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M.E.T.A. - Ep.

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Salida [V]:

Todo pensamiento por parte de la mente, siempre


está activo en nuestro ciclo vital. Se encuentra con
nosotros alertándonos y a la vez enseñándonos lo
bueno y lo malo de las situaciones que pasamos en la
vida. Tanto buenas como malas situaciones, siempre
te dejan una lección que aprendemos con el tiempo a
ponerlas en práctica.
Luego de que mi imagen viva de mis colegas
desapareció con un golpe de venganza de Braian, ya
nuestro enemigo, me “dormí” sin saber si volvería a
despertar.
Poco a poco empecé a escuchar una voz a lo lejos
que me llamaba:
-¡William, William, William! ¡Despierta!
El suspiro de mi corazón aún latiente me empezó a
despertar y pude ver lo que pasaba. Desde entonces
pregunté:
-¿Dónde estamos?
El que me respondió fue Felipe diciendo:
-Estamos atados a una cuerda, a punto de caer
desde casi diez metros a una fosa repleta de
caminantes.
Luego de ese instante recobré la memoria y pregunté:
-¿Dónde está Martín?
-Está pegado a mi espalda -respondió Felipe
incómodamente- es molesto.
Después de esa leve conversación relevante aparece
Braian y sus secuaces diciendo:
-Parece que el plato principal está listo. “Embudo de
caminantes a la Will”
Me puse a pensar y me dio una idea dentro de mi
cabeza:
-Si juego con su mente, puedo hacerlo distraerse y
entonces no se concentrará lo suficiente.
Entonces hablé con él diciendo:
-No hay platillo si el condimento no está presente,
¿sabes?
Esto, enfureció a Braian. Felipe me miró y me
cuestionó:
-¿Por qué le dijiste eso?
Y respondí:
-Quizás serviría para que se distraiga y entonces se
confunda y no sepa que hacer.
-¿Y qué ganamos con eso?-preguntó Felipe.
Yo le dije:
-Nada.
En ese momento, Braian empezó a bajarnos en la
soga hasta matarnos sin piedad alguna.
Felipe percibió una sombra y dijo así:
-Esteban está en la ventana de arriba hay que llegar
al borde de esos barrotes y sujetarnos.
-Buena idea-respondí-, hay que sujetarnos.
En un momento dado, nos sujetamos. Braian sacó el
arma para dispararnos y justo a tiempo, Esteban se
lanzó encima de él.
Nos subió hasta arriba y dijo:
-Nunca dejaré a un compañero solo.
Salíamos por la puerta principal. Nos dimos cuenta de
que al final estábamos en nada más ni nada menos
que en la Central Hidroeléctrica de Salto Grande, a
unos pocos kilómetros de la salida de la ciudad
infectada. Bordeamos todo hasta llegar al patio.
Cuando Braian y sus hombres nos acorralaron.
En ese segundo que pasó nos apuntaron para
liquidarnos cuando se empezó a escuchar un auto.
Apareció un Jeep en el cielo saltando una rampa que
había en la entrada atropellando a Braian y su equipo
del mal. Enzo por su parte llegó diciendo:
-He vuelto. Luego sin que nadie se diera cuenta,
Braian tiró una bomba de humo.
-¡Se escapa! -Dijo Nico.
Les dije a los muchachos:
-Se están levantando, luchen contra ellos y yo iré tras
Braian.
-Pero William -dijo Esteban- él es mega fuerte y te
tiene odio.
Entonces dije:
-Puede que lo tenga, pero si no lo detengo, esta
epidemia seguirá. Acabaré con él.
Ellos me alentaban mientras luchaban con sus
secuaces diciendo:
-¡Tú puedes! ¡Acaba con él!
Perseguí a Braian por unas escaleras que conducían
a la plataforma en donde se encontraban las catorce
turbinas que generaban electricidad para todo el
departamento. Entré sin esperarme que Braian que
golpeara en el estómago. Luego lo hice tropezar.
Luchaba con Braian diciendo:
-No tenemos que hacer esto, sólo piensa por un
momento.
Él respondió y dijo:
-Jamás te daré amistad ni tolerancia. Tú nos metiste
en esto y saldré matándote.
Desde luego dije:
-Lo siento, Braian.
Luego de esto, lo hice tropezar cayendo hacía la
plataforma.
Me levanté con el tobillo lastimado pero no sería un
problema serio caminar. Había sido libre.
Todo perfecto hasta que siento una espina en mi
hombro derecho. Había sido engañado por mi
enemigo haciéndome caer desangrado al suelo y
arrastrándome hacia un rincón sin salida.
Desde ese momento vi mi muerte llegar hasta que:
-No harás daño a mi compañero.
Saltó encima de él Nico, tirándole al otro costado.
Braian se enfureció y nos tiró hacia la cornisa.
Nico se sujetaba del barrote y Yo abajo buscando no
ser triturados por las turbinas.
Braian se acercaba para manipularme. Entonces dije
a Nicolás con certeza:
-Si saltamos lo lograremos.
Y en un acto de valentía Nico me dijo:
