EVOLUCIÓN DE LOS MODELOS ATÓMICOS
Modelo de Dalton
Dalton retoma la idea de los atomistas sobre que la materia no podía ser
indivisible hasta el infinito, sino que llegaría un momento en el que no se podría
llegar a dividir. A esa partícula la denominaron átomo (“a”= sin; “tomo” =
partes). Así Dalton definía al átomo como una esfera indivisible, irreducible y
sin carga. Átomos de diferentes elementos se diferenciarían por su tamaño.
Modelo de Thomson
Con el descubrimiento del electrón, se tumba la idea de que el átomo es
indivisible y, por tanto, es necesario formular un nuevo modelo atómico. Debido
a que el átomo no tiene carga y que está formado por electrones de carga
negativa, debería poseer un núcleo de carga positiva. Así formula su modelo del
“pudding de pasas”. Thomson define al átomo como una nube de carga positiva
sobre la que están situados los electrones oscilando. Los electrones se
distanciarán lo suficiente unos de otros para que no haya repulsiones, y su
número será el necesario para contrarrestar la carga positiva del núcleo.
Modelo de Rutherford
Tras el experimento que realizó Rutherford bombardeando una lámina de oro con
partículas alfa, no tendría sentido hablar de un núcleo grande, sino un núcleo
muy pequeño que concentre la carga positiva, así como la mayoría de la masa del
átomo. Así Rutherford define al átomo de la siguiente manera: el átomo estaría
formado por un núcleo muy pequeño, pesado, y con carga positiva; y una corteza
vacía donde orbitan los electrones (cargados negativamente) a grandes distancias
del núcleo.
Modelo de Bohr
Uno de los problemas que planteaba el modelo atómico de Rutherford era que,
según las teorías electromagnéticas, una partícula cargada y en movimiento
como el electrón debería ir perdiendo energía y acabaría chocando contra el
núcleo, generando una explosión. Para solucionar esto Bohr propone el mismo
modelo que Rutherford (un núcleo positivo y muy pequeño y una corteza donde
se mueven los electrones), pero los electrones se encuentran girando alrededor
del núcleo describiendo órbitas circulares. Mientras los electrones giran en estas
órbitas (caminos concretos con niveles de energía fijos) no perderían energía, y
solo cuando saltan de una órbita a otra, perderían o ganarían energía (a través
de la absorción de fotones.
Modelo de Schrödinger
Schrödinger sigue describiendo el átomo de la misma manera que Bohr,
introduciendo el concepto de protón, de modo que el atómo consta de un
núcleo formado por protones de carga positiva que contiene la mayor
parte de la masa del átomo, y cuyos electrones giran a grandes distancias
del núcleo. La diferencia con el modelo de Bohr es que afirma que los
electrones no giran en trayectorias concretas (círculos o elipses) sino que
se mueven de forma aleatoria en regiones de probabilidad a las que
denominó orbitales.
Modelo actual
Finalmente, con el descubrimiento del neutrón (partícula sin carga), se describe el átomo con
un núcleo muy pequeño y pesado compuesto por protones (cargados positivamente) y
neutrones (sin carga); y los electrones (carga negativa) se mueven alrededor del núcleo en
orbitales. Para mantener la neutralidad del átomo, el número de protones y el de electrones
debe ser el mismo.
EXPERIMENTOS IMPORTANTES
Experimento de Thomson
En un primer experimento, Thomson introduce un gas en el interior de un tubo de vidrio. Al
someterlo a una corriente eléctrica observó un haz de luz que se movía desde el cátodo
(negativo) hacia el ánodo (positivo). No solo eso sino que, si seguimos la idea de que los
átomos son totalmente neutros, el aplicar una corriente eléctrica no debería ejercer ningún
cambio. Sin embargo, detectó como existían partículas que chocaban de forma acelerada con
el ánodo. Esto solo podía explicar que el átomo no es indivisible y neutro, sino que está
formado por partículas más pequeñas cargadas negativamente.
En un segundo experimento, perforó el ánodo para concentrar el haz de rayos catódicos y
colocó el tubo de rayos catódicos entre dos placas con cargas opuestas, observando que el
rayo se desviaba, alejándose de la placa cargada negativamente y acercándose a la placa
cargada positivamente. De esta manera volvía a demostrar la existencia de partículas con
carga negativa, y consiguió establecer la relación carga/masa del electrón.
Experimento de Rutherford
Rutherford encerró un material radiactivo que emitía partículas alfa (con carga positiva) en el
interior de un recipiente con una pequeña abertura para que las partículas salieran en una sola
dirección. A estas partículas las forzó a chocar con una lámina de oro para comprobar si eran
capaces de atravesar esa lámina de oro. Esto explicaría que los átomos son grandes esferas
cargadas positivamente, tal y como dijo Thomson.
Sin embargo, observó que más del 90% de las partículas alfas
eran capaces de atravesar la lámina de oro, siendo desviadas
sus trayectorias y, muy pocas de ellas, rebotando contra la
lámina. Esto solo se podría explicar si el átomo estuviera
formado por un núcleo muy pequeño con toda la carga
positiva concentrada (responsable del desvío de las partículas
alfa) y los electrones giran a grandes distancias del núcleo
dejando gran espacio vacío entre los núcleos de átomos
contiguos.