BIENES BALDÍOS ARTÍCULO 675.
CÓDIGO CIVIL
Son bienes de la Unión todas las tierras que estando situadas dentro de los límites
territoriales carecen de otro dueño.
También conocidos como bienes fiscales adjudicables, los baldíos son bienes raíces que no
ha tenido un dueño en particular, por ende, en palabras de Ochoa Carvajal “no han salido de
la órbita estatal y por tanto le corresponden al estado”.
Antes de la ley 200 de 1936 el régimen de los bienes baldíos era el siguiente, toda tierra que
no haya sido objeto de propiedad privada pertenece a la nación, es bien baldío, que algunas
de esta tierras están destinadas a ser adjudicadas por la nación a los particulares y otras
constituyen reserva de la nación y es a partir de 1822 que los particulares no podían
adquirir el dominio privado sobre un bien baldío por prescripción o usucapión.
Posteriormente el articulo 7| de la ley 200, afirmó que sobre los inmuebles urbanos no
planteara discusiones acerca de quien sea propietario, los inmuebles urbanos en ningún
caso son baldíos y pertenecen a los particulares. Los bienes baldíos pertenecen
directamente a la nación.
BIENES VACANTES
Son aquellos bienes raíces que aun teniendo dueño particular, no es aparente o conocido, no
se sabe con certeza quien es, estos bienes requieren declaratoria judicial. El estado
colombiano siempre los ha adjudicado a alguna entidad, primero fueron de la unión y
después de los municipios, la ley 75 del 68 se los adjudico al I.C.B.F y la ley 9ª de 1989, es
decir ley de reforma urbana los asigno a los bancos de tierras en las ciudades, los vacantes
rurales son asignados al fondo nacional agrario.
La jurisprudencia ha establecido diferencia entre bien baldío y bien vacante, siendo los
baldíos los inmuebles que aún no ha pasado a dominio de los particulares y los vacantes los
adquiridos por alguna persona pero que actualmente se encuentran abandonados y no es
posible conocer su dueño, por ejemplo puede ser vacante una finca que revele que fue
cultivada con anterioridad o una fábrica.
BIENES MOSTRENCOS
Son bienes muebles que sin ser res nullius, es decir sin ser cosa de nadie, es decir que
tienen dueño, o ser res derelictae, ósea cosa abandonada voluntariamente por su dueño
renuncia al dominio-, y no se sabe quién es este.
La propiedad de estos bienes es del instituto colombiano de bienestar familiar, no son
susceptibles de ser adquiridos por los particulares.
DIFERENCIA ENTRES BIENES VACANTES Y BALNDIOS
1. Los bienes vacantes tuvieron un propietario particular, pero en el momento no
tienen dueño aparente o conocido. Los baldíos solo tienen como dueño a la nación y
no han salido de su dominio, con excepción de los reversibles.
2. Los baldíos los tiene la nación con el exclusivo fin de adjudicarlos a los particulares
que los exploten conforme a la ley. Los vacantes son bienes que al no tener un
dueño aparente o conocido pertenecen al fondo nacional agrario.
3. Los bienes baldíos se adquieren por su beneficiario por resolución de adjudicación
expedida por el instituto colombiano de desarrollo rural, los vacantes, en cambio se
adquieren por ese mismo ente oficial por sentencia judicial
BIENES VACANTES Y MOSTRENCOS (C.C., ART 706) SEMEJANZA
1. El artículo 706 del código civil preceptúa lo siguiente: estimase bienes vacantes los
bienes inmuebles que se encuentran dentro del territorio respectivo a cargo de la
nación, sin dueño aparente o conocido; y mostrencos los bienes muebles que se
hallen en el mismo caso.
DIFERENCIA
2. Bienes vacantes son aquellos inmuebles sobre los cuales se ejercicio la propiedad
privada, pero que aparecen en el momento si dueño aparente o conocido,
3. Bienes mostrencos son bienes muebles que han tenido dueño particular, pero han
sido abandonado material y jurídicamente y no se sabe quien es su dueño aparente.
4. Los bienes mostrencos existentes en el territorio colombiano nacional pertenecen al
instituto colombiano de bienestar familiar (ley 75 de 1968, art 66). En cambio, los
bienes vacantes pertenecen en su totalidad al fondo nacional agrario, tal como lo
dispone el numeral 8 del articulo 16 de la ley 160 de 1994 (nueva ley de reforma
agraria) que su tenor literal preceptúa lo siguiente. ´´el fondo nacional agrario, lo
confirman:
5. ´´los predios rurales que reciba el instituto colombiano de bienestar familiar por
sucesiones intestadas, así como los bienes vacantes que la ley 75 de 1968 le
atribuyo a dicho instituto´´. La anterior disposición deja sin vigencia el 71 de la ley
9ª de 1989 (ley de reforma urbana) que incluía los bienes vacantes dentro del
patrimonio de los denominados banco de tierras.