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Tejido (biología)

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Este aviso fue puesto el 8 de noviembre de 2015.
Tejido animal

micrografía de tejido conjuntivo un tipo de tejido animal, obtenida con microscopio


óptico.
Estudiado (a) por histología
[editar datos en Wikidata]

Ejemplo de tejidos en un vegetal. Sección transversal de un tallo de lino con


varias capas de diferentes tipos de tejido: 1. Médula; 2. Protoxilema; 3. Xilema;
4. Floema; 5. Esclerénquima (fibras liberianas); 6. Corteza; 7. Epidermis
En biología, los tejidos[1] son aquellos materiales biológicos constituidos por un
conjunto complejo organizado de células, de uno o de varios tipos, distribuidas
regularmente con un comportamiento fisiológico coordinado y un origen embrionario
común.[2][3] Se llama histología a la ciencia que estudia los tejidos orgánicos. En
consecuencia, los órganos están formados por la agrupación funcional de múltiples
tejidos.[4]

Algunos usos del lenguaje común coloquial, como pulpa, carne o ternilla, designan
materiales biológicos en los que un tejido determinado es el constituyente único o
predominante; los ejemplos anteriores se corresponden, respectivamente, con
parénquima, tejido muscular o tejido cartilaginoso.

Solo algunos reinos han logrado desarrollar la pluricelularidad en el curso de la


evolución, y de estos únicamente en dos se reconoce la existencia de tejidos, a
saber: en las plantas vasculares y en los animales (o metazoos). En general, se
admite también que hay verdaderos tejidos en las algas pardas. Dentro de cada uno
de estos grupos, los tejidos son esencialmente homólogos, pero son diferentes de un
grupo a otro, y su estudio y descripción son independientes, por lo que se
distinguen una histología vegetal y una histología animal.

Los organismos biológicos siguen esta jerarquía: Células < Tejido < Órgano <
(Sistema (anatomía) de órganos < Organismo

Xavier Bichat está considerado como el «Padre de la Histología». La histología


vegetal se estudia tanto en anatomía vegetal como en fisiología. Las herramientas
clásicas para el estudio de los tejidos son el bloque de parafina en el que se
incrusta el tejido y luego se secciona, la tinción histológica y el microscopio
óptico. Los avances en microscopía electrónica, inmunofluorescencia y el uso de
secciones de tejido congelado han mejorado el detalle que puede observarse en los
tejidos. Con estas herramientas, las apariencias clásicas de los tejidos pueden
examinarse en la salud y en la enfermedad, lo que permite afinar considerablemente
el diagnóstico médico y el pronóstico.

Características de un tejido
Los tejidos animales están formados por células unidas entre sí con una sustancia
llamada matriz extracelular.
La matriz intercelular está compuesta por agua, sales minerales y proteínas en
distintas proporciones, según el tipo de tejido .[5]

Composición de un tejido
En los animales, estos componentes celulares están inmersos en una matriz
extracelular más o menos extensa, de características particulares para cada tejido.
[6]

Generalmente, esta matriz es generada por las propias células que componen el
tejido, por lo que se dice que los tejidos están constituidos por un componente
celular y, en algunos casos, por un componente extracelular. El tejido es uno de
los niveles de organización biológica, situado entre el nivel celular que está en
el escalón inferior, y el nivel del órgano que está en el escalón superior de
organización.

La disciplina de la biología encargada del estudio de los tejidos orgánicos es la


histología. Si se profundiza en los detalles, puede afirmarse que existen más de
una centena de tejidos diferentes en los animales y algunas decenas en los
vegetales, pero la inmensa mayoría son tan solo variedades de unos pocos tipos
fundamentales. La estructura íntima de los tejidos escapa a simple vista, por lo
cual se usa el microscopio para visualizarla.

Complejidad de un tejido
Un tejido puede estar constituido por células de una sola clase, todas iguales, o
por varios tipos de células dispuestas ordenadamente. El grado de especialización
de los tejidos varía notablemente, tanto en lo funcional como en lo estructural.[7]
Según su origen embriológico, pueden clasificarse en dos grandes grupos: tejidos
especializados y tejidos no especializados.

