusivo para la práctica de las diligencias finales en 20 días, y en la fecha que señale a tal efecto el
LAJ. Una vez practicados los medios de prueba admitidos por el Juez, o precluido el citado plazo, las partes todavía
disponen de cinco días para presentar un “escrito en que resuman y valoren el resultado” (art. 436.1 in fine). Practicadas
todas estas diligencias, o precluidos los plazos para su práctica, el Tribunal dictará sentencia en el plazo de 20 días a contar
desde el vencimiento de aquél otorgado a las partes para presentar sus escritos conclusivos sobre las diligencias finales..
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. LA SENTENCIA.
La sentencia es el acto judicial, que resuelve de manera definitiva e irrevocable (esto solo cuando ya sea firme no?) la
controversia planteada, poniendo fin al proceso tras su tramitación ordinaria y una vez concluida la audiencia principal o la
vista del juicio verbal (art. 206.2.3). También se denominan así las resoluciones que finalizan el proceso, como consecuencia
del ejercicio por las partes de actos procesales materiales que, como es el caso de la renuncia o del allanamiento, producen
los efectos materiales de la cosa juzgada (arts. 20.1 y 21.1).
Notas esenciales:
1. La sentencia es una resolución jurisdiccional, ya que tan solo los jueces y magistrados tienen constitucionalmente
encomendada la labor de enjuiciamiento
2. Es el acto jurisdiccional por excelencia, puesto que es la decisión final mediante la que se satisfacen las
pretensiones de las partes. Aunque no es la única resolución definitiva que pueden dictar los órganos
jurisdiccionales, ya que el proceso puede finalizar también mediante un Auto de archivo o de sobreseimiento, o por
providencias.
3. Se trata de una resolución material, ya que su contenido está destinado a resolver el conflicto planteado, o en su
caso,a homologar judicialmente el acto de disposición de la pretensión orientado a concluir, y con fuerza de cosa
juzgada,el proceso (allanamiento total, renuncia y acaso transacción) . Estos últimos suponen que el juez no resuelve
el conflicto sino que simplemente se encarga de la vigilancia de la naturaleza disponible del objeto y de la ausencia
de vicios,sin la menor labor de enjuiciamiento. Por lo que encontramos que se resolverán por sentencia:
a. El conflicto planteado por las partes en todas y cada una de las instancias, art 206.1.3
b. La renuncia, art 20.1
c. El allanamiento total, art 21.1
4. La conveniencia de que la resolución que ponga definitivamente fin a una controversia sea una sentencia resulta
clara por 3 razones:
a. Para verificar judicialmente la efectiva disponibilidad del objeto litigioso, es decir,que se trate de un objeto
de exclusiva titularidad de las partes, sin que su tratamiento trasciende al interés general o de terceros
b. Para vigilar, supervisar o inspeccionar la licitud, coherencia, proporción y justicia de la conclusión alcanzada
c. Para dotar de fuerza ejecutiva a la expuesta obtenida en ese proceso judicial.
5. Es una resolución con fuerza de cosa juzgada, que ha de identificarse con los efectos procedentes de las sentencias
definitivas y firmes, en el marco interno del propio proceso en el que se ha dictado sería cosa juzgada formal, es
decir, inimpugnabilidad, o en el ámbito externo de otros sucesivos y eventuales procesos, que sería cosa juzgada
material, que supone una doble proyección: positiva: ejecutoriedad y prejudicialidad; negativo: non bis in ídem
CLASES.
ATENDIENDO A LA FORMA: escritas u orales , aunque en el orden civil SIEMPRE serán escritas
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
3. Las de condena, si son estimatorias, condenan al demandado al cumplimiento de una determinada prestación (de
dar, hacer o no hacer). Estas son las únicas sentencias que posibilitan la apertura del proceso de ejecución,es decir,
son las únicas que llevan aparejada ejecución en caso de voluntario incumplimiento (art. 517.2.1). Las declarativas y
constitutivas producen efectos erga omnes, mientras que las de condena solo frente a las partes. Asimismo hemos de
tener presente que en las sentencias de condena suelen ser mixtas, pues primero se declara un hecho que da lugar a
esa obligación de hacer,no hacer o dar. En las sentencias de condena firmes , en caso de incumplimiento pueden ser
a su vez de tres tipos:
a. susceptible de ejecución inmediata en el tiempo por el importe fijado en el fallo, es decir, las que permiten,
en caso de que el deudor no cumpla con el fallo, el acreedor pueda suscitar inmediatamente la ejecución.
b. las sentencias con reserva de liquidación,que serán liquidadas en el momento de la ejecución. Sin embargo,
la sentencia de condena establecerá el importe exacto de las cantidades respectivas, o fijará con claridad y
precisión las bases para su liquidación, que deberá consistir en una simple operación aritmética que se
efectuará en la ejecución.
c. De condena futuro, que tendrán efectos diferidos en el tiempo, es decir, condenas al pago de futuras
prestaciones en obligaciones de tracto sucesivo, que han de cumplirse en la medida en que se cumplan las
condiciones reflejadas en la propia sentencia.
De fondo, que entran a considerar y analizan la relación jurídica material debatida, pudiendo llegar a producir los efectos
de cosa juzgada. Pueden subclasificarse en:
1. Estimatorias, que son las que satisfacen la pretensión del actor principal o el actor
reconvencional.
2. Desestimatorias, que son las que rechazan la pretensión, accediendo a las excepciones
o defensas aducidas por el demandado, es decir,son las desfavorables a la pretensión
planteada.
A su vez, ambas pueden ser:
Totales, que son las que la satisfacen o rechazan plenamente las pretensiones .
Parciales, que son las que reparten, desde el punto de vista de la congruencia, la satisfacción entre la
pretensión y su defensa.
Las sentencias inadmisorias y las desestimatorias pueden ser impugnadas por el actor; las estimatorias por el demandado, y
las parcialmente estimatorias pueden ser impugnadas por ambas partes a través de los recursos preestablecidos.
2. Firmes: Son aquellas contra las que no cabe ningún tipo de recurso bien por su naturaleza irreductible (ya que el
derecho al recurso es un derecho de configuración legal, por lo que si la ley no prevé el recurso no se vulnera ningún
derecho fundamental, salvo en lo penal que ahí el derecho al recurso si es un derecho fundamental directamente,
pero si la ley prevé la posibilidad del recurso no se puede negar dicha posibilidad por lo que se estaría vulnerando es
el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva) o porque se ha dejado transcurrir el plazo establecido para el
recurso que le hubiera correspondido, y poseen fuerza de cosa juzgada material. Estas pueden subclasificarse en:
con plenos efectos de cosa juzgada, con los que culmina la mayor parte de los procesos civiles, tanto los ordinarios
como los especiales, y con efectos limitados de cosa juzgada, con los que concluyen los procesos sumarios
El otro libro tambien te habla de las siguientes, pero no pone ningún titulo como “la satisfacción de las pretensiones” o
cosas asi:
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. De enjuiciamiento: fruto de de la labor del juez de depuración de las purgas procesales,verificación de la realidad
empírica, aplicación del derecho y emisión de la conclusión juzgadora
2. De homologación judicial de actos de disposición material de la pretensión: el juez simplemente se encarga de la
vigilancia de la naturaleza disponible del objeto y de la ausencia de vicios,sin la menor labor de enjuiciamiento.Esto
se da en los casos de renuncia, allanamiento total , acaso transacción.
1. Contradictorias:se dictan en un proceso con una dualidad real de partes, es decir, tanto el actor como el
demandante han hecho uso de todos los derechos,cargas y obligaciones que va surgiendo a lo largo del proceso
2. En rebeldía: se dicta tras un proceso que ha discurrido ante la sola presencia del actor.
Sentencias de primera instancia, de segunda instancia, de los recursos extraordinarios y de revisión de las
sentencias firmes, según el grado de jurisdicción comprometido.
Los requisitos formales o externos de la sentencia se contemplan en los arts. 244 a 248 LOPJ y en los arts. 206 y ss. LEC que
han abrogado algunas de las disposiciones contenidas en la LOPJ (no hablamos de derogar, ya que una ley ordinaria no
podrá derogar nunca a una LO) y son:
Escritura. En el proceso civil, de conformidad con lo dispuesto en el art. 210.3 LEC, las sentencias han de ser siempre
escritas, debido a la necesidad de otorgar veracidad y seguridad a las partes y a la sociedad -en el proceso penal y en el
laboral sí cabe dictar sentencias orales (in voce)-. Además, han de ser claras y precisas (art. 218.1) y han de ser firmadas por
todos y cada uno de los Magistrados (si algún miembro del tribunal discrepa del voto de la mayoría, deberá firmar este, pero
se dará el denominado voto particular, pudiendo redactar su propia sentencia), registradas en el Libro de Sentencias y
custodiadas por el Letrado de la Administración de Justicia, quien podrá expedir las oportunas certificaciones (arts. 212 y
213). Cumplido este trámite, el LAJ notificará la sentencia a las partes y a partir del día siguiente se empezarán a computar
los plazos para la ejecución.
Cualquier interesado podrá acceder al conocimiento de la sentencia, excepto cuando pueda “afectar al derecho a la
intimidad, a los derechos de las personas que requieran un especial deber de tutela, a la garantía del anonimato de los
perjudicados, cuando proceda, así como, con carácter general, para evitar que las sentencias puedan ser usadas con fines
contrarios a las leyes” (art. 212.2).
El 210 de la Lec permite que sean orales solo las conocidas como las resoluciones interlocutorias ( que son las que se dicten
en la celebración de una vista, audiencia o comparecencia ante el Tribunal o letrado de la administración de justicia,
documentándose esta con expresión del fallo y motivación sucinta de aquellas resoluciones). Por lo que podemos decir que
en los procesos civiles en ninguna caso cabrá dictar sentencia oralmente. Asimismo es bueno tener presente que existe un
proyecto de ley de medidas de eficiencia procesal que contempla la modificación de este apartado, estableciendo que se
podrá dictarse resoluciones orales en los procesos verbales en determinados supuesto, aunque con posterioridad se deba
de recoger de forma expresa la fundamentación y otros datos específicos, como los fundamentos jurídicos. Dato: en el
proceso penal si se pueden dictar oralmente. Dato a tener en cuenta: las resoluciones son los autos y las providencias, no
confundir con sentencias, que nunca ( por ahora) pueden ser orales
Estructura. De conformidad con lo dispuesto en los arts. 248.3 LOPJ y 209 LEC, la sentencia consta de las siguientes
partes:
1. En primer lugar, deberá indicarse el órgano jurisdiccional competente, así como la designación de los
magistrados que lo componen y la identificación del ponente, el número de la sentencia o del auto y el lugar y
fecha de la publicación de la sentencia. Tras esto, se estará a lo dispuesto en el art. 209.1. Esto se hace para
asegurar el derecho al juez ordinario predeterminado por la ley y para poder asegurar también el derecho a un
proceso con todas las garantías( como por ejemplo saber lo de las incompatibilidades recusación y eso)
2. Encabezamiento. “En el encabezamiento deberán expresarse los nombres de las partes y, cuando sea necesario,
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la legitimación y representación en virtud de las cuales actúen, así como los nombres de los abogados y
procuradores y el objeto del juicio” (art. 209.1).
3. Antecedentes de hecho y hechos probados. Aqui deben incluirse de forma clara, concisa y separada las
pretensiones de las partes o interesados, los hechos en que se funden y tengan relación con las cuestiones a
resolver, las pruebas propuestas y practicadas y, en su caso, los hechos que resulten probados. (art. 209.2).
4. Los Fundamentos de Derecho. Se deberán expresar de forma separada y numerada los puntos de hecho y
derecho fijados por las partes y que generen controversia, razonando el fallo que haya que dictarse y citando las
normas jurídicas aplicables al caso. Aquí encontramos la motivación de las sentencias art 120.3 CE y 248.3 LOPJ y
418.2 LEC, Esto pretende evitar la arbitrariedad o, en su caso, para poder apreciar que esta siendo arbitrario.
Además esta motivación es lo que nos da la información necesaria para poder articular un recurso, además que si
falta esa motivación y por tanto no podemos saber en que se ha basado para estimar o desestimar las pretensiones,
esto es motivo suficiente para recurrir alegando como causa dicha falta de motivación.
Dato: hemos de tener en cuenta que cuando se utilice discrecionalidad se debe motivar para justificar también
porque dentro de esa discrecionalidad ha decidido ese específico fallo.
5. El fallo. contendrá numerados y de forma expresa todos los pronunciamientos correspondientes a las
pretensiones de las partes, las costas fijadas y, en su caso, la cantidad objeto de condena. (art. 209.4). En el fallo o
parte dispositiva de la sentencia se inadmite, estima (total o parcialmente) o desestima la pretensión, debiendo ser
congruente con la misma. Han de pronunciarse tantos fallos, cuantas pretensiones se hayan deducido en el
proceso (tanto en la demanda, como en la reconvención), debiéndose reflejar en párrafos separados y numerados
(art. 218.3), incluido el pronunciamiento en costas y, en su caso, la irrogación de una multa por infracción de la
buena fe procesal (art. 247). También el fallo ha de ser claro, sin que encierre contenidos contradictorios.
6. Tras esto, se indica la posibilidad o imposibilidad de recurrir esta sentencia y, en su caso, qué recurso cabe y
el plazo para interponerlo.
7. Después, aparecería la firma de todos los magistrados y un párrafo del LAJ señalando que la sentencia ha sido
leída y publicada ante él (esto es una coletilla estandarizada que se pone siempre al final de la sentencia).
Los requisitos materiales de la sentencia vienen determinados por las obligaciones judiciales de motivación, exhaustividad y
congruencia (arts. 216 a 222):
1. La obligación judicial de motivación constituye una exigencia constitucional, ya que ésta recoge dicha obligación.
Asimismo el TC ha vinculado la motivación con aspectos muy diferentes,como es con el derecho fundamental a la tutela
judicial efectiva, o a un antídoto frente a la arbitrariedad, al explicar y dar a conocer las razones que han llevado a adoptar la
decisión. Así,motivar significa expresar con la debida separación, tanto los razonamientos fácticos como los jurídicos, que
conducen a la valoración de las pruebas presentadas y practicadas, además de a la aplicación e interpretación del derecho
en el caso concreto. En cuanto a los límites, encontramos que el TC ha establecido lo siguiente:
1. Puede ser escueta o sucinta, siendo necesario únicamente que sea suficiente para cumplir con su finalidad, porlo que
no se trata de una razón cuantitativa, sino cualitativa, por lo que una motivación de varias paginas, si es insuficiente
para cumplir con su objetivo, no es aceptable.
2. Será suficiente cuando manifieste expresamente la razón de la decisión adoptada y la concreta interpretación de la
norma a la que se acoge.Esto esto para que no deje lugar a la arbitrariedad del juzgador y para proporcionar una
buena base para el eventual recurso que la parte que se considere perjudicada pueda interponer.
3. Deberá quedar patente y ser verificable y fiscalizable la operación intelectual que esta sujeta a una serie de
condicionamientos legales y a una metodología específica propia de la función jurisdiccional
4. Deberá contener declaración de los hechos probados, por lo que si no se establecen estos la sentencia carece de
motivación fáctica,es decir, no estará correctamente motivada.
2. La congruencia, recogida en el art. 218.1 LEC, es una obligación constitucional, surgida del ejercicio del derecho
fundamental a la tutela judicial efectiva y fundada en el principio de aportación de parte y el principio dispositivo , conforme
a la cual la sentencia ha de adecuarse a las pretensiones de las partes, sin que pueda el tribunal otorgar más de lo pedido
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
por el actor (incongruencia ultra petita), menos de lo resistido por el demandante (incongruencia infra o citra petita), ni
otorgar o denegar algo que no ha sido pedido por las partes,o que lo funde en alguna causa distinta a las alegadas por estas
(incongruencia extra petita).
El libro no menciona nada de incongruencia omisiva, lo que dice es que cuando se omita alguna petición o elemento
esencial de la pretensión lo que se da es falta de exhaustividad. Losiguiente estaba en los apuntes solo
También existe la incongruencia omisiva, la cual puede ocurrir cuando la sentencia omita alguna petición o algún elemento
esencial de la pretensión. Esto está estrechamente relacionado con la obligación de exahustividad de las sentencias,
recogida en el art. 218.1 y 3: “1. […] decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido objeto del debate. 3. Cuando los
puntos objeto del litigio hayan sido varios, el tribunal hará con la debida separación el pronunciamiento correspondiente a
cada uno de ellos”.
Para que exista incongruencia omisiva es necesario que concurran los siguientes requisitos:
a) Que la sentencia no se pronuncie sobre una determinada pretensión, sobre un acto de disposición del proceso o
sobre su causa petendi.
b) Que en la sentencia no se haya efectuado una contestación implícita o desestimación tácita de la pretensión o de
su causa de pedir.
c) Que tampoco haya sucedido una contestación por remisión a la sentencia de instancia o a la fundamentación de
la pretensión.
d) Que, como consecuencia de dicha omisión, se haya ocasionado indefensión material a alguna de las partes, pues
si el fallo de la sentencia hubiera sido el mismo, de haber tomado en consideración la pretensión o su causa de
pedir, no habría infracción del derecho a la tutela.
3. La exhaustividad,recogida en el art 218.1, establece que las sentencias deberán ser claras,precisas y exhaustivas respecto
a las peticiones planteadas, debiendo resolver todos y cada uno de los puntos litigios planteados de forma que sea fácil de
entender, debiendo poder entenderlas incluso las personas que no tengan formación jurídica. Pues de no resolver todas las
pretensiones,
de manera expresa y razonada, se estaría vulnerando el derecho fundamental a la tutela judicial efectiva y de unrequisito
legal de contenido de la sentencia, ya que,con carácter general, no cabe la desestimación tácita de las pretensiones.
Así, la sentencia deberá tener la claridad y precisión suficiente para que no sea necesaria ninguna labor de interpretación, ni
induzca a errores, pudiendo así ejecutarlas directa o indirectamente sin ninguna tramitación adicional.
Ante la falta de exhaustividad,la LEC da la posibilidad, además de la utilización de los recursos pertinentes, la de subsanar
estas resoluciones donde se hayan detectado omisiones, art 215 LEC. La realización de dicha subsanación requerirá de un
auto, y en cuanto a los plazos y el procedimiento se estará a los de la aclaración y corrección de resoluciones, art 214 LEC
EFECTOS DE LA SENTENCIA
La sentencia conlleva efectos materiales y procesales.
Los materiales: hacen referencia a cómo el fallo afecta a la relación jurídica que estaba en disputa en el proceso judicial. En
otras palabras, la sentencia establece cómo debe ser la relación legal entre las partes involucradas, ya que estáis deberán
respetar dicho fallo.
1. La litispendencia: que hace referencia a que mientras se tramita un proceso, de la propia tramitación, se despliega un
efecto especifico que impide que durante la misma se pueda iniciar otro proceso que tenga el mismo objeto, ya que de
lo contrario podría haber al mismo tiempo varias discusiones sobre el mismo objeto, pudiendo dar lugar a varias
resoluciones simultaneas, contradictorias y aparentemente válidas, quebrantando así la seguridad jurídica. Asimismo,
una vez concluido el proceso, la sentencia que se haya dictado despliega otro tipo de efectos respecto a la potencial
pretensión ejercitada en futuras procesos si concurriese identidad o conexión suficiente. Así esta sentencia será
publicada y depositada en la oficina judicial, donde el LJ ordenará su notificación y archivo, dándose publicidad en la
forma establecidas en la Constitución y las leyes, art 212 LEC.
2. Principio de invariabilidad: esto quiere decir que los tribunales no podrán varias las resoluciones pronunciadas tras la
firma de las mismas. Sin embargo hemos de tener presente que si se permite la subsanación ( con el límite de la
invariabilidad) o la aclaración de los conceptos oscuros de esta, tanto de oficio como a instancia de parte, en un
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
periodo de dos días. También encontramos la posibilidad de rectificar los errores materiales contenidos en dichas
resoluciones,pero en este caso sin límite temporal.
3. Por último, en relación con la cosa juzgada -aunque dedicaremos la siguiente lección completa a explicar este
concepto- destacamos en este momento que se trata de una institución jurídica de primer nivel, cuya finalidad es la
de proteger las situaciones resultantes del ejercicio de la función jurisdiccional, cada una de ellas, y ello dotando de
cierta eficacia característica a las sentencias.
El RECURSO DE ACLARACIÓN.
En ningún caso la sentencia podrá ser modificada. Cuando se dé alguna infracción de los requisitos, habrá que diferenciar el
de los formales o externos, del de los internos:
Vicios formales o externos. Deberán ser corregidos a través del denominado recurso de aclaración de
sentencias o de Decretos, previsto en los arts. 267 LOPJ y 214 LEC, que puede instarse por las partes o ser declarada
de oficio por el tribunal en el plazo de dos días contados a partir de su publicación, con la sola excepción de los
errores materiales y aritméticos, que “podrán ser rectificados en cualquier momento”. “No cabrá recurso alguno
contra la resolución que decida sobre la aclaración o corrección, sin perjuicio de los recursos que procedan, en su
caso, contra la resolución a la que se refiera la solicitud o actuación de oficio”.
Vicios internos. En principio y como regla general, no se puede modificar el fallo por una infracción material a
través del recurso de aclaración, con la sola excepción de las prestaciones accesorias,(Ej.: el olvido acerca del
pronunciamiento sobre las costas). En caso de no resultar procedente el recurso de aclaración o siendo éste
desestimado, el recurrente habrá de combatir los requisitos externos o internos de la sentencia por la vía del
recurso extraordinario por infracción procesal, alegando el motivo contemplado en el art. 469.1.2º: “infracción de
las normas procesales reguladoras de la sentencia”.
2. LA COSA JUZGADA.
Se entiende por cosa juzgada el conjunto de efectos que produce la sentencia firme y resoluciones equivalentes sobre el
objeto procesal, tanto positivos, como lo son su ejecutoriedad y los efectos prejudiciales, como negativos, consistentes en la
imposibilidad de volver a interponer la misma pretensión entre las mismas partes o sus sucesores.
Genéricamente se entiende por cosa juzgada la totalidad de los efectos que ocasiona una sentencia firme. Pero la
doctrina y la jurisprudencia distinguen la cosa juzgada formal de la material:
Firmes, que son aquéllas contra las que no cabe recurso alguno, bien por no preverlo la ley , o bien porque,
estando previsto, ha transcurrido el plazo legalmente fijado sin que ninguna de las partes lo haya presentado,
desplegando, así, plenos efectos de cosa juzgada material. Las sentencias firmes pueden ser:
De efectos inmediatos, que permiten que, en caso de que el deudor no cumpla con el fallo, el acreedor
pueda suscitar inmediatamente la ejecución.
De efectos diferidos al futuro. Estas sentencias son:
A reserva de liquidación. Son sentencias de condena de fallo ilíquido que precisan la práctica
de un incidente de liquidación en la fase de ejecución en la que se determinará el quantum de la
prestación con arreglo a las bases de liquidación fijadas en la misma sentencia. Actualmente están
prohibidas por el art. 219 LEC, pues no se puede cuantificar la pretensión en la fase de ejecución.
De condena de futuro. Están reguladas en el art. 220 LEC y sí se permiten. Contemplan
condenas al pago de futuras prestaciones en obligaciones de tracto sucesivo, que han de
cumplirse en la medida en que se cumplan las condiciones reflejadas en la propia sentencia.
Efectos negativos de la cosa juzgada. En estos supuestos no se puede volver a suscitar un segundo proceso sobre el
mismo objeto procesal. Aquí, las sentencias pueden ser:
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Con plenos efectos negativos, que vienen determinadas por las sentencias firmes y de fondo, ya sean
estimatorias o desestimatorias de la pretensión.
Sin efectos negativos, que son las “sentencias absolutorias en la instancia” que, al dejar imprejuzgada la relación
jurídico material, no producen tales efectos materiales de la cosa juzgada.
Sentencias con limitados efectos de cosa juzgada, que son las dictadas en los procesos sumarios, en los que,
dichos efectos materiales se producen, pero dentro de los límites objetivos de este proceso.
Cosa juzgada formal. Este es un efecto interno del proceso en el que se ha dictado la sentencia, o cualquier otra
resolución previa que se va dictando en el proceso a medida que se desarrolla, y a dicha proceso se circunscribe. La cosa
juzgada formal supone que dicha sentencia deviene invariable e impugnable, bien: a) por su propia naturaleza ( al no ser
susceptible de recurso alguno), b) por haber dejado pasar el plazo para el recurso correspondiente sin ejercitarlo o bien
porque se ha ejercitado pero esta sentencia impugnada haya sido confirmada total o parcialmente. Por esto, debido a la
adquisición de dicha firmeza la sentencia no podrá ser modificada, garantizando asi la ley la progresión ordenada y segura
del proceso. Hemos de tener en cuenta la existencia de cosa juzgada formal será apreciada de oficio por el Tribunal.
La cosa juzgada formal es un presupuesto necesario de la material.
Cosa juzgada material. A ella se refiere el art. 222 LEC y es el efecto vinculante a un ulterior proceso que se
pretenda acudir en defensa del mismo “objeto material”. La plenitud de los efectos de cosa juzgada se logra en las
Sentencias firmes y de fondo (tener en cuenta que también entra aquí la renuncia, el allanamiento total o la transacción),
que, por solucionar definitivamente el conflicto material entre las partes, son las únicas a las que se refiere el art. 222.1
cuando dice que estas excluyen la posibilidad de un ulterior proceso cuyo objeto sea idéntico al del proceso en que aquella
se produjo. Por lo que queda claro que las sentencias que no producen efectos de cosa juzgada material son las meramente
procesales, porque no entran en el fondo del asunto, como las absolutorias en la instancia, ya que dejan imprejuzgado el
objeto procesal, o las del juicio sumario -aunque éstas producen efectos prejudiciales- (art. 447 LEC).
Las sentencias y resoluciones equivalentes, firmes y de fondo producen los dos efectos típicos de la cosa juzgada material:
1. Efectos positivos que supone que los jueces y tribunales quedarán vinculados, en cuanto a futuras resoluciones, a la
resolución ya firme. Por lo que, en los efectos positivos encontramos:
A. La ejecutoriedad. Que consiste en la posibilidad de apertura del proceso de ejecución a fin de hacer ejecutar
lo juzgado. Este efecto positivo afecta únicamente a las sentencias de condena, es decir, a las que condenan
a hacer, no hacer o dar algo, ya que la realización forzosa únicamente puede prosperar respecto a estas
pretensiones concretas, y no respecto de las sentencias declarativas o constitutivas, ya que estas no se
pueden ejecutar, solo publicar en el correspondiente registro lacreación modificación o extinción de un
derecho, situación o relación jurídica ..
B. Prejudicialidad. Este es el efecto positivo por excelencia,art 222.4 LEC. conforme al cual, no solo no podrá
ser modificada dicha resolución por el Tribunal que la dictó, sino que también vinculará a los Tribunales
que deban dictar posteriores resoluciones en procesos sobre cuestiones en los que aparezca dicha
sentencia como antecedente lógico, siempre y cuando las partes del segundo proceso sean las mismas o la
cosa juzgada se extienda a ellos por disposición legal. Por lo que esta puede ser alegada tanto por el actor
como por el demandante, con el fin de que esa primera resolución sirva para determinar parte del contenido
de ese pronunciamiento.
2. Efecto negativo o excluyente. En virtud de este se impide el inicio de un juicio posterior idéntico al procesado del
que emanó la resolución. Este efecto está relacionado con el principio del “non bis in ídem”, que consiste en la
prohibición de que un mismo objeto procesal, es decir, mismos sujetos, hechos y fundamento, sea nuevamente
objeto de enjuiciamiento. El efecto negativo opera con respecto al ulterior proceso a modo de excepción procesal,
por lo que lo más normal es que esta la invoque la parte demandada,en su escrito de contestación a la demanda,
aunque también podrá ser apreciada de oficio por el Tribunal . Así para que opere el efecto negativo de la cosa
juzgada se han de dar las tres identidades:
1. Identidad subjetiva. Para que se produzca este efecto negativo o excluyente conforme al cual las partes de un
proceso no pueden suscitar otro con el mismo objeto procesal,siendo necesario que sean las mismas partes para
que se de la cosa juzgada. Por partes cabe entender tanto a las formales, como a las materiales, lo que incluye a los
litisconsortes necesarios o cuasinecesarios. De este modo, el TS ha declarado que la excepción de cosa juzgada
alcanza a los miembros de una sociedad de gananciales o a los demás obligados solidarios, aunque no hayan sido
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
demandados en el primer proceso, pues, aun cuando no hubiera existido identidad subjetiva física, lo que exige el
actual art. 222.3 LEC es identidad subjetiva jurídica. La norma también amplía dichos efectos subjetivos a los
supuestos del art. 11 de la LEC, es decir, a los titulares de los derechos que fundamenten la legitimación de las
partes, y a los herederos y causahabientes o, lo que es lo mismo, a los sucesores procesales de las partes formales,
así como también afectará a todos los socios aunque estos no hayan litigado, cuando la sentencia trate sobre
impugnación de acuerdos sociales. Las sentencias dictadas en procesos de naturaleza indisponible gozarán de
efectos erga omnes, si bien esta eficacia frente a todos esta condicionada a su publicidad mediante el registro
correspondiente.
Quiebras de la cosa juzgada en la identidad: cuando los afectados son un colectivo indeterminado, aquellos que con
posterioridad a que haya reído sentencia corroboren que ellos también son afectados podrán hacer valer y ejecutar
dicha resolución aunque ellos no fueran parte de ese proceso. En el proyecto de ley se recoge lo que se conocerá
como proceso testigo, que es cuando muchísimos casos son idénticos pero con distintas partes se paran todos y se
tramita solo una de ellos, que será el proceso testigo y una ves que recaiga sentencia se comprobará que los demás
son idénticos y se les aplicará esa misma resolución.