-No, tú lo lograrás.
Nico, me lanzó hasta arriba y mientras caía decía:
-¡Soy tan feliz de ser miembro de tu equipo!
Llegué arriba como parkuriano profesional esperando
el ataque de mi enemigo. Logré esquivar su cuchillo.
Estaba frente a frente, confrontando sus manos para
que no acercara su cuchillo a mi rostro.
En eso de que va a liquidarme sucede una tragedia
peor. Ya habiendo derrotado a todos los hombres de
Braian, Martín me llamaba diciendo:
-Will, lo hicimos.
Y Braian, hiere a Martín en el pecho.
Esteban, lo apartó y apareció Enzo quién tenía que
pasar por una escalera cerca de donde estábamos
luchando para detener las turbinas y así inundar la
presa para que no pasen los caminantes a la frontera.
Lo malo es que iba a inundar toda la central. Así que
Enzo me dijo:
-¡William, toma!
Me lanzó su cuchillo al mismo tiempo que esquivó a
Braian y subió a las escaleras para apagar el motor
general de la presa.
Le dije:
-Hazlo.
Lo apretó, luego la presa empezó a aquietarse y a
inundarse casi llegando a la plataforma en la que
estábamos. Braian me golpeó fuerte haciendo que me
desangrara la nariz y gran parte del pecho.
Luego Enzo apareció atrapado en la sala de
máquinas que se estaba inundando diciendo:
-Sé que lo lograrán, sólo confíen.
Vi como pereció y me dió tanta rabia que saqué
fuerza de dónde no tenía. Inmediatamente, esquive
los puñetazos de Braian, giró y finalmente; lo herí
profundamente diciéndole:
-Con la amistad no se juega jamás.
Así al fin lo vi caer hasta desaparecer. Está
confirmado. Dije a gran voz:
-¡La victoria es nuestra!
Salí hacia el patio de la central viendo a Esteban
atendiendo a Martín quien estaba agonizando.
Martín decía:
-Lo siento mucho Will, lo arruiné.
-Al contrario -contesté con lágrimas- me ayudaste y
ese acto de bondad merece honor.
Me miró sonriendo y me dijo:
-Prométeme que vas a utilizar toda tu fuerza para
conseguir cruzar el puente.
Lo vi feliz y le contesté:
-Lo prometo.
Luego de eso, se rió histérica mente y nos dejó.
Felipe salió con sus mangas rotas y gritó:
-Corran hacia las vías férreas, hay carros ahí que
debemos usar para cruzar. Se está desmoronando.
Corrimos hasta los carros, luego, empezaron a
acelerar. El Gas tóxico fue lanzado, matando a todos
los caminantes que estaban en la región y se
acercaba a nosotros. Cuando estábamos cruzando el
puente, una parte del lago inundaba la zona central y
había una palanca, la cual subía formando una
rampa. Esteban dijo que lo sujetaran con fuerza.
Se lanzó hacia la palanca y pudo hacerlo.
Saltamos por la rampa. Por un momento todo quedó
en blanco. Luego me di cuenta. Estaba en el cielo.
A los segundos veo que traspaso una nube bajando a
toda velocidad y aterrizando en un lago artificial.
Esteban, Felipe y Yo sobrevivimos a la epidemia. No
quedaba duda de lo duro que fue enfrentar tormentas
como estas que no son fáciles.
¿Cuál es el secreto? No rendirse jamás.
Cruzamos a la aduana estaba cerrada por una pared
gigante y un portón.
Llamamos para que nos atendieran. Dije:
-Hola, somos sobrevivientes de la ciudad. Queremos
entrar.
En un altavoz nos dijeron lo siguiente:
-¿Están infectados?
Respondimos todos que no.
-Esta bien, pueden pasar -nos dijo.
El lugar era moderno con instalaciones futurísticas,
todos los bienes que ricos y pobres pudieron desear
tener. Al fin y al cabo, todo quedo bien.
En un momento dado, vimos algo que nos llamó la
atención. Veíamos como los caminantes ya muertos
del todo, centenares y centenares de ellos llevados
por la corriente hacia el sur. Otros se convertían en
fósiles enterrados bajo el agua.
Luego de unos días nos olvidamos de todo aquello
para vivir el resto de nuestras vidas felices para
contarles a los huéspedes las hazañas que
realizamos y recuerdos que en el pasado quedarán.
Aquellas sonrisas de los que lucharon por sobrevivir
hasta el final es una corta vida la que tenemos que
aprovechar.
La lección que quiero plantear es no rendirse jamás
por más que la vida nos desampare una solución
siempre hay que hallar.

Para concluir quiero decirles lo siguiente:


La META es parte de una Multitud de caminantes
que se Expande ligeramente por Terrenos viajando a
través de los cuales Activamos nuestra Fe plasmada
en los pasos que damos para atravesar los problemas
y así luchar por conseguir la tan ansiada META.

Multitud
Expandiéndose en
Tierras
Activas

Creado por: William Maida na

Fin.

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