AFECTIVIDAD Y RELACIONES INTERPERSONALES
¿Qué es la afectividad?
Se entiende como los vínculos emocionales que establecemos con otras personas generando una
interdependencia de influencia mutua. En este sentido la afectividad es un conjunto de sentimientos expresados
a través de acciones entre personas en cualquier contexto social en que estén inmersos los individuos.
¿Cómo impacta la afectividad sobre nuestras relaciones interpersonales?
Todos nuestros comportamientos están entretejidos por las emociones con lo cual, la escucha y la capacidad de
empatía nos permite generar mayores conductas prosociales. Así mismo permiten vincularnos con los otros,
crear nuevos vínculos, reforzar los existentes, disfrutar y compartir el afecto. Igualmente, permiten manifestar
necesidades y resolver conflictos: pedir lo que uno desea, poder decir que no, expresar opiniones, defender los
derechos, pedir que el otro cambie su conducta, enfrentar críticas y hostilidad.
¿Qué tener en cuenta para poder mejorar en el manejo de conflictos?
Algunos autores introducen el concepto de habilidades sociales para referirse al conjunto de comportamientos
generados por los individuos en contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o
derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás. Otros
autores además sugieren que existen unas competencias emocionales que son los conocimientos, capacidades,
habilidades y actitudes necesarias para comprender, expresar y regular de forma apropiada los fenómenos
emocionales. (Alzina,2003) Desde este punto de vista se pueden definir dos grandes componentes: capacidades
de autorreflexión (inteligencia intrapersonal): identificar las propias emociones y regularlas de forma apropiada,
y habilidad de reconocer lo que los demás están pensando y sintiendo (inteligencia interpersonal): habilidades
sociales, empatía, captar la comunicación no verbal, etc.
Definición de relaciones
interpersonales
Una relación interpersonal es la interacción recíproca entre
dos o más personas. En las relaciones interpersonales el
proceso de comunicación es clave y fundamental y estas
relaciones se regulan por las leyes e instituciones de la
interacción social.
Tipos de relaciones
interpersonales
Las relaciones interpersonales pueden ser muy variadas y por ello
podemos encontrarnos muchos tipos de ellas. A continuación vamos
a ver los tipos más habituales y comunes que conocemos.
Relaciones íntimas o afectivas
Son aquellas relaciones en las que hay una conexión profunda y de
intimidad con la otra parte y en las que el afecto está presente
aunque sea a diferentes niveles.
Estas relaciones suelen ser estables en el tiempo, la confianza es
parte de ellas y se forman y se mantienen ya que
aportan bienestar, placer, emociones positivas y satisfacen
nuestras necesidades de protección y de pertenencia.
Los dos ejemplos más característicos de estas relaciones son el
amor y las relaciones de amistad.
Conoce AQUÍ varios TIPOS de AMOR.
Relaciones familiares
Su nombre ya nos da muchas pistas. Son las relaciones que se
forman entre las personas de nuestra familia, personas que nos
acompañan desde que nacimos y con las que nos vincula nuestro
árbol genealógico y tenemos un vínculo de sangre.
Estas relaciones también se mantienes en el tiempo y es habitual
que se rijan por el principio de autoridad.
Ejemplos de este tipo de relaciones son las que mantenemos con
nuestros padres, hermanos, hermanas, abuelos, abuelas y/o hijos
entre otras. Escucha este podcast tan bonito de la relación con los
abuelos.
Relaciones superficiales
Son aquellas relaciones en las que no hay profundidad, son breves,
pasajeras y cortas en el tiempo y en las que el afecto y la intimidad
no están presentes y tampoco hay ninguna implicación emocional.
Suelen darse en los momentos iniciales en el que se conoce a la otra
persona.
Son las relaciones que forjamos con desconocidos, que sabemos que
van a ser efímeras y breves en el tiempo.
Por ejemplo, la compañera de asiento en el avión o el dependiente
de un centro comercial a quien casi seguro nunca más volveremos a
ver.