2. Identidad objetiva A ésta se refiere el apartado 2 del art. 222 LEC. Así, se establece que entre ambos procesos
debe existir identidad de objeto, es decir que la petición de la pretensión del primer y segundo proceso sean las
mismas. Así para la concreción de la petición o petitum no se suelen suscitar problemas, por cuanto que el bien
jurídico al que se refirió la tutela judicial en el primer proceso tuvo que haber quedado plenamente identificado
cualitativa y cuantitativamente y no ofrecerá dificultad compararlo con la petición de la pretensión del segundo
proceso.
3. Identidad de la causa de pedir. Hasta la actual LEC se exigía también la identidad de la causa de pedir o causa
petendi, que se refiere a la razón o el fundamento que una persona presenta para demandar ante un tribunal, es
decir, se trata de los hechos y las circunstancias que sustentan la o las pretensiones. Así con la actual regulación no
se permite la celebración de un nuevo proceso, con los mismos sujetos y objetos, alegando hechos o títulos
jurídicos que, pudiendo haberse alegado en el primer proceso, no se hubiera hecho, alcanzado así a estos los
efectos negativos de la cosa juzgada, y no solo a los que efectivamente su hubieran alegado. Por lo que queda claro
que la fuerza de cosa juzgada se extiende no solo a los efectivamente juzgado, sino también a lo no juzgado,
siempre que sea entre las mismas partes y con el mismo objeto.
También debemos mencionar que el efecto de “la cosa juzgada material” tiene como límite “la novedad de los
hechos”, por lo que SOLO quedarán afectados aquellos hechos invocado y los que no se invocaran pudiendo
haberse hecho en el proceso anterior y NO los hechos distintos y nuevos, o de conocimiento posterior a la
completa preclusión de los actos de alegación del primer proceso. Para la precisa fijación de este momento, deben
tenerse en cuenta, en general,las alegaciones complementarias o de hechos nuevos o de nueva noticia,
incorporables mediante escrito de ampliación.
Esta son del libro online que pone 4 puntos a donde se extiende este efecto, los dos que faltan ya los metí en los
dos párrafos anteriores, pero el A y el B no lo entiendo
hemos de tener en cuenta que la cosa juzgada se extiende tambien :
A. A las declaraciones contenidas en la sentencia relativas a la existencia o inexistencia de relaciones jurídicas
o de situaciones jurídicas, que son la base de la condena o de la absolución.
B. d) Las afirmaciones de existencia o inexistencia de hechos, en sentido estricto, que se contengan en la
sentencia, en cuanto no integren un conjunto fáctico y jurídico, no pueden quedar cubiertas por la cosa
juzgada.
Creo que si antes las fundamentaban en distintas hechos la/s pretenciones no se archivaba ( habia cosa juzgada
aun asi?) y ahora aunque lo fundamente en nuevos hechos desconocidos o tal hay cosa juzgada y se archiva,
entiendo que solo se archiva cuando los hechos eran ya conocidos, y no alegados, antes de la preclusion de los
actos de alegacion ? Entonces para que haya cosa juzgada, desde 2020 solo será necesario que exista identidad de
partes ( identidad subjetiva) y identidad de objeto ( es decir que las pretensiones del primer y segundo proceso
sean las mismas)
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
o Honorarios del abogado. Éstos formarán parte del concepto de costas tan sólo cuando su intervención
en el proceso fuera preceptiva. Sin embargo, conforme al art. 32.5 LEC, aun siendo facultativa la
intervención de letrado, sus honorarios pasarán igualmente en concepto de costas cuando se apreciare
temeridad en la conducta del condenado al pago de estas y cuando el domicilio de la parte representada y
defendida estuviera en lugar distinto de aquél en el que se tramite el juicio.
o Los derechos del procurador. El art. 243.2.II, consecuente con el derecho potestativo de las partes a
solicitar la realización de los actos de comunicación por su Procurador de conformidad con lo establecido
en el art. 152.1.II, establece que no se incluirán en la tasación de costas “[…] los derechos de los
Procuradores devengados por la realización de los actos procesales de comunicación, y otros actos de
cooperación y auxilio a la Administración de Justicia, y demás actuaciones meramente facultativas, que
hubieran podido ser practicadas, en otro caso, por las oficinas judiciales”.
Inserción de anuncios o edictos que de forma obligada deban publicarse en el curso del proceso (art. 241.1.2º).
Depósitos necesarios para la presentación de recursos. El depósito es un desembolso económico realizado por
la parte recurrente, cuya finalidad estriba en evitar impugnaciones meramente dilatorias, el cual se recuperará si se
estima su pretensión.
Derechos de peritos y demás abonos que tengan que realizarse a personas que hayan intervenido en el
proceso.
o Honorarios de los peritos. La inclusión de sus honorarios en la tasación de costas viene impuesta por el
art. 241.1.4º pero, para que estos gastos sean reembolsados en concepto de costas, habrá de tratarse de
actuaciones que respeten los límites del art. 243.2; es decir, de actuaciones que no sean “inútiles,
superfluas o no autorizadas por la Ley”.
o Auxilios e indemnizaciones a testigos. El art. 241.1 prevé el reembolso de los “demás abonos que tengan
que realizarse a personas que hayan intervenido en el proceso”, por lo que, aquí, debe incluirse las
indemnizaciones a pagar a los testigos. Ahora bien, de conformidad con lo dispuesto en el art. 363 LEC, tan
sólo pasarán en concepto de costas los auxilios o indemnizaciones referidos a tres testigos por cada hecho
controvertido, “los gastos de los que excedan de tres por cada hecho discutido serán en todo caso de
cuenta de la parte que los haya presentado".
Copias, certificaciones, notas, testimonios y documentos análogos que hayan de solicitarse conforme a la Ley,
salvo los que se reclamen por el tribunal a registros y protocolos públicos, que serán gratuitos. El art. 241.1.5°
entiende que podrán pasar en concepto de costas los gastos originados por las partes para la obtención de copias,
certificaciones, notas, testimonios y cualesquiera otros documentos análogos, siempre que su solicitud venga
exigida por la Ley. Se excluyen únicamente los gastos generados por la obtención de los documentos que el
Tribunal reclame de Registros y Protocolos Públicos que, según dispone el propio precepto, tendrán carácter
gratuito.
Derechos arancelarios que deban abonarse como consecuencia de actuaciones necesarias para el desarrollo
del proceso.
La tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional, cuando ésta sea preceptiva, art 241.1.7 LEC . Las tasas
vigentes son aplicables únicamente a las personas jurídicas y en el orden jurisdiccional civil son las siguientes: la
interposición de la demanda o de la reconvención en juicio ordinario o verbal; la interposición de la demanda en
juicio cambiario; la presentación de la petición inicial del procedimiento monitorio y del monitorio europeo; la
presentación de la solicitud de concurso necesario y la demanda incidental en procesos concursales; la
presentación de demanda de ejecución de títulos ejecutivos extrajudiciales y de oposición a la ejecución de títulos
judiciales. Cuando después de la oposición del deudor en un monitorio se siga un proceso ordinario se descontará
de la tasa la cantidad ya abonada en el proceso monitorio. Las personas físicas no están sujetas al pago de las tasas,
ya que se declararon inconstitucionales.
Sin embargo, las costas procesales no cubren la totalidad de los gastos que ocasiona un proceso, pues los dimanantes de un
acto previo de conciliación, de un requerimiento notarial, de la consulta a Registros públicos, de investigación de
antecedentes fácticos, las dietas de un Abogado para trasladarse a la sede del tribunal en el que tenga que efectuar una
intervención profesional, etc., siempre y cuando “tengan su origen directo e inmediato en la existencia del proceso” (art.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
241.1.II) y no sean gastos superfluos o inútiles (art. 243.2), son gastos procesales que no entran en las costas, pero que han de
ser satisfechos por la parte material que contrata los servicios de un Abogado y de un Procurador (art. 241.1), a excepción de
quien haya obtenido el beneficio de justicia gratuita, en cuyo caso, las costas procesales correrán a cargo del Estado.
a) En primer lugar, el criterio general, que se encuentra en los arts. 394 y ss. Se trata del criterio del vencimiento
atenuado, conforme al cual se le impondrán las costas “a la parte que haya visto rechazadas todas sus pretensiones”.
Este criterio ha de ser aplicado cuando se estime o desestime íntegramente la demanda. Existe una excepción a esta
regla general:
a. Existencia de serias dudas de hecho o de derecho: Esta se da cuando, pese a uqe la parte ha visto estimada
la totalidad de las pretenciones, el Tribunal, razonadamente, aprecia que el caso presentaba serias dudas
de hecho o de derecho.
b. Apreciación de temeridad o mala fe: se da cuando el Tribunal, razonadamente, aprecie temeridad o mala fe
en las actuaciones u omisiones por parte de alguno de los litigantes, pudiendo en este caso hacer cambiar el
sentido de las reglas generales sobre imposición de costas.Por lo que podrá imponerse las costas a la parte
que haya actuado asi, aun cuando sus pretenciones hayan sido total o parcialmente estimadas.
c. Especialidades en materia de recursos. La estimación total de los recursos no implica automáticamente
que la parte recurrida haya de hacer frente a las costas procesales aplicando idéntica regla. En estos casos, o
cuando la estimación del recurso sea parcial, no se condenará en las costas de dicho recurso a ninguno de
los litigantes. Esto se debe a que el recurrido ya ha obtenido un pronunciamiento favorable en la resolución
que ha sido objeto de impugnación.
b) El segundo criterio es el de la condena parcial y el criterio proporcional, que se da en los supuestos de estimación
parcial de las pretensiones, teniendo como consecuencia, a efectos de imposición de costas, que cada parte pague
las causadas a su instancia, corriendo por mitad el pago de los gastos comunes (art. 394.2 LEC). Hay que diferenciar
el vencimiento parcial (al que se acaba de hacer referencia) del vencimiento mutuo o recíproco, que surgiría en los
procedimientos en los que el demandado reconviene y se produce una estimación parcial, tanto de la demanda del
actor, como de la demanda reconvencional. En tales casos, será necesario contar con un doble y separado
pronunciamiento judicial en materia de costas: uno, en relación con la demanda del actor y otro, en relación con la
demanda reconvencional. Este caso también encuentra una excepción cuando el Juez aprecie que alguna de las
partes litigó con temeridad, por lo que el art. 394.2 otorga al juez la facultad de dirigir la condena contra el litigante
malicioso.
La condena al pago de las costas ha de recaer, única y exclusivamente, sobre las partes formales del proceso y no quienes
los representen o defiendan (excepcionalmente se le podrá imponer las costas al abogado o al perito cuyos honorarios
resultaron excesivos -art. 246.3-). En los supuestos de representación, será el representado y no el representante, el
obligado al pago de las costas. Sin embargo, en los casos de sucesión procesal, el sucesor al entrar a ocupar la misma
posición que el causante o transmitente, asumirá todos los derechos y obligaciones procesales, posibilidades y cargas
procesales que se le presenten, incluidas las costas (arts. 16.1 y 17.1 LEC).
Las costas son impuestas de oficio, con independencia de que exista expresa solicitud por la parte interesada. La condena
en costas habrá de venir impuesta mediante resolución judicial (sentencia o auto) o decreto del secretario judicial. Este
pronunciamiento se convierte en un verdadero título de ejecución entre los sujetos afectados por el mismo, por lo que se
prevé la posibilidad de la exacción forzosa de las costas ante el incumplimiento voluntario de la condena (art. 242) y, por
supuesto, previa tasación de estas (arts. 242 y ss. LEC). La tasación consiste en una operación contable que debe realizar el
letrado de la Administración de Justicia del tribunal que haya conocido del pleito o recurso o, en su caso, el encargado de la
ejecución, incluyendo todas las partidas que comprenda la condena (art. 243.1).
Cuando no haya un pronunciamiento en materia de costas, hay dos posibles soluciones: 1) la de acudir al denominado
recurso de aclaración de Sentencias (art. 215 LEC) o, 2) acudir, al recurso de apelación. Pero, si lo que se pretende es la
modificación del fallo condenatorio en costas, la única solución que le resta a la parte gravada es la de su impugnación a
través del recurso de apelación, ya que, mediante la aclaración, no se puede alterar la parte dispositiva de la sentencia. El
art. 398.2 señala que, ante la estimación total o parcial del recurso por no estar de acuerdo en las costas, no se impondrán
las mismas, de tal modo que cada parte pagará las causadas a su instancia y las comunes por mitad.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Desistimiento.
Esto permite la incoación de un proceso posterior entre las mismas partes y con el mismo objeto. La LEC regula dos tipos
de desistimiento:
● Unilateral, producido por voluntad única del demandante. Caben dos supuestos (art 20.2):
1. Cuando el demandado no ha sido emplazado para “contestar a la demanda o citado para juicio”
2. Cuando “el demandado se encontrare en rebeldía”
También en el juicio verbal el desistimiento será unilateral si se produjera con anterioridad a la contestación de la demanda.
En cambio, si el demandado ya ha sido emplazado, hay que darle la oportunidad de que manifieste lo que estime
conveniente acerca del desistimiento, pues puede haber sufrido determinados perjuicios como consecuencia de un
temerario emplazamiento (ej.: los gastos procesales).
● Bilateral, en todos los demás casos, el art. 20.3 obliga al Juez a dar traslado del escrito de solicitud de desistimiento
al demandado, que, si prestare su conformidad, en el plazo de diez días, el LAJ dictará Decreto de sobreseimiento,
que carece de efectos materiales de cosa juzgada, poniendo fin al procedimiento con reserva al actor de su derecho
de acción (art. 20.3.II). Por el contrario, si se opusiera -oposición que ha de ser de fondo y no meramente formal-,
según el art. 20.3.III, “el juez resolverá lo que estime oportuno”, facultad que le autoriza a disponer la reanudación del
procedimiento, si estimara legítima la causa de oposición del demandado. Cuando existiera una pluralidad de
demandados, (ej.: los litisconsortes necesarios), se les dará traslado de la solicitud de desistimiento del actor a todos
ellos.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
4. El desistimiento no consentido por el demandado supone la condena al demandante de la totalidad de las costas; si
existe consentimiento por el demandado, no se condena en costas a ninguno de los litigantes (art. 396 LEC). Este es
el criterio del vencimiento objetivo atemperado, es decir, cada uno paga las suyas y las comunes a mitad. Significa lo
mismo “no existirá condenan en costas” que estas “se impondrán de oficio”.
● Subjetivos: La parte necesita tener plena capacidad de actuación procesal e integrar debidamente su capacidad de
postulación, debiéndose, según el art. 25.2, 1º LEC, otorgar poder especial al procurador para desistir.
● Objetivos: Es posible en todo tipo de procesos. El carácter disponible o indisponible no condiciona la viabilidad del
desistimiento. Si queda imprejuzgada la pretensión, no se determina el contenido de la sentencia de forma
dispositiva, sino abandonando el proceso que voluntariamente se inició. El desistimiento puede ser total,
produciendo la conclusión del proceso sin sentencia, o parcial, continuando el proceso sólo respecto de la parte de
su objeto a la que no afectó el desistimiento.
- Si desiste y quieres reanudar tendrá que ser desde el comienzo del proceso, pues no hay sentencia que
ejecutar ni paralización del proceso
- El desestimiento solo cabe en procesos dispositivos, nunca en los indisponibles.
● De actividad: Estos requisitos se centran en el tiempo y la forma:
1. Tiempo: El demandante puede realizarlo en cualquier momento de la primera instancia , de los recursos o
de la ejecución de la sentencia (art. 19.3 LEC), si bien en fase de recursos o en ejecución de sentencia su
alcance y significado, y sobre todo sus efectos, son distintos al del desistimiento en la primera instancia, que
puede efectuarse desde la admisión de la demanda hasta que exista pronunciamiento de fondo en el
proceso, es decir, hasta que se dicte sentencia.Por lo que el momento para determinarlos efectos que
produce el desistimiento es la firma de la sentencia, ya que antes de esto el desistimiento produce que nose
llegue a dictar dicha sentencia, y por ende no existan efectos de cosa juzgada.Sin embargo, cuando se
desiste en fase de recurso,delo que se está desistiendo es del recurso, quedando así firme dicha sentencia y
si se realiza en fase de ejecución, de lo que se desiste es de esta, pudiendo volver a reanudar dicha
ejecución, aunque es muy raro que se llegue a este punto para desistir, por lo que concluimos que en estos
dos últimos casos si conllevan efectos de cosa juzgada. Asimismo, hemos de tener en cuenta que los efectos
del desistimiento se ciñen exclusivamente a las partes materiales principales que lo efectuaron, no
afectando a los demás demandantes, con respecto a los cuales ha de seguir el procedimiento (art. 450.2).
Forma: Puede ser expreso, bien oral (como el del trámite de la audiencia previa, art. 415.1, II), bien escrito, en
atención al principio esencial del procedimiento, y consiste en la declaración inequívoca de voluntad del
demandante. También el desistimiento puede ser tácito, debido a determinadas conductas del actor, a las
que la LEC les atribuye este efecto de dejación del proceso, como sucede con el art. 414, al referirse a la
incomparecencia del actor a la audiencia previa, o en el art. 442.1, por inasistencia del demandante a la vista
en el juicio verbal sin que el demandado alegue interés legítimo en la continuación del proceso.
Renuncia.
1. Terminación del proceso, si bien no por mero abandono del proceso (desistimiento), sino por dejación de la acción
(entendida en sentido concreto) o del derecho en que funda su pretensión
2. Determinación del contenido de la resolución que pone fin al proceso: sentencia desestimatoria de la pretensión con
absolución del demandado
3. La sentencia es de fondo, sentencia no contradictoria, con efectos de cosa juzgada.
● Subjetivos: Para renunciar la parte debe tener plena capacidad procesal, necesitando además, según el art. 25.2, 1º,
LEC, poder especial al procurador para renunciar.
● Objetivos: solo se puede renunciar a lo que es disponible, es decir, aquello que puede ser objeto de transacción o
renuncia. El tribunal deberá determinar si lo renunciado es disponible o no, y la renuncia no tendrá efectos si la ley
la prohíbe, si es contraria al orden público o si establece limitaciones por razones de interés general o en beneficio
de terceros (art 6 CC)
La renuncia puede ser total o parcial dependiendo de si se ha ejercitado una sola pretensión o si hay un supuesto de
acumulación de pretensiones. Si se ha ejercitado una sola pretensión, la renuncia debe ser total, mientras que en casos de
acumulación de pretensiones puede ser parcial.
La renuncia ha de ser personal, clara, concluyente e inequívoca, consciente o previsible, sin que pueda renunciarse
profuturo derechos inciertos. Además, ha de ser expresa, sin que implique la transmisión de un derecho a un tercero o se
efectúe con condicionamiento alguno. Ha de formularse mediante Procurador con poder especial o mediante ratificación
apud acta (art. 74.2 LJCA y art. 25 LEC), debiendo determinarse con precisión, en el correspondiente acto procesal, los
derechos que son objeto de este acto definitivo de disposición (art. 1815.2º CC), porque tan sólo a ellos se extenderán tales
efectos materiales. Si la renuncia se admitiera, el Juez dictará sentencia en la que absolverá en el fondo al demandado
(art. 20.1).
ALLANAMIENTO.
El allanamiento es un acto unilateral y expreso del demandado, por
el que, manifestando su conformidad con la pretensión formulada
por el demandante, pone fin al proceso, provocando la emisión de
una resolución con todos los efectos de la cosa juzgada, con
sentencia estimatoria, pero sin contradicción.
El allanamiento exime cualquier actividad probatoria y vincula la actividad decisoria del Tribunal en el sentido de otorgar,
ante la falta de resistencia del demandado, todo lo solicitado por el actor. Ahora bien, este acto también exige la plena
disponibilidad por el demandado del derecho subjetivo o interés material que se discute en el proceso y que no contravenga
al ordenamiento jurídico (art. 19.1). Según el art. 21.1, “si el allanamiento se hiciere en fraude de ley o supusiera renuncia
contra el interés general o perjuicio de tercero, se dictará auto rechazándolo y seguirá el proceso adelante”, pudiendo el
Juez imponer al demandado la multa prevista en el art. 247.3 por incumplimiento de su obligación de lealtad procesal.
El allanamiento puede ser total o parcial dependiendo de si el demandado reconoce todas las pretensiones del actor,
declarativas y de condena, y manifiesta su disposición a cumplir voluntariamente con todas ellas, o si dicho reconocimiento
se limita a determinadas pretensiones o cuando, existiendo una sola pretensión, la conformidad se circunscribe a un solo
pronunciamiento (art. 405.1 in fine). Tan solo el allanamiento total produce la finalización anormal del procedimiento (art.
21.1), pues en el parcial, aunque el tribunal podrá dictar auto, previamente solicitado por el demandante, acogiendo las
pretensiones del allanamiento, el procedimiento debe continuar contra las demás.
Al igual que la renuncia, el allanamiento ha de ser personal, claro, concluyente e inequívoco, expreso, consciente y previsible
y efectuado sin condicionamiento alguno. También requiere ratificación apud acta o autorización expresa y la concurrencia
de los demás requisitos formales del desistimiento. Asimismo, puede efectuarse en cualquiera de las fases (declarativa, de
impugnación o ejecución) del proceso (art. 19.3). El allanamiento tan sólo afecta a las partes que lo hubieren efectuado (art.
13.3), sin extender sus efectos a las demás partes principales o litisconsortes. En materia de costas, el art. 395, distingue el
allanamiento efectuado con anterioridad a la contestación de la demanda, que salvo que el tribunal aprecie mala fe en la
conducta del demandado, no procederá la imposición de estas; del realizado con posterioridad, en el que la norma se remite
al criterio general sustentado por el art. 394.1, que es el del vencimiento.
TRANSACCIÓN JUDICIAL
(El libro nos habla de que el legislador no se ha pronunciado si lo que se suele dictar es sentencia o resolución, la profe nos
indica que lo mas usado en la práctica es el auto)
1. Participación de las partes, mediante concesiones recíprocas, con o sin presencia judicial, con el fin de no continuar
con el proceso
2. Se plasma en un auto que pone fin al proceso, homologando los términos del acuerdo (art. 19.2)
3. Se convierte en título ejecutivo (art. 517 LEC).
La validez de la transacción queda condicionada al cumplimiento de todos y cada uno de sus requisitos:
● Subjetivos. Capacidad de las partes (arts. 1810 y 1811 CC) y titularidad del derecho objeto de la transacción.
● Objetivos. Los límites objetivos que impiden la terminación de un proceso por transacción son: no estar prohibida
por la ley ni limitada por razones de interés general o en beneficio de terceros. El objeto ha de ser posible, moral,
disponible y no puede atentar al orden o interés público (arts. 1814 y 1815 CC, 88.1 LRJAP). Además, el consentimiento
ha de ser cierto y expreso, del que se infiera claramente la voluntad de transigir. Asimismo, para que surta los efectos
que le son propios, la transacción precisa ser homologada por el Juez mediante auto (arts. 19.2 y 415.1 y 2). Si el
órgano jurisdiccional estimara que la transacción contraviene el ordenamiento jurídico o lesiona el interés público o
de terceros denegará dicho auto, en cuyo caso habrá de continuar el procedimiento hasta sentencia. Pero, si
homologara dicho acuerdo, según el art. 1816 CC, esa transacción “tiene para las partes la autoridad de la cosa
juzgada; pero no procederá la vía de apremio sino tratándose del cumplimiento de la transacción judicial”. En la
misma línea se pronuncian los arts. 415.2 y 517.3, que permiten acudir al procedimiento de ejecución.
● Formales. Es necesario un poder especial o la ratificación apud acta para la transacción, por lo que, en la
comparecencia previa, bien el Procurador estará asistido de un poder especialísimo para efectuar una transacción
determinada, o bien habrá de acudir la parte material a la comparecencia a fin de manifestar su consentimiento (art.
414.2).
● De actividad: Los requisitos atienden a:
- Tiempo: El art. 19.3 LEC permite la transacción en cualquier momento de la primera instancia, en fase de
recursos, o en ejecución de sentencia
- Forma: Puede ser escrita u oral, en atención al momento en que se lleva a cabo la transacción. Cabría pensar
que cuando se realiza extrajudicialmente debe llevarse documentalmente por escrito ante la autoridad
judicial, y ser ratificado. Si la transacción se realiza en presencia judicial, atendido el momento en que se
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
lleva a cabo, puede ser oral o escrito; si es oral, se hará constar por acta o por cualquiera de los medios de
reproducción los términos del acuerdo, con el fin de obtener la homologación del mismo a que se refiere el
art. 19.2 LEC.
Pero lo convenido en transacción judicial no goza de la totalidad de los efectos de la cosa juzgada, pues los arts. 1817 a 1819
CC facultan a rescindir lo convenido en la transacción por las causas de error, dolo, violencia, falsedad de documentos (art.
1817), ocultación maliciosa de los mismos (art. 1818) y cosa juzgada (art. 1819); en tales casos habrá que ejercitar la acción de
nulidad de dicho contrato a través del proceso declarativo correspondiente.
A estos supuestos se refiere el art. 22 LEC, que exige los siguientes requisitos:
1. En primer lugar, es necesario que la satisfacción ocurra con posterioridad a la demanda (art. 413)
2. En segundo, la satisfacción lo ha de ser a la pretensión del actor o a la reconvención del demandado
3. Dicha satisfacción ha de ser total, por lo que habrá de existir una plena identidad entre la pretensión y el hecho, acto
o negocio jurídico motivador de la satisfacción extraprocesal
4. Finalmente, es necesario que dicha satisfacción procesal se inste y que ambas partes, actor y demandado,
manifiesten su consentimiento en dicha terminación anormal del procedimiento. Se exige bilateralidad.
La satisfacción procesal obedece al principio de justicia rogada, sin que pueda nunca ser decretada de oficio. Si las partes
obtienen un convenio extrajudicial que ponga fin al proceso, deben comunicarlo al tribunal e instar la suspensión del
proceso (art. 19.4). Pero, si una vez instada la suspensión, nada dijeran al tribunal, no puede el órgano judicial estimar la
finalización anormal del procedimiento, sino que, habiendo transcurrido sesenta días de suspensión (art. 19.4 y 179.2), lo
procedente ha de ser el archivo provisional de los autos y la declaración, en su día, de la caducidad del procedimiento, si
permaneciera inactivo durante los plazos previstos en el art. 237.1.
La satisfacción extraprocesal puede suceder en cualquier estadio del procedimiento (art. 19.3), pero habrá que ponerla en
conocimiento del Tribunal, por cualquiera de las partes. Una vez dado traslado del pertinente escrito a la contraparte, en el
que habrá de adjuntarse el documento acreditativo de la pérdida del objeto procesal, si ésta manifestara su conformidad a
dicha satisfacción extraprocesal, el Letrado de la Administración de Justicia, sin efectuar condena en costas, dictará
Decreto de terminación del procedimiento, que tendrá plenos efectos materiales de cosa juzgada y liberatorios para el
demandado.
Si una parte sostuviera la subsistencia de interés legítimo en obtener la tutela judicial pretendida o lo mismo es, que el actor
negara motivadamente que se haya dado satisfacción extraprocesal a sus pretensiones o con otros argumentos, el Letrado
de la Administración de Justicia, dispone el art. 22.2, convocará a las partes a una comparecencia, que habrá de celebrarse
en el plazo de diez días y a la que habrá de asistir el Juez (art. 137.2). Si en ésta las partes no reconocieran la existencia de
una satisfacción extraprocesal, pero se manifestaran predispuestas a llegar a un acuerdo, el juez intentará procurar la
conciliación o transacción intraprocesal en la forma prevista en el art. 415. Una vez terminada la comparecencia, el tribunal
decidirá, mediante auto y dentro de los diez días siguientes, acerca de la continuación o no del procedimiento, habiendo de
condenar en costas a quien viere rechazada su pretensión (art. 22.2.III).
Contra el auto que ordene la continuación del procedimiento, según el art. 22.3, no cabrá recurso alguno, mientras que,
contra el que acuerde su terminación, la parte gravada podrá interponer recurso de apelación (art. 22.3), el cual no operará
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Art. 240: “1. Si la caducidad se produjere en la segunda instancia o en los recursos extraordinarios mencionados en el artículo
237, se tendrá por desistida la apelación o dichos recursos y por firme la resolución recurrida y se devolverán las actuaciones al
tribunal del que procediere. 2. Si la caducidad se produjere en la primera instancia, se entenderá producido el
desistimiento en dicha instancia, por lo que podrá interponerse nueva demanda, sin perjuicio de la caducidad de la acción. 3.
La declaración de caducidad no contendrá imposición de costas, debiendo pagar cada parte las causadas a su iinstancia y las
comunes por mitad”
Existen causas que provocan la detención total o parcial del proceso, haciendo que este ni avance ni retroceda, dando lugar
a la paralización del mismo. Esta consecuencia paralizadora puede predicarse de todo el proceso o de actos procesales
concretos.
Se produce por situaciones que afectan a su desarrollo normal del proceso, no alterando la litispendencia. Supuestos de
esta paralización total son:
Por petición de todas las partes litigantes (arts. 19.4 y 179.2 LEC); como sucede, por ejemplo, con la suspensión de la
audiencia previa para someterse a mediación (arts. 415.1 y 443.1ª LEC). Los elementos de su régimen jurídico son:
1. Se acordará la suspensión por decreto del LAJ
2. Queda condicionada a que no perjudique el interés general o a tercero
3. Podrá reanudarse la actividad por petición de cualquiera de las partes
4. El plazo máximo de suspensión es de sesenta días, transcurridos los cuales, si ninguna de las partes
solicitare la reanudación, se archivarán provisionalmente los autos, permaneciendo en tal situación
mientras no se solicite la continuación del proceso o se produzca la caducidad de instancia garantizando los
principios de certeza y seguridad jurídica.
Por ley:
1. En ocasiones es paralización de toda la actividad procesal pendiente, como el planteamiento de las
cuestiones prejudiciales devolutivas, que exigen previo pronunciamiento a la decisión del proceso
(prejudicialidad penal (art. 40), prejudicialidad civil (art. 43), cuestión prejudicial constitucional (arts. 5.2 y 3
LOPJ, 163 CE y 35 a 37 LOTC), o cuestión prejudicial comunitaria, art. 267 TFUE)
2. En otros casos, surgen óbices que suspenden el curso del proceso principal, pero comportan la
continuación de actividad procesal no principal, como en la declinatoria (art. 64), la acumulación de
procesos (arts. 84.2, 88.1, 92.2 y 95), o por abstención de jueces y magistrados (art. 102.2), entre otros.
