0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas81 páginas

Caminito

Cargado por

Renata Arandia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
12 vistas81 páginas

Caminito

Cargado por

Renata Arandia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

GOBIERNO DE LA CIUDAD MUSEO DE BELLAS ARTES DE LA BOCA

Agradecimientos:
AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES DE ARTISTAS ARGENTINOS
Ministerio de Educación BENITO QUINQUELA MARTÍN

DIRECTOR
JEFE DE GOBIERNO Víctor G. Fernández
Horacio Rodríguez Larreta
Archivo General de La Nación
COORDINADORA GENERAL
Celina Acevedo
Dirección General Patrimonio, Museos y
MINISTRA DE EDUCACIÓN
María Soledad Acuña Casco Histórico - Instituto Histórico de
CURADORA
JEFE DE GABINETE Yamila Valeiras la Ciudad de Buenos Aires
Luis Bullrich
COORDINADORA
Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”
S.S. PLANEAMIENTO E INNOVACIÓN EDUCATIVA DE EXTENSIÓN CULTURAL Y EDUCACIÓN Museo Arqueológico, Marítimo y
Diego Meiriño Alicia Martin
Portuario de La Boca
S.S. GESTIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA TEXTOS
DE ADMINISTRACIÓN DE RECURSOS Víctor Fernández Fundación Gabino Coria Peñaloza
Sebastián Tomaghelli
DISEÑO DE CONTENIDOS Y EDICIÓN
Colección Mose
S.S. COORDINACIÓN PEDAGÓGICA Víctor Fernández
Y EQUIDAD EDUCATIVA Estefanía Nigoul
Andrea Bruzos

S.S. CARRERA DOCENTE


DISEÑO GRÁFICO
Estefanía Nigoul
María de las Nieves Arias Incolla
Javier Tarulla Walter Caporicci Miraglia
CORRECCIÓN DE TEXTOS
COORDINADORA GESTIÓN CULTURAL Gabriel Valeiras Facundo Carman
María Matilde Pirovano
Álvaro Coria Peñaloza
Paula Félix-Didier
Ruben Granara Insua
Diego Kehrig
Gustavo López.
Estefanía Nigoul
Sergio Pedernera
José Augusto y Tali Randazzo
Marcelo Weissel

MUSEO DE BELLAS ARTES DE LA BOCA


“BENITO QUINQUELA MARTÍN”
Fernández, Víctor Gustavo Ciudad Autónoma de Buenos Aires, octubre de 2019.
Caminito, una sombra ya nunca serás / Víctor Gustavo Fernández. - 1a ed . - Ciudad Todos los derechos reservados
Autónoma de Buenos Aires : Museo de Bellas Artes Benito Quinquela Martin, 2019.
80 p. ; 23 x 23 cm. Queda prohibida su reproducción por cualquier medio de forma total
o parcial sin la previa autorización por escrito del Museo de Bellas
ISBN 978-987-46689-4-3 Artes de La Boca “Benito Quinquela Martín”.

1. Historia. I. Título. ISBN 978-987-46689-4-3


CDD 709.82 Hecho el depósito que previene la Ley 11.723
Impreso en la Argentina
Una sombra ya nunca serás
Ícono nacido en lo más profundo del alma boquense, la calle-museo
al aire libre Caminito recibe diariamente a miles de visitantes, que en
2014 lo posicionaron como uno de los diez lugares más fotografiados del
mundo, según estadísticas de Google Maps.

Postal ineludible y sustancial de la identidad porteña, Caminito


es paradójicamente un gran desconocido en muchos de sus más
importantes aspectos. Las millones de tomas fotográficas que inspira y
también las familiares miradas de los vecinos, no siempre han penetrado
en la profunda historia de los colores del alma de una comunidad y una
época, que dieron un colorido antes simbólico que pigmentario a sus
muros. Tampoco ha sido considerado en su justa dimensión el aporte
artísticamente innovador de Quinquela Martín, transformando un
potrero abandonado en el universal museo Caminito.

Como parte del necesario compromiso de los museos de nuestro tiempo


con las formas de patrimonio inmaterial y con los paisajes culturales
que nos involucran, el MBQM viene realizando una serie de acciones
tendientes a la puesta en valor integral de esta gran obra de nuestro
fundador.

Las acciones educativas cotidianas buscan involucrar a los más


jóvenes con su historia y su legado cultural, las capacitaciones a guías
turísticos de la ciudad, el desarrollo de visitas guiadas especiales al
entorno de Caminito destinadas al público en general, la colaboración
para recuperar los colores originales del pasaje, y el cuidado y difusión
del importante acervo artístico que lo constituye, son algunas de las
propuestas con que el MBQM intenta cumplir con una parte central de
su misión: preservar y comunicar un rico patrimonio cultural que en
muchos casos se proyecta extramuros.

A sesenta años de la inauguración oficial de Caminito, esta publicación


viene a contar una historia necesaria. La historia de un vecindario que,
salvando del olvido a una calle, mostraba a los tiempos por venir la
inmensa potencia transformadora del arte.
Víctor G. Fernández
Director
Museo de Bellas Artes de la Boca de Artistas Argentinos Benito Quinquela Martín
Estación Casa Amarilla del Ferrocarril a la Ensenada, en
la esquina de Almirante Brown y Martín García, hacia el
Riachuelo (Ca. 1900). AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 270
Una sombra ya nunca serás

La cercana aldea distante

Travesía, peregrinación…; así se describía un viaje desde el centro


de Buenos Aires hacia La Boca, hasta bien entrado el siglo XIX.
No deja de extrañar la aventura que para los porteños de la época
significaba llegar a estos parajes, si tomamos en cuenta que al
fin y al cabo el recorrido desde las barrancas del parque Lezama
Riachuelo, en las inmediaciones de Vuelta de Rocha (Ca. hasta el muelle del Riachuelo no alcanza a dos kilómetros.
1890). AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 214994.

Antes que geográfica, la distancia entre La Boca y el centro fue


siempre cultural. Ámbito diferente por su naturaleza, su particular
urbanización, la tipología de sus construcciones y sobre todo por
| 5 |
el carácter de una comunidad nacida del colorido encuentro entre MBQM

criollos y variados y sucesivos aluviones migratorios, el poblado


del Riachuelo se recortaba de la gran ciudad, asumiéndose en
muchas cuestiones como su contracara.

La topografía del lugar facilitó las condiciones para el


Esquina de Palos y Don Pedro de Mendoza (Ca. 1938). advenimiento de una aldea de contrastes. Predominaban terrenos
Archivo MBQM.
bajos y anegadizos, contiguos a un Riachuelo que periódicamente
desbordaba y, si bien la zona ofrecía condiciones favorables para la
Esquina de Olavarría y don Pedro de Mendoza (Ca. 1920).
Archivo Vaggi. navegación, hasta las primeras décadas del siglo XIX no mostraba
asentamientos humanos estables.

Esta condición de relativa insularidad (graficada en la imprecisión


con que La Boca suele figurar en los antiguos planos de Buenos
Aires) se evidencia también en la escasez de vías fáciles de acceso
desde la zona céntrica.

La llegada del ferrocarril en 1865 fue factor decisivo para el


desarrollo de un barrio que apenas cinco años después, el 23 de
agosto de 1870, conquistaba su autonomía jurisdiccional.
CAMINITO

| 6 |
MBQM

Muelle del Riachuelo en Vuelta de Rocha (1900). Archivo MBQM.


Una sombra ya nunca serás

A partir de entonces la pujanza del puerto del Riachuelo atrajo


a una población mayoritariamente constituida por trabajadores
vinculados a las actividades navales, fabriles y comerciales. La
constante llegada de nuevos habitantes y la proliferación de
astilleros, almacenes, talleres, depósitos, carpinterías… y también
fondas, despachos de bebidas y lugares de diversión –no carentes
de mala fama– dibujaban los grandes trazos de un barrio que
progresaba aceleradamente sobre la base de su identidad portuaria.

La Boca define allí la fisonomía que le será característica, y


Vuelta de Rocha (Ca. 1938). Archivo MBQM.
cuyas huellas llegan hasta nuestros días con la multiplicación de
viviendas capaces de dar respuesta a las necesidades inmediatas
de la mayoría de sus pobladores: económicas (hechas con
madera y chapa), de rápida construcción y capaces de resistir las
frecuentes inundaciones, motivo por el cual se construían sobre
Esquina de Garibaldi y Rocha (1964) altos pilotes de madera.
AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 288756

En 1869, un detallado informe del Departamento de Policía


informa que en La Boca, existían “28 casas de azotea de dos
| 7 |
pizos (sic), 85 de un pizo, 372 de madera de dos y 45 de techo MBQM
de paja”1. Las habitaban 1.229 familias. La población era de
6.245 individuos. Treinta años más tarde, la población se había
multiplicado por diez.

Los inmigrantes llegados masivamente a La Boca a partir de la


segunda mitad del siglo XIX jugarían un rol fundamental en la
construcción de la particularísima identidad que distinguió al barrio.
Una amplia diversidad de orígenes, tradiciones y proyectos
imprimiría desde bien temprano a la sociedad boquense su
carácter dinámico y una sólida fe en las posibilidades de progresar,
al mismo tiempo que una gran diversidad en contradicciones
sociales, políticas y religiosas.

Si bien la mayor parte de los inmigrantes extranjeros eran italianos,


la zona también recibió el aporte numeroso de españoles,
yugoeslavos, uruguayos, griegos, turcos, chinos yjaponeses.
1
Bucich, Antonio. La Boca del Riachuelo en la historia. Buenos
Aires, Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes de La Una inquebrantable voluntad asociacionista fue el rasgo distintivo
Boca, 1971, p. 187. en La Boca del siglo XIX, y el inmediato establecimiento de lazos
The Old Man “Petit hotel con terraza” en La Boca (1914).
AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 149802
Una sombra ya nunca serás

solidarios que facilitaban las cosas a los recién llegados ha sido


una de las causas principales que posibilitaron la masividad del
proceso migratorio.

2
La huelga de inquilinos de 1907 y los hechos de la “semana
Aquellas condiciones de relativo aislamiento geográfico y una
trágica” (1919) tuvieron en La Boca álgidas expresiones. sociedad que discutía intensamente su propia institucionalización
y los modos de relacionarse con los poderes centrales hicieron de
3
Si bien existen referencias a una intentona “independentista”
que habría tenido lugar hacia 1882, la primera “República de
La Boca un territorio propicio para virulentas protestas sociales
La Boca” documentada es la creada el 3 de diciembre de 1907 que tuvieron sus calles como escenarios destacados2. Y mientras
por un grupo de vecinos que ungieron como “presidente” a por la vía política formal, en 1904 el barrio ungía a Alfredo
Roberto Hosking. Junto a sus “ministros”, Hosking apelaba a la
Palacios como el primer diputado socialista de América Latina,
ironía para expresar la escéptica visión que una buena parte de
la sociedad boquense tenía acerca de las instituciones formales. la ironía siempre presente iba a alumbrar en 1907 a la primera
Asimismo, el carácter festivo y humorístico que sobrevolaba “República de la Boca”3.
a esta república, brindaba una excelente plataforma para
disparar desde allí serios reclamos y propuestas, como el
derecho al voto femenino.

En 1923, por iniciativa de Benito Quinquela Martín, se fundaba


la segunda República de La Boca, que tendría como dictador
presidente a Víctor José Molina. La Constitución de este “nuevo
Estado” nunca pasaría de un borrador, pero establecía entre Actual Avenida Don Pedro de Mendoza, cerca de 1885. | 9 |
otras cosas, que el dictador presidente no era reelegible sino AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 553 MBQM
irreemplazable. Además, en sus reuniones quedaba expresamente
vedado tratar temas de índole política o religiosa, por cuanto su
misión era la de entregarse a las expresiones francas de amistad,
y brindar una periódica tregua a la vida aburrida y artificial.
Quinquela fue el “Gran Almirante de Tierra y Mar” de esta
república, que contaba con relevantes figuras a nivel nacional, y
con caracterizados vecinos entre sus “Ministros”. Por ejemplo, José
González Castillo fue “Encargado de Negocios ante la República
de Boedo”; Raúl Barón Biza, “Embajador Extraordinario ante
la República de la Recoleta”, y Santiago Cozzolino, “Ministro
Plenipotenciario en Uruguay” (con sede en la Parva Domus
Magna Quies). Entre la larga lista de “funcionarios” veremos
a Miguel Carlos Victorica desempeñarse como “Veedor de los
pintores de La Boca”, y a Juan Banchero como “Proveedor oficial
de pizza, fugazza y fainá”…

En 1960, tras el fallecimiento de Molina, fue sucedido por el


escribano Victoriano Caffarena. Luego de la muerte de este en
1972, quedó como custodio de la República de La Boca don
Federico Cichero.

El 20 de septiembre de 1986 hizo su presentación pública la


Tercera República de La Boca, que había sido fundada en
julio del mismo año. Su Presidente, don Ruben Granara Insua
continúa actualmente en funciones.
CAMINITO

| 10 |
MBQM

Chinos y japoneses en La Boca, según notas publicadas


en Caras y Caretas (1911)
Una sombra ya nunca serás

De Babel a Utopía
Arte y cultura entre fondines, teatros y museos

Desde el último cuarto del siglo XIX ya se advierte en La Boca una


muy intensa vida cultural, resultante del exponencial crecimiento
de la población y del encuentro entre el bagaje cultural traído
por cada nueva ola de inmigrantes, con la cultura porteña que
había empezado a imponerse después de Caseros. Hacia 1875 el
barrio ya experimentaba tensiones propias de un campo cultural
floreciente, entretejido por el accionar de logias masónicas,
asociaciones clericales, sociedades de socorros mutuos, culturales
y/o recreativas, mientras nacía la prensa barrial, se fundaban teatros
y se organizaban las primeras exposiciones de artes plásticas.

Como en todo ambiente portuario, pululaban en La Boca marinos


y viajeros de las más diversas condiciones y procedencias, que | 11 |
MBQM
tuvieron en común la necesidad de matar el ocio alegremente,
originando una profusión de cafetines, fondas, despachos de
bebidas, piringundines y prostíbulos. En varios de estos ambientes
marginales comenzaba a presentarse por entonces un ritmo
musical que haría historia: el tango. Todavía incierto el lugar exacto
“Cocoliche”, célebre personaje del carnaval boquense (Ca. 1910).
de origen de la música porteña por excelencia, es sabido que en La
Archivo Vaggi. Boca se destacaron muchas de sus figuras fundacionales, como
Agrupación carnavalesca con disfraces de inmigrantes (Ca. 1910). “el Tano” Genaro, Ángel Villoldo y Francisco Canaro. Una casa de
Archivo Vaggi. bailes en la esquina de Necochea y Brandsen era de un tal Filiberti
(apodado Mascarilla), padre de Juan de Dios Filiberto.

Organizada por Martín Boneo en el Club Progreso (una de las


tantas asociaciones boquenses), se inauguró en 1875 la primera
exposición de artes plásticas en el barrio. Y en aquella sociedad
variopinta, solidaria y progresista, pronto las artes visuales
comenzaron a ocupar el centro de la vida cultural.

