ENSAYO
Ensayo
Juan Carlos Lugo Perez
UNAM
SuayED Licel inglés
Profesor José Luis Reyes Iturbe
Mayo 2025
[email protected]
ENSAYO
Ensayo: La evaluación formativa como eje de mejora en la enseñanza de lenguas
extranjeras
Exordium – Introducción
En el aula de lenguas, más allá de las listas de verbos y ejercicios gramaticales, subyace una
pregunta constante: ¿cómo sabemos que nuestros estudiantes realmente están aprendiendo? La
evaluación, muchas veces percibida como el juicio final de un curso, se ha entendido
tradicionalmente como una herramienta para calificar. Sin embargo, en los últimos años, el
enfoque formativo de la evaluación ha emergido como un modelo más humano, pedagógico y
eficaz para acompañar los procesos de aprendizaje.
Narratio – Contexto y antecedentes
La enseñanza de lenguas se enfrenta a retos complejos: diversidad de estilos de aprendizaje,
necesidades comunicativas específicas, brechas de nivel entre los estudiantes, entre otros. El
Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (Consejo de Europa, 2001) reconoce la
evaluación como una parte integral del proceso educativo, no solo como un medio de
certificación. Este enfoque formativo enfatiza el acompañamiento constante del estudiante,
brindando retroalimentación útil y orientaciones claras para mejorar. No se trata únicamente de
evaluar el producto final, sino de observar el proceso, detectar dificultades a tiempo y ofrecer
oportunidades para el crecimiento lingüístico (SEP, 2013).
Partitio – Tesis y organización
Este ensayo sostiene que la evaluación formativa es fundamental para el desarrollo eficaz
del aprendizaje de lenguas, ya que permite adaptar la enseñanza a las necesidades reales del
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estudiante, favorece su autonomía y fortalece la interacción pedagógica. Para sustentar esta idea,
se revisarán las bases conceptuales de la evaluación formativa, sus beneficios en el aula de
lenguas, así como los factores clave para su implementación efectiva.
Confirmatio – Argumentación y evidencia
A diferencia de la evaluación sumativa, que mide el rendimiento en un momento determinado,
la evaluación formativa es un proceso continuo, orientado a mejorar el aprendizaje (Mendoza,
2008). Permite al docente identificar errores y malentendidos antes de que se consoliden, y al
estudiante, reconocer sus logros y retos.
Uno de los elementos más valiosos de este enfoque es la retroalimentación significativa. Según
Black y Wiliam (1998), esta retroalimentación debe ser clara, específica y enfocada en el
desempeño, no en la persona. Por ejemplo, señalar que un estudiante necesita trabajar en la
coherencia de su expresión escrita es mucho más útil que simplemente calificarlo con un “7”.
Otro factor clave es la participación activa del estudiante en la evaluación, a través de la
autoevaluación y la coevaluación. Estas prácticas promueven la reflexión metacognitiva,
desarrollan la autonomía y estimulan la conciencia del proceso de aprendizaje (SEP, 2013).
En el contexto de lenguas extranjeras, la evaluación formativa también favorece el desarrollo de
las competencias comunicativas. El MCER (2001) insiste en la necesidad de integrar la
evaluación en situaciones comunicativas reales. Por ejemplo, evaluar una presentación oral no
solo desde la corrección gramatical, sino también considerando la interacción, la fluidez y la
adecuación al contexto.
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Refutatio – Posibles objeciones y respuesta
Algunos docentes podrían argumentar que la evaluación formativa demanda más tiempo y
esfuerzo que los métodos tradicionales. Si bien es cierto que implica mayor planeación, también
es verdad que sus beneficios compensan ampliamente este esfuerzo. Una clase bien evaluada
formativamente ahorra tiempo a largo plazo, ya que permite atender los problemas cuando
surgen, en lugar de esperar al examen final. Además, promueve una cultura del aprendizaje
continuo, en lugar de la memorización episódica.
También se ha señalado que este enfoque puede ser difícil de aplicar con grupos grandes. No
obstante, existen estrategias prácticas para manejarlo, como rúbricas claras, registros de progreso
y actividades de autoevaluación, que permiten mantener un seguimiento sin sobrecargar al
docente.
Peroratio – Conclusión y llamado a la acción
En conclusión, la evaluación formativa es mucho más que una técnica: es una filosofía de
enseñanza centrada en el estudiante. En la enseñanza de lenguas, este enfoque permite construir
puentes entre lo que el alumno sabe y lo que puede llegar a lograr. No se trata de abandonar la
evaluación sumativa, sino de integrarla dentro de un proceso más amplio y significativo. Como
formadores de docentes, es nuestra responsabilidad no solo enseñar contenidos, sino modelar
prácticas que realmente mejoren el aprendizaje. Implementar una evaluación formativa efectiva
requiere compromiso, pero también ofrece una recompensa invaluable: estudiantes más
conscientes, motivados y capaces.
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Referencias
Black, P., & Wiliam, D. (1998). Inside the Black Box: Raising Standards Through Classroom
Assessment. King’s College London School of Education.
Consejo de Europa. (2001). Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas: aprendizaje,
enseñanza, evaluación. Instituto Cervantes.
http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/
Mendoza, A. (2008). La evaluación en el área del lenguaje: modelo para un proceso formativo.
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
https://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc4m9n0
Secretaría de Educación Pública (SEP). (2013). La evaluación en el enfoque formativo.
https://drive.google.com/file/d/1mQW-cBji44sD8TAayGbTk77mOPkAp50i/view