También puede producirse la paralización de determinados actos procesales, bien provocando la suspensión del inicio del
acto, bien la suspensión del acto mismo, una vez se ha iniciado. En estos casos unas veces la suspensión del acto comporta
sin más que, desaparecida la causa, continúa el proceso desde la actividad última que se realizó, y, en otras, por tratarse de
unidad de acto, se hace necesario repetir el mismo.
El caso más destacado es el de la paralización de la vista, produciéndose bien la suspensión o bien la interrupción.
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● Causas de suspensión (art. 188): 1. Por continuación de otra pendiente del día anterior; 2. Por faltar el número de
magistrados necesario o por indisposición sobrevenida del juez o del LAJ, si no pudiere ser sustituido; 3. Por acuerdo de las
partes, alegando justa causa; 4. Por imposibilidad absoluta de las partes citadas para ser interrogadas, siempre que no fuere
posible nuevo señalamiento; 5. Por muerte, enfermedad o imposibilidad absoluta del abogado de la parte que pidiere la
suspensión, justificadas suficientemente y no pudiendo haberse solicitado nuevo señalamiento; 6. Por tener el abogado
defensor dos señalamientos para el mismo día en distintos tribunales, cuando acredita el intento de nuevo señalamiento; 7.
Por suspensión del curso de las actuaciones o resultar procedente tal suspensión de acuerdo con lo dispuesto por esta Ley.
Las consecuencias de la suspensión son: 1º) Comunicación inmediata por el LAJ a las partes personadas, y a los testigos,
peritos; 2º) Se realiza nuevo señalamiento por el LAJ, para el día más inmediato posible, sin alterar el orden de los ya hechos
(art. 189); 3º) Los cambios en la persona del juzgador se harán saber a las partes, sin perjuicio de proceder a su celebración,
salvo recusación de alguno de los magistrados, suspendiéndose la vista, y haciéndose nuevo señalamiento una vez resuelta
la recusación (art. 190), que será igualmente aplicable a los LAJ cuando se produzca su cambio después del señalamiento,
cuando se trate de actuaciones que deban celebrarse ante ellos únicamente (art. 192 bis).
● Causas de interrupción (art. 193): 1. Por resolución de cuestión incidental que no pueda decidirse en el acto; 2. Por
diligencia probatoria fuera de la sede del tribunal; 3. Por incomparecencia de los testigos o peritos; 4. Cuando, iniciada la
vista, se produzca alguna de las circunstancias que habrían determinado la suspensión de la celebración. La eficacia de las
actuaciones realizadas en la vista se mantiene en los supuestos de interrupción, salvo que exceda de 20 días o, en caso de
sustitución de un juez antes de celebrarse la vista interrumpida, produciéndose la celebración de nueva vista, haciéndose el
oportuno señalamiento para la fecha más inmediata posible (art. 193.3 LEC)
B. CADUCIDAD DE LA INSTANCIA
Supone la terminación del proceso por inactividad de las partes durante el lapso de tiempo previsto por la ley. Su
fundamento se halla en la idea de que la litispendencia no puede prolongarse indefinidamente.
EJEMPLO: En los supuestos de suspensión del proceso a petición de todas las partes litigantes por más de sesenta días desde la
solicitud de la suspensión sin que nadie solicite la reanudación, produciéndose primero el archivo provisional de los autos y,
transcurridos los plazos previstos en el art. 237, la caducidad de instancia.
La muerte de una de las partes no necesariamente comporta como regla general la terminación del proceso, pudiendo dar lugar
a la sucesión procesal (art. 16). La muerte de una de las partes podría comportar la terminación del proceso en aquellos
supuestos en que el objeto del proceso no puede transmitirse, como podría suceder en determinados ámbitos de los procesos
matrimoniales.
El legislador ha previsto los escasos supuestos en que la inactividad puede conducir a la caducidad, evitándose con ello la
litispendencia indefinida (art. 237 LEC). Su régimen jurídico se caracteriza:
● La caducidad puede producirse en cualquier momento de tramitación del proceso de declaración, contando los
plazos desde la última notificación que se hubiere realizado a las partes (237.1LEC)., distinguiéndose de esta
manera (art. 237 LEC):
- Inactividad procesal en la primera instancia durante 2 años, se produce la terminación del proceso por
caducidad
- Inactividad en la segunda instancia o pendiente recurso extraordinario por infracción procesal o recurso
de casación, se requiere el transcurso de 1 año, para que se ponga fin por caducidad.
Llegado ese supuesto, deberá proseguir hasta obtener el cumplimiento de lo juzgado, aunque hayan quedado sin curso
durante los plazos legalmente señalados (art. 239. LEC).
● Debe declararse por decreto del LAJ, y de oficio; es una resolución meramente declarativa del efecto que supone el
transcurso del tiempo. Contra este decreto cabe sólo recurso de revisión (art. 237.2 LEC).
● Los efectos que produce la caducidad, delimitados en el art. 240 LEC, son:
1. Si la caducidad se produce en la primera instancia: se entiende como desistimiento, por lo que,
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imprejuzgada la pretensión, es posible volver a incoar nuevo proceso entre las mismas partes y con el
mismo objeto, salvo caducidad de la acción (art. 240.2).
2. Si la caducidad se produce en la segunda instancia o en fase de recursos extraordinarios, se tendrá por
desistida la apelación o dichos recursos y por firme la resolución recurrida, devolviéndole las actuaciones al
tribunal del que procedieren (art. 240.1).
3. La declaración de caducidad no contendrá imposición de costas. Cada parte pagará las causadas a su
instancia y las comunes por mitad (art. 240.3).
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EL JUICIO VERBAL
El juicio verbal, regulado en los arts. 437 a 447. LEC, es un proceso declarativo (248 LEC) o de conocimiento, ordinario y
destinado al enjuiciamiento de objetos litigiosos de escasa cuantía económica o que se caractericen por la simplicidad de su
tramitación. Con el juicio verbal en concreto, se busca una reducción del tiempo y de los costes, para lo que se diseña un
cauce simple y sucinto, con la regulación mínima indispensable.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
En cuanto al ámbito de aplicación del juicio verbal,se tramitarán por sus cauces las demandas cuya cuantía no exceda de
6000 euros y no se refieran a ninguna de las materias que deban decidirse en el juicio ordinario asi como, las enumeradas
en LEC con independencia de su cuantía
1. Desahucio por falta de pago de la renta o por expiración del plazo fijado contractual o legalmente en arrendamientos de
finca rústica o urbana o en aparcería
2. Desahucio por precario
3. Puesta en posesión de bienes a quien los hubiere adquirido por herencia
4. Recuperación de la posesión despojada o perturbada, así como de la posesión de vivienda por quien haya sido privada de ella
sin su consentimiento
5. Suspensión de una obra nueva
6. Demolición de obras ruinosas
7. Tutela de los derechos reales inscritos en el Registro
8. Alimentos
9. Derecho de rectificación
10. Venta a plazos de bienes muebles
11. Arrendamientos financieros, de bienes muebles, o contratos de venta a plazos con reserva de dominio, mediante el ejercicio
de una acción exclusivamente encaminada a obtener la inmediata entrega del bien al arrendador financiero, al arrendador
o al vendedor o financiador, previa declaración de resolución de éste, en su caso
12. Acción de cesación en defensa de los intereses de consumidores y usuarios
13. Relaciones personales entre una persona y sus abuelos, parientes y allegados en los términos previstos en el art. 160 CC.
El juicio verbal se rige por el principio dispositivo, lo que conlleva que comience por medio de la presentación de una
demanda, acto de parte del que se ocupa el art. 437 LEC, suponiendo dicha interposición el acto principiador del proceso. Al
regular el juicio verbal, la LEC menciona varios tipos o variantes de demanda:
A. ORDINARIA: se caracteriza por tener «el contenido y forma propios del juicio ordinario, siendo también de
aplicación lo dispuesto para dicho juicio en materia de preclusión de alegaciones y litispendencia» (art. 437.1 LEC). La
demanda deberá atenerse al contenido y a la forma previstos para el acto del juicio ordinario, detalladamente
recogidos en el art.399 LEC. Deberá de identificar al actor y al demandado,, exponer de forma claramente
diferenciada los hechos y los fundamentos de derecho, expresando la clase de juicio por el que ha de tramitarse el
asunto, bien con referencia a la materia, bien en atención a la cuantía
B. SUCINTA: Establece el art. 437.2 LEC que «en los juicios verbales en que no se actúe con abogado y procurador,
el demandante podrá formular una demanda sucinta, donde se consignarán los datos y circunstancias de
identificación del actor y del demandado y el domicilio o los domicilios en que pueden ser citados, y se fijará con
claridad y precisión lo que se pida, concretando los hechos fundamentales en que se basa la petición».
Al respecto, el art. 32.1 LEC dispone que, no siendo preceptiva la intervención de abogado y de procurador, si el actor
pretendiera comparecer en juicio con asistencia y representación a cargo de ambos profesionales, lo hará constar en
la demanda. La demanda sucinta es una opción —únicamente disponible para los casos en los que el juicio verbal
procede por el criterio de la cuantía— que el ordenamiento ofrece al actor, y que podrá o no utilizar según lo estime
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
C. EN IMPRESO NORMALIZADO: En los casos en los que sea posible acudir a la demanda sucinta cabe,
también como opción adicional, interponerla mediante la cumplimentación de unos impresos normalizados que se
hallarán a disposición del demandante en la propia sede del órgano judicial correspondiente (art. 437.2,2 LEC). deberá
también consignar toda la información imprescindible, es decir: los datos subjetivos y circunstancias de
identificación del actor y del demandado, además del domicilio o los domicilios en que pueden ser citados, así como
los hechos fundamentales en los que se basa la petición. Se fijará con claridad y precisión lo que se pida.
Es destacable el hecho de que ni la demanda sucinta ni la contenida en el impreso normalizado precisan incorporar los
fundamentos de derecho, elemento que sí se contempla para la demanda ordinaria.
D. ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES
● Acumulación exclusivamente objetiva: con carácter general este tipo de acumulación es posible sin que exista
conexión por los objetos, pudiendo el actor puede acumular en su demanda todas las «acciones» que le competan
contra un mismo demandado (art. 71.2 LEC). En el juicio verbal sufre una fuerte limitación en el que sólo es posible
cuando existan conexiones objetivas específicas.
Establece así al art. 437.4 LEC, que sólo cabe la acumulación entre:
1. Pretensiones basadas en unos mismos hechos, y siempre que proceda en todo caso el juicio verbal
2. Pretensión de resarcimiento de daños y perjuicios y otra pretensión que sea prejudicial respecto de ella
3. Pretensiones en reclamación de rentas o cantidades análogas vencidas y no pagadas cuando se trate de
juicios de desahucio de finca por falta de pago o expiración del plazo contractual o legal, con independencia
de la cantidad que se reclame,.
4. En los procedimientos de separación, divorcio o nulidad y en los que tengan por objeto obtener la eficacia
civil de las resoluciones o decisiones eclesiásticas, cualquiera de los cónyuges podrá ejercer
simultáneamente la acción de división de la cosa común respecto de los bienes que tengan en comunidad
ordinaria indivisa.
También podrán acumularse las pretensiones contra el fiador o avalista solidario previo requerimiento de pago no
satisfecho.
● Acumulación objetivo-subjetiva: Por el contrario, pueden acumularse las pretensiones que uno tenga contra varios o
varios contra uno, siempre que entre ellas exista un nexo por razón del objeto y del título o causa de pedir, pero el
tribunal ha de ser competente por razón de la materia y por razón de la cuantía para conocer de todas las
pretensiones, art. 437.5 LEC. A una pretensión que se conoce en juicio verbal no puede acumularse otra que, por
razón de la cuantía, deba conocerse en juicio ordinario.
E. DEMANDAS ESPECIALES:
1. FINCA URBANA. En las demandas de desahucio de finca urbana:
- Cuando un arrendador desea iniciar un proceso de desahucio de una finca urbana debido a la falta de pago
de rentas o cantidades debidas por el arrendatario, debe incluir en la demanda las circunstancias que
permiten o no la enervación del desahucio, de acuerdo con el artículo 439.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil
La enervación del desahucio se regula en el art. 22.4 LEC, como un medio de terminación del proceso por
satisfacción extraprocesal, sólo respecto de los arrendamientos de finca urbana, cuando se trate de la falta
de pago de las rentas o cantidades debidas por el arrendatario
- En las demandas de desahucio de finca urbana por falta de pago de rentas o expiración del plazo, el
demandante puede anunciar en la demanda que está dispuesto a condonar (perdonar) al arrendatario toda o
parte de la deuda y costas, siempre y cuando el arrendatario desaloje voluntariamente la finca en un plazo
determinado. El plazo mínimo para desalojar no puede ser inferior a quince días desde que se notifique la
demanda, según el artículo 437.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil
- En la demanda de desahucio por falta de pago o expiración del plazo, el arrendador puede solicitar en la
demanda que se programe la ejecución del lanzamiento en una fecha y hora específicas para desalojar al
arrendatario y sus pertenencias de la propiedad (ejecución de lanzamiento)
2. RETENER Y RECOBRAR: El artículo 439.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que las demandas que buscan
retener o recuperar la posesión no serán admitidas si ha transcurrido más de un año desde el acto de perturbación o
despojo. Este plazo de un año es un plazo de caducidad que debe ser controlado de oficio por el tribunal. El actor
debe indicar cuándo se produjo la perturbación o despojo en la demanda y el tribunal no la admitirá si han pasado
más de un año desde el momento del acto. Ejemplo: si una persona es despojada de su propiedad el 1 de enero de 2022,
debe interponer una demanda para recuperar la posesión antes del 1 de enero de 2023. Si la persona interpusiera la
demanda después de esta fecha, el tribunal no admitiría la demanda porque habría pasado el plazo de un año desde el
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
acto de despojo
3. PERTURBACIÓN. La demanda presentada por el titular de derecho inscrito en el Registro de la Propiedad para hacer
valer su derecho frente a alguien que se oponga o perturbe su ejercicio tiene requisitos especiales de contenido y
documentos a presentar.Los requisitos de contenido son:
- Debe expresar las medidas necesarias para asegurar la efectividad de la sentencia
- Indicación de la caución que ha de prestar el demandado, en caso de comparecer y contestar, para
responder de los frutos que haya percibido indebidamente, de los daños y perjuicios que hubiere irrogado y
de las costas del juicio, salvo que el actor renunciare expresamente en la demanda a esta caución.
Además, se debe presentar la certificación literal del Registro de la Propiedad que acredite la vigencia del asiento que
legitima al demandante. Si no se cumplen estos requisitos, la demanda no será admitida a trámite (439 LEC)
Ejemplo: podría ser el caso de una persona que tiene inscrita la propiedad de un terreno, pero un vecino ha construido
una parte de su vivienda en esa misma propiedad. El propietario del terreno podría presentar una demanda en la que
exige la demolición de la parte de la vivienda construida en su propiedad y la restitución del terreno. En la demanda,
deberá cumplir con los requisitos de contenido y presentar la certificación literal del Registro de la Propiedad que
acredite la vigencia del asiento que legitima su derecho. También deberá indicar las medidas necesarias para asegurar la
efectividad de la sentencia y la caución que el demandado deberá prestar en caso de comparecer y contestar
4. RESOLUCIÓN SUMARIA INCUMPLIMIENTO CONTRATO. Cuando se presentan demandas que buscan una
resolución sumaria sobre incumplimientos de contratos de venta a plazos de bienes muebles y de arrendamiento
financiero, es necesario presentar los documentos específicos requeridos por la ley para que la demanda sea
admitida. Si estos documentos no se presentan, la demanda no será aceptada. Los documentos necesarios se
encuentran detallados en el artículo 250.1, 10º y 11º de la Ley de Enjuiciamiento Civil. El contrato inscrito en el
registro correspondiente
5. Por último, el art. 439.5 LEC establece una cláusula general para la inadmisión de las demandas en las que no se
cumplan los requisitos de admisibilidad que, para casos especiales, prevean las leyes
ADMISIÓN DEMANDA: Una vez presentada la demanda, el Letrado de la Administración de Justicia la admitirá si cumple
con los requisitos legales o la inadmitirá en los supuestos contemplados en el art. 404 (falta de jurisdicción o competencia o
incumplimiento de sus requisitos formales sin subsanación), en cuyo caso dictará propuesta de resolución para que el Juez
resuelva el asunto.
CONTESTACIÓN DEMANDA: Una vez admitida la demanda, al demandado se le conferirá un plazo de diez días para que la
conteste por escrito -por lo que el plazo de la declinatoria y la contestación a la demanda coinciden-.. Si el demandado no
compareciere en el plazo otorgado será declarado en rebeldía conforme al artículo 496 LEC.
«En los casos en que sea posible actuar sin abogado ni procurador, se indicará así en el decreto de admisión y se comunicará al
demandado que están a su disposición en el juzgado unos impresos normalizados que puede emplear para la contestación a la
demanda» (art. 438.1 LEC).
«El demandado podrá oponer en la contestación a la demanda un crédito compensable, siendo de aplicación lo dispuesto en el
artículo 408. Si la cuantía de dicho crédito fuese superior a la que determine que se siga el juicio verbal, el tribunal tendrá por
no hecha tal alegación en la vista, advirtiéndolo así al demandado, para que use de su derecho ante el tribunal y por los trámites
que correspondan» (art. 438.3 LEC).
LA RECONVENCIÓN: El art. 438.2 LEC regula este medio procesal, siendo su régimen el siguiente:
a. En los juicios verbales de naturaleza sumaria, los que deben finalizar con sentencia que no produzca cosa juzgada, no
cabe reconvención.
b. En los demás juicios verbales, sólo se admitirá reconvención cuando la pretensión de la reconvención no determine
la improcedencia del juicio verbal como procedimiento adecuado, y siempre que exista conexión entre la pretensión
de la reconvención y la que sea objeto de la demanda principal.
Una vez que se admite la reconvención, se estará a las normas ordinarias, es decir, al art. 406 LEC, si bien el plazo para
contestarla será de 10 días
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Asimismo, las partes, en sus escritos de demanda y contestación, habrán de pronunciarse sobre la celebración de la vista. El
demandado se deberá manifiestar sobre la pertinencia de la celebración de la vista, debiendo pronunciarse a continuación
el demandante sobre ello, en el plazo de tres días desde que se le traslade el escrito de contestación. Si ninguna de las
partes la solicitase y el Tribunal no considerase procedente su celebración, dictará sentencia sin más trámites; pero, si
alguna de las partes la solicitase, el LAJ las citará a la celebración de la vista dentro de los cinco días siguientes, la cual habrá
de realizarse en un plazo no superior a un mes (arts. 438.4 y 444.1). Bastará con que una de las partes lo solicite para que el
LAJ señale día y hora para su celebración, dentro de los cinco días siguientes. También deberá hacerlo cuando, aun no
habiéndolo solicitado ninguna de las partes, el juez lo considere procedente. La vista habrá de tener lugar dentro del plazo
máximo de un mes (art. 440.1 LEC).
La citación fijará el día y la hora de celebración de la vista e indicará que las partes pueden iniciar negociaciones para
obtener una satisfacción extraprocesal, para intentar solucionar el conflicto, incluido el recurso a una mediación, en cuyo
caso éstas indicarán en la vista su decisión al respecto y las razones de la misma» (art. 440.1, I LEC)., que han de comparecer,
concurrir con los medios de prueba de que intenten valerse y que han de traer los testigos y peritos, salvo los que hayan de
ser objeto de citación judicial, en cuyo caso determinarán sus datos de identificación y domicilio a efectos de las
notificaciones.
Si el demandante no asistiera a la vista, se le tendrá por desistido en su demanda y se le impondrán las costas e incluso, si el
demandado lo solicitase, una condena al pago de daños y perjuicios. Y si no compareciera el demandado, se desarrollará la
vista con los efectos de la ficta confessio (art. 442).
4. VISTA,CONCLUSIONES Y SENTENCIA.
El juicio oral se iniciará con la pregunta del Juez a las partes acerca de si han obtenido alguna transacción. Si contestaran
afirmativamente, podrán desistir del proceso, instar su suspensión para someterse a mediación o arbitraje o solicitar del
tribunal que homologue lo acordado. Si no existiera acuerdo alguno, y se hubieren aducido excepciones procesales, el
tribunal abrirá una especie de audiencia preliminar a fin de subsanar la ausencia de presupuestos procesales que impidan
una sentencia de fondo (art. 443.2 -arts. 416 y ss.-).
Finalizada esta audiencia, se dará la palabra a las partes para que realicen aclaraciones y fijen los hechos sobre los que
exista contradicción. Si no hubiere conformidad sobre todos ellos, se propondrán las pruebas de forma oral y se practicarán
seguidamente las que resulten admitidas (art. 443.3). Contra las resoluciones de admisión o denegación de los medios
probatorios tan sólo cabe recurso de reposición y, contra la desestimación de este último, la realización de la pertinente
protesta (art. 446) a efectos de estimar cumplido este presupuesto en el recurso de apelación contra la sentencia definitiva.
Una vez finalizada la práctica de la prueba, el Tribunal podrá conceder a las partes un turno de palabra para formular
oralmente sus conclusiones. A continuación, se dará por terminada la vista y el Tribunal dictará sentencia dentro de los diez
días siguientes (art. 447.1), contra la cual, si se trata de un proceso en función de la materia, cabrá interponer recurso de
apelación, que resolverá la Audiencia Provincial, pero, en caso de que sea por razón de la cuantía, podrá interponerse éste,
siempre y cuando, la suma del objeto procesal sea superior a los 3.000 euros (art. 455.1), en cuyo caso, la Audiencia
Provincial sólo tendrá un magistrado (art. 82.2.1º.II LOPJ). Los de cuantía igual o inferior no son apelables. En los juicios
verbales no hay diligencias finales.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Recuerda:
Los procesos ordinarios se caracterizan por ser idóneos para el planteamiento de cualquier objeto procesal y por su amplitud en la
formulación de alegaciones y en la proposición y práctica de la totalidad de los distintos medios probatorios, produciendo, las
sentencias en ellos recaídas, la totalidad de los efectos materiales de la cosa juzgada. Los procesos ordinarios son dos: el juicio
ordinario (arts. 399 y ss.) y el verbal (arts. 437 y ss.), que, en virtud de lo dispuesto en los arts. 249 y 250, son de aplicación directa y, en
cualquier caso, supletoria de los demás procedimientos especiales y sumarios.
A los procesos sumarios y especiales tan solo cabe acudir cuando una norma procesal expresamente lo autoriza. En el caso
de los especiales, el objeto litigioso ha de dilucidar a través del procedimiento especial correspondiente, pues, si no, el
demandante se expone a que el demandado le oponga la excepción de procedimiento inadecuado (art. 423). Por su parte, en
los procesos sumarios, el actor es libre de acudir a este si el objeto cumple con los presupuestos y requisitos que lo
posibilitan, o al juicio ordinario correspondiente, en el que podrá plantear en su totalidad el litigio y obtener una sentencia
con la plenitud de los efectos de la cosa juzgada.
Las características más importantes de las pretensiones sumarias son las siguientes:
1. No se produce la cosa juzgada material en sentido tecnico de la sentencia que se dicte en esos procesos (447)
2. El procedimiento adecuado es siempre el juicio verbal
3. En ningún caso se admite reconvención en las pretensiones sumarias, pues se tramitan por los cauces del juicio
verbal (438)
El procedimiento sumario es aquél cuya sentencia no produce la totalidad de los efectos materiales de la cosa juzgada, En
este tipo de procedimientos se conoce de forma limitada sobre algunos aspectos de la relación jurídica material, por lo
que, naturalmente, los efectos de la cosa juzgada habrán de limitarse exclusivamente a esos aspectos que han sido objeto de
cognición. De modo que la cosa juzgada no se extiende a aquella parte de la relación jurídica material que no ha sido objeto
del proceso sumario. Dentro de los juicios sumarios se distinguen dos tipos:
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
El juicio de desahucio se configura en la LEC como un proceso declarativo y sumario, se encauza a través del juicio verbal
(art. 250.1.1° LEC), y que tiene por objeto la recuperación de una finca rústica o urbana dada en arrendamiento con
fundamento en el impago de la renta o cantidades asimiladas o en la expiración del plazo fijado legal o contractualmente.
A la pretensión de desahucio por esas razones se puede acumular la pretensión de reclamación de rentas derivadas del
arrendamiento, a lo que llamamos pretensión mixta contra el demandado-arrendatario (art. 438.3-3º).
- solicita la extinción del contrato arrendaticio, urbano o rústico, por incumplimiento contractual únicamente basado
en el impago de la renta o cantidades debidas o en la expiración del plazo
- y la condena del demandado a desalojar la finca arrendada.
Por lo demás:
1. La competencia se atribuye a los Juzgados de Primera Instancia (art. 45) del lugar en que esté sita la finca (art.
52.1-7º), debiendo controlarse de oficio (art. 54.1).
2. La cuantía de la demanda se fija conforme a las reglas de los arts. 251-9ª y 252-2ª LEC, que será el importe de una
anualidad de renta.
3. Cuando la demanda se funde en la falta de pago de la renta o cantidad asimilada, sólo se permitirá al demandado
como motivo de oposición alegar y probar el pago (art. 444.1 LEC).
4. No se admitirán al demandado los recursos devolutivos si, al interponerlos, no acredita tener satisfechas las rentas
vencidas (art. 449.1).
Legitimación. Está legitimado activamente para entablar la demanda de desahucio el arrendador o poseedor real de la
finca a título de dueño, de usufructuario o cualquier otro que otorgue al actor derecho a disfrutarla (art 250.1.1° LEC). Por su
parte, la legitimación pasiva corresponde al arrendatario (art. 250.1.1°), es decir, a la persona “que adquiere el uso de la cosa”
(art. 1.546 CC), con las únicas limitaciones respecto a los extranjeros que establece el art. 9.7 LAR.
Capacidad de postulación. Conforme a los arts. 23.2.1º y 31.2.1º es necesaria la intervención de Abogado y Procurador en
los juicios verbales por razón de la materia, independientemente de cuál sea su cuantía. En los juicios de desahucio en lo
que alguna de las partes solicite el derecho a la asistencia jurídica gratuita, el Tribunal le designará un Abogado y un
Procurador provisionales.
Es necesario distinguir en el juicio de desahucio los motivos que lo fundamentan; pues, si se debe a la expiración del
plazo, éste tendrá un tratamiento legal distinto que el desahucio por el impago de la renta o cantidades debidas por el
arrendatario (art. 250.1.1°):
1. Existen disposiciones comunes a las dos modalidades del desahucio, como las referidas a la asistencia jurídica
gratuita o a la competencia territorial
2. Las disposiciones referidas solamente al desahucio de finca urbana, son reglas especiales en relación con el
plazo para dictar sentencia o el lanzamiento del inquilino
3. Las específicas del desahucio de la finca rústica o urbana por falta de pago son la enervación del desahucio (art.
22.4 y 5 y 440.3 y 4) y la limitación de alegaciones y pruebas (art. 444.1).
1ª) Admisibilidad de la demanda: el arrendador deberá indicar en ella las circunstancias concurrentes que puedan permitir
o no en el caso concreto, la enervación del desahucio (art. 439.3)
2ª) Acumulación de pretensiones: Además de la indicada, hay que estar al art. 438.3, en el que expresamente se permiten
determinadas acumulaciones de pretensiones en el juicio verbal.
3ª) Condonación de rentas: También podrá el demandante, si así le conviniere, anunciar en la demanda que asume el
compromiso de condonar al arrendatario toda o parte de la deuda (por las rentas o cantidades análogas vencidas y no
pagadas) y de las costas, con expresión de la cantidad concreta, condicionándolo al desalojo voluntario de la finca dentro
del plazo que se indique, que no podrá ser inferior a 15 días desde que se notifique la demanda (art. 437.3).
4ª) Citación del demandado: A efectos de actos de comunicación, podrá designarse como domicilio del demandado la
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vivienda o local arrendado, siempre que no conste otro distinto en el contrato (art. 155.3). La ley prevé circunstancias
especiales en los arts. 161.3, I, 164, IV, y 497.2, III.
En el requerimiento al demandado conforme al art. 440.3, I, el letrado indicará, en su caso, la posibilidad de enervar el
desahucio conforme a lo establecido en el apartado 4 del art. 22, así como, si el demandante ha expresado en su demanda su
compromiso de condonar la deuda, que la aceptación de este compromiso equivaldrá a un allanamiento con los efectos del
art. 21, a cuyo fin otorgará un plazo de diez días al demandado para que pague o se oponga (art. 440.3, II).
5ª) Fase de requerimiento: En estas pretensiones, de acuerdo con el art. 440.3 y 4, el LAJ, tras la admisión y previamente a la
vista que se señale, requerirá, en la forma prevista en el art. 161, al demandado para que, en el plazo de diez días, desaloje el
inmueble, pague al actor o, en caso de pretender la enervación, pague la totalidad de lo que deba o ponga a disposición de
aquel en el tribunal o notarialmente el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las que adeude en el
momento de dicho pago enervador del desahucio; o en otro caso comparezca ante éste y alegue sucintamente, formulando
oposición, las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada o las circunstancias
relativas a la procedencia de la enervación. El requerimiento expresará también el día y la hora que se hubieran señalado
para que tengan lugar la eventual vista, para la que servirá de citación, y la práctica del lanzamiento.
Se apercibirá también al demandado en el requerimiento que se le realice que, de no comparecer a la vista, se declarará el
desahucio sin más trámites y que queda citado para recibir la notificación de la sentencia que se dicte el sexto día siguiente
al señalado para la vista.
Pueden pasar entonces dos cosas: Ø Si el demandado no atendiere el requerimiento de pago o no compareciere para
oponerse o allanarse, el LAJ dictará decreto dando por terminado el juicio de desahucio y dará traslado al demandante para
que inste el despacho de ejecución, bastando para ello con la mera solicitud.
