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PSICOLOGÍA iNSTITUCIONAL

El documento aborda la sucesión y los conflictos en empresas familiares, destacando la importancia de la permanencia familiar y los desafíos que surgen durante el proceso sucesorio. Se identifican dos tipos de sucesión: familiar y profesional, y se discuten las dificultades emocionales y generacionales que pueden afectar la gestión. Además, se analizan las concepciones sobre el trabajo y las instituciones desde diversas perspectivas, incluyendo las críticas al capitalismo y propuestas participativas en el ámbito laboral.
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PSICOLOGÍA iNSTITUCIONAL

El documento aborda la sucesión y los conflictos en empresas familiares, destacando la importancia de la permanencia familiar y los desafíos que surgen durante el proceso sucesorio. Se identifican dos tipos de sucesión: familiar y profesional, y se discuten las dificultades emocionales y generacionales que pueden afectar la gestión. Además, se analizan las concepciones sobre el trabajo y las instituciones desde diversas perspectivas, incluyendo las críticas al capitalismo y propuestas participativas en el ámbito laboral.
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- PSICOLOGÍA iNSTITUCIONAL -

Unidad I: El vasto campo de las psicologías institucional, organizacional, del trabajo y laboral,
aspectos integrativos y su diferenciación.

- Sucesión y conflictos en empresas familiares - Teixeira

En el estudio de empresas familiares, la sucesión es discutida como elemento central para la


definición de empresa familiar, resaltando la necesidad de permanencia de la familia por al menos
dos generaciones para que la empresa pueda ser considerada familiar. Biehl & Silveira (2003)
señalan que después de la transformación del emprendimiento individual en familiar la perpetuación
se convierte en una preocupación esencial del ciclo de vida de la organización. En este proceso los
conflictos son maximizados y son responsables por la desaparición de muchas empresas familiares
ya que transmiten la autoridad de una a otra generación provocando juegos de poder, superposición
de valores y reflexión sobre las prácticas.

Para Mussi, Teixeira & Mussukado (2008) el proceso sucesorio constituye una alteración
organizacional que impacta de forma significativa en todo el sistema ya que dicho proceso interfiere:

A. En la familia, en relación al tiempo que el fundador pasa con ella, a los impactos psicológicos
causados por su retiro de la empresa y a los cambios provocados en su ingreso;
B. En la gestión, no necesariamente el sucesor adoptará las mismas prácticas y modos de
administrar la empresa que su antecesor, visto que sus capacidades técnicas y gerenciales,
sus objetivos y sus experiencias anteriores pueden diferir significativamente de aquellas
presentes en el sucedido;
C. En la empresa, los cambios pueden darse antes, durante y después del proceso de sucesión,
tanto en lo que hace a los métodos y relaciones de trabajo, las prácticas, valores y rituales
institucionalizados y legitimados por los empleados, como a los resultados financieros.

Oliveira (2006) identifica dos tipos de proceso sucesorio en las empresas familiares, la sucesión
familiar y la sucesión profesional: en el primer caso se exige un análisis real del proceso sucesorio
para no evaluarse equivocadamente, afirmando que los herederos naturales son los mejores
dirigentes para la empresa, pasando la gestión de la empresa a un miembro de la familia más
capacitado de acuerdo con los criterios tomados por su fundador. En el segundo caso, la empresa
familiar pasa a ser administrada por profesionales contratados, los ejecutivos pasan a ocupar cargos
directivos de la empresa familiar y los representantes de la familia actúan en un consejo que puede o
no actuar como consejo de administración.

Scheffer (1995), en un estudio realizado con empresas familiares, enumera una diversidad de
dificultades relacionadas con el proceso sucesorio:

1. Cuando el sucesor no está suficientemente capacitado;


2. Cuando las interacciones familiares se interponen en los negocios;
3. Cuando el fundador o el principal gestor se rehúsa a dejar el cargo;
4. Cuando los empleados más antiguos rechazan la sucesión y;
5. Cuando el potencial sucesor no se interesa por los negocios de la familia.
Bernhoeft (1999) señala que en ese período las cuestiones emocionales no resueltas en el ámbito
familiar pueden surgir en el proceso sucesorio a través de vanidades, chantajes y disputas.

La cuestión del género en los sucesores comienza a ser señalada y puede tener otra implicación en
los procesos de sucesión de empresas, que es la ligada al estilo gerencial del sucedido. La
preparación de los sucesores, que en general se centra en la relación entre padres e hijos, hoy tiene
la posibilidad de múltiples relaciones: madre e hija (s); madre e hijo (s); padre e hijo (s); padre e hija.

- Conflicto en empresas familiares:

De acuerdo con Rondeau (1996) el conflicto puede ocurrir a nivel individual o en grupo; y surge
cuando una parte, el individuo o grupo, percibe a la otra como obstáculo para la satisfacción de sus
preocupaciones lo que provoca un sentimiento de frustración que llevará a reaccionar ante la otra
parte. Robbins (2002) adopta una definición semejante a la de Rondeau y lo ve como “un proceso
que se inicia cuando una de las partes percibe que la otra parte afecta, o puede afectar,
negativamente alguna cosa que la primera considera importante”. Silva & Rossetto (2010) señalan
que a pesar de la limitación del concepto, Rondeau (1996) apunta algunas características
importantes asociadas a la existencia de conflictos: la interdependencia de las partes; la
incompatibilidad percibida por una de ellas; y la interacción social donde se expresan los conflictos.

Beutell & Greenhaus (1985) y Carlson, Kacmar & Stepina (1995) sugieren que pueden existir
conflictos familiares o en el trabajo cuando la actuación del individuo en uno de los roles dificulta el
cumplimiento de las exigencias del otro en función del tiempo dedicado en las atribuciones, de la
tensión provocada por la participación y de los comportamientos específicos exigidos por estos.

De acuerdo con esta teoría, el conflicto puede basarse en tres factores:

1. Tiempo – cuando uno de los dominios exige una mayor participación en detrimento de la
presencia en el otro dominio, por ejemplo, un excesivo cronograma de trabajo impide que el
hombre cumpla su papel de padre en la familia;
2. Tensión – cuando las tensiones existentes debido a uno de los dominios afectan la
performance del individuo en el otro; y
3. Comportamiento – cuando el comportamiento en el rol ejercido en uno de los dominios deja
que desear en relación al rol en el otro dominio.
- Conclusiones:

Se puede percibir que la sucesión no es planeada por las empresas, o sea que se da de forma
natural o por una fatalidad. En cuanto a los conflictos existentes se observó que la mayoría se refiere
a la diferencia generacional que lleva a la diferencia en las ideas, la forma de tratar a la gente y la
forma de tomar decisiones.

En relación a las características de las empresas se averiguó que la mayoría de ellas están
estabilizadas en el mercado, pues poseen más de 9 años de fundación y tienen entre 7 y 65
empleados. En promedio tienen tres miembros de la familia en la empresa y, excepto en una donde
ya se produjo la sucesión, todos ocupan cargos de gestión.

En cuanto al perfil de los fundadores predomina el sexo femenino. Los fundadores tienen más de 50
años, el grado de escolaridad es variado (2 poseen educación superior completa y 2 no tienen
instrucción), todos están en la empresa desde el inicio (excepto en un caso donde se produjo la
sucesión y el fundador estuvo 16 años en la empresa), y ocupan/ocupó el cargo de gestión general
de la empresa. Los herederos tienen entre 30 y 38 años, formación escolar elevada, más de 6 años
en la empresa, y ocupan cargos de dirección, gerencia o supervisión. Un hecho curioso es que el
heredero es del mismo sexo que el fundador.

Sobre los conflictos, se puede destacar en la toma de decisiones la cuestión de las diferentes
generaciones que lleva a que los fundadores no coincidan con algunas de las decisiones y las ideas
de sus posibles sucesores. En relación a la gestión de personas sólo hay conflictos sobre el modo
de tratar a los empleados, lo que no ocurre en todos los casos. En el área financiera sólo ocurren
conflictos en relación a las inversiones.

En cuanto a la profesionalización de la gestión, todos juzgan necesario profesionalizarse. Al


preguntarles sobre la obligatoriedad de un administrador, algunos están en contra pero la mayoría
aceptaría si el profesional fuera el adecuado. Se observó que casi no hay conflictos en estos
aspectos. Mientras que los otros conflictos existentes ocurren principalmente por la confusión de
roles, como heredero(a)/hijo(a), fundador/padre o fundadora/madre. También son recurrentes
cuando las discusiones de la casa se llevan a la empresa y viceversa.

- Modelos sociológicos políticos - Lunazzi- capaz cada uno lo puede imprimir fuera
del resumen de manera apaisada y se entiende mejor.

CONCEPCIONES CAPITALISTAS MARXISTAS DOCTRINA APORTES DE DIVERSAS


LIBERALES Y SOCIAL DE LA TEORÍAS PSICOLÓGICAS
NEOLIBERALES IGLESIA Y
OTROS
MODELOS
INTERMEDIOS

Liberales: Adam Carlos Marx, León XIII, Pío XI,


Smith, Thomas Friedrich Engels, Juan XXIII, Pablo
Hobbes, John Vladimir Ilich Ulianov VI y Juan Pablo II,
Locke. (Lenin), Mao Zedong, John Maynard
EXPONENTES Antonio Gramsci. Keynes,
socialdemocracia,
tercera posición.
Neoliberales:
Milton Friedman,
Friedrich August
von Hayek.

El trabajo es El trabajo es el El trabajo es el Sigmund Freud: La salud es la


generador de sentido de la destino divino del capacidad de amar y trabajar bien.
riqueza y de existencia, ya que hombre, es El trabajo es la sublimación de
propiedad. El transforma la sufrimiento y pulsiones sexuales y agresivas.
capitalista invierte naturaleza de redención, motor
capital y corre acuerdo a una del progreso
TRABAJO, riesgos, compra representación científico-técnico y
DEFINICIÓN insumos y fuerza humana. El trabajo de la elevación
de trabajo. El debería ser liberador cultural y moral de
obrero vende su por el desarrollo de la sociedad.
fuerza de trabajo las fuerzas
como un insumo productivas y la
en el mercado. creatividad humana,
pero es alienante.
Liberalismo: El Alienación: proceso El trabajo es una Cognitivismo 1: en la medida en
trabajo es un mediante el cual un convicción de la fe que no se comparte el proyecto de
medio para la individuo o un más que de la la organización hay mayor
creación de agrupamiento inteligencia. El dependencia del proyecto de otro y
bienestar, transforman su trabajo define al por lo tanto mayor alienación, pero
autosostenerse el conciencia hasta hombre como tal y también menor estrés debido a que
individuo y su hacerla contradictoria tiene como fin el no se debe manejar la
familia. El trabajo con lo que debería autodesarrollo incertidumbre del proyecto. A mayor
en sí no genera esperarse de su personal. El riesgo y compromiso, mayores
felicidad ni condición. trabajo hace sentir posibilidades de ganancia pero
dignidad. digno al hombre. también mayores posibilidades de
pérdida y mayor estrés. Se supone
(al menos en teoría) que el líder de
Formas de la organización es el que más
TRABAJO,
Neoliberalismo: El alienación: 1) arriesga y, en consecuencia, se
VIVENCIA
trabajo es una de Devaluación del estresa. Eso debe ser reconocido
las formas de trabajador. A mayor en su justa medida.
aumentar las producción, mayor
ganancias, otra es pobreza del obrero,
la especulación mayor cantidad de
financiera. objetos que fabricó y Cognitivismo 2: El bienestar laboral,
que no le pertenecen. además de las condiciones y medio
El trabajador no ambiente de trabajo (cymats),
puede acumular depende decisivamente de la
trabajo como si fuera vivencia del sujeto de su situación.
dinero o mercancía, Por ese motivo, trabajando en el
tal como hace el mismo lugar, algunas personas se
capitalista; tiene que sienten oprimidas y otras
venderlo todo el satisfechas.
tiempo, si no se
muere de hambre. 2)
Actividad mortificante
y embrutecedora. Se
siente en lo suyo
cuando no trabaja y
fuera de lo suyo
cuando trabaja. 3)
Pérdida del sentido
del trabajo y por lo
tanto, pérdida del
sentido de la vida. El
trabajo pasa a ser un
recurso para la
subsistencia y
seguridad, pero no le
da sentido a la vida.
4) Extrañamiento
entre los hombres. El
trabajador hace un
producto extraño para
alguien extraño y el
capitalista se apropia
de un producto
extraño de alguien
extraño.
Las instituciones Las instituciones Las empresas Elliott Jaques: El trabajo y las
sirven para sirven para consolidar también son instituciones son una defensa
gobernar la dictadura del instituciones. Las contra las ansiedades psicóticas.
facilitando la proletariado y instituciones
expansión de las neutralizar a los existen
empresas y sectores residuales fundamentalmente
INSTITUCIÓN prestar los burgueses. para gestionar,
servicios que el promoviendo el
mercado no bien común, y
puede dar porque mediar en la
son deficitarios, conflictiva del
como salud, tejido social para
educación y mantener la
seguridad. solidaridad.

Economía de Debe instaurarse una El empresario Erich Fromm: A muchos hombres


mercado. dictadura del arriesga el capital no les interesa liberarse, prefieren
proletariado, que sea y el trabajador depender de otros por su seguridad.
propietaria de los aporta su fuerza
medios de producción de trabajo. Es una
Economía de y reparta las comunidad de
mercado global. ganancias, y la clase esfuerzo que debe
burguesa eliminada conducir a la
progresivamente para felicidad. Sin
crear asociaciones de embargo, el
trabajadores libres. trabajo es una
causa eficiente
PROPUESTA
primaria, mientras
que el capital es
una causa
instrumental.
Debe haber una
copropiedad de
los medios de
producción, con la
participación de
los trabajadores
en la gestión y/o
en los beneficios
de la empresa.
El empresario se La dictadura, en la El empresario se Cognitivismo: El trabajador intenta
queda con la práctica, no es del abusa porque el recuperar más o menos
plusvalía. La proletariado sino de estado no conscientemente la parte de su
plusvalía es la una nueva clase controla, pero trabajo que se apropió el
diferencia entre el burocrática dirigida tampoco la Iglesia empresario disminuyendo su
valor de venta de por un partido único. pone el suficiente desempeño y utilizando parte de la
lo producido en el Esta burocracia énfasis en que jornada laboral en provecho propio.
mercado y lo que percibe la plusvalía exista ese control. Es un resarcimiento en general
le paga al en forma de exiguo en comparación con la
trabajador (el privilegios de los que plusvalía y suele estar acompañado
valor de la fuerza no goza el resto de la por sentimientos vengativos.
de trabajo). población. La
Grandes flujos de producción es tan o
CRÍTICAS capital se utilizan más taylorista que en
para la el capitalismo. El sistema comunista obstaculiza el
especulación, sin desarrollo de personalidades
reinvertirse en emprendedoras y la creatividad.
actividades
productivas. Estos
capitales circulan
globalmente,
generando crisis
en países
periféricos.

Propuestas Aumento de la Estado de Las propuestas participativas de la


participativas de participación, bienestar de la psicosociología del trabajo y de las
la psicosociología medidas mitad del siglo XX. organizaciones son criticadas desde
del trabajo y de antiburocráticas, El estado regula y la propia disciplina, porque
las glasnost, apertura controla el pretenden ignorar la apropiación de
organizaciones. controlada. equilibrio entre la plusvalía y las relaciones
empresarios y laborales conflictivas que existen
trabajadores. El por ese motivo.
estado de
El aumento de la bienestar es, por
riqueza va a ejemplo,
permitir pagar Roosevelt y
SOLUCIÓN A buenas Kennedy en
LAS CRÍTICAS retribuciones a EE.UU., De
todos: “teoría de Gaulle en Francia,
la cascada”. Perón, Frondizi e
Illia en la
Argentina y
Goulart en Brasil.

Propuestas
participativas de la
psicosociología
del trabajo y de
las
organizaciones.
El modelo Se demuestra que se La aplicación de la
capitalista ha puede intentar una Doctrina Social de
llevado a un sociedad más la Iglesia ha
desarrollo muy igualitaria, con contribuido a
superior al trabajo, salud y mitigar situaciones
socialismo real, educación para injustas en
ÉXITOS/ pero también a todos. muchos países y
grandes sociedades
FRACASOS desigualdades diversas. Sin
sociales. embargo, el ideal
Desaparición o de las encíclicas
desnaturalización de no se ha llevado a
casi todos los la práctica en
No se derrama el regímenes forma extendida.
bienestar sino que comunistas por El estado de
aumenta la descalabro bienestar
concentración del económico y por el keynesiano ha
capital y la desarrollo social. llevado a una gran
desigualdad justicia social y ha
social, no neutralizado las
solamente en los críticas del
países periféricos marxismo, pero se
sino también en lo ha criticado por
los desarrollados. desalentar la
inversión.

- Psicoterapia y Psicología del trabajo y de las organizaciones, unas relaciones del


cuestionamiento - Lunazzi

Este artículo intenta dar cuenta de las relaciones de cuestionamiento que se establecen en la
Argentina entre la psicoterapia y la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones. Esta
denominación agrupa un vasto campo de tareas, no siempre bien conocido, que se describe a
continuación:

- Consultoría organizacional estratégica: consiste en actividades de asesoramiento y de planeamiento


estratégico, en los niveles directivos superiores, para definir y ajustar la misión de la organización con
los objetivos estratégicos, estructura, procesos, relaciones humanas y clima organizacional. La
consultoría es fuertemente interdisciplinaria y los psicólogos colaboran con otros profesionales, por lo
general licenciados en Administración y Contadores. Son de destacar particularmente las
contribuciones exitosas que han efectuados los psicólogos en empresas familiares.
- Programas de capacitación y orientación: por ejemplo, en calidad de servicio, ventas, liderazgo,
integración de grupos y equipos de trabajo, manejo y resolución de conflictos, mediación, negociación
y confrontación.
- Programas de mejora de la calidad de vida laboral: estas actividades podrían incluirse dentro de los
programas de capacitación y orientación, pero algunos especialistas las destacan por estar dirigidas
específicamente al incremento de la calidad de vida y no tanto al de la productividad.
- Evaluación psicotécnica: es una expresión del derecho de admisión que ejerce la
organización sobre el sujeto, a través del psicólogo. Una discusión seria acerca de los
psicotécnicos se debería centrar en esta cuestión y no en las pruebas que se utilizan.

En esta podemos encontrar cierta violencia psicológica, ya que se está evaluando a un postulante
para una obtención de empleo. A veces, se hace una devolución al postulante de dicha evaluación
con la intención de reparar la violencia inicial del proceso.

La psicología del Trabajo y de las Organizaciones se ocupa, fundamentalmente, de mejorar la


productividad y no la salud ocupacional. Sin embargo, hubo intenciones de mejorar la calidad de vida
laboral.

- La intervención institucional ¿Qué es institución, organización y trabajo? -

Lunazzi INCOMPLETO

Institución: ente constituido por un conjunto de creencias, leyes, valores y normas (las normas tienen
que ver con la cultura y van cambiando con el paso del tiempo y con las diferentes variables que nos
rodean, por ejemplo, la pandemia), que dirige la conducta de determinadas personas, grupos,
organizaciones o países con una finalidad de ordenamiento social, que mejora, directa o
indirectamente, la calidad de vida. La institución es intangible y se realiza a través de entes
tangibles, por lo general organizaciones. La institución nos guía y nos atraviesa. Ejemplo de
institución: la educación, la religión, la política, la familia.

Normas - Personas, grupos, países - Ordenamiento social - Intangible.

Organización: agrupamiento de personas que organizan sus actividades para realizar un objetivo
común mediante la división de tareas y funciones, y mediante el establecimiento de una jerarquía de
autoridad y responsabilidad. Las tareas son trabajos con un comienzo y fin, que pueden ser
descriptos y hacerse en determinado tiempo, y las funciones son conjuntos de tareas. El funcionario
ocupa un puesto que tiene un conjunto de funciones, por eso se llama así. Se usa coloquialmente la
palabra institución para referirse a algunas organizaciones, por ejemplo, un colegio, banco o club,
pero en realidad son organizaciones que están haciendo tangible una institución (lo intangible de las
instituciones se hace tangible en la organización). Ejemplo de organización: la escuela, un hospital
(está atravesado por una institución, la salud), el gobierno (la institución que la atraviesa es el
Estado), la parroquia (atravesada por la institución “religión”). Muchas organizaciones no están
atravesadas por una sola institución, hay que ver cuál es la que predomina.

Personas agrupadas - Objetivo en común - División de tareas jerárquicamente - Tangible.


Trabajo: actividad humana que implica cierto nivel de esfuerzo, estrés y exigencia, dirigida a la
transformación de la naturaleza, de objetos materiales artificiales o de pensamientos y emociones
con el fin de producir otros objetos de valor personal o social. Existe el trabajo remunerado y el
trabajo no remunerado; como trabajo remunerado económicamente podríamos mencionar en
relación de dependencia, formal o informal, cuentapropista, empresarial y sociedad sin empleados.
Ahora, como no retribuido económicamente podríamos mencionar:

- Ad honorem: se realiza con la expectativa de ser retribuido en un plazo determinado, no


demasiado largo. Por ejemplo, un psicólogo que concurre a un servicio hospitalario o un
Ayudante de la facultad.
- Ama/o de casa: es el trabajo doméstico que posibilita indirectamente que otros hagan trabajo
retribuido.
- Con fines amorosos: es el trabajo de amar a otro. Por ejemplo, cónyuges, padres, parejas,
abuelos, hijos, nietos, amigos y otros.
- Estudiantil/de desarrollo personal: se realiza con fines de mejora de la salud, desarrollo
personal y/o profesional. Por ejemplo, estudiar una carrera universitaria, hacer psicoterapia o
mindfulness.
- Militante: se realiza para el desarrollo de un proyecto político o solidario. Por ejemplo, militar
en un partido político o una ONG. Se espera que el militante posea una conducta militante,
que consiste en orientar todos sus intereses y comportamientos existenciales para contribuir a
realizar un proyecto.
- Vocacional/amateur: dedicarse a una actividad de carácter artística o deportiva. Por ejemplo,
un actor de teatro vocacional o un entrenador de un equipo de vóleibol amateur.
- Voluntario: se realiza también para el desarrollo de un proyecto político o solidario, pero la
conducta del voluntario es menos comprometida que la del militante. Por ejemplo, colaborar
en un hospital o en Cáritas, o ser fiscal de un partido político en una elección, pero sin
participar en la actividad partidaria.

Actividad humana - Exigencia - Transformación y producción de objetos - Trabajo remunerado y no


remunerado.

Grupo:

Kaes define al grupo como la interferencia de muchas dimensiones; el grupo es un encuentro


polifónico de discursos y ante todo un encuentro problemático entre diferentes sujetos, constituidos
en sus historias, en sus estructuras y que tienen características específicas, que intentan mantener
juntos el aspecto de la alteridad y la diferencia, así como el de su identidad común.Según Pichón
Rivière: un grupo es “un conjunto restringido de personas que ligadas por constantes de tiempo y
espacio y articuladas por su mutua representación interna se proponen en forma explícita o implícita
una tarea que constituye su finalidad, interactuando a través de mecanismos de asunción y
adjudicación de roles”.

Según Sartre, una serie es lo opuesto a un grupo. En una serie, cada uno es un número cualquiera
de un conjunto. Cada uno puede ser reemplazable por otro. Todavía cada uno no tiene ni orden ni
lugar propio. En la serie, los integrantes tienen un objetivo en común, pero lo que los une está fuera
de ellos mismos. El otro no es necesario para lograr esos objetivos. La serialidad es el tipo de
relación humana en el cual cada miembro aparece como sustituible por otro, o sea, como
indiferenciado.

Sartre plantea que la serie es un conjunto de soledades expresadas en colectivo. La serie de


personas, sujetos, presentan entre sí relaciones de alteridad y enajenación. Es decir que el sujeto se
relaciona con otro como ajeno a él, en un vínculo que excluye al otro. A partir de esto se puede
explicar el ejemplo de la fila de personas esperando el colectivo

Pluralidad de personas (distribución de roles y tareas – la distribución de tareas es justamente la que


nos lleva a la distribución de roles) - Fin común, metas - Pautas, normas - Comparten tiempo y
espacio, constancia y continuidad.

Ahora bien, si no se cumplen con estos cinco puntos no es un grupo. Por ejemplo, si solamente
tenemos pluralidad de personas, un fin común y pautas estamos en presencia de una serie, no de un
grupo; estos tres ítems es lo que Munné definía como grupo. Tienen que estar presentes si o si
todos esos puntos para que sea un grupo. En un grupo también hay idea de grupo (caracteriza al
grupo y solo la tienen quienes forman parte de él), representación interna, tradición, historia, y puede
haber o no identidad.

Hay diferentes tipos de grupos: primario (es el primer grupo al que perteneció el sujeto y a partir del
cual va obteniendo su individualidad – ej. familia), secundario (escuela, club, amigos, iglesia), de
pertenencia (soy integrante de algo) y de referencia (no pertenezco al grupo, pero es lo que quiero
hacer).

Cuando se festeja “el día de” queda más claro a qué grupo pertenezco, es un día que me sirve para
analizar lo social dentro del análisis de grupo.

Clasificación de las organizaciones:

Las organizaciones se clasifican de acuerdo con su pertenencia, tamaño, misión y alcance. De


acuerdo a su pertenencia/tipo las organizaciones se pueden dividir en privadas, públicas y
social-comunitarias (o del tercer sector).

- Privadas:

Las organizaciones privadas son propiedad de personas o conjuntos de personas. Su misión es la


producción de riqueza, relacionada con fabricación o servicios. Por ejemplo, la Boeing fabrica
aviones y Aerolíneas Argentinas los vuela, prestando un servicio. De acuerdo con el estatuto con el
que se presentan ante el Registro Público de Comercio se pueden inscribir como Sociedades de
Hecho, Sociedades de Responsabilidad Limitada, Sociedades Anónimas o Cooperativas. La entidad
de control que interviene y autoriza el funcionamiento bajo dicho estatuto es la Inspección General
de Justicia (IGJ), excepto en el caso de las cooperativas, que están reguladas por el Instituto
Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES). A continuación, se detallan las
características y requisitos para cada tipo de sociedad.

Sociedades de Hecho (S. de H.): a partir de la modificación del Código Civil y Comercial, desde
agosto de 2015 son llamadas Sociedades o Sociedades Simples, quedando inscriptas en el Registro
Público de Comercio como persona jurídica.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL): es un tipo de sociedad mercantil en la cual la


responsabilidad está limitada al capital aportado, por lo tanto, en el caso de que se contraigan
deudas, no responde con el patrimonio personal de los socios.

Sociedad Anónima (SA): son sociedades mercantiles cuyos titulares lo son en virtud de una
participación en el capital social, a través de acciones o títulos que representan un número de
acciones. La responsabilidad ante reclamos de terceros es del Directorio y no de los accionistas,
pero ni los directores ni los socios responden con su patrimonio personal a dichos reclamos.

Cooperativa: es una asociación autónoma de personas unidas voluntariamente para formar una
organización democrática, cuya administración y gestión debe llevarse a cabo de la forma que
acuerden los socios. Su intención es hacer frente a las necesidades y aspiraciones económicas,
sociales y culturales comunes a todos los socios mediante una empresa.

- Públicas:

Las organizaciones públicas están constituidas por capital del Estado y, en caso de ser mixtas, la
parte del Estado es mayoritaria. Por ejemplo, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). Estas
organizaciones poseen las siguientes misiones:

Administración pública: son funciones de administración permanentes, más allá del partido político
que ocupe el gobierno. Por ejemplo, el Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual se ocupa de
registrar la propiedad industrial y el derecho de autor.

Defensa: son las fuerzas armadas que se ocupan de la defensa del país, es decir, el Ejército
Argentino, la Armada de la República Argentina y la Fuerza Aérea Argentina.

Educación: es el sistema público de educación en los niveles inicial, primario, secundario y


universitario. Por ejemplo, la Universidad Nacional de Córdoba.
Gobierno: es elegido periódicamente y realiza la gestión de conducción del país, a nivel nacional,
provincial o municipal. Por ejemplo, el gobierno de la provincia de Santa Fe, que es ejercido por una
alianza hegemonizada por el Partido Socialista.

Producción estratégica: son empresas que realizan una producción estratégicamente esencial para
el desarrollo del país y que, por lo tanto, deben estar controladas por el estado. Por ejemplo, YPF o
Aerolíneas Argentinas.

Salud: es el sistema público de salud. Por ejemplo, el Hospital Pirovano de la Ciudad de Buenos
Aires.

Seguridad: son las fuerzas policiales que se ocupan de la seguridad del país, por ejemplo, la Policía
Bonaerense, así como la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval Argentina.

- Social-comunitarias (tercer sector):

Son organizaciones, pertenecientes a comunidades o a grupos sociales, que realizan actividades


que son de interés o conveniencia para dichas comunidades o grupos. Por ejemplo, la Asociación
Dante Alighieri, el Club Atlético Vélez Sarsfield, o la Fundación Aiglé. Se las llama del tercer sector
porque no son privadas ni públicas. Las organizaciones pertenecientes al tercer sector no tienen
actividades comerciales ya que no persiguen fines de lucro y, por lo tanto, están exentas de
impuestos. El ingreso generado mediante la actividad no puede ser distribuido entre los socios,
debiendo ser utilizado para cumplir el fin con el que ésta fue creada. En caso de disolverse estas
organizaciones, el capital queda para el Ministerio de Bienestar Social (Estado).

Asociaciones civiles sin fines de lucro: es una persona jurídica, constituida por un conjunto de
personas físicas (socios) que se unen para realizar actividades que tienden al bien común, que están
organizados bajo reglas de funcionamiento, con roles y responsabilidades asignadas. Sus
autoridades son elegidas por el voto de los socios. Están reguladas y controladas por la Inspección
General de Justicia (IGJ).

Asociaciones profesionales: pueden ser cámaras empresarias, colegios profesionales o sindicatos


obreros. Su objetivo es defender los intereses de determinada actividad, contribuir a desarrollarla y
regularla. Por ejemplo, la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el Colegio de
Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Los sindicatos
obreros deben obtener la personería jurídica y registrarse en el Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, en tanto que los colegios profesionales se crean por leyes ad hoc, y las cámaras se inscriben
en la IGJ. Las autoridades de estas organizaciones son elegidas por el voto de sus afiliados

Existen tres grados de asociaciones profesionales:


- Primer grado: son las que afilian personas. Por ejemplo, Sindicato de Empleados de
Comercio (SEC) de Junín, Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito XV
(cabecera San Isidro).
- Segundo grado: agrupan organizaciones de primer grado. Por ejemplo, Federación Argentina
de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) y Colegio de Psicólogos de la Provincia de
Buenos Aires.
- Tercer grado: habitualmente se denominan Confederaciones o Federaciones. Congregan
sindicatos de segundo grado. Por ejemplo, Confederación General del Trabajo (CGT) y
Federación de Psicólogos de la República Argentina (FEPRA).

Cajas previsionales profesionales: son organizaciones que recaudan y administran fondos que se
utilizarán con motivo de la jubilación o cese de la actividad de sus afiliados. Se crean por leyes ad
hoc, igual que los Colegios. Sus autoridades son elegidas por el voto de los afiliados. Por ejemplo, la
Caja de Seguridad Social para los Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires.

Fundaciones: se constituyen con un legado de dinero de organizaciones o personas –en vida o


como herencia– para realizar una obra de bien común, sin fines de lucro, que está reconocida como
tal por el estado. Asimismo, las fundaciones pueden recibir donaciones de organizaciones o
personas, que son deducibles de impuestos. Por ejemplo, la Universidad Abierta Interamericana
(UAI) está respaldada por la Fundación Iberoamericana de Estudios Sociales (FIES).

Iglesias: las Iglesias están obligadas a inscribirse en el Registro Nacional de Cultos del Ministerio de
Relaciones Exteriores y Culto. Por ejemplo, la Escuela Científica Basilio.

Obras sociales: son entidades encargadas de organizar la atención médica y mejorar la calidad de
vida de los trabajadores y su grupo familiar, y para eso se aplica un descuento a sus
remuneraciones. Además, suelen tener hoteles turísticos y, a veces proveedurías. Las obras
sociales son gestionadas por los correspondientes sindicatos y están reguladas por la Ley 18610.
Por ejemplo, la Obra Social Bancaria, gestionada por la Asociación Bancaria.

Partidos políticos: son agrupaciones de personas organizadas y con personería jurídico-política, que
es otorgada por la Justicia Electoral. Les incumbe, en forma exclusiva, la nominación de candidatos
para cargos públicos electivos en las elecciones nacionales, provinciales y municipales. Asimismo,
pueden unirse para integrar frentes. Por ejemplo, Cambiemos, constituido por el Pro, la UCR, la
Coalición Cívica y otros. Si ganan las elecciones, deben hacerse cargo de la gestión del gobierno.

Las condiciones fundamentales que deben cumplimentar son una doctrina que promueva el bien
público, a la vez de defender expresamente el sostenimiento del régimen democrático,
representativo, republicano y federal, y el de los principios de la Constitución Nacional y de las
Provinciales; un grupo de ciudadanos, unidos por un vínculo político permanente y el reconocimiento
judicial de su personería jurídico-política como partido, la que comporta su inscripción en la Justicia
Electoral correspondiente.

Organizaciones no gubernamentales: las organizaciones no gubernamentales (ONGs) son


organizaciones del tercer sector que realizan funciones que los estados cumplen insuficientemente,
en derechos humanos, medio ambiente, salud y desarrollo social. Por ejemplo, Greenpeace se
ocupa de preservar el medio ambiente o Médicos sin Fronteras presta auxilio en zonas devastadas
por guerras o desastres naturales. La primera ONG quizás sea la Cruz Roja Internacional. La
denominación ONG aparece en 1945, con la creación de las Naciones Unidas, que autorizó a
algunas organizaciones no gubernamentales, para que pudieran ser observadoras en sus
asambleas y algunas de sus reuniones.

Clasificación de las conductas y comunicaciones

Existen cuatro fines de las conductas y comunicaciones que deben ser tenidos en cuenta para el
análisis del discurso: explícito o manifiesto, implícito o latente (en el sentido de Selvini Palazzoli),
confidencial o secreto e inconsciente o latente (en el sentido de Freud). Se explican a continuación.

Explícito o manifiesto: es lo que el emisor desea comunicar, se dice o escribe. El emisor comunica,
declara, manifiesta, expone.

Implícito o latente: se usa latente en el sentido de Selvini Palazzoli (1986) o del Diccionario de la
RAE: “oculto, escondido o aparentemente inactivo”, o sea que no se entiende como sinónimo de
inconsciente tal como lo usa Freud. El emisor no desea comunicarlo, no lo dice ni escribe y, en
cambio, abrevia, insinúa y disimula, pero el receptor puede deducirlo de lo explícito. Tiende a ser
admitido por el emisor más o menos abiertamente cuando el receptor lo interroga, ya que en algún
momento lo pensó, aunque no lo quiso decir. Las personas suelen comunicarse de manera implícita
por tres motivos, puede ser por parquedad (el sujeto no comunica para ahorrar tiempo y supone
entendidos algunos detalles), por poder o prudencia (el emisor disimula el mensaje de manera
diplomática en el ejercicio de alguna forma de poder, o bien por prudencia ante el poder de otro. A
veces insinúa el mensaje, o sea que tiene la intención de que sea recibido, aunque no lo haya
transmitido explícitamente) o por pudor o piedad (el emisor disimula el mensaje de manera
diplomática por cortesía, indulgencia o pudor. A veces también insinúa el mensaje, dando a entender
que no comunica los detalles porque son escabrosos o dolorosos). Es importante comentar que en
el ámbito organizacional es esencial tener en cuenta lo implícito, ya que la mayoría de las conductas
y comunicaciones suelen ser de esta clase.

Confidencial o secreto: es lo que el emisor desea esconder conscientemente, no se dice o escribe.


Se presume y sospecha, pero es negado por el emisor al ser interrogado, generalmente con énfasis.
El emisor oculta, encubre, miente. Se verifica si es cierto mediante acontecimientos posteriores en el
tiempo; contradicciones o errores en el discurso o conducta del emisor/lapsus; investigación y
testimonios, comprobando los hechos donde ocurrieron o están ocurriendo, y buscando y atendiendo
denuncias o relatos de terceros; neurociencias; polígrafo; presionando al emisor para que reconozca
la falsedad; signos no verbales.

Inconsciente o latente: se usa latente en el sentido de Freud. Es lo que no se comunica, no se dice


o escribe, porque el emisor no es consciente de que lo piensa y siente. Puede deducirse de lo
explícito mediante la interpretación. El emisor es interpretado. Suele no ser reconocido por el emisor
cuando se le interroga, y causarle cierta perplejidad y molestia, porque no posee conciencia de ello.
O a veces el emisor también protesta afirmando que lo están interpretando. Lo inconsciente
solamente puede ser detectado por personas con competencia psicológica para hacerlo. No es
éticamente correcto interpretar, excepto que el interlocutor lo consienta, ya que constituye una
intrusión en la subjetividad. El único contexto en el que habitualmente se puede interpretar es en el
de la psicoterapia, y en dicho contexto la interpretación puede ser aceptada o no por el paciente.

- El proyecto institucional, misión, visión, objetivos estratégicos y estrategias:

Las organizaciones son sistemas activos de procesamiento de información que evalúan y


transforman la realidad de acuerdo con su proyecto institucional. El proyecto está conformado por la
misión, visión objetivos estratégicos y estrategias.

El proyecto institucional de una organización representa a una institución, al conjunto de creencias y


normas con una finalidad de ordenamiento social y de mejora, directa o indirecta, de la calidad de
vida, que se está haciendo tangible a través de la organización.

Misión: definición de la razón de ser de la organización, es el encuadre más abarcativo que orienta
sus acciones.

Visión: es una descripción, ambiciosa y concreta a largo plazo, de lo que la organización y sus
miembros pueden y deben hacer. Es una imagen posible y deseable del futuro.

Objetivos estratégicos: son expresiones de detalle de la misión que por lo general se corresponden
a áreas específicas a desarrollar.

Cultura organizacional: es el conjunto de valores y normas compartidos por los miembros de una
organización. El proyecto institucional influye en esta.

Corrupción institucional: es el desvío o incumplimiento del proyecto institucional original con fines
ilícitos.

Corrupción organizacional: es el desvío o incumplimiento de la misión de un individuo, grupo o


sector aislado de la organización con fines ilícitos.
Pensamiento estratégico: es el ejercicio del pensamiento racional e intuitivo para concebir y
reconcebir el proyecto institucional y la planificación estratégica, teniendo en cuenta el contexto
presente y futuro, y el análisis y resolución de los problemas de la gestión estratégica.

- Motivación: definicion y teorias:

La motivación se puede definir como el proceso que inicia, guía y mantiene las conductas orientadas
a lograr un objetivo o a satisfacer una necesidad. Es la fuerza que nos hace actuar y nos permite
seguir adelante.

Es el interés, del sujeto, por orientar su conducta hacia determinados objetivos.Las motivaciones
laborales son numerosas, pero se pueden sintetizar en tres: de afiliación, de poder y de logro. La
motivación de afiliación o pertenencia es el interés por desempeñarse durante un plazo
prolongado en la misma organización, comprometiéndose afectivamente con ella, y cambiando muy
excepcionalmente. La motivación de poder o mando es la disposición a dirigir otros miembros de
la organización y crecer jerárquicamente ocupando lugares de conducción. La motivación de logro
es realizar el trabajo por el gusto de hacerlo bien. Es la determinación para fijar los propios objetivos
de manera ambiciosa, mostrando insatisfacción con el desempeño medio y buscando superarlo.
Crítica: a veces se puede estar motivado sin tener “la camiseta” de la organización todo el tiempo (ej.
patitas al rescate). Hay algo intrínseco que motiva; la motivación intrínseca es aquella que anima e
impulsa a alguien a hacer las cosas que le gustan. Ej. irse cada semana a la sierra en bicicleta,
disfrutando de la pasión por el ciclismo y de los ambientes naturales. Acá no se espera ningún tipo
de recompensa externa, sino que el mero hecho de poner en práctica algo que es motivador, ya es
una recompensa. Esta motivación nace del propio usuario y no tiene un objetivo económico.

La motivación es una capacidad energizante, dirigida (dirección) y sostenida (perseverancia,


constancia); esta última es la diferencia con Lunazzi, ya que, según él, si lo hago un solo día no es
motivación. La motivación acá no está considerada como un rasgo personal, si bien hay algo
intrínseco, está más relacionado con la definición de grupo, la cual explayamos en la clase número
cuatro.

Según Maslow

Maslow propone la “Teoría de la Motivación Humana”, la cual trata de una jerarquía de


necesidades (importante) y factores que motivan a las personas; esta jerarquía identifica cinco
categorías de necesidades y considera un orden jerárquico ascendente de acuerdo a su importancia
para la supervivencia y la capacidad de motivación. Es así como a medida que el hombre va
satisfaciendo sus necesidades surgen otras que cambian o modifican el comportamiento del mismo;
considerando que solo cuando una necesidad está “razonablemente” satisfecha, se disparará una
nueva necesidad. Las cinco categorías de necesidades son: fisiológicas, de seguridad, de amor y
pertenencia, de estima y de autorrealización; siendo las necesidades fisiológicas las de más bajo
nivel. Maslow también distingue estas necesidades en “deficitarias” (fisiológicas, de seguridad, de
amor y pertenencia, de estima) y de “desarrollo del ser” (autorrealización). La diferencia distintiva
entre una y otra se debe a que las “deficitarias” se refieren a una carencia, mientras que las de
“desarrollo del ser” hacen referencia al quehacer del individuo. Teniendo en cuenta la lógica no se
puede aplicar esta teoría, ya que, por ejemplo, en esta ciudad no hay seguridad, pero yo igualmente
salgo a andar en bicicleta. La base es de ocupación individual, según él.

- Según Taylor

Él sostiene que el motivador primario de los trabajadores era el dinero, por lo que la productividad y
eficiencia podrían aumentar si el pago se relacionaba con metas de producción. El habla de la
remuneración, siendo está a veces monetaria y a veces de canje (ej. vale por ir a comer a tal lado o
que te paguen el gimnasio). Esta teoría tiene que ver con el consumo (teoría del consumismo). Hoy
en día, vivimos en un mundo donde esta teoría funciona.

- Según Herzberg

Esta es la teoría de motivación-higiene o teoría de los dos factores. Afirma que el rendimiento de
las personas en el trabajo depende del nivel de satisfacción (acá se habla de satisfacción, no de
necesidad – diferencia con Maslow) que experimentan en su ambiente laboral. Cuando las personas
se encuentran satisfechas en el trabajo se desempeñan mejor. Porque se encuentran más
motivados para realizar un mejor trabajo y más productivo. El objetivo es favorecer un entorno
laboral donde los trabajadores se sientan motivados, contentos y, en consecuencia, tendrán un
mejor rendimiento. Los factores de higiene y motivación son utilizados en esta teoría para determinar
el nivel de satisfacción o insatisfacción que provoca en las personas.

