Introducción (Belloso)
Hoy vamos a emprender un viaje fascinante a través del tiempo, uno que nos
llevará miles de millones de años al pasado para entender la increíble historia de
nuestro planeta. Hablaremos de las Eras Geológicas, que son como los capítulos
de un libro gigantesco que narra la vida y los cambios de la Tierra.
Para que se hagan una idea, la historia de la Tierra es tan larga que, si la
comprimiéramos en un solo día de 24 horas, la vida humana, tal como la
conocemos, apenas duraría un par de segundos en la medianoche.
Entonces, ¿qué son las eras geológicas? Son las divisiones de tiempo más
grandes que los geólogos y paleontólogos usan para organizar la historia de la
Tierra. Cada una de estas eras está marcada por eventos dramáticos y masivos
que cambiaron el planeta por completo, como la aparición de nuevas formas de
vida, la extinción de otras, el movimiento de los continentes, y los cambios
climáticos.
La división más grande es el eón, y hay cuatro principales. El más antiguo es el
Hádico, el tiempo de la formación de la Tierra. Luego tenemos el Arcaico y el
Proterozoico, que juntos forman el Precámbrico. Durante este vasto período de
tiempo, la vida en la Tierra estaba formada principalmente por organismos
unicelulares muy simples.
Comprender las eras geológicas nos ayuda a entender cómo hemos llegado a ser
lo que somos, cómo los continentes se han movido, y por qué la vida en la Tierra
ha evolucionado de la manera en que lo ha hecho. Nos da una perspectiva
asombrosa sobre nuestro lugar en el tiempo. ¡Así que la próxima vez que veas
una roca o un fósil, recuerda que estás viendo un fragmento de esta increíble y
larga historia!
Primero (3 Eras):
1. El Eón Arcaico: Los Primeros Pasos de un Planeta Vivo
1.1. Era Eoarcaica: El Amanecer del Tiempo Geológico
La Era Eoarcaica, la más antigua de las diez eras especificadas, se sitúa entre 4,000
y 3,600 millones de años atrás, con algunas fuentes que indican un inicio
ligeramente anterior, hace 4,031 millones de años. Durante este período, la corteza
terrestre comenzó a solidificarse, dando lugar a la formación de las primeras masas
de tierra y al primer supercontinente conocido como Vaalbará. A pesar del intenso
bombardeo meteórico inicial, esta Era también marcó un hito con la formación del
campo magnético terrestre.
El clima: era extremadamente cálido, mantenido por una gran actividad volcánica
global.
Vida y Geología: Dentro de este entorno, se cree que surgieron los primeros
organismos unicelulares. Un dato crucial que respalda esta hipótesis es el hallazgo
del cinturón supracortical de Isua en Groenlandia, la formación rocosa más antigua
que se conserva (3,800 Ma), que contiene el estromatolito más antiguo conocido,
datado en 3,700 millones de años. La presencia de estas estructuras, que son el
resultado de la actividad microbiana, tan solo unos 300 millones de años después
de la solidificación de la corteza, indica que la vida emergió con una rapidez
asombrosa en el planeta. Este hecho sugiere que la vida no es un fenómeno
rarísimo que requiere condiciones perfectas durante un tiempo geológico
inconcebible, sino que puede manifestarse con relativa prontitud una vez que las
condiciones básicas, por rudimentarias que sean, se establecen.
1.2. Era Paleoarcaica: Los Primeros Fósiles y la Fotosíntesis Anoxigénica
Vida: La Era Paleoarcaica, que se extendió desde hace 3,600 millones de años
hasta hace 3,200 millones de años, es el período del cual datan los primeros fósiles
de seres vivos. Estos organismos eran bacterias que, aunque primitivas, ya
realizaban fotosíntesis. No obstante, este proceso bioquímico era
fundamentalmente diferente al actual, ya que era anoxigénico, lo que significa que
no liberaba oxígeno como subproducto. Estos microorganismos, al igual que los que
se cree que existieron en la era anterior, se reproducían de manera asexual.
