#39 111updated
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En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti ... Tengo más discernimiento que
todos mis maestros porque medito en tus estatutos. Tengo más entendimiento que los
ancianos porque obedezco tus preceptos ... Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una
luz en mi sendero. (Salmos 119:11, 99, 100, 105)
También podría ser de utilidad, mientras leemos, con frecuencia hacemos una pausa, y
examinarnos a nosotros mismos por lo que leemos tanto en lo que respecta a nuestros
corazones y nuestras vidas ... Y cualquiera que sea la luz que recibe después debe
utilizarse hasta el máximo y eso debe ser hecho de inmediato. Que no haya demora. Lo
que sea que resuelva, comience a llevar a cabo en el primer momento que pueda.
Entonces, tendrá que encontrar la palabra que de hecho es el poder de Dios para la
salvación presente y eterna. (John Wesley, The Works of John Wesley)
INTRODUCCIÓN
Richard Foster se ha referido a la tradición espiritual Evangélica como la tradición Palabra-
centrada, (vea su libro Ríos de Agua Viva). Esto está bien dicho. El cristianismo
conservador en general, y el mundo del evangelicalismo / fundamentalismo en particular, le
ha dado un lugar predominante a la Biblia. Nosotros confirmamos y defendemos las
siguientes realidades.
Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para
hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y
nos enseña a hacer lo correcto. Dios la usa para preparar y capacitarnos enteramente para
que haga toda buena obra (2 Timoteo 3:16,17 Nueva Traducción Viviente).
Esto ha venido a confirmarnos la palabra de los profetas, a la cual ustedes hacen bien en
prestar atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el
día y salga el lucero de la mañana en sus corazones. Ante todo, tengan muy presente que
ninguna profecía de la Escritura surge de la interpretación particular de nadie. Porque la
profecía no ha tenido su origen en la voluntad humana, sino que los profetas hablaron de
parte de Dios, impulsados por el Espíritu Santo (2 Pedro 1:19-21).
Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada
de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los
huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. Ninguna cosa creada
escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien
hemos de rendir cuentas (Hebreos 4:12, 13).
Pausa Reflexiva
¿Cuán fuertemente valora usted la Biblia?
¿Cuáles son sus prácticas típicas para "usar" la Biblia?
Sin duda hay descontentamiento entre evangélicos con la forma que hemos utilizado la
Biblia. Claramente hay algunas debilidades en el movimiento evangélico en términos de
como utilizamos la Biblia. Está sección será más "densa en los conceptos". Es posible que
necesite leerlo más de una vez.
Para empezar, no siempre hemos sabido tratar con la realidad de que diferentes
evangélicos, utilizando las mismas herramientas de hermenéutica y exégesis, leen los
mismos pasajes bíblicos y llegan a conclusiones muy diferentes en cuanto al significado de
los textos. Hemos tenido debates intensos sobre el significado de textos bíblicos y a
menudo hemos utilizado vocabulario despectivo para referirnos a "otros" evangélicos que
no comparten "nuestra" interpretación.
Un segundo problema ha sido nuestra tendencia de crear una "casta élite de conocimiento"
que se compone de individuos que saben cómo estudiar la Biblia en sus idiomas originales
y usan las herramientas de hermenéutica y exégesis para "realmente entender el
significado de la Biblia". El entendimiento verdadero se limita a los expertos y la gran
mayoría de los seguidores de Jesús dependen de esos expertos para aprender de la Biblia.
Un resultado práctico de esto es una tendencia importante de convertir nuestras iglesias en
salas de clases (y algunas veces convertir el santuario en un auditorio) donde los expertos
pueden transmitir sus conocimientos bíblicos a las multitudes, quienes, sin esa formación
especializada, no podrían adquirir ese conocimiento
Y tercero (aún más grave y más relevante para Conversaciones) ha sido el modelo
predominante de "transferencia de información" que ha caracterizado nuestro estilo de
aprendizaje y acercamiento al discipulado. El objetivo del profesor y predicador ha sido
enseñar de la Biblia y el objetivo del estudiante/congregante ha sido aprender de la Biblia.
Para el profesor, el éxito se define como, "les enseñé algo que no sabían antes" y para los
estudiantes, el éxito se define como, "he aprendido algo que no sabía antes". Enseñanza
más profunda casi siempre se define en términos de - aprender información nueva e
inusual sobre la Biblia y ese tema que antes no sabía. Combinado con el problema dos
(indicado en el párrafo anterior), ¡enseñanza verdaderamente profunda es cuando aprendo
el significado de una palabra griega o hebrea o un concepto teológico que ilumina el
significado del versículo! Esta es una falla en nuestro mundo Evangélico. ¡Y la ironía es
cuán "poco bíblica" es la metodología y la meta!