Entre los factores de higiene tienen que ver con el entorno donde se desarrollará el trabajo, pero no
solo con eso, también con que el espacio esté ordenado (esto se relaciona con la psicohigiene).
Entonces, mientras más higiénico este un lugar, mayor va a ser el rendimiento. Dentro de los
factores de higiene encontramos los factores económicos (salarios y beneficios), las condiciones
laborales, instalaciones seguras, limpias e higiénicas), seguridad laboral (todas las políticas
administrativas de la empresa, las cuales deben ser justas y adecuadas), los factores sociales (la
manera en que se interactúa y se convive con los compañeros de trabajo), y, por último, los
beneficios adicionales (por ej. las empresas pueden beneficiar a sus empleados con planes de
servicios médicos, seguros familiares y programas de ayuda para sus trabajadores).

Los factores de motivación tienen que ver con aspectos directamente relacionados con los cargos en
cada puesto de trabajo. Por lo que tienen un efecto positivo en los niveles de productividad y en la
búsqueda de la excelencia en los cargos. Los más importantes son el trabajo estimulante
(interesante), el logro y la autorrealización (cuando consideran que lo que hacen es importante y
valorado), reconocimiento (el cual se les da por los logros alcanzados en su labor) y la
responsabilidad (se sienten mejor cuando se minimizan los controles por parte de sus superiores,
porque ellos como empleados pueden responsabilizarse de sus tareas, ya que esto aumenta la
autoconfianza).

Frustración

La frustración hace referencia a los sentimientos que experimentamos las personas como pueden
ser la cólera, tristeza o ansiedad, cuando una expectativa (deseo, proyecto, ilusión) no se cumple;
cuando no recibimos lo que esperábamos. Las personas tenemos herramientas que nos permiten
soportar esta frustración. Estos sentimientos tienen que ver con que nosotros no hemos alcanzado la
meta propuesta. La frustración es la contracara de la motivación (ej. tenía que vender diez remeras y
solamente vendí una). La frustración puede darse por barrera (algo interrumpe), por diferentes
objetivos o por propios miedos (autoboicot). Ahora, la frustración no es la renuncia al objetivo, es que
en este momento te frustraste, pero podés probar nuevamente (ej. cuando rendiste varias veces mal
una materia y preferís recursar).

- El capitalismo del siglo XXI. Capítulo 4: la función del estado - Heilbroner

Las formaciones sociales combinan aspectos de todas las facetas para crear totalidades que se
apoyan mutuamente. El capitalismo como todas las formaciones sociales, parte de un principio
organizativo central y sus instituciones influyen sobre todos los aspectos de la formación social, ya
sea que a estos concierne a la vida material, a la justicia y al orden social o a las costumbres y
creencias.

El principio organizador en el capitalismo son sus atributos autoexpansivos (capital-economía).

En la sociedad moderna el principio axial (central) es la racionalidad funcional y el modo de


regulación es economizar.

Pero ¿De qué manera son las contradicciones de la sociedad moderna diferentes de las de las
sociedades anteriores? En el capitalismo surgen de la naturaleza y la lógica del sistema, del
desdoblamiento de una sociedad bajo las presiones y tensiones particulares generadas por su
búsqueda histórica del excedente generalizado (buscar más ganancia, tener más).

Desde esta perspectiva, es un asunto de rutina que el capital; como el principio dominante de la
sociedad identificada por su presencia, debe colorear e infiltrar las instituciones y creencias que
están más allá de su ámbito inmediato de operación. El Estado que desempeña las tareas formales
de gobierno o las estructuras ideológicas que contienen y transportan sus visiones del mundo, no
podrían escapar tampoco a ser reconocibles como “capitalistas”. Se debe reconocer la existencia de
prioridades e intereses generales sin los cuales ninguna formación social tiene algún centro histórico
de gravedad.

El dominio económico forma simplemente una sola unidad con el político, la relación crucial de
dominación se aplica por igual con respecto a la asignación de trabajo o a la administración de
justicia, a la extracción de las rentas o a la aplicación de un castigo, no hay diferencia esencial entre
disciplinar o dirigir a una fuerza de trabajo y a un ejército.

Siempre buscan recoger el excedente de producción ¿Qué hacemos con eso? Toda la ideología y
las creencias van de la mano con este aspecto.

El capitalismo es una nueva forma de régimen en el que la estructura económica organizadora


central está divorciada del acceso directo a los medios de violencia que siempre han sido
prerrogativa del Estado, esto refleja la ausencia de una coerción directa que también es
característica del poder del capital.

El propósito histórico del capitalismo es la acumulación de riqueza privada.

En el centro de esta tensión hay un conflicto entre dos lógicas de poder: el económico y el político.

Ni el estado ni la economía pueden existir por sí mismos, y cada uno es capaz, por su
funcionamiento defectuoso, de poner en peligro el funcionamiento correcto del otro. El poder no está
solo definido en términos de capital.

La institución organizadora central del capital se constituye como la fuerza dominante en la


formación social como un todo. Los plenos poderes del Estado, sobre todo su habilidad para
movilizar las energías latentes de lo inconsciente en apoyo suyo permanecen en gran parte en el
fondo. Las ideologías generales y los intereses básicos del capital ejercen su dominio sin oposición,
dando coherencia a la formación social del capitalismo como un régimen de capital sobre cualquier
otro aspecto.

La naturaleza política: enmascara funciones, los negocios desempeñan sin advertirlo una tarea
primaria de gobierno y el Estado desempeña de manera tácita una tarea central de condición
económica.

¿Cuál es la función básica del gobierno? Sus actividades son tan diversas como dictar las leyes y
hacerlas cumplir, dirigir los asuntos militares, celebrar ritos seculares y religiosos, construir obras
públicas y monumentos, recabar información y establecer el bienestar social. Estas actividades son
técnicas y organizativas. Lo que las hace políticas es que son desempeñadas en favor de
personajes y clases dominantes.
La función política no es de ningún modo prerrogativa (facultad o derecho) exclusiva del Estado,
todas las actividades (iglesia, aparato educativo, etc.) adquieren un aspecto político en cuanto
legitiman la existente estructura de privilegio o expresan el interés del elemento dominante.

La economía es una forma de ingeniería social. El ingeniero que supervisa la organización funcional
de la producción está guiado por el sistema de los intereses prevalecientes, establece los conceptos
por medio de los cuales se establece la racionalidad de los propios medios. El capitalismo impone
este cálculo en forma de consideraciones de ganancia. Las consideraciones de naturaleza
económica han de encontrarse en todas las actividades de gobierno y que todas las decisiones de
naturaleza política son inherentes a todos los sistemas, la coerción, el medio indispensable mediante
el cual se obtiene el excedente bajo los sistemas tributarios.

La adquisición de propiedad valiosa y extensa, requiere necesariamente el establecimiento del


gobierno civil.

El deber de erigir y mantener aquellas instituciones y obras públicas que pueden ser en el más alto
grado ventajosas para una sociedad grande (pero que) no podrían nunca devolver el gasto a
cualquier o pequeño número de individuos.

En estos casos, el Estado carga al público los costos de aquellas actividades que provocan pérdidas
monetarias. Todos estos son ejemplos de “obras públicas” detrás de cuya manifiesta utilidad para la
ciudadanía se encuentra la función económica latente de proporcionar los insumos necesarios para
las operaciones del circuito D-M-D (Dinero - Mercancía - Dinero) y la función política de reforzar el
régimen de la clase dominante.

La división entre el Estado y la economía no es entonces una función extrínseca o sea que el ámbito
político concierne a las necesidades públicas y el ámbito económico a las privadas. La diferencia
esencial es más bien la de la posibilidad de recaudar el gasto en el mercado. Lo que el ámbito
económico puede hacer, el gobierno generalmente está impedido de hacerlo. Aquello que los
negocios no pueden hacer, pero que no precisa hacer, se convierte en asunto del sector público.

La política es anterior a la economía en cuanto que la dominación debe preceder a la explotación.


Pero precisamente este ocultamiento - la consecuencia de la escisión de los imperios unitarios en
Estado y economía - es otra instancia de la capacidad del capitalismo para cautivar y oscurecer el
entendimiento de sus miembros, en muchos aspectos el más poderoso de los recursos con que la
naturaleza del sistema afecta la conducta y la creencia.

- Tres culturas de gestión: la llave del aprendizaje organizacional en el siglo


XXI - Schein

En cada organización existen tres subculturas.


1. Cada organización desarrolla una cultura interna basada en su éxito operacional, llamada la
cultura del operador.
2. Cada organización también tiene en sus varias funciones las de los diseñadores y tecnócratas
que manejan el núcleo tecnológico de la organización, llamada la cultura de los ingenieros y
cuyo fundamental grupo de referencia es la amplia comunidad ocupacional.
3. Cada organización también tiene su grupo de directivos, la dirección y sus inmediatos
subordinados, que es lo que llamaré la cultura de los directivos, porque en la naturaleza de
sus trabajos constituyen una amplia comunidad ocupacional en el sentido de que tienen
problemas comunes que son únicos en los roles directivos.

Estas tres culturas no están alineadas una con la otra, y es esta falta de alineación la que causa las
fallas del aprendizaje organizacional. En la mayoría de las organizaciones estas tres diferentes
culturas ocupacionales que no se comprenden unas con otras y usualmente se contraponen entre sí.
Estas culturas recorren las organizaciones y están basadas en lo que se conoce como comunidades
ocupacionales.

Una cultura es un conjunto de presupuestos básicos acerca de cómo es el mundo y cómo


debería ser, que son compartidos por un grupo de personas, y que determinan sus
percepciones, pensamientos y en algún grado su comportamiento manifiesto. La cultura se
manifiesta en tres niveles, el nivel más profundo de los presupuestos básicos que es la esencia de la
cultura, el nivel de los valores asociados que a menudo es la manera en que el grupo refleja la forma
como le gustaría ser considerado y cómo se presenta a sí mismo públicamente, y el comportamiento
diario que representa el compromiso entre los valores asociados, las proposiciones básicas y los
requerimientos inmediatos de la situación. Para poder alcanzar estos elementos básicos de una
cultura uno debe observar el comportamiento sobre la base de un período prolongado de tiempo y
percibir entre líneas los valores y los presupuestos básicos que guían las percepciones y
pensamientos de los miembros de un grupo. Las culturas surgen en la organización, basadas en sus
propias historias y experiencias

- Cultura de los operadores: esta cultura es la más difícil de describir debido a que se desarrolla
localmente dentro de una organización en una unidad operacional. La cultura de los
operadores está basada en las interacciones humanas y la mayoría de las unidades de línea
aprenden que altos niveles de comunicación, confianza y espíritu de equipo son esenciales
para que el trabajo se haga en forma eficiente. Los operadores son altamente sensibles
respecto a que el proceso productivo es un sistema de funciones interdependientes, muchas
de las cuales deben trabajar juntas en orden a ser eficientes y efectivas.

La tragedia es que en la mayoría de las organizaciones, los operadores saben que para que la tarea
se cumpla de una manera eficiente, ellos deben adherir a los presupuestos antes mencionados, pero
ni el sistema de incentivos ni la gestión del día a día aceptan estas suposiciones. Los operadores
entonces aprenden a subvertir lo que ellos conocen y empiezan a trabajar “a reglamento”, o a usar
su capacidad para obstaculizar los esfuerzos de la administración para aumentar la productividad.
En función de entender por qué esto sucede debemos examinar cómo las otras dos culturas operan
en la organización.

Características:

- El resultado de cualquier organización es finalmente la consecuencia de la acción de su


gente.
- El éxito de una empresa entonces depende del conocimiento y habilidades de su gente, de la
habilidad para aprender y su compromiso.
- Los conocimientos y habilidades requeridas son propios y están basados en la tecnología
básica y principal.
- No importa cuán cuidadosamente estén diseñados los procesos productivos y cuán
cuidadosamente estén especificadas reglas y rutinas, los operadores tendrán que tratar con
contingencias impredecibles.
- Por lo tanto, los operadores tendrán que tener la capacidad de aprender a manejarse con
sorpresas.
- La mayoría de las operaciones implican interdependencias entre elementos de un proceso, en
consecuencia los operadores deben estar en condiciones de trabajar como un equipo
integrado en donde la comunicación abierta, la mutua confianza y el compromiso sean
altamente valorados.
-
- Cultura de los ingenieros: en todas las organizaciones existe un grupo que representa a los
elementos básicos de la tecnología fundamental del trabajo y posee el conocimiento de cómo
esa tecnología debe ser utilizada. Esta comunidad ocupacional recorre naciones e industrias.

Los ingenieros y tecnócratas son atraídos a la ingeniería en primer término porque es abstracta e
impersonal. Su educación refuerza el punto de vista de que los problemas tienen soluciones
abstractas, y esas soluciones pueden en principio ser implementadas en la realidad con productos y
sistemas que están libres de errores humanos. Los ingenieros son diseñadores de productos y
sistemas que tienen utilidad, elegancia, permanencia, eficiencia, seguridad y quizás, en el caso de
los arquitectos, sentido estético, pero están básicamente diseñados para requerir respuestas
estándar de los operadores humanos, o idealmente, no tener ningún operador. Los ingenieros
reconocen el factor humano y diseñan en función de ello, pero sus preferencias son hacer cosas lo
más automáticas posibles. La seguridad es construida dentro del diseño mismo. En otras palabras,
uno de los temas esenciales en la cultura de los ingenieros es la preocupación por diseñar sistemas
sin tener en cuenta el factor humano, más que tenerlo en cuenta.

Características:

- Proactivamente optimista, la naturaleza puede y debe ser dominada dirigida: “aquello que es
posible debe ser realizado”.
- Basada en la ciencia y tecnología disponible.
- Estimulada por problemas a ser resueltos.
- Pragmática, orientada hacia productos y resultados útiles.
- Perfeccionista, orientada hacia la simplicidad, precisión y elegancia: “hágalo bonito y simple”.
- Preferencia por las soluciones libres de personas, trabajar con cosas.
- El mundo ideal es en donde máquinas y procesos trabajan en una perfecta precisión y
armonía sin la intervención humana.
- Orientada hacia la seguridad, se sobre diseña en función de la seguridad.
- Preferencia por un enfoque lineal de causa efecto, pensamiento cuantitativo.
- Visión omnicomprensiva de la realidad.
- Atractiva para las personas cuyas carreras están orientadas en competencias técnicas /
funcionales y hacia el desafío.
-
- Cultura de los directivos: la tercera cultura de gestión a ser explorada es la cultura de los
directivos, la serie de tácitas creencias compartidas por los nº 1 y sus inmediatos
subordinados en todo el mundo. Estos puntos de vista son construidos en torno a la
necesidad de mantener la salud financiera de la organización y son alimentados por la
preocupación de los directores, inversores y el mercado de capitales.
Se aplica especialmente a aquellos que han crecido en los distintos niveles de la organización y han
sido promovidos en su carrera. Los fundadores de una empresa o los miembros de una familia que
están ocupando posiciones de conducción muestran distintos tipos de creencias y a menudo pueden
tener un enfoque más amplio. Es especialmente el directivo promovido quien adopta este enfoque
orientado exclusivamente a lo financiero, debido a la naturaleza de su carrera ejecutiva.

A través de su carrera gerencial tienen que manejar gente y seguramente reconocen


intelectualmente que es la gente lo que finalmente hace que la organización funcione. La primera
línea de supervisión especialmente sabe muy bien cómo depende de la gente. Pero a medida que el
directivo crece en la jerarquía dos factores son los que hacen que se vuelva más impersonal. En
primer término, se vuelven cada vez más conscientes de que no están manejando operadores y sus
puntos de vista se van alejando del punto de vista de los operadores. En segundo término, a medida
que van subiendo, las unidades que administran son cada vez mayores hasta que es imposible
conocer a cada una de las personas que trabajan en ellas. Ellos reconocen que no pueden manejar
a todas las personas en forma directa, y entonces tienen que desarrollar sistemas, rutinas y reglas
para manejar la organización. La gente cada vez más tiende a ser vista como un recurso y son
tratadas como un costo más que una inversión.

La cultura del directivo entonces tiene en común con la de los ingenieros la de ver a la gente y sus
relaciones como el fin de la eficiencia y la productividad. Si uno debe tener operadores humanos,
debe minimizar el posible impacto en las operaciones y su costo en la empresa.

Características:

- Enfoque financiero.
- Enfocada absolutamente en las finanzas, sin crecimiento y salud financiera no hay resultados
para los accionistas o la sociedad.
- La supervivencia financiera implica una guerra perpetua con los competidores.
- La autoimagen del héroe solitario.
- El entorno económico es continua y permanente competitivo y hostil: “en una guerra uno no
puede confiar en nadie”.
- Por lo tanto el CEO debe ser un héroe solitario aislado. Debe aparecer como sabiéndolo todo,
teniendo un control total y ser indispensable: “tengo razón después de todo estoy aquí. Ellos
no tienen razón, no están hechos para estar en la cima”.
- Uno no puede obtener información confiable desde abajo debido a que los subordinados
dicen lo que ellos piensan que yo quiero escuchar, por lo tanto como CEO uno debe confiar
solamente en el propio juicio cada vez más. Ejemplo: La falta de un preciso feed back
incrementa el propio sentido de certeza y dominio.
- Uno debe gritar para ser escuchado por todos, y por lo tanto el mensaje debe ser simple y de
una gran amplitud.
- Enfoque individualista y jerárquico.
- La organización y la administración son intrínsecamente jerárquicas; la jerarquía es la
medición del estatus y del éxito y básicamente del mantenimiento del control.
- Nosotros debemos ser un equipo, pero la responsabilidad debe ser individual; “ustedes están
compitiendo por mi puesto”.
- Uno debe delegar, debe confiar en la gente. Pero en la mayor medida que lo hace uno pierde
el control. En función de que el control es lo prioritario, la delegación debe ser limitada y
moderada.
- Por lo tanto, la voluntad de experimentar y tomar riesgos se debe extender solamente en
aquellos casos en que se puede mantener el control.
- Enfoque hacia el control y la tarea.
- Debido a que la organización es muy grande se transforma en algo despersonalizado y
abstracto, y por lo tanto debe ser manejada con reglas, rutinas (sistemas) y rituales
(maquinaria burocrática).
- Las relaciones interpersonales implican el fin de la motivación y el control, ellos no son cosas
en sí mismos (el valor inherente de la amistad y la comunidad se pierde a medida que uno
crece en la jerarquía).
- La atracción de una tarea es el desafío, un elevado nivel de responsabilidad, y el sentido de
logro (no las relaciones interpersonales).
- El mundo ideal es aquel en que las organizaciones funcionan como un aceitado mecanismo,
necesitando solo ocasionalmente mantenimiento y reparación.
- La gente ruda es necesaria; son un mal necesario, no un valor intrínseco. Las personas son
un recurso como otros recursos a ser adquiridos y dirigidos, no terminan en sí mismos.
- Una buena máquina organizativa bien aceitada no necesita a las personas en su totalidad,
sólo en la medida de las actividades para las cuales son contratadas.

Interacciones disfuncionales entre las tres culturas

En muchas industrias existe un inicial alineamiento entre las necesidades de la tarea como la
definen los operadores, la necesidad de los ingenieros de una más confiable y eficiente operación, y
la necesidad de los directivos de minimizar los costos y maximizar las ganancias. Entonces no se
observan mayores problemas. Cuando una organización trata de aprender de una manera
generativa, cuando se intenta reinventarse porque la tecnología y las condiciones ambientales han
cambiado drásticamente, es cuando estas tres culturas entran en colisión y se observa frustración,
baja productividad y las fallas de supervivencia y difusión de las innovaciones.

Implicancias

Diversos puntos necesitan ser resaltados acerca de estas tres culturas. Dos de ellos, las culturas de
los directivos y de los ingenieros son comunidades ocupacionales que han desarrollado un punto de
vista común basado en la educación, la tecnología compartida y la experiencia de trabajo.

Lo que esto significa es que si en una organización dada, los directivos y/o los ingenieros aprenden
a pensar como los operadores y se alinean con la cultura de los operadores, sus reemplazos
llevarían a la organización hacia atrás. El campo del desarrollo de la organización está repleto de
ejemplos en donde programas innovadores no sobrevivieron a la sucesión del directivo que se
retiraba. En otras palabras, para el directivo o el ingeniero, el grupo de referencia está a menudo
fuera de la organización, en lo que su grupo de pares definen como “las mejores prácticas” que
pueden diferir claramente de lo que es aceptado dentro de la organización. Los directivos e
ingenieros aprenden de cada uno de ellos más que de sus subordinados.

Es importante hacer notar que cada una de las tres culturas es, desde su punto de vista, válida en el
sentido de hacer lo que se supone que se debe hacer. Los directivos están supuestamente
preocupados por la salud financiera de sus organizaciones y los ingenieros se supone que deben
generar soluciones innovadoras a prueba de personas. Para crear alineación entre estas tres
culturas entonces, no es el problema decidir cuál de las tres sostiene el punto de vista correcto, sino
generar un mutuo entendimiento entre ellas para desarrollar soluciones que puedan ser
comprendidas e implementadas. Muy a menudo en las organizaciones de hoy en día tanto los
operadores asumen que los directivos y los ingenieros no entienden y secretamente hacen las cosas
a su manera, y los directivos y / o los ingenieros asumen que los operadores necesitan ser
controlados y forzados a seguir políticas y manuales de procedimiento. En cada caso la efectividad y
eficiencia se verán afectadas porque no existe un plan común que cada uno pueda entender y
comprometerse a seguir.

Debemos encontrar vías de comunicación que crucen a través de los límites culturales, en primer
término para establecer algún tipo de comunicación que estimule un mutuo entendimiento más que
un mutuo reproche. Debemos aprender cómo crear dicha comunicación a través de ir aprendiendo
cómo conducirse en un diálogo transcultural. El concepto de diálogo ha permitido en los últimos años
una constante mejora en la comunicación y el entendimiento del pensamiento humano, y promete
hacer posible lograr una mayor comprensión entre estos límites culturales.

ORGANIGRAMA - capaz cada uno lo puede imprimir fuera del resumen de manera apaisada y se
entiende mejor.

DISCIPLINAS- capaz cada uno lo puede imprimir fuera del resumen de manera apaisada y se
entiende mejor.

- Lo imaginario: la creación en el dominio historicosocial - Castoriadis

El “ser” no es un sistema, es caos o abismo. Implica organizaciones parciales, cada vez más
específicas de los diversos estratos que descubrimos en el ser. El ser no está simplemente en el
tiempo, sino que es por el tiempo, mediante y en virtud del tiempo; esencialmente el ser es tiempo.

El tiempo es impensable sin la creación. Creación significa creación auténtica, creación ontológica,
creación de nuevas formas. Estos hechos fundamentales relativos al ser, al tiempo y a la creación
quedaron encubiertos por la ontología tradicional, porque ella trabajó siempre en su corriente
principal valiéndose de la determinación, y la determinación lleva a negar el tiempo, a la
atemporalidad: si algo está verdaderamente determinado, lo está desde siempre y para siempre. Los
sucesos son la realización de las leyes y “la historia”, es el despliegue a lo largo de una “sucesión”
que solo es simple coexistencia para un espíritu absoluto. De manera que también el tiempo es pura
repetición de las realizaciones de leyes, si no de los sucesos.

La ontología (estudia al ser) tradicional, por vincularse a la determinación, limita los tipos posibles de
ser a tres categorías: sustancias (cosas), sujetos y conceptos o ideas, y los conjuntos de sustancias,
de sujetos y de ideas.

El hombre sólo existe en la sociedad y por la sociedad, y la sociedad es siempre histórica. La


sociedad como tal es una forma, y cada sociedad dada es una forma particular y singular. La forma
implica la organización, el orden. Estos términos adquieren un sentido no superficialmente nuevo en
el dominio histórico-social.

En este dominio histórico-social se presentan dos cuestiones fundamentales. El primero, ¿Qué


mantiene unida a una sociedad? Y segundo, ¿Qué es lo que hace nacer formas de sociedad
diferentes y nuevas?

Lo que mantiene a una sociedad unida es su institución, el complejo total de sus


instituciones particulares, lo que se denomina según Castoriadis “la institución de la
sociedad como un todo”, donde la palabra institución significa normas, valores, lenguaje,
herramientas, procedimientos y métodos de hacer frente a las cosas y de hacer las cosas, y,
desde luego, el individuo mismo, tanto en general como en el tipo y las formas particulares
que le da la sociedad considerada.
¿Cómo se imponen las instituciones? Superficialmente lo hacen mediante la coerción y las
sensaciones; de manera más amplia mediante la adhesión, el apoyo, el consenso, la legitimidad, la
creencia. En última instancia lo hacen mediante la formación de la materia prima humana en el
individuo social, en el cual se incorporan tanto las instituciones mismas como los
“mecanismos” de la perpetuación de tales instituciones.

Todos somos fragmentos ambulantes de la institución de nuestra sociedad, fragmentos


complementarios, somos sus partes totales. De conformidad con sus normas, la institución produce
individuos, quienes, por construcción, son no solamente capaces de reproducir la institución sino que
están obligados a reproducirla.

La institución de la sociedad está evidentemente hecha de múltiples instituciones particulares. Estas


forman un todo coherente y funcionan como un todo coherente; aún en situaciones de crisis una
sociedad continúa siendo todavía esa misma sociedad, si no lo fuera, no podría haber lucha
alrededor de los mismos objetos. Hay una unidad en la institución total de la sociedad, esta es
la cohesión interna de la trama inmensamente compleja de significaciones que orientan y
dirigen toda la vida de la sociedad considerada y a los individuos concretos que la
constituyen. Esa trama es lo que Castoriadis llamó el magma de las significaciones imaginarias
sociales, que cobran cuerpo en la institución de la sociedad y que la animan.

Llamó “imaginarias” a estas significaciones (espíritus, Dios, polis, ciudadano, nación, estado, dinero,
capital, virtud, etc.) porque no corresponden a elementos “racionales” o reales” y no quedan
agotadas por referencia a dichos elementos, sino que están dadas por creación. Las llamó sociales
porque sólo existen estando instituidas y siendo objeto de participación de un ente colectivo
impersonal y anónimo.

¿Cuál es el origen de este magma y de su unidad? Ningún sujeto o individuo habría podido ser ese
origen, ya que son ellos mismos los productos de un proceso de socialización y su existencia
presupone la existencia de una sociedad instituida. Debemos reconocer que el campo
histórico-social es irreductible a los tipos tradicionales de ser, que aquí observamos el fruto, la
creación de lo que se denomina imaginario social o la sociedad instituyente en cuanto ella se opone
a la sociedad instituida y que pone gran cuidado en no hacer de nuevo otra “cosa, sujeto o idea”.

Si consideramos en una sociedad dada cómo opera el magma de significaciones imaginarias


sociales y las instituciones correspondientes, percibimos una similitud entre la organización social y
la organización biológica en un aspecto preciso, el aspecto del cerco. Tanto la organización social
como la organización biológica exhiben un cerco de organización, de información y de conocimiento.
Toda sociedad instaura, crea su propio mundo en el que evidentemente ella está incluida. Es la
institución de la sociedad lo que determina aquello que es “real” y aquello que no lo es, lo que tiene
un sentido y lo que carece de él. Toda sociedad es un sistema de interpretación del mundo, toda
sociedad es una construcción, una constitución, creación de un mundo, de su propio mundo. Su
propia identidad es ese “sistema de interpretación”, ese mundo que ella crea. Esa es la razón por la
cual la sociedad percibe como un peligro mortal todo ataque contra ese sistema de interpretación, lo
percibe como un ataque contra su identidad, contra sí misma.

Lo importante es la caracterización intrínseca de la organización de la sociedad. No hay sociedad sin


mito, ella organiza el mundo lógicamente por medio del mito. El mito es esencialmente un modo por
el que la sociedad caracteriza con significaciones el mundo y su propia vida en el mundo. La
institución de la sociedad y las significaciones imaginarias sociales incorporadas en ella se
despliegan siempre en dos dimensiones indisociables: la dimensión conjuntista-identitaria (lógica) y
la dimensión estrictamente o propiamente imaginaria.
En la dimensión conjuntista-identitaria, la sociedad opera con elementos, con clases, con
propiedades postuladas como distintas y definidas. El esquema supremo es el de la determinación.
La exigencia consiste en que todo lo concebido esté sometido a la determinación y las implicaciones
o consecuencias que de ello se siguen. Desde el punto de vista de esta dimensión, la existencia es
la determinación.

En la dimensión propiamente imaginaria, la existencia es significación. Se relacionan


indefinidamente las unas con las otras según el modo fundamental de remitirse. Toda significación
remite a un número indefinido de otras significaciones. Las significaciones no son ni distintas ni
definidas, tampoco están ligadas por condiciones y razones necesarias.

La distinción entre la dimensión conjuntista-identitaria y la dimensión propiamente imaginaria es una


distinción de uso y de operación. Las dos dimensiones son siempre densas en el lenguaje y en la
vida social, lo cual quiere decir que por cerca que uno esté de cada punto del lenguaje, existe un
elemento perteneciente a la dimensión conjuntista-identitaria y también un elemento perteneciente a
la dimensión propiamente imaginaria.

Las significaciones imaginarias sociales propias de una sociedad dada nos presentan una
organización: magma. Un magma contiene conjuntos pero no es reductible a ellos, por ricos y
complejos que estos sean. Un magma tampoco puede ser reconstituido analíticamente por medio de
categorías y de operaciones con conjuntos. El orden y la organización sociales no pueden reducirse
a los conceptos habituales del orden y de la organización, pero lo que importa no es esta negación,
sino la afirmación positiva de que lo histórico-social crea un tipo ontológico nuevo de orden. Pero lo
histórico-social no lo crea de una vez por todas, sino que ese tipo es cada vez materializado por
medio de otras formas, cada una de las cuales representa una creación, un nuevo eidos de
sociedad.

La ontología y la lógica heredadas están desprovistas de medios de trabajo, pues se ven


condenadas a ignorar el ser propio de lo histórico-social. Pero la creación, como obra de lo
imaginario social, de la sociedad instituyente, es el modo de ser del campo histórico-social, modo en
virtud del cual ese campo es. La sociedad es autocreación que se despliega como historia.

Siempre hay una masa compleja de cosas existentes y de condiciones parciales, y en el interior de
esa masa es donde se realiza la creación histórica. Lo antiguo entra en lo nuevo con la significación
que lo nuevo le da y no podría entrar en lo nuevo de otra forma.

¿Cómo emergen formas histórico-sociales nuevas? Por creación.

Lo que se manifiesta como desorden en el seno de una sociedad es, en realidad, algo interno de la
institución de esa sociedad, algo significativo y negativamente evaluado.

Para Castoriadis, lo que establece la diferencia esencial entre el mundo biológico y el mundo
histórico-social es el surgimiento en este último de la autonomía o de un sentido nuevo de la
autonomía. Según el empleo de esa palabra que hace Varela, la “autonomía” del ser vivo es su
cerco, su cerco de organización, de información, de conocimiento. Ese cerco significa que el
funcionamiento del “sí mismo” vivo y su correspondencia con las diversas cosas que son exteriores a
él, están gobernados por reglas, por principios que son dados por el ser vivo pero que una vez
dados lo son de una vez por todas y cuyo cambio parece aleatorio. Es lo que se llamaría
heteronomía en el dominio humano e histórico-social: el estado en que son dados de una vez por
todos los principios, los valores, las normas y las significaciones en que la sociedad, o el individuo no
tiene ninguna posibilidad de obrar sobre ellos.
Las sociedades cuestionan su propia institución, su representación del mundo, sus significaciones
imaginarias sociales. Todo esto está evidentemente implícito en la creación de la democracia y de la
filosofía que rompen el cerco de la sociedad instituida que prevalecía hasta el momento y abren un
espacio en el que las actividades del pensamiento y de la política lleven a poner en tela de juicio no
solo la forma dada de la institución social y de la representación social del mundo, sino los posibles
fundamentos de cualquier forma de este tipo. La autonomía toma aquí el sentido de una
autoinstitución de la sociedad, autoinstitución explícita; nosotros hacemos las leyes, lo sabemos y
somos responsables de ellas, de modo que debemos preguntarnos cada vez: ¿Por qué esta ley y no
otra? Esto implica también la aparición de un nuevo tipo de ser histórico en el plano individual, es
decir, la aparición de un individuo autónomo que puede preguntarse y también preguntar: es justa
esa ley.

3- Definición de grupo y de serie

4- Definición de motivación- ciclo de la motivación- teorías de la motivación teori de los dos factores,
teoria de maslow y taylor.

Fases del ciclo motivacional: Se compone de seis etapas o fases. Al ser un ciclo, una vez llegue a la
sexta o última etapa, iniciará el proceso nuevamente.

a- Homeostasis: En la primera etapa, la persona se siente bien y se encuentra en un estado de


completo equilibrio. En esta etapa el individuo está satisfecho con su entorno, por lo cual no hay
ninguna necesidad o motivación para cambiarlo.

b- Estímulo: La siguiente etapa es el estímulo, el cual puede ser interno o externo. Un estímulo
interno es aquél que genera la misma persona por medio de sus pensamientos. El externo es aquél
que se presenta en el entorno. El estímulo es el que da paso a la siguiente etapa, pues es el que
genera una necesidad.

c- Necesidad: A causa del estímulo, la persona sentirá que tiene una nueva necesidad, la que por
supuesto, querrá satisfacer. Esta necesidad puede estar enfocada en el ámbito económico
(necesidad de un mejor trabajo, una mejor remuneración), social (necesidad de conocer nuevas
personas, de relacionarse con personas afines), material (necesidad de un nuevo móvil, un nuevo
ordenador), entre otros.

d- Estado de tensión: Al existir una necesidad, se rompe el equilibrio que reinaba al inicio del ciclo.
Ya la persona no se siente bien sino que entra en estado de tensión. El individuo siente que algo
falta en su vida y desea cumplir su objetivo para sentirse satisfecho. Y es aquí donde se pasa a la
siguiente etapa.

e- Comportamiento: Ahora, para aliviar esa tensión, la persona pasa a la acción para intentar
satisfacer esa necesidad. En caso de que su comportamiento y sus acciones no rindan frutos, se
rompe el ciclo, generando una reacción negativa. Al no poder satisfacer esa necesidad, el individuo
puede sentir ansiedad, frustración, puede comportarse de manera agresiva, apática o desinteresada.
En algunas ocasiones, la persona puede optar por cambiar de objetivo, lo que se denomina
compensación. En caso de que se logre cumplir con el objetivo, se pasa a la siguiente fase.

f- Satisfacción: Esta es la última fase del ciclo motivacional. Cuando se alcanza el objetivo planteado
y se cubre esa necesidad existente, el individuo se siente satisfecho. Esto afecta directamente en su
estado de ánimo de forma positiva.
Al satisfacer esa necesidad y pasada la sensación de satisfacción, se retorna a la etapa de equilibrio
o la etapa de homeostasis. Aquí se mantiene el ciclo hasta que vuelva a presentarse un nuevo
estímulo y consecuentemente genere una nueva necesidad, iniciando así el ciclo nuevamente.

- Código de Ética del Psicodiagnosticador - ADEIP

1- Evaluación, Diagnóstico e intervenciones en un contexto profesional


a) Únicamente pueden llevar a cabo evaluaciones diagnósticas, dentro del contexto de una relación
profesional explicitada.
b) Debe acreditar una sólida formación teórico-práctica sobre métodos de exploración y evaluación
psicológica proyectivos y/o cognitivos, que garantice la validez científica de sus conclusiones
psicodiagnósticas.
c) Las evaluaciones de los psicólogos, recomendaciones, informes y diagnósticos o apreciaciones
evaluativas, deben basarse en información e instrumentos (tests o técnicas psicológicas) suficientes
para proporcionar una fundamentación científica de sus hallazgos.
2- Competencia y uso apropiado de evaluaciones e intervenciones
a) Le corresponde la selección del conjunto de instrumentos psicodiagnósticos necesario para un
estudio psicológico.
b) En la realización de su Psicodiagnóstico, debe adecuar los procedimientos a los objetivos
perseguidos, para lo cual debe asegurarse de la pertinencia de las técnicas a utilizar.
c) No proveerá o se abstendrá de proveer de conclusiones de los tests u otros datos que hubieran
surgido de la interpretación de los mismos a personas no idóneas o incompetentes en el uso de
dicha información. Asimismo no deberá realizar publicaciones sobre resultados totales o parciales de
evaluaciones, a medios de comunicación no científicos.
d) Se abstendrá de evaluar a una persona de la que tenga un conocimiento o relación que puede
contribuir a alterar los resultados.
e) Deberá tener en cuenta que los resultados de una evaluación psicológica tienen vigencia por un
lapso determinado, especialmente en niños y adolescentes.
3- Del secreto profesional
a) Es obligación guardar en secreto la información que le fuere confiada en el marco o contexto de la
evaluación excepto en casos en que deba priorizarse el derecho a la integridad del evaluado o de
terceros, sobre el derecho a la intimidad.
4- Construcción de tests
Tanto el que construye nuevos tests y otras técnicas de evaluación como el que realiza
investigaciones de los mismos, debe utilizar el procedimiento científico pertinente y contar con
conocimientos profesionales actualizados de los tests, estandarización, validación, reducción o
eliminación de sesgos, y recomendaciones de uso.
5- Uso de la evaluación en general y con poblaciones especiales.
a) Cuando se llevan a cabo intervenciones en las que aplican, puntúan, interpretan o utilizan
técnicas de evaluación, deben conocer la fiabilidad y validez del instrumento, a la vez que su uso y
aplicación adecuada.
b) Es recomendable que en sus informes, exprese en términos de probabilidades, consciente de los
límites de la certidumbre con la que pueden hacerse los diagnósticos, juicios y predicciones acerca
de las personas.
c) Deben intentar identificar las situaciones en las cuales determinadas intervenciones, técnicas de
evaluación o normativas pueden no ser aplicables, requerir un ajuste en la aplicación o
interpretación, debido a características tales como : el género, edad, raza, etnia, nacionalidad,
religión, orientación sexual, discapacidad, idioma o status socio-económico.
6- Interpretación de los resultados de la evaluación
Al interpretar los resultados de la evaluación, incluídas las interpretaciones automatizadas, deberá
abstenerse de emitir juicios de valor sobre la persona evaluada.
7- Personas no calificadas
No deberán promover la aplicación de técnicas de evaluación psicológica por personas no
habilitadas por su título universitario y preparación especial.
8- Vigencia de los tests
Deberá basar sus evaluaciones, decisiones sobre intervención o recomendaciones, en datos o
resultados de tests con baremos actualizados en los últimos diez años y adaptados a la región. En
caso de utilizar instrumentos con baremos o normas que no se ajustan a lo anterior, deberán tomar
en cuenta este condicionante al momento de interpretar los resultados.
9- Servicios de puntuación e interpretación
a) Cuando elija los servicios de puntuación e interpretación (incluídos los servicios automatizados)
deberá asegurarse de la validez del programa y de los procedimientos.
b) Deberá responsabilizarse de la aplicación adecuada, la interpretación y el uso de los instrumentos
de evaluación, tanto si son ellos mismos los que puntúan e interpretan los datos del test, como si
utilizan servicios automatizados u otros para hacerlo.
10- Mantenimiento de la seguridad de los test
a) Los protocolos originales deben quedar bajo la custodia del psicólogo, le pertenecen y son el
único elemento que avala sus afirmaciones escritas en el informe, que lleva su firma.
b) El material obtenido deberá ser conservado al menos por el término de 5 años, de acuerdo a los
plazos establecidos por el Código Civil.

c) Cuando se realiza una investigación para resguardar la identidad de los sujetos no se debe
archivar el material con el nombre de los mismos.

d) Deberá abstenerse de asesorar sobre las respuestas más pertinentes a los sujetos en
general, y en especial a los sujetos que vayan a ser evaluados.

11- Comunicación de los resultados de la evaluación

A menos que se establezca claramente en el contrato inicial que la evaluación excluye


cualquier tipo de explicación de los resultados (como ocurre con algunas situaciones de
asesoramiento organizacional, o ciertas evaluaciones de pre-empleo, seguridad o del ámbito
jurídico), comunicará los mismos, utilizando un lenguaje claro acorde a las características de
personalidad del destinatario. En caso de haber patología de alto riesgo deberá comunicarlo
a algún adulto responsable.

12 - Difusión

a) Debe abstenerse de difundir falsos beneficios o alcances de un instrumento específico.

b) La publicidad de la tarea psicodiagnóstica deberá ajustarse a los alcances científicamente


probados.

c) Deberá abstenerse de proveer el material de las técnicas psicodiagnósticas para su difusión


en medios masivos de comunicación.

APROBADO EN ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL 11 DE SETIEMBRE DE 1999


Unidad II: Modelos de producción de subjetividades

- La Psicología Institucional como modalidad de intervención - Vitale


- Psicología Institucional:

El sujeto, es un sistema abierto en permanente intercambio con el medio que constituye y que a su
vez es modificado (el medio) por el sujeto en un proceso dialéctico en permanente interacción. La
subjetividad está atravesada y constituida por las diferentes instituciones : familia, educación, salud,
lenguaje. La identidad del sujeto se va forjando a partir del pasar por los distintos ámbitos.

En cuanto al sufrimiento institucional tenemos que entender que no es la institución la que sufre, sino los
sujetos inmersos en ellas, es decir, el sujeto y su cotidianeidad. En virtud de los pactos, contratos y renuncias
que el sujeto debe realizar para apuntalarse en ese otro que la institución representa, es que se puede
comprender el sufrimiento institucional.

La Psicología Institucional se define como una de las escuelas que abordan lo institucional en tanto campo
de intervención del psicólogo. Sus objetos de análisis son las instituciones, las organizaciones y las prácticas
que en ellas se realizan priorizando las subjetividades que las habitan.

- Institución: son regulaciones socio-histórico-culturales que guían los comportamientos humanos. Hay
cuatro instituciones fundamentales en las sociedades humanas.
1. Lenguaje: tanto como facultad humana trascendental y como actividad enteramente práctica y
comunicativa.
2. Relaciones de parentesco/familia: definen los lugares dentro de las familias.
3. Religión: regula las relaciones entre el hombre y la divinidad.
4. División del trabajo/trabajo: dividido según los momentos y las especificaciones de cada producción y
salario.
- Organización: (Baremblitt) son realizaciones u objetivaciones de las instituciones. Para tener vigencia,
para cumplir su función de regulación de la vida humana, las instituciones tienen que realizarse,
materializarse. Se materializan a través de las organizaciones.

Las organizaciones resultan ser el espacio físico, concreto en el que las instituciones se materializan.

La Psicología Institucional, en tanto campo propicio para el abordaje y el análisis del sufrimiento institucional
de los sujetos inmersos en las organizaciones y atravesados por multiplicidad de instituciones.

El objetivo del psicólogo en el campo institucional es un objetivo de psicohigiene: lograr la mejor organización
y las condiciones que tienden a promover salud y bienestar de los integrantes de la organización. El psicólogo
institucional ayuda a comprender los problemas y todas las variables posibles de los mismo pero él no decido,
no resuelve ni ejecuta.

