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Erisipela

La erisipela es una infección cutánea aguda causada principalmente por estreptococo β-hemolítico del grupo A, que se presenta como una placa roja, caliente y dolorosa, frecuentemente acompañada de fiebre. Afecta a personas de cualquier edad, con mayor incidencia en adultos con enfermedades intercurrentes, y puede llevar a complicaciones graves como bacteriemia. El tratamiento incluye antibióticos, reposo y cuidados locales, siendo crucial la prevención de reinfecciones.

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Erisipela

La erisipela es una infección cutánea aguda causada principalmente por estreptococo β-hemolítico del grupo A, que se presenta como una placa roja, caliente y dolorosa, frecuentemente acompañada de fiebre. Afecta a personas de cualquier edad, con mayor incidencia en adultos con enfermedades intercurrentes, y puede llevar a complicaciones graves como bacteriemia. El tratamiento incluye antibióticos, reposo y cuidados locales, siendo crucial la prevención de reinfecciones.

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Erisipela

Infección dermoepidérmica, de rápido avance, producida por estreptococo β-hemolítico del grupo A, que
penetra por una solución de continuidad y origina una placa eritemato edematosa, caliente, roja, brillante y
dolorosa, de evolución aguda, acompañada de fiebre y síntomas generales.
Datos epidemiológicos
Se observa a cualquier edad y en cualquier sexo; según algunos autores, es más frecuente en mujeres adultas;
predomina en adultos con otras enfermedades intercurrentes, como hipertensión, insuficiencia vascular
periférica, diabetes y obesidad. Hay complicaciones en 28% y la mortalidad es de 2.5% relacionada con
bacteriemia. En Europa se calculan 12 a 24 por cada 10,000 casos. En México, entre 1990 y 2002 se
informaron 317 858 casos en la población general; los grupos más afectados son los de 45 a 64 (30.4%), 25 a
44 (27.6%) y 65 o más años (18%).
Etiopatogenia

La erisipela es causada principalmente por el estreptococo β-hemolítico del grupo A, y menos frecuentemente
por los grupos C o G. En recién nacidos, el agente causal es el grupo B. Algunos autores también atribuyen
casos a Staphylococcus aureus, considerándola una forma superficial de celulitis.
El microorganismo penetra rápidamente en la dermis a través de una ruptura en la barrera cutánea, como
heridas, traumatismos mínimos o fisuras.
Factores de riesgo y predisponentes
Linfedema
Mastectomía con disección ganglionar
Insuficiencia venosa
Obesidad
Trastornos circulatorios
Focos infecciosos en otros sitios (la infección puede diseminarse por vía linfática o hematógena)
Traumatismos
Eccema
Tiña de los pies
Mala higiene
Diabetes
Desnutrición
Enfermedades que causan inmunodeficiencia
Antecedente de enfermedad respiratoria (en un 33% de los casos)
Intervención quirúrgica reciente
Onfalitis en recién nacidos.
Cuadro clínico
Se presenta como una placa roja, caliente, brillante y dolorosa, de varios centímetros, con una textura similar
a la piel de naranja. Sus límites suelen estar bien definidos. A veces, pueden aparecer ampollas y vesículas
que al romperse dejan úlceras y costras. Una vez que la erisipela desaparece, la piel se descamará, pero no
dejará cicatriz. Es común que haya inflamación de los vasos linfáticos (linfangitis) y ganglios linfáticos
dolorosos en la región afectada.
La erisipela tiene un inicio agudo y progresivo. La persona puede experimentar fiebre alta (hasta 40 °C),
escalofríos, malestar general, debilidad, falta de energía y dolor de cabeza, e incluso náuseas y vómitos.
Erisipela

Cuando hay recidivas, puede llevar a una hinchazón persistente y desfigurante llamada elefantiasis nostra,
especialmente en las piernas. Con el tiempo, las lesiones en estos casos pueden volverse verrugosas e
irreversibles.
Datos de laboratorio
Leucocitosis; puede aislarse el estreptococo a partir de un exudado faríngeo. Se observa aumento de la
sedimentación globular y de la proteína C reactiva. El cultivo puede recuperarse por aspiración con aguja o
por un fragmento obtenido por sacabocados, aunque los resultados tienen sensibilidad baja y el tratamiento
es empírico. Puede realizarse hemo cultivo en casos graves e inmunosuprimidos.
Datos histopatológicos
No se requiere biopsia, hay edema intenso y vasodilatación, así como neutrófilos y mononucleares; pueden
observarse cocos grampositivos en el infiltrado linfocitario.
Complicaciones
Abscesos
glomerulonefritis y gangrena
miocarditis
trombosis del seno cavernoso (en cara)
bacteriemia.
Tratamiento
El tratamiento de la erisipela es una urgencia dermatológica que requiere reposo en cama con inmovilización
y elevación de la región afectada, pudiendo necesitar hospitalización y terapia intravenosa en casos graves.
A nivel local, se aplican compresas húmedas con solución salina o de Burow, y si hay costras, fomentos
sulfatados. Es fundamental evitar traumatismos y mantener una higiene adecuada.
El tratamiento farmacológico inicial consiste en penicilina G procaínica intramuscular diaria por 10 días,
seguida de penicilina benzatínica intramuscular cada 8 días por 1 a 2 meses, y un antiinflamatorio no
esteroideo. Para prevenir reinfecciones y recurrencias, se recomienda penicilina benzatínica mensualmente
por al menos cinco años.
Otras opciones de antibióticos incluyen amoxicilina con clavulanato, dicloxacilina, cefalosporinas,
macrólidos, clindamicina o trimetoprim-sulfametoxazol; para organismos resistentes a meticilina se usa
linezolida, y en general para infecciones de tejidos blandos están aprobadas las quinolonas o carbapenems.
En algunos países, se añaden tratamientos de apoyo como diosmina (por su efecto flebotónico y linfotónico)
y cicloferón (como inmunomodulador para prevenir recurrencias).

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