Las células que forman parte de un tejido se especializan mediante procesos


complejos. La diferenciación celular, como otros procesos celulares, está
controlada por mecanismos de regulación de la expresión génica tales como el
control genómico, el control transcripcional, el control postranscripcional, el
control traduccional y el control postraduccional.[cita requerida]

Clases de tejidos
Tejidos animales
Existen cuatro tipos de tejidos fundamentales, en los animales:
tejido epitelial: su función principal es recubrir las superficies del cuerpo tanto
externas como internas.
Tejido conjuntivo: su función principal es unir y soportar a otros tejidos del
cuerpo. El tejido conjuntivo está formado por células separadas por material
inerte, denominado matriz extracelular. Esta matriz puede ser líquida o rígida. Por
ejemplo, la sangre contiene plasma como matriz, mientras que la matriz ósea es
rígida. El tejido da forma a los órganos y los mantiene en su lugar. La sangre, el
hueso, los tendones, los ligamentos, el tejido adiposo y el tejido areolar son
ejemplos de tejido conectivo. Una forma de clasificar el tejido conjuntivo es
dividirlo en tres tipos: tejido conjuntivo fibroso, tejido conjuntivo esquelético y
tejido conjuntivo fluido.
Véase también: Estroma (histología)
tejido muscular: se ha especializado al máximo para conseguir un correcto
funcionamiento mecánico a partir de la energía química, mediante la interacción de
las proteínas contráctiles actina y miosina. Las células musculares (miocitos)
forman el tejido contráctil activo del cuerpo. El tejido muscular funciona para
producir fuerza y causar movimiento, ya sea locomoción o movimiento dentro de los
órganos internos. El músculo está formado por filamentos contráctiles y se divide
en tres tipos principales: músculo liso, músculo esquelético y músculo cardíaco. El
músculo liso no presenta estrías cuando se examina microscópicamente. Se contrae
lentamente, pero mantiene la contractibilidad en un amplio rango de longitudes de
estiramiento. Se encuentra en órganos como los tentáculos de la anémona de mar y la
pared corporal de los pepinos de mar. El músculo esquelético se contrae
rápidamente, pero tiene un rango de extensión limitado. Se encuentra en el
movimiento de apéndices y mandíbulas. El músculo estriado oblicuamente es
intermedio entre los otros dos. Los filamentos están escalonados y este es el tipo
de músculo que se encuentra en las lombrices de tierra que puede extenderse
lentamente o realizar contracciones rápidas.[8] En los animales superiores, los
músculos estriados se presentan en haces unidos al hueso para proporcionar
movimiento y a menudo se disponen en conjuntos antagónicos. El músculo liso se
encuentra en las paredes del útero, la vejiga, los intestinos, el estómago, el
esófago, las vías respiratorias y los vasos sanguíneos. El músculo cardíaco se
encuentra únicamente en el corazón, lo que le permite contraerse y bombear sangre a
todo el cuerpo.
Véase también: Músculo
tejido nervioso: también llamado tejido neural, es el principal componente del
sistema nervioso. El sistema nervioso regula y controla las funciones y la
actividad corporal.
Una de sus funciones es percibir diferentes tipos de estímulos ya sean mecánicos,
químicos, térmicos y traducirlos a señales eléctricas para su conducción.

Estos tejidos fundamentales, según su origen embriológico, se pueden clasificar en


dos grandes grupos:

Tejidos especializados
Tejido muscular
tejido muscular liso
tejido muscular estriado o esquelético
tejido muscular cardíaco
Tejido nervioso
Neuronas
Neuroglia
Tejidos no especializados
Tejido epitelial
epitelio de revestimiento
epitelio glandular
epitelio sensorial
Tejido conjuntivo
Tejido conectivo laxo
tejido adiposo
Tejido conectivo reticular
tejido cartilaginoso
tejido óseo
tejido hematopoyético
Exoesqueleto (Recubre exteriormente el cuerpo de los Artrópodos y otros
Invertebrados.)
Tejidos vegetales
Los principales tejidos de los organismos eucariontes son los siguientes:

Tejido de crecimiento: también llamados meristemos o tejidos meristemáticos, tienen


por función la de dividirse por mitosis en forma continua. Se distinguen los
meristemos primarios, ubicados en las puntas de tallos y raíces y encargados de que
el vegetal crezca en longitud, y los meristemos secundarios, responsables de que la
planta crezca en grosor. A partir de las

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