La intervención institucional es la acción en el terreno que desarrolla el psicólogo institucional con el fin de
“ayudar a comprender los problemas que existen y ayudar a problematizar las situaciones por la que atraviesa
una institución”. “En la base de toda institución existe un núcleo de tensión y conflicto”. Este núcleo es negado
por los miembros de las organizaciones y es por ello que ponerlos a hablar, problematizar los, permitirá
pensar las soluciones para fortalecer la dinámica institucional. A su vez, dentro de las organizaciones
podemos observar fallas, las cuales se pueden traducir en malestares institucionales que obstaculizan la
forma en que se llevan adelante las tareas y el tipo de relación establecido entre los miembros.

- Instituciones totales y producciones subjetivas - Pérez


Este texto pretende abordar la cuestión de la producción de subjetividad en las instituciones totales;
estas instituciones, según Goffman, poseen una alta capacidad de absorción del individuo. Absorben
su tiempo, sus intereses, ordenan sus acciones dejando sin margen la creatividad, no dejan lugar
para la circulación del deseo. Instalan la uniformidad como control del sujeto. Se puede pensar como
un ataque a la identidad, una búsqueda de desdibujar lo que singulariza a cada persona para
homogeneizar con un agrupamiento que, al uniformizar, anula la diversidad; Goffman las llamó
totalitarias. Este control remite al surgimiento de prácticas, discursos e instituciones que instituyen la
infancia. Censuran hábitos y costumbres que son las marcas de pertenencia a sus grupos sociales y
disciplinan, en sentido foucaultiano, intentando instalar otro que remiten a sus propios grupos.

- Absorción del individuo.


- Producción de subjetividad: porque se absorbe a este individuo, no tiene posibilidad de ir
armándola, por el contrario, la subjetividad la arma la propia institución. Si nosotros le damos
la producción de nuestra propia subjetividad, lo que estamos haciendo es atacar a la
identidad.

No es control, es absorción. No es control porque acá aún hay un sujeto y este sujeto de alguna
manera voy controlando parte de su conducta. Acá no es que solo controla, sino que lo absorbe, lo
desdibuja, le produce subjetividad y ataca a su identidad, que es lo más importante. Ejemplos de
instituciones totales: (homogeneidad) colegio, cárceles, instituciones de salud mental, el servicio
militar.

Pregunta de clase: ¿En los casos en los que vemos personas que se visten igual, actúan parecido,
donde se homogenizan las individualidades de los sujetos y demás, siempre hablamos de
instituciones totales? No, porque en ciertas situaciones tiene que ver con la identidad propia de la
organización o del grupo, no está impuesta, es voluntaria. Por ejemplo, los chicos de quinto año en
las escuelas, todos tienen el mismo buzo, todos cantan las mismas canciones… nadie les está
diciendo que lo hagan, ellos eligieron, nadie les dice que lo hagan. Todos tienen una impronta
heredada culturalmente que tiene que ver con el final de un ciclo, pero ellos lo deciden.

Entonces, si nos quedamos solo con lo que dice Goffman (crítica) no podríamos ver que hay
determinados grupos que son muy uniformes, que están identificados con un objetivo, que están
absorbidos por ese periodo de su vida, etc. pero que no son instituciones totales, ya que ellos elijen,
nadie les absorbe la identidad. Otro ejemplo puede ser los pañuelos verdes y los pañuelos celestes,
o las madres de Plaza de Mayo. Entonces, el identificarnos con un pañuelo, el caminar el mismo
espacio, el utilizar el mismo buzo, hizo que voluntariamente muevan una causa, un objetivo, se
muevan ideales propios y donde para nada se desdibuja la identidad ni se está produciendo
subjetividad en el exterior, al contrario, se produce en el interior. Hablamos de luchas
revolucionarias, subversivas (alterar la normativa existente, lo cual a veces, es necesario hacerlo,
porque no nos está representando).

Siguiendo a Foucault, se instala una estrategia de dominación: el proceso de minorización.


Minorizar a un niño no es solamente acogerlo y protegerlo dentro de estas instituciones, sino
también instalar desde las prácticas y discursos una subjetividad que transite un recorrido
determinado. Pretende moldear las subjetividades a través del control y la vigilancia. Establece el
pasaje a las sociedades de control, donde los medios de comunicación de masas a través de
controles, coerciones e incitaciones, producirán el consenso que haga que el orden social se
autocontrole y perpetúe.

- El cuerpo como mediador de objetos.


- El cuerpo deja de ser subjetivo y empieza a ser objetal.
- Acá no se pregunta, se ordena.

Donzelot habla del dispositivo de la moralización, al cual define como estrategia de sumisión de
las clases trabajadoras y las clases llamadas peligrosas a las nuevas normas de funcionamiento de
la sociedad. Surge de esta manera la idea de actuar, coaccionar sobre el hombre aislado y, al
implementar la segregación, se ataca “toda forma espontánea de vida social, toda manifestación de
deseo”.

- Plantea el dispositivo para la moralización; este es un dispositivo que te dice que es aceptado
y qué no.
- Acá las personas se creen con el derecho a juzgar, hacen este proceso de pensamiento.
- Todos los que están, por ejemplo, en Rosario, tienen un dispositivo de moralización.

Tutela y protección:

- Acá a la profesora le interesa el concepto de ambos. Cuando decimos que una persona
necesita tutela y protección es porque consideramos que esa persona está incapacitada, es
incapaz, es vulnerable.
- En la infancia los niños necesitan esta protección pero refiriéndonos a lo social, pensemos
que a todo lo que muchas veces admitimos como incapaz y vulnerable le pongo esta etiqueta
por arriba de “tutela y protección”, sin darnos cuenta que si justamente la ponen es porque
consideran que son incapaces de hacerlo por sí mismos.
- La autora a este concepto lo pone desde la infancia, pero nosotros lo queremos llevar a lo
social.
- Ejemplo: “hay que proteger a los sectores vulnerables”. Si es eterna la tutela y la protección la
persona no va a poder salir de esa posición.

-
- Acerca de los malestares actuales - Ventrici

Ventrici plantea el concepto de institución en el sentido de organización comercial, científica, de


salud, etc.

Se parte de un cambio radical: el Estado tiende a transformarse en una institución técnico


administrativa que legisla y regula las relaciones entre los distintos agentes que lo componen. El
Estado meta-institución se expresaba a través de sus organizaciones directas: escuelas, hospitales,
empresas de servicios, instituciones destinada al desarrollo científico y técnico. Se expresaba
también en su función reguladora del sector privado.

Tomando como referencia el terrorismo de Estado en Argentina (1976-1983) y a posteriori, sin la


posición-meta del Estado apuntalando el sentido de las organizaciones en el movimiento
instituido-instituyente, que implica la matriz dinámica de transformación social en la lógica
ciudadana, y con la imposibilidad instituyente del Mercado, las instituciones-organizaciones se
transforman en galpones.

Galpones: metáfora que se utiliza para diferenciar las instituciones-organizaciones en situación de


Estado Nación de las instituciones-organizaciones en situación de sociedad de Mercado.

Este es el cambio radical. En la lógica ciudadana, el movimiento instituyente marcaba un paso más
en el camino progresivo a una autonomía imaginaria absoluta en su momento final.

Los galpones se constituyen como espacios colectivos posibles de ser habitados, de ser
transformados en espacios habitables, ordenados en base a unas reglas y objetivos
autogestionados. Son pura afirmación de la necesidad y el deseo de existir para ese colectivo que es
su agente, que lo instituye y se instituye en él.

Entonces, una forma de malestar de las organizaciones actuales es la tensión en su interior entre las
formas todavía existentes de las instituciones ciudadanas y los galpones que, devenidos habitables,
exigen un permanente trabajo sobre sus bordes, una constante reflexión-acción sobre sus sentidos,
en fin, un trabajo de fidelidad al proyecto.

Los indicadores de esta tensión son:

- La discusión de las políticas vinculadas a la tarea central de una organización dada, tiene su
tope en razones de orden económico-financiero que empobrecen la capacidad productiva del
conjunto.
- Las estrategias políticas devienen estrategias administrativas, que anulan el valor de otras
dimensiones que sería importante discutir para su elucidación y dan por sentado la
conveniencia en función de tener alguna presencia en el Mercado.
- Los debates como gesto democrático, son imposibles de sostener y no se dispone del tiempo
necesario para que se cumplan en toda su plenitud. Se crea una situación paradójica por la
cual ningún miembro de la organización tiene claridad de su participación en la toma de
decisiones, pero tampoco puede decir que no participó.

Estos 3 ítems determinan un malestar difuso que se expresa en la resignación ante las diferencias,
en indiferencia a las acciones grupales.

El Mercado no mide en capacidad efectiva, sino en sinónimo de valor económico, aunque a veces
enmascarado de cualquier forma de capital: cultural, simbólico, etc.
En suma, la fuente de malestar es el persistir en la idea de que el Estado es dador de sentido,
institución que contiene a todas las instituciones, y por lo mismo entidad rectora para una
organización dada, por lo cual dicha organización queda en posición demandante, victimizada, y
proclive a caer en maniobras corruptas con el fin de mantenerse a flote.

Motivaciones que fortalecen las propuestas de redes interinstitucionales. La idea de construir redes
tiene motivaciones de dos niveles:

1. La ilusión de recuperar el apuntalamiento perdido, se jerarquiza en la red solo los elementos


llenos y no tienen en cuenta los vacíos.
2. La búsqueda de apuntalamiento horizontal que ofrece posibilidades diferentes: no será un
referente simbólico, será otro que habita un espacio similar y comparte problemáticas cuyas
soluciones pueden ser pensadas en conjunto.

Ambos niveles coexisten conflictivamente en las organizaciones actuales y esa coexistencia requiere
ser trabajada porque el acto de instituir ha cambiado.

“Instituir” implica habitar, es hacer habitable un espacio vacío, darle sentido y no un sentido diferente
al que tenía como en tiempo de subjetividad ciudadana, donde instituir desplazaba, hacia caer un
sentido para ubicar otro.

La metáfora de la red en situación de capitalismo organizado podría pensarse como centrípeta, el


Estado ocupando el epicentro. El estado como institución es un nodo privilegiado por sus funciones
de regulación y legislación para las relaciones interinstitucionales, está él mismo constituido en una
trama de interacciones.

- Los cambios de diversa índole y las instituciones con exigencias de adaptabilidad y de


urgencia de las respuestas. Las urgencias como situación dilemática:

El dilema que puede plantearse a la vida institucional la situación actual cambiante, tendría su raíz
en cierta alienación por la cual es más importante la estabilidad (burocrática y al servicio de algún
poder concreto o imaginario) que la preocupación por sostenerse como espacio habitado y habitable
para resolver necesidades y deseos de un colectivo dado.

El esfuerzo de trabajo es productivo, va produciendo con la situación que lo mueve a producir, no es


un mero esfuerzo adaptativo a una situación acabada, aunque puede parecer que lo está por efecto
de la asimetría.

Tal vez, la inercia de pensar las instituciones como organismos que regulan el flujo anárquico de la
imaginación creativa en beneficio de la estabilidad, no nos deja percibir hasta donde son ellas
mismas usinas productoras, y no fundamentalmente reproductoras de lo ya imaginado y agotado en
su potencia efectiva, o neutralizado en lo que a ella respecta. Esta inercia es lo que Loureau llama
“transversalidad estatal” que es bien real y opera masivamente por lo imaginario y lo simbólico.

Para hacer habitables los galpones, cada organización deberá trabajar:

A. Su rémora (dificultad, retraso o detención) de transversalidad estatal.


B. Su relación con la subjetividad instituida por el Mercado.
C. Su decisión de ser espacio de subjetivación en torno a las problemáticas que trabaja.

Se trata de ir más allá de la función encuadre de las instituciones concebidas por el pensamiento
psicoanalítico, que a Kaes le permite pensarlas como una externalización de un espacio interno, el
borde social del apuntalamiento del psiquismo, que puede ser entendido como un sistema de
vinculación que precede, sitúa e inscribe a los sujetos en sus vínculos y en sus discursos.

No se puede pensar la institución, en su dimensión de trasfondo de nuestra subjetividad, si no es en


el tiempo inmediatamente siguiente a una ruptura catastrófica del marco inmóvil y mudo que ella
constituye para los procesos psíquicos.

- La supervivencia de las instituciones psicoanalíticas respecto a las exigencias:

Urgencia y pensamiento suelen concebirse en oposición. Concebir la práctica psicoanalítica como la


oposición pensamiento-acción, es precisamente un atravesamiento de la subjetividad instituida por la
modernidad que hace obstáculo para pensar que efectivamente es pensamiento y que efectivamente
es acción en la situación analítica.

Exige a las organizaciones e instituciones pensar sus bordes, esos impensables de su propia
conformación, para lo cual tendrá que pedir prestadas herramientas a otras disciplinas-instituciones:
la sociopolítica, la antropología, la filosofía, la historia y esa tolva compleja que es su medio
hermano, el análisis institucional.

La urgencia es un analizador: urgencia por responder a las circunstancias económicas, urgencia por
responder a las nuevas maneras de vivir los espacios de la organización, urgencia para responder
teóricamente a lo que está presentándose en la clínica.

La institución analítica no es la única que debe reconocer la insuficiencia de sus estrategias y


herramientas de pensamiento sobre sí misma. Cualquier institución que trabaje más o menos
directamente sobre la subjetividad (salud, educación, justicia) se verá seriamente comprometida en
sus fundamentos si se atreve a abrir el campo de análisis e intervenir sobre su transversalidad
estatal. Se entiende que ésta es la forma más perdurable y fortalecedora de adaptación activa que
significa habitar un espacio hasta el momento inexistente, lo cual no es posible sin un cambio en la
posición subjetiva.

La afectación de las nuevas formas socio-económico-culturales a las fuentes de legitimación de los


liderazgos institucionales. La conservación de las formas de los liderazgos institucionales:

Se entiende que la fuente de legitimación alude a la filiación. El modelo social de filiación es el


Estado. Se insinúa un movimiento hacia lo fraterno.

Las organizaciones que no están centradas en el incremento del capital económico, van modificando
sus modelos de gestión valorizando al equipo, redescubriendo el placer de trabajar con otros como
forma de lazo social y no como oposición a una autoridad alienógena.

- La pertenencia de las instituciones psi, ¿sigue respondiendo prioritariamente a la necesidad


de un sostén de la identidad profesional?:

La idea de identidad profesional no responde tanto a la filiación, como a la afiliación. En un momento


de tanta desagregación del lazo social, la no pertenencia pone en juego ansiedades de no
asignación y de exclusión que la ilusión de pertenencia es la única capaz de mitigar.

Entonces, la diferencia estaría dada porque el apuntalamiento de la identidad profesional no tiene su


epicentro en la identificación (con el grupo, los maestros, los ideales profesionales e institucionales)
sino que el apuntalamiento es en los bordes de la identidad y del grupo-institución. No es una
diferencia menor, tampoco una diferencia positiva, pero que se acerca a la realidad de lo
predominante.

Hay otra forma de pertenencia que se apuntala en el grupo, en búsqueda de la autonomía como
trabajo de subjetivación, que es otra forma de trabajar a la que no se llamaría identidad profesional:
no está centrada en la afiliación, ni en la filiación, no se opone a ellas, más bien está en posición de
elucidarlas, que es el habitar la situación profesional.

- La psicología institucional argentina: orígenes y fundamentos - Varela


- La reinvención de la institución:

En los años ’50 del siglo pasado, en un proceso con connotaciones globales, comienza a cobrar
fuerza un movimiento que pone en tela de juicio las formas típicas que habían adquirido varias
instituciones sociales de la Modernidad. Se da el pasaje de una sociedad estructurada en espacios
cerrados –familia, escuela, fábrica, hospital, prisión– a otra “al aire libre”. Por el momento el objeto
de estudio no son tanto las instituciones en sí, como los servicios que prestan y las poblaciones que
alojan o asisten.

Este proceso de reinvención de la institución, según la fórmula de Jacques Ardoino, se comprende


mejor en su capítulo argentino si se sigue la línea histórica que comienza con el higienismo mental y
se continúa con el movimiento de la salud mental, para luego dar lugar a la postulación de una
psicología social argentina, de la cual a su vez se desprende una Psicología Institucional de igual
cuño.

- El higienismo mental:

El higienismo mental nace en los EEUU de la primera década del siglo XX, a instancias de Clifford
Beers.

Una década más tarde se crea en nuestro país la Liga Argentina de Higiene Mental, presidida por
Gonzalo Bosch, el médico psiquiatra que le facilitará el ingreso al sistema público a una nueva
generación de reformadores. De todos modos, como lo expresa Alejandro Dagfal, al interior del
movimiento higienista conviven tanto las posturas progresistas como las doctrinas de un eugenismo
defensor de purezas raciales (conservadores).

- La salud mental:

Ya en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, en Norteamérica comienza a producirse el paso


del higienismo mental a la nueva noción de salud mental.

Se identifica a las instituciones –familia, Iglesia, escuela, medios de comunicación, partidos


políticos– como lugares donde se transmiten ideales bélicos y “toda clase de certezas nocivas”
destinadas al control de los ciudadanos. En consecuencia, se propone a esas mismas instituciones,
así como a las asociaciones de padres y maestros, a los clubes y a las universidades, como agentes
de una reforma social en la que la Psiquiatría, junto con las otras ciencias humanas, “debe decidir
cuál será el futuro inmediato de la raza humana.

Al momento de dar su definición sobre la psiquiatría social, Bermann plantea en la Revista


Latinoamericana de Psiquiatría que las enfermedades mentales no pueden entenderse por fuera del
conjunto de las condiciones de vida de los hombres. La psiquiatría social es así “el estudio y
conocimiento del determinismo social de las enfermedades mentales”. Es en este marco de la
dimensión social de la salud mental, y del compromiso social de los psiquiatras progresistas y
comunistas, en donde emergerán en Argentina nuevos sentidos en relación con la institución.

- Enrique Pichón Riviere:

De esos mismos años de la inmediata posguerra (1945, 1946) datan las primeras experiencias de
Enrique Pichón Rivière en el Hospicio de las Mercedes, las cuales constituyen las huellas mejor
identificables del origen de la Psicología Institucional argentina.

- La institucionalización del Psicoanálisis:

El núcleo de jóvenes médicos del que participan Rascovsky, Pichón Rivière, Aberastury y otros más,
es el que dará lugar a la creación de la Asociación Psicoanalítica en 1942.

Cuando el Psicoanálisis se institucionalizó en la Argentina, su centro había pasado de Viena a


Londres y su lengua oficial se deslizaba del alemán al inglés. Con Freud recién fallecido, la tensión
entre los lineamientos teóricos encarnados por ambas ciudades se resuelve ahora a favor de la línea
inglesa. Dentro de ella, la orientación representada por Melanie Klein será la de mayor recepción en
Argentina. Un psicoanálisis signado por la impronta disidente del kleinismo, cuya recepción local
quedó en manos de jóvenes psiquiatras con preocupaciones sociales e ideas socialistas, inscriptos a
su vez en los presupuestos de la psiquiatría social y de una salud mental comunitaria. Este fue el
marco para el surgimiento de la Psicología Institucional argentina. En el plano de las prácticas, para
que en ese contexto emerja una nueva noción de institución.

- Del Psicoanálisis a la Psicología Social:

Las teorías del vínculo y del grupo operativo que Pichon Rivière desarrolla constituyen un
basamento importante para lo que luego será la Psicología Institucional argentina.

En la noción de áreas de la conducta que él postula se puede observar la vinculación entre ambas
teorías. Para Pichón Rivière, la mente, el cuerpo, el mundo externo, son ámbitos o áreas donde se
depositan los vínculos y objetos del sujeto, mediante mecanismos psíquicos de internalización y
externalización. Expresan el modo en que el sujeto ha intentado resolver los conflictos vinculares
(amor-odio, bueno-malo). La conducta general de un sujeto sería así la expresión de la estrategia
con la que aprendió a habérselas con el mundo de su primera infancia.

La misma noción de área de la conducta sirve a la vez para hacer más comprensible el pasaje del
Psicoanálisis a la Psicología Social que realiza Pichón Rivière, así como el de este último campo al
de la Psicología Institucional, que hará Bleger. El grupo, la institución, son ámbitos del mundo
externo donde la conducta se expresa de manera significativa, tal como ocurre con la mente y sus
trastornos, así como con el cuerpo y sus síntomas.

Aunque en las prácticas de Pichón Rivière la dimensión institucional tuvo una fuerte presencia, sobre
todo durante su período asilar, en su producción teórica ella no emerge de manera explícita como un
tópico particular. Las veces que sí ocurre, la institución aparece planteada bajo dos aspectos, “como
una totalidad y como un grupo”

Los problemas que se plantean en el grupo humano de la comunidad institucional son efecto de otra
dimensión, la estructural-funcional (totalidad). Tanto el modo organizativo como la naturaleza del
objeto del cual la institución se ocupa, la forma de división social del trabajo, etc., son aspectos que
determinan efectos tales como la deprivación que sufren los pacientes por el aislamiento
institucional, y el contagio de ese fenómeno en el equipo técnico profesional. Estos efectos se
constituyen como fantasías inconscientes de la institución.

La Psicología Social pichoniana se detiene en el punto en que podría devenir en una Psicología
Institucional. Será su amigo y discípulo José Bleger quien bajo su inspiración avanzará sobre ese
punto de detención, momento que cabe ubicar en la postulación del grupo como área de expresión
de la conducta. Pero no solamente como lugar de expresión, sino también de elaboración, de
tratamiento.

Ubicado el grupo dentro de la institución, tal como Pichón hace, solo faltaba hacer referencia a un
cambio institucional, y al análisis de la institución como tarea del grupo, para arribar a una psicología
social-institucional.

- José Bleger:

Es José Bleger quien acuña el término de psicología institucional.

Puede decirse que el modelo conceptual de la psicología institucional de Bleger es ante todo
pichoniano y, en segundo lugar, tributario de las ideas de Jaques.

- La dramática Politzeriana:

La postulación politzeriana de un psicoanálisis cuyo objeto de estudio no reside en las vicisitudes de


la “vida interior” –instintos, huellas mnémicas, objetos inconscientes– sino en “los hechos concretos
de la vida humana”, va a constituir una base propicia para la creación de una psicología cuyo objeto
es la institución. Aunque para Bleger no se trata de negar la existencia de la vida interior –tal como lo
hacen el conductismo norteamericano y la reflexología rusa– sino de desmitificar su carácter de
“segunda naturaleza” sobreimpresa sobre la naturaleza biológica y “distinta a la de la vida real y
cotidiana”.

Aquello que corresponde ubicar como objeto de la Psicología, en el lugar de esa vida interior, es el
drama, entendiendo como los hechos concretos de la vida humana. “El objeto de la psicología está
dado, entonces, por el conjunto de los hechos considerados en su relación con el individuo”

En resumen, Bleger está construyendo una psicología a la manera de un psicoanálisis del afuera,
donde no se rechaza la noción de inconsciente, sino su cosificación como realidad interior. En su
Psicología, la interioridad es un efecto de los hechos concretos vividos por el sujeto en sus
relaciones con otros. Si esa psicología es psicoanalítica, es porque la conducta no es un fenómeno
transparente, sino producto de procesos de interiorización y exteriorización, cuyos mecanismos son
los postulados por Freud a propósito de la producción de los sueños. Esos procesos son
desconocidos para el sujeto que los vive, tanto como lo son los procesos fisiológicos de su cuerpo.
La conducta humana no es entonces ni mecánica ni evidente a simple luz, pero sí es concreta, por
ser efecto de múltiples determinaciones. A la vez, resulta observable y expresiva, en el sentido de
ser portadora de significados que requieren ser interpretados.

- Equiparación de las áreas de la conducta:

En este punto, y con miras a la construcción de una psicología institucional, cobra importancia la
reelaboración que Bleger hace de las áreas de expresión de la conducta postuladas por Pichon
Rivière. Al aporte que él mismo realiza lo denomina “principio de equiparación de las áreas de la
conducta”, según el cual “ninguna de ellas es privilegiada, en el sentido de que ninguna de ellas
explica ni fundamenta las otras”
Otra manifestación del mentalismo se observa cuando se define al esquema corporal como una
representación mental del cuerpo, “cuando en realidad la organización psicológica del cuerpo es
inseparable del espacio, del tiempo y de las relaciones interpersonales”. Nuestro cuerpo está
socialmente instituido. Por oposición a este privilegio otorgado al área uno, aquello que postula con
su principio de equiparación de la áreas es que “ninguno de los fenómenos es causa del otro y que
ambos son fenómenos originalmente psicológicos del mismo valor y sentido”. Los fenómenos de las
tres áreas son siempre y al mismo tiempo psicológicos, biológicos y sociales.

- De la Psicología Social a la Psicología Institucional:

Las instituciones son un ámbito más que propicio para la aplicación de los principios del higienismo
mental. Pero el pasaje al institucionalismo requiere de un doble movimiento: de la
psicoterapia a la psicohigiene y del abordaje individual al social. Estos movimientos demandan
a su vez la doble tarea de desarrollar el modelo conceptual de la Psicología Institucional, y las
estrategias de trabajo en ese ámbito.

Con sus reglas de método Bleger busca ante todo dejar claro el deslinde del ámbito institucional
antes de comenzar la construcción de su modelo conceptual. De esta manera se evita la infiltración
en el nuevo ámbito del modelo conceptual imperante en la formación de los psicólogos: la clínica
individual. Nada más sencillo para un psicólogo que encontrar en la institución situaciones donde
aplicar criterios propios de la terapéutica del sujeto. Pero nada más improcedente. Pues los
conflictos, ansiedades y ambivalencias afectivas que se encuentran en el nivel de las relaciones
vinculares, en el nivel psicológico de la institución, suelen despertarse como efecto de fallas en el
nivel estructural, sociológico.

- La psicología de las instituciones:

Al momento de construir el modelo conceptual de la Psicología Institucional, Bleger propone dos


dimensiones a estudiar respecto de la institución, de manera similar a las planteadas por Pichon
Rivière.

Las dimensiones ahora propuestas son por un lado la estructura y dinámica institucional, y por el
otro los fenómenos psicológicos que en ella ocurren. Vale decir que la institución es un hecho social
donde ocurren hechos psicológicos. En consecuencia, la Psicología Institucional debe valerse, por
un lado, de los conocimientos que brinda la sociología de las organizaciones; también deben
conocerse las particularidades de la institución en la que se interviene: sus objetivos, historia, tipo de
relaciones existentes, etc. Por otro lado, el psicólogo institucional debe centrar su práctica en la
actividad humana que se realiza en la institución, y en sus efectos en quienes la realizan. Pues “por
psicología de las instituciones se entiende el estudio de los factores psicológicos que se hallan en
juego en la institución”. Estos factores, que existen ahí “por el mero hecho de la mediación
imprescindible del ser humano para que dichas instituciones existan”, son las fantasías
inconscientes de la institución, las ambigüedades vinculares y valorativas (amor-odio, bueno-malo),
sus objetivos implícitos, etc. Estos últimos vienen a representar el contenido latente de la institución,
por oposición al contenido manifiesto que se explicita en sus objetivos y funciones oficiales. Entre
ambos objetivos puede haber disociación y aun contradicción, tal como ocurre en las instituciones de
enfermos mentales donde se explicitan objetivos de cura, pero implícitamente se aliena a las
personas internadas.

En su dimensión psicológica las instituciones son “precipitados de relaciones humanas”


Pues las instituciones “tienden a adoptar la misma estructura de los problemas que tienen que
enfrentar”. Así “el asilo tiene en su organización la misma alienación que sus pacientes”.

Si en su dimensión sociológica las instituciones, además de cumplir funciones sociales, representan


para los individuos un espacio de “inserción social o pertenencia”, en su dimensión psicológica
resultan depositarias de parte de su personalidad. “Cada individuo tiene comprometida su
personalidad en las instituciones sociales”, porque encuentra en ellas “un apoyo, un elemento de
seguridad, de identidad”

Al término de participación Bleger lo toma de los trabajos de Lévy-Brhül sobre la mentalidad primitiva
y sus fenómenos de animismo y pensamiento mágico. Con ese término busca dar cuenta de la falta
de discriminación entre el sujeto y el objeto, entre la persona y la institución, que se verifica cuando
se es la institución.

La personalidad sincrética, indiferenciada, que es trasfondo de la personalidad individual, lo es


también de la institución. En el plano individual, para que se configure la subjetividad debe
mantenerse separado el sincretismo originario, pues en éste no se es individuo sino grupo. En el
origen se es grupo. Luego, mediante el proceso de individuación, emerge la propia personalidad
sobre fondo de ese sincretismo que requiere de clivaje. La personalidad indiferenciada del
sincretismo primario se origina en la familia, ésta es su lugar de residencia y donde posee derecho
de existencia. Por fuera de ella, en las instituciones secundarias, se requiere su clivaje, su
separación radical. Pero con ello el sincretismo no sucumbe, sino que permanece siempre pronto a
emerger, pues constituye la masa primaria, subyacente, latente, de los grupos secundarios y de la
institución. Su emergencia suele ocurrir en situaciones de crisis o cuando existen tensiones
irresueltas, ocasiones éstas en que la institución se repliega en el grupo primario. En oportunidades,
ese movimiento puede resultar provechoso, por los montos de cohesión y pertenencia que genera,
pero es también y ante todo desencadenante de confusiones, ambigüedades y conflictividad. La
misma regresión ocurre cuando en las instituciones existe déficit de información, lo que suele
sustituirse con fantasías, cuyo sustrato es sincrético.

Ahora bien, más allá de estas situaciones, el hecho institucional mismo implica siempre una
tendencia a la estabilización, la estereotipia y la monotonía. Esta tendencia es inherente al principio
económico que lo rige, cuya razón de ser se encuentra en la necesaria previsibilidad, la disminución
del riesgo, la objetivación de las prácticas y todo aquello inherente a la dimensión de lo instituido, sin
lo cual la institución no permanecería, no duraría, como institución. Por lo mismo, ella implica el
costo de un “continuo y reiterado empobrecimiento de las relaciones interpersonales”

- Conclusión:

La Psicología Institucional argentina surge entonces como consecuencia de un proceso social


histórico donde, por un lado, el paciente mental comienza a adquirir consideración social y
ciudadanía. Al mismo tiempo, se comienza a reconocer en la génesis de los padecimientos
psíquicos la incidencia de variables de entorno, ambientales. Por otro lado, las instituciones en
general, y las psiquiátricas en particular, son puestas en tela de juicio en un contexto sensibilizado
por la Guerra Civil española y la inmediata Segunda Guerra Mundial, en la cual emerge la siniestra
realidad institucional de la experiencia concentracionaria nazi. Es este contexto donde emergen
nuevos sentidos en relación con la institución.

Por lo que toca a la Argentina, cuya participación en este proceso fue más activa que receptiva,
estas preocupaciones son asumidas por médicos psiquiatras de tradición humanística y social,
varios de ellos enrolados en posiciones de izquierda. Esta generación de profesionales, ante todo
psicoanalistas, hace su desembarco en el Hospital Público, lugar en el que establecen dispositivos
grupales de atención terapéutica. En este marco social-institucional se destaca la figura de Enrique
Pichon Rivière y la particular concepción de la Psicología Social que desarrolla. Su discípulo y
amigo, José Bleger será quien retome esas postulaciones para hacer de ellas una Psicología
Institucional, en combinación con los principios de la Psicología Concreta de Georges Politzer y las
formulaciones psicoanalíticas de cuño kleiniano de Elliot Jaques sobre las relaciones entre
psiquismo e institución.

De esta manera cobra forma una psicología social-institucional, a la vez psicoanalítica y materialista,
en donde la institución se divide en una dimensión sociológica y otra psicológica, ambas
merecedoras de análisis según las respectivas disciplinas. Pero a la vez, ambas dimensiones se
encuentran –y este es el aporte original, inventivo, de Bleger– en los conceptos de simbiosis
originaria y personalidad sincrética. La materia sobre la que se establecen la subjetividad personal, y
la subjetividad colectiva que permite que exista institución, es la misma. Es sobre el fondo de una
indistinción sujeto-objeto que ambas subjetividades se dan, trasfondo sin el cual ninguna de ellas
existiría. La base de la subjetividad es una, sea cual fuere el ámbito, individual o colectivo, donde
ella ocurra. Sin simbiosis no hay ni sujeto ni institución, pero con ella tampoco. El sincretismo de la
simbiosis debe estar pero sin hacerse presente. Debe estar clivado. Por lo que toca a la institución,
su emergencia provoca en sus actores un sinnúmero de situaciones confusas, ambiguas,
dilemáticas, que no pueden resolver porque en el sincretismo de la simbiosis no se sabe quién se es
ni dónde se está. De ahí la necesidad de una intervención externa, hecha por sobre todo con recurso
de una teoría y de un arte de la intervención, unido de sus reglas del buen arte, que Bleger prioriza.

- El choque generacional en las organizaciones: problemas y oportunidades -


SOLO

Las 4 generaciones que todavía conviven en una compañía son:

Los veteranos (nacidos antes de 1946)

- Los “baby boomers” (nacidos entre 1946 y 1964)


- La generación X (nacida entre 1965 y 1980)
- La generación Y o del Milenio (nacida después de 1980)

Las 3 generaciones dominantes son:

Baby Boomers Generación X Generación Y/ del Milenio


Son más idealistas Logró migrar a la vida digital Nacidos en la era de internet y la
globalización
Se ponen la camiseta para Se definen por los medios y
siempre. la tecnología Están hiperconectados y a nivel
laboral tienen otros parámetros,
Generación que intentó Son escépticos e valoran su tiempo libre y no les
migrar a la vida digital, individualistas gusta trabajar bajo presión.
algunos lo lograron, otros
no. Aprecian la informalidad y la Son pragmáticos e irreverentes.
autoridad que proviene del
Respetan jerarquías,son medio Quieren trabajos consentido y
competitivos y ambiciosos. ambientes propicios para la
colaboración

El resultado de la mezcla generacional consiste en un conflicto de intereses. Cada generación ve


primero lo negativo de la otra en vez de buscar puntos de encuentro. El gran desafío es animarse a
romper paradigmas, pensar distinto y armar estrategias para que las generaciones coexistan
armónicamente.

De esta forma, las diferencias generacionales están afectando todas las dimensiones de la gestión:
desde la comunicación, el reclutamiento, la motivación y la retención de empleados, hasta la manera
de lidiar con el cambio. Gestionar una fuerza laboral diversa demanda un enfoque inclusivo, que
integre los sistemas de valores de todos los grupos.

La generación Y creció en un mundo dominado por la velocidad y la inmediatez. Las empresas como
Google, reconocen la importancia de ofrecer a su fuerza de trabajo la flexibilidad y libertad de acción
necesarias para alentar la creatividad. En las oficinas de la compañía hay espacios abiertos para la
interacción, y lugares de trabajo privado que se arman y desarman con rapidez a través de un
sistema de paneles plegables. Los empleados trabajan en equipo y en los horarios que le resultan
más convenientes.

Las empresas deben ofrecer un equilibrio entre la vida laboral y la persona ya que es un poderoso
recurso para anclar talentos.

La integración de diferentes generaciones exige a las empresas aprender a gestionar de manera


diferente.

- Sobre la construcción del concepto de infancia en Argentina - Navarlaz

Jacques Donzelot plantea dentro de la construcción del concepto de infancia la existencia de


factores externos en la consolidación de los vínculos y los sentimientos familiares. Él diferencia
distintas estrategias del Estado sobre la infancia según se trate de familias de diferentes clases
sociales. Por un lado, en las familias ricas de la burguesía se trataba de conservar al niño en el seno
de la familia recomendando el alejamiento de las nodrizas ya que estas no aportan una educación
apropiada al niño, logrando así una alianza entre la familia y la medicina dándole a la madre un rol
protagónico en cuanto al cuidado de la salud. En cuanto a las familias pobres, la conservación de los
niños se apoya en una serie de medidas de control y vigilancia directa sobre el abandono de niños
en orfanatos, el vagabundo, etc.

Donzelot entiende que el surgimiento de la familia tal como la conocemos en la actualidad se


cristaliza en el paso que va desde el Antiguo Régimen a la modernidad, producto de un cambio que
surge en la organización del poder, lo cual identifica como el paso de un arte de gobernar a otro. Es
a partir de un discurso centrado en el cuidado y la protección de la infancia que el estado podrá
intervenir, de manera directa, en el control jurídico y moral de la familia. Él tiene un concepto de
infancia menos humanista, denunciando las tensiones económicas, políticas y sociales que se
relacionan con el origen de esta noción.

El interés por el cuidado de la infancia parte desde el deseo de implementar acciones que reduzcan
la inversión económica del Estado en la asistencia de la infancia menesterosa, responsabilizando a
la familia del cuidado moral de la conducta, educación y alimentación del menor.

El origen de la infancia en nuestro país comienza, siguiendo la línea argumentada de Donzelot, se


da por la implementación de un orden de poder diferente y la necesidad de intervención del Estado
sobre la regulación económica y moral de la familia. El sentimiento y cuidado de la infancia queda
subsumido (incluir en un conjunto) a la imposición de un nuevo orden de organización política. Los
textos sobre infancia en Argentina destacan la necesidad de crear leyes de protección del menor
asociadas con los cambios en las conceptualizaciones de la infancia.

- La Psicología Institucional en la Argentina: un acercamiento a la práctica -


Vitale

Este artículo está escrito en el marco de un análisis institucional realizado a una agrupación
religiosa. Nos enfocamos en los conceptos que trabajan y la metodología que aplicaron para llevar
adelante la práctica.

- Psicología Institucional: es un campo de investigación-acción del fenómeno de lo institucional,


enmarcado dentro de las Ciencias Sociales. Su objeto de estudio son las instituciones, las
organizaciones y el análisis de las prácticas que en ellas se desarrollan.

(Así mismo retoman los conceptos de institución y organización que ya nos cansamos de leer).

La Psicología Institucional en Argentina, durante sus inicios trabajó los aspectos latentes que en toda
organización se constituyen en obstáculo para el desempleo efectivo de la tarea de los miembros de
ella y que son fuente del sufrimiento institucional.

En su método de abordaje, las autoras, plantean tres etapas centrales:

1. Llega el pedido de consulta y se efectúa con los consultantes entrevistas para despejar las
necesidad y esclarecer la demanda.
2. Es una etapa de diagnóstico y evaluación institucional en la que luego de la implementación
de metodologías, se elabora un informe final de devolución diagnóstica.
3. Si la organización lo necesita, se establece la intervención propiamente dicha.

El objetivo de estas etapas es el de explicar los motivos de los malestares existentes y proponer la
posibilidad de pensar los caminos para resolver y/o aliviar. Recordemos que nosotros solo
brindamos posibles soluciones, no tomamos decisiones.

- Proceso:
1. Encuentros preliminares: acá se pueden emplear diversas técnicas como reuniones plenarias,
trabajos en grupo, observaciones.
2. Situación institucional: aquí se realiza un diagnóstico, una apreciación interpretativa que los
profesionales realizan acerca de la situación institucional. Las técnicas que se pueden
emplear son entrevistas semidirigida (grupales e individuales), análisis documental,
observación no participante, encuestas, etc.
3. Resultados: se señalan de manera descriptivas cuales son los aspectos problemáticos
visibles en la organización. Estos se pueden traducir en malestares institucionales que
obstaculizan la forma en que se llevan adelante las tareas y el tipo de relación establecido
entre los miembros

La prolongación de los malestares en el tiempo acentúan la vivencia de sufrimiento que al no


tramitarse afecta las actividades cotidianas y a sus protagonistas.

- Las seis generaciones - ICEMD


- Transformación digital: Internet ha sido una de las innovaciones más transformadoras de la
era moderna, permitiendo una accesibilidad que ha generado cambios profundos y disruptivos
en la forma en que los consumidores viven, se comunican, trabajan, compran, juegan o
viajan.
- Digital, global y móvil: los smartphones y su acceso on-the-go han introducido el internet sin
fronteras, lo que permite a los consumidores de todo tipo conectarse, sin importar su estado o
ubicación. En la última década, el teléfono inteligente ha ganado popularidad y se ha
convertido en la pantalla predeterminada para navegar y comprar.
- Consumidor digital, más allá de las 6 generaciones: es importante hacer mención que, a
pesar de que el informe está orientado al análisis de las generaciones, en la actualidad las
diferencias por edad se diluyen y las empresas empiezan a realizar una categorización por
similitudes en cuanto a estilos de vida, hábitos, gustos o motivaciones, independientemente
de la edad. La mentalidad, el estilo de vida o las características Millennials van más allá de
esta generación de treintañeros, ya que ‘lo millennial’ es aspiracional para las generaciones
mayores e inspiracional para los más jóvenes. Por ejemplo, es cada vez más habitual
encontrar a personas de más de 50 años que son consumidores de la banca móvil o de
servicios ‘on demand’, hábitos típicamente asociados a los Millennials.
- Las 6 generaciones de la era digital: aún así, sigue siendo relevante y fundamental conocer de
manera profunda las características básicas de cada generación para poder entenderlas y
saber cómo conectar con cada uno de ellas. En este informe analizaremos cómo se
comunican, cómo consumen contenido y cómo compran (o comprarán) con el objetivo de
tener el conocimiento necesario para crear las estrategias convenientes según cada caso.

Las 6 generaciones son:

EDADES CARACTERÍSTICAS OTROS


- Valoran el trabajo en Buscan comunicación como
equipo y el sacrificio para medio para evitar el aislamiento
alcanzar sus metas. y la soledad. En especial se
comunican con sus hijos, nietos
- Por encima de todo o cuidadores, si los tienen.
quieren estar en contacto Están siendo introducidos a las
con sus seres queridos. funcionalidades más básicas de
GENERACIÓN Nacidos entre 1925 la tecnología por sus hijos y
- El aislamiento y la nietos.
SILENCIOSA y 1944. soledad son dos de sus
grandes problemas. Se crean dispositivos
especializados y las pantallas e
- Los deterioros de salud iconos se agrandan y simplifican
influyen en sus estilos de para acercarse eficazmente a
vida. esta generación.

