0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas7 páginas

165 A Que Valores Concedemos Mas Importcia

Discurso public jw

Cargado por

Danny Hdz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas7 páginas

165 A Que Valores Concedemos Mas Importcia

Discurso public jw

Cargado por

Danny Hdz
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

¿A QUE VALORES CONCEDEMOS MAS IMPORTANCIA?

canción 35

Dos hombres se preparan para una carrera, uno de ellos se puso como meta
inscribirse y participar, el otro se inscribió con la idea de competir e intentar ganar.
Por lo tanto, el primero de ellos, entrena poco, no cuida su alimentación, sigue con
su vida normalmente, mientras que el segundo, entrena regularmente, come sano,
y con ayuda de un amigo con más experiencia, se prepara para competir.
Llega el día de la carrera y los dos están en la línea de salida, alegres por
participar y expectantes de que inicie.
Cuando esta arranca, comienzan animosos, pero a medida que avanza el tiempo,
el primero de ellos se agota y disminuye su velocidad, hasta el punto de retirarse.
El segundo, continua con buen ritmo, finaliza el recorrido y gana la competencia.
Aunque los dos se inscribieron, la motivación, la manera en cómo los afrontaron, y
los diferentes objetivos que se trazaron, llevaron a diferente final.
En la biblia, se compara nuestra forma de vivir a una carrera, y al igual que paso
con estos hombres, la forma en como nos preparemos y la mentalidad que
tengamos, influirá en como afrontaremos esta carrera, y si la completaremos o no.
Así que pensemos, ¿cómo estoy afrontando yo esta carrera?
Como en el ejemplo, podemos prepararnos para correr fijándonos algunos
objetivos e ir por la carrera centrados en ellos. De igual forma, es normal que
todos deseemos encontrar satisfacción y deleite en nuestra vida, sentirnos
realizados haciendo actividades y logrando cosas que nos llenen de felicidad, por
eso a menudo nos ponemos metas o propósitos. Y es bueno hacerlo, pues la
motivación de alcanzarlas nos impulsara a actuar o buscar la forma de cumplirla.
Pero la cuestión es ¿qué clase metas me estoy colocando?
Para saber qué tipo de metas deberíamos colocarnos y si son las adecuadas es
importante fijarlas teniendo en cuenta el consejo que nos da Jehová. LEA
FILIPENSES 1: 10.
El consejo que escribió Pablo por inspiración divina es claro, asegurarnos de las
cosas más importantes. Cuando nos colocarnos una meta, lo hacemos en base de
lo que consideramos más importante, de ahí que necesitemos evaluar que lo es
para nosotros y que lleva a que lo consideremos así. Una base para considerar
nuestras prioridades es el tipo de valores o principios que tenemos y que guían
nuestra forma de pensar y actuar.
Si evaluamos que tipo de valores tenemos y si son los apropiados, nos será más
fácil ver qué cosas son realmente importantes y merecen la pena y cuáles no.
En este discurso analizaremos y haremos un contraste, para ver qué tipo de metas
deberíamos colocarnos.
Analicemos algunas metas que se coloca la mayoría de las personas, las ventajas
y desventajas que pueden tener y los valores que motivan a que sean un objetivo.
Primero hablemos de las riquezas, es cierto que el dinero es necesario para
comprar alimento, ropa, vivienda, pero se le puede dar un valor excesivo, no
estamos diciendo que comprar un vehículo, una casa u otras cosas sea malo, pero
fijarlo como una prioridad es lo que realmente es perjudicial, de allí que muchas
personas se coloque metas materialistas, pues consideran que el ganar dinero,
tener un empleo bien remunerado e invertir bien estos recursos, sea lo más
importante. Concentran su vida en satisfacer la necesidad y el deseo.
Así que, ¿es sensato colocarse esta meta? Miremos lo que dice PROVERBIOS
23: 4,5.
Obtener el dinero suficiente es necesario, pero darle demasiada importancia a
este puede ser peligroso, nos puede llevar a sufrir enfermedades físicas y
emocionales, además como leíamos, pueden irse volando como un Aguilar, es
decir, perderse fácilmente. Por eso como decía el versículo 4, demostramos que
tenemos entendimiento si nos detenemos en ese afán de conseguir riquezas.
Lamentablemente esta meta es muy común.
Otra meta común que se colocan las personas es buscar fama y
prominencia, mediante adquirir conocimiento en estudios superiores o
habilidades especiales como ser buen futbolista, cantante, actor y demás.