1.3. Era Mesoarcaica: Expansión de los Océanos y la Primera Glaciación
Con una duración de 400 millones de años, la Era Mesoarcaica transcurrió desde
hace 3,200 millones de años hasta hace 2,800 millones de años. Durante este
período, el supercontinente Vaalbará comenzó a fragmentarse, lo que llevó a una
significativa expansión de los océanos. Un evento notable de esta era fue la primera
glaciación global registrada en la historia del planeta.
Se postula que este enfriamiento global pudo haber sido una consecuencia directa
del metabolismo de los primeros microorganismos. A pesar de su tamaño
microscópico, si estos organismos eran lo suficientemente abundantes y su
actividad consumía gases de efecto invernadero (como el dióxido de carbono o el
metano), la biosfera incipiente habría comenzado a ejercer una influencia global
sobre el clima. Este evento representa una de las primeras interacciones a gran
escala entre la vida y el medio ambiente, donde la actividad biológica de un planeta
primitivo ya podía tener un efecto de retroalimentación sobre su propia geología y
clima, un patrón que se repetiría a lo largo de la historia de la Tierra.
Segundo (3 Eras):
1.4. Era Neoarcaica: El Inicio del "Gran Pulso de Oxígeno"
La Era Neoarcaica, de 2,800 a 2,500 millones de años, fue un período de 300
millones de años que presagió una transformación radical en la atmósfera terrestre.
Fue en esta era cuando los microorganismos, como las cianobacterias, comenzaron
a realizar la fotosíntesis oxigénica. Este nuevo proceso bioquímico, que utiliza la
energía solar para convertir el dióxido de carbono en azúcares y liberar oxígeno
como subproducto, fue una "innovación tecnológica" de la evolución.
El oxígeno, un elemento altamente reactivo y tóxico para los organismos anaerobios
que dominaban la biosfera en ese momento, comenzó a acumularse lentamente en
la atmósfera. Si bien este aumento gradual provocó una crisis de extinción para la
vida que no lo consumía, también sentó las bases para el futuro de la vida compleja.
La capacidad de realizar la respiración aeróbica, un proceso que requiere oxígeno
y que se volvería predominante, genera una cantidad de energía significativamente
mayor (en la forma de adenosín trifosfato o ATP) que la respiración anaeróbica. Este
excedente de energía fue un prerrequisito fundamental que haría posible el
desarrollo de cuerpos más grandes y fisiológicamente más complejos en los eones
subsiguientes.
2. El Eón Proterozoico: La Evolución de la Complejidad
2.1. Era Paleoproterozoica: El Supercontinente Columbia y la Crisis del
Oxígeno
La Era Paleoproterozoica, la más larga de las diez eras con una duración de 900
millones de años, se sitúa entre 2,500 y 1,600 millones de años atrás. Durante este
período, las masas continentales se estabilizaron por primera vez en la historia
geológica, formando un supercontinente conocido como Columbia. El evento más
definitorio de esta era fue el "Gran Evento de Oxidación". La producción masiva y
sostenida de oxígeno a través de la fotosíntesis, que había comenzado en la era
anterior, alcanzó un punto de inflexión, lo que provocó una crisis global. Este
aumento del oxígeno en la atmósfera fue letal para la mayoría de los organismos
anaerobios que no estaban adaptados a él, causando la primera gran extinción
biológica de origen ambiental en la historia del planeta.
2.2. Era Mesoproterozoica: La Reproducción Sexual y el Supercontinente
Rodinia
La Era Mesoproterozoica duró 600 millones de años, desde 1,600 hasta 1,000
millones de años. Geológicamente, se caracterizó por la fragmentación del
supercontinente Columbia y la posterior formación de un nuevo supercontinente,
Rodinia.