- Dominan el mercado con Surgen redes sociales


2,3 billones de dólares en especialmente orientadas a esta
Nacidos entre 1945 poder adquisitivo. generación de mayores de 50
y 1964. años, en especial con el objetivo
- Cargan con la lacra de de acercar más a las personas,
Es un término los estereotipos ‘seniors’ evitar la soledad y fomentar la
usado para describir alejados y ajenos a todo lo búsqueda de experiencias
a las personas que digital, y que poco o nada significativas para aquellos que
nacieron durante el se acercan a la realidad de no tienen hijos o que éstos ya
baby boom, que este perfil generacional. han abandonado el hogar.
GENERACIÓN
sucedió en algunos
BABY BOOMERS
países - Su lema es: “Los 70 son La principal red social es
anglosajones , en el los nuevos 50 y los 50 los Facebook.
período nuevos 30”. - Su salud es
contemporáneo y una prioridad, quieren
posterior a la permanecer en activo y
Segunda Guerra sentirse jóvenes e
Mundial. Los integrados.
Boomers a menudo
se asocian con el
movimiento por los
derechos civiles, la
causa feminista en
la década de 1970,
los derechos de los
homosexuales, los
discapacitados, así
como el derecho a
la intimidad.
Nacidos entre 1965 - Desea entretenerse, Por un lado, y sobre todo en
y 1979. socializar con amigos y entornos de trabajo, siguen
pasar más tiempo utilizando las llamadas de
A esta generación viajando, más que ir de teléfono y los emails como
le tocó vivir la compras. medios de comunicación.
llegada del CD, el
ordenador portátil, - Quieren experiencias Para sus familiares y amigos
el walkman y el fin valiosas y memorables. utilizan aplicaciones de
de los casetes y mensajería instantánea como
videocasetes. - Tener una vida social Whatsapp o Facebook
GENERACIÓN X
También el activa es una parte Messenger. Y para comunicarse
nacimiento de importante de llevar un con las marcas, siguen también
Internet y la burbuja estilo de vida saludable. utilizando medios tradicionales
punto com en la como teléfono y e-mails, porque
década de los 90, -La salud y hacer ejercicio prefieren la interacción con
por eso físico es prioritario para personas antes que con
actualmente, parte ellos. máquinas.
de esta generación
se resiste a utilizar
estas tecnologías.
También se vieron
afectados por el
bombardeo del
consumismo de
principios de los
90s.
- Valoran las experiencias Los Millennials se caracterizan,
por encima de cualquier entre otras cosas, porque
Nacidos entre 1980 objeto material. demandan a las marcas
y 2000. inmediatez y transparencia. Las
- Prefieren trabajar en lo redes sociales han creado
Es la generación que les apasiona y les consumidores empoderados
‘selfie’, de la que motiva, aunque suponga que cuestionan al instante a las
más se ha hablado mayor inestabilidad marcas cuando sus acciones
en los últimos 5 económica. causan preocupación o
años, debido a que confusión. Y las marcas están
GENERACION
son la generación - Viven el momento sin la respondiendo a esta demanda
MILLENNIALS
más grande en ilusión de que pueden de transparencia.
cuanto a número a controlar el futuro.
nivel global. Han Les gusta ser los primeros en
sufrido de lleno la - Están muy descubrir y compartir en redes
última crisis comprometidos sociales, productos, espacios o
económica, lo que socialmente y esperan lo conceptos novedosos.
ha derivado en un mismo de las marcas.
boom de Instagram es una de las redes
emprendimiento y - Les gusta sentirse sociales más usadas. Facebook
creación de únicos, por lo que va perdiendo interés para esta
startups. agradecen los productos y generación, que la utiliza cada
servicios vez más para consumir
hiper-personalizados. contenido, antes que para
compartir momentos
personales.
Nacidos entre 2001 - Son la generación más Su dispositivo más utilizado es
y 2011 Edades*: 7- diversa y multicultural. el móvil. Snapchat, Youtube e
17 años Además, piensan Instagram son sus redes
globalmente y no están sociales preferidas.
Preadolescentes y restringidos por su
adolescentes, la ubicación. Esta generación* en sus
generación que conversaciones a través de
sigue a los - Es una generación canales digitales es
Millennials, son los abierta y respetuosa con la significativamente más
GENERACIÓN Z conocidos como diversidad, son los propensa que sus contrapartes
nativos digitales, ya grandes impulsores del mayores a usar:
que desde muy debate en torno al género.
pequeños han - Emojis (95%, en comparación
interactuado con los - Muy comprometidos y con 79%)
dispositivos móviles responsables socialmente.
e internet. Han - Acrónimos (87%, en
crecido durante la - Prefieren comunicarse comparación con 69%)
última crisis mediante imágenes,
emoticonos y memes. - E incluso selfies (81%, en
económica, por lo
comparación con 45%).
que son más
- Son multitarea y multi
realistas,
pantalla.
responsables y
precavidos en lo
referente al
consumo
- Crecerán en un entorno La comunicación para esta
rodeado de juegos de IA, generación será eminentemente
Nacidos desde realidades virtuales y visual y a través de voz,
2012 - Actualidad. aumentadas, este nuevo emoticones, memes y vídeos,
contexto moldea las más que de texto. El auge y la
Los hijos de los percepciones de esta normalización en el día a día de
Millennials, una generación e influenciará los asistentes virtuales, chatbots
generación digital sus actitudes, hábitos y e Inteligencia Artificial en
desde su habilidades cognitivas. general, hará que crezcan
nacimiento. Aunque habituados a este tipo de
GENERACIÓN
aún son muy - Serán una generación interacción.
ALPHA
pequeños, tienen que verá aumentada sus
gran influencia en capacidades cognitivas e Son consumidores de vídeo
las decisiones de intelectuales gracias a los desde antes de cumplir el año.
compra y estilos de avances tecnológicos y Son capaces de navegar por las
vida de sus padres. digitales. Aunque faltan apps y encontrar los vídeos que
2,5 millones de estudios que lo les gustan sin necesidad de
niños y niñas de demuestren, se cree que el saber leer. Es una generación
esta generación acceso inmediato a la que interactúa de manera
nacen en el mundo información, hace que natural con los asistentes
cada semana. estos jóvenes puedan virtuales por voz.
liberar espacio mental y
dedicarlo a tareas,
conceptos o problemas de
más alto nivel cognitivo.

- Construcción social del género - Ballesteros

Se ha construido el concepto de género, que permite vislumbrar la forma en que se constituyen las
identidades y condiciones de cada persona que dan cuenta de las masculinidades y feminidades
caracterizadas por roles y estereotipos específicos y por la división sexual del trabajo; en otras
palabras, visibilizan las formas en que los valores y creencias determinan las relaciones humanas, y
que en muchas ocasiones atentan contra los derechos de las mujeres.

- Concepto de género:

La perspectiva o enfoque de género requirió hacer la diferencia con el concepto de sexo, pues
durante siglos las explicaciones con respecto al deber ser de mujeres y hombres se daban a partir
del sexo que se tiene, condición natural con la que se nace. Diversos estudios han demostrado que
la cultura tiene una fuerza mayor sobre las formas de comportamiento de las mujeres y los hombres
que la de los aspectos que emergen de la naturaleza, como es el sexo de las personas. El sexo
refiere a los rasgos fisiológicos y biológicos del ser macho o hembra, y el género a la construcción
social y cultural de esas diferencias sexuales de mujeres y hombres, que determinan las
masculinidades y las feminidades.

Por eso es importante, cuando pensamos en las diferencias, tener claridad acerca de qué
corresponde al componente biológico y qué al social y al cultural, para poder transformar las
situaciones de injusticia y desigualdad que nos aquejan. Podemos decir que las diferencias de
género no son un resultado de lo natural o biológico, sino una realidad aprendida o construida social,
cultural e históricamente.
El problema es que, históricamente, la función biológica de la reproducción humana ha sido
considerada como el argumento para que todo aquello relacionado con la maternidad y crianza de
hijas e hijos sea del orden de lo “natural” y, por tanto, responsabilidad de las mujeres, lo que las
obliga, a la mayoría, a asumir las labores del hogar y la crianza de sus descendientes. A los
hombres, en cambio, se les asigna de manera “natural” la responsabilidad económica del hogar
como proveedores. En ambos casos, estas suposiciones tienen implicaciones de cómo debemos
comportarnos en el entorno individual, familiar y social, según sean las expectativas que se tienen de
cada sexo. Sin embargo, si revisamos estas responsabilidades, veremos que ninguna de ellas tiene
que ver con lo biológico. La sociedad y la cultura son las que determinan que así debe ser, ya que no
existe una base “natural”, biológica, que impida a las mujeres ser proveedoras económicas y a los
hombres hacerse cargo de la crianza de sus hijas e hijos, de lavar los trastes, cocinar o cuidar a las
personas enfermas o ancianas, entre otras actividades.

- Construcción de la identidad y condición de género:

La construcción de la identidad se realiza dentro de un contexto social con toda una carga cultural,
de ahí que no sea lo mismo el sexo biológico que la identidad; prueba de ello es el hecho que en
diferentes culturas cambia lo que se considera femenino o masculino y no se deriva
automáticamente de una cuestión biológica, por lo que se considera que la identidad es una
construcción social.

La identidad y la condición de género son elementos que se constituyen, construyen y reconstruyen


en las relaciones sociales y que toman como referente las diferencias percibidas por el sexo, se
basan en normas, reglamentos, usos y costumbres, procesos educativos, legales y políticos, que
afirman categóricamente el significado que se otorga al ser hombre o ser mujer, lo masculino y lo
femenino, y hacen referencia a las instituciones y organizaciones sociales (Scott, 1996). Es
importante tomar en cuenta que la construcción de las identidades va de la mano con las
identificaciones: Por medio de la identificación nos reconocemos similares a aquellos del mismo
género (nena, mamá, hermana, abuela) e incorporamos las normas y las reglas que prescriben lo
que es “natural” y propio de niñas y mujeres, así como los nombres y pronombres, las formas
lingüísticas para denominarnos y reconocernos en las palabras que nos designan.

La construcción tradicional de género determina que los roles se asuman como parte de las
identidades, en ellos se institucionaliza que las mujeres representen los intereses de los otros: la
pareja, las hijas, los hijos, y aún de los propios ascendentes cuando llegan a la tercera edad –padre,
madre, etc. – y que los hombres sean los responsables de proveer los bienes materiales para el
sustento de la familia. Identificación e identidades femeninas, se tenga o no descendencia, son la
función social determinada de ser y estar para los otros; esta construcción, en las mujeres, conlleva
responsabilidades que truncan el propio desarrollo personal. Lo que es cierto, y se comprueba en el
actuar humano, es que la condición de género de las mujeres es de desigualdad con respecto al
género masculino, lo que afecta a las identidades y al desarrollo personal.

Sin embargo, desde hace algunos años, las condiciones sociales han cambiado. El ingreso de las
mujeres al mercado laboral y el uso de la píldora anticonceptiva determinaron un replanteamiento de
la visión femenina y masculina del mundo y de sus sustentos.

La culminación de la construcción de la identidad es la autonomía libre y decidida, la toma de


conciencia de la identidad de género permite cuestionar lo establecido y romper con la heteronomía
impuesta por las normas sociales y morales, decidiendo qué es lo que personalmente conviene sin
atentar contra los derechos de las otras personas bajo el respeto a las diferentes posiciones y
puntos de vista.
- Roles y estereotipos:

Los roles son un conjunto de expectativas acerca de los comportamientos sociales considerados
propios para las personas que poseen un sexo determinado; están formados por el conjunto de
normas, principios y representaciones culturales que dicta la sociedad sobre el comportamiento
masculino y femenino; esto se traduce en conductas y actitudes que se esperan tanto de las mujeres
como de los hombres.

Los estereotipos son definidos como el conjunto de prejuicios preconcebidos de modo irracional
(Bustos et al., 1999), pueden ser interpretados como una imagen mental muy simplificada –por lo
general de alguna categoría de persona, institución o acontecimiento–, que es compartida en sus
características esenciales por un gran número de personas. Conductas y actitudes que se esperan
tanto de las mujeres como de los hombres.

- Relaciones de género:

Cuando hablamos de relaciones de género nos estamos refiriendo a las relaciones que se
establecen entre las personas, éstas pueden ser intragénero, esto es, entre personas del mismo
sexo o género, ya sean hombres o mujeres, e intergénero, que refiere a las relaciones existentes
entre los diferentes sexos y los diferentes géneros. Las relaciones entre las personas son formas de
convivencia, de participación, de compartir, de conocerse entre los seres humanos; éstas se dan en
el hogar, en el trabajo, en la escuela, en todos aquellos ámbitos sociales en los que existen
diferentes tipos de intercambio.

- División sexual de los quehaceres y seres:

Persiste la división sexual de los quehaceres como la creencia de que las principales actividades de
las mujeres son en el ámbito doméstico; éste es considerado su espacio “natural”, por ello se piensa
que el trabajo que realizan para obtener algún ingreso constituye solo una “ayuda” para los gastos
del hogar o un entretenimiento para ellas; sin tomar en cuenta que algunas tienen una doble o triple
jornada laboral. Por su parte, a los hombres se les ha asignado la obligación de ganar el sustento
para la familia, lo que, si bien puede resultar agobiante, también les da la oportunidad de
desenvolverse en el ámbito de lo público y de tener acceso a relaciones y recursos para su
desarrollo personal y profesional. La diferencia es que la gran mayoría de los hombres no tienen la
doble jornada que las mujeres cubren.

- División sexual en la escuela:

En la escuela hay una división sexual en la forma en que se relacionan los docentes con la población
estudiantil; se ha impulsado la equidad de género en las escuelas, mismo número de estudiantes
hombres y mujeres.

Asimismo, sigue siendo notorio el uso diferencial de los espacios en las escuelas, como es la
división del patio a la hora del recreo y la forma en que se controlan los lugares; en cuestiones
curriculares, como las actividades en los talleres y los deportes, pocas son las escuelas que
fomentan la participación de hombres y mujeres para romper las tradiciones en esas actividades. La
mayoría de los juegos de las niñas son en espacios cerrados y están al tanto de los sentimientos de
las demás, son más tolerantes hacia las reglas, más dispuestas a hacer excepciones y más fáciles
de reconciliar con las innovaciones, a diferencia de los juegos de los niños que son en espacios
abiertos, basados en competencias y reglas fijas que impiden la tolerancia.
Es necesario llegar a un periodo de coeducación, que es una propuesta feminista pedagógica; esto
es, educar a cada persona fuera del modelo dominante, educar atendiendo y respetando las
diferencias.

De este texto a la profe le interesa que podamos dar ejemplos de situaciones en la que se discrimina
por razones de género.
Las mujeres comparten una condición social oprimida por el hecho de vivir en una sociedad
estructurada androcéntricamente (el hombre como el centro), dentro de una cultura que legitima
permanentemente esta opresión y que es provocada por patrones de una cultura patriarcal.
Las mujeres a pesar de compartir una misma lógica de opresión genérica, no pueden compartir la
misma experiencia porque la clase a la cual pertenecen o el lugar en donde se desempeñan las
distingue vivencialmente en lo material y en lo imaginario.
La subordinación, para perdurar, requiere de una acción de dominación, “necesidad” del hombre o
de las instituciones, creada social y culturalmente para imponerse y someter a las mujeres.
- Situaciones típicas del ejercicio de poder que se manifiestan como discriminacion por razones
de género (agrego ejemplos):
1. Trato desigual en cuanto a formalidad, dignidad y profesionalismo.
- No contratar mujeres para ciertos puestos aunque estén igual de capacitadas y
formadas que un hombre.
2. Tratar a unas personas por su nombre propio porque sean mujeres o porque provengan de un
determinado estrato socioeconómico, mientras que a los hombres se los trata por el apellido,
a veces con el título de don, señor o el de su profesión.
- Presentar a una pareja y decir “él es el señor X y ella es Y”.
3. Hacer comentarios o incurrir en gestos que pueden ofender a otras personas o hacerlas sentir
incómodas (actitudes de burla, risa, gesticulaciones faciales o corporales, comentarios
sugestivos u ofensivos.
- En una situación de manejo que una persona diga “y si, mujer tenía que ser”.
4. Comentarios o bromas de contenido sexual, racial, social, religioso o etnico.
- Piropos, comentar sobre la orientación sexual de una persona, sobre su religión.
5. Uso de diminutivos con unas personas y con otras no (damita, muchachita). Diminutivos con
carga peyorativa.
- La palabra “pobrecita” para referirnos a una mujer/chica con ironía.
6. Uso de terminos que reflejan valores o construcciónes sociales negativas (femenino como
sinonimo de debil, feminista como postura ontraria a los hombres), con intencion de ridiculizar
o de restar importancia.
- El concepto “feminazi” como insulto para referirse a mujeres feministas.
7. Elogiar a una persona en cuanto a su apariencia o atributos físicos donde debe privar un
ambiente profesional.
- Estamos en un ámbito profesional y para referirnos a una profesional mujer decimos
“X, la rubia linda simpatica”.
8. No permitir la entrada a ciertos establecimientos.
- No permitir el acceso a mujeres al sistema de educación universitario.
-
- La familia. Una realidad histórica y sociocultural - De Castro

Este artículo realiza un recorrido analítico por la historia de la familia como forma de organización
social. El debate sobre el origen y la evolución de la familia ha estado siempre presente en la
investigación antropológica.
La familia es la más antigua de las instituciones sociales humanas, una institución que sobrevivirá en
una forma u otras mientras exista nuestra especie. La familia es la molécula de nuestra sociedad, es
la célula principal. No podemos pensar al individuo sin la familia. La familia es un fenómeno social
complejo, dentro del cual encontramos muchas formas familiares que varían en función de diversos
factores como la posición de la familia respecto al modo de producción, respecto a la estratificación
social o respecto a la fuerza del poder político y a la ubicación en una concreta subcultura. En este
sentido, la familia no está sujeta a ninguna ley histórica evolutiva, al contrario, se modifica,
expandiéndose o reduciéndose, según la sociedad que la rodea.

Es a partir del 1861 cuando comienza a interesar el estudio histórico de la familia y, a partir de esto,
se dan tres periodos cronológicamente hablando en lo que corresponde a la elaboración de un
cuerpo teórico sobre la historia de la familia. El primero de ellos corresponde a los inicios del mismo
como campo objeto de estudio, el segundo viene de la mano de las propuestas elaboradas por otros
científicos de finales del siglo XIX y XX, y el tercero es el momento actual.

Bachofen fue quien, en el año 1861, se interesó por primera vez en el estudio histórico de la familia.
Su tesis, basada en el derecho materno, plantea que, primitivamente, los seres humanos vivían en
promiscuidad sexual (heterismo – costumbre de tiempos primitivos en que todas las mujeres del
grupo pertenecían a todos los hombres), y tales relaciones excluyen toda posibilidad de establecer
con certeza la paternidad, por lo que la filiación sólo podía contarse por línea femenina, es decir,
según el derecho materno. Según el, es concretamente entre los griegos y a consecuencia de las
concepciones religiosas y de la introducción de nuevas divinidades, cuando se pasa de la
promiscuidad sexual a la monogamia y del derecho materno al paterno. En la literatura griega
encontramos amplias referencias al respecto.

El más inmediato sucesor de Bachofen en este terreno, y además su polo opuesto, fue MacLennan,
que destaca por sus aportaciones centradas en el interés de la exogamia desde el punto de vista de
organización familiar, desarrolla una propuesta que establece una antítesis bien marcada entre las
tribus exógamas y endógamas, basándose en que la existencia de las primeras es debida a que en
algunos pueblos, o bien estaba prohibido el matrimonio, o bien no existían mujeres suficientes,
viéndose los hombres obligados a tomar a sus esposas fuera; mientras que las tribus endógamas
tienen su razón de ser en costumbres establecidas por determinados pueblos que dictaban que los
hombres sólo se podían unir a mujeres de su misma tribu o grupo.

Poco después, en 1871, aparece en escena Morgan, quien anula la propuesta de MacLennan sobre
la antítesis exogamia-endogamia. Toma como punto de partida los sistemas de parentesco y
reconstituyendo las formas de familia a ellos correspondientes, y abrió nuevos caminos en la
investigación de la familia y dio la posibilidad de ver mucho más lejos de la prehistoria de la
humanidad. Al reconstruir retrospectivamente la historia de la familia, Morgan llega, de acuerdo con
la mayor parte de sus colegas evolucionistas, a la conclusión de que existió un estadio primitivo en el
que imperaba la promiscuidad sexual, a partir del cual y según él, se pueden definir cinco tipos de
familia en función de su evolución histórica y atendiendo a su parentesco filial: (los tipos de familia la
profesora los remarcó como importantes)

- Familia consanguínea: en la que se dan relaciones entre hermanos.


- Familia punalúa: en la que los miembros se ven obligados a contraer matrimonio fuera de la
familia.
- Familia sindiásmica: tipo de transición, caracterizado por la facilidad para romper el vínculo
matrimonial.
- Familia patriarcal: en la que el poder reside en el padre.
- Familia monógama: se fundamenta en la unión entre un hombre y una mujer, pero con
cohabitación exclusiva.

Desde un punto de vista más antropológico, el interés por el estudio de la familia surge igualmente
en los científicos sociales a finales del siglo XIX. El pensamiento de estos científicos sociales estaba
dominado por las teorías evolucionistas; desde esta influencia, se plantea, como ya había
desarrollado Bachofen, la teoría de la promiscuidad sexual primitiva. Para explicar el origen y
evolución de la familia, se dispone de una serie evolutiva que comienza en la promiscuidad sexual
con los primates, le sigue el matrimonio en grupo, la poliandria, la poligamia y finalmente, la
monogamia; esto fue seguido por las instituciones matriarcales, matrilineales, y a su vez estas se
transforman en la familia patriarcal.

El tema de la universalidad de la familia ha suscitado una de las más jugosas polémicas


antropológicas. Las discusiones más recientes sobre el origen y universalidad de la familia giran en
torno a dos teorías rivales: una se basa en el argumento de la promiscuidad original, y la otra en que
la familia es una institución universal presente en todas las sociedades humanas. El primer
antropólogo que convenció a los científicos sociales que la familia era una institución humana
universal fue Bronislaw Malinowski. Según él, la familia satisface una necesidad universal y cumple
una función universal: la crianza de los niños. Le siguen otros autores como Levi Strauss y Murdock,
Spencer y Durkheim.

Levi Strauss sostiene que la unión más o menos duradera, socialmente aprobada, de un hombre,
una mujer y sus hijos, es un fenómeno universal presente en cualquier tipo de sociedad, es decir,
que la familia nuclear es universal. Matiza al respecto, que decir que la familia nuclear es universal,
no significa afirmar que sea la única forma existente.

Murdock, tras investigar a doscientas cincuenta sociedades diferentes de diversas épocas históricas,
demuestra que la familia nuclear es universal en cuanto a prerrequisito funcional e institucional que
asume algunas funciones fundamentales que no pueden ser desempeñadas por otras instituciones
sociales. El sostiene que la familia nuclear es universal y que cumple cuatro funciones
fundamentales: sexual, económica, reproductiva y educativa. Por otro lado, Spencer y Durkheim,
sostienen que la universalidad histórica de la familia se fundamenta en las ventajas inherentes a la
división del trabajo por sexos, entendiendo esto en relación a las cuatro funciones fundamentales
que describe Murdock. La familia nuclear es universal, sin ella, la comunidad no se habría
desarrollado y sobrevivir como sociedad autosuficiente.

Entonces, el concepto de familia es complejo y difícil de delimitar, y lo es más si añadimos la


multiplicidad de formas y funciones familiares que varían en función de las épocas históricas, de
unas culturas a otras, o incluso en grupos dentro del marco de una misma cultura. Existe mucha
incertidumbre sobre el origen y evolución de la familia, siguen siendo oscuros tanto el nacimiento
como las etapas que la familia ha atravesado hasta llegar a la actual multiplicidad de formas de
convivencia. Sin embargo, parece existir coincidencia en los autores estudiados en que se dio un
primer estadio de la familia caracterizado por la promiscuidad sexual, y en que la primera forma de
familia fue la conyugal (nuclear) de carácter patriarcal. Necesidad de conocer el debate
antropológico en torno al tema de la universalidad o no de la familia. Al respecto encontramos dos
tesis contrapuestas, las que sostienen la universalidad de la familia nuclear (Malinowski, Strauss,
Murdock, Spencer, Durkheim) alegando que desempeña unas funciones de carácter necesario para
la especie humana; y las de carácter evolucionista que sostienen que la familia no es universal, sino
que es una estructura social de las sociedades humanas.

Fenómeno social complejo - No está sujeto a ninguna ley histórica evolutiva - Cohesión social -
Construcción ideológica - Hay que limitar el derecho de la familia. El niño que tienen no es suyo, hay
derechos por fuera de la institución familiar - Como es una institución, deben imponerse
determinadas normativas.

- Foucault y el análisis de constitución del saber psiquiátrico en relación a los


dispositivos de poder (fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX) -
Coleclough

El episodio más representativo de la concepción de la locura en la época clásica es la liberación de


los enfermos encadenados en la prisión de Bicetre en 1793 por el doctor P. Pinel en Francia. Este
hecho señala el nacimiento de lo que Foucault denomina protopsiquiatría y la posibilidad de
constitución de un saber específicamente psiquiátrico. Este propiciará la observación cuidadosa, se
implementarán mecanismo de control y distribución jerárquica de funciones y poderes que pondrán
en marcha medidas terapéuticas para posibilitar la cura y/o el alivio de las enfermedades.

En la sociedad francesa del siglo XVIII surgen los hospitales médicos. En este marco, el médico y la
institución hospitalaria pasan a ser también agentes productores de las patologías .

Así se comienza a dar un enfrentamiento entre la voluntad del enfermo y la del médico, hay
confrontación, lucha, sumisión y victoria. Todas las técnicas asilares puestas en práctica durante los
siglos XVIII y XIX (aislamiento, interrogatorio, castigos corporales, reprimendas, relaciones de
vasallaje, etc) transforman al medio en el “amo de la locura”.

En el hospital el médico es productor de verdad, quedando inserto en una estructura de


conocimientos. En la institución psiquiátrica el poder del médico es sobrevalorado en sus funciones.
El saber del médico se expande y se transforma en conocimiento científico, es decir, que el médico
psiquiatra debe justificar su poder y conocimientos para lograr integrarse a la ciencia médica. La
inclusión del saber psiquiátrico en el saber médico se logra por medio de la consideración de la
epilepsia con una sintomatología susceptible de ser reconocida en términos orgánicos.

Estos factores llevan a una crisis en la psiquiatría donde se va a cuestionar el poder del médico y su
influencia en el enfermo, dando origen a corrientes antipsiquiátricas que combaten el asilo como
lugar de produccion y distribucion de mecanismos de poder,

Cuando, a principios del siglo XIX, se establecen las grandes estructuras asilares, se pensaba que
estas armonizaban las exigencias del orden social y las necesidades terapéuticas. De este modo la
locura se transforma en un objeto de conocimiento medición científico y el enfermo es despojado de
todo poder y saber respecto a su enfermedad.

En la estructura asilar la disciplina es fundamental y la escritura se transforma en el instrumento de


control continuo, ya que captura permanentemente al cuerpo del individuo y su conducta. Por medio
de la escritura, el poder disciplinario es global y continuo, que se anota y registra todo.

La escritura contribuye a la formación de un poder panóptico. El enfermo mental aparece como el


residuo de todos los residuos, inasimilables a cualquier disciplina. El poder disciplinario expone la
anomia, lo irreductible y es a la vez normalizador ya que inventa nuevos sistemas de recuperación.

Foucault considera que el individuo se constituye a partir de la disciplina como tecnología del poder,
la cual nace y se desarrolla en la edad clásica y que aísla, recorta, instituye al individuo por medio de
una “tenaza jurídico-disciplinaria”. Si bien desde el punto de vista jurídico el individuo es un sujeto
con derechos individuales, en la práctica concreta subyace el desarrollo de las tecnologías
disciplinarias que ajustan su singularidad a las diversas expresiones de poder.

Según Foucault la función psi nace a principios del siglo XIX. Cuando la familia no puede controlar al
individuo se lo interna en el hospital psiquiátrico donde se somete a una estructura disciplinar para
lograr su reinserción tanto en la familia como en la sociedad. En el desarrollo del conocimiento
psiquiátrico esta función psi se extiende a todos los ámbitos. Así es como en el discurso psi se
introducen los esquemas de individualización, normalización y sujeción de las personas en los
sistemas disciplinarios.

- La cuestión jurídica:

Foucault encuentra en el discurso de la pericia jurídica que estas permiten el establecimiento de la


causa origen motivación del delito, constituyéndolo como un rasgo individual, se pasa del acto a la
manera de ser del individuo. Hay un traslado de la infracción ilegal a una criminalidad psicológica
moral.

El médico pasa a ser un médico-juez demostrando los elementos de la criminalidad posible y


haciendo efectiva el acta de instrucción comprobando la culpabilidad. Así la locura se empieza a
percibir como un trastorno de la conducta. Con esto, se produce un giro, lo patológico entra en
escena y la criminalidad desaparece. La institución médica toma el relevo de la institución judicial.
- Conclusión:

La psiquiatría como se constituyó entre fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX es una rama
especializada de la higiene pública, relacionada con un dominio particular de la protección social
contra el enfermo y la enfermedad.

Poder, saber y discurso se articulan produciendo nuevos sujetos y condicionando las


transformaciones histórico socio-políticas. El saber psiquiátrico se constituye en el interjuego de
estos elementos.

- Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo” -
Butler
Introducción de la profesora:
Es filósofa y se pregunta quienes somos, es decir, formula la pregunta por el ser. Entra en el ámbito
mundial por sus escritos, investigaciones postestructuralistas. Se encuentra con que el yo ya esta
predeterminado entonces introduce esto en la cuestion del género y el sexo preguntandose si
verdaderamente todo ya esta predeterminado. Escribe sobre lo que verdaderamente sucede, en
términos de social instituido e instituyente, mediante el cuestionamiento. Cuando nacemos solo por
lo que se observa se es femenino o masculino, sin embargo se pregunta si con esta observación es
suficiente. Hay otras formas de establecer si el organismo tiene tendencia a lo femenino o a lo
masculino, por ejemplo dosaje hormonal.
Además, se pregunta si cuando nos designan un sexo con ese sexo hay una designacion, una
construcción de lo que conlleva ese sexo, ya esta prestablecida su historia. Detrás de la designación
del sexo hay determiandos significantes que incluso plantea que no hay diversidad, ya que el
concepto de lo femenino varia de acuerdo a la cultura.

Pagina 18/19: Sexo: materialidad de los cuerpos: 5 cuestiones


Hablamos de un ideal regulatorio. Que se materializa en los cuerpos, en las actitudes, en la
forma de hablar, en el sujeto. El sujeto está haciendo una actuación, sabiendo que tiene que
hacer porque se lo dijeron, hace una repetición ritualizada. A esto llama performatividad, es el
hacer mientras se está diciendo.
Hay normas reguladoras que se imponen a través del poder.
La diferencia sexual se invoca frecuentemente como cuestión de diferencias materiales. Sin
embargo, la diferencia sexual nunca es una función de diferencias materiales que no estén de algún
modo marcadas y formadas por las prácticas discursivas. La categoria de “sexo” es normativa, es en
terminos de Foucault un “ideal regulatorio”. Esta categoría no solo funciona como norma sino que es
parte de una práctica reguladora que produce los cuerpos que gobierna, es decir, cuya fuerza
reguladora se manifiesta como un poder productivo, el poder de producir (marcar, circunscribir, etc.),
los cuerpos que controla.
El “sexo” es una construccion ideal que se materializa a traves del tiempo y, a su vez, a traves de
tiempo y de la materializacion se logra la reiteracion forzada de las normas. Sin embargo, esta
materialización nunca se acata de manera completa, sino que son inestables.
¿Cómo se relaciona la noción de performatividad del género con esta concepción de la
materialización?
La performatividad, debe entenderse como la práctica reiterativa y referencial mediante la cual el
discurso produce los efectos que nombra. Las norma reguladoras del sexo obran de una manera
performativa para constituir la materialidad de los cuerpos y para materializar el sexo del cuerpo,
para materializar la diferencia sexual en busca de consolidar el imperativo heterosexual.
Lo que constituye el carácter fijo del cuerpo, sus contornos, sus movimientos, será material pero la
materialidad como efecto más productivo del poder.
Una vez que entendemos el “sexo” mismo en su normatividad, la materialidad del cuerpo ya no se
puede concebir independientemente de la materialidad de esa norma reguladora.
Cuestiones que están en juego en la reformulación de los cuerpos:
1. La reconsideración de la materia de los cuerpos como el efecto de una dinámica de poder (no
se puede separar la materialidad del cuerpo de las normas reguladoras).
2. La comprensión de la performatividad como ese poder reiterativo del discurso para producir
los fenómenos que regula e impone.
3. La construccion del “sexo” como una norma cultural que gobierna la materializacion de los
cuerpos.
4. Una reconcepcion del proceso mediante el cual un sujeto asume, se somete, como una
evolucion en la que el sujeto, el “yo” hablante, se forma en virtud de pasar por ese proceso de
asumir un sexo.
5. Una vinculacion de este proceso de asumir un sexo con la cuestion de la identificacion y con
los medios discursivos con la cuestion de la identificacion que emplea el imperativo
heterosexual para permitir ciertas identificaciones sexuadas y excluir y repudiar otras.

Página 20: Regulación de las prácticas identificatorias


Hay una desidentificación, de esta clasificación quedan los cuerpos que importan y que se
continúan en la sociedad y los que no que se continúan en la lucha para ver en qué lugar
ubicarse. Podemos incluir los discursos políticos, un poder.
Volviendo al punto 5 del ítem anterior continuamos. Esa matriz excluyente mediante la cual se
forman los sujetos requiere la producción a la vez de seres abyectos. Lo abyecto para la autora son
las zonas invisibles, inhabitables. Quienes no gozan de la jerarquía de sujetos, estos seres abyectos,
son necesarios que vivan bajo esta condición, lo invivible, para poder delimitar la esfera de los
sujetos.
El sujeto se constituye a través de la fuerza de la exclusión y la abyección, una fuerza que produce
un exterior constitutivo del sujeto, un exterior constitutivo de sujeto, un exterior abyecto que es un
interior al sujeto como su propio repudio fundacional.
La materializacion de un sexo dado es esenial para regulacion de las practicas identificatorias que
procuran persistentemente que el sujeto rechace la identificación con la abyeccion del sexo.
- Abyecto (RAE): es algo que genera desprecio.

Página 21: Discursos políticos que movilizan categorías de identidad


Son a favor de un objetivo político. A partir de las categorizaciones que plantea la política se
mantiene el orden social preestablecido, se perpetúa.
La movilizacion de las categorias de sexo dentro del discurso politico se caracteriza, de algun modo,
por las inestabilidades mismas que tales categorias efecctivamente producen y rechazan. Puede
suceder que los discursos políticos que movilizan las categorías de identidad tiendan a crear
identificaciones en favor de un objetivo político, puede pasar que la persistencia de la
desidentificación sea esencial para la rearticulación de la competencia democrática.
Estas desidentificaciones colectivas pueden facilitar un reconceptualización de cuales son los
cuerpos que importan y qué cuerpos surgen como materia crítica de interés.

Página 22: Natural/Social - Sexo/Género


Hay una marca previa en lo natural, en la historia. Cuando aparece algo nuevo, cambia el
orden de la historia. Pone lo social por sobre lo natural.
La relación entre cultura y naturaleza supuesta por algunos modelos de construcción de género
implica una cultura o una acción de lo social que ora sobre una naturaleza, que a su vez se supone
como superficie pasiva, exterior a lo social y que es su contrapartida necesaria.
La distinción radical entre seo y género fue criticada en los años recientes por degradar lo natural a
aquello que está antes de la inteligibilidad, que necesita una marca/huella de lo social para significar,
para adquirir valor. Sin embargo, este enfoque pasa por alto el hecho de que la naturaleza tiene una
historia.
El concepto de sexo es un terreno conflictico, formado por una serie de disputas sore cuál deberia
ser el criterio decisivo para distinguir entre los dos sexos. Lo natural se construye como aquello que
además carece de valor; asume su valor al mismo tiempo que asume su carácter social, es decir, al
mismo tiempo que la naturaleza renuncia a su carácter natural. Desde esta perspectiva, se asume
que lo social anula lo natural.
Si el genero consiste en las significaciones sociales que asume el sexo, el sexo no acumula
significaciones sociales como agregadas, sino que queda reemplazado por las significaciones
sociales que acepta. Queda desplazado el sexo y emerge el genero.

Página 29: Materialidad del sexo ¿Cómo se construye?


La autora propone volver a la noción de materia, como un proceso de materialización que se
estabiliza a través del tiempo para producir el efecto de frontera, de permanencia y de superficie que
llamamos materia. El hecho de que la materia siempre esté materializada debe entenderse en
relación con los efectos productivos, y del poder regulador en el sentido foucaultiano - la producción
de un sujeto es un medio para lograr su regulación-.
La autora se pregunta ¿A traves de qué normas reguladoras se materializa el sexo? ¿y como es que
el hecho de entender la materialidad del sexo como algo dado supone y consolida las condiciones
normativas para se dé tal materializacion?
La construcción no es un acto único ni un proceso causal iniciado por un sujeto y que culmina en
una serie de efectos fijados. La construcción no solo se realiza en el tiempo, sino que es en sí misma
un proceso temporal que opera a través de la reiteración de normas. En el curso de esta reiteracion
el sexo se produce y a la vez desetabiliza - se trata de construir performatividad como una
sedimentacion y un congelamiento del pasado que precisamente queda forcluido por su semejeanza
en el acto-.
El sexo adquiere su efecto naturalizado y en virtud de esta misma reiteracion se abren brechas y
fisuras que representan inestabilidades constitutivas de estas construcciones, como aquello que
escapa a la norma. Esta inestabilidad es la posibilidad de descostituyente del proceso de repeticion,
la fuerza que deshace los efectos mediante los cuales se estabiliza el sexo.

Página 45: Performatividad


La performatividad se construye como el poder que tiene el discurso para producir efecto a través de
la reiteración.
Ejemplo del texto: la afirmacion publica de lo queerness representa la performatividad como
apeelacion a la citas con el proposito de dar nueva significacion a la abyeccion de la
homosexualidad, para transformarla en desafio y legitimidad. La autora sostiene que no tiene que
ser un discurso inverso (subvertir), sino que se trate de una politización de la abyección, en un
esfuerzo por reescribir la historia del término y por impulsar su apremiante resignificación.
- Performatividad (desde Austin): propuso el concepto de performatividad para mostrar una
conexión entre lenguaje y acción. Para Austin, la performatividad se da cuando en un acto del
habla o comunico no solo se usa la palabra sino que esta implica forzosamente a la par una
acción. Ejemplo: cuando nace un bebe, decimos “es una niña”. Allí no se está constatando
solo un hecho natural sino que se está asignando un rol cultural que hace que, desde ese
momento, ese ser que acaba de nacer sea considerado una “niña”.

- Género en disputa - Butler


Sujetos de sexo/genero/deseo:
- Las mujeres como el sujeto del feminismo:
La teoría feminista asume que existe cierta identidad, extendida mediante la categoría de las
mujeres, que no sólo introduce los intereses y los objetivos feministas dentro del discurso, sino que
se convierte en el sujeto para el cual se procura la representación politica. Sin embargo, política y
representación son términos que generan opiniones contrapuestas.
- Representación: es un término operativo dentro de un procedimiento político que pretende
ampliar la visibilidad y la legitimidad hacia las mujeres como sujetos políticos. A su vez, es la
función normativa de un lenguaje que muestra o distorsiona lo que se considera verdadero
acerca de la categoría de las mujeres.
Al interior de la teoría feminista y su relación con la política, hay poco acuerdo en cuanto a qué es o
debería ser la categoria de mujer.
Foucault, plantea que los sistemas jurídicos de poder producen a los sujetos a los que más tarde
representan. Las normas jurídicas de poder parecen regular la esfera política en términos negativos,
es decir, mediante la limitación, la prohibición, la reglamentación, el control, etc. Si esto se lo
considera verdadero, entonces, el sujeto feminista esta discursivamete formado por la misma
estrutura politíca que permitiría su emancipación.
La construcción política del sujeto se realiza a través de algunos objetos legitimadores y
excluyentes, y estas políticas se esconden y naturalizan mediante una análisis político en el que se
basan las estructuras jurídicas. El poder jurídico produce lo que afirma sólo representar. Por esto, la
critica feminista debe comprender que las mismas estructuras de poder mediante las cuales se
pretende la emancipacion crean y limitan la categoria “mujer”, sujeto del feminismo.
El problema político con el que se enfrenta el feminismo es la presunción de que el término
“mujeres” indica una identidad común. Sin embargo, delimitar el concepto hace que queden por
fuera de él otras realidades históricas y culturales distintas al contexto en el cual se delimita el
término. La construcción de lo femenino se descontextualiza y se aleja analítica y políticamente de la
constitución de clase, raza, etnia y otros ejes que conforman la identidad.
La autora pretende mostrar que las limitaciones del discurso de representación en el que participa el
sujeto del feminismo socava la supuesta universalidad y unidad. Incluso definir el término, hace que
se dejen por fuera ciertas subjetividades.
La tarea que se debe realizar es, dentro del marco constituido, una crítica de las categorías de
identidad que generan, naturalizan e inmovilizan las estructuras jurídicas actuales.
Dento de la practica de la politica feminista es necesario replantar las construccion del término
identidad para plantear una politica representativa que pueda renovar el feminismo.
Volviendo al término de representación podemos decir que la representación tendrá sentido para el
feminismo cuando el sujeto de las mujeres no se dé por sentado en ningún aspecto.

- El orden obligatorio de sexo/genero/deseo:


La diferenciacion entre sexo y género plantea una fragmentacion en el sujeto feminista. El género se
construye culturalmente. Por esa razón, no es el resultado casual del sexo ni tampoco es rígido.
La hipótesis de un sistema binario de generos sostiene de manera implícita la idea de una relación
mimética entre género y sexo, en la cual el genero refleja el sexo, o puede estar limitado por él.
Por otro lado, el sexo, se lo carateriza como invariable. Si refutamos esto, no tiene sentido definir e
genero como la interpretacion cultural del sexo. El genero no es a la cultura lo que el sexo es a la
naturaleza. El género también es un medio discursivo/cultural a través del cual la naturaleza
asexuada se forma y se establece como anterior al discurso, a la cultura en donde ésta actúa.

- Género: las ruinas circulares del debate actual:


Cuando la cultura que construye el género se entiende en función de dicha ley o conjunto de leyes,
parece que este estuviera fijo como lo estaría el sexo desde el punto de vista biologicista;
convirtiendose la cultura en el destino y no la biología.
El cuerpo es un instrumento o medio con el cual se relaciona sólo externamente un conjunto de
significados culturales.
El hecho de que el genero o el sexo sean fijos o libre esta en funcion de un discurso que intenta
limitar el analisis o defender algunos principios del humanismo como presuposiciones para cualquier
análisis de género. Los límites que establecen estos conceptos se establecen dentro de los términos
de un discurso cultural hegemónico basado en estructuras binarias que se manifiestan como el
lenguaje de la racionalidad universal.
El género como fenómeno variable y contextual no designa a un ser sustantivo sino a un punto de
unión relativo entre conjuntos de relaciones culturales e históricas específicas.
La problemática del cuestionamiento feminista del género se hace evidente por la presencia de dos
posiciones. Por un lado, las que afirman que el género es una característica secundaria de las
personas; y por otro, las que sostienen que la noción misma de persona situada en el lenguaje como
un sujeto es una construcción y una prerrogativa masculinista que en realidad niega la posibilidad
estructural y semántica de un género femenino.