Pero esto puede ser insensato, buscar metas educativas motiva a que
aprendamos la sabiduría de este mundo malvado dominado por Satanás, nos lleva
a razonamientos errados e ideas falsas, basadas en tradiciones humanas como
menciona colosenses 2:8-9, por lo que no nos son de ningún beneficio, y menos
comparadas con la sabiduría que nos ofrece nuestro amoroso Dios.
Y el buscar fama o prominencia es una trampa, pues, aunque puede ser algo
agradable y placentero, genera un espíritu competitivo, orgulloso, que no busca la
unión con los demás sino antes bien, divide o separa ya que se busca ser el
centro de atención siempre, además de que la fama es algo pasajero, se
desvanece fácilmente.
Y otra meta que se colocan las personas, es darle demasiado valor e
importancia al entretenimiento, y hacer esto tampoco es sensato, ya que actuar
o pensar con la mentalidad de que esto es lo más importante, refleja una actitud
vana, sin esperanza, solo preocupándose por el ahora, sin pensar en las posibles
consecuencias, ya que las personas que tienen a este modo de pensar y actuar,
llevan una vida inmoral y desenfrenada, pensando solo en su placer actual, y por
esa misma razón, la satisfacción que consiguen es fugaz, antes bien, luego de
pasar un momento de placer o diversión, experimentan una sensación de vacío.
Muchas de estas metas dan ciertas ventajas en el presente, pero por más
satisfacción, placer y felicidad que nos genere alcanzar alguna de estas, sus
beneficios son solo temporales, y son más las desventajas e inconvenientes que
provocan.
Aunque existen muchas más metas y propósitos que las personas se hacen, en
estos tres casos y en los demás, podemos ver la clase de valores que se reflejan,
la avaricia, el orgullo, el egoísmo, la vanidad, la envidia y podemos nombrar
muchos más, pero todos tienen en común que reflejan un modo de pensar alejado
de Dios.
Así que es bueno que nos preguntemos ¿Son estas las cualidades que quiero
reflejar? ¿me acercaran a Dios este tipo de valores y metas? ¿ofrece la vida en
este mundo algo mejor que disfrutar del amor de Dios y de su amistad?
La verdad es que no, ir tras estas metas no nos reportaran ningún beneficio ni
ventaja en la búsqueda del amor de Jehová, ni de su aprobación.
Pero entonces, ¿qué tipo de cualidades o valores deberíamos cultivar?
Como ya vimos, estas cualidades reflejan un punto de vista vano, carente de
sentido y más importante aún, alejado de Dios.
Así, para poder acercarnos a Jehová, debemos cultivar valores que nos lleven a
tener una posición favorable y buena relación con él. Además, recordemos, como
nuestro creador, sabe que es lo mejor para nosotros y el verdadero sentido de
nuestra vida, por eso, alejarnos de él, nos llevaría a vivir una vida vacía y carente
de auténtico sentido.
Es importante cultivar una buena y estrecha relación con nuestro padre celestial.
Por eso, para hacerlo, para alcanzar esa relación debemos tomar medidas y
seguir algunos pasos.
Primero, al igual que cuando conocemos a alguien nuevo y queremos saber cómo
es esa persona, necesitamos conocer a Jehová, cómo es el, que cualidades tiene,
sus propósitos, y que mejor forma que analizando su palabra, la biblia, allí
encontraremos sus valiosas cualidades, lo que ha hecho y hará por sus siervos,
sus elevadas normas morales y estatutos, principios, leyes, todo el conocimiento
de Jehová lo podemos encontrar allí, si lo hacemos, lograremos adquirir sabiduría
y conocimiento divino.
¿pero en que nos beneficia adquirir esta sabiduría? Leamos proverbios 3:13-18.
El texto lo dice, seremos felices, habremos encontrado un tesoro de incalculable
valor pues nos acercara más a Jehová, y además, como dice el versículo 18, es
un árbol de vida, nos puede proteger ahora frente a los peligros de este mundo
dominado por Satanás, y nos puede hacer ganar el favor de Dios.
Otra cosa que podemos hacer para mantener una buena relación con Jehová, es
buscar hacer su voluntad, ¿Por qué? Porque si nos centramos en hacer su
voluntad, alegraremos su corazón, le demostraremos que nos interesamos por el,
que hacerlo nos llena de satisfacción y que confiamos en él, pues dedicarnos a
hacer su voluntad demostrara que nada de los que nos ofrece este mundo se
compara al privilegio que es servirle. Además, como menciona 1 juan 2:17, el
mundo se está yendo, pero quien hace la voluntad de Dios vive para siempre, así
es, conseguiremos ese premio.