Desde el punto de vista biológico, la innovación evolutiva más importante de esta
era fue el surgimiento de la reproducción sexual. Este proceso, al combinar el
material genético de dos progenitores, introdujo una variabilidad genética sin
precedentes. Mientras que la fotosíntesis oxigénica proporcionó la energía
necesaria para la vida compleja, la reproducción sexual proporcionó la materia
prima para la evolución: la diversidad genética. Este mecanismo aceleró la tasa de
cambio evolutivo, permitiendo una mayor adaptabilidad y, en última instancia,
sentando las bases genéticas para la explosión de complejidad y la radiación de la
vida que se vería en las eras siguientes.
Tercero (2 Eras):
2.3. Era Neoproterozoica: La Glaciación de la "Tierra Bola de Nieve" y la Fauna
de Ediacara
Extendiéndose desde hace aproximadamente 1,000 millones de años hasta hace
541 millones de años, la Era Neoproterozoica fue testigo de algunos de los eventos
más dramáticos y transformadores para la vida. Los continentes se unieron en un
nuevo supercontinente llamado Pannotia. Sin embargo, la característica geológica
más impresionante fue la Glaciación Sturtiana, una serie de eventos de enfriamiento
global que se cree que cubrieron la Tierra casi por completo en hielo, un fenómeno
conocido como la "Tierra Bola de Nieve". El 'efecto albedo', donde el hielo y la nieve
reflejan más luz solar, intensificó el enfriamiento, creando un ciclo de
retroalimentación que mantuvo el planeta congelado durante millones de años.
A pesar de que las glaciaciones extremas podrían parecer un callejón sin salida
evolutivo, la evidencia sugiere lo contrario. El derretimiento masivo de los glaciares
liberó una gran cantidad de nutrientes en los océanos y provocó un segundo pulso
significativo de oxigenación. Estas nuevas condiciones ambientales proporcionaron
la energía y los recursos necesarios para el surgimiento de organismos más
grandes y complejos. En esta era, el registro fósil revela la aparición de los primeros
animales pluricelulares, un grupo conocido como la Fauna de Ediacara. Estos
organismos de cuerpo blando, que se encuentran en yacimientos de todo el mundo,
exhibían una sorprendente variedad de formas y simetrías, desde discos y frondas
hasta estructuras en zigzag y formas segmentadas, lo que demuestra la aparición
de la complejidad anatómica. El período de la "Tierra Bola de Nieve" actuó como un
filtro selectivo que eliminó a muchos organismos, pero el recalentamiento posterior
creó un entorno rico en oportunidades para que la vida que sobrevivió pudiera
diversificarse, estableciendo el escenario para la posterior explosión de vida.
3. El Eón Fanerozoico: La Explosión de la Vida Visible
3.1. Era Paleozoica: La Explosión Cámbrica y la Colonización Terrestre
La Era Paleozoica, también conocida como la "Era de los Peces" o Era Primaria, se
inició hace 541 millones de años y concluyó hace 252 millones de años.
Geológicamente, el supercontinente Pannotia comenzó a fragmentarse en
continentes más pequeños, que eventualmente se unieron de nuevo al final de la
era para formar el supercontinente Pangea.
El inicio del Paleozoico estuvo marcado por la llamada "Explosión Cámbrica", un
evento de diversificación masiva de la vida que vio la aparición repentina de la
mayoría de los grupos animales modernos en el registro fósil. Durante este período,
los océanos se llenaron de invertebrados con conchas y exoesqueletos protectores,
como los braquiópodos y los artrópodos. Esta explosión de vida fue posible gracias
a una serie de factores, incluyendo un aumento de la temperatura global, mayores
niveles de oxígeno atmosférico y una mayor disponibilidad de nutrientes, todos ellos
resultantes de los eventos del Neoproterozoico.
A lo largo de la era, la vida acuática se diversificó enormemente, y hacia finales del
Ordovícico y principios del Silúrico, la vida comenzó a colonizar la superficie
terrestre. Aparecieron los primeros peces con mandíbulas, así como las primeras
plantas terrestres primitivas y hongos. En el Carbonífero, los grandes bosques de
plantas vasculares prosperaron, lo que contribuyó a la formación de vastos
yacimientos de carbón. La era culminó con la aparición de los primeros grandes
reptiles y coníferas.