Relaciones circunstanciales
Son aquellas relaciones que están a medio camino entre las
relaciones superficiales que te acabo de explicar y las relaciones
íntimas del inicio.
Estas relaciones se dan entre personas que no son del todo
desconocidas, con las que sí pasamos y compartimos tiempo de
manera habitual, pero por las que no hay un apego y afecto
profundo e intenso.
Ejemplos de ello puede ser las relaciones con los compañeros/as de
trabajo o con los vecinos/as de urbanización.
Relaciones de rivalidad
Aquí el nombre también nos da la clave, y es que este tipo de
relaciones parten de la enemistad, de la competencia o incluso del
odio y del rencor. Si quieres profundizar en el rencor, no dejes de
leer este post en el que profundizamos sobre las personas
rencorosas .
Ejemplo aquí es la relación que podemos tener con algún enemigo/a
del pasado.
Cómo mantener buenas
relaciones interpersonales
Aunque es verdad que hay personas que de manera innata tienen
mejores habilidades sociales que otras y se les da mejor
establecer y mantener unas buenas relaciones interpersonales,
también podemos aprender a desarrollar esta habilidad.
Así que presta mucha atención a estos cinco puntos que te dejo aquí
abajo y con los que podrás mejorar este aspecto. ¡Ponlos en
práctica!
Evita el conflicto siempre que puedas
No sé si a ti que me estás leyendo te pasa, pero es habitual que nos
alejemos y que no queramos estar mucho tiempo cerca de esas
personas que todos reconocemos como conflictivas…
Y es que para mantener buenas relaciones interpersonales el
conflicto no nos va ayudar. Es inevitable discutir en contadas
ocasiones, y que en ocasiones surjan desacuerdos, pero de manera
puntual. Así que intenta mostrarte cordial y colaborador y evita los
conflictos innecesarios.
Aprende a aceptar las diferencias
Otra característica importante que acompaña a las buenas
relaciones interpersonales es aceptar la diversidad.
Y es que entre el blanco y el negro hay una escala infinita y
maravillosa de grises que tenemos que aceptar. Las diferencias, la
diversidad es algo muy positivo.
Sé flexible, abre tu mente, di ¡no! a la rigidez y acostúmbrate a
convivir con la diversidad.
Muéstrate abierto/abierta a las relaciones y
a la interacción
Para que las relaciones interpersonales se den, lo primero que ha de
pasar es que la persona se muestre abierta a esa relación.
Aunque seas una persona algo más introvertida intenta hacer un
esfuerzo para que esto no te incapacite.
Simplemente intenta no aislarte en exceso, saluda cuando llegas a
los sitios, despídete cuando te marches, y mantén la conversación
cuando se dirijan a ti.
Pide ayuda cuando lo necesites
No sé si lo sabías ya, pero solicitar ayuda refuerza las relaciones
interpersonales, principalmente en el trabajo, es una manera muy
óptima de acercarse a alguien.
Déjate aconsejar por los expertos en la materia, aprende de él o de
ella, esto acerca a las personas.
Muéstrate empático/empática
Utilizar la empatía también es otra manera de mostrar que estás
ahí para ayudar. Ponerse en el lugar de los demás mejora la
confianza y por ello se mejoran también las relaciones
interpersonales.
No dejes de escuchar también nuestro podcast #41 si hay
empatía, hay esperanza.
Ahora que ya sabes algo más sobre el mundo de las relaciones
interpersonales y de su presencia y bienestar en nuestro día a día,
no te cierres a ellas, somos seres sociales y como tal, relacionarnos
está en nuestra esencia. ¡Relacionémonos pues!
Si todo lo que te hemos contado es de tu interés y te gustaría
formarte en ello, con nuestro Título Experto en Psicología
Positiva conseguirás todas las herramientas que necesitas para
mejorar la concentración, gestionar emociones complejas y
aumentar el rendimiento de un equipo de trabajo. Solicita
información sin compromiso y aclararemos todas tus dudas.