Si buscamos conocimiento y hacemos su voluntad tendremos una buena relación
con él, pero ¿podríamos hacer algo más?
Leamos Eclesiastés 12:13-14
El texto nos dice que debemos temer a Dios, ¿significa que debemos huirle y
sentir horror por todo su poder? No, este tipo de temor es un temor reverencial, es
decir, un profundo respeto y temor sano a desagradarle, de ahí que a
continuación, nos anime a obedecer sus mandamientos, a dejarnos guiar por lo
que el dicta y dice que es bueno o malo, pues, como dice el versículo 14, el nos
juzgara, y lo hará con amor, su mas grande y valiosa cualidad.
Además, Jehová espera que aparte de estos tres puntos que acabamos de ver,
nos esforcemos por cultivar cualidades piadosas, las cuales se reflejan al
empezar a aprender sobre el y sobre lo que espera de nosotros, cualidades que
su espíritu nos lleva a reflejar, tales como el amor, la felicidad, la paz, la paciencia,
amabilidad, bondad, fe, apacibilidad y autocontrol. Debemos esforzarnos por
cultivarlas con la ayuda del espíritu santo.
Si juntamos estos cuatro pasos, adquirir conocimiento de Jehová, hacer su
voluntad, obedecer sus mandamientos y cultivar cualidades piadosas, lograremos
cultivar una buena relación con nuestro creador y amoroso padre celestial.
Y es que los valores, no son innatos de nuestra personalidad, debemos
aprenderlos, así que, si tenemos una relación estrecha con Jehová, aprenderemos
e imitaremos sus valores.
Recordemos una vez más, como nuestro creador, Jehová nos conoce a la
perfección, sabe que cosas son las que nos harán realmente felices, por eso nos
da una lista de valores y principios para guiar nuestra vida, y esta se encuentra en
su palabra la biblia.
A diferencia de los valores que fomenta este mundo y su gobernante, Satanás,
que se valen de nuestros sentidos físicos tales como la vista, el gusto, el tacto, el
olfato y oído, los valores bíblicos son superiores, nos llevan a tener, no una mente
física, centrada en satisfacer nuestros deseos, sino una mente espiritual, centrada
en hacer la voluntad de Dios, en agradarle y hacerlo feliz, y por ende, al hacer su
voluntad y centrarnos en ello, nosotros somos realmente felices.
Sumado a esto, el que nos rijamos por estos valores, nos es una protección y un
beneficio a nosotros, beneficios físicos, emocionales y espirituales, pues los
principios morales que nos lleva a cultivar, que nos permite disfrutar de una buena
relación con los demás y una buena relación con Dios, nos aleja de la influencia
negativa de este mundo.
Con relación a las metas que coloca este mundo, como son las riquezas, la fama o
prestigio y el entretenimiento, que se analizaron, los valores bíblicos nos impulsan
a actuar de manera diferente.
Con respecto a las riquezas, el mundo fomenta una actitud materialista, centrada
en el yo, todo es para mí, lo compro porque yo quiero, yo trabajo para eso, yo me
lo merezco, yo lo deseo.
¿Pensaran igual las personas que se rijan por los valores bíblicos? Como
mencionamos, no es malo poseer cosas, tener un trabajo y tener recursos, lo malo
es darle la prioridad y actuar de forma egoísta, y por esto mismo, la biblia nos
anima a compartir lo que tenemos, y aunque nos anima a ser ricos, no se refiere al
dinero. LEAMOS 1 TIMOTEO 6:17-19.
si, como menciona el texto, debemos ser ricos, y Jehová espera que lo seamos,
pero no en riquezas materiales, sino en buenas obras, siempre dispuestos a
compartir con generosidad, así, como menciona el versículo 19, conseguiremos un
tesoro y sentaremos unas buenas bases o cimientos, para aférranos a la vida que
realmente es vida.
Una forma de ser ricos en sentido espiritual y acumular tesoros duraderos, es
centrando nuestra vida y nuestras fuerzas en obedecer y dejarnos guiar por lo que
Jehová espera de nosotros. Si ofrecemos de nuestro tiempo, energías y recursos
para buscar primero el reino y hacer la voluntad de Dios, estamos seguros que
Jehová se alegrará y nos concederá su favor. Además, como quien nos regala
algo de gran valor, Jehová al entregarnos y disponer ante nosotros estos tesoros
como son los principios bíblicos, le estaremos profundamente agradecidos y esto
nos impulsara a querer acércanos más y más a él.
Con respecto a la fama o prominencia, labrarnos un buen nombre, tener una buna
reputación ante las personas es difícil, y aunque se logre tenerla, es efímera,
fugaz y pasa rápidamente al olvido.