Sin embargo, el final del Paleozoico fue un evento cataclísmico: la extinción masiva
del Pérmico-Triásico, también conocida como "La Gran Mortandad". Esta fue la
mayor extinción en la historia de la Tierra, que eliminó entre el 80% y el 95% de
todas las especies. Las causas fueron multifactoriales, incluyendo la formación de
Pangea que alteró las corrientes oceánicas y los patrones climáticos. Pero la causa
principal fue el vulcanismo masivo en la provincia de Siberia, que expulsó gases de
efecto invernadero a la atmósfera, provocando un calentamiento global extremo.
Esto llevó a una caída abrupta del oxígeno en la atmósfera y a una anoxia y
acidificación de los océanos, lo que colapsó los ecosistemas marinos. Esta extinción
masiva eliminó a los grupos dominantes de la época, dejando un vacío ecológico
masivo para que la vida que sobrevivió pudiera evolucionar y diversificarse.
Cuarto (2 Eras):
3.2. Era Mesozoica: El Reinado de los Reptiles y la Fragmentación de Pangea
La Era Mesozoica, conocida como la "Edad de los Reptiles", comenzó hace 252
millones de años y terminó hace 66 millones de años. Se divide en los períodos
Triásico, Jurásico y Cretácico.
El Triásico vio la lenta recuperación de la vida después de la extinción del Pérmico.
Los continentes todavía estaban unidos en Pangea, con un clima cálido y árido. En
este entorno, los primeros dinosaurios, mamíferos y reptiles voladores y marinos
hicieron su aparición.
Durante el Jurásico, Pangea comenzó a fragmentarse debido a la actividad
tectónica. Laurasia en el norte y Gondwana en el sur se separaron, lo que llevó a la
formación de los océanos Atlántico e Índico. Estos movimientos tectónicos crearon
nuevos hábitats y barreras naturales, impulsando la diversificación evolutiva. Los
dinosaurios crecieron en tamaño y diversidad, con herbívoros gigantes como el
Brachiosaurus y el Diplodocus dominando las llanuras. También surgieron las
primeras aves, como el
Archaeopteryx, a partir de pequeños dinosaurios terópodos.
El Cretácico, el período más largo de la Era fue el apogeo de los dinosaurios, que
alcanzaron su máxima diversidad, con especies icónicas como el Tyrannosaurus
rex y el Triceratops. También fue una era de importantes innovaciones evolutivas,
como la aparición de las plantas con flores (angiospermas), que transformaron los
ecosistemas terrestres y fomentaron la coevolución con los insectos polinizadores.
La era Mesozoica concluyó hace 66 millones de años con la extinción masiva del
Cretácico-Paleógeno, un evento que eliminó al 75% de las especies del planeta,
incluyendo a todos los dinosaurios no avianos. La evidencia científica concuerda en
que la causa fue el impacto de un asteroide de entre 10 y 15 km de diámetro en la
península de Yucatán, formando el cráter de Chicxulub. El impacto generó una
catástrofe global, con terremotos que sacudieron el planeta, mega-tsunamis,
incendios forestales a nivel mundial y la liberación de una enorme cantidad de polvo
y aerosoles de azufre a la atmósfera. Esto oscureció el cielo, interrumpió la
fotosíntesis, alteró el clima y generó lluvia ácida, llevando al colapso de los
ecosistemas. Este evento, aunque catastrófico, actuó como un "reinicio" evolutivo,
eliminando a los depredadores y herbívoros dominantes y abriendo un vacío de
nichos ecológicos que las especies supervivientes estaban a punto de aprovechar.
3.3. Era Cenozoica: La Era de los Mamíferos y la Configuración del Mundo
Moderno
La Era Cenozoica, que comenzó inmediatamente después de la extinción de los
dinosaurios hace 66 millones de años y continúa hasta el presente, es conocida
como la "Edad de los Mamíferos". La desaparición de los grandes reptiles fue la
"gran oportunidad" para los mamíferos y las aves, que habían vivido a su sombra.