Ø Si el demandado atendiere el requerimiento en cuanto al desalojo del inmueble sin formular oposición ni pagar la
cantidad que se reclamase, el LAJ lo hará constar, y dictará decreto dando por terminado el procedimiento respecto del
desahucio, dando traslado al demandante para que inste el despacho de ejecución, bastando para ello con la mera solicitud.
6ª) Lanzamiento: En el requerimiento efectuado por el LAJ para fijar el día y hora de la vista, se fijará también el día y hora
exactas para la práctica del lanzamiento (art. 440.3, III). El lanzamiento deberá verificarse antes de un mes desde la fecha
señalada para la vista, advirtiendo al demandado que, si la sentencia fuese condenatoria y no se recurriera, se procederá al
lanzamiento en la fecha fijada, sin necesidad de notificación posterior (art. 440.4). Durante el estado de alarma provocado
por la pandemia.
COVID-19, se han suspendido los desahucios y lanzamientos que afecten a personas vulnerables sin alternativa habitacional
(v. RD-ley 2/2022, de 22 de febrero y RD-ley 11/2022, de 25 de junio).
7ª) Enervación: El desahucio podrá ser enervado por el arrendatario si atendiendo el requerimiento efectuado por el letrado
paga al actor o pone a su disposición en el Juzgado o notarialmente el importe de las cantidades reclamadas en la demanda
y el de las que en dicho instante adeude (art. 440.3, I). Esta enervación no tendrá lugar, sin embargo, en los dos casos
siguientes: 1) Cuando se hubiere producido otra anteriormente, excepto si el cobro no hubiese tenido lugar por causas
imputables al arrendador, y 2) Cuando el arrendador hubiese requerido de pago al arrendatario, por cualquier medio
fehaciente, con, al menos, un mes de antelación a la presentación de la demanda y éste no hubiese pagado las cantidades
adeudadas al tiempo de dicha presentación. Enervada la acción se dictará decreto por el letrado de terminación del
proceso, que tendrá los mismos efectos que una sentencia absolutoria, con condena en costas (art. 22.4 y 5). Es posible una
oposición a la enervación, que da lugar a una vista (art. 22.4 LEC). 8ª) Sentencia: La sentencia se dictará en los cinco días
siguientes a la terminación de la vista, convocándose en dicho acto a las partes a la sede del tribunal para recibir la
notificación, que tendrá lugar el día más próximo posible dentro de los cinco siguientes al de la sentencia (art. 447.1). Una
previsión específica sobre condenas de futuro se contiene en el art. 220.2.
Ante el incumplimiento voluntario del desalojo ordenado en la sentencia hay que estar al art. 447.1, II, que lo facilita de
manera expeditiva.
9ª) Otros modos de terminación: Cabe el allanamiento en los términos del art. 21.3 LEC, con efectos inmediatos de
lanzamiento en caso de incumplimiento de lo acordado.
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11ª) Ejecución: La solicitud de ejecución de la sentencia condenatoria al desahucio es título legal suficiente para proceder al
lanzamiento del inquilino condenado (art. 549.3 y 4), evitable mediante la entrega voluntaria de la posesión del inmueble al
ejecutante (art. 703.4).
12ª) Justicia gratuita: Si alguna de las partes, especialmente el demandado, pues debe hacerlo en plazo perentorio (v. art.
440.3, III), solicitara el reconocimiento del derecho a la asistencia jurídica gratuita, el tribunal, tan pronto como tenga
noticia de este hecho, dictará resolución motivada requiriendo de los colegios profesionales el nombramiento provisional
de abogado y de procurador, sin perjuicio del resarcimiento posterior de los honorarios correspondientes por el solicitante
si se le deniega después el derecho a la asistencia jurídica gratuita (art. 33.3 y 4 LEC).
La Ley 4/2013 crea un Registro de Sentencias Firmes de Impagos de Rentas de Alquiler (art. 3). Su finalidad es advertir a los
propietarios de los riesgos que puede suponer
Acumulación de pretensiones. El art. 437.4 LEC excluye la acumulación objetiva de pretensiones, tanto en la demanda
como en la contestación a la misma. Sin embargo, existe una excepción a esa regla que es común a toda clase de
desahucios, pues se admite que en la demanda se acumule la pretensión de la resolución del contrato y la restitución de la
posesión cedida en arrendamiento con la del pago de las cantidades no abonadas (art. 437.4.3). Cualquier acumulación de
otra pretensión, ocasionará su tramitación por el juicio ordinario y no verbal.
En cuanto a la acumulación subjetiva, conforme a los art. 72 y 73.1, el arrendador podrá dirigir su demanda contra varios
demandados-arrendatarios si es común la causa de pedir (ej.: si la finca se arrendó a varias personas habrá de dirigirse la
demanda contra todas ellas). Asimismo, conforme al art. 437.4.3º in fine LEC se permite también la acumulación subjetiva de
acciones “contra el fiador o avalista solidario, previo requerimiento de pago no satisfecho”.
Contenido de la demanda.
En el desahucio de fincas urbanas cabe la posibilidad de que el demandante/arrendador ofrezca, en la demanda, a su
inquilino demandado “el compromiso de condonar al arrendatario todo o parte de la deuda y de las costas, con expresión de
la cantidad concreta" a cambio de que el demandado proceda al desalojo voluntario de la finca en el plazo indicado en el art.
437.3 LEC.
En todo tipo de desahucios, ya se trate de fincas urbanas o rústicas, el demandante tiene la carga de solicitar en su
demanda que “la sentencia, el auto o el decreto incluirán la condena a satisfacer también las rentas debidas que se
devenguen con posterioridad a la presentación de la demanda hasta la entrega de la posesión efectiva de la finca,
tomándose como base de la liquidación de las rentas futuras, el importe de la última mensualidad reclamada al presentar la
demanda” (art. 220.2 LEC).
Otra especialidad común a todo tipo de desahucio es la contenida en el art. 549.3 y 4, que consiste en la carga del actor
de solicitar la ejecución directa de la futura sentencia estimatoria, sin necesidad de que tenga que formular nueva demanda
ejecutiva y sin que rija el plazo de espera de 20 días previsto en el art. 548. Igualmente, podrá interesarse en la demanda que
se tenga por solicitada la ejecución del lanzamiento en la fecha y hora que se fije por el juzgado a los efectos señalados en el
art. 549.3.
Además, en el desahucio por impago de rentas, los arts. 439.3 y 440.3 exigen al arrendador que incluya en la demanda, a
riesgo de que el Tribunal la inadmita de plano, las siguientes indicaciones relativas a la posibilidad o no de la enervación. Así:
o Si el demandante estima que es posible la enervación, ha de especificar este dato en la demanda determinando la
cantidad que reclama y su concepto (con expresión de las rentas impagadas o de las “cantidades asimiladas a la
renta”), que no ha satisfecho el demandado, a efectos de poder ejercitar la enervación mediante su pago.
o En su caso, deberá especificar en la demanda las circunstancias que impiden la enervación, ya sea porque el
demandado-arrendatario ejercitó ese derecho con anterioridad (afirmación que el arrendador-actor ha de probar,
aportando la resolución judicial que estimó la anterior enervación); o por haberle requerido de pago al arrendatario
“por cualquier medio fehaciente, con al menos treinta días de antelación a la presentación de la demanda y el pago
no se hubiese efectuado al tiempo de dicha presentación” (art. 22.4.II).
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Citación del demandado y efectos de su incomparecencia a la vista. Según el art. 155.3, “si las partes no han acordado
señalar en el contrato de arrendamiento un domicilio en el que se llevarán a cabo los actos de comunicación, éste será, a
todos los efectos, el de la vivienda o local arrendado”, asimismo, en caso de que la demandada fuera una persona jurídica,
éste será “el domicilio de cualquiera que aparezca como administrador, gerente o apoderado de la empresa mercantil, o
presidente, miembro o gestor de la Junta de cualquier asociación que apareciese en un Registro Oficial”.
Además, si el demandado no comparece a la vista del juicio verbal, no se le declarará en rebeldía, sino que se presume su
allanamiento, conforme al art. 440.3 y, como consecuencia, “el Letrado de la Administración de Justicia dictará decreto
dando por terminado el juicio de desahucio, y se procederá al lanzamiento en la fecha fijada” (art. 440.3.V).
Prueba. La naturaleza sumaria del juicio de desahucio se manifiesta en la limitación de las alegaciones del demandado,
reducidas a “alegar y probar el pago o las circunstancias relativas a la procedencia de la enervación” (art. 444.1). Ante la
alegación por el actor del impago de la renta o cantidad similar, el demandado tiene la carga de alegar y probar que el pago
se produjo o las circunstancias relativas a la procedencia de la enervación. El demandado sólo puede basar su defensa en
esas dos cuestiones por imperativo del art. 444.1, por lo que no se limitan los medios de prueba, sino el objeto de estos.
Enervación. Cuando el juicio de desahucio tiene por objeto una finca urbana o rústica y la causa invocada sea la falta de
pago de las rentas o cantidad asimilada, permite el art. 22.4.1 la terminación anormal del proceso mediante el pago o puesta
a disposición del actor “en el tribunal o notarialmente... el importe de las cantidades reclamadas en la demanda y el de las
que adeude en el momento de dicho pago enervador del desahucio”. El pago de la cantidad reclamada podrá hacerse por
cualquier medio liberatorio, ya sea en metálico, por cheque o transferencia bancaria.
El art. 22.4 LEC impide la enervación cuando ya haya existido previamente una, o, en el caso de que el “arrendador hubiese
requerido de pago al arrendatario, por cualquier medio fehaciente, con al menos treinta días de antelación a la presentación
de la demanda y el pago no se hubiese efectuado al tiempo de dicha presentación”. Dicho requerimiento puede efectuarse a
través de escrito en el que conste la fecha de la recepción por su destinatario (ej.: una carta con acuse de recibo) o de forma
oral con testigos, para que acrediten en el juicio dicho conocimiento previo y el plazo.
Si el arrendatario hiciera uso correcto de la enervación, provocará la terminación anticipada del juicio de desahucio. La
resolución que la estime revestirá la forma de decreto (art. 22.4 LEC). Además, el art. 22.5 establece que “la resolución que
declare enervada la acción de desahucio condenará al arrendatario al pago de las costas devengadas, salvo que las rentas y
cantidades debidas no se hubiesen cobrado por causas imputables al arrendador”.
La condonación de la deuda arrendaticia. Según el art. 437.3, el actor puede asumir “el compromiso de condonar al
arrendatario todo o parte de la deuda y de las costas, con expresión de la cantidad concreta, condicionándolo al desalojo
voluntario de la finca dentro del plazo que se indique por el arrendado, que no podrá ser inferior a quince días desde que se
notifique la demanda”. La aceptación por parte del demandado equivaldrá al allanamiento (art. 21 LEC), a cuyo fin el Tribunal
le otorgará un plazo de diez días para que manifieste su consentimiento (art. 440.3.II). En su caso, el Tribunal dictará Auto
condenatorio, pues la remisión del art. 440.3 al art. 21 ha de interpretarse como un allanamiento total que provoca la
finalización anticipada del proceso.
Sentencia: notificación y efectos. En los juicios de desahucio de finca urbana, tanto por impago como por expiración del
plazo, se acorta el plazo para dictar sentencia de diez a cinco días y, además, se convocará a las partes a la “sede del Tribunal
para recibir la notificación, que tendrá lugar el día más próximo posible dentro de los cinco siguientes”. Esa convocatoria
sólo resultará operativa si las partes asisten voluntariamente; pues no existe la obligación de comparecer. La sentencia de
desahucio de finca rústica o urbana por impago de la renta o por expiración legal o contractual del plazo, según el art. 447.2,
no producirán efectos de cosa juzgada.
Recursos. El art. 448.1 LEC reconoce a las partes, con carácter general, el derecho a interponer los recursos previstos en
la ley, aunque este derecho se restringe en los casos especiales que menciona el art. 449, cuyo apartado 1 señala que, en el
juicio de desahucio de fincas rústicas o urbanas, “no se admitirán al demandado los recursos de apelación, extraordinario
por infracción procesal o casación si, al interponerlos, no manifiesta, acreditándolo por escrito, tener satisfechas las rentas
vencidas y las que con arreglo al contrato deba pagar adelantadas”. Este presupuesto se complementa con el apartado
siguiente, al disponer el archivo del recurso “si durante la sustanciación... el demandado recurrente dejare de pagar los
plazos que venzan o los que deba adelantar”.
Ejecución. Se dan las siguientes especialidades en cuanto al escrito de demanda ejecutiva: 1ª) no rige el plazo de espera
de 20 días previsto en el art. 548, y 2ª) no es preciso interponer la demanda ejecutiva cuando el actor ha solicitado
expresamente su ejecución en su demanda de declaración del desahucio.
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Existe, también, el juicio de desahucio por precario, que es un juicio plenario, por lo que no tiene límites ni en las
alegaciones ni en el objeto de la prueba y su sentencia produce plenos efectos de cosa juzgada material.
La LEC se refiere a los interdictos de retener y recobrar la posesión como litigios en los que se ventilan demandas que
pretenden “la tutela sumaria de la tenencia o de la posesión de una cosa o derecho por quien haya sido despojado de ellas o
perturbado en su disfrute” (art. 250.1.4º).
Es importante destacar que ambas demandas son distintas y no se pueden acumular en la misma demanda, ninguno de los
dos permite una acumulación de pretensiones alternativas. Esto se debe a que representan situaciones incompatibles y
excluyentes entre sí: o bien se está siendo perturbado en la posesión, o bien se ha sido completamente despojado de ella. Sin
embargo, en caso de que la persona no esté segura de qué tipo de demanda presentar, puede presentar una demanda
subsidiaria, es decir, presentar una demanda y en caso de que sea rechazada, presentar la otra demanda.
EJEMPLO: Imaginemos que Juan es el propietario de una casa que ha estado alquilando a una familia por varios años. Un día, la
familia se muda sin avisar y cuando Juan va a la casa, encuentra que la puerta está abierta y hay desconocidos adentro. En este caso,
Juan podría presentar una demanda de "interdicto de recobrar" para recuperar la posesión de su propiedad, ya que ha sido despojado
completamente de ella.
Por otro lado, imaginemos que en lugar de haber sido despojado completamente de su propiedad, Juan descubre que una persona
desconocida ha estado entrando a la casa sin permiso y causando daños. En este caso, Juan podría presentar una demanda de
"interdicto de retener" para restaurar su posesión y evitar la perturbación que está sufriendo.
La acción. La procedencia de los juicios posesorios ha de estar condicionada, en primer lugar, a la existencia de una
acción, mutación o perturbación física de la posesión de hecho.
Inquietación y despojo. En segundo lugar, requiere el art. 250.1.4° que la acción se concrete en una perturbación o
despojo de la posesión. Así, por perturbación hay que entender negativamente todos los actos que, molestando al poseedor,
no sean constitutivos de una privación de la posesión; y, por el contrario, el despojo es la privación consumada de la
posesión, constituido por aquellos hechos materiales que se concretan en la alteración del estado de hecho preexistente, en
la privación total o parcial del goce de la cosa poseída, o darse un trasvase del poder del hecho de la cosa del despojado al
despojante, sin título adecuado o sin relación negocial alguna.
Junto a la existencia de una acción de inquietación o de despojo, requiere el art. 250.1.4° que, por parte del vulnerador
de la posesión, exista contra el poseedor de hecho “la intención de inquietarle o despojarle” o el animus spoliandi. Éste
constituye una presunción iuris tantum que exige la prueba en contrario. Por lo tanto, en todo acto de perturbación se
presume dicho elemento intencional, debiendo el demandado acreditar, en su caso, la existencia de su error.
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- La legitimación activa la ostenta quien se hallare en la “tenencia o posesión de una cosa o derecho”, es decir, el mero
poseedor de hecho ya sea a título de dueño o a cualquier otro. Pero, para que el poseedor de hecho, en cualquier
caso, pueda ostentar la legitimación activa, se hace necesario que, de conformidad con lo dispuesto en el articulo 444
CC, su posesión no la haya adquirido mediante “actos tolerados, clandestinos o violentos”.
- En cuanto a la pasiva, la ostenta el que hubiera despojado o inquietado o perturbado a otro en el pacífico goce de su
posesión
•Competencia: es competente el juez de primera instancia (art 45 LEC), y en cuanto a la competencia territorial, la
ostentara en la que se encuentre la cosa objeto del interdicto por aplicación de la regla del art. 52.1.1. del lugar de
situación de la cosa, ya que podemos entender que la acción que se ejercita en este interdicto (art. 52.1.1º LEC). Se requiere
postulación (representación), ya que estamos ante procedimientos sumarios por razón de la materia, que han de ventilarse
por los trámites del juicio verbal.
•Objeto del proceso: retención o recuperación de la posesión, así se deduce de los términos claros en que está redactado
el art. 250.1.4º LEC, en que se recogen las dos modalidades: interdicto de mantener (cuando la posesión haya sido
perturbada) y la de un interdicto de recobrar (cuando la posesión haya sido efectivamente violada). Por ello, la demanda
interdictal la puede interponer, no sólo quien posea a título de dueño, sino también quien pueda detentar la posesión por
cualquier otro título (ej.: el arrendatario contra terceros e incluso contra el propio arrendador, el depositario, el
usufructuario, etc.).
Hay que saber que sobre los bienes de dominio público no cabe utilizar por los particulares la protección
interdictal. Esta facultad o privilegio de la Administración se concreta en dos importantes prerrogativas: 1)
positivamente la Administración Pública está facultada, bajo determinadas circunstancias, a recuperar
directamente la posesión perdida y, 2) negativamente, no es procedente esta protección sumaria de la posesión
contra resoluciones de la Administración que no sean constitutivas de una vía de hecho.
Al permanecer los bienes del dominio público fuera del comercio de los hombres (arts. 437 y 1.936 CC), otorgan
a la Administración Pública un ius possidendi, que hace inviable contra ellos la acción interdictal de los
particulares, pero, si la perturbación ha recaído sobre un mero bien patrimonial (de Derecho privado), al
ostentar la Administración un simple ius possessionis, la autotutela administrativa habrá de ejercitarse dentro
del plazo de un año.
•Caducidad de la acción:. Caducidad a la inadmisión a trámite de la demanda. El art. 439.1 LEC establece que “no se
admitirían las demandas que pretendan retener o recobrar la posesión si se interponen transcurrido el plazo de un año a
contar desde el acto de la perturbación o el despojo ”.
En caso de que la pretensión de recuperación de la posesión se ejercite en el procedimiento ordinario, ha de regir el plazo
general de prescripción contenido en el art. 1963 CC. Estamos ante un plazo de caducidad, por lo que, ni es susceptible de
interrupción o suspensión, ni ha de ser necesariamente evidenciado por la parte demandada, pudiéndose apreciar de
oficio por el propio Juez (art. 439.1 LEC).
•Especialidades en los supuestos de ocupación ilegal de vivienda: sólo inmuebles dedicados a vivienda; la demanda puede
dirigirse de forma genérica contra los ignorados ocupantes; cinco días para que los ocupantes aporten título que justifique
su ocupación, en caso contrario, lanzamiento; la ejecución de la sentencia será inmediata (no plazo del art. 548 LEC).
•Petitum de la demanda: El petitum de la demanda consiste en una pretensión mixta, por lo que se habrá de solicitar el
reconocimiento del goce pacífico de la posesión de hecho y la condena al demandado a la restitución de la posesión, caso
del interdicto de recobrar, o a que se abstenga de realizar los actos de perturbación en el de retener, así como al pago de
las costas.
•¿Que pasa si se inadmite la demanda?: Si el Juez inadmitiera la demanda, dicho auto no goza de los efectos materiales de
la cosa juzgada, por lo que el art. 447.2 LEC admite la posibilidad de que se ejercite nuevamente la acción mediante el
procedimiento plenario correspondiente y, si la inadmisión obedece a la omisión de un requisito formal de naturaleza
sanable, se podrá volver a interponer la demanda interdictal una vez subsanado dicho requisito. Contra el auto de
inadmisión cabe recurso de apelación (arts. 455.1 y 456.2 LEC). Por el contrario, si el auto fuera de admisión de la demanda,
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contra dicha resolución solo cabe recurso de reposición (arts. 451 y 455.1 LEC).
Competencia: es competente el juez de primera instancia del lugar de situación de la cosa, ya que podemos entender que
la acción que se ejercita en este interdicto (art. 52.1.1º LEC).
Objeto del interdicto: es preciso que el riesgo de la ruina sea inminente. Podrán solicitarse junto con la demanda la
adopción de medidas cautelares aseguradoras, siempre que se justifique y se preste caución. También pueden pedirse
medidas antes de la presentación de la demanda, aunque estas quedarán sin efecto si la demanda no se interpone en los
2º días siguientes.
Así, a través de este proceso se trata de evitar el daño que esa obra ruinosa pueda causar al demandante.
•Competencia: es competente el juez de primera instancia del lugar de situación de la cosa, ya que podemos entender que
la acción que se ejercita en este interdicto (art. 52.1.1º LEC).
•Objeto del interdicto: se pretende suspender la ejecución de una obra para, más tarde, pedir la demolición, tanto si se ha
obtenido una sentencia favorable como si es contraria a la suspensión de la obra. Por ejemplo, se pide la paralización de
una obra que afecta al derecho de vistas del demandante. Solo paralización, para otras cuestiones: proceso declarativo
ordinario.
•Medidas aseguradoras: el órgano jurisdiccional adoptará de oficio la medida aseguradora de suspensión de obra,
dictando la orden al duelo o encargado de la obra. Puede evitarse prestando caución.
•Prueba anticipada: puede anticiparse la prueba (art. 441.2 LEC): reconocimiento judicial y pericial.
La LEC vigente mantiene el interdicto de obra nueva como especialidad del juicio verbal, donde se deciden, según los arts.
250.1.5° y 441.2, cualquiera que sea su cuantía, las demandas “que pretendan que el tribunal resuelva, con carácter sumario,
la suspensión de una obra nueva”. La finalidad de dicho interdicto es la suspensión provisional de una obra que priva o
perturba el ejercicio de otros derechos, como por ejemplo del de servidumbre, hasta que se resuelva sobre el derecho del
dueño de la obra a realizarlo, lo que se ventilará en el juicio declarativo correspondiente.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Se trata, por tanto, de un juicio sumario, aunque el art. 449.2 no lo mencione expresamente; porque tiene una cognición
limitada al conocimiento de los perjuicios que pueda ocasionar la obra nueva y a procurar su suspensión y porque la
sentencia en él recaída no produce la plenitud de los efectos materiales de la cosa juzgada (arts. 441.2 y 447.2 LEC). Pero,
además, es un procedimiento preventivo o aseguratorio, por cuanto, mediante el ejercicio de la acción, se pretenden evitar
los mayores perjuicios que se producirían de consolidarse definitivamente una determinada construcción. Se trata también
de una pretensión de suspensión que tiene siempre un carácter de urgencia ya que, en caso de que se espere a que la obra
esté terminada, carece de sentido la protección solicitada y el cauce será el de la tutela judicial para la recuperación de la
posesión o disfrute del derecho afectado por la nueva construcción. Precisamente esta urgencia determina la necesidad de
una “fase aseguradora previa”, o “actuación previa a la vista” (art. 441 LEC), destinada a la comprobación por el Juez de la
necesidad y urgencia de la suspensión solicitada.
A través de dicho interdicto puede protegerse la posesión de un inmueble frente a los perjuicios que en ella pueda producir
la construcción de una obra, pero también se protege la propiedad y cualquier derecho real sobre un inmueble, por lo que
no estamos ante un juicio posesorio en sentido estricto. En este sentido, la jurisprudencia ha estimado que, en todos los
casos en que la nueva construcción pudiera afectar a un derecho del actor, cualquiera que sea la propiedad del terreno en
que la misma se asiente, la vía procesal adecuada es la del interdicto de obra nueva, cuya característica principal no deriva
del alcance del ataque posesorio, ni de la naturaleza de la posesión despojada, sino del carácter singular y excepcional del
elemento agresor, el cual requiere un tratamiento protector específico.
Por obra hay que entender toda construcción relevante, por lo que no pueden ser objeto de dicho interdicto las simples
reparaciones, arreglos y mejoras que no alteren lo existente. Pero “la demolición de un edificio o parte de este como medio
previo y necesario para la construcción de otro nuevo, constituye por sí mismo una obra nueva, aunque nada se haya
empezado a construir...”. En segundo lugar, es preciso, para que prospere la demanda, que la obra nueva no esté terminada,
puesto que, si lo estuviera, no se puede solicitar su suspensión. A tales efectos, se considera terminada una obra cuando se
ha causado ya el daño que, a través del interdicto, se pretendía evitar. Finalmente, es necesario también que la construcción
de la obra produzca o pueda producir algún perjuicio en el titular del derecho protegido y que exista una relación de
causalidad entre la obra nueva y el daño producido.
Legitimación. La legitimación activa la ostentará el propietario, poseedor o titular de un derecho real a quien perjudique
la nueva obra. Legitimado pasivamente lo estará el dueño o titular de la obra que se trata de impedir, sin que pueda
“obligarse a quien ve perturbado su derecho a afrontar una costosa y difícil investigación para descubrir al beneficiario final
de la agravación de que es objeto, bastándole con traer a juicio aquel que se presenta como autor inmediato de los actos que
entiende contrarios a su derecho ”. De ello se deriva que la legitimación pasiva viene atribuida a quien, por su cuenta, haya
ordenado hacer la obra y al que la hace por su propia decisión, sin que para ello sea obstáculo que, como consecuencia de
su realización, pueda ser beneficiario un tercero, careciendo de legitimación quienes la ejecutan por orden y cuenta de otro
y el mero cotitular del terreno si no se acredita que fue quien ordenó la ejecución.
Procedimiento:
Demanda. La demanda se presentará en la forma ordinaria del juicio verbal (art. 437 LEC) y en su “suplico” se solicitará la
suspensión de la obra. Alternativamente podrá ejercitarse el interdicto de recobrar, pero nunca en forma acumulativa. No
existe por ley plazo de caducidad alguno para el ejercicio de la acción. Sin embargo, atendiendo a la naturaleza del
interdicto “de obra nueva” y a su finalidad, la demanda debe ejercitarse tan pronto como la obra se produzca y genere
perjuicios.
El Tribunal Supremo, en este sentido, ha venido estableciendo que la procedencia de la indemnización por daños y
perjuicios solicitada por quienes vean paralizada su obra por la interposición de interdictos de obra nueva que luego
resulten desestimados, habrá de condicionarse a que la conducta del interdictante sea acreditativa de un proceder ilícito,
antijurídico y de mala fe, sin que estas características se consideren evidenciadas por la simple desestimación de la
demanda interdictal. Por lo que solamente cabrá la referida indemnización cuando exista prueba seria, eficaz y contundente
de la intención de la otra parte de dañar y de que su conducta ha sido dolosa y manifiestamente temeraria y, por ello,
arbitraria, caprichosa y abusiva.
Fase aseguradora. El art. 441.2 LEC se refiere particularmente a la pretensión de suspensión de obra nueva entre las
“actuaciones previas a la vista en casos especiales”, y regula esta fase aseguradora o preventiva encaminada a que el LAJ
dicte un decreto ordenando la paralización inmediata de la obra nueva que perturba el ejercicio de derechos posesorios del
titular. Según esta disposición, el tribunal, admitida la demanda y “antes incluso de la citación para la vista, dirigirá
inmediata orden de suspensión al dueño o encargado de la obra”.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
El dueño de la obra, al ser requerido, puede: 1) ofrecer caución para continuar la obra, que podrá otorgarse en dinero
efectivo, aval o por cualquier otro medio que garantice el cobro de la cantidad “a juicio del tribunal” (arts. 441.2.2º y 64.2.2º
LEC); y 2) realizar las obras indispensables para conservar lo ya edificado. Tanto en un caso como en otro, el Juez de primera
instancia puede disponer que se lleve a cabo reconocimiento judicial, pericial o conjunto en esta fase previa al juicio, lo que
dará lugar a la apertura ex officio de una fase probatoria que se practica con anterioridad a la apertura del juicio, en la que
se resuelve sobre el ofrecimiento del demandado de continuar la obra o sobre la realización de obras de conservación de lo
edificado, así como la forma y cuantía de la caución ofrecida. La cláusula general del art. 451 LEC obliga a que esta
resolución sea recurrible en reposición sin efectos suspensivos.
Fase declarativa. Practicada la fase aseguradora, ha de comenzar la declarativa, que se realizará a través de las normas
generales del juicio verbal y cuya finalidad consiste en ratificar o levantar la suspensión provisional de la obra decretada.
Sentencia. En la LEC vigente no se señala un plazo especial para dictar sentencia en este juicio interdictal, por lo que
será el de diez días siguientes al de la terminación de la vista (art. 447.1). El contenido de la sentencia podrá ser estimatorio
de la petición del actor, lo que, en su caso, supondrá la ratificación de la suspensión provisional ya acordada, o
desestimatorio, lo que implicará, de haberse producido, el alzamiento definitivo de la suspensión acordada.
Sentencia estimatoria. El contenido de estas sentencias puede comprender dos supuestos diferentes: el primero, y quizá
el más habitual, consiste en la ratificación de la suspensión provisional; mientras que el segundo, hace referencia a la nueva
posibilidad de que la obra haya continuado de manera provisional gracias a la caución prestada por el constructor.
o Ratificación de la suspensión. Si cautelarmente ya se acordó la suspensión provisional de la obra, la sentencia
estimatoria implicará la ratificación de dicha suspensión y su conversión en definitiva. La ejecución provisional o
definitiva de la sentencia habrá de regirse por las normas generales de la LEC vigente en esa materia (Título II del
Libro III).
o Suspensión inmediata de la obra. Este segundo supuesto está relacionado con la posibilidad concedida al
constructor de la obra para oponerse a su suspensión cautelar mediante caución (art. 441.2 LEC). En el caso de
haberlo logrado el demandado, la posterior sentencia estimatoria tendrá un doble contenido condenatorio: de un
lado, ordenará la inmediata suspensión de la obra; de otro, la indemnización al actor por los daños y perjuicios
padecidos mediante la entrega de la caución antes prestada por el demandado.