Por el contrario, contar con una buena reputación ante Dios, es satisfactorio, y
aunque también debemos esforzarnos por obtenerla, el conseguirla nos es motivo
de gran felicidad, nos garantiza estar en su memoria.
Queremos que nuestras decisiones, nuestros actos y nuestra forma de pensar,
nos lleven a eso, a lograr una buena reputación, un buen nombre ante Dios. Como
dice Eclesiastés 7:1, el día del nacimiento tenemos ese historial, esa reputación en
blanco, en cambio el día de la muerte, ya hemos escrito nuestra historia y
sabemos si se nos recordara o no, además, sabemos que, para Jehová, la muerte
no es el fin, por eso si nos hemos hecho de un buen nombre ante él, estamos
seguros que nos devolverá la vida, anhelante de que continuemos escribiendo ese
buen nombre ante él.
En cuanto al entretenimiento, el mundo fomenta darle prioridad al placer, a
satisfacer deseos egoístas, sin importar las consecuencias, un entretenimiento
desenfrenado.
Los valores bíblicos nos animan a que seamos personas felices, y no es malo
compartir y disfrutar del entretenimiento, pero nos animan a hacerlo de forma
equilibrada, no para complacer deseos egoístas, sino como una fuente de alegría
y estimulo, y de hacerlo con quienes también se rigen por estos mismo valores,
compartir con ellos y motivarnos juntos a demostrando cualidades como la
compasión, humildad, paciencia, y otros, pero en especial como dice colosenses
3:14 con amor, pues es un lazo perfecto de unión, así que pasar un buen rato con
los demás motivados por amor, une y afianza lazos, fomenta la unidad.
Como en el ejemplo del principio, la mentalidad, los objetivos o metas, la
preparación y el esfuerzo que colocaron estos hombres determino su participación
y diferente final en la carrera, además, si recordamos, un amigo con experiencia
ayudo al hombre del ejemplo a prepararse mejor.
Nosotros debemos tener en cuenta que valores nos llevan a actuar, que objetivos
y metas nos colocamos y en pos de que, como nos estamos preparando para
afrontar esta carrera, basándonos en los valores que queremos imitar, cuanto nos
esforzamos por actuar en conformidad con ellos, y si dejamos que Jehová, como
ese amigo con experiencia, nos ayude a prepararnos mejor, guiándonos y
aconsejándonos..
Si queremos vivir manteniendo una buena relación con Jehová, es esencial que
nuestra perspectiva o visión, no sea carnal o material, sino espiritual, ¿por qué?
LEA 1 COR 2:14-16
Como dice el texto, para el hombre físico, las cosas espirituales son absurdas, ni
las entenderá, ¿le agradará a Dios alguien con esa actitud?, por el contrario, el
hombre espiritual examina todas las cosas, es decir, se esfuerza por imitar a
Jehová, procurando pensar y ver las cosas como Dios las ve. Al final del versículo
16 nos anima a tener la mente de cristo, es decir, que al igual de el señor
Jesucristo, lo más importante para nosotros sea nuestra relación con Jehová.
Si así lo hacemos y tenemos en primer lugar nuestra relación con Jehová, nuestra
forma de recorrer esta carrera, nuestra vida, reflejara los valores divinos, nos
esforzaremos por no colocarnos metas materialistas, ni buscar fama ni
prominencia, ni daremos un lugar indebido al entretenimiento.
Estas metas, centran su atención en el ahora, sin una perspectiva futura, dando
prioridad a cosas que son pasajeras, que pasaran y no quedara nada de ellas,
reflejando cualidades vanas y degradantes, y que quienes las practican y se
centran en ellas, pronto encontraran el fin de su vida.
Por el contrario, el tener una mente espiritual nos ayudara a ver qué cosas son
realmente importantes, que cosas valen la pena y que metas serian sensato que
nos colocáramos.
Y no solo para mantener una buena relación con Jehová, que es lo más
importante, sino para tener una buena relación con los demás, ser hábiles
trabajadores, tener paz mental con nosotros mismos, cultivar cualidades
atrayentes, y demás…
Jehová mismo nos anima a que nos acerquemos a él, nos instruye sobre cuál es
el mejor modo de vivir.
Así que si nos dejamos guiar por su mano, seguimos sus consejos y aprendemos
a cultivar valores espirituales y buenos principios, tendremos una buena relación
con el y seremos felices, no solo ahora en medio de este mundo malvado, sino
también en el futuro, donde disfrutaremos de verdadera paz, de tranquilidad, de
buena salud y de perfección por la eternidad.

También podría gustarte