0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas7 páginas

Quevedo - Poemas

Poemas Quevedo Universidade da Coruña Literatura Española

Cargado por

luciavblanco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas7 páginas

Quevedo - Poemas

Poemas Quevedo Universidade da Coruña Literatura Española

Cargado por

luciavblanco
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

186 POESÍA DE LA EDAD DE ORO BARROCO 187

FRANCISCO DE QUEVEDO
(1580-1645)

REPRESÉNTASE LA BREVEDAD DE LO QUE SE VIVE


Y CUÁN NADA PARECE LO QOE SE VIVIÓ

"¡A de la vida!" ... ¿Nadie me responde?


¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.
¡Que sin poder saber cómo ni adónde 5
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.
Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto: 10
soy un fue, y un será, y un es cansado.
En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

129 SIGNIFÍCASE LA PROPRIA BREVEDAD DE LA VIDA,


SIN PENSAR, Y CON PADECER, SALTEADA
DE LA MUERTE

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!


¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo,
apenas punto al cerco que me cierra!
Breve combate de importuna guerra, 5
en mi defensa, soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.
188 POESÍA DE LA EDAD DE O RO B ARROCO 189
Ya no es ayer; mañana no ha llegado; Salíme al campo: vi que el sol bebía 5
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento 10 los arroyos del yelo desatados,
que a la muerte me lleva despeñado. y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.
Azadas son la hora y el momento
que, a jornal de mi pena y mi cuidado, Entré en mi casa; vi que, amancillada,
cavan en mi vivir mi monumento. de anciana habitación era despojos; 10
mi báculo, más corvo y menos fuerte;
130 CONOCE LA DILIGENCIA CON QUE SE ACERCA LA vencida de la edad sentí mi espada.
MUERTE, Y P!lOCURA CONOCER TAMBIÉN LA Y no hallé cosa en que poner los ojos
CONVENIENCIA DE SU VENIDA, Y APROVECHARSE que no fuese recuerdo de la muerte.
DE ESE CON OCIMIENTO

Ya formidable y espantoso suena, 112 EL RELOJ DE ARENA


dentro del corazón, el postrer día;
y la última hora, negra y fría, SILVA
se acerca, de temor y sombras llena.
¿Qué tienes que contar, reloj molesto,
Si agradable descanso, paz serena 5 en un soplo de vida desdichada
Ja muerte, en traje de dolor, envía, que se pasa tan presto;
señas da su desdén de cortesía: en un camino que es una jornada,
más tiene de caricia que de pena. breve y estrecha, de éste al otro polo, 5
siendo jornada que es un paso solo?
¿Qué pretende el temor desacordado Que si son mis trabajos y mis penas,
de Ja que a rescatar, piadosa, viene 10
no alcanzarás allá, si capaz vaso
espíritu en miserias anudado? fueses de las arenas
en donde el alto mar detiene el paso. 10
Llegue rogada, pues mi bien previene;
hálleme agradecido, no asustado; Deja pasar las horas sin sentirlas,
mi vida acabe, y mi vivir ordene. que no quiero medirlas,
ni que me notifiques de esa suerte
los términos forzosos de Ja muerte.
131 SALMO XVII No me hagas más guerra; 15
déjame, y nombre de piadoso cobra,
Miré los muros de la patria mía, que harto tiempo me sobra
si un tiempo fuertes, ya desmoronados, para dormir debajo de la tierra.
de Ja carrera de Ja edad cansados, Pero si acaso por oficio tienes
por quien caduca ya su valentía. el cóntarme la vida, 20
presto descansarás, que los cuidados
[131) 1 muros: los de Madrid, patria de Quevedo. mal acondicionados,
190 POESÍA DE LA EDAD DE ORO BARROCO 19 1
que alimenta lloroso
el corazón cuitado y lastimoso, 134 SONETO AMOROSO
y la llama atrevida 25
que Amor, ¡triste de mí!, arde en mis venas . Dejad _que a voces diga el bien que pierdo,
(menos de sangre que de fuego llenas), s1 con m1 llanto a lástima os provoco·
no sólo me apresura y permitidme hacer cosas de loco: '
la muerte, pero abréviame el camino; que parezco muy mal amante y cuerdo.
pues, con pie doloroso, 30
mísero peregrino, La red que rompo y la prisión que muerdo 5
doy cercos a la negra sepultura. Y el tirano rigor que adoro y toco,
Bien sé que soy aliento fugitivo; para mostrar mi pena son muy poco
ya sé, ya temo, ya también espero si por mi mal de lo que fui me acu~rdo.
que he de ser polvo, como tú, si muero, 35
y que soy vidro, como tú, si vivo. Óiganme todos: consentid siquiera
que harto de esperar y de quejarme, 10
pues sin premio viví, sin juicio muera.