Sentencia desestimatoria. La nueva ordenación realizada por la LEC en esta materia impone una doble matización
basada en la posibilidad de que el demandado, mediante caución, haya impedido la suspensión provisional de la obra.
o Revocación de la suspensión. La LEC del 2000 establece que, si en la sentencia el Juez decidiera alzar la
suspensión provisionalmente acordada, procederá su ejecución provisional no obstante la interposición del recurso
de apelación, que lo es en un sólo efecto (art. 456.2 LEC). El actor podrá, sin embargo, oponerse a la ejecución
provisional alegando la imposibilidad o extrema dificultad de restaurar la situación anterior a la ejecución
provisional (art. 528.2.2° LEC). Asimismo, y debido a la limitación objetiva de los efectos materiales de la cosa
juzgada, característica propia de estos procesos sumarios, el demandante tiene expedito el proceso ordinario
plenario correspondiente para obtener la demolición de la obra (art. 447.2 LEC).
o Ratificación de la orden de continuación de la obra. En este caso, la posible interposición del recurso de
apelación por el demandante vencido no afectará a la ejecución de la obra, pues la apelación no produce efectos
suspensivos. La sentencia desestimatoria implicará, además, el alzamiento de la caución antes prestada por el
demandado vencedor.
Tanto en el supuesto de que la sentencia fuera estimatoria, como en el de la desestimatoria, la sentencia, conforme a la
regla general del art. 445.1 LEC, será apelable en el plazo de cinco días. En el primer caso, la sentencia será susceptible de
ser ejecutada provisionalmente (art. 456.3 LEC); y en el segundo, solamente cuando desestima la demanda ordenando el
alzamiento de la suspensión acordada con carácter cautelar.
•Competencia: es competente el juez de primera instancia del lugar de situación de la cosa, ya que podemos entender que la
acción que se ejercita en este interdicto (art. 52.1.1º LEC).
•Objeto: protege de forma indirecta la posesión. es un proceso que se reduce la ámbito hereditario y va dirigido a obtener la
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posesión de bienes y derechos heredados que no estén poseídos por otras personas a título de dueño o de usufructuario.
•Información probatoria: al menos dos testigos deben declarar que el bien heredado no es poseído por ninguna persona a
título de propietario o usufructuario. Debe acompañarse el testamento, cuaderno particional o adjudicación de herencia.
•Tramitación: de oficio se practicaran cuantas actuaciones probatorias sean necesarias y se dictará auto por el que se
denegará u otorgará la posesión. Auto publicado en la sede del Tribunal, en el BOP y en alguno de los periódicos de más
circulación de la provincia, a costa del demandante. Las personas que crean tener mejor derecho podrán reclamar en juicio
en un plazo de 40 días. Si comparece alguien: se siguen los trámites del juicio verbal. Si no comparece ninguna persona: se
confirma la posesión del demandante.
Cuando se es heredero de una vivienda pero aun no se han realizados todos los procesos necesarios para que conste esta
como propietario. En estos casos se utiliza este interdicto para desocupar la vivienda, siempre y cuando el ocupante no tenga
un titulo juridico valido que le permita mantear esa ocupación ( como un contrato de alquiler)
La LEC vigente incluye este procedimiento en el ámbito del juicio verbal, para sustanciar las demandas “ que, instadas por
los titulares de derechos reales inscritos en el Registro de la Propiedad, demanden la efectividad de esos derechos frente a
quienes se opongan a ellos o perturben su ejercicio, sin disponer de título inscrito que legitime la oposición o la
perturbación” (art. 250.1.7º).
La reforma procesal del año 2000 se complementó con la modificación del art. 41 de la Ley Hipotecaria, que
queda redactado en los siguientes términos: “Las acciones reales procedentes de los derechos inscritos podrán
ejercitarse a través del juicio verbal regulado en la LEC, contra quienes, sin título inscrito, se opongan a aquellos
derechos o perturben su ejercicio. Estas acciones, basadas en la legitimación registral que reconoce el art. 38, exigirán
siempre que por certificación del Registrador se acredite la vigencia, sin contradicción alguna, del asiento
correspondiente” (Disp. final 9ª.1 LEC).
CARACTERÍSTICAS:
La sentencia que se dicta en este tipo de procedimiento produce efectos de cosa juzgada con reserva de derechos, es decir,
tras este proceso cabe la posibilidad de plantear en un juicio declarativo las acciones que estimen convenientes. Salvo, en
relación con las causas de oposición de este proceso.
La cognición del juez es limitada, porque no basta al demandado, para ganar el pleito, con negar los hechos alegados por el
actor, teniendo que oponer excepciones (art. 444,2 LEC).
Proceso con una función predominantemente ejecutiva, así si el demandado no comparece y no se opone, se dicta
sentencia acordando las medidas solicitadas por el actor en la demanda.
En este procedimiento, si el demandado no comparece o si comparece pero no presta caución (una garantía que se exige
para asegurar el cumplimiento de una obligación), el juez puede dictar sentencia sin necesidad de escuchar la versión del
demandado. Es decir, se puede resolver el caso en ausencia del demandado.
En este sentido, el juez acuerda las actuaciones necesarias para asegurar el derecho que ha sido inscrito por el actor (quien
ha presentado la demanda), pero la sentencia que se dicta en este procedimiento no produce efectos de cosa juzgada. Esto
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significa que, si el demandado luego decide impugnar la sentencia, aún tiene la oportunidad de hacerlo en otro
procedimiento.
El procedimiento especial sumario del juicio verbal permite resolver el caso de manera rápida y sencilla en ausencia del
demandado si no comparece o no presta caución. Sin embargo, la sentencia que se dicta en este procedimiento no produce
efectos de cosa juzgada (art 447.3 LEC), lo que significa que aún puede ser impugnada en otro procedimiento.
Concluimos así con que este procedimiento constituye un proceso sumario, ya que están presentes en él todas y cada una
de sus características esenciales: cognición limitada, limitación de los medios de defensa y, sobre todo, ausencia de efectos
materiales de la cosa juzgada.
Conforme a lo dispuesto en el número 7° del art. 250.1 LEC, tan sólo pueden ejercitar el derecho de acción a través de este
procedimiento los titulares de derechos reales inscritos. Por lo que se requiere la concurrencia de estas dos circunstancias:
1. que se ostente la titularidad de un derecho real, por lo que los derechos personales, aun cuando puedan ser inscritos
en el Registro, no son susceptibles de protección mediante dicho procedimiento
2. que el referido derecho real se encuentre inscrito en el Registro de la Propiedad.
COMPETENCIA:
La competencia objetiva la poseen los Juzgados de Primera Instancia (arts. 45 LEC y 85.1° LOPJ), y la territorial el de la
demarcación judicial en la que esté sito el inmueble o, de estar situado en diferentes demarcaciones, cualquiera de esos
Juzgados a elección del actor (art. 52.1.1° LEC).
LEGITIMACIÓN:
Activa: La legitimación activa se refiere a la capacidad que tiene una persona para ejercer una acción judicial en defensa de
un derecho. En este caso, se trata de los titulares de derechos reales inscritos en el Registro de la Propiedad, que cuenten
con asientos vigentes y sin contradicciones al momento de presentar la demanda, con independencia de cuál sea el titular
real de la finca sobre la que se ejercita cualquiera de las acciones reales que reconoce nuestro ordenamiento. Gracias a la
“fe pública registral” el titular del derecho no tiene que probar la existencia del mismo, ya que se presume que es real y
válido.
Para que la acción judicial tenga éxito, se deben cumplir ciertos requisitos, como la inscripción en el Registro del derecho
real que se reclama, la identificación de las personas que causaron la perturbación o despojo, y la inexistencia de causas de
oposición establecidas en la ley.
En caso de que haya un litigante que haya adquirido el derecho real por sucesión mortis causa y no tenga inscrito el
derecho en el Registro, se puede hacer una excepción a la regla general de la exigencia de inscripción registral.
Pasiva: la persona que, sin ostentar título inscrito alguno, se opusiera o perturbara el derecho real inscrito del actor, y
quienes, aun cuando tuvieran su título inscrito, ello no fuera suficiente para justificar tales actos de oposición o
perturbación (arts. 41 LH y 250.1.7° LEC).
PROCEDIMIENTO:
Fase sumarísima. El procedimiento para la protección registral, como "especialidad" del juicio verbal (art. 250.1.7° LEC), se
inicia por demanda (art. 437.1 LEC). La admisión de esta queda condicionada, a tenor del art. 439.2 LEC, al cumplimiento de
los tres requisitos siguientes: 1) que se “expresen las medidas que se consideren necesarias para asegurar la eficacia de la
sentencia que recayere”; 2) que se renuncie expresamente o se señale la caución “que ha de prestar el demandado en caso
de comparecer y contestar, para responder de los frutos que haya percibido indebidamente, de los daños y perjuicios que
hubiere irrogado y de las costas del juicio”; y 3) que “acompañe certificación literal del Registro de la Propiedad que acredite
expresamente la vigencia, sin contradicción alguna, del asiento que legitima al demandante”. En caso de que se incumpliese
alguno de estos, según el art. 439.2 LEC, se inadmitirá la demanda mediante auto que puede ser apelado, siendo este
recurso de tramitación preferente (art. 455.3 LEC).
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La admisión de la demanda para la protección registral de los derechos reales se rige por las normas del juicio verbal (art.
440 LEC) con las especialidades que este artículo y el 441 establecen: en la citación del demandado para la vista, además de
la advertencia, común a los dos litigantes, de que ha de concurrir con los medios de prueba de que intente valerse, se le
hará el doble apercibimiento de que, en caso de no comparecer, se dictará sentencia acordando las actuaciones que para la
efectividad del derecho inscrito hubiere solicitado el actor; y se dictará, en su caso, la misma resolución si compareciendo al
acto de la vista no prestase caución en la cuantía que, tras oírle, el Juez determine, dentro de la solicitada por el actor (art.
440.2 LEC). Por consiguiente, en los dos casos mencionados, el Juez ha de dictar sin más trámites sentencia acordando las
medidas que “para la efectividad del derecho inscrito hubiere solicitado el actor”.
Si la demanda cumple los requisitos para su admisión, el LAJ dictará decreto (art. 440.1 LEC) en el que ordenará su admisión
y traslado al demandado, y citará a las partes para la celebración de la vista. El tribunal, “tan pronto admita la demanda,
adoptará las medidas solicitadas que, según las circunstancias, fueren necesarias para asegurar en todo caso el
cumplimiento de la sentencia que recayere ” (art. 441.3 LEC). Estas medidas se adoptarán en una resolución previa a la vista,
también en forma de auto por su naturaleza cautelar (art. 206.1.2ª LEC), contra la que cabrá recurso de apelación sin efectos
suspensivos (art. 735.2 in fine LEC).
Fase sumaria. Esta fase comienza si el demandado comparece, en tiempo y forma, presta la caución requerida y formaliza
su oposición. Tanto el art. 439.2, como el art. 440.2 LEC, establecen la carga procesal del demandado de prestar caución,
con carácter previo al acto de contestación a la demanda, y cuya finalidad es “responder de los frutos que haya percibido
indebidamente, de los daños y perjuicios que hubiere irrogado y de las costas del juicio”. La prestación de la caución
constituye, pues, un presupuesto necesario para la realización de la contestación del demandado y tendrá que acreditarse
en la vista.
La cuantía de la caución será, “dentro de la solicitada por el actor”, la determinada por el Juez tras oír al demandado (art.
440.2 LEC), y, según el art. 64.2 LEC, al que se remite el art. 439.2.2º LEC, “podrá otorgarse en dinero efectivo, mediante aval
solidario de duración indefinida y pagadero al primer requerimiento emitido por entidad de crédito o sociedad de garantía
recíproca o por cualquier otro medio que, a juicio del tribunal, garantice la inmediata disponibilidad, en su caso, de la
cantidad de que se trate ”. La fijación de la caución se hará por auto contra el que cabe apelación sin efectos suspensivos
(art. 735.2.2ª LEC). Además, la caución ha de observar el principio de proporcionalidad y adecuarse a los ingresos o recursos
del declarado “pobre” y goce del beneficio de la justicia gratuita.
Admitida la demanda, y si el demandante lo solicita, el Juez ordenará al demandado que preste caución suficiente (art.
441.3), como requisito previo a su contestación escrita. El art. 444.2 LEC, al estar ante un procedimiento de carácter
sumario, limita a cuatro motivos o causas de oposición las defensas materiales del demandado:
1) Falsedad de la certificación del Registro u omisión en ella de derechos o condiciones inscritas, que desvirtúen
la acción ejercitada. Para que prospere esta alegación, ha de consistir en que la certificación aportada sea contraria a
lo existente en el asiento registral o ha de omitir derechos u obligaciones, que desvirtúen la acción ejercitada,
entendiéndose por contradicción tan sólo la que pueda existir entre la certificación y la inscripción registral.
2) Poseer el demandado la finca o disfrutar el derecho discutido por contrato u otra relación jurídica directa con
el último titular o con titulares anteriores en virtud de prescripción, siempre que ésta deba perjudicar al titular
inscrito. Para que pueda prosperar este motivo, se requiere 1) la posesión de la finca por el contradictor y 2) justo
título, derivado de contrato o de relación jurídica. La posesión habrá de ser actual, sin que sea título suficiente haber
poseído.
3) Que la finca o derecho se encuentren inscritos a favor del demandado y así lo justifique presentando
certificación del Registro de la Propiedad acreditativa de la vigencia de la inscripción. La admisibilidad de este
motivo queda legalmente condicionada a que el demandado aporte la certificación del Registro acreditativa de la
vigencia, siendo además necesaria una correlación absoluta e identificación entre las fincas doblemente
inmatriculadas. Pero, si se presentaran ambos títulos y hubiera que proceder al deslinde de ambas fincas, esta
actividad no es factible en el procedimiento sumario que nos ocupa, debiendo acudir las partes al correspondiente
procedimiento ordinario.
4) No ser la finca inscrita la que efectivamente posea el demandado. Esta causa de oposición contempla la
excepción de falta de legitimación pasiva, la cual encierra una "acción" reivindicatoria abreviada, pues el Juez ha de
entrar en el examen de la identificación o identidad física y registral de la finca presuntamente perturbada, debiendo
el actor, caso de ser alegada esta excepción, probar que la perturbación se ha producido en la finca inscrita.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Al inicio de la vista, y si no hubiera un acuerdo entre las partes, el Juez resolverá todas las cuestiones previas relativas
fundamentalmente a la concurrencia de los presupuestos procesales (art. 443.2). Además, el art. 443.3 concede a las partes
la palabra en el acto de la vista para fijar con claridad los hechos relevantes en que fundamenten sus pretensiones,
proponiéndose, en su caso, los medios de prueba que se practicarán seguidamente. Asimismo, conforme al art. 429.1 LEC, el
juez de oficio puede "sugerir" a los litigantes la insuficiencia de las pruebas propuestas respecto del "thema probandi" (art.
443.3.II).
La sentencia que se dicte en este procedimiento carece de los efectos de cosa juzgada material (art. 447.3 LEC),
permitiendo la discusión de la misma relación jurídica material en el correspondiente procedimiento ordinario.
La sentencia que recae en la fase sumarísima, en los supuestos del art. 440.2 LEC (incomparecencia del demandado, o su
personación, pero sin prestar la caución señalada -salvo si el demandante hubiere renunciado expresamente a ella-), es
apelable en un solo efecto conforme a las normas generales de los recursos y de la ejecución provisional de la LEC (arts.
456.3, 524.2 y 526 y ss.). De igual manera y por las mismas normas, se regirá la sentencia que ponga fin al juicio verbal
estimando la demanda.
Respecto a la sentencia que desestime la demanda y deje, en su caso, sin efecto las medidas de aseguramiento adoptadas, el
recurso de apelación que se interpusiere contra ella “carecerá de efectos suspensivos sin que, en ningún caso, proceda
actuar en sentido contrario a lo que se hubiese resuelto” (art. 456.2 LEC).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Por otro lado, los hechos que han de servir para conformar la decisión judicial, siempre que resulten debatidos y probados,
pueden ser introducidos en el proceso en cualquier momento y de manera distinta a la habitual, con lo que estamos ante
excepciones tanto del principio de aportación de parte como del de preclusión.
2. Partes.
El proceso empieza a instancia de parte, nunca de oficio, con las siguientes particularidades:
1º) Suele concederse legitimación al Ministerio fiscal, algunas veces activa y otras sólo pasiva.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
En los procesos sobre la adopción de medidas judiciales de apoyo a personas discapaces, en los de nulidad matrimonial, en
los de sustracción internacional de menores y en los de determinación e impugnación de la filiación será siempre parte el
Ministerio Fiscal, aunque no haya sido promotor de los mismos ni deba asumir la defensa de alguna de las partes.
El Ministerio Fiscal velará durante todo el proceso por la salvaguarda de la voluntad, deseos, preferencias y derechos de las
personas con discapacidad que participen en dichos procesos, así como por el interés superior del menor, es decir por la
legalidad y el interés público,por lo que se le concede legitimación propia, no siendo así si lo que se asume es la
representación y defensa del menor, discapaz o,en su caso, del ausente, en cuyo caso defenderá sus intereses.
2º) Se produce la determinación por la ley de las personas legitimadas, bien de modo activo, bien de modo pasivo.
Es decir, la ley es la que determina normalmente quienes están legitimados, no dejandose a la voluntad del actor la
determinación de las personas que deben ser demandadas. Por eso el art. 753 dice que de la demanda se dará traslado a las
personas que, conforme a la ley, deban ser parte en el procedimiento.
3º) Es siempre necesaria la postulación por medio de abogado y procurador (art. 750).
A pesar de que el procedimiento adecuado suele ser el verbal, el procurador y el abogado son necesarios, pero la verdadera
especialidad radica en la posibilidad de que en los procesos de separación y divorcio de común acuerdo, los cónyuges pueden
valerse de una sola defensa y representación. Con todo, cuando alguno de los pactos propuestos por los cónyuges no fuera
aprobado por el tribunal, se requerirá a las partes para que en el plazo de cinco días manifiesten si desean pleitear con la
defensa y representación únicas o si prefieren litigar cada una con su propia defensa y representación. Asimismo, cuando, a
pesar del acuerdo suscrito por las partes y homologado por el tribunal, una de las partes pida la ejecución judicial de dicho
acuerdo, se requerirá a la otra para que nombre Abogado y Procurador que la defienda y represente.
3. Prueba.
Por un lado, encontramos que se produce un aumento de los poderes del tribunal, que se manifiesta en que puede decretar
de oficio la práctica de cuantos medios de prueba estime pertinentes (art. 752.1).
También en que:
1) La conformidad de las partes sobre los hechos no vincula al tribunal (es decir, no convierte los hechos en no
controvertidos)
2) No pueden darse por probados hechos con base en el silencio o las respuestas evasivas
3) No pueden aplicarse las reglas de valoración legal de algunos medios de prueba (interrogatorio de las partes y
documental).
Siendo todas estas especialidades aplicables en primera y en segunda instancia.
Debe tenerse en cuenta que estas especialidades no son aplicables cuando se trate de normas materiales disponibles,
principalmente la separación y el divorsio.
4. Procedimiento.
Recoge la LEC que:
1º) Estos procesos se sustanciarán por el juicio verbal (art. 753.1).
2º) Son de tramitación preferente siempre que alguno de los interesados en el procedimiento sea menor, persona con
discapacidad con medidas judiciales de apoyo en las que se designe un apoyo con funciones representativas, o esté en
situación de ausencia legal (art. 753.3 LEC).
3º) Se admite el trámite de conclusiones orales al finalizar la vista (art. 753.2)
4º) Se permite excluir la publicidad de los actos procesales (art. 754).
5º) Las sentencias que se dicten se inscribirán de oficio en el Registro Civil y comunicadas a los demás registros
públicos, en su caso (art. 755)
6º) En general, y salvo los pronunciamientos patrimoniales, las sentencias no son susceptibles de ejecución provisional
(art. 525.1-1ª).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. La norma de competencia común, que es imperativa, y viene a establecer que en los juicios en los que se ejerciten
dichas medidas de apoyo, será competente el tribunal del lugar en que resida la persona con discapacidad
2. La segunda, en relación a la capacidad, viene a establecer que en el caso de las personas con medidas de apoyo para el
ejercicio de su capacidad jurídica, se deberá tomar en cuenta el alcance y contenido de esas medidas al determinar la
forma en que deben comparecer en juicio. art 7.2
3. Por último,en cuanto a la comunicación, la norma quiere expresar que estas personas podrán comparecer en juicio
solas o con un acompañante de su elección, garantizandoles, en todo caso, el apoyo necesario para entender y
participar en el proceso en igualdad de condiciones.
El juez competente será el que conoció del previo expediente de jurisdicción voluntaria, salvo que la persona a la que se
refiera la solicitud cambie con posterioridad de residencia, en cuyo caso lo será el juez de primera instancia del lugar en que
esta resida. Asimismo, se establece que si antes de la vista se produce un cambio de la residencia habitual de la persona a que
se refiera el proceso, se remitirán las actuaciones al juzgado correspondiente en el estado en que se hallen. art. 756.2 y .3
B) Legitimación.
Están legitimados para demandar:
a) La propia persona interesada.
b) Su cónyuge no separado de hecho o legalmente o quien se encuentre en una situación de hecho asimilable.
c) Su descendiente, ascendiente o hermano.
d) El Ministerio Fiscal, pero sólo si las personas mencionadas no existieran o no hubieran presentado la correspondiente
demanda, salvo que concluyera que existen otras vías para que la persona interesada pueda obtener los apoyos que
precisa.
Asimismo, en caso de que la demanda proponga a un curador determinado, éste será oído (art. 757.3).
Pueden intervenir en caso de que el proceso ya esté iniciado las personas legitimadas para instar el proceso de adopción de
medidas judiciales de apoyo o que acrediten un interés legítimo, tratándose esto de una intervención litisconsorcial
voluntaria, por lo que tendrá sus efectos art 13.
C) Certificación registral.
Admitida la demanda, el LAJ debe solicitar certificación del Registro Civil y, en su caso, de otros Registros públicos que
considere pertinentes sobre las medidas de apoyo inscritas (art. 758.1).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
demandado y se constatara su ausencia el día que venza el plazo de comparecencia, se le nombrará un defensor judicial,
salvo que su defensa correspondiera al Ministerio Fiscal (art. 758.2).
Si comparece, se atribuye al LAJ una función especial para que la persona con discapacidad demandada comprenda el objeto,
la finalidad y los trámites del procedimiento (art. 758.3).
E) Prueba.
El juzgado practicará de oficio las siguientes pruebas, tanto en la primera como en la segunda instancia si hubiera apelación,
distinguiendo entre:
A) Si la demanda no la presenta la persona con discapacidad:
1) Se entrevistará con la persona con discapacidad.
2) Dará audiencia al cónyuge no separado de hecho o legalmente o a quien se encuentre en situación de hecho
asimilable, así como a los parientes más próximos de la persona con discapacidad.
3) Acordará los dictámenes periciales necesarios o pertinentes en relación con las pretensiones de la demanda, no
pudiendo decidirse sobre las medidas que deben adoptarse sin estos
B) Si la demanda la presenta la persona con discapacidad: El tribunal podrá, previa solicitud de ésta y de forma
excepcional, no practicar las audiencias preceptivas, si así resultara más conveniente para la preservación de su
intimidad.
C) Si el nombramiento de curador no estuviera propuesto, se oirá sobre el mismo a la persona con discapacidad, al
cónyuge no separado de hecho o legalmente o a quien se encuentre en situación de hecho asimilable, a sus parientes
más próximos y a las demás personas que el Tribunal considere oportuno, siendo también de aplicación lo dispuesto en
el apartado anterior.
F) Sentencia.
Las medidas adoptadas deberán ser conformes a lo dispuesto sobre esta cuestión en las normas de Derecho Civil que
resulten aplicables. Estas medidas se clasifican en: de naturaleza voluntaria, la guarda de hecho, la curatela y el defensor
judicial.
H) Medidas cautelares.
Se admiten, de oficio o a instancia de parte, todas las medidas cautelares que se estimen necesarias para la adecuada
protección de la persona discapaz, o de su patrimonio y pondrá el hecho en conocimiento del Ministerio Fiscal para que
inicie, si lo estima procedente, un expediente de jurisdicción voluntaria. El procedimiento exige audiencia de las partes con
discapacidad, salvo que razones de urgencia lo impidan.
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Las especialidades procedimentales son las siguientes, y en lo no previsto se aplican las disposiciones generales de los
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. A la demanda hay que acompañar los documentos procesales y de fondo si existieran y además, en caso de solicitarse
medidas patrimoniales, los documentos de tipo económico que permitan evaluar la situación económica de los
cónyuges y, en su caso, de los hijos. Asimismo,en cuanto a la inadmisibilidad de la demanda y la acumulacion, hemos
de tener en cuenta que se aplican las reglas generales que afectan a los presupuestos procesales y si que se podrán
acumular todas las causas de nulidad que se consideren ( separa y divor no hace falta causas).
2. La reconvención, a formular en la contestación a la demanda, disponiendo el actor de diez días para a su vez
contestarla, sólo es admisible cuando (conexión objetiva):
a. Se funde en alguna de las causas que pueden dar lugar a la nulidad del matrimonio
d. Cuando el cónyuge demandado pretenda la adopción de medidas definitivas no solicitadas en la demanda que
no deban imponerse de oficio
3. Los cónyuges deben comparecer en la vista junto con sus abogados y procuradores. Si uno de ellos no comparece, se
podrían tener por admitidos los hechos alegados por el otro cónyuge solo en cuanto a medidas definitivas
patrimoniales.
4. Es posible practicar pruebas fuera de la vista en un plazo máximo de 30 días, y el juez puede ordenar pruebas de
oficio.
Los hijos mayores de 12 deben ser escuchados, y si el proceso fuera contencioso y se estimara necesario, los hijos
menores de esa edad también lo serán. También deberán ser oídos aquellos hijos que necesiten apoyo para el ejercicio
de su capacidad jurídica o los que tengan discapacidad y estén usando la vivienda familiar. Estas audiencias deben
garantizar la salvaguarda de sus intereses y pueden requerir la ayuda de especialistas.
En cuanto a la fase probatoria sólo es importante si hay causas de nulidad que deben probarse.
5. Es posible,incluso en fase de recurso, si los cónyuges llegan a un acuerdo en materia de separación o divorcio, o uno
de los cónyuges con consentimiento del otro, transformar el procedimiento de mutuo acuerdo, poniendo así fin al
contencioso.
6. También es posible que las partes, de común acuerdo, pidan la suspensión del proceso para someterse a mediación.
7. Finalmente, debe indicarse que es posible jurídicamente la separación de parejas heterosexuales de hecho, a pesar del
silencio legal
El problema es que el cauce procedimental para la resolución de las pretensiones que se pueden plantear no está claramente
definido por la jurisprudencia: Se suele sostener mayoritariamente que: 1º) Si las pretensiones son sólo de carácter
económico,el procedimiento adecuado será el que corresponda por la cuantía (ordinario o verbal); 2º) Si no son
exclusivamente económicas (v.gr., derecho de visita, art. 94 CC, reformado en 2021) y existen hijos menores de edad, los
procedimientos adecuados serán los que corresponderían en el caso de que por estar legalmente casados los hijos fueran
matrimoniales (el verbal principalmente); y 3º) Si no existen hijos menores de edad, aquí vienen las discrepancias mayores,
pues unas Audiencias creen que se debe aplicar el juicio ordinario para alimentos definitivos entre mayores de edad, derecho
de uso de vivienda familia (art. 96 CC, reformado en 2021), liquidación del patrimonio común, indemnizaciones por
enriquecimiento injustificado, y el ejercicio de otros derechos reconocidos por leyes autonómicas; mientras que otras
Audiencias entienden que se debe aplicar en todo caso el juicio verbal; y otras, finalmente, el declarativo que proceda, lo cual
es absurdo porque la ley no dice qué procedimiento es el adecuado. Lo más razonable sería la aplicación del juicio verbal en
este caso, porque es la base de todos los procesos en materia de familia.
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3. Siempre que no se hayan solicitado antes, 773 el cónyuge que solicite la nulidad, la separación o el divorcio puede
pedir en su demanda, de manera unilateral, o mediando acuerdo con su cónyuge, y también el cónyuge demandado
cuando el actor no haya realizado la correspondiente petición, la adopción de medidas provisionales (medidas
coetáneas o simultáneas). Asi, admitida la demanda se realizará el mismo procedimiento que para las medidas previas,
y posteriormente el Tribunal resolverá, teniendo vigencia estas hasta su sustitución por las definitivas, o hasta que se
ponga fin al procedimiento de otro modo (art. 106 CC y art. 773.5 LEC).
4. Medidas definitivas.
Las medidas definitivas son aquéllas que regulan diversos aspectos fundamentales de la relación personal entre los
cónyuges, y entre éstos y sus hijos, en su caso, a partir de la sentencia firme de nulidad, separación o divorcio, y de las
obligaciones patrimoniales que surgen desde de entonces.
En la vista del juicio los cónyuges pueden someter al juez los acuerdos a que han llegado para regular las consecuencias de
su pretensión, proponiendo prueba para justificar su procedencia, resolviendo el juez en la sentencia.
No existiendo acuerdo, las medidas definitivas, que pueden ser confirmación de las provisionalmente adoptadas al inicio del
proceso u otras nuevas, las fijará el juez, tras la práctica de la prueba al respecto, mediante auto, cuya recurribilidad no
suspenderá su ejecución.
Las medidas definitivas son modificables a instancia de las partes o del Ministerio Fiscal, si hubieren variado sustancialmente
las circunstancias tenidas en cuenta para adoptarlas, por el procedimiento fijado para la separación o divorcios contenciosos
, o, si las partes presentan convenio regulador sobre ello, por el procedimiento previsto para la separación o divorsio de
mutuo acuerdo o con consentimiento de la otra parte.