- Teorizar lo binario, lo unitario y más allá:


La crítica feminista debe explicar las afirmaciones totalizadoras de una economía significante
masculinisa, pero también debe ser autocrítica respecto de las acciones totalizadoras del feminismo.
Las discusiones feministas actuales sobre el esencialismo exploran el problema de la universalidad
de la identidad femenina y la dominación masculina de distintas maneras. Las afirmaciones
universalistas tienen su base en una posición epistemológica común o compartida o en las
estructuras aparentemente transculturales de la feminidad, la maternidad, la sexualidad. El gesto
globalizador provocó numerosas críticas por parte de mujeres que afirman que la categoría de
“mujeres” es normativa y excluyente y se usa manteniendo intactas las dimensiones no marcadas de
los privilegios de clase y raciales.
Se intentó plantear políticas de coalición que no den por sentado cuál sería el contenido de
“mujeres”, que proponen un conjunto de encuentros dialógicos en los que las mujeres de posturas
diversas propongan distintas identidades dentro del marco de una coalición emergente.

- Identidad, sexo y la metafisica de la sustancia:


La coherencia y la continuidad de la persona no son rasgos laicos o analíticos de la calidad de la
persona sino, normas socialmente instituidas y mantenidas. En la medida en que la identidad se
preserva mediante los conceptos estabilizadores de sexo, género, sexualidad, la noción misma de la
persona se pone en duda por la aparición cultural de esos seres de género incoherente o
discontinuo que aparentemente son personas pero que no se corresponden con las normas de
género culturalmente inteligibles mediante las cuales se definen las personas.
La noción de que puede haber una verdad del sexo como la denomina, ironicamente, Foucault se
crea a traves de las prácticas reguladoras que producen identidades coherentes a través de la matriz
de reglas coherentes de género. La heterosexualización del deseo exige e instaura la producción de
oposiciones discretas y asimétricas entre femenino y masculino entendidos estos conceptos como
atributos que designan hombre y mujer. La matriz cultural exige que algunos tipos de identidades no
puedan existir; aquellas que el género no es consecuencia del sexo y otras en las que las prácticas
del deseo no son consecuencia ni del sexo ni del genero.
Algunos tipos de identidades de género no se adaptan a esas reglas de inteligibilidad cultural, se
manifiestan únicamente como defectos en el desarrollo o imposibilidades lógicas desde el interior de
ese campo. Sin embargo, su insistencia y proliferación otorgan grandes oportunidades para mostrar
los límites y los propósitos reguladores de ese campo de inteligibilidad y para relevar otra matrices
diferentes y subversivas de desorden de género.
La reglamentación binaria de la sexualidad elimina la multiplicidad subversiva de una sexualidad que
trastoca las hegemonías heterosexuales.
- Género: no solo designa a personas sino que constituye una episteme conceptual mediante
la cual se universaliza el marco binario del género.
El género puede designar una unidad de experiencia, de sexo, genero y deseo, solo cuando sea
posible interpretar que el sexo de alguna forma necesita el género y el deseo cuando es
heterosexual. Es decir, la coherencia y la unidad interna de cualquier género, necesita
heterosexualidad estable y de oposición. Esa heterosexualidad institucional exige y crea la
univocidad de cada uno de los términos de género que determinan el límite de las posibilidades de
los géneros dentro de un sistema de género binario y opuesto. Esta concepcion del género no solo
presupone una relación causal entre sexo, genero y deseo, sino que tambien señala que el deseo
refleja o expresa el género y que el género refleja o expresa el deseo.
El género no es un sustantivo ni un conjunto de atributos vagos ya que el género se construye de
manera performativa y es impuesto por las prácticas reguladoras de la coherencia de género. El
género resulta ser performativo, es decir, que conforma la identidad que se supone que es. No existe
una identidad de género detrás de las expresiones de género. Esa identidad se construye
performativamente por las mismas expresiones que son el resultado de esta.

- Lenguaje, poder y estrategias de desplazamiento:


El movimiento a favor de la sexualidad dentro de la teoría y práctica feminista ha sostenido que la
sexualidad siempre se construye dentro de lo que determinan el deiscurso y el poder. El poder es
entendido parcialmente en función de convenciones culturales heterosexuales y fálicas.
Si la sexualidad se construye culturalmente dentro de relación de poder existentes, entonces la
pretensión de una sexualidad normativa que esté antes, fuera o más allá del poder es una
imposibilidad cultural y un deseo políticamente impracticable, que posterga la tarea concreta y
contemporánea de proponer alternativas subversivas de la sexualidad y la identidad dentro de los
términos del poder en sí,
Si no se rechaza radicalmente una sexualidad culturalmente constituída, lo que queda es cómo
reconocer y hacer la construcción en la que siempre nos encontramos.
El poder de esta práctica esta en poder limitar, por medio de mecanismo de produccion excluyente,
los significados relativos de heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad, como los lugares
subversivos de su unión y significación.
Si la repetición debe seguir siendo el mecanismo de la reproducción cultural de las identidades,
entonces se plantea una pregunta fundamental ¿qué tipo de repetición subversiva podría cuestionar
la práctica reglamentadora de la identidad en sí?
Afirmar que el género está constituido no significa que sea ilusorio o artificial, sino que ocupa el lugar
de lo real y refuerza e incrementa su hegemonía a través de la autonaturalización.

Unidad III: Los múltiples modelos psicosociales para la comprension e intervencion en las
instituciones
- Psicohigiene y Psicología Institucional - Bleger
- ¿Qué es la psicología institucional?:

Es una rama de la psicología que se encarga de estudiar los procesos humanos dentro de una
institución.

La psicología institucional se caracteriza por el ámbito y por sus modelos conceptuales. Dentro de su
estrategia se incluye el encuadre de la tarea y la administración de los recursos.

Hay 2 proposiciones:

A. Pasar de la psicoterapia a la psicohigiene, entendida esta como población sana y con


modalidades de prevención).
B. Para ello se impone un pasaje de lo individual a lo social.

Tipos de institución:

Burgess menciona 4

- Culturales básicas: familia, iglesia, etc.


- Comerciales: empresas privadas y del estado
- Recreativas: cine, teatro, etc.
- Control social formal: poder judicial

Young le agrega:

- Sanitarias: hospitales, clínicas


- Comunicación: transporte, medios de comunicación

Diferencias entre un psicólogo institucional y un psicólogo que trabaja en una institución:

Psicólogo institucional:

Es un asesor un consultor, con total independencia profesional y económica, diagnostica la situación


y propone actuar sobre determinados niveles o favores, es básicamente un agente de cambio. Logra
una distancia óptima.

Psicólogo que trabaja en una institución:

Es un empleado, acata órdenes, realiza tareas encomendadas, sirve de factor tranquilizante. Bleger
sostiene que lo económico no debería comprometer la total independencia profesional,

No se debería realizar estudios sin cobrar ya que desvalorizaría la tarea.

Información que el psicólogo debe poseer para estudiar una institución:

- Ubicación geográfica y relación con la comunidad


- Instalaciones y procedimientos con los que satisface su objetivo
- Origen y formación
- Objetivos de la institución
- Relación con otras instituciones
- Evolución, historia, cambios, tradiciones
- Evaluación de resultados de funcionamiento

Objetivos del psicólogo institucional:

Demarcar objetivos de su tarea: el objetivo principal es la psicohigiene, mejorando la salud y el


bienestar de los integrantes de la institución, el psicólogo como técnico de la relación interpersonal,
asesora pero no decide ni ejecuta si no que deja en manos de quien corresponda la solución de los
conflictos.

Aceptar o no los objetivos de la institución y los medios que ésta utiliza para alcanzarlos: para
ellos debe conocerlos previamente, ante el desacuerdo no debe aceptar el trabajo ya que la ética del
encuadre prima.

Diagnósticos: identificar el problema central en función de la totalidad de la institución.

Método de trabajo institucional:

Consiste en el método clínico, guiado por las técnicas psicoanalíticas. Se caracteriza por la
observación detallada, cuidadosa y completa, realizada en un encuadre riguroso. Se define por lo
que llamamos indagación operativa, sus pasos son:

● Observación de los sucesos.


● Comprensión del significado de los sucesos.
● Comprensión de la forma en que los sucesos se relacionan.
● Intervención oportuna a modo de interpretación, señalamiento o reflexión.
● Elaboración de hipótesis con su verificación, ratificación, rectificación, enriquecimiento o
propuesta de una nueva.

Reglas de la tecnica del encuadre:

El psicólogo institucional debe:

- Establecer las reglas que lo conviertan en asesor y no en empleado.


- Esclarecer el carácter de la tarea profesional a realizar.
- El psicólogo ayuda a entender los problemas, no decide.
- Establece cómo y cuándo irá formando los resultados los plazos fijos se aceptan solo para
diagnósticos.
- No tomar partido con ningún sector de la institución a investigar. Las resistencias a fomentar o
no cambios consideran a la institución como sana y normal solo cuando pueda explicitar sus
conflictos y poder solucionarlos.

Inserción del psicólogo en la institución:

Los contactos entre el profesional y la institución tienden a establecer el encuadre, y conocer el


grade insight que la institución tiene de sus problemas, si no hay demasiado insight no debe incluirse
como consultor.

Grado de dinámica de la institución:

Lo patológico de una institución no se relaciona con la existencia de conflictos si no con la


imposibilidad o dificultad para explicitarnos, manejarlos y resolverlos dentro del marco de la
institución.
Cuanto más bajo sea el grado de dinámica de la institución más difícil será para el profesional
defender el encuadre y así mismo.

Conflicto: por lo general encubre a otro conflicto (desplazamiento del conflicto).

Problema: variables o disyuntivas de una situación que necesitan una dirección.

Dilema: opciones irreconciliables (una u otra).

Psicología de las instituciones:

Se entiende al estudio de los factores psicológicos que se hallan en juego en la institución por el
hecho de que en ellas participan seres humanos. Cada individuo tiene comprometida su
personalidad en la institución.

Estas instituciones pueden verse limitadas en su capacidad de ofrecer seguridad, gratificación y


desarrollo eficiente de la personalidad.

Se habla de adaptación que es el sometimiento a la alienación y la estereotipia institucional, que es


diferente a la integración.

Grupo de la institución:

En la tarea del psicólogo dentro de la institución, el encuadre de su trabajo es institucional pero su


técnica es grupal.

- Hay 3 tipos de grupos:

Grupos primarios: grupo familiar, predominan las identificaciones proyectivas, conflictos


emocionales.

Grupos formalizados o estereotipados: incomunicación, fragmentación, tienen una estructura de


grupo primario.

Grupo secundario: tienen mejor grado de dinámica, sin caer en la estereotipia.


- Capitulo V - Perspectivas del psicoanálisis y psicohigiene
Se parte de un capítulo en el cual se abren las perspectivas del psicólogo clínico frente a la higiene
mental. Le siguen otros sobre psicología institucional, psicología de la comunidad, grupo familiar, y
uno último sobre las perspectivas del psicoanálisis en relación con la psicohigiene.
Nos hallamos en situación de emergencia en lo que concierne al problema de la salud y la
enfermedad mental, y los hechos son, en la actualidad, los siguientes:
- Necesidad de mejorar y difundir la asistencia a los enfermos mentales.
- Atender los requerimientos del diagnóstico precoz y la rehabilitación.
- Necesidad de actuar en situaciones que - sin ser enfermedades mentales - se benefician con
la ayuda del profesional del psicoanalista, psicólogo o psiquiatra.
- Gran limitación de procedimientos por ser de índole individual (o grupal), pero con los que
solo podemos atender a una pequeña proporción de individuos.
- Por donde la índole de las afecciones mentales, la gran mayoría de ellas requieren, en la
profilaxis, atender o evitar no causas específicas, sino una constelación multifactorial de
índole social (educación, relación madre-niño, trabajo, alimentación, etc.)
- En síntesis: el problema es social y nuestros instrumentos son individuales.
La filosofía que subyace a este planteo, o el supuesto fundamental del mismo, reside en querer
enfrentar el incremento de las enfermedades mentales con un incremento de la cantidad de
psiquiatras y psicoterapeutas. Nos interesan las condiciones psicológicas de promoción de salud y
bienestar.
En otros términos, el problema puede enunciarse así:
1) Tenemos conocimientos psicológicos, deducidos especialmente de la investigación
psicoanalítica, que sabemos pueden ser muy beneficiosos para mejorar la vida de los seres
humanos, pero,
2) ¿Cómo aplicarlos de manera que beneficien a toda o gran parte de la comunidad?
Como se ve, el problema ya no es, especialmente, el de la enfermedad mental, sino el de la
promoción de salud: la psicoprofilaxis en su más alto nivel. El problema reside en la construcción de
una estrategia adecuada que nos permita aplicar y aprovechar nuestros conocimientos en más vasta
escala.

Psicoanálisis clínico:
El psicoanálisis se define por constituir al mismo tiempo una terapia, una teoría y una investigación:
sólo podemos curar científicamente con una técnica adecuada y con una teoría, tanto de la técnica
como de la enfermedad y de los procesos psicológicos. Y solo podemos curar, en la medida en que
investigamos lo que sucede en nuestros pacientes. En psicoanálisis, la curación es un by product de
la investigación.
Es la terapia psicológica más racional, profunda y exitosa, pero -por el tiempo que insume- no
podemos pretender que pueda constituir un procedimiento eficaz para resolver los problemas de la
enfermedad y de la salud mental en la escala y extensión social en que ello es ahora necesario.
La trascendencia social del psicoanálisis reside fundamentalmente en su capacidad de ser un
método de investigación de los fenómenos psicológicos que, como tal, aporta conocimientos
valiosos sobre las leyes psicológicas que rigen la dinámica, tanto de la salud como de la
enfermedad, y nos permite también comprender y valorar los efectos de determinados sucesos
sobre la formacion y evolucion de la personalidad.
La investigación del psicoanálisis clínico aporta resultados y conocimientos de gran valor, que son
los que sí pueden y deben emplearse en vasta escala y con gran provecho en los programas de
higiene mental. Debemos afirmar que al psicoanálisis clínico no se le puede exigir de ninguna
manera que resuelva el problema de la enfermedad o de la salud mental. Su valor y su
trascendencia social residen en el hecho de que aporta conocimientos relativos a la materia que
investiga, en las condiciones en que lo hace. Sus aportes pueden ser utilizados en dos estrategias
de la salud pública: en el orden administrativo y en el de la relación interpersonal. El primero se
refiere al hecho de intervenir por intermedia de una acción gubernamental u otra acción
administrativa, incluyendo leyes, status, con miras a ayudar a resolver o impedir tensiones de
diferente tipo, a través de cambios culturales. En este sentido, el psicoanalista, actuando como
experto, puede asesorar a los cuerpos administrativos, gubernamentales o no, en todo lo que atañe
a la salud.
La acción administrativa interviene con el objetivo de reducir la incidencia de situaciones
traumáticas, o con el de producir un incremento de satisfacción de necesidades psicológicas.
En el nivel de la relación interpersonal, los conocimientos de la investigación psicoanalítica pueden
ser empleados de manera diversa: en técnicas psicoterapéuticas más breves, o en técnicas
grupales, y especialmente en una nueva posibilidad, sumamente promisoria y en pleno desarrollo, a
través de lo que se denomina la psicología institucional, psicología de la comunidad y psicología de
los periodos de crisis.

Tres formas de Psicoanálisis:


El “psicoanálisis aplicado” se trata de un verdadero procedimiento de investigación. Reduce también
la complejidad de los fenómenos, como también lo hace el psicoanálisis clínico, pero en una
dirección muy definida: en la amortiguación del impacto directo de la relación
transferencial-contratransferencial, que hace que algunos problemas puedan haber sido primero
investigados más profundamente con el procedimiento del psicoanálisis aplicado. Este no es
independiente, de ninguna manera, del psicoanálisis clínico. No podemos basar directamente en
ellos un beneficio inmediato y directo sobre la salud mental de una comunidad entera.
Una tercera forma de psicoanálisis es lo que quiero señalar en esta oportunidad, y que puede ser
considerado como una variante del psicoanálisis aplicado. Lo denominamos psicoanálisis operativo.
El psicoanálisis operativo se caracteriza por ser un psicoanálisis aplicado. Se realiza fuera del
contexto en el que se lleva a cabo el psicoanálisis clínico, pero tiene algunas características
especiales que lo diferencian del psicoanálisis aplicado y que quiero ahora señalar:
A) Se utiliza en situaciones humanas de la vida corriente, en cualquier actividad o quehacer o en
toda institución en la que intervienen seres humanos, es decir, en la realidad y la situación
viva y concreta (educación, trabajo, ocio, etc.) y en situaciones de crisis normales por las que
necesariamente pasa el ser humano (cambios de lugar, estado civil, empleo, etc.). Además de
las crisis normales de desarrollo.
B) Se indaga los dinamismos y las motivaciones psicológicas inconscientes, pero se utiliza dicha
indagación para lograr modificaciones a través de la comprensión de lo que está ocurriendo,
como y por que.
C) Esta intervención (operación) se realiza a través de múltiples procedimientos, sea
interpretando las relaciones, la tarea, la organización o las relaciones interpersonales, en
función de la indagación realizada y de las conclusiones obtenidas. Al introducir la
modificación o la interpretación, ello se hace a título de hipótesis, de tal manera que la misma
se ratifica o rectifica con la continuidad de la observación.
D) Hemos tratado de sistematizar el encuadre (la estrategia y la técnica) del psicoanálisis
operativo en un trabajo reciente sobre psicología institucional, basado en las experiencias
realizadas a partir de los aportes de Pichon Riviere. Entonces, toda la psicología y la terapia
grupal de inspiración psicoanalítica debe ser incluida como variantes del psicoanálisis
operativo. Un primer paso necesario en la psicología grupal es el de su utilización fuera del
consultorio, en las situaciones e instituciones de la vida real y diaria.
El psicoanálisis operativo abre perspectivas sumamente importantes en el campo de la higiene
mental y en el de la psicoprofilaxis.

Formación del psicoanalista:


En los planes de formación de los psicoanalistas debemos desembarazarnos de cualquier
contaminación que se nos haya adherido de las posturas que hemos criticado, especialmente desde
el ángulo de la salud pública y la higiene mental. Con ello queremos señalar:
- No admitir ninguna urgencia por formas mas y mas psicoanalistas con el supuesto de que los
necesitamos urgentemente para resolver el problema social de la salud y la enfermedad
mental. Debemos seguir formando psicoanalistas en la medida que nuestra organización
permite, sin disminuir ninguna de las condiciones y exigencias que tenemos postuladas para
ello.
- Debemos revisar nuestros programas de estudio, de tal manera que no estemos orientados a
formar profesionales del psicoanálisis, sino investigadores del psicoanálisis; ello significa el
incremento de la enseñanza de la metodología, filosofía de la ciencia, procedimientos,
modelos conceptuales, etc.
- Debemos remarcar que el único organismo encargado y habilitado para formar psicoanalistas
es el Instituto de Psicoanálisis. Y estos, deben tener clara conciencia de su función de
investigadores especializados en el método del psicoanálisis clínico. El eje fundamental es la
formación del psicoanalista clínico en cuanto científico y técnico de un método de
investigación. Debemos agregar el conocimiento de la valoración y trascendencia social de su
tarea, tanto como las vías factibles de contacto y enriquecimiento en la acción de la salud
pública y la higiene mental; el esclarecimiento de su relación con otros profesionales,
especialmente y por las características de nuestro medio, con los médicos y los psicólogos.

Psicología y psicólogos:
La esencia del problema reside en que se tome conciencia cabal de que el problema de la salud y la
enfermedad mental no se puede resolver ormando más psicoanalistas, ni tampoco improvisando de
alguna manera psicoterapeutas semi psicoanalistas; y tampoco se ve con claridad que la función de
los psicólogos no es la terapia, sino la psicohigiene: administración de los recursos psicológicos por
medio de la intervención profesional en las condiciones habituales y concretas de la vida diaria o en
los momentos críticos normales del desarrollo o en momentos de crisis de situaciones vitales,
trabajando en la comunidad y en distintas instituciones no médicas.
Es mi opinión que la psicología experimental y la psicología clínica constituyen una sola psicología, y
que el trabajo con el método clínico es una parte fundamental de la psicología, dentro del cual el
método experimental constituye un momento de la totalidad de la investigación con el método
clínico. Los psicólogos se orientan, a tomar para sus condiciones de trabajo profesional el modelo
del trabajo profesional de la actividad médica. Y a esto es a lo que nos debemos oponer, ya que
desde todo punto de vista, la organización de la medicina como tarea profesional de carácter
individual y fundamentalmente orientada a la curación (asistencial), y no a la prevención o a la
higiene. Es el punto crítico que debe ser reformado en la medicina actual. Los psicólogos tienen que
ser orientados profesionalmente al campo de la psicohigiene, se les debe munir de los
conocimientos e instrumentos necesarios para actuar antes de que la gente enferme, dentro de
actividades grupales, institucionales y de trabajo en la comunidad.
Desde el punto de vista social no es lo óptimo preparar profesionales que se dediquen en su mayor
proporción a la actividad asistencial e individual, porque lo que necesitamos es la atención de la
salud pública en el plano de la promoción de salud y en escala social. El campo específico del
psicólogo es el de la psicohigiene, no el de la enfermedad mental. Psicohigiene quiere decir
utilización de recursos (conocimientos y técnicas) psicológicos para mejorar y promover la salud de
la población (y no solo evitar enfermedades), tanto como quiere decir administración adecuada de
esos recursos a nivel de la organización de la comunidad.
No debemos transformar a los psicólogos en psicoanalistas silvestres, no debemos enseñarles a
manejar el psicoanálisis clínico, aunque sí deben tener información correcta y completa del mismo.
Lo que se hace necesario es que enseñemos el psicoanálisis de tal manera que incorporen el
pensamiento psicoanalítico, tanto en el ámbito individual como en el grupal, institucional y
comunitario; comprender las motivaciones inconscientes, reconocer los conflictos, los mecanismos
de defensa y las ansiedades, y que puedan operar según esa comprensión con técnicas y
procedimientos psicológicos. Debemos contemplar la necesidad de que la asociación psicoanalítica
pueda organizar un instituto donde se imparta esta enseñanza a los psicólogos: enseñanza
fundamentalmente centrada en la teoría psicoanalítica y en la adquisición de un pensamiento
dinámico. Es importante que el psicólogo pase por una experiencia personal de psicoanálisis
terapéutico.

Psicoanálisis y médicos:
La asociación psicoanalítica debe crear también un instituto que se encargue de transmitir a los
médicos la información necesaria y requerida para incorporar un pensamiento psicoanalítico, pero de
tal manera que ellos no abandonen su campo específico, sino que incorporen el manejo de los
factores psicológicos dentro de su propio campo.
Pienso que para los especialistas de las distintas ramas de la medicina debemos crear la posibilidad
de que ellos tengan una formación psicoanalítica sería en los aspectos que les son necesarios, pero
para que puedan seguir desempeñándose mucho mejor dentro de sus tareas específicas y dentro de
su propio campo de trabajo.

Otros problemas relacionados:


Lo que interesa en este aporte es el señalamiento de la dirección general (la estrategia) que
debemos imprimir al psicoanálisis en relación con el problema social de la salud y la enfermedad
mental.
Debemos contar con la posibilidad no sólo de extender los grupos de enseñanza a otros
profesionales o líderes en distintas actividades, sino de crear también un centro de consulta en el
cual los psicoanalistas podamos intervenir asesorando sobre los problemas psicológicos a distintas
instituciones o a lo que se denomina personas claves de la comunidad.
A todo ello debemos agregar la consideración del problema de los controles o de la supervisión del
trabajo de psicólogos, psiquiatras y médicos de otras especialidades.
El control debe centrarse sobre la comprensión psicoanalítica de la tarea, de la situación, del
paciente y del propio terapeuta, tratando de que se mantenga el carácter del tratamiento instituido
por el propio psicologo o medico, y por sobre todo, lo optimo seria la ayuda que pueda prestar el
psicoanalista a la comprensión y actuación en situaciones terapéuticas dentro de la técnica del
psicoanálisis clínico. Lo que se debería enseñar es a que se ocupen e intervengan más sobre la
psicoprofilaxis que sobre la terapia, y más de grupos, instituciones y de la comunidad que de
individuos; en el caso de los médicos a que comprendan y manejen las situaciones terapéuticas y la
relación relación médico-paciente con la asimilación de conocimientos psicoanalíticos.

El psicoanálisis en el hospital:
Cuando el psicoanalista va a trabajar al hospital, lo que no debería hacer es tomar pacientes del
hospital en tratamiento psicoanalítico dentro del hospital. Pienso que cuando el psicoanalista
concurre a un hospital debe hacer lo que estuvimos reseñando antes: enseñar a los colegas a
pensar psicoanalíticamente, a utilizar los conocimientos dinámicos, de tal manera que ellos los
puedan utilizar dentro de otras técnicas terapéuticas o bien dentro de sus propias relaciones
grupales, o dentro de toda la propia organización institucional, tanto como en la comprensión del
trabajo como en otras esferas de la actividad del médico, psiquiatra, psicólogo, etc.
La práctica demuestra que el psicoanalista es mucho más útil en el hospital cuando forma grupos
operativos que cuando se dispone a una tarea asistencial con el psicoanálisis individual o aun con
terapia grupal con enfermos o familiares de los mismos.

- Nuevas condiciones para el trabajo con grupos e instituciones - Bozzolo y


L’Hoste

La destitución radical de las formas y sentidos sociales que encarnaban las instituciones y las
subjetividades de la Modernidad. Esta destitución se trata de una alteración radical de lo
socio-histórico-subjetivo.

La modalidad de esta alteración es la de un orden que se da vuelta y una subversión (trastornar algo
o hacer que deje de tener el orden normal o característico) de lo pensado, descarnando la materia
prima misma de nuestras subjetividades que son conmovidas por las nuevas formas colectivas de
vivir y de ser con otros.

Con respecto a las formas de existencia de los agrupamientos, se observa que experimentamos
cambios en su sustancialidad ontológica que dan lugar a otros caminos de constitución y
habitabilidad.

Tomando como universo situacional las prácticas de trabajo de intervención en agrupamientos


organizados alrededor de tareas en equipos de trabajo. Se les demanda a los profesionales de la
salud, intervenir en agrupamientos que se presentan en una multiplicidad de realidades inesperadas,
raras, diversas, anómalas.

El Hospital Público estaba tramado en Argentina en el acoplamiento con otras instituciones que, en
su conjunto, garantizaban a los ciudadanos el derecho a la salud y una formación y reconocimiento a
la idoneidad profesional. Sin embargo, el Estado nacional ha declinado ese lugar. No dona ni
sostiene valores acerca de un bien común, no es soberano en cuanto no detenta el monopolio de la
fuerza ni un orden de derecho legitimador. Su orden jurídico opera en la mera coyuntura,
transcribiendo a situaciones de derecho las que son puramente de hecho y propiciando una
experiencia social que la ley no ordena. El Estado actual carece de posibilidades de reproducción, la
cual garantizaba su estabilidad y su lugar meta-institucional.

Este es el tiempo del dominio del Mercado, instalado en el lugar de hegemonía del Estado. No
unifica. Se configura y reconfigura sin ninguna anticipación, en cuanto no hay estructura que
garantice su reproducción. Los parámetros del tiempo, la producción de verdad, la legitimidad y las
formas de articular el lazo social se han alterado sustancialmente.

Las instituciones en cuanto hoy no sostienen ni garantizan un orden simbólico.

En las condiciones socio-históricas subjetivas actuales, lo instituido está caído en su operatividad y


nos encontramos con que los grupos pueden constituirse o no.

Las modalidades de estar en los agrupamientos son dispersas, disgregadas, fragmentadas, carentes
de un articulador simbólico común. No se traman lazos entre compañeros ni con la tarea en un
proyecto profesional que aúnen una puesta de algo común. Los cuerpos amontonados van armando
formas de operar caracterizadas por la dispersión en sus prácticas. Proyectados a su aislamiento,
todos opinan, pero nadie se siente responsable de lo que enuncia; habla uno, después otro, se arma
una serialidad que presenta las subjetividades desvinculadas.

Las voces de los residentes presentan la alteración de una subjetividad que no interioriza ley ni
responsabilidad, lo que hace obstáculo para el cumplimiento de las propias reglas convenidas. No
hay reglas, sólo pactos. Asistimos a escenas que despliegan conflictos interpersonales de
rivalidades, desentendimientos, desestimaciones, acusaciones, en una dimensión afectivista que no
logra tope y proyecta a una proliferación de lo imaginario. A todas estas formas de estar las
llamamos el amontonamiento disgregado.

Estos agrupamientos presentan en lo fáctico una forma de operar, la del amontonamiento, que es
expresión de la configuración de nuevas subjetividades producidas en el vaciamiento de los sentidos
institucionales o de las viejas subjetividades estatales que resisten intentando apelar a las
significaciones caídas, lo que dramáticamente incrementa la impotencia.
No hay regla sino pacto, lo mismo le cabe al lazo social. Las ligazones se realizan en un mundo
predominantemente fragmentado y contingente, donde los cuerpos desvinculados pierden sus
bordes en la pura indeterminación.

Nuestra subjetividad profesional está conmovida ante la caída de una transferencia de saber y de un
lugar instituido. Los sufrimientos que se nos presentan no están focalizados. Podemos distinguir
distintos grados de incomodidad y malestar en las relaciones interpersonales, con la organización
jerárquica y material del trabajo, con la tarea prescripta.

La descripción de la cultura de la mortificación implicaba pensar un padecimiento sin sujeto por la


naturalización de lo instituido y lo silenciado de la institución. En la vertiente actual de agotamiento
de eso instituido y desvinculación de los lazos, las figuras de los padecimientos son otras. La
modalidad es de dolores no muy visibles, ni muy conscientes que se instalan y hacen cuerpo no
armando una experiencia.

Malestares difusos padecimientos. Con el padecimiento se convive, no tiene representación, no se


impone como una experiencia subjetiva; en sus palabras "decir que se padece indica y no indica al
mismo tiempo", a diferencia del sufrimiento que es experiencia totalizante, invasiva. Estas formas del
padecimiento son hoy más frecuentes que las angustias y conflictos producto de las instituciones del
encierro en tiempos estatales.

Los procedimientos se dirigen a provocar afectaciones que conmuevan y hagan posible inscribir el
padecimiento en un sufrimiento que haga experiencia. Se trata de inventar operaciones que abran la
posibilidad de salir del estado de amontonamiento a un hacer ser y hacerse en esa circunstancia.

Nominamos subjetividad situacional a la que se compone en las operaciones de su hacer en cuanto


ahí puede pensar lo que no puede pensar en otro lado. A este quehacer de composición es lo que
llamamos trabajo de pensamiento vivo, no de conciencia, sino de un producirse. De este modo,
subjetivarse sería un encuentro en que se deviene otro del esperado o buscado. Es ser afectado en
el sentido de tocado, exigido a hacer algo y tomar decisiones.

- El lider resonante crea mas - Goleman, Boyatzis y Mc Kee

El buen liderazgo ocurre cuando el corazón y la cabeza - sentimiento y pensamiento - se


encuentran. Todos los líderes necesitan suficiente intelecto para manejar las tareas y los desafíos.
Sin embargo, el intelecto por sí solo no les convierte en líderes.

Los líderes ejecutan una visión motivando, guiando, inspirando, escuchando, persuadiendo y
creando resonancia. Cómo lo hacen, es una clave fundamental para un liderazgo eficaz. La razón
radica en el diseño del cerebro humano.

El bucle abierto:

El cerebro es un bucle abierto. Los científicos describen el sistema de circuito abierto como una
"regulación límbica interpersonal", por la cual una persona transmite señales que pueden alterar los
niveles hormonales. Otras personas pueden cambiar nuestra fisiología y nuestras emociones. La
interacción continua de los bucles abiertos límbicos entre los miembros de un grupo crea una
especie de sopa emocional, y cada uno agrega su sabor a la mezcla. Las emociones negativas,
especialmente la ira crónica, la ansiedad o una sensación de inutilidad, interrumpen poderosamente
el trabajo, y secuestran la atención de las tareas en cuestión. Por otro lado, cuando las personas se
sienten bien, trabajan al máximo. Sentirse bien lubrica la eficiencia mental, haciendo que las
personas entiendan mejor la información y hagan juicios complejos. Por ejemplo, los agentes de
seguros con una actitud positiva hacen más ventas, en parte porque son capaces de soportar el
rechazo mejor q sus compañeros pesimistas

Conciencia de uno mismo:

Autoconciencia emocional: los líderes con una alta conciencia emocional están en sintonía con
sus señales internas, reconociendo cómo sus sentimientos les afectan y afectan a su desempeño en
el trabajo. Están en sintonía con los valores que les sirven como guía y a menudo pueden intuir cuál
es el mejor curso de acción, porque tienen una visión global en situaciones complejas. También son
capaces de hablar abiertamente de sus emociones.

Autoevaluación precisa: los líderes que conocen sus fortalezas y limitaciones se muestran abiertos
a aprender donde necesitan mejorar y aceptan críticas. La autoevaluación permite a un líder saber
cuándo buscar ayuda y dónde centrarse para cultivar nuevas fortalezas

Autoconfianza: conocer sus fortalezas permite a los líderes aprovecharlas al máximo. La seguridad
en sí mismo les permite destacar dentro del grupo. Aceptan con entusiasmo tareas difíciles

Autogestión:

Autocontrol: los líderes con autocontrol emocional encuentran maneras de manejar sus emociones
perturbadoras e impulsos, y canalizarlos de manera útil.

Transparencia: los líderes que son transparentes viven sus valores. La transparencia es la auténtica
apertura a los demás sobre los sentimientos, creencias y acciones de uno. Es lo que permite la
integridad.

Adaptabilidad: los líderes que son adaptables pueden hacer malabares con múltiples demandas,
sin perder su enfoque o energía. Son flexibles en adaptarse a los desafíos, ágiles en adaptarse al
cambio y en su pensamiento frente a nuevos datos o realidades.

Logro: los líderes orientados al logro tienen altos estándares personales que les impulsan a buscar
mejoras de desempeño. Tienen objetivos pragmáticos medibles pero desafiantes. Están
continuamente aprendiendo y enseñando maneras de hacerlo mejor.

Iniciativa: los líderes con iniciativa sienten que tienen lo necesario para controlar su propio destino.
Aprovechan las oportunidades o las crean, en lugar de esperar.

Optimismo: un líder que es optimista puede ver una oportunidad en un contratiempo, en lugar de
una amenaza.

Conciencia social:

Empatía: los líderes con empatía son capaces de sintonizar con una amplia gama de señales
emocionales. Escuchan atentamente y pueden captar la perspectiva de la otra persona.

Conciencia organizativa: puede ser políticamente astuto, capaz de detectar conexiones sociales
cruciales y entender relaciones claves de poder. Entienden las dinámicas dentro de una
organización.
Servicio: los líderes con alta competencia en servicio fomentan un clima emocional para que las
personas en contacto directo con el cliente mantengan la relación adecuadamente. Analizan la
satisfacción del cliente cuidadosamente, asegurándose de que están obteniendo lo que necesitan.

Gestión de relaciones:

Inspiración: los líderes que inspiran crean resonancia y consiguen mover a las personas con una
atractiva visión o misión compartida. Ofrecen un sentido de propósito común, más allá de las tareas
del día a día, haciendo que el trabajo sea emocionante.

Influencia: los indicadores de los poderes de influencia de un líder van desde encontrar el recurso
justo para que un oyente determinado, hasta cómo obtener la participación de personas clave y una
red de apoyo para una iniciativa. Son persuasivos y atractivos cuando se dirigen a un grupo.

Desarrollando otros: son expertos en cultivar las habilidades de las personas. Tales líderes dan
retroalimentación oportuna y constructiva y son mentores y entrenadores naturales.

Cambiar el catalizador: son capaces de reconocer la necesidad de cambio, desafiar el status quo y
defender lo nuevo.

Manejo de conflictos: los líderes que manejan mejor los conflictos pueden sacar lo mejor de todas
las partes, comprender las diferentes perspectivas y encontrar un ideal común que todos puedan
respaldar.

Trabajo en equipo y colaboración: los líderes que son jugadores de equipo generan una atmósfera
amistosa y ellos mismos son modelos de respeto, ayuda y cooperación. Atraen a otros a un
compromiso activo y entusiasta con el esfuerzo colectivo y construyen espíritu e identidad.

· El repertorio del liderazgo:

Cuatro de los estilos (visionario, coaching, afiliativo y democrático) crean el tipo de resonancia que
aumenta el rendimiento. Los otros dos estilos (timonel y autoritario), deben aplicarse con precaución:

1. Visionario. El líder visionario articula hacia dónde se dirige un grupo, pero no cómo llega allí, lo
que permite que las personas puedan innovar, experimentar. El liderazgo inspirador es la
competencia de inteligencia emocional que respalda con mayor fuerza el estilo visionario. La
transparencia, otra competencia de la IE, también es crucial. La competencia de la IE que más
importa para el liderazgo visionario es la empatía. La capacidad de sentir lo que otros sienten y
entender sus perspectivas ayuda al líder a articular una visión verdaderamente inspiradora.

2. Coaching. Los líderes coach ayudan a las personas a identificar sus fortalezas y debilidades,
relacionándolas con sus aspiraciones personales y profesionales. El coaching efectivo ejemplifica la
competencia de la IE para desarrollar a otros, lo que le permite a un líder actuar como consejero.

3. Afiliativo. El estilo de liderazgo afiliativo representa la competencia colaborativa en acción. Está


interesado en promover la armonía y fomentar interacciones amistosas. Cuando se enfocan en las
necesidades emocionales de los trabajadores, utilizando la empatía. Muchos líderes que usan el
enfoque afiliativo lo combinan con el enfoque visionario.

4. Democrático. El liderazgo democrático se basa en una tríada de habilidades de la IE: trabajo en


equipo, manejo de conflictos e influencia. Los líderes demócratas son grandes oyentes y verdaderos
colaboradores. Saben cómo sofocar el conflicto y crear armonía. La empatía también juega un papel
importante. Un enfoque democrático funciona mejor cuando, como líder, no está seguro de qué
dirección tomar y necesita ideas de los empleados expertos.

5. Timonel. Este estilo de liderazgo debe aplicarse con moderación, restringiéndolo a las situaciones
donde realmente funciona. El líder alcanza altos estándares de rendimiento. Es obsesivo con hacer
las cosas mejor y más rápido, y señala rápidamente el bajo desempeño. Desafortunadamente, si se
aplica excesivamente, el establecimiento de esta pauta puede ser contraproducente y llevar a una
moral baja, ya que los trabajadores piensan que están siendo presionados o que el líder no confía en
que ellos hagan su trabajo.

6. Autoritario. El líder autoritario exige el cumplimiento inmediato de las órdenes, pero no se molesta
en explicar las razones. Si los subordinados no cumplen con las órdenes, estos líderes recurren a
amenazas. También buscan un control estricto y seguimiento. De todos los estilos de liderazgo, el
enfoque autoritario es el menos efectivo. Este estilo hace al clima de una organización. El estilo
autoritario funciona en circunstancias limitadas, y solo cuando se usa con criterio

- Convertirse en un líder resonante:

El proceso para convertirse en un líder resonante consiste en cinco etapas llamadas


descubrimientos, basadas en la investigación de Boyatzis. Las personas que cambian con éxito de
manera sostenida en el tiempo, recorren las siguientes etapas:

• Primer descubrimiento: Mi yo ideal - ¿Quién quiero ser?, El cambio duradero requiere un fuerte
compromiso con una visión futura fuerte de uno mismo. Esto incluye reflexionar sobre una visión
para nuestra vida, que nos ayude a automotivarnos e inspirarnos, así como a determinar cuáles son
nuestros principios rectores.

• Segundo descubrimiento: Mi verdadero yo - ¿Quién soy yo? ¿Cuáles son mis fortalezas y
debilidades? Necesitamos la ayuda de una evaluación 360° (en la que participan todos aquellos que
trabajan cerca de nosotros) para ayudarnos a ver cómo estamos desempeñando nuestro trabajo.

• Tercer descubrimiento: Mi agenda de aprendizaje - ¿Cómo puedo aprovechar mis fortalezas y


reducir las brechas? Un plan de aprendizaje que trabaje hacia lo que queremos llegar a ser: nuestro
yo ideal.

• Cuarto descubrimiento: Experimentar y practicar nuevos comportamientos, pensamientos y


sentimientos hasta dominarlos. Esto implica reconfigurar el cerebro. Es necesario mejorar las
habilidades que hemos adquirido. Consiste en identificar nuestros malos hábitos, practicar mejores
maneras de lidiar con una situación y repetir hasta que la dominamos.

• Quinto descubrimiento: Desarrollar relaciones de apoyo y confianza. involucra la construcción


de relaciones de confianza en las que podamos sentirnos libres para experimentar, de quienes
podamos obtener comentarios útiles sobre nuestro desempeño.

EJEMPLO: Si dejas caer una rana hirviendo, saltará por instinto. Pero si colocas la rana en una olla
con agua fría y aumentamos gradualmente la temperatura, la rana no notará que el agua se está
calentando. Se quedará allí hasta que hierva el agua. El destino de esa rana hervida no es muy
diferente de algunos líderes que asientan en una rutina y dejan que las pequeñas conveniencias se
solidifiquen en grandes hábitos, permitiendo que la inercia sea lo que guíe.
- Crear organizaciones emocionalmente inteligentes:

Cuando se trata de liderazgo, cambiar un solo líder es solo el comienzo. El resto del trabajo es
desarrollar una masa crítica de líderes resonantes y, de ese modo, transformar la forma en que las
personas trabajan juntas.

Transformaciones paralelas:

La forma más efectiva de desarrollar liderazgo en las organizaciones es realizando transformaciones


paralelas guiadas por los líderes. Los grupos sólo comienzan a cambiar cuando entienden cómo
funcionan, especialmente si hay discordancia.

El poder de la toma de decisiones en grupo:

La toma de decisiones en grupo es superior a la del individuo más brillante del equipo. Los grupos
son más inteligentes que los individuos. Los líderes ignoran el poder del grupo con un gran costo. No
se puede asumir que la fuerza de solo nuestro liderazgo es suficiente para impulsar el
comportamiento de las personas. Para dirigir un equipo de manera efectiva, se debe abordar la
realidad del grupo. Los líderes que entienden las normas fundamentales del grupo y que son
expertos en maximizar las emociones positivas pueden crear equipos con alta inteligencia
emocional.

La realidad y la visión ideal:

Un líder que desea cambiar una organización debe primero comprender su realidad. El cambio
comienza cuando los líderes emocionalmente inteligentes cuestionan activamente la realidad
emocional y las normas culturales que subyacen en las actividades y el comportamiento diario de la
organización. Para crear resonancia y resultados, el líder debe prestar atención a las emociones de
las personas.