Con toda probabilidad, las primeras imágenes creadas en La Boca


fueron las tallas religiosas y las de mascarones de proa realizadas
Calle Garibaldi, a la altura del actual cruce con Alfredo
Palacios (Ca. 1885). AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 10176
CAMINITO

| 14 |
MBQM

Escenas de la “marcha de las


escobas” durante la huelga de
inquilinos (1907)
AR_AGN_DDF/Consulta_
INV: 18191 y 18206
Una sombra ya nunca serás

por artistas y artesanos anónimos, entre quienes emerge el nombre


de Francisco Parodi, escultor y dorador llegado desde Liguria
hacia 1860. Prolongando la tradición inaugurada por Parodi,
Américo Bonetti, Francisco Cafferata y Pedro Zonza Briano iban
a ser los grandes escultores boquenses que en los albores del siglo
XX mostraban hacia el mundo la potencia artística de su tierra.

En 1897 comenzó a frecuentar el barrio Alfredo Lazzari, pintor


italiano nacido en 1871 en Lucca, Italia, quien traía a estas
comarcas la tradición de los macchiaioli. Además de centrar buena
parte de su producción artística en la representación de paisajes
del entorno del Riachuelo, Lazzari emprendió una tarea docente
que fue clave para el desarrollo de la cultura boquense. Sus cursos
de dibujo y pintura dictados en la Academia Pezzini - Stiattesi
de la Unión de La Boca nuclearon y supieron impulsar a varios
de los jóvenes talentosos e inquietos que debían repartir sus
tiempos entre los trabajos más rudos del puerto y sus vocaciones
artísticas. Entre ellos se encontraban Santiago Stagnaro,
Fortunato Lacámera, Vicente Vento y Benito Chinchella, algunos
| 15 |
de los nombres que en adelante iban a edificar la “Edad Dorada” MBQM
que identificó inseparablemente a La Boca con la pintura.

A partir de los cursos de Lazzari (y de otros ámbitos más


informales como la peluquería-peña artística de Nuncio Nucíforo)
la pintura fue tomando un lugar relevante en la identidad del
barrio (no está de más recordar que el escudo de la República de
La Boca, creación de Pallas Pensado, tiene entre sus emblemas
una paleta de pintor).

Grupos más o menos consolidados como el Bermellón (conformado


hacia 1919), instituciones, peñas y agrupaciones artísticas como
El Ateneo Popular de La Boca (fundado en 1926) o la Agrupación
de Gente de Artes y Letras Impulso (creada en 1940) y hasta un
Museo de Bellas Artes donado por Quinquela Martín en 1938
eran los espacios desde los cuales la intensa actividad artística
boquense buscaba hacerse visible y proyectarse hacia el resto de
la ciudad, el país y el mundo.
Artistas que volvían de sus experiencias europeas, se encontraban
Mascarón de proa Angélica esposa
Talla en madera policromada (1860). Col. MBQM. con los que siempre habían permanecido en La Boca. Algunos
Escena durante una inundación en La Boca (Ca. 1910). AR_
AGN_DDF/Consulta_INV: 216506
Una sombra ya nunca serás

frecuentaban el barrio solamente para pintar o encontrarse con sus


colegas en míticas tertulias. Otros se sintieron irremediablemente
seducidos por el lugar, y lo convertían en su casa. Y no faltaron
quienes debieron partir hacia otras tierras, pero nunca dejaron
de sentirse espiritualmente ligados al terruño boquense. Fueron
Victorica, Lacámera, Ferrini, Bassani, Arcidiacono, Tiglio,
Diomede, Menghi, Capurro, Vergottini, Rebuffo, Mórtola de
Bianchi, Pugliese, Montero…, y también fueron Del Prete, Daneri,
Pacenza, González Lázara, Irureta, Mastro, Martínez Howard,
Pérez Celis, Severi, Macció… y una lista interminable de creadores
que en diversas disciplinas y lenguajes, a lo largo del tiempo,
ALFREDO LAZZARI supieron desplegar sus sueños a la vera del Riachuelo. Entre todos
Alrededores del riachuelo, 1938. Óleo, 74 x 104 cm. Col. MBQM se fue modelando un espíritu de época que supo traducir el alma
colorida de una comunidad y un paisaje al lenguaje del arte. El color
espiritual que desde su origen había definido la identidad cultural
FORTUNATO LACÁMERA
Desde mi estudio, Ca. 1937. Óleo, 106 x 76 cm. Col. MBQM
de La Boca se hacía visible gracias a los artistas. Promediando
el siglo XX, el escenario estaba preparado para que aquellos
colores, brotando desde el alma de una sociedad, comenzaran a
impregnar los muros de una cortada que se haría inmortal de la | 17 |
mano de Quinquela Martín. MBQM

SANTIAGO STAGNARO
Pierrot tango, Ca. 1913. Óleo, 61,5 x 91,5 cm. Col. MBQM
La Curva del Ferrocarril, el arroyo del Puntín, y los pequeños
puentes de Vuelta de Rocha, en el plano de Carlos Glade (1867)
Una sombra ya nunca serás

Caminito que entonces estabas…

Terrenos de Brittain, luego atravesados por las vías del Ferrocarril a


la Ensenada. Se observa el arroyo del Puntín y un pequeño puente
(ca.1827). Plano de la sucesión testamentaria de la familia Ballester
AGN. Archivo de Proyecto Obra Nueva Fundación Andreani. Gentileza Ganando batallas contra terrenos inundables que se resistían a ser
Marcelo Weissel.
habitados, a principios del siglo XIX ya algunos caseríos aislados
La Fonda del Puntín, en Vuelta de Rocha. (Ca. 1870). prefiguraban la futura urbanización boquense.

El tramo del Riachuelo a la altura del meandro que forma La Vuelta


de Rocha ofrecía a las embarcaciones un excelente refugio natural
ante fuertes vientos o correntadas, convirtiéndose en zona elegida
para la instalación de los primeros astilleros, talleres, almacenes
| 19 |
navales y lugares de aprovisionamiento. Allí, facilitando el cruce MBQM
de un pequeño arroyo que desembocaba en el Riachuelo, había un
precario puente cuyo nombre –Puntín– (puentecito, en dialecto
genovés) se hizo extensivo al arroyo y a la zona.

Conventillos lindantes con las vías del Ferrocarril a la Ensenada,


en La Curva que hoy es el pasaje Caminito (Ca. 1912). Archivo MBQM.
La Curva, en los comienzos de su transformación en el Museo
Caminito (1954). AR_AGN T212 C35
Una sombra ya nunca serás

Cuando en 1865 el Ferrocarril a La Ensenada llegó a La Boca,


tenía tres estaciones en el barrio: Casa Amarilla (frente a Parque
Lezama), Brown (calle Garibaldi a la altura de Olavarría) y Barraca
Peña (frente al Riachuelo, ya cerca del límite con Barracas). Un
año más tarde, en 1866, se habilitó un tramo adicional de cargas,
que desde la estación Brown se bifurcaba trazando una curva en
dirección a la estación Boca (o Muelle de La Boca) ubicada junto
al Riachuelo, cerca del cruce con la Avenida Almirante Brown.

El trazado curvo de este desvío atravesaba terrenos que habían


La Curva, con las antiguas vías del Ferrocarril a la Ensenada (Ca. 1940). pertenecido a los Brittain4, cortando diagonalmente la manzana
Archivo MBQM.
contigua a la ribera, comprendida entre las actuales calles Del
Valle Iberlucea, Magallanes, Garibaldi y Lamadrid. Por ser
terrenos pertenecientes al ferrocarril, las viviendas lindantes no
tendrían puertas de acceso hacia las vías; solamente los fondos y
Juan de Dios Filiberto y un grupo de niños en La Curva. (1939). Revista
El Gráfico.
patios de las casas, protegidos por paredones, rejas o empalizadas
se asomarían en adelante a la cortada (popularmente mencionada
como La Curva) por donde pasaban los rieles.
| 21 |
Este último tramo dejó de funcionar en 1928, y La Curva pasó a MBQM

ser una callejuela signada por la nostalgia y el abandono.

En 1954 el deterioro de la zona se acentuó cuando se comenzaron


a retirar las vías del antiguo ferrocarril, pues quedaron los terrenos
difícilmente transitables y a merced de quienes arrojaban allí todo
tipo de desperdicios.
4
Diego Brittain fue un comerciante inglés, que según versiones
de la época habría llegado al país en 1806 como parte del La situación alarmó a los vecinos, quienes llegaron a temer
ejército invasor de Beresford. Una vez afincado en Buenos Aires una degradación definitiva del entorno. Entre ellos, quienes
fue comerciante y activo defensor de la causa revolucionaria emprendieron la búsqueda de soluciones concretas fueron los
de Mayo de 1810. Los terrenos de lo que hoy es Caminito,
hacia 1860 pertenecían a la familia Brittain. En 1817, Diego
hermanos Arturo y Aníbal Cárrega, propietarios de una tradicional
Brittain compró a los Padres Predicadores del Convento de ferretería naval en la esquina de Pedro de Mendoza y Magallanes,
Santo Domingo una gran extensión de tierras que iban desde justo frente a uno de los extremos de La Curva.
las barrancas de Parque Lezama hasta el Riachuelo, teniendo
como límite aproximado la actual avenida Patricios. Eran 120
cuadras de 100 varas cada una, ubicadas en su mayor parte en La familia Cárrega venía participando muy activamente en
lo que se conocía como “bañado extramuros”. El documento positivas transformaciones del barrio, y colaboraba con Benito
de venta da cuenta de la “…ninguna utilidad que reportaba el
Convento de tener en su poder unos terrenos que, sobre ser
Quinquela Martín en varias de sus iniciativas filantrópicas.
de poco mérito estaban abandonados, y nada le producían…”. En 1948, los hermanos habían contribuido en las gestiones y
(Bucich, 1971, op. cit, p. 135). remodelaciones para lograr que la Plazoleta de los Suspiros de
CAMINITO

La Curva, en los comienzos de su transformación en el Museo


Caminito (1954). AR_AGN T212 C35

| 22 |
MBQM
Una sombra ya nunca serás

la Vuelta de Rocha5 fuera declarada “Lugar Histórico Nacional”.


Desde la colocación del mástil que distingue a la plazoleta, hasta
el mantenimiento y la provisión de materiales e instrumentos
navales para completar su decoración animada de “espíritu
marinero”, en todo habían contribuido los Cárrega, a quienes la
República de La Boca contaba entre sus más altos dignatarios:
Arturo era el “Asesor técnico de astilleros navales”, y Aníbal fue
el “Intendente de la Plazoleta de Vuelta de Rocha”6.

Ahora resueltos a enfrentar la creciente degradación de La Curva,


La Fragata Sarmiento visita la Vuelta de Rocha. Al fondo, la calle y con la intención de recuperar plenamente ese espacio, los
Caminito (1954). Archivo MBQM.
Cárrega acudieron a consultar a su amigo Quinquela Martín… La
Av. don Pedro de Mendoza en 1954. Al fondo, se aprecia la esquina de
Curva empezaba a ser Caminito.
Caminito con sus incipientes colores. Archivo MBQM.

| 23 |
MBQM

Quinquela Martín entregando la Orden del Tornillo a Aníbal Cárrega (1970).


Archivo MBQM.

5
Durante las acciones navales que contribuyeran a la
independencia nacional, el almirante Guillermo Brown instaló
el arsenal en la Vuelta de Rocha. Allí se repararon y alistaron
naves que participaron en aquellas acciones militares. En el
mismo lugar, hacia 1836, se construyeron lanchas cañoneras
que bajo el mando de Brown participaron en la guerra contra
el Imperio de Brasil.

6
Testimonio de la alta valoración y la confianza depositada por
Quinquela en Aníbal Cárrega, cabe destacar que en 1970 le
otorgó la Orden del Tornillo “Por ser el propulsor del pasaje
Caminito”. En el mismo año, fue designado tesorero de la
primera Asociación de Amigos de la Escuela-Museo de Bellas
Artes de La Boca creada por Quinquela.
En 1976, Aníbal Cárrega fue distinguido como el primer
“Ciudadano Ilustre de La Boca”, por el Seminario y Archivo
Histórico de la Boca del Riachuelo.
“La batalla del color”. Reportaje a Quinquela Martín, en revista Vea y lea
(1962). Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

Quinquela Martín
y la Batalla del color

En 1954, cuando el vecindario de la Vuelta de Rocha considera


impostergable la puesta en valor de La Curva y acude a su consejo,
Quinquela Martín ya era la figura prominente de La Boca, cuya fama se
extendía mucho más allá de nuestras fronteras. A los 64 años de edad,
la legendaria parábola de su vida, de niño expósito a celebridad, llenaba
frecuentemente páginas de libros y periódicos, renovando su vigencia
a partir de iniciativas y proyectos que, vinculando estrechamente
arte y sociedad, agigantaban el mito del artista predestinado a
resumir los mejores valores de toda una comunidad y su época.

Atrás habían quedado sus duros inicios en el arte, cuando debía | 25 |


MBQM
repartirse entre los cursos de Lazzari y el trabajo de carbonero. También
era un glorioso recuerdo la década de 1920, cuando en sucesivas
exposiciones en las principales capitales del mundo, pudo conquistar
un nivel de consideración infrecuente para un artista argentino de
su tiempo, y reunir una pequeña fortuna con la que inició una serie
de donaciones de instituciones educativas, sociales, culturales y
sanitarias, que cambiarían para siempre la vida de sus vecinos.

Ya había logrado inaugurar una escuela primaria, el Museo de Bellas


Artes de La Boca, un jardín de infantes, un lactario, una escuela
técnica… y en los años siguientes completaría esa obra colosal con
un hospital odontológico y un teatro.

Su casa-museo-estudio era centro de atracción para amigos,


vecinos, autoridades y turistas. Desde 1948, las célebres tertulias
de la Orden del Tornillo nacida de su inspiración, congregaban a
artistas de todas las disciplinas, diplomáticos, filósofos, científicos,
reunidos bajo sólo una condición en común: estar lo suficientemente
El color desplegado en los ambientes, muebles y objetos de la casa de
Quinquela Martín. locos para elegir vivir en la Verdad, el Bien y la Belleza.
Luis Macaya. Caricatura de Quinquela Martín
publicada en Caras y caretas (1926). Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

Ya parecían no alcanzarle los límites de sus telas ni el lenguaje de la


pintura, y por eso su obra había empezado a ser la transformación de
su barrio en clave artística.