Es posible incluso pedir la modificación de las medidas definitivas concedidas en un pleito anterior, sustanciandosé entonces
por el mismo procedimiento que las medidas provisionales derivadas de la admisión a la demanda.
En incumplimiento de estas medidas podrán conllevar su ejecución forzosa, destacando la posibilidad de multas coercitivas
al cónyuge que no pague las cantidades económicas fijadas, o al que incumpla obligaciones no pecuniarias de carácter
personalísimo. Igualmente, es posible también ejecutar gastos extraordinarios no previstos en las medidas.
De acuerdo con ello, la tutela se establece con relación a la filiación por naturaleza, quedando excluida por tanto la filiación
por adopción, de conformidad con alguna de estas dos pretensiones, que se podrán acumular:
En estos casos la demanda no se admitirá a trámite si la filiación se declaró ya por sentencia firme, o se pretende su
determinación contradictoriamente con una también declarada por sentencia firme (art. 764.2).
En cuanto a la competencia, estos procesos se rigen por las normas generales de la LEC, es decir, conocerá el Juzgado de
Primera instancia del domicilio del demandado, salvo que se cumplan los siguientes casos, donde la competencia la tendrá de
manera “exclusiva y excluyente” el Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Que alguna de las partes sea (se tienen que dar las 3):
3. Y se hayan iniciado actuaciones por delito o falta a consecuencia de un acto de violencia sobre la mujer,o se haya
adoptado una orden de protección a una víctima de violencia de género.
La legitimación activa, es decir, la capacidad que tienen ciertas personas para actuar en un proceso judicial que tenga como
objeto establecer o impugnar una filiación, corresponde al padre o madre, y al hijo menor de edad o con discapacidad que
precise apoyo, quienes podrán actuar a través de su representante legal o del Ministerio Fiscal, indistintamente (art. 765.1
LEC).
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
También corresponde a cualquier persona con interés legítimo, aunque no siempre, (por ejemplo, una persona que afirma ser
el padre biológico de un menor podría tener interés legítimo en establecer su paternidad. En estos casos, la persona deberá
acreditar su interés y legitimación ante el juez.
Por último, si el actor fallece durante el proceso, sus herederos pueden sucederlo en la legitimación activa.
La legitimación pasiva, si no hubieran interpuesto ellos la demanda, lo serán las personas a las que se les quiera atribuir la
condición de progenitores y de hijo, y, quienes aparezcan como progenitores y como hijo en virtud de la filiación legalmente
determinada, cuando se trate de impugnar ésta, art. 766 LEC, incluso sus herederos si estos hubieran fallecido.
Las normas comunes a estos procesos, en cuanto a la prueba y a las medidas cautelares:
1. En cuanto a la prueba, para la admisión de la demanda de impugnación o reclamación pretendida, esta debe ir
acompañada de indicios o elementos probatorios, es decir, de pruebas, que permitan fundamentar su pretensión,
incluidas las biológicas, teniendo obligación las autoridades de colaborar en su práctica, pudiendo declarar el tribunal
la filiación, o la impugnación de ésta, si el sujeto se niega injustificadamente a someterse a dicha prueba, siempre que
existan otros indicios. Art 767
2. En estos procesos las medidas cautelares oportunas sobre la persona y bienes del sometido a la potestad del que
aparece como progenitor( eje; régimen de visitas o fijación de pensión alimenticia), son adoptadas por el juez mientras
dure el procedimiento, pudiendo hacerlo de oficio, previa audiencia de las personas que pudieran ser afectadas, salvo
por motivos de urgencia, decidiéndose en una comparecencia, sin que sea preciso otorgar caución. art. 768.3. Estas
solo podrán ser adoptadas al tiempo de interponerla demanda, y no antes de dicha presentación.
En cuanto a la caducidad en la determinación de e la filiación, encontramos que solo exista caducidad en los casos en que
dicha acción la ejerciten los herederos, cuyo plazo es de 4 si falleciera antes de alcanzar la mayoría de edad, o, en el caso de
fallecer durante el año siguiente al descubrimiento de las pruebas en que se funde la demanda, tendrán el tiempo que fiará
para completar dicho plazo.
En cuanto a la legitimación, es decir, la capacidad que tienen ciertas personas para actuar en un proceso judicial que tenga
como objeto establecer o impugnar una filiación, se diferencia entre las de reclamación y las de impugnación de la filiación
siendo necesario realizar las siguientes distinciones:
◆ Legitimación activa:
● Impugnación de la paternidad del hijo inscrito con filiación matrimonial.
○ El marido,dentro del plazo de caducidad de un año: contado desde la inscripción de la filiación en el
Registro Civil si no ignorara este su nacimiento,en cuyo caso empezará desde que sepa del
nacimiento; o desde que tenga conocimiento de que no es el padre biológico (art. 136.I CC)
○ Los herederos del marido cuando éste falleciere antes de transcurrir el plazo señalado de
caducidad y, si falleció sin conocer el nacimiento, desde que lo conozca el heredero (art. 136.III CC)
○ El hijo, si la ejercita dentro del año siguiente a la inscripción de la filiación, pero, si fuera menor o
discapacitado co medidas de apoyo, el plazo contará desde que alcance la mayoría de edad o la
extinción de medidas de apoyo, pudiendo ejercitarla su representante legal o el MF (art. 137.I CC).
● Impugnación de la filiación paterna o materna no matrimonial cuando existe posesión de estado del hijo en
las relaciones familiares, cuya acción caduca a los 4 años, una vez inscrito, desde que el hijo goce de la
posesión de estado:
○ Quien aparezca como hijo, que al alcanzar la mayoría de edad gozará,además, de un año para
ejercitarla
○ Quien aparezca como progenitor
○ Quien, por la filiación, pueda resultar afectado en su calidad de heredero forzoso.
● Impugnación de la paternidad en la filiación matrimonial sin poseción de estado: el hijo o los herederos de
este.
● Impugnación de la filiación no matrimonial paterna o materna sin poseción de estado:
○ aquellos a quienes perjudique, sin limitación temporal (art. 140.I).
● Impugnación del reconocimiento de hijo que, conforme a la ley, determina una filiación matrimonial basado
en vicios de consentimiento, mediante error, violencia o intimidación.:
○ quien hizo el reconocimiento, si la ejercita antes de un año desde que se acordó o desde que cesó el
vicio de consentimiento
○ los herederos de aquél, en caso de fallecimiento, si la ejercitan antes de transcurrir dicho plazo de
un año (arts. 138 y 141 CC).
● Impugnación de la maternidad. exclusivamente a la mujer que deberá justificar la suposición de parto o que
no es cierta la identidad del hijo.
◆ Legitimación pasiva, quienes en virtud de la filiación impugnada:
1. aparezcan como progenitores
2. como hijo
3. los herederos de cualquiera de ellos si hubieran fallecid
I.PROCESO MONITORIO
1. CONCEPTO
El proceso monitorio es un instrumento pensado para crear rápidamente un título ejecutivo sin necesidad de un proceso
ordinario previo, con la sola base de que la parte interesada presente ante el tribunal un documento,que aunque no cumpla
con las garantías de un título ejecutivo, si sea suficiente para poder acreditarse una deuda dineraria por cualquier importe,
líquida, determinada, vencida y exigible. Se regula en los arts. 812 a 818 LEC.
2. NATURALEZA
No es clara la naturaleza del proceso monitorio, pues se discute si es un proceso declarativo especial o un proceso ejecutivo.
A lo que hay que atender verdaderamente es a las dos fases en que se divide el proceso monitorio. Pues cada una de ellas
responde a criterios distintos:
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
a) Así, de acuerdo al manual, la primera fase hasta la creación del título es un proceso declarativo especial, porque es
necesario que una autoridad judicial declare la validez y eficacia del documento presentado para convertirlo en un título
ejecutivo, y así iniciar la ejecución. (arts. 814 y 815 LEC).
b) La segunda fase implica a su vez dos posibilidades de transformación distintas, en ambos casos con cambio de naturaleza,
es decir, el proceso monitorio deja de ser proceso declarativo especial:
1.Así, si el demandado no comparece o si comparece pero no paga, se transforma esa naturaleza en una ejecución,
que a su vez es especial también. Ésta es verdaderamente la continuación natural del procedimiento del juicio
monitorio.
2. Si el deudor no está de acuerdo con la pretensión monitoria del acreedor y se opone a ella, es decir, se niega a
pagar la deuda reclamada y justificada documentalmente, esta conducta transforma el proceso declarativo especial
de la primera fase del monitorio en un proceso ordinario, por lo que yo no estaríamos ante un proceso monitorio.
Su naturaleza es, por tanto, mixta, pues estamos en la primera fase ante un proceso civil declarativo especial, y en la
segunda si cumple sus fines ante un proceso de ejecución, también especial.
3. OBJETO Y CARACTERÍSTICAS
Su objeto es la pretensión monitoria, consistente en pedir que el documento que se aporta se transforme por el tribunal en
un título que lleve aparejada ejecución. En dicho documento habrá de constar la deuda dineraria determinada, vencida y
exigible, por tanto, ha de estar cuantificada, ser líquida y pura, y no estar sujeta a obligación o contraprestación del acreedor.
Del objeto indicado se desprenden las siguientes características:
A. Ser un instrumento válido para la protección específica privilegiada del crédito desde un punto de vista procesal,
pues se permite que determinados documentos sin suficientes garantías pero con acreditada apariencia de ser
válidos, puedan dar lugar a través de un rápido procedimiento a su inmediata satisfacción judicial.
Este proceso tiene por finalidad proporcionar al acreedor el título ejecutivo que le permita exigir judicialmente el
pago de la deuda.
La LEC no establece de manera cerrada los documentos que pueden servir para acreditar la deuda y tampoco se exige
firma del deudor o su autenticación, pues pueden servir los creados conforme a ley o costumbre unilateralmente por
el acreedor, o cualquier otro documento comercial sin firma.
B. En segundo lugar, caracteriza al proceso monitorio la ausencia de audiencia inmediata del deudor, ya que si el
deudor demandado se opone se transforma el proceso especial en ordinario, y si por el contrario no paga o no
comparece se entra directamente en ejecución, por lo que podemos apreciar que en este proceso el deudor no ejerce
el derecho de contradicción, sin que este derecho se vulnere , pues el demandado tiene la posibilidad de oponerse.
C. Desde 2011 no existe un tope en cuanto a la cuantía, por lo que este proceso es adecuado para cualquier deuda.
Por último, es de destacar que el acreedor no tiene la carga de requerir el pago al deudor, notarialmente, privadamente o en
cualquier forma constatable, antes de iniciar el proceso monitorio.
implican entrar directamente en la ejecución forzosa de sentencias judiciales, una vez creado el título por el Juez (arts.
549 y ss.).
B) Si hay oposición del deudor al pago de la cantidad exigida por el acreedor, el trámite procedimental correspondiente
se transforma en un proceso ordinario y plenario (el juicio ordinario o el juicio verbal), que finalizará en su día
mediante sentencia con eficacia de cosa juzgada, de acuerdo con el art. 818.2 LEC.
Hemos de tener en cuenta que aunque la LEC no establezca que dicho escrito es una demanda se deberá considerar como
tal, ya que la demanda es el escrito inicial de todo proceso declarativo, ordinario o especial. En dicha petición habrá de
constar:
1. Los datos de identificación del acreedor y del deudor y sus domicilios o los lugares en los que residan o puedan ser
hallados.
Los documentos a acompañar a la demanda pueden ser alguno o algunos de los encuadrados en estos cuatro grupos, en los
que conste materialmente la deuda, fijados con carácter abierto por la LEC, art 812:
1. Aquellos documentos, que tengan una señal, física o electrónica, proveniente del deudor, como por ejemplo su firma o
sello.
2. Aquellos otros documentos, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean los que habitualmente documentan los
créditos y deudas en dicha materia,por ejemplo una factura.
3. Un documento comercial que acredite una relación duradera entre acreedor y deudor, pero debiendo de aportar
necesariamente el documento en el que conste la deuda.Por ejemplo, el contrato de transporte, o de suministro, por
el que ambas partes, ahora en disputa, comprometían de manera duradera y sinalagmática sus relaciones comerciales,
aun de ámbito restringido a determinados productos, más la factura impagada.
Finalmente, hay que indicar que para la petición inicial del proceso monitorio en cualquier caso no es necesario procurador
ni abogado (art. 814.2, en relación con el art. 23.2, 1º LEC)
90
Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
La comunicación se realizará por medio de la entrega de copia de la resolución o de cédula, admitiendo en ciertos casos el
requerimiento al demandado por medio de edictos.
En el caso de reclamaciones de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de comunidades de propietarios de
inmuebles urbanos, el requerimiento se notificará en el domicilio previamente designado por el deudor para las
notificaciones y citaciones de toda índole relacionadas con los asuntos de la comunidad de propietarios, si no existiere esa
designación, en el piso o local y, en último caso,mediante la notificación edictal (art. 815.2).
Como ya hemos dicho, si el deudor se niega a pagar, se seguirá con el procedimiento, despachándose la ejecución
correspondiente (art. 815.1, II, segundo inciso LEC).
Ahora bien, el demandado puede realizar más conductas que las indicadas hasta ahora. Veamoslas todas ellas:
1. Puede pagar extraprocesalmente, donde una vez acreditado dicho pago se archivarán las actuaciones y se impondrán
las costas al deudor conforme al principio del vencimiento (art. 394 LEC),
2. Si no paga extraprocesalmente, no comparece o no se opone y no atiende el requerimiento de pago, el LAJ mediante
decreto da por terminada la fase de proceso declarativo especial y pide al acreedor que inste ante el juez el despacho
de ejecución por la cantidad adeudada, creándose así mediante auto el título ejecutivo y debiendo de tenerse presente
que esta resolución no es recurrible. Así se iniciará el proceso de ejecución forzosa correspondiente, donde el deudor
puede formular oposición a la ejecución
3. Si comparece, puede o pagar o realizar varias conductas de oposición, que en ningún caso cabría entender que son
técnicamente equivalentes a un escrito de contestación a la demanda, que implican que el procedimiento monitorio
sigue a partir de ahora los cauces del juicio ordinario, a las que por su importancia nos referimos a continuación en
epígrafe aparte.
En relación al auto que crea el título ejecutivo existe una discusión sobre si despliega efectos de cosa juzgada. Así, de
acuerdo al manual de Gimeno, la LEC nos da indirectamente una respuesta, ya que se establece que no podrán, ni el
demandante ni el deudor del proceso monitorio, pretender posteriormente en un juicio ordinario la cantidad reclamada en
el monitoreo,ni la devolución de la cantidad ejecutada. Por lo que con esto se aprecia los efectos de la cosa juzgada. Además
que en el mismo artículo se establece que la ejecución se realizará conforme a lo dispuesto para las sentencias judiciales.
1. CONCEPTO Y NATURALEZA
El juicio cambiario comparte con el proceso monitorio su carácter de proceso dirigido a la tutela judicial privilegiada del
crédito. En el caso del juicio cambiario, la especial protección del crédito no tiene su razón de ser en la relación jurídico
material del que surge,como pasa con el monitoreo, sino en el documento en el que queda reflejado dicho crédito —título
valor— que no es otro que el título cambiario (letra de cambio, cheque o pagaré). Así, la finalidad de este proceso, al igual que
en el monitoreo, es obtener prontamente un título ejecutivo.
También comparte con el proceso monitorio el requerimiento judicial de pago hecho al deudor, que en caso de que no se
oponga o no atienda el requerimiento,supondrá, al igual que en el monitorio,que el tribunal despaché ejecución mediante
auto.
Se trata, por último, de un proceso de naturaleza declarativa. Aunque en alguna ocasión se refiera la ley al título cambiario
como título ejecutivo (art. 821.2.2ª.LEC) no ha de entenderse que aquél resulte suficiente título para despachar ejecución
cuando acompaña a la demanda ejecutiva. La Ley 19/1985, cambiaria y del cheque (LCCH en adelante), es más correcta
cuando afirma que los títulos cambiarios «llevan aparejada ejecución a través del juicio cambiario que regula la LEC» (arts. 66,
96 y 153 LCCH). El verdadero título ejecutivo surge con la tramitación del juicio cambiario y no puede ser otro que la
resolución judicial en forma de auto despachando ejecución cuando el deudor ni paga ni interpone demanda de oposición
(art. 825 LEC) o la sentencia que resuelve sobre la oposición cambiaria (art. 827 LEC).
2. COMPETENCIA.
- Objetiva Juzgado de Primera Instancia
- Territorialmente al del domicilio del demandado, que será el que conste en el propio documento.
En el supuesto de que el tenedor del título cambiario demande a varios deudores cuya obligación surge del mismo título, será
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
competente el del domicilio de cualquiera de ellos, a elección del primero. Al igual que en el juicio monitorio, la LEC excluye
la sumisión expresa o tácita.
3. LEGITIMACIÓN.
La legitimación activa corresponde a quien se encuentre en posesión legítima del título cambiario. El título contendrá el
nombre de la persona a quien se ha de hacer el pago o puede ser también portador, siendo estos últimos transmisibles
mediante endoso,entrega o cesión, siendo el tenedor último el que se considera legítimo.
Legitimación pasiva será el obligado cambiario, es decir, el que asume la obligación de pagar y que consta en el título como
tal.
En el caso del cheque, sólo los bancos están obligados a pagarlos, pero los títulos como las letras de cambio y los pagarés
pueden ser transferidos o garantizados mediante aval, y en ese caso, las personas que hayan emitido, aceptado, endosado o
avalado el título pueden ser responsables del pago en conjunto. La ley establece que todos ellos son solidariamente
responsables ante el tenedor del título y pueden ser demandados individual o conjuntamente.
4. DEMANDA.
El juicio cambiario comienza con la interposición de una demanda sucinta a la que se ha de acompañar el título cambiario
correspondiente, esto es, letra de cambio, cheque o pagaré. Además, la admisión de la demanda y sus inmediatas
consecuencias —requerimiento de pago y embargo preventivo de bienes— dependerán de que el título cambiario sea
formalmente correcto a juicio del tribunal.
En cuanto a la obligación documentada en el título ha de ser líquida y sobre su vencimiento habrá de estarse a las normas de
cada título cambiario.
La demanda se interpondrá siguiendo las reglas generales sobre postulación y defensa mediante procurador y abogado, pues
para el juicio cambiario no se contempla una exclusión expresa como la prevista para el proceso monitorio .
En ella se pedirá, sino un requerimiento de pago al mismo y que se despache ejecución si aquél no es atendido sin formular
oposición.
La orden de embargo se aplica de manera inmediata, sin esperar a los 10 días que se conceden al deudor para pagar. Sin
embargo, si el deudor se presenta en los siguientes cinco días y niega la autenticidad de su firma o la representación, se
puede levantar el embargo, siempre y cuando se aporte la documentación necesaria y se preste la garantía adecuada.
Sin embargo, en los casos en los que la autoridad judicial o algún fedatario público esté involucrado, las dudas del deudor
sobre la autenticidad de la firma o la falta de representación no se consideran válidas,por lo que no se procederá al
alzamiento del embargo.
Por consiguiente, no se procederá al alzamiento del embargo en los siguientes casos (art. 823.2 LEC):
1. Cuando en el libramiento, la aceptación, el aval o el endoso haya intervenido Corredor de comercio o Notario.
2. Cuando el deudor cambiario no haya negado la autenticidad de la firma o la falta de representación en el protesto o en
el requerimiento notarial del pago.
3. Cuando el obligado cambiario haya reconocido su firma judicialmente o en documento público.
A) Pago.
Atender al requerimiento de pago en el plazo de 10 días, en cuyo caso el LAJ pondrá a disposición del acreedor cambiario la
suma de dinero correspondiente y entregará al deudor cambiario justificante del pago realizado.
En todo caso, las costas serán por cuenta del deudor, sin que sea de aplicación la excusa de que no pudo efectuar el pago
antes del requerimiento por una causa que no le sea imputable . Obviamente, el pago pone fin al juicio cambiario y el
embargo preventivo se alza.
Si no atiende al requerimiento de pago, ni interpone demanda de oposición cambiaria en el plazo de los diez días concedidos
para ello, el tribunal despachará ejecución por las cantidades reclamadas y el LAJ trabará embargo si no se hubiera podido
practicar o hubiera sido alzado.
Asimismo,la ley dispone que la ejecución se sustancie en estos casos conforme a lo previsto en la misma para las sentencias y
resoluciones judiciales y arbitrales (art. 825 LEC).
Aunque la ley no lo establezca, la resolución judicial por la que se despacha ejecución adopta forma de auto
Y por otro lado, aunque la ley no establece nada de sí contra la ejecución el ejecutado se puede oponer, de acuerdo a la
remisión que se hace para la ejecución ha de entenderse que si.
Por otro lado, el deudor cambiario puede plantear oposición cambiaría mediante demanda, alegando y probando las causas y
motivos de dicha oposición, ya que esto supone una inversión de roles, en el plazo de 10 días siguientes al del requerimiento
de pago.
Las causas de oposición que puede alegar el obligado cambiario en su demanda respecto de la relación cambiaria son las
siguientes:
1. La inexistencia o falta de validez de su propia declaración cambiaria. Aquí la ley menciona expresamente la falsedad
de la firma, pudiendo añadirse la concurrencia de violencia, intimidación o error, la falta de capacidad, la falsedad del
propio título,etc.
2. La falta de legitimación del tenedor o de las formalidades necesarias del título cambiario.
3. La extinción del crédito cambiario cuyo cumplimiento se exige al demandado. Sobre este punto puede alegarse el
pago, la consignación o la prescripción de las acciones cambiarias.
Junto a los motivos de oposición que se fundamentan en la propia relación cambiaria la ley permite además al deudor
cambiario oponer al tenedor del título las excepciones basadas en sus relaciones personales con él. Esto posibilita la
entrada en el proceso cambiario a las excepciones que pudiera formular el deudor frente al tenedor con fundamento en la
relación jurídica causal subyacente existente entre ambos.
Aunque la anterior posibilidad se limita a las excepciones basadas en las relaciones personales entre deudor y tenedor,
permite la ley que el deudor pueda oponer aquellas excepciones personales que él tenga frente a los tenedores anteriores si
al adquirir el título el tenedor procedió a sabiendas en perjuicio del deudor (exceptio doli).
Por último, aunque la ley no lo diga, el demandado puede oponer las excepciones de naturaleza procesal que se deriven de la
demanda cambiaria.
Interpuesta la demanda de oposición en el plazo señalado, el LAJ dará, después de haber examinado su admisibilidad,
traslado de la misma al acreedor para que lo impugne por escrito en el plazo de diez días.
Las partes pueden en sus respectivos escritos (demanda de oposición-escrito de impugnación) solicitar la celebración de
vista siguiendo los trámites del juicio verbal.
Si no se solicita la celebración de vista o el tribunal estima que no es procedente, resolverá éste sin más trámite la oposición.
Pero si se celebra vista y no comparece a la misma el deudor, el tribunal le tendrá por desistido de la oposición. Si quien no
comparece es el acreedor cambiario, decidirá el tribunal sobre la oposición, pero sin oírle (art. 826 LEC).
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La oposición cambiaria se resuelve mediante sentencia del tribunal que se dictará en el plazo de diez días y en la que deberá
pronunciarse sobre los motivos de oposición alegados:
2. Si la sentencia estima la oposición y es recurrida por el acreedor cambiario se procederá al alzamiento del embargo
preventivo acordado, pero éste podrá solicitar en el recurso su mantenimiento o la adopción de alguna medida
cautelar distinta.
Una vez firme la sentencia dictada en el juicio cambiario, producirá efectos de cosa juzgada. Sin embargo, estos efectos no se
limitan a las cuestiones efectivamente alegadas y debatidas en el juicio cambiario, sino que se extienden «a las cuestiones
que pudieron ser en él alegadas y discutidas». Las restantes cuestiones podrán plantearse en el juicio que corresponda.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
Estos medios de impugnación son herramientas legales que permiten a las partes solicitar la modificación o anulación de
resoluciones procesales emitidas por el órgano judicial o los LAJ. Estas resoluciones procesales pueden tener diferentes
tipos de errores o vicios, como infracciones de carácter procedimental, incongruencia o contradicciones en el proceso
lógico de elaboración de la resolución, o errores en la determinación, interpretación y aplicación de la norma material en el
supuesto de hecho.
Así mismo, no debemos de olvidar que la CE no reconoce expresamente el derecho a recurrir en el proceso civil, por lo que
se trata de un derecho de configuración legal, es decir, existirá siempre que el legislador lo haya previsto, con el contenido
y requisitos también previstos por este. Así concluimos que lo que existe es el derecho al recurso legalmente previsto, y no
el derecho al recurso en si.
La excepción a lo anteriormente dicho se encuentra en las resoluciones dictadas por los LAJ, ya que de acuerdo a lo
establecido por el TC, en estos casos el derecho al recurso se encuentra integrado en el derecho a la tutela judicial efectiva
establecida en la CE, y la imposibilidad de recurso, por ende, lesionaría dicho derecho (el de la tutela).
Existen dos tipos de medios de impugnación: los medios de impugnación de resoluciones firmes (revisión) y los recursos.
Los medios de impugnación de resoluciones firmes buscan rescindir una resolución en base a hechos diferentes que
puedan acreditar su injusticia. Los recursos, por otro lado, proceden contra resoluciones que no han adquirido firmeza y
pueden ser de carácter devolutivo o no devolutivo.
1. CLASES: Los medios de impugnación pueden ser sistematizados con arreglo a las siguientes categorías
doctrinales:
2. Ordinarios y extraordinarios.
a. Ordinarios: se pueden interponer ante cualquier resolución impugnable y por cualquier motivo,
posibilitando una plena revisión del objeto procesal (recursos de reposición, apelación, queja y revisión de
los decretos del LAJ).
b. Extraordinarios: solo frente a determinadas resoluciones y por determinados y concretos motivos, no
pudiendo estos modificar los hechos probados ni su valoración, tan solo podrá modificar la aplicación e
interpretación de la Ley, tanto sustantiva como procesal,por lo que la amplitud de conocimiento del órgano
es limitada. (de casación, por infracción procesal y constitucional de amparo).
3. Devolutivos y no devolutivos.
a. Devolutivos: son de los que conoce el órgano judicial superior jerárquico del que dictó la resolución
impugnada (recurso de apelación, casación e infracción procesal)
b. No devolutivos: son aquéllos de los que conoce el mismo órgano que dictó la resolución (reposición).
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3. PRESUPUESTOS PROCESALES: En cuanto a los presupuestos procesales de los recursos, éstos pueden ser
clasificados en comunes o de inexcusable observancia en todo tipo de recursos y especiales o específicos de determinados
medios de impugnación. Comunes: art. 448. Específicos: art. 449.
1. Comunes:
a) El gravamen. La legitimación para recurrir se identifica con la existencia de un gravamen o perjuicio que ha de sufrir
la parte por la resolución cuya impugnación se pretende(art. 448.1). Para atender a la existencia de gravamen como
presupuesto habilitante para recurrir, se ha de acudir a la parte dispositiva de la resolución, y no a su
fundamentación, aun cuando de la misma se pudiera derivar incongruencia, pues los recursos sólo proceden contra
el fallo.
b) El derecho de conducción procesal. Por lo que sólo quienes sean partes personadas en el proceso,
independientemente de la posición que ocupen en el mismo, pueden hacer uso de los recursos previstos. No
obstante, la jurisprudencia ha admitido la posibilidad de impugnación por un tercero cuando los efectos materiales
de la cosa juzgada que la resolución pueda producir le puedan alcanzar (fundamento en el art. 13 LEC). Sin embargo,
al interviniente simple, que es aquel que interviene contribuyendo para el triunfo de la pretensión de alguna de las
partes, sin más interés que este, el Tribunal no deberá concederle legitimación para impugnar su resolución,
mientras que al litisconsorte necesario si que se le deberá de reconocer dicha facultad,ya que goza de todo el status
de parte principal.
recursos temerarios y, además, atender a las necesidades derivadas del servicio de la justicia. Por ello, se devolverá la
totalidad del depósito, “si se estimare total o parcialmente el recurso” y, por el contrario, el recurrente lo perderá
cuando se inadmita o desestime.
La cuantía de estos depósitos oscila entre los 25 euros para el recurso de reposición (incluido el de revisión contra
las resoluciones del LAJ judicial), de 30 para el recurso de queja y de 50 para los demás y deberá efectuarse en la
entidad financiera habilitada y en la “Cuenta de Depósitos y Consignaciones” del órgano jurisdiccional con carácter
previo a la interposición de los recursos, todo ello bajo la sanción de la inadmisión del recurso. En caso de “defecto,
omisión o error..., se concederá a la parte el plazo de dos días para la subsanación del defecto”.
2. La caución para garantizar rentas y pagos. En determinados procesos especiales, el legislador exige, además, el
cumplimiento de determinados presupuestos específicos, que el art. 449 LEC concreta en el pago o prestación de
caución suficiente para garantizar las rentas vencidas en los procesos de desahucio, los pagos a la comunidad de
propietarios en los procedimientos de la Ley de Propiedad Horizontal o las indemnizaciones derivadas de los
contratos de seguro. Por lo que la caución lo que exige es la constitución de depósito o consignación mediante aval
solidario de duración indefinida y pagadero a primer requerimiento.
5. DESISTIMIENTO
Por último, debemos de tener presente que la LEC establece que la parte que ha interpuesto el recurso puede desistir de este
antes de que se resuelva, quedando en tal caso la resolución que en principio se había impugnado como firme, salvo que
fueran varias personas y solo desistiera alguna o algunas de ellas, en cuyo caso sólo se tendrán por abandonadas las
pretensiones de impugnación que en exclusiva hubieran realizado estas, o que el desistimiento fuera parcial, es decir, que el
recursos atacase a varios pronunciamiento de la resolución impugnada y solo se desista de alguno de ellos.
Asimismo, el desistimiento se deberá de realizar de forma expresa y por escrito, salvo en aquellos recursos en lo que se
prevea la celebración de una vista, en cuyo caso ha de ser posible realizar el desistimiento en esta de manera oral.