Consulta dinámica:

Un proceso llamado investigación dinámica puede ayudar a descubrir la realidad emocional de una
organización: qué es lo que le importa a la gente, qué es lo que les ayuda a ellos. El proceso utiliza
conversaciones dirigidas y preguntas abiertas destinadas a llegar a los sentimientos. Los temas se
hacen evidentes a partir de estas conversaciones, que luego se llevan a grupos pequeños para
discutir en mayor profundidad. Las conversaciones que siguen, sobre lo que es correcto y lo que no,
sirven de impulso. Las personas se sienten inspiradas y empoderadas, dispuestas a trabajar juntas
para abordar sus preocupaciones colectivas.

Creando un cambio sostenible:

Toda organización grande tiene focos de resonancia y disonancia. La relación global determina el
clima emocional y el desempeño de la organización. Para cambiar la relación hacia la resonancia, se
debe cultivar un grupo disperso de líderes emocionalmente inteligentes. Para hacer eso, la
capacitación de líderes debe ser la prioridad estratégica y ser administrada al más alto nivel. El
compromiso debe venir desde la cima. Un nuevo liderazgo significa una nueva mentalidad y nuevos
comportamientos. Tendrás que crear resonancia alrededor de la idea de cambio, e identificar a las
personas que asumirán los principales roles de liderazgo.

El siguiente paso es diseñar un proceso que permita a los líderes descubrir sus propios sueños e
ideales personales, examinar sus fortalezas y sus debilidades, y utilizar su trabajo diario como un
laboratorio de aprendizaje. Ese proceso también debe ser autodirigido e incluir los siguientes
elementos:

• Un vínculo con la cultura de la organización.

• Seminarios enfatizando el cambio individual.

• Aprender sobre competencias emocionales.

• Experiencias de aprendizaje creativo.

• Relaciones que apoyan el aprendizaje, como el coaching ejecutivo.

- ¿Para qué sirven los psicólogos en las empresas familiares? Aportes a la


Psicología Institucional - Lunazzi

Las empresas familiares son una variable fundamental para el desarrollo del país, así como para la
creación del equilibrio y bienestar económico-social. Son protagonistas activos de importantes
innovaciones y avances tecnológicos.

Las empresas familiares tropiezan con tres clases de dificultades:


1. La inestabilidad económica cíclica del país, que depende de los gobernantes
2. Las falencias en la gestión, carentes de profesionalidad lo cual acarrea problemas de
producción, administración y comercialización. Es competencia de los administradores.
3. La discontinuidad del proyecto institucional empresario familiar de una generación a otra.
debe ser incumbencia de los psicólogos organizacionales.

Las organizaciones son sistemas activos de procesamiento de información, que construyen y


transforman la realidad de acuerdo con su proyecto institucional. El proyecto institucional se
compone por la misión, la visión, los objetivos estratégicos y las estrategias:
● La misión: es la definición de la razón de ser de la organización, es el marco de referencia
más abarcativo que su decisión y acciones. Ejemplo: “Ser líderes en”..
● La visión: es una descripción ambiciosa y concreta a largo plazo de lo que la organización y
sus miembros pueden y deben hacer, es decir, una posible y deseable imagen del futuro.
● Los objetivos estratégicos: son expresiones de detalle de la misión que por lo general
corresponden a áreas específicas a desarrollar.
● Las estrategias: son las acciones de gestión necesarias para cumplir con los objetivos
estratégicos.

Se postula que en los integrantes de las empresas familiares pueden presentarse cuatro actitudes
ocupacionales: individualismo, solidaridad, exclusión y dependencia, que influyen decisivamente en
el éxito o fracaso de la continuidad del proyecto institucional.
Centrado en sí mismo Orientado a otros

Con proyecto institucional propio INDIVIDUALISMO SOLIDARIDAD

Sin proyecto institucional propio EXCLUSIÓN DEPENDENCIA

Individualismo: corresponde a alguien centrado en sí mismo más que en el proyecto institucional


empresarial. Pone el énfasis en la prosperidad económica y seguridad, y no la posibilidad de
compartir la elaboración, reelaboración y gestión del proyecto.

Exclusión: es la familia que no trabaja más en la organización por desacuerdos o conflictos


importantes. Carece de proyecto institucional propio, ya que fue expulsado o se autoexpulsó, y se
encuentra centrado en sí mismo, rumiando su frustración, enojo y resentimiento.

Dependencia: es la de aquellos familiares sucesores potenciales que se sienten ajenos al proyecto


institucional empresario familiar, ya sea por falta de interés o porque el fundador les niega
participación en la elaboración y gestión del mismo, o bien por ambas causas simultáneamente.

Solidaridad: el proyecto institucional es sentido como propio y se orienta a otros.

- Terapia institucional y la función del psicólogo:

La función del psicólogo organizacional es realizar la psicoterapia institucional a las personas que
comparten la conducción del proyecto institucional familiar para esclarecer los interrogantes,
problemas, con contradicción y conflictos, inconsciente y consciente, referidos al proyecto, y asistir
en la construcción de una actitud solidaria que sustente dicho proyecto. Es una psicoterapia. El
objetivo de la psicoterapia institucional es dilucidar lo que piensan y sienten las personas
involucradas, sin necesariamente alcanzar un consenso.

Se aborda esta terapia de un modelo integrativo y es necesaria una acción de neutralización de las
resistencias, mediante diversas técnicas, como el señalamiento y la interpretación.

El proceso consiste en encuentros grupales e individuales alternados y no tiene un tiempo de


finalización previsto, aunque suele durar dos y cuatro meses.

- La entrada al terreno institucional - Varela

Introducción

Cuando un equipo de investigación tiene como objeto de estudio a una institución se trata de una
relación particular entre grupo e institución. Un primer aspecto a tener en cuenta es que el equipo de
investigación es un grupo atravesado por fuertes determinaciones institucionales. Con lo cual habría
que decir que en una situación de este tipo se trata de la relación entre –por lo menos– dos
instituciones: la que investiga y la investigada; entendiendo por la primera no sólo a aquella que
encarga o realiza la actividad, sino antes aún al conjunto de supuestos y procedimientos académicos
y científicos, marcos de la actividad. Un paso más atrás se encuentra el conjunto de encargos y
demandas sociales que orientan toda investigación.
Investigar instituciones sin prestar atención a la dimensión social e institucional de la investigación
forma parte de lo que Lourau (1994) denomina los actos fallidos de la investigación.

El equipo es también un grupo, entendido en términos psicosociales. Aunque siempre atravesado


por las determinaciones socio–institucionales, lo grupal posee su propia fantasmática en tanto
encuentro de subjetividades singulares.

Si hay subjetividad es porque hay institución, por cuanto ésta es causa del sujeto psíquico. Tal como
lo expresa Kaes, la institución antecede al sujeto tanto lógica como cronológicamente.

Si se considera una forma social determinada, por ejemplo, el equipo de investigación, es evidente
que ella implica un conjunto abierto una trama de determinaciones sociales, institucionales, grupales
y subjetivas.

El acceso al terreno

- Las resistencias organizacionales. Los investigadores que se inician en la práctica de


observar una institución, suelen tropezar con un primer obstáculo en las puertas mismas de la
organización; ven trabado el acceso al campo. La institución recurre a su faz más defensiva,
se muestra celosa de sí y hasta es posible percibir actitudes paranoides en las conductas de
sus agentes. Estas manifestaciones de las resistencias de la organización también pueden
presentarse una vez que el equipo ha logrado ingresar y se encuentra ya en tarea de
observación, cambian de repente su actitud, etc.
- Respuestas maníacas y depresivas. Es muy posible que los investigadores noveles
experimenten la situación como un rechazo dirigido al propio grupo. No se trata de cuestiones
personales, pero en la medida en que los investigadores lo tomen así, lograrán constituirla
como tal y el problema se irá retroalimentando con las propias actitudes que el grupo
devuelva a modo de respuesta. Se sentirán excluidos y sus fantasías de rechazo derivarán en
conductas regresivas de temor y culpa. O, por el contrario, esas mismas fantasías podrán
despertar conductas opuestas, tales como la insistencia algo obsesiva o la agresión mediante
el contraataque. Dicho en lenguaje kleiniano el grupo corre el riesgo de caer en posiciones
maníaco depresivas o bien en posiciones esquizo paranoides.
- El rechazo autocumplido. A veces los temores comienzan a operar antes de entrar al campo.
Inhibidos de antemano, los practicantes podrán verse impulsados a elegir terrenos donde el
acceso es de por sí complejo: instituciones totales, organizaciones con tendencias sectarias,
lugares desconocidos donde no se cuenta con contacto alguno, etc. A veces en actitud más
dispuesta al rechazo que a la aceptación. La situación es vivida como una confrontación entre
el yo de los investigadores y la institución, y aunque este equívoco pueda entenderse como
una desviación neurótica de los sujetos, no deja de ser una situación que promueve la
institución.

Las fantasías inconscientes del observador

Los atributos del yo, sus objetos, las fantasías del sujeto, etc., estarán siempre en juego; y estarán
tanto más presentes cuanto más inconscientes sean. La presencia de esta fantasía, acompañada
del esfuerzo puesto en reprimirla y del sentimiento de culpa por el deseo indebido, configuran en
conjunto una situación que conspira contra las capacidades del observador, limitándolo, inhibiéndolo
y llevándolo a sabotear el cometido que se propuso.

Esto ocurre porque en el psiquismo del sujeto la escena institucional se liga inconscientemente con
la escena familiar, por ser la familia la institución que lo constituye y la primera que transita. Por lo
tanto, todo encuentro con una institución es en un sentido un reencuentro. Entre la organización
familiar que lo constituyó como sujeto y la organización social con la que ahora se vincula.

La naturaleza de las instituciones

Las instituciones se presentan siempre bajo un rostro idealizado que no coincide con su realidad
concreta. José Ingenieros sostiene que al igual que las especies humanas y animales, se presentan
como lo que no son y esto hace a su supervivencia. Lourau, al descomponer a la institución en sus
tres momentos dialécticos, ubica en la dimensión universal lo que él denomina la unidad imaginaria
de la institución, reunida en torno a los ideales que promulga; pero esta unidad, en tanto sólo
imaginada, resultará siempre desmentida, negada, por la fragmentación que representan las
realidades particulares de los distintos grupos e individuos; esta negación que se verifica en acto en
toda institución, se traslada al tercer momento, al de su organización singular, material y concreta.
De manera que en la realidad cotidiana de la institución se verifica siempre una distancia entre los
ideales promulgados y lo que ahí se hace día a día. Deleuze y Guattari (1973) definen a las
instituciones como máquinas sociales que funcionan a condición de estar descompuestas; esto es,
funcionan siempre de manera imperfecta. Por su parte, para Freud la institución es producto de una
ilusión, es resultado de la creencia de los sujetos de ser amados por igual por un líder o entidad
superior.

Se está planteando que las organizaciones no funcionan sino es en relación con una creencia, con
un horizonte inexistente al que hay que imaginar y con el que hay que comprometerse. Se verá que
organizaciones e instituciones son realidades que se enuncian a sí mismas y se presentan ante los
otros bajo una imagen que dista de su realidad actual.

Organización e institución. Nos referimos como institución a las formas y modos de relación entre los
sujetos y con el mundo que toda sociedad establece y sanciona tanto explícita como implícitamente
(el derecho, la educación, la religión, la familia, el modo de producción). La existencia de la
institución requiere de formas materiales, las que indistintamente pueden denominarse instituciones
u organizaciones (un tribunal, una escuela, un templo, una familia, una empresa). Con lo cual, las
organizaciones pasan a ser formas materiales que responden a un ordenamiento determinado en
función de un objetivo y una racionalidad que las excede, los cuales se sitúan por fuera de ellas en
un nivel que corresponde a la institución.

La falla institucional:

Ir al encuentro de una institución en particular, desconociendo la naturaleza de las instituciones en


general, suele producir un tropiezo con el desfasaje que existe entre lo que ellas son y lo que dicen
ser.

Aunque con arreglo siempre en lo material, las instituciones son una ficción, una invención social
sustentada en una idea.

El hecho de que los sujetos poseen en sí los mismos supuestos que hacen a la existencia de las
instituciones de su cultura lleva a veces a buscar la falla institucional para corroborar ese saber,
actúan orientados por la hipótesis de que ahí hay un secreto a develar.

Son las deudas del sujeto con la institución familiar las que ahora bajo el rol de observador intentan
solucionar en un escenario desplazado. Será siempre posible descubrir esa dimensión fallida de la
institución, pero, el resultado será sin mayor beneficio para ninguna parte.
Cuando los observadores se hallan demasiado implicados con el ideal de la institución, suele
producirse el efecto contrario, consistente en negar las evidencias que desmienten al ideal. Se
identifican con la institución y, en consecuencia, los datos de la realidad tienden a ordenarse según
la visión que ella promueve, pasando por alto todo aquello que atenta contra el ideario, y
sosteniendo lo fallido de la institución.

Otro efecto que producen las implicaciones de los observadores con la institución, con el imaginario
de la misma, es la tendencia a pasar a la acción. El observador implicado cae preso de la fantasía
de actuar dentro de la institución, ya sea sumándose a las prácticas que ésta realiza o bien
tomándola como objeto de intervención para “curarla”, en lugar de limitarse a observar.

En la medida en que el deseo de curar esté presente como supuesto en los practicantes al momento
mismo del inicio de la observación, se produce en ellos la sensación de estar actuando sin demanda
por parte de la institución, pierden el horizonte de la tarea y esto se traduce en el sentimiento de ser
rechazados o en la sensación de estar invadiendo un territorio ajeno, con la culpa que esto implica.

La consideración de los problemas inherentes a la entrada a la institución cobra una nueva


dimensión si se piensa que es el encuentro con la falla estructural de la institución lo que dispara
fantasías, las que se corresponderán con la fantasmática de cada equipo de observadores. Producto
de esa naturaleza “fallida” existe otro factor también de tipo estructural que provoca dificultades:

El cerco institucional

Toda institución se define por oposición al conjunto del sistema social y al resto de las instituciones.
No es un espacio abierto, sino que incluye en su interior aquello que se adecua con su función
principal, y con su cultura institucional, excluyendo lo que considera inadecuado.

Significa además efectuar una torsión de aquellas realidades del sistema social que no pueden
excluirse. Esas grandes relaciones que toda sociedad ordena, cuando no puedan ser excluidas del
interior de cada una de las instituciones, serán reapropiadas bajo un modo específico.

Puede decirse que toda institución tiende a conformarse como una totalidad fragmentada, dándole
un sentido propio a las realidades sociales.

Definirse por oposición a las demás instituciones significa que cada organización se dará una
identidad propia, particular, basada en aquello que la diferencia de las otras organizaciones
similares.

Es en función de estas oposiciones que cada organización tiende en su derredor un cerco, un límite
tanto virtual como real, con el fin de garantizar su integridad y evitar ser contaminada, desvirtuada
por fuerzas ajenas.

Castoriadis encuentra que existe una similitud entre el cerco que tiende en torno suyo la
organización social y la membrana que se establece en torno de la organización biológica, cerco que
regula el intercambio con el medio.

Por su parte, Elías Canetti plantea que las instituciones se constituyen lógica y cronológicamente a
partir de las masas cuando éstas son encerradas. Si las masas son conjuntos sociales abiertos y
más o menos espontáneos, el pasaje a la forma institucional se opera mediante su encierro en un
espacio determinado, así como a través de la limitación del número de sus integrantes.
Se ve entonces en qué sentido el ingreso al territorio de una institución estará siempre más o menos
impedido o regulado, y cómo esto ocurre por efecto de un factor estructural de cercamiento propio
de la naturaleza de las organizaciones sociales. En la constitución misma de una institución queda
de hecho establecida la división entre un interior y un exterior, entre los incluidos y los excluidos,
delimitación que será materia constante de atención y perfeccionamiento, y determinará la
conformación de una cultura propia.

Gerth y Mills (1972) sostienen que "las instituciones seleccionan y expulsan a sus miembros de
acuerdo con gran variedad de reglas formales y códigos informales”.

En el orden de lo formal recurren para ello a la consideración de variables que van desde las más
gruesas como edad, sexo y salud, hasta las más finas que se detectan mediante exámenes
elaborados de habilidades o aptitudes especializadas, de test de personalidad, etc. Las reglas
formales suelen acompañarse de criterios informales de admisión que no siempre se enuncian
explícitamente: recomendaciones de terceros, imagen personal, estilo de vida, etc.

El observador institucional, antes de serlo, será observado, analizado, en función de los


requerimientos formales e informales de la organización.

Se comprende mejor, entonces, de qué manera el acceso se ve restringido por un efecto de


estructura.

La institución analiza al observador y detecta en él la presencia o ausencia de los códigos y


variables que integran las funciones, el clima y la cultura organizacional.

El yo del sujeto resulta de hecho analizado por la institución a la que ingresa. Los temores, fantasías
y sentimientos que se despiertan en el sujeto cuando se sitúa en posición de observador son
también efecto de este análisis. Cuando se trata de un equipo de observadores el efecto que a
veces produce ese análisis es la disidencia interna.

Si esta situación es vivida como una cuestión personal o grupal, no sólo se resiente y complica el
proceso de observación, sino que los observadores dejan pasar de largo un excelente material, pues
aquello que les sucede habla de la institución.

Aquello que un buen observador debiera atender es la constatación de que en esa organización
existen mecanismos que suscitan regresiones en los sujetos. La institución habla en él.

A la manera de reglas de método

1. La claridad de la hipótesis de trabajo. El encuentro con la institución produce una crisis en la


persona del observador y en la grupalidad del equipo, porque las instituciones implicadas en el yo
son puestas de hecho en tela de juicio. La primera recomendación a los practicantes es que tengan
claro su objetivo cuando entran en contacto con la institución, será menor la posibilidad de entrar en
confusión previniendo las disidencias internas y de las crisis grupales. Además, sirve como tarjeta de
presentación ante la institución. La institución territorializa un lugar y coloniza un colectivo humano;
que opera en la materialidad del espacio al tiempo que lo hace en la subjetividad de las personas.
Hay una distancia entre ingresar a una institución y ser admitido por su gente, al punto que puede
bien darse lo uno sin lo otro.

2. La congruencia de la consigna de presentación. El acceso se verá siempre facilitado cuanto más


se adecuen las prácticas de los observadores a las funciones habituales de la institución; conviene
siempre que la consigna de presentación se articule en términos que resulten comprensibles para la
cultura organizacional; y, en la medida en que los observadores deban interactuar con actores
institucionales de diferentes niveles y sectores, esa consigna debería articularse en un lenguaje
accesible para todos. Todo equipo investigador/observador deberá saber presentar los beneficios
que su tarea aporta al campo donde actúa.

3. El objetivo del observador es producir información. Si se tiene en claro que la tarea es observar,
resultará más sencillo decidir las acciones a realizar y aquellas que conviene evitar. En principio
puede decirse que al investigador le conviene guiarse siguiendo esa consigna, actuando de manera
de acercarse a las fuentes de información y evitando las actitudes que lo alejen de ellas. Muchos
practicantes creen que deben moverse dentro de la institución siguiendo el modus operandi de la
disciplina que estudian o han estudiado, pero a veces ese modo puede alejarlos del acceso a la
información. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en este punto roza la cuestión ética; las
acciones del investigador están delimitadas por la ética científica, al tiempo que lo están por la
legalidad institucional. Lapassade cita más de un ejemplo en los que el investigador debe elegir
entre respetar esa legalidad o ganarse la confianza de los sujetos siendo “cómplice” de sus
transgresiones. Si las transgresiones no suponen un delito ni atentan contra la ética científica, en
última instancia el investigador estará eligiendo entre una actitud más conservadora que no ponga
en riesgo su permanencia en la institución, y una actitud que le permitiría acceder a mejor
información, pero que pone en riesgo su permanencia en el campo.

4. Donde fueres haz lo que vieres. En la institución se tiende a asimilar la presencia de los extraños
a lo que resulta más habitual en ese campo; por lo tanto, el equipo verá facilitada su tarea en la
medida en que asimile su presencia a los cánones institucionales. No se trata de mimetizarse con el
entorno, sino de facilitar el proceso de asimilación evitando los rechazos que podría producir una
manera disruptiva de presentarse. Se trata de tomar conciencia que las relaciones sociales no son
ingenuas, y de utilizar en el plano institucional las mismas estrategias que muchas veces se utilizan
en las relaciones comunes y corrientes.

5. La entrada al terreno es un proceso constante. Sobre todo, por lo que tiene de entrada en
confianza con la gente, la entrada a la institución debe entenderse como un proceso. Este proceso
debe realizarse de manera gradual. Bogdan y Taylor recomiendan que ese proceso se realice de
manera incremental, comenzando por visitas breves de manera de no verse inundado por datos que
luego, fuera del campo, no se sabrá cómo ordenar. El ingreso gradual elimina además el riesgo de
despertar una sensación de invasión en el ánimo de los actores institucionales. En realidad, el
acceso al terreno es un proceso constante porque la institución en sí misma no es un territorio
estático sino una realidad dinámica. Cambian las situaciones y relaciones internas y por lo tanto se
modifican las condiciones con las que se inició el trabajo. El equipo puede haber logrado la
aceptación que esperaba y se mueve por el lugar como en su propia casa, pero la movilidad interna
del personal puede enfrentarlo en cualquier momento con nuevos desconocidos que quizás
interpreten equívocamente su presencia. En este sentido los observadores deberán prevenirse del
efecto de acostumbramiento y de la tendencia a la institucionalización de la que es objeto todo aquel
que entra en relación con el lugar. Seguramente cuánto más cómodos se sientan, más creerán o
desearán formar parte de esa colonia, con el riesgo de pérdida de la posición de observadores.

6. El recurso de los informantes institucionales. El mantenimiento de una distancia óptima que


impida perder la perspectiva de observación no debe ir en desmedro del beneficio que produce el
acercamiento a las personas que puedan servir de informantes. Suele ser más rica la información
que se obtiene a través de charlas informales que las que brindan las entrevistas formales. Si no
desean desarrollar el recurso, les bastará simplemente con dejar que ocurra, pues de hecho la
relativa permanencia en un espacio delimitado produce el establecimiento de la relación social, de la
relación informal.

7. El sabio y el profano en la institución. Lapassade recomienda mantener una postura ingenua


respecto del saber en la interlocución que se sostiene con los actores institucionales. La deposición
del rol del sabio por parte de los observadores produce de hecho el trasvasamiento de información
desde la gente de la institución. En realidad, si se va ahí a observar es para conocer lo que se
desconoce; no se trata por lo tanto de adoptar una falsa postura, sino de asumir la que
situacionalmente corresponde. Quienes saben sobre esa institución son quienes la viven y le dan
vida, de manera que, más acá y más allá de las técnicas específicas a las que recurra, el equipo
observador sabrá sobre la institución ella en la medida en que interactúe en deponiendo su saber y
su ansia de saber.

Unidad IV: Evaluación e intervención en las instituciones

- La cultura del ejemplo: una nueva manera de hacer negocios - Taylor

¿Qué es cultura?

Es lo que las personas crean a partir de los mensajes recibidos acerca de cómo se espera que se
comporten. Se desarrollan culturas en cualquier comunidad de individuos que pasan tiempo juntos y
que están estrechamente relacionados por objetivos, creencias, rutinas, o valores compartidos.

Existen culturas en naciones, corporaciones, entidades deportivas, escuelas, familias, etc.

Captamos las señales que nos muestran qué hay que hacer y adaptamos nuestros comportamientos
en consecuencia. Si no lo podemos hacer abandonamos la tribu o la tribu nos expulsa.

Hay culturas que estimulan a sus individuos a funcionar al máximo nivel de su potencial y los
individuos parecen transformarse en “mejores personas''; contribuyen más y, al mismo tiempo,
apoyan el éxito de sus compañeros.

Las culturas se mantienen mediante los mensajes que se envían y reciben sobre qué
comportamiento se espera. Estos provienen de muchas fuentes y la mayoría son no verbales. Estos
mensajes provienen de 3 grandes áreas:

- Comportamientos: comportamiento de otros.


- Símbolos: episodios, artefactos y decisiones observables, a los que las personas atribuyen
significado.
- Sistemas: mecanismos para dirigir personas y tareas.

¿Cómo impulsan los valores la cultura?

Para que haya un cambio cultural se deberá conocer cómo funcionan los valores, y cómo se
expresan a través de los comportamientos, los símbolos y los sistemas de su organización.

¿Qué son los valores?

Al trabajar con la cultura es importante tener en cuenta la palabra “valor”. Es a lo que le otorgamos
valor. Lo que es importante para nosotros. Coloca el todo por delante del bien individual.
Valores enriquecedores: enriquecen y benefician a todos. A la mayoría de las organizaciones le
gustaría poseer; tal como la honestidad, integridad, disciplina, alegría, lealtad, etc.

Valores de autoprotección del ego: están más al servicio del ego. No apuntan al bien mayor, pero
juegan un rol muy importante en la vida de la organización.

Sin un buen liderazgo caemos con demasiada facilidad en el común denominador más bajo y
ponemos nuestras necesidades egoístas por encima de las necesidades del grupo. Los individuos
pueden afirmar que mantienen ciertos valores, pero sus comportamientos demuestran lo contrario.

La jerarquía de valores

Una empresa industrial tiene como valores la seguridad y el desempeño. Ambos son valores
enriquecedores: uno la preocupación por el empleado; el otro, el retorno para los accionistas.

En ciertas situaciones se presentan dilemas de valores. Nos fuerzan a equilibrar un valor con otro, a
escoger y a decidir. En efecto, debemos desarrollar una jerarquía de valores. Todos importan, pero
llegado el momento, algunos importan más que otros.

¿Cómo saber qué se valora realmente?

Hay una forma rápida de averiguar qué se valora: observar cómo la organización gasta su tiempo y
su dinero; o, en el caso de un individuo, la chequera y la agenda.

Todos tenemos una jerarquía de valores, aunque no nos guste admitirlo. Y esta jerarquía se torna
transparente cuando no podemos cumplir con todos.

Las ocasiones más claras son aquellas en las que hay un recurso limitado y se debe elegir cómo
utilizarlo. El tiempo y el dinero son recursos finitos. Los usamos en lo que creemos que es lo más
importante.

¿Ha hecho sacrificios para pagar la educación de sus hijos? ¿Tal vez vacaciones más cortas
o una casa más pequeña? En este caso, estaría demostrando que valora la educación por
sobre el placer, a sus hijos antes que a usted mismo. ¿Mira televisión o la apaga para
conversar con su familia? Decisiones basadas en valores.

A lo que valoramos más, le concedemos tiempo, a lo que valoramos menos, lo desplazamos.

Comportamientos, símbolos y sistemas

Comportamientos: reflejan nuestros valores. Si valoro a los clientes, no les venderé algo que no los
beneficiara.

Durante un proceso de cambio cultural, se necesita trabajar arduamente para modificar


comportamientos, los propios y los de los demás; y esto requiere ciertos cambios en su conjunto de
valores. En una organización se despliegan millones de comportamientos por día; tales como la
humildad, la escucha, producen franqueza y responsabilidad; entre otros.

Símbolos: son situaciones o decisiones a las cuales las personas les atribuyen un significado; es
importante comprenderlos. A los símbolos se los utiliza como una validación de percepciones de
valores.
Se acentúan con el relato de historias. Contar historias convierte a los símbolos en leyendas: los
momentos determinantes del pasado de su organización, los grandes episodios heroicos y las
personas que participaron en ellos.

Los símbolos se transforman en una plataforma clave en el proceso de desarrollo cultural. Son los
más difíciles de planificar.

Sistemas: abarca mecanismos de gestión que controlan, planifican, evalúan y premian a su


organización y a su personal. Son el resultado de decisiones históricas. Alguien en el pasado de su
organización ha tomado una serie de decisiones que desean sus sistemas. Modificar sistemas suele
demorar más que cambiar actitudes y valores.

- Hacia un modelo general del cambio personal - Snyder

Si bien el cambio es una condición para la existencia humana, estamos acostumbrados a considerar
la estabilidad y constancia en nuestra propia naturaleza. Es decir, depositamos bajas expectativas
en el cambio personal de nosotros mismos y de los demás, considerando que el cambio es difícil de
lograr.

- Parámetros del cambio personal:

La gente cambia en la medida que los cambios ocurren en el nivel de los sistemas de conceptos. El
ser humano sostiene suposiciones básicas que permiten darle sentido al propio mundo y sirven
como guía para la conducta.

Snyder desarrolló el constructo de la teoría del propio self. En esta el cambio real implica un
cambio en el mundo de la creencia de la persona que lo experimenta. El cambio en el sistema
conceptual (creencias) es el que mejor define el cambio personal.

Hay que tener en cuenta dos dimensiones para entender el cambio personal:

1. La profundidad y la extensión del cambio.


2. La medida en que el cambio es gradual o “catastrófico”.

La profundidad y extensión del cambio se entiende como dónde ocurre el cambio en el sistema de
creencias. Las creencias básicas, representan los postulados de más alto orden. Son las creencias
más abstractas, globales y generalizadoras que se sostienen y están en la base del sistema.

Los postulados más difíciles de cambiar son los de alto orden. La adquisición de habilidades y
conocimientos no altera el sistema conceptual. Estos cambios ocurren dentro del sistema de
postulados de bajo orden, que son más sencillos de cambiar. Este es un proceso aditivo de cambio
gradual.

Por otro lado, el cambio llamado de conversión comprende instancias muy críticas sobresalientes.
La información que ingresa al sistema de creencia es incongruente generando un cambio
catastrófico. Esto compromete lo que el autor llama “conexión gestáltica”.

Así el cambio no es aditivo ni gradual.

- Modelo heurístico del cambio personal:

En el proceso de cambio personal hay cuatro elementos que entran en juego.


1. Confrontación: es el reconocimiento de datos animales. El individuo se enfrenta con
información que no se ajusta a sus creencias preexistentes. Por lo general, las creencias
básicas están fuera de la atención. La confrontación obliga a objetivarlas y examinarlas.

Generalmente se responde a la confrontación con resistencia.

2. Resistencia: hay resistencia porque las creencias básicas proporcionan estabilidad y


coherencia al individuo. Los datos que amenazan el self serán resistidos.

Se espera resistencia cuando las creencias que son afectadas son fundamentales para el sistema
conceptual del individuo.

3. Validación: los datos anómalos son problemáticos cuando son considerados válidos, es decir,
cuando son reales y evidentes como para ser ignorados. Asimismo, pueden ser una fuente de
conflicto.

El impacto de la psicoterapia puede ser en parte atribuible al poder del psicoterapeuta para
convencer al paciente acerca de la validez de los datos anómalos.

El cambio profundamente arraigado debe involucrar ambas formas de pensamiento.

4. Integración: este proceso es dialéctico, es el resultado de una síntesis de las nuevas y viejas
creencias.

En la medida en que las viejas creencias sean positivas, el individuo se sentirá más motivado a
conservarlas en su mundo de nuevas creencias y viceversa. El proceso de resolución cognitiva es
ardua, ya que compromete emociones y estrategias de afrontamiento creativas.

- El cambio personal después de eventos traumáticos negativos:

Todo nuestro sistema de creencias es afectado después de un evento traumático, nuestra


percepción del mundo y nuestros valores.

La negación evita el quiebre psicológico total, reduciendo los montos excesivos de ansiedad y
confusión, y permite que la persona marque el ritmo de su recuperación.

- Aplicaciones a la psicoterapia:

En la psicoterapia la confrontación se da con los datos animales que a veces son presentados como
crisis vitales que no pueden ser asimiladas

El individuo percibe que algo anda mal pero no se da cuenta qué. En estos casos la tarea del
psicoterapeuta es encontrar, objetivar y etiquetar la dificultad.

La resistencia es la indecisión para abandonar o cambiar una vieja creencia. Es la incapacidad y/o
miedo para aceptar las demandas de una realidad y conjunto de creencias.

La validación es el triunfo sobre la resistencia. Este proceso de validación tiene dos etapas. La
primera es el convencimiento y voluntad de la necesidad de cambio; la segunda es la aceptación de
dicho cambio.

Para lograr la aceptación del cambio el paciente debe validar las nuevas creencias a través de la
experiencia y las emociones. La relación con el psicoterapeuta puede facilitar este pasaje.
- Análisis institucional - Lourau

La psicoterapia y la pedagogía son los dos sectores más avanzados de la investigación y de la


experimentación en análisis institucional. La psicosociología y el psicoanálisis manifiestan ciertas
preocupaciones, ciertas direcciones de investigación que convergen con las teorías institucionales
de los psiquiatras y psicólogos. Al hablar de intervención socioanalítica nos referimos a una
aplicación del análisis institucional en la práctica de los grupos, colectividades y organizaciones. Se
establece un paralelo con la intervención psicosociológica.

Hay que tratar de definir las condiciones teóricas de la intervención socioanalítica. En segundo lugar,
se delimitará las condiciones prácticas de la intervención socioanalítica. Por condiciones prácticas
se entiende a todo aquello que determina el lugar del analista en la situación de intervención, el
estudio del puesto de trabajo analítico y, por otro lado, la técnica de investigación, es decir, la
aplicación concreta de los datos teóricos contenidos en el método.

El análisis institucional engloba por ahora un método de conocimiento inductivo, que se sitúa junto al
análisis funcional, estructural y estructural-funcional, y junto a diversos modos de análisis
económico, político, etc.; también engloba un modo de análisis en situación más cercano a la terapia
psicoanalítica. En el primer caso, se trata de un análisis de gabinete, inspirado en intervenciones o
investigaciones de campo. En el segundo caso, es una intervención institucional analizada como tal.
El análisis de gabinete puede aportar materiales, favorecer la aproximación activa a la situación,
contribuir a su dilucidación teórica, sugerir modos de evaluación y criterios de validación.

El sistema de referencia del análisis institucional está determinado estrictamente por la presencia
física de los analistas en cuanto actores sociales en una situación social, y por la presencia material
de todo el contexto institucional.

Lo que permite construir una situación analítica son:

A. Una hipótesis: es posible descifrar las relaciones que los grupos y los individuos mantienen con
las instituciones. La dilucidación de estas relaciones pone de relieve que el vínculo social es un
acondicionamiento del no saber de los actores respecto de la organización social.

B. Los instrumentos de análisis:

Segmentaridad: se plantean dos tipos de unidades:

Unidad positiva de todo agrupamiento: se apoya en un consenso o en una regla exterior al grupo, o
en ambos a la vez. El consenso puede ser el sentido común, el de la solidaridad mecánica u
orgánica, el de la creencia común, etc. La unidad positiva del agrupamiento funciona a la manera de
la ideología.

Unidad negativa de todo agrupamiento: el agrupamiento produce la negación de la idea misma de


comunidad. La unidad positiva del grupo, de la organización, de la colectividad, es destruida por el
peso de la negatividad, ya que esta toma la forma de individualismo o nihilismo.

Transversalidad: es el fundamento de la acción instituyente de los agrupamientos, en la medida en


que toda acción colectiva exige un enfoque dialéctico de la autonomía del agrupamiento y de los
límites objetivos de esa autonomía. Reside en saber y en el no saber del agrupamiento acerca de su
polisegmentaridad. Es la condición indispensable para pasar del grupo-objeto al grupo-sujeto.
Distancia institucional: es el componente objetivo y subjetivo de la conciencia que los actores
tienen de su no integración, de la insuficiencia de sus sistemas de pertenencia, y sobre todo, de la
falta de transversalidad en la acción del agrupamiento determinado al que pertenecen.

Distancia práctica: es la forma del no saber referente a la función del sustrato material de todas las
instituciones y la organización social.

Implicación institucional: remite al conjunto de relaciones, consciente o no, que existen entre el
actor y el sistema institucional. La segmentaridad y la transversalidad actúan en el sentido de
especificar y modificar las implicaciones de cada uno de ellos.

Implicación práctica: indica las relaciones reales que este mantiene con lo que se denomina la
base material de las instituciones.

Implicación sintagmática: es la implicación inmediata que caracteriza la práctica de los grupos, la


articulación de los datos disponibles para la acción. Estos sintagmas sociales que son los grupos
efímeros y permanentes, pequeños o grandes, nos presentan las relaciones interpersonales.

Implicación paradigmática: es la implicación mediatizada por el saber y por el no saber acerca de


lo que es posible y lo que no es posible hacer y pensar. Una serie de oposiciones de homologías, de
antónimos y sinónimos, regula las acciones.

Implicación simbólica: es la implicación que más se expresa y menos se piensa. Es el lugar donde
todos los materiales gracias a los cuales la sociedad se articula dicen otra cosa: la sociabilidad
misma, el vínculo social, el hecho de vivir juntos, entenderse y enfrentarse. Uno de estos materiales
privilegiados es el sistema de parentesco simbólico que rige el ordenamiento y desordenamiento de
una colectividad grande o pequeña, a partir del momento en que una organización y determinadas
finalidades la constituyen como tal.

Transferencia institucional: decir que la estructura de la organización, y ya no solamente


determinado individuo que ocupa un lugar similar dentro de la estructura (el patrón, el médico, el
analista), es objeto de transferencia por todas las personas vinculadas con esa organización,
significa de hecho reconocer como algo esencial en la vida la organización, la existencia de una
implicación diversificada, según la clasificación antes propuesta.

De la situación analítica, puede decirse que se aparta de lo que es o de lo que quiera ser, la
situación de análisis definida por otros tipos de intervención: el psicosociólogo o el sociólogo de las
organizaciones tienden a condenar esta característica esencial del análisis institucional.

- La contratransferencia institucional del analista:

En el caso de la crisis real o potencial desencadenada por la institución del análisis institucional,
hablamos de provocación institucional, para designar el desplazamiento de lo instituido por parte de
la acción instituyente del analista.

El gran problema para el interviniente (sociólogo, psicólogo, socioanalista, asesor, experto, etc)
reside en comprender que interviene en un sistema de valores y de modelos culturales de los
clientes, será percibido como médico e intruso. Esto expresa la dificultad que se experimenta para
captar el lugar del analista en la división del trabajo. Para que haya situación analítica, hace falta, por
un lado, una demanda de la organización o de la colectividad-clientes; por otro, es necesario que en
el mercado haya existencia de analistas y organizaciones de analistas. La demanda se referirá a
determinado tipo de intervención (sociológica, psicológica, económica) y después a determinado
método de análisis.

Se desprenden conclusiones que contribuyen a establecer la regla fundamental del analista:

1. El analista ve su puesto de trabajo definido en cuanto a su contenido y delimitado en cuanto a


sus prerrogativas mediante la demanda de intervención, en el momento en que ésta se
convierte en requerimiento y contrato de intervención.
2. En el desplazamiento de la división técnica y social del trabajo que el analista produce, la
mediación más expresiva, y al mismo tiempo, la más oculta, es la relación financiera que
establece el analista con la organización-cliente.
3. La cuestión de las bases materiales de la intervención no puede sino remitir a la cuestión más
general de las bases materiales de la institución analítica. El análisis es una institución: esto
significa que el recurso a los analistas como intervinientes externos, efímeros o periódicos, y
pagos, es legitimado por el reconocimiento de cierto consenso y de cierta reglamentación
respecto de este intruso, de este provocador institucional que es el analista.
4. Lo que interviene en la situación analítica es la dilucidación de las relaciones establecidas
entre los clientes y las respectivas instituciones, entre los clientes y el analista, y por último,
entre el analista y las instituciones.

La contratransferencia institucional resulta de dilucidar:

A. La respuesta que da el analista a los clientes en función de las diferenciaciones del trabajador
colectivo, según estatus, edades, sexos, etc.
B. La respuesta que da el analista a la organización cliente como institución, inscripta en un
sistema singular de instituciones
C. La respuesta que da el analista a las transferencias de su propia organización analítica o de la
organización que cubre su equipo desde un punto de vista deontológico o metodológico e
ideológico.

El analizador:

Se distingue 3 tipos de desviantes, cuya importancia varía según el volumen, la forma y las
funciones de la organización:

Desviante ideológico: emite dudas sobre las finalidades y la estrategia de la organización.

Desviante libidinal: ocupa demasiado lugar en la estructura libidinal del grupo y con su sola
presencia, arroja dudas sobre la seriedad de la ideología o de la organización.

Desviante organizacional: ataca de frente el punto donde los problemas puramente prácticos y
materiales confluyen con las cuestiones más teóricas: la organización.

El analizador permite revelar la estructura de la institución, provocarla, obligarla a hablar.


Provocación institucional, acting-out institucional: por el hecho de remitir a sistemas de
referencia psicosociológicos (provocación emocional) o psicoanalíticos (acting-out), estas
expresiones sugieren tal vez que el análisis institucional menosprecia los elementos patológicos y
tiende a querer manipularlos.

Los individuos analizadores casi nunca surgen ex abrupto, como meras encarnaciones de la
negatividad de la institución. Se manifiestan poco a poco en una relación de oposición y/o de
complementariedad, como líderes competitivos o rivales.
El analizador es siempre material. El cuerpo es un analizador privilegiado. La institucionalización de
las relaciones entre mi cuerpo y el sistema de los objetos es lo que revela con mayor crueldad la
instancia económica en el sistema institucional. Por eso, el concepto de analizador deberá constituir
el objeto de futuras investigaciones institucionales.

- Claves de la Sociología - Lapassade y Lourau


- Relación entre institución y sociología:

La sociología es la ciencia de las instituciones. Esta definición fue sistematizada a comienzos del
siglo 20 por la escuela de Durkheim. Se parte de esta definición, aunque la historia de las doctrinas
sociológicas está hecha de intentos de confirmar, revisar y abolir esta definición, hasta excluir la
noción de institución del vocabulario de la sociología.

Por lo tanto, desde que una sociedad comienza a hablar de sus instituciones, puede decirse que
aparece la sociología. La Revolución Francesa supone que las masas toman la palabra acerca de
las instituciones. El sujeto de la historia ya no será desde ahora un espíritu absoluto encarnándose
en las instituciones, sino la acción instituyente de las masas contra el orden instituido.

Es importante mencionar que los primeros grandes sociólogos heredan casi íntegramente la
concepción clásica conservadora de la institución. El concepto de institución designa el objeto propio
de la sociología: este es el punto de vista expresado por discípulos de Durkheim, en el cual expresa
que son sociales todas las formas de actuar y de pensar que el individuo ha preestablecido y cuya
transmisión se efectúa por lo general a través de la educación.

- ¿Por qué decimos que las instituciones son el pasado?:

Se puede decir que la institución se manifiesta por comportamientos y modos de pensamiento; estos
comportamientos y modos de pensamiento no tienen como fuente la personalidad, la psicología
individual. Son, por el contrario, impersonales, colectivos. Estos comportamientos y modos de
pensamiento colectivos constituyen una herencia del pasado, un gobierno de muertos sobre los
vivos. Esta herencia de modelos culturales no es, sino el objeto, al menos de una de las
consecuencias de la educación.

La idea de que “la institución es el pasado” está muy matizada: son las instituciones vivas, tal como
se forman, funcionan y se transforman en diferentes momentos, las que constituyen los fenómenos
propiamente sociales, objetos de la sociología.