Por último, ¡las prácticas devocionales para muchos Cristianos Evangélicos son de peso
informativo, más la intimidad/relación con Jesús insuficiente! ¿Por qué es esto así? ¿Cómo
sucedió esto? He conversado con muchos evangélicos durante los últimos diez años que
no están satisfechos con sus disciplinas espirituales y tiempo devocional con Jesús. Y
cuando hablo sobre tener una amistad íntima relacional y transformadora con Jesús, la
cantidad de seguidores satisfechos es aún menos.
Cada vez más son los evangélicos que afirman lo que dije en los dos puntos anteriores.
Añadí este párrafo mientras estaba haciendo una edición final del material. Ayer, estaba
conduciendo mi auto escuchando un sermón excelente, por una figura internacional, que es
un exegeta muy bueno y por ser un expositor destacado de la Escritura. Él dijo dos cosas
que simplemente "me dejaron asombrado". Primero, dijo que nosotros los evangélicos
hemos desatendido seriamente el poder de la vida emocional y que debemos "sentir
además de conocer intelectualmente" (su frase exacta) la verdad de la Escritura o no nos
transformará. La segunda cosa que dijo fue igual de poderosa y sorprendente (viniendo de
él). Él dijo que si no experimenta a Dios de una forma más afectiva mientras escucha
sermones y lee/estudia la Biblia, su exposición a la Palabra de Dios es deficiente y usted
no será transformado. (¡No palabra por palabra, pero es muy parecido a lo que él dijo en
esencia!)
En resumen, quiero ser muy claro. Yo valoro profundamente, respeto y atesoro la Biblia. Es
esencial en mi formación espiritual. Me preocupa cualquier formación espiritual que omite o
minimiza las Sagradas Escrituras.
La antigua práctica espiritual de lectio divina ofrece una forma de hacerlo para
dedicar tiempo a la Biblia. Es una forma de intimidad y transformación. Cualquier
persona puede aprender esta práctica. Y como toda buena práctica, esta tomará
algo de tiempo, pero está disponible y accesible para todos.
Pausa Reflexiva
¿Tiene algunas reacciones y respuestas, algunas ideas o preguntas sobre esta sección?
Sus orígenes se remontan a unos 1500 años atrás. Benito de Nursia (del año 480 -
550) era un monje italiano y el fundador de los Benedictinos quien desarrolló una
forma antigua de lectio divina que fue utilizada en los monasterios Benedictinos.
Siglos después, Guigo II (siglo12), un monje Francés Cartusiano desarrolló el
proceso de cuatro etapas que se practica extensamente hoy en día. Personalmente,
yo utilizo un proceso de seis etapas que es sugerido por M. Robert Mulholland, Jr.,
(1980’s), un teólogo metodista y director espiritual (en Shaped by the Word: The
Power of Scripture in Spiritual Formation). Explicaré lectio divina utilizando este
proceso de seis pasos. Usted practicará las partes del proceso en varios momentos
durante este artículo. (Nota: Cada una de las palabras en itálicas que termina en "tio"
se pronuncia "zio".)
SILENCIO
Esta es la etapa de preparación para estar listo para la lectura espiritual que está a
punto de hacer. Silencio es la preparación para la lectura espiritual. Es el tiempo
para centrarse. Puede que dure unos minutos, como puede durar más. Es necesario
hacerlo, ya que nos hemos salido de un contexto de hiperactividad, preocupaciones,
y distracción. Con ese contexto, no es fácil entrar en el texto de Dios. El objetivo es
dejar de lado asuntos y planes, preocupaciones e inquietudes, frustraciones e
irritaciones y dirigir su mente y corazón hacia Dios. Toda la orientación que había en
la Soledad y el Silencio se aplica en este primer paso. También utilizará las formas
de la Oración Enfocada que se sugieren en una reflexión posterior. He aquí algunas
ideas sobre la necesidad de silencio.
El silencio no es nada más que la espera de la Palabra de Dios ... Pero todos
sabemos que esto es algo que necesita ser practicado y aprendido en estos días en
que predomina el hablar. Silencio verdadero, la quietud verdadera, el realmente
morder la lengua, viene solamente como consecuencia de la quietud espiritual
(Dietrich Bonhoeffer, Life Together).