En estos casos de desistimiento, ya sea total o parcial, al tratarse de un acto de disposición, se requerirá que el procurar
tenga un poder especial para desistir.
Las resoluciones recurribles mediante este reposición, ,con independencia de si se realizan de manera oral o escrita,
son las siguientes:
2. Resoluciones del LAJ que sean diligencias de ordenación y decretos no definitivos, salvo que la ley prevea
recurso directo de revisión.
De dicha regla general hay que exceptuar las resoluciones contra las que, conforme a la LEC, no cabe recurso alguno (por
ejemplo, la resolución de los recursos de aclaración de las resoluciones judiciales o del LAJ: art. 214.4), o aquellas en las que
se confiere su impugnación directa a través del recurso de apelación, en cuyo caso será el recurrente el que decida si
interpone el de reposición o el de apelación, ya que si se utiliza el de reposición luego no se podrá recurrir en apelación,ya
que el auto que resuelve el recurso de reposición es irrecurrible, salvo que se trate de un decreto del LAJ que ponga fin al
procedimiento.Por lo que es incompatible utilizar ambos contra un mismo auto.
Estos no exigen ningún motivo específico para su interposición, la cual puede suceder, tanto por infracción de normas
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PROCEDIMIENTO
Se ha de interponer mediante escrito firmado por abogado y procurador, si su intervención es preceptiva, en un plazo de 5
días desde que se notifica la resolución, expresando la infracción en la que hubiera incurrido la misma, acreditando
también la constitución del depósito de 25 euros. Aunque la motivación no condiciona su admisión se debe fundamentar
su pretensión, para que las restantes partes puedan contradecirlas y para que la decisión sea congruente.
Con carácter previo a la interposición se debe remitir una copia del mismo a la parte contraria, ya que sino se inadmitirá
el recurso, sin posibilidad de subsanación.
Si no se cumplen estos requisitos se inadmitirá a trámite mediante decreto del LAJ, o providencia del tribunal. Si se admite
a trámite se dará traslado a las demás partes para que puedan impugnarlo mediante escrito, en un plazo de días.
Transcurrido este, se resolverá por el LAJ mediante decreto o por el tribunal mediante auto, el plazo es de 5 días, con
independencia de que se hayan o no presentado escritos.
Hemos de tener en cuenta que en determinados supuestos dicha tramitación se realiza completamente de manera oral y
en el mismo acto, incluyendo la resolución del recurso de reposición.
La resolución del recurso no impide que se pueda volver a plantear más adelante la posible infracción cometida, es decir,
al recurrir la resolución definitiva, siempre que ello resulte procedente.
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PROCEDIMIENTO
La tramitación del recurso de revisión es prácticamente idéntica a la del recurso de reposición, aunque con algunas
especialidades. Así, es el siguiente:
2. Con carácter previo a la interposición se debe remitir una copia del mismo a la parte contraria, ya que sino se
inadmitirá el recurso, sin posibilidad de subsanación.
3. Se interpone ante el LAJ que dictó la resolución, pero este es resuelto por el tribunal que está conociendo del
proceso.
4. De cumplir con los requisitos lo admitirá a trámite el LAJ mediante diligencia de ordenación. De no ser así, la
admisión la realizará el órgano judicial mediante providencia. En ambos casos, las resoluciones serán inrrecurribles.
5. Una vez admitido, se dará traslado a las demás partes para que puedan impugnarlo mediante escrito, en un plazo de
5 días.
6. Transcurrido este, se resolverá por el tribunal mediante auto, el plazo es de 5 días, con independencia de que se
hayan o no presentado escritos, y contra dicho auto sólo cabrá recurso de apelación cuando ponga fin al
procedimiento o impida su continuación.
7. Hemos de tener en cuenta que en determinados supuestos dicha tramitación se realiza completamente de manera
oral y en el mismo acto, incluyendo la resolución del recurso de revisión.
8. La resolución del recurso no impide que se pueda volver a plantear más adelante la posible infracción cometida, es
decir, al recurrir la resolución definitiva, siempre que ello resulte procedente.
Su admisión no está sujeta a la concurrencia de motivos concretos y tasados en la ley, por lo que se puede interponer por
infracción de normas de carácter procesal o normas de carácter material o sustantivo, pudiendo pretenderse un nuevo
pronunciamiento sobre el finde del asunto, tanto en relación con los hechos como con el derecho aplicable a los mismos.
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Así, destacamos, que por segunda instancia referida a apelación, se entiende que:
1. El Tribunal que conoce del recurso lo que realiza es un nuevo examen de las actuaciones llevadas a cabo ante el
tribunal de primera instancia, con arreglo a “los fundamentos de hecho y derecho de las pretensiones formuladas”
ante dicho tribunal. Por lo que, sólo excepcionalmente, en los casos previstos en la ley, se permite proponer pruebas
en apelación.
2. No solo se trata de revisar que lo resuelto por el tribunal inferior se ajuste a derecho, sino que supone también la
emisión de un nuevo pronunciamiento sobre la cuestión, por lo que se podrá pretender que se revoque un auto o
sentencia y se dicte otro favorable al recurrente
3. Por lo que, queda claro que se podrá pretender la revocación de la sentencia de primera instancia y la emisión de
otra pronunciandose sobre el fondo del asunto, y el pronunciamiento sobre la infracción normas o garantías
procesales.
COMPETENCIA.( at 455)
La competencia funcional corresponderá a los JPI cuando se trate de un recurso interpuesto contra resoluciones apelables
de los Juzgados de Paz y, a las Audiencias Provinciales, cuando se trate de la impugnación de resoluciones de los JPI.
La competencia territorial se delimita por derivación, s dci, los JP1 del partido judicial de los Juzgados de Paz, y las
Audiencias Provinciales de la circunscripción de los JP1.
LEGITIMACIÓN
Están legitimados para recurrir en apelación cualquiera de las partes ( actor como demandante) siempre y cuando la
resolución que se pretende recurrir le resulte desfavorable (requisito de gravamen), así como también lo está el demandado
en rebeldía, siempre que se realice dentro del plazo legal.
También lo estarán quienes sin ser partes inicialmente en el proceso, se incorporaron a este mediante la intervención
voluntaria o provocada
Adhesión a la apelación:
1. Consiste en que, en la apelación, la parte apelada,que no quiso recurrir la sentencia, cambia de parecer y decide
también impugnar una vez que se le da traslado del recurso de apelación de la parte apelante, pudiendo también, en
vez de realizar esto, oponerse a dicho recurso de la parte apelante.
2. Para que dicha parte pueda también impugnar la resolución ha de ser también perjudicada, es decir, los
pronunciamientos de dicha resolución han de ser desfavorables, en mayor o menor medida, para ambas partes.
3. Así, en estos casos, ambas partes se convierten simultáneamente en apelantes y apeladas, existiendo asi dos
apelaciones distintas que se tramitarán y resolverán conjuntamente, pero que de desistir de la apelación de una de
ellas no se afectará a la otra, ya que cada uno de los recursos son autónomos.
RESOLUCIONES RECURRIBLES.
1. Las sentencias definitivas que ponen fin al proceso EN la 1º Instancias, a excepción de las sentencias dictadas en los
juicios verbales por razón de la cuantía cuando ésta no supere los 3.000 euros
2. Los autos definitivos, es decir, los que pongan fin EN la 1º instancia antes de que concluya su tramitación ordinaria
3. Los autos en los casos en que, sin ser definitivos, así lo prevea la ley.
EFECTOS DE LA APELACIÓN
1. Como en todos los recursos, impide la firmeza de la resolución recurrida
2. La interposición contra sentencias desestimatorias o contra autos que pongan fin al proceso no produce ningún
tipo de efecto suspensivo,por lo que en ningún caso procede actuar en sentido contrario. Pero en el caso de que se
interponga contra una sentencia estimatoria, los pronunciamientos de esta se llevarán a cabo con las condiciones y
requisitos previstos para la ejecución provisional, siendo competente para dichas actuaciones quien dictó la
sentencia. Por esto, si es de condena se podrá ejecutar provisionalmente, pero si se trata de alguna de las que la ley
establece como no provisionalmente ejecutables, la apelación impedirá que se lleve a efectos.
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PROCEDIMIENTO
Podemos distinguir dos estadios distintos:
1. El primero se lleva a cabo ante el Tribunal que emitió la resolución recurrida y comprende la interposición del
recurso, su admisión y traslado a la parte apelada para que conteste.
2. El segundo se da ante el Tribunal competente para resolver el recurso, y comprende la práctica de la prueba con
celebración de vista, en su caso, y la decisión del recurso.
1.Interposición
Se interpone ante el órgano judicial que dictó la resolución recurrida, dentro del plazo de 20 días desde el día siguiente a que
notificó o a la de su aclaración o a la denegación de ésta, debiendo de consignar el depósito correspondiente ( 50 euros)
Se habrá de concretar cuál, o cuáles, son las peticiones impugnatorias, exponiendo las alegaciones en las que se
fundamenten estas. Además se habrá de citar la resolución impugnada y los concretos pronunciamientos que se impugnan.
Si se alegara infracciones de normas o garantías procesales, se citarán dichas normas y se alegará, en su caso, la indefensión
sufrida, debiendo acreditar que denunció oportunamente la infracción cuando tuvo oportunidad.
Por último, en determinados supuestos excepcionales, también se deberán de presentar junto a este escrito documentos
distintos a los aportados en la primera instancia, así como para solicitar la práctica de la prueba en esta segunda instancia.
Antes de adentrarnos en el segundo estadio, delimitaremos que que se puede solicitar en apelación (objeto) y cuales son las
alegaciones con las que se pretende fundamentar dichas peticiones.
1. La revocación de la primera instancia que se pronuncia sobre el fondo del asunto, es decir, sobre el objeto del
proceso, y la emisión de una nueva favorable al recurrente, mediante el examen de las alegaciones y las pruebas de la
primera instancia, así como de las pruebas que se admitan en apelación. Las alegaciones en las que se fundamenta
dicha pretensión pueden ser en la errónea fijación de los hechos jurídicamente relevantes o en la incorrecta
calificación jurídica de éstos o en la equivocada interpretación y aplicación de las normas.
2. La revocación de la sentencia de primera instancia, pero no alegando motivos de fondo, sino la infracción de
normas de carácter procesal. Dependiendo de la naturaleza de la infracción procesal, y de si esta a causado
indefensión se puede pedir que se revoque la sentencia, se subsane el vicio procesal y se resuelva sobre el fondo del
asunto o, si la infracción procesal es de las que origina la nulidad de las actuaciones o de parte de ellas, siendo
insubsanable, se podrá solicitar que se declare tal nulidad y se retrotraigan las actuaciones al momento al que se
produjo la infracción.
3. La revocación de autos definitivos o no y su sustitución por otro que resulte favorable , cuando se prevé la
apelación para dichos autos. Esta petición solo se puede fundamentar en la infracción de normas procesales, ya que
dichas resoluciones ponen fin al procedimiento antes de que este concluya siguiendo su tramitación ordinaria y a
través de sentencia, por lo que dichas resoluciones no entran en el fondo del asunto. Por lo que no se da así
comienzo a la segunda instancia, pues la primera no se ha desarrollado o está suspendida por lo que dichas
resoluciones no entran en el fondo del asunto.
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4. Prueba en apelación.
Así una vez realizados todos los anteriores trámites se le dará traslado, junto con el resto de autos, al Tribunal que es
competente para resolver el recurso, quien deberá de pronunciarse sobre la admisión de los documentos y las pruebas
propuestas en el plazo de 10 días desde la recepción de los autos. Este resolverá sobre la admisión mediante auto,
atendiendo a los requisitos generales de pertinencia, utilidad y licitud, además de comprobar que sea uno de los supuesto en
los que se permita la práctica de dicha prueba en apelación (los vistos en el apartado anterior y que están en el art 460 )
Si se admitiese la práctica de la prueba, el LAJ señalará día para celebrar la vista, pero si no hubiese proposición de prueba o
fuese inadmitida, puede también celebrarse la vista si lo solicita alguna de las partes o el tribunal lo considera necesario.
Asimismo, si se denegará toda o parte de la prueba solicitada, contra dicho auto cabría recurso de reposición
5.Resolución de la apelación
El tribunal resolverá el recurso de apelación adoptando dicha resolución la forma de auto si lo que se ha recurrido es un auto,
y de sentencia si lo que se ha recurrido es una sentencia.
Si se ha celebrado vista, el plazo para dictar la resolución será de 10 días desde la finalización de esta
Si no se ha celebrado vista, el plazo para dictar la resolución será de un mes desde la recepción del los autos por dicho
tribunal.
Como ya hemos visto, corresponde a la parte recurrente determinar los pronunciamientos que se impugnar, la petición
concreta y las alegaciones en que las fundamenta, delimitando así el ámbito de conocimiento y decisión del tribunal de
apelación, por lo que la resolución de este a de ser congruente con las peticiones planteadas, en virtud del principio
dispositivo y de justicia rogada, además que dicho deber de congruencia, también en apelación, se recoge expresamente en la
ley.
Por otro lado, no debemos olvidar que se ha de respetar también la prohibición de la reformatio in peius o reforma
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peyorativa, es decir, que la situación del recurrente no puede verse agravada o empeorada tras el recurso, en comparación
con la resolución recurrida.
Sin embargo, hay una excepción a esta regla, y es que no se aplicará cuando el agravamiento se derive de la estimación de la
impugnación de la resolución impugnada presentada por el apelado inicial, y además existan dos apelaciones autónomas: una
presentada por el apelante inicial y otra presentada por el apelante posterior o por adhesión. En estos casos, la situación no
se aborda desde la perspectiva de la prohibición de la reformatio in peius, sino desde la perspectiva de la congruencia del
tribunal de apelación con la petición del apelante posterior. Por lo que en estos casos se podría ver agravada la situación del
apelante posterior, pero nunca del apelante principal, ya que solamente se podría aceptar la impugnación del apelante
posterior si esta no empeora la situación del principal.
1. Si se pide la revocación de un auto por no cumplir con las disposiciones procesales y se estima, el tribunal lo
revocará y dictará otro conforme a derecho.
2. Si se solicita la revocación de una sentencia por una infracción procesal cometida durante la primera instancia y se
estima, el tribunal puede declarar la nulidad de la sentencia y reenviar las actuaciones al tribunal de primera
instancia para que este dicte una nueva sentencia o conceder un plazo para subsanar el error y posteriormente
pronunciarse el tribunal de apelación sobre el objeto del proceso.
3. Si se solicita revocar la sentencia de primera instancia por un error procesal que cause la nulidad de todas, o
parte, de las actuaciones, hay dos posibilidades:
a. Si el defecto es insubsanable, se declarará la nulidad mediante auto y se retrotraer las actuaciones hasta
dicho momento.
b. Si el defecto es subsanable en la segunda instancia,se dará un plazo no superior a 10 días para hacerlo y
después el tribunal se pronunciará sobre el objeto del proceso.
4. Si la apelación se basa en una cuestión de fondo, como la interpretación y aplicación de la ley, y se estima, el
tribunal revocará la sentencia y dictará una nueva con los pronunciamientos correspondientes sobre el fondo.
RECURSO DE QUEJA.
Se trata de un recurso de carácter accesorio o instrumental respecto de otro medio de impugnación devolutivo. Este
permite que la inadmisión a trámite de otro medio de impugnación devolutivo, sea controlado directamente por el órgano
competente para resolver el recurso principal, cuando el órgano que le corresponda la inadmisión sea distinto. Por lo que
apreciamos que este recurso es extraordinario y también devolutivo, y debido a que la LEC no establece su carácter
suspensivo, se llevará a efecto lo previsto en el auto de inadmisión recurrido. Así, hemos de tener presente que estos
recursos se tramitarán con carácter preferente.
1. Los autos en los que el órgano judicial que haya dictado la resolución denegará la tramitación de un
recurso de apelación, extraordinario por infracción procesal o de casación, es decir, el auto de inadmisión
de estos 3
2. Se EXCLUYE, en los procesos de desahucio de finca urbana y rústica, cuando la sentencia que procediera
dictar no produce efectos de cosa juzgada.
PROCEDIMIENTO
Comienza con la interposición del recurso ante el órgano judicial competente para resolver el recurso principal, que es
también competente para resolver este.
Se realiza mediante escrito firmado por abogado y procurador, si su intervención es preceptiva, en un plazo de 10 días,
expresando la infracción en la que hubiera incurrido la misma, acreditando también la constitución del depósito de 30
euros. Además, dicho escrito se ha de acompañar con la copia de la resolución recurrida.
Presentado el recurso, dicho órgano tendrá un plazo de 5 días para resolverlo mediante auto.
Si es estimado, ordenará al tribunal que continúe con la tramitación del recurso principal. Sin embargo, si es desestimado,
ordenará ponerlo en conocimiento del órgano judicial correspondiente para que conste en los autos. Asimismo, no
procederá ningún tipo de recurso contra el auto que se dicte, ya sea estimatorio o desestimatorio.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
1. Concepto y caracteres.
El recurso extraordinario por infracción procesal es un recurso extraordinario y devolutivo (se presenta ante un órgano
jurisdiccional distinto y superior al que emitió la resolución impugnada.) el órgano jurisdiccional cuya resolución se
impugna mediante este recurso será la Audiencia Provincial y el superior jerárquico que lo va a resolver es la Sala de lo Civil
del Tribunal Supremo
Los recursos extraordinarios por infracción procesal están limitados por la ley procesal en cuanto a las razones específicas
que se pueden alegar para presentar el recurso. Estos motivos tasados suelen referirse a la violación de normas procesales.
Sin embargo, las violaciones procesales pueden ocurrir en diferentes momentos del procedimiento o afectar a cuestiones
fundamentales de jurisdicción y competencia, lo que significa que las consecuencias de estimar el recurso pueden ser muy
diversas dependiendo de la infracción procesal alegada. Además, aunque los motivos de recurso están limitados por la ley,
las partes recurrentes pueden especificar, dentro de esos límites, sobre qué asuntos desea que se pronuncie el tribunal ad
quem.
Si se estima la infracción, el tribunal puede anular la resolución impugnada y devolver las actuaciones al tribunal inferior o,
en algunos casos, puede dictar una nueva sentencia. La Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000 contemplaba solo la primera
opción, en la que de estimarse la infracción procesal por la vía de este recurso, el TSJ se limitaba a anular la resolución en
cuestión y a devolver las actuaciones al tribunal de apelación de donde procedían, reponiéndolas al estado en que se
encontraran cuando se cometió la vulneración., pero la Disposición Final 16ª establece provisionalmente la posibilidad de
que el tribunal superior se pronuncie sobre el fondo y dicte una nueva sentencia.
2. Tribunal competente.
En la Ley de Enjuiciamiento Civil de 2000 se establecía que el Tribunal Superior de Justicia en cuya demarcación radicara el
tribunal recurrido era competente para conocer del recurso extraordinario por infracción procesal. Sin embargo, al no
haberse obtenido la mayoría parlamentaria para reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Sala de lo Civil del Tribunal
Supremo es ahora la encargada de conocer de este recurso. Existe una excepción a favor de las Salas de lo Civil y Penal de
los TSJ cuando se trate del recurso de casación fundado en la infracción de normas del Derecho civil, foral o especial, en
cuyo caso la interposición y tramitación de los recursos se hará conjuntamente y serán resueltos por los TSJ. Sin embargo,
la competencia para decidir el recurso de casación fundado en infracción de precepto constitucional siempre
corresponderá al Tribunal Supremo (art 5.4 LOPJ)
3. Resoluciones recurribles.
En cuanto al recurso por infracción procesal, hay diferencias entre lo previsto originalmente en la LEC 2000 y lo que se
encuentra actualmente en vigor, DF 16ª LEC. Según la normativa actual, el recurso por infracción procesal se puede
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
interponer contra las resoluciones que sean susceptibles de recurso de casación. Son recurribles en casación y, por lo tanto,
por infracción procesal, las sentencias dictadas en segunda instancia por las Audiencias provinciales en ciertos supuestos:
1. cuando se hayan dictado en procesos para la tutela judicial civil de los derechos fundamentales
2. cuando se hayan dictado en procesos tramitados por razón de la cuantía si ésta excediere de 600.000 euros
3. cuando concurra interés casacional en la resolución del recurso, pese a que la cuantía no exceda de la indicada
anteriormente o se hubiera dictado en procesos por razón de la materia.
El régimen provisional de la DF 16ª LEC se asienta en una estrecha relación entre ambos recursos (casación e infracción
procesal), de manera que pueden distinguirse dos escenarios diversos:
- Si el recurso por infracción procesal se interpone conjuntamente con el recurso de casación, se pueden recurrir las
sentencias de las Audiencias Provinciales en cualquiera de los tres supuestos.
- Si se pretende interponer el recurso por infracción procesal de forma autónoma, esto es, sin recurso de casación
conjunto, se reducen las posibilidades a las sentencias contempladas en los supuestos 1º y 2º.
Sin embargo, las sentencias dictadas por las Audiencias Provinciales como consecuencia de haberse estimado previamente el
mismo recurso extraordinario son irrecurribles por infracción procesal, salvo que se fundara en infracciones y cuestiones
diferentes de las que fueron objeto del primer recurso y siempre que esa sentencia sea susceptible de casación.
Aquellas sentencias dictadas en juicios verbales por razón de la cuantía hasta 3000 euros que no son susceptibles de
apelación, mucho menos podrán ser recurribles por infracción procesal y de casación.Tampoco lo son las sentencias dictadas
en juicios verbales de 3000 y 1 céntimos a 6000 (que sí son susceptibles de recurso de apelación).
Motivos de impugnación. Los motivos para interponer el recurso extraordinario son los contemplados en el art. 469:
a. Infracción de las normas sobre jurisdicción y competencia objetiva o funcional. No se hace referencia a la competencia
territorial porque las normas de competencia objetiva y funcional son imperativas, indisponible para las partes -norma
de ius cogens-, mientras que las de competencia territorial sí son disponibles para las partes.
b. Infracción de las normas procesales reguladoras de la sentencia. Únicamente podrá fundarse este motivo de recurso en
la infracción de los arts. 209 y 214 a 222 LEC. Un ejemplo sería la falta de motivación.
c. Infracción de las normas legales que rigen los actos y garantías del proceso cuando la infracción determinare la nulidad
conforme a la ley o hubiere podido producir indefensión. Este punto da lugar a un incidente excepcional de nulidad de
actuaciones, que es un recurso que solo procede cuando ya se han agotado todas las opciones antes de ir al amparo, pero
antes de llegar al incidente excepcional de nulidad de actuaciones, el legislador prevé impugnar la sentencia por vía de
recurso extraordinario de infracción procesal.
d. Vulneración, en el proceso civil, de derechos fundamentales reconocidos en el artículo 24 de la Constitución”. Este motivo
pretende evitar llegar a interponer un recurso de amparo. Los derechos fundamentales que se pueden alegar son
únicamente los contemplado en el art. 24, por ejemplo, la infracción de congruencia iría por esta vía porque el derecho a
la tutela judicial efectiva recoge el derecho a una sentencia congruente.
Aunque el recurso se limita a los casos en los que se puede interponer un recurso de casación, los motivos en los que se
puede basar el recurso extraordinario siguen siendo los mismos que los previstos en la ley. Por la naturaleza extraordinaria
del recurso, dichos motivos están tasados y se centran en la denuncia de infracciones relativas a la regularidad y validez del
proceso o a la causación de indefensión.. El recurso no puede utilizarse para plantear nuevas infracciones, y el recurrente
debe haber intentado remediar la infracción procesal cometida antes de interponer el recurso.
Para que el recurso sea admitido, debe haberse denunciado la infracción en la primera instancia la infracción procesal o la
vulneración del derecho fundamental y se haya reproducido la denuncia y, si fuera necesario, en la segunda instancia, asi
como, en caso de que la violación de derecho fundamental hubiera producido falta o defecto subsanable, deberá haberse
pedido la subsanación en la instancia o instancias oportunas Si no se cumple con el anterior requisito no se admitirá a
trámite el recurso (art. 470.2 LEC).
El recurrente debe justificar en su escrito de interposición que ha intentado subsanar la infracción en las instancias
correspondientes y debe proporcionar el resultado de dicho intento.
Los motivos en que puede fundarse el recurso extraordinario por infracción procesal son los siguientes conforme al art.
469.1 LEC:.
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● Dentro de este apartado se incluyen la infracción de las normas relativas a la extensión y límites de la jurisdicción
de los tribunales civiles españoles, que vienen determinadas sobre todo en la LOPJ, pero también en tratados y
convenios internacionales en los que España sea parte
● También la infracción de las normas que delimitan la atribución de asuntos entre la jurisdicción civil, por un lado, y
la Administración Pública, la jurisdicción militar o el Tribunal de Cuentas, o del orden jurisdiccional civil frente a los
de otros órdenes jurisdiccionales.
● Igualmente la infracción de las normas sobre la declinatoria o sobre la abstención de conocimiento cuando se haya
o no sometido el asunto a arbitraje o a mediación (arts. 63 y 66 LEC).
● Expresamente se mencionan en el art. 469.1.1º LEC la infracción de la distribución de competencia objetiva o
funcional entre los tribunales.
● Las alegaciones de falta de competencia territorial también son admitidas en el recurso extraordinario por
infracción procesal, pero solo cuando se trata de normas imperativas.
Este apartado se refiere a la infracción de normas procesales que regulan los requisitos formales y de contenido que deben
cumplir las sentencias.
Estas normas se encuentran en diferentes cuerpos normativos, como la Constitución Española, la Ley Orgánica del Poder
Judicial y la Ley de Enjuiciamiento Civil. La infracción de estas normas puede ser alegada en el recurso extraordinario por
infracción procesal.
Entre las normas que se pueden alegar se encuentran aquellas relacionadas con la invariabilidad de las sentencias, la claridad,
precisión y congruencia en la motivación de las sentencias, la liquidez en el pronunciamiento, así como la cosa juzgada.
El Tribunal Supremo ha considerado que, excepcionalmente, se pueden revisar cuestiones relativas a la prueba al amparo de
la infracción de las normas sobre la carga de la prueba. Sin embargo, un sector de la doctrina considera que estas
infracciones deberían ser tratadas a través del recurso de casación en lugar del recurso extraordinario por infracción
procesal.
C) Infracción de normas legales que rigen los actos y garantías del proceso causantes de nulidad o indefensión.
Este apartado contempla las infracciones procesales que puedan haber ocurrido durante el proceso y que puedan haber
resultado en la nulidad de los actos o en la indefensión de las partes.
Las infracciones determinantes de nulidad están reguladas por la LOPJ y la LEC y pueden ser a instancia de parte o de
oficio. Además, se puede alegar indefensión si se ha causado algún menoscabo esencial en las facultades de las partes para
intervenir en la conformación de la resolución judicial.
En el caso de la indefensión, no es suficiente, pues, que se haya cometido cualquier vicio o error de procedimiento para que
resulte de aplicación. Se ha de causar, además, algún menoscabo esencial en las facultades de las partes de intervenir con
sus alegaciones sobre los hechos o sobre el derecho en la conformación de la resolución judicial. Aunque la literalidad del
precepto se refiera expresamente a que se «hubiera podido causar indefensión» lo cierto es que los tribunales exigen que la
indefensión padecida sea efectiva y concreta. Los supuestos de infracción de normas procesales que causan indefensión
pueden ser variados y numerosos, como incorrectos actos de citación o emplazamiento, inadmisión de pruebas propuestas,
etc.
RECURSO DE CASACIÓN
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
El recurso de casación civil es un medio de impugnación extraordinario que puede interponer, contra la sentencia dictada
en grado de apelación por la Audiencia Provincial, quien haya sido perjudicado por ella, solicitando que se anule el fallo y se
resuelva la controversia conforme a Derecho, debido a que se ha cometido en su elaboración alguno de los errores «in
iudicando in iure» que permiten legalmente fundamentar el recurso. Es decir, es un recurso extraordinario que permite
revisar la aplicación de la ley sustantiva por parte del tribunal de apelación en el proceso.
Al ser un recurso extraordinario, el vicio que el recurrente puede alegar en casación está legalmente tasado y es “la
infracción de las normas aplicables para resolver las cuestiones objeto del proceso” (art. 477.1), que incluye:
2. Tribunal competente.
La competencia funcional para resolver el recurso de casación corresponde a la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (arts.
56.1º LOPJ, 478.1.I LEC). Esto es predicable en el caso de que se aplique el denominado Derecho civil común. Sin embargo,
pueden resultar igualmente competentes las Salas de lo Civil y de lo Penal de los TSJ cuando el recurso de casación se
interpone contra resoluciones de los tribunales civiles radicados en la Comunidad Autónoma, siempre que el recurso se
funde, exclusivamente o junto a otros motivos, en infracción de las normas de Derecho civil, foral o especial, propio de
dicha Comunidad, y siempre que el respectivo Estatuto de Autonomía haya previsto esta atribución.
↳ RESUMEN: El recurso se interpone ante la Sala de lo Civil del TS y en ocasiones ante el TSJ de la respectiva
Comunidad Autónoma si la misma contare con normas del Derecho civil, foral o especial, propio.
La distribución competencial en materia de casación no está exenta de incertidumbres. Por ejemplo, la aplicación del
derecho civil común o especial depende de la vecindad civil y no de la comunidad autónoma donde se encuentra el tribunal
competente. Esto plantea problemas cuando un tribunal de apelación está conociendo un asunto sujeto a derecho especial
o foral que no es propio de su comunidad autónoma, ya que el tribunal superior de justicia de esa comunidad no podrá
conocer de la casación. Además, si un recurso de casación se basa tanto en la infracción del derecho civil común como en el
derecho civil propio, será la Sala de lo Civil y de lo Penal del tribunal superior de justicia respectivo la que resuelva ambos
aspectos. Si hay alguna duda sobre la competencia para conocer de la casación entre el tribunal supremo y el tribunal
superior de justicia, será el primero el que resuelva la cuestión. Si el recurso de casación se basa en la infracción
constitucional, además de otros motivos, como la infracción del derecho civil especial o foral, la competencia para conocer
del mismo corresponderá al tribunal supremo
3. Resoluciones recurribles.
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El motivo de casación. El recurso de casación queda reducido a un único motivo, expresado en el art. 477.1, cuyo supuesto
de hecho viene integrado exclusivamente por aquellos vicios cometidos por el Juez en la sentencia al determinar,
interpretar o aplicar la norma material al supuesto fáctico en cuestión. El recurrente debe reflejar en su escrito de
interposición del recurso en qué medida la infracción de tales normas ha incidido en el fallo de la sentencia impugnada y
generado un gravamen para recurrir. Cuando se alegue más de una infracción, cada una de ellas debe ser formulada en un
motivo distinto y todos ellos deben ser numerados correlativamente.