- ¿Qué transforman las revoluciones?:

La revolución produce contrainstituciones que pretenden fomentar el debilitamiento del mundo


antiguo. La destrucción de las instituciones que parecían eternas plantea problemas. Los dirigentes
del movimiento revolucionario tienen que dar cuenta de su acción ante las masas.

Las instituciones que intentan abolir las distancias y que son la crítica activa del conjunto de las
instituciones existentes son contrainstituciones.

- Concepto de grupo antagonista:

El concepto de grupo antagonista se expresa a través de la acción antiinstitucional por la crítica


ideológica, por la alternativa grupista, por el rechazo de los aparatos. La lucha antiinstitucional,
momento indispensable de la acción revolucionaria, es la respuesta inmediata a la acción
institucional, es decir, a la acción reformadora dentro de las instituciones existentes. Consiste en
actuar en favor de la construcción de nuevas formas sociales, en vez de negar las formas sociales
existentes.

- Los tres momentos del concepto de institución:


1. En el momento de la universalidad, el concepto de institución tiene como contenido la
ideología, los sistemas de normas, las “patterns”, los valores que guían la socialización.

Aislar este momento como lo hace la sociología idealista, supone seguir en una concepción
positivista, trascendente de la institución frente a la relaciones sociales reales.

2. En el momento de la particularidad, el contenido del concepto de institución es el conjunto


de las determinaciones materiales y sociales que viene a negar la universalidad imaginaria del
primer momento.

Aislar este momento como lo hace por un lado el economismo, y por otro el subjetivismo, supone
caer en la ideología de las necesidades, en una visión fenomenológica y psicologista de la
interiorización como base de la socialización.

3. En el momento de la singularidad, el concepto de institución tiene por contenido las formas


organizacionales, jurídicas o anómicas necesarias para alcanzar tal objetivo (la producción de una
mercancía) o tal finalidad (la educación).

Aislar este momento como lo hace la sociología de las organizaciones, y en general la ideología
organizacionista, supone dar autonomía a la racionalidad y la positividad de las formas sociales, en
detrimento de la historia, de las contradicciones y de la lucha de clases.

Con estos tres momentos de lo instituido, lo instituyente y de la institucionalización, el


concepto de institución se manifiesta como instrumento de análisis de las contradicciones
sociales.

- Las dos tendencias del análisis institucional:

Al momento de la escritura de este texto, en Francia, había dos tendencias de análisis institucional.
Ninguna de las dos tendencias forma parte de la sociología institucionalista en el sentido habitual del
término. Para los institucionalistas en Francia, la institución no constituye un objeto social entre
otros, como tampoco el signo de un retorno al sociologismo que excluye lo económico, lo político, lo
ideológico o lo psicológico. La institución es un objeto de conocimiento.

A partir de los años 1940, psiquiatras innovadores adoptaron el hospital como objeto de estudio, su
estructura, sus canales de comunicación y de no-comunicación. Esta corriente ha dado origen a la
psicoterapia institucional. Paralelamente se inició una corriente de pedagogía institucional.
Diferenciado en sus orígenes por la referencia al psicoanálisis (corriente psicoterápica), o a la
psicosociología y a la sociología (corriente de la autogestión), este movimiento se institucionaliza
bajo la forma de asociaciones, y enseñanzas en las universidades.

A partir de 1962, aparece el análisis institucional como método de intervención sobre el terreno, y ya
no solo como método terapéutico o pedagógico. El campo de intervención es casi siempre el medio
universitario.

- Dos formas posibles para el nacimiento de las instituciones:


El nacimiento y el desarrollo de las instituciones pueden describirse a la manera de una epopeya o
de una tragedia.

- Epopeya: los pequeños grupos informales consolidan su eficiencia organizándose en el seno


de un movimiento estructurado pero democrático, y acaban por adquirir la estabilidad y la
legitimidad de una institución aceptada por el conjunto de la sociedad.
- Tragedia: la espontaneidad del grupúsculo se pierde en el anonimato del movimiento de
masas y el rigor burocrático de la organización, para acabar por caer en la esclerosis de la
institución, a la que se acusa de reproducir las relaciones sociales autoritarias y la ideología
dominante que el grupúsculo se proponía evitar.

Dominan estas dos descripciones dos ideologías divergentes.

- Negatividad ascendente y negatividad descendente:

El ascenso o la caída en la institucionalización constituyen procesos sociales de gran generalidad y


no victorias o degeneraciones de los movimientos y los grupos. La negatividad que la concepción
optimista considera ascendente y la concepción pesimista considera descendente es a un tiempo
ascendente y descendente; el grupo niega la institución y la institución niega al grupo. Al pretender
institucionalizar un grupo, un movimiento poco estructurado, intentan aumentar su poder y al mismo
tiempo se someten a la muerte.

Institucionalizarse es adquirir una forma material, es volver a lo que negaban las fuerzas
instituyentes del grupo o movimiento, es adoptar formas y las normas instituidas con el fin de existir
como institución.

Cómo lo trabajamos en clase:

- Negatividad ascendente: la contrarrevolución se produce desde los grupos hacia las


instituciones.
- Negatividad descendente: la contrarrevolución se produce desde la institución hacia los
grupos.

Es importante que tengamos en cuenta que la negatividad no remite al sentido de algo negativo
como contrario a positivo. Apunta a negar aquello que ya está instaurado/instituido.

- Estrategia y construcción del conocimiento - Levy

Resumen

El objetivo de este trabajo teórico es explicar los procesos estratégicos desde la óptica de la
epistemología constructivista, analizando así el sistema, su entorno y sus vínculos. El lenguaje es el
coordinador conductual básico, mientras que la estrategia es el coordinador conductual de orden
superior. Proponen que el proceso estratégico consiste en una constante equilibración de
asimilaciones y acomodaciones sucesivas y simultáneas de los constructos cognitivos del decisor.

Concluyen que, dado que los cambios en el entorno son cada vez más rápidos, profundos y
complejos, los constructos cognitivos estratégicos deben estar en permanente proceso de
reconstrucción, incorporando a la incertidumbre y a la amenaza de ruptura cognitiva como trasfondo
y marco de la estrategia. Por lo tanto, la teoría de la estrategia puede ser profundamente potenciada
por la epistemología, entendida como la teoría del conocimiento.
Los niveles de aprendizaje en el proceso estratégico

El aprendizaje constituye la vía regia de la mejora de la calidad del proceso decisorio y la dinámica
intrínseca de las decisiones estratégicas, de las decisiones operacionales y de las decisiones
tácticas que se suceden en la dinámica que liga la fase de la formulación de la Estrategia
Empresaria con la fase de su ejecución. Llamamos “estratégicas” a las decisiones que tienen que
ver con la elección de fines u objetivos que resultan contrarios o simétricos o en conflicto en relación
con los fines u objetivos de otro u otros “agentes decisores”; llamaremos “operacionales” a las que
consisten en la asignación de medios o recursos para el logro de esos objetivos y llamaremos
“tácticas” a las que consisten en el mejor empleo posible de esos medios o recursos.

En el nivel de la decisión táctica, el aprendizaje se traduce en un “aprender incremental”, es decir,


un nivel de aprendizaje simple, por ejemplo del tipo “¿cómo mejorar la efectividad y la eficiencia de
la organización en su entorno?”.

En el nivel de la decisión operacional, el aprendizaje requiere “el aprender a aprender” que


implica un “deuterocambio” (Bateson, 1978 y 1979), del tipo “¿son los criterios de efectividad y
eficiencia empleados los que se deben emplear, o deben ser incorporados criterios mejores para
evaluar ese vínculo sistema-entorno?”.

En el nivel de la decisión estratégica, el aprendizaje requiere el “aprender a desaprender”. Este


máximo nivel significa operar el metacambio, un cambio respecto del esquema cognitivo con el cual
el cambio mismo es interpretado. En este caso, lo que debemos desafiar son los criterios o los
supuestos o las hipótesis que empleamos en el nivel anterior para definir el criterio de qué significa
el concepto de “mejor”. Este es un tipo de aprendizaje disruptivo, en el que lo que cambian son las
reglas de juego, no sólo estratégicas sino también cognitivas y hasta culturales de la organización,
entendida como Sistema Sociotécnico Complejo, SSTC (Levy, 2000, 2003, 2007 y 2010).

La Teoría General de Sistemas (TGS) significó la inauguración de una visión novedosa, que buscaba
“[...] investigar el isomorfismo de conceptos, leyes y modelos en varios campos y facilitar las
transferencias entre aquellos” (Arnold y Osorio, 1998, p. 1). Como ya señalamos, este abordaje
permite:

- Estudiar las interrelaciones que desarrollan los elementos o componentes de un sistema


sociotécnico complejo, así como los procesos de frontera, siempre decisorios, que se
despliegan entre el SSTC y su ambiente;
- Comprender que ambos aspectos se encuentran sistémicamente vinculados.

Dado que los SSTC desarrollan sucesiva y recursivamente percepciones, comprensiones y


razonamientos (no en el sentido de racionalidad absoluta), tanto acerca de sí mismos como del
teatro de operaciones, y toman decisiones, se los puede definir —de acuerdo con el concepto de
Mitroff y Linstone (1993)— como sistemas de ideas, de representaciones. No sólo actúan —según
su naturaleza— en áreas de diversa índole a partir de ideas. Constituyen, además, usinas que
producen y prueban ideas, siendo sin duda las decisiones estratégicas las más importantes.

Bateson (2001) definió la epistemología como: […] una rama de la ciencia combinada con la
filosofía. Como ciencia, la epistemología es el estudio de la manera en que determinados
organismos conocen, piensan y deciden. Como filosofía, es el estudio de los límites necesarios y
otras características de los procesos del conocimiento, el pensamiento y la decisión. (p. 201).

De allí que caracterizar la estrategia, especialmente la decisión estratégica, como un proceso


cognitivo implica la adopción de fuertes compromisos epistemológicos.
En el presente trabajo, profundizaremos en los supuestos filosóficos que subyacen en nuestro
enfoque.

El concepto del saber como modelo cibernético constituye un aporte clave. Los SSTC construyen
una cognición (por ejemplo, una decisión) que supone, a su vez, una cognición acerca de sí mismos
(el observador) y del teatro de operaciones (lo observado). La decisión, como modelo cibernético, es
una construcción que apuesta a su capacidad de encaje adaptativo y opera por retroalimentación
recursiva. Como veremos aquí, esto modifica de manera radical las inferencias a las que conducía la
epistemología de la correspondencia, por lo que debemos emprender el estudio de los SSTC desde
la óptica de la epistemología constructivista (von Foerter, 1984, 1991, y 2003).

Los procesos de frontera y las relaciones sistémicas

En todas las fases del proceso estratégico, desde la de apreciación inicial hasta la de evaluación y
aprendizaje, estamos haciendo, constante y sistemáticamente, conscientemente o no, inferencias
sobre “la realidad”. La “realidad de ahí afuera” del sistema y la “realidad de aquí adentro”. Si nos
abstuvimos de postular una “realidad en sí” como propone el constructivismo, resulta lógico suponer
que el sistema cognitivo en tanto tal es un sistema clausurado. No se afirma con esto que los
sistemas no toman o interactúan con algo que se encuentra por fuera de sí mismos. El alimento que
mantiene vivos a los organismos proviene de fuera de ellos.

La mesa que esquivamos para no tropezar no es sólo una fantasía creada por nuestras mentes. Los
pacientes de una población no son sólo fruto de la imaginación de un hospital.

Lo que sostiene el constructivismo es que algo se convierte en “alimento”, “mesa” o “enfermedad”


sólo a través de un proceso cognitivo llevado a cabo por un sistema, y que la construcción resultante
(“alimento”, “mesa”, etc) no puede ser corroborada en su correspondencia respecto de un mundo en
sí. Así como no podemos saltar por encima de nuestra propia sombra, los sistemas no pueden
conocer lo real en tanto noúmeno sino lo que ellos mismos han creado (Watzlawick, 1978, 1983,
1988 y 1984; Watzlawick, Bavelas y Jackson, 1967; Watzlawick, Weakland y Fisch, 1977;
Watzlawick y Weakland, 1977; Watzlawick y Krieg, 1994).

El constructivismo sostiene que los sistemas cognitivos operan en clausura. La clausura implica que
los elementos del sistema se generan unos a otros mediante decisiones de operaciones de
producción en el sistema.

Para Von Foerster, la cognición se desarrolla en un “espacio curvo”, en el cual el sujeto de la


actividad cognitiva construye: [...] su realidad, reacciona después ante ella como si existiera
independientemente de él, ‘allí afuera’, y finalmente quizá llega al conocimiento perplejo de que sus
reacciones son a la vez el efecto y la causa de su construcción de la realidad (Segal, 1994, p. 18).

Las construcciones cognitivas no refieren a algo que tiene entidad más allá de las construcciones del
sujeto sino que el sistema opera de modo autorreferencial. Como explica von Foerster (1984),
“afuera” no hay luz ni color sino sólo ondas electromagnéticas; no hay sonido ni música sino sólo
variaciones periódicas de la presión del aire. Y por eso la pregunta por “lo real” debe dirigirse hacia
la búsqueda de una comprensión del fenómeno cognitivo.

La distinción constituye el movimiento básico y recursivo de la cognición y es para este trabajo un


tema central del proceso de la estrategia. Como señala Varela (1975), la distinción primordial permite
separar unas de otras las formas de manifestación que el sujeto llamará “mundo”
(sistema-escenario). A su vez, las distinciones se convierten en el punto de partida de nuevas
distinciones, que abren paso a nuevas distinciones y así, recursivamente. “Hay recursión”, dice
Maturana (1996), “cada vez que una operación se aplica sobre las consecuencias lógicas de su
aplicación” (p. 218). Estrategia implica distinción y recursión. Desde el punto de vista del sistema, la
operación de distinción decanta en experiencias que se le ofrecen con cierto grado de estabilidad, a
las que pone nombre y sustantivo como —por ejemplo— “silla”, “alegría”, “amigo” o “competidor”.
Por lo tanto, “silla”, “alegría”, “amigo” o “competidor” no refieren a algo fuera del sistema cognitivo
que los construye sino a experiencias de experiencias de experiencias.

Mediante el lenguaje, los seres humanos distinguen unidades, ya sean conceptuales (“dignidad”,
“competitividad”) o concretas (“taza”, “Coca-Cola”), ya simples (“áspero”, “”Envase retornable de dos
litros”) o compuestas (“león”, “Portafolio de Negocios”). Por eso, como suelen recordar los
constructivistas, los seres humanos somos seres humanos en el lenguaje: somos una distinción
construida mediante el lenguaje.

De acuerdo con Maturana, la de un sistema viviente es un proceso de interacciones recursivas entre


ese sistema vivo y el medio que cursa como un fluir de cambios estructurales congruentes y
recíprocos, como un resultado sistémico de sus interacciones recurrentes (Maturana, 1996).

Del mismo modo, la viabilidad de un SSTC exige que su estructura se mantenga congruente con el
cambio estructural continuo del entorno (incluyendo a todos sus agentes).

Cuando deja de generar cambios estructurales congruentes con los del entorno, el sistema ha
perdido su capacidad de adaptación. Pero cuando el nivel de turbulencia del cambio tecnológico, de
innovación y de rivalidad competitiva del entorno es de saltos bruscos, de discontinuidades, de
hipercomplejidad, la decisión estratégica requiere un nivel de inteligencia disruptiva que permita un
cambio completo en la concepción del modelo del negocio.

Clausura y comunicación

Dentro de los SSTC, así como entre los seres humanos en general, el lenguaje constituye la interfaz
por excelencia. La palabra es el coordinador conductual primario, mientras que la estrategia es el
coordinador conductual de orden superior. La estrategia marca el norte del cambio estructural del
sistema que debe traducirse en un cambio conductual de sus miembros. Por eso, la ejecución de la
estrategia requiere el alineamiento cognitivo (coordinaciones conductuales consensuales del
conjunto de los integrantes).

Según Gore y Dunlap (2006), las organizaciones no son cosas dentro de las cuales se producen
comunicaciones, sino que son en sí mismas fenómenos comunicacionales que además actúan como
ambientes semánticos. Luego, puede afirmarse que una organización no tiene comunicación, sino
que es comunicación en sí misma (p. 149).

De la tesis constructivista —según la cual no existe manera de comprobar la correspondencia


(match) entre la cognición construida por un sistema y una realidad en sí— se desprende que
tampoco resulta posible probar la correspondencia entre la cognición que un sujeto busca comunicar
y la cognición que construye el receptor a partir del mensaje recibido. Dicho de otro modo, si cada
individuo es un sistema cognitivamente cerrado, no puede probarse que, cuando alguien dice
“competitividad”, la interpretación que realiza el oyente se corresponda con el significado que el
hablante desea transmitir.

Así, las nociones de clausura operativa, autorreferencia y autoorganización, aplicadas a las


personas o a los SSTC, dejan planteada la pregunta acerca de las características que deben
atribuirse a la comunicación. La comunicación depende de la construcción en el lenguaje de un
dominio consensual entre el emisor y el receptor.

De acuerdo con la tradicional teoría de la comunicación de Shannon, lo que “viaja” de un individuo a


otro no es el significado sino señales, que tienen un significado específico codificado en ellas por
quien las emite. Para que el receptor pueda decodificar la señal, deben cumplirse dos condiciones.
La primera, que reconozca a la señal como una señal. La segunda, que cuente con un significado
específico asociado a la señal. En el ámbito técnico o científico “duro” de la racionalidad en sentido
absoluto, suele darse por supuesto que el código del emisor y del receptor son los mismos, pues el
lenguaje que emplean se ha formalizado fijándose a priori tanto las señales que serán permitidas
como los significados asociados con cada una.

Pero cuando el sistema de comunicación no fue establecido de manera deliberada —como ocurre,
por ejemplo, en un lenguaje natural—, suponer que los códigos y los significados atribuidos por los
participantes son idénticos se torna un procedimiento mucho más cuestionable.

Sin embargo, desde el enfoque que estamos desarrollando, las palabras no refieren a una realidad
externa e independiente de los sistemas cognitivos de quienes participan en la comunicación, sino a
las representaciones de las experiencias que esos sistemas cognitivos han construido.

Por esta razón, la comunicación sólo puede llevarse a cabo dentro de los límites de un dominio
consensual, en el que los participantes han adaptado y compatibilizado entre sí sus
conceptualizaciones por medio de experiencias interactivas, recurrentes y recursivas. Una decisión
grupal compartida se basa en esta premisa.

La epistemología del constructivismo radical aplicada a la comunicación permite extraer algunas


conclusiones muy importantes para entender al modelo de decisión estratégica. En primer lugar, no
puede determinarse la corrección de una interpretación (palabra, mensaje, situación, escenario
competitivo) sino sólo su viabilidad, cualquiera sea el número de experiencias confirmatorias del
encaje. En segundo lugar, la viabilidad sólo puede evaluarse desde el punto de vista del intérprete.
Ambas conclusiones no sólo son aplicables a las interpretaciones que los seres humanos realizan
constante y cotidianamente y toman decisiones. Algo similar ocurre en el ámbito de las ciencias. Con
independencia de cuánto sirve una teoría a los propósitos científicos de explicar, predecir y controlar
su objeto, nunca podrá ser presentada como una descripción adecuada y correspondiente de la
realidad en sí, sino sólo como una explicación posible (viable) de las experiencias de los científicos.

Piaget y el constructivismo radical

La obra de Piaget constituye uno de los trabajos fundacionales del enfoque constructivista (Piaget,
1968 y 1995).

Piaget comienza a desarrollar el concepto clave de su pensamiento: el conocimiento no es una


representación adecuada de lo real sino una construcción que permite al individuo adaptarse al
entorno. Este punto de vista resulta crucial y prioritario para comprender nuestro enfoque sobre la
decisión estratégica.

Esa construcción es el producto de una reflexión de la mente sobre sus propias operaciones. El
conocimiento se construye por medio de dos procesos principales (asimilación y acomodación)
controlados por un mecanismo de autorregulación interno (equilibración). La asimilación permite
incorporar los inputs que provienen del ambiente a las estructuras cognitivas del individuo, mientras
que las estructuras preexistentes se reacomodan a fin de incorporarlos. El proceso estratégico,
desde la formulación hasta la ejecución, consiste en una constante equilibración de asimilaciones y
acomodaciones sucesivas y simultáneas.

Para el constructivismo radical, el planteo de Piaget presenta importantes implicaciones


epistemológicas. Durante el proceso estratégico, el sujeto cognoscente asimila y acomoda las
señales en estructuras que le permiten predecir, decidir y controlar su propia experiencia siempre
tomando decisiones.

No obstante lo ajustadas que se muestran una y otra vez a los móviles y objetivos del individuo, esas
estructuras no refieren a la realidad en sí: sólo prueban que ciertos inputs se acomodan a éstas con
una frecuencia suficiente como para considerarlos co-ocurrencias invariantes.

La interpretación constructivista radical de la epistemología de Piaget subraya que las


representaciones del entorno, el conocimiento del mundo que construye un individuo y sus
decisiones, son siempre el resultado de su propia actividad cognitiva. La materia prima de esa
construcción son los datos sensibles, respecto de los cuales no se supone ninguna conexión con
una realidad en sí.

La estrategia es el resultado de la externalización de los constructos cognitivos del sujeto (del


SSTC), una operación inherente a cada acto de autoconciencia o de conciencia experiencial.

La equilibración cognitiva completa constituye una suerte de estado ideal que, aunque inalcanzable,
orienta los procesos de asimilación (de lo dado a la experiencia —señales o inputs— a las
estructuras formadas en el pasado) y de acomodación (toda vez que las señales con las que se está
operando no puedan encajarse en las estructuras disponibles).

En rigor, la permanencia o la universalidad de nuestros constructos cognitivos —sostiene Von


Glasersfeld (1987)— son siempre y necesariamente precarias. Aun cuando pudiera alcanzarse un
acuerdo intersubjetivo perfecto respecto de las construcciones cognitivas particulares, esto no
probaría que las personas han descubierto la verdadera estructura del mundo, sino sólo que se ha
logrado establecer una construcción común y viable.

La decisión humana como núcleo central del dominio de las ciencias cognitivas

Por lo general, el concepto “cognición” se aplica a los procesos y los productos superiores de la
mente humana.

Entre éstos suelen incluirse el conocimiento, la conciencia, la inteligencia, el pensamiento, la


imaginación, la creación, la generación de planes y estrategias, el razonamiento, la inferencia, la
resolución de problemas, la elaboración y la clasificación de conceptos, el establecimiento de
relaciones, la simbolización y, por supuesto, la decisión. Sin embargo, existen otros componentes
cognitivos que deben considerarse tales, aun cuando no exhiban un carácter de producto intelectual
tan marcado (por ejemplo, los movimientos motores organizados en los niños y la percepción) o se
encuentren fuertemente relacionados con procesos sociopsicológicos (los usos del lenguaje
sociocomunicativos y la cognición del mundo humano, entre otros).

Una comprensión acabada de la decisión exige develar el entretejido del funcionamiento cognitivo,
ya que cada proceso desempeña un papel clave en la operación y el despliegue de los otros. Por
eso, lo que un sujeto imagina suele depender de sus conocimientos o del modo en que clasifica sus
conceptos. La mente puede pensarse como una suerte de dispositivo que realiza una amplia
variedad de operaciones que se traducen en una también vasta diversidad de productos, la mayoría
de ellos, decisiones.
Desde luego, se trata de un dispositivo muy organizado, cuyas partes no conforman un agregado
sino un sistema complejo y fuertemente interconectado en constante desarrollo (Flavell, Miller y
Miller, 2002).

El cerebro humano mapea todo objeto externo, cualquier acción externa y todas las relaciones que
los objetos y las acciones asumen en el tiempo y en el espacio, especialmente lo relacionado con el
resto del cuerpo que lo alberga.

Las imágenes en nuestras mentes constituyen los mapas momentáneos de todo lo interno y todo lo
externo al cuerpo, concreto y abstracto, presente o previamente registrado en la memoria. Pero,
además, estos mapas perceptuales de nuestra mente son sentidos y experimentados en forma de
sentimientos y emociones.

Así mismo, nuestra habilidad de imaginar eventos posibles depende del aprendizaje y del recuerdo y
éste es el fundamento del razonamiento, del proceso imaginativo de planificación para vivir el futuro
y de la capacidad de resolver problemas y de tomar decisiones. Pero este mismo proceso genera
que nuestra memoria esté gobernada por nuestros conocimientos previos sobre experiencias del
pasado, produciendo que nuestras memorias construyan prejuicios sobre nuestra historia y sobre
nuestras creencias.

En relación con el concepto ya desarrollado de “valor”, el cerebro selecciona y ordena las imágenes
en función del valor otorgado a cada una de ellas, siendo este valor otorgado en relación a su
conexión con las necesidades sentidas por ese ser humano y las emociones y sentimientos
asociados a esas necesidades (Damasio, 2010). Como hemos señalado, las emociones funcionan
como “marcadores” en ese proceso de atribución de valor.

La memoria, por su parte, desempeña un papel central en el proceso decisorio en todo su sistema
de fases, dimensiones y retroalimentación. Pero, fundamentalmente, en estas últimas, entendidas
como niveles sucesivamente más elevados de aprendizaje. De acuerdo con la psicología cognitiva,
“[...] la noción de memoria designa los estados mentales portadores de información, mientras la
noción de aprendizaje designa la transición de un estado mental a otro” (Gaonach, 2003, p. 284).

El aprendizaje y la construcción del cambio

La distinción entre aprendizaje y maduración resulta crítica para el análisis cognitivo de la capacidad
de inteligencia estratégica de los SSTC. La ampliación de la estructura, la acumulación de recursos
o el incremento del número de prestaciones que es capaz de producir pueden ser variables
indicativas del grado de crecimiento en inteligencia colectiva alcanzado por un sistema. Pero la
capacidad que despliegue para modificarse a sí mismo con el fin de poner esos recursos al servicio
de la consecución de sus objetivos señala un nivel superior de desarrollo.

De acuerdo con el grado de integración de la actividad psicológica, el aprendizaje puede ser


elemental o complejo.

Los aprendizajes elementales (habituación, condicionamiento, etc.) se relacionan con el control


que ejercen los estímulos del medio. Los aprendizajes complejos como los requeridos por el
proceso estratégico, en cambio, están mediatizados por representaciones simbólicas y dependen de
la significación que el individuo atribuye al estímulo. El análisis del aprendizaje complejo, “[...] se
aplica, más que a las características del entorno, al sujeto-aprendiente, a sus conocimientos
anteriores y a las actividades cognitivas de procesamiento de la información que despliega” (Houdé,
2003, p. 27). De aquí se desprende que detectar las construcciones y modalidades cognitivas
activas en los SSTC significa investigar la manera en que el sistema y sus miembros desarrollan
aprendizajes complejos.

Las personas aprenden sobre el mundo decidiendo y actuando en él y experimentando las


consecuencias de sus decisiones y de sus actos. De este modo, los aprendizajes en tanto procesos
cognitivos permiten la autorregulación y la regulación social de los sentimientos, los pensamientos,
la decisión y la acción. La cognición social supone la interacción de los individuos que aprenden e
implica la construcción de una realidad compartida que, a su vez, implica decisiones grupales. La
cognición social es social porque se ocupa del aprendizaje acerca de la asociación con otros y
porque se produce en asociación con otros.

Lógicamente, de esto depende la calidad del proceso de decisión. Dado que las personas buscan
aprender aquello que es relevante en el mundo social, la motivación aparece como un elemento
inherente a la cognición social. Las motivaciones —en particular, las vinculadas con variables
afectivas o epistémicas— y la cognición social se influyen de manera sinérgica en múltiples formas.

Gracias a la interacción, los miembros de toda organización se encuentran embarcados en un


proceso de aprendizaje continuo. La construcción de cogniciones en la interfaz del lenguaje —ya sea
por parte de un SSTC o de sus integrantes— es un tipo de aprendizaje complejo estrechamente
vinculado con la intersubjetividad y la motivación.

Con respecto a la memoria en un mundo caracterizado por cambios profundos y constantes, Hirst y
Manier (1995) señalan que recordar en un entorno extremadamente cambiante implica adaptarse a
las alteraciones en la relación entre la mente y el contexto. Puntualizan que todo acto cognitivo es el
emergente de complejas interacciones entre el contenido, el contexto, las interacciones, el mundo
exterior, los procesos sociales, las influencias culturales y las restricciones biológicas. Que todo lo
que es recordado tiene contexto, que todo aquel que memoriza o que recuerda tiene intenciones,
que todo acto de memoria ocurre en un contexto específico, en un mundo estructurado en una
determinada manera, en un entorno cultural y social, “aunque se trate de un diálogo interno de una
persona solitaria” (Hirst y Manier,1995, p. 115).

En este sentido, esta visión del mundo (Hastie y Dawes, 2010) sostiene que una mente humana
aislada no habría podido crear la teoría de la relatividad, una sinfonía o una bomba de hidrógeno sin
el aporte de conocimientos provenientes y heredados de otros seres vivientes del presente y del
pasado.

La toma de decisiones inteligente supone no sólo aplicar un conocimiento, sino también desarrollar
un saber inherente a la práctica: conocimiento en la acción. Éste se construye cuando quien toma la
decisión reflexiona mientras actúa frente a una situación inesperada. La reflexión en la acción
significa cognición y metacognición en tiempo real. Así, cada vez que un miembro de un SSTC evita
separar el pensar y su actuar, se convierte a sí mismo en un investigador de su dominio. Aquí
debemos insistir que en el caso de las decisiones no repetitivas, especialmente las estratégicas, no
se debe suponer que se alcanzará el nivel de racionalidad en sentido absoluto.

A medida que ascendemos en los niveles decisorios de un SSTC, la complejidad de las decisiones
se incrementa.

Dadas las características de los teatros de operaciones actuales, es necesario desarrollar una
potencia cognitiva que permita elaborar respuestas decisorias rápidas y viables.
Esto exige mucho más que la habilidad para aplicar reglas a casos de manera pertinente, la tékne
aristotélica. Se requiere reflexión en la acción, único antídoto contra la reiteración mecánica de las
fórmulas ya probadas. Implica desafiar la interpretación que brinda la teoría de la acción propia
mientras ésta está en juego, aprovechando su viabilidad y buscando los desencajes
simultáneamente. Si bien se trata de un desafío que todos los miembros del SSTC deberían asumir,
resulta especialmente ineludible para quienes desempeñan responsabilidades de nivel operacional y
de nivel táctico.

Los gerentes, dice Schön (1983), reflexionan, pero raramente reflexionan sobre su reflexión. En
consecuencia, el metaconocimiento que de esa práctica podría desprenderse no se hace consciente
para el sujeto ni accesible para quienes lo rodean. La mejor forma de hacer consciente cómo se
razona consiste en obligarse a explicarlo a otros, ya que enseñar es la mejor forma de aprender.

El lenguaje como interfaz de la comunicación supone la construcción —implícita o deliberada— de


un dominio consensual. Éste permite que los participantes construyan interpretaciones que se
modelan, evalúan y corrigen en función de su encaje y no de su correspondencia. Si los SSTC son
comunicación, para decidir grupalmente, sus miembros deben aprender el lenguaje en que esa
comunicación se desarrolla.

La dispersión cognitiva en los SSTC se manifiesta como dificultades en la construcción de


representaciones compartidas, ya sea que éstas versen sobre la percepción y comprensión del
teatro de operaciones, el objetivo a lograr a través de las decisiones, los subdominios propios o
ajenos, y las alternativas u opciones decisorias y la evaluación de los resultados obtenidos en
función de los objetivos buscados. Podría pensarse, entonces, que la dispersión indica problemas en
el lenguaje del sistema que no han sido tematizados como tales en una reflexión de segundo orden.

Esto significa que los integrantes del SSTC interactúan sin explicitar los supuestos que subyacen en
sus respectivas construcciones cognitivas a fin de reintroducir esa explicitación como feedback.

Si trasladamos estos conceptos, podemos considerar que los integrantes de un SSTC elaboran
representaciones (conceptos espontáneos) en la interacción que desarrollan dentro del lenguaje
natural (no formalizado) y particular de ese sistema. Pero cuando hay dispersión cognitiva, se hace
necesario “desnaturalizar” ese lenguaje, tematizarlo, a fin de establecer conceptos “científicos” o
“técnicos” en el caso de las organizaciones—es decir, conscientes— que permitan operar sobre las
representaciones individuales y alinearlas principalmente para la toma de decisiones. Qué queremos
decir cuando decimos “competitividad”, “efectividad”, “eficiencia”, “posicionamiento”, “productividad”
o, inclusive, “estrategia”.

Con frecuencia, el papel del consultor/facilitador consiste en “desnaturalizar” el lenguaje del SSTC y
en proveer una “lengua extranjera”, para así alentar la toma de conciencia y acompañar la
construcción de interpretaciones alineadas.

Desde el punto de vista de un consultor, intervenir en un SSTC implica estudiar otro idioma (el del
sistema) y, a la vez, presentar un lenguaje diferente que permita establecer un nuevo dominio
consensual. El procedimiento no apunta a imponer un sistema de significados arbitraria o
abstractamente construidos, sino fomentar las condiciones que permitan una resignificación por
parte de los miembros del sistema de las interpretaciones que ellos han elaborado.

Por eso preferimos hablar de co-pensor, para enfatizar la esencia co-constructiva de la tarea.

Conclusión
Para ser viables, los SSTC deben adaptarse a los cambios del entorno. Dado que las variables
externas se vinculan de modo complejo y se modifican rápidamente, los sistemas disponen cada vez
de menos tiempo para compensar o corregir cualquier desencaje cognitivo.

Se ha señalado que el sistema construye una interpretación de su entorno (el escenario) que opera
como punto de partida para la toma de decisiones, la apreciación de situación sobre la que se funda
la detección de opciones y la consiguiente toma de decisiones. Cuando en los componentes del
escenario no se detectan grandes alteraciones, se interpreta como estable. Cuando la tasa de
cambio de varios componentes resulta elevada, es percibido como un escenario de alta
incertidumbre, ambiguo, turbulento o catastrófico. Éste es el tipo de escenario más complejo y con el
que debe lidiar el decisor.

Las características del escenario que imponen una mayor dificultad a su apreciación y, por
consiguiente, a la toma de decisiones son la complejidad, la diversidad, el cambio, la incertidumbre
la ambigüedad o imprevisibilidad. De acuerdo con Emery y Trist (1965), existen tres grandes
tendencias que explican la turbulencia de los escenarios actuales:

- La emergencia de conjuntos interligados de SSTC (de cualquier naturaleza) con vectores


teleológicos opuestos o simétricos que intentan enfrentar el escenario para mejorar su
posición relativa;
- La interdependencia creciente de las operaciones de los SSTC, el escenario general y el
escenario inmediato; y,
- El incremento sustancial en los esfuerzos de investigación y desarrollo llevado a cabo por los
SSTC para mantener su nivel de desempeño porque implican una continua amenaza de
cambio.

Estas tres fuerzas, operando de manera simultánea, acrecientan de manera muy marcada el nivel de
incertidumbre, obligando a los SSTC a prepararse para enfrentar escenarios cada vez más nuevos y,
por lo tanto, desconocidos. Algunos sistemas eligen abstenerse de decidir, o bien, responder con un
comportamiento basado en mapas mentales estandarizados y rutinarios, convencidos de que ésas
son las decisiones más seguras. Sin embargo, el distanciamiento y desencaje cognitivo que supone
ese tipo de decisión aumenta las probabilidades de inviabilidad para el sistema.

Para nuestra visión, los SSTC deben manejarse manteniendo una construcción representacional de
los escenarios —mediato e inmediato— en constante revisión. Desde el punto de vista cognitivo,
deben mejorar su aptitud y su actitud de rastreo, monitoreo y de asignación de probabilidades
subjetivas a las variables inciertas del entorno, a fin de detectar tendencias, cambios, restricciones e
interdependencias que puedan convertirse más tarde en oportunidades o amenazas y, por lo tanto,
en nuevas opciones decisorias.

Sólo de este modo los SSTC pueden tomar decisiones y realizar acciones efectivas. Se trata, en
última instancia, de construir conciencia de situación como actitud sistémica y sistemática y “en
tiempo real”.

Por supuesto, no se trata sólo de desplegar habilidades cognitivas para la interpretación de la


situación sino también para atravesar las dificultades que la toma de decisiones viable puede
presentar. Por ejemplo, en muchas empresas fabriles o que emplean tecnologías muy
especializadas, los valores de la cultura suelen encontrarse demasiado endurecidos y las coaliciones
políticas internas seriamente enfrentadas. Lo desconocido despierta temores, el cambio significa
afrontar costos y riesgos altos, y los cuadros gerenciales comienzan a preocuparse por su situación
individual futura. Factores como éstos provocan con frecuencia que los SSTC no inicien el proceso
de cambio necesario en el momento oportuno ni de una manera viable.

Respecto de este punto, la biología nos ofrece un concepto que puede resultar útil para profundizar
nuestro planteo. En la actualidad, algunos biólogos sostienen que ni el medio ni los organismos
evolucionan cada uno por su parte, sino el ecosistema en su conjunto. El organismo no evoluciona
para adaptarse a los cambios del medio, ni el medio selecciona a los organismos que han de
sobrevivir. Lo que evoluciona es la vinculación entre el organismo y su medio, no sus componentes
por separado. Podríamos decir, de modo análogo, que la decisión estratégica, en tanto vínculo
cognitivo que el SSTC establece con el escenario, debe proveer la pauta de autoorganización que
permita la evolución conjunta del sistema y su entorno.

El enfoque mecanicista interpreta a los SSTC como una máquina compuesta por partes que
desempeñan tareas específicas y automatizadas, y donde las funciones, las líneas de autoridad y las
responsabilidades están verticalmente distribuidas. Este modelo fomenta el desarrollo de
subdominios cognitivos no sólo especializados sino compartimentados, que con frecuencia se
traducen en representaciones y modelos mentales opuestos, desalineados respecto de los
propósitos comunes. De alguna manera, este concepto alienta y hasta legitima la dispersión
cognitiva.

En cambio, una visión orgánica de los SSTC orienta a sus miembros hacia la construcción de una
representación alineada del sistema como una serie de procesos en estado de flujo más que como
una colección de partes. Bajo este concepto, los SSTC son sistemas decisorios abiertos al
intercambio con el entorno, que operan en clausura cognitiva y cuyo desempeño en cuanto a la
calidad de sus decisiones depende de la potencia de sus interpretaciones. Por eso deben alinear las
representaciones de sus miembros construyendo un lenguaje que funcione como interfaz de los
subdominios.

Todos los niveles decisorios necesitan elaborar una comprensión compartida de la naturaleza y la
lógica del vínculo cognitivo del SSTC con el entorno. Pero para quienes tienen la responsabilidad de
tomar decisiones estratégicas, se trata de un imperativo cuyo cumplimiento es crítico y
sensiblemente más complejo que para los estratos, ocupados con la operación y con la táctica.

La multiplicidad de señales que el sistema recibe del entorno exige abandonar los esquemas
causales que sólo representan relaciones lineales. A fin de construir escenarios que ofrezcan mayor
encaje, es preciso recurrir a una lógica de vinculación sistémica entre variables. Dicha lógica integra
las variables en una estructura que las define. Así, A y B se definen recíprocamente, conforman un
círculo causal, por su pertenencia a una misma estructura.

Las relaciones lineales resultan estériles para dar cuenta de fenómenos como los que se desarrollan
inter e intra SSTC. La visión sistémica, en cambio, permite elaborar la comprensión de un emergente
cualitativamente distinto a la suma de las partes. Los escenarios se configuran en una estructura de
la que emerge un efecto producido por una configuración particular del entorno —componentes
demográficos, sociales, culturales, políticos, legales, económicos, tecnológicos, informacionales,
ecológicos, etcétera— y del teatro de operaciones. Por lo tanto, para cualquier grupo humano, la
detección de oportunidades y amenazas para el SSTC depende de la calidad del escenario
construido, así como de la capacidad desarrollada para fijar propósitos e hipotetizar decisiones
posibles y, por lo tanto, planificar cursos de acción. En suma, todo el proceso de estrategización
depende de la potencia cognitiva alcanzada por el más alto nivel de decisión del sistema.
Dado que los cambios (shifts) en el entorno son cada vez más rápidos, profundos y marcados, los
escenarios deben reformularse de acuerdo con una dinámica similar.

Esto implica incorporar la incertidumbre y la amenaza de ruptura cognitiva como trasfondo y marco
de la decisión.

Los decisores necesitan pensar por medio de esquemas que les permitan representar la mayor
cantidad posible de variables e interrelaciones. Por lo tanto, no sólo deben aprender a construir
esquemas sino principalmente a buscar sistemáticamente maneras de refutarlos. Deben aprender a
desaprender lo aprendido. Este es el único reaseguro que, en su clausura operativa, el sistema
puede darse para mantener el acople cognitivo con un entorno complejo y turbulento.

Cuando se trata de decisiones no repetitivas, los decisores teorizan, hipotizan. Nunca pronostican.
Los pronósticos son el producto de la extrapolación de series estadísticas—elaboradas sobre la
base de datos correspondientes al pasado— realizada bajo el supuesto ceteris paribus que el
comportamiento de las variables intervinientes se mantendrá invariable. En ciertos casos —sobre
todo cuando se trata de procesos repetitivos, acotados y sencillos— la extrapolación encaja. Pero
dado el grado de incertidumbre en que se desarrolla el proceso decisorio de alto nivel, su punto de
partida es la ambigüedad. En el nivel de la decisión estratégica no se opera con pronósticos sino
más bien con supuestos.

El recurso a los pronósticos constituye una respuesta frecuente y adecuada a la responsabilidad de


previsión, no de decisión. Los SSTC se comportan como organismos decisorios
cognitivo-adaptativos, cuyos miembros se esfuerzan por comprender los cambios externos para
decidir los cambios internos requeridos para lograr viabilidad. La adaptación es un proceso de
aprendizaje, tanto más eficaz cuanto más profundamente se despliegan la actitud y la aptitud de
aprender.

La efectividad depende de la capacidad que desarrolle el SSTC para lograr que sus características
compatibilicen de manera apropiada con su entorno. En la medida en que éste se modifica, la
viabilidad queda sujeta a la potencia cognitiva para detectar los cambios y tomar las decisiones para
mantener el acople con el teatro de operaciones por medio de la autotransformación del sistema.
Esta es la responsabilidad de los decisores estrategas o de los líderes grupales o de los cabeza de
familia.

Para que un SSTC sea capaz de elaborar una comprensión del entorno, debe comenzar por
comprenderse a sí mismo.

Muchos sistemas se interpretan como entidades, “cosas” con vida propia, que deben enfrentar el
problema de sobrevivir a las amenazas externas. En nuestra opinión, representar a los SSTC como
un proceso decisorio cognitivo ofrece mayor encaje, pues permite señalar que se encuentran en
transformación constante y que son capaces de percibir de una manera más potente sus teatros de
operaciones.

La miopía decisoria cognitiva constituye una condición que torna vulnerable e inviable a un gran
número de SSTC, ya que una representación empobrecida de sí mismos redunda en una definición
errónea de su propósito fundamental.