LECTIO
En los libros sagrados, el Padre que está en los cielos, se encuentra con sus hijos
con gran amor y habla con ellos; y la fuerza y el poder de la palabra de Dios es tan
grande que permanece como el apoyo y vigor de la iglesia, la fortaleza de la fe para
sus hijos, el alimento del alma, la fuente pura y perenne de la vida espiritual (William
Johnston, Christian Mysticism Today).
Este es el momento de leer la Biblia. Aquí se utilizan los diferentes sentidos. Usted
sostiene el libro. Usted toca las páginas. Sus ojos leen las palabras. Puede usted
leerlas en voz alta y escucharlas.
La palabra Hebrea - haga - que se traduce como ‘meditación’, significa oír el Tora al
pronunciar o decir las palabras en voz baja. Las palabras eran murmuradas en voz
alta para ayudar en el proceso de recibimiento interno.
Una pregunta(s) importante es ¿cuál texto leerá? y ¿cuánto texto leerá? La forma
más típica es simplemente "trabajar con" los textos que normalmente está leyendo
en su vida devocional. Es sólo que ahora usará la forma de lectio divina mientras lee
esos textos. Se le sugieren textos en los sermones que escucha. También puede
utilizar textos (bíblicos y de otro tipo) que se encuentran en los libros devocionales.
Mientras está trabajando con Conversaciones, ésta es la fuente natural de muchos
textos.
Si bien la Biblia siempre es la fuente normativa y esencial de los textos para la lectio
divina, todos los "textos espirituales" son útiles para prestar atención a lo que puede
estar diciendo Dios. Es por eso que es bueno leer literatura espiritual o devocional de
calidad. Los autores tienen mucho que decir y Dios tiene mucho que decirle por
medio de ellos. Puede aplicar el proceso de lectio divina tal como lo hace cuando lee
la Biblia. Por ejemplo, la cita de William Johnston que empieza esta sección es una
que se puede utilizar para la lectio divina. Sus palabras me ayudan a pensar en mi
propia interacción con la Biblia.
Cuánto texto leer es importante. La regla general es que deberían ser pasajes
cortos. En la mayoría de los casos, un capítulo es "demasiado" para el tipo de lectura
que lleva a la reflexión y la oración. A medida que pasa el tiempo y usted se
familiariza más con la lectio divina, se encontrará leyendo textos cada vez más
cortos, pero haciendo más reflexión, discernimiento y oración en base a esas pocas
palabras.
Siempre debe leer varias veces el texto. Primero, lea el texto para familiarizarse,
para recordarle lo que está ahí o para introducirse con lo que hay ahí. Léalo
lentamente, cuidadosamente.
Ahora, lea el texto por segunda vez y note lo que "resuena" dentro suyo. Usaré una
serie de palabras que tienen un sentido subjetivo. El resonar es una de ellas. ¿Qué
parece conmoverlo o lo remece? ¿Qué produce emociones y reacciones dentro
suyo? ¿Qué preguntas plantea dentro suyo? ¿Qué lo cautiva? ¿Qué lo llama? Esto
ya puede haber comenzando con la primera lectura. De alguna forma, usted toma
nota de estas cosas. Puede anotarlas en un papel o indicarlas en su Biblia con un
subrayado. Yo prefiero anotarlas en mi diario reflexivo. Es importante hacerlo. Usted
está experimentando la obra iluminadora del Espíritu de Dios que está destacando
estos temas y plantándolos en su corazón porque estos necesitan atención de una u
otra forma.
A veces querrá hacer una tercera lectura. Tal vez lea el texto en voz alta. A veces yo
escucho la grabación de audio del texto en mi aplicación del iPad. Mientras usted
hace esto, usted "escucha" la Palabra. Recuerde que en la cultura pre-literaria de los
Hebreos, las Escrituras se leían en voz alta y se les decía que "oyeran la Palabra del
Señor". Mientras usted hace esto, puede que tenga otra impresión que la de las dos
primeras lecturas. Una vez más, note todo lo que le impresione.
Ahora ya está listo para avanzar a la siguiente parte de lectio divina. Primero,
tomemos un tiempo para un poco de práctica.
MEDITATIO
Meditación es el tercer paso y es el momento cuando usted hace su reflexión y
procesamiento sobre lo que le está hablando a usted del texto. Esta sección tendrá
una explicación mucho más larga sobre lo que significa meditar en las Escrituras.