Los mamíferos comenzaron a diversificarse rápidamente, evolucionando de
pequeñas especies del Cretácico para ocupar una gran variedad de nichos
ecológicos vacantes. Surgieron los ancestros de los caballos, rinocerontes,
camellos, felinos, primates y ballenas, entre otros.
Geológicamente, esta era se ha definido por la configuración de los continentes
modernos y la formación de grandes cordilleras. La colisión de la India con Asia y
de Arabia con Eurasia dio lugar a la formación de los Himalayas y los Alpes,
respectivamente, en un proceso de plegamiento alpino.
El clima del Cenozoico, que inicialmente era cálido y húmedo, experimentó un
enfriamiento gradual que culminó en las glaciaciones del Cuaternario, conocido
como la "Edad de Hielo". Las capas de hielo cubrieron más de una cuarta parte de
la superficie terrestre, y el nivel del mar descendió, forzando a la vida a adaptarse a
las nuevas condiciones ambientales. Este enfriamiento sostenido, a diferencia de la
catástrofe puntual del Cretácico, actuó como una presión de selección gradual sobre
la vida, moldeando los ecosistemas y las especies a lo largo de millones de años,
incluyendo el desarrollo de la megafauna lanuda. La era también es crucial para la
historia humana, ya que vio la aparición de los primeros homínidos, con la
separación de la línea de los chimpancés hace unos 7 millones de años.
Conclusión (Katia):
El Gran Libro de la Tierra
Hemos viajado a través de miles de millones de años, desde la formación ardiente
de nuestro planeta hasta el mundo lleno de vida que conocemos hoy. Al explorar las
Eras Geológicas, nos damos cuenta de que no son solo nombres y fechas en un
libro de texto, sino los capítulos de una historia épica y en constante evolución.
Piensen en ello de la manera que mi compañero mencionaba al principio: si la
comprimiéramos en un solo día de 24 horas la historia de la tierra, la vida humana,
tal como la conocemos, apenas duraría un par de segundos en la medianoche. El
resto del tiempo estaría dedicado a la formación de los océanos, el surgimiento de
la vida unicelular, la danza lenta de los continentes y las eras de hielo que han
esculpido nuestro paisaje.
En la Era Paleozoica, la vida explotó en los mares con una variedad asombrosa de
criaturas, y por primera vez, las plantas y los animales se aventuraron a la tierra
firme. Fue la era de los primeros bosques pantanosos que, con el tiempo, se
convertirían en las vastas reservas de carbón que impulsaron la Revolución
Industrial.
Luego vino la Era Mesozoica, la era de los gigantes. Los dinosaurios no solo
dominaron la tierra, sino que también nos dieron las primeras aves. Fue una época
de una biodiversidad increíble que llegó a un abrupto y dramático final con un evento
cósmico que cambió el planeta para siempre, demostrándonos que la Tierra no es
inmune a las fuerzas del universo.
Y finalmente, nuestra Era Cenozoica, el "amanecer de los mamíferos". Con los
dinosaurios fuera del camino, la vida se diversificó. Los mamíferos, de ser pequeñas
criaturas que vivían a la sombra de los gigantes, se expandieron y evolucionaron
hasta convertirse en las formas de vida que dominan la Tierra hoy, desde las
ballenas en el océano hasta las manadas en la sabana, y por supuesto, nosotros
mismos.
Comprender estas eras es mucho más que un ejercicio académico. Nos ayuda a
entender por qué los continentes tienen la forma que tienen, por qué existen los
recursos naturales que usamos, y cómo las extinciones masivas del pasado dieron
forma a la biodiversidad que vemos hoy. Las eras geológicas son un recordatorio
constante de la fragilidad y la resiliencia de la vida, y de que somos una parte muy
pequeña, pero también muy reciente e influyente, en esta grandiosa y continua
historia.
Mirar hacia atrás a las eras geológicas nos da una perspectiva crucial sobre nuestro
lugar en el tiempo. La historia de la Tierra no ha terminado; está en curso.