Son recurribles en casación las sentencias dictadas en segunda instancia por las Audiencias Provinciales en las que
concurra, además, alguna de las condiciones que veremos más adelante. Esto excluye a los autos, salvo que se trate de los
dictados por la AP resolviendo recursos sobre reconocimiento y ejecución de resoluciones judiciales extranjeras o de otro
Estado de la UE o cuando así lo contemplen tratados o convenios internacionales. Habrá que considerar igualmente las
previsiones contenidas al respecto en las disposiciones de aquellas Comunidades Autónomas con Derecho civil propio (por
ahora Galicia, Aragón,Cataluña y País Vasco).
El Acuerdo no jurisdiccional de la Sala de lo Civil del TS de 2017 ha excluido de la condición de recurribles las sentencias de
las AP que debieron adoptar la forma de auto, las sentencias de las AP que no eran susceptibles de apelación por haberse
dictado en juicio verbal tramitado por razón de la cuantía inferior a 3.000 euros y también, a nuestro juicio
injustificadamente, las sentencias dictadas en apelación por las AP constituidas por un solo Magistrado en juicios verbales
por la cuantía.
Además de tratarse de las indicadas resoluciones, se tienen que dar en éstas alguna de las siguientes condiciones para
que proceda la casación:
1. El artículo 477.2.1º de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece que las sentencias dictadas para la protección judicial
de derechos fundamentales distintos a los reconocidos en el artículo 24 de la Constitución Española pueden ser
recurridas en casación. La vulneración de los derechos fundamentales reconocidos en el artículo 24 de la CE está
reservada para el recurso por infracción procesal
2. El recurso de casación en materia civil puede interponerse en segunda instancia ante las Audiencias Provinciales
cuando se den ciertas condiciones. Sin embargo, no podrán recurrirse en casación los autos, excepto en casos
específicos. También se deben tener en cuenta las disposiciones de las Comunidades Autónomas con Derecho civil
propio.
De esta forma, la cuantía del proceso debe exceder de 600.000 euros para que se permita la casación. Se discute si
la cuantía se refiere a la demanda inicial o a la segunda instancia, el Acuerdo no jurisdiccional del TS, de 30 de
diciembre de 2011, se decantó por la segunda opción y entendió inadmisible la casación por razón de la cuantía si el
objeto litigioso se redujo por debajo de los 600.000 euros en la segunda instancia.
En Aragón, la casación es admisible si la cuantía excede de 3.000 euros, mientras que en Galicia no hay limitación
por razón de cuantía. La Ley 4/2012 sobre casación civil en Cataluña y la Ley 4/2022 sobre casación civil en el País
Vasco no mencionan la cuantía.
3. El tercer supuesto para recurrir en casación es cuando la resolución del recurso presenta interés casacional. Esto
significa que se pueden recurrir las sentencias de procesos civiles de cualquier cuantía(incluso inferior a 600.000) o
materia cuando se plantea una cuestión que pueda afectar a la jurisprudencia o cuando existe una contradicción
entre distintas Audiencias Provinciales o con la jurisprudencia establecida por el Tribunal Supremo. El objetivo de
este recurso es fijar la doctrina jurisprudencial correcta
El interés casacional en un recurso de casación viene determinado por el legislador (art. 477.3 LEC) y se produce cuando:
- la sentencia recurrida se opone a la jurisprudencia del Tribunal Supremo (TS)
↳ EJEMPLO: Supongamos que una sentencia de una Audiencia Provincial dictada en un proceso civil
establece una interpretación diferente de una norma civil con respecto a la que ya existe jurisprudencia
consolidada del Tribunal Supremo. En este caso, el recurso de casación podría plantearse por interés
casacional al existir una contradicción entre la jurisprudencia del TS y la sentencia recurrida de la AP.
- cuando existen jurisprudencias contradictorias de las Audiencias Provinciales (AP) sobre el mismo problema
↳ EJEMPLO: Un ejemplo de este supuesto podría ser el de una Audiencia Provincial que haya dictado una
sentencia en la que se considera que una cláusula de un contrato hipotecario es abusiva y, por lo tanto, nula,
mientras que otra Audiencia Provincial haya dictado una sentencia en la que se considera que la misma
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
cláusula no es abusiva y, por lo tanto, es válida. En este caso, se produce una contradicción entre ambas
jurisprudencias y podría ser motivo de interés casacional para un recurso de casación.
- cuando se aplican normas con una vigencia no superior a cinco años sin que exista jurisprudencia del TS al
respecto.
↳ EJEMPLO: Imaginemos que se dicta una sentencia en un juzgado de lo civil en el año 2022 que aplica una
norma autonómica de la Comunidad Valenciana que entró en vigor en el año 2020 y que no ha sido objeto de
interpretación por parte del Tribunal Supremo. Si un recurso de casación es presentado alegando que la
sentencia recurrida es contraria a la normativa vigente y que no existe jurisprudencia del TS sobre dicha
norma autonómica, podría darse un interés casacional en este cas
Para que se considere interés casacional, el recurrente debe citar dos o más sentencias de la Sala Primera del TS en el escrito
de interposición, excepto en los casos en los que se justifique la necesidad de establecer jurisprudencia o modificar la
existente. Además, la oposición a la doctrina del TS debe haber sido relevante en la decisión de la sentencia recurrida.
También se puede dar interés casacional en relación con normas de Derecho civil propio de una Comunidad Autónoma si el
Tribunal Superior de Justicia respectivo ha de conocer del recurso de casación.
El recurso de casación sólo puede fundarse en un único y exclusivo motivo, esto es, en la infracción de normas aplicables
para resolver las cuestiones objeto del proceso. Este motivo es el característico del recurso de casación y que sea único no
significa que no se puedan denunciar varias infracciones de normas en un mismo escrito de interposición, pero exige el
Tribunal Supremo que se expongan como motivos diferenciados.
CLASES DE INFRACCIONES: Las normas del ordenamiento jurídico que se suponen infringidas pueden ser de diversa
naturaleza, así, puede tratarse de un precepto constitucional, de leyes formales o normas con rango de ley que pueden ser
tanto procedentes del Estado como de las propias Comunidades Autónomas; igualmente de normas contenidas en tratados
internacionales, pues una vez publicados oficialmente forman parte del ordenamiento jurídico (art. 96 CE) así como se
puede denunciar por este motivo la infracción de normas consuetudinarias y de principios generales del derecho.
En todo caso, estas normas han de ser de naturaleza sustantiva o material y pertenecer al ámbito del derecho privado
—civil y mercantil—, sin que pueda invocarse la infracción de normas administrativas, penales o laborales salvo que éstas
hayan de ser observadas en la aplicación, interpretación o integración de una norma civil.
5. Procedimiento.
1. Interposición del recurso: El recurso debe ser interpuesto ante el tribunal que dictó la sentencia recurrida en el plazo
de 20 días hábiles desde la notificación de la misma. El recurrente debe indicar los motivos del recurso y las
infracciones que alega, así como aportar la documentación pertinente.El recurrente, además, habrá de haber
efectuado los depósitos de 50 euros, consignaciones y tasas judiciales pertinentes.
2. Admisión del recurso: El tribunal que dictó la sentencia recurrida examinará el recurso y decidirá si lo admite a
trámite o lo desestima. En caso de ser admitido, se trasladará el recurso al TS.
3. Formalización del recurso: El recurrente deberá formalizar el recurso ante el TS en el plazo de 20 días hábiles desde
la notificación de la admisión a trámite del recurso. En la formalización, el recurrente deberá justificar los motivos de
interés casacional y aportar las pruebas y documentos que considere pertinentes.
4. Admisión a trámite del recurso: El TS examinará el recurso y decidirá si lo admite a trámite o lo inadmite. En caso de
ser admitido, se dará traslado del recurso a la parte contraria para que presente sus alegaciones.
5. Vista del recurso:el LAJ de la Sala (art. 182.4) señalará mediante diligencia de ordenación, dentro de los treinta días
siguientes, día y hora para la celebración de la vista o, en su caso, el presidente señalará día para la votación y fallo del
recurso de casación (arts. 182.1 y 486.1). Transcurridos 20 días desde dicho señalamiento o desde la finalización de la
vista, el tribunal de casación deberá dictar sentencia (art. 487), que habrá de ser congruente con la pretensión de
impugnación y motivada, pudiendo inadmitir, admitir o desestimar el recurso. El TS celebrará una vista en la que se
expondrán las alegaciones de ambas partes y se debatirán los argumentos del recurso.
6. Sentencia: El TS dictará una sentencia en la que resolverá el recurso y confirmará, modificará o revocará la sentencia
recurrida.
Recordemos una vez más que el recurso de casación es un recurso extraordinario y que solo se admite en determinados
casos, como cuando se dan motivos de interés casacional o cuando la cuantía del asunto es superior a 600.000 euros.
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
El fundamento de la revisión se halla en el equilibrio entre seguridad jurídica (art. 9 CE) y justicia (art. 1 CE). Si bien la
seguridad jurídica garantiza la finalización del proceso en un momento en el tiempo, con efecto de cosa juzgada,
impidiendo una sucesiva continuidad del mismo a través de cualquiera medio de ataque, existen excepcionalmente
circunstancias que pueden concurrir y que permiten, con condiciones, por razones de justicia, volver al proceso con
eficacia de cosa juzgada, pese a las sentencias firmes.
● La revisión no es un recurso ni una nueva instancia del proceso que permita un nuevo examen o enjuiciamiento de
las cuestiones debatidas y resueltas, dado que los recursos se interponen antes de la firmeza de la resolución
(pretenden evitar su firmeza), y la revisión se interpone contra sentencia firme, cuando ya no es posible plantear ni
recursos ordinarios ni extraordinarios contra la misma.
● La revisión de sentencia implica presentar una nueva pretensión constitutiva que tiene como objetivo impugnar una
sentencia firme con base en nuevos hechos diferentes a los que se presentaron en el proceso anterior. Se trata de
un proceso nuevo y separado del proceso anterior y solo puede ser presentado contra sentencias firmes que hayan
resuelto el fondo del asunto.
● Tiene naturaleza «especial», que viene constatada por su excepcionalidad y su especificidad. Es excepcional en
cuanto implica una permisibilidad de apertura de lo ya fenecido (seguridad jurídica), afectando la cosa juzgada, y es
específica, por cuanto no es posible plantearlo sino por la posible concurrencia de alguno de los motivos tasados
legalmente (art. 510)
2. Motivos de revisión.
Los motivos de revisión o causa de pedir de la pretensión de revisión autónoma que se plantea se hallan regulados en el art.
510 LEC, y son un listado numerus clausus. La naturaleza de la revisión y el momento procesal en que se posibilita el
proceso de revisión, así como su fundamento o justificación, permiten afirmar que estos motivos deben centrarse en
hechos que no fueron alegados ni discutidos en el proceso anterior y en hechos que se han producido fuera del mismo.
Estos motivos son:
1º) Primer motivo: Si, después de pronunciada la sentencia, se recobran u obtienen documentos, tanto públicos como
privados, decisivos preexistentes (de haberse incorporado, habrían cambiado el significado de la sentencia), de los que no
se hubiere podido disponer por fuerza mayor o por obra de la parte en cuyo favor se hubiere dictado. No se exige que los
documentos no se conocieran por la parte
2º) Segundo motivo: el segundo motivo para la revisión de una sentencia implica que si una de las partes desconocía en el
momento de la sentencia que los documentos utilizados en el juicio eran falsos y esa falsedad se declara en un proceso
penal posterior, entonces se puede presentar una solicitud de revisión de la sentencia. Sin embargo, para que se estime esta
solicitud, es necesario que se condene al autor de la falsificación mediante una sentencia penal y que la parte que solicita la
revisión desconociera la existencia de esta condena durante el proceso. En otras palabras, solo se puede revisar la sentencia
si se cumplen estas dos condiciones.
3º) Tercer motivo: sentencia que se haya basado en testimonios de testigos o peritos que posteriormente fueron
condenados por dar falsos testimonios. Para que se pueda presentar una solicitud de revisión de la sentencia en base a este
motivo, es necesario presentar una sentencia penal firme condenatoria de los testigos o peritos que sirvieron de
fundamento para la sentencia original
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Zoraya Negrín Pérez y Thalía Cora Reyes Westphal
4º) Cuarto motivo: este motivo para la revisión de una sentencia se refiere a tres tipos de conductas ilícitas: cohecho
(ofrecer o aceptar sobornos para influir en una decisión judicial), violencia y maquinación fraudulenta. Para poder presentar
una solicitud de revisión de sentencia en base a este motivo, se debe presentar una sentencia penal condenatoria que
demuestre que el juez que dictó la sentencia original o uno de los magistrados integrantes del órgano colegiado recibió
cohecho. Además, se puede presentar una solicitud si se puede demostrar que se sufrió violencia durante el proceso o si se
puede probar que la parte contraria utilizó maquinación fraudulenta para generar una situación de indefensión de la parte.
5º) Quinto motivo: La revisión puede ser interpuesta contra una sentencia firme cuando el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos (TEDH) haya declarado que la sentencia fue dictada en violación de algún derecho protegido por el Convenio
Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades Fundamentales y sus Protocolos. Para que proceda la
revisión, la violación debe ser grave y tener efectos persistentes que no puedan ser corregidos de otra manera. La revisión
no puede perjudicar los derechos adquiridos de buena fe por terceras personas.
3. Competencia y legitimación
Competencia: En atención a lo que dispone el art. 509 LEC,, para conocer de la pretensión impugnatoria de revisión de
sentencias firmes habrá que tener en cuenta:
a. Regla general: la revisión de las sentencias firmes se solicitará a la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo.
b. Regla especial: Asimismo, corresponde su conocimiento a las Salas de lo Civil y Penal de los Tribunales Superiores
de Justicia, cuando concurran las siguientes circunstancias:
- Se trate de sentencias dictadas por órganos judiciales radicados en la Comunidad Autónoma.
- El Estatuto de Autonomía haya previsto esta competencia.
- La demanda de revisión se interponga contra sentencias que hayan aplicado derecho civil, especial o foral,
propio de la citada comunidad.
Legitimación 511:
Legitimación activa: La legitimación activa en el proceso de revisión se refiere a quiénes tienen el derecho de solicitar la
revisión de una sentencia firme. En principio, tienen legitimación activa: las partes perjudicadas por la sentencia firme
impugnada, ya sea el demandante o el demandado. Sin embargo, la jurisprudencia ha extendido la legitimación activa a
aquellos que, aunque no hayan sido partes en el proceso, pudieron haberlo sido y han sido perjudicados por la sentencia.
Esto podría aplicarse a personas que estuvieron directamente interesadas en el litigio y debieron haber sido llamadas al
proceso, pero no lo fueron. En el caso de que la revisión se funde en una violación de derechos declarada por el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos, solo puede solicitar la revisión el demandante ante el Tribunal Europeo.
Legitimación pasiva: La legitimación activa corresponde a quienes sufrieron un gravamen por la sentencia firme impugnada
o sus causahabientes, incluyendo a aquellos que no fueron parte en el proceso pero pudieron haberlo sido y resultaron
perjudicados por la sentencia. Las demás partes del proceso anterior (que hubieren intervenido en el proceso anterior y no
sean demandantes en el proceso de revisión) o sus causahabientes también tienen legitimación en el proceso de revisión. El
Ministerio Fiscal no es parte en este proceso, pero puede intervenir como informante o dictaminador antes de que se dicte
la sentencia para defender la justicia y los derechos de los ciudadanos y evitar situaciones injustas
En atención a lo que se establece en la regulación del juicio de revisión y especialmente en los art. 509, 510 y 512 LEC, solo
es posible solicitar revisión de sentencias firmes, que han producido efecto de cosa juzgada (art. 447), lo que significa que
quedan excluidas aquellas sentencias que se dictan en procesos sumarios.
No afecta al fundamento de justicia la negativa de revisión de las sentencias en los juicios sumarios porque en estos casos es
posible plantear una demanda posterior en un proceso declarativo plenario.
5. Plazos.
1. un plazo máximo de cinco años de caducidad, controlable de oficio (art. 512.1, I LEC), tras dicho plazo no podrá
solicitarse la revisión.
2. un plazo de un año en los casos en que la revisión se motiva en una sentencia del TEDH
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3. un plazo de tres meses (al igual que el de cinco años, plazo de caducidad, no prorrogable ni susceptible de
interrupción) para solicitar la revisión siempre que se descubran documentos decisivos, cohecho, violencia o fraude,
o se haya reconocido o declarado la falsedad. El demandante tiene la carga de acreditar el dies a quo en el último
caso.En este supuesto pueden concurrir valoraciones subjetivas, de ahí que se oirá también al Ministerio Fiscal a los
efectos de la consideración del cómputo.
6. Procedimiento
1º DEPÓSITO: El procedimiento de revisión se inicia con un depósito de 300 euros en la Cuenta de Depósitos y
Consignaciones del Ministerio de Justicia,que será devuelta si el tribunal estimare la demanda de revisión (art. 513.1 LEC). La
falta de este depósito o su insuficiencia puede subsanarse (en un plazo no superior a cinco días, art. 513.2, determinado en su
caso por el LAJ); de lo contrario, provoca la inadmisión de plano de la demanda.
2º PRESENTACIÓN DEMANDA: Se presenta una demanda que debe cumplir con los requisitos establecidos en el artículo 399
de la LEC, junto con el poder o la certificación del turno de oficio que acredite la representación del procurador y el
resguardo del depósito de 300eu.La demanda se dirige a todas las partes del proceso anterior cuya rescisión se solicita y se
deben acompañar los documentos que justifiquen el motivo o motivos alegados como fundamento de la revisión.
3º ADMISIÓN Y EMPLAZAMIENTO: Una vez admitida la demanda (que no suspenderá la ejecución de sentencia firme), el
LAJ solicitará todas las actuaciones del pleito y emplazará a los demandados para que contesten en un plazo de veinte días.
4º COMPARECENCIA, CONTESTACIÓN Y VISTA: Después de la contestación o de dejar transcurrir el plazo sin hacerlo, se
convocará a una vista en la que se practicarán las pruebas propuestas por las partes. referidos al juicio verbal (art. 514.2),
oyendo al Ministerio Fiscal (informador o dictaminador) antes de dictar sentencia estimatoria o desestimatoria de la
pretensión (art. 514.3).
5º DECISIÓN: Practicadas las pruebas propuestas por las partes y concluida la vista del juicio con audiencia al Ministerio
Fiscal, el tribunal dictará sentencia en un plazo de diez días, y la decisión puede ser estimatoria o desestimatoria.
6º EFECTOS:
- Si la sentencia es estimatoria, se rescindirá la sentencia impugnada y se devolverá el depósito, sin imponer costas.
- Si la sentencia es desestimatoria, la sentencia impugnada permanecerá invariable y se mantienen los efectos de cosa
juzgada imponiendo las costas al demandante, quien perderá también el depósito realizado.
En ambos casos, se mandará expedir una certificación del fallo y se devolverán los autos al tribunal del que procedan. En el
nuevo proceso posterior no se podrán discutir las declaraciones hechas en la sentencia de revisión
Contra esta resolución firme que pone fin al proceso con el demandado en rebeldía, es posible plantear esta rescisión de la
sentencia firme a instancia del rebelde, en los términos de los arts. 501 a 508 LEC, con nueva audiencia al rebelde.
1. Fundamento y naturaleza.
- Por un lado, es un medio para la rescisión de la sentencia firme dictada en rebeldía, que no es recurso, sino una
pretensión constitutiva de rescisión de la sentencia firme; y,
- Por otro, tras la rescisión, la audiencia al rebelde, como cauce para dar debido cumplimiento al derecho de
contradicción (derecho fundamental de defensa o derecho a ser oído)
Puede considerarse que el fundamento de esta rescisión se encuentra en el derecho fundamental de defensa o derecho a
ser oído —contradicción— en el proceso, como manifestación del derecho a la tutela judicial efectiva del art. 24 CE.
2. Competencia y legitimación
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3. Requisitos
● Deberá plantearse la petición rescisoria y la audiencia del rebelde en todo tipo de procedimiento en los que se
finaliza con sentencia con cosa juzgada (conditio sine qua non)
● Solicitada tan solo por el demandado (ni por tercero ni por el actor) que ha permanecido constantemente en rebeldía
(ni se hubiere personado al inicio del proceso cuando se le citó o emplazó, ni en momento posterior durante la
pendencia del proceso, ni tampoco interpuso recurso contra la sentencia en los términos del art. 500).
● La rebeldía del demandado no debió ser fruto de la voluntad del mismo, de manera que no compareció por alguna de
las causas que se establecen en el art. 501, a saber:
a. Por fuerza mayor ininterrumpida, que impidió al rebelde comparecer en todo momento, aunque haya
tenido conocimiento del pleito, por haber sido citado o emplazado en forma.
b. Por desconocimiento de la demanda y del pleito, que pudo deberse a que la citación o emplazamiento se
hubiera practicado por cédula (art. 161) pero no hubiere llegado a poder del demandado rebelde por causa
no imputable; o bien porque hubiere sido citado o emplazado por edictos y haya estado ausente del lugar en
que se haya seguido el proceso
4. Plazo.
El art. 502 LEC establece los plazos de caducidad (deben ser tenidos en cuenta de oficio) dentro de los cuales habrá que
formular la petición de rescisión y de audiencia al rebelde:
a. Si la notificación se realizó personalmente, cuenta con veinte días, a partir de la notificación de la sentencia firme.
b. Si la notificación no fue personal sino por edictos, contará con cuatro meses a partir de la publicación del edicto.
c. En todo caso, se establece un plazo máximo: dieciséis meses, teniendo en cuenta la posibilidad de posibles
prórrogas de los plazos anteriores cuando subsiste la fuerza mayor que hubiera impedido al rebelde la
comparecencia.
La pretensión del demandado rebelde para la rescisión de una sentencia firme se sustancia a través de los trámites
establecidos para el juicio ordinario (art. 504.2).
La pretensión rescisoria se formula a través de una demanda. No es la pretensión del proceso principal, sino una nueva, que
deberá reunir los requisitos propios de una demanda.
La presentación y, en su caso, admisión, de la demanda de rescisión de la sentencia firme dictada en rebeldía del
demandado no suspenderá la ejecución, salvo que el ejecutado en el proceso pendiente de ejecución pida la suspensión de
la misma
6. Resolución y efectos
Celebrado el juicio, en el que se practicarán las pruebas pertinentes sobre las causas y los requisitos que justifican la
rescisión, resolverá sobre ella el tribunal mediante sentencia, contra la que no es posible plantear recurso alguno (art.
505.1).
a. Cuando se desestima, se declara no haber lugar a la rescisión solicitada por el litigante condenado en rebeldía,
imponiéndole las costas de este procedimiento. Esto supone, por un lado, la firmeza de la sentencia que propició la
rescisión, y, por otro, en casos de suspensión de la ejecución en los términos expuestos, habrá que alzarla (art. 566.2).
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b. Si se dicta sentencia estimando la rescisión, no se impondrán costas, salvo que el juez aprecie temeridad en alguno
de los litigantes. Se entiende rescindida la sentencia, no el proceso anterior desde la demanda, prueba, etc. Se
procederá al desarrollo del trámite siguiente.
Estimada la pretensión del demandado rebelde, se presentará una solicitud para rescindir la sentencia, en la que se enviará
una copia de la sentencia al tribunal que conoció del caso en primera instancia. (reglas 507)
Pueden darse dos situaciones tras la entrega de los autos por 10 días al demandado para que pueda exponer y pedir lo que a
su derecho convenga (en forma de contestación a la demanda):
- Si el demandado responde, se le dará a la otra parte la oportunidad de responder también en un plazo de 10 días, y
se seguirán los procedimientos habituales del juicio. Posteriormente, se dictará, tras los trámites desarrollados con
ambas partes, la sentencia que proceda, contra la que podrán interponerse los recursos previstos en la LEC (art.
507).
- Si el demandado no responde en 10 días, se considerará que ha renunciado a su derecho de defensa o ser oído. La
inactividad del demandado dará lugar a que se dicte una nueva sentencia en los mismos términos que la sentencia
rescindida. Contra esta sentencia no cabe plantear recurso alguno (art. 508).
La LEC (227 y 228) establece dos vías para la declaración de nulidad: la vía ordinaria y la excepcional.
- La primera vía se considera el régimen ordinario y supone la declaración de nulidad pendiente el proceso (arts. 227
LEC y 240 LOPJ), permitiendo la declaración de nulidad de oficio o a instancia de parte.
- La segunda vía (excepcional) es la declaración de nulidad finalizado el proceso (art. 228 LEC). A esta segunda vía es a
la que nos circunscribimos en esta lección, en cuanto supone un cauce de nulidad tras la firmeza de la sentencia o
resolución que puso fin al proceso.
1. Fundamento y naturaleza.
La posible declaración de nulidad después de la finalización del proceso es un medio excepcional para atacar la cosa juzgada
y sólo puede ser utilizada en casos de vulneración de derechos fundamentales establecidos en el artículo 53.2 de la
Constitución Española. Esto se debe a que la seguridad jurídica se garantiza a través de la terminación del proceso y la
evitación de un proceso interminable, por ello siempre se requerirá de una causa que lo fundamente, debiendo ser de la
misma entidad que la seguridad jurídica, por ello el legislador establece un equilibrio entre dicha seguridad jurídica y los
derechos de los civiles (como evitar la indefensión) permitiendo asi alterar los limites temporales del proceso.
El artículo 228 de la Ley de Enjuiciamiento Civil se refiere al "incidente excepcional de nulidad de actuaciones", que en
realidad no es un verdadero incidente, sino un proceso de impugnación de la cosa juzgada. El objetivo de la nulidad de
actuaciones es rescindir la resolución que puso fin al proceso y anular lo actuado, retrotrayendo el procedimiento al
momento en que se produjo la vulneración de derechos fundamentales. Por lo tanto, se trata de una forma de impugnar la
cosa juzgada del proceso ya finalizado.
El art. 228.1 establece el motivo (genérico) por el que es posible solicitar la nulidad de actuaciones cuando pueda alegarse la
vulneración de un derecho fundamental de los referidos en el artículo 53.2 CE.
- Que ya se haya dictado resolución que ponga fin al proceso, así como que se haya convertido en firme y, por tanto,
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El Tribunal rechazará cualquier solicitud de nulidad que se base en motivos diferentes a los establecidos en el artículo
228.1.Contra la resolución por la que se inadmita a trámite el incidente no cabrá recurso alguno.
3. Competencia y legitimación
Competencia: Será competente para conocer de este incidente el mismo Tribunal que dictó la resolución que hubiera
adquirido firmeza (art. 228.1, II).
Legitimación:
La legitimación activa para solicitar la nulidad de actuaciones la tienen los que hayan sido parte legítima en el proceso o
hubieran debido serlo (art. 228.1.I). En consecuencia, son quienes comparecieron como partes procesales, ya como
demandantes o ya como demandados, así como aquellos que, aun no habiendo sido partes, debieran haberlo sido y quedan
afectados por la vulneración de derechos fundamentales. De este modo, encontramos una posibilidad abierta a que un
tercero pueda, siempre que concurra la condición de «no parte» pero que hubiera debido serlo, plantear esta nulidad de
actuaciones a través del art. 228 LEC.
La legitimación pasiva la tendrán aquellos que intervinieron en el proceso y no plantean esta nulidad de actuaciones.
- Por un lado, se establece que el plazo para pedir la nulidad será de veinte días, desde la notificación de la resolución.
- Por otro, se establece la posibilidad de que el plazo de veinte días se compute desde que se tuvo conocimiento del
defecto causante de la indefensión o de otro derecho fundamental, pero fijando un límite temporal máximo: un plazo
de cinco años
5. Procedimiento
Solicitud escrita: El procedimiento para solicitar la nulidad de actuaciones se inicia mediante una solicitud escrita, que
funciona como una demanda, aunque el legislador no utiliza ese término. En la solicitud se deben incluir los documentos
necesarios para demostrar el vicio o defecto que se alega como causa de la petición.
Admisión-inadmisión de la misma: El tribunal puede inadmitir la solicitud, mediante providencia sucintamente motivada, si
se pretenden cuestiones diferentes de las que pueden ser cuestionadas a través de este precepto. Si se admite la demanda, la
sentencia o resolución no quedará en suspenso, a menos que se acuerde la suspensión explícitamente para evitar que el
incidente pierda su finalidad.
Traslado a las demás partes: el LAJ dará traslado del escrito, copias y documentos, a las demás partes (quienes no actúan
como actores en este procedimiento de nulidad), para que en el plazo común de cinco días puedan formular por escrito sus
propias alegaciones, a las que acompañarán, igualmente, los documentos que estimen pertinentes.
Decisión y efectos: La decisión que se tome por el tribunal podrá ser estimatoria o desestimatoria de la pretensión de nulidad
de actuaciones.
- Si la pretensión de nulidad es aceptada, significa que se ha vulnerado un derecho fundamental y se restablecerá el
proceso al estado anterior al error, y se seguirá el procedimiento legalmente establecido (art. 228.2, II). Si el error fue
en la sentencia, se volverá a dictar una nueva sentencia.
- Si la solicitud es rechazada, el solicitante será condenado a pagar las costas del procedimiento y, si el Tribunal lo
considera temerario, se impondrá una multa de 90 a 600 euros, además de las costas.
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