Los edificios de las instituciones que él creó sintetizan el sabio


diálogo que Quinquela supo establecer entre tradiciones e
innovaciones, y le dieron al paisaje ribereño una fisonomía
arraigada en lo más profundo de la identidad barrial, pero a la
vez absolutamente nueva, recogiendo las propuestas y tendencias
de su tiempo. Porque si bien las fachadas de la Escuela-Museo y
Casilla del guardabarreras del antiguo Ferrocarril a la Ensenada, a pocos el Lactario aluden a las formas de las embarcaciones, y el frente
metros de Caminito (1958). Captura del film de Humberto Peruzzi, El
pequeño mundo de La Boca. Gentileza Museo del Cine Carlos Ducrós de la Escuela de Artes Gráficas evoca los típicos conventillos de
Hicken.
chapa y madera, se trata ante todo de edificios ejemplarmente
ajustados a sus funciones específicas, y audazmente diseñados en
sintonía con los últimos desarrollos entonces disponibles.
Colores de las fachadas de las instituciones creadas por Quinquela Martín
(2011). Archivo MBQM.
Pero este conjunto no agotaba el repertorio de transformaciones
que Quinquela imaginaba para su aldea. También estaban las
intervenciones coloridas en cada frente o patio de conventillo que
| 27 |
requiriera su asesoramiento o la provisión de la pintura necesaria. MBQM

No faltaron tampoco las grúas, remolcadores y hasta un trolebús


pintados con los vivos y característicos colores del artista
boquense, que cuatro años más tarde, en 1958, comenzó a pintar
con vivos tonos su propio ataúd. En una nota dirigida a Federico
Cichero (caracterizado vecino y dueño de la empresa fúnebre más
7
Muñoz, Andrés. Vida de Quinquela Martín, Buenos Aires, Ed. importante del barrio) el 28 de abril de 1958, Quinquela detallaba
del Autor, 1971, p. 237. el diseño y la paleta elegida para su féretro, junto a una suerte de
8
El archivo del MBQM conserva un texto redactado hacia
declaración de principios: “Esta idea del cajón pintado es rendirle
1959 por Benito Quinquela Martín y el doctor Osvaldo P. homenaje a los colores, porque ellos me han dado vida, fuerza
Alari. Allí se fundamenta la decisión de utilizar vivos colores espiritual y la belleza eterna de unirme con Dios…”.
para consultorios y espacios comunes, apelando a diversos
ejemplos a nivel mundial en el mismo sentido, enfatizando los
beneficios comprobados respecto a la aplicación del color en “La batalla del color”7 llamó Quinquela a este ímpetu puesto en llenar
ámbitos laborales, sanitarios, y en proyectos arquitectónicos y de colores cada rincón de su vida y cada parte del espacio público
urbanísticos. que tuviera disponible, convencido de la favorable influencia que el
Iniciando el texto, puede leerse: “… La naturaleza es color. La color tendría sobre el carácter de las personas y las sociedades. El
Vida en su medio natural se desarrolla entre colores, la tierra, artista que aseguraba que por efecto de los vivos tonos con que se
el cielo, las plantas, las flores, el agua, el sol, la luz. Para poder pintaban los consultorios de su hospital odontológico, allí los niños
sobrevivir los seres deben respetar las leyes naturales que son
las biológicas, y así de esa manera se podrá sobrevivir en salud lloraban menos que en otros8, creía firmemente en la posibilidad de
física y espiritual…”. construir una sociedad mejor de la mano de los colores y del arte.
Frente de la Escuela - Museo Pedro de Mendoza,
con sus colores históricos (2018). Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

Subyaciendo a su convicción respecto a la positiva influencia


del color sobre las personas y las comunidades, había algo más
profundo conectado con la historia social y cultural de La Boca.
Ya aludimos al “alma colorida” que distinguía a una comunidad
tan solidaria como conflictiva, tan festiva como melancólica y
sombría, que tuvo al carnaval entre sus principales celebraciones,
y que nunca dejó de percibirse como el revés de las instancias de
poder simbolizadas por el centro de la ciudad.

Una sonrisa de colores junto al Riachuelo. Intervención cromática del


En tiempos de un vertiginoso crecimiento urbano, mientras
MBQM sobre el Paseo Costero en Vuelta de Rocha (2016). Archivo la arquitectura de Buenos Aires en clave gris se asimilaba a las
MBQM.
principales capitales europeas, La Boca tomaba distancia con sus
hileras de casas de chapa acanalada azules, verdes y rojas… Y acaso
como resumen de su entorno, Quinquela (ante la no poca resistencia
Quinquela Martín proponiendo asfaltar de colores las calles boquenses. de buena parte de la crítica “culta”) oponía la desafiante saturación
Reportaje en Pregón (1964). Archivo MBQM.
de sus obras a los dictados académicos que recomendaban un “buen
gusto” basado en la pureza formal y neutros equilibrios tonales.

Todo parecería reducirse, en última instancia, a una atávica


| 29 |
tensión entre identidades culturales modeladas por pertenencias MBQM

sociales. “Lo popular”, caótico, estridente, simple y colorido,


versus “lo culto”, ordenado, limpio, refinado y neutro.

Las emociones expresándose en colores; la razón, eligiendo


las formas. Ante ellas, Quinquela Martín siempre tuvo clara su
elección, y Caminito sería otra de sus máximas expresiones.

Benito Quinquela Martín. Boceto para la composición cromática


aplicada a su ataúd (1958). Col. José Augusto y Tali Randazzo.
Benito Quinquela Martín pintando el bajorrelieve de Israel
Hoffmann que luego se colocaría en Caminito (Ca. 1960).
Una sombra ya nunca serás

El arte conquista una calle


En La Boca, en la vida de sus vecinos, y en las iniciativas de
Quinquela Martín, nada parecía poder obtenerse sin enormes
esfuerzos, y así fue el caso de Caminito. En el lapso de más de cinco
años que medió entre los intentos iniciales hasta la inauguración
oficial del museo al aire libre es muy interesante observar las
acciones y estrategias desplegadas para ir conquistando un espacio
y modelar su identidad. Quinquela Martín ya era un experto en
titánicas luchas de interminables laberintos burocráticos (cuando
no políticos o judiciales) para concretar sus iniciativas, y en todas
con resultado exitoso… Ahora, resuelto a convertir La Curva en
ALFREDO LAZZARI un museo al aire libre, lo veremos una vez más exhibir su tesón y
Nocturno,1942. Óleo, 71 x 92 cm. Colección particular.
sus grandes habilidades como gestor comunitario y cultural.

Como habíamos visto, el paso abandonado del ferrocarril


VÍCTOR CÚNSOLO
Calle de La Boca, 1930. Óleo, 70 x 80 cm. Col. MNBA. ya era poco menos que basural, pero un pintoresco suceso | 31 |
fue determinante para cambiar ese destino. Una noche, MBQM

transgrediendo normas y sentido común, un carro volcó en La


Curva una pila de quesos en mal estado. Los olores nauseabundos
inundaron el vecindario, afectando especialmente el local de los
Cárrega ubicado a pocos metros. Intentando poner un límite a la
situación, fueron ellos quienes colocaron postes en el ingreso a
la cortada, impidiendo en adelante el ingreso de vehículos9. Así,
sin demasiados preámbulos, La Curva se había convertido en
“peatonal”.

Casi al mismo tiempo, Quinquela propuso su primera intervención


en el lugar: homenajear a su amigo Juan de Dios Filiberto, a quien
por esos días se le había diagnosticado una grave enfermedad. Tal
homenaje consistiría en la colocación sobre una de las fachadas
de la callejuela de una placa recordando que allí el célebre
músico boquense se había inspirado para componer la melodía
del universalmente difundido tango Caminito. Aníbal Cárrega
9
Efectuada en gran parte por Arturo Cárrega, esta primitiva
“defensa” de la calle (luego reemplazada por postes de hierro
se comprometió con la iniciativa, y personalmente preparó una
con cadenas) es la que actualmente puede verse en ambos humilde placa de madera pintada a mano, cuya inscripción rezaba:
extremos de Caminito. “CAMINITO - Canción de Filiberto que se inspiró en este lugar”.
NICANOR POLO
La murga, s/d. Óleo, 60 x 70 cm. Col. MBQM.
Una sombra ya nunca serás

De esta forma, y mucho antes de que las normativas lo ratificaran,


la “peatonal” ya empezaba a tener un nombre, y así parece dejarlo
claro una curiosa nota publicada en el diario Clarín, el 12 de julio de
1954, dando cuenta de la “aparición” de dicha placa. El artículo,
titulado “Homenaje popular y anónimo a Juan de Dios Filiberto”,
destaca que “una callejuela de La Boca” se llama Caminito. La
nota no deja de plantearnos algunos interrogantes: por un lado,
la atribución de la placa a “manos anónimas”. Por otra parte, el
Cartel pintado a mano por Aníbal Cárrega, colocado sobre uno de los énfasis en dar como hecho consumado el bautismo de la calle,
muros de La Curva, indicando: “Caminito. Canción de Filiberto que se
inspiró en este lugar”. Archivo MBQM.
cuestión que ni siquiera había empezado a tramitarse. Acaso aquí
no esté de más recordar la extraordinaria habilidad de Quinquela
Martín para instalar a través de la prensa los asuntos de su interés.

A partir de ese momento, el esfuerzo de vecinos y autoridades


municipales modeló constantes mejoras del lugar. Arturo Cárrega
encabezó las imprescindibles tareas de limpieza, seguidas de
obras de alisado y asfaltado parcial del piso. Inmediatamente, el
arte y el color hacían su desembarco y conquistaban Caminito.
| 33 |
Mientras los muros de las históricas construcciones se llenaban MBQM

de colores, Quinquela Martín disponía en el pasaje las primeras

Caminito en 1954. Archivo MBQM.


LUIS FERRINI
Caminito, 1944. Lápiz carbón, 45 x 55 cm. Col. Mose.

ATILIO BALIETTI
Después de la lluvia, s/d. Óleo, 100,5 x 125,5 cm. Col. MBQM.
CAMINITO

| 34 |
MBQM

Conventillo sobre Caminito (1959).


AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 332914-a
Una sombra ya nunca serás

esculturas y relieves que configurarían el museo al aire libre.


Algunas de esas obras provenían directamente de la colección
del Museo de Bellas Artes de La Boca, y otras eran realizadas
especialmente para el lugar. Los artistas eran los escultores
argentinos más renombrados del siglo XX, que habían acompañado
a Quinquela en muchas de sus “locuras luminosas”, desde la Peña
del café Tortoni hasta la conformación de la colección de su museo.
Para mediados de 1955 (apenas un año después de que “manos
anónimas” colocaran el cartel bautizando la calle) en Caminito ya
había esculturas de Luis Perlotti, Julio César Vergottini, Orlando
Acordeonista en un conventillo de Caminito (1958). Gentileza Museo Stagnaro, Antonio Sassone, Roberto Capurro, entre otros.
del Cine Carlos Ducrós Hicken.

Podría decirse que en fecha tan temprana, el lugar ya presentaba


los grandes rasgos que aún lo definen, provocando desde entonces
la atención y curiosidad de turistas nacionales y foráneos. Ya
percibida como síntesis del barrio pintoresco por excelencia,
Caminito se empezaba a reflejar en un número creciente de
10
Cecilio Madanes (1921-2000), inició su camino en el arte
postales, noticieros cinematográficos, filmes, medios nacionales
| 35 |
estudiando en la Academia de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. y publicaciones extranjeras. MBQM
Muy pronto su vocación se inclinó hacia el teatro, y en 1947
una beca le permitió viajar a París, donde se estableció durante
ocho años. Allí estudió en el Conservatorio de Arte Dramático,
Para que el arte y la historia cultural del barrio terminaran de
y frecuentó a figuras como Jean Cocteau, Vittorio Gassman, apropiarse de la calle, en 1957 hizo allí su aparición el teatro,
María Félix y Georges Braque. En 1956 organizó la primera gracias a la inspirada iniciativa del gran director Cecilio Madanes10.
“exposición flotante” de pintores argentinos, que a bordo de un
crucero recorrió el mundo. Tras esta experiencia acercando el arte
a nuevos públicos, en 1957 fundó el Teatro Caminito. Una larga tradición teatral distinguía a La Boca en las postrimerías
del siglo XIX, desde ambiciosos teatros como el Verdi y el Iris, hasta
Fue Director General del Teatro Colón entre 1983 y 1986. Tuvo los exquisitos y muy modestos reductos donde se presentaban los
además destacada actuación en cine y televisión, y en 1972
presentó un ciclo con el repertorio integral del Teatro Caminito. pupi sicilianos.
En 1964 la República Francesa lo distinguió como “Caballero
de la Orden de las Artes y las Letras”, y el 3 de octubre de 1966, Por eso, cuando Madanes realizó sus legendarias temporadas
Quinquela Martín le otorgó la “Orden del Tornillo”.
teatrales al aire libre en Caminito, obtuvo un éxito infrecuente
que podría sorprender en cualquier punto del globo que no fuera
11
Las obras ofrecidas en el Teatro Caminito fueron: Los chismes La Boca.
de las mujeres (1957-58); Las aventuras de Scapin (1958-59);
La zapatera prodigiosa (1959-60); Una viuda difícil (1960-61);
Il Corvo (1961-62); Las de Barranco (1962-63); Los millones de Fueron trece temporadas entre 1957 y 197311, gracias a las cuales
Orofino (1963-64); La pérgola de las flores (1964-65); La verbena la cultura nacional conoció una de sus experiencias más felices,
de la paloma (1965-66); Mil francos de recompensa (1966-67);
Angelito, el secuestrado (1967-68); Sueño de una noche de verano
sobre todo en lo referido al entrañable vínculo que se supo crear
(1968-69); Los chismes de las mujeres (1972-73). entre arte y vida, entre artistas y comunidades.
CAMINITO

Teatro Caminito. Il Corvo. Carlos Fioritti y abajo Jorge


Luz asomados a los balcones de las casas lindantes
(1961). Publicada en Didascalias del Teatro Caminito.
Diego Kehrig, DK Editor, 2013.

| 36 |
MBQM

Página siguiente:
Teatro Caminito. Una viuda difícil. Jorge Luz, la burra
“Perica” y de espaldas: José María Langlais (1960).
Publicada en Didascalias del Teatro Caminito. Diego
Kehrig, DK Editor, 2013.

Quinquela Martín entregando la “Orden del Tornillo” a


Cecilio Madanes.
Una sombra ya nunca serás

En plena calle, en el centro del pasaje, el tablado que daba


espaldas al Riachuelo completaba su escenografía con los
conventillos de la zona, desde cuyos balcones podían aparecer
actores representando partes de las obras. Antes de entrar a
escena, los artistas solían compartir gratos momentos con los
vecinos, quienes les facilitaban sus aposentos como improvisados
camarines. El público iba a presenciar las funciones cargando
sillas desde sus casas, o utilizando los primeros (y muy frágiles)
asientos de madera, hasta que una colecta barrial pudo proveer
en 1959 una colorida platea de sillas metálicas. Nada parecía
imposible para el Teatro Caminito, que ese mismo año llegó a
recibir desde Córdoba la donación de una burra (Perica), necesaria
para la obra La zapatera prodigiosa (la carrera teatral de Perica se
extendería hasta la temporada siguiente, en las representaciones
de Una viuda difícil). Hasta los niños que habitaban las casas del
barrio terminaban aprendiendo los libretos que tantas veces
escuchaban, y eran capaces de llevar adelante la última función
de algunas temporadas12.
| 37 |
Obras de Shakespeare, Nalé Roxlo, Laferrere, García Lorca o MBQM

Goldoni eran interpretadas por figuras de la escena nacional


como Jorge Luz, Beatriz Bonnet, Martha Quinteros, Nathan
Pinzón, Osvaldo Terranova, Aída Luz… Grandes vestuaristas,
escenógrafos, iluminadores y artistas plásticos forjaban cada año
la leyenda renovada del arte abrazando la vida en una cortada
boquense.

Recordando la experiencia del Teatro Caminito, Madanes diría:


“De mí surgió la idea, pero fue la concreción de una suerte de
magia colectiva en la que participamos desde autores, actores y
técnicos hasta vecinos de La Boca (...); es lo más importante que
haya hecho en mi existencia”13.

En los programas de mano que se repartían en cada temporada


12
Narrado por Diego Kehrig, autor e investigador teatral; autor del teatro callejero, podía leerse: “Las casas de la calle Caminito
de Didascalias del Teatro Caminito. han sido pintadas bajo la dirección de Benito Quinquela Martín”.
13
Martínez, Adolfo. “Murió Cecilio Madanes, un innovador
de la escena teatral”, diario La Nación (edición online), 2000.
[septiembre de 2019].
Inauguración oficial de Caminito, el 18 de octubre de 1958. Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

El “Día del color boquense”


Para el año 1958 Quinquela Martín, la comunidad artística y los
vecinos, habían convertido a Caminito en un museo al aire libre
único en el mundo. Pero aún faltaba el reconocimiento oficial
que venía siendo solicitado. Finalmente, y luego de esforzadas
gestiones, los terrenos del pasaje que pertenecían a los
ferrocarriles nacionales fueron transferidos a la Municipalidad de
Buenos Aires, en virtud del decreto presidencial del 10 de febrero
de 1958. En el documento, suscripto por el entonces Presidente
Una de las notas periodísticas dedicadas a la inauguración de Caminito.
Archivo MBQM. de facto Isaac Rojas, se autoriza a la empresa Ferrocarriles del
Estado Argentino a vender en forma directa a la Municipalidad
de la Ciudad de Buenos Aires, la superficie de 1.189,04 metros
cuadrados correspondiente a Caminito, en un valor de 300.000
pesos moneda nacional (unos 7.000 dólares de aquel tiempo).
La transferencia se materializó el 28 de julio de 1959, cuando
el intendente porteño Hernán Giralt recibió los terrenos que en
adelante formarían parte del patrimonio de la ciudad.
| 39 |
MBQM
Quedaba todo preparado para el gran día. El 18 de octubre de
1959, se iba a imponer oficialmente el nombre del célebre tango

Quinquela Martín, A. Cárrega y Reinaldo Elena, firmando ante el escribano Garrido, la


cesión de terrenos para ampliar Caminito, 22 de marzo de 1963.
El intendente Hernán Giralt hablando durante la inauguración de
Caminito (18 de octubre de 1959). Archivo MBQM.

Descubrimiento de la placa en el ingreso a la calle Caminito (18 de


octubre de 1959). Archivo MBQM.
Caminito en 1959. Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

al pasaje, y en un acto público el intendente de la ciudad recibiría


formalmente del Escribano Mayor de Gobierno Jorge Garrido, la
posesión de Caminito. Si el 23 de agosto de 1870 quedó marcado en
la historia como el Día de La Boca, con la obtención de su autonomía
jurisdiccional, cada 18 de octubre merecería ser recordado como
el “Día del Color Boquense”; el día en que la historia cultural del
barrio se materializaba tomando la forma de una calle.

El acto tuvo un acompañamiento multitudinario, fue profusamente


cubierto por los medios gráficos nacionales, y también filmado
Caminito en 1958. Captura del film de Humberto Peruzzi, El pequeño para la televisión de Japón. Una muchedumbre ocupaba la esquina
mundo de La Boca. Gentileza Museo del Cine Carlos Ducrós Hicken.
de Magallanes y Pedro de Mendoza, y se extendía hasta ocupar
las calles adyacentes y la Plazoleta de los Suspiros (especialmente
engalanada para esa ocasión con banderas multicolores).

Organizado en cada detalle por Quinquela Martín y Cecilio


Madanes, el acto contó con la conducción de Augusto Bonardo
y Florindo Ferrario. Se hicieron presentes altas autoridades
nacionales, municipales y de instituciones boquenses. Entre ellas, | 41 |
el Subsecretario del Ministerio de Educación, Antonio Salonia; la MBQM

Presidenta del Consejo Nacional de Educación, Clotilde Sabattini


de Barón Biza; el Director de Cultura de la Municipalidad, Aldo
A. Cocca; el Ministro de Transportes, Manuel Castello; el Ministro
de Obras Públicas, Alberto Costantini; el Presidente del Concejo
Deliberante, Roberto Etchepareborda, y el Embajador de Japón,
Masao Tsuda. Invitado especial, había llegado desde La Rioja
Gabino Coria Peñaloza, autor de la letra del tango Caminito. La
Caminito en 1959 (desde la calle Lamadrid). Archivo MBQM.
presencia de los Bomberos Voluntarios de la Boca vistiendo
sus uniformes de gala acentuaba la emoción y el colorido del
momento. Cerca de las 18.30 horas, sobre el escenario ubicado en
la intersección de las calles Magallanes y Del Valle Iberlucea, la
Banda Sinfónica Municipal abrió el acto con el Himno Nacional, y
luego Benito Quinquela Martín pronunció un breve discurso. A su
turno, el intendente municipal se dirigió a los asistentes, diciendo
entre otras cosas que:

… Una ciudad es la imagen de un paisaje, de una atmósfera propia,


de una realidad espiritual que le pertenece en forma exclusiva. Si
esa atmósfera, ese espíritu se pierden, corremos el riesgo de que
Los colores de Caminito (Esquina con la calle Magallanes)
en 1958. Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

desaparezca asimismo la tradición en que nos sustentamos (…) El


pasaje Caminito encierra algo así como la esencia espiritual de La
Boca (…) Procuremos, señores, que la capital de la República no se
convierta nunca en una urbe deshumanizada y sin alma…14.

Acto seguido, el Escribano Mayor de Gobierno cumplió con la


formalidad de efectuar el traspaso de Caminito a la Ciudad de
Buenos Aires, con los testigos Juan de Dios Filiberto, Benito
Quinquela Martín y Aníbal Cárrega. Luego, el intendente
descubrió una placa identificatoria del pasaje, y comenzaron los
números artísticos.

El primero en actuar fue el maestro Edmundo Calabró, al frente de


la Orquesta Argentina de Cámara, la que interpretó los tangos de
Filiberto El pañuelito y La Canción. Luego, el propio Filiberto asumió
la dirección de la orquesta, ofreciendo sus obras Caminito, Clavel del
aire y Cuando llora la milonga, dedicándole esta última interpretación
al Embajador de Japón. Más tarde ocupó el escenario la Agrupación
de Músicos de la Guardia Vieja de La Boca, dirigida por Genaro, Di
| 43 |
Clemente y Gagliano. Interpretaron Caminito (cantado por Lucas MBQM
del Río), Cuando llora la milonga (cantó Oscar Marini), la Marcha
Oficial de la República de La Boca (voz de Carmelo Valente) y El
Dos sectores de Caminito en 1958. Captura del film de Humberto
Peruzzi, El pequeño mundo de La Boca. Gentileza Museo del Cine Carlos
pañuelito (cantado por Rómulo Caro). En el programa se aclaraba
Ducrós Hicken. que “los cantores son todos muchachos de La Boca”.
Recuperación de los colores históricos en un sector de Caminito (2019).
Archivo MBQM Seguidamente actuó la orquesta Marcochito, y luego el escenario
quedó para la orquesta de Francisco Canaro.

No faltó el conmovido homenaje a don Arturo Cárrega (fallecido


cuatro años antes), a quien se reconoció como el gran impulsor de
la creación de Caminito, y a su turno ocuparon el tablado figuras
como Tita Merello, Martha de los Ríos, Waldo de los Ríos, Azucena
Maizani, Luis Sandrini, Juan Carlos Mareco, Elena Lucena, Aída
Luz y el elenco estable del Teatro Caminito.

A las 19.20 horas se inauguraron las luces del pasaje, y finalmente


un espectáculo de fuegos artificiales iluminó el cielo boquense.
14
“Recibió la Municipalidad el Pasaje Caminito, en el barrio de
Casi al descuido, en algún momento del acto, Quinquela Martín,
La Boca”. Diario La Prensa, 19 de octubre de 1959. emocionado, había deslizado: “Esto ya no muere más…”.
CAMINITO

| 44 |
MBQM

Juan de Dios Filiberto en La Curva que inspiró la música del tango Caminito
(1939). Fotografía publicada en revista El Gráfico.
Una sombra ya nunca serás

Feliz encuentro de dos penas de amor


El tango Caminito
15
Modificando su apellido Filiberti por el nombre artístico
Filiberto, comenzó su camino en la música guiado por su Así como la cortada boquense concentra una historia fascinante,
intuición. Desde edad muy temprana tuvo que comenzar
el tango que le dio nombre también es fruto de un encuentro
a trabajar en diversos oficios. Entre otras tareas, fue desde
estibador en el puerto hasta ayudante de maquinista en el Teatro providencial entre dos artistas predestinados a inmortalizar su
Colón. Con un grupo de colegas creó el conjunto Orfeón Los trabajo conjunto en esa composición.
Del Futuro. Recién a los 24 años comienza a estudiar con el
maestro Celestino Piaggio, y luego toma clases deviolín, piano
y solfeo en la academia boquense de Pezzini-Stiattesi. Más Oscar Juan de Dios Filiberti, autor de la música, había nacido en
tarde, en el conservatorio dirigido por Alberto Williams, tomó La Boca el 8 de marzo de 1885 (falleció también allí, el 11 de
clases de contrapunto, piano y guitarra. En 1932 tuvo su propia noviembre de 1964). Bisnieto del brigadier Martín Rodríguez y una
formación, a la que llamó Orquesta Porteña. Desde 1938 fue
director de la Orquesta Popular Municipal de Arte Folklórico, india ranquel, sus padres fueron Josefa Rubaglio y Juan Filiberti
creada por la Municipalidad de Buenos Aires. En 1948 esta (apodado Mascarilla), quien había regenteado un bailetín en la calle
orquesta pasó a llamarse Orquesta de Música Popular, y desde Necochea, razón que permite suponer que los primeros compases
1956 se llamó Orquesta de Música Argentina y de Cámara.
Fue socio fundador de SADAIC y un activo luchador por los musicales escuchados de niño habrían sido primitivos tangos.15
derechos de músicos y compositores. Además de las citadas
obras realizadas junto a Coria Peñaloza, compuso tangos Gabino Coria Peñaloza, autor de la letra del tango Caminito, nació
inmortales como Quejas de bandoneón, Malevaje, Cuando llora
la milonga, Clavel del aire, Langosta, Yo te bendigo, La canción… en La Paz (Mendoza) el 19 de febrero de 1881, y falleció en Chilecito | 45 |
Además musicalizó sainetes y compuso obras sinfónicas como (La Rioja) el 31 de octubre de 1975. Su padre fue Eusebio Coria, MBQM
Rondino, Religión, Impresiones porteñas, Leyendas de la pampa, y su madre Maria Natividad del Señor Peñaloza, era descendiente
Interludio, Sinfonía de arrabal, La procesión de la milonga.
del caudillo riojano Ángel Vicente Chacho Peñaloza. Su niñez y
16
Desde sus primeros años en Buenos Aires, Coria Peñaloza alternaba parte de la adolescencia transcurrieron entre La Paz, San Luis y
su producción poética con la redacción de notas para importantes Tama (La Rioja). En torno a 1920, ya viviendo en Buenos Aires, se
medios gráficos, entre los que se cuentan el diario La Nación, y las
revistas El Mundo, Atlántida, Caras y Caretas y Nativa…
vincula al ambiente artístico porteño donde frecuenta a grandes
Además de las famosas obras realizadas en colaboración con figuras de la cultura, como Carlos Gardel, José Razzano, Benito
Filiberto, obtuvo un gran suceso junto a Juan Carlos Moreno Quinquela Martín, Homero Manzi y Francisco Canaro.16
González, componiendo el tango Margaritas que en 1929 obtuvo el
Gran Premio de Honor en el Sexto Concurso organizado por la casa
Max Glücksmann en el Palace Theatre. Justamente Quinquela Martín iba a ser quien en 1919 le presentara
El mismo año, Coria Peñaloza se iba a radicar definitivamente en a Juan de Dios Filiberto, intuyendo posibles fructíferos trabajos
Chilecito .
conjuntos. Al conocer a Coria Peñaloza, Quinquela lo consideró
En 1939 publicó dos libros de poemas: Cantares y La canción de mis
canciones. Y un tercer libro con poemas de corte nativista, El profeta un “poeta loco”, acaso el indicado para asociar su talento al
indio, en 1950. particular carácter de su gran amigo Filiberto17.
17
Así recordaba Coria Peñaloza este encuentro: “A Filiberto
lo conocí en la vía pública, en Florida al 300, para más señas, En 1920 el dúo ya había compuesto el inolvidable tango El
bohemiamente, y me lo presentó Quinquela Martín allá por el pañuelito. Al éxito de esta composición, le sucedieron La cartita
año 1919, y entramos a colaborar al poco tiempo, como que El (1921), El ramito (1923), la zamba La tacuarita (1924), El Besito
pañuelito es de 1920…” (citado por Orlando del Greco en http://
[Link]/creadores/biografia/387/Gabino-Coria- (1924), La Vuelta de Rocha (1924), todas grabadas por un cantor
Penaloza/). de tangos entonces en ascenso: Carlos Gardel.
CAMINITO

| 46 |
MBQM

Gabino Coria Peñaloza en Chilecito. Archivo Fundación Gabino Coria Peñaloza.


Una sombra ya nunca serás

Pero el gran éxito de la dupla Filiberto-Coria Peñaloza nació en


1926, aunque había empezado a gestarse más de veinte años
antes. Por esas magias del arte, dos historias simétricas ocurridas
en tierras distantes, dos inmensas penas amorosas de juventud,
tuvieron un muy feliz encuentro alumbrando un tango.

Recordando el nacimiento de la melodía de Caminito, Juan de Dios


Filiberto decía:

Son muchas las versiones al respecto (del origen del tango


Caminito). Voy a contarles la verdadera. Siendo yo un muchacho,
trabajaba como ajustador mecánico. Era de los mejores, pero, por
aquella época, no siempre había trabajo, razón por la cual me
ganaba algún dinero como estibador, en la carga y descarga de
los barcos. Al atardecer, regresaba a casa por La Curva. En una
de esas casas que allí había -aún existe, pero con otra pintura-
vivía una linda muchacha. Todos los días me esperaba en su
balcón para verme pasar. Nunca cambiamos ni una sola palabra,
sin embargo, yo notaba que ella me miraba con cierto interés.
Pasaron los años y nuestras vidas siguieron rumbos distintos. En | 47 |
MBQM
1923 ya tocaba yo algunos instrumentos musicales y componía
piezas. En el Carnaval de ese mismo año me invitaron a tocar
el armonio en el teatro Politeama. Fueron cuatro días de trabajo
Gabino Coria Peñaloza en su casa. Detrás, una curiosidad: una pintura
de Quinquela Martín con tema gauchesco. Archivo Fundación Gabino ininterrumpido, al cabo de los cuales, el miércoles de ceniza,
Coria Peñaloza. amanecí deshecho. Al atardecer fui a dar un paseo por La Boca
y acabé yendo a parar al camino en cuestión. No sabría decir
Monumento a Caminito en Olta, La Rioja. El monumento señala la en qué pensaba. Sólo sé que cuando menos me lo imaginé, me
entrada al sendero que inspiró el poema de Gabino Coria Peñaloza.
hallaba parado exactamente debajo del balcón, de aquel balcón
en el cual solía esperarme la muchacha a mi regreso del trabajo.
Ignoraba si aún vivía en aquella casa. Creo que no. La verdad es
que su recuerdo se mezcló con las melodías carnavalescas que
aún resonaban en mis oídos, y sentí que de todo aquello surgía
una nueva música. Silbé las primeras notas y procuré regresar
inmediatamente a casa para registrarlas. Anoté en un cuadernillo
todo lo que recordé…18

Siguiendo la tradición oral de su familia, Álvaro Coria Peñaloza


(nieto del autor del poema Caminito) narra:
18
Juan de Dios Filiberto cuenta la historia real del Caminito que
el tiempo ha borrado”. O Cruzeiro internacional, 1 de diciembre …En su temprana juventud, a comienzos del 1900, don Gabino
de 1959, pp. 9-11 recorría los polvorientos caminos entre los pueblos riojanos,
Juan de Dios Filiberto en Caminito (1959).
Portada de Long Play, colección Facundo Carman.
Una sombra ya nunca serás

épocas en que los viajes eran toda una odisea. Por esos años, el
traslado de pueblo en pueblo se hacía a lomo de caballos o mulas.
Así fue, que cierto día de paso por Olta, quiso el destino que
Gabino se viera impedido de continuar su viaje porque una gran
creciente le impedía el paso. Ese año hubo una intensa lluvia que
se prolongó por muchos días, obligándolo a quedarse hasta que el
río aminorara su caudal.

En aquella época eran frecuentes las tertulias, fiestas caseras


en las que la gente se divertía sanamente, entre música y
camaradería. Gabino, hombre de espíritu artístico, muy sensible,
ve la presencia de un piano de cola, un piano hoy histórico
Juan de Dios Filiberto remando en el Riachuelo (1932). AR_AGN_DDF/
que curiosamente tenía la fama de haber sido el primero en la
Consulta_INV: 89523 provincia, traído a lomo de mula a través de la cordillera desde
Chile: un Steinway & Sons, nada menos.

Atraído por la curiosidad y el deseo de escuchar su timbre sonoro,


pregunta si había entre los presentes alguien que supiera tocar,
y ante la negativa por la ausencia del músico, se hace presente
una señorita en su reemplazo que podía también tocar. Gabino
queda prendado por el encanto natural de la dama, lo que | 49 |
posteriormente, al conocerla más, termina convirtiéndose en MBQM
amor recíproco.
Gabino Coria Peñaloza cabalgando en uno de sus viajes. Archivo
Fundación Gabino Coria Peñaloza.
Las costumbres de la época no miraban con buenos ojos una
relación tan prematura, y con un extraño hombre que estaba
sólo de paso, por lo que era un amor prohibido, y por ese motivo
se veían clandestinamente. Días más tarde, el río baja, Gabino
continúa su viaje y el tiempo pasa. Antes de partir él había
prometido a su amada, que iba a regresar a buscarla. Al año
siguiente, ya dispuesto a enfrentar a los padres de la que había
conquistado su corazón, regresa a Olta.

Lamentablemente, ella había partido y para peor nadie le decía


hacia dónde o no le querían informar. Lo cierto es que al recabar
más información, recibe la noticia de que ella se había ido con
rumbo desconocido y con un bebé en su vientre. Ante el total
hermetismo familiar y el rechazo hacia su persona, Gabino parte
tristemente. Tiempo después, en la ciudad de Villa Mercedes, San
Luis, desolado y con una congoja que marca profundamente su
alma de poeta, vuelca su desconsuelo en la pluma, escribiendo
un poema que más tarde se convirtió en Caminito. Regalando a
la humanidad la historia más desdichada de su vida convertida
CAMINITO

| 50 |
MBQM

El cortejo fúnebre de Juan de Dios Filiberto pasa por Caminito (12 de noviembre de
1964). .AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 286924
Una sombra ya nunca serás

en sencillos y humildes versos cantados por las voces más


prodigiosas.19

Ambas historias que hermanaban en el dolor y la nostalgia a


Filiberto y Coria Peñaloza, terminaron encontrándose. En una
reunión pactada en una confitería de la calle Florida, el músico le
tarareó a Peñaloza algunos compases de la melodía inspirada en
La Curva, solicitándole la composición de los versos necesarios.

El poeta anotó la melodía, y se la llevó esperando que el tiempo


y la inspiración justa dictaran la letra apropiada. A los cuatro
meses Filiberto insistió, porque lo urgía encontrar una pieza para
presentar en el Concurso de Canciones Nativas del Corso Oficial
de Buenos Aires. Según recordaba Coria Peñaloza “…Lo vi tan
apurado en terminar su tango, que fui a la pensión y empecé a
buscar en medio de tantos papeles donde había viejos poemas,
publicaciones, etc, y encontré un verso: era Caminito, un poema
de amor.”20
| 51 |
A pesar de cierta resistencia inicial por parte de Filiberto (no MBQM

le convencía del todo ni el título ni el ajuste de algunos versos)


el poeta se mantuvo firme, la pieza permaneció inmodificada,
y con algunos retoques en la melodía el tango fue estrenado en
Homenajes en Caminito junto al busto de Juan de Dios Filiberto, el día el certamen de Carnaval. Filiberto lo interpretó al frente de una
siguiente de su fallecimiento. AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 286929
formación que contaba con un armonio, diez violines y cuatro
voces, y si bien obtuvo el máximo premio en el concurso (y el
diario La Nación refirió “cerrados aplausos”) el músico recordaría
siempre el estruendoso abucheo recibido por parte del público.
19
Coria Peñaloza, Álvaro y García Blaya, Ricardo. Biografía de
Gabino Coria Peñaloza, [Link] Si bien el estreno no había sido muy auspicioso, el 26 de noviembre
biografia/1235/Gabino-Coria-Penaloza/ [agosto 2019].
de 1926 Caminito fue grabado por Carlos Gardel, versión que
20
Caminito, “Calles de la Rioja”, [Link] tampoco obtuvo el éxito esperado. Pero al año siguiente, el 5 de
[Link]?modulo=fichas&accion=ver&id=835&idlocalidad=1 junio de 1927, Ignacio Corsini lo cantó como parte de Facha Tosta,
[agosto 2019]. una obra de Alberto Novión presentada en el Teatro Cómico.
21
No obstante el éxito conquistado por la interpretación de Y allí sí la aclamación popular indicó que había llegado el gran
Corsini en Facha Tosta, la crítica sobre la obra publicada en momento de Caminito21. Cuarenta días después, y alentado por el
Caras y Caretas, el 14 de mayo de 1927, elogia a todos los suceso alcanzado en el teatro, Corsini lo grabó, logrando enorme
actores e intérpretes, pero concluye diciendo: “... el final se
alarga excesivamente con un tango inverosímil, cantado por reconocimiento y excelente número de ventas. Consolidando
el señor Corsini...”. la fama creciente del tango, Gardel volvió a grabarlo en dos
CAMINITO

| 52 |
MBQM

Gabino Coria peñaloza, en 1920. AR_AGN_DDF/Consulta_INV: 6633


Una sombra ya nunca serás

ocasiones, el 20 de julio y el 20 de agosto de 1927, con el éxito


merecido. Desde entonces, esta obra no dejó de crecer en el alma
popular, convirtiéndose en uno de los tangos más famosos a
nivel mundial. Además de haber sido llevado al disco por muchas
de las más importantes orquestas y cantantes argentinos, fue
grabado por figuras internacionales como Nana Mouskouri,
Iva Zanicchi, Ray Coniff, Fairuz, Manolo Escobar, entre otros.
El 7 de julio de 1990, los Tres Tenores (Josep Carreras, Plácido
Domingo y Luciano Pavarotti) junto a la orquesta dirigida por
Zubin Mehta, interpretaron Caminito (con arreglos musicales de
Lalo Schifrin) en el célebre concierto realizado en las termas de
Caracalla.

La postal colorida y alegre de la calle Caminito tuvo su día más


triste el 12 de noviembre de 1964. Un día antes había fallecido Juan
de Dios Filiberto, y ahora su féretro iba montado en un camión
de los Bomberos Voluntarios y acompañado por una multitud que
se aglomeraba a lo largo de más de doscientos metros. El cortejo
recorrió las calles y espacios más significativos del barrio, y llegó a
| 53 |
Caminito, envuelto en la música de un conjunto de bandoneonistas MBQM

Cubierta de la partitura del tango Caminito, publicada en 1926. Archivo que acompañaba a la columna emocionada, haciendo sonar varios
MBQM. de los inolvidables tangos del músico boquense.
Juan de Dios Filiberto trabajando sobre una partitura (1932). AR_AGN_
DDF/Consulta_INV: 89520 Y así como La Boca rindió tributo al rincón inspirador de la
música del célebre tango, también La Rioja hizo justicia con aquel
caminito que marcó la vida y el arte de Gabino Coria Peñaloza.
El 19 de febrero de 1971, cuando el poeta cumplía 91 años, una
multitud llegada desde diversos puntos del país acompañó el acto
en el cual una calle de Chilecito pasaba a llamarse Caminito.

Entre las autoridades presentes estaban el Gobernador, el


Subsecretario de Cultura de la provincia de Córdoba. También
estuvieron Cátulo Castillo, Los Changos de Chilecito, Panchito
Ormeño, el dúo Romero-Moreno, el Cuarteto Vocal Norte, Luis
Guzmán y el coro Schola Cantorum Juventus. Ya cerca de la
medianoche, la orquesta de Florindo Sassone interpretó Caminito,
junto a un coro que por momentos era interferido por el canto y los
22
“Citado por Horacio Belmaña. Caminito, [Link]
[Link]/historias/cronica/129/Caminito/ [septiembre
aplausos del público. En ese momento tan hondamente emotivo,
de 2019]. Coria Peñaloza murmuró: “¿Mereceré yo esto?”.22
CAMINITO

| 54 |
MBQM

Homenaje a los Bomberos Voluntarios en Caminito, junto al monumento realizado


por Ernesto Scaglia (2018). Archivo MBQM.
Una sombra ya nunca serás

Caminito… de nuestra cultura al mundo


Quinquela Martín proyectó su museo al aire libre en Caminito
como extensión en la calle del Museo de Bellas Artes de la Boca
que había creado veinte años antes. Esa continuidad entre el adentro
y el afuera es natural en un barrio en el cual “adentro” y “afuera”
nunca marcaron necesariamente un límite verificable, toda vez que
la vida familiar y comunitaria se desarrollaba compartiendo espacios
cotidianos, dolorosos o festivos, en los patios de los conventillos y
en las calles. También el arte fluía naturalmente entre lanchones,
calles, ateliers y galerías, o el mismo museo de Quinquela. Desde la
peluquería de Nuncio Nucíforo (el peluquero pintor que congregaba
en su local a una verdadera peña de artistas) hasta la calle Olavarría,
exhibiendo obras en las vidrieras de todos sus comercios alrededor
de cada 21 de septiembre, la experiencia del arte formando parte
de la vida cotidiana estaba profundamente arraigada en la sociedad
boquense. Caminito venía a completar el paisaje de La Boca apoyado
en esta tradición, representando una suerte de pintoresco escaparate
| 55 |
capaz de exhibir un resumen de nuestra identidad cultural. MBQM

El guion que estructura el conjunto de esculturas y relieves de


Caminito proyecta hacia el espacio público los discursos implícitos en
el acervo del Museo de Bellas Artes de La Boca, donde por expresa
Ernesto Scaglia junto a su obra, antes de ser pasada a bronce (Ca. 1958). decisión de Quinquela deberían exhibirse solamente obras figurativas
Archivo MBQM.
representativas de “lo nacional”, sus paisajes y tradiciones.
Brigada de canes bomberos en Caminito, durante los homenajes
correspondientes al “Día del Bombero Voluntario” (2019). Archivo MBQM.
Continuando ese desarrollo conceptual, es que las obras seleccionadas
para Caminito expresan las mismas preocupaciones. Allí hay lugar
para el ejercicio de la memoria y el homenaje a próceres y símbolos
patrios, como el relieve Fragata Sarmiento de Ibarra García o el
Monumento a San Martín de Roberto Capurro. También de Capurro,
Esperando la barca se suma al conjunto temático más numeroso del
pasaje: el dedicado a escenas portuarias. Dentro de este grupo de
obras (espejo artístico de la vida que se desplegaba a escasos metros
en el puerto del Riachuelo) están los tres murales del propio Quinquela
Martín, llevados al lenguaje cerámico por Ricardo Sánchez. También
el Herrero boquense de Marisa Balmaceda Krause, y dos obras de Julio
César Vergottini, La sirga y Elevando anclas.
CAMINITO

- La obra de Orlando Stagnaro Joven Boquense, junto a su modelo. Se observa el


colorido que presentaba la mayor parte de las esculturas ubicadas en Caminito
(Ca. 1966). Archivo MBQM.

| 56 |
MBQM
Una sombra ya nunca serás

En un espacio consagrado a homenajear al tango Caminito, no


podían faltar los bustos de Juan de Dios Filiberto y de Gabino
Coria Peñaloza (el primero, obra de Luis Perlotti, y el segundo,
de Eliezer Díaz). Si a través de aquel tango se rindió tributo a la
música ciudadana y a diversas manifestaciones de la cultura
popular, allí están entonces los relieves alusivos: Guardia Vieja de
Israel Hoffmann, y otros dos cuyos títulos remiten a sendas obras
de Filiberto; La canción, de Vergottini, y Clavel del aire, de Perlotti.

Enfatizando el carácter nacional de los proyectos de Quinquela, en


Caminito hay importantes obras que lo testimonian: La raza de
José De Luca, junto a otros dos relieves de Perlotti, Las tejedoras y
Santos Vega.

Héroes indiscutidos del barrio, los Bomberos Voluntarios tienen su


monumento en Caminito, mientras que una placa de mármol evoca a
los pioneros y maestros del arte boquense ya fallecidos al momento
de inaugurarse el museo al aire libre.
| 57 |
Bella síntesis de los valores de una época, el relieve de Humberto MBQM

Cerantonio El maestro, el coro, el trabajo, representa las fuerzas del


arte, la educación y el esfuerzo, sobre las cuales Quinquela cimentó
las grandes transformaciones legadas a su aldea.

También la mayor parte de las esculturas de Caminito fueron objeto de


la marea colorida que desde la Vuelta de Rocha anhelaba derramarse
en todo el barrio y proyectarse hacia el resto del país. Alejándose de
la ortodoxia académica, varias de las obras fueron pintadas (algunas
por el propio Quinquela). Cuando al pasar el tiempo requirieron
mantenimiento, no fueron pocas las veces que eran pintadas por las
manos inexpertas de cuadrillas municipales, resultando en versiones
siempre diferentes (y muy curiosas por cierto) de las mismas obras.
Y hasta en esos casos (frecuentes sobre todo en la década de 1970)
había reminiscencias de una larga tradición artística portuaria: la de
los mascarones de proa que, muchas veces repintados por marineros
o trabajadores de astilleros devenidos artistas amateurs, obtenían la
Esculturas en diversos puntos de Caminito, un año antes de su tosca apariencia que les es característica, y el misterioso encanto que
inauguración oficial (1958). Captura del film de Humberto Peruzzi, El (como sucede con Caminito y sus obras) señala inconfundiblemente
pequeño mundo de La Boca. Gentileza Museo del Cine Carlos Ducrós
Hicken. al arte popular.
CAMINITO

ROBERTO CAPURRO (1903 – 1971)


Levantando la red
Obra destruida ca. 1986

ERNESTINA AZLOR (1914 – 2001)


| 58 |
Erosión de las aguas
MBQM
Talla directa en piedra, 75 x 42 x 90 cm, 1955

ROBERTO CAPURRO (1903 – 1971)


Monumento al General San Martín. Relieve en piedra de Mar del Plata, 580 x 380 x 145 cm,
1954
Una sombra ya nunca serás

Los artistas de Caminito y sus obras

ERNESTINA AZLOR (1914 – 2001)


Erosión de las aguas. Talla directa en piedra, 75 x 42 x 90 cm, 1955.

Escultora y pintora nacida en Buenos Aires, hermana de la poeta Clementina Isabel Azlor.
Profesora Superior de Dibujo recibida en la Academia Nacional de Bellas Artes. En 1945
viajó a México, donde practicó la técnica de murales al fresco junto a Diego Rivera,
Clemente Orozco, O’Gorman y Rodríguez Lozano.
Participó en destacadas exposiciones nacionales e internacionales, entre las que se destacan:
el Primer Salón Argentino de Río de Janeiro (1936), Primer Salón de Arte Argentino en
Viña del Mar (1949), Bienal Hispanoamericana de La Habana (1954).
Fue reconocida en los principales salones y concursos, obteniendo el Primer Premio en el
Salón de Santa Fe (1939) y un Premio Adquisición en el Salón Nacional (1954).
Recorrió la Patagonia argentina, enviada por el Ministerio de Educación de la Nación para
documentar el territorio en pinturas y esculturas.
Algunas de sus obras más destacadas en espacios públicos son el Monumento a la Bandera
A rgentina, ubicado en la cumbre del Cerro El Camello (Los Cocos, Córdoba), Monumento
a Hipólito Yrigoyen (Casa Radical de Buenos Aires), Monumento a Hipólito Yrigoyen (Plaza
Yrigoyen, San Miguel de Tucumán).
MARISA BALMACEDA KRAUSE (1913 - s/d)
Herrero boquense
Relieve en cemento, 134 x 87 x 6 cm, ca. 1963 MARISA BALMACEDA KRAUSE (1913 - s/d) | 59 |
Herrero boquense. Relieve en cemento, 134 x 87 x 6 cm, ca. 1963. MBQM

ROBERTO CAPURRO (1903 – 1971)


Esperando la barca Nacida en Buenos Aires, su formación pasó por la Escuela Nacional de Bellas Artes y el
Relieve en cemento, 145 x 132 x 13 cm, ca. 1955 taller del escultor ruso Stephan Erzia.
Sus dibujos e ilustraciones fueron publicados en numerosos medios gráficos argentinos,
entre los que se destaca la revista Caras y Caretas.
En 1942 obtuvo Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Bellas Artes, en el Museo
Municipal de Valparaíso (Chile).
En el parque de Mayo (San Juan) se halla emplazada la estatua La niña de Sarmiento,
homenaje a Domingo Faustino Sarmiento

ROBERTO CAPURRO (1903 – 1971)


Esperando la barca. Relieve en cemento, 145 x 132 x 13 cm, ca. 1955.
Monumento al General San Martín. Relieve en piedra de Mar del Plata, 580 x 380 x 145 cm, 1954.
Levantando la red, s/d. (Obra destruida ca. 1986)
Por frecuentar temas relacionados con los puertos, sus trabajadores y navegantes, se lo
conoció como “El escultor del mar”. Es uno de los grandes exponentes de la escultura
boquense del siglo XX. Había nacido en una familia de tradición marinera, entre cuyos
ancestros se encontraba Francisco Parodi (el escultor pionero del arte en La Boca).
Fue Profesor Nacional de Dibujo, recibido en la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Ha sido reconocido con el Gran Premio del Salón Nacional en 1942, entre otras distinciones
obtenidas en salones y concursos a nivel local y nacional. Sus obras figuran en importantes
museos argentinos, y en colecciones de Estados Unidos, Italia, España e Indonesia.
Varias de sus esculturas se emplazan en edificios y paseos públicos. Entre ellas, se destacan
Ponderación y carácter (frente a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires), Paracelso
Medicina Curativa (frente a la Facultad de Medicina) y el Monumento al pescador (Mar del
Plata).
CAMINITO

NICASIO FERNÁNDEZ MAR (1916 – 1979)


La Familia
Relieve en cemento, 105 x 83 x 20 cm, s/d

ELIEZER DÍAZ (n. 1964)


Busto de Gabino Coria Peñaloza
Cemento, 73 x 45 x 36 cm, ca. 1992
| 60 |
MBQM

HUMBERTO CERANTONIO (1913 - s/d)


Tregua (o Descanso)
Cemento, 134,5 x 82 x 73 cm, 1953. (Obra destruida ca. 1986)
HUMBERTO CERANTONIO (1913 - s/d)
El maestro. El coro. El trabajo
Relieve en tierra de La Rioja cocida , 130 x 364 cm., 1970
Una sombra ya nunca serás

HUMBERTO CERANTONIO (1913 - s/d)


El maestro. El coro. El trabajo. Relieve en tierra de La Rioja cocida , 130 x 364 cm., 1970.
Tregua (o Descanso). Cemento, 134,5 x 82 x 73 cm, 1953. (Obra destruida ca. 1986).
Escultor, docente y crítico de arte, Cerantonio se graduó en la Academia Nacional de Bellas
Artes.
Obtuvo el Premio Adquisición en el Salón Nacional en 1951 y el Tercer Premio en el mismo
salón de 1953.
Realizó el Busto del Libertador para el instituto Sanmartiniano, y entre sus obras ubicadas
en espacios públicos se destacan Jesús carga con la Cruz y Crucifixión (segunda y undécima
estación del Vía Crucis de Tandil, respectivamente). También realizó el Busto de Jorge Newbery
ubicado en el Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires, y el Monumento a William Morris,
emplazado en la Plaza “Coronel de Ingenieros Jordán Czeslaw Wysock” (Buenos Aires).

JOSÉ DE LUCA (1897- s/d)


La Raza. Piedra reconstituida, 213 x 70 x 61 cm, 1942.

Nacido en Italia, De Luca residió en la Argentina desde el año 1900.


En 1924 se graduó como Profesor de Dibujo y Modelado en la Academia Nacional de Bellas
Artes, donde fue discípulo, entre otros, de Rogelio Yrurtia. Más adelante, en los cursos de la
Escuela Superior de Bellas Artes, tuvo entre sus maestros a Ernesto Soto Avendaño.
Desde 1923 participó en el Salón Nacional y en los más importantes salones y concursos
provinciales.
En 1939 exhibió sus obras en las exposiciones internacionales de Nueva York y San Francisco.

ELIEZER DÍAZ (1964 - s/d)


Busto de Gabino Coria Peñaloza. Cemento, 73 x 45 x 36 cm, ca. 1992.
| 61 |
En 1992 el Gobierno de la Provincia de La Rioja donó este busto, reparando así la larga MBQM

carencia en el pasaje Caminito de un merecido homenaje al autor de la letra del tango.

NICASIO FERNÁNDEZ MAR (1916 – 1979)


La Familia. Relieve en cemento, 105 x 83 x 20 cm, s/d.

Nacido en Buenos Aires, fue Profesor Nacional de Dibujo, recibido en la Escuela de Artes
Decorativas de la Nación, y de escultura en la Escuela Superior de Bellas Artes, contándose
entre sus maestros los escultores José Fioravanti y Ernesto Soto Avendaño. Fue docente
en escuelas de educación artística en Buenos Aires, y director de la Escuela provincial de
Cerámica y en la de Bellas Artes de Jujuy.
Desde 1939 participó en el Salón Nacional, donde obtuvo el Primer Premio en 1946 y en 1951.
En 1943 fue becado por la Comisión Nacional de Cultura para realizar estudios en el
noroeste argentino, donde elige radicarse en 1956. En 1961, en virtud de una beca que le
asignara el Fondo Nacional de las Artes, viajó realizando estudios de cultura prehispánica
por México, Guatemala, Honduras, Colombia, Perú y Bolivia. También cursó estudios en
Europa y Oriente.
En Jujuy se encuentran varias de sus principales obras, como las figuras alegóricas del Salón
de la Bandera de la Casa de Gobierno y el Monumento al Canónigo Doctor Juan Ignacio
Gorriti, ubicado en la intersección de las calles Martiarena e Italia (San Salvador de Jujuy).

ISRAEL HOFFMANN (1896 – 1971)


Guardia Vieja. Relieve en cemento policromado, 122 x 69 x 4 cm, ca. 1963.
JOSÉ DE LUCA (1897 - s/d)
La Raza Nacido en Colón, Entre Ríos, vivió su infancia y juventud entre Buenos Aires y Santiago de
Piedra reconstituida, 213 x 70 x 61 cm, 1942 Chile. En 1934 se radicó en Paraná, y a partir de allí centró su temática en la representación
CAMINITO

ISRAEL HOFFMANN (1896 – 1971)


Guardia Vieja
Relieve en cemento policromado, 122 x 69 x 4 cm, ca. 1963

| 62 |
MBQM

ANGEL EUSEBIO IBARRA GARCÍA (1892 – 1972)


Fragata Sarmiento
Relieve en cemento policromado, 238 x 130 cm., s/d

PASCUAL GUISASOLA CONTELL (1908 - s/d)


Estibador
Piedra reconstituida policromada (obra destruida ca. 1986)
Una sombra ya nunca serás

de tipos característicos de su región y en la aproximación a problemáticas sociales y


humanas.
Desde 1925 participó en salones nacionales y provinciales, y obtuvo el Primer Premio en el
Salón de Otoño de La Plata (1926) y en el de Mar del Plata (1953).

PASCUAL GUISASOLA CONTELL (1908 - s/d)


Estibador. Piedra reconstituida policromada (obra destruida ca. 1986).

Escultor nacido en Avellaneda. A los 7 años de edad se trasladó con su familia a Valencia,
donde entre 1923 y 1929 cursó los Estudios Superiores en la Real Academia de Bellas
Artes, teniendo entre sus mentores a Antonio Renau, Julio Cebrian Mezquita y Eugenio
Carbonell. Al mismo tiempo, frecuentó los talleres de Mariano Benlliure y Luis Casinos.
Realizó viajes de estudio a Francia e Italia.
Expuso en el Salón Permanente de Arte (Valencia, 1927), y ya en la Argentina participó
regularmente en el Salón Nacional desde 1938. También se apreciaron sus obras en la
Exposición Internacional de Valparaíso y en la Primera Exposición de “Arte Rodante
Argentino”.

LUIS PERLOTTI (1890 - 1969)


ANGEL EUSEBIO IBARRA GARCÍA (1892 – 1972)
Busto de Juan de Dios Filiberto
Relieve en cemento (originalmente policromado), Fragata Sarmiento. Relieve en cemento policromado, 238 x 130 cm., s/d.
54 x 34 x 29 cm, 1928
Ingeniero y escultor nacido en Morón, provincia de Buenos Aires.
Estudió en la Universidad de Buenos Aires y en la Academia Nacional de Bellas Artes. Fue
profesor de dibujo técnico en la Facultad de Ciencias Exactas durante veintiocho años.
Asimismo, fue docente de dibujo y matemáticas en diversos establecimientos. | 63 |
Proyectó edificios y también obtuvo importantes premios que significaron el emplazamiento MBQM
de sus obras. Entre ellas se destacan el Monumento a Julio A. Roca, ubicado en San Miguel
de Tucumán; el Monumento a Hernando de Lerma, en Salta; el Monumento ecuestre al
General San Martín, en Lomas de Zamora, y el Monumento a Pedro Luro, en Mar del Plata.

JUAN BAUTISTA LEONE (1904 – 1974)


La madre. Piedra reconstituida, 98 x 70 x 74 cm, s/d.

Realizó sus estudios en la Asociación Estímulo de Bellas Artes y fue docente en la


Universidad de Cuyo y en la Escuela Nacional de Bellas Artes.
Desde 1922 participó en el Salón Nacional, donde fue reconocido con el segundo premio
en 1942 y con el Premio Adquisición en 1958.
Además expuso sus obras en salones locales y provinciales, y obtuvo el Primer Premio en
el Salón de La Plata (1949), el Premio Adquisición Salón de Mar del Plata (1954), el Tercer
Premio Municipal, y el Segundo Premio de la Comisión Nacional de Cultura.
En el Salón San Martín de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires puede apreciarse su
obra La República, emplazada sobre base granítica. Otra de sus grandes obras, En el umbral
del mundo espiritual, se encuentra en la plazoleta Enrique Udaondo, en Buenos Aires.

LUIS PERLOTTI (1890 - 1969)


Clavel del aire. Relieve en cemento policromado, 91 x 104 x 4 cm, 1932.
Las tejedoras. Relieve en cemento policromado, 145 x 228 x 3 cm, 1939.
JUAN BAUTISTA LEONE (1904 – 1974)
Santos Vega. Relieve en cemento policromado, 152 x 97 x 6 cm, 1948.
La madre Busto de Juan de Dios Filiberto. Relieve en cemento (originalmente policromado),
Piedra reconstituida, 98 x 70 x 74 cm, s/d 54 x 34 x 29 cm, 1928.
CAMINITO

| 64 |
MBQM

LUIS PERLOTTI (1890 - 1969) BENITO QUINQUELA MARTÍN (1890 – 1977)


Santos Vega Regreso de la pesca (realizado en mosaico veneciano por Ricardo Sánchez).
Relieve en cemento policromado, 152 x 97 x 6 cm, 1948 530 x 300 cm, 1965
Una sombra ya nunca serás

Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, de la cual egresó en 1915. Tuvo entre sus
maestros a Pío Collivadino, Carlos Ripamonti, Lucio Fontana y Lucio Correa Morales. Más
tarde recogió las influencias de Eduardo Holmberg, Juan Bautista Ambrosetti y Ricardo
Rojas, modelando un imaginario profundamente vinculado a la historia y tradiciones
americanas.
En 1925 viajó por América, estudiando las formas culturales y la cosmovisión andina.
Desde 1912 participó en el Salón Nacional, donde llegó a ser reconocido con el Tercer
Premio (1922). Asimismo, su obra fue exhibida en salones, concursos y exposiciones a nivel
local, nacional e internacional. Se destaca su participación en la Exposición Internacional
de Sevilla (1927).
Fue uno de los principales animadores de la célebre Peña del Café Tortoni, tertulia de
inspiración americanista que desde 1926 y por más de veinte años, convocó a muchos de
los principales creadores hispanoamericanos de las primeras décadas del siglo XX.
Como parte de los proyectos de La Peña, realizó los monumentos en homenaje a Alfonsina
Storni (Mar del Plata), a Leopoldo Lugones (Delta de Tigre) y a Fernando Fader (Ischilín,
Córdoba). Una gran cantidad de sus obras se encuentran emplazadas en espacios públicos
en varias provincias argentinas. Por ejemplo, el Monumento a los Galeses (Puerto Madryn,
Chubut), La Danza de la Flecha (Paraná, Entre Ríos), Monumento al Indio Diaguita (La Rioja),
Monumento al barrio de Caballito (Ciudad de Buenos Aires), Retorno a la Patria (Tunuyán,
Mendoza), Paula Albarracín (casa natal de Domingo Faustino Sarmiento, San Juan), entre
LUIS PERLOTTI (1890 - 1969)
Las tejedoras
otros.
Relieve en cemento policromado, 145 x 228 x 3 cm, 1939 En 1969, poco antes de morir en un accidente automovilístico, donó a la ciudad de Buenos
Aires su casa-taller para formar el museo que hoy custodia su legado.

BENITO QUINQUELA MARTÍN (1890 – 1977)


Regreso de la pesca (realizado en mosaico veneciano por Ricardo Sánchez). 530 x 300 cm, 1965.
Rincón boquense (realizado en mosaico veneciano por Ricardo Sánchez). 107 x 91 cm, ca. 1965. | 65 |
MBQM
Día del trabajo (realizado en cerámica por Ricardo Sánchez). 61 x 74 cm, ca. 1958.
LUIS PERLOTTI (1890 - 1969)
Abandonado en la Casa de Niños Expósitos cuando tenía tres semanas de vida, fue
Clavel del aire
Relieve en cemento policromado, 91 x 104 x 4 cm, 1932 adoptado a los siete años por el matrimonio Chinchella, dueño de una carbonería en el
barrio de La Boca.
En su adolescencia y primera juventud dividió sus esfuerzos entre el duro trabajo en la
carbonería y el puerto, y el despuntar de su vocación artística.
Entre 1907 y 1910 concurre a los cursos de dibujo y pintura que dictaba el maestro italiano
Alfredo Lazzari en la Academia Pezzini Stiattesi, en la Unión de La Boca.
Gracias a la ayuda de Pío Collivadino (entonces Director de la Academia Nacional de Bellas
Artes) en 1918 consigue realizar su primera exposición individual en la Galería Witcomb, y
obtiene allí un reconocimiento que impulsó otra muestra en las salas del Jockey Club (1919)
y una tercera, ya usando el nombre de Benito Quinquela Martín, con el que alcanzaría
celebridad, en la Galería Witcomb de Mar del Plata (1920).
Entre 1920 y 1930 expuso en varias de las principales ciudades del mundo: Río de Janeiro
(1920), Madrid (1923), París (1926), Nueva York (1928), La Habana (1928), Roma (1929),
Londres (1930). Desde 1930, realizó importantes exposiciones en Buenos Aires y en otras
localidades argentinas.
Además de su obra artística, cumplió una destacadísima tarea como creador, impulsor y
sostén de profundas transformaciones sociales, educativas y culturales que beneficiaron
a La Boca, cuyos principales destinatarios fueron los niños y los jóvenes. Entre estas
iniciativas, merece destacarse el conjunto de instituciones que creó, con las donaciones de
los terrenos al Estado para su construcción: la escuela de nivel primario Pedro de Mendoza
(1936), el Museo de Bellas Artes de La Boca (1938), el Lactario Municipal (1947), un Jardín
de Infantes (1948), una Escuela Técnica orientada a las Artes Gráficas (1950), un Hospital
Odontológico para niños (1959), y el Teatro de La Ribera (1971).
Incansable promotor del arte relacionado con procesos sociales y de construcción de
CAMINITO

| 66 |
MBQM

ERNESTO SCAGLIA (1892 - 1983) ANTONIO SASSONE (1906 – 1983)


Monumento al Bombero Voluntario El sembrador espiritual
Bronce, 210 x 90 x 64 cm, 1958 Fibrocemento, 230 x 62 x 90 cm, 1943
Una sombra ya nunca serás

identidad cultural, fue el alma mater de la Peña del Café Tortoni, que luego de su disolución
daría lugar a la creación en 1948 de la “Orden del Tornillo”, tertulias en las que Quinquela
premiaba la “locura luminosa” de quienes dedicaban sus vidas a cultivar el bien, la verdad
y la belleza.
Además de transformaciones directas del paisaje urbano, como la creación del museo al aire
libre Caminito, sus obras desarrolladas en diversas técnicas de pintura mural se encuentran
en importantes espacios públicos, como las aulas de la Escuela Pedro de Mendoza, las sedes
de los clubes Boca Juniors, River Plate y Racing Club, el andén de la estación Plaza Italia del
subterráneo, la Casa del Teatro, la Facultad de Odontología, entre otros.

RICARDO SÁNCHEZ (1905 - 1973)


Artista nacido en Salamanca, llegó a la Argentina en 1909, con cuatro años de edad. Iniciado
con el maestro italiano Rodolfo Bezzichieri, se formó luego en la Escuela Superior de Bellas
Artes de La Plata, donde tuvo entre sus docentes a Antonio Alice y a César Sforza. Allí se
graduó como Profesor Superior de Pintura y Escultura (1933) y de Grabado (1938).
Fue pintor, grabador y escultor, cuyas obras participaron en importantes salones y
concursos nacionales a partir de 1932.
Especializado en todas las técnicas del arte cerámico, se lo considera el iniciador de la
docencia en esta disciplina en nuestro medio.
Además de la realización de obras en conjunto con Benito Quinquela Martín, colocadas en
diversos sitios del barrio de La Boca, muchos de sus murales cerámicos se ubican en otros
importantes espacios públicos, entre ellos los realizados en la capilla del Jockey Club (Punta
Lara), la iglesia San Nicolás de Bari (Buenos Aires) y el Palacio de Gobierno (La Plata).

ANTONIO SASSONE (1906 – 1983)


El sembrador espiritual. Fibrocemento, 230 x 62 x 90 cm, 1943.
| 67 |
BENITO QUINQUELA MARTÍN (1890 – 1977) MBQM
Rincón boquense (realizado en mosaico veneciano por Ricardo Sánchez) Sassone nació en Italia y realizó sus primeros estudios artísticos junto al maestro Eugenio
107 x 91 cm, ca. 1965 Limarzi. En 1923 viajó junto a su familia a Buenos Aires, donde continuó su formación en
la Academia Superior de Bellas Artes, de donde egresó en 1935. Allí recibió las enseñanzas
de Soto Avendaño y Alfredo Guido, entre otros docentes.
A instancias del dramaturgo José González Castillo, formó la cátedra de dibujo de la
legendaria Peña Pacha Camac, de Boedo. Allí concurrirían entre otros, los artistas Sepuccio
Tidone, Eolo Pons, Luis Dottori y el escultor ruso Stephan Erzia.
Entre 1939 y 1941 fue becado por la Comisión Nacional de Cultura para investigar
BENITO QUINQUELA MARTÍN (1890 – 1977)
tradiciones, tipos y costumbres del norte argentino.
Día del trabajo (realizado en cerámica por Ricardo Sánchez)
Fue un muy activo conferencista, que además publicó numerosos artículos y ensayos
61 x 74 cm, ca. 1958
vinculados con el arte y su disciplina. La Sociedad Argentina de Artistas Escultores tuvo en
Sassone a su primer presidente.
Desde 1931 participó en salones nacionales y provinciales. Recibió el Primer Premio en el
Salón Nacional (1941), el Premio Palanza (1952), el Gran Premio Presidente de la Nación
Argentina (1954) y el Gran Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires (1958).
Representó a la Argentina en la Bienal de Venecia (1952) y realizó importantes exposiciones
en nuestro país, en Italia, en Francia y en Nueva York.
Algunas de sus obras emplazadas en diversos puntos de la Argentina son: Monumento a San
Martín (Quilmes), Cabeza de Cristo (Río Ceballos, Córdoba), Cabeza de Indio (Tilcara, Jujuy).

ERNESTO SCAGLIA (1892 - 1983)


Monumento al Bombero Voluntario. Bronce, 210 x 90 x 64 cm, 1958.

Reconocido “pasador” a yeso o bronce de obras de grandes escultores argentinos como Rogelio
Yrurtia. Supo orientar los primeros pasos de reconocidos escultores como Antonio Pujía.
El monumento (donado por los propios Bomberos Voluntarios de La Boca) ocupa un lugar
preeminente cerca del ingreso a Caminito desde el Riachuelo. Igualmente central es el rol
CAMINITO

| 68 |
MBQM

JULIO CÉSAR VERGOTTINI (1905 – 1999)


La canción
Relieve en cemento policromado, 200 x 153 x 12 cm, ca. 1958

JULIO CÉSAR VERGOTTINI (1905 – 1999)


La sirga
Relieve en cemento (inconcluso), 217 x 380 cm, ca. 1957

JULIO CÉSAR VERGOTTINI (1905 – 1999)


Elevando anclas
Cemento patinado, 130 x 63 x 93 cm, 1946
Una sombra ya nunca serás

que los Bomberos Voluntarios ocupan en la comunidad boquense desde el 2 de junio de 1884,
cuando se fundó la Asociación Italiana de Socorros Mutuos Bomberos Voluntarios de La
Boca. Por haber sido la primera institución de su tipo creada en la Argentina, cada 2 de junio
se conmemora el Día Nacional del Bombero Voluntario. En esa fecha, numerosas delegaciones
de bomberos provenientes de todo el país recorren las calles de La Boca, y al llegar a Caminito
efectúan diversos homenajes y colocan ofrendas florales al pie de la obra de Scaglia.

LIBERATO SPISSO (1901 - s/d )


El gallero, s/d. Destruido ca. 1967.

Pintor, dibujante, grabador y escultor, que en 1915 ingresó en la Academia Nacional de


Bellas Artes.
En sus inicios trabajó como dibujante e ilustrador para importantes medios gráficos,
firmando con el seudónimo Liber.
Fue asiduo participante en salones y concursos nacionales y provinciales, además de ser
reconocido en todas las disciplinas que emprendió.
Obtuvo, ente otros, el Premio Adquisición de Grabado en el Salón Nacional (1945), Segundo
Premio de Escultura en el Salón de Mar del Plata (1949), Primer Premio de Grabado en el
Salón Nacional (1954) y el Premio Justina Molina de Chinchella (instituido por Quinquela
Martín) en el Salón Nacional de 1953.
En el destacamento militar de Campo de Mayo se emplaza su obra El chasqui de guerra.

ORLANDO STAGNARO (1895 – 1977)


Joven boquense. Cemento, 57 x 46 x 44 cm, s/d.

Escultor autodidacta, hermano del multifacético artista Santiago Stagnaro.


ORLANDO STAGNARO (1895 – 1977) Tuvo muy activa participación en las asociaciones de artistas del barrio de la Boca. | 69 |
Joven boquense Desde 1936 participó en el Salón Nacional y en importantes salones y concursos MBQM
Cemento, 57 x 46 x 44 cm, s/d provinciales.
Obtuvo el Premio Estímulo en el Salón Nacional (1937), Segundo Premio en el Salón
Municipal de Buenos Aires (1940), Segundo Premio en el Salón de San Fernando, Primer
Premio en el Salón del Ateneo Popular de La Boca, Segundo Premio en el Salón de Córdoba
(1947).
Poseen sus obras las colecciones de importantes museos argentinos, como el Eduardo
LIBERATO SPISSO (1901 - s/d ) Sívori (Buenos Aires), el Rosa Galisteo de Rodríguez (Santa Fe) y los museos de Santiago
El gallero, s/d del Estero, Tandil, La Rioja, Córdoba y Santa Rosa.
Destruido ca. 1967

JULIO CÉSAR VERGOTTINI (1905 – 1999)


Elevando anclas. Cemento patinado, 130 x 63 x 93 cm, 1946.
La sirga. Relieve en cemento (inconcluso), 217 x 380 cm, ca. 1957.
La canción. Relieve en cemento policromado, 200 x 153 x 12 cm, ca. 1958.

Escultor, dibujante y grabador, profundamente identificado con el ambiente cultural de la


Boca, Barracas y Avellaneda.
Fue discípulo del escultor español Arturo González entre 1919 y 1923. Junto a su hermano
Carlos José Vergottini (Marius) realizó viajes de estudio a Brasil, el norte de África y Europa.
Entre sus obras más importantes ubicadas en espacios públicos, podemos citar el
Monumento al Izamiento de la Bandera (Plaza Colombia, Barracas), Busto del Almirante
Brown (Plazoleta de los Suspiros, La Boca), Busto de Mahatma Gandhi (Embajada de India
en la Argentina), Monumento al Almirante Brown (Foxford, Irlanda), y los mausoleos de
Alfonsina Storni y Celedonio Flores en el Cementerio de la Chacarita.
En 1950 recibió la “Orden del Tornillo”, y en 1958, la ciudad de La Plata lo distinguió con la
“Orden de la Dama de Elche”.
CAMINITO

Algunas de las casas más antiguas de Caminito (2017). Archivo MBQM.

| 70 |
MBQM
Una sombra ya nunca serás

Una sombra ya nunca serás


Los colores de Caminito

Una vez inaugurado oficialmente y ya incorporado a la traza


urbana de la ciudad, Caminito se convirtió en la insignia a partir
de la cual Quinquela Martín redobló sus esfuerzos alrededor de la
misión que se había autoimpuesto: multiplicar de todas las formas
posibles la presencia del color en el espacio público, con el doble
propósito de consolidar la identidad de su barrio y de contribuir al
Ingreso a Caminito desde la calle Lamadrid en 1959. Archivo MBQM bienestar de la comunidad mediante la favorable acción del color
sobre el organismo y el ánimo de las personas.

Comenzando por el entorno de la Vuelta de Rocha, todo se tiñó


“color Quinquela”. Sus vivas tonalidades cubrieron grúas del
Ingreso a Caminito desde la calle Lamadrid en 1964, cuando un edificio puerto, remolcadores, los troncos de los árboles de la Plazoleta
de cinco plantas ya había reemplazado al antiguo conventillo ubicado en
esa esquina. Archivo MBQM. de los Suspiros… y por supuesto, los muros de casi todas las
edificaciones vecinas (curiosamente, una de las pocas casas del
| 71 |
lugar que permaneció blanca fue la de los Cárrega…). El artista MBQM
que hasta llegó a experimentar técnicamente la posibilidad de
asfaltar de colores las calles boquenses, alcanzó a lograr que su
mirada tuviera fuerza de ley. En efecto, el concejal Armando Parodi
presentó un proyecto de ordenanza, sancionada por unanimidad
el 10 de septiembre de 1959 por el Concejo Deliberante de la
Ciudad de Buenos Aires, que en su artículo 1º incorporaba al
Código de Edificación un inciso estableciendo que el acabado
superficial de las fachadas principales de los edificios que se
construyeran, pintaran o refaccionaran en la Vuelta de Rocha y
varias manzanas adyacentes, deberían pintarse en los colores y
tonos que reglamentara el Departamento Ejecutivo.

Instrumentando estas disposiciones, en el artículo 3º


(transitorio), la ordenanza decía que: “… Para el estudio de
la reglamentación a que se refieren los artículos 1º y 2º se
constituirá una comisión integrada por un representante del
Honorable Concejo Deliberante, un arquitecto designado por el
departamento ejecutivo entre el personal municipal y el artista
pintor don Benito Quinquela Martín”.
CAMINITO

| 72 |
MBQM

Caminito en la portada de un LP de Armando Pontier (1958). Colección


Facundo Carman.
Una sombra ya nunca serás

Dos años más tarde, en 1961, un decreto del intendente municipal


designaba a Quinquela como Director Honorario del Museo
Caminito.

Igualmente, esta suma de avales oficiales no libraron al artista


de los avatares inherentes a otra forma de patrimonio intangible
(o no tanto) del barrio: el conflicto. Porque apenas inaugurado
Caminito, Quinquela Martín ya proponía su ampliación anexando
una fracción de los terrenos que habían pertenecido al ferrocarril
(ya transferidos a la ciudad) que estaba siendo utilizada como
cancha de básquet por el tradicional club Zárate. El espacio
en disputa, ubicado en el sector contiguo a la intersección de
Magallanes y Del Valle Iberlucea, fue objeto de un largo pleito que
durante casi toda la década de 1960 enfrentó a las autoridades
del club con el artista creador del museo al aire libre. El conflicto,
por momentos tenso, se extendía entre vecinos que dividían sus
opiniones, y también a través de la prensa y estrados judiciales.
De un lado, Quinquela proponía utilizar la ampliación de Caminito
para construir allí una sede local del Registro Civil (“¿Por qué
| 73 |
los vecinos deben casarse en otro barrio y los padres boquenses MBQM

Bono “Pro mástil-fuente”, de la Comisión de Homenaje de La Boca al inscribir a sus hijos en un Registro Civil ajeno a la zona?…”,
Gral. Don José de San Martín (1950). Archivo MBQM.

En 1950, conmemorando el 100º aniversario de la muerte del General


San Martín, la Asociación de Festejos Patrios de La Boca organizó Monumento “La Boca al General San Martín” en su ubicación original, Av. Martín García y
una comisión especial compuesta por diez miembros, entre quienes Almirante Brown (1954). Archivo MBQM.
se contaba Quinquela Martín. Esta comisión tendría a su cargo la
concreción de un monumento-mástil en homenaje al Padre de la Patria
realizado por Roberto Capurro, a emplazarse en la intersección de las
avenidas Almirante Brown y Martín García.
Para lograr su cometido, la Comisión creó un bono que por contribución
popular, logró reunir 200.000 pesos m$n (la Municipalidad contribuyó
con 70.000 pesos m$n, para construir los fundamentos del monumento).
Algunas objeciones estéticas relacionadas con vaivenes políticos,
demoraron la inauguración de la obra, que finalmente tuvo lugar el 25
de febrero de 1954.
Luego del golpe de estado de 1955, y aduciendo razones de seguridad
vial, el nuevo gobierno retiró el monumento de su ubicación original,
quedando sus partes almacenadas en un depósito municipal.
En 1967, la “Comisión Organizadora del Mástil al Héroe de la Patria”
(también conformada entre otros por Quinquela Martín), propuso
reubicar el monumento en un terreno libre frente al hospital Argerich. No
habiendo prosperado esa propuesta, en 1969 la misma comisión solicitó
que la obra de Capurro fuera colocada al ingreso de la calle Caminito. En
septiembre de ese año, la Dirección de Obras Públicas resolvió aceptar el
pedido, alegando que “… la medianera existente en la esquina de Pedro de
Mendoza y Magallanes, ofrece en la actualidad una imagen poco favorable
al pasaje Caminito y que mediante la inclusión de los relieves se lograría
integrarla al mismo, siendo ello beneficioso a la estética urbana…”
CAMINITO

Caminito nocturno (2018). Archivo MBQM.

| 74 |
MBQM
Una sombra ya nunca serás

se preguntaba el artista en 196723). Además, en el espacio se


construiría un estanque “para que los niños del barrio jugaran
con barquitos confeccionados a mano por sus abuelos marinos”24.
En la vereda de enfrente, los socios del Club Zárate deseaban
mantener la cancha de básquet, argumentando razones socio-
comunitarias. Tito Scalese, histórico dirigente del Club recordaba
muchos años después: “…Cuando nos vinieron a demoler la
cancha, colocamos, con los muchachos, una bandera que decía
“Perón, el primer deportista”. Al otro día los militares derrocaron
a Perón, y en vez de salvar la cancha logramos que casi nos tiren
abajo a nosotros también…”25

El final estaba escrito de antemano: desde fines de la década de


Ingreso a Caminito, desde la calle Enrique del Valle Iberlucea (1960). 1960, el espacio disputado pasó a pertenecer al museo al aire
libre Caminito.
Ingreso a Caminito, Ca. 1968. Colección Facundo Carman.
La anexión de este sector significó un gran cambio en la
fisonomía del pasaje, que de todas formas (como en casi todas
| 75 |
las creaciones de Quinquela Martín) ya era un espacio en continua MBQM
transformación.

También el color de los muros de Caminito fue cambiando a través


del tiempo. Seguramente por necesidades edilicias y también
por la deficiente resistencia a la luz y al clima de los pigmentos
saturados entonces disponibles, resulta llamativa la gran cantidad
de intervenciones (a veces muy diferentes entre sí) que es posible
verificar en períodos relativamente breves. A lo antedicho habría
que sumar causas no menos importantes, como eventuales
reformulaciones del propio Quinquela sobre la “paleta” utilizada
en el lugar, o un insoslayable condicionante económico: nunca
resultaría fácil obtener los recursos necesarios para pintar a la
vez todos los muros del pasaje. Así se comprueba comparando
fotografías de las décadas de 1950, 1960 y 1970, con numerosas
“Benito Quinquela Martín formula interesantes declaraciones”.
23

Vocero Boquense, 15 de agosto de 1967, p. 4


“versiones” distintas de la distribución cromática utilizada, y en
las que nunca aparecen todas las superficies pintadas. Un detalle
24
“Benito Quinquela Martín formula interesantes declaraciones”. de color en este sentido se advierte en las imágenes del día de la
Vocero Boquense, 15 de agosto de 1967, p. 4
inauguración oficial, donde se aprecia un notable deterioro en los
25
Sur Capitalino, s/d. muros del edificio en torno al cual se desarrollaba el acto.
CAMINITO

Recién desde fines de la década de 1970 se realizaron


intervenciones más completas, aunque con escasa frecuencia.
Por lo tanto, uno de los lugares más visitados de nuestro país,
solamente en lapsos relativamente breves ha ofrecido la postal
brillante y saturada que sin embargo está acuñada a fuego en el
imaginario colectivo.

Hacia fines de la década de 1990, los colores de varias de las casas


principales se habían alejado tanto de alguna de las versiones que
podrían considerarse “originales” o directamente atribuibles a
Quinquela, que se impuso la necesidad de realizar estudios y análisis
capaces de recuperar las huellas de aquel legado. Entre 2000 y
2002, sendos trabajos a cargo de las arquitectas Nani Arias Incolla
y Emilia Rabuini se constituyeron en la base de intervenciones
posteriores. En 2017, sobre estas bases, actualizadas con nuevos Ingreso a Caminito, Ca. 1980.

registros documentales y fotográficos, los equipos del Ministerio


de Ambiente y Espacio Público, con la colaboración del Museo
Benito Quinquela Martín, devolvieron a Caminito los colores que
| 76 |
lucía en torno a la fecha de su inauguración. Este trabajo iba a ser
MBQM completado en 2019 por la Fundación Proa y el MBQM.

Mientras tanto, Caminito se seguía transformando. Y así como las


edificaciones ubicadas en el lateral sur de la cortada no lucen muy
diferentes que a principios del siglo XX, el lado norte ha sufrido
profundos cambios. Ingreso a Caminito, Ca. 1999

A la anexión de la fracción de terreno que perteneciera al club


Zárate, cabría agregar una sustancial modificación en el otro
extremo del paseo (en su cruce con la calle Lamadrid), cuando
en 1965 un edificio de cinco plantas reemplazó a un antiguo
conventillo. Para no desentonar con el ambiente, la nueva
edificación fue concebida con muros vivamente coloridos, y en
el lateral que se asoma a Caminito se colocaron dos murales de
Quinquela Martín realizados en cerámica por Ricardo Sánchez.

Pero no solamente los vientos del progreso, sino también los


incendios (recurrente tragedia que asuela al barrio desde su
origen) han dejado cicatrices profundas en Caminito. En 2003 y
en 2014, el fuego enlutó una vez más al vecindario, acentuando
Una sombra ya nunca serás

dolorosas heridas sociales y llevándose consigo grandes e


históricas construcciones del lado norte de la calle.

Desde 1977 se estableció la tradicional Feria de Artes Plásticas,


en la que artistas contemporáneos exhiben y venden sus
producciones.

Finalizando la década de 1980 se cubrió con adoquinado el asfalto


preexistente, y poco después se incorporaron árboles a Caminito.
La gran devaluación que siguió a la crisis del año 2001 significó
un aumento exponencial del turismo en la zona, al mismo tiempo
que se extendía por el mundo un renovado fervor por el tango,
capaz de atraer por sí mismo a grandes cantidades de visitantes
provenientes de los lugares más insospechados. Caminito,
indisolublemente asociado al tango que debe su nombre, se iba
a transformar en “lugar de culto”, que en 2014 estadísticas de
Google llegaron a ubicar como uno de los diez más fotografiados
del planeta.
| 77 |
Finalmente, importa destacar que la calle-museo, que desde hace MBQM

décadas, atrayendo millones de turistas nacionales y extranjeros


se ha transformado en motor social, cultural y económico para La
Boca y la ciudad, nació de la inspiración y el tesón de un artista
visionario que supo llenar de sentido la palabra comunidad. Son
el arte y la historia cultural de un pueblo los que transformaron
espiritual y materialmente la vida de una sociedad. Es el esfuerzo
de un grupo de hombres que, orgullosos de su tierra, intuyeron que
la obra que emprendían sería trascendente porque era auténtica.
Es la sabiduría de quienes no dudaron que una cortada modesta
y casi olvidada del arrabal porteño podía alcanzar el rango de
universal. Es el Escribano General de Gobierno, Jorge Garrido, a
quien luego de firmar la transferencia de los terrenos de Caminito
a la ciudad se le oyó decir: “Guardaré esta lapicera, pues será
histórica”26.
Caminito. De arriba hacia abajo: construcciones lateral sur en 1961, 1981
y 1986.
Es Benito Quinquela Mar tín, quien recordando aquella tarde
26
Andrés Muñoz. Vida de Quinquela Martín, Buenos Aires, Ed. de 1959 decía: “Caminito seguirá siendo lo que es hoy: un
del autor, 1961, p.168.
museo de ar te al aire libre, puesto al ser vicio de la cultura del
27
Ibidem. pueblo”27.
BIBLIOGRAFÍA
Una sombra ya nunca serás

BIBLIOGRAFÍA

Armanini, José: El destino místico -----Vida de Quinquela Martín. Buenos Boquense, Buenos Aires, 15 de [Septiembre, 2019]. Documento en
de Quinquela Martín. S.S. de Jujuy, Aires, Ed. del autor, 1961. agosto de 1967. línea disponible en: http://
Dirección de publicaciones de la -----Vida de Quinquela Martín. Buenos [Link]/creadores/
Universidad Nacional de Jujuy, 1982. Aires, Ed. del autor, 1971. “Caminito: fue inaugurado biografia/387/Gabino-Coria-Penaloza/
oficialmente el famoso pasaje”.
Bucich, Antonio: La Boca del Clarín, Buenos Aires, 19 de octubre Martínez, Adolfo: “Murió Cecilio
Pagano, José León: El arte de los
Riachuelo en la historia. Buenos Aires, de 1959. Madanes, un innovador de la escena
argentinos. Buenos Aires, Goncourt,
Asociación Amigos del Museo de teatral”, Diario La Nación, 2000.
1981.
Bellas Artes de La Boca, 1971. “Homenaje popular y anónimo a Juan [septiembre 2019]. Documento en
Pugliese, José: La Boca del Riachuelo. de Dios Filiberto”. Clarín, Buenos línea disponible en: [Link]
Caporicci Miraglia, Walter: Benito Aires, 12 de julio de 1954, p. 9. [Link]/sociedad/murio-
Sus calles, plazas y puentes. Origen,
Quinquela Martín. El hombre que cecilio-madanes-un-innovador-de-la-
evolución y significado de sus nombres.
fue nosotros. Buenos Aires, Museo “Juan de Dios Filiberto cuenta la escena-teatral-nid11409
Buenos Aires, Agrupación de Gente
de Bellas Artes Benito Quinquela historia real del Caminito que el
de Artes y Letras impulso, 1978.
Martín, 2018. tiempo ha borrado”. O Cruzeiro
internacional, 1 de diciembre “Caminito”, Calles de La Rioja.
Ruiz, Diego. A rte en La Boca 1 [agosto 2019]. Documento en línea
Constantín, María Teresa: “Italia en de 1959, pp. 9-11.
(1860 – 1910). Buenos Aires, Museo disponible en: [Link]
la Nebbia. La Boca como residencia”,
de Bellas Artes Benito Quinquela [Link]/[Link]?modulo=fichas&ac
en: Italia en el horizonte de las artes “La Boca se asomó feliz a su nueva
Martín, 2008. cion=ver&id=835&idlocalidad=1
plásticas. Argentina, siglos XIX y XX. calle Caminito”. Crítica, Buenos
-----A rte en La Boca 2 (1910 – 1960).
Buenos Aires, Museo de Bellas Artes Aires, 19 de octubre de 1959.
De Gandía, Enrique: Historia de La Aymez, A.: Plano de la ciudad de
Benito Quinquela Martín, 2008. Buenos Aires indicando las líneas de
Boca del Riachuelo. 1536 - 1840. “La ciudad se adueñó de Caminito”.
Buenos Aires, Ateneo Popular de La La Nación, Buenos Aires, 19 de ferro-carriles y trenways en | 79 |
Silvestri, Graciela: El color del río. explotación y proyecto. 1866. MBQM
Boca, 1939. octubre de 1959.
Historia cultural del paisaje del
Riachuelo. Quilmes, Universidad Beare, Peter: Plano Catastro de
Fernández, Víctor: La Boca según Nacional de Quilmes, 2004. “La muerte vista color de rosa”.
Así, Buenos Aires, agosto 1962. Buenos Ayres levantado por Pedro
Quinquela. El color como marca y Beare, ing. 1860-1870.
un barrio como obra. Buenos Aires, Growel, María: “Quinquela Martín:
Fundación Osde, 2011. La Boca es un invento mío”. Esquiú, “Recibió la Municipalidad el Pasaje
Caminito, en el barrio de La Boca”. Glade, Carlos: Plano topográfico de la
-----Utopía y sus orillas. 150 años Buenos Aires, 28 de abril de 1968. ciudad de Buenos Aires y de todo su
de arte en La Boca. Buenos Aires, Diario La Prensa, Buenos Aires,
19 de octubre de 1959. municipio. Departamento topográfico
Fundación Osde, 2010. Ojeda, José: “Teatros”. Caras y de la Provincia de Buenos Aires,
-----Catálogo del Museo Benito Caretas, Año XXX, Nº 1493, Buenos Buenos Aires, 1867.
Quinquela Martín, Buenos Aires, Aires, 14 de mayo de 1927, p. 158. Belmaña, Horacio: Caminito.
Museo de Bellas Artes Benito [septiembre, 2019]. Documento en
línea disponible en: [Link] Sourdeaux, Adolfo: Plano topográfico
Quinquela Martín, 2015. “Rimac”: “Los japoneses de la de los alrededores de Buenos Ayres.
Boca”. Caras y Caretas, Año XIV, Nº [Link]/historias/cronica/129/
Caminito/ Buenos Aires. 1853.
Gesualdo, Vicente, Biglione, Aldo 651, Buenos Aires, 25 de marzo de
y Santos, Rodolfo: Diccionario de 1911, pp. 85-87. Nueno Plano Topográfico de Buenos
Artistas plásticos en Agentina. -----“Por el barrio chino de la Boca”. Coria Peñaloza, Alvaro y García
Blaya, Ricardo: “Biografía de Gabino Aires. Capital de la República
Buenos Aires, Inca, 1988. Caras y Caretas, Año XIV, Nº 649, A rgentina. Publicado por Juan M.
Buenos Aires, 11 de marzo de 1911, Coria Peñaloza”. [agosto 2019].
Documento en línea disponible Gazzano. 1887. DGPMYCH-GOP-
Kehrig, Diego: Didascalias del Teatro pp. 68-70. AH/Nro. 007.
Caminito. Buenos Aires, DK Editor, en: [Link]
2013. “Aquí nació Caminito”. El Gráfico, Nº creadores/biografia/1235/Gabino-
1043, Buenos Aires, 7 de julio de 1939. Coria-Penaloza/
Muñoz, Andrés: Vida novelesca de
Quinquela Martín. Buenos Aires, Ed. “Benito Quinquela Martín formula Del Greco, Orlando: “Biografía de
del autor, 1949. interesantes declaraciones”. Vocero Gabino Coria Peñaloza”.
Se terminó de imprimir
en el mes de octubre de 2019
en DT Print S.A. Boulevard Alcorta 183 - Paso del Rey (1742),
Buenos Aires, República Argentina.
Tirada 1000 ejemplares.

También podría gustarte