Impide construir un concepto claro del objetivo e identificar el potencial de recursos. Neutraliza la
conceptualización del teatro de acción y, en particular, del resto de todos los actores involucrados.
Cuando un SSTC, en cambio, se vuelve hacia el entorno intentando explorarlo y construir una
hipótesis sobre su comportamiento, el procedimiento lo instala en una posición excelente para
comprenderse y evaluar el vínculo cognitivo que está estableciendo. Como en la biología, las
características que definen a un SSTC dependen del número de relaciones que mantiene con el
entorno. Aunque las relaciones resulten con frecuencia complejas, deben tratar de establecerse y
cuidarse a fin de poder continuar existiendo, ya que el sistema es parte también de un sistema de
relaciones y sólo existe en esa interacción.

La explicitación del vínculo cognitivo con el teatro de operaciones es particularmente importante para
quienes tienen la responsabilidad de decidir, porque de ellos depende velar por la sostenibilidad del
sistema. Deben guiar al sistema hacia la consecución de sus propósitos introduciendo y fomentando
los cambios necesarios para el mejoramiento de la calidad decisoria.

Como señalamos en el comienzo del presente artículo, el aprendizaje constituye la vía regia de la
mejora de la calidad del proceso decisorio y la dinámica intrínseca de la decisión.

- La empresa consciente - Kofman

“Si no sabes a dónde quieres ir, no importa qué camino sigas”. Por el contrario, si usted sabe lo que
desea, podrá aprovechar todo lo que esté a su alcance para ir en esa dirección. La principal
diferencia entre ver una clase de gimnasia y la práctica real es la participación.

Los conceptos que se presentan en este libro son increíblemente simples, pero no es fácil ponerlos
en práctica. Para aprender a utilizarlos, es necesario participar. El aprendizaje es un juego en el que
hay que “poner el cuerpo”.

Las personas son impredecibles. Nunca se sabe qué sucederá si se les aplica una cantidad
determinada de calor y presión, como a las moléculas.

Cuando ascienden en la escala de una empresa, los directivos, suelen tropezar y caer. No logran
hacer la transición desde los requerimientos operacionales de los peldaños más bajos a los
requerimientos de liderazgo propios de los más altos.

Para alcanzar el éxito es necesario tratar con seres humanos, lo que equivale a decir, con seres
conscientes. Es fundamental para quienes deben dirigir y liderar a otros, un liderazgo consciente.
Uno de los factores cruciales de esa excelencia es la existencia de un grupo de líderes con una
paradójica combinación de humildad personal y voluntad profesional, que dejan de lado sus
ambiciones personales en pos de un objetivo mayor: construir una gran empresa.

La clave, para el autor, para lograr ese nivel de desarrollo es el conjunto de actitudes y habilidades
que denomina “la dimensión consciente de la empresa”.

Vivir conscientemente es un estado de ser mentalmente activo en lugar de pasivo. Es la habilidad de


ver el mundo de otra manera. Es la inteligencia que disfruta de su propia función. Vivir
conscientemente es tratar de darnos cuenta de todo lo que es relevante para nuestros intereses,
acciones, valores, intenciones y objetivos. Es la voluntad de enfrentar los hechos, tanto los
agradables como los desagradables. Es el deseo de descubrir nuestros errores y corregirlos es la
búsqueda orientada a seguir expandiendo nuestro conocimiento y nuestra comprensión, tanto del
mundo exterior como de nuestro propio mundo interior.
- La conciencia: conciencia es la capacidad de aprehender la realidad, de estar atentos a
nuestro mundo interior y al mundo que nos rodea. Es lo que nos permite adaptarnos a nuestro
medio y actuar para potenciar nuestra vida.

Todos los seres vivos poseen conciencia, pero los seres humanos tenemos una cualidad singular. A
diferencia de las plantas y los demás animales, podemos pensar y actuar más allá de los impulsos
instintivos y condicionamientos. Podemos ser autónomos, pero si bien la autonomía es una
posibilidad, no es un don. Debemos desarrollarla a través de elecciones conscientes.

Ser consciente significa que estamos despiertos, atentos. Vivir conscientemente significa que
estamos abiertos para percibir el mundo que nos rodea y nuestro mundo interior, para comprender
nuestras circunstancias y decidir cómo actuar frente a ellas de una manera que honre nuestras
necesidades, valores y objetivos. Ser inconsciente es estar adormecido, actuar mecánicamente. Vivir
en forma inconsciente significa dejarse llevar por el instinto y los patrones de conducta habituales.

Cuando estamos más conscientes, podemos percibir mejor aquello que nos rodea, comprender
nuestra situación, recordar qué es importante para nosotros, e imaginar más posibilidades de
realizar acciones para conseguirlo. La conciencia nos permite enfrentar nuestras circunstancias y
dedicarnos a concretar nuestros objetivos actuando de acuerdo con nuestros valores.

Una característica singular de la conciencia del ser humano es la conciencia de sí mismo. No sólo
percibimos el mundo exterior, también podemos dar testimonio de nuestro mundo interior. La
conciencia de nosotros mismos nos permite reflexionar sobre los aspectos más profundos de
nuestra existencia.

También tenemos “conciencia de los otros”. Me refiero a algo más sutil que percibir a las demás
personas desde una perspectiva exterior. Sabemos que detrás de su conducta observable, las
personas son conscientes, que a partir de sus razonamientos deciden cuáles serán sus acciones.

Otra característica única de la conciencia humana es su capacidad de abstracción. Podemos


trascender nuestras experiencias concretas a través de nuestra habilidad intelectual para
comprender, juzgar y razonar. A medida que nuestra capacidad cognitiva se desarrolla, operamos en
niveles de abstracción más y más altos, vamos desde la experiencia directa hasta los símbolos y
conceptos.

Lo mismo ocurre con las empresas conscientes. La actividad laboral constituye una parte esencial
de nuestra vida. En consecuencia, llevarla a cabo conscientemente es un aspecto igualmente
esencial de una vida consciente. Para lograrlo es necesario reflexionar sobre las preguntas
fundamentales concernientes a la realidad y a la existencia humana, y permitir que esos conceptos
guíen nuestras decisiones en el ámbito de la empresa.

Una empresa consciente favorece el desarrollo de la conciencia de todas las partes involucradas.
Estimula a sus empleados a investigar el mundo con riguroso razonamiento científico y a reflexionar,
con un razonamiento moral igualmente riguroso, acerca del rol que desempeñan en él. Los invita a
observarse a sí mismos, para descubrir qué significa vivir una vida virtuosa, plena de sentido y feliz.
Les solicita que comprendan a sus clientes y les ofrezcan productos y servicios que den sostén a su
crecimiento y bienestar. Una empresa consciente promueve la paz y la felicidad en los individuos, el
respeto y la solidaridad en la comunidad, y el cumplimiento de la misión en una organización. Sin
empleados conscientes, las empresas no pueden lograr la excelencia, e incluso es difícil que
sobrevivan. Los empleados conscientes son el activo más importante de una organización. Por el
contrario, los empleados inconscientes son su pasivo más peligroso.
- Los empleados conscientes: el autor utiliza siete cualidades para distinguir a los empleados
conscientes de los inconscientes. Las primeras tres son atributos de la personalidad:
responsabilidad incondicional, integridad esencial y humildad ontológica. Las tres siguientes
son habilidades interpersonales: comunicación auténtica, negociación constructiva y
coordinación impecable. La séptima cualidad es la condición que hace posibles a las seis
anteriores: maestría emocional.

Parecen naturales, pero desafían supuestos profundamente arraigados acerca de nosotros mismos,
de otras personas y del mundo.

Los empleados productivos deben tener el poder cognitivo, el saber y las habilidades técnicas
necesarios para realizar su trabajo y también deben tener habilidades empresariales conscientes.
Los empleados conscientes necesitan gerentes conscientes si deben aplicar de lleno su energía al
logro de las metas organizacionales. Nada es tan vital para un desempeño excepcional como un
management consciente.

El único modo de generar una ventaja competitiva y rentabilidad en el largo plazo es atraer,
desarrollar y retener a los empleados talentosos. Los ejecutivos de todos los niveles son quienes
definen el mundo cotidiano de los empleados. Sólo los gerentes conscientes pueden obtener el
compromiso de sus trabajadores. Si los directivos no ven a los trabajadores como individuos únicos
y valiosos sino como herramientas que pueden descartarse cuando ya no son necesarias, los
empleados tampoco verán a la empresa como algo con más valor o significado que ser una máquina
de librar cheques para el pago de sueldos.

- Los directivos conscientes: un empleado talentoso puede sumarse a una compañía por sus
líderes carismáticos, sus beneficios generosos, y sus programas de entrenamiento de
categoría mundial, pero el tipo de relación que tenga con su supervisor inmediato será lo que
determine cuánto tiempo permanecerá en esa compañía y cuál será su nivel de productividad
durante ese período.

El peor líder es aquel a quien las personas desprecian. Un buen líder es aquel a quien las personas
veneran. Un gran líder es quien hace que las personas digan: “Lo hicimos nosotros mismos”.

El liderazgo consciente

Liderazgo: proceso por el cual una persona determina un objetivo que deberán lograr otras personas
y las motiva a perseguir la concreción de ese objetivo con eficacia y compromiso pleno.

¿Cómo consigue una ejecutiva excelente ganarse la confianza y el respeto de sus subordinados?
Necesita demostrar que posee las competencias cognitivas y técnicas requeridas para su tarea,
también debe convencer a sus empleados de que posee el mérito necesario para estar al frente de
un equipo, debe demostrar que sabe hacer su propia tarea.

Debe ejercer un liderazgo consciente, debe liderar teniendo en cuenta las siete cualidades de la
empresa (responsabilidad incondicional, integridad esencial, humildad ontológica, comunicación
auténtica, negociación constructiva, coordinación impecable y maestría emocional). Una gran líder
considera que tanto ella como sus colaboradores son responsables de los logros del equipo.

3 dimensiones de la empresa

La impersonal, lo concerniente al trabajo, al “ello”. En esta dimensión lo que importa es la eficiencia:


lograr la producción máxima con el mínimo consumo de recursos.
La interpersonal, lo que atañe a las relaciones, al “nosotros”. La meta es construir una red de
relaciones de mutua colaboración, una comunidad en la cual las personas se sientan incluidas,
respetadas y facultadas para dar lo mejor de sí.

La personal, la que involucra al “yo”. La meta es fomentar la salud psicofísica y una alta calidad de
vida, el objetivo es promover la realización y la trascendencia de todos los que trabajan en ella.

Ser, hacer, tener y llegar a ser

Normalmente, lo que atrae nuestra atención es lo que podemos ver (el efecto), que es aquello que
nos impide percibir la importancia de lo que permanece oculto (la causa). Nos concentramos en los
resultados (el tener) y olvidamos el proceso (el hacer) necesario para conseguir esos resultados.
Tenemos incluso menos conciencia de la infraestructura (el ser) que subyace a esos procesos y
proporciona las capacidades necesarias para su funcionamiento. Para lograr resultados específicos
y para actuar de esa manera, es necesario ser el tipo de persona u organización capaz de generar
esa conducta.

La cultura consciente

Cultura: la manera de hacer las cosas en un lugar determinado. Se desarrolla a partir de los
mensajes recibidos por cada uno de los miembros del grupo acerca de la conducta que se espera de
ellos.

La cultura impregna toda la organización. Le permite poner en práctica su estrategia, lograr sus
objetivos, y cumplir con su misión. Para cambiar una cultura, los líderes tienen que modificar los
mensajes que emiten acerca de la manera en que se espera que las personas actúen para
adecuarse a la organización. Cuando los miembros comprenden que la pertenencia supone nuevos
requerimientos, modifican su conducta para lograr una nueva adecuación. El cambio cultural se
inicia con un nuevo conjunto de mensajes (no verbales, conductas). Aquellos que se ajusten y se
acomoden dentro de la nueva cultura prosperarán, quienes no lo hagan, deberán abandonar la
empresa.

Actitudes inconscientes

La culpa incondicional es la tendencia a explicar todas las dificultades exclusivamente como


consecuencia de fuerzas que están más allá de su propia influencia y a verse como víctimas
absolutas de circunstancias externas.

El egoísmo esencial es el enfoque exclusivo en la gratificación del yo, sin preocupación por el
bienestar de los otros. Es el recorrido hacia la satisfacción inmediata, sin considerar las
consecuencias que las acciones realizadas pueden deparar en el largo plazo a otras personas e
incluso a quien las lleva a cabo.

La arrogancia ontológica de una persona es su pretensión de que las cosas son tal como ella las
ve, que su verdad es la única verdad. Es la creencia de que sólo es válido su punto de vista y
cualquier opinión diferente está equivocada.

Cuando la culpa incondicional, el egoísmo esencial y la arrogancia ontológica se convierten en la


infraestructura tóxica de una organización, llevan a tres tipos de interacciones perversas:

1. La comunicación manipuladora es la elección para retacear información relevante a fin de


obtener lo que se desea. Persiguen sus agendas personales por encima de todo. Ocultan
datos si estos no sirven para sustentar sus argumentos y fabrican información para apoyar su
posición.
2. La negociación narcisista es la intención de demostrar el propio valor venciendo al
adversario. El objetivo principal es demostrar “quién manda”. Se concentran exclusivamente
en la satisfacción de sus exigencias. La negociación narcisista impide encontrar la resolución
compartida de los problemas y aumenta el conflicto.
3. La coordinación negligente es una manera indolente de colaborar, haciendo promesas sin
asumir el serio compromiso de cumplirlas. Si las personas se decepcionan unas a otras, el
nivel de desempeño se deteriora, la confianza se desvanece y reina la ansiedad.

Las reacciones inconscientes

La incompetencia emocional se manifiesta de dos maneras:

Explosión: consiste en expresar los sentimientos permitiéndose conductas contraproducentes que


sólo sirven para descargar impulsos emocionales.
Represión: consiste en ocultar los sentimientos tras una fachada de estoicismo, simulando que
nada ocurre a pesar de sentirse furioso.

Las personas suelen exhibir, cíclicamente, ambas conductas.

Las emociones pueden tomar el control de la mente y desatar acciones que más tarde se lamentan.

La pena, el temor, la ira y la culpa son emociones típicas que pueden debilitar la mente hasta
volver a los patrones automáticos: pelear o escapar.

Esta respuesta biológica responde a un programa arraigado en la parte más primitiva del sistema
nervioso, conocido como el cerebro reptiliano. Si logramos repelerlas, apelan a tácticas encubiertas:
crean tensión, ansiedad, depresión y otros trastornos psicosomáticos. Por el contrario, si nos
dejamos avasallar por nuestras emociones, volvemos a la agresión, de manera activa o pasiva.

Una invitación a la empresa consciente

Trabajar implica más que ganar dinero. Es posible experimentar gran placer al comprometerse en
una tarea significativa que lo enorgullezca, en un trabajo emocionante donde ponga a prueba y
desarrolle sus aptitudes, un trabajo que esté alineado con su misión en la vida. Esa clase de trabajo
es en sí mismo un placer y proporciona importantes gratificaciones materiales y espirituales.

[El tiempo parece detenerse y usted ingresa en una realidad singular. Las dificultades se convierten
en desafíos a la creatividad. Usted se siente en control, no porque pueda garantizar los resultados,
sino porque confía en su propia capacidad y sabe que puede responder con pericia. Está en un
mundo estimulante, más allá de la monotonía cotidiana, un mundo que lo captura tan completamente
que se olvida de su propia persona. Realiza su ardua tarea con comodidad y tiene la sensación de
fluir serenamente. Aparentemente, la vida transcurre sin esfuerzo, y todo lo que debe hacerse, se
hace. Aunque tal vez usted esté solo, no experimenta sensación de soledad. Siente que existe un
vínculo con algo más importante que su propio ser. Y aun cuando las otras personas no estén
físicamente presentes, hay lazos que lo unen a una comunidad de propósito. Siente una deliciosa
familiaridad, la pertenencia a algo que lo excede y, sin embargo, está en completa armonía con su
verdadero yo.]

Cuando se vive y trabaja inconscientemente las situaciones pueden parecer infernales, pero
cuando se intensifica la luz de la conciencia, las mismas situaciones parecen celestiales.
Responsabilidad incondicional

Cuando se recurre a la culpa y a la evasión, los conflictos se intensifican y las personas se


distancian ¿Cómo se pueden evitar estos desastres? Es necesario asumir la responsabilidad
incondicional.

Usted debe verse a sí mismo como “protagonista”, un personaje central que ha contribuido a crear
la situación a la que se enfrenta y que, por lo tanto, también puede afectar su futuro. Esta actitud es
la opuesta a verse a sí mismo como una “víctima” sujeta a fuerzas que están más allá de su control.
El protagonista participa de manera activa en los acontecimientos y puede modificar los resultados.
La víctima es un espectador pasivo, sólo sufre las consecuencias de las acciones de otros.

Hay muchas maneras de ver un problema. Algunas promueven el poder y los logros. Otras
promueven la pasividad y el fracaso. Para alcanzar la grandeza tanto en el orden personal como a
nivel organizacional es necesario adoptar las primeras y evitar las últimas.

La capacidad de dar respuesta o respons-(h)abilidad

La respons-(h)abilidad es la habilidad para responder ante una situación. Cuando habla de


responsabilidad incondicional, se refiere a que las respuestas no están determinadas por
circunstancias externas o por actitudes instintivas. Si bien los factores externos y los impulsos
interiores influyen en nuestra conducta, siempre tenemos la posibilidad de elegir. Y en tanto
seamos más conscientes de nuestra autonomía, menos condicionadas serán nuestras
respuestas.
La respons-(h)abilidad no implica culpa. No somos responsables de nuestras circunstancias, sino de
la manera de enfrentar esas circunstancias.
La respons-(h)abilidad es fuente de poder e integridad: el poder de influir en su situación y la
integridad de hacerlo de acuerdo con sus valores.

La víctima y el protagonista

La víctima es la persona que sólo presta atención a los factores sobre los cuales no puede influir.

- Se ve a sí misma como alguien que sufre las consecuencias de circunstancias externas.


- Para preservar su autoestima proclama su inocencia. Dado que no tiene nada que ver con el
problema, nunca se incluye a sí misma en sus explicaciones.
- Jamás reconoce haber contribuido en alguna medida a crear la situación que vive.
- Cuando las cosas salen mal, busca a quién atribuir la culpa, señala con el dedo los errores de
otras personas.
- Para la víctima, los problemas siempre son consecuencia de las acciones de los demás.
- Sus propias explicaciones tranquilizadoras la apaciguan, le permiten mantener la ilusión de su
inocencia cuando se enfrenta a la realidad del fracaso.

El protagonista, en cambio, presta atención a los factores sobre los cuales puede influir.

- Se ve a sí mismo como alguien que puede responder a las circunstancias externas.


- Su autoestima es producto de hacer las cosas de la mejor manera.
- En sus explicaciones se involucra a sí mismo, dado que comprende que ha contribuido
sustancialmente a la creación del problema.
- Cuando las cosas salen mal, el protagonista trata de entender qué puede hacer para
corregirlas.
- Elige las explicaciones que le confieren poder y lo ponen en control de la situación.
Nadie es simplemente una víctima o un protagonista. La víctima y el protagonista son arquetipos
que expresan dos tendencias básicas de los seres humanos: la actitud franca y la actitud
defensiva.

¿Por qué adoptamos la postura de la víctima? Para protegernos de la culpa. Queremos causar una
buena impresión y proyectar una imagen exitosa, o al menos evitar la falta de brillo que implica el
fracaso. Al convertirnos en víctimas, intentamos ocultar nuestra incompetencia, con la finalidad de
parecer más capaces de lo que realmente somos.

Para muchos de nosotros, la responsabilidad suele ser sinónimo de culpabilidad y, en consecuencia,


es algo que debemos evitar. Es una asociación que establecemos en la primera infancia. Una de las
primeras cosas que aprendemos como “autodefensa” consiste en sostener que somos siempre
inocentes.

Las circunstancias externas y los impulsos internos influyen en nuestra conducta pero no la
determinan. Somos seres humanos conscientes. Siempre tenemos opciones. Admitir que contamos
con la posibilidad de elegir es incómodo. Por el contrario, pensar que “No hay elección posible” nos
proporciona un buen lugar donde escondernos.

En situaciones delicadas, las rutinas inconscientes pueden ser peligrosas. Cuando surgen
problemas operacionales, interpersonales o personales, es necesario que desconectemos el piloto
automático y nos dispongamos a comandar conscientemente el avión.

Es necesario que nos adueñemos plenamente de la capacidad de dar respuesta y del poder que
tenemos en el presente.

Aferrarse al papel de víctima tiene un enorme costo. En tanto la víctima no se considera a sí


misma como parte del problema, no puede imaginarse como parte de la solución.

Frankl descubrió que la dignidad fundamental de un ser humano reside en su capacidad para elegir
la manera de responder a cualquier situación, es decir, su capacidad de dar respuesta.

Ser humano significa ser capaz de elegir. Tal vez el ejercicio más importante de esa libertad
es la decisión de vivir como una víctima o como un protagonista.

La libertad incondicional del protagonista

La libertad es la capacidad de hacer lo que deseamos, esa libertad es relativa o condicional porque
depende de factores que van más allá de nuestro control.

La libertad esencial es nuestra capacidad de responder a una situación ejerciendo nuestro libre
albedrío, podemos decidir hacer lo que consideramos mejor. Es una condición básica de la
existencia humana.

Hay situaciones en las que nos vemos “obligados” a realizar ciertas cosas, a pesar de que podemos
elegir no realizarlas, las hacemos porque las consecuencias de no hacerlas serían peores que las
consecuencias de hacerlas. La libertad significa tener la capacidad de elegir, ante una situación, la
respuesta más coherente con nuestros valores; tal vez no se logre el resultado que se desea, pero
nos habremos comportado honestamente en situaciones que nos pongan a prueba.

La vida implica asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a sus problemas y


cumplir con la tarea que permanentemente le asigna a cada individuo.
El precio del poder: asumir la responsabilidad

Ser el protagonista implica ser responsable de nuestros actos, pueden preguntarnos cuáles son
nuestros motivos y pedirnos que nos hagamos responsables de las consecuencias.

“El poder es el premio a la responsabilidad; la obligación de hacernos responsables de nuestras


decisiones es su precio”

La responsabilidad del protagonista es la antítesis de la culpabilidad de la propia víctima.

El protagonista se culpa a sí mismo, reconoce que ha participado en el desarrollo de una situación y


que tal vez habría podido actuar de una manera más efectiva o digna. La víctima, por el contrario,
trata de justificar su posición culpando a los demás.

La culpa oculta la verdadera causa del problema y las acciones posibles para solucionarlo.

De víctima a protagonista

Un paso fundamental para dejar de ser víctima y convertirse en protagonista es empezar a hablar en
primera persona y asumir la responsabilidad personal en lugar de adjudicársela a la causalidad
exterior.

Una cultura de responsabilidad

Las conductas de liderazgo son un factor de influencia primordial en la cultura de una organización.
Lo más importante no es lo que el líder diga, sino la manera en que actúe, lo que equivale a decir
que sus acciones son más importantes que sus palabras. Si los líderes adoptan la actitud indignada,
fundada en una hipotética superioridad moral, de la víctima, alientan a sus subordinados a hacer lo
mismo.

La función más importante del líder es alentar a sus subordinados a verse a sí mismos como
miembros de un sistema más amplio, a encontrar una visión común, a sostener valores compartidos
y a cooperar con los otros en un entorno de apoyo y respeto mutuos. Sólo un líder consciente puede
alentar el espíritu de responsabilidad incondicional en cada uno de sus subordinados y en la
organización en su conjunto.

- La institución y las instituciones - Capítulo I - Käes


1. Diferencias que marca el autor entre organizaciones e instituciones

Las instituciones son lugares pacificados, expresivos de un mundo que funciona bajo la égida de
normas interiorizadas y donde reina al menos el suficiente acuerdo para encarar y conducir una obra
colectiva. En la medida en que inician una modalidad específica de relación social, en la medida en
que tienden a formar y socializar a los individuos de acuerdo con un patrón específico y en que
tienen la voluntad de prolongar un estado de cosas, desempeñan un papel esencial en la regulación
social global. Su finalidad es colaborar con el mantenimiento o renovación de las fuerzas vivas de la
comunidad, permitiendo a los seres humanos ser capaces de vivir, amar, trabajar, cambiar y tal vez
crear el mundo a su imagen. El objetivo de las organizaciones es la producción limitada, cifrada y
fechada de bienes o servicios que se presentan como contingentes. Por otra parte, la finalidad de las
instituciones es de existencia, no de producción. Se centra en las relaciones humanas, en la trama
simbólica e imaginaria donde ellas se inscriben, y no en las relaciones económicas. La familia, la
Iglesia, el Estado, los conjuntos educativos y terapéuticos, pueden considerarse como instituciones,
porque plantean todos los problemas de alteridad, de la aceptación del otro en tanto sujeto pensante
y autónomo. Las instituciones crean normas particulares y sistemas de referencia que sirven como
ley organizadora en la vida física, mental y social de los individuos.

La organización puede cambiar o desaparecer, sin embargo, la institución no. Esta es la


característica de la contingencia de la organización.

Para Kaes es imposible pensar el mundo sin las instituciones, sino sería solo una relación de
fuerzas. Quien se impone es quien tiene más fuerza.

Las instituciones dan armonía a la sociedad, son un lugar para apoyarnos. Incluso, que no tengamos
dónde apoyarnos nos sirve para ver dónde hay que luchar.La institución arma una fantasmática,
imaginaria, que marca el sentido de la vida y nos orienta.

2. Proyecto ilusorio de las instituciones

Las instituciones crean normas particulares y sistemas de referencia (mito o ideología) que sirven
como ley organizadora también de la vida física y de la vida mental y social de los individuos que son
sus miembros. Toda institución tiene la vocación de encarnar el bien común. Para hacerlo,
favorecerá la manifestación de pulsiones con la condición de que se metaforizan y metabolizan en
deseos socialmente aceptables y valorados, así como el despliegue de fantasmas y proyecciones
imaginarias en tanto trabajen en el sentido del proyecto más o menos ilusorio de la institución, dado
que la emergencia de símbolos tiene la función de unificar la institución y garantizar su poder sobre
la conciencia y el inconsciente de sus miembros.

3. ¿Qué significa la presencia de Eros en el mensaje institucional?

En toda institución se pone al descubierto la mirada de lo divino, de quién permitió la existencia de la


armonía en el mundo, la cual, nos dirige un discurso de amor, y exige a cambio nuestro amor hacia
él y hacia los otros.

La significación última es la presencia Integra, atronadora, de Eros, que vincula a los seres entre sí
(“amar los unos a los otros”, “amar a los otros como yo los amo”) y que al favorecer el
establecimiento de amplias unidades permite a cada cual reconocer en el otro a su prójimo, cuando
todos se mueven a la sombra de la ley, y tienen identidad sólo en tanto portadores de esa ley,
incontestada e incontestable.

Este clamor de Eros tiene posibilidades de trastornar a los miembros de la institución (ejemplo, los
hinchas de un club de fútbol). Si ese es el caso, no podrán darse cuenta de la silenciosa entrada de
Tánatos en el proceso de instauración del vínculo. En efecto, Eros puede favorecer la identificación
mutua, introducir una cohesión o colusión definitiva, haciendo funcionar a la institución como una
comunidad de negación. Esta cohesión se apúntala sobre un movimiento de seducción recíproca
entre los miembros de la institución, que desbarata todo intento de reconsiderar el equilibrio erigido,
cuando nos facilita la instauración de un mecanismo englobador en el gran todo y la construcción de
un imaginario embaucador. Cuando sobreviene la situación, triunfan la indiferenciación y la
homogeneización. La institución se convierte en un modelo de comunión, de calor, de intimidad y
fraternidad. Las relaciones entre los seres humanos se consideran entonces completamente
fraternales.

Identificación mutua - Proyección - Seducción - Obsesión de plenitud - Imaginario embaucador.

4. La violencia en la vida institucional


Las instituciones son lugares que no pueden impedir la emergencia de la violencia fundadora. Las
instituciones son y siguen siendo herederas de uno o varios crímenes. Hay un acto memorable y
Criminal que sirvió como Punto de partida a muchas cosas: organizaciones sociales, restricciones
Morales, religión. Se instauró la violencia legal. Está, al definir la esfera de lo sagrado y lo profano, al
enunciar prohibiciones, al desarrollar el sentimiento de culpabilidad, denuncia no como violencia sino
como ley estructural. Pero al hacerlo engaña a los hombres porque exigen de ellos sacrificios por los
cuales las instituciones no suelen ofrecer sino compensaciones irrisorias, los coloca en situaciones
intolerables, porque genera angustia y peligros específicos. Además, las instituciones indican por
contraposición la constante posibilidad del asesinato de los otros.

La violencia parece consustancial a la vida institucional, en tanto procede de la legalidad que


reclama a los hombres la renuncia a sus pulsiones, y en tanto al hacerlo es capaz de reavivar los
combates entre iguales y favorecer el deseo de transgresión de lo prohibido; pero la violencia
institucional no se reduce a la violencia legal.

En cuanto se instituye un grupo, se ponen en funcionamiento mecanismos nuevos: los individuos


proyectan en el exterior pulsiones y objetos internos y ponen en común en la vida de las instituciones
sociales donde se asocian; ataque contra vínculo; proliferación de mentiras, de afirmaciones
dictatoriales o indiscutibles y tanto más frecuentes cuánto que las instituciones nos favorecen la
indagación de la verdad sino las luchas por el poder. Entonces, se espera encontrar en las
relaciones de grupo manifestaciones de y realismo, de clivaje, de hostilidad y de suspicacia.

La misma institución que establece cómo son las cosas, hace que se pague un precio (social,
económico, psicológico, laboral) cuando no actuamos conforme a lo que establece. La institucion es
violenta en tanto impone castigos.

5. Sistemas culturales:
- Ofrecen una cultura, es decir, un sistema de valores y normas, un sistema de pensamiento y
acción que debe modelar la conducta de sus agentes y de los individuos.
- Establecen cierta manera de vivir en la institución, una armazón estructural que es mediada
por la cultura, como: costumbres, pensamientos, conductas más o menos estereotipadas,
expectativas de roles.
- Desarrollan un proceso de formación y socialización de los diferentes actores para que cada
uno pueda definirse con el ideal propuesto. El modelo real de socialización puede diferir
mucho de los modelos teóricos o de su armazón estructural para hacerlos vivir. El grado de
contradicción o de complementariedad que suceda es un problema central.

Estos tres momentos culturales son indispensables para el establecimiento y pertinencia de la


institución porque garantizan la identidad a la que aspira todo el conjunto social.

6. Sistemas simbólicos:

Una institución no puede vivir sin agregar uno o varios mitos unificadores, sin instaurar mitos de
iniciación, de logros o sin que haya héroes, agregando la historia inventada que quedará en la
memoria colectiva. La finalidad de esto es sedimentar la acción de los miembros de la institución,
servirles como sistema de legitimación.

Entonces, la institución puede ofrecerse como objeto ideal a interiorizar, al que todos deben
manifestar su lealtad. Plantea exigencias y cada cual es movido por el orgullo del trabajo a cumplir.

Si no todas las instituciones pueden darse un sistema simbólico tan cerrado sobre sí mismo y tan
coactivo para sus miembros, buscan CC o ICC edificar.
7. Sistemas imaginarios:

Imaginarios en la medida en que la institución va a tratar de atrapar a los sujetos en la trampa de sus
propios deseos de afirmación narcisista y de identificación, en sus fantasmas de omnipotencia o en
su demanda de amor, de transformar sus fantasmas en realidad.

Imaginarios también en tanto la institución les garantiza su capacidad de protegerlos de la


posibilidad de vacilación de su identidad, de sus miedos de destrucción, de la angustia.

Al prometerles tratar de responder a su llamado tiende a sustituir con su propio imaginario el de


ellos. Por una parte, la institución divina, todopoderosa, referencia única, que niega el tiempo y la
muerte, madre englobadora y devoradora y simultáneamente padre simbólico.

8. Las prohibiciones:

Los pacientes con una educación rígida de tipo puritano donde lo que estaba en juego no era
solamente no transgredir la prohibición sino considerar con honor lo designado por ella, nos
encontramos con individuos incapaces de seguir el programa del principio del placer, que ya no
saben amar, por ende son incapaces de deseo, son incapaces de creación, respetando las ideas
recibidas y no se las transgrede ni siquiera con la imaginación, se conforman con vivir como
muertos vivos.

Los individuos que han padecido un exceso de prohibiciones están movidos por un sentimiento de
culpabilidad insoportable. La civilización moderna favorece la eclosión de individuos abandonados a
sí mismos, a quienes los padres no pudieron servir como referencia porque, viviendo ellos mismos
en una situación de perturbación, cuando no de riesgo psicológico, son incapaces de enunciar
prohibiciones estructurantes.

Los individuos se ven atrapados en una serie de normas, no jerarquizadas que impiden a los
individuos tener puntos de apoyo. Las personalidades narcisistas y las personalidades oscilantes
nunca piden ayuda, porque son incapaces de interrogarse, en cambio los que no saben ya a que
“santo encomendarse” vienen a buscar formadores para que les indiquen el “buen camino” o
terapeutas que les permitan enfrentarse a sus conflictos neuróticos.

Su demanda de ayuda se debe a un exceso o a un déficit de prohibiciones, cuando no a la


imposibilidad de encontrarse y definirse en el laberinto de las prohibiciones múltiples que les son
impuestas sin jerarquía.

- El futuro después del COVID-19 - Gobierno de la Nación (no se lee reyes).


- ¿Cómo incide en la subjetividad la pandemia por COVID-19? - Costas

Este artículo publica los resultados de una investigación que se llevó a cabo dos semanas después
de que se decretó la Restricción Social Obligatoria (RSO). El objetivo fue conocer desde los criterios
de salud mental cómo afectaba la subjetividad la RSO y cuáles eran los recursos personales que
disponían en esa etapa inicial para hacer frente a la situación crítica.

El Decreto n° 260 del 12/03/2022 amplio en Argentina la emergencia pública en materia sanitaria
establecida por la Ley n° 27.541 por el plazo de un año en virtud de la pandemia declarada por la
OMS.
Los investigadores buscaron conocer como esta situación que modificó abruptamente la vida
cotidiana de los argentino impactó en la subjetividad de la población con la consecuente afectación o
no de la salud mental de los argentinos.

Ana Quiroga (escritora) plantea que una de las transformaciones más sentidas en la pandemia es la
del ritmo de la vida cotidiana. Las implicancias subjetivas por vivir la cuarentena, con trabajo o sin
trabajo, marcan una diferencia conductual; las personas que no desarrollan tareas de modo abrupto
pueden encontrar en sus días de cuarentena, mayor desorganización y fluctuaciones de ánimo,
mientras que las que desarrollan tareas laborales, logran organizar su cotidiano, experimentando
más estrés tal vez por la reorganización del espacio familiar y laboral.

- Emoción y/o sentimiento puede identificar frente a la RSO: ansiedad, incertidumbre,


preocupación, miedo, tristeza y aburrimiento, frustración, desconcierto, reflexión y
calma, amor, irritabilidad, allegri, inseguridad.

Las actividades más realizadas por los encuestados fueron leer, ordenar papeles y realizar
tareas pendientes, por último uso de redes sociales.

- ¿Cómo esta situación de pandemia modificó su vida cotidiana? Evalúa esta


situación como: la situación de la pandemia, en la segunda semana de RSO, no
afecta ni positiva ni negativamente su vida cotidiana. Los autores entienden que esta
es una variable que sufrirá modificaciones a medida que los días pasen y la
incertidumbre de cuándo terminará la decisión política sanitaria.

Las conclusiones que se presentan en este estudio fueron provisorias y pertenecen al tiempo
en el que se produjo la recolección de datos. Consideran que es necesario realizar nuevos
relevamientos para analizar y conocer cómo fue la evolución de esta situación que
continuaba en el tiempo.

Desde la Psicología Social se preguntaban sobre el impacto en la subjetividad de esta


pandemia que ocasionó a RSO, descrestar abruptamente y que significó un disrupción en la
vida cotidiana de los argentino. Ana Quiroga, plantea que la crisis social y el impacto que
provoca en la vida cotidiana penetra en nuestras vidas, en cada espacio y tiempo, se
expresa de manera diversa, de acuerdo con los recursos con los que los sujetos cuentan y
las condiciones concretas de existencia en las que se encuentre viviendo la cuarentena.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio afectó, sobre todo, el área de trabajo. El


espacio familiar va adquiriendo nuevas definiciones y significaciones, lo que lleva a plantear
reacondicionamientos para cumplir con los requerimientos y obligaciones.

La indiferenciación de los días de descanso con los días laborales modifica la vivencia del
tiempo, produce sensación de extrañeza.

En la investigación que se llevó adelante aparece la política como el sostén necesario. La


figura de “Alberto Fernandez” que nos protege, nos sostiene, nos dice cuál es la ley y la hace
cumplir para sobrevivir.
La ansiedad persecutoria, el miedo a pasar por esta enfermedad invisible denota la fragilidad
como seres humanos y de las construcciones sociales que parecían eternas y seguras. Las
diferencias económicas y de clases se desnudan y plantean necesidades de resolución.

El registro de los otros como sujetos, que también libran la batalla contra el virus, se
complementa con la necesidad de cuidar la naturaleza, el medio ambiente, y aspiran a una
sociedad inclusiva, con mayor equidad en la distribución de las riquezas. Esta situación
devela la crisis económica, sanitaria y social. Se puede pensar que que es necesario un
cambio en las instituciones del Estado para proyectar que la vida digna de todos los
ciudadanos es posible.

Queda esbozado en esta primera fase de investigación la necesidad de indagar en la


estructura inter e intra subjetiva de los vínculos con lo que afrontar lo nuevo apoyándose en
lo ya adquirido. La situación de pandemia plantea necesidades afectivas que se logran con la
familia, los amigos, estar con otros, comunicarse, para saber cómo seguir y superar la
incertidumbre.

- Gestar y gestionar la virtualidad: un análisis desde la práctica y las


instituciones - Chávez
- Gestar gestionar la virtualidad:

Gestar: es concebir, planear, desear, incluso anhelar, hacer que algo surja, que suceda.

Gestionar: es un eslabón intermedio entre la planificación y los objetivos concretos que se


pretenden alcanzar.

El gestar y gestionar se puede convertir en una gesta cuando su impacto trasciende las fronteras
físicas y se reconoce su contribución por la humanidad.

Gestar y gestionar la virtualidad de inmediato refiere al binomio innovación-gestión.

En la era que nos toca vivir, las TIC juegan un papel relevante en todos los ámbitos, de esta manera,
se ha gestado y gestionado la virtualidad como un medio privilegiado entre otros para aprender.

- Las dimensiones de la gestión de ambientes virtuales de aprendizaje (GAVA):

La GAVA enfrenta por lo menos las dimensiones social, político-institucional, administrativa y


técnico-pedagógica.

Dimensión social: para Durkheim “la educación será el mecanismo idóneo para mantener la
solidaridad mecánica en la sociedad… deberá reforzar los aspectos ritualísticos y simbólicos del
orden social, enfatizando la autoridad del maestro, la lealtad de las instituciones, las formas
tradicionales del orden y difundiendo de manera explícita los valores morales y sociales de la
sociedad. La educación es un medio de socialización”

La educación está en la superestructura que, junto con las leyes y la cultura, reproducen el modo de
producción de la infraestructura. El sistema educativo debe satisfacer las necesidades de la
estructura económica por medio de la asignación de roles, y las necesidades de cohesión social por
medio de la interiorización de las normas y valores de la sociedad.
Este enfoque funcionalista es netamente conservador porque en todo su discurso está ausente un
cuestionamiento crítico de la sociedad y la tradición cultural que transmite la escuela.

Es muy probable que el enfoque funcionalista persista por muchos años más, y eso es lo que se
cuestionan ciertos autores, mediante el cuestionamiento de la reproducción de un sistema en el que
los beneficios se los llevan unos pocos. En realidad lo que debe cambiar es el sistema social.

En el contexto actual de las TIC, la divisa (moneda) es el capital intelectual, es en el que emerge la
posibilidad de una genta en la que los educadores pueden convertirse en motor del cambio.

Dimensión político-institucional:las políticas son directrices de las acciones de la organización. Se


centran en determinados objetivos que llevan implícitos las ideologías y los intereses del grupo que
sustenta el poder.

El contexto social impacta a las políticas y a las instituciones que se generan en el ámbito educativo.
La educación no es neutra, está fundada en su concepto de hombre y fortalece a una clase social.

Si la institución no sostuviera en su discurso la innovación educativa, programas como el e-learning


no podrían ser posibles. A su vez, debemos entender qué entiende la institución educativa como
innovación y qué disposición tienen los grupos de poder para que este concepto se traduzca en
acciones concretas.

¿Quienes son la institución educativa?: profesores, estudiantes, administradores y técnicos, todos


los perfiles ideológicos diversos conscientes o inconscientemente.

La organización como grupo de individuos del cual tiene sentido tener pertenencia busca continuar y
ocupar lugares cada vez mejores en las políticas de la organización macro.

En la práctica esto no es fácil, siempre está presente la lucha en los niveles micro y macro de las
organizaciones. Todo cambio trae una resistencia natural.

¿Qué cambiará primero: la sociedad o las organizaciones educativas?la sociedad, y con ella y sus
prácticas brinda un uso intensivo de las TIC. El discurso de la innovación ingresó en las
organizaciones educativas junto con la necesidad de atender demandas sociales.

Dimensión administrativa: cuando se busca cambio en las organizaciones educativas es como


querer hacerlo en un panteón; hay poca ayuda de los de adentro.

Se busca el cambio pero con las mismas herramientas y eso no es posible, se requiere nuevas
herramientas.

Dimensión técnico-pedagógica: esta es la expertise que cada organización gestiona. Pasa por
conocer y escoger herramientas adecuadas a los propósitos pedagógicos. Pasa por comprender la
velocidad que adquiere el cambio en esta era de la información y el conocimiento.

Esta expertise implica gestar nuevos docentes y estudiantes, y desde aquí se da esa función de
reflexión y adscripción a líneas del cambio social. El reaprendizaje como una práctica cotidiana e
indispensable para legitimar y expandir la presencia de estas organizaciones educativas que
gestionan el aprendizaje virtual.

- Retos de las organizaciones que el aprendizaje virtual:

La toma de conciencia del paradigma.


El convencimiento de las elites para el cambio.

La capacidad de gestionar información y curiosidad de conocer que les ocurre a los demás para
conseguir referentes que permitan proponer reformas institucionales.

La integración de generaciones anteriores y presentes con sus prácticas educativas diversas.

Las organizaciones que gestionan el aprendizaje virtual tienen la oportunidad de desarrollar


capacidades institucionales más sólidas que las de organizaciones educativas presenciales y
programas de mayor calidad, formativos.

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