133 A ROMA SEPULTADA EN SUS RUINAS De gritar solamente quiero hartarme.


Sepa de mí, a lo menos, esta fiera
Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!, que he podido morir, y no mudarme.
y en Roma misma a Roma no la hallas:
cadáver son las que ostentó murallas,
y tumba de sí proprio el Aventino.
ll5 RETRATO DE LIS! QUE TRAÍA EN UNA SORTIJA
Yace donde reinaba el Palatino; 5
y limadas del tiempo, las medallas En breve cárcel traigo aprisionado,
más se muestran destrozo a las batallas con toda su familia de oro ardiente
de las edades que blasón latino. el cerco de la luz resplandeciente, '
Y grande imperio del Amor cerrado.
Sólo el Tibre quedó, cuya corriente,
si ciudad la regó, ya, sepoltura, 10 Traigo el campo que pacen estrellado 5
la llora con funesto son doliente. las fieras altas de la piel luciente;
Y a escondidas del cielo y del Oriente,
¡Oh, Roma! , en tu grandeza, en tu hermosura, día de luz y parto mejorado.
huyó lo que era firme, y solamente
lo fugitivo permanece y dura.
l IU I S.6 Como los ojos de Lisis son muy grandes y azules Jos
compara. al ci~lo con el signo de Tauro, "las fieras ~Itas
de la piel luciente».
192 POESÍA DE LA EDA D DE ORO
BARROCO 193
Traigo todas las Indias en mi mano:
perlas que, en un diamante, por rubíes, 10 137 AMANTE DESESPERADO DEL PREMIO
pronuncian con desdén sonoro yelo, Y OBSTINADO EN AMAR

y razonan tal vez fuego tirano ¡Qué perezosos pies, qué entretenidos
relámpagos de risa carmesíes, pasos lleva la muerte por mis daños!
auroras, gala y presunción del cielo. El camino me alargan los engaños
y en mí se escandalizan los perdidos.

Mis ojos no se dan por entendidos; 5


y por descaminar mis desengaños,
136 AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE me disimulan la verdad los años
Y les guardan el sueño a los sentidos.
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día, Del vientre a la prisión vine en naciendo;
y podrá desatar esta alma mía de la prisión iré al sepulcro amando 10
hora a su afán ansioso lisonjera; Y siempre en el sepulcro estaré ardie~do.

mas no de esotra parte en la ribera, 5 Cuantos plazos la muerte me va dando


dejará la memoria, en donde ardía: prolijidades son, que va creciendo, '
nadar sabe mi llama la agua fría, porque no acabe de morir penando.
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,


venas que ·humor a tanto fuego han dado, 10
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;


serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

11 sonoro ye/o: metáfora para designar los desdenes de Lisi.


(136] 8 ley severa: Ja que obligaba a olvidar al atravesar el
Leteo.
9 dios: el Amor.
rU71 9 nrisi6n: el cuerno oue aori~iona el alma.
200 POESÍA DE LA EDAD DE ORO BARROCO 201

141 LETRILLA SATÍRICA

Poderoso caballero
es don Dinero.

Madre, yo al oro me humillo;


él es mi amante y mi amado,
pues, de puro enamorado, 5
de [Link] anda amarillo;
que pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es don Dinero. 10

196 marlota: sayo de origen morisco.


6 En los siglos xv1 y xvn se relacionó el color amarillento
del rost ro con estar enamorado.
202 POESfA DE LA EDAD DE ORO BARROCO 203
Nace en las Indias honrado, Sus escudos de armas nobles
donde el mundo le acompaña; son siempre tan principales,
viene a morir en España, que sin sus escudos reales 45
y es en Génova enterrado. no hay escudos de armas dobles;
Y pues quien le trae al lado 15 y pues a los mismos robles
es hermoso, aunque sea fiero, da codicia su minero,
poderoso caballero poderoso caballero
es don Dinero. es don Dinero. 50
Es galán y es como un oro, Por importar en los tratos
tiene quebrado el color, 20 y dar tan buenos consejos,
persona de gran valor, en las casas de los viejos
tan cristiano como moro. gatos le guardan de gatos.
Pues que da y quita el decoro Y pues él rompe recatos 55
y quebranta cualquier fuero, y ablanda al juez más severo,
poderoso caballero 25 poderoso caballero
es don Dinero. es don Dinero.
Son sus padres principales, Y es tanta su majestad
y es de nobles descendiente, (aunque son sus duelos hartos), 60
porque en las venas de Oriente que con haberle hecho cuartos,
todas las sangres son reales; 30 no pierde su autoridad;
y pues es quien hace iguales pero, pues da calidad
al duque y al ganadero, al noble y al pordiosero,
poderoso caballero poderoso caballero 65
es don Dinero. es don Dinero.
Mas ¿a quién no maravilla 35 Nunca vi damas ingratas
ver en su gloria sin tasa a su gusto y afición;
que es lo menos de su casa que a las caras de un doblón
doña Blanca de Castilla? hacen sus caras baratas; 70
Pero, pues da al bajo silla y pues las hace bravatas
y al cobarde hace guerrero, 40 desde una bolsa de cuero,
poderoso caballero poderoso caballero
es don Dinero. es don Dinero.

54 gato: ªla piel de este animal aderezada y compuesta en


14 Otra alusión a Jos banqueros genoveses. . forma de talego o zurrón, para echar y guardar en ella
30 Juego de voces entre sangre 'real' y la moneda del mismo el dineroff, y también "el ladrón ratero que hurta con
nombre. astucia y maña". Dice. de Auts.
38 Alusión a cierta moneda con Ja efigie de doña Blanca de 69 las caras de un doblón: por estar acuñado con el doble
Castilla, de ínfimo valor. busto de los Reyes Católicos.
204 POESÍA DE LA EDAD DE ORO BARROCO 205

Más valen en cualquier tierra 75


(¡mirad si es harto sagaz!)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra.
Y pues al pobre le entierra
y hace proprio al forastero, 80
poderoso caballero
es don Dinero.

77 escudo: juego de voces, porque 'escudo' era una moneda


de precio subido.

También podría gustarte