Para empezar, aquí hay varias Escrituras y después varias citas de autores que
explican la meditación bíblica. Lea estos textos varias veces. Mientras hace esto,
practique la forma lenta y cuidadosa de "lectio" y preste atención a lo que le habla a
su corazón los textos. (Sólo lo animo a familiarizarse más en esto).
¡Cuánto amo yo tu ley! Todo el día medito en ella. Tus mandamientos me hacen
más sabio que mis enemigos porque me pertenecen para siempre. Tengo más
discernimiento que todos mis maestros porque medito en tus estatutos. En toda
la noche no pego los ojos, para meditar en tu promesa. (Salmo 119:97-99, 148)
No siempre nos damos cuenta lo radical que es la sugerencia de leer para ser
formados y transformados en vez de recopilar información. Somos buscadores
de información. Nos encanta abarcar territorio ... Lea con un corazón vulnerable.
Espere ser bendecido en la lectura. Lea como persona despierta, como uno
esperando al amado. Lea con reverencia. (Macrina Wiederkohr, A Tree Full of
Angels)
¿Por qué medito? Porque soy cristiano. Por lo tanto, cada día que no entro más
profundamente en el conocimiento de la Palabra de Dios en las Sagradas
Escrituras es un día perdido para mí. Sólo puedo avanzar con certeza sobre la
tierra firme de la Palabra de Dios. (Dietrich Bonhoeffer, Meditating on the Word)
(2) Hay dos palabras hebreas para meditación. Una palabra es haga (que ya fue
mencionada) la cual significa pronunciar, gemir, meditar y reflexionar. Tiene un
sentido repetitivo. La segunda palabra es sihah, que significa reflexionar, ensayar en
la mente y contemplar. Por lo tanto, la meditación implica una reflexión profunda y
repetitiva en la verdad eterna (notado por Bruce Demarest, Satisfy Your Soul).
(4) Meditar es prestar atención, darse cuenta de lo que Dios está procesando en su
mente y corazón mientras usted hace el "trabajo" de reflexionar. Meditar es
escuchar atentamente, esperar, permanecer de manera pausada en la presencia
de Dios y a los pies de Jesús.
ORATIO
Toda la lectio divina se hace en espíritu de oración. En cada etapa del proceso
usted busca a Dios, está con Dios, desea a Dios, se acerca a Dios y habla con
Dios. Usted está usando el texto bíblico como un escalón para integrarse a esta
conversación y encuentro. La oración está en cada parte del proceso. Aún así,
ahora es el momento para la oración concentrada. En oratio, usted se vuelve más
intencional y deliberado sobre su conversación de oración con el Padre, Hijo y
Espíritu.
En oratio, usted ora más plenamente sobre las cosas reveladas y descubiertas
durante su tiempo de meditación. Usted habla con Dios, de las percepciones y los
descubrimientos que han surgido. Usted conversa sobre sus necesidades, deseos,
afectos, pensamientos, circunstancias y experiencias que han surgido de su
conciencia durante la meditación. Este tiempo de oración fluye como una
conversación. Usted ora, escucha, considera, vuelve a la oración en un proceso
muy fluido que se mantiene en sintonía con la guía del Espíritu de Dios. Todos los
tipos de oración son apropiados durante este tiempo. Petición, intercesión,
adoración, confesión...
A ciertas personas les resulta muy valioso escribir algunas de sus oraciones en sus
diarios reflexivos. Si hace esto, no es necesario ser muy elocuente o formal en su
escritura. Sino escribe su oración tal como fluye de su corazón. Los Salmos son
ejemplos de ambos: meditación y oratio. Estos fluyen juntos y se fortalecen entre
sí.
CONTEMPLATIO
Este es el paso final en la lectio divina en su desarrollo tradicional. Mulholland
añadió una parte final al proceso que yo creo apropiada. Sin embargo, la
contemplatio era la experiencia deseada al final de cualquier tiempo de lectio
divina. La contemplación es también la parte más difícil para muchas personas.
El gran deseo del corazón inquieto es descanso en Dios. Estamos hechos para
estar con Dios. La contemplación es una forma de estar con Dios en paz, gozo y
amor.
INCARNATIO
La última parte de la lectio divina es la de respuesta obediente. Este tema es de
vital importancia. El objetivo no es simplemente información, ni siquiera
experiencia espiritual. El objetivo es transformación y recreación. Antes de que yo
comparta algunas ideas, trabaje lentamente por las siguientes Escrituras y citas y
permita que Dios le hable a su corazón sobre la necesidad y urgencia de responder
fiel y amorosamente a su presencia, trabajo y palabra.
Dios ha estado con usted, hablándole y guiándolo por una razón. La meta es
transformación. La imitación de Cristo (o semejanza a Cristo), la renovación de la
imagen de Dios en usted es el resultado deseado. Dios desea esto para usted. Él
lo ama tal como es, pero su amor no le permitirá seguir siendo tal como es. En este
paso final en lectio, la "Palabra" debe ser 'encarnada' en su vida. Debe echar
raíces, debe encontrar un lugar habitable, un lugar de incubación e integración.
Usted es transformado y cambiado por la presencia de Dios que trabaja en usted
durante su tiempo de lectio. Usted también es transformado por su decisión de
actuar en obediencia a lo que ha recibido durante este tiempo.
Hay tanto de significancia en relación a estos contemplativos, pero aquí hay dos
puntos que son muy apropiados. Primero, tenían un amor profundo por Dios y una
pasión por aprender. Ellos no aceptaban la dicotomía entre el aprendizaje y el
amor. Pero en vez de eso, entretejieron el amor y el aprendizaje formando una
sinergia. Y segundo, aunque se volvieron algunos de los contemplativos más
eruditos de la historia de la iglesia, ellos no creían que la experiencia contemplativa
de Dios era el objetivo. Siendo tan precioso como era esto para ellos, el objetivo
era un encuentro con Dios y en ese encuentro - ser cambiado para así poder
reintegrarse al mundo en servicio amoroso y alegre. Ellos querían experimentar a
Dios para así poder ser como Dios (Efesios 4:32-5:2; Filipenses
2:5) y luego unirse a Dios en sus grandes propósitos - amar y servir el mundo como
Dios amó y sirvió el mundo (Juan 3:16; 20:21).
Dicho de otro modo, para estos grandes contemplativos, la contemplación era para
el bien de vidas transformadas y luego encarnadas en el mundo. Esto es lo que
Mulholland entiende cuando añade este último paso de encarnación
transformacional al proceso de lectio divina.
Por lo tanto, en este último paso, usted estará profundamente conciente del cambio
que Dios está pidiendo de usted. Será muy intencional en cooperar con Dios y
tomar pasos para que esta transformación progrese. Usted pensará en formas
estratégicas para implementar el cambio. Usted se entregará tan profundamente
como sea necesario para cooperar con Cristo en este trabajo de transformación,
obediencia y adoración. Todo esto se resume en Romanos 12:1-2 que usted leyó al
comienzo de esta sección.
Si usted hace su lectio divina en la mañana, una práctica útil es tomar una palabra
o idea de ese tiempo y "procesarlo" durante el día. Entonces usted está en alerta
constante a los momentos oportunos donde puede responder en fiel obediencia y
adoración. Tener un grupo de amigos espirituales con los que comparta su viaje
espiritual, sus descubrimientos y experiencias es una gran ayuda para rendir
cuentas sobre la encarnación de la Palabra en su vida.
Este artículo sobre lectio divina ha sido largo. Es posible que se haya sentido algo
desorientado a practicar las partes de la lectio durante el proceso. Hay mucha
información en este artículo. Hay tantos grandes textos bíblicos y dichos sabios de
autores - todos merecen una segunda lectura. Muchos de estos textos serían
excelentes para reflexión de la lectio divina.
Una vez más, recuerde, este es un libro de ejercicios. Está diseñado para ayudarlo
aprender perspectivas vitales y crecer en su habilidad de hacer las prácticas de
formación espiritual. La única forma de mejorar en una práctica es "practicar".
La lectio divina, al llevarlo a una conexión más personal e íntima con la Palabra de
Dios, es especialmente útil para evangélicos como método de formación espiritual.
Es posible que quiera parar en este punto en Conversaciones y "acampar". Puede
hacer varias cosas. Primero, releer todo el articulo y volverse más familiarizado con
la forma de lectio. Segundo, practique la lectio. Utilice la semana próxima,
practicando principalmente la lectio. Puede elegir cualquiera de los textos que son
parte de este artículo. A continuación, hay varias sugerencias de otros textos que
generaron mucha reflexión y experiencia. Tome uno de ellos al día y practique la
lectio. Se escogieron estos textos para que tenga una variedad de géneros
(formas) de Escritura con las practicar la lectio.
1 Crónicas 6:8-13
Proverbios 15:33-16:5
Lucas 14:25-35
1 Pedro 5:5-9
Como usted puede ver la lectio divina es una herramienta o método primordial